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TEMA 1

IMPORTANCIA DE LA
ATENCIÓN TEMPRANA EN LA
IDENTIFICACIÓN,
VALORACIÓN E
INTERVENCION DE
ALUMNADO CON
NECESIDADES EDUCATIVAS
ESPECIALES
1
ÍNDICE

 Introducción
 Definición y evolución del concepto de Atención Temprana
o Definición
o Equipos de AT
o Características
o Bases de la AT.
o Importancia de la AT
 Estimulación precoz y Atención Temprana
o Relación entre AT y estimulación precoz. ¿son lo mismo?
o Diferencias entre AT y estimulación precoz.
o Coincidencias entre AT y estimulación precoz
 ¿En qué centros se realiza la AT?
o Centros Base (CCBB)
o Centros de Desarrollo Infantil y Atención Temprana (CDIAT)
 Principios básicos de la AT
o Objetivos
o Objetivos según el destinatario
 Ámbitos de actuación
 Niveles de prevención
o Prevención primaria
o Prevención secundaria
o Prevención terciaria.
 Bibliografía.

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Introducción

Las situaciones y cambios que se han producido en nuestra sociedad a lo largo


de las últimas décadas han permitido configurar las respuestas que la sociedad ha
ofrecido tanto a la infancia como a los sujetos con discapacidad, según el momento
histórico y filosófico.

Las respuestas ofrecidas han ido desde la eliminación sistemática y la


marginación, en mayor o menor medida, hasta la utilización de todo tipo de
instrumentos e instituciones represivas y marginales (asilos, manicomios, cárceles, etc.).

No podemos hablar de Atención Temprana (AT en lo sucesivo), como práctica


intencionada, hasta más allá de la segunda mitad del siglo XX, momento en que se
inicia con la atención a sujetos que presentan algún tipo de déficits, y entendida desde
una perspectiva actual, sólo en el los últimos 30 años.

Definición y evolución del concepto de Atención Temprana

No existe una única definición ni una única nomenclatura para referirnos a este
tipo de intervenciones destinadas a la población infantil que, por diferentes causas,
sufren problemas en su desarrollo, pudiendo encontrar otros términos para referirse a la
misma tales como: Estimulación Precoz, Estimulación Temprana, Intervención
Temprana, Atención Infantil Precoz, etc.

A partir de los años 70, diferentes investigaciones ponen de manifiesto que la


primera infancia es una etapa con necesidades y características específicas y diferentes a
cualquier otro momento y que existen posibilidades de conocerlas e intervenir sobre las
mismas para tratar de modificarlas.

En la década 1990-2000 se introduce el concepto de Atención Temprana como


“el conjunto de técnicas educativas que tienen por objeto al niño y su familia, y por
finalidad paliar la falta de estímulos y los problemas de aprendizaje de niños con
deficiencias claras o simplemente de los niños incluidos en el grupo de los denominados
de alto riesgo”.

En los últimos años de la mencionada década se constituyó el Grupo de


Atención Temprana (G.A.T.), el cual elaboró la definición más actualizada que existe en
estos momentos del concepto de Atención Temprana, recogida en el Libro Blanco de la
Atención Temprana.

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En un principio, la Atención Temprana estaba dirigida a los niños que crecían en
condiciones de pobreza, con el objetivo de modificar el curso del desarrollo infantil en
los primeros años. Esta preocupación se extendió luego a los niños con alguna
deficiencia y a los niños con problemas de desarrollo.

En la actualidad la Atención Temprana no va dirigida sólo a los niños que


presentan algún déficit físico, psíquico o sensorial, sino también a aquellos otros que,
por diversas circunstancias, pueden presentar problemas madurativos o de adaptación.

 Definición.

Conjunto de intervenciones dirigidas a la población infantil de 0 a 6 años, a la


familia y al entorno, que tienen por objetivo dar respuesta lo más pronto posible a las
necesidades transitorias o permanentes que presentan los niños con trastornos en su
desarrollo o que tienen el riesgo de padecerlos. Estas intervenciones, que deben
considerar la globalidad del niño, han de ser planificadas por un equipo de profesionales
de orientación interdisciplinar o transdisciplinar.” (Libro Blanco de la Atención
Temprana).

 Equipos de AT.

Los Equipos de Atención Temprana son los encargados de evaluar, coordinar,


supervisar y facilitar el proceso que permite que los niños con necesidades educativas
especiales puedan acudir a la escuela infantil, al tiempo que apoyan el proceso de
integración. Evalúan al niño y elaboran el dictamen de Escolarización. Ofrecen un
servicio cualificado con una visión interdisciplinar de forma que se puede abordar el
desarrollo integral del niño sin perder la especificidad del papel de cada uno de los
profesionales que van a intervenir en él.

