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CAS.

Nº 7755-2013 PIURA

Reincorporación Nº 24041. Se cumple con los presupuestos establecidos en el artículo 1º de la


Ley Nº 24041, si antes de firmar el contrato CAS los contratos de locación de servicios no
personales efectuados por más de 1 año y en laborales permanentes se habían
desnaturalizado, en aplicación del principio de primacía de la realidad, además por el principio
de continuidad para la realización de las mismas funciones no resultaba viable realizar otras
contrataciones que vulneren los derechos constitucionales del trabajador, en desmejora de su
contratación laboral. Lima, dieciocho de noviembre de dos mil catorce.-

LA PRIMERA SALA DE DERECHO CONSTITUCIONAL Y SOCIAL TRANSITORIA DE LA CORTE


SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA. VISTA:

La causa número siete mil setecientos cincuenta y cinco guión dos mil trece, audiencia pública
llevada a cabo en la fecha; producida la votación con arreglo a ley, de conformidad con el
Dictamen Fiscal Supremo, se ha emitido la siguiente sentencia: MATERIA DEL RECURSO: Se
trata del recurso de casación interpuesto por Angélica Danitza Alban Checa a fojas 592, contra
la Sentencia de Vista a fojas 579, su fecha 18 de marzo de 2013, expedida por la Sala
Especializada Laboral de la Corte Superior de Justicia de la Piura, que revoca la sentencia
apelada a fojas 483, su fecha 22 de marzo de 2012 que declara infundada la demanda, y
reformándola la declara improcedente.

FUNDAMENTOS DEL RECURSO:

Mediante resolución de fecha 29 de abril del 2014, obrante a fojas 27 del cuaderno formado
por esta Suprema Sala, el recurso de casación ha sido declarado procedente por la causal de
infracción normativa de los artículos 1º de la Ley Nº 24041 y 139º incisos 3) y 5) de la
Constitución Política del Perú.

CONSIDERANDO:

Primero.-

Según se ha expuesto precedentemente, el recurso de casación interpuesto por Angélica


Danitza Albán Checa se ha declarado procedente por diversas normas legales, entre las cuales
se encuentran algunas referidas a asuntos in iudicando como a posibles vicios in procedendo.
En ese sentido, dada la naturaleza y efectos del error in procedendo se emitirá
pronunciamiento, en primer término, sobre esta infracción, pues resulta evidente que de
estimarse la misma, carecería de objeto pronunciarse sobre las demás causales al encontrarse
afectada la validez de los actos procesales.-

Segundo.-
Resulta importante precisar, que la pretensión contenida en la demanda obrante a fojas 405
se circunscribe a solicitar la nulidad de la Resolución Ejecutiva Regional Nº 0148-
2011/GOBIERNO REGIONAL/PIURAPR de fecha 10 de febrero de 2011, que declara infundado
el recurso de apelación interpuesto contra la actuación que da por concluida la contratación
de la demandante; y consecuentemente, se ordene su reposición al cargo que venía
desempeñando como Secretaria del Equipo Técnico de la Oficina de Acciones Cívicas, adscrita
a la Gerencia Regional de Desarrollo Social; asimismo solicita se le reconozca su derecho a ser
contratada de modo permanente, inclusión en planilla de trabajadores contratados
permanentes, además la indemnización por el daño económico- Lucro Cesante por las
remuneraciones dejadas de percibir, más intereses legales; e indemnización por el daño moral
y personal que se le viene ocasionando valorizado en la suma de S/.30,000.00, más los
intereses legales por este concepto; ya que según refi ere ha laborado para la demandada por
más de siete años en forma ininterrumpida habiendo efectuado labores en forma personal,
subordinada y remunerada, por tanto sólo puede ser despedida por las causas previstas en el
capítulo V del Decreto Legislativo Nº 276 y con sujeción al procedimiento previsto en él.

Tercero.-

Las Sentencias de mérito han desestimado la demanda con los siguientes argumentos: i) Si
bien en autos está acreditado que la demandante prestó servicios para la demandada bajo la
modalidad de servicios no personales desde el mes de noviembre de 2002 a junio de 2008 y
bajo la modalidad de contratos CAS desde julio de 2008 a diciembre de 2010, como se verifica
de la constancia de servicios expedido por el Jefe de la Oficina de Abastecimientos, Servicios
Auxiliares y Control Patrimonial a fojas 4, corroborado además de los contratos de fojas 12 al
254, también lo es que la demandante ha suscrito en forma voluntaria los contratos CAS en
señal de conformidad y de las condiciones en él contenidas, por lo que no es verdad que haya
existido coacción para su suscripción, como manifiesta la accionante; ii) Si bien la demandante
ha continuado laborando para la demandada después de la fecha de vencimiento del plazo
estipulado en su último contrato CAS, como se aprecia de fojas 257 a 259, sin embargo, este
hecho no sugiere que el referido contrato se convierta en uno de duración determinada, ya
que confirme a lo establecido por el Tribunal Constitucional en la sentencia recaída en el
expediente Nº 1956- 2012 del 21 de junio de 2012, se produce una prórroga automática; iii)
Finalmente, el Colegiado señala que la Ley Nº 24041 no es de aplicación al régimen laboral
especial regulado por el Decreto Legislativo Nº 1057, ya que ésta tiene su ámbito de
protección sobre otras formas contractuales disímiles a la que se encontró vinculada la
demandante.-

