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Los Momentos Difíciles en Psicoterapia:


Una oportunidad para el cambio
Ana Cristina Amézaga A.*
Yolanda Dávila P.*
y Oriana Vilches-Álvarez**

Resumen

En el presente trabajo se exponen las conclusiones de una investigación cualitativa, cuyo obje-
tivo fue indagar la percepción de terapeutas sobre los momentos difíciles en el proceso psicotera-
péutico. El recurso metodológico utilizado fue la aplicación de una entrevista semi-estructurada y
la muestra estuvo conformada por ocho terapeutas de diferentes enfoques: psicoanalíticos, cogni-
tivo-conductuales, humanistas, sistémicos y construccionistas sociales.
Los terapeutas coincidieron en que los momentos difíciles son una oportunidad para avanzar
en el proceso terapéutico y que estos están determinados por la alianza terapéutica en la que in-
tervienen las características personales del consultante y del terapeuta, del contexto y las técnicas
psicoterapéuticas.

Palabras clave: proceso psicoterapéutico, momentos difíciles, percepción de los terapeutas,


alianza terapéutica.
Key words: psychotherapy process research, difficult moments, therapist’s perception,
alliance.

Introducción focalizado en las características del terapeuta han


enfatizado la importancia del estilo personal. Según
La investigación en psicoterapia se ha centrado Barón y Kenny (1986) al relacionar las características
en evaluar los resultados y la evolución del proce- del paciente, su patología y el contexto de aplicación
so psicoterapéutico en el cual se han observado los terapéutica con el estilo personal del terapeuta este
momentos relevantes de cambio subjetivos del con- último se postula como una variable moderadora de
sultante en relación a sí mismo, a los otros y en el los procesos, que influirá en diferente grado sobre
contexto (Krause, 2005). Actualmente se han reali- los resultados de las acciones terapéuticas.
zado algunas investigaciones teóricas (Herrera, Fer- Fernández-Álvarez y García (1998) definen el es-
nández-González, Krause, Vilches-Álvarez, Valdés y tilo personal del terapeuta como un constructo mul-
Dagnino, 2009) y en la práctica clínica para analizar tidimensional que integra un conjunto de funciones
aquellas partes del proceso donde se mantiene el que expresan las disposiciones, rasgos y actitudes
diálogo entre terapeuta y consultante pero no se que todo terapeuta pone en juego en su práctica
observan momentos de cambio (Krause, Echávarri, profesional. Además señala que intervienen tres va-
Ramírez, Valdés y Vilches-Álvarez, 2007). riables como; a) la posición socio-profesional, b) la
Diversos estudios, han demostrado que las ca- situación vital, personalidad, actitud y los posiciona-
racterísticas tanto del terapeuta como del consul- mientos, c) Los modos dominantes de comunicación
tante son elementos importantes en los resultados que utiliza. Este estilo condiciona, los alcances del
de la psicoterapia. Las investigaciones que se han modelo teórico empleado y las técnicas específicas
que aplica en cada tratamiento (Fernández-Álvarez,
* Ana Cristina Amézaga A.y Yolanda Dávila P., Doctorado en Psico- García, Lo Bianco y Corbella-Santomá, 2003; García
terapia Universidad de Chile, Chile
** Oriana Vilches-Álvarez, Psicóloga Clínica, Escuela de Psicología
y Fernández-Álvarez, 2007).
Universidad de Valparaíso, Chile Por otra parte Beutler, Moleiro, y Talebi, (2002)
E-Mail:amezaga0@hotmail.com; yolydavila@yahoo.com
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ca Sistemática” partiendo de tres elementos que ha tre las características del terapeuta y los momentos
encontrado como relevantes en el éxito terapéutico: difíciles en psicoterapia.
1.- Estilos terapéuticos de intervención que se Es importante señalar que la presente investi-
relaciona con lo señalado por Fernández-Álvarez y gación fue de carácter exploratorio, descriptivo y
García (1998) y que Beutler sintetiza y agrupa en as- analítico relacional. Se utilizó como instrumento de
pectos relacionales como “directivo-no directivo” y recolección de datos una entrevista semi-estructu-
terapias “centrada en el síntoma vs centrada en el rada. Los resultados fueron analizados mediante la
conflicto”. metodología de la Grounded Theory o Teoría funda-
2.- Variables de personalidad del paciente enfati- mentada (Glaser y Strauss, 1967).
zando en tres aspectos: a) complejidad del síntoma,
b) el estilo de afrontamiento” c) Nivel de reactancia. Antecedentes teóricos y empíricos
El estilo de afrontamiento consiste en el conjunto de
maniobras que usa un sujeto para afrontar la ansie- La psicoterapia sólo se podría concebir con el
dad, y puede ser internalizante, orientado hacia las establecimiento de una relación entre consultante
propias emociones, o externalizante, que atribuyen y terapeuta (Corbella, Balmaña, Fernández-Álvarez,
su malestar a situaciones externas o a otras perso- Saúl, Botella y García, 2009).
nas. El nivel de reactancia se refiere a la tendencia a Diversos son los autores que han investigado
resistirse a la influencia interpersonal. sobre este tema entre ellos (Assay y Lambert, 1999;
3.- El emparejamiento entre estilos terapéuti- Lambert, 1989; Santibañez, Román, Lucero, Espino-
cos del terapeuta y variables de la personalidad za, Irribarra y Müller, 2008), quienes se han preocu-
del paciente. Este último punto le permitió generar pado de las características del terapeuta que influ-
una matriz de intervenciones específicas, como a su yen en el proceso terapéutico. Ellos han señalado
vez proponer el modelo terapéutico (psicoanalítico, las siguientes:
rogeriano, cognitivo-conductual, estratégico, expe- 1. Variables del terapeuta: demográficas, rasgos
riencial, o gestáltica) más adecuado considerando de personalidad, valores y adecuación personal.
la combinación de estas variables.
2. Variables de la formación del terapeuta: entre-
Pocas investigaciones han conducido sus es- namiento, orientación teórica, nivel de experiencia.
fuerzos a establecer una posible relación entre las
3. Variables dependientes del terapeuta durante
características personales del terapeuta y cómo
el proceso psicoterapéutico: técnicas, actitud en la
estas influyen en los momentos de no cambio. En
relación terapéutica
los últimos años a estos momentos difíciles dentro
del proceso terapéutico se les ha nominado de di- Desde esta conceptualización resulta interesan-
versas maneras, de acuerdo a la conceptualización te revisar algunas de estas variables que podrían ser
que tienen los investigadores acerca del origen o la comunes a cualquier terapeuta independiente de su
causa de los momentos difíciles en psicoterapia. Es modelo teórico.
decir, su foco de estudio será el proceso reflexivo
del cliente o la relación terapeuta-consultante. Variables del Terapeuta
Es así como Krause, Echávarri, Ramírez, Valdés
y Vilches-Álvarez (2007) nominan “estancamiento“ Actitud
a los momentos difíciles y lo conceptualizan como
la reiteración persistente del consultante, durante la Estudios con respecto a la actitud del terapeuta
sesión, de un patrón de funcionamiento que puede que fomenta el cambio, han sido efectuados por la
ser cognitivo, emocional o comportamental, relacio- Escuela Rogeriana, la cual postula que la actitud te-
nado con su problema e incompatible con el cambio. rapéutica se debe caracterizar por empatía, calidez,
Por otro lado, hay autores teóricos que consideran aceptación incondicional, autenticidad y congruen-
que los momentos difíciles pueden ser una oportu- cia (Rogers, 1957). Más aún, Rogers plantea que “el
nidad para el cambio o una señal del consultante al terapeuta ideal es, por encima de todo, empático
terapeuta para que cambie el foco o la forma de sus y el grado de empatía presente en los inicios de la
intervenciones (Norcross, 2002). relación, permite prever el resultado final del trata-
miento”
Es a partir de la revisión de los autores señala-
dos que nació el presente proyecto para profundizar
en el campo de la investigación en psicoterapia, y Personalidad
que plantea como objetivo general describir la per-
cepción de terapeutas de distintas orientaciones Uno de los primeros autores preocupados en
psicológicas, sobre la posible relación existente en- este tema fue Rogers (1957), sin embargo diversos
autores (Brammer, 1979; Lambert, 1978) destaca-

