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Zonificación, uso y ocupación del suelo Se han realizado muchos estudios y trabajos prácticos

relacionados con el uso y ocupación del suelo utilizando nuevas metodologías y técnicas cada
vez más avanzadas, priorizando la caracterización del medio físico para la planificación. La
Agenda 21 destaca la necesidad de relevar los recursos del suelo y clasificarlos de acuerdo con
su uso más apropiado. Menciona la necesidad de identificar las áreas ambientalmente frágiles
o sensibles a sufrir catástrofes.

Se sabe que el modelo de desarrollo ambiental que se viene dando en las ciudades se
caracteriza por la degradación. Esta degradación es el reflejo de los impactos de la
urbanización depredadora del ecosistema, confirmando la ausencia de políticas que ordenen el
uso y ocupación del suelo.

Según Suertegaray (2000), si la ocupación del suelo se da de manera desordenada no


controlada, la cantidad de adversidades ambientales que surgirán en consecuencia será muy
grande.

Son ejemplos de las mismas la pérdida de la biodiversidad en la flora y fauna, las inundaciones,
la desertificación, la contaminación de las aguas, y el desmoronamiento de laderas frágiles.

Al identificarse la compatibilidad de usos y ocupaciones adecuados en un determinado


ambiente, se define que existen áreas que no pueden ser ocupadas por ser inundables o estar
sujetas a otros riesgos, y las que no pueden ser deforestadas por presentar fragilidades como
los declives altos.

Existen también las que poseen cualidades turísticas por sus bellos paisajes, las que no deben
ser urbanizadas porque sirven para la agricultura, y las que deben ser totalmente preservadas.

Andreozzi (1999) señala que la amplitud de las modificaciones resultantes de la acción


antrópica en el medio natural se agrava con la explotación irresponsable de los recursos
naturales. Para minimizar los efectos negativos sobre la calidad ambiental es necesario
implementar cambios de comportamiento significativos. El desarrollo del conocimiento sobre
el medio ambiente ha

evolucionado de la misma manera en que la humanidad se relaciona con el resto de la


naturaleza. La preocupación por el mantenimiento de la biodiversidad y la búsqueda de un
desarrollo sustentable lleva a crear instrumentos de gestión ambiental.

Uno de estos instrumentos son las unidades de conservación, parcelas territoriales


diferenciadas donde se cuida el medio natural que pueden ser de protección integral o de uso
sustentado.

Las diferencias geográficas y culturales significativas de cada municipio asociadas a sus


dimensiones regionales requieren una gestión ambiental participativa adaptada a sus
especificidades.

El rápido crecimiento de las ciudades turísticas, asociado a la ausencia de una planificación


adecuada provoca graves desequilibrios comprometiendo la sustentabilidad del medio
ambiente, lo que produce problemas económicos, ambientales y sociales principalmente para
las poblaciones locales (Bueno, 2003).

La autora menciona que la creciente expansión de las actividades antrópicas sobre el ambiente
ha generado un aumento significativo de la demanda de técnicas de manejo ambiental. Tal
situación provoca la necesidad de desarrollar el mapeo de recursos naturales renovables y no
renovables por medio de la zonificación territorial del uso y ocupación del suelo, siendo éste
indispensable para la elaboración y actualización de Planes Directores, sobre todo para las
ciudades con potencial turístico.

…..

Factores de formación del suelo


Este capítulo provee la guía para la descripción de los factores que definen el tipo e intensidad
de los procesos de formación del suelo. Estos factores también son parte importante de las
cualidades del sitio.

La información puede ser derivada de una combinación de mediciones en campo, registros


climáticos, observaciones en campo y evaluación de mapas y documentos del clima, de la
topografía, geología y geomorfología. Para la vegetación y el uso de la tierra, se reportan las
condiciones actuales.

CONDICIONES ATMOSFERICAS DEL CLIMA Y TIEMPO

Las condiciones climáticas del sitio son propiedades importantes que influencian el
crecimiento de las plantas y la formación de suelos. Como mínimo, se debe recolectar
información sobre la temperatura promedio mensual (en grados Celsius) y la precipitación
media mensual (en milímetros), haciendo uso de datos existentes de la estación meteorológica
más cercana al sitio.

Asimismo, cuando sea posible, se debe especificar la Duración del Periodo de Crecimiento (en
días). Esta se define como el periodo con condiciones de humedad (exceso de precipitación en
relación a la evapotranspiracion potencial), y con una temperatura ≥5°C (FAO 1978).