Cuarto.-
Respecto a lo que la infracción al debido proceso se configura cuando en el desarrollo del
mismo no se han respetado los derechos procesales de las partes, se han obviado o alterado
actos de procedimiento, la tutela jurisdiccional no ha sido efectiva y/o el órgano jurisdiccional
deja de motivar sus decisiones o lo hace en forma incoherente, en clara transgresión de la
normatividad vigente y de los principios procesales, esto conforme a lo establecido en los
artículos 139º incisos 3) y 5) de la Constitución Política del Perú; 50º inciso 6) y 122º incisos 3)
y 4) del Código Procesal Civil.-

Quinto.-

Siendo esto así, se aprecia que el órgano de segunda instancia ha incurrido en un vicio de
motivación aparente, ya que se advierte de un análisis del petitorio de la demanda que el
accionante viene solicitando la desnaturalización de su contrato de naturaleza civil, a efectos
de lograr el reconocimiento de la existencia de un contrato laboral de duración indeterminada
al haber laborado desde noviembre del 2002 hasta el 02 de enero de 2011 de manera
ininterrumpida, no obstante ello el Ad quem no efectúa disquisición fáctica y jurídica alguna
respecto al hecho si los contratos de locación de servicios suscritos por la demandante con el
Gobierno Regional de Piura han sido desnaturalizados desde la perspectiva constitucional
sobre el derecho al trabajo y a una remuneración justa y equitativa, así como a los principios
de irrenunciabilidad de derechos, continuidad y progresividad laboral, es decir, si de acuerdo a
dichos principios los servicios prestados por el accionante para dicha entidad constituían
realmente una relación laboral o una relación civil, independientemente del contenido de cada
contrato suscrito entre las partes, siendo que de existir una relación laboral, resultaría de
aplicación lo prescrito en el artículo 2º del Decreto Legislativo Nº 276, Ley de Bases de la
Carrera Administrativa y de Remuneraciones del Sector Público en cuanto a que si bien es
cierto los trabajadores contratados no pertenecen a la carrera administrativa, también lo es
que como servidores públicos sí les resultaría aplicables algunas disposiciones normativas de
la ley precitada; dado que se ha limitado a analizar solamente el periodo comprendido desde
el mes de julio del 2008, lapso de tiempo en el cual la actora se encontraba sujeta a Contrato
Administrativo de

Servicio-CAS, dejando de lado el periodo en el cual ésta prestó servicios bajo contratos por
servicios personales. Aspectos que afectan al debido proceso, en su vertiente de motivación
de las resoluciones judiciales, al no responder al mérito de lo actuado ni a los medios
probatorios incorporados al proceso.-

Sexto.-

Por tanto, la omisión advertida en la sentencia de instancia, afecta la garantía y principio no


sólo del debido proceso y la tutela jurisdiccional efectiva, sino también de motivación de las
resoluciones consagrados en el artículo 139º incisos 3) y 5) de la Carta Fundamental, que
encuentra desarrollo legal en el artículo 122º inciso 3) del Código Procesal Civil; no obstante lo
establecido, se debe tener en cuenta que en todo proceso laboral impera, entre otros, el
principio de economía y celeridad procesal dentro de los parámetros desarrollados en la
sentencia contenida en el expediente Nº 4587-2004-AA/TC1, así como el de la transcendencia
de las nulidades, pero sobre todo el derecho de acceso a la justicia que forma parte del
contenido esencial del derecho de tutela judicial efectiva reconocido por el inciso 3) del
artículo 139º de la Constitución Política del Perú como principio y derecho de la función
jurisdiccional y que no se agota en prever mecanismos de tutela en abstracto sino que supone
posibilitar al justiciable la obtención de un resultado óptimo con el mínimo empleo de la
actividad procesal; por lo que, esta Sala Suprema procede a emitir pronunciamiento respecto
de la norma de orden material también declarada procedente.-