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ron que uno de los componentes fundamentales en La alianza terapéutica


el éxito o fracaso del tratamiento psicoterapéutico
incluye las características de personalidad del tera- El concepto de alianza, ha sido usado para expli-
peuta. car la relación existente entre terapeuta y consultan-
Lerner (1974), resalto que aspectos como las te durante el proceso psicoterapéutico (Horvath, Del
cualidades personales del terapeuta son más impor- Re, Fluckiger y Symonds 2011). Horvath y Luborsky
tantes que la formación científica que éste tenga. (1993) consideran a la alianza terapéutica como una
Asimismo mencionó que características como la pa- entidad dinámica que evoluciona a lo largo del pro-
ciencia, honestidad, capacidad para establecer vín- ceso, en la medida que surgen diferentes demandas
culos, intuición, perceptividad, empatía, seguridad, relacionales y comunicacionales entre terapeuta
son elementos que promueven el establecimiento y consultantes. La alianza terapéutica, es un im-
de una relación terapéutica que incide en el éxito portante predictor del éxito terapéutico, lo que se
terapéutico. Lafferty, Beutler y Crago (1989) señalan comprueba a lo largo de una amplia variedad de mo-
como características que influyen en su efectividad dalidades terapéuticas (Alexander y Luborsky 1986;
las destrezas relacionales, su ajuste emocional, em- Horvath y Symonds, 1991; Horvath y Bedi, 2002; Or-
patía y capacidad de permitir credibilidad al consul- linsky, Grawe y Parks, 1994). Están ciertos que una
tante alianza al comienzo de la terapia es un buen pronos-
ticador de un término prematuro. Además, señalan
Nivel de experiencia que las fluctuaciones en la alianza, particularmente
en la fase media, parecen reflejar la emergencia de
La experiencia del terapeuta en el trabajo clínico los patrones relacionales disfuncionales del consul-
frecuentemente ha sido asociada a la experticia de tante y que requiere destrezas en el terapeuta reco-
éste, y a la calidad de la atención que brinda. nocer y resolver estos aspectos.
Existen estudios (Navarro, Schindler y Silva, Según Rogers (1957) y Safran, Muran, Wallnwe
1987) en los que se ha encontrado una directa rela- y Christopher (2002), existe una relación entre los
ción entre la edad y experiencia del terapeuta y su factores de la alianza y la manifestación de los mo-
estilo de comportamiento en terapia. A mayor edad mentos difíciles en la psicoterapia. Esta relación
y experiencia, los terapeutas tenderán a actuar con puede ser positiva o negativa, la positiva se da
más empatía y exploración, conductas que podrían cuando existe confianza y aceptación entre consul-
estar altamente relacionadas con cambios positivos tante y terapeuta, lo que conduce a co-construir un
en los clientes. La diferencia entre terapeutas expe- vínculo facilitando el avance dentro del proceso.
rimentados e inexpertos estaría en que los primeros Cuando la interacción terapéutica es negativa se
adoptarían sólo esporádicamente actitudes con- manifiesta una dinámica relacional difícil, en la que
frontacionales e interpretativas se presentan problemas en la comunicación, malos
entendidos, tensión relacional, desencuentros y
descoordinación que dificulta la evolución del pro-
Género
ceso terapéutico.
Beutler, Crago y Arizmendi (1986) opinan que el Según Lambert (1992) la alianza es uno de los
género femenino del terapeuta, y la expresión de los factores que explican un mayor porcentaje de cam-
clientes acerca de cuál género es el de su preferen- bio en los consultantes, lo que alcanzaría un 30%
cia, son elementos clave que inciden en la efectivi- en relación a otras variables tales como las carac-
dad del tratamiento. terísticas del terapeuta, del consultante, modelo
teórico y técnicas usadas. Maione y Chenail (1999)
Sin embargo, existe controversia respecto a este
identificaron que las percepciones del consultante
hallazgo antes enunciado, ya que otros estudios,
sobre la relación terapéutica influyen en la terapia
señalados por Garfield (1994) y Blatt (1996) no han
y que deberían tenerse en cuenta en cualquier pro-
encontrado diferencias estadísticamente significati-
ceso terapéutico, sin importar la orientación teórica
vas de la eficacia de los terapeutas y el resultado de
que se tenga.
la psicoterapia en función del género

Técnicas terapéuticas
Edad
Bergin y Lambert (1978) en su revisión acerca
Bermann y Norton (1985) mencionan en sus ha-
de los predictores del resultado terapéutico conclu-
llazgos que los terapeutas son más eficaces en el
yeron que las variables del consultante tenían ma-
tratamiento de clientes que tienen una edad similar
yor influencia que las del terapeuta pero a su vez
a ellos y que los clientes mayores consiguen mejo-
que estas variables tenían más importancia que las
res resultados con profesionales de más edad.

