Вы находитесь на странице: 1из 7

SOFONÍAS

q El profeta Sofonías remonta su genealogía hasta Ezequías, uno de los reyes más famosos de Judá (727-698 a.C.); por
tanto, implica su ascendencia real. Afirma que ministró en tiempo del rey Josías (1:1; 640-609 a.C.). Profetiza la destrucción
de Nínive, ocurrida en el año 612 a.C., como un suceso futuro (2:13), lo que indica que escribió antes de esa fecha.
q Además, la repetida mención de la gran impiedad de Judá (1:4-6, 8-9, 12; 3:1-3, 7), parece una referencia a la época
anterior a la reforma de Josías, que comenzó en el año 623/22. Todo esto sitúa el ministerio profético de Sofonías en los
primeros años del reinado de Josías (~ 639-630 a.C.), como contemporáneo de Habacuc.
q El libro de Sofonías lleva el nombre de su autor. Sofonías significa “Yahweh ha escondido/ha atesorado”. Este también
fue el nombre de otros personajes del AT (1 Cron 6:36; Jer 21:1; Zac 6:10, 14). El libro de Sofonías, como el de Joel, se
centra en “el día de Yahweh”.
SOFONÍAS
q La primera sección de Sofonías (1:2-2:3) comienza con el anuncio de un juicio universal, que afectará especialmente a
Judá (1:2-6). A continuación enlaza una serie de profecías en torno al “día del Señor” (“día” aparece 15 veces: 1:7-8, 10, 14-
15, 18; 2:2-3). En ellas se denuncian las injusticias de las autoridades (1:8-9), el interés obsesivo por el comercio (1:10-11),
la autosuficiencia de quienes niegan la acción de Dios (1:12-13), y se anuncia la rápida venida del “día del Señor” (1:14- 18).
La sección termina llamando a la justicia y a la mansedumbre como única forma de escapar del castigo (2:1-3).
q La segunda sección (2:4-3:8) contiene una serie de amenazas contra países extranjeros, que culmina con una nueva
acusación de Judá. La primera nación amenazada es Filistea (2:4-7), a la que siguen Moab-Amón (2:8-11), Etiopía (2:12) y
Asiria (2:13-15). El castigo de todos estos países debería servir a Judá para convertirse. Pero el pueblo, especialmente las
autoridades civiles y religiosas, no aprenden la lección de la historia, convierten a Jerusalén en una ciudad “rebelde,
contaminada y opresora” (3:1-7). El verso final de la sección (3:8) se refiere al castigo de toda la tierra.
SOFONÍAS
q La tercera sección (3:9-20) supone que el juicio de Dios ya se ha cumplido y abre paso a una etapa de salvación. Igual que
el castigo aparecía desde el comienzo como universal (1:2-3), también la salvación se extiende ahora a todas las naciones
(3:9-10). Pero la principal beneficiada es Judá. Su situación cambiará por completo. Los idólatras, injustos y soberbios dejan
paso a un “pueblo humilde y pobre“, purificado por Dios (3:11-13). Los tiranos ceden su puesto al Señor, “Rey de
Israel…Yahweh está en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre
ti con cánticos” (3:14-17). Y los desterrados y dispersos vuelven al país, reunidos por su Dios (3:18-20).
q Sofonías denunció las diversas transgresiones contra Dios y contra el prójimo. Atacó la idolatría del culto, las injusticias, el
materialismo, la indiferencia religiosa, los abusos de las autoridades, las ofensas cometidas por los extranjeros contra el
pueblo de Dios. Y dijo claramente que esta situación era insostenible, que provocaría inevitablemente el castigo.
SOFONÍAS
q Sofonías considera la destrucción como paso a la salvación. De la ciudad rebelde, contaminada y opresora saldrá un resto
que se acogerá al Señor: “el remanente de Israel no hará injusticia ni dirá mentira, ni en boca de ellos se hallará lengua
engañosa; porque ellos serán apacentados, y dormirán, y no habrá quien los atemorice” (Sof 3:13).
q Por eso, a pesar de sus profundas denuncias, la lectura de Sofonías se convierte más bien en estímulo para la acción, en
agente de cambio. Es lo que él pretendió con su ministerio profético: impulsar las reformas religiosas del rey Josías.

