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La Revista Blanca SOCIOLOGÍA, CIENCIA Y A R T E

«t I Hi.U.-Sicnlt épKi SARDAÑOLA - BARCELONA 1.° de Octubre de 1924

S T T 2 M A . R I O : El Hombre y la Tierra (rontinuación') : Elíseo Rcclús. — £1 valor moral de Ijf


hombres ; Vn profrsor de U Normal. — Crónica cienlifica ; Arihur Douglas Sniikl. — Feminismo y
Humanismo ; Federica Montseny. — El fascismo y el antifascismo en Italia ; León FouRlictti. — £ / i -
mérides del pueblo ; Soledad Gustavo. — Marx y Engels contra Prouilhon y liakunine en Moscou;
Kudolf Sharíenstcin. — Para una interpretación federalista de la historia ; Enrique Nidi>. — ¡^ Li-
teratura española ; .AuRuslo de Moneada. — Divulgaciones históricas : (iencr, filósofo y literato ; M.
Soriano de Numancia. — Alrededor del idioma internacional ; S. Albcrich Jofré. — fiada una hu-
manidad nuera ; K. Armand. — Kodando por el mundo ; Hipatía. — Al último Quijote, novela (con-
tinuación) ; Federico Urales.
EN EAS CUBIERTAS : La unidad moral libertaria. — Comentarios. — Problemas de nuestros días;
Ramón Ro<lr(nuez. — La «Sovela Ideal». — Suscripción internacional pro-presos cuestiones sociales.
— Nueva publicación. — Por dondequiera que vayáis... ; F. Barthe. — 4 los trabajadores de lodos
lot países ; El Hureau A. de la A. 1. de los T. — í.1 deber del Sindicato ; Fernando Eupincza. —
Notat administrativas.

EL HOMBRE Y LA TIERRA
ELÍSEO RECLUS
{CoHtinuMción)

A. ;ro
Una explosión volc.'inica, una inimd.icii'<n tituciones del pasado, y vuelva a tomar pe-
fuvial, una inva.sión del mar, los ostr.Tpos nosamente las costumbres antiguas en su lucha
d« un ciclón, han obligado en distintas oca- por la vida, lucha en la cual es, además, po-
tioncs a los habitantes de un pa(s a aban- sible que el grupo de hombres amenazado su-
donar la tierra natal para refugiarse en co- cumba definitivamente. En el oterno esfuerzo
marcas hospital^riai. En eae caso el cambio hacia lo mejor de la existencia y del bienestar,
del medio trae consigo forzosamente cambio el hombre resulta algunas veces el más débil
de ideas, otra concepción de la naturaleza am- V retrocede entonces hacia el salvajismo pri-
biente, otra manera de asociarse a las circuns- mitivo ; otras veces triunfa de los obstáculo*
tancias, diferentes del medio anterior. Puede y progresa tanto más hacia un estado más ele-
suceder, pues, que a pesar de la catástrofe y vado.
de todas*las desgracias consiguientes, que el
acontecimiento sea para la población que lo A las cau.sas exteriores de cambio procedente
ha sufrido una causa poderosa de progreso. de la naturaleza inanimada, se juntan, en lo»
No hay duda que los individuos han sufrido, grupos humanos, las que provienen del im-
han perdido quizá el producto de su traba)o y pulso dado a la inteligencia por la enseñanza
sus provisiones; ¿pero qu¿ son esas pérdidas mutua, cuya forma ordinaria es el juego. La
en comparación de las adquisiciones intelec- libre diversión es uno de los mayores educa-
tuaiet que puede dar la adaptación a un nuevo dores del hombre (87). Lo que llamamos el
medio? juego y que distinguimos con tanto cuidado
Es verdad que a veces el desastre trac algo del trabajo, fué, después del alimento, la for-
más que ruinas materiales; ha habiiio pobla- ma más antigua de la actividad de los hom-
ciones que han sido diezmadas n extermina- bres (88). As( como la madre se divierte en.
das por esas catástrofes de la Naturaleza, y
en ese caso es precito que la tribu herida se (87) Karl Groo», Die Spiele det Tierr : Dit
reconstituya con gran pena ; que, por una es- Spieie der Menschen,
pecie de reviviscencia de la cual halle en si (88) G. Perrero, Les Formes primitivet i »
las huellas atávicas, vuelva a las ins- Travait.
LA REVISTA BLANCA

quistas los q u e tnás leemos a V a r g a s Vila. Sin

La Novela Ideal e m b a r g o , vo no h e leído toda la h u m o s a pro-


duce, j n de K r o p o t k i n e , ni toda la fecunda obra
de Grave, ni toda la inmensa producción del
Habiendo comprondido los rpdartorps de L* R E - s.ibio Roclús, V, no obslante, repito, he leído
SISTA BiJkNC* la efiracia y utilidad de la propaganda los sesenta voíúmenes próxiniain«"nte q u e lleva
de sus ideas por medio del diálogo, sobre ttido entre V a r g a s Vila publicados en castellano. \ esto
la juvenlud de ambos sexos, han resuello publicar
una novela corta quincenal, los días 8 y j j de cada no es e x t r a ñ o , a u n q u e en p a r t e , e n p a r t e nada
mes. más, hava sido funesto para algunos anarquis-
LA NOVELA lt>EAL será casi el regalo que la pu- tas ; s e g u r a m e n t e para los jóvenes. V a r g a s V ila
janz nía de L* REVISTA BI ANCA ofrece a sus lectores tiene producciones q u e llevan el m a r c h a m o de
y al público, ron el prop<^sito de intí-resarlo, l>or
medio del sentimiento y la emocii'in, en las luchas obras perfectas, fecundas y elevadas. P o r eso
para instituir una sociedad sin amos ni esclavos, sin los a n a r q u i s t a s hemos leído a V a r g a s Vila m á s
gobernantes ni gobernados. que a otro escritor, porque s u s obras h a n afir-
Advertimos que para redactar novelas tal como mado n u e s t r a s rebeldías. Ahora bien ; p a r a los
nosotros las deseamos, interesantes y amenas, se que n o h a n leído toda la producción de este
necesita »Bl)er escribir y, además, hal)er concebido
la Kciedad antes apuntada. escritor, la impresión que sacan es q u e es un
No queremos novelas rojas, ni modernistas, ni excéntrico que se cree oiiginal. V a r g a s Vila
eclécticas. tiene escritos unos diez y ocho volúmenes, a n -
Queremos novelas que expongan, bella y clara- tes de su abvccta claudicación, q u e son pique-
mente, episodios de las vidas luchadoras en pos df tas demoledoras contra la actual sociedad, sus
una aociedad libertaría.
No queremos divagaciones literarias que llenen vicios V s u s m a l d a d e s , los cuales él se aver-
páginas y nada digan. Queremos ideas y sentimien- güenza haber escrito, según su propia confe-
to», mezclados con actos heroicos, que eleven el sión.
e»p(ritu y fortalezcan la acción. Vo n o conozco un libro inAs viril y anárquico,
No queremos novelas deprimentes ni escalofrian-
te». QÍieremos novelas ootimistas, que llenen de obra m á s demoledora, escrito por n i n g ú n anar-
esperanza el alma ; Hmpius serenas, fuertes, con quista que le supere a l.ihrc Esléiica. E s el
alguna maldición y alguna lágrima. canto del á c r a t a , el p e n s a m i e n t o del verdadero
La» novelas que pedimos pueden ser escrita» en
franré», alemán, inglés, italiano y rspañol ; pero a n a r q u i s t a revolucionario, q u e destruye bella-
las deseamos do gente que haya llm.ido murli.^s mente y condena a esta ciénaga social. Suges-
cuartillas, y que, adem's, sientan lo que escriben. tiona este libro.
No hay que olvidar que vamo» a la conquista de
la conciencia pública. También se nos pueden en- Flor del Fango es u n a g r a n novela, u n a in-
viar traducciones no publicada» en español. mensa novela a n a r q u i s t a , p u d i é r a m o s decir, v
L* NOVELA IIMUI. se compondrá de 3» páginas v diríamos bien. Mal p a r a d a queda la sociedad
»e venderá a 15 céntimo» ejemplar, con e| acos-
tumbrado tanto por ciento a lo» corresponsales. en esta tragedia dolorosa y sentimental. E s u p
Empezaremos a publicarla cuando obre en nues- grito d e ju.»ticia contra la maldad a m b i e n t e , vi-
*"* ^ " ^ ** original de cuatro novelas, diena» de ril y enérgico.
•er impratas; pero como nuestros propó»iio» «e La ubre de la loba es u n a novela de tina emo-
convierten «imiprc en realidade*. lo»
cnrre»pr.ns.ile«. ción i n t e n s a , de u n a rebeldía y un acierto t a n
•ocre todo lo» de América, pu>Klen señalar. de«de grandes ai describir los manejo» del clericalis-
luego, el número de ejemplares de LA NOVEIJ» IDEAL mo, l a s p o d r e d u m b r e s y corrupciones de la so-
que hemo» de remitirles. ciedad, q u e sólo Zola y H u g o tupieron hacer-
I J » lUMTipcioae» te «ervlrán a peseta trimestre
lo, que e» un a l e g a t o a n u e t t r o ideal. C o m o

\7argas VUa q 5U obra propagan 'a p o d e m o s r e c o m e n d a r esta» do» no-


velas.
La tragedia del Crúto, María MagdaUma,
H a n llegado a m i s m a n o » d o s trabajos p u - Los parias y. e n fin. u n a serie de obra» má»
blicado» e n L A REVISTA BLANCA, e n los c u a l e s , de critica sociológica v novelas d e carácter so-
Federica Montseny h a c e uno» comentario» d e cial, q u e vo m o c o n g r a t u l o d e q u e figuren e n
V a r g a » Vila y t u obra. R a z o n a e n verdad con mi biblioteca, al lado d e las mejores p l u m a s
sinceridad y lógica abundante esta compaAera. del a n a r q u i s m o , y n o vacilo e n r e c o m e n d a r l a s
en ciertos aspectos, e n s u s dos artículos. Tie- como producciones g r a n d e s y elevadas.
ne conceptos felices y pentaifiiento» acertado», Ahora bien. Vargas Vila tieiie escritos uno»
que l o s dicta, seguramente, u n a noble y férrea c u a r e n t a v o l ó m e n c s e n su ú l t i m a etapa, que,
ccmvicción. al verse ultrajada por u n h o m b r e para aquellos que desconocen la vida de este
equfvtM», e n su condición d e m u j e r , y al ver escritor, e s u n caso d e perplejidad. T s d e lo
el falso ccnoepto que de la misma t i e n e Vargas peor, d e lo m á s r u i n , v creo q u e n i n g ü n fraca-
VUa. Mdo le h a v a Igualado e n m a l d a d p o r justificar
Eoipieto c o n l e u n d o ainreramente q u e b e si- d acto realizado, esto e s , ' J venta, como u n
do un «dmirador de V a r g a s Vila. Más a ú n : r u m i a n t e .
be lefdo y esttidiado toda su obra. Montainy C u a n d o Vargas Vila fué un r e v o l u c i o n a r i o ;
tiene ratón cuando dic* que aomoa loa anar- cuando pei«¿ «n l a s barricadas por nuestro Ideal
LA REVISTA BLANCA

—por nuestro ideal, así;—cuando fué perse- ¡ Bah! Prejuicios. «También es suyo su excre-
guido y gimió en las mazmorras victima de la mento, n (Textual.)
reacción rufianesca, quiso y supo escribir. Para convencemos, él crea en sus novelas
Sus páginas fueron las más rebeldes y demo- personajes «vivitos» y «reales'i que se encaran
ledoras que yo he leído. Y esas páginas son la» con sus padres, hasta se disparan «ttros>i. S^lo
que deben de leer los anarquistas y deben d« en sus novelas ; porque en la vida real, no obs-
admirar. Pero cuando se convirtió en león do- tante las imperfecciones de la sociedad, es el
mesticado por los gobiernos; cuando la reac- amor de padres, de los padres, uno de los sen-
ción lo compró como a una mercenaria prosti- timientos más sublimes r inconmensurables en
tuta ; cuando fué un alcahuete diplomático en nosotros.
Roma y otras naciones ; cuando se sentó en la Para terminar, sólo me resta decir que la
poltrona del consulado en España ; cuando fué compañera Montseny tiene mucha razón cuando
político y reaccionario en Colombia, fué cuan- dice que en todas las librerías y bibliotecas anar-
do los anarquistas le odiaron. Y de aquí en ade- quistas se anuncian libros de Vargas Vili. Aho-
lante es cuando empieza Vargas Vila su obra ra, que esas librerías y bibliotecas deben de se-
desmoralizadora. Su cobardía no tiene Wit^ites, leccionar la obra buena de Vargas Vila, por
y su cinismo, ya que no puede justificar iu ab- compañeros inteligentes y sabios, que en nues-
yección y claudicación, lo reviste con el carác- tro campo los hay en gran abundancia, y reco-
ter rimbombante de una ndoctrina». ¡ Precioso mendarlas como buenas las que lo sean, y las
procedimiento! malas, las mediocres, «"ojarlas a la basura.
De sus novelas citaremos, por ser la nme- Y, si es preciso, para que los compafieros no
)or>i, la Kmás genial», según el mismo Vargas caigan en equivocaciones, en la creencia de que
Vila, a esa porqueria titulada ¡bis. Vargas Vila todos los libros de este escritor son recomenda-
condena a la mujer en esta novela como lo ha- bles, censurar esas obras malas y asquerosas,
ría el más reaccionario moralista. El mismo declararle un serio sabotage, por medio de la
juicio sosteniendo una moral corrompida. Igual, prensa, que no estaría de más, ya que tantas
idéntico. Para Vargas Vila lo importante es que tonterías sin fruto se repiten en nuestros perió-
su mujer no sea adúltera, que permanezca fiel dicos ; para saber todos a qué atenernos con
a su amo. Eso es todo. Y se repite, sin origi- respecto a este escritor equívoco, claudicante y
nalidad, sin interés, trágicamente mediocre, este ruin. Sin embargo, sostengo que es grandiosa
vil juicio de la mujer, en doce o trece novelas y recomendable la obra buena de Vargas Vila.
más. Tal vez, he pensado yo muchas veces,
como opinó Montseny, que porque vivió la no- loaiaao CORNRIO
vela IhtM. Sólo que el protagonista de su novela
se pegó un Mro en el corazón, cosa que él no
hizo, y en parte me enoja, ya que, como I.«o-
pardi, es un cantor del suicidio, sólo que I.eo-
pardi no fué tan cobarde. Sus tramas son farsa
GomEirríiRios
y embuste, y el lector atento pronto se da cuen-
ta que la lógica anda a porrazos. Además, con LOS GRASDES HOMBRES
revestir sus últimas producciones literarias de
maltfausianismo y • i s libros de «filosoffan de A falta de hombres pequeflos del tipo del se-
cierto nieticliismo y stimismo, no hace sino ñor Benedi y compañía, ftos ocuparemos hoy
reventar de ridículo. de los grandes hombres, cual don Euaenio
£1 hturto iá tiUncio, La rítmenle. El ca- d'Ors.
mine del triunfo y otras que omito por repug- Este seAor don Eugenio, por demasiado ra-
nancia, son producciones tristemente ridiculas. dical, fué destituido de los múltiples cargos que
Ya cansado de explotar el tema de la mujer desempeñaba en la primitiva Mancomunidad de
«fi la., novela de este género, explota d tema CataluAa. y en concepto de avanzado y como
dd hijo de la mujer y el hombre. ¿Y enton- un trágala ? los catalanistas de la derecha, que
ces? Lo interesante «s decir gansadas, prosti- perseguían a nuestra eminencia, la Asociación
tuirse j justülcarse. todo a la vet. Veamos. Ya de la Prensa Diaria de Barcelona le d i ^ pre-
en este Kénero, como antes la cuestión radi- sidente.
caba en que laa mujeres no fueran... de otro. ¡Era muy socialista y muy genial don Eu-
• n éste radica en que los padres deben de es- ^iol
tr«n|{ular a sus hijos cuando son pequcflos, al Pues bien; el mismo seAor d'Ors forma par-
nacer, asesinarlos en d vientre dé la madre «• te, a estas horas, de la redacción it A B C,
es pradso. porque de lo contrario ; atención I el más tonto y m i s nacionalista de los diarios
Vargas V9a ha descubierto ana ley. en la cual reaccionarios de EspaAa. y desde las columnas
demuestra que si el padre no mata al hijo, el de diario tan antiliberal, en todos sentidoa.
hijo, al ser ffrande. asesina al padre. «Su sU nuestro fenio envía a los cuatro puntoa cardi*
—«_*.<*. — . . . ««adn iHee. íQm «a «u hl}o? nales dd país su proaa InintaUglbla.
LA REVISTA BLANCA

Lo cual demuestra dos cosas: que nuestra


¡ Y luego que vuelva a sentarse a la mesa pre- pc.icía confunde los términos y que por estos
sidencial de un mitin sindicalista, como ocu- mundos faltan hombres con fuerza moral su-
rrió en uno celebrado en el teatro del Bosque! ficiente para no temer ser confundidos con na-
Ya dijimos entonces : ¿cuántos quedarán de
«•sos intelectuales avanzados el día que vengan Mal andamos de caracteres y de seres, de
maldadas? ¡Ninguno! Y así ha ocurrido. esos seres animales que no saben que los ve-
getales son también seres y que ignoran aun-
OTRO HOMBRE GRASDE que sean doctores, que no hay manera de d.s-
tincuir dónde empieza y dónde acaba el ani-
F,l señor Olariaga dissute, en El Sol, el te- mal o el vegetal que los separa.
ma de la revisión del ideario socialista y dice, A lo que se ve, el señor Alfonso es de los
con mucha formalidad, que el socialismo des- que cuiercn que hava muchos animales ; los ne-
aparecerá mañana por la tarde si antes no ha cesitan a.^unos para vivir bien y en salud per-
evolucionado en sentido de partido nacional.
¡ Y nosotros que creíamos que lo» partidos ^Cuidado con el precio de las consultas!
socialistas habían evolucionado excesivamente • Cuesta tanto recomendar, para todas las en-
para continuar siendo partidos socialistas! fermedades, una misma receta y encargar a los
¡ En fin,; más ven cuatro ojos que dos, si elementos la curación! Así es cómo se temen
los cuatro no son ciegos! las confusiones v se tiene miedo.
Según el redactor de El Sol, con franquicias ¡ Existe tan poca diferencia de unos a otros
de colaborador, lo mismo que el señor Maeitu, charlatanes, que la confusión es fácil!
que también sabe inglés y también conoce a
los clásicos, si el socialismo no evoluciona rá- LA ISTERSACIOSAL INFAME
pidamente, a la vuelta de dos banquetes, se
convertirá en partido histórico y fósil. Nuestros lectores va sabrán que la primera
Lo gracioso del caso es que, para que los Internacional era federalista y que la tercera,
partidos socialistas no desaparezcan, según el la de Moscou, es centralista. Ello no es obs-
escritor financiero y sociólogo, tienen que de- táculo para que lo» representantes que la In-
jar de ser partido» socialistas. ternacional tercera tiene en España digan que
Paradójico, ¿verdad? la suva es la continuación de la primera y es-
De paradojas están llenas las cuartillas de criban, además, lo que sigue contra la segunda
los grandes escritores, que para armonirar sus Internacional, o sea la llamada de Amsterdam.
conveniencias personales con sus conciencias, «Y triunfó la idea en Rusia, y los verdade-
llenan las columnas de los rotativos con prosa ros discípulos de Marx, los únicos herectaros
imprecisa, pálida y ñoña. de la primera Internacional, reunieron las fuer-
Suerte que los tales rotativos están luchan- ra» dispersas en el' país donde la Verdad es-
do, tan.bién, entre su gran amor a la Uberlad taba en marcha v se fundó la Internacional
y lat circunctancias... mandan. Comunista, que no es sino la continuación de
la primera, dejando a la intermedia, coino ma-
EL MIEDO KS UBRE teria maleable, en un rincón infecto de la His-
toria, adonde la condenó su infamia.»
Un teAor Alfon«o, doctor, como todos los . Tonto, lírico, bíblico y falso.
alemanes, ha publicado en El Liberal, de Ma-
drid, en nombre de la Sociedad Vegetariana
DEJAD QUE LOS PERROS ..
española, un remitido, declarando que ^us ve-
getarianos no matan animales y que, por lo El seflor Benedi está muy enfadado con los
tanto, nada tienen que ver con los que matan canes. El otro día espetó un artículo contra
personas, aunque no coman más que horta- todos que terminaba de la siguiente manera .
lizas. «Dejad que los perros ladren. | Adelante 1..
I Está muy bítn y en su punto la declara- Lo mismo hubieran podido decjr, d* h«cer
ción del seflor Alfonso I La hicieron antes, unos caso de los perros falderos, Reclús, Kropo»-
titulados anarquistas, contra la imaginada Af«-
liine. etc., etc., v los anarquistas de ambo» m-
no Negro; la hicieron después, otros titulados
misferios .1 ladrar el seflor Benedi contra elloa
anarquistas, contra Ravachol y más tarde con-
día tras día.
tra Bonnot y su banda. La hac<>n todos los
Lopes al enterarse de que un LApes ha sus- VS GRAN HOMBRE DE ESTADO
traído un reloj. Consideran que la gente les
puede estimar rateros. Siempre dijimos que el chico llegarfa y K«
¡ Eh, cuidado, no molestar, que nosotros, aun- negado. Somos la mar de profetas, a pesar «e
que nos llamemos como ellos y comamos lo qje, en esta ocasión, no haWa ««cesUlad de
que ellos, no matamos, como ellos, animales serlo para acertar, porque el chico reunía M M
de ninguna capeciel
LA RKTISTA BLANCA