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técnicas que él usaba. Lambert, Oggles, y Masters, de estrés, También se ha señalado que influye en
(1992), en sus investigaciones han concluido que la evolución del proceso terapéutico ciertas carac-
sólo un 15% de la proporción de mejoría del consul- terísticas del consultante, como el tipo de locus de
tante sería explicada por las técnicas empleadas. control que posea, es decir si éste es interno o exter-
Sin embargo, Bados y García (2011) sostienen no favorecerá la modalidad terapéutica ya si ésta es
que para llevar a cabo un proceso psicoterapéutico directiva o no directiva.
el terapeuta debe haber recibido una buena forma-
ción teórica y práctica sobre las técnicas así como Tipos de perturbación
también debe tener la capacidad de adaptarlas a los
problemas y características de cada cliente. La variable que más se relaciona con los resul-
Es decir, no hay acuerdo entre los investigadores tados del tratamiento es el nivel de perturbación
respecto de la preponderancia del uso de determi- psicológica (Bergin y Lambert, 1978; Beutler, 1983).
nadas técnicas en relación a las otras variables, en Los clientes con perturbaciones afectivas y conduc-
el desarrollo del proceso. tuales leves muestran mayor mejoría que consul-
tantes con otro tipo de patología (Truax y Carkhuff,
1967). Los clientes que obtuvieron puntuaciones
Variables del consultante
altas en paranoia y esquizofrenia en el test de per-
sonalidad del MMPI presentan escasos índices de
Entre las variables del consultante que con ma-
mejoría, mientras que trastornos como los adicti-
yor frecuencia se han abordado en la literatura y las
vos, alimenticios y depresivos crónicos son los más
investigaciones se encuentran: variables demográfi-
susceptibles de recaídas (Garfield, 1978).
cas, diagnóstico clínico, expectativas, y disposición
personal (Winkler, Cáceres y Sanhueza, 1989).
Complejidad de los síntomas
Variables demográficas
Beutler (1983) identifico que los consultantes
que presentan síntomas monosintomáticos, tien-
Fisher y Cohen (1972) señalaron que los consul-
den a responden mejor a tratamientos orientados
tantes que tienen un nivel superior de educación
conductualmente. Por otro lado, los que presentan
tienden a presentar una actitud positiva hacia la
multisintomatología, generalmente consultantes
ayuda profesional. En relación a la educación y al
psiquiátricos, podrían favorecer más de terapias de
nivel socioeconómico, Mac Nair y Corazzini (1994)
insight.
identificaron que a más años de educación y mejor
nivel socioeconómico del consultante, mayor será
su permanencia en el tratamiento Creencia y expectativas
De acuerdo a investigaciones, el género y la edad
Varios son los autores de la década de 1950, 60
del consultante no tiene una relación directa con el
y 70 que han puesto su atención en las creencias y
resultado de la psicoterapia (Garfield, 1994) sino su
expectativas de los consultantes y su influencia en
relación es indirecta ya que están condicionadas por
los resultados de la psicoterapia (Garfield,1994).
la actitud del terapeuta a aquellas características,
como se señaló anteriormente. Investigaciones acerca del proceso terapéutico
han mostrado que, al menos para algunas diadas
En referencia al diagnóstico clínico se hará
cliente-terapeuta, el curso de la terapia es definida
mención a las características de personalidad, tipos
por el aumento de aproximación entre las actitudes
de perturbación presentada, complejidad de los sín-
y valores del cliente y aquellas del terapeuta. En re-
tomas, creencias y expectativas y disposición perso-
lación al tema, Arizmendi, Beutler, Shanfield, Crago
nal.
y Hagaman (1985) identificaron que las ganancias
son mayores o se logran más tempranamente cuan-
Características de personalidad do la orientación actitudinal entre terapeuta y clien-
te es similar en cuanto al resultado del tratamiento,
De acuerdo a los hallazgos de algunos investi- que cuando esta orientación es diferente.
gadores (Garfield, 1978; Frances, Sweeney y Clarkin,
Según Zalaquett, Manzi, Duque, Krebs y Aninat
1985), los resultados positivos dentro del proceso
(1982) las expectativas de los consultantes, influye
psicoterapéutico están relacionados a variables tan-
en varios aspectos del proceso psicoterapéutico en-
to cognitivas como afectivas del consultante: nivel
tre ellos están: la duración del tratamiento, deser-
de desarrollo intelectual, habilidades reflexivas y
ción del consultante y resultados del tratamiento.
asociativas, productividad verbal, flexibilidad, varie-
Las expectativas del consultante hacia la psicotera-
dad de intereses, sensibilidad al ambiente, profun-
pia no solamente están puestas en el tratamiento,
didad de los sentimientos, niveles de energía, nivel

