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14 tesis de ética_citas_segunda lectura.

El pensamiento y la ética crítica(y por ello el pensamiento crítico en sentido estricto)parten de


la proximidad originariadel sujeto ante el sujeto; o, aún antes, de un ser humano ante otro ser
humano. El enfrentar a una persona humana y permitir que se revele en su realidad
comopersona, no como mera cosa, es el origen de lo crítico. El sujeto se acostumbra a
experimentar a las personas como cosasfuncionales dentro de sistemas. Se produce así una
despersonalización del Otro, origen de toda alienación. Es reconstituir a la persona como
persona “revienta” el sistema y permite que el Otro se revele como Otro, como persona.
Desde un punto de vista ético esto pone en cuestión al sistema. Este cuestionaral sistema es
ya lo crítico como tal, y que permite en su desarrollo todo el proceso de liberación. P. 5

…“dejar lugar” significará desfetichizar el ego, al sistema, a laontología. Veremos todo esto. P.
6

En cierta manera, aún sin saberlo,buscamos incesantemente en todos los instantes de la


existencia re-vivir esa experiencia del cara-a-cara, sujeto-sujetoen toda ocasiónde la vida.
Buscamos la compañía, la comunidad, la amistad. Intentamos la identidad imposible con el
Otro, nuestro objetivo siempre latente. P. 6

Respetar la alteridad del Otro es la esencia y el origende lo crítico, de la protesta, de la


rebelión, y en ciertos casos límites hasta de la revolución de los sistemas vigentes, frutos del
proceso de institucionalización de la dominación. P. 6

Hablar de la “ética de la economía” es ambiguo, y aun inexacto. Pareciera que la economía


puede ser tal sin su relación con la ética, ambos campos epistémicos separados. Lo que
indicaría que hay una economía que pudiera existir sin ética; o que la ética le agrega algo muy
importante pero no esencial para la economía. Lo mismo podría decirse de la política, de la
erótica, etc.

Por moral entenderemos en esta obra el sistema categorial teórico y las prácticas fundadas en
la totalidad ontológica vigente. Por ello se situará en el ámbito de la ingenuidad propia de la
cotidianidad existencial que no pone en cuestión el sistema en vigor dentro del cual se vive.
Por ético, en cambio, indicamos el sentido crítico de lo que se presenta ante lo ontológico con
pretensión de superación de lo dado. P. 13

Mundo > campos > sistemas > subsistemas > funciones > actos humanos singulares. P. 26
Me moveré entonces oponiéndome ante anarquistas extremos que niegan la posibilidad de
sostener instituciones desde un punto de vista ético. Toda institución es dominadora para
ellos. Por otra parte, me opondré también a conservadores que suponen que las instituciones
son sagradas y hay que obedecerlas siempre como fundamento de la moral. Pero igualmente
no aceptaré el “contractualismo” moderno que propone hipotéticamente unos inexistentes
individuos(aún como lógica del juego o como horizonte crítico) sin instituciones,que puede
posteriormente efectuar un contrato, el cual funda la sociedad política (a diferencia del estado
de naturaleza).Nada de eso. El ser humano singular ya siempre fuemiembro deuna sociedad
comunitaria institucionalizada (y por lo tanto con contrato; dicho contratoes un a priori, no un
a posteriori. P. 27

- La ambigua necesidad de las instituciones. P. 27 (Excelente)

Castoriadis (1975): “No puede pensarse […] una sociedad sin instituciones, sea cual fuera el
desarrollo de los individuos, el progreso técnico o la abundancia económica”13. Pero agrega de
inmediato: “No hay sociedad que coincida inmediatamente con sus instituciones, que
estuviera exactamente cubierta sin exceso ni defecto” . P. 29

toda institución se aliena con el tiempo, y de servir a la vida de la comunidad comienza a


servirse de ella. P. 29

Alguien puede cometer un acto injusto, culpable, por participación funcional de un sistema del
que no ha tomado conciencia de su injusticia, pero ha vivido de las ventajas que dicha
posición le ha otorgado. P. 32

Alguien podría excusarse indicando que no tuvo conciencia de la injusticia que cumplía al
realizar una función sistémico institucional que pudiera considerarse mala o moralmente
injustificable. Esto nos exige entonces abrir un nuevo capítulo sobre la veladacomplicidad
moral del miembro de una institución cuyafunción privilegiada en el sistema vigentele dio
ciertas ventajas, sea por su riqueza (por ejemplo un empresario que heredó su capital), sus
derechos (un ciudadano libre con respecto a un esclavo), o sugénero (un varón sobre la mujer
en las culturas patriarcales y machistas). Sin embargo, si se indaga en lo profundo del
inconsciente de esos actores (en su Super-yo, diría S. Freud) se encontrará un cierto goce en el
ejercicio del poder o la dominación, que de todas maneras puede ser legal, aceptada o vigente
en el sistema institucional económico, político, de género, cultural, etc..