las de la ley para llegar a lat alturas sin que dan diciendo por estos pueblos de Cataluña
nadie le empujara. contra los anarquistas no tiene nombre. Véase
Un día, desde el escenai ¡o de un teatro de una prueba : Dicen que ios libertarios asesina-
Madrid, nos señaló a su mesnada, reunida en ron a Salvador Seguí y que ahora andan del
mitin, gritando : n; Ese, ése, es el que hace la brazo de Mauríf para hacer la revolución.
campaña contra nosotros desde Tierra y Liber- ¡Vaya nobleza! ¿Así se quiere establecer una
tadlo sociedad nueva? ; Ni que fueran gusanos de
La concurrencia miró a diestro y siniestro, clnaca !
pero como nosotros oíamos impertérritos y te-
nemos esta cara de hombre de bien que engaña ; MAZMORRAS O PALACIOS?
a todo el mundo, la mesnada no supo a quién
linchar. La intención, sin embargo, quedaba Scc;ún nos cuenta la prensa defensora de ese
allí clarita. comunism'o que hace trabajar a los tontos y da
Ahora leemos que aque! chico será nombra- las riendas a los vivos, un señor que se llam?
do consejero de Estado. Seguros estamos que Eddo Fimmen ha visitado las cárceles de Ru-
el Estado recibirá de él buenos consejos ; pa- sia, saliendo de ellas encantado.
gándolos, naturalmente, porque lo que tiene d^ ¡ Aquello no son cárceles : son palacios! En
caballero, que sólo es el apellido, nada quita las cárceles de Rusia, según el Fim.. c-n ese,
a lo valiente. se vive tan excelentemente, que los presos no
¿Cargos sin retribución...? ¡Para el gato! quieren salir de ellas. Cuando, ai libertarlos,
¡ Por algo se nace hombre de Estado! llegan a la calle, se preguntan : «¿Dónde esta-
¡ En estado perpetuo de comer a dos carri- remos mejor?!) y en seguida se meten otra vez
llos ! dentro.
En cambio, las cárceles de Polonia, que tam-
EL CUESTO DE LOS TRES MIL bién ha visitado Eddo (¿será inspector de pre-
sidios?) se construyeron para puercos y en ell
La prensa defensora de aquel comunismo que yacen los comunistas detenidos en aquel país.
aconseja a los ignorantes que trabajen para .Son las ventajas de una y de otra reptlblica. La
los sabios, anda en busca de tres mil dólares burguesa, de Polonia, encierra a sus revolucio-
que se han perdido, al parecer, mientras atra- narios en pocilgas, y la froUtaria, de Rusia,
vesaban el Atlántico. mete a los suyos en espléndidos chalets.
¡Están en la Soli'., gritan los de acá. ¡Nos- ¡ Ahora nos explicamos por qué hay tanta
otros lo» mandamos para ios obreros presos!, gente encarcelada en el país de Lenin I Son
exclaman los de allá. Y los de la Confedera- lo» mismos presos, que se detienen unos a otros,
ción preguntan que a quién se mandaron los para darse la gran vida.
trea mil del ala. ; H a v cada truco...!
Y sobre este dltimo particular, que es el
más importante, nadie sabe una palabra. ¡ Ni
siquiera los que dicen haber mandado las mi-
tas I
Lo demás a hablar por hablar, porque a
HESA REVUELTA
alguien te los habrán mandado, si es que los
mandaron. ¡ Que lo digan y en paz! Ai dar en el número y» la dirección de nues-
tro crmpaAero Toma» Herrero», en lugar de
CUMPLIENDO ORDENES calle Cadena, 3q, ] . * , que es donde vive y don-
de han de dirigirse cuanto» quieren adquirir
Se ha dicho en esta Revista y se ha dicho volúmenes de la Editorial Moderna, salió Ca-
recientemente, que los comunistas habían cam- nuda, etc.
biado de táctica con respecto al sindicalismo. • • •
El cambio se acordó en Moscou y la prensa El Comité de la Confederación Regional del
de su partido, en Espafta, lo refleja va en sus Norte ha dirigido un manifiesto a los obrcrus
«Atoriales. españoles llamándoles la atención sobre el mal
Sdto que esos que antes querían dividir a los estado de sahid en que se encuentra Villalon-
«ifidlcatot y ahora pretenden apoderarse de ellos ga» que sufre condena en el pctul del Duesn
astutamente, andan por ahí. de pueblo en pue- (SantoAa).
blo, poniendo como digan dueAas a los liberta- D i d i o Comité ruega que se abran suscrip-
rios de la Confederación. Es una táctica muy eimies a favor del preao y que se mande d (U-
sistema Lenio. En público, armonía y compos- nero al Conserje del Centro Obrero de San-
tura ; secretamefite. calumeias. Como se recor- tander, situado en la calle Prinero Je Mayo,
dará es lo cow venido «n Moscou. número ta.
Porgue lo que dos Individuos que rtciente- Con igual objeto ha aMerto
han estado en la ca|>ital dé Rasfai an- SoUimridad Obnrm, de L a CoraAa.
LA REVISTA BLANCA

sefiando a su hijo de pecho los movimientos, limo donde se ocultan determinado* iifrutos de
los ademanes y los sonidos que le acomodarán mam ; todo animal que iba a recolectar frutos,
gradualmente a su medio, asf también los ni- a la excavación en busca de raíces,' al cebo o
ños y los jóvenes entre sí sienten profunda a la pesca fué cuidadosamente observado por
alegría haciendo en todos sus juegos el en- el famélico, y éste probó a su vez las comida»
sayo de la vida. más diversas, bayas y frutas, hojas y raices,
Es tal su potencia de imaginación, que, es- animales chicos y grandes que veía servir de
tando solos, se complacen en representar esce- alimento a sus hermanos inmediatos. Además,
nas en las que son a la vez actores, pacientes el hombre ha podido preguntar a sus educado-
y espectadores; ¡ pero con cuánta mayor pa- res el arfe de almacenar sus víveres para los
sión, con qué desenfrenado entusiasmo, con tiempos de escasez : los termitas, las hormi-
qué sinceridad en la fantasía se entregan a gas, las abejas, los gerbos, las ardillas y los
sus juegos cuando participan muchos en él y perros de las praderas le han enseñado a cons-
cada uno tiene su papel en el drama o la co- truirse silos para conservar en ellos el exceden-
media ! Son alternativamente cazador y caza, te de alimento recogido en las estaciones de
vencedor y vencido, juez y victima, culpable abundancia : hay villa de termitas, construida
e inocente; pasan por todas las fases imagi- con un método arquitectónico muy superior al
nables de la existencia ; sienten todas las emo- de las villas humanas de la misma comarca ;
ciones, y, siguiendo las tendencias naturales ofrece un conjunto maravilloso de galerías, de
de su ser, aprenden a desarrollar tal o cual graneros, de secaderos y de almacenes que cons-
de sus cualidades directoras : lo que adquieren tituyen un mundo (89). Por último, ¡ cuántos
tiene en su ser raíces tanto más fuertes cuanto medios terapéuticos, hojas, maderas o raíces,
su manifestación se ha hecho inconscientemen- ha visto emplear a los animales el enfermo o
te ; entonces se imaginan ser creadores. Pro- el herido I
dúcese en ellos como una especie de ritmo Hasta es posible que en varias comarcas deba
entre la vida práctica ordinaria y la vida de el hombre los principios en agricultura al ejem-
imaginación que da el juego, y esta última plo de los animales. Según el naturalista Mac
existencia suele parecer la más real porque Gee, el trabajo de la tierra americana dirigido
en ella ponen toda su fuerza con la mayor a obtener una cosecha anual parece haber te-
intensidad. No es un simple recreo, como lo nido origen en pleno desierto, especialmente
practican las gentes gastadas, privadas de tu en el país de los indios Papajos o Papagos,
impulso natural, es la realización misma del parte del Arizona próxima al golfo de Califor-
ideal de infancia o de juventud. Por lo de- nia, donde los indígenas tienen a la vista el
más, este ideal del hombve que se divierte oo trabajo de las hormigas «laboriosas», cuyas
difiere del que ve flotar ante sí en el reposo colonias se extienden por la llanura en dece-
de tu pensamiento. Hay quien en sus juegos nas de millones, y han puesto en producción
aprende a qtiedar libre, a ter un compaflero la cuarta parte ti no la tercera de toda la Pa-
franco y bueno; hay quien te ingenia para paguerfa. Cada colonia tiene su campo de ce-
mandar o te habitúa a tervir. En las diver- reales bien conservado y el aire bate el grano
siones, como en la vida seria, se ven tiranos con una limpieza perfecta.
y etclavot. El natural amor propio, suscitado a la vista
Aun sin taberlo, el hombre, juegue o tra- de esos prodigios, había necesariamente de im-
baje, te deja siempre arrastrar por el ejemplo pulsar al Piel Roja a imitar la obra de la hor-
de otro; la mayor parte de las espontaneida- miga : cada aAo visita lat regionet del Sur para
des aparentes no ton tino imitación. Asi como traerte maíz, pepitas de calabaza y judías, que
el historiador puede hacerlo constar en el orí- a su vuelta, al principio de la estación de lat
^ n mismo de la humanidad, paralelamente lluvias, tira en las tierras regadas y en el suelo
a ello, el mundo de los animales a que perte- de los barrancos húmedos. Esa práctica*de siem-
necemos y que continuamos es nuestro gran bra data probablemeote de tas edades más an-
educador y nos ofrece preciosos ejemplos para tiguas y hasta parece haber sido en ese país
todos los actos de la vida. la principal cauta de la organización de lot
En primer lugar, la ciencia por excelencia, papagos en tribu (90). La agrictiltura, dice Mac
la que contiste en buscar y en encontrar el ali- Gee, en otra memoria (qt). fué en tut oríge-
mento, ¿no ha tido admirablemente «nteAada nes una «industria del desierto». Es esta, sin
al hombre por tut hermanos m a y o ^ , vertebra- duda, una afirmación demasiado categórica;
dos e invertebrados? Si «I hombre, animal tam- pero al menos es cierto que la antigua h¡p6-
bién, sufría por ignorar las artes de la recolec-
ción, de la caza y de la pesca, ¿no te multipli- (8q) Tuckey. Sohweinfurth, etc.
caban los ejemplos que debfa ten^ir a tu alre- (qo) Miic G«e, The Ameñcan Anlhropolo.
dedor? En la playa, loa cangrejos y otroa crut- gút. X, 1895.
ticcot iodican lot puntos de la arena o del (qt) La otiama recopilacióo, VII, 1897.
LA REVISTA BL.\NCA

tesis, relativa al nacimiento del cultivo en las mundo de lo» hombres lo mismo que el de los
tierras más fecundas, ha de ser también re- animales. Basta que una gregaria esté en con-
visada. tacto con otra para que la necesidad de pa-
recerse por tal o cual carácter se haga pronto
Si ti hombre debe mucho a su eiiucador el sentir. En un mismo grupo étnico, el individuo
animal respecto al modo de buscar y conser%ar que se distingue de los otros por algún rasgo
<1 alimento, a él también, o a sus propios an- notable o por algún trabajo personal se con-
tcpasad<JS, no menos debe el arte de escoger vierte también en un modelo para sus compa-
una vivienda o de hacerse un abrigo. Más de ñeros, y por ello cambia en otro tanto el cen.
una ca\-erna )e sería desconocida si no hubiese tro de gravedad intelectual y moral de toda la
visto al murciélago rodear la fisura de la roca sociedad. Ordinariamente la imitación se hace
en cuyo fondo se abre la puerta st-creta de las <le una manera inconsciente, como por una es-
galiTÍas subteiráncas. Muchas buenas ideas le pecie de contagio, peio no por eso deja de mo-
fueron dadas por el ave constructora de nidos, dificar a aquel a quien afecta v tjueda modi-
t.in hábil en el arte de entretejer fibras, lanas ficado en todo su ser. Las imitaciones cons-
V crines y hasta de coser las hojas. El mundo cientes tienen una parto menos importante en
de los insectos pudo enseñar diversas indus- la vida, pero todavía muy considerable, puesto
trias, sobre todo la araña, que teje entre dos que el hombre deseoso de hacerse semejante a
ramitas tan maravillosas redes, a la vez dúc- los otros pue<ie ser impulsado por las faculta-
tiles, elásticas y firmes. En el bosque se com- des diversas de su ser, sea por simpatía, cuan-
place oyendo el ruido rítmico que hace el go- do se trata de un amigo, sea por obediencia,
rila golpeando una calabaza (92); sigue los ca. respecto de un amo, o por fantnsía, por moda
minos abiertos por el jabalí, la danta o el ele- y también por el deseo y la comprensión razo-
fante ; observando las huellas del león, sabe nada de lo mejor (94).
hacia qué lado encontrará el agua en el de-
La mayor parte, si no todas las funciones
sierto, y el vuelo de las aves elevado a gran
de orden intelectual, el lenguaje, la lectura, la
altura, le hace adivinar el paao más fácil para
escritura, el cálculo, la práctica de las artes y
la travcsfa de la montaña, y, sobre la redon-
de las ciencias suponen la preexistencia y la
d'Z del mar, el estrecho más corto, la isla in-
cultura de la aptitud para la imitación : sin el
visible desde la costa.
instinto y el talento de imitar, no habrfa vida
Frecuentemente el instinto común al animal social ni vida profesional. ¿No ha comenzado
y al hombre enseñó a éste el arte de fingir, de la literatura primitiva por la danza, es decir,
huir o de disfrazarse en el momento de peli- por pantomimas, actitudes rítmicas, acompa-
gro, y los ejemplos del animal lo mismo que ñadas de la cadencia de los instrumentos y del
los recuerdos de la propia raza, le habían en- sonido de la voz humana? ¿Y la primera for-
señado a "hacer el muerto», es decir, a per- ma de la justicia, es decir, del tallón : «¡ojo
manecer inmóvil para no atraerse sobre su por ojo y diente por diente!» no es imitación
cabeta el picotazo o el zarpazo. Las madres pura? Todo el código de las lej-es no fué en
pueden también aprovechar, para la educación otro tiempo más que la costumbre : «e había
de sus hijos, el arte con que las aves dan la convenido tácitamente en repetir sin cesar, ba-
comida a lo» suyos, de medir el alimento y el jo la forma antigua, lo que había sido hecho
tiempo del vuelo y de soltar lo» pajarillos ya desde tiempo inmemorial, y a e»te respecto la
dueños del espacio. Finalmente, el hombre ha ley inglesa, que procura con tanto empeño apo-
recibido del ave el inestimable sentido de la yarse en los tiprecedcntes» »e repite como una
belleza, y, más aún, el de la creación poética. campana cuyo sonido es siempre el mismo.
¡ Cómo olvidar la alondra que se lanza recta La regla de las conveniencias sociales es de-
a la altura dando gritos de alegrfa, o al rui- volver visita por visita, comida por comida,
señor que, durante las noches de amor, llena regalo por regalo, y la moral misma ha nacido
el sonoro bosque cnn sus modulaciones ardien- en su esencia de la idea del deber, del pago,
tes o melancólicas! En la actualidad aprende de la restitución de tm servicio al hombre, a
a imitar al a^•e para construir aeronaves ; lo un grupo colectivo, a la humanidad (95).
mismo que antes imitó al pez para modelar es-
quife» con una espina dorsal que sirviera de
La imitaci'Sn se confunde en muchas ctrcuna-
quiUa, aristas convertidas en jambas y aletas
tancias con la ayuda mutua, que fué en el
transformadas en remo» y en timón (93).
pasado, que es aún en nuestros días y que aera
El dominio de la imitación comprende el en todos los tiempos el principal agente «le
progreso del hombre. Cuando en la segunda
(92) Karí Groo», DU SpitU dtr Utnschen,
pAí- 49- (94) Ouibert, Société d'Anthropologie de Pm.
(93) R. von Ihering. Ltt Indo-Européent ris. sesión de tS abril 1873.
gvont l'Hútoire, trad. de Meulenaere, pág. 197. (95) G. Tarde, Les lois i* l'ImiMion.
LA REVISTA BLANCA

mitad del siglo Xix Darwin, Wallace y sus ému- Pero ¡cuántos pretendido* «darwinistas» qui-
los expusieron tan admirablemente el sistema sieron ignorar completamente todos los hechos
de la evolución orgánica, por la adaptación de de ayuda mutua y se pusieron a vociferar con
los seres al medio, la mayor parte de los dis- una especie de rabia, como si la vista de la
cípulos no miraron más que el lado del asunte sangre les excitase al asesinato : «El mundo es
desarrollado por Darwin con más detalles y se un circo de gladiadores... ; toda criatura está
dejaron seducir por una hipótesis simplista ; no adiestrada para el combate!» (97). Y bajo la
viendo en el drama infinito del mundj viv-ente cubierta de la ciencia, ¡cuántos viulentos y crue-
sino la ciiucha por la existencLan. Sin embar^^o, les se encontraron de pronto justificados en sus
e! ilustre autor de Origin of Species y de Des- actos de apropiación egoísta y de conquista
cent of Man habla hablado también del «acuer- brutal ; satisfechos de contarse entre los fuer-
do para la existencia»; habla celebrado KIÍS tes, cuántas veces han lanzado el grito de gue-
comunidades que, gracias a la unión del ma- rra contra los débiles: «Ay de los vencidos!»
yor número de miembros asociados, prosperan
bien y llevan a buen término la más rica pri>- (Continuará)
¿enitura» (96).
(97) Huxlcy, Siruggle for Exi^tence, and ils
(96) Descent of Man, 2.* edición, pág. 163. bearing upon Man.

MMM
»>•»
El DoIor moral de los hombres
mm mm
Detrás de la sociología, ciencia de la so- individual o tenían muy poca—se puede ad-
ciedad o ciencia que trata de los fenómenos mitir que la tenían desde el momento que
•ociales y de los progresos humanos ; ha se ha comprobado que los animales sujjerio-
venido la moralogia, ciencia que estudia res de la escala zoológica, como los cua-
los fenómenos y los progresos morales. drúpedos y entre ellos los caballos y las va-
S e distingue la moralogia de la ética, en cas la tienen, aunque sólo en relación del
que ésta tiene por base la divinidad, con trato que reciben,—cuando las personas
sus temores y religiones, y aquélla tiene la tenían escasa dignidad, repito, apenas si
vida, con sus necesidades, sentimientos y sentían la moral, lo que se llama escrúpu-
pasiones. los de conciencia y afán por el bien.
La ética fué ética mientras gravitó alre- La dignidad individual se manifiesta y
dedor de la teología; pero cuando los mo- desarrolla con la conciencia. Cuanto más
ralistas modernos se acercaron a la biolo- conciencia y más consciencia tiene el indi-
gía para estudiar la relación que podía ha- viduo, más dignidad individual reúne.
ber entre las leyes naturales del universo y Cuanto más se conoce, más vale el indivi-
las pasiones humanas, la ética quedó como duo, y cuanto más vale, más se hace respe-
una rama seca en el árbol de la ciencia. tar ; he aquí la dignidad.
La ética es a la moralogia lo que la me-
tafísica a la filosofía ; lo que la alquimia a
la química; lo que la astrologia a la astro-
nomía ; lo que la economía a la sodolngla : Hay que distinguir entre el valor social y
• a célula, su origen, su nebulosa. el natural. Se puede afirmar que el valor
social no tiene ningún mérito ante el valor
natural. El valor social es independiente del
valor moral.
Son las ideas morales, caso de que ideas Generjilmente, los que más valen en el
tengan fenómenos de aquella naturaleza, orden económico, valen menos en el orden
tma consecuencia de la dignidad indivi- natural y. moral. Tiene su explicación.
dual. El hombre de conciencia es muy difícil
Cuando las personas no tenían dignidad que llegue a rico. Luego llegar a rico supo-
LA REVIST.\ BLANCA

ne poca conciencia. Ue ahi que la riqueza más refractario es a la guerra y más opo-
social equivalga a pobreza moral. sición encuentra en las sociedades la pena
Son tan armónicas estas cuestiones mcv de muerte, la muerte en riña o querella, y,
raJes que, por lo común, los ricos que ga- en particular, el llamado crimen pasional,
naron ellos mismos su riqueca, personal- regresión a los tiempos en que las perso-
mente, poseen escasa conciencia y carecen nas eran propiedad de otras y en los que el
de dignidad individual. La perdieron ex- más fuerte podía matar al más débil, caso
plotando f>ara adquirir capitales, como per- de que ya no lo hiciese por derecho, como
dieron salud. La dignidad individual estor- los antiguos señores de horca y cuchillo y
ba al negocio. Asi se explica que el adine- como más antiguamente aún, por conve-
rado, que no heredó de sus padres la fortu- niencia doméstica : de choza o caverna.
na, sufra agravios en su dignidad que no Antes el individuo mataba al individuo
sufrirla la parte mayor de los pobres. con suma facilidad ; antes el juez imponia
«Deja tu dinero en casa y piensa de mi la pena de muerte tx)n suma frecuencia;
lo que quieras», es norma de todo merca- antes los Estados se declaraban la guerra
der. por una simple desavenencia conyugal o
La lucha por la riqueza despoja a los in- por caprichos y los pucblbs iban a ella oon
dividuos que a ella se dctiican de totla scn- gusto.
sibilidíifl moral, que el negociante califica Hoy el pueblo no acude fanático, bullan-
(le sentimentalismo o sensiblería. guero e insensible al dolor y a la ejecución
«A lo tuyo y <léjate de escrúpulos», le di- de los sentenciados a muerte. Hoy los pue-
ce, al hijo que ha de heredarle, el padre de blos piden la abolición de aquella pena y
valor social. V el hábito acaba por conver- como protesta contra ella matan verdu-
tir en normales prácticas que estaban en gos.
relación con la moral primitiva o con un Hoy se mata menos y se guerrea menos,
hombre sin moral. y a la guerra no van voluntariamente ni si-
quiera los guerreros profesionales. Hoy la
* « muerte encuentra repudio y censura en to-
das partes ; hoy se piensa en una fralemi-
Ese desprecio por la moral supone un dad universal, en un valor moral universal.
desprecio por la vida. En los tiempos pri- V este valor moral universal en defensa
mitivos, de escasa «lignidad personal y de «le la vida se manifiesta contra todas las
escasa moralidatl, la vida del individuo no formas de matar, no siendo la del capitalis-
tenia valor alguno. Se mataba sin inter- mo la menos castigada y combatida.
vención y sin protesta de la conciencia. La
I •
conciencia del respeto a la vida no habla
aún nacido. Pues esta conciencia del respe-
to a la vida, que da valor moral a las socie- Las sociedades y los individuos tienen
dades modernas, aun no ha nacido en la dos valores : Uno representado por su sa-
conciencia de mucha gente, de toda eiía lud o sus condiciones físicas y otro que re-
gente que aconseja se prescinda de escrú- presenta su l)ondad. Uno, su valor interno,
pulos para adquirir riqueza social. De ahí que le sirve para vivir bien consigo mismo,
las vidas que el capitalismo siega en fábri- y otro, su valor externo, que le sirve para
cas y talleres. N o da valor a ellas. Es un es- estar bien ron los demás. Un valor moral
tado primitivo de conciencia. El negocio que nos obliga a cumplir siempre con nues-
todo lo disculpa y al nego<-io se han sacrifi- tro deber, pase lo que pase, y un valor mo-
cado y s e sacrifican más vidas que a la ral que nos sostiene siempre confiados y
guerra. optimistas en las luchas por la sobreexisten-
Si del traficante pasamos al (fuerrero, cia. Esto es, pt>r colocar nuestra vida sobre
nos encontraremos con igual fenómeno. La los embates sociales de la barbarie.
g:loria guerrera se nutre de vidas como el Y los hombres, por su valor social y por
poder eoonórHico, que es otra gloriíi sin va- su valor moral, son como esos libros exce-
lor moral. lentemente editados, de un contenido ético
N o hay más que ver que cuanto mayor pobre, y esos otros, editados con modes-
e« la evolución del sentimiento humano, tia, de una substancia moral superior.
lO LA REVISTA BLANCA

Como esos libree, son los hombres en la pensamientos, en sus sentimientos y en sus
vida. Unos, provistos de dinero y bien ves- actos.
tidos, carecen de idealidades morales. El dinero y la riqueza antes acusa, por
Otros, mal encuadernados o impresos en si, falta de valor ético, que la existencia de
papel de tercera, contienen grandes ense- una vida moralmcnte útil para sus semejan-
ñanzas en cada uno de sus actos o de sus tes.
páginas.
Por esto no hay que dar ningún valor e UN PROFESOR DE LA NORMAL
importancia a lo externo, a la encuadema-
ción. £1 valor de los hombres está en sus Madrid, septiembre de 1924.

©rémiflsai (snemiílnllníssi
Desde Londres
Transformaeíóo de las ondas loniaosas en ondas sonoras. — La electricidad como n *
xiliar de la Agricoltnra. — El dictó¿rafo déctrico. — Los productos qnimicos
dd mar.