Sofonías, como Isaías, concreta especialmente la "rebeldía" contra Dios en el terreno social. Y hay grupos
especialmente responsables: las autoridades civiles, judiciales, religiosas. Las acusaciones del profeta resultan
bastante vagas. Nos gustaría encontrar referencias a hechos concretos. Sofonías no cae en esa tentación. Lo
que denuncia no son actos aislados, aunque frecuentes, sino una actitud global.

1
 Sofonias advirtió a la casa de Juda que si se negaba a arrepentirse, la nación entera, incluyendo Jerusalen, serían
destruidos. El pueblo sabía que Jehová la larga lo bendeciría, pero Sofonias dejó muy claro que primero habría juicio y
después bendición.
 Este juicio no sería un simple castigo por el pecado, sino también un proceso de purificación para el pueblo.
 Juda abandonó a Jehova y por ello sobrevino la destrucción del pueblo, Jerusalen y el Templo. El pueblo adoró a Baal, a
Moloh y a los astros. Incluso los sacerdotes mezclaron prácticas paganas con la fe en Jehova. El castigo de Jevova por el
pecado venía en camino.
 A pesar de que hubo intentos ocasionales de una renovación, Juda no se arrepintió de sus pecados. El pueblo era próspero
y no se preocupaba de Jehova. Las demandas de Jehova para una vida recta parecían irrelevantes para Juda cuya seguridad
y riqueza la hicieron complaciente consigo misma.
 El día del juicio también será un día de victoria. Juda juzgará a todos los que maltratan a su pueblo.
 Él purificará su pueblo, quitando todo pecado y transgresión. Jehova restaurará a su pueblo y le dará esperanza, como está
sucediendo en estos mismos momentos.
 Este es el único libro profético que presenta la genealogía del profeta hasta la cuarta generación, tal vez para indicar que
Sofonias era una persona de alto rango.
 Sofonias profetizó en los días de Josias, rey de Juda (640–609 AEC.). Josias buscó a Jehova y durante su reinado se halló
en el Templo el rollo de la Toráh. Después de leerlo, Josias comenzó un gran movimiento de purificación en Judá (2R
22.1-23.25). Sofonías ayudó a este avivamiento al advertir al pueblo que vendría juicio si no abandonaba su pecado.
 A pesar de que este gran movimiento llevó a la nación a Jehova, no eliminó del todo la idolatría y solo duró un corto
tiempo. Doce años más tarde, Babilonia conquistó a Judá y la envió al cautiverio.
 Jehova, la más grande autoridad de todas, le advirtió con claridad al pueblo de Judá. Este se negó a escuchar porque dudó
del profeta de Jehova y no creyó que el mensaje proviniera de El, o porque dudó de Jehova mismo, no creyó que haría lo
que anunció.
 "el Día de Jehova" - es tema central del libro de Sofonías.
 Cuando los Israelitas llegaron a la tierra prometida, no la limpiaron por completo de sus habitantes Canaán paganos,
quienes adoraban ídolos. Poco a poco los Israelitas comenzaron a adorar los dioses de los Canaán. A pesar de que había
muchos dioses, Baal era el principal; simbolizaba fortaleza y fertilidad.
 Jehova se enfureció grandemente porque su pueblo se alejó de El para adorar a Baal. La historia está llena de ídolos e
idólatras, y la idolatría prevalece hasta en nuestros días.

 Malkam. Jos 23:7; Milkom. 1R 11:33; Mole j. Am 5:26. El pueblo se convirtió en politeísta, adoraba a Jehova y a
todos los demás dioses de La Tierra.
 Añadió lo «mejor» de la adoración pagana a la verdadera fe en Jehova y esto lo corrompió. Uno de estos dioses era
Molej, el dios nacional de los amorreos. La adoración a Molej incluía el sacrificio de niños, un pecado abominable.
 Desde los tiempos de Moshe, a los Israelitas se les advirtió acerca de la adoración de este falso dios (Le 18.21; 20.5),
pero se negaron a escuchar.
 Usar vestidura pagana implicaba que deseaban los dioses y estilos de vida extranjeros. Los líderes que debieron ser
un buen ejemplo para el pueblo, adoptaban las prácticas extranjeras y por lo tanto, mostraban su desprecio hacia
Jehova y pasaban por alto Sus mandamientos en contra de adoptar la cultura pagana.
 Puerta del Pescado: una de las entradas al norte de Jerusalén (Ne 3.3; 12.39), así llamada porque allí había un mercado donde se
vendían pescados (Ne 13.16). Segundo Barrio: Probablemente se trata de un sitio ubicado al norte de la ciudad. (2R 22.14).
 Jehova escudriñaría la ciudad minuciosamente y castigaría a quienes lo merecieran. Y porque ellos no escudriñaron sus
corazones porque se complacían con el caos moral que los rodeaba y eran indiferentes a Jehova, El usaría a los Kasdim para
castigarlos. Dentro de unos veinte años los Kasdim entrarían en Jerusalén, arrastrarían al pueblo fuera de sus refugios, los
tomarían prisioneros o los matarían. Ninguno escaparía al juicio de Jehova, no habría lugar donde ocultarse.