Se debe notar que el tiempo actual y las condiciones climáticas de los días anteriores al
levantamiento, influencian la humedad y estructura del suelo. Adicionalmente, se debe
reportar la condición climática prevaleciente en el momento de la descripción, así como la de
días anteriores (Cuadro 2).
pueda ser derivada confiablemente a través de información climática representativa,

es preferible dejar el espacio en blanco. Otros parámetros agro climáticos que vale la

pena mencionar son: la clasificación climática local, la zona agro-climática, duración

del periodo de crecimiento, etc.

Nota para propósitos de clasificación

La temperatura del suelo <0°C (régimen de temperatura pergélico) → Horizonte

críico y Prefijo o Calificador Gélico.

GEOFORMA Y TOPOGRAFIA (RELIEVE)

La Geoforma se refiere a cualquier componente o rasgo físico de la superficie

terrestre que ha sido formado por procesos naturales y que tiene una forma o

cuerpo diferente. La topografía se refiere a la configuración de la superficie de la

tierra descrita en cuatro categorías:

La geoforma principal, que se refiere a la morfología de todo el paisaje;

La posición del sitio dentro el paisaje;

La forma de la pendiente;

El ángulo de la pendiente.

Geoforma principal

Las geoformas se describen principalmente por su morfología y no por su origen

genético o por los procesos responsables de su forma. La pendiente dominante es

el criterio principal de diferenciación, seguido por la intensidad de relieve (Cuadro


4). La intensidad del relieve es la diferencia media entre el punto mas alto y el mas

bajo en una distancia específica dentro el terreno. La distancia específica puede ser

variable. La intensidad del relieve se da normalmente en metros por kilómetro.

Cuando hay paisajes complejos, las geoformas sobresalientes deben tener al

menos 25 m de alto (sino debe ser considerada como mesorelieve) excepto para

las terrazas, donde las principales deben tener diferencias de elevación de por lo

menos 10 m. En áreas, las terrazas principales pueden estar cercanas unas a otras –

particularmente en la parte baja de la planicie. Finalmente, los niveles más antiguos

serian enterrados debido a las crecidas. Para paisajes complejos, se pueden usar

las subdivisiones reportadas en el Cuadro 5. Estas subdivisiones se aplican

principalmente a paisajes nivelados, a algunos paisajes de pendiente inclinada y en

el caso de montañas, a los valles.


Posición

Se debe indicar la posición relativa

del sitio dentro la unidad de tierra.

La posición afecta las condiciones

hidrológicas del sitio (drenaje externo

e interno; por ejemplo: escurrimiento

subsuperficial), que puede ser

interpretado como predominante

receptor de agua, transportador de


agua o ninguno de ellos.

Forma de la pendiente

La forma de la pendiente se refiere

a la forma general de la pendiente

en ambas direcciones: vertical y

horizontal (Figura 3). El Cuadro

6 presenta las clases de formas de

pendiente.

Gradiente y orientación de la

pendiente

El grado de la pendiente se refiere a la

pendiente de la superficie alrededor

del sitio; se mide usando un

clinómetro dirigido en la dirección

de la pendiente mas empinada.

Cuando no es posible la lectura del

clinómetro se deben de integrar las

estimaciones de campo con el grado

de pendiente calculado a partir de

las curvas de nivel presentes en un

mapa topográfico.

Los gradientes de pendiente en

terrenos casi planos son a menudo

sobrestimados; mientras que en

planicies abiertas, los gradientes

de 0,2 por ciento son claramente

visibles. Es importante realizar un

registro apropiado de las variaciones

mínimas del grado de pendiente, especialmente para erosión, riego y drenaje.

El grado de pendiente se determina de dos maneras: la primera y la más

importante, es por medio de mediciones actuales en campo, y la segunda a


través de la entrada en una de las siguientes clases; estas pueden requerir una de

modificaciones para adecuarse a condiciones topográficas locales (Cuadro 7).

Además de los atributos de la pendiente que se reportan en el Cuadro 7, se

deben registrar la longitud de la pendiente (particularmente arriba del sitio) y el

aspecto (orientación). La orientación influencia por ejemplo: la precipitación, el

régimen de temperatura, el riesgo por impacto del viento y el carácter del humus

formado en latitudes más altas.

La orientación que una pendiente presenta se codifica como N para el norte,

E para el este, S para el sur y W para el oeste; por ejemplo: SSW significa sudsudoeste.

Además de los atributos de la pendiente que se reportan en el Cuadro 7, se

deben registrar la longitud de la pendiente (particularmente arriba del sitio) y el

aspecto (orientación). La orientación influencia por ejemplo: la precipitación, el

régimen de temperatura, el riesgo por impacto del viento y el carácter del humus

formado en latitudes más altas.

La orientación que una pendiente presenta se codifica como N para el norte,

E para el este, S para el sur y W para el oeste; por ejemplo: SSW significa sudsudoeste.