Cuando se quiere hacer vibrar la membra- presencia del selenio en diversos minerales,
na metálica de un receptor telefónico, mejor si bien siempre en proporciones tan extraor-
dicho, cuando se quiere crear ondas sonoras, dinariamente pequeñas, que operando direc-
e« preciso poner en juego una corriente eléc- tamente sobre ellos, seria muy difícil ex-
trica. ¿ De qué manera se efectúa esta trans- traerle en cantidades suficientes para los
mutación? usos que de él se hacen a no acumularse en
El telenio, ese metaloide sólido a la tem- ciertos productos secundarios o en los re-
peratura ordinaria, de color pardo obscuro siduos de algunas industrias en las que se
y muy parecido al azufre en la mayor parte someten a la tostaci<'>n los minerales selenl-
de sus propiedades, que tantos servicios feros. De todas maneras el arco de la ciencia
presta a la química desde su descubrimien- tiene más de una cuerda ; Hertz, el mismo
to por Berzelius, por un fenómeno hasta sabio que da su nombre a las ondas de la
ahora inexplicable, realiía esta transmuta- T. S. H., descubrió en 1892 un fenómeno
ción. nuevo que se le denomina efecto fotoeléc-
Cuando una célula de setenio es herida trico.
por los rayos luminosos, su conductibilidad Para convertir las ondas luminosas en
eléctrica aumenta ; intercalada en el circui- ondas sonoras, la célula fotoeléctrica se
to de una pila, esta «válvula» deja pasar compone de una ampolla limpiada de gas,
una corriente tanto más intensa cuanto más que contiene dos electroides : la una, débil
iluminada está. Un receptor telefónico ali- película de potasio, recubre parte de la su-
mentado por esa corriente podrá, pues, pro- perficie interior; la otra, es una lámina de
ducir acústicamente «notas» luminosas dis- cierta aleación de zinc, cobre y níquel que
tintas. parece plata. Cuando el pincel luminoso de
Desgraciadamente, la célula del selenio una luz cualquiera alcanza al potasio, este
tiene graves defectos ; su vida es corta y su metal deja escapar innumerables electronos
carácter muy irritable. A consecuencia de que, escurriéndose hacia el segundo electroi-
loe perfeccionamientos introducidos en los de, permite a una débil corriente recorrer un
medios de análisis, se ha comprobado la circuito exterior. Pero esta corneóte es tan
LA REVISTA BLANCA II

débil que no se la hubiera pnadido utilizar si prende un aparato central situado en el des-
los experimentadores poderosos en el arse- pacho del director y una serie de aparatos
nal de la T. S. H . , que conocen bien, no secundarios diseminados en los diferentes
hubiesen intercalado, entre la célula foto- servicios. Las audiciones se hacen en voz
eléctrica y el auditor, una lámpara sinipliii- alta ; «'I corresix)ndiente puede interrumpir
catriz, admirable lente que aumenta casi un a voluntad con el pie la comunicación a fin
millón de veces la corriente inicial. de oir sin ser oído.

* * * •
L'nos sabios americanos acaban de reali- Teóricamcnte el a g u a del mar es como to-
zar un curioso experimento : muchas varie- <ia agua en general un compuesto de oxige-
<lades de flores y de lepumbres (alelíes, mar- no y de hidrógeno. P e r o su análisis la pre-
g a r i t a s , begonias, judias, lechugas, coliflo- senta mucho m á s compleja. Sin hablar de
res, etc.) se sembraron en cajones, las unas todos los corpúsculos de origen animal o ve-
.sometidas a la luz natural, las o t r a s ilumi- getal que ella contiene y que revelan el len-
nadas de dia por el sol y de las ocho de la te o el microscopio, es evidente que el agfua
noche a la una de la m a d r u g a d a por lámpa- marina-posce u n a fórmula química especial,
ras eléctricas. Se ha notado que en las i'ilti- una tenencia particular en principios mine-
m a s el crecimiento de las plantas ha sido rales, una naturaleza propia que la distin-
más rápido ; en casi todos los casos, ade- gue inmediatamente de las otras a g u a s .
más, legumbres o flores «obligadas» a la Los químicos dicen que el a g u a del m a r
electricidad resultaron más bellas y más vo- no contiene una sal, sino exactamente 34
luminosas. Las lámparas a incandescencia cuerpos sobre los 8,^ cuerpos simples actual-
• staban alimentadas por una corriente eléc- mente conocidos.
triía de n o volts, engendrada por dos gru- líel análisis de un litro de a g u a recogid.»
pos electrógenos de una potencia total de en el Atlántico, el profesor Thoulct ha sa-
c u a t r o caballos-vapor. cado el resultado siguiente : Cloruro de so-
Ahora bien : falta saber, si en ese experi- ii'o (sal marina), 27 gr. 37;^ ; Cloruro de
mento que han hecho aquellos sabios ame- viüf^nesio, 3 gr. ^^73 ; Cloruro de potasio,
ricanos, el efecto que notaron es debido al o gr. 592 ; Bromuro de ma/rnesio, o gr. 0547 ;
disfrute de mayor tiempo de luz, al estar Sulfato de magnesio, 2 gr. 2437 ; Sulfato de
m á s tiempo sometidas las plantas al benéfi- calcio. I gr. 3 2 2 9 ; Carbonato de calcio,
c o calor, o a la influencia que la electricidad o gr. 0625 ; Cloruro de ruhidio, o gr. 019 ;
c o m o a g e n t e natural muy poderoso puede ^íelafosfato de cal, o gr. 0156 ; Bicarbonato
tener sobre los vegetales. de hierro, o gr. 0 0 2 6 ; Sílice, o g r . 0449.
Lo que hace un total de 35 gr. 0739.
Asi en un litro de agua de m a r se encuen-
tran 35 gr. de sales diversas, con más de 27
\'( rfladeramente la electricidad ha logra- g r a m o s de sal marina. Se comprende bien
d o el dominio del mun<lo. A un invento bue- porque ese líquido salado habla recibido ya
no sigue otro invento mejor, como si se hu- de los antiguos el nombre de «onda amar-
biese encontrado la piedra filosofal en esa ga». P e r o a esos diferentes cuerpos deter-
moderna Alquimia. \ o h.ny dia que no se minados hay que añadir muchos otros cuyo
nos de a conocer una nueva aplicación de la análisis practicado en un litro de a g u a sólo
electricidad. revela trazas infinitesimales; tales son el
Ahí tenemos esc nuevo sistema telefónico iodo y el bromuiT» que las a l g a s poseen en
del dictógrafo eléctrico, que presta útilísimos abundancia, el cobre que se forma con la
servicio» en los despachos y administracio- s a n g r e de los moluscos, el ruhidio que se
nes a c u a n t o s desean dictar su correo sin encuentra sobre todo entre las ostra», el [Ao-
molestar al taquígrafo ni solicitar d a t o s a la nio y la plata entre los corales, etc.
dependencia d e lo que ocurre, paitando sin De 'todas esas sales, el cloruro d e sodio
intermediario» indiscretos y pudiendo oir lo o sal marina, o mejor, sal d e cocina, es sin
que se habla en los escritorios vecinos sin di.scusión la m á s importante. Su cantidad
q u e nadie lo sospeche. Ese dispositivo com- puede variar con los m a r e s ; asi, muy poca
ti LA REVISTA BLANCA

en el Mar N^^ro y el Báltico, a los cuales metros cúbicos, o sea 1,400 mil millooes de
numerosos rios aportan sin cesar sus aguas toneladas, posee un lingote de plata de 14
dulces; por el contrario, posee 40 gr. por millones de kilogramos o de 14,000 tonela-
litro en el mar Rojo, cuyas aguas son cons- das.
tantemente evaporadas y por consiguiente El agua del mar también contiene oro,
la salura está concentrada por el sol tropi- unos 50 miligramos p)Or tonelada.
cal. Todo lo cual demuestra que en el fondo
El análisis químico prueba que cada to- del mar y en sus aguas existe un tesoro quí-
•elada de agua de mar contiene i centigra- mico incalculable.
mo de plata ; por el volumen de los mares,
que está evaluado en 1,400 millones de kiló- ARTHUR DOUCLAS SUIT»

Feminismo y Humanismo
Gerto amable y anónimo amigo me re- que en ella y en su influencia bienhechora,
mite un ejemplar de un periódico, diciéndo- tenemos puesta nuestra esperanza.
me : «Por si te interesa».
El periódico enviado es El Pueblo, de
Valencia, y señalado por el mismo remi-
tente veo un articulo que se titula «El ter- Antonio Dubois, en su articulo, divide rm
cer sexo» y firma Antonio Dubois. dos al feminismo: Uno es el que. según él,
El escrito—¡ cómo no !—habla del femi- • conserva todos los encantos poéticos de la
nismo y de las mujeres. Hay en él opinio- mujem y otro—el del «Tercer sexo», movi-
nes muy apreciables y bastante acertadas, miento formidable que tiene su cuna y su
y he pensado que merecía el comentario de fuerza en Inglaterra—el rudo, acre, despó-
una mujer, que, como tal, preocúpase pre- tico, imperativo, con la falta de feminidad
ferentemente de los problemas de su sexo que caracteriza a las mujeres solteronas,
y a la que, como muy bien supuso el que que odian a los hombres porque no han po-
tuvo la atención de remitirme el ejemplar dido casarse.
del diario valenciano, interesan esas cues- El «Tercer sexo», partido numerosísimo
tiones del feminismo, aunque sólo sea para —lo que indica el gran contingente de mu-
combatirlas y situarlas en el punto donde jeres que la guerra sentenció, con su mons-
han de partir todas las inquietudes huma- truosa devoración de hombres, a la soledad
nas : la transformación de una sociedad in- forzosa—tan numeroso que lanza la cifra
justa y el abandono de una moral y unas de un millón 700,000 adherentes, es el que
preocupaciones que sólo han servido para quiere derribar del Poder al hombre y, des-
esclavizar a la mujer y desviar a la especie de él, imponer su dictadura a la humanidad.
toda. Sin embargo, Antonio Dubois, humorística-
Le dedicaré, por tanto, otro articulo al mente, opina que unos cientos de miles de
tema del feminismo, que quizá no hará más matrimonios aplacarían las iras reivindica-
que repetir lo dicho en anteriores sobre el doras de ese millón y medio de mujeres
mismo asunto trazados, ya que dada su per- energúmenas.
manente actualidad y su lamentable y err<^ Este ha sido, el del llamado «Tercer se-
nea tendencia, opino que el feminismo me- xo», el oiovimiento feminista más importan-
rece continuas criticas, y la emancipación te en Inglaterra. El otro, el que «consen»
de la mujer, máximo problema de loa tiem- todos los encantos poéticos de la mujer», es
pos presentes, el esfuerzo modesto de los k) que se ha bautizado con el nombre de m»-
LA REVISTA BLANCA »3

cialismo cristiano, de ¡mp>ortación en los paí- independencia para los dos; capacitación
ses latinos, donde logró adquirir, particular- para los dos ; camino libre, amplio y uni-
te en Francia, ciertos ribetes reformistas versal para la especie toda. Lo demás es re-
por haberlo adoptado las mujeres intelec- íormismo, relativista, condicional y traidor
tuales y doctas, de tímida tendencia izquier- en unos; reaccionario, cerril, intransigen-
dista. Más aclarado aún : es el propio fe- te y dañino en otros.
minismo anplo-sajón, perfumado y suaviza- r; Feminismo? ¡ J a m á s ! ¡Humanismo
do por la palanterfa y la espiritualidad hu- siempre ! Propagar un feminismo es fomen-
manista y ligera de las razas meridionales. tar un masculinismo, es crear una lucha in-
En España no existe el feminismo del moral y absurda entre los dos sexos, que
«Tercer sexo». No existe tampoco el socia- ninguna ley natural toleraría.
lismo cristiano. En realidad, no existe fe-
minismo de ninguna clase y si alguno hu- *
biese, habríamos de llamarlo fascista, pues
sería tan reaccionario e intolerante, que su Antonio Üubois, comprendiendo por una
arribo al Poder significaría una gran des- parte el problema, por otra desbarra. Des-
gracia para los españoles. Afortunadamen- barra como desbarran cuantos, sin tener
te, no sucederá tal cosa. icleas verdaderamente avanzadas, quieren
En cuanto a los feminismos europeos, o dar explicación y solución a fenómenos y
las dos clases en que divide el feminismo cuestiones modernas.
Antonio Dubois, estimo, como siempre, que ^ dice, defendiendo el feminismo que él
ambos adolecen del mismo defecto capital, estima útil y verdadero «el insinuante y
suavizado en uno, áspero y estridente en tierno que acabará por esclavizamos»:
otro : la falta de humanismo, de este amor «El día que la mujer legisle y administre,
a la humanidad que forma el más preciado las grandes instituciones básicas de la so-
V generoso fundamento de todos los idea- ciedad en crisis : familia, educación, natali-
les. dad, justicia, asistencia social e higiene,
Es más aún : examinando fríamente el hoy vacilantes en los brazos del hombre,
feminismo, sus puntos, sus programas má- se sostendrán con más solidez en las manos
ximos y mínimos, sus figuras y sus actua- de ellas.»
ciones, se llega a sacar la conclusión de El día que la mujer legisle y administre,
que él, su fuerza retrógrada y coercitiva, continuarán las injusticias, los privilegios,
suave o áspera—lo mismo da, pues quizá es las desigualdades, las miserias y las luchas,
más reaccionario el latino, con sus ribetes porque las bases de la actual sociedad, que
de socialismo o mejor, de sillonismo, que el Antonio Dubois cree podrá apuntalar el fe-
anglo-sajón, con sus pintorescas ansias re- minismo que conserva todos los encantos
volucionarias» de despechadas — representa poéticos de la mujer que los tenga, no hay
un factor muy importante y muy grave, fuerza humana que las apuntale, ya que
puesto al servicio de la reacción y con po- ellas, por podridas e injustas, están conde-
sibilidades de entorpecer el camino de las nadas a morir.
ideas modernas. Es decir, el feminismo, He aquí el error fundamental del refor-
partido de Estado, de privilegio, de mando, mismo, que, como todos los partidos polí-
de intolerancia religiosa y moral, de aspe- ticos, y hasta como nosotros mismos, ven
reza.s de sexo, de brutalidad dominadora o en la mujer, como madre, educadora y com-
de falsa suavización de costumbres, puede pañera del hombre, un auxiliar precioso y
convertirse, en el proceso evolucionista de un elemento decisivo para las ¡deas que se
los tiempos modernos, en el revulsivo que disputan la hegemonía del pensamiento: El
coarte la libertad del homBre, y de las mu- reformismo, sea femenino o masculino,
jeres, minoría por desgracia, que han lo- cree poder apuntalar a la actual sociedad
grado despojarse del lastre de los siglos con concesiones y paliativo* De ahí el ori-
transcurridos en el obscurantismo y el em- gen del socialismo cristiano de Inglaterra y
brutecimiento intelectual. del feminismo meridional, impulsado y fa-
Vo creo que la cuestión de los sexos está vorecido por los partidos políticos de iz-
clara, meridianamente clara: I^^tialdad ab- quierda, feminismo máa peligrólo que el
soluta en todos los aspectos para los dos; otro y que en un ponrenir no muy le)Wio
«4 LA REVISTA BLANCA

verémosle representando el freno tradicio- ser igual en libertad y en derechos a la mu-


nalista en los grandes acontecimientos so- jer. Es casi una desviación del sexo y en
ciales que se avecinan. algunos momentos una regresión, represen-
Por esto yo repetiré siempre que el fe- tando un peligro para las mismas mujeres
minismo, sea el que fuere, suave cf ásjjero, que no estén conformes con sus normas e
reformista o ultramontano, no puede ser intolerancia. No es capaz de ser demoledor,
jamás un factor evolutivo ni un valor de re- generoso, abnegado, valiente y altivo ante
novación social. A lo sumo, con sus refor- la sociedad y la vida. Carece de comprensi-
mismos, una f>equeña conquista arrancada vidad, de ansias de justicia y de dignifica-
a las preocupaciones y al ancestralismo. ción. Está fosilizado por los prejuicios y la
Socialmente, acepta y exige privilegios moral reinantes y jamás comprenderá, .sea
que si son injustos disfrutándolos los hom- suave o áspero, meridional o anglo-sajón,
bres, también lo serán si los disfrutan las reformista o reaccionario, satisfecho o des-
mujeres. Humanamente, tolera todas las pechado, lo que es un ideal de armonía ab-
coacciones de la moral y de la religión, es soluta, de paz completa, de universalismo
ordenado y metódico y cuando se vuelve re- amplísimo, de evolución infinita y de liber-
volucionario es por despecho y no por jus- tad y perspectivas sin limites.
ticia, y, en ciertos aspectos, da la razón a
cuantos hombres no consideran digna de FEDERICA MO\TSE.VV

P E S P E R02VIA
Quizá más que un articulo informativo muchos altos empleados en los Ministerios,
sobre los sucesos de Italia, sean, estas cuar- con la aquiescencia y participación de algu-
tillas, una alocución dirigida a los hombres nos ministros, era y son agentes de los ban-
de voluntad del mundo entero. queros, que jugaban a la baja o a la con-
Lo que ocurre en nuestro pais es espan- traría, según les convenía y se convenia.
toso, y como un caso excepcional en ios ana- Las noticias sensacionales se preparaban y
les de la Historia han de considerarto cuan- se remitían al público cuando le interesaba
tos se preocupan de la salud de las nació» a cierta banca. Si las noticias, algunas ve-
ncs y de la paz de los hombres. ces inventadas, hablan de influir en el cré-
El rey de los italianos monárquicos, dijo, dito nacional en sentido contrario, vendían
al dar el Poder al vulgar Mussolint, que lo antes de que la notida se divulgara ; si en
hada para evitarle al peis una guerra ci- favor, compraban, antes de que la nueva se
vil, y la guerra civil recrudeció desde aquel diera a la publicidad. Asi se- ban hecho co-
momento. No adío candió la guerra civil, losales fortunas, en perjuicio dd pais, y asi
sino que desde aquel instante, el Poder ita- se ha arruinado a mudia gente.
Kano dejó de ser neutral, por haberse apo- En el último escándalo bancario y finan-
derado de él la mis inculta, baja e inmoral ciero, han intervenido directores de perió-
de las partes. dicos fasdstas, agentes de nqifodos fascis-
Descontados, por sabidos, los cftanchu- tas, banqueros fasdstas y prohombres de
Doa y gatuperios que fueron descubiertos paja o guardaespaldas de ministros, como
cuando d asesinato de Matteotii, ahora se los Max Bcndi, los Fontanini, los Lunavi-
ban ooooddo otros: ahora se ha sabido que ni, etc., etc.
LA REVISTA BLANCA '5

* « en Reggio Calabria de La Luce y de nuevo


de L'Avanti] en Milán.
Los diputaik)s fascistas no son m;ls que Secuestro en Siena del periódico fascista
los cabecillas de esas bandas, locales o re- disidente ¡I Sclvaggio, en Roma de // Sere-
gionales, que entran a saco en las viviendas no, en Lecce de L'Arnaldo, en Como de
de los no fascistas y las queman, después de l.'Ordtne, en Ñapóles del Sci c l'cntisci.
haber asesinado a sus moradores, hombres, .Secuestro en Roma <ie L'L'vibna Proletaria
mujeres o niños. Es el Poder convertido en y de L'Alba Kepubblicatia.
generalísimo de un ejército de piratas. Secuestro en Roma de Pcnsicro é l'olori-
La muerte del diputado fascista Casalini, tá y de h'cde !, anar(|uistas, y de // Popo¡i>.
a cuyo entierro asistió el propio Mussolini, En .Nlilán nuevos secuestros del periódico co-
mientras que al de Matteotti no se dejó asis- munista I/.lvanpuardia, do L'Unitá y del
tir ni a la viuda, sin duda para mejor de- Avuntil En l'alermo de // MarícUo, en Fi-
mostrar la neutralidad del Poder, es sola- renzc de Fatiteria, en Fabriano de L'.-liioíic,
mente un acto de protesta, no sólo contra En Sondrio del Corriere della ValteUina, en
los hechos que se imputan al muerto, sino Messina de La Leva, en \'erona del Corriere
contra la ausencia de justicia que se obser- del Malfino, (')rg;mo del partido fíopular, y
va en el Estado y en los hombres que han muchos más de (¡ue en este momento no
de aplicarla. hago memoria.
Matteotti fué asesinado vilmente, puesto Ante situación s(;mcjante, en Italia no hay
que eran muchos contra uno, y tan pronto republicanos, ni sindicalistas, ni comunis-
se conoció y fueron presos los asesinos, el tas, ni socialistas, ni anarquistas ; no hay
abogfado y gran farsante Farinacci, jefe de más que antifascistas. Antifascistas que lu-
una extrema a la que sabe a poco los crí- chan con los fascistas armados, (¡ue, ade-
menes cometidos, dijo, pública y descarada- más, disponen de todos los resortes del Po-
mente, que los que mataron al diputado so- der y de su amparo.
cialista no debían ser castigados. V esa idea Como se ve, la lucha es muy desigual y
de sin castigo, es tan fascista, que las tur- ella reclama el apoyo aunque sólo fuere mo-
bas musolinescas cantan una estrofa cuyo ral, pero si pudiera ser material mejor, de
estribillo es : «Oh Dumini, Dumini de mi todos los revolucionarios del mundo; de
corazón,—iremos, iremos a libertarte». cuantos desean vivir en mutua tolerancia po-
Y este Dumini es el mayor de los culpa- lítica ; de cuantos, teniendo confianza en la
bles en el asesinato de Matteotti, y aquello razón de su ideal, no necesitan del atropello
se canta con la tolerancia de todas las auto- ni de la dictadura para triunfar.
ridades ; lo canta el Poder mismo. V la porfía por la libertad y la justicia
italianas, reclaman además que vuelvan a
* Italia cuantos han huido del país pcrs^ui-
dos por el fascismo; que vuelvan como pue-
Imposible dar una resefia, ni somera si- dan, pero que vuelvan a prestar su braao a
quiera, de los periódicos que fueron y son la causa de la emancipación italiana. Y .si
secuestrados y que han visto destruidas sus alguno no pudiera volver, porque sería ase-
máquinas y todo su material. De memoria sinado al instante que fuese descubierto, que
citaré algunos, dando su filiación política, conspire dondequiera que se halle contra el
si me acuerdo. fa.scismo hasta que le dé un qué sentir.
Tercer o cuarto secuestro de la Vocee
*
Repuhblicana de Roma. Secuestro en Milán * *
del diario comunista L'Unitá y del quincenal
órgano de la juventud socialista La Liber- Es tan baja la capacidad moral y política
ta. del fascismo, que su jefe no se ha sentido
.Secuestro en Milán del Avanti\, diario con inteligencia ni con dignidad bastante
.socialista y del periódico comunista /{ Sin- para asistir a las Conferencias de Londres y
dicato Rosto, y en Torino del diario tocia» Ginebra, donde se discutieron los problemas
lista 11 grido del Popólo. Secuestro de La más capitales de la Europa burguesa. Núes-
Sera en Mesina y del Sonrio Panda en Ro- tro Nerón es tote grande entre los vagos de
ma. Secuestro en papóles de La BatiUc4tía, lengua larga y arma corta.
i6 LA REVISTA BLANCA

Mussolini no ha ido a la capital de Ingla- cuantos luchamos cuerpo a cuerpo contra el


terra ni a la de Suiza que tenia al lado, por fascismo dentro de Italia, que los antifascis-
temor al ridículo y a la actitud que para con tas somos más que los fascistas, pero no dis-
él podían guardar Macdonald y Herriot. No poniendo de armas en proporción necesaria
ha ido, además, porque Mussolini está ex- para medirlas con las del enemigo, el triun-
cluido de las deliberaciones que celebran los fo ha de ser muy laborioso y muy cruento,
pueblos dueños de sus destinos. Para la So- porque el adversario, además de disponer de
ciedad de Naciones, no son pueblos dueños cuantas armas y dinero necesita, dispone,
de sus destinos aquellos que están bajo una romo he dicho antes, de todos los resortes
dictadura, y por tanto, tácitamente, no pue- del Poder.
den formar parte de aquella Sociedad los Por esto reclamamos la ayuda de los ita-
países que no pueden llevar sus acuerdos al lianas expatriados y de cuantos no italianos
refrendo de un Parlamento elegido por su- comprendan que es imposible vivir sin tole-
fragio universal. rancia ni libertades políticas, bajo un Poder
De suerte que si financieramente es un amparador de saqueadores y de asesinos.
deshonor el fascismo, diplomáticamente es
un fracaso vergonzoso. LEÓN FoiGi.iETii
Me interesa, nos interesa hacer constar T Roma, septiembre de 1924.