Sétimo.-

Conforme al artículo 1º de la Ley Nº 24041 los servidores públicos contratados para labores de
naturaleza permanente, que tengan más de un año ininterrumpidos de servicios, no pueden
ser cesados ni destituidos sino por las causas previstas en el Capítulo V del Decreto Legislativo
Nº 276 y con sujeción al procedimiento establecido en él, sin prejuicio de lo dispuesto en el
artículo 15º de la misma ley.- Octavo.- Como se advierte del análisis de dicha norma tiene
como única finalidad proteger al servidor público (que realiza labores de naturaleza
permanente por más de 1 año) frente al despido injustificado por parte de la administración
pública; es decir, brinda el marco legal para que los trabajadores que se encuentren en tal
situación, no puedan ser despedidos sin el procedimiento previo y las causales establecidas
en la ley, y de producirse un despido unilateral, este sea calificado como arbitrario y se
disponga la reposición del trabajador afectado; esto no significa que el trabajador que es
reincorporado en aplicación de citada norma se le reconozca automáticamente el status de un
trabajador nombrado de carrera bajo el régimen laboral del Decreto Legislativo Nº 276 y que
en función a ello tenga una vínculo de naturaleza permanente con la administración pública y
goce de los derechos inherentes a su condición de servidor público nombrado; en el caso de
autos en el proceso ha quedado establecido que la actora ha demostrado que sus labores han
sido permanentes, personales, subordinadas, remuneradas y continuas desde el mes de
diciembre de de 2002 a junio de 2008, en la que laboró bajo el régimen de servicios no
personales y bajo la modalidad de contratos CAS desde julio de 2008 a noviembre de 2010,
conforme se advierte de las constancias de servicios a fojas 4 y 10, que acreditan que la
demandante prestó servicios a favor de la demanda durante el periodo antes mencionado;
además de los Informes de folios 274 a 300, 303 a 313, 317 a 320, 340 a 348 y 356 a 360 en los
que se verifica que la demandante se desempeñaba como Secretaria del Gobierno Regional
demandando, realizando labores de recepción y registro de documentos, archivo de
documentación, recepción de llamadas telefónicas, digitación de documentos tales como
cartas, oficios, memos e informes, entre otras labores; así mismo del Memorándum Múltiple
Nº 024-2006-GRP-480400 de fecha 16 de agosto de 2006 se verifica que la demandante estaba
sujeta a un horario de trabajo, ello aunado a lo afirmado por ambas partes durante el proceso,
siendo aplicable el principio de primacía de la realidad (respecto a la existencia de discrepancia
entre los documentos y los hechos, el juzgador debe dar preferencia a lo que sucede en la
realidad) pues la accionante cumplió con acreditar los tres elementos del contrato de trabajo,
esto es, la prestación personal del servicio, la subordinación y la remuneración. Además, a la
consideración de que habiéndose establecido entre las partes una contratación de naturaleza
laboral desde la fecha de ingreso de la actora (secretaria), por el principio de continuidad, para
la realización de las mismas funciones no resultaba viable realizar otras contrataciones que
vulneren los derechos constitucionales del trabajador, en desmejora de su contratación
laboral, pues para ello resulta de aplicación el artículo 22º de la Constitución Política del Perú
que establece: “El trabajo es un deber y un derecho. Es base del bienestar social y un medio de
realización de la persona”; así como lo prescrito en el artículo 2º del Decreto Legislativo Nº
276, Ley de Bases de la Carrera Administrativa y de Remuneraciones del Sector Público en
cuanto a que si bien es cierto los trabajadores contratados no pertenecen a la carrera
administrativa, también lo es que como servidores públicos sí les resultaría aplicables algunas
disposiciones normativas de la ley precitada.- Noveno.- Además, se debe señalar que El
Tribunal Constitucional ratificando su decisión adoptada en la Sentencia del Tribunal
Constitucional Nº 000002 – 2010 – PI/TC ha establecido en los fundamentos 5 y 6 de la
Sentencia del Tribunal Constitucional Nº 03818 – 2009 – PA/TC que “ (...) debe recordarse
también que en el fundamento 17 de la Sentencia del Tribunal Constitucional 00002-2010-
PI/TC, este Tribunal subrayó que la sola suscripción del Contrato Administrativo de Servicios-
CAS genera la existencia de una relación laboral. Consecuentemente, carece de interés que se
interponga una demanda con la finalidad de que se determine que, en la realidad de los
hechos, el Contrato Administrativo de Servicios-CAS es un contrato de trabajo, pues ello ya ha
sido determinado en la sentencia de inconstitucionalidad mencionada, que tiene que ser
acatada, seguida y respetada por todos los órganos de la Administración Pública. En sentido
similar, debe enfatizarse que a partir del 21 de setiembre de 2010, ningún juez del Poder
Judicial o Tribunal Administrativo de carácter nacional adscrito al Poder Ejecutivo puede
inaplicar el Decreto Legislativo N.º 1057, porque su constitucionalidad ha sido con˜ rmada a
través de la sentencia recaída en el Exp. N.º 00002-2010-PI/TC. Ello porque así lo disponen el
segundo párrafo del artículo VI del Título Preliminar y el artículo 82º del Código Procesal
Constitucional, así como la Primera Disposición General de la Ley Orgánica del Tribunal
Constitucional (...) Dichas conclusiones llevan a que este Tribunal establezca que en el proceso
de amparo resulta innecesario e irrelevante que se dilucide si con anterioridad a la suscripción
del contrato administrativo de servicios el demandante había prestado servicios de contenido
laboral encubiertos mediante contratos civiles, pues en el caso de que ello hubiese ocurrido,
dicha situación de fraude constituye un período independiente del inicio del contrato
administrativo de servicios, que es constitucional. Por lo tanto, dicha situación habría quedado
consentida y novada con la sola suscripción del contrato administrativo de servicios...(sic)”.-

