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Alumna: Grecia Ochoa Torres Código: 14150049

Materialismo cultural: un enfoque hacia el arte


De la teoría marxista y, por tanto, de la antropología marxista-estructural, se desprende
y se formula el materialismo cultural de Marvin Harris. En el presente ensayo es
necesario hacer un breve bosquejo acerca de la influencia marxista y los principales
lineamientos del materialismo cultural, para preguntarnos sobre la cuestión acerca del
arte y el papel de éste en el estudio antropológico.
La antropología como tal nació como en pleno proceso de colonización, y fue destinada
al estudio del Otro, más específicamente, el no occidental. Arte y cultura están
íntimamente vinculados desde siempre, por lo que la antropología estuvo también
destinada al estudio del arte del otro. Sin embargo es necesario cuestionarnos la
configuración conceptual acerca de la antropología del arte, pues así como el concepto
de cultura ha ido reconfigurándose conforme al avance teórico de la escuela
antropológica, paralelamente y necesariamente de la mano, la formulación conceptual
concerniente al arte, también.
En el presente ensayo se pretende esbozar una revisión desde el materialismo cultural
para poder enfocarnos a la cuestión del arte en el Perú, planteando a modo de reflexión
la pregunta: ¿Qué sucede tanto conceptualmente como política y socialmente con la
cuestión artística en el país? Su estructuración y su gestión.

El Materialismo Cultural de Marvin Harris


En el Prólogo de la Contribución a la crítica de la Economía Política (79), las condiciones
materiales son la base de la existencia y la evolución humana. Hay fases de desarrollo y
fuerzas productivas materiales que determinan éstas y a las que les corresponde
determinadas relaciones de producción. Son las relaciones de producción las
conforman la estructura económica de la sociedad, y son la base real de la
superestructura jurídica y política con formas de conciencia social (Marx p.) Por tanto,
es el modo de producción y las condiciones materiales, según la teoría marxista, las que
determinan el proceso de la vida social. Así, es el ser social quien determina la
conciencia de los hombres; siendo el primero, la estructura social, y el último, la
superestructura.
Harris pretende explicar la realidad social tomando esta parte de la perspectiva
marxista acerca de la estructuración de la vida social. Para lo cual es necesario
distinguir dos enfoques que dividirían la percepción de la realidad: lo emic y lo etic. Lo
emic constituiría la visión de la cultura que tienen los miembros de la misma, siendo el
enfoque que asumen los actores social para explicar su realidad y para legitimar alguna
acción o institución. Y lo etic, sería lo exterior a los actores sociales, siendo lo objetivo y
con la pretensión de ser universal.
Alumna: Grecia Ochoa Torres Código: 14150049

El materialismo cultural propondría explicar la estructura universal e los sistemas


socioculturales dividiéndolo en infraestructura, estructura y superestructura. Siendo la
infraestructura, la base fundamental que concierne a los modos de producción y
reproducción (fuerza de trabajo, tecnología básica de subsistencia, relaciones tecno-
ambientales), la estructura concierne a lo político y lo jurídico (distribución
administrativa, economías domésticas), y en la superestructura se ubicaría lo
ideológico, los símbolos, mitos, religión; así como arte, danzas, rituales. Así, la
infraestructura por medio de las condiciones materiales determinaría la estructura, y
ambas a la superestructura, siendo las tres interdependientes y de imposible existencia
una sin otra.