USO DE LA TIERRA Y VEGETACIÓN

Uso de la tierra

El uso de la tierra implica el uso actual de la tierra, ya sea agrícola o no, en donde

el suelo es localizado. El uso de la tierra tiene gran influencia en la dirección y


en la tasa de formación del suelo; su registro realza considerablemente el valor

interpretativo de los datos del suelo (Cuadro 8).

Para tierras de uso arable, se debe mencionar los tipos de cultivos que se

siembran (sección de cultivos [debajo]), y toda la información posible referida a

manejo de suelos, uso de fertilizantes, duración del periodo de descanso, sistemas

de rotación y rendimiento.

Cultivos

Los cultivos son plantas que se siembran por su valor económico. La información

sobre el tipo de cultivo(s) es importante porque da una idea de la naturaleza de

la alteración del suelo como resultado de las prácticas de manejo así como de

los requerimientos de nutrientes y manejo de suelos por parte de estos. Esta

información se puede dar de manera general o detallada, de acuerdo con las

necesidades. En el Cuadro 9 se reportan ejemplos de los cultivos más comunes con

sus códigos respectivos.

Influencia humana

Se refiere a alguna evidencia de la actividad humana que probablemente afectó

el paisaje o las propiedades físicas y químicas del suelo. La erosión es tratada de

manera separada en el Capítulo 4. Cuando se tiene diferentes medio ambientes, es

útil indicar el grado de alteración de la vegetación natural. La vegetación existente

se describe en la sección de vegetación (abajo).

Ejemplos de influencia humana y sus códigos recomendados se proporcionan

en el Cuadro 10.

Notas para propósitos de clasificación

Terrazas construidas → calificador escálico.

Superficies de tierra elevadas → horizontes plágico y térrico.

Arado → Horizontes antrácuico y antrico y calificador Árico.

Límites de profundidades especiales si se presenta el piso de de arado →

Fluvisoles, Chernozems y Cambisoles.