EFEODÉRIDES DEb PUEBbO


I Mtiibre de 1880.—Inaugúrase en San Además de las muchas agrupaciones y
Germán (París) una estatua de Thiers, el periódicos anarquistas de la Región, esta-
asesino de la Commune, a cuyo acto, que se ban representados el Ateneo Renovación de
revistió de gran aparato y ceremonia, con- la Asunción (Paraguay); Alianza Anárqui-
currió la flor y nata de la gente oficial. ca Internacional de Montevideo (Uruguay),
Cuando Julio Simón, el hombre de la más y Agrupación Anarquista de Santiago de
descocada impudencia, hacia el panegírico, Chile.
se oyó la voz de Olivier Pain, que clara y Considerando que aquella reunión de
distintamente dijo: amigos de la libertad no tenia que sancio-
nEn nombre de 35,000 patriotas fusilados nar ni legislar nada, quedó suprimido el
en mayo de 1871, yo, republicano y patrio- voto.
ta, protesto contra la apología del asesina- Uno de los asuntos que con más extensión
to y contra la erección de la estatua del ase-
se hablaron en el Congreso fué el de la lla-
sino.» mada organización anarquista, demostrán-
Es indescriptible la sensación de terror dose, con abundantes argumentos, la no ne-
qwe estas palabras produjeron sobre aquel cesidad de Federación alguna, ni comité,
aadifeorio. para realizar la propaganda anarquista. Se
No. hay necesidad de decir que el feriur-demostró aquella propaganda en el país
ior íué preso inmediatamente, por más fundándose diarios, revistas, periódicos,
por no haber delito, hubieron de dejar-centros culturales y sindicatos, coa finalidad
la en libertad a las pocas horas. anarquista; se editaron folletos y organiza-
ron jiras de propaganda anarquista y cam-
2 «etakr» d« 19tZ.—En el salón >La per- padas de solidaridad internacional, sin ne-
la» de la ciudad de Avellaneda (Buenos Ai- cesidad de Federación alguna.
ras) comienza t u s sesiones el primer Con- Tambiéo se trató de «los anarquistas
garcao Anarquista de la Refpón Argentina, frente a la dictadura proletaria y frente a
• u n I Asamblea que ios libertarios de la las demás dictadura».
Aaidríca del Sur tendrán siempre en su ha- Como enemigos del voto y del principio
ker. de autoridad, los aaogngaátM estimaron que
LA KEVlülA ÜLAN^ \

no podían admitir la dictadura de ningún doclrina, reuniendo en torno suyo una pe-
partido por m á s «rojo» que sea, ni la «pro- queña escuela. Sus discípulos fundaron un
letaria» misma. l)criódico titulado El Falanstcrio, del que
era director el mismo Fourier, que en i S j »
3 octubre de 1870.—Flourens y Blanqui, hiibia lot.Tacto extender notablemente sus
con el pueblo de Paris, se sublevan contra idi ;.s.
el gobierno de la defensa nacional. l'^i >i.-<lcnia socialista de Fourier, que el
misn-.o llama el ilescubrimicnto de la ciencia
4 octubre de 1900. — En Castelnuovo di sKK'ial, lo hace consistir su autor en dos re-
P o r t o (Italia), 400 campesinos invaden los íalas o procedimientos de investigación que
terrenos tlel principe de Piombino, con «I le fueron sugeridos |X)r la incertidumbre de
objeto de repartírselos. las ciencias filosóficas, morales y políticas :
1.1 duda absoluta y el alejamicuto absoltil».
5 octnbre de 1893.—En París y a pesar de 1.a (luda de Fouiicr recaía sobre la totali-
un gobierno republicano, es encarcelado i!;:<! de ideas, de creencias, costumbres y
Juan Grave por su obra LM sociedad mori- prilctiras que se llama civilización. «r^Qué
bunda y la anarquía. oira cosa, decía, habr;'i más imperfecta que
esa i i \ ilinación que arrastra todos los ma-
6 octubre de 1893.—Es fusihuk) en B.u- Us y acotes tras ilc sí? rlQuc t)tra cosa más
celona el anarquista Paulino Pallas, ;iutor <hi(i<^sa (¡lie su necesidad y su permanencia
del atentado contra Martínez Campos. futura? ; No es |)robable (|ue no sea sino un
(--raliin de la carrera sot'ial? ri^i ha sido
7 octubre de 1869.—Doscientos mineros precedida <le o t r a s tres sociedades, el salva-
de Aubin, departamento del Aveyron (Fran- Íi>iiiio, »| |i;itr¡arca<lo y la barbarie, se pue-
cia) se declaran en huelga, y como t r a t a r a n de deducir rpie será la última porque es la
de impedir (|ue nadie fuera a trabajar, la cuarta?
tropa hace fuego sobre los g r u p o s , resultan- iv; Xo naceriin, no veremos un quinto, un
do catorce muertos y veintidós heridos. ••exto, un séptimo orden social, que serán
(|uizá menos desastrosos que la civilización,
8 octubre de 1899. — Obtiene patente de v que son aún desconcR-iflos porque no se ha
invención Angelo Fiorini por un procedi- tratado de descubrirlos? lis necesario, por
miento eléctrico para evitar el choque de lo t.mto, aplicar la duda a la civilización,
trenes. <ludar de su necesidad, de su excelencia y de
sil permanencia.»
9 octubre de 1 8 5 7 — M u e r e en París, Car- I-a falanije, o sea la reunión de 400 ca-
los Fourier, fundador de la escuela societa- sitas que con el tiempo vendrían a reunirse
ria o falattsteriftna. en un solo edificio, con 400 departamentos
Las primeras ideas de reforma social las con ckpcndencias comunes y particulares,
concibió Fourier c u a n d o en una casa <lc co- era la aplicacitWi de su doctrina o sea el Fa-
mercio de Marsella donde prestaba sus ser- lanstcrio que fundaron en Conde-sur-Ves-
vicios en i79g, los dueños le encargaron gres, bajo la dirección del maestro y que
que arrojara secretamente al m a r una parti- bien pronto fué abandonado. Esta desgracia
da de arroz que aquéllos hablan dejado de- no «lesanimó a Fourier, que, tenido por lo-
teriorar, a fin de mantener alto el pret^io del co y encerrado como tal, murió pobre, so-
citado articulo. Entonces Fourier sintió na- ñando siempre en el triunfo de su sistema.
cer en su espíritu, al impulso de aquella
odiosa especulación, las primeras ideas d e 10 octubre de 1735. — A consecuencia d e
reforma social. ^ la quema de los conventos de frailes se pu-
En 1808 imprimió su Teoría de los cua- blica un decreto declarando extinguidos l«s
tro movimientos y de los destinos genera- monasterios y conventos de hofnbres.
les, programa de su gran sistema de Eco-
nomía social desarrollado catorce a f i ^ m á s II octubre de 1868 Destronada Isabel
tarde en su Tratado de asociación domésti- II, que habla favorecido con tanto ardor las
ca agrícola. Desde la fecha indicada se li- «Srdcnes religiosas adquiriendo gran vali-
mitó a completar, publicar y propagar su miento, y siendo éste una de las causas que
i8 LA REVISTA BLANCA

precipitaron su caida, el gobierno provisio- el organismo de estos seres infinitesimales.


nal suprime la Compañía de Jesús, sin duda Las aplicaciones del microscopio a los es-
por espíritu de conservación, que fué expul- tudios de Anatomía y Patología generales,
sada ya en tiempos de Carlos III. tan interesantes como numerosas, han crea-
do una ciencia importantísima, la Histolo-
12 octubre de 1492.—Descubrimiento de gía, cuya enseñanza es oficial en todas las
América f)or Cristóbal Colón. Facultades y de la que es doctor en España
Buscando el camino de las Indias llega Ramón y Caja!.
Colón al archipiélago de las Lucayas, grupo El microscopio ha permitido descubrir los
septentrional del .Archipiéélago de las An- elementos que constituyen los tejidos orgá-
tillas, después de un viaje turbulento, pues nicos y la disposición intima de los mismos
los tripulantes que mandaba el genovés el y también las modificaciones que sufren en
dia II se le sublevaron f)or creer ilusorio el determinados estados patol<^icx)s.
Nuevo Mundo.
La primera tierra de América que pisó En la misma fecha, pero en el año igog,
Cristóbal Colón fué, pues, una isla del gru- fué fusilado Francisco Ferrer fluardia en
po de las Bahamas o Lucayas llamada (X)r los fosos de Montjuich.
sus habitantes Guanahani y a la que él dio
el nombre de San Salvador.
14 octubre de 1899.—El doctor Camplell
Withe realiza experimentos en Nueva York
13 octubre de 1572. — Invención del mi-
croscopio por el eminente holandés Jansen. para la curación del cáncer.
Todas las ciencias de observación y ex- Como el cáncer es una enfermedad de la
perimento utilizan hoy el microscopio, y, de- buena mesa, los naturistas ya tienen resuel-
bido a su aplicación hanse enriquecido con ta su curación, o mejor dicho, tienen resuel-
notabilísimos descubrimientos, tal como su- to el que no haya cáncer precaviendo al or-
cede en la Historia Natural, en la Anato- ganismo humano de tan terrible plaga.
mía, Fisiología, etc. Con él se han descu-
bierto miríadas de pequeños vegetales y 15 octubre de 1868.—Comienza el derribo
animales de que antes no se tenia conoci- de la Ciudadela de Barcelona, prisión de
miento, y que ha dado lugar a la doctrina Estado cual la Bastilla de París y que man-
microbiana, tan en boga hoy dia, según la dó construir Felipe V cuando l ^ b o entrado
cual la causa de las más terribles enferme- en Barcelona en 1700.
dades, como cólera, tifus, tisis, fiebre ama-
rilla, etc., no es otra sino el desarrollo en SOLEDAD GeSTAVO

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^l3X"CI,0 X>'Uj3UOfltCa.fltl
gSlfBEAiniO TVOmm. llar«l« de O M vid» idMl . . . . . . . I*» I eJeoipUtr
UW OBAHDn DKUVCUKrn». Novéis de eetuUdad aorial . . n»
VM HUOR DEL AXOB. HoveU de nnas ridaa que naeieroa rio U MUMÍÓD
de UM l«ree matmlm ni loeialee. . . . l'M
URACIB. Obn «ne eler» el eepiritn. deteode • hk aojer r propac* «i ^
••Mr Ubre . . . . . . . Vm

N«¥ehis qae aparecerás • • breve


» • F«i>BMicArAft.oirTSBinr
I.A TIC10KIA. Obr» eakr* 1M prnblMee «oreiee 7 eoetalM QM M to »f*
eaat*a • • « • «ajar 4a ideaa aadarBaa. Iia*»rá iinrtada Irtaelot r ••
•aaoMair* da • « • da daaeieotaa páciaaa. m ptM. eieiwiM

LAS I L U m a B . •ékf Uk a>aiaat»<a r IM eafriMiaMae da U M J V aa IMÍ


laekaa »er la vid* r w r S i d a a l . TawWdn Damr* >aHada Maater y
ee «ompamirá da sAa da daMlealae ydgtaaa
témm BSKAcn. la wnit iiaeeU de Tratae. Mfém áteaa eaaatee la
LA REVISTA BLANCA 19

Marx y Engeis contra ProüdhOR y Bakunine en Moscou


JTiTE
D E S D E B E R I . I X

Aunque la dirección de LA REVISTA B U \ X - -Se procurará desacreditar, de cualquier


(. \ me tiene pedido un articulo mensual, me manera, a los jefes de los sindicatos no co-
parecen tan interesantes las noticias que munistas ; se procurará la formación de
acalx) de obtener, referentes a las delibera- grupos adheridos a la Internacional Sindi-
ciones del tercer cong^reso de la Internacio- cal Roja, que tengan por objeto maniobrar
nal .Sindical Roja, celebrado últimamente para apoderarse de los cargos directivos de
en .Moscou, que he resuelto transmitirlas al los sindicatos ; se procurará tener constan-
instante, sin esperar el tumo de mi corres- temente bloqueados y alejados de los Co-
(wndencia ( i ) . mités de los sindicatos a los anarquistas y a
En este tercer congreso de la Internacio- los sindicalistas que se muestren reacios a
nal Sindical Roja no se ha discutido la ma- aceptar el apoyo de la organización comu-
nera de acabar con el régimen burgués, ni nista.
la táctica que debe emplearse para mejorar Los delegados extranjeros expusieron la
las condiciones morales y materiales de la situación sindical y comunista del país que
clase obrera. Se ha discutido, únicamente, representaban y dieron nombres de indivi-
c! modo de matar, dividir o absorber los íluos y de sindicatos susceptibles de conver-
sindicatos que no acepten los procedimien- tirse al comunismo para dirigir hacia ellos
tiis ni la ideología del partido comunista ni la influencia del oro de Moscou, asesorado
la estructura de su revolución unitaria y por sus auxiliares de cada nación.
dictatorial. Ignoro los nombres que se dieron de Es-
Ivozowski, en su discurso, sentó las si- paña, pero sé que se dieron, de individuos y
guientes afirmaciones : que era preciso aca- de sindicatos, sobre los cuales ejercer la
bar con el antiguo federalismo que aun im- acción holcheviki (3).
pera en algunas organizaciones obreras y Se discutió, también, la forma de contra-
que se imponía un cambio de tictica en- rrestar, en los países latinos y americanos,
frente del sindicalismo. la acción de la prensa anarquista y sindica-
HASI como hasta ahora, dijo, hemos ido lista no comunista. La forma aceptada con-
contra los sindicaios abiertamente, en ade- siste en crear en cada población de prepon-
lante hemos ¿le procurar apoderamos de derancia libertaria, un diario, una revista o
ellos.» un periódico, según sea la importancia y el
y para conseguirlo se dio a los delega- carácter de las publicaciones ácratas, ofre-
dos una especie de «Mónita secreta» cuya ciéndolos de mayor tamaOo y, a ser posible,
esencia es ( a ) : a más bajo precio qye las editadas por los
obreros no comunistas. Asi se les restará
(i( Es«e articulo te escribió para ser publicado lectores y se acabará con ellas.
en el número anterior, pero no Medó a tiempo a Se adoptó, además, el procedimiento de
nuMtro poder, tanto porque recibimoü la corre»-
pnndrncia con vitiblt retraso, cuanto porque las panar la voluntad de los redactores de la
circunMancias nos obligan a cerrar la edición cin- pren.sa anarquista y sindicalista, por medio
co o seis día» antes del en que ha de ver la luí.
No ofaclanle, lo damos boy con algunas apostillas
de la Redacción, por creer que no ha perdido su (i) ilustraremos estas noticias citando los nom-
mucha actualidad. (N. de la R.) bres que los mismos comunistas eapaflol«s dan en
(j) Nuestros lectores hallar&n completadas estas púUiro y en privado como ttuet^tiliu de Mr con-
indicaciones de nueatro corresponsal en Berlín en verti4o$ o ganados a la causa comunista adormi-
las noticias que de la OAcIna de la Asociación In- dera: Vladtu, BoteUa. Esptnait, Amador, ViMIa,
temadoaal de kw Trabajadores hemos recibido y Barrera, CMlellá. Alais y algún otro. Nosotras
que se publican en las contracubiertas de este mis- no quitamos ni ponemos rey, pero... pubUcareows
mo número. (N. de la R.) ta* rectificaekmes que se nos manden. (N. de la R.)
x> LA REVISTA KANCA

de cargos o plazas mejor retribuidas (4). unitario es el que quieren establecer los co-
Por lo que a España se refiere, se funda- munistas de Rusia, que no han sabido, si-
rá un diario comunista, probablemente en quiera, dotar a su país del sentido moral
Madrid, y una revista en Barcelona (5). solidario ni del de la libertad de conciencia.
Los jefes de la Internacional Sindical Ro- Pero el federalismo de Proudhon y de
ja hicieron mucho hincapié, sobre todo su Bakunine tuvo mayoría dentro de la primera
secretario perpetuo, en la conveniencia de y única Internacional obrera, que los comu-
acabar con la autonomía de las organiza- nistas de Moscou querían resucitar con la
ciones obreras. suya. Aquella gloriosa Internacional obre-
N o ha de haber federaciones ni sindicatos ra concedía la autonomía a las regiones (na-
.autónomos, ni aun administrativamente. ciones), a las federaciones de oficio, dentro
Todo sujeto a Moscou y todo dirigido por de la región y a las secciones dentro de la
Moscou. Es el criterio absorbente y autori- federación. Y a pesar de esto o quizá por
tario de Marx y Engels. esto, fué poderosa y temida aquella Inter-
Ya Femando Lassalle dijo, en un folleto nacional.
puMicado a raiz de la guerra austro-italiana Hay que ir intemacionalmente contra
con el titulo «La guerra italiana y el deber ese imperialismo comunista que nos quiere
de Prusia», que este último pais debia apro- atar a todos a su absolutismo, como si los
vechar la inferioridad en que quedaba Aus- jefes de Moscou fuesen infalibles y tuvieran
tria, para constituir la unidad germana bajo el don de transmitir al mundo un nuevo y
la dirección de un gran imperio, {x>rque de único sentido de la igualdad y de la liber-
aquella suerte sería más fácil el triunfo del tad.
socialismo. Como se ve, este tercer congreso de la
El socialismo era el comunismo de Marx, Internacional Sindical Roja se ha celebrado
imperialista, y ese comunismo absorbente y especialmente contra los trabajadores ene-
migos del Poder, sea cual fuere el que lo
(4) Este procedimiento ya se luó en Barcelona represente.
antes del congreso que ahora debe haberlo adop- .Son la nueva hornada de políticos que
tado como recurso general. Recuérdese la actitud
de varios redactores de Solidaridad Obrera, elegi- quieren proseguir cultivando el ídolo Esta-
dos por la organización no comunista j que luego do para que los pueblos continúen a él su-
se pasaron al comunismo. (N. de la R.) jetos, bajo otra rej>rescntación y otra explo-
(5) Suponemos con qai propósito, pero empla- tación.
zamos a los revisteros comunistas a que nos ha-
gMi la competencia, as( se publiquen en su revista RüDOLF SHARFENSTEIN
los úkases que diríjan al mundo obrero las lum-
becras de Moscou y •*( la «aquén con mis hojas
que tiene encina milenaria. (N. de la R.) Berlín, septiembre de 1924.

naf iBn
Pan Día ínterpnitacil D íederalijila de la ttm
ygi I

Haata hace poco era una idea generalmente lucionistas del siglo pasado y más todavía co-
•cqrtada entre las gentes de estudio, que in- mo consecuencia perentoria de las teorías na-
vestigan las leyes de la historia, que el pro- turalistas de Darwín.
greso colectivo de la humanidad seguía, en sus Así como en la vida de las especies el pro-
derroteros, una Hnea de ascensión permanente «!SO creador del mundo orgánico se caracte-
en las reaüsacioaes substanciales de la vida y riza por u«a línea de menor a mayor perfec-
de la cultura. Esta idea del progreso tuvo su ción, también llegó a creerse que en las orga-
general aceptación en el mundo de la intril- nizaciones iMunanas los avances históricos de
gencia por efecto inmediato de las teorías evo- las naciones o de los pueblos se hallaban e«ca-
LA REVISTA BLANCA

lonados por una idea o un proceso idénticos. poblado de la Hélade, no llegó a tener más
.Según este concepto de apreciación, toda épo- de medio millón de habitantes distribuidos en
ca actual tendría que ser, forzosamente, su. varias ciudades. Y a pesar de lo firecario de
perior a su precedente y esto desde los oríge- su población, comparada con la de nuestras
nes de la sociedad. Y no obstante, si contem- populosas urbes, emergió de aquel suelo una
plamos serenamente el vasto panorama histó- cultura tan espléndida que no ha sido supe-
rico, no vemos siempre esto. Vemos, por lo rada aún.
contrario, que el progreso de las sociedades no Sería interesante saber hasta qué punto el
sigue los puntos de una línea espiral sino más sistema federalista contribuyó a la intensifica-
bien una línea cerrada, un concepto de círculo. ción moral de la civilización helénica.
Por círculos temporales, por etapas de evolu- Pero lo que está fuera de duda es el hecho
ción y también de regresión se caracteriza el de que cuando el federalismo orgánico es una
latido de la historia repitiéndose, a través de viva realidad se producen en aquel pueblo las
lo* sifjlos, las mism.TS b.Tses, o estructuras or- maravillas más sorprendentes en materia de
gánicas en los ordenamientos de la vida so- arte y de pensamiento.
cial. Es en el período federalista más brillante de
Hata ahora puede afirmarse que la vida de su historia, en el llamado siglo de Feríeles,
la humanidad s<- ha polarizado en dus ex- que Grecia ofrece al mundo una pléyade de
tremos antagónicos, en dos zonas de vida dia- s.ibios y de artistas tan grandes que inmorta-
metralmente opuestas entre sí. Entre el siste- lizaron su nombre : Fidias en la estatuaria,
ma federalista orgánico y el sistema social de Polignoto en la pintura, Sófocles y Esquilo en
carácter netamente centralizador. el teatro, Sócrates y Platón en la filosofía, etc.
Estudiando el proceso de la historia vemos Tan grande era el sentimiento federalista de
que estos dos ciclos se superjxmen y substitu- los griegos que, al hundirse el imperio acci-
yen unos a otros dentro de cierta j>eriodicidad dentado de Alejandro el Grande, los pueblos
bien manifiesta. La idea del progreso ininte- helenos recobraron pronto su independencia
rrumpido, del avance graduado de la humani- apareciendo las tipas de pueblos aqueos v étolos.
dad, desde el punto de vista moral y social, o sea de pueblos aristocráticos v democrátlros,
es mu\- deleznable por cuanto no contiene, en que se mancomunan por afinidades o intereses
sí misma, un concepto claro de explicación de privilegio y de clase para luchar entre si,
de los fenómenos regresivos tan comunes en los unos contra los otros.
la historia de la humanidad a través de los Puede asegurarse, pues, que el imperio y la
siglos. centralizacii'm no fueron una realidad perdu-
rable en la historia helena. La civilización grie-
Veamos, ahora, lo que ofrece a nuestra mi-
ga inicia y cierra su ciclo histórico de evolu-
rada el panorama de la historia.
ción sin que el sistema independiente y fede-
ralista de sus colectividades se altere funda-
EL FEDERALISMO HELESICO mentalmente. .Asistimos, pues, .Tquí al contem-
plar la historia griega, a una de las fases his-
El ejemplo más antiguo de federalismo his- tóricas más concretas y precisas en donde, ba-
tórico lo hallamos sintetizado en la organiza- jo el sistema federal, un pueblo apto para la
ción política dtl pueblo heleno. vida y para el más alto pensamiento, da al
El griego era. por su naturaleza, un hom- universo aquellas normas de belleza y de espí-
bre que tenía el sentido de la proporción. No ritu tan magníficos que todavía subsisten hoy.
gustaba mucho de las lejanías ni sentía el pa-
sado ni el presente con la vehemencia de nue»- LA CESTRAUZACION ROMANA
tros tiempo». El griego se hallaba organizado
para vivir el presente y por temperamento era Un siglo y medio a n ^ de Jesucristo, la Gre-
enemigo de la centralización y del imperio aun cia antigua, aquella Hélade que tanto debía
cuando esta» formas de gobierno se den tran- admirar el mundo, vio llegar en la periferia de
sitoriamente en algunas etapas de su historia. sus Estado* unas legiones de hombre» armados
Y, esto no obstante, no fué de los griegos de que al mando del procónsul Nummio sometie-
quiénes pn'cedi<> el imperio sino de los pueblos ron a lo» helenos, destruyeron la» liga» de
macedonio». aqueo» y étolo» y redujeron a provincia roma-
El griego, colectivamente considerado, era de- na lo qti* antaño fuera un emporio tan grande
masiado amante de su independfncia para con- de civilización.
denaroe a propia esclavitud. Aquella Roma primitiva, asentada al flanco
rV las ciudadeR tenían los gi^egos un con- de una de las siete colinas, se había ido ex-
cepto ilimitado. A tal extremo que cuando Pla- tendiendo por el contomo e incorporando por
tón habla de organizar su república no te asig- la fuerza de la* arma», o por la astucia de su»
na m i l de 5,000 familias. Y la propia Ática, diplomático», a pueblos y más pueblos había
cuya capital era Atenas, con ser el Estado mát llegado a constituir lo que en la historia conc».
aa LA REVISTA BLANCA