Determinan las necesidades educativas de los niños entre cero y seis años,
localizando y derivando a aquellos que presenten desviaciones de la normalidad en estas
edades, y contribuyen a la elaboración del curriculum de esta etapa apoyando
técnicamente el programa de integración para niños en la etapa 0-6.

Colaboran con los profesionales de las escuelas infantiles en la elaboración de


programas y en la delimitación de objetivos, materiales y procedimientos más
adecuados en el proceso de enseñanza-aprendizaje en función de criterios compartidos,
evitando así tratamientos paralelos de cada aspecto del desarrollo infantil.

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Equipo interdisciplinar: está formado por profesionales de diversas disciplinas,
en el que existe un espacio formal para compartir la información, las decisiones se
toman a partir de esta información y se planifican objetivos comunes.

Equipo transdisciplinar: es aquel formado por un grupo de profesionales, en el


que cada uno adquiere conocimientos de otras disciplinas relacionadas y las incorporan
a su práctica. Un solo profesional asume la responsabilidad del tratamiento del niño y el
contacto directo con su familia.

 Bases de la AT.

La Atención Temprana se fundamenta en el desarrollo infantil, caracterizado en


los primeros años por la progresiva adquisición de importantes funciones como el
control postural, la autonomía de desplazamiento, la comunicación, el lenguaje y la
interacción social. Esta evolución está estrechamente relacionada con la maduración del
sistema nervioso central así como con la organización emocional y mental, necesitando
estos procesos una estructura genética adecuada y los cuidados básicos a nivel biológico
y psicoafectivo” (Buceta, 2011, p.20)

La AT se fundamenta en la posibilidad de incidir de manera positiva en el


desarrollo del niño y su entorno y se caracteriza por ser planificada a partir de una
valoración previa, sistemática y secuencial. Las bases en las que se fundamenta parten
entre otras de las siguientes disciplinas: Neurología, Psicología Evolutiva y
Disciplinas del campo educativo.

 Importancia de la AT.

Para comprender la importancia de la Atención Temprana hay que aludir al


desarrollo del sistema nervioso ya que durante la primera infancia se encuentra en una
etapa de maduración y de importante plasticidad, lo que provoca una gran
vulnerabilidad respecto a las condiciones del medio, pero también una mayor capacidad
de recuperación y reorganización orgánica y funcional, que disminuye de forma muy
importante durante los años posteriores.

La evolución de los niños con alteraciones en su desarrollo está muy


condicionada por el momento de la detección y el comienzo de la atención, ya que
cuanto antes se inicie, se producirá un aprovechamiento mayor de la plasticidad cerebral
y menor será el retraso. En este proceso resulta decisivo el nivel de implicación de la

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familia, ya que es un elemento indispensable para favorecer la interacción afectiva y
emocional y para optimizar los tratamientos.

Por ello un objetivo muy importante es informar a la familia de la realidad del


niño, sus capacidades y limitaciones, intentando que actúe como agente potenciador del
desarrollo, adecuando su entorno a sus necesidades físicas, mentales y sociales,
procurando su bienestar y facilitando su integración social. Y además, si asiste a
Educación Infantil es aconsejable establecer con el centro una buena coordinación ya
que la escuela ofrece múltiples posibilidades para reforzar el proceso terapéutico,
incidiendo positivamente sobre los procesos de socialización y aprendizaje

Por tanto al planificar la intervención en AT, se ha de considerar junto con la


naturaleza del trastorno o déficit, el momento evolutivo correspondiente y las
necesidades del niño en todos los ámbitos. El niño es visto en su globalidad, se tienen
en cuenta los factores intrapersonales, biológicos, psicosociales y educativos propios de
cada individuo y los interpersonales tales como el entorno, la familia, la cultura, la
escuela y el contexto social.

El primer período de la vida humana constituye una etapa fundamental en la


adquisición y desarrollo de funciones decisivas para la adaptación social.

Por plasticidad neuronal se entienden aquellos cambios de estructuras y


funciones producidas por influencias endógenas o exógenas que en cualquier momento
de la vida puede sufrir un individuo. La plasticidad dota al SN de una mayor capacidad
de recuperación y reorganización orgánica y funcional, que decrece en los años
posteriores.

En las primeras etapas del desarrollo, el cerebro cuenta con una sobreproducción
de conexiones neuronales guiadas intrínsecamente (miles de conexiones entre células
nerviosas formadas cada segundo durante el primer mes de desarrollo post- natal) que
están expectantes de la experiencia, de forma que serán los mensajes derivados de ésta
(del ambiente) los que determinarán cuál de estas conexiones sobrevivirá.

El concepto de periodos críticos o periodos sensibles viene relacionado con el


desarrollo secuencial del sistema nervioso. Este concepto hace referencia a la existencia
de momentos concretos para la maduración del sistema nervioso, donde se dan las
condiciones necesarias para lograr una función o una capacidad concreta.