[4.74] La no compasión por el oprimido por la función que cumple su acto en el sistema (el del
privilegiado) indica de todas maneras inevitablemente una inexcusable responsabilidad,
aunque sea no-intencional explícita, pero siempre presente de manera velada en el claro
oscuro de la existencia cotidiana. Como cuando se exclama: “Tengo ventajas sobre este
subordinado, pero comonadie puede acusarme (porque tengo de mi lado la ley, las
costumbres, etc.) aprovecho dicha posición preponderante”. Esto nos hace recordar la poesía
del escritor alemán cuando escribe: “Maldito el que no tiene enemigos, porque yo seré su
enemigo en el Día del Juicio”22. El que ocupa las funciones dominadoras en un sistema injusto
institucional tiene “amigos” que lo adulan para recibir migajas; y por no criticar al sistema
injusto no se ha hecho enemigos (que eran sus antiguos amigos cuando cumplía las funciones
dominadoras). El que no discierne entre dicha adulación y la prudente critica en su accionar
del auténtico amigo es tan injusto como el que tiene plena conciencia moral de la maldad que
comete, o aún mayor, porque no siquiera podrá corregir su acto funcional perverso. P. 33

Teoría de la acción comunicativa. Habermas (1981).

Facticidad y validez. Habermas (1992).

- Razón Discursiva Habermasiana P. 48

El conservador considera al orden institucional existente como algo sumamente frágil,


precario. Por ello se debeser muy atento en preservar dicho orden que por ser el real
existente es mejor que las utopías posibles pero destructoras de dicho orden. Los que se
movilizan contra el orden existente son profetas del odio que instauran el caos. El
conservador, entonces, tiene dos polos de reflexión: el orden existente que es necesario
defender (y es el bieny el mejor posible, por ser el único real), y el caos destructor (que es lo
maligno, el mal, el desorden por el desorden). P. 56

P. Berguer. 1971 . también se lanza contra la pretensión caótica de cambiar las instituciones
vigentes.

[7.23] De la misma manera un P. Berger10 también se lanza contra la pretensión caótica de


cambiar las instituciones vigentes. Instituciones que por existentes muestran la necesidad de ser
legitimadas ante los que predican los cambios radicales hacia una nueva sociedad. Ese orden
vigente tiene un nomos(la ley vigente) que ha mostrado su eficacia por ser existente. El
desorden del caos con pretensión de transformación lleva a “la muerte […] que pone
radicalmente en tela de juicio la actitud de dar las cosas por sentadas que adoptamos en la
existencia cotidiana”11. La responsabilidad de la moral consiste en legitimar esa realidad
cotidiana contra sus detractores cuando se presentan tiempos de crisis. El discurso religioso en
este caso es esencial porque expone un marco de referencia sagrado al orden establecido. Lo
que se opone al orden ahora es lo diabólico –como hemos escuchado en los discursos de R.
Reagan o G. W. Bush Jr: el “eje del Mal”-. El “cosmos sagrado” es mimetizado en el orden
empírico vigente. Se trata entonces de la fetichización o totalización del sistema moral, político
o económico. Sería la legitimación perfecta de un orden que pretensión de igual perfección, que
no puede sino violentamente eliminar a los que niegan esa legitimidad. Es, en su caso límite, el
fanatismo o el fundamentalismo de derecha en estado puro. Se justifica la no factibilidad o
imposibilidadde la transformación histórica de los sistemas. P. 57

En efecto, la peor falta ética de las instituciones es el burocratismo, ya que es su corrupción.


Diferencias entre transformar y reformar

El que tiene o posee la verdad la afirma, la enseña, la expone, la defiende hasta con las armas
(en el fanatismo). El que pretende afirmar la verdad tiene sin embargo una posición subjetiva
abierta a la discusión, al debate, a la posibilidad de que lo que tiene por verdadero sea
falsado, refutado, negado. Esmoralmentehumilde noarrogante,orgulloso; tiene oído a las
razones del otro, no exige solo la actitud de discípulopor parte del otro, sino que le otorga el
derecho a tener otra razón, quizá mejor fundada, y también conpretensión de verdad. P. 64

Articulación codeterminante de los componentes y principios de la pretensión de bondad. P. 68

[8.73] La totalidad de actos humanos (siempre a priori ya funcionales a instituciones) se


objetivan en instituciones sistémicas que son un orden vigente. Ese orden antecedente y
consecuente a todo acto humano se lo supone habitualmente como el mundo cotidiano en el
que se vive sin conciencia, como miembro desde siempre ya determinado. Es difícil
distanciarse de él como “ante los ojos”, como un objeto al que pueda juzgarse. Por ello es
como una prisión en la que el ser humano se encuentra en su interior pareciendo la última
instancia de todo lo que hace. Si ese orden tiene vigencia positiva moralmente por
encontrarse en un equilibrio en el que la hegemonía de las clases dirigentes tiene de su lado el
consenso de la mayoríadel pueblo, podemos juzgarlo como aceptable. La legitimidad auxilia el
desenvolvimiento de ese sistema cotidiano, del orden vigente en un momento dado de la
comunidad, del Estado, de la historia mundial.