cióse después con el nombre de Imperio Ro- Y es que la idea central, la raíz orgánica
mano. del pensamiento romano, se hallaban inmersos
Los griegos, que nunca habían pensado en en el afán desmedido de dominar y vencer,
someter ni dominar el universo, limitándose obstaculizando con su política centralizadora la
sólo a la defensa de su libertad e independen- eclosión de la libertad y de la libre manife>-
cia en las luchas que sostuvieron contra los tación de ios hombres y de los pueblos en aque-
medos prepotentes, no pudieron resistir la in- llo que tienen de virtual por atributos natu-
vasión de las legiones y de las cohortes roma- rales de la especie : el instinto creador y es-
nas y fueron fácilmente reducidos y dominados pontáneo de sus actividades dilectas.
por el temple guerrero y conquistador del ro- Pero Roma no debía imf>erar eternamente en
mano invencible. lu historia de la humanidad a través de los si-
Roma fué, en la faz política de su vida his. glos. Un imperio que sólo se mantenía por la
tórica, el lado antípoda de Grecia. E! Imperio fuerza debía fenecer el mismo día en que los
Romano era, por la misma obsecuencia del resortes coercitivos cedieran a la acción corro-
pueblo, absolutamente centraiizador. siva del tiempo o al empuje de otra fuerza su-
El ciclo romano fué la negación del ciclo he- perior salida de los confínes del mundo. Y asi
lénico sobreponiéndose aquél a éste en todas fué en efecto.
sus manifestaciones de la vida social. Y así co- A principios del siglo V de nuestra Era, unos
mo el griego es un pueblo que tiene el don de hombres extrañamente vestidos, de armadura
la medida y de la limitación, que se organiza descomunal, hicieron irrupción en los bordes
para vivir, Roma es un pueblo que vive para del vasto imperio, y después de romper su fren-
organizarse y para someter el mundo a su in- te de norte a sur devastaron en poco tiempí
saciable sed de dominio. aquel osado poder que había mantenido por
Aquí también asistimos, pues, a una nueva espacio de tantos siglos la más negra escla-
etapa humana que no es una continuación de vitud política, moral y personal que se registra
la precedente sino su lado diametralmente en la historia de los pueblos llamados civiliza-
opuesto. Roma no continúa la civilización he- dos.
lénica sino que la niega, la destruye. No la Fueron los bárbaros, los llamados bárbaros
destruye, claro está, en sus valores morales, del norte, quienes debían acabar con aquella
en su raigambre espiritual, por cuanto las ca- fuerza dominadora, y hasta entonces invenci-
lidades de un pueblo son inconquistables, pero ble, para asentar sobre sus ruinas, el federa-
la borra del orbe en su faz política, en su in- lismo histórico redivivo que emergió de nuevo
dependencia económica, civil y militar. Entre a la superficie de la vida social.
Grecia y Roma hay un cambio discontinuo en Y así como en Grecia, bajo el sistema fede-
el ritmo vital de la historia que se pronuncia ralista, se dan iU)ueUos hermosos frutos de sa-
en un sentido de subordinación y de dominio ber, que hoy mismo nos sorprenden, en Roma,
de un pueblo sobre otros. bajo el sistema centraiizador y durante su lar-
Lof romanos fueron, ante todo, un pueblo ga historia, apenas si surgen un puAado de
prepotiente que llegaron a realizar el ideal de grandes espíritus que hagan imperecedera la cul-
eflM en la tierra y Dios en el cielo, sometien- ttn-a romana. Confesemos que un Virgilio, un
do a su férula, a su ley política, el universo Horado, un Epicteto, Séneca o Marco Aurelio,
conocido. Para alcanzar su ideal, el romano no para citar lo más brillante de la cultura roma-
reparó en medios, buenos o malos, lícitos e na, son bien poca cosa comparados con la
ilkitoa. con tal de que dios le condujeran al larga serie de espíritus superiores del pueblo
fin. La traición política a los Estados amigo* griego.
fué una de las características más sobresalien-
tes en la historia de aquel imperio. ENRigtn NIDO
Cuando Roma veía a un pueblo crecer de-
masiado en influencia, intrigaba con los vecinos
para que le hicieran la guerra con la ide^ de
caer después sobre ellos y someterlos a su do-
minio. El romano, en general, nunca tuvo otra
idea que oo fuera la conquista y el despojo de Lector: si %wSmt cMtrftalr a la otea 4a
otroa puebloe que vivían cerca o en lejanaa co- pfOMiaaia y U aiacadóa aMral y aacUI
nurcas viviendo completamente absort>ido por ^m los a4ltom U LA REVISTA BLANCA
la vida militar y política.
Por esto no emerge de Roma la esplendente , M yrapoaaa lavar a caka, báacala aa laclar
cultura, corrdativa a su poderío, quedándose, aiás a cata RavMa. SI arf b hacaa, tarte 4a
«o esto, muy debajo del pueblo griego. Todo aiát iapaftaada f w las 4al praaaata las a ^
^ cuanto ella tiene, como valor substancial, es
í Iñsigniftrante comparado con los altos valores Jaras « M aa asta paMkadéa lavaraias a
esfrirkualca de loa helenos. • asa f M Ttaac.
LA REVISTA BLANCA 23

Bl Xa literatura española |S
=^ ts=
DESDE AVADRID

TIERRAS DEL AQUILÓN simo de esta última creación de la autora de


.lyi4a de nieve ; alfjo que jxxlemos llamar el
La [X)pularida(i que ha alcanzado Concha determinismo del amor. Son episotiios amo-
Kspina, por su simpática actuación a favoí rosos el txinjunto de novelitas de Tierras del
de la vida de Juan Bautista Acher, ha hecho Aquilón. \' el amor aparece en ellos con
que alffuien, con imfjerdonable lifjereza, ha- franqueza, fuerza y esixintancidad natural,
ya colocado su nombre entre el núcleo del a las que no estamos acostumbrados, tra-
intelectualismo izquierdista, llegándose, ca- tándose de obras de la literatura burguesa.
si, a considerarla una Severine española. En este aspecto, es dipno de elogios el atre-
No. No hay derecho ;* adjudicar títulos que vimiento de Concha Espina.
Concha Espina, notabilísima escritora, mu- K!sas tierras brumosas del Norte, vistas
jer inteligente y buena, sin necesidad de ser por ella, le dan motivo p a r a ofrecemos pá-
radical, ni solicita ni quizá af^'radece. ífinas deslxirdantes de apasionamientos, ple-
La autora de El metal de ¡os viuertos, no- tóricas de vida y de sano materialismo. Las
%ela que ha sido considerada social v que, mujeres de Tierras del Aquilón aman con
¡irtistiíamente, es muy inferior a esa mara- vigor e Imjjetu, con ciega ilusión de amar.
\ illo>a Esíitipe viaragata, a tantos idiomas Así Erika, candida y e n a m o r a d a , que se
traducida, si bien en sus o b r a s pone incons- ofrece al hombre amado, con la santa ino-
cientes chispazos protestatarios y demostró cencia y generosidad del verdadero amor...
arrojo y espíritu de justicia en su ya señala- Mas, desgraciadamente, Concha Espina,
da actuación, no es una novelista demoledo- que ha abordado varias veces este aspecto
ra. del amor de la Naturaleza, del amor sin le-
Sin embarg-o, yo, admirador de Concha yes, morales ni religiones, del amor que nos-
Espina como escritora, y ayuno de sectaris- otros llamamos libre y que ella, sin saberla
mos, no pretendo restarle méritos con esta ni darle ningún nombre, hace en algunos
declaración. Intento, tan sólo, restablecer momentos surgir en sus libros, después de
los fueros^ de la verdad y colocar, en su jus- habernos encantado y esperanzado, malogra
to sitio, el ilustre nombre de la novelista nuestra confianza y trunca el intento, opt^
s;<ntanderina, homenajeada con aplauso y niendo, como en el caso de Erika, la estú-
presencia de la realeza española... pida figura de un hombre, personificadón
Hecho lo cual, pasaré a comentar su úl- del amor frió y metódico, que cuenta y raaO'
tima obra. Tierras del Aquilón, colección de na y al que no puede poetirar tOdo el liri»
novelitas. múltiples y variadas, a l o n a s muy mo desplegado, al amor puro, desinteresa'
notables, que Concha Espina ha ofrecido a do y sano, que sale del alma y del ser, sii
la curiosidad pública, adornándolas con su pensar en los prejuicios y las coacciones d<
exuberante y pcrsonallsimo espíritu poético. la moral y de la sociedad.
Tierras del Aquilón ha sido escrito bajo Es lamentable, muy lamentable, que Con
la advocación de las impresiones de un v«a- cha Espina, en ninguno de sus intentos, n
je a la Alemania de post-guerra. Casi todas en este mismo, el más tímidamente osado
las novelitas giosan figuras de mujer. No de Tierras del Aquilón, no haya sabido n
son muy extraordinarias esas siluetas feme- querido llevar hasta el fin s u valentía. S e de
ninas tratadas. Son reflejos de la vida, ama- tiene asustada ante el camino, demasiad
ble evocación de una realidad que no es la inmenso y lleno de luz, para su espíritu
nuestra, pero que no deja de ser realidad. ensombrecido por los restos obscuros di
Mas es preciso remarcar algo interesantí- pasado. Se detiene como se detuvo Margar
24 LA REVISTA BLANCA

ta Nelken, ante el justo desenlace, genial y literatura, con arte admirable, que nos ha-
rebelde, que habría debido tener La trampa ce soportar el conjunto doloroso de una se-
del Arenal, como se ha detenido Alberto In- rie de amores malcarados. Su fma percep-
súa en La mujer que agotó el amor. ción artística nos hace también encontrar
Es triste esto, ¿verdad, lector amigo? Es belleza y emoción en las narraciones, siem-
triste que se malogre tanto esfuerzo, tanta pre fatigosas, y que Hemández-Catá acos-
f>ella naturalidad, nacida inconscientemente tumbra a prodigar.
y pervertida p)or prosaicas razones. Es tris- Pero todas esas cualidades elementales,
te que esta cobardía atronadora y dominan- que revela el literato fx>r espíritu y natura-
te, convierta en grises relatividades obras leza, no pueden contrarrestar el excesivo pe-
que podrían ser geniales y figuras que, sa- simismo que campea en las páginas de Li-
biendo llegar con firmeza a las rebeldes y bro de amor. ¿ Pesimismo he dicho? Quizá
estéticas -«ncepciones, tímidamente esboza- sea esa palabra, tratándose de Hemández-
das, /ograrían la inmortalidad en esta socie- Catá, espiritualista confiado y no escéptico
dad y en la futura. indiferente, una verdadera paradoja. Pero
lo cierto es que en Libro de amor hay un
LIBRO DE AMOR desolado fatalismo, que nos hace, al cabo
de leer un par de novelitas, continuar el li-
Parece iniciarse en las creaciones litera- bro pensando «Esto acabará mal», pues es
rias una tendencia predominante, muy en norma que acaben mal los amores en él tra-
consonancia con la rapidez vertiginosa que tados.
caracteriza las diferentes fases de nuestra V resulta peligroso para un autor, que los
civilización. lectores estén convencidos de que no han de
Esas novelas largas, interminables, que solucionarse satisfactoriamente cuantos con-
privaron en el siglo pasado, hoy nadie las flictos se presentan. Existe en el espíritu hu-
escribe, quizá porque nadie las leería. Es m.'ino una tendencia que no vacilo en llamar
norma dominante en la literatura y en la lec- estética y salvadora, que nos hace buscar
tura, la novela corta, que resume, en bre- siempre las soluciones optimistas, el con-
ves páginas, un episodio cualquiera, más o suelo y el pyremio final. Eso que ha sido tan
menos interesante. ridiculizado en las humildes novelas del ro-
Y cuando compramos un libro, o mejor, manticismo folletinesco y ahora en las pelí-
cuando, de boy en adelante compraremos un culas norteamericanas, positivamente es un
libro, con la esperanza de encontrar en él reflejo de las ingenuas ansias de paz y de la
el pleno desarrollo de una tesis, nos hallare- bondad inconsciente del alma humana. Que-
mos con la sorpresa de que ese libro, que remos soluciones buenas, nos alegramos co-
tiene un título general, está compuesto mo nifkis, al ver en posesión de la dicha,
igualmente de novelitas cortas. aunque sea después de muchos sinsabores,
Asi no extrafie nadie que yo, en esta cró- al protagonista que se nos ha entrado en el
nica, me vea obligado a hablar de dos libros corazón. Nos parece una estafa y un enga-
que están compuestos de una colección de ño, o una desgracia que nos atañe a todos,
novelas, amorosas por cierto en ambos, que acabe desoladamente la obra. Esto, que
aunque ei amor aparezca de muy diversas pareMrá pueril, o que sólo puede admitirse
foraias en uno que en otro. tratándose del espíritu popular, es tenden-
JJbro de amor, del señor Hemández-Catá, cia inconsciente en todos nosotros.
es, como su titulo indica, un libro de amor. Hemández-Catá, aficionado a las tintas
S<Uo que, asi como en Tierras del Aquilón más bien obscuras que claras y rientes. aun-
be dkbo que habla algo que podemos lla- que tampoco guste en absoluto de los colo-
mar el dcterminismo del amor, en el de res sombrios, nos entristece y nos fatiga es-
Hernández-Catá hay el aspecto trágico y piritualmente un poco, en vez de alegramos
trMlc del amor. , y fortalecemos.
tm maestría de Hemindez-Cati no ha de Hay, no obstante, alguna novelita en Li-
ser óbice para que yo diga que su lib»> M bro de amor, que logra elevar hasta el má-
t n poco pesado, un poco deprimente y un ximum la emoción artística del drama, emo-
poco cruel. Es, precisa decirlo ante todo, ción suave, sin estridencias ni sacudidas,
una obra perfecta de ejecución, bellísima de nacida de la belleza de la situación. El dokM-
LA REVISTA BLANCA 25

se nos entra dulcemente en el alma, sin da- nuestra de censurar, es tan ingrata y moles-
ñarnos, haciéndonos gozar la tristeza, arte ta, que yo he resuelto pasar por alto cuan-
dificilísimo, que reclama grandes condicio- tas obras habrían de ser implacablemente
nes de novelista. combatidas.
Novela transcendental, no hay ninguna Nadie debe extrañar, pues, que reduzca
en todo el libro. En realidad, no la hay en mis criticas, en espera de mejores tiempos.
toda hi literatura española, hecho lamenta-
.\lT.lSTl) DK M»>NCAD\
ble, que obliga a limitar los elogios y a i']vr-
ccr rnn rlisgusto la critica. ^ esta misión .^Iadri(i, septiembre de 19^4.

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Divulgaciones ñistóricas
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VII

Gener, filósofo j literato


Pompcyo Gener Babot, aJemás do sor un 1880 vio la luz on Paiís, .«.orpionjiú a las emi-
i¡ran filosofo y literato, era también un bri- nencias de la épucii y le dedicaron j^randos ar-
llante publicista y grande escritor, campeón de tículos ensalzándola entre otros : Renán, Littré,
la» nuevas ideas y un inadaptado : estaba doc- l'errot, André Lefevre, Darmesteter y Maspero.
iwado on Farmacia, en Medicina y en Cien- V entro los literatos Joan Richepin, la saludó
cias Naturales, siendo a la vez miembro de la en un caluroso artículo de l.e livre, señalándola
Sticiedad de .\ntrüpología de París. como !a obra de un fjenio latino, que es Hií-
Nació en la ciudad de Barcelona, hace 7I) toria y Poema, Filosofía y i4r(e.»
años, el día 24 de junio de 1848. Su padre te- Esta obra le costó gran trabajo a Gener edi-
nía la carrera de Farmacia. .Su madre era hija tarla, según él mismo nos lo dice en sus pri-
del catalán rosellonés .\ntonio Babot y de la meras páginas antes del jjrólogo, diciendo :
baronesa de Barbastro (Huesca), la que para «Conste, pues, que 110 publiqué un libro en
Gener era una de sus orgullosas satisfacciones francés porque yo fuera afrancesado ni por te-
de que hacía gala. Sus abuelos paternos fue- mor de cometer galicismos escribiendo en es-
ron marinos de guerra en los tiempos de Be- pal^ol. No : Si lo publiqué en el extranjero y
rcngucr IV.' en una lengua que no era la propia, la razón
Después de sus primeros estudios académi- es muy sencilLi : fué porque en España nin-
coü en el Instituto y Universidad de Barcelona gún editor la quiso ni de balde. Por dos vece»
V Madrid, se trasladó a París, donde adquirió el fui a Madrid a visitar los principales editores
título de médico en 1878, estableciéndose en l« de la Corte y todos me contestaron con eva-
ciudad luz. AHÍ conoció a Víctor Hugo, Littré, sivas de que «Usted no es conocido. Esta obra
Renán. Sarah Bernartn, etc., de quienes se hi- nos ocasionará una denuncia, etc.» Hay más t
20 amigo. Luego viajó también por HoIan<la« Acudí para terminarla a ciertas eminencias na-
Grecia. Suiza, Italia y Alemania, visitando di- cionales.»
ferentes ciudades y sus universidades, museos Por este motivo la editó en francés, en don-
y bibliotecas en busca de ciencia, filosofía y de también le costó bastante trabajo publicarla,
literatura histórica. porque los editores todos le decían «que no
En 1880 (a loa 3a aflos de edad) publicó en podían publicar obras de autores que no tuvie-
francés su obra maestra titulada : «La Muerte ran gran nombradla.»
y d Diablo». Veintisiete aAos después, o sea en Por fin el editor Reinvald le ofrece puibli-
1407. la editó en MpaAol en dos grandes tomos caria exigiéndole como condición indispensAle,
de 610 páginas que representan más ds mil por que una de las primeras notabilidades cientí-
s« Budia lectura, corregida j aumentada por ficas de Europa le pusiera un prólogo. Gener
mt autor. se lo pidió a 1 Littré y este sabio eminente le
Sus editores de Barcelona al reprodudrla tra- escnbió el prologo de la obra, la que fué edi-
ducida del francés nos dicen que : «Cuando en tada, no sin »ntés ser cambiad.» el título.
26 LA REVISTA BLANCA

El que Gener le había puesto era : Histo- sar el mayoramiento y mejoramiento de !a vída.
ria y Filosofía de las Ideas llegativas y como En 1901 publicó Inducciones. Es una obra
a segundo título : La muerte y el mal. de ensayos de filosofía y de crítica con frag-
En esta grandiosa obra está escrita magis- mentos grandilocuentes incomparables de El
traljnente la Muerte y la Inmortalidad en su Evangelio de la Vida... en el que trata filosó-
parte histórica de las religiones primitivas : ficamente de la Dignidad Humana y el Cris-
Los Arios. La muerte religiosa y Leyenda Bu- tianismo. De la idea de la Divinidad. De su
dista. Grecia. El reinado de la muerte. La evolución y consecuencias. I>e la Cristología.
danza macabra. El Alma, la Vida y la Crea- Del origen y espíritu del Cristianismo. Del
ción. La India. Persia. Egipto. Fenicia. Los I." de Mayo y de Nietzsche con una conmo-
Hebreos. La decadencia. La Edad Media. El vedora carta abierta a su condiscípulo el pre-
Renacimiento. La Revolución... La idea del lado Torras y Bages.
mal. Tifón. Babilonia. Arimán. lahveh y Sa- En 1902 encontramos la segunda edición de
tán. Leyenda de los primeros Dioses. Los De- Leyendas de Amor. En cuya obra literaria e
monios y el Arte. Santa Teresa de Jesús y histórica trata con elocuencia encantadora de
Las Lascivias, etc.. etc. la Leyenda Romana antigua. De la Reci>ncuis.
En 1887 publicó Herejías. Son estudios fi- ta. De los trovadores. De la quema en Cata-
losóficos de crítica inductiva sobre asuntos de luña en los tiempos de Felipe IV con p.-iginas
España. A la segunda edición, en iqo3, le va- conmovedoras, narrando el desenterramiento del
rió el título poniéndole Cosas de España, en ex marido de Flavia. De la tragedia del conde
el que trata de la Nación y del Renacimiento, prisionero y del barón de Rocafort, «u esposa
de la Literatura castellana y catalana, de la y el general. Del banquero, su familia y .Au-
decadencia, de la cuestión catalana del mo- gusto, su protector, etc.
vimiento autonomista, etc. De Felipe H, sus En El Intelecto Helénico, cuyos estudios fue-
guerras y la inqnisición de los catalanes co- ron hechos para preparar la Historia de la ex-
merciantes lucrativos, reproduciendo el Ma- presión del pensamiento (inédita), trata de la
nifiesto autonomista federal catalán debida- Poesía, el Arte Dram.lfico. la Filosofía y la
mente comentado. Literatura, donde Gener nos presenta con elo-
En i&H publicó en Madrid Literaturas Mal- cuencia arrebatadora a todos los poetas del pri-
soMoi. Son estudios de Patología literaria con- mer período de la poesía griega como son :
temporánea, de las enfermedades de la lite- Homero. Herodoto. Licurgo, Laso, .Solón, Par-
ratura. El Gramaticalismo. El Retoricismo. El naso y 32 más, cuya narración encanta.
Criticonismo. El Nattiralismo de Medán. El En el Arte Dramático nos habla del origen
Peaímismo (germánico. El Nihilismo ruso. Y el del Teatro y sus primeros artistas, poetas y
Noticierismo. E. Zola, el Pseudo Darvinismo, filósofos: Esquilo, Sófocles, Eurípides y Aris-
ioa Egofstas y Simbolistas, Schopenhauer, los tófanes. A cada uno les dedica un capítulo.
Apóstoles y Tolstoy, etc., etc. En la Filosofía helénica nos describe a los
En el mismo alio publicó Arrtigos y Maes- 7 sabios : Thales de Mileto, Biaso Pitacos de-
tros, en el que trata magistralmente la vida Mitiiene. Solón de Atenas, Chilón de Espar-
ta, Cleóbulo de Lindos y Periandro de Co-
¥ literaria de las 16 personalidades siguientes:
Del humorista científico E. Grodaude, del no-
veOata d3>u)ante Willette, del observador in-
rinto, entremezclados con PitAgoras, Pericle».
Herádito, Zenón, Anax/igoras, Epicuro, Aris-
terno Paul Bourguet, del poeta pasional Jean tófanes y otros muchos que omito.
Richepin, de la intérprete del Arte Sarah Ber- A I^tágoras y Demócrito les dedica un capí,
flhardt. del precursor del railsmo Chamfleiir\', tulo. A Sócrates y Platón, otro. A Aristóteles,
dfj filóaofo H. Taine, del pensador religioso E. otro. A Aristóxénes, Teofrasto, Aristón, Di-
Rcaán, del sabio metódico E. Littré, del bió- ceareo, Diógenes. Epicuro, Grates y otros m.-í»,
logo genial C. Bemard, del artista literario otro. A los oradores Antifón, Ranmutio, An-
G. Flaubert, del crítico sugestivo Paul de Saint- tocides. Lisias, Isócrates. Iseo Esquines, Li-
Vktor, del cantor de las grandes ideas Vfctor curgo, Hipésides. Drmóstenes y Dimarco, otro.
Hugo, del poeta pensador J. M. Bartrina, del A los füósofos sofistas Aristóteles, Protágoras»
pensador poeta Vargas Vila, del vate del ata- Diágoras, Heráclito y doce más, otro. A Ion
viano arábigo F. Villaespesa. De los filósofos historiadora Herodoto, Tuddides, Jenofonte,
de la vida aaoendente y de las tendencias fu- Filisto, Teopontpo y Palero, otro. Y a lo« lite'
Miraa. En la segunda edición ha aAadido es- ratos Arqufmides, Soter, Aristarco, Aristófa-
«riturea que faltan «n la primera. nes de Bisando. Virgilio. Teócrito y veinte
Como dice Gener. las palat>ras «Amigos v más lea dedica el último capítulo Getter.
MMIIIOÍ» signiBca ser amigos y maestros de En 1911 publicó la segunda edición de Servet.
te danda, del arte, de la Huinanidad, de su Reforma contra Renatimitnto y CaMnismo
dvitlaacióa y su cultura en producir el au- contra Humamismo. Esta obra histórica está,
•KOto de la superioridad del sentir y del pen- ¡lustrada con los retratos de Miguel Scrvd.
LA REVISTA BLANCA

