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Der Krieg

La guerra
Yo elegí la pintura llamada Der Krieg (“la guerra”), una de las pinturas más famosas de Otto
Dix, no solo por su realista representación de las guerras en la primera guerra mundial, si no
por haberlo pintado en manera de un tríptico en tres años (1929-1932). Otto Dix era un
pintor alemán, desde 1927 trabajó como profesor de la academia de arte en Dresden, ahí
creo una generación de pintores jóvenes muy dedicados a la política. Un año después el
partido nazi llegó al poder y lo sacaron de la escuela. Los Nazis no lo dejaron publicar sus
obras por su fuerte crítica al gobierno.

Otto pasó más de cuatro años en el frente de batalla de la primera guerra mundial y
vivió guerras en el frente oriental y occidental, donde recolectó varias impresiones muy
intensas y perversas, y estas impresiones le ayudaron a pintar este tríptico de la manera más
realista diez años después de la guerra. Los temas del tríptico son la primera guerra mundial
y las experiencias de Otto Dix como soldado.

En la primera parte se puede ver una brigada de soldados armados que marchan
entre un paisaje de guerra con mucha niebla; probablemente estén marchando hacia la
guerra. Una parte de la brigada se está alejando del observador y la otra parte se está
alejando. Entre más al fondo estén los soldados más oscuros y chicos se van haciendo, esto
significa que existe un contraste claro-oscuro entre los soldados y el cielo, así como entre
soldados y niebla. Las nubes empiezan siendo muy oscuras a la izquierda, pero entre más se
desplazan hacia la derecha, estas se tornan en un tono más rojizo. El sol no se ve, pero
teóricamente estaría a la derecha, ya que así lo reflejan los cascos.

En la segunda parte es todo lo contrario. El primer plano está lleno de colores oscuros
como rojo y café. Negro y diferentes tonos de verdes combinados también son tratados. El
primer plano nos ensena una “carnicería humana”, un paisaje destrozado, se pueden ver
cadáveres (con sangre saliendo de sus bocas) y partes de ellos. Se puede apreciar el
resultado de una batalla. La batalla ya acabó en ese lugar, casi no hay vida excepto por un
solo un soldado con una máscara de gas que parece vivir. Se puede observar un cadáver
(parece un esqueleto) que está colgando bajo un palo de metal, su dedo índice parece estar
indicando a otro cadáver, que está al revés, tiene varios hoyos de balas, su cuerpo tiene un
tono verdoso. El fondo parece indicar que había una civilización ahí, pero que ahora está en
ruinas. La luz cae esta vez del lado izquierdo e ilumina toda la mitad izquierda.

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En la parte de abajo se pueden ver tres soldados juntos en lo que parece ser una
trinchera. El color de su cuerpo es en un tono verde-amarillo. Uno de ellos tiene un trapo
encima de su cabeza. No está claro si están dormidos o muertos.

En la tercera parte se pueden observar dos hombres completamente blancos, estos


humanos se diferencian muy bien del fondo ya que el fondo es de color negro-gris, l fondo
perece literalmente un infierno. El hombre de la izquierda parece tener una herida en la
parte izquierda de su cabeza. Los dos parecen no tener su uniforme de soldados. Debajo de
ellos hay otro soldado del cual se desconoce su estado. Estos hombres se están retirando de
la batalla, la persona “principal” de esa parte, la que está cargando a un compañero bajo los
brazos es un autorretrato de Otto Dix, donde está mirando el desastre hecho por la guerra
con una mirada bastante traumática. Es por así decirlo el punto culminante de su
interpretación de ésta catástrofe del siglo XX.
Los colores que utiliza Dix en esta obra transporta al espectador a un mundo
“dantesco” por los tonos rojizos y/o oscuros que plasma.

El trabajo proyecta su propia experiencia como víctima y autor de hecho, porque él


fue ambos durante la guerra. So obra representa un hito histórico de la pintura europea,
hombres destruyendo la naturaleza, humanos destruyendo la cultura, humanos
destruyéndose a sí mismos, dejando atrás un mundo en ruinas. Este trabajo es el resultado
de la muerte, de la descomposición de los humanos, los traumas de los soldados y paisajes
destruidos por las bombas.

Su obra representa un mensaje para la humanidad, en el cual trata de transmitir los


horrores, muerte y destrucción que genera una guerra. También se podría decir que su obra
es al mismo tiempo una herramienta de “auto-ayuda” y un proceso de liberación de los
traumas que lo invaden.