………..
El punto de partida1
El suelo es esencial para la vida y sus funciones proporcionan "servicios" ecológicos
básicos para el medio ambiente
El suelo es esencial para la vida y sus funciones proporcionan "servicios" ecológicos
básicos para el medio ambiente. La degradación del suelo (erosión, sellado,
contaminación, etc.) es una gran amenaza para estas funciones y servicios básicos y, por
tanto, para el medio ambiente en general. Esta amenaza va inherentemente ligada a otros
grandes problemas medioambientales (WBGU, 1995), en particular, el cambio climático, la
pérdida de biodiversidad y los cambios en el ciclo del agua. Es necesario tener en cuenta
el suelo y sus funciones, sobre todo por su influencia sobre estas otras amenazas. Al
mismo tiempo, los impactos del cambio climático y de los cambios en el ciclo del agua
también afectan de forma adversa al suelo y sus funciones. La degradación del suelo es
uno de los principales problemas del cambio mundial, tan grave como el cambio climático y
la pérdida de biodiversidad. Sin embargo, el problema de la degradación del suelo tiene
diversas características específicas que hay que tener en cuenta si queremos entenderlo
adecuadamente. En primer lugar, a diferencia de muchos problemas medioambientales, en
los que el modelo es la propiedad comunal o la no propiedad (que suele ser un obstáculo
para encontrar soluciones factibles) el suelo generalmente lleva asociado algún tipo de
derechos de propiedad. Por eso, entender plenamente los sistemas de tenencia del suelo
y sus características resulta esencial para todos los esfuerzos encaminados a conseguir el
desarrollo sostenible.
La degradación del suelo es uno de los principales problemas del cambio mundial y hay
que reconocer que es tan grave como el cambio climático y la pérdida de biodiversidad
Durante mucho tiempo, el tema de la protección del suelo se ha abordado por reacción
frente a los problemas. Aunque en alguna ocasión pueden haberse tomado medidas
urgentes para atajar problemas candentes y determinados de contaminación del suelo,
generalmente ha habido poca concienciación sobre el problema en general. Esto
últimamente ha comenzado a cambiar y ahora estamos empezando a ver el inicio de un
enfoque preventivo para adoptar estrategias que promuevan el uso y la gestión sostenibles
del suelo. En 2002, la Comisión de las Comunidades Europeas publicó una comunicación
titulada Towards a Thematic Strategy for Soil Protection (Bruselas, 16 de abril de 2002).
Este trabajo representa un primer paso hacia un plan de acción integrado a nivel europeo,
y debe ir seguido de una Estrategia Europea para la Protección del Suelo en 2004.
Además, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) decidió por
primera vez incluir el uso sostenible de los suelos en su agenda, en su conferencia
mundial en Amman en octubre de 2000. Un estudio sobre los "Marcos jurídicos e
institucionales para los suelos sostenibles" (Hannam y Boer 2002) es un valioso resultado
inicial de este compromiso.
En el pasado, las medidas para la gestión del suelo normalmente se han tomado en
general por reacción frente a los problemas, concentrándose en atajar cuetiones
concretas. Esto por fin está empezando a cambiar
Otro paso importante hacia la gestión del suelo fue el voto de la Cuarta Conferencia de las
Partes al Convenio de las Naciones Unidas para la Lucha contra la Desertización
(UNCCD) a favor de un nuevo Anexo sobre los países de Europa central y oriental (COP 4,
Bonn, diciembre de 2002). Aunque el propio convenio se centra en los suelos de las zonas
áridas, este Anexo incorpora el objetivo general del uso y la gestión sostenibles del suelo
en todas las regiones.
Los debates políticos sobre el impacto del crecimiento urbano descontrolado y del
excesivo sellado del suelo se han intensificado en algunos países, en parte como resultado
de las condiciones climáticas extremas que afectaron a Europa y a muchas otras partes
del mundo en el verano de 2002. Los vínculos entre la presión de la población y la
degradación del suelo también son objeto de gran atención en el debate general sobre la
pobreza y el hambre (Lahmar et al. 2003). Todos estos esfuerzos están impulsando poco a
poco el nacimiento de una estrategia activa muy necesaria para la protección y el uso
sostenible del suelo.
A pesar de los avances hacia una estrategia activa, todavía no ha surgido un comunidad
de partes interesadas en el problema
A pesar de los avances hacia una estrategia activa, todavía no ha surgido una comunidad
de partes interesadas en el problema. Esto significa, por ejemplo, que los expertos en
suelos rara vez se reúnen con los expertos en ordenación del territorio, que los actores
económicos importantes que deciden el uso del suelo normalmente sólo piensan en sus
intereses -que determinan los principales factores económicos que actúan sobre el uso del
suelo y su degradación- sin demasiada colaboración con los expertos en suelos y en
ordenación del territorio. Incluso en la agricultura, donde la fertilidad de la tierra es uno de
los factores determinantes de la productividad, el debate sobre los progresos técnicos
suele enmascarar bastante a menudo la cuestión de las funciones básicas del suelo.
Todavía no se ha producido un debate público sobre una estrategia coherente e integrada
de protección del suelo. En pocas palabras, todavía queda mucho camino por andar y este
debate lleva un retraso de una o dos décadas respecto al del cambio climático.
Este artículo es parte del esfuerzo por estimular la concienciación sobre el problema del