Calvino y el emperador Carlos V. Además lle- Aires, y de otros muchos diarios y revistas cien-
va varios grabados de aquella época y foto- tíficas de Europa y América.
grafías con los monumentos que le han eri- En París fundó la revista Le Livre. En la
gido a Servct, el Monasterio de Sixena, del revista catalana Jovenlut publicó un centenar
que su padre era notario con su firma v rú- de bellos artículos literarios que le dieron fa-
brica, V el altar que tenía la familia Servet en m:i de ser un gr.mde filósofo v célebre escri-
la iglesia parroquial. tor. Gener, repetitnos, fué miembro de la Sec-
De la importancia de este libro ya están en- ción .^ntropol(•)g!c.•l de París y de otras mu-
terados li's lectores de L \ RKVISTA BLANCA pur chas Sociedades políticas v científicas de Fran-
los cinco artículos que les he dedicado a Ser- cia y B<'lgica. En 1883 fué delegado en la Ex-
vet y Calvino. posición Internacional de Amsterdam. En iSSq,
En i<)i>* publicó Filosáfenias. Son trabajos roniis.-irio de Barcelona v Baleares en la de
selectns de sus obras filosóficas. Entre otros li- París V delegado en varias asambleas políticas.
bros que no puedo entretenerme en reseñar En los Juegos Florales, en los estrenos del
detalladamente como los anteriores porque sería Teatro catalán y en todas las solemnidades li-
interminable esta biografía, citaremos para ter- terarias y científicas de la vida intelectual bar-
minar solamente sus títulos como son : I.a celonesa, se ha destacado siempre la presencia
Exposición l'nivcrsal de Parts en i88<), escrita excelsa y preeminente del filósofo catalán (com-
por encargo del Ayuntamiento de Barcelona. batiendo todo espíritu de sectarismo, predican-
Es un estudio crítico del estado de cultura de do el ^ mutuo resp<'to entre todos los hombres
la civilización moderna en el centenario de la de las más opuestas ideas) y querido maestro
Revolución francesa. I.a dona dA Mediterráneo, inidaptado, artista y pensador Gener, a quien
en catalán, 2 tomos. El capitán Proteo, novela este modesto admirador Numantino de Castilla
histórica ilustrada con importantes retratos y In Vieja, le dedica este honroso artículo como
fotografías de los personajes de las revolucio- recuerdo v homenaje a su grandiosa obra in-
r»es. El caso Clarín, polémica. Los Cent Con. telectual.
ceils del Conceil de Cent, humorada. Historia ¿No podría la intelectualidad espai'^ola en
de la Literatura con grabados. Ana Maria, no- general y la catalana barcelonesa en particu-
v i a hi'iti'irica. Dones de cor, Pensant, .Srnlínt y lar reeditar la mayor parte de sus obras que,
Rient, dos tomris. Pasión y muerte de Miguel por estar agotadas la mayoría y en olvido la-
Sen'el. novela histórica. Cerebraciones conscien- mentable, son desconocidas de muchos espa-
tes. Tambié,n tradujo importantes obras filo- ñoles que desearían leerlas y aprender lo mu-
üíWcas y literarias y dramáticas de grandes au- cho y bueno que en ellas nos dice el ilustre
tores nacionales y extranjeros. filósofo catalán?
En el Teatro también publicó Gener diferen- ¡ Acordémonos de Gener y sus obras filosó-
tes dramas y comedias como son : IM toma de ficas y literarias propagándolas 1 y no olvide-
la RasliUa de Parts, en 7 actos. Senyores de mos nunca que falleció pobre el día 15 de no-
paper. El señor Ministro, Miguel !>ervet, Am- viembre de 1910 en la perla Ciudad Condal
lel. Ageruia de informes com^ciales. El pairó Mediterránea de las 0-andes gestas y tragedias,
Pere March, Doctor Stumper, Mister Schoffys, a lo» ya aflos de edad, como sus compatricios
Amor Amor, rtc, etc. Francisco Pi y Margall, Joaquín Costa y Ni-
Además Gener fué uno de lo» primeros re- colás Estevanez...
li.ict'res de la Revista Contemporánea v cola-
b-«rador científico de IM Nación, de Buenos M. SORIANO DK Nt'MANCIA

Mientras la humanidad penosamente ca> tado social, luchan denodadamente jMira


mina por entre los mtiltiples obstáculos que conducirla a la luz deslumbradora de la lim-
la rutina y malas costumbres han establecí» pWa Verdad.
do como inexpugnable Bastilla, se alza por Apóstoles hay de las nuevas ideologías,
doquier un buen número de arduos líderes que en la lucha adversa caen victimas de kw
que por flistintos caminos, pero con el mis- prejuicios sembrados por mentes pobres,
mo afin de facilitar al munido un mejor es- ' mas otros de tenqile de acero, nacidos en el
•ÚK-

LA REVISTA BLANCA

crisol de la nueva escuela, perfeccionados Zamenhof tiene profundamente echadas sus


por el cincel del convencimi^to, yérguense raíces y ningún vendaval puede arrancarla
en la abandonada brecha y oon más brío, si porque ningún vendaval, fruto de la natu-
cabe, empuñan la bandera santa en I:; que raleza, va contra ella misma.
se destaca con brillo el libr»-y¡a pluma. .Al garrapatear estas lineas he creído opor-
Transcurrirá aún mucho tiempo, proba- tuno someter a la consideración de cuantos
blemente hasta que, dándose cuenta de los en su corazón anida alguna idealidad, los
valores reales que el saber y experiencia han conceptos expresados y, al mismo tiempo,
elaborado, los humanos, apreciando la gran- anular prejuicios insidiosos que alrededor
deza de la obra, se apresuren a [loner en del idioma internacional Esperanto han fo-
práctica lo que sin conocimiento de cau- mentado los estultos retrógrados, que blan-
sa, f)or un egoísmo injustificable desde un diendo el arma destructora e impertinente
punto de mira libre de preocupación dogmá- de la sátira, intentan profanar lo por ellos
tica, rechazan sistemáticamnente. ignorado.
Uno de los problemas juzgados a priori El templo sólidamente sostenido por fuer-
hasta la fecha y que hoy empieza a dar fru- zas diseminadas por todo el globo, abre sus
tos excelentes en distintos campos en que puertas al transeúnte y le ofrece sus bellezas
ha tenido aplicación, es la cuestión de un desinteresadamente, sin obligarle a renun-
lenguaje internacional, que, adaptándose al ciar a sus inclinaciones peculiares.
espíritu tradicional de los idiomas nacio- La obra que de manos de su egregio au-
nales, cumpla plenamente el oficio de tal, tor recibió una forma tangible y bella es de
sin menoscabo para los nacionalismos que los humanos todos, y a ellos ofrece sus múl-
que como ola arrolladora inundaran este mi- tiples frutos para que la comunidad obtenga
núsculo planeta. de ella una elevación intelectual, que en la
E! movimiento esperantista que lánguida- vida práctica haga resurgir sus beneficiosos
mente siguió su camino durante el reciente resultados.
azote que la humanidad misma se creó, ha Podrá parecerle a cualquier profano que
remontado, vigorosamente, su vuelo pro- la adopción de un medio común de inter-
gresivo, fundando un pueblo internacional, comprensión no merece la pena ni atención
relativamente pequeño, jJtro lo suficiente po- de los que sin él perfectamente pueden dev
tente para que llamara la atención de un ex- envolverse o bien otros fines les preocupan ;
ministro de Instrucción Pública de Francia, concepción raquítica que en su labor funes-
que con g-esto ridículo quiso dejarlo exáni- ta comprime voluntades, anula energías.
me, cerrando el paso al indomable progreso Podríamos resumir sintéticamente de la
con un ingenuo decreto. manera siguiente el fin que encierra el mo-
Las ideas son independientes de toda vo- vtmiemo esperantista : crear un pueblo in-
luntad individual; ellas se abren paso f>eno- ternacional que, despojándose de tas fatídi-
samente si queréis, pero firmes en su mar- cas concepciones de patria e individualidad
cha ascendente, ganan adeptos, vencen obs- que boy lo encierran en un reducido hori-
táculos, inutilizan órdenes emanadas por la mnte, hiciera sentir al unisono las mismas
soberbia : no por entendimientos racionales. ansias de fraternidad humana.
Podrá aceptar o no la Liga de Naciones Considerad objetivamente lo que presume
la adopción del Esperanto, podrán manifes- obtener el relativamente pequeño pueblo j
tarse en favor del idioma internacional, co- decid si no merece la pena de luchar oon él.
mo lo han hecho la Academia para el Pro- de ofrecer su impulso a la palanca que in-
Dfreso de los Ciencias de Francia, distintas tenta derrumbar tanta podredumbre j aca-
Cámaras de Comercio, Internacionales de bar con el chauvinismo y sus satélites.
Obreros, etc., etc., podrá alglín pais intro- El templo de luz deslumbradora abre sus
ducirlo obligatoriamente en sus escuelas co- puertas. Entrad y juzgad.
mo hace algte tiempo ha hecho Albania : S. AUMKICH JOf^É
la acmllla lanzada tiempo ha por el doctor Barcelona.

HcmcM encuadernad» «MU ewjntas oolecdooet dal primer a6o de esta segunda
época de LA REVISTA BLANCA. Las •cnriremo* a i«'y> pmtfM tomo.
3
LA REVISTA BLANCA

LA CUESTIÓN Hecha esa apreciación del bienestar, conside-


DE LA «SOCIEDAD FUTURA" rado desde el punto de mira individualista ea
que se planea esa iniciación, conviene, antes de
No queda duda alguna de que, despu<^s de ir m.-^s lejos, buscar sobre qué bases se han fun-
haber llegado al t<^rmino de ese libro, el lector dado los regímenes que han presidido, hasta
se formula una última pregunta, en los si- aquí, el destino de las agrupaciones sociales.
guientes tírminos. ¿Vosotros, individualistas, Buscarlo no es largo ni difícil. Las civiliza-
no alimentáis alguna concepción, aunque leja- ciones históricas se han fundado siempre en el
na, de una usociedad individualista anarquista", empleo de la autoridad, sobre el ejercicio de la
de un mundo basado en la ausencia de domi- dominación. Ninguna se ha escapado de ello.
nación, de especulación, de explotación, de una Sea desde el punto de vista religioso, político
»oc¡e<lad futura? o económico—Ijien en provecho de una autocra-
A los individunlist.T: Ifs gusta muv poco ha- cia, de^sB torte o de su din.istía ; de un pequefio
blar de una sociedad futura. No solamente es número de privilegudos o beneficiarios de ua
una idea que ha sido explotada y que puede género u otro ; de una casta, hasta de una clase
mantener a un hombre exactamente igual que social (aunque sea en nombre de la mayoría re-
la explotación del Paraíso mantiene al cura, si- lativa o efectiva, de una colectividad humanal.—
no que también tiene un parecido con ese Pa- el fundamento no varía; maestrazgo, domina-
raíso, cuya descripción maravillosa ejerce una ción, coerción. Dominación y explotación, con-
influencia soporífica v entorpecedora a quien es- siderando que ésa es una consecuencia forzada
cucha su relato; hace olvidar la optv^sión, la de aquélla. Dominación intelectual, dominación
tiranía, el servilismo presente ; h.ace desfallecer política y, al propio tjompo, manumisión y des-
la energía, castra la iniciativa. viación en provecho de la autoridad—de »«•
instituciones, de sus sostenedores, de una cate-
goría social o mcmopolizadorcs individuales—de
LOS CONDUCTORES DE ClVILfZ.ACIO- todo lo que se puede captar, coger o arrancar
NES Y LA REALIZACIÓN DE LA FELI- al productor, al trabajador, a más de aquella
CIDAD parte que voluntariamente se le ha acordado
para que no se muera de hambre o para que
Antes de resolver esta cuestión, importa re- sucumba lentamente.
memorar la concepción de la felicidad tal como No se trata de enorgullecerse o alabarse de la
aparece en la tesis, opiniones y proposiciones superioridad de la civilización actual sobre lat
expuestas y present.ndas en las págtnao prece- que ha enterrado. No se trata de más valor in-
dentes. De su* conjunto resulta que, desde el felectual del progreso llevado a efecto, de la»
punto de mira individualista, la felicMad con- libertades adquiridas, i Puras tonterías que no
siste en la posibilidad, para cada cual y para pueden tenerse en pie ante el estudio y el razo-
todos, de "vivir su vida» a su capricho, bajo la namiento ! Las civilizaciones griegas y ronia-
garantía de una inteligencia general que ase- ñas, las pequeñas repúblicas italianas y las ciu-
gure a otro la misma facultad. O que la feHtí- dades del Mediodía de Francia, las villa» an-
d.id consiste, para los asociados y aislados, «tn se-Micas, las comunas francesas y flamencas,
evolucionar y perfeccionarse en todos sentido» para no salir de Europa, han atravesado ípocaa
y direcciones, donde su temperamento, su» opi- donde—según las luces de la época—no cedieroa
niones, sus aspiraciones determinan la unidad nada, desde el punto de vista autonómico J
humana». O. en fin. que la «felicidad reside en cultural, a nueatra» grande» aglomeración-» con-
la aplicación integral del mítodo de libertad». temporáneas ; i muv lejos de ello 1
Explicaciones todas que equivalen lo mismo. Sin duda, las ciudades griegas y romana», laa
repúblicas y comunas de la Edad Media, no co-
(i) Dispuestos a dar a conocer todas la» nocieron ni la imprenta ni los procedimlentoa
tendencias ideológica» que se manifiestan en actuales de la producción mecánica; no ae uti-
el pensamiento de una sociedad sin gobierno, lizaron las fuerza» motrices naturales o artificia-
reproducimos hoy este escrito. saCAdo del li- les de que núA servimos en nuestro» día»; loa
bro «La Iniciación individualista anarquista», conocimientoClitron incontestablemente inferió,
recientemente publicado. Al final darnnot nue»- res. Razón de tni» para reconocer loa result*-
tra opinión sobre este mismo tetna.—N. lU ta K* do» obteniMMitonCes-
30 LA REVISTA BLANCA

Safeemos perfectamente que el imperialismo EL INDIVIDUALI.STA EN RELACIÓN CON


de los Césares, el catolicismo, el poder real ab- LA HUMANIDAD FUTURA
soluto, han representado, en su tiempo, el mis-
mo papel que representan hoy la preponderan- Quede, pues, entendido que el individualista
cia burguesa y el monopolio capitalista, actual- no tiene esperanza en la sociedad futura. Es un
mente en su apogeo, pero es mala fe negar que, ser de actualidad, se da cuenta de que es un
en los mejores tiempos de la historia, se hayan momento de la vida universal v, a ese momento,
concentrado individualidades y colectividades quiere hacerle producir el máximo de resultado
que pueden, con ventaja, rivalizar con las nues- posible. La actividad individualista es un que-
tras. hacer, una realización esencialmente actual. El
Sea como sea, hoy como ayer. la dominación individualista no ignora que el presente es he-
ha sido el único procedimiento a que han recu- redero del pasado, pero también sabe que está
rrido los conductores de civilización para hacer preñado del porvenir. Conoce esos lugares co-
la felicidad de los pueblos e individuos. munes. No es mañana que quiere que el ser
La sumisión es, aun en la hora actual, el individual empiece a abrirse paso en el social,
ijnico medio que se ha ofrecido a los hombres invadiéndolo y comprimiéndolo ; es hoy. en esas
para hacer su felicidad. circunstancias y condiciones de existencia, que
«Someteos», han clamado y claman, porfiada- el individualista quiere librarse de su depen-
mente, ios pontífices y conductores de rebaños dencia.
humanos, los acaparadores del suelo, del alqui- .Seria insensato creer que el individualista lo-
ler y del capitai-especie, los capitanes de indus- gre siempre, en todas sus tentativas, deshacerse
tria y los jefes de escuela. «.Someteos y no pi- del dominio circundante. Sus fracasos son nu-
dáis, no deseéis más allá de aquello que os es merosos. Y es completamente natural, si se tie-
n^ado o concedido por Dio» o sus represen- nen en cuenta las fuerza» de oposición y opre-
tantes, por el príncipe, la ley, la constitución, sión con las cuales ha de chocar. Pero el porve-
sus vicarios y sustitutos. Reprimios en vuestras nir se beneficiará de lo que él adquiera por sí
ideas y en vuestros sentimientos. Ahogad vues- mismo. El individualista sabe que no podrá ex-
tros deseos. .Absteneos.» He ahí dónde descansa plorar toda la selva, pero quedará el sendero
la felicidad. Los curas, los re^es, los legislado- por él abierto, y si sus sucesores lo quieren, no
res, han colocado postes-que lindan el recinto solamente lo mantendrán en buen estado, sino
en cm-o interior se encuentra la felicidad. No que lo ensancharán y prolongarán.
los traspaséis. Conformaos con lo que permite Es mu>- cierto que el individualista es incapaz
la voluntad o el capricho de los amos, los inte- de dibujar todos los detalles del mapa de la
reses de casta o de clase, la decisión de las ma- •thumanidad futuran tal como existirá si se cum.
yorías, hasta la dictadura de las minorías, y se- píen sus aspiraciones o si adquiere todas sus
réis dirfiosos. ¡ Es bien simple ! reivindicaciones. Le es, pues, imposible hacer
Hay, ha habido protestatarios, disidentes, in- obra topográfica; establecer, por ejemplo, la
sumisos. Pero la historia nos demuestra de qué nomenclatura de todos los lugarcjos. villas, ciu-
modo los gobiernos, las mayorías o las mino- dades.TJe las calles de cada localidad, de los
rías dominantes, se han desembarazado de ellos. riadiuelos^ de los torrente», de los caminos veci-
Los procedimientos de anulación y traba nada nale»; de establecer la altitud de todos los pun-
varían a través de los tiempos : tas persecucio- tos algo saliente». Pero, en cambio, le será,posi-
nes, los malos tratos, el destierro, el calabozo, ble prever con certidumbre cuál será la nafura-
tos suplicios, la muerte a largo o breve plazo. , l « a del terreno y para qué culturas será propi-
Poco importa que, a escondida», lo» adheren- '~tÍB, qué materiales se emplearán para elevar los
tes. en apariencia, al régimen soberano, violen edificios y cuáles serán las propiedades del lí-
descaradamente lo» reglamentos y prescripcio- quido que llenará el lecho de lo» ríos de ese
nes que, en su fuero interior, más odien. A los nuevo mundo. Para él la ^humanidad futuran
menos vehemente» de lo» inquietantes, se les ya no es absolutamente fierro ínf<í(»nífa.
echa un hueso a roer, se les concede alguna sa-
tisfacción de apariencia, se le» compra si es me-
nester. A los intransigentes se les elimina vio- LAS DIRECTIVAS
lentamente. La última voz que se levanta e» DE LA «HUMANIDAD FUTURA»
ahogada por grado o por fuerza. El silencio rei-
na entonces. El silencio de la servidumbre, del El individualista está, desde ahora, en situa-
estancamiento, de la uniformidad, la silencio- ción de darse cuenta de las direcciones princi-
•idad del miedo. Cuando no se oye una palabra pales que presidirán la constitución de una nhu-
que moleste en el ejercicio del ^oder, los con- manídad futuran que responda a sus aspiracio-
ductores de civílizadones afirman que los pue- nes. Puede concebir, de ella, un aspecto de con-
blo* y los individuos son felice*.'Éft efecto, para junto. Sabe que no te parecerá en nada al mun-
éñot, sumisión, silencio y felicidad son térmi- do actual, y no porque ciertos detalles hayan
nos sinónimos. sufrido una trantformación o modificación m i s
LA REVISTA BLAM:A 3»

O menos radical, tino porque la mentalidad fít- contratantes, antes de firmarlo; que no podrá
n«ral, la manera usual de comprender la vida, existir contrato alguno «unilateral», es decir,
la forma corriente de concebir los aportamien- obligando a a l ^ i e n a cumplir un servicio o con-
tos y acuerdos de los hombres entre sí, el estado trato que no ha aceptado personal y conscien-
de espíritu particular y universal harán imposi- temente. El individualista sabe que ninguna ma-
ble la existencia de ciertos métodos y el funcio- yordomía económica, política, religiosa u otra,
namiento de ciertas instituciones. que ningún CDnjunto social cualquiera, puede
Así, el individualismo puede afirmar, con cer- obligar a una minoría ni a una sola unidad hu-
tidumbre, que, en la «humanidad futura», no mana a conformarse, contra su voluntad, a sus
podrá haber, nadie tendrá el recurso en ningún decisiones ni arrestos.
caso, del método de autoridad. He ahí un punto He ahí una serie de certidumbres sobre las
establecido, indiscutible, sobre el cual no hay cuales no hav que discutir.
más que hablar. La «humanidad futura», tal como la concibe
Imaginar un «mundo venidero» en el cual los el individualista, se «desarrolla sin estación de
individualistas podrán mo\'erse a su gusto y llegada, sin punto de parada». Es un eterno por-
figurarse que se podrán encontrar, aun en él, venir, evolucionando indefinidamente bajo el
huellas de dominación, de obligación y coerción, impulso de concepciones y realizaciones múlti-
es una cosa sin sentido. ples, continuas v diarias. Una humanidad de
El individualista sabe que en la ««humanidad tipo dinámico, si puede expresarse en esta for-
futura» no habrá lugar a una intervención del ma, ignora las paradas del camino, y si hay pa-
Estado ni para una institución o administración radas o estaciones, que sean del tiempo estric-
gubernamental o social—legislativa, penal o dis- tamente necesario p.ira desmontar aquellos que
ciplinaria ;—tampoco para una intervención cual- quieran hacer una experiencia y que no detenga
quiera en las diferentes modalidades del pensa- a nadie más que a sí mismos.
miento, de la conducta o de la actividad de las La humanidad futura, la «humanidad nueva»
unidades humanas aisladas o asociadas. He ahí como la entienden los individualistas, constituye
otro punto incontestable. un gigantesco palenque donde, desde el punto
El individualista sabe que las relaciones entre de vista del pensamiento, de la costumbre, como
los humanos v los acuerdos que se puedan con- de la técnica, lucharán y se competirán, entre
certar se esLiblccrrán voluntariamente, que los sí, todos los provectos, los planos, las asociacio-
contratos que puedan hacerse se harán sobre un nes, las prácticas de vida im.iginables. Asf será,
objeto y un tiempo determinado y no para siem- en todo momento, el estadio de la evolución del
pre, que podrán ser anulados cuando se quiera globo.
y que no habrá ninguna cláusula ni artículo E. ARMAND
que no haya sido estudiado y discutido por los {Continuará)