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El avance de los niños con problemas en su desarrollo va a depender del momento en
que se detecten las alteraciones y del momento en el que se inicie la Atención
Temprana.

El desarrollo Infantil es producto de la interacción entre factores genéticos y


factores ambientales:

Factores genéticos: establecen las capacidades propias de desarrollo.

Factores ambientales: van a moldear, determinar la posibilidad de expresión o no de


las características genéticas. Pueden ser:

- Biológicos: Mantenimiento de homeostasis, estado de salud, estímulos


que recibe el SN, etc.
- Psicológicos.
- Sociales: Interacción del niño con su entorno, vínculos estabilidad en
cuidados que recibe, etc.

El desarrollo infantil es un proceso dinámico de interacción entre organismo y


medio que da como resultado la maduración orgánica y funcional del SN, el desarrollo
de funciones psíquicas y la estructuración de la personalidad Es un proceso complejo,
que se sustenta en la evolución biológica, psicológica y social. En los primeros años de
vida se configuran las habilidades perceptivas, motrices, cognitivas, lingüísticas,
afectivas y sociales que posibilitan la interacción con el entorno. La Atención Temprana
ofrece a los niños con déficits y/o riesgo de padecerlos un conjunto de acciones
optimizadoras y compensadoras. La carencia o mala calidad de estimulación ambiental,
tendrá una influencia directa negativa sobre la formación del SN y, por consiguiente,
sobre el desarrollo de las capacidades (sensoriales, motoras, cognitivas, emocionales,
etc.) del niño, que puede llegar a ser en algunos casos irreversible, incluso si estas
influencias logran ejercer su acción en un periodo posterior.

Un concepto relacionado con el desarrollo es el de trastorno del desarrollo, que


hace referencia a la desviación del recorrido del desarrollo, debido a problemas de salud
o bien problemas que derivan en la evolución biológica, psíquica o social.

Al planificar una intervención se ha de tener en cuenta el momento evolutivo y


las necesidades del niño de manera global y no sólo el déficit o discapacidad que puede
presentar. En Atención Temprana se ha de tener en cuenta la globalidad, tomando como
referentes los aspectos intrapersonales, biológicos, educativos y psico-sociales propios

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de cada individuo, además de los factores interpersonales, que guardan relación con su
entorno y con todo lo que le rodea.

Estimulación precoz y Atención Temprana.

 Relación entre AT y estimulación precoz, ¿son lo mismo?

Aunque las definiciones de AT y EP no son iguales, hay ciertos aspectos donde


coinciden y eso hace que no haya mucho consenso acerca de sus diferencias. Partiendo
de los principios en los que se fundamentan, existen unas claras diferencias entre ambos
términos

 Diferencias entre AT y estimulación precoz.

Atención Temprana Estimulación Precoz

La AT se basa en Pediatría, Neurología, La EP está basada en la Psicología del


Psicología, Psiquiatría, Fisioterapia, Desarrollo, en la Psicología de la
Lingüística. Conducta, y en la información que

La AT es es conjunto de intervenciones proporciona la Neuropsicología Evolutiva


sobre el sistema nervioso infantil.
que están dirigidas no sólo a niños de 0-6
años, sino también a la familia y al La EP es la atención que se le da al niño
entorno de estos niños. en las primeras etapas de su vida, con el
fin de potenciar y desarrollar al máximo
sus posibilidades físicas e intelectuales.

Lo que se pretende con la Estimulación Precoz es el desarrollo máximo de las


posibilidades físicas e intelectuales del niño mediante una estimulación continua y
ajustada, realizada en todas las áreas sensoriales pero sin forzar el curso natural del
sistema nervioso. No se trata sólo de presentar un gran número de estímulos al niño de
forma desordenada, sino que consiste en desarrollar todo un tratamiento teniendo en
cuenta las pautas de desarrollo que sigue el bebé y usando las técnicas que se emplean
para alcanzar dichas adquisiciones.

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 Coincidencias entre AT y EP

En lo que coinciden ambos términos, es en que los dos van dirigidos a niños de alto
riesgo biológico, pero con algunas diferencias significativas:

- La EP se dirige sobre todo a los recién nacidos de riesgo neurológico, los


recién nacidos de riesgo sensorial-visual y los recién nacidos de riesgo sensorial
auditivo.
- La AT se dirige a los niños de alto riesgo biológico, pero también a los
de alto riesgo social, entre los que se encuentran: los niños en situación de riesgo
socio-ambiental y los niños con alteraciones documentadas.

¿En qué centros se realiza la AT?