suelo (Wissenschaftlicher Beirat Bodenschutz beim BMU 2002) y lograr que el uso
sostenible del suelo tenga la misma importancia a nivel internacional que el cambio
climático (WBGU 2002; Hurni y Meyer 2002). Se centra específicamente en los aspectos
económicos del problema y destaca que es necesario entender los intereses económicos
de los principales actores involucrados en el uso del suelo, para crear un marco y poner en
marcha una estrategia coherente para el uso y la gestión sostenible del mismo. Este
análisis debe incluirse en el esfuerzo general por crear un marco adecuado para la
protección del suelo en Europa.
Intereses económicos
Está empezando a entenderse que, para lograr un uso sostenible del suelo y un marco
para su protección, es necesario comprender la dinámica económica y las fuerzas que
promueven su degradación. Para ello es fundamental entender los intereses económicos
de los actores implicados en el uso del suelo y los incentivos económicos creados por la
legislación, los impuestos y las subvenciones que existen en la actualidad. Por eso es
crucial identificar los intereses económicos relativos al uso del suelo y los costes y los
posibles beneficios derivados de su uso y gestión sostenibles.
Para crear un marco que favorezca el uso y la gestión sostenibles del suelo es crucial
identificar los intereses económicos y los posibles costes y beneficios derivados de tal
marco
La idea subyacente es desvincular la dinámica económica de la degradación del suelo y
potenciar que la sociedad comprenda y acepte esta idea. Este empeño podría compararse
con desligar el consumo de energía del crecimiento económico.
Hay dos vínculos principales entre suelo y economía: las funciones del suelo y el marco
del uso del suelo. El primero de ellos es que las funciones del suelo proporcionan servicios
ecológicos que tienen valor económico, incluso aunque no suelan manifestarse
explícitamente (tendiendo a manifestarse como un coste cuando el suelo no consigue
realizar su función). No obstante, los actores implicados no suelen estar directamente
interesados en el uso del suelo, sino que quieren utilizarlo para otros fines como construir
viviendas, locales comerciales, infraestructuras para el transporte, etc. Por tanto, es
necesario aprender más sobre las consecuencias de un uso negligente de los suelos en
los diversos sectores económicos y en la economía en general, ya que ello puede
ayudarnos a identificar las posibilidades de las actividades económicas sostenibles en
diversos sectores, por ejemplo, los servicios financieros, la agricultura y los alimentos, la
construcción, el transporte y la movilidad, el turismo, etc.
Entender los factores económicos que intervienen nos ayudará a identificar las
posibilidades de las actividades económicas sostenibles en diversos sectores, por ejemplo,
los servicios financieros, la agricultura y los alimentos, la construcción, el transporte y la
movilidad, el turismo, etc.
El segundo vínculo entre suelo y economía se refiere a los mecanismos institucionales,
disposiciones legales, impuestos y subvenciones existentes que suponen incentivos para
que los actores sellen la superficie de los suelos y lleven a cabo actividades que producen
otras formas de degradación del suelo (erosión, contaminación, salinización, etc.) es decir,
para el uso y la gestión predominantemente no sostenibles del suelo. Entender los
sistemas de tenencia del suelo y los mecanismos institucionales específicos que los
respaldan es parte de este análisis. Además, este punto de vista permite empezar un
debate sistemático sobre los instrumentos económicos para la protección del suelo y su
papel en el conjunto general de medidas.
Para poder empezar un debate sistemático sobre los instrumentos económicos para la
protección del suelo es necesario entender el marco institucional existente, que
proporciona incentivos a los actores para que sellen la superficie del suelo y lleven a cabo
actividades que producen otras formas de degradación del suelo
Factores que promueven la degradación del suelo
El análisis de los factores que intervienen en la degradación del suelo debe empezar por
las funciones que desempeña: hábitat, regulación, utilización y función "cultural". Entender
adecuadamente las funciones del suelo nos ayudará a predecir y cuantificar los impactos
de su degradación producidos por un uso y gestión no sostenibles. Las funciones del suelo
desempeñan un papel básico en el medio ambiente en su conjunto, a través de los
servicios ecológicos que proporcionan, y éstos interactúan con el clima y el ciclo del agua.
Los servicios ecológicos proporcionados por el suelo tienen un importante valor
económico, pero normalmente se asume que son gratuitos. Sin embargo, el sellado, la
erosión, la contaminación, la salinización, etc. de los suelos degradan los servicios
ecológicos que prestan y suponen costes externos tales como:
Aceleración del cambio climáticoMayor probabilidad de inundaciones y corrimientos de
tierrasIncremento de los costes de la gestión de las aguas residualesDegradación de la
calidad de vida en los asentamientosCausa de problemas para la calidad de los alimentos,
etc.Está claro que es necesario aumentar la concienciación sobre estos impactos. En
algunos casos podría contribuir a ello que los actores se dieran cuenta de las posibilidades
de reducir costes. Por ejemplo, si los trabajos de construcción se ejecutaran
adecuadamente, el sellado podría reducirse al mínimo y disminuiría el coste de la gestión
de las aguas superficiales.