Rodando por el mundo

LOS CELOS D E D ' A N N U N Z I O riosa perropativa, D'.Xnnunzio quiso meter-


se fraile. Después rectificó, al ver que nadie
D'Annunzio tiene celos. \ o tiene cclo<< de iba a sacarlo del convento. P e r o ahora de
ninguna mujer. ¡ O h , n o hay temor de que nuevo h a sentido los mordiscos de los celos
tal cosa ocurra ! y del afán de popularidad. A D'Annunzio le
Tiene celos d e Mussolini, de la ploria, la es tan necesario como el pan que come, q u e
fama y la inmortalidad de Ntussolini. D'An- la gente hable de él. V como está el pobre
nunzio hubiera querido ser el Callgula mo- demasiado t r o n a d o para intentar o t r a vez
d e r n o de Italia. D'Annunzio hubiera queiñdo una suerte parecida a la de F i u m e , ha re-
para si los «alalás» de los camisas y almas suelto convertirse en salvaje, selecta condi-
negra», que andan sueltos y sin bozal por ción, que ¿I deshonra con su aplastante vul-
las callea de Italia. garidad.
En vista de que no pudo alcanzar tan glo- ^ ba encerrado en un castillo inexpug-
3» LA REVISTA BLANCA

nmbU y no quiere saber nada del mundo. que le nombren a uno hijo predilecto de 14
Quema sin leer las cartas que se le envian. ó 15 ciudades, amén de héroe nacional e io-
(Estamos seguros que entre las quemadas ternacional.
no se encontrará ni un átomo d^carta nues- ¿Dudas, lector, que mediante estos pn>-
tra. Lo decimos en descargo^K la concien- cedimientos se llegue a tan glorioso finP
cia y para satisfacción de miestros lecto- ¡ Cuan ingenuo eres, si tal duda abrigas I
res.) ¡ Casi merecerlas que te dijesen que eres un
Nosotros, francamente, creemos que la niño y que no eres digno de contarte entre
locura, fin genial de todos los grandes hom- las personas civilizadas !
bres, será la apoteosis obligada del seflor Para que aprendas a comprender y a rein-
Rapagneta. Cierto manicomio calabrés es- tegrarte a la realidad, te presentaremos un
tá ya fweparando una lujosa celda para don honroso ejemplo, recomendándote, de j»-
Cayetano... so, que sientas el justo orgullo y satisfac-
Alguien que puede estar bien informado, ción de pertenecer a la misma o parecida
nos asegura que el director de dicho esta- especie que ese inmenso, incomparable y ex-
blecimiento es amigo de D'Annunzio y sabe celso ejemplo que vamos a presentarte : Pau-
por el propio interesado, que cuando haya lino Uzcudun, leñador vasco, quien, mien-
agotado el truco de la soledad, como agotó tras no se resolvió a ser bruto, fué un infelia
el de la monjeria, explotará el d e l » locura, y cuyos divinos puños han roto una ceja,
que siempre da buenos resultados y abre una costilla, un ojo y la única nariz que te-
camino a profundas elucubraciones. Tan nia, al campeón inglés de boxeo que midió
pronto D'Annunzio sea proclamado loro, sus fuerzas con las <]c quien ha logr;:(lo ser
¡oh, manes de Nictszche y de Maupassant, una perfecta bestia, que elevará el nombre
temblad ! Vuestra locura quedará converti- de España al rango de las naciones cnnlisa-
da a cero, comparada con la geaial, eterna das. I.
y divina del autor de «Las vírgenes de las ¿Dudas aún, lector? ¿No crees en la efi-
rocas». cacia de esta receta ? ¡ No seas pelma, ami-
Mediante este extremo recurso, Cayetano go !
aun espera ver la calva de su rival Mussoli- Dedícate a la provechosa, dignísima e
ni por debajo de la suya... Nosotros tam- ilustre ocupación de hacer chichones al pró-
bién, aunque no sea por medio del mismo jimo—salvo en el caso de que, no contando
procedimiento... con suficiente fuerza bruta, te expongas a
que te los hagan a ti—que sólo ella da la
RECETA PARA SER INSIGNE inmortalidad y perpetúa en bronces impere-
Y FAMOSO cederos los bíceps de gigante, los torsos de
Hércules, las almas de rinoceronte y los ce-
Se procura tener unos bíceps de gigante, rebros de gallina, condiciones imprescindi-
un torso de Hércules, una cabeza de toro, Mes para ser famosos, insignes y felices e«
un alma de rinoceronte y un cerebro de ga- Cita civilizada sociedad.
llina. Se dedica uno a hundir costiUas y a HlPATÍA
aplastar los dientes, los ojos y las narices
de cuantos campeones de boxeo hay en Eu- Si 4«ja it recikir Mta Rerteta tígmm i»
ropa. Hecho lo cual se procura ser bestia *m MiTMponMles. se «rieaderá I|B« M It
en toda la extensión de la palabra — cosa ha %mftmHÍ9 d «BTÍO por falta áe pag«.
que no cuesta mucho trabajo, pues lo urw» Ea CM caso los lectores f>o4ráa cateada
tnie lo otro—y se espera parientemente a directaneatc coa ecta AdaUaiatraciéa.
LA REVISTA BLANCA 33

Federico Urales

El último Quijote
N o v e l a s o c i a l de
l u c h a s , aventuras
(Esta es la obra de un hombre
- - y amores - - que ha puesto en ella su alma.)

(Continuación)

Además, ¿para qué queréis ser ricos? Esas ja a sus fechorías. Salvó a Luis el no tener
joyas y ese dinero no os darán lu felicidad riqueza alguna y el desinterés y el valor coa
que en él buscáis. No os la darán, porque que obraba siempre.
ella habría de estar en vosotros y no en la He aquí cómo se portaba en los días de
riqueza, y no est.'i en vosotros la felicidad, botín y de peligro :
porque tenéis ti alma infeliz. F.so que o s Cortaban k>s niílcs del ferrocarril un ki-
cuelga del pecho y eso que estáis mastican- lómetro más ab.TJo de alí,^ún guardabarre-
do y eso que estáis jugímdo y lo que estáis ra ; luego decían al guarda lo que hablan he-
bebiendo «>s tendrán siempre ¡ siempre ! su- cho y el peligro que corrían los viajeros del
jetos a alguna desgracia. Robar f)or guar- tren expreso que estaba al llegar, si no lo
dar es de villanos. Ix> hacen totlos los mer- paraba delante de su casilla ; el guarda du-
caderes, aunque vadeando las leyes y algu- daba ; era menester [K>nderarle las victi-
nas veces amparándose en ellas. Vosotros mas que por su culpa se pr<xlucirlan ; al fin
no deberíais hacer lo que los mercaderes, el guarda cedía. Los salteadores se oculta
porque ellos tienen la costumbre y la ley de ban a uno v a otro lado de la vía ; parado
su parte y vosotros las tenéis contra, pero el tren, salían de repente de su escondrijo.
ni a los que roban Icgalmente ni a los que Si el convoy llevaba escolta y ella ofrecía
lo hacen fuera de la ley, con el dinero no alguna resistencia, Luis se hallaba siempre
adquirirán nada esencial ni fundamental a entre los que la sostenían ; vencida, des-
la viíla... pués de un corto tiroteo, la cuadrilla empe-
— Ese lio está más loco que una c a b r a - zaba a desbalijar maletines y a cachear per-
sonas. Luis se sentaba |iensativo y triste al
murmuró uno por lo bajo.
lado de la vía. Alguna que otra mujer, des-
Otro repuso :
de las ventanillas de los coches, le miraba
— Creíamos reunimos alrededor de un
con horror. Cuando la tijíeración estaba he-
trompa y nos hemos reuniílo alrededor j\e
cha, Luis recorría el tren para enterarse de
un flautín. si se habla cometido algún atropello pertMV
Luis, notando que sus palabras no eran nal y ponerle remedio, si se habla cometido,
comprendidas ni apreciadas ni siquiera .es- después de pedir jierdones y dar excusas.
cuchadas, calló y se alejó a pensar en la in- Un día, al fiCcorrcr el tren, Luis se en-
justicia que habla rometitlo, aban<ionando, contró llorando a una señora que ocultaba
por gentp que tan ¡xtro valla, el valor mo- el rostro con un fino pafluelo dr seda y ade-
ral y físico que representaba la abnegada y más algo con sus faldas. Luis la pregruntó
bella Diocesilla. el motivo de sus Ligrimas; la señora no
L'n día, qne, como otros. IM'\% se separó contestó ni descubrió su rostro. Luis quiso
de su cuadrilla para ver si en la soledad ali- saber qué ocultaba con tanto dcsa.sosiego v
mentaba las ilusiones que de nuevo il>a per- cuidado, y la señora exclamó :
diendo, lo<» suyo» discutieron si se habla o - i Por piedad, señor, no me la robe us-
no de eliminar a un capitán que sobre no twl ; no me la secuestre usted ! Vo le daré.
•epitanear nada, ponía escrúpulos de mon-
34 LA REVISTA BLANCA

si no me la quita, una sortija que, por ser dirigiéndose a la madre de aquel serafín—
sus... compañeros... tan... tan... honra<los, son los que mejor comprenden de quiénes
no me la han encontrado. han de apartarse y de quiénes pueden reci-
Y volviéndose de espaldas, se sacó una bir ternuras. No, no, niña hermosa—la dijo
sortija de grandísimo valor, exclamando : acariciándola ; — las niñas, cuando tienen
—Es mi anillo de boda. madre como la tuya, a su lado están mejor
—Pero bien—observó Luis,—¿qué puedo que en parte alguna.
quitarle )o? V la dio otro beso.
Y la señora mostró a Luis una niña co- A la madre le pareció que Luis tenía hu-
mo de cuatro años de rostro supremo ; la medecidos los ojos.
madre era también muy hermosa, hija de El bandido descendió del coche ; la seño-
una malagfueña y de un inglés. ra asomó a la ventanilla a su hijita.
—^¡ No le haga usted daño !—exclamaba —¡ .Adiós! — la dijo Luis, ya desde el
sin cesar la desconsolada señora, a quien suelo.
hablan dicho algunos de sus compañeros de La niña, con la manecita, le decía adiós.
viaje que aquellos bandidos se llevaban a los El bandido Ic tiró besos mientras se aleja-
niños para pedir, luego, crecidas sumas por ba con los suyos.
su rescate. Los viajeros, olvidándose del susto y del
—Déme el anillo—dijo Luis. robo, miraban, sorprendidos, cómo se des-
La señora le dio el anillo. pedían una nifta de rizos dorados y un ban-
—Ahora déme la mano—continuó dicien- dido de fama cruel.
do el bandido,—que este anillo en ningún Luis, entre los suyos, la iba ganando
sitio estará mejor que en la fina mano de de valiente de día en día. Nuestro héroe ha-
usted. bía recomendado, a su cuadrilla, ya desde
La seftora miró a Luis y alat^ó la mano el principio, que no se molestase a las mu-
y luego de haberle colocado el anillo antes jeres ni a los niftos y que no se matara más
oculto en tan blanco y bello sitio, levantó a que en defensa propia, y uno de aquellos
la niña en sus brazos y la dio on bes» desgraciados mató sin necesidad y atrope-
—Como ésta debe ser la mía—murmuró, llo brutalmente a una mujer.
—y como ésta debe ser también bella... Luis, que era muy valiente por ser muy
Y la besó otra vez, depositándola dulce- bueno, sencillo y nada fanfarrón, echó en
mente, tiernamente, en el regazo de su ma- cara al vándalo su mal proceder, y como el
dre. asesino levantara la voz y aun hiciera ade-
—Que la vea usted mayor, seflora—dijo mán de sacar un arma. Luis fué más listo
Luis,—y que sea ella feliz, que siéndolo su y le mató de un tiro. Desde aquel momento,
hija, por lo mucho que usted la quiere, lo los otros lo miraron con más respeto, por-
será osted también, que es lo que yo en que cierta clase de hombres se someten fá-
verdad deseo. cilmente a uno que les domine por su va-
La seAora miró de nuevo a Luis y un po- lor. Pero aquellos no eran los procedimien-
co animada se atrevió a decir : tos, de Luis, y si ios habla usado, fué por
—¿Y es usted el famoso bandido a quien comprender que eran los únicos que podían
Daman «el Arquitecto*? sostenerle entre aquella gente.
Lots contestó: Luis, no obstante, no se sentia bien. De
Señora, yo soy un desgraciado a quien nuevo, como decimos, el pesimismo invadió
la maldad de los demás ha convertido en su ánimo y de nuevo se le cerró el horizon-
bandido. Y soy tan bueno, que no he podido te de la vida.
ser malo, ni aun después de tener tantos —¿Dónde están los hombres? — se pre-
motivas fMira serlo. guntaba.—¿ En qué clase, en qué coodici«'>n,
La ñifla miraba al particular bandido, son- en qué idea?
riendo. Ante tales dudas, mlfíwu» dias estuvo sin
—¿Te quieres venir conmigo? — le pre- saber qué camino seguir. Si hacerse matar
guntó Luis. por los stfvoa; si presentarse para que lo
—t Si!—contestó la nifta, alai^ándoie los matanm o si huir para unirse a la hermosa
waaoa. DioceaiBa, la única persona que le compren-
—Bsoa ángeles— exclamó el arquitecto, día y que le qoerfa y aun para cuinprender-
LA REVISTA BLANCA 35

le y quererle habla de ser la de más valor Cuando las sociedades hayan abierto, de
moral y físico que existía sobre la tierra. par en par, las puertas al porvenir, abolien-
En aquel momento era el amor que por do los pecados y los delitos, pensando que
él sentía la angelical criatura, lo único que nada de cuanto se les ocurre a los hombres,
conservaba a Luis i n la creencia de que re- sanos de cuerpo y de alma, puede ser pe-
presentaba un valor personal. Sin el «jucrcr nable ni [lerseguible, dejarán de producirse
de la Uiíxcsill.i, Luis hubiera perdido toda estas vidas superiores que tienen muertes
esperanza en sí mismo o hubiera dudado tr.ígicas por no potierse adaptar al patrón
hasta de i|ue tuviese al¡,'ún mérito. Mxial a causa de un exceso de idealidad y
—Cuando ella me quiere — pensaba, — de acción, a pesar de que es exceso sólo en
es que valj^'o algo, es que soy algo, a pesar un munilo de acción y de idealismo mengua-
<le que los demás no me hagan caso. Ella, damenle cerrado.
por su hermosura moral y física, lia sido so- Ante tales dudas y dilemas, Luis sólo veía
1¡( itada por toda clase de hombres : ricos, claro una cosa : (jue aquello no iX)dia conti-
pobres, viejos, jóvenes, y sin embargo a to- nuar, qvie su vida no podía seguir estando
dos me ha preferido, y como es inteligente, en reUu ion con la de aiiuella gente y que
sensible y ética, razonable es que yo crea era preciso tomar una determinación en sen-
que reúno alguna condición, a p<'s;ir de que tido contrario.
la actitud que guard.-m l:is otras personas Tan pronto el gobierno supo que se habla
para conmigo pudiera hacerme sospechar levantado una partida capitaneada por Luis,
lo contrario. el Arquitecto fugado de presidio, entre las
\ esta comparación sobre el trato que re- provincias del centro y sur de España y que
cibía de aquella mujer extraordinariamente aquel levantamiento habla encontrado pe-
superior a todo el mundo, con el que le da- queños ecos en Aragón, Cataluña y Provin-
ba la scxricdad, le salvó de ese nuevo ata- cias Vascongadas, decidió descongestionar
que de pesimismo y le dio alientos para con- las grandes capitales para poder dedi-
tinuar amando y defendiendo su vida, que car alguna fuerza en persecución de los in-
había de ser para quién tanto la mereiia y surrectos, a quienes calificó, para mejor éxi-
la deseaba, por ser la única persona que la to de su plan : a los <ie Cataluña y Vascon-
tenia en algo. gadas, de separatistas, y a los de Aragón y
No obstante, Luis se había equivocado Castilla, de bandidos.
una vez más, o mejor, una vez más se había Sabia el gobierno que en contra suya ha-
dejado vencer por sus afanes de aventuras y bla mucha opunión entre el pueblo y no le
de luchas en pos de la justicia social. Con convenía dejar con pocas fuerzas las capi-
hombres todo principios, no se podía hacer tales, por temor de que el descontento se
nada de provecho, pero con hombres sin manifestara violentamente y cundiera. Por
principios se podía hacer menos. El exceso esta razón hubo de ser más lenta la perse-
de doctrina es fácil que mate la acción, pe- cución contra Luis y los suyos, y ello dio lu-
ro la acción, sin doctrina, resultará siempre gar a que la partida tuviera tiempo de co-
una mala acción. meter varios asaltos a trenes expresos, con-
El exceso de acción de Don Alonso de ventos y abadías tenidas por adineradas.
Quijano el Bueno echaba a perder todos Perseguidas constantemente, pronto fue-
sus actos. Resultaba la suya ima acción y ron disucltas y destniidas las partidas de
un sacriicio inútiles. £1 exceso de materia- Catalufia, Aragón y Vascongadas, y cuando
lismo en su escudero enervaba por comple- sólo quedaba la del «Arquitecto» y tuvo el
to sus bracos y su cerebro. gobierno la confianza de que el movimiento
La falta de este equilibrio entre el ideal, seria sofocado si obraba con rapidez, deci-
la acción y el medio, convierte a muchos hé- dió acabar pronto con la cuadrilla de Luis,
roes en inadaptables y los lleva a la muerte porque cada dia que pasaba, estando los
Irigica en una.^ sociedades de pro^^rama y ánimos tal como estaban contra el gobierno
de patrón a medida. Esto es : en unas socie- por su mala administración, su justicia ca-
dades que no tienen conciencia de que están ciquil y su reacción política, era un nuevo
en estado constituyente, como está el mismo peligro.
hombre, como está la misma tierra, cofno L*>* de Ltiíil hablan ya tenido algún en-
e s l i el universo todo. cuentro con Itp fuerza, pero como operaban
LA REVISTA BLAKCA

bien armados, en paraje abrupto, apoyados Luis cogió su rifle y se colocó en el sitio de
por los mismos aldeanos y cortijeros y eran mayor peligro, delante de los suyos y dis-
gente aguerrida, que conocía la sierra pal- parando sin cesar, siempre a pecho descu-
mo a palmo, pudieron escapar de las esca- bierto, esperando la bala con ganas de mo-
ramuzas sin grandes quebrantos y en algu- rir.
nas ocasiones saliendo victoriosos del com- ¿Que si se acordaba de la Diocesilla? Co-
bate. mo los creyentes se acuerdan de su Dios en
Pero la partida de Luis cada día era me- la hora de la muerte, se acordaba Luis de
nos numerosa, no porque fueran sus indivi- ella ; pero arrepentido y avergonzado de ha-
duos presos, heridos o muertos, sino {jor- berla posjjuesto a tanta quimera loca y a
que huían del fieligro que veían venir con tanta ruindad.
el dinero que al principio se habían agencia- La bala que Luis esp>eraba con anhelo y
do. rabia llegó al fin, pero no del enemigo que
Además, Luis notó que cundía el des- tenía delante, sino del que tenía detrás. Le
aliento y el desconcierto entre los suyos, entró por la espalda y le salió por el pecho,
porque perseguidos sin cesar, apenas podían ¡jerforándole el pulmón izquierdo.
detenerse en parle alguna y desde luego les Luis, al sentirse herido, volvió la espalda
era imposible organizar ningún golpe de y arrojó un escupinazo en dirección a los su-
mano. yos.
Lo único que hicieron fué correrse más A nadie vio; estaban escondidos, esperan-
hacia el sur, cruzando la provincia de Cór- do que subiese la fuerza para entregar muer-
doba sin ser molestados. to o herido a su jefe. Era lo convenido.
A oídos de Luis llegó la noticia de que en- Luis se apoyó en el tronco de una encina
tre los suyos se había hablado de presenta- y desde allí continuó disparando contra los
ción «lectiva, si se les prometía *l perdón. suyos. Luego sus rodillas se doblaron y cayó
Luis, que deseaba también acabar aquella exclamMdo:
aventura que no daba gloria ni honra, les —¡ Perdón, Diocesilla, perdón !
dijo que el perdón era muy diffcil de obte-
ner, pero que podía disolverse la partida y
XUI
algunos, si no todos, se escafMirían. Nues-
tro héroe continuaba engaAándose. Los La dicha de ser hombre
amos de quienes les perseguían, a quién no
habían de perdonar nunca era al hombre A los tres días de haberse ausentado Luis,
bueno que por ideal combatía sus intereses ; ya la Diocesilla quería ir en su busca. Lo
pero sí haMan de perdonar a los que, por impidfCton el tío Juan y su mujer que, com-
mal corazón, eran un peligro para las exis- prendlMMo la temeridad del propósito, tan-
tencias. to pOt \» situación difícil de la bella mucha-
Sin dar seflales de vida, por unos días, la cha, tomo por ignorar el paradero del infe-
partida de Luis y sin saber nada de ella, liz caballista, hiciéronle ver que corría peli-
aunque sospechando que baria su aparición gro de ser detenida sin ninguna probabilidad
de un día a otro en otras provincias, acordó ét encontrar a su amante. Pero tan pronto
el gobierno, como otro recurso para acabar kJ8 periódicos hablaron de Luis y dejaron en-
con aquel estado de intranquilidad y sobre- trever por donde operaba, con los suyos, la
salto k> mis pronto posible, ofrecer cincuen- Diocesilla insistió en su cmpeíto, defendién-
ta mil pesetas y el indulto a quien de la par- dolo con estas palabras :
tida entregara muerto o prisionero a Luis —Me quiere tanto Luis, que si logro dar
y aun el indulto a toda la cuadrilla, si se con él. sólo por librarme del peligro que de-
•ometian y entregaban vivo al jefe. be correr, se marchará conmigo.
Al saberlo Luis se sonrió tristemente y se Probablemente las cosas hubiesen pesado
lo dijo a los sayos. Va lo sabían y ya habían tal como la hermosa doncella decía, sin per-
acordado presentarse y entregar a Luis a juicio de volver Luis a las andadas, según
ía primera ocasión. Sospecháodolo el des- los deseogaAos que en aquel momento hu-
graciado héroe, resolvió e«Í*par aquella biese recibido de la gente que ae le había jun-
rnáaia» noche; pero a poco V centinela dio tado.
k iroa de alerta y sonó el jlfimír disparo. (Contímiat^
r « i l . . . . r^^Hraa t^SXA • A M I M . 4C. TdM. rrcí A. — Banvlou
LA REVISTA BtANCA' 37