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sino que también incluyen al terapeuta y creencias feedback negativo y reemplazar la “resistencia” por
en relación a los logros o beneficios que éste pueda la “no cooperación”.
obtener de la atención (Stiles, Shapiro y Elliot, 1986; En los últimos años, al estudiar aquellos momen-
Navarro y cols., 1987). tos en que se dificulta el cambio durante el proceso
terapéutico se ha puesto énfasis en aspectos rela-
Disposición personal cionales, acuñándose conceptos tales como “rup-
tura de la alianza”, “impasse”, “incomprensiones”,
De acuerdo a Frances y cols. (1985) los consul- “desencuentros” (Safran y cols., 2002).
tantes que tienen una disposición positiva al trata- Otro concepto que se ha utilizado por algunos
miento y al cambio favorecerían el logro de resul- investigadores (Krause, Echávarri, Ramírez, Valdés
tados exitosos en la psicoterapia y aquellos que y Vilches-Álvarez, 2007) para denominar los mo-
presentan dificultad en reconocer los esfuerzos del mentos difíciles en la psicoterapia, es el término de
terapeuta por establecer la alianza terapéutica, ob- “estancamiento”, el que definen como “la reitera-
tienen resultados negativos. ción persistente del paciente, durante la sesión, de
La motivación, y las expectativas altas son con- un patrón de funcionamiento (cognitivo, emocional
sideradas como una de las fuerzas más importan- o comportamental) relacionado con su problema e
te para la presencia del cambio en la psicoterapia incompatible con el cambio”. A su vez este equipo
(Garfield, 1994). Se ha observado que cuando las de investigación señala que los momentos difíciles
personas son forzadas a consultar, rara vez se be- en psicoterapia es “un fenómeno o factor que se re-
nefician de la experiencia (Puerta, Domínguez, Mi- laciona a resultados negativos del proceso o a una
randa, Pedrero y Pérez, 2008) o bien abandonan su disminución en el avance o logros esperados” (He-
tratamiento (Gavino y Godoy, 1993). rrera-Salinas y cols., 2009).

Momentos difíciles a lo largo del proceso Método


terapéutico
Procedimiento
El estudio sistemático de las dificultades que in-
ciden en el proceso terapéutico es reciente (Herrera Todos los participantes de esta investigación
y cols., 2009; Muran, 2002). Diferentes autores han fueron contactados personalmente por los inves-
conceptualizado e investigado empíricamente el tigadores quienes les informaron los objetivos, la
tema, desde distintas perspectivas teóricas y meto- metodología y confidencialidad de los datos, dejan-
dológicas que han aportado riqueza al estudio del do estipulado en un formulario de consentimiento
fenómeno de “las dificultades en psicoterapia”. Es- informado el carácter voluntario de su participación.
tas diferentes perspectivas en psicoterapia se han Se realizaron ocho entrevistas semi-estructuradas
traducido en múltiples conceptos con diversos gra- las cuales fueron grabadas y transcritas posterior-
dos de superposición y sin suficiente diferenciación mente por profesionales capacitados para ello.
metodológica y teórica (Beutler, Moleiro y Talebi,
2002).
Participantes
Por tal motivo, algunos investigadores denomi-
nan la dificultad en el proceso terapéutico focaliza- Participaron del estudio ocho psicoterapeutas
da en el consultante, con términos como: “resisten- de distintos enfoques terapéuticos: psicoanalítico,
cia”, “reactancia”, “rechazo”, “consultante difícil”, cognitivo-conductual, sistémico, construccionista
(Beutler, Moleiro, y Talebi, 2002). Cabe señalar que social, humanista, y gestáltico; cuatro mujeres y
el estancamiento no solamente se puede producir cuatro hombres, acreditados como especialistas en
por errores técnicos, sino que existen caracterís- psicoterapia con al menos cinco años de desempe-
ticas personales del terapeuta que influyen cómo ño profesional, que ejercieran como docentes de
evoluciona el proceso terapéutico (Beutler, Macha- psicología de pregrado, postgrado o ambas y que
do y Neufeldt, 1994). a su vez fueran investigadores en psicología clínica
Para algunos autores, las dificultades en psico- y/o psicoterapia y que en la actualidad se encuen-
terapia señalan un contenido reprimido importante tren en ejercicio clínico.
(Freud, 1926), para otros las dificultades podrían ser
un propulsor de cambio (O’Hanlon, 1993), o una se- Recolección de datos
ñal del paciente al terapeuta para que cambie el foco
o la forma de sus intervenciones (Norcross, 2002). El instrumento utilizado para la recolección de
De Shazer (1984), propone abandonar los concep- información fue una entrevista semi estructurada.
tos que se enfocan en procesos homeostáticos y/o Este tipo de entrevista se caracteriza por un guion

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de preguntas preestablecidas que tuvo una dura- Conceptualización y denominación de los


ción aproximada de 60 minutos (Anexo 1). “momentos difíciles”
En la entrevista con el terapeuta se trataron
temas relacionados a la conceptualización de los Desde la perspectiva de los entrevistados, los
momentos difíciles, cómo los manejaron y cuáles momentos difíciles fueron definidos como situa-
fueron las herramientas y recursos utilizados para ciones complejas y particulares de la relación tera-
ello. Asimismo, se abordó la posible relación de las péutica y como elementos inherentes del proceso
características personales del terapeuta y del con- que se caracterizan por la sensación de no avance,
sultante con estos momentos como a su vez el con- tendencia hacia el aburrimiento, desmotivación e
texto en el que se realizaba la terapia. impotencia. Asimismo son identificados como una
oportunidad de cambio que permite pasar a una
Análisis de los datos nueva etapa del proceso. Consideraron que el tener
conocimiento y experiencia sobre los momentos di-
Los datos obtenidos de la entrevista semi-estruc- fíciles brinda al terapeuta la posibilidad de conocer
turada se analizaron mediante la Teoría fundamen- el modo de funcionamiento del consultante y saber
tada, método inductivo para el desarrollo de mode- cómo intervenir en esos momentos.
los teóricos (Strauss y Corbin, 2002), permitiendo “(…) el estancamiento apunta al no cambio,
analizar y codificar la narrativa de los entrevistados. (…) el consultante está, sin salida (…) es
La primera etapa de análisis se realizó a través un momentos de atrapamiento que genera
de la codificación abierta la cual ha sido definida aburrimiento mutuo, (…) entran en juego
como aquella donde primero se fraccionan los datos características del consultante y del tera-
luego se clasifican las expresiones por sus unidades peuta, estos momentos están cargados de
de significado para asignarles anotaciones y sobre mucha tensión, de descoordinación o de
todo conceptos (Flick, 2004). En este trabajo esta pérdida de sintonía (…)” (II, 41).
codificación se realizó a través de la primera entre-
vista ordenando y clasificando los conceptos, lo que “(…) el estancamiento es parte del trabajo
permitió elaborar un árbol de categorías prelimina- terapéutico, es inherente a la dinámica rela-
res y finalmente se realizo un análisis hasta obtener cional, (…) se le debe dedicar tiempo ya que
la saturación teórica en las ocho entrevistas. nos conduce a reflexionar sobre el proceso
Luego, se pasó a la segunda etapa en donde se y el conocimiento del consultante” (IV, 35,
realizó la codificación axial, a través de la cual los 77).
conceptos fueron identificados, así como sus di- Respecto a la denominación se expresaron di-
mensiones y propiedades donde se descubrieron ferencias, los psicoanalistas los nombraron como
los datos relevantes, que permitieron establecer las momentos de ruptura, quiebre, confrontación y des-
relaciones entre los fenómenos, sus causas y con- conexión emocional.
secuencias, su contexto y las estrategias utilizados
por quienes estaban implicados (Strauss y Corbin, “Estos momentos son particularmente di-
2002). fíciles, son momento de confrontación, de
Posteriormente, se realizó la última etapa de co- extremo distanciamiento de parte del pa-
dificación selectiva, la que permitió elaborar la cate- ciente (…), se hace presente una sensación
goría central en torno a la cual las otras categorías de rechazo hacia el terapeuta y el proceso
desarrolladas se agruparon. Este análisis permitió (…)”(II, 11).
explicar y establecer el hilo conductor para repor-
tar los datos obtenidos en esta investigación (Flick, “(…) hay una desconexión emocional donde
2004; Strauss y Corbin, 2002). no se han producido cambios (VI, 6)”
Los humanistas los denominan como bloqueo o
Resultados impasse, concordando con los sistémicos.