 Centros Base (CCBB): son centros de ámbito provincial para la valoración,


diagnóstico y tratamiento de personas con discapacidad. Prestan servicios de
información, orientación, valoración, diagnóstico y tratamiento de logopedia,
estimulación, psicomotricidad y fisioterapia en programas de atención
individualizada. Se trata de servicios integrados en la red de recursos sociales de
las Comunidades Autónomas, cuyo objetivo es la atención a la población infantil
de 0-6 años que presenta trastornos en su desarrollo o que tiene riesgo de
padecerlos. Surgieron en los años 70 a partir del movimiento asociativo de
padres y profesionales, que después de una evolución a lo largo de estos años, se
han convertido en centros especializados autónomos con plazas subvencionadas
o contratadas por instituciones públicas.
 Centros de Desarrollo Infantil y Atención Temprana (CDIAT): dirigidos a
potenciar el desarrollo integral, habilidades motrices, cognitivas, sociales y
comunicativas de la población infantil de 0-6 años. Los equipos están formados
por un grupo interdisciplinar de profesionales: psicólogos, pedagogos,
estimuladores, fisioterapeutas, psicomotricistas y logopedas. Algunos son
centros creados y gestionados por familiares y asociaciones de los mismos y
otros son públicos. Para el mantenimiento cuentan con subvenciones de la
consejería de Sanidad y Asuntos Sociales.

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Principios básicos de la AT

Son principios básicos:

Diálogo, participación e integración de todas las partes implicadas en el


proceso: familia, profesionales y sociedad. La integración familiar, escolar y
comunitaria del niño que presenta un trastorno del desarrollo implica el respeto a su
condición de sujeto activo. La Atención Temprana debe facilitar el conocimiento social
del niño y el acceso a su forma de comunicar y expresar sus deseos, promoviendo
modelos de crianza, educativos y relacionales coherentes y estables, basados en
actitudes de diálogo y en la aceptación de los modos alternativos de ser.

La colaboración con la familia es una actitud básica de la Atención Temprana,


desde el respeto a la cultura, valores y creencias de los padres, hermanos y abuelos. Se
debe estimular la expresión de sus necesidades e intereses, el derecho a recibir
información de manera adecuada y a participar en cuantas decisiones les atañen. La
Atención Temprana también tiene que estar centrada en la familia, en la aportación de
los medios que precisa para resolver sus dificultades y asumir sus responsabilidades.

Gratuidad, universalidad e igualdad de oportunidades, que permite ofertar el


servicio a toda la población que lo necesite, sin tener en cuenta sus características,
recursos o nacionalidad. La presencia de una discapacidad o un trastorno del desarrollo
implican un alto riesgo de marginación social. La Atención Temprana actúa para la
prevención y, en su caso, evitación de estos riesgos facilitando la igualdad de
oportunidades en el acceso a los distintos contextos de la vida social, la incorporación a
una familia donde ser amado, la convivencia y socialización en una escuela abierta a
todos los niños, el diseño del hábitat comunitario de una forma comprensiva hacia la
diferencia.

Por sus orígenes y objetivos es necesario que la Atención Temprana sea un


servicio público, universal, de provisión gratuita para todos los niños y familias que lo
precisen. La gratuidad de la Atención Temprana ha de ser completa y debe alcanzar a
las ayudas técnicas y a la eliminación de barreras a la integración.

Interdisciplinariedad, alta cualificación profesional: Esta intervención


requiere de una formación adecuada y específica y de una coordinación entre
profesionales de diferentes disciplinas y de diferentes instituciones. El concepto de
interdisciplinariedad va más allá de la suma paralela de distintas disciplinas. La

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preparación de los profesionales que participan en la Atención Temprana implica tanto
la formación en una disciplina específica como en un marco conceptual común a todas
ellas que debe tener su propio espacio de desarrollo a través de la reflexión y el trabajo
en equipo.

Para este marco común pueden identificarse cuatro áreas:

La especialización en desarrollo psicomotor infantil: comprender los procesos típicos y


atípicos, las claves evolutivas de las distintas edades, las formas de relación en cada una
de ellas.

La profundización en psicosociología de la dinámica familiar: comprender el sistema


familiar, sus peculiaridades culturales, económicas, organizativas, los ciclos vitales, etc.

Coordinación: La atención a los niños con trastornos del desarrollo y sus familias se
realiza en un marco institucional concreto. Las familias suelen resaltar la necesidad de
que los servicios y orientaciones que cada entidad o cada profesional ofrece resulten
coincidentes y tengan en cuenta el conjunto de su situación a la hora de planificar
actuaciones. La coordinación atañe también a la continuidad de los servicios. Organizar
el proceso de información diagnóstica o de transición a la escuela son dos hitos
inexcusables. Es muy conveniente que cada familia tenga un profesional de referencia al
que dirigirse para resolver dudas o interrogantes, que le ofrezca confianza y le sirva para
reorganizar de forma coherente la vida cotidiana. Evitar la fragmentación que puede
darse como consecuencia de la intervención de múltiples agencias, entidades o
profesionales es un objetivo principal de la coordinación.

