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La tauromaquia: arte o tortura

La tauromaquia se define como «el arte de lidiar toros», tanto a pie como a caballo. Su expresión
más moderna y elaborada es la corrida de toros, una fiesta que nació en España en el siglo XII y que
se practica también en Portugal, sur de Francia y en diversos países de Hispanoamérica como
México, Colombia, Perú, Venezuela, Ecuador y Costa Rica. Las corridas de toros han despertado
diversas polémicas desde sus comienzos entre partidarios y detractores.

Normalmente, una corrida se desarrolla en tres partes, llamadas tercios, en las cuales el toro es
lidiado respectivamente por los picadores, «que, montando un caballo protegido por un peto,
utilizan una vara con una puya para preparar al toro para el tercio de muleta»; los banderilleros,
«quienes se encargan del auxilio al matador, bregan al toro y adornan al toro colocando pares de
banderillas (generalmente son tres pares)»; y el último tercio, y el más importante, el de muerte, en
el que el torero lidia al toro manejando la muleta y el «ayudado» (espada de madera o de aluminio),
que sostiene con la mano derecha. El torero principalmente empieza a medir la distancia del toro, lo
que se llama «terreno», para empezar a cuajar su faena, hasta empezar a meterle la cabeza en cada
suerte o engaño; después coloca al burel con los cuartos delanteros parejos, para que se abra y no
pinche en hueso; eso es para asegurar la estocada, y, si es correcta, a petición del presidente y el
respetable, se cortan los trofeos.

La tauromaquia debería de seguir existiendo porque es parte de la cultura española y tiene una
tradición milenaria. Es uno de los pocos restos de antiguas culturas orientales. Las corridas de toros
son la Fiesta Nacional. Cada vez que se escuchan las palabras “toro” o “corrida”, cada uno les asocia
con España y por eso, la tauromaquia se convirtió a lo largo de los siglos un símbolo nacional de este
país.

Las corridas de toros son muy importantes y deber de existir para que el toro bravo siga existiendo y
pueda seguir disfrutando de su calidad de vida. La lidia de toros es la única razón de que existan
estos tipos de toros. En los países donde no existe la tauromaquia, no existe esta especie animal, y
pues esta tradición hace tener a los españoles una especie animal única en el mundo. La abolición
de esta significa la perdida de esa especie de animales única. L a abolición de los toros significa la

Herir y atacar durante unos pocos minutos a unas pocas bestias que han vivido previamente de
manera tranquila y libre durante cuatro años es incomparable con las condiciones de “vida” (si es que
podemos llamar a eso vida) de la mayoría de animales que se crían para el consumo humano, y que
apenas suscitan alguna puntual reprobación y nunca potentes movimientos de indignación o de
rechazo.

Por qué no protestan por la muerte de los pollos, de los cerdos, de las vacas, de los pulpos, de las
langostas? Hay un punto extraño: es mal hecho y tortura si es en público; si es en privado es
aceptable”. Las corridas de toros no tienen como objetivo hacer sufrir a un animal de hecho no más
que la pesca con caña, la caza deportiva, el consumo de langosta, el sacrificio del cordero en la fiesta
grande musulmana o en cualquier otro rito religioso. Estas prácticas no tienen como objetivo hacer
sufrir a un animal, aunque puedan tener ese efecto. Si se prohibieran todas las actividades humanas
que pudieran tener como efecto el sufrimiento de un animal, habría que prohibir un
importante número de ritos religiosos, de actividades de ocio, y hasta de prácticas gastronómicas,
incluyendo el consumo normal de pescado y carne, que implica generalmente estrés, dolor e
incomodidad para las especies afectadas. Los humanos hacemos sufrir a los animales, ahora y desde
siempre; así mismo muchos animales hacen sufrir a otros animales (los cazan, los hieren, los
muerden, los desgarran, se los comen). Los toros son un caso más, entre muchos, de injusticia
animal.

Además, los toros forman parte importante de la industria turística y económica española. Sin este
tipo de fiestas el país perdería dinero que traen los turistas. Personas de todo el mundo están
interesadas en esta tradición que muy pocos países en este mundo tienen, y están dispuestas a
participar, ver y sentir las emociones que vienen con este espectáculo. Y vienen de todas partes del
mundo para tomar parte en esta experiencia única que es parte de la historia y la tradición del país.
Si hablemos de la situación económico, tenemos que saber que hay familias que dependen de la
tauromaquia, criaderos, veterinarios bravos, empresarios taurinos, gente que trabaja en el
mantenimiento de los ruedos, etc. Si eliminamos esta costumbre, estaríamos destruyendo la vida de
millones de familias en este país.