 Algunas personas piensan que Jehova es como un indulgente abuelo celestial, agradable cuando se tiene al lado, pero que no
puede moldear la vida moderna. No creen en Su poder ni en Su castigo venidero.
 Sin embargo, Jehova es Kadosh y por lo tanto, juzgará con diligencia y castigará con justicia a todo aquel que se contenta en su
vida de pecado, que es indiferente a El o que no le preocupa la justicia. Cuando a la gente Jehova le es indiferente, tiende a
pensar que El es indiferente a su pecado.
 Se llevarán la sorpresa de ver que «cercano está el Día grande de Jehova ». Una vez más se reprueba la actitud de los escépticos
que no niegan la existencia de Jehová, pero se resisten a creer que él interviene e n el mundo.
 El gran Día de Jehová estaba cerca; pronto los Kasdim vendrían y destruirían Jerusalén.
 El Día de Jehová también está cerca para nosotros. Jehová promete un juicio final, un día de destrucción mundial. La conquista
de Babilonia ocurrió tan cierta y horriblemente como lo predijo Sofonias.
 Y el día final del juicio de Jehová también es seguro, como también lo es Su capacidad para salvar. El dinero y la riqueza son
buenos en su lugar, pero inútiles ante Jehová.

2
 El juicio de Jehová en contra de Juda llegó con una larga advertencia, y el pueblo no tenía excusa alguna. Jehová les dijo que
cambiaran sus caminos y no quisieron hacerlo. Todavía había tiempo para evitar el juicio. Simplemente el pueblo tenía que
volverse de sus pecados, humillarse y obedecer a Jehová.
 Los profetas del Tanaj anunciaron destrucción, pero también ofrecieron el único medio de escape y protección: volverse del
pecado y caminar con Jehová (Mi 6.8).
 Los humildes de este mundo son los pobres y oprimidos que ponen toda su confianza en Jehová, porque saben que nadie,
fuera de El, puede Salvar. Según Sof 3.12–13, de esta gente humilde y sencilla saldrá en el futuro el resto o remanente de
Yisra'el, es decir, el verdadero pueblo de Jehová, como es evidente que está sucediendo ahora en estos tiempos.
 Las cuatro ciudades mencionadas aquí se encontraban en la tierra de los Plishtim, nación localizada al suroeste de Juda y a lo
largo de la costa del Mediterráneo. Siendo enemigos antiguos de Yisra'el, desde los días de Josué, se conocían por su crueldad.
YAHWEH los juzgó por su idolatría y sus constantes burlas sobre Yisra'el. Estas ciudades eran cuatro de las cinco capitales. La
quinta (Gat) ya había sido destruida.
 Todos los profetas, aun cuando profetizaban condenación y destrucción, hablaban de un remanente, un pequeño grupo
del pueblo de Jehová que permanecía fiel a El y al que Jehová restauraría en su tierra.
 A pesar de que Jehová dijo que destruiría a Judá, también prometió salvar a un remanente, así mantendría su Pacto original:
preservar a los descendientes de Avraham ( Ge 17.4-8).
 Jehová es Kadosh, y no puede permitir que continúe el pecado.
 Los Moavim y Amonim vivían al este de Judá, eran dos reinos situados al este del Mar Muerto (Is 16.6; Je 48.29–30; Ez 25.6), y
a menudo la atacaban. Estas naciones, cuyos antepasados procedían del incesto de Lot con sus hijas (Ge 19.36–38), adoraban a
Kemosh y a Molej (1R 11.7). El rey de Moav sacrificó una vez a su hijo en el muro de la ciudad para detener una invasión (2R
3.26, 27). Jehová las juzgaría por su maldad y por el trato que daban al pueblo de Jehová.
 Pero Jehová les recordó que «he oído las afrentas » (2.8) y que «esto les vendrá por su soberbia» (2.10). A veces parece como si
todo el mundo se burlara de Jehová y ridiculizara a los que tienen fe en El. En medio de la burla o del ridículo recuerda que
Jehová escucha y responderá. En el tiempo de Jehová se ejecutará la justicia.