Décimo.-

La novación en los términos de los artículos 1277º y 1278º del Código Civil importa la
sustitución de una obligación por otra para la cual se requiere que la voluntad con dicho
propósito se manifieste indubitablemente en la nueva obligación, o que la existencia de la
anterior sea incompatible con la nueva, así y para lo que al caso sub examine importa se
produce una novación objetiva cuando el acreedor y el deudor sustituyen la obligación
primitiva por otra, con prestación distinta o a título diferente. Por ende en proporción al marco
tuitivo y protector del Principio Protector y Tuitivo que consagran los artículos 22º y 23º de la
Constitución Política del Perú que además sirven como pauta interpretativa para fijar el
alcance y contenido de los artículos 1277º y 1278º del Código Civil acorde con la naturaleza
fundamental y social de los derechos en controversia, cabe concluir que cuando el Tribunal
Constitucional postula que “ la situación de fraude configurada por el indebido sometimiento
del trabajador a contratos de naturaleza civil habría quedado consentida y novada con la sola
suscripción del contrato administrativo de servicios” lo hace con el exclusivo propósito de
resaltar que la sustitución de la inicial relación formalmente calificada como de naturaleza civil
por la relación laboral que fija el Decreto Legislativo Nº 1057 determina por lo menos el pleno
reconocimiento que los servicios prestados por el accionante por su naturaleza y
características configuraban propiamente en la realidad un contrato de trabajo, más no para
imponer mutatis mutandi que la contratación administrativa de servicios es plenamente valida
y eficaz en cualquier caso y bajo cualquier supuesto incluyendo aquella hipótesis que sirve
para definir la previa adscripción del trabajador a un régimen legal que permite el
reconocimiento de mejores y mayores derechos que el que corresponde al régimen de
contratación administrativa de servicios.- Décimo primero.- En tal virtud cualquier decisión que
busque descartar la posibilidad de desnaturalización que postula la actora también por el
periodo que va desde el mes de julio del 2008 resulta impertinente al haberse constatado que
desde el mes de diciembre de 2002 (secretaria) se ha encontrado sujeto a un contrato de
trabajo de naturaleza indefinida, por esta razón los denominados Contratos Administrativos de
Servicios-CAS a los que formalmente se buscó sujetar sus servicios desde julio del 2008
adolecen de virtualidad jurídica para reputar a su amparo que durante este lapso se encontró
sujeto a una relación de naturaleza laboral de corte temporal y por tanto de plazo definido y
con los derechos relativos y de menor amplitud que regula en forma especial el Decreto
Legislativo Nº 1057 al importar esta conclusión una clara afectación a su status contractual ya
alcanzado en proporción a los artículos 22º y 23º de la Constitución Política del Perú que
determina su derecho a ser calificado como trabajador con derecho desde su fecha de ingreso
a un contrato de trabajo ergo con derecho al goce de los beneficios y derechos sociales
derivados de tal calificación jurídica, por lo que la posibilidad que se le reconozca como un
trabajador adscrito a una relación laboral temporal y bajo derechos relativos sin lugar a dudas
supone una desmejora de los derechos incorporados a su esfera jurídica desde su misma
fecha de ingreso al empleo y que se ven protegidos bajo el manto de protección que dispensa
la cláusula de irrenunciabilidad de derechos acogida en el inciso 2) del artículo 26º de la
Constitución Política del Perú.-

Décimo Segundo.-

Efectivamente el Principio de Irrenunciabilidad de Derechos hace referencia a la regla de no


revocabilidad e irrenunciabilidad de los derechos reconocidos al trabajador en la Constitución
y la Ley, ello en razón que sus regulaciones son el mínimo indispensable que objetivamente
decide aceptar la sociedad en materia de condiciones humanas para que se desarrolle la
relación laboral lo que implica que estos derechos se mantienen aún en los casos en que la
actitud del trabajador sea contraria a tal reconocimiento. Así prohíbe que los actos de
disposición del trabajador, como titular de un derecho, recaigan sobre normas taxativas
entendiendo por tal aquellas que ordenan y disponen sin tomar en cuenta la voluntad de los
sujetos de la relación laboral, dentro de tal ámbito a “despojarse”, permutar o renunciar a los
beneficios, facultades o atribuciones que le concede la norma, que se sancionan con la
invalidez.-

Décimo tercero.- El artículo 62º de la Constitución Política del Perú establece que la libertad
de contratar garantiza que las partes puedan pactar según las normas vigentes al momento
del contrato y que los términos contractuales no pueden ser modificados por leyes u otras
disposiciones de cualquier clase empero esta disposición necesariamente debe interpretarse
en concordancia con su artículo 2º inciso 14) que reconoce el derecho a la contratación con
fines lícitos, siempre que no se contravengan leyes de orden público, por consiguiente, y en
desmedro de lo que pueda suponer una conclusión apresurada, es necesaria una lectura
sistemática de la Constitución que, acorde con lo citado, permite considerar que el derecho a
la contratación no es ilimitado, sino que se encuentra evidentemente condicionado en sus
alcances, incluso, no sólo por límites explícitos, sino también implícitos.-

