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HIPERTENSIÓN ARTERIAL

Objetivo: dar a conocer a los estudiantes de enfermería del IX ciclo acerca


de la hipertensión arterial pediátrica.

I. INTRODUCCIÓN:
Hasta hace unos 30 años la hipertensión arterial en el niño solo se
diagnosticaba en presencia de sus complicaciones o cuando los signos
de la enfermedad reconocida como causa de ella eran tan evidentes que
obligaban a consignar la presión arterial como era el caso de los pacientes
renales crónicos.
Los numerosos estudios epidemiológicos efectuados en los últimos 20
años han permitido aclarar muchos aspectos de la hipertensión en el niño
y han abierto nuevas perspectivas que plantean un importante papel del
pediatra Y/o enfermera en la prevención de la hipertensión esencial del
adulto. De la primitiva concepción de que toda hipertensión en el niño
obedecía a una causa secundaria, se ha llegado a reconocer actualmente
que existe hipertensión en ellos y, lo que es más importante, se postula
que los mecanismos iniciadores de esta actúan en el útero o en la primera
infancia, siendo amplificados más tarde por susceptibilidad del individuo
ante factores ambientales adversos.
El enfoque del pediatra, ante un paciente hipertenso se relaciona con la
edad del paciente, la intensidad de la elevación de la presión arterial, otros
hechos del examen físico, destacados entre ellos la obesidad, y los
antecedentes personales y familiares. En líneas muy familiares puede
plantearse que la hipertensión en recién nacidos y lactantes es
secundario, posibilidad que es mayor a medida que las cifras tensionales
son más altas.
En preescolares y escolares debe relacionarse la presión arterial con el
estado de nutrición del niño: el paciente hipertenso delgado tiene más
posibilidades de tener hipertensión secundaria mientras el obeso, con
elevación moderada de la presión arterial requiere ser controlado antes
de efectuar un estudio dirigido. Es en el preescolar o en el escolar
hipertenso, moderado o no, con antecedentes familiares de hipertensión
en quien corresponde sospechar una hipertensión, pero este diagnóstico
debe ser siempre de exclusión en pediatría por la mayor frecuencia del
origen secundario a cualquier edad.
II. MARCO TEORICO:

HIPERTENSIÓ ARTERIAL PEDIATRICA

1. DEFINICION:
Se define la hipertensión arterial como la presión sanguínea por
encima de los valores normales para la edad y sexo demostrada en
tres mediciones subsecuentes, tomadas en adecuadas condiciones,
en horas de descanso o actividad y con el manguito adecuado. Tiene
influencia la posición del niño, el grado emocional y la temperatura
ambiente.

Criterios de hipertensión:
la presión arterial basal varía mucho de individuo a individuo,
modificándose según la hora del día las condiciones ambientales, el
estado emocional, la actividad y la alimentación previas a la medición.
La presión arterial aumenta con la edad: en recién nacidos de termino
la presión sistólica tiene un promedio de 60 mm Hg, sube en el primer
mes a 80 mm Hg y a 90 mm Hg al año, o sea, 30 mm en el primer año.
Posteriormente el incremento anual es de 1 a 3 mm Hg hasta la
adolescencia en que se aprecia otra importante elevación de presión,
muy variables de una a otra persona.

EDAD HTA MODERADA HTA SEVERA


RN 100 105
LACTANTE 110/70 120/80
3-5 años 115/75 125/85
6-10años 120/80 130/85
12-15 años 130/85 145/95
16-18 años 140/90 150/100

2. ETIOLOGIA Y PREVALENCIA:
Hipertensión arterial crónica:
Son diferentes a distintas edades. Predominan en el recién nacido, las
trombosis vasculares renales, la hipertensión reno vascular,
coartación aortica, malformaciones del desarrollo del parénquima
renal (especialmente el riñón poli quístico), y la displasia
broncopulmonar.
En el lactante y preescolar la coartación aortica, las enfermedades del
parénquima renal (en especial glomerulonefritis y pielonefritis crónica)
y las patologías reno vasculares son las más comunes, presentándose
con menor frecuencia causas endocrinas, iatrogénicas e hipertensión
esencial.
En el niño mayor de 6 años, las nefropatías, las lesiones reno
vasculares y la hipertensión esencial son las causas más frecuentes,
aunque también se puede presentar casos de coartación de aorta no
diagnosticados previamente, así como iatrogénicas y
endocrinológicas.
Se estima que las alteraciones del parenquima renal son responsables
del 55 al 70% de los casos de hipertensión arterial crónica en el
conjunto de los niños; la coartación ahorita del 15 al 20%, la
hipertensión renovascular del 6 al 10% y los de causa
endocrinológicas del 1 al 2%.

Hipertensión arterial aguda:


En el lactante la causa más frecuente de hipertensión arterial es el
sidrome urémico hemolítico, que inicialmente se acompaña de
hipertensión en el 50% de los casos. En preescolares y escolares la
glomerulonofretis aguda post infecciosa y algunos tumores
(especialmente cerebrales y de wilms), es la causa más corriente de
hipertensión aguda, y también la exposición a medicamentos como
corticoides agentes antiinflamatorios y anticonceptivos.
3. FACTORES DE RIESGO:
Obesidad: es un claro factor de riesgo de desarrollo de HTA. Se
estima que la probabilidad de HTA se dobla por cada unidad de
incremento en el índice de masa corporal.También se ha observado
que los hijos de padres con síndrome metabólico tienen más
prevalencia de HTA.
Factores genéticos: además de la influencia en determinadas
enfermedades de base genética que cursan con HTA (síndrome de
Liddle, de Gordon, aldosteronismo remediable con corticoides, etc.),
cada vez tiene más importancia la susceptibilidad genética en la HTA
esencial. Modelos experimentales relacionan el desarrollo de HTA con
alteraciones genéticas en el ámbito local renal, concretamente con el
gen de la aduccina, una proteína del citoesqueleto renal cuya
alteración incrementaría la reabsorción tubular del sodio.
4. DIAGNÓSTICO:
Se establece cuando los valores de PA medidos de forma correcta en
al menos 3 ocasiones son elevados con respecto para edad, sexo y
talla.