Kushim /Etíopes. Etiopía, al extremo sur del Mar Rojo, controlaba a Egipto en este tiempo. Sofonías mencionó una gran nación al sur y
luego una nación al norte, Asiria. Nadie escaparía al juicio merecido. A los Etíopes les dijo: «Serán muertos con Mi espada» y esto se
cumplió cuando los Asirios invadieron Egipto en el año 670 AEC. [Is 18 y Ez 30.9 ]
19 Asiria, a pesar de su decadencia, seguía siendo la potencia militar más poderosa de esos días. Dominó al mundo durante tres siglos,
destruyendo todo a su paso. Nínive, su gran ciudad capital, se consideraba impenetrable. Los Kasdim la borraron en el año 612 AEC., y
fueron los amos del mundo.
20 Predecir la destrucción de Nínive diez años antes de que sucediera es equivalente a predecir la destrucción de Tokio, Moscú o Nueva
York. Nínive era el centro cultural, tecnológico y de belleza del Cercano Oriente. Tenía bibliotecas, edificios y un vasto sistema de
irrigación que creó exuberantes jardines en la ciudad. El muro de la ciudad tenía 96 Km. de largo, 32 m de altura y alrededor de 9, 6 m de
ancho y estaba fortificado con 1,500 torres. Aun así, toda la ciudad fue destruida de una forma tan completa que se cuestionó su misma
existencia hasta que se descubrió, con gran dificultad, por arqueólogos del siglo XIX. El área donde reinó el esplendor se convirtió en
pastizal. Ver nota sobre Ninveh y Ashur en el libro de Najum 2:3.
21 Aquí Yerushalayim es comparada con una paloma (LXX). Después de predecir la destrucción de las naciones circunvecinas,
Tzefanyah regresó al problema presente, el pecado en Yerushalayim. La ciudad de Jehová y Su pueblo se volvieron tan pecadores como
sus vecinos paganos. El pueblo pretendió adorar y rendir devoción a Jehová, pero en su corazón lo rechazaba y continuaba siendo
indulgente con su pecado. Ya no les preocupaba las consecuencias que enfrentarían por apartarse de Jehová. Los soberbios siempre se
niegan a escuchar cualquier cosa que contradiga su autoestima exagerada, y el pueblo de Jehová se volvió tan soberbio que no escucharía
ni aceptaría la corrección de Jehová.
22 Podemos preguntarnos de nuestros antepasados Israelitas tuvieron advertencias tan claras y aun así no se volvieron a Jehová. El
problema no se debía a que no tuvieran conocimiento, sino que permitieron que el pecado los endureciera tanto, que ya no se
preocupaban por seguir a Jehová. Se negaron a escuchar las advertencias de Jehová y rechazaron el arrepentimiento. Si tú desobedece
ahora a Jehová, tu corazón se endurecerá y puedes perder la oportunidad que Jehová te está dando.
23 No trates de vengarte por ti mismo, es un gran pecado y la venganza pertenece a Jehová. Se paciente y la justicia de Jehová llegará.
En el ajarit hayamim, Jehová juzgará a todas las personas de acuerdo con sus hechos (Re 20.12). La justicia prevalecerá, los malhechores
se castigarán y los obedientes recibirán bendición.

El mensaje de condenación al inicio del libro se vuelve al final un mensaje de esperanza. Habrá un nuevo día cuando
YAHWEH bendecirá a su pueblo. Si los líderes de la congregación de YAHWEH de hoy tuvieran que escuchar un mensaje de
un profeta de YAHWEH, el mensaje tal vez se parecería al libro de Tzefanyah. Bajo las reformas de Yoshiyah, el pueblo
volvió a YAHWEH en apariencias, pero su corazón estaba muy lejos de El.