El Arte del Otro


En la actualidad, los objetos exhibidos en vitrinas de museos de arte del mundo, son
objetos considerados dignos de ser contemplados, pero en un inicio estos objetos no
fueron hechos para ser mirados, sino que tuvieron otras utilidades.
En el Renacimiento, paralelamente, el arte y las ciencias sociales gozaron de nuevas
maneras de valoración, naciendo así el arte como actividad alejada de lo utilitario y
encaminada al deleite estético (Fernandez de Rota y Monter, p.55) Surge el estrecho
vínculo entre la historia y el arte, debido a la mitificación de la historia que la convierte
en un objeto de estudio y de contemplación estética (Ibid), la cual conformaría la
tradición europea que tendría la hegemonía de la valoración estética y la definición de
lo que es arte.
Tras el impulso colonizador del s.XIX, nacieron museos exhibiendo multitud de objetos
exóticos provenientes de culturas no occidentales, sin embargo, esto no eran museos
de arte sino “museos etnológicos” (Fernandez de Rota y Monter, p.56) “Aquellos objetos
no son apreciados como objetos hechos sólo para ser contemplados” (ibid), por lo que
chocarían con los valores estéticos de la tradición europea basada en la historicidad. El
arte griego y romano también tuvo funciones utilitarias además de la estética, pero es
la larga distancia histórica la que le da su valor, lo que no sucede con las culturas
vivientes -concebidas como ahistóricas en los inicios de la antropología- y por lo cual
no fueron considerados como arte dentro de la tradición.

Antropología del Arte


La antropología del arte tradicionalmente limitada al estudio del arte del Otro -en el
caso peruano, al folklore y el arte popular- ha tendido a ver al objeto como portadora
de la cultura que estudia, manejándose en el mundo de las representaciones, los
símbolos y el campo de lo semiótico; así mismo, atribuyéndoles como rasgo
diferenciador el carácter colectivo de éste.
Alumna: Grecia Ochoa Torres Código: 14150049

Desde la propuesta teórica de Harris, el arte, ubicada en la superestructura, surge


necesariamente como resultado de las relaciones producidas en la infraestructura y la
estructura (producción, reproducción, político, jurídico), por lo que el fin utilitario de
una producción artística es inherente a éste. Por ejemplo la arquitectura, no suele ser
una obra de arte en un primer momento, sino que su objetivo prioritario y fundamental
es pragmático. Solo posteriormente, al perder sus funciones iniciales, puede que sean
sustituidas por otras nuevas y se convierta en objeto contemplativo y con valor estético,
como es el caso de las Casonas y las ruinas de la arquitectura virreinal en Latinoamerica.
Hacer una antropología del arte necesita la identificación de los factores materiales y
no solo de lo simbólico. Para Harris, el arte elabora una construcción onírica colectiva
que recubre lo que es en verdad la vida social (Harris, p.6)
“Cada estilo de vida se halla arropado en mitos y leyendas que prestan
atención a condiciones sobrenaturales o poco prácticas. Estos arropamientos
confieren a la gente una identidad social y un sentido de finalidad social, pero
ocultan las verdades desnudas de la vida social” (Ibid)

Es necesario desarropar el arte del Otro y cuestionar la tradición europea, cuyos


rezagos en la antropología peruana aún mantiene a la antropología como estudio del
folklore y el arte popular mas no de los procesos estructurales de éstos en relación con
el arte occidental.

Reflexiones finales
La estructuración del sistema artístico en el Perú es un sistema dividido desde 1930 a
1950, siendo la gestión del arte contemporáneo -y la inserción del arte popular a éste-
encargado a las élites privadas y la gestión de la arqueología y del arte popular
tradicional, al Estado, dividiéndose así categorías, grupos, institucionalidad, museos,
mercados. Es necesario repensar esta estructuración dual desde la antropología del
arte, no solo mediante la reivindicación del folklore, sino mediante el estudio de estos
procesos que no solo involucran la gestión, sino la inserción del arte tradicional al
mercado y la forma en la que se legitima frente al otro.

Bibliografía
Harris, Marvin (1974) Vacas, Cerdos, Guerras y Brujas.
Fernandez de Rota y Montes, José A. (1990) Antropología del arte y arte antropológico.
En: Hojas de Antropología social. Madrid.
Marx, Karl (1859) Prólogo de la Contribución a la Crítica de la Economía Política.