Diagnóstico etiológico
1. Anamnesis y exploración física completas: se recogerán los
antecedentes familiares y personales, los factores de riesgo y los
síntomas o los signos que puedan orientar a determinadas causas de
HTA.
2. Pruebas complementarias. Con estas pruebas buscaremos 3
objetivos: identificar una posible causa de HTA secundaria; buscar
factores de comorbilidad, y detectar de forma temprana daños en
órganos diana:
a) Estudio inicial: hemograma y velocidad de sedimentación
globular, iones y creatinina en sangre y orina, osmolaridad
urinaria, sedimento urinario, urocultivo, renina y aldosterona,
ecografía renal (preferible Doppler), radiografía de tórax,
electrocardiograma, ecocardiograma.
b) En caso de sospecha de HTA secundaria y según orientación
etiológica, se puede ampliar el estudio con alguna de estas
pruebas: cortisol libre, 18 hidroxicorticosterona en plasma,
hormonas tiroideas, catecolaminas y metabolitos en plasma y
orina, ecografía renal Doppler, gammagrafía renal,
arteriografía convencional o angiorresonancia, determinación
de tóxicos en orina, etc.

5. TRATAMIENTO:
Los objetivos del tratamiento serán reducir el riesgo cardiovascular de
la HTA mantenida y evitar los daños en los órganos diana,
minimizando al máximo los efectos secundarios de los fármacos
hipotensores.
Las decisiones terapéuticas dependerán de la gravedad de la HTA, de
la causa subyacente y de la presencia o no de factores de riesgo,
siendo sólo urgente iniciar tratamiento hipotensor en los casos de
crisis hipertensivas. El tratamiento de la HTA en niños incluye
intervenciones tanto no farmacológicas como farmacológicas .
Tratamiento no farmacológico
Es la primera medida a tomar y debe mantenerse asociado al
tratamiento farmacológico cuando éste esté indicado. Dado que los
niños imitan los comportamientos de los padres, lo más efectivo,
Incluye las actuaciones siguientes:
a. Pérdida de peso en niños con sobrepeso. Hay estudios
concluyentes en adultos que demuestran una disminución de 1
mmHg en PAS y PAD por cada kilogramo de peso perdido.
Existen algunos estudios en niños, no tan consistentes, que
aseguran que la pérdida de peso en niños con sobrepeso
mejora el perfil lipídico y disminuye la sensibilidad de la PA al
sodio. Ejercicio físico aeróbico (caminar, correr, nadar,
montar en bicicleta). Estudios en niños asocian el ejercicio con
un descenso significativo de la PA. La duración del ejercicio
debe ser de 20-60 min, 3-4 veces a la semana y la intensidad
debe ser moderada: la que corresponde al alcanzar el 60-85%
de la máxima frecuencia cardíaca para la edad (en general, en
niños y adolescentes se consideran 200 lpm la frecuencia
cardíaca máxima).
b. Dieta. Es otro de los pilares del tratamiento de la HTA. Debe
basarse en el incremento del consumo de frutas y verduras y
en la reducción en el consumo de sal. Las cantidades máximas
de sal recomendadas diariamente en niños de 4-8 años son 3,1
g/día de sal y en niños > 8 años 3,8 g/día de sal.

Tratamiento farmacológico

MEDICAMENTO DOSIS VIA


I.Diuréticos: hidroclorotiasida 1-2mg/kg/dia, C/24 hrs Oral
furosemida
1-2mg/kg/dia, C/12 hrs Oral/IV
II.VASODILATADORES: 1-5mg/kg/dia, C/8hrs Oral
HIDRALAZINA
0,1-0.2mg/kg, EN CASO DE IV/IM
NITROPRUSIATO Na
EMERG.
III.INHIVIDOR DE L ENZIMA 0.5-5mg/kg/dia, C/8hrs Oral
CONVERTIDORA: captopril
IV.betabloqueadores: 0,5-3mg/kg/dia, C/8hrs Oral
propanolol
V.bloqueadores del canal de 2mg/kg/dia. 2veces Oral
calcio: nifedipina
III. BIBLIOGRAFÍA:
1. Menenguelo R.J. Pediatria Menenghelo, editorial Panamerica
Bogota 2002, quita edición, pag. 1726-1730.
2. [Rev. Med. Clin. Condes - Vol 16 Nº2 - Abril 2005. 60 - 70].
3. Cerda Ojeda F, Herrero Hernando C. Hipertensión arterial en
niños y adolescentes. Protoc diagn ter pediatr. 2014;1:171-89.
4. http://www.apcontinuada.com/es/hipertension-
arterial/articulo/80000482/.
5. http://sisbib.unmsm.edu.pe/bvrevistas/cardiologia/v21_n2/hiperten
sion_arterial_pediatria.htm.