3
SOFONÍAS
Introducción
«Si se desea un breve resumen de todos los oráculos secretos de los profetas, léase este pequeño Sofonías.»Martin Bucer (1528)
I. Lugar Único en el Canon
Muchos observan y siguen a la familia real como pasatiempo o afición, y disfrutan siguiendo a la nobleza. Como nieto del buen rey
Ezequías, y por lo tanto primo distante de Josías, el rey piadoso de aquel tiempo, Sofonías podría haber pertenecido a ese grupo.
Tristemente, en el periodo que transcurrió entre estos dos reyes justos, hubo medio siglo de gobierno impío a manos de Amón y
Manasés. Probablemente Sofonías tenía acceso a la corte real en la capital del reino del sur, Judá.
II. Autor
Es muy poco lo que sabemos de Sofonías hijo de Cusi. Su nombre quiere decir JEHOVÁ esconde, en el sentido de «protege» o «atesora».
Como se ha observado, su genealogía procede de sangre real. Le gustaba decir las cosas claras, hablando en blanco y negro, ofreciendo
un cuadro muy lóbrego del Día de JEHOVÁ, pero dando un vislumbre
esplendoroso de la gloria futura de Israel y la conversión de los gentiles al Señor.Tal como señala Hewitt, el profeta Sofonías no tenía
pelos en la lengua:«No hay términos medios en el lenguaje que emplea. Denuncia el pecado y anuncia el juicio con perfecta intrepidez,
y termina el libro con un canto rebosante de inspiración y esperanza, dirigiéndose a la inauguración del Reino Milenario».
III. Fecha
Sofonías ministró durante el reinado de Josías (640–609 a.C.). Hay diversidad de opiniones entre los eruditos creyentes, de si escribió
antes o después del gran avivamiento del 621 a.C. Si fue antes, probablemente su profecía ayudó a dar comienzo al despertar espiritual.
Pero algunos detalles, tales como la mención del reciente hallazgo de la ley, sugieren una fecha posterior al 621. Debido a que Sofonías
2:13 muestra que Nínive seguía en pie, es probable una fecha anterior a la destrucción, que fue en el 612 a.C. Por lo tanto,
posiblemente el libro fue escrito entre el 621 y el 612 a.C.
IV. Trasfondo y Tema
Seguramente Sofonías profetizó desde Jerusalén («este lugar», 1:4). El trasfondo histórico de su profecía se encuentra en 2
Reyes 21–23 y en los primeros capítulos de Jeremías:
«Sofonías observaba las multitudes de escitas amenazantes, llenando el horizonte, con sus movimientos veloces y terribles… La
posición de Judá era difícil y delicada, ya que con sus escasos recursos no podía esperar que prevaleciera sobre las grandes potencias.
Cuando las naciones más potentes del norte y del sur se disputaban el dominio del mundo, las naciones débiles que se hallaban entre
medio se veían involucradas y a menudo destruidas.
Consciente del ambiente de desasosiego que le rodeaba, Sofonías vino a ser un predicador de justicia y denunció los males de
su época en términos tajantes».
Emplea siete veces en su pequeño libro la expresión «el día de JEHOVÁ», lo cual nos proporciona el tema del libro: El juicio de Dios
viene sobre Judá a causa de su desobediencia. Otras expresiones claves son: «celo» y «en medio». Dios es celoso en el sentido de que
se resiente ante la idolatría de Su pueblo; y Él está «en medio» primero como Juez justo (3:5) y después como Conquistador de sus
enemigos (3:15).