Descentralización y sectorización, organizando los servicios necesarios para atender las


necesidades de los niños en su propia área de desarrollo, insertando la Atención
Temprana en las redes de atención primaria en salud, de servicios sociales y de
educación. También permite delimitar el campo de actuación de los servicios para
garantizar una intervención de calidad y personalizada.

 Objetivos

El Libro Blanco de la Atención Temprana establece un objetivo general y seis


específicos. (GAT, 2000: 17)

El principal objetivo de la Atención Temprana es que los niños que presentan trastornos
en su desarrollo o están en riesgo de padecerlos reciban una actuación preventiva y

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asistencial que pueda potenciar su capacidad de desarrollo y de bienestar, facilitando su
integración en el medio familiar, escolar y social, así como su autonomía personal.
Todo esto interviniendo desde un modelo bio-psico-social.

Los objetivos específicos o propios de la Atención Temprana son:

1. Reducir los efectos del déficit sobre el desarrollo.


2. Optimizar el curso del desarrollo.
3. Introducir mecanismos de compensación, eliminación de barreras y adaptación a
necesidades específicas.
4. Evitar o reducir la aparición de déficits secundarios.
5. Atender y cubrir las necesidades y demandas de la familia y el entorno.
6. Considerar al niño como sujeto activo de la intervención.

 Objetivos según el destinatario

Estos objetivos también se pueden estratificar teniendo en cuenta a quién se


dirige la intervención, como lo hace FEAPS (Confederación Española de
Organizaciones en favor de las Personas con Discapacidad Intelectual o del Desarrollo)
en el Manual de Buena Práctica (2000).

En lo individual:

- Facilitar la adquisición de habilidades adaptativas.


- Potenciar la autoestima, la capacidad de autodirección y el máximo grado de
autonomía personal.
- Promover el reconocimiento de la individualidad

Con la familia:

- Facilitar la implicación de la familia en todo el proceso de intervención.


- Promover la cooperación con los padres.
- Alentar la participación activa.
- Apoyar su bienestar.

Con el entorno:

- Alcanzar el máximo grado de integración social, facilitando la adaptación de los


entornos, desde lo familiar hasta el medio social en que se desenvuelve el niño.

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- Proporcionar al niño las estrategias y recursos que le permitan una integración
positiva y el acceso futuro a criterios de igualdad de oportunidades.

Ámbitos de actuación

Con el niño: actualmente el campo de la AT destaca por su amplitud, considerándose


personas susceptibles de su actuación todos aquellos niños entre 0 y 6 años con
cualquier tipo de deficiencia o aquellos considerados de alto riesgo biológico o social.

Niños de alto riesgo biológico: La inclusión en este grupo viene determinada por la
existencia de determinados factores de riesgo biológico. Este grupo incluye niños
prematuros, de bajo peso, procedentes de unidades de cuidados intensivos neonatales,
niños a término que han manifestado sufrimiento fetal durante el parto.

Niños en situación de riesgo socio-ambiental: Incluye a aquellos niños que proceden de


ambientes pobres, con un bajo estatus socioeconómico, cuando hay ausencia de
padre/madre, cuando son abandonados o cuando la madre es aún adolescente o padece
problemas de salud mental, adicción a drogas, alcoholismo, etc.

El GAT define a los niños de riesgo psico-social como aquellos que viven en
condiciones sociales poco favorecedoras, como son la falta de cuidados o de
interacciones adecuadas con sus padres y familia, maltrato, negligencias, abusos, que
pueden alterar su proceso madurativo. Estos factores favorecen la desviación del
desarrollo normal del niño.

Además debido a la ausencia de características visibles, muchas veces es difícil


identificarlos e intervenir tempranamente. Las posibilidades de presentar deficiencias en
el caso de estos niños en situación de riesgo socioambiental son menores que las de los
niños con riesgo biológico, sin embargo nunca se deben descartar. En estos casos, el
programa de AT se extiende a todo el núcleo familiar, ya que este es el primer y
principal agente socializador del niño, pretendiendo compensar los factores deficitarios
y promoviendo una adecuada tarea educativa. La evaluación de los sistemas familiar
y ambiental puede ser, en este caso, un elemento previo a la evaluación e intervención
sobre el propio niño.

Niños con alteraciones o minusvalías documentadas: En este grupo se incluye a los


niños con retrasos, alteraciones o discapacidades documentadas, de tipo cognitivo, de
la movilidad, de la comunicación o sensoriales.

