You are on page 1of 7

CIENCIAS FACTICAS Y CIENCIAS FORMALES

LAS CIENCIAS FORMALES

 son aquellas ciencias de base sistemática que analizan conocimientos coherentes


y racionales mediante procesos lógicos aplicados en una realidad físico-natural
(matemática, lógica, estadística, ciencias de la computación).

LAS CIENCIAS FÁCTICAS

 buscan la coherencia entre los hechos y su representación: analizan la realidad


físico-natural del mundo real mediante observación y experimentación empírica
(química, física, biología, etc.)

Las ciencias formales y fácticas, por otro lado, analizan elementos reales e ideales por
igual. Por ejemplo: el ser humano es un objeto ‘real’ cuyo ambiente ya no es ‘natural’
sino una de sus creaciones, algo que no es natural ni tampoco inequívoco o permanente.

CARACTERISTICAS CIENCIA FORMAL CIENCIA FACTICA


Objetivo del estudio Ideas Hechos
Representación Signos, Símbolos Palabras
Método de Análisis Inducción, Deducción y Método Científico
Lógica
Comparación Razonamiento Practica
Tipos Logica, Matematica CC Naturales, Sociales

DOCTRINA
Una Doctrina es un conjunto de ideas firmes, con una posición en la sociedad
categórica, de manera que establecen un estilo de vida para un importante número de
personas. Una doctrina establece conceptos claros, los cuales deben ser seguidos a
cabalidad por quienes comparten el propósito de seguir una doctrina. Los principios son
basamentos establecidos de acuerdo a la historia de la materia, la fuerza de un
acontecimiento trascendental en la vida humana puede lograr la formación de
creencias (religiosas, políticas, sociales, económicas, entre otras).
CRIPTOMONEDA
Las criptomonedas son monedas virtuales. Pueden ser intercambiadas y operadas como
cualquier otra divisa tradicional, pero están fuera del control de los gobiernos e
instituciones financieras.

A diferencia de otros dineros electrónicos, las criptomonedas incorporan los principios


de la criptografía para implantar una economía segura, anónima y descentralizada.

PRINCIPALES VENTAJAS DE LAS CRIPTOMONEDAS SOBRES EL DINERO


FIDUCIARIO
 DESCENTRALIZADAS: Las criptomonedas no están controladas por ningún
estado, banco o institución financiera.
 ANONIMA: las criptomonedas te permiten preservar tu privacidad al realizar
transacciones.
 INTERNACIONALES: Pueden utilizarse en cualquier país del mundo por igual.
 SEGURAS: Tus monedas te pertenecen solo a ti y no pueden ser intervenidas
por nadie.
 SIN INTERMEDIARIOS: Las transacciones se realizan directamente de persona
a persona.
 MAS RAPIDAS: Las transacciones son mucho más rápidas que las
transacciones a través de entes financieras.
 USO VOLUNTARIO: Su uso es voluntario y no impuesto por la fuerza como
ocurre con las monedas tradicionales.

Pero sin ninguna duda la ventaja más importante de las criptomonedas sobre las divisas
tradicionales, es que ninguna institución o individuo puede controlar la producción de
dinero.

Actualmente los estados determinan el valor de la divisa a través de la emisión de


dinero. Y al mismo tiempo, los bancos crean dinero de manera artificial, realizando
préstamos con dinero que no poseen.

Las criptomonedas, en cambio, poseen una inflación controlada, ya que está


determinada de antemano la cantidad de monedas que se crean y la velocidad con que
esto ocurra.
¿POR QUE SURGEN LAS CRIPTOMONEDAS?
Si bien algunos intentos previos de dinero electrónico, fue el surgimiento del Bitcoin lo
que cambiaría las reglas del juego para siempre.

El Bitcoin fue creado en 2009 por un grupo de personas bajo el seudónimo SATOSHI
NAKAMOTO, y está basado en el software libre y la red P2P (peer to peer).

A partir de entonces se crearon gran cantidad de criptomonedas, que han ido ganando el
interés y la aceptación de millones de personas en el mundo.

Sobre todo a partir de Diciembre del 2013, cuando el precio del Bitcoin subió
rápidamente superando los mil dólares.

TIPOS DE CRIPTOMONEDA
 Bitcoin
 Ethereum
 Litecoin
 Ripple
 Dogecoin
 Dash
 Monero
 Petro
PBI (PRODUCTO BRUTO INTERNO )
Tal como en ocasiones anteriores, y gracias a la información del Banco Central de
Reserva (BCR), hoy tenemos el gráfico de la evolución a largo plazo del producto bruto
interno (PBI) peruano en términos reales.

Este corresponde a los últimos 67 años, pues abarca desde 1950 hasta el 2016, y deja
ver cómo se desempeñó la actividad productiva durante los más de diez períodos
presidenciales sucedidos desde entonces.

Los datos están expresados en términos de precios constantes del año 2007, por lo que
expresan un mismo poder adquisitivo del dinero, y por lo tanto son perfectamente
comparables entre sí.

Para empezar, nos dicen que entre 1950 el PBI peruano creció más de diez veces en
términos reales, pues pasó de S/ 40,920 millones a S/ 501,699 millones. Dado que en
ese período de tiempo la población sólo creció 4.1 veces, hubo una significativa mejora
del ingreso por habitante. Las cifras también nos dicen que nuestra economía ha crecido
tanto que sólo le toma tres años sumarle un PBI completo de los que se obtenía en la
época de Odría.