BOSQUEJO
I. LA DETERMINACIÓN DE DIOS A EJECUTAR JUICIO (Cap. 1)
A. Sobre Toda la Tierra (1:1–3)
B. Sobre Judá y Jerusalén a causa de la Idolatría (1:4–6)
C. El Día de JEHOVÁ bajo la Figura de un Sacrificio (1:7–13)
1. Los Convidados: los Enemigos de Judá (1:7)
2. Las Víctimas: los Impíos de Judá (1:8–13)
D. El Terror del Día de JEHOVÁ (1:14–18)
II. JUDÁ ES LLAMADA AL ARREPENTIMIENTO (2:1–3)
III. LA CONDENA DE LAS NACIONES GENTILES (2:4–15)
A. Los Filisteos (2:4–7)
B. Los Moabitas y Amonitas (2:8–11)
C. Los Etíopes (2:12)
D. Los Asirios y en Especial la Ciudad de Nínive (2:13–15)
IV. EL LAMENTO PRONUNCIADO SOBRE JERUSALÉN (3:1–7)
A. Desobediencia, Insensibilidad, Incredulidad, Impenitencia (3:1–2)
B. La Codicia de los Príncipes y Jueces (3:3)
C. La Liviandad y Traición de los Profetas y el Sacrilegio de los Sacerdotes (3:4)
D. La Presencia de JEHOVÁ en Juicio (3:5–7)
V. EL MENSAJE DE CONSUELO PARA EL REMANENTE FIEL (3:8–20)
A. La Destrucción de los Gentiles Impíos (3:8)
B. La Conversión de las Naciones Restantes (3:9)
C. La Restauración del Israel Dispersado (3:10–13)
D. El Gozo de la Segunda Venida de Cristo (3:14–17)
E. Lo que Dios Hará por Su Pueblo (3:18–20)

4
COMENTARIO
I. LA DETERMINACIÓN DE DIOS A EJECUTAR
JUICIO (Cap. 1)
A. Sobre Toda la Tierra (1:1–3)
Normalmente los profetas nombran a su padre, y a veces a su abuelo, porque a los judíos les es importante su
genealogía, sus «raíces». Pero Sofonías hijo de Cusi traza un árbol genealógico de cuatro generaciones, sin duda
para informarnos de su progenitor real, el rey Ezequías. El capítulo en general describe la destrucción de toda la
tierra, y específicamente de Jerusalén y Judá. Dios destruirá por completo toda la tierra.
B. Sobre Judá y Jerusalén a causa de la Idolatría (1:4–6)
Los habitantes de Judá serán castigados por su idolatría: su culto a Baal, a las estrellas y a Milcom, dios de los
amonitas.
C. El Día de JEHOVÁ bajo la Figura de un Sacrificio (1:7–13)
1. Los Convidados: los Enemigos de Judá (1:7) JEHOVÁ ha preparado un sacrificio: Judá es la víctima y los
babilonios son los convidados.
2. Las Víctimas: los Impíos de Judá (1:8–13) Dios castigará a Judá por su forma de vestir y sus prácticas idólatras,
también por su robo y engaño. Los aullidos se dejarán oír desde secciones distintas de la capital, como la
puerta del Pescado, la segunda puerta y los collados, mientras los invasores matan y saquean.
D. El Terror del Día de JEHOVÁ (1:14–18)
Aquí se nos presenta la descripción más vívida de la Biblia en cuanto al día de JEHOVÁ. Es el día de la ira de JEHOVÁ
sobre los hombres por su maldad, en particular sobre los hombres de Judá. Es día de guerra, angustia y matanza.
Hay un himno clásico en latín basado en los vv. 15 y 16:
«En 1250, Tomás de Celano escribió su famoso himno de juicio basándose en el versículo 15, Dies iræ, dies illa, que
significa: ―Ese día es día de ira‖. Es día de ira, angustia, aprieto, desolación, devastación (las palabras desolación y
devastación en hebreo: sho’ah y umesho’ah, tienen un sonido parecido para expresar la monotonía de la
destrucción), tiniebla, oscuridad, niebla, entenebrecimiento, trompeta, alarma sobre las ciudades fortificadas y
torres altas». Dios es celoso del afecto de los Suyos, y castigará a todo rival.

II. JUDÁ ES LLAMADA AL ARREPENTIMIENTO (2:1–3)


Dios llama a la nación sin pudor (o indeseable) a que se arrepienta. El versículo 3 parece apuntar al remanente de
judíos justos. Si buscan a JEHOVÁ, serán guardados en el día de su terrible enojo.