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- Niños/as con alteraciones físicas: parálisis cerebral, espina bífida y miopatías.
- Niños/as con alteraciones sensoriales: ambliopes-ciegos e hipoacúsicos-sordos.
- Niños/as con alteraciones psíquicas: discapacidad mental, autismo y psicosis.
- Niños/as con retraso general en el desarrollo y en el lenguaje

Con estos niños se debe iniciar la intervención educativa desde el mismo momento del
nacimiento o desde el momento en que se detecta el déficit. La AT facilita su
integración social y educativa, al tiempo que pretende evitar la aparición de secuelas
asociadas a su deficiencia, que pueden interferir en su futuro desarrollo.

Con la escuela: Durante la Educación Infantil los objetivos de la misma se encuentran


en perfecta concordancia con los objetivos de la AT, y tienen como base la optimización
de las competencias individuales (sensorio-motrices, socio-afectivas, intelectuales y
comunicativas). Estas competencias se encuentran claramente interrelacionadas con las
competencias curriculares de las cuales se ocupa el Sistema Educativo. La interrelación
es mayor en la etapa de 0-3años y progresivamente de 3 a 6 años las competencias
individuales se van combinando con competencias más encaminadas hacia el acceso a la
cultura. DESPUÉS DE LOS 6 AÑOS EN NINGÚN MOMENTO DEBERÍAMOS
UTILIZAR EL TÉRMINO ATENCIÓN TEMPRANA.

Los Servicios Educativos realizan actuaciones de apoyo al niño y a la familia


desde los centros de educación infantil. La labor de estos centros es la prevención de los
trastornos en el desarrollo que puede ser fundamental para las poblaciones de alto
riesgo, ya que ofrecen un entorno estable, estimulante y normalizado, y para la
población infantil que puede sufrir de situaciones inadecuadas en el entorno familiar. Se
realiza de esta forma un importante nivel de actuaciones preventivas por medio de la
educación. Cuando el niño o niña asiste a la escuela infantil, los maestros y educadores
de la misma constituyen un importante agente de detección. En esta etapa pueden
apreciarse problemas en las capacidades y comportamientos básicos para el aprendizaje:
habilidades motoras, de socialización, de lenguaje, dificultades atencionales y
perceptivas así como limitaciones cognitivas o emocionales que antes no habían sido
detectadas.

Las condiciones de la Escuela Infantil y las interacciones que se producen en el


contexto escolar, diferentes a las del medio familiar, permiten, en la mayoría de los
casos, poner de manifiesto la presencia de desviaciones en el proceso evolutivo,

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desajustes en el desarrollo psico-afectivo del niño y/o alteraciones en su
comportamiento, que por su propio carácter o por la menor gravedad del trastorno,
pueden pasar fácilmente inadvertidas a los padres y también al personal sanitario y no
son detectadas hasta que el niño accede al contexto educativo.

Cuando el educador o maestro detecta la posible presencia de un trastorno,


comunicará su inquietud a la familia y a partir de los datos aportados por el medio
escolar y familiar se deberían establecer pautas de observación y actuación coordinadas,
así como la derivación y consultas oportunas al pediatra del niño o niña y al centro de
Desarrollo Infantil y Atención Temprana, para poder establecer un diagnóstico
completo e iniciar una intervención terapéutica adecuada. Situaciones de riesgo social,
inadecuada atención, carencias afectivas y sospecha de maltrato infantil, pueden ser
detectadas también en el medio escolar, siendo en estos casos fundamental la
coordinación con los profesionales de Servicios Sociales.

En relación con los servicios educativos, los maestros y educadores se


convierten en los agentes de detección, ya que en esta etapa pueden observarse
problemas en las distintas áreas del desarrollo: en las habilidades motoras, de
socialización, de lenguaje, de atención, cognitivas o emocionales que no se han
detectado con anterioridad, informando de ello a padres y servicios de apoyo (profesor
de apoyo, Equipos de orientación educativa y psicopedagógica, equipo de Atención
Temprana). Esto permite una actuación coordinada, así como la derivación a los
servicios correspondientes (Pediatra, Equipo AT, Centro de AT) para establecer la
intervención más adecuada.

La Escuela Infantil es un lugar privilegiado para realizar la prevención y la


intervención en las dificultades del desarrollo al tiempo que permite realizar una
Educación Compensatoria en aquellos niños que pueden ver comprometido su
desarrollo por carecer de estímulos socioambientales o familiares adecuados. La
Escuela Infantil se convierte así en un importante contexto de atención-intervención por
medio de adaptaciones curriculares y de los “profesionales de la integración”
(profesores de apoyo, pedagogía terapéutica y maestros de audición y lenguaje).

