Вы находитесь на странице: 1из 3

PROGRAMA DE SEGUNDA ESPECIALIDAD PSICOTERAPIA COGNITIVO

CONPORTAMENTAL

Alumno: Eliseo David Hurtado Marchena.

Curso: Estrategia Psicoterapeuta Cognitivo Comportamental derivado del Modelo


Conductual

TEMA: Resumen, Capitulo XIV “Trabajar con los padres”, del libro: “PRACTICA
CLINICA DE TERAPIA COGNITIVA CON NIÑOS Y ADOLESCENTES:
CONCEPTOS ESCENCIALES”.

Sede: Trujillo

Ciclo: III

Docente: Dina Figueroa.


CAPÍTULO 14
TRABAJAR CON LOS PADRES

I. INTRODUCION:
La primera estrategia que debemos poner en práctica cuando trabajamos con
padres es la educación. Debemos asegurarnos de que tienen información básica
general, por ejemplo, sobre las conductas esperables en cada etapa del desarrollo
o sobre cómo reconocer los antecedentes y consecuencias de las conductas. Para
transmitírsela, podemos hacer uso de discusiones, lecturas y técnicas de
modelado. Los recursos como los folletos o los libros sobre la terapia cognitiva y
el desarrollo infantil también pueden ser útiles.
II. ESTABLECER EXPECTATIVAS REALISTAS DE CONDUCTA:
Muchos padres confunden erróneamente conducta deseable con conducta
previsible. Cuando hablamos con los padres de las conductas que pueden esperar
razonablemente de sus hijos, debemos tener en cuenta varios factores, entre los
que se encuentra la habilidad y la experiencia pasada del niño en el área objetivo.
Los padres de hijos adolescentes suelen cometer otro tipo diferente de error
atribucional. Cuando sus hijos manifiestan conductas problemáticas o desafiantes,
esperan que las manifiesten en todo momento, o suponen que intentan hacerles
enfadar intencionadamente.
III. AYUDAR A LOS PADRES A DEFINIR EL PROBLEMA:

 Evaluando la frecuencia, intensidad y duración del problema del niño,


podemos comprobar si las expectativas de los padres son realistas.
 La intensidad de la conducta es otro aspecto potencialmente subjetivo de
la definición del problema.
 La duración de las conductas problemáticas también es un aspecto a tener
en cuenta.
 Podemos utilizar el modelo ABC para ilustrar cómo cambiar las conductas
del niño « modificando» los Antecedentes y las Consecuencias.
Recordemos que el objetivo de la conducta del niño es recibir
consecuencias positivas o evitar situaciones no deseadas.
 Los padres suelen llegar a terapia diciendo que les gustaría ver más «
buenas» conductas en sus hijos. Las técnicas para aumentar la frecuencia
de conductas concretas constituyen un manual ofensivo de los padres para
la educación de sus hijos.

3.1. Refuerzo:

Muchos padres no refuerzan a sus hijos. Sólo se fijan en sus conductas cuando
son perturbadoras o no deseadas. Debemos hacerles comprender que si dejan
solo a su hijo cuando se porta bien, están ignorando sus conductas positivas. Hay
dos tipos de refuerzo: el positivo y el negativo.
3.2. Tiempo de juego:
El tiempo de suelo es simplemente un tiempo que los padres o los cuidadores
dedican a jugar con sus hijos en el suelo y a seguir las orientaciones de los niños.
Animamos a los padres a dedicar unos diez minutos al día al tiempo de suelo.
3.3. Darle la posibilidad de escoger:
Darles a los niños la posibilidad de escoger es otra forma de refuerzo que pueden
utilizar los padres. Las elecciones son experiencias muy satisfactorias para
muchos niños y adolescentes.

IV. AYUDAR A LOS PADRES A ENTREGAR MÁS REFUERZOS:


Aumentando la frecuencia de los refuerzos podemos producir cambios
conductuales rápidos y efectivos.

V. ENSEÑAR A LOS PADRES FORMAS DIFERENTES DE REFORZAR A LOS


NIÑOS:
La técnica del moldeado implica reforzar aproximaciones graduales a la conducta
deseada. Enseñando a los padres a utilizar refuerzos diferentes podemos mejorar
su eficacia y evitar que el niño se habitúe a los reforzadores. Las recompensas
verbales no deben contener juicios y deben aplicarse de manera inmediata.

VI. AYUDAR A LOS PADRES A MANEJAR LAS CONDUCTAS NO DESEADAS


DE SUS HIJOS:
La atención y el refuerzo diferencial, las instrucciones bien elaboradas y los planes
de control de contingencias pueden provocar un incremento en el número de
conductas deseadas.
6.1. IGNORAR/EXTINGUIR:
Ignorar la mala conducta de un niño implica retirar toda la atención que le
prestamos. Debemos evitar el contacto ocular y no responder a la conducta, los
argumentos ni el llanto del niño.
6.2. TIEMPO FUERA:
El « tiempo fuera» es una de las técnicas más y peor utilizadas por los padres.
Cuando se utiliza de un modo adecuado y con constancia, el « tiempo fuera»
produce muchos resultados positivos.