III. LA CONDENA DE LAS NACIONES GENTILES (2:4–15)


A. Los Filisteos (2:4–7)
Los versículos 4–15 predicen el juicio de las naciones de alrededor al occidente, oriente, sur y norte. Primero son los
filisteos, que también son identificados por su otro nombre, los cereteos. Sus ciudades, Gaza, Ascalón y Asdod,
serán desamparadas y asoladas. Ellos serán destruidos, y Judá usará su tierra para apacentar.
B. Los Moabitas (2:8–11)
Después vienen Moab y Amón. Dios había oído sus palabras insolentes y sus jactancias contra Su pueblo. Serán
asolados, y el remanente del pueblo de Dios morará allí. El v. 11 anticipa las condiciones mileniales, cuando
JEHOVÁ… destruirá a todos los dioses de la tierra.
C. Los Etíopes (2:12)
Etiopía será castigada con la espada de Dios (el rey de Babilonia). Algunos, como es el caso de Feinberg, vincula aquí
a «los de Etiopía» con Egipto: «El destino de Etiopía estaba ligado con el de Egipto, que estaba sujeto a dinastías
etíopes. Considérense Jeremías 46:9 y Ezequiel 30:5, 9. Hay razón para creer que aquí, bajo el término de: ―los de
Etiopía‖, entra Egipto».
D. Los Asirios y en Especial la Ciudad de Nínive (2:13–15)
Nabucodonosor también destruirá… Asiria. Nínive será el refugio de aves y animales, y cualquiera que pasare junto
a ella, se burlará y sacudirá su mano.

IV. EL LAMENTO PRONUNCIADO SOBRE JERUSALÉN (3:1–7)


5
A. Desobediencia, Insensibilidad, Incredulidad, Impenitencia (3:1–2)
La ciudad de Jerusalén, personificada como una mujer, es condenada por ser rebelde, contaminada y opresora. Ha
sido desobediente y no confió en JEHOVÁ, ni se acercó a su Dios.
B. La Codicia de los Príncipes y Jueces (3:3)
Sus príncipes… son como leones rugientes, y sus jueces son tan avariciosos como lobos nocturnos.
C. La Liviandad y Traición de los Profetas y el Sacrilegio de los Sacerdotes (3:4)
Sus profetas son infieles, y sus sacerdotes profanos. Feinberg comenta: «En el versículo 4 tenemos la única
denuncia de los sacerdotes en este libro. Eran culpables de liviandad, jugando con asuntos serios. No había seriedad
ni firmeza en su vida o enseñanzas. Eran traidores, porque eran infieles a Aquel a quien decían representar, casi
animando al pueblo en su apostasía del Señor. Profanaban el santuario con sus obras impías; convertían lo sagrado
en profano. Hacían violencia a la ley distorsionando la intención y el sentido de ésta cuando enseñaban al pueblo».
D. La Presencia de JEHOVÁ en Juicio (3:5–7)
A pesar de todo este pecado y corrupción, JEHOVÁ está en medio de ella para juzgar con justicia. Él había castigado
a otras naciones, pensando que esto ciertamente haría que Judá le temiese, pero el pueblo aún se había
corrompido más.

V. EL MENSAJE DE CONSUELO PARA EL REMANENTE FIEL (3:8–20)


A. La Destrucción de los Gentiles Impíos (3:8)
Se exhorta al remanente fiel de Judá a esperar a Dios hasta que destruya a todos Sus enemigos por el fuego de su
celo.
B. La Conversión de las Naciones Restantes (3:9)
En algunas versiones se ha traducido pureza de labios por lengua pura, pero lo más probable es que no se refiera a
un idioma universal, sino más bien a labios no contaminados por la idolatría, o a la forma de hablar que es pura con
alabanzas a Jehová. Todos los pueblos le servirán de común consentimiento.
C. La Restauración del Israel Dispersado (3:10–13)
En aquel Día Milenial, los gentiles traerán a los judíos dispersados de vuelta a su tierra como una ofrenda a JEHOVÁ.
Judá destruirá a los impíos que se alegran en su soberbia, por lo que ya no podrán hacer que el remanente
creyente de Israel se atemorice. Los que queden serán humildes y pobres, que confiarán en el nombre de JEHOVÁ
y vivirán en justicia.