Imagínese un beduino del inmenso desierto arábigo en su tienda de nómade, nunca instalado
en ningún lugar, que de pronto a través de los lienzos de su tienda vislumbra en el infinito y
distante horizonte un punto, una pequeña polvareda de arena, todavía indiscernible. Al pasar el
tiempo se dibuja un jinete esbelto sobre su camello, rostro cubierto para defenderse del calor.
Al final, se presenta frente a frente ante el beduino y cara-a-cara, entre suplicante y desafiante,
le interpela: “-¡Pido hospitalidad!”. Ante aquella sagrada exigencia el beduino le pregunta (ya
que lo que se manifiesta fenomenológicamente no muestralo oculto tras del rosto): “¿Quién
eres?”. Y desde el misterio de la libertad incondicionada del Otro se revela diciendo su nombre.
¡Es un miembro de un clan enemigo! Sin embargo, la hospitalidad debida se cumple hasta en
los menores detalles. Pasado el plazo, el hospedado sigue su curso, podrán quizá enfrentarse en
el futuro al beduino, pero dicha enemistad (que lo antepone en la moral vigente y establecida)
no pudo poner en juego la experiencia de la lo antepone en la moral vigente y establecida) no
pudo poner en juego la experiencia de la proximidad, fuente creativa de toda ética posible.

[9.15] En efecto, la ética emerge en el momento en que en el mundo (diría Heidegger), en el


sistema(N. Luhmann), en una institución, de entre los entes (algo), las cosas, los componentes
de esa totalidad surge el rostro de alguien. Entre el algo que se manifiesta
fenomenológicamente (con un significado y con un sentido), alguien rompe lo neutral cuyo
centro es el ser-en-el-mundo, cada ser humano. mundo, cada ser humano. Pero en ese mundo
que todos despliegan como el propio, de pronto, de manera inesperada, surge alguien, otro
ser humano, otra biografía, otro mundo, otro tiempo, otra historia. No se puede com-prender
el mundo del Otro como se interpretan las cosas, los entes. Si el Otro/a no se revela nada se
puede saber de él/ella. El orden de la manifestación de los entes que aparecen en el mundo
(fenomenología) deberá distinguirse desde ahora del orden de la revelacióndelOtro/a desde
más allá del mundo (la epifanía). La moral, la fenomenología es trascendida por la ética y la
epifanía. La primera, la constituye el ser humano dado desde la visión; la segunda, se descubre
desde la pasividad del escucha, del obediente.P. 77

Sujeto- Sujeto: Momento ideal posible y efímero.

Proximidad. Buscar etimología

toda crítica no tiene sentido si no tiene un punto de apoyo exterior al mundo para poder
lanzar la crítica. P. 78

Filosofía de la revelación. F. Schelling

El Otro no es comprendido y o interpretado por lo que aparece como manifestación óntica


(tamaño, color, raza, peso, etc.), sino que oculta su misterio que sólo se da a conocer ante el
oído atento del que asumiendo responsablemente su interpelación tiene fe en su palabra. P.
78

la ética es el ámbito que deja lugar a la revelación del Otro/a; es la“explosión” del ser, del
mundo propio, dominador y vigente como la esencia crítica misma. P. 78

La totalidad existente es lo positivo; el sufrimiento de la víctima del sistema (aunque sea un


efecto negativo no conciente: unintentional) es el punto de partida de la crítica. P. 79

Ludwig Wittgenstein dice al final de su Tractatus Logico-Philosophicus, en el § 7, “Wovon man


nicht sprechen kann, darüber muss man schweigen”2. Esta expresión enigmática del gran
filósofo tiene aquí un significado preciso, que no creolohaya sospechado su autor: lo queel
Otro sea en cuanto otro no puede expresarsedesde mi mundo,más biense debe guardar
silencio, porque es el tiempo no del hablar sino deloír obediencialmente larevelacióndel
misterio. P. 86

Gabriel Marcel comenta: “esta irrupción [del Otro]no puede producirse sino en el seno de un
ser que no forma consigo mismo un sistema clauso, hermético, en el cual nada nuevo
podríapenetrar”. P. 87