Décimo cuarto.- Límites explícitos a la contratación, son la licitud como objetivo de todo
contrato y el respeto a las normas de orden público. Límites implícitos, en cambio, serían las
restricciones del derecho de contratación frente a lo que pueda suponer el alcance de otros
derechos fundamentales y la correlativa exigencia de no poder pactarse contra ellos. Asumir
que un acuerdo de voluntades, por más respetable que parezca, puede operar sin ningún
referente valorativo, signifi caría precisamente no reconocer un derecho fundamental, ante un
mecanismo de eventual desnaturalización de tales derechos. En este contexto si el contrato
civil o de naturaleza distinta tal es el caso del Contrato Administrativo de Servicios-CAS y plazo
fijo suscrito entre las partes se transforma en un mecanismo que distorsiona derechos
laborales no cabe la menor duda de que el objetivo de licitud predicado por la norma
fundamental se ve vulnerado.-

Décimo quinto.-

Además no puede perderse de vista que el régimen de contratación administrativa de


servicios es por su naturaleza y esencia de tipo especial y transitorio lo que permite definir que
los contratos de trabajo celebrados bajo su amparo tienen vocación de permanencia limitada
en el tiempo lo que los tipifica como contratos de trabajo a plazo fi jo que por tal carácter y en
proporción igualmente a la protección que conceden los artículos 22º y 23º concordado con el
artículo 1º de la Constitución Política del Perú se encontrarían impedidos de regular aquellas
labores de corte ordinario y permanente entendiendo por tales a aquellas actividades
habituales vinculadas a los objetivos, fines, cometidos y competencias del comitente, de este
modo el contrato de trabajo sujeto al régimen de contratación administrativo que instaura el
Decreto Legislativo Nº 1057 sólo podría tener por objeto aquellas labores que adolezcan de las
exigencias de permanencia, habitualidad y de características ordinarias que en síntesis
resulten extraordinarias, transitorias y esporádicas, que no son precisamente las
características que tipifi can las labores encomendadas al accionante.-

Décimo sexto.-

Esta nota de transitoriedad que revela la naturaleza a plazo fijo del contrato de trabajo
celebrado dentro del régimen que instaura el Decreto Legislativo Nº 1057 no es ajeno al
criterio del Tribunal Constitucional como lo revela el literal d) del fundamento 7 de la
Sentencia del Tribunal Constitucional Nº 03818 – 2009 – PA/TC donde se afirma que “ (...) La
anterior consideración permite inferir que en el caso del régimen laboral especial del contrato
administrativo de servicios también el proceso de amparo tendría e˜ cacia restitutoria. Sin
embargo, dicha e˜ cacia restitutoria no puede predicarse en el proceso de amparo porque ello
desnaturalizaría la esencia del contrato administrativo de servicios, ya que éste es un régimen
laboral especial y transitorio que tiene por finalidad iniciar el proceso de reforma y
reordenamiento del servicio civil. La solución de reposición desnaturalizaría la esencia especial
y transitoria del contrato administrativo de servicios, por cuanto los contratos de trabajo en
este régimen son a plazo determinado y no a plazo indeterminado...(sic)” antes bien responde
a la exigencia de la legislación complementaria que requirió el Tribunal Constitucional en el
fundamento 48 de la Sentencia del Tribunal Constitucional Nº 00002 – 2010 – PI/TC donde
dispuso que se “dicte la regulación necesaria que complementando las disposiciones del
Decreto Legislativo Nº 1057, adopte disposiciones tales como la fijjación de los límites para la
contratación de personal bajo esta modalidad no sólo fijando porcentajes respecto del total de
trabajadores de este régimen, sino estableciendo otros criterios que considere razonables
para tal efecto” naturalmente uno de estos criterios razonables respondía a la necesidad de
defi nir qué tipo de labores o actividades podrían ser objeto de regulación vía el contrato de
trabajo que regula el Decreto Legislativo Nº 1057 a partir de su carácter transitorio de
vocación limitada en el tiempo lo cual importa establecer si cualquier tipo de labor y actividad
podría ser involucrada dentro de su objeto o sólo aquellas que respondan a tal tesitura.-
Décimo sétimo.- Entonces admitir que la Contratación Administrativa de Servicios-CAS de
naturaleza especial y restrictiva de derechos y beneficios sociales podría sustituir válidamente
la contratación de trabajo incluso de naturaleza indefinida dentro del ámbito del régimen
laboral común de la actividad privada importaría desconocer claramente el contenido y
alcance del Principio de Irrenunciabilidad de Derechos y el Principio de Progresividad al
convalidar la posibilidad de involución de los derechos laborales del actor restringiendo y
limitando su contenido y alcance antes de por el contrario favorecer su mayor expansión, por
lo cual la virtualidad jurídica de la formula de Contratación Administrativa de Servicios-CAS
aplicada por la emplazada a partir de julio del dos mil ocho resulta en el caso de autos
absolutamente inadmisible e intolerable por lo que debe ser sancionada conforme al artículo
V y artículo 219º del Código Civil.-

Décimo Octavo.-

En consecuencia, en este caso particular, al verificarse que la decisión adoptada por la Sala
Superior incurre en causal de infracción normativa del artículo 1º de la Ley Nº 24041 debe
actuarse en sede de instancia para revocar la sentencia apelada y declarar fundada en parte la
demanda.-