Otro factor que hay que tener en cuenta en las primeras fases, cuando se inicia un
planteamiento activo de la gestión del suelo, es que los intereses económicos de los
actores clave todavía se centran principalmente en el terreno y no en el suelo como tal. En
las economías modernas, ya no se está directamente interesado en el suelo y su fertilidad,
sino principalmente en el terreno (como espacio para construir viviendas o carreteras,
etc.). El sellado de los suelos con hormigón, etc., con la consiguiente destrucción y
degradación de las funciones básicas del suelo, incrementa normalmente su valor
económico para el propietario. Este es el principal factor de degradación del suelo. Con
este panorama, es importante dar incentivos económicos a los usuarios del suelo para
evitar su erosión y que no sellen su superficie.
Un factor que hay que tener en cuenta en las primeras fases, cuando se inicia un
planteamiento activo de la gestión del suelo, es que los intereses económicos de los
actores clave todavía se centran principalmente en el terreno y no en el de suelo como tal
Instrumentos económicos para el uso y la gestión sostenibles del suelo
Existe un amplio abanico de instrumentos para proteger el suelo, incluyendo tanto medidas
legislativas como incentivos financieros. Sobre todo, la ordenación del territorio es esencial
para equilibrar los intereses económicos en el uso del suelo. Por ejemplo, cuando un
terreno de uso agrícola se recalifica para la construcción de nuevas viviendas, el precio del
terreno puede aumentar bruscamente, desde unos pocos euros hasta cientos de euros por
metro cuadrado. La normativa urbanística por tanto, puede ser un poderoso instrumento
indirecto. En términos generales, los instrumentos de ordenación están fuertemente
ligados a los derechos de propiedad.
Otros instrumentos económicos directos son:
impuestossubvencionesreducciones de impuestosnormas de responsabilidadtasas,
recargos y permisos negociables2Los efectos que las medidas tienen sobre el uso del
suelo son a menudo involuntarios. Por ejemplo, aunque los políticos pretendan limitar el
crecimiento urbano incontrolado, los problemas de responsabilidad relativos a la posible
contaminación de las zonas industriales abandonadas y degradadas hacen que los
terrenos libres de contaminación sean más atractivos para los promotores de
urbanizaciones. Por tanto, es necesario comprender qué efectos tienen sobre el uso del
suelo los mecanismos institucionales, los impuestos y las subvenciones existentes,
creados por las diferentes políticas. En pocas palabras: mientras que durante mucho
tiempo el uso y la gestión sostenibles del suelo no fueron un objetivo explícito, las medidas
tomadas en todas las áreas políticas fueron dando incentivos al uso no sostenible del
terreno y, por tanto, a la degradación del suelo. Por ejemplo, en Alemania, el desplazarse
diariamente a gran distancia por motivos de trabajo está muy subvencionado, lo que
supone un incentivo para que la gente se traslade del centro de la ciudad a zonas menos
contaminadas. Existe una fuerte tendencia a que estos efectos empeoren los problemas.
Cambiar los mecanismos institucionales, reducir las subvenciones, etc., podría contribuir
significativamente a mejorar la situación.
Otro aspecto a analizar es el de los diversos instrumentos que ya existen y que fueron
creados ad hoc para promover la protección del suelo y su gestión sostenible. Por ejemplo,
en algunos casos, los costes del tratamientos de las aguas residuales ya no dependen de
la cantidad de agua utilizada, sino del grado de sellado. En otros casos, el derecho legal a
construir una casa o una fábrica, etc. en una parcela está limitado a un plazo determinado.
Así se incentiva de manera efectiva la reducción del crecimiento urbano incontrolado,
incluyendo la normativa urbanística, la protección de los suelos de gran fertilidad, etc. En
otros casos, existen instrumentos que favorecen la inversión en zonas industriales
contaminadas y abandonadas para reducir la construcción en zonas no contaminadas
(véase European Land and Soil Alliance 2002).
Con mucha frecuencia se toman medidas ad hoc en respuesta a problemas específicos a
los que se enfrentan las regiones o los países. La experiencia existente puede, pues,
ofrecer lecciones útiles sobre qué medidas pueden ser adecuadas en un contexto dado.
Por ejemplo, en los países mediterráneos se están haciendo frente a una gran presión
para el sellado de zonas costeras. Este tipo de problemas requiere una combinación
específica de instrumentos económicos, urbanísticos y legales. En regiones con industrias
antiguas, el principal problema, como ya se ha dicho, es el de las zonas industriales
contaminadas abandonadas frente a las zonas libres de contaminación, como por ejemplo
en el Reino Unido y en Alemania Oriental, y por tanto, requiere una combinación diferente
de medidas políticas. Otro ejemplo es el de Alemania, que ha decidido reducir, a nivel
nacional, el sellado de suelos de 129 ha de media al día a 30 ha de media al día. Esta es
una meta importante pero exigente, y si se quiere alcanzar harán falta instrumentos que
creen incentivos poderosos (Bizer 2002; BLAK 2003). En pocas palabras, hay que
diferenciar las experiencias de los diferentes países en relación a los grandes grupos de
problemas (WBGU, 1995) e identificar los métodos efectivos. No obstante, el debate sobre
qué instrumentos económicos son los adecuados ha estado hasta ahora disperso y
fragmentado y se ha localizado generalmente en cada país, sin compartir las experiencias