“(…) los impasses son momentos en los que


Los resultados detallan primeramente la concep-
se rompe la alianza, se produce un no cam-
tualización de los momentos difíciles por los entre-
bio, por lo tanto la terapia no avanza, el pro-
vistados y luego se señala su opinión respecto a los
ceso terapéutico es más lento (...)” (VI, 41).
factores que inciden en que estos se produzcan en
la terapia. Por otro lado, la terapeuta construccionista so-
cial los denomina como un entrampe de la relación,

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“(…) el estilo funcional del consultante ge- Por último, otros factores que influyen en estos
nera un entrampe en la relación psicotera- momentos difíciles son aquellos relacionados con
péutica, el consultante ve el problema en un experiencias de la biografía del consultante. Entre
otro, le cuesta reflexionar sobre sí mismo, las cuales se encuentran circunstancias complejas
no se abre a nuevas posibilidades, (…)” (IV, y dolorosas, como duelos, separaciones, problemas
33). afectivos, relaciones psicoterapéuticas negativas y
malas condiciones económicas.
Y el integrativo, como dificultades relacionales.
“(...) todo consultante por definición va a
“(….) en los momentos difíciles en psicote-
tener problemas tanto por su condición
rapia se producen dificultades para relacio-
económica, como por la disponibilidad de
narse del cliente, así como sus dificultades
tiempo (…) lo que repercute en la disposi-
para tomar contacto con las propias expe-
ción que muestra ante el proceso terapéu-
riencias, (…)” (VIII, 34).
tico” (VI, 84).

Factores que inciden en los momentos difíciles “(…) los momentos difíciles tienen que ver
en la terapia con los estilos relacionales, características
de personalidad y déficit de los recursos
Estos factores fueron agrupados en cinco cate- psicológicos del consultante, (…) tiene que
gorías: 1) Características del consultante, 2) Carac- ver con los problemas que trae el consultan-
terísticas del terapeuta, 3) Técnicas terapéuticas, 4) te a la terapia, como el motivo de consulta
Alianza terapéutica y 5) Contexto terapéutico. (VI, 60).

Características del consultante Características del terapeuta


Las características del consultante que pueden Para analizar los resultados en relación a las
influir en los momentos difíciles de la terapia se características de los terapeutas se han integrado
describen como aquellos aspectos cognitivos, afec- elementos tanto de su formación, factores de tipo
tivos, de comportamiento y la historia de vida. cognitivo y afectivo, de comportamiento e historia
De acuerdo a los entrevistados hay factores de vida que influyen en los momentos difíciles del
cognitivos del consultante que influyen en los mo- proceso terapéutico.
mentos difíciles como la poca conciencia sobre el En lo que se refiere a la formación señalan la
problema, la tendencia a la intelectualización, a la importancia del conocimiento teórico-práctico de
racionalización y la rigidez e inflexibilidad del pen- la disciplina clínica, el manejo de las técnicas, así
samiento. como el entrenamiento y la experiencia académica,
“(…) cuando los clientes funcionan sola- las que se complementan con la supervisión de su
mente a nivel cognitivo, lo racionalizan quehacer.
todo, no se conectan con sus emociones, “(…) He visto en las supervisiones y en las
lo que dificulta el proceso terapéutico” (III, investigaciones que la formación del tera-
65). peuta y el dominio de la técnica son facto-
En cuanto a elementos afectivos del consultante res indispensables para trabajar en los mo-
que influyen en el proceso y que pueden ser causa- mentos difíciles de la psicoterapia así como
les de momentos difíciles, los terapeutas señalaron también la formación teórico – práctica (…)”
la percepción y la sensación de amenaza, de recha- (I, 71)
zo, miedo al abandono, no sentirse reconocido por
parte del terapeuta. Además enfatizaron la manifes- “(…) Son importantes, las variables ines-
tación de emociones de enojo, de pena, ansiedad, pecíficas y especificas del terapeuta. Ines-
disgusto, poca motivación, como otras conductas pecíficas como la habilidad para construir
que pueden interferir en el proceso. alianza hacia la búsqueda de objetivos mu-
tuamente acordados, la habilidad de acoger
“(…) cuando el consultante se siente ame- y movilizar los procesos de cambio. Espe-
nazado con una pregunta, en ocasiones cificas como contar con un marco teórico y
puede responder agresivamente, ya que las las destrezas en el manejo de las técnicas
percibe como persecutorias, lo que produci- que movilicen procesos de cambio y nuevas
ría en él exasperación. (…)” (I, 50). oportunidades frente a los conflictos y pro-
blemas” (VIII, 44).