Décimo noveno.-

Sin perjuicio de ello, corresponde dejar establecido, que la sentencia de primer grado, declaró
infundada el pago de indemnización por lucro cesante y daño emergente por las
remuneraciones dejadas de percibir, así como la indemnización por daño moral y personal por
el monto de S/. 30,000.00; extremo que no ha sido apelado por la parte demandante,
conforme se verifica a fojas 492, por lo que al no haberse expresado agravio alguno al
respecto, carece de relevancia que esta Corte Suprema emita pronunciamiento al respecto.-
Por estas consideraciones: Declararon FUNDADO el recurso de casación interpuesto por
Angélica Danitza Albán Checa a fojas 592; en consecuencia, CASARON la Sentencia de Vista su
fecha 18 de marzo de 2013, obrante a folios 579; y actuando en sede de instancia REVOCARON
la Sentencia de primera instancia a folios 483, su fecha 22 de marzo de 2012 que declara
infundada la demanda, y REFORMÁNDOLA declararon fundada en parte la demanda, en
consecuencia declara nula la Resolución Ejecutiva Regional Nº 0148-2011/GOBIERNO
REGIONAL/PIURA-PR de fecha 10 de febrero de 2011, y ORDENARON que la entidad
demandada Gobierno Regional de Piura reincorpore y/o reponga a la demandante en su cargo
y puesto de trabajo o en otro de igual categoría y nivel remunerativo, bajo la condición de
servidor público permanente, debiendo ser incluida en las planillas de la entidad demandada.
Sin pago de costas ni costos del proceso, y CONFIRMARON en cuanto declara infundada la
indemnización por lucro cesante y daño emergente por las remuneraciones dejadas de
percibir, así como la indemnización por daño moral y personal por el monto de S/. 30,000.00.
DISPUSIERON la publicación de la presente resolución en el Diario Ofi cial El Peruano,
conforme a ley; en los seguidos con el Gobierno Regional de Piura, sobre proceso contencioso
administrativo; y, los devolvieron; interviene como Jueza Suprema ponente la señora
Chumpitaz Rivera.- SS. RODRÍGUEZ MENDOZA, CHUMPITAZ RIVERA, MORALES GONZALEZ,
MALCA GUAYLUPO

EL VOTO EN MINORIA DE LA SEÑORA JUEZ SUPREMA,

DOCTORA DE LA ROSA BEDRIÑANA, ES COMO SIGUE:

MATERIA DEL RECURSO:

Se trata del recurso de casación interpuesto por escrito a fojas 592, contra la Sentencia de
Vista obrante a fojas 579 y siguientes, de fecha 18 de marzo de 2013, que revoca la sentencia
apelada a fojas 483, de fecha 22 de marzo de 2012, que declara infundada la demanda; y,
reformándola, la declara improcedente. FUNDAMENTOS DEL RECURSO: Por resolución de
fecha 29 de abril de 2014, el recurso de casación ha sido declarado procedente, por la causal
de infracción normativa de los incisos 3) y 5) del Artículo 139º de la Constitución Política del
Estado; correspondiendo a esta Sala Suprema emitir pronunciamiento sobre dichas causales.

CONSIDERANDO:

Primero.-

La suscrita discrepa muy respetuosamente del voto emitido por mi ilustre colega, en atención
a los siguientes fundamentos:

Segundo.-

El recurso de casación interpuesto por la demandante ha sido declarado procedente por


posible infracción a una norma de derecho material, así como posibles vicios in procedendo.
En tal sentido, corresponderá emitir pronunciamiento, en primer término, sobre la infracción
in procedendo, debido a sus efectos procesales.

Tercero.-

En el caso en concreto, la Sentencia de Vista revoca la Sentencia emitida en primera instancia,


que declara infundada la demanda; y, reformándola, la declara improcedente. Ello en atención
a los siguientes fundamentos:

(i) de la constancia de servicios, se da cuenta que la demandante ha prestado servicios en el


Gobierno Regional de Piura bajo la modalidad de servicios no personales desde diciembre del
2002 a junio de 2008, y bajo la modalidad de contratos CAS desde julio de 2008 a diciembre
de 2010; sin embargo, la demandante ha suscrito en forma voluntaria los contratos CAS en
señal de conformidad y aprobación de las condiciones en él contenidas, por lo que no es
verdad que haya existido coacción para su suscripción;

(ii) si bien la demandante ha continuado laborando para la demandada después de la fecha de


vencimiento del plazo estipulado en su último contrato CAS; sin embargo, este hecho no
sugiere que el referido contrato se convierta en uno de duración indeterminada, ya que
conforme a lo establecido por el Tribunal Constitucional en la sentencia recaída en el
Expediente Nº 1956-2012, del 21 de junio de 2012, se produce una prórroga automática; y,

(iii) la Ley Nº 24041 no es de aplicación al régimen laboral especial regulado por el Decreto
Legislativo Nº 1057, ya que ésta tiene su ámbito de protección sobre otras formas
contractuales disímiles a la que se encontró vinculada la actora.