en toda Europa.
Los instrumentos económicos que podrían tenerse en cuenta engloban un amplio abanico
de temas que merecen un análisis más profundo. Por ejemplo, el tema recurrente de la
centralización y la descentralización, o el cobro por infraestructuras en relación con el
sellado. También es importante tener en cuenta que los instrumentos económicos no son
independientes, sino que hay que verlos como parte de una combinación global de
medidas políticas. Por ejemplo, las subvenciones directas o indirectas para las zonas
remotas pueden tener el efecto no pretendido de fomentar el crecimiento urbano
incontrolado.
Es importante tener en cuenta que los instrumentos económicos no son independientes,
sino que hay que verlos como parte de una combinación global de medidas políticas
El éxito de las decisiones políticas dependerá en gran medida de que se fomenten
actitudes fuertemente activas entre las empresas de los sectores importantes para la
sostenibilidad, incluyendo el uso sostenible del suelo, donde los esfuerzos individuales
tienen el respaldo de una sociedad activa, de ONG activas en esta materia y de una
comunidad empresarial dinámica. Por tanto, a la vez que poner en marcha instrumentos
económicos es necesario fomentar también el comportamiento activo de los actores.
Beneficios y costes del uso y la gestión sostenibles del suelo: perspectivas para un
comportamiento activo
El debate incipiente sobre la economía del uso y la gestión sostenibles del suelo ha estado
hasta ahora centrado principalmente en los instrumentos económicos. Pero es necesario
tener unas miras más amplias
El debate incipiente sobre la economía del uso y la gestión sostenibles del suelo ha estado
hasta ahora centrado principalmente en los instrumentos económicos. Esto es
comprensible dado que este problema lleva 10 ó 20 años de retraso en comparación con
la protección del clima. Pero en las primeras etapas de definición de una estrategia
europea y de las estrategias nacionales complementarias para una protección activa del
suelo, hay que entender que es necesario tener miras más amplias. Los actores que
participan activamente desempeñan un papel importante a la hora de transformar nuestro
patrón dominante de uso no sostenible del suelo, para conseguir un uso y una gestión
sostenibles del mismo:
Dentro del amplio abanico de posibles actores que intervienen, la comunidad empresarial
puede desempeñar un importante papel activo, como ya ha quedado demostrando en
otros campos, como en el caso del cambio climático. El compromiso de los actores
económicos con el desarrollo sostenible y, concretamente, con el uso y la gestión
sostenibles del suelo, puede preparar el terreno para una transición general hacia una
estrategia activa a todos los niveles de toma de decisiones y en toda la economía y la
sociedad. Las inversiones éticas podrían hacer de puente activo para tal compromiso entre
la comunidad empresarial y la sociedad civil. Si hubiera un debate público vivo y una
creciente concienciación sobre el problema del suelo, la parte dinámica de la comunidad
empresarial tendría una situación más favorable. Existen otros participantes importantes
como las ONG, los científicos y los medios de comunicación. Las empresas dinámicas
tendrían un estímulo si hubiera un clima de debate innovador, apertura a la sociedad civil y
necesidades futuras relativas a la sostenibilidad del suelo. Las inversiones éticas, a su vez,
tendrían mayores probabilidades en un entorno de este tipo, ya que se podría aprender en
casos como la energía eólica, los proyectos de turismo regional, la agricultura ecológica,
etc. El interés por el gobierno corporativo podría contribuir a difundir a otras empresas y
sectores las ventajas de ser el primero en la gestión sostenible del suelo. También existe
una estrecha vinculación con la orientación general a todos los niveles políticos. Es
importante identificar cuáles son los mecanismos institucionales, impuestos, subvenciones,
etc. que habría que cambiar para dar incentivos a las empresas y los sectores más
dinámicos. Aquí se manifiesta de nuevo la relación con los instrumentos
económicos.Cuando se observa la mezcla de partes interesadas es útil identificar los
motivos e intereses de las empresas activas en las condiciones existentes. Entre los
sectores ligados al uso del suelo en los que podrían concentrarse las medidas para
promover un enfoque activo, se encuentran los servicios financieros y los seguros, así
como usuarios del suelo más directos, por ejemplo, la agricultura, el turismo y la
construcción.
En cuanto al uso agrícola del suelo, las nuevas leyes de la Política Agrícola Común (PAC)
pueden dar mayor prioridad a los criterios de protección del suelo, potenciando así las
posibilidades de invertir en agricultura ecológica y en tratamiento de alimentos
La agricultura es claramente un sector importante, ya que la calidad de sus productos, los
efectos medioambientales, etc. están muy ligados a la productividad del suelo y a la salud
del suelo en general. La industria alimentaria está muy ligada al sector agrícola primario,
ya que la calidad de los alimentos está relacionada con las prácticas agrícolas. En esta
materia, las nuevas leyes de la Política Agrícola Común pueden dar mayor prioridad a los
criterios de protección del suelo, potenciando así las posibilidades de invertir en agricultura
ecológica y en tratamiento de alimentos. El turismo es otro caso interesante, ya que los
lugares turísticos dependen, para ser atractivos, del paisaje y de emplazamientos