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Los aspectos cognitivos, que los terapeutas se- en la aparición de los momentos difíciles durante el
ñalan como incidentes en los momentos difíciles en proceso terapéutico.
la sesión terapéutica, son la manera personal de en-
tender el problema, los juicios de valor del terapeu- “Hay veces en la vida en las que estoy muy
ta y la poca atención en los datos entregados por el cansada, o estoy pasando por situaciones
consultante antes o durante la sesión terapéutica. difíciles, creo que en esos momentos es
más difícil poder estar disponible, contac-
(…) la rigidez de pensamiento del terapeuta tarse con el otro, para poder entender y rea-
le impide aceptar de manera incondicional lizar un trabajo óptimo. No estoy como para
al consultante haciéndolo caer en la tentati- hacer grandes intervenciones, (...) Creo que
va de criticarlo y juzgarlo contribuyendo así las circunstancias de la vida afectan, (…)”
a la presencia de momentos difíciles en el (V, 30)
proceso (I, 65).
“Existen múltiples dificultades desde el te-
Por otra parte, las características afectivas del
rapeuta que impiden relacionarse adecua-
terapeuta que influyen en los momentos difíciles,
damente con el cliente, (…) dificultades re-
serian: sentir y manifestar ansiedad, desesperación,
lacionadas a sus propias experiencias, a su
tensión y temor, lo que produce reacciones emocio-
estado anímico en un día particular” (VIII,
nales negativas en el consultante, provocando un
8).
entrampe en el proceso terapéutico.

“(…) mi ansiedad me lleva a la desesperan- “hay que considerar que muchos terapeu-
za, a estresarme y activarme…, entonces yo tas tienen sus historias complejas, tienen
empiezo a decir cosas al consultante gene- que lidiar con sus emociones, sensaciones,
radas por mi estado emocional, lo que pro- relaciones, etc., las que intervienen en el
duce dificultad en la relación terapéutica. proceso (…)” (I, 105).
(…)” (VI, 52)
“(…) o sea yo creo que uno se puede entram-
“(…) hay muchas características del tera- par, y lo veo con la formación de terapeuta,
peuta que influyen en el entrampe, como el y conecto con lo que hemos propuesto tanto
tipo de preguntas que hace, los comenta- de que la persona haga un trabajo personal,
rios, la tensión, el temor, (…)” (III,59). yo creo que uno se puede entrampar con te-
mas que para uno han sido difíciles, o con
Los entrevistados además mencionaron com- temas que…, los ha vivido como difíciles, o
portamientos comunicacionales y relacionales que simplemente a nivel racional los siente difí-
debiera tener un terapeuta para evitar los momen- cil (...)” (III, 35)
tos difíciles, tales como: estar muy atento al uso de
su lenguaje, mostrarse disponible con el consultan-
te y a reconocer en sí mismo sus propios límites. Técnicas terapéuticas

“Tengo la impresión que existen cualidades Respecto al manejo de los momentos difíciles,
del terapeuta como: mostrar disponibili- en general los entrevistados se focalizaron prefe-
dad hacia el consultante, la capacidad de rentemente en las características de ambos partici-
escuchar, de ver al otro, de empatizar, de pantes y de la relación más que a un uso específico
aceptarlo, la paciencia (…) que facilitan el de técnicas y cuando lo hicieron fue de manera muy
desarrollo del vínculo entre consultante y ocasional y soslayada. De acuerdo a lo hallado en
terapeuta (…)”. (III, 32) esta investigación, las técnicas terapéuticas fueron
percibidas por los terapeutas, como herramientas y
“los terapeutas debieran tener las siguien- recursos que son utilizados en el proceso terapéuti-
tes características: sincera motivación por co con la finalidad de favorecer el cambio. Los tera-
el trabajo con un otro, sensibilidad consigo peutas entrevistados, según el modelo terapéutico
mismo y con el consultante, (…) capacidad que sustentan, señalaron preferentemente algunas
cognitiva de darse cuenta (…)”(I,105). técnicas que permiten trabajar con los recursos del
consultante de tal manera que el terapeuta pueda
En cuanto a la historia de vida del terapeuta, se
enfrentar y superar los momentos difíciles que se
señaló que la experiencia en torno a vivencias pasa-
presentan a lo largo del proceso. Por ejemplo los
das y presentes, así como situaciones difíciles a ni-
psicoanalistas señalaron el trabajo con la contra-
vel personal, el estado de ánimo, cansancio, dificul-
transferencia, el acercamiento y distanciamiento
tades económicas, son aspectos que pueden incidir
afectivo o la confrontación; la terapeuta dialógica,

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Los Momentos Difíciles en Psicoterapia: Una oportunidad para el cambio 139

el uso del reflejo de la situación estancada manifes- y terapeuta, no es cualquier vínculo, es un


tada en el discurso del consultante y la narración vínculo profesional” (V, 30).
de historias o cuentos de situaciones similares que
favorecieran la reflexión; la metacomunicación y la “(…) la relación terapéutica nunca es res-
incorporación de disciplinas teatrales. Por otro lado, ponsabilidad exclusiva de los consultantes,
los terapeutas humanista, y sistémicos, considera- ni de los terapeutas, (…) la presencia de un
ron que el uso de estas últimas técnicas permite ha- impasse en esta relación es responsabili-
blar sobre las dificultades en la relación terapéutica. dad de los actores del proceso terapéutico
(…) (IV, 57).
“(…) cuando el cliente se encuentra en-
trampado, estancado, es necesario que el “(…) una consultante consultaba, porque
terapeuta incorpore en su trabajo técnicas era tímida, no se atrevía a hacer muchas co-
alternativas como literarias, teatrales, entre sas, estaba desmotivada, (…) yo sentí que la
otras” (IV, 32). estaba empujando, ella esperaba que yo le
dijera lo que tenía que hacer, (…) sentí que
“(…) cuando se produce un impasse dentro no fluía la terapia, me di cuenta que estaba
del proceso terapéutico es importante uti- repitiendo la dinámica relacional que ella
lizar la meta-comunicación para reflexionar mantenía con otra gente, ella siempre pasi-
sobre la relación terapéutica, lo que es tre- va y los demás empujándola a hacer cosas”
mendamente terapéutico y generativo (…)” (VI, 44).
(IV,77)

