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La Modificación del Medio Ambiente | Enrique Méndez Cruz

Tarea # 2

La Modificación del Medio Ambiente

El panorama pintado por el ecologista Jim Robbin, en su artículo, nos demuestra que las
verdaderas razones de las epidemias y los virus transmitidos por mosquitos que
actualmente han surgido se deben la deforestación, la construcción de grandes obras
entre otras actividades orientadas a la depredación ambiental. La acción del hombre no
tiene escrúpulos cuando se trata de llenar los bolsillos de su elite. Sabemos que el
desarrollo económico es fundamental para el bienestar y el progreso de las naciones.
Sin embargo, se debe tener en cuenta la preservación del medio ambiente, en particular
con la amenaza latente del cambio climático en todo el planeta.

Hace unos días leí un artículo similar que decía que el mosquito que transmite el dengue
se vuelve cada vez más resistente, debido al calentamiento global, ya que dicho
fenómeno no solo alarga el ciclo de vida del insecto, sino también, la de otros vectores
que transmite malaria, leischmaniasis, sika, esquistosomiasis. El investigador Marcos
Neira, explica que el mosquito sobrevive hasta ahora a 2 200 m sobre el nivel del mar y
el microbio del dengue hasta 1700 m sobre el nivel del mar. La organización mundial de
la salud emitió una alerta, asegurando que la mitad de la población de Las Américas está
en peligro de contraer estas enfermedades transmitidas por mosquitos.

En otro artículo, publicado en la revista Emerging Infectious Diseases, nos dice que los
espacios abiertos y los ojos de agua parcialmente iluminados por el sol, dos
características típicas de las zonas deforestadas, propician un escenario ideal para la
proliferación del mosquito Anopheles, el principal vector del parásito de la malaria en el
Amazonas. Esta relación se debe a que estas zonas de desmonte benefician el
incremento de la población de los mosquitos vectores y, por consiguiente, aumenta el
riesgo de malaria para los humanos.

La gestión del manejo de tierras y las políticas de desarrollo deberían sopesar este
riesgo para la salud humana junto con los beneficios económicos de la deforestación. Es
importante, por lo tanto, que el estado como las empresas privadas y la población
encuentren la vía de consenso más apropiada para el desarrollo económico, sin alterar
el delicado equilibrio ecológico que sostiene a todas las formas de vida en este planeta,
incluyendo a los seres humanos.