Evaluando por períodos de gobierno, la data nos deja ver que entre el gobierno de Odría
y el primer gobierno de Belaúnde, el producto avanzó a una tasa promedio anual
sumamente importante, de 5.7%.

Ese buen ritmo continuó en la dictadura militar de Velasco Alvarado. Lamentablemente,


fue allí que se puso las bases para el desastre que vendría luego, al decretarse las
nefastas políticas estatistas, controlistas y proteccionistas que arrinconaron y
desalentaron la inversión privada, repletaron de distorsiones y desequilibrios la
economía, fomentaron rentabilidades artificiales e insostenibles, propiciaron el
mercantilismo, incrementaron al máximo el gasto público (afectando gravemente el
manejo fiscal), redujeron la eficiencia y la competitividad, alentaron la emisión
inorgánica por parte del BCR y dieron lugar a la inflación crónica, a la imparable
devaluación de la moneda y al gigantesco crecimiento de la deuda externa.
El primer efecto de esa insensata política se evidenció en la segunda fase de la
dictadura, ya siendo jefe de estado Morales Bermúdez, quien tuvo que decretar los
primeros ajustes, sin demasiados resultados.

La situación continuó preocupante durante el gobierno democrático de Belaúnde, quien,


al no haber tenido el tino ni el coraje de desmantelar el absurdo modelo económico
heredado, y encontrarse con un fortísimo Fenómeno del Niño y la crisis de la deuda,
sufrió las consecuencias, dejando al término de su mandato un PBI menor al que
encontró.

Con Alan García, la situación llegó a su momento más crítico. Es que este no sólo no
desmanteló el pésimo modelo velasquista, sino que, en su afán de reactivar la aletargada
economía, decretó sobre el ya negro escenario preexistente una política heterodoxa
repleta de subsidios y gasto público, que si bien hicieron crecer al país aceleradamente
entre 1985 y 1987, llevaron al colapso las finanzas públicas, dando como resultado la
hiperinflación más alta de nuestra historia y una de las mayores de la historia mundial,
elevando a niveles siderales la deuda externa y colocando al país como inelegible para
el crédito internacional, y, en suma, dejándolo con un PBI 10% menor que el que había
encontrado.

Ese lapso de tiempo, comprendido entre los gobiernos de Velasco y García, fue sin duda
el más negro de la historia económica del Perú, y el que más le hizo retroceder.

Felizmente, en los años 90, nuestro país dio un vuelco en su manera de ver las cosas, al
desechar por completo el modelo heterodoxo y adoptar uno de libre mercado, apertura y
protagonismo de la iniciativa privada. Todo se inició con un fortísimo paquete de
estabilización que dio resultados muy rápidos en el objetivo de abatir a la hiperinflación.
Al mismo le siguió un completísimo programa de reformas a todo nivel, que, al alentar
la inversión privada con precios y mercados libres y reglas de juego claras, estableció
un punto de inflexión en cuanto al crecimiento, que desde entonces se aceleró
significativamente.

Eso último se nota claramente en el gráfico, que muestra cómo en la referida década
nuestro país no sólo salió totalmente del pozo en que había caído sino alcanzó niveles
productivos inéditos.

Luego, en los gobiernos de Toledo, Humala y García (quienes con buen criterio
mantuvieron el modelo), la tasa de expansión se incrementó aún más, gracias al alza de
precios de nuestros metales y otros commodities de exportación, y al auge de la
inversión privada nacional y extranjera, que no dejó de fluir a través de las
privatizaciones y las concesiones de importantes obras de infraestructura.

Desde el año 2014 la tasa se ha reducido, por la baja de los precios internacionales, las
incertidumbres que aún ensombrecen la economía mundial y diversas circunstancia
internas, como errores de manejo, escándalos de corrupción que han paralizado
proyectos importantes, el freno de la inversión pública y privada y los embates de la
naturaleza.

Sin embargo, eso no ha impedido que nuestra economía siga avanzando por lo menos
3% al año, ritmo que de sostenerse nos haría llegar al bicentenario de nuestra
independencia con un PBI de S/ 582 mil millones, 3.8 veces más grande que el de 1990,
demostrando que, luego del descalabro ocurrido entre fines de los años 60 y fines de los
80, nuestro país logró recuperar el terreno perdido y salir adelante.
PBI (PRODUCTO BRUTO INTERNO )
Desde los inicios de la crisis económica mundial de 2007, la gran mayoría de los países
desarrollados vieron como sus economías se desplomaban, su Producto Interior Bruto
caía, pero Perú es una economía emergente, la cual no sufrió un gran retroceso durante
los primeros años de la crisis, por lo que durante la última década ha tenido una
tendencia de crecimiento de su Producto Bruto Interno (PBI) positiva y acelerada y se
prevé que continuará liderando el crecimiento regional permitiendo que el PBI per
cápita supere el promedio mundial hacia el 2020.

PBI real del Perú (US$ miles de millones)

Estos motivos de bienestar económico despertó el interés de los inversores extranjeros


en el Perú, que durante el año 2012, la inversión extranjera en el Perú registró una tasa
de crecimiento de 49%, lo que representaba un 5,9% de su PBI, llegándose a constituir
como el sexto receptor en América Latina.