D. El Gozo de la Segunda Venida de Cristo (3:14–17)


Los versículos 14–20 contienen el canto del Israel restaurado, alabando a JEHOVÁ por Su poderosa liberación y
celebrando el amor de Dios por los Suyos. ¡La hija de Sion tiene muchos motivos por los que cantar, dar voces y
regocijarse! No sólo sus enemigos han sido echados fuera, sino que el Mesías Rey, JEHOVÁ mismo, está en medio
suyo. No hay por qué debilitarse o temer, porque Dios, el Poderoso, le acallará con Su amor.
E. Lo que Dios Hará por Su Pueblo (3:18–20)
Debido a que pronto iba a caer el juicio sobre el pueblo, JEHOVÁ termina esta profecía con una fuerte promesa de
cambio completo para el remanente piadoso. En lugar de fastidio y oprobio por causa del largo tiempo, los
desterrados tienen asegurado el renombre y… alabanza entre todos los pueblos que les habían avergonzado.

6
SOFONÍAS
SOFONÍAS fue el primero que hizo oír una voz profética en Judá, después del largo silencio que se había
producido durante dos generaciones, una vez que Isaías y Miqueas pronunciaron sus últimos oráculos. El título del
Libro sitúa la actividad de este profeta en tiempos del rey Josías (640-609 a. C.) y su predicación tuvo lugar casi
seguramente hacia el 630, es decir, un tiempo antes de que aquel rey iniciara su célebre reforma religiosa (2 Rey.
22-23).
Ya hacía casi un siglo que Asiria había aniquilado al reino de Israel. También el reino de Judá había sido
sometido al vasallaje de aquel poderoso Imperio. Esta dominación política trajo consigo la influencia de los cultos
asirios sobre la población del reino del Sur. Frente a la corrupción generalizada y a las prácticas idolátricas, Sofonías
aparece como un profeta “justiciero”, que anuncia el “Día del Señor” como un día de ira y de venganza. Pero él no
se contenta con reprobar las manifestaciones exteriores del pecado, sino que denuncia sus causas más profundas:
el orgullo, la rebeldía y la falta de confianza en Dios.
A todo esto, Sofonías opone una actitud espiritual caracterizada sobre todo por la pobreza y la humildad del
corazón. Es el profeta de los “pobres del Señor”. A ellos se anunciaría siglos más tarde la Buena Noticia de la
Salvación (Mt. 11.5) y ellos serían los “herederos del Reino que Dios ha prometido a los que lo aman” (Sant. 2. 5).

ORÁCULOS CONTRA LAS NACIONES Y CONTRA JERUSALÉN

El juicio de Dios alcanzará primero a su Pueblo –sobre todo, a Jerusalén– pero al fin llegará también para los pueblos
vecinos que oprimieron a Israel en sus momentos más difíciles. Los oráculos de Sofonías contra las naciones reflejan
el estilo propio de una época, que es común al de otros profetas, y ponen de relieve la soberanía del Señor sobre
todos los poderes humanos.

PROMESAS DE SALVACIÓN
Después de algunos oráculos que figuran entre los más sombríos del Antiguo Testamento, el libro de Sofonías
termina con un mensaje de esperanza. Nada puede anular el designio de Dios sobre su Pueblo. Por eso, al anuncio
del castigo sucede una perspectiva de salvación. Habrá un “Resto” fiel, “un pueblo pobre y humilde, que se
refugiará en el nombre del Señor” (3. 12). Ese Nombre será glorificado entre los paganos y Jerusalén se llenará de
alegría.

“Ejercito de los cielos” es el conjunto de los astros, adorados como dioses. El culto astral se había generalizado en Judá bajo la influencia
de Asiria (2 Rey. 17. 16; 21. 3; 23. 4-5). “Milcóm” era el dios nacional de los amonitas. Jurar por él equivalía a reconocerlo como dios. Ver
nota Deut. 4. 19.

Los filisteos son llamados “pueblo de los quereteos” o “cretenses”, porque según la tradición hebrea procedían de la isla de Creta. Ver Ez.
25. 16.

Por primera vez en la Biblia, el “resto de Israel” (Is. 4. 2-3; 11. 11; Am. 5.15) aparece identificado con los pobres y los humildes.

La alusión a la reunión de los israelitas después del exilio indica que estos versículos son bastante posteriores al profeta Sofonías. Ver
Miq. 4. 6.

Los israelitas siempre habían considerado a los filisteos como intrusos en Palestina. Sofonías anuncia que al fin serán expulsados y que
Judá poseerá el territorio de Canaán hasta la costa marítima.