Cuarto.-

Corresponderá ahora analizar si el Colegiado Superior, al emitir Sentencia, incurre en


infracción normativa de los incisos 3) y 5) del artículo 139º de la Constitución Política del Perú,
que establecen: “Son principios y derechos de la función jurisdiccional: (...) 3. La observancia
del debido proceso y la tutela jurisdiccional. (...) 5. La motivación escrita de las resoluciones
judiciales en todas las instancias, excepto los decretos de mero trámite, con mención expresa
de la ley aplicable y de los fundamentos de hecho en que se sustentan (...)”;

Quinto:

La necesidad de motivar las resoluciones judiciales y de hacerlo de manera razonable y


ajustada a las pretensiones formuladas en el proceso, forma parte de los requisitos que
permiten la observancia en un proceso concreto, del derecho a la tutela judicial efectiva. Al
respecto, el autor nacional Aníbal Quiroga sostiene que: “(...) para que se considere cumplido
el requisito de la motivación, es necesario que se lleve a cabo la doble finalidad de
exteriorizar, de un lado, el fundamento de la decisión adoptada, haciendo explícito que este
responde a una determinada interpretación del Derecho, y de permitir, de otro, su eventual
control jurisdiccional mediante el efectivo ejercicio de los derechos” 1.

Sexto:

En relación a la motivación de las resoluciones judiciales, el Tribunal Constitucional ha


expresado lo siguiente: “(....) el derecho a la debida motivación de las resoluciones importa
que los jueces, al resolver las causas, expresen las razones o justificaciones objetivas que los
llevan a tomar una determinada decisión. Esas razones, (...) deben provenir no sólo del
ordenamiento jurídico vigente y aplicable al caso, sino de los propios hechos debidamente
acreditados en el trámite del proceso (....)”. “(...) la tutela del derecho a la motivación de las
resoluciones judiciales no debe ni puede servir de pretexto para someter a un nuevo examen
las cuestiones de fondo ya decididas por los jueces ordinarios.

En tal sentido, (...) el análisis de si en una determinada resolución judicial se ha violado o no el


derecho a la debida motivación de las resoluciones judiciales debe realizarse a partir de los
propios fundamentos expuestos en la resolución cuestionada, de modo que las demás piezas
procesales o medios probatorios del proceso en cuestión sólo pueden ser evaluados para
contrastar las razones expuestas, mas no pueden ser objeto de una nueva evaluación o
análisis. Esto, porque en este tipo de procesos al juez constitucional no le incumbe el mérito
de la causa, sino el análisis externo de la resolución, a efectos de constatar si ésta es el
resultado de un juicio racional y objetivo donde el juez ha puesto en evidencia su
independencia e imparcialidad en la solución de un determinado conflicto, sin caer ni en
arbitrariedad en la interpretación y aplicación del derecho, ni en subjetividades o
inconsistencias en la valoración de los hechos” 2. Séptimo.- El Tribunal Constitucional Español,
en opinión que se comparte, ha señalado que: “La arbitrariedad, por tanto, es lo contrario de
la motivación que estamos examinando, es la no exposición de la causa de la decisión o la
exposición de una causa ilógica, irracional o basada en razón no atendible jurisdiccionalmente,
de tal forma que la resolución aparece dictada en base a la voluntad o capricho del que la
tomó como una de puro voluntarismo” 3.

Por su parte, nuestro Tribunal Constitucional ha expresado lo siguiente: “(...). El artículo 139º
de la Norma Suprema establece los principios y derechos de la función jurisdiccional. El inciso
3) garantiza la observancia del debido proceso y la tutela jurisdiccional. 3. En ese sentido, la
exigencia de su efectivo respeto no solo tiene que ver con la necesidad de garantizar a todo
justiciable determinadas garantías mínimas cuando este participa en un proceso judicial, sino

1 Quiroga León, Aníbal “El Debido Proceso Legal” Edit. EDIMSA – Lima, 2da Edición Pág. 125
2

3
también con la propia validez de la configuración del proceso, cualquiera que sea la materia
que en su seno se pueda dirimir, como puede ser la actividad investigatoria realizada por el
órgano jurisdiccional. De esta forma, el debido proceso no solo es un derecho de connotación
procesal que se traduce, como antes se ha dicho, en el respeto de determinados atributos,
sino también una institución compleja que desborda el ámbito meramente jurisdiccional
(...)”4.

Octavo.- Ahora bien, en el caso en concreto, el Colegiado Superior no ha motivado en forma