(…) y cuando uno ve que la persona vuelve Contexto terapéutico


una y otra vez, una y otra vez…, en que la
persona siente que el otro tiene que cam- De acuerdo a la visión de los terapeutas, el con-
biar, y él no tiene que cambiar, y empiezan texto terapéutico está conformado por el contrato
a repetir una y otra vez el mismo discurso… terapéutico, los honorarios, y horarios, los cuales
uno aplica técnicas usadas por diversas de deben estar establecidos con claridad, en forma
líneas teóricas, y uno refleja lo que está su- compartida, bidireccional. Lo anterior debe aplicar-
cediendo.(…)” (III, 29) se también para las metas y objetivos del tratamien-
to.

Alianza terapéutica “Conecto al contrato terapéutico con los


momentos difíciles, porque es el primer
La alianza terapéutica, de acuerdo a los entre- acercamiento entre consultante y tera-
vistados, se construye por la interacción dinámica peuta, en el que se encuentra detallado el
entre consultante y terapeuta. Es un encuentro en compromiso de las dos partes. En aquellas
el cual se repite el estilo relacional del consultante circunstancias en las cuales los momentos
y del terapeuta en la que se establecerá una diná- de impasse son definidos como parte de la
mica particular que fluctúa durante todo el proceso relación terapéutica resulta importante revi-
siendo ambos responsables de ella. En ésta, se es- sar el contrato terapéutico (…)” (IV, 47).
tablece un vínculo, lo que permite construir metas y
objetivos flexibles y bidireccionales durante todo el “(…) el contrato terapéutico define el cómo,
proceso que favorece el cambio y evita los momen- con qué frecuencia, con quién trabajar, el
tos difíciles. problema que presenta el consultante (…)
tiendo a asociar que cualquier impasse o di-
“ (…) Los problemas se construyen rela- ficultad está directamente relacionado con
cionalmente, por lo tanto se van a llevar el contrato terapéutico establecido, contra-
también a la relación terapéutica, (…) por to que en algunas ocasiones requiere reno-
eso que es tan interesante mirar la terapia vación” (V,45).
desde el punto de vista relacional, y saber
cuánto estoy influyendo en el otro, y cómo “entonces tiendo a asociar que cualquier
influye en mí esa relación con el otro, cómo impasse o dificultad está directamente rela-
yo me puedo expresar, y puedo trabajar o cionado con el contrato terapéutico…” (VI,
no puedo trabajar” (III, 45). 47)

“La efectividad de la terapia tiene que ver “ (…) Una pareja luego de ocho sesiones
con un proceso vincular entre consultante plantea la necesidad de hacer algo con la

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terapia, porque sienten que la temática por ción que dificultan la reflexión del consultante y el
la cual ellos llegaron de alguna manera ha accionar del terapeuta. Esto confirma lo planteado
sido, resuelta, necesitaban una renovación por otros autores (Herrera y Araya, 2007; Herrera y
del contrato terapéutico (…), debido a que cols., 2009; Muran, 2002) quienes mencionan que
sentían que existía aletargamiento, bloqueo existen diferencias respecto de quién define, descri-
en la terapia” (IV, 43). be y califican los momentos difíciles en psicoterapia
y que aún consideran que es una etapa esperable en
todo proceso e idiosincrática al desarrollo del cam-
Discusión bio subjetivo del consultante.
Este estudio respondió al objetivo general, de Respecto a la relación entre factores de la alianza
describir la percepción de los terapeutas de dis- y la identificación de momentos difíciles, ratificando
tintas orientaciones teóricas, sobre la relación que lo que dicen los teóricos y empíricos (Rogers, 1957;
ellos establecían entre los momentos difíciles du- Safran y cols., 2002), los terapeutas señalan que es
rante el proceso terapéutico y las características del posible que esta relación fluctué a lo largo del pro-
terapeuta, del consultante, de la alianza y del con- ceso terapéutico en forma positiva o negativa y en
texto. cada tipo de relación se producirán diferentes con-
secuencias.
Corroborando lo planteado por Safran y cols.
(2002), todos los entrevistados conceptualizaron Los entrevistados opinaron que una relación
los momentos difíciles en la psicoterapia, como si- terapéutica negativa es producto de la no conside-
tuaciones complejas y particulares de la relación ración de elementos como la empatía la sincronía
terapéutica. Esta es una interacción dinámica entre y confianza que lleva finalmente al fenómeno de la
los participantes que se construye durante el proce- ruptura durante el proceso. Esta ruptura puede dis-
so y se ve influida por las características personales minuir la calidad de la interacción, al incrementarse
del terapeuta y del consultante ya sean de tipo cog- la tensión relacional y llevar a desencuentros, con-
nitivo, conductual o afectivo, así como por condicio- dición que no permite enfrentar ciertos temas que
nes e historias de vida y estilos de funcionamiento son difíciles al conectarse ambos con su biografía,
de los participantes. produciéndose la suspensión o abandono de la te-
rapia y/o el fracaso terapéutico. No se puede dejar
Los resultados señalaron que existe una simili-
de señalar que también pueden existir momentos
tud de la percepción de los terapeutas independien-
previos a este proceso terapéutico, que están teñi-
te de su orientación teórica, sobre la influencia tanto
dos por la desconexión y distanciamiento del con-
de sus características formales y personales en los
sultante hacia la terapia y que pueden ser momen-
momentos difíciles en psicoterapia y también del
tos difíciles de manejar por parte del terapeuta. Es
consultante, lo que coincide con lo que ha expresa-
decir, hay que destacar que todos los terapeutas
do por Beutler (1994). Sin embargo, hay diferencias
entrevistados señalan la importancia de los factores
en el énfasis que se da a cada una de las variables
relacionales tanto para prevenir como para resolver
ya sea del consultante, del terapeuta y aún del con-
los momentos difíciles.
texto.
Respecto a la forma de intervenir el psicoanalis-
Es importante señalar que una de las diferencias
ta, el humanista y psicoterapeuta dialógico mencio-
que se encontraron entre los psicoterapeutas entre-
naron que ante los momentos difíciles es importan-
vistados fue en el uso del lenguaje para conceptua-
te estar alerta a las diferencias y particularidades
lizar, nominar los momentos difíciles y la forma de
del consultante respetando su propio “timing”, y
intervenir para solucionarlos. Esto conlleva a que
el uso adecuado del lenguaje expresivo especial-
dentro de la conceptualización de los momentos
mente el corporal. La terapeuta dialógica enfatiza
difíciles aluda a diferentes fenómenos lo que re-
la importancia del lenguaje expresivo verbal del
presenta el énfasis en diferentes focos y forma de
terapeuta en cuanto al uso de las formas lingüísti-
intervención, ya sea en las variables personales del
cas apropiadas y que serán las preguntas más que
terapeuta y del consultante, en la relación, en el uso
las afirmaciones, instrucciones y consejos las que
de las técnicas y del contexto.
favorecerán la reflexión entre ambos actores y el
Los psicoanalistas los nombraron como mo- consiguiente cambio de significados acerca de los
mentos de ruptura, quiebre, confrontación y desco- dilemas por parte del consultante. La reflexión de
nexión emocional; los humanistas concordando con los participantes permitirá abordar los momentos
los sistémicos los denominaron como bloqueo y/o difíciles y favorecer el cambio terapéutico. Por otro
impasse. Por otro lado, tanto el terapeuta dialógi- lado, el terapeuta sistémico destaca que el contrato
co socio-construccionista y el integrativo los deno- terapéutico está directamente relacionado con la
minan como un entrampe o dificultades de la rela- presencia de un impasse, por lo que aquel se debe