Con la familia: el medio familiar constituye sin duda una vía importante de detección,
pues en muchas ocasiones son los propios padres, o personas cercanas al niño, los que
en la interacción diaria con su hijo en su contexto natural pueden observar que existe

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una diferencia o desviación entre el comportamiento de su hijo y el de otros niños. La
AT debe proporcionar a la familia tanto los recursos que les permitan contribuir
eficazmente al desarrollo del niño como estrategias de interacciones adecuadas y
técnicas de afrontamiento de situaciones de crisis.

Niveles de prevención

Teniendo en cuenta los objetivos, sabemos que la Atención Temprana ejerce


importantes labores de prevención, detección y tratamiento o seguimiento. Por ello
podemos diferenciar tres niveles de intervención, que en el Libro Blanco de la Atención
Temprana se denominan: prevención primaria, prevención secundaria y prevención
terciaria.

La prevención primaria hace referencia al control previo a la discapacidad (hacer lo


posible para que ésta no surja).

La prevención secundaria: contempla la detección y diagnóstico de dicho problema.

La prevención terciaria se refiere a cómo se debe atender el problema en los diferentes


ámbitos (educativo, social y sanitario).

 La prevención primaria

Es una medida universal que se adopta con el fin de llegar a toda la población
promoviendo así el bienestar de los niños y de sus familias. La función de la Atención
Temprana en este tipo de intervención trata de identificar y señalar, a las instituciones
sociales, aquellas actitudes o características relevantes para la protección y el desarrollo
infantil, con el fin de evitar las condiciones que puedan provocar la aparición de
deficiencias o trastornos del desarrollo infantil.

 La prevención secundaria

Tiene como objetivo principal la detección y el diagnóstico precoz de trastornos,


enfermedades o situaciones de riesgo.

a) La detección: La detección precoz posibilitará la prevención de patologías


subyacentes, logrará mejorías funcionales y posibilitará una integración más
efectiva del niño en su entorno. Detectar de forma temprana un trastorno del
desarrollo será el paso previo al diagnóstico y a una intervención terapéutica
ajustada. La detección temprana es fundamental para poder incidir en una etapa
en la que la plasticidad del sistema nervioso es mayor y las posibilidades

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terapéuticas muestran su mayor eficacia. Es necesario detectar los trastornos del
desarrollo infantil en el momento en que aparecen los primeros signos
indicadores de los mismos, si es posible antes de que los diferentes síndromes se
estructuren de forma completa y estable. La detección de signos de alerta, que
constituyen posibles indicadores de trastornos en el desarrollo infantil, debe
estar presente en el hacer cotidiano de todos aquellos que trabajan con
poblaciones infantiles. A veces la tríada detección-diagnóstico-intervención
queda alterada por circunstancias que impiden la detección y el diagnóstico, en
especial por todos aquellos casos que proceden del ámbito emocional y
cognitivo durante los primeros años de vida. Son diversos los motivos que
originan la ruptura de esta cadena. En otras ocasiones la atribución errónea de
significado a determinados comportamientos del niño, el miedo a etiquetarlos, el
desconocimiento, etc. Todo ello provoca que los trastornos queden encubiertos
de forma que no se detectan y por tanto no se diagnostican. Todos estos factores
contribuyen a que buen número de niños y niñas que presentan trastornos en su
desarrollo no sean detectados y pueda producirse un agravamiento de sus
disfunciones y conflictos al no acceder a la ayuda terapéutica que precisan.
Ignorar signos de alerta y síntomas precoces puede llevar a que éstos se
organicen en formas más estructuradas tales como autismo, psicosis, procesos
deficitarios, estados depresivos o disarmonías evolutivas precoces.
Se puede hablar de distintas etapas en el diagnóstico: Etapa prenatal,
etapa perinatal y etapa posnatal.
Etapa posnatal: Un adecuado seguimiento evolutivo de la población infantil en
general debería conducir a una adecuada detección de los trastornos del
desarrollo, al poner en evidencia signos y desviaciones en el mismo que
permiten la identificación de los correspondientes trastornos en los primeros
años:
- Durante el primer año se podrán diagnosticar la mayoría de los trastornos más
graves del desarrollo: formas severas y medias de parálisis cerebral, de retraso
mental y déficits sensoriales.
- A lo largo del segundo año, pueden detectarse las formas moderadas o leves de
los trastornos anteriores, así como los correspondientes al espectro autista.