portar un bledo las grandiosidades públicas >


Por dondequiera todo lo público, por huello y magnifico y gigan-
tesco que sea, siempre y cuando lo privado, lo
que DaydiSa.a particular, lo ¡ndi\ñdual continúe siendo para
< líos, tan parro, tnn miserable y tan primitivo.
Por dondequiera que sea, notase al punto. F. BARTHF.
el contraste entre la superabundancia y la pe-
nuria, entre la prodigalidad y la restricción, en-
tre lo voluminoso y fantástico y lo mezquin'»
y microscópico, entre lo superfluo y lo necesa-
rio ; pletórico lo primero, escasísimo y mísero
A los trabajadores
lo segundo. , de todos los países
Ascendiendo por la falda de Montjuich—hoy
transformada en pabellones, estadios, aveni- lil i'Bureau administrativo de la Asociación
das, jardines uversallescos" y paseos «•elíse^is" Internacional de los Trabajadores» considera de
-^penetré en el pabellón del «Arte Moderno», su deber atraer la atención de las organizacio-
núm. 2, de la tan pregonada iiExposición de nes adheridas y del proletariado revolucionario
Barcelona», y ante tamaña capacidad, estéril e íle todos los países sobre el Tercer Congreao
insolente, pensé en las innúmeras familias que «le la Internacional Sindical Roja, celebrado en
carecen de albergue en esta Barcelona ros- Moscou. En ese congreso fueron adoptadas re-
mopolita y demasiado^ «mixta». soluciones que pueden significar un peligro pa-
Dos vastos pabellones que miden unos 5,5"" ra el movimiento obrero revolucionario intw-
metros cuadrados de superficie cada uno, con nacional,. si no nos prcx-enimos oportunamente
una inmensa capacidad atmosférica, podrían re- para la defensa. La táctica de la I. S. R. en
partirse en unas 110 habitaciones espaciosas, su primer y segundo congreso, era calculada
de una superficie de 100 metros cuadrados ca- para la atracción del movimiento obrero liber-
da una, haciendo un mejor papel que boste- tario, pero el tercer congreso ha seftalado una
zando y enseñando sus amplias y vacuas ontr.i- nueva dirección : el anarquismo sindieaHstm 4»'
ñas decoradas y pintadas, a los transeúntes. he str combatido sin tregua, reposo m fieimi.
En tomo a los pabetlone». los «parterres», Simultárieamente se busca bajo la palabra <ie
Ins jardines y lo» bosquecillos. poblados de una orden del i<Frente único» un acertamiento al
vegetación lujuriosa y sedienta, absorbe una movimiento obrero reformista y una unión con
enorme cantidad de hectolitros de agua pota- los amsterdamianos reformistas, que haata al»-
ble, en tanto en barracas y albergues obreros ra eran considerados como los traidorea del
escasea tanto este Kquido tan elemental comn movimiento obrero por los mismo» comunistas.
precioso. La nueva táctica de la Internacional Slndi-
Os he de afirmar, amigos lectores, que se me r.il Roja es, pues: LUCHA CONTRA EL
indigestó al instante el paseo por los j.irdine* ANARQUISMO SINDICALISTA Y FUSIÓN
de la Exposición, que se me parecieron ipio CON LOS REFORMISTAS.
foflo. como njardines del suplicion, mejor que La lucha contra el anarquismo-sindicaltaU
como jardines versallesco*, paradi«facns «> edé- e« una lucha contra la «Asociación Inlema-
nicos. iional de lo» Trabajadores». En el manifietto
Pens^ por diesmüésima vei en la eterna con- del tercer congreso de la Internacional Sindical
tradicción, en el sempiterno sarcasmo, en el Roja contra el terror blanco, no »e retrocede
incesante contraste entre In indispensable es- ante esta» palabra* : «El terror blanco enoMB-
casísimo V k) superfluo elefantfaco y engafka- ira en lc« sociatdemócratas y también «n lo»
dor. anarco-reformistas de todo» fo» pafsec fieké^
Y pot diezmilésimn wt pensé en lo inútil » aliados.» Eso lo dicen gentes qu« deboi su
ridículo, en lo insultante y revoltante del lujo, existencia a los dineros del Gobierno ruao, un
del arte, del esparcimiento, sola», belleta y gobierno que realiza en el propio* país una lu-
Indo lo que ^xtrrA'xt mientras carezca de lo mí» cha de exterminio contra todo movit(ilento re-
indispensable y de lo más prosaico, una parte volucionario y socialista, que tiene sobre la
de la humanidad, mieotras los estómagna de ctincWnda ta matanza de millare» de marinero*
muchos estén vados, sus alma* atribulada* por de CrQn»tadt, que concierta tratado* con d
la *itt|Mción económica y sus fatnillaa carescan fascismo italiano y recibe pompoaamente «n
de albergue, de vestidos, de pan y de otro* Moscou al embajador de Muasolini.
elemento* neoewrior, estrictamente' neoesarioa La política exterior del gobierno ruso cr«6
para llenar las printeras v mAs elementales ne- dos iVgano», primero la Internacional «miu-
cMidadea de la vida. nisia. por medio de la cual obra en los parti-
Y por diennilMma vct pens^ en qoe a los dos políticos parlamentarios y «cgundo la In-
mcnesteroKMi. a loi desposeidos, le* Mx Im- ternacional Sindical Roja, por la cual act^a
3« LA nVlSTA «tAMCA

Vobre el movimiento obrero de todos io< paise*. debe ser aumentado y se proveerá según la
La dependencia de los sindicatoc rusos al go- necesidad a la aifióón de nuevos periódicos y
bierno es nuevamente demostrada por el hecho revistas.
de que Tomski.^l secretario general de los 2." Todas las publicadones de la I. S. R.
sindicatos rusos, fué enviado por el gobierno deben ser enviadas a los países de la América
ruso como delegado a Londres, donde confe- latina en idioma espaAol y será editado en el
renció sobre un empréstito a 'Rusia. Y el mis- lugar mismo un boletín mensual en espaAol
mo Tomski, un lacayo del gobierno, se prp- con una parte especial dedicada a los países
üenta en el tercer congreso de la Internacional de la América latina.
Sindical Roja y habla en nombre de los sin- 3." Deben ser realizados esfuerzo» para
dicatos rusos, que no son organizaciones de adherir a la Federación Obrera del Perú a la
lucha de clases, sino instituciones gobernativas, 1. S. 1^. y para unir todos los organismos
en l/is cuales son descontadas, a '.os miembros, sindicales del Brasil en una' federación obrera
tas cuotas de sus salarios y toda tendencia li- nacional.
bertaria es oprimida. Mientras el libre derecho 4.* La actividad entre los obreros del trans-
de coalición no sea restablecido en Rusia para porte, que tienen en sus manos las comuni-
todo el proletariado, no se puede hablar allí caciones entre ios diversos países, debe ser más
de un movimiento sindical revolucionario. intensiva, dedicando la atención principal a
El tercer congreso de la I. S. R. ha pres- las federaciones obreras del Transpone de Ve-
cr¡t4i a sus adeptos de qué forma debe ser ra-Cruz y de Buenos A'n-es.n
cnnbatyo el anarquismo-sindicalista. El espa- ¡ Camarades de Améijica del Sur! Se quiere
ñol Maurin declaró quet introducir también, gracias a los rublos rusos,
"La ejqjeriencia en Espafta le ha convencido en vuestro movimiento obrero libertario la es-
de qiie la ludia contra el anarquismo-sindica- cisión y la corrupción. Se uniré al prt^ariado
lista es una condición previa necesaria.» de América del Sur con el método leniniano
EA la resoludón sobre la misióa de los adep- del süendamiento de la verdad, al carro del
.feoa a la Internacional Sindical Roja en los capitalismo de Estado y del imperialismo ruso.
países isscandtoavos se exige : Estamos convencidos que esos funestos méto-
.'•CanAattr a loa jales anarquistas-simUcalis- dos, que llevaron en Rusia a un despotisato
laa, acusarles de traidoras a la causa da los fojo y a un completo amordaaamiento del pro-
trri>a}adof«s y hacer tado lo ponble para arran- letariado, qua tuvo por consecuencia en Euro-
car de sus manos la dirección de los sindi- pa una completa deacomposiaón del movimien-
to obrero, serán justamente apreciados por vos-
Sabae los países sudamericanos se dice «a otros y que cerraiéia susslres coraaones y vue»'
um fttsoiución: tras puertea a la im«aiÍB -bolcliaviki de que
«Que aW los aoarquistas, a consecueoda de se pretaoda liácsroa vfctimas mediante imer-
la teftianda tra&ional de Framáa y de Es- veadoaaa j oomipdoaaa.
pata jareen tm indajo domioaate Paro ac- •—•"*^'-'•••'••" -|-
ttialnaMe se encu«itra el anan|Uismo en una Berlín, sepúenbte 1904.
' ,<cri^ lalaraa. Sua adaptos, conscientes de ta
1 Íalir»rt»inajdart 4e sw asfuerxos, ««aron uo
fcaaü 4Mú» cao loa aattríllos con el propóéto
4B ludiar contra la adhcnón a cualqirfera de
1M Ifilamacioiíalaa aiaificales existoites.s
El deber del Sindicato
Itsapiifi de ser atacados nuestros cantaradas Dedamofl qua ua hombre no puede dar más
«la «aa aaaaera caluauíioaa, se tnta un plan de s( qua d producto total de sus fueixaa.
aobm el aMtdo cómo en el ftrturo debe traba- Pues Wea. Si cxaminamoa uno a uno todos
.jarsa aa Aaaárica del Sur con et lUfMro dal Go- loa. hoiabrsa, as dsdr, loa obreros de nuestras
n tlsraa msa. extraMo a la explotada clase otoe- ofganiíaclnoas, sacaramoa la consecuencia que
^ lia a q H 'pala. Ea ese pún sa Ise: el aowata y mieva por danto carecen de cul-
r«La l^tesócia de los anarquistas hay que tura fcaeral y 4a owAia deattfcoa; no sólo
(eMrftdkla amarlalnninln a que no existe prensa en aqiwllss deodaa que intuyan de una na-
, «onaaiita y e« caasblo tos países latines de aera diracta aa al deaarrotlo da las factiltades
Ámdrir» son inundadoa «m literatura aaar- mcmalka, siao taanMén ao aquellas otras tan
' iiaktaí, «dkada tanto en gspa*a como aa lo- f MoÉaarlas a la profesión da cada
^ j a r alsnio. En ooMldaradda a todas estas dr-
aiwstiinfias. d tercer raograao da la lirtsma- Colotado al abren al coatacto de la vida
-• alMMi fia<rrí i U ^ icsadve to sigaiantc: modana, «««da su profimda igaocanda y, por
« .y>iA** La .ptanaa da loa partidtfloa de la to tanto, escasa praocupadóa por laa mevas
•'hfíL S. qm ^mmm en la América latfaa da- nscssidadsa. Sa ha iMsoiado y aa intenta «co-
cualitativaaMiMa, su tt^ aMdarto a loa prlariphíe qpta iaibrmao laa di-
LA REVISTA BUNCA 39

de respetar a los demás semejantes, hace falta


ferentes escuelas tocialittas por medio de pro-
una cultura y educación que Ijoy día—hay que
cedimientos eipeclales; pero loi resultado* son
meK{uinos, contrarios a nuestras propósitos y confesarlo con franqueza—no se adquiere en
nuestrO Sindicato no logra armonizar, de una los centros obreros; es decir: los Smdicatos
manera absoluta, el fin y los medios conforme no están en condiciones de educar a los tra-
los sentimientos de los elementos sociales de bajadores. ,
gran valía exigen. Hov día los obreros no conocen el vínculo
No fueron pocos los defectos eliminados, pero del agregado social, ese espíritu solidario que
han surgido otros de gran bulto que las mul- une entre sí a todos los humanos, ese trato
titudes condenan y que los llamados a ello humano entre seres de la misma raza.
tienen que evitar pero de una manera rápida. El Sindicato no fija normas de conducta m-
Es cierto que no todos los defectos han t'Ao dividual, no reconoce al hombre aislado, y aun-
previstos por los propagandistas, pero vigilan- que a éste le falte la libertad le basta con que
te la sociología se afana por amoldar el obrero se lesione la libertad colectiva.
a las necesidades que el moderno espíritu de La consecuencia de semejante educación so-
asociación promueve.. cietaria la palpamos todos, y como parece que
Claro esti que esta cuestión, que ha pre- se pretende seguir el mismo camino, es por
ocupado siglo» a la ciencia, no será resuelta lo que nosotros defendemos nuestra tesis que
de golpe y porrazo y de una manera definitiva. se reduce al siguiente
Y sobre todo preocupándonos tan foco del re- RESUMEN .
sultado final, lejano e hipotético, y preocupán- Los centros obreros, y en su consecuencia
donos tanto de los intereses de momento. Por lo» Sindicatos, deben de emplear la mayor par-
esta razón se halla justificada la reforma de te de su actividad a la educación y cultura de
procedimientos para el Sindicato que nosotros
los coasociados, a cuyo fin procurarán el es-
defendemos.
tablecimiento de escuelas diurnas para los hi-
El régimen societario debe seguir las mu-
jos de los trabajadores, clases nocturnas para
danzas de los sistemas de las nuevas ciencias los trabajadores adultos y, en general, esUble-
de sociología y armonizar los resultados al cerán centros de cultura dentífico-sodal Ul
desarrollo de la influencia del progreso. como ateneos, círculos de estudios sodales, ele.
• • • Asimismo procurarán que las grandes indus-
Los defectos societarios de nuestra organi- trias establezcan en sus establedmientoa « « ^
zación dependen de la ignorancia general de los las leóñco-prácticas para aprendices, «J^íl
trabajadores y de la mala interpretación, por de esta manera que d niflo supla al peOtt y,
parte de los propagandistas, de las ideas filo- a la ^ , se haga obrero y un hombre como
sáficas reinantes. los tiempos y tas circunstandas etójan.
El tdeal que inspiró la obra de la revoludón ' EsU es la única manera que tiene el puesio
nua fué la etnancipadón dd pueblo de la ti- obrero de educar a sus hijos, y poí lo tanto,
ranta zarista (no la emandpadón total dd pro- de creer hombres. ^-_,
letariado, entiéndase bien), sufidente por s( Todo hombre, por regla general, se afana
•olo para asegurar, en principio, la reorgsnl- por sus hijos mis que por sí mismo, p » " »~
s*dóo sodaL ftro en Rusia como «i Elpafia obreros deben afanarse por sus hijos, los tifOB
(dtamos a Rusia como caso especial y prAo- del pueblo, más que por sí propios. ^ .-
tico) o como en cualquier oth> pafs que no se Por esta drcunstanda o necesidadjpwW»
haOe en condidones de r^rganitadón sodal padre siente hada sus hijos, es P « J Í ' ' ~ !!T
*^>Ua, ocurrió y ocurre lo que irremlsiblemen- trabajadores ddien dé mhrar m*V¡!**'* " "
• te tenia que suceder: que después de verter común que al egoísmo momentáneo. ^^^
tanta sangre, liay que empezar a educar a tos Hay otra drcunsUoda en í«*of J f . « " ^
trabaiadotas,. « ünstraries para que puedan tesis que h- tiempo -«•«* un Wó¡»fe: « i .
*^*|^4araa a laa nuevas necesidades dd nuevo hombre, cada pueblo o cada Sindicato ttene
<^l^n«n. Es dedr, que lo que pudo hacerse «>lamente aqudlo que se mere*. iQ^ P»«de
fyv, te esperó a maflana y se derramó sangre merecer hoy día nuestra « g ' ^ « ' * « V . _
ioMlmeat». ' Hágase lo que humanamehte se p«»eda por
P* «nlormldad con nuestros principias, d e d u S T l o s J3ba]ado,« y por I n ^ j j r j tm
"«Mncnto, la base de nuestl^o Sindicato, ha hijos, qua lo demás vendrí por « « j j " ^ «?•
I SLf """P'to que cada cual debe tener a mo «¿iplemento directo de la ^^>^ ^
la libaitad At todos y cada uno de sus same- cada coal. O en otros términos: cumpla el
Sindicato su humana misión y, cumplida ésts,
B»a tecoQocir «sts derecho qye todo hon»- jesaparaccrá por Innecesario.
bre tímim da Mr saipatado, «n todos loe órde- Q^l,^ FUINANDO LUMNRU.
nes di la vida, y «| 4absr que tiene asimi«no

*• *
'•ivr
40 LA KEVISTA BLAMCA

Notas administrativas
Gerona, B. R. Recibidas 3 ptas. par conduc- Pelachs. — AirudcóUar, R. G. O. ídem 15 pe-
to de H. — Monlalaire, J. P. ídem 14 ptas. — setas. — Baracaldo, F. G. ídem 40 ptas. Es-
' Utrera, J. P. ídem 5 ptas. En t\ núm. 31 acu- cribí. — Tolosa, Colomo. ídem 12*75 P^^*- —
samos recibo de las otras 5 ptas. — Rubi, E. Manresa. Vivas. ídem 3 ptas. — Esplugas 4e
N. Ídem 42 pías. Para quedar pagado el 31 y Francoli, J. B. ídem 19 ptas., que distribuyo.
tomo Revista faltan 50 céntimos. — Palma de .Serví la suscripción nueva cuyo trimestre ter-
Mallorca. Gelabert. ídem 22 ptas. ; de ellas, minará el núm. 37. Las dos suscripciones pa-
7 ptas de J. T. de Chert. Envié lo que pe- gadas ahora terminan el 15 de octubre.—Deus-
días y una nota de J. S., de Beziers. — Betiers. to, S. P. A. ídem 10 ptas. Envié las 5 Revis-
Julián. ídem 10 francos. Envié uRenacer». Tu tas. — Slonlüla, V. C. J. Envié loí libros que
.cuenta irá. — La Coruña, J. S. ídem lo ptas. faltaban. — Hieres, ]. M. Envié los libros. —
' — Tarrasa, A. B. ídem 70 ptas. de suscrip- Bilbao, H. A. Envié uReriacer», que cargo al
ción. — Vinarot, Adell. ídem 4*80 ptas. — G. Superación. — Palomos, P. V. Envié «iRe-
Salt, C. F. ídem 16*75 P'^'- Servida suscrip- nacer». — Valverde del Camino, "I. C. Servida
1 ción trimestre pagado. — ¿ufre, A. R. ídem suscripción. — Cwlro del Rio, J. D. Envié pa-
15 ptas. Envío libro. — Malgrat, J. R. ídem quete de «Renaceru. — Denia, P. B. Aumenté
12 ptas. Pagado semestre que fine en enero nueve Revistas desde el núm. 32. — Málaga.
' práximo. — Síasroig, G. Vida Nueva. ídem B. L. Envié paquete de «Renacem y «Sembran-
6 ptas. Pagado semestre que fine en febrero do». — Boslon. V. C. Envié los libros y nota.
próximo. — Caia$ Viejas. J. E. M. ídem 8 pe- — 1.a Coruña. J. R. Envié «Renacer y nota.—
, setas. Pagado trimestre de las dos suscripcio- Detroit Mich, P. P. Recibidas 200 ptas. Au-
nes y «Renacer» que enviu. — Barcelona, Ami- menté hasta cien Revistas. Escribí. — La Plai-
gaa de la Enseñanza. ídem 3 ptas. Pagado ne de Sednl Denis, M. R. F. ídem 40 francos.
trimeatre. — .SuhadeU. S. M. ídem I3'85 pe- Pagado trimestre de N. M. ; el del nuevo sus-
«eta^l Pagiidu núm. 31. — París, G. Amor y criptor A. G. de Pourneuve-sur-SeIne y 20
IMmrtMé. Ídem fao ptas. — BtiUrs, G. Anar- francos tuyos. Veremos de enviarte el libro que
V quista, klem 9 ptas. Pagado paquete núm. 31. pides. — AlsAtua, J. G. ídem 5 ptas. Envío
, — IjtfOHa. H. de las H. ídem 14'So pt«s. En- «Renacer». — Vigo. D. B. ídem 22*50 ptas.
^. . vié los libro*. ~ IM Carotina, J. S. C. ídem EnWo paquete de HRenacer», de «Sembrando»
< 18 ptas. Pagado semestre actuaU — París, J. V de «Hijos del Amor». E*ti bien.— Borcelona.
P. ídem 4 pt*s. Pagado trimestre. — faOo- R. M. ídem aeOof. t»Mi lo pedido. — Rtn-
t ' • doUd. A. T. ídem 11'25 ptas. Aumenté la Re- terUs. A. S. Ideqn 14*50 ptas. Yá te diré cómo
virt». — AMUS, A. F. Ídem 8 ptms. — Nena. * estás de pago. — Pitrrto Reo), BaliAa. ídem 10
'^' HcMándct. Ídem 25 ptas. ~ Badalona. San» ptas. — iíáiaga. Soto, ídem 32 ptas. Te en-
|t'' cho. Ídem 12 ptas. .Aumenté. — Oviedo, Ri>- vío el Catálogo que pide*. — Orense, Alvarcx.
dffglICT ídem 19*50 ptas. Envié libro* v nota. Ídem 15 pía*. — Ijtgroño, García. ídem 4 pe-
p*': - , ftiUñfi: F. F. Ideo» ao ptas. - IM CO. setas. — Jeret de ía Frontera, Ballesteros.
' rwpf<:PlatiAo. ídem 6 ptas. — AUalA ie GM- Ídem 14*75 pt»«- — ff*v Bntmrwik. N. T.
' ' : "AiíM, M. M. ídem 12 pUs. EMrribí. — Ceuta, ídem 5 d&lares. Servida* las niscripdone*. —
%\ íi. D. lérm 40 ptas. — igudUda. Ateneo Por- Mieru, J. M. ídem 33*95 ptas. Pagado 31
i, i j ' Mmir. Idctn 35*60 ptas. — Carl^gfna, Garda. Revista y librM. Envié lo* otro*.—Lo Coruña.
KJ¡ f é a v 12 irtas. — t'itorta. A. C. Mem 7*90 pe. J. E. Recibida* 10 ptas. Servida* la* do* so*-
t!^ M4at. i- Tanta. A. B. ídem 38 ptas. — Urnt- rrfpdoaes deade d núm. y.—Vahrerd* del Ca-
mino. Castnio. I d m 6 pta*.—FiOaNMeva y Gel-
f^>'' < « ^ L. B. I<km letra de 4 ptai. Pagado tri- tré. J. F. ídem 16*50 pta*.—Tam^. A. O. Id.
I ' * Ji 0|eM«. — CrtviUtnte, A. B, Envié I M Reví»- too. ptas. Emrfo lot-ffenacer y tendré en cuenta
i(v'' *•• a ***• '— ymafoyota. C. I. Envié el pa- lo* otra*.—ll«r£<Í0N«. J^ G. ídem 18 pta*. en
<^WM a tu nombre, como dijo J. V. — Afve, «étloa. Envié Htím.—SteuhenvOU, R. L. Idam
. IL C. Envié a cae pueblo su Revista. — Ga^y 35 ptas. Enviaré lo que pides.—Ca«tro dsl Rio,
'•'' 'ffdtowa. X P- Rtdbidas 60 ptas. Sirvo sus- J. D. ^avlé lo* 8 ketutcer.—Peffignmm. Ferrar.
' ftfiwidw y enWo Ubrot; hay alguno* que no RecMdas 14*50 pta*. — ftOena. Gómct. ídem
Ion tfíHiaps. — Smtimgo dt U* F e f u . D. M. ^'li ftia. Los IttmM que no hieran, agotado*.
'^'M^inJon ptas. — Cité du Piiuim, C. P. Cn- -^ValenHm: Mirft. Idan 50 ptM.-^Lm Cormñm.
,'' irfg «1 ntioMvo del ctrtíScaudo áe .val<wci para Lópei. ídem 18 pta*.—FiDa/raMca del tanséii.
«H^Miar. Envib írbrot. — StpOm, J. S. R. J. B. Id«n 3 4)tM. Pagndo triiMstre.—^^roMi.
^ KadMto KbnM v carta dé J. 11. Envié pMluete Cttioalla. ídem 1/50 ptaa.—¿os Angeten, Obre-
m r a c — Cmsteúm dé TtlUs, Bii«|ucU. ídem ro* Hbrca. I d m 36*70 ftea. Está Man.
9 'píáL Pagado trfaiie«r« tuyo, de Mala y de