naturales que no estén degradados. Las empresas de agua, los organismos de prevención
de inundaciones, el sector del transporte y la movilidad, las empresas constructoras, el
sector inmobiliario, etc. contribuyen todos ellos a degradar el suelo y podrían beneficiarse
si no sólo reaccionaran frente a los costes de la degradación del suelo y sus efectos, sino
que integraran activamente el suelo en el esfuerzo general por la sostenibilidad.
Para evaluar las posibilidades de un planteamiento para los diferentes sectores, es
necesario diferenciar los efectos directos de los indirectos. Mientras que los efectos
directos pueden ser relevantes para la agricultura y el turismo, por mencionar sólo dos de
los sectores afectados, los efectos indirectos que nacen como consecuencia de la
degradación de los servicios ecológicos proporcionados por el suelo (impactos como
inundaciones, subsidencia y otros) son relevantes para la mayoría de los sectores y para la
economía en su conjunto. Estos efectos indirectos pueden, sin embargo, tener
consecuencias importantes en algunos sectores concretos. Éste podría ser el caso, por
ejemplo, de los daños producidos por las inundaciones que suponen costes para las
aseguradoras, o que afectan al valor de las garantías depositadas para los préstamos
bancarios.
Aunque los efectos directos del uso y la gestión no sostenibles del suelo son los más
visibles, los efectos indirectos pueden tener consecuencias importantes en algunos
sectores concretos
La gestión sostenible de un activo, que se centra específicamente en los aspectos
importantes para la sostenibilidad, es una parte relativamente nueva de este cuadro
general. Hay dos razones principales para que la inclusión en este enfoque de criterios de
uso y gestión sostenibles del suelo deba convertirse en un objetivo. En primer lugar, las
empresas de servicios financieros se pueden beneficiar de incluir la sostenibilidad en las
evaluaciones del rendimiento financiero. En segundo lugar, puede ser una herramienta
valiosa para ciertas empresas y sectores que están siendo evaluados con esta
metodología. Por eso, es interesante aprender de las experiencias iniciales que incluían
criterios ad hoc relativos al uso del suelo y debatir la vía para la inclusión sistemática de
tales criterios, en términos generales, en este tipo de gestión de activos.
Por último, hay otros métodos muy parecidos de evaluación de activos y de seguimiento
del grado de sostenibilidad, las mejoras, el logro de objetivos, los plazos de tiempo, etc.
Estos métodos, como la evaluación del ciclo de vida, son importantes para los actores en
todos los sectores. Durante mucho tiempo, el uso del suelo no se ha tenido en cuenta o se
ha añadido a veces como criterio ad hoc en tales métodos. En la actualidad, los criterios
de uso del suelo se incluyen de manera más sistemática.
Identificar los criterios que se pueden aplicar a todos los sectores es tan importante como
comprender cuáles hay que adaptar a las condiciones y problemas específicos de sectores
como el turismo, el transporte y la movilidad, los servicios financieros (en los que áreas
como el reaseguro, los seguros, los créditos, la gestión de activos, las cooperativas de
viviendas, etc. tienen sus propias particularidades), el sector inmobiliario, la construcción,
la agricultura/alimentación, etc.
Identificar los criterios que se pueden aplicar a todos los sectores es tan importante como
comprender qué criterios hay que adaptar a las condiciones y problemas específicos
Conclusión
Los instrumentos económicos para la protección del suelo son una parte importante de la
política general. Estos instrumentos incluyen criterios para subvenciones, impuestos, etc.
en todas las políticas. Utilizar indicadores específicos para el uso y la gestión sostenibles
del suelo como parte de las nuevas leyes de la PAC de la UE puede ser un buen ejemplo.
La perspectiva económica es incluso más importante para un enfoque activo de la
protección del suelo, ya que hay que entender los intereses económicos de los actores en
general y los factores que promueven el uso y la degradación del suelo en particular, con
el fin de crear los incentivos correctos. Las funciones del suelo y los servicios ecológicos
que el suelo proporciona son otras características importantes del análisis económico, ya
que la protección del suelo preserva esas funciones y así evita otros costes, como los
derivados de la gestión del agua y de la prevención de inundaciones. El análisis
económico también es importante como forma de incluir el papel de las empresas
dinámicas y otras partes interesadas en el cuadro general, y debería tener un lugar
destacado en iniciativas tales como las Estrategias de Conservación y Protección del
Suelo en Europa (SCAPE) y la labor de los grupos de trabajo por una Estrategia Europea
para la Protección del Suelo.
Palabras clave
funciones del suelo, uso del suelo, intereses económicos, gestión sostenible del suelo,
instrumentos económicos
Notas

1. Este artículo se basa ampliamente en una ponencia redactada por Martin Held, Anton
Imeson y Luca Montanarella, que se encuentra en fase de publicación, y que forma
parte de las actas del seminario internacional "Intereses y beneficios económicos del
uso y gestión sostenibles del suelo", que tuvo lugar del 30 al 31 de enero de 2003 en
Thalwil (Suiza).

2. Existe un debate incipiente sobre instrumentos económicos, véase Blak 2003; BLAK
es un organismo del Ministerio alemán de Medio Ambiente de ámbito federal, con los
ministerios de Medio Ambiente de los 16 "länders" de Alemania.