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- Entre los dos y los cuatro años se van a poner de manifiesto los trastornos y
retrasos del lenguaje. Los trastornos motrices menores y los de conducta, a
menudo ya presentes en etapas previas, se hacen más evidentes.
- A partir de los 5 años se hacen patentes en la escuela, si no se han detectado
previamente, la deficiencia mental leve, las disfunciones motoras finas, las
dispraxias, etc., al ocasionar dificultades en los aprendizajes escolares.
Ya desde los primeros meses y a lo largo de los primeros años, es posible la
aparición de alteraciones emocionales y relacionales, así como disfunciones
interactivas precoces, que a menudo se expresan a través de alteraciones
psicosomáticas en el ámbito del sueño y la alimentación.
b) Diagnóstico: El diagnóstico de una alteración del desarrollo consiste en la
puesta en evidencia de una desviación del desarrollo, así como el conocimiento
de las supuestas causas. El diagnóstico es el resultado de la consideración de
los distintos diagnósticos parciales de forma integrada puesto que debe llevarse a
cabo de forma interdisciplinar abarcando los ámbitos biológico, psicológico,
social y educativo.
En el diagnóstico de una alteración del desarrollo, hay que saber de
dónde provienen esos trastornos, enfermedades o situaciones de riesgo, con el
fin de comprender el proceso y establecer el inicio de una intervención
terapéutica. Niveles de diagnóstico:
a) Diagnóstico funcional. Consiste en la valoración cuantitativa y cualitativa de
los trastornos y disfunciones.
b) Diagnóstico sindrómico. Este tipo lo constituye el conjunto de signos y
síntomas que definen una entidad patológica determinada.
c) Diagnóstico etiológico. Este nivel de diagnóstico nos informa acerca de las
causas ya sean de origen biológico o de origen psico-social.

 Prevención Temprana

La prevención terciaria agrupa todas las actuaciones o actividades que se llevan


a cabo para mejorar las condiciones del desarrollo de los niños. Van dirigidas tanto al
niño, como a su familia y a su entorno, por lo que el equipo de Atención Temprana
activa un proceso de reorganización para el niño, la familia y el entorno en el que se
desarrolla.

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En la prevención terciaria se persigue:

1. La atenuación o superación de los trastornos o disfunciones del desarrollo.


2. La prevención de los trastornos secundarios.
3. La modificación de los factores de riesgo en el entorno inmediato del niño

Además también contempla como objetivo que las familias conozcan y


comprendan la realidad del niño, no sólo en referencia a sus limitaciones, sino
resaltando también sus potencialidades.

La intervención debe ser planificada con carácter global y de forma


interdisciplinar, considerando las capacidades y dificultades del niño en los
distintos ámbitos del desarrollo, su historia y proceso evolutivo, así como las
posibilidades y necesidades de los demás miembros de la familia y los recursos de que
se dispone; y también el conocimiento y actuación sobre el entorno social.

Prevención

“La prevención de la enfermedad abarca las medidas destinadas no solamente a


prevenir la aparición de la enfermedad, tales como la reducción de factores de riesgo,
sino también a detener su avance y atenuar sus consecuencias una vez establecida”
(OMS, 1998:13).

Distinguimos prevención en Salud y prevención en Atención Temprana

En salud. Concepto de prevención según la OMS (1998).

Prevención Primaria Prevención Secundaria Prevención terciaria

Dirigida a evitar la Pretende detener o retardar Consiste en el tto adecuado


aparición inicial de una la enfermedad ya presente y la reducción de los casos
enfermedad o dolencia y sus efectos mediante la de cronicidad mediante la
detección precoz. rehabilitación.

En Atención Temprana PREVENCIÓN PRIMARIA

Definición:

Acciones dirigidas a evitar las condiciones que pueden llevar a la aparición de


discapacidades o trastornos en el desarrollo infantil.

Objetivos:
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- Promover el bienestar de los niños y sus familias.
- Evitar las condiciones que pueden llevar a la aparición de trastornos en el
desarrollo infantil.

Actuaciones:

- Campañas de vacunación para evitar la aparición de alguna enfermedad.


- Información de los riesgos que pueden ocasionar trastornos y deficiencias a sus
hijos.
- Control obstétrico durante el embarazo.

En Atención Temprana PREVENCIÓN SECUNDARIA

Definición

Acciones dirigidas a evitar problemas en individuos propensos a manifestarlos.


Población: Niños con riesgo biológico. Niños con riesgo socioambiental. Niños sin
patología evidente que muestran retraso/ alteraciones en su desarrollo.

Objetivos

- Identificar colectivos en situación de riesgo.


- Detectar los diferentes problemas de desarrollo.
- Realizar el diagnóstico.

Actuaciones

- Detección prenatal.
- Detección postnatal: Valoración psicológica, pediátrica, neurológica, sensorial.
Divulgación de signos de alarma.
- Seguimiento

En Atención Temprana PREVENCIÓN TERCIARIA

Definición

Son las actuaciones dirigidas al niño y al entorno que tienen como fin optimizar
su desarrollo.

Objetivos

- Tratar los problemas de desarrollo que aparezcan.

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- Prevenir trastornos secundarios.
- Modificar los factores de riesgo que existen en el entorno del niño.

Actuaciones

Evaluación - intervención.

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