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El TPM es un modo de orientar la gestión de los sistemas productivos que consolida la eficiencia y

competitividad de la empresa, integrándose en la gestión y cultura de la misma, tal y como ocurre


también después de la plena implantación de la gestión de la calidad total (TQM); en este sentido,
el TPM refuerza el efecto que se obtiene con el TPM, que presupone asimismo este tipo de
integración.

Con el mantenimiento autónomo incluido en el TPM, la gestión de los equipos y su mantenimiento


se sitúa al nivel de los sistemas de gestión de la producción y de calidad mas avanzados, eficientes
y competitivos, la producción ajustada y el TQM. Para estos sistemas, son primordiales la
flexibilidad, la producción en series cortas, entrega cada vez más rápida y la reducción de costes
de las actividades.

Con la adopción del mantenimiento autónomo, el operario de producción asume tareas de


mantenimiento productivo, incluida la limpieza, así como algunas propias del mantenimiento
preventivo, y como consecuencia de la inspección del estado de su propio equipo propiciada por
estas actividades podrá advertir de las necesidades de mantenimiento preventivo a cargo del
departamento correspondiente. Normalmente, las tareas del mantenimiento autónomo se llevan
a cabo por grupos de operarios que tendrán a su cargo una o varias máquinas. Con este
planteamiento, la gestión de los equipos entre en contacto con la mejora simultáneamente de tres
componentes de la competitividad:

 CALIDAD mejorada: si el operario productivo simultanea el correcto funcionamiento de su


equipo con la actividad de producción, obtendrá mejores productos y mayor
productividad.
 COSTE reducido: la ejecución de tareas de mantenimiento desde el puesto de producción
reducirá con toda seguridad los costes por aumento del valor añadido por persona;
además, con la previsión de fallos del equipo antes de que se produzcan junto al
mantenimiento diario sostenido, evitara problemas que redundarían indudablemente en
costes.
 TIEMPO asimismo reducido: la adopción del mantenimiento autónomo permite incorporar
a la producción la flexibilidad, la adaptación rápida a diversos productos y la ejecución de
series cortas con tiempos de preparación más rápidos; además, aquí también la adecuada
previsión de fallos de los equipos y su mantenimiento diario posibilitan que este se halle
rápidamente y en mayor proporción de tiempo a disposición de la producción (aumenta la
disponibilidad), lo que reducirá el tiempo de proceso.

Además, el mantenimiento autónomo se entra también, en cuanto a gestión de equipos, en la


tendencia propia de los sistemas de gestión eficiente, de involucrar al personal directo de
producción en los resultados de su trabajo, para ello será necesario dotarles de formación,
adiestramiento, motivación, responsabilidad e iniciativa

La filosofía básica del mantenimiento autónomo es que la persona que opera con un equipo
productivo se ocupe de su mantenimiento.

El TPM mejora los resultados empresariales y crea lugares de trabajo agradables y productivos
cambiando el modo de pensar y trabajar con los equipos de todo el personal. El mantenimiento
autónomo (mantenimiento realizado por el departamento de producción) es uno de los pilares
básicos más importantes del TPM.

Dos claves para desarrollar un programa eficaz de mantenimiento autónomo son la profundidad y
la continuidad. Un factor adicional es una perfecta integración con otras dos actividades TPM
fundamentales: la mejora orientada y el adiestramiento y formación.

La misión del departamento de producción es producir buenos productos tan rápido y baratos
como sea posible. Una de sus funciones mas importantes es detectar y tratar con prontitud las
anormalidades del equipo, que es precisamente el objetivo de un buen mantenimiento. El
mantenimiento autónomo incluye cualquier actividad realizada por el departamento de
producción relacionada con una función de mantenimiento y que pretenda mantener la planta
operando eficiente y establemente con el fin de satisfacer los planes de producción. Los objetivos
de un programa de mantenimiento autónomo son:

 Evitar el deterioro del equipo a través de una operación correcta y chequeos diarios.
 Llevar el equipo a su estado ideal a través de su restauración y una gestión apropiada.
 Estableces las condiciones básicas necesarias para tener el equipo bien mantenido
permanentemente.

Otro objetivo importante es utilizar el equipo como medio para enseñar nuevos modos de pensar
y trabajar.

Necesidad del Mantenimiento Autónomo

En el pasado, en las industrias de proceso era normal que los operarios de la planta mantuvieran
su equipo chequeándolo regularmente y realizando pequeños servicios. Aunque diferentes
empresas tenían diferentes prácticas en muchas de ellas los operarios realizaban reparaciones
generales desmontando por completo equipos tales como las bombas. En general desmontando
por completo equipos tales como las bombas. En general, se ponía en practica un alto grado de
mantenimiento autónomo.

Sin embargo, durante la era de alto crecimiento de los años 50 y 60, el equipo se torno mas
sofisticado y complejo conforme avanzaba la tecnología y las plantas se agrandaban. Con la
introducción del mantenimiento preventivo, el mantenimiento del equipo se especializo
considerablemente. Al mismo tiempo. Se hacían considerables progresos en la automatización y
centralización. Para hacer frente a las dos crisis sucesivas de los precios del petróleo, las empresas
japonesas redujeron el numero de operarios de planta con el fin de reducir costes. Desde esa
época hasta ahora, los departamentos de producción han jugado un papel sobre todo de
supervisión, concentrándose en la producción y dejando el mantenimiento a los especialistas. Esto
ha dado alas al síndrome “yo hago funcionar el equipo-tú lo reparas”.

Sin embargo, el futuro es incierto y muchas empresas confían en sobrevivir reduciendo los costos
para mejorar su competitividad. Como resultado, el mantenimiento autónomo ha llegado a ser un
programa indispensable para eliminar perdida y desperdicios en las plantas y maximizar la eficacia
del equipo existente.
También los avances en el campo de los ordenadores han intensificado la tendencia hacia la
automatización y la operación sin personal. Sin embargo, un gran obstáculo es la gran cantidad de
trabajo manual que se requiere para mantener los numerosos sensores que requiere la
automatización y tratar las fugas, derrames, obstrucciones y otros problemas característicos de las
industrias de proceso. El personal más adecuado para resolver estos problemas es el que está en
contacto más intimo con ellos en los lugares de trabajo (los operarios), de modo que es creciente
la necesidad del mantenimiento autónomo.

La producción y el mantenimiento son inseparables

Actualmente, a menudo es conflictiva la relación entre los departamentos de producción y


mantenimiento. Cuando para la producción debido a fallos del equipo, los departamentos de
producción se quejan amargamente: “mantenimiento no hace bien su trabajo”, “tarda demasiado
tiempo en reparar el equipo”, o “este equipo es tan anticuado, que no hay que maravillarse porque
se averíe”. Asimismo, proclaman que están demasiado ocupados para hacer los vitales chequeos
diarios.

Paralelamente, el departamento de mantenimiento critica al de producción: “preparamos los


estándares, pero no hacen los chequeos”, “no saben como operar apropiadamente los equipos”, o
“no lubrican las maquinas”.

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