sufi ciente y de manera congruente el fallo que revocó la sentencia apelada; puesto que no ha
efectuado disquisición fáctica y jurídica alguna respecto al hecho de si se evidencian los
elementos esenciales del contrato de trabajo antes de la contratación administrativa de
servicios, pese a que la actora en su demanda ha indicado que su vínculo inició desde el 02 de
noviembre del 2002 hasta el 03 de enero del 2011 de manera ininterrumpida y bajo una
situación de dependencia. De allí que no conste ningún sustento legal, para que no se analice
dicho periodo bajo el principio de primacía de la realidad. Asimismo, tampoco se explica qué
fundamento normativo le permite extender los alcances del Decreto Legislativo Nº 1057 a
partir del año 2002, habida cuenta que esta norma legal se promulgó años después. Noveno.-
Esta notoria infracción al debido proceso y al principio constitucional de motivación de las
resoluciones judiciales, afecta de nulidad insalvable a la resolución de vista recurrida, por lo
que no puede ser soslayada en base a otros principios procesales como el de celeridad, de
economía procesal o el de trascendencia de las nulidades, ni el invocado derecho de acceso a
la justicia que forma parte del principio del debido proceso, puesto que existe otro principio
constitucional igualmente importante y que considero impide que pueda efectuarse un
pronunciamiento sobre el fondo de la controversia: el derecho a la instancia plural, previsto en
el inciso 6) del artículo 139º de la Constitución Política del Perú. Y es que, como sostiene
Quiroga León, una de las garantías constitucionales de la administración de justicia se grafi ca
en la posibilidad que tiene todo ciudadano, siempre y en todo momento, de poder cuestionar
un pronunciamiento judicial dentro del propio órgano jurisdiccional, ante una autoridad
judicial de mayor jerarquía y con facultades decisorias, esto es, el poder jurídico de dejar sin
efecto lo originalmente dispuesto, ordenado o sentenciado. Precisamente, lo que se preserva
con este derecho, es el derecho al recurso y con ello, como indica Mata 5, la garantía de que los
jueces y tribunales, una vez terminado el proceso, sean pasibles de ulterior revisión de su
actuación (errores in iudicando e in procedendo) solo si la parte afectada con la decisión así lo
solicitase. Existen diversos medios de impugnación de las resoluciones judiciales, entre ellos, la
reposición; la apelación, que permite la revisión total del fallo impugnado y que es el

4Sentencia Expediente Nº 4907-2005-HC/TC de fecha 8/8/2005


5CANO MATA, Antonio. “El derecho a la tutela jurisdiccional efectiva en la doctrina del Tribunal
Constitucional”. Madrid, Ed. Revista de Derecho Priv. Eds Derecho Reunidas, 1984, pp. 15. C-1266786-
13
verdadero ejercicio del derecho a la instancia plural; hasta llegar a la casación, mediante la
cual se accede al máximo tribunal de justicia.

Es pues imprescindible darle al justiciable la posibilidad de acudir a la instancia superior para


que revise su proceso emitiendo un segundo pronunciamiento que puede ser impuesto al
primero cuando existan discrepancias.

Décimo.-

El Colegiado Superior sin expresar fundamentación legal, se limita a señalar que la demanda
es improcedente por cuanto no resulta aplicable el artículo 1º de la Ley Nº 24041; omitiendo
realizar mayor análisis respecto a la desnaturalización de la contratación de la actora; cuando
lo que pretende la demandante es el análisis de laboralidad de todo su vínculo con la
emplazada; independientemente de las formas de su contratación desde el 02 de noviembre
de 2002 hasta el 03 de enero de 2011, para lo cual ofrece pruebas orientadas a demostrar que
prestó servicios de manera personal y subordinada. Consecuentemente, al haberse incurrido
en una causal de nulidad, corresponde a la instancia de mérito emitir pronunciamiento sobre
el periodo de servicios no personales y el periodo con el que estuvo bajo contratos CAS; ello
con el objeto de salvaguardar el derecho a la tutela jurisdiccional efectiva de las partes en el
proceso. Undécimo.- De acuerdo con el artículo 22º de la Ley Orgánica del Poder Judicial,
Decreto Supremo Nº 017-93-JUS, la Magistrada que suscribe y que hubiese sostenido un
criterio distinto en casos similares al presente, respecto a que cuando se presenta una
afectación al principio del debido proceso, y a la tutela jurisdiccional efectiva, el principio de
economía y celeridad procesal impera; se aparta del mismo. Por estas razones, con el
dictamen fiscal en lo Contencioso Administrativo: DECISIÓN: MI VOTO es porque se declare
FUNDADO el recurso de casación interpuesto por la demandante Angélica Danitza Albán
Checa, mediante escrito de fojas 592 y siguientes; en consecuencia, NULA la Sentencia de
Vista obrante a fojas 579 y siguientes, de fecha 18 de marzo del 2013; debiendo el A quem
expedir nuevo pronunciamiento conforme a ley; en los seguidos por Angélica Danitza Albán
Checa contra el Gobierno Regional de Piura, sobre Proceso Contencioso Administrativo.- SS. DE
LA ROSA BEDRIÑANA

1 Expediente Nº 4587-2004-AA/TC: “(...). 17. a) Por lo que hace al principio de economía


procesal, tenemos dicho que si de los actuados existen los suficientes elementos de juicio
como para emitir un pronunciamiento sobre el fondo, pese al rechazo liminar de la demanda,
resulta innecesario condenar a las partes a que vuelvan a sufrir la angustia de ver que su
proceso se reinicie, no obstante todo el tiempo transcurrido. Con ello, no sólo se posterga la
resolución del confl icto innecesariamente, sino que, a la par, se sobrecarga innecesariamente
la labor de las instancias jurisdiccionales competentes.
3 Expediente Nº 0078-2008 HC 4 Sentencia 63/1988 del 11 /4/88 publicada en el boletín ofi
cial del Estado (BOE) el 4 /5/88