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Los Momentos Difíciles en Psicoterapia: Una oportunidad para el cambio 141

replantear y redefinir de acuerdo a las necesidades A su vez hacer estudios secuenciales respecto a
del paciente. la aparición de estos momentos relevantes, durante
Sin embargo, coinciden en la idea de que los mo- el proceso terapéutico, focalizándose en el accio-
mentos difíciles de la psicoterapia, son una oportu- nar lingüístico del terapeuta y del consultante. Esto
nidad para el avance del proceso terapéutico, sólo permitirá no sólo comprender los fenómenos del
y cuando el terapeuta esté siempre alerta a diferen- proceso terapéutico sino estar alerta a los aciertos
ciar si posterior a dicho momento se logra la fluidez o desaciertos que puede ejercer cada uno de los
reflexiva que permita el momento de cambio y evo- participantes en su relación vincular y en su comu-
lución del proceso o cuando el terapeuta cambia la nicación.
forma de intervenir al observar que el pensamiento Hay que destacar que todos los terapeutas en-
reiterativo, que manifiesta un momento difícil se trevistados señalan la importancia de los factores
mantiene. Esto exige el desarrollo de la flexibilidad relacionales tanto para prevenir como para resolver
cognitiva, afectiva y de comportamiento en el tera- los momentos difíciles. Sería importante incluir esta
peuta. temática en la formación de los psicoterapeutas
En este trabajo los terapeutas entrevistados alu- porque al conocerla y estudiarla le permitirá evaluar
den escasamente y le dan poco peso a la influencia el desarrollo del proceso terapéutico identificando
de la técnica en la aparición y resolución de los mo- los factores que están interfiriendo o facilitando su
mentos difíciles, utilizando preferentemente el for- evolución.
talecimiento del vínculo terapéutico. Sólo señalan Asimismo es válido destacar la importancia del
algunas técnicas terapéuticas como confrontación, trabajo personal que debe tener el terapeuta, de-
distanciamiento afectivo, reflejo, narración de cuen- bido a que sus características personales y estilos
tos e historias o la metacomunicación, donde se ha- relacionales repercuten en el éxito o el fracaso te-
bla precisamente de las dificultades en la relación rapéutico. Aquellas temáticas que han ocasionado
terapéutica llegando a acuerdos sobre la relación algún dilema en el pasado o aun están en el pre-
vincular. Así podrá cambiar el patrón relacional de sente pueden influir en su accionar y en el vínculo
ambos, lo que permitiría flexibilidad y fluidez en el terapéutico.
diálogo conduciendo el proceso terapéutico hacia
el éxito. Esto coincide con lo planteado por Lambert
(1992) donde menciona que un 15% de la proporción
de mejoría del paciente es explicada por las técnicas BIBLIOGRAFíA
empleadas por el terapeuta y la proporción explica-
da por la relación terapéutica es de 30%. Arizmendi, T.G., Beutler, L.E., Shanfield, S., Crago, M. y
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fenómenos destacados en el proceso terapéutico ya
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habla y también en llegar a consenso de resultados. Generales para ser terapeuta. Habilidades
De acuerdo a los hallazgos encontrados, las fu- terapéuticas, 1, 2-5.
turas investigaciones pueden estar conducidas a fo-
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y los momentos difíciles dentro del proceso terapéu- Conceptual, strategic, and statistical considerations.
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REVISTA ARGENTINA
Vol. XXIII 2 AGOSTO 2014 DE CLÍNICA PSICOLÓGICA
144 Ana Cristina Amézaga A., Yolanda Dávila P. y Oriana Vilches-Álvarez

Zalaquett, C, Manzi, J., Duque, M., Krebs, M. y Aninat, M. Abstract: This paper presents the findings of a piece
(1982). El proceso Psicoterapéutico con pacientes of qualitative research aimed at investigating the perception
pobres. Revista Chilena de Psicología, 5, 1-2. therapists have of difficult moments in the psychotherapeutic
process. The applied methodological resource was a semi-
structured interview, and the sample consisted of eight therapists
Recibido: 3-7-12
‘from different approaches: psychoanalytic, cognitive-behavioral,
Aceptado:9-1-13 humanistic, systemic and social constructionist. The therapists
agree on the fact that difficult moments are an opportunity to
advance in the therapeutic process and that these are determined
by the therapeutic alliance, which involves both the patient’s
and the therapist’s personal characteristics, the context and the
psychotherapeutic techniques.

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