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La Terapia Racional Emotiva

Lo que perturba nuestra mente


no son los acontecimientos, sino
la manera como los enjuiciamos.
Epicteto, siglo I d.c.

Los hechos influyen en nuestras emociones,


pero son nuestras exigencias
y falsas necesidades
lo que nos perturba emocionalmente.
Albert Ellis

1. Antecedentes de la Terapia Racional Emotiva

Albert Ellis (1913-2007) desarrolló su propuesta terapéutica en forma paulatina a


partir de su insatisfacción con los resultados alcanzados con el enfoque psicodinámico
con el que se formó. En 1943 había comenzado su labor clínica en consultas privadas,
tratando problemas matrimoniales, familiares y sexuales. Al poco tiempo empezó a
interesarse por el psicoanálisis, y procuró instruirse en este tipo de psicoterapia
siguiendo principalmente el enfoque de Karen Horney, y pasando 3 años de análisis
personal.

En 1958 publicó por primera vez su famoso modelo A-B-C para la terapia, donde
exponía que los trastornos emocionales derivaban de un continuo
"autoadoctrinamiento" en exigencias irracionales. La terapia tenía así como fin, no
solo tomar conciencia de este autoadoctrinamiento en creencias irracionales, sino
también en su sustitución activa por creencias más racionales, anti-exigenciales y
anti-absolutistas y su puesta en práctica conductual mediante tareas fuera de la
consulta (Ruiz y Cano, 1999). Su nuevo enfoque terminó de consolidarse en las dos
siguientes décadas; desde entonces, y hasta su muerte el 2007, no dejó de publicar
(tiene más de 60 libros de los que es autor o coautor) y de difundir sus ideas que,
luego de una inicial resistencia, han terminado por imponerse en el mundo de la
psicoterapia moderna.

Entre sus obras más destacadas podemos mencionar:


1. Razón y Emoción en Psicoterapia (1962).
2. Growth Through Reason (1971).
3. A New Guide to Rational Living (1975).
4. Manual de Terapia Racional Emotiva (1977), tomos I y II.
5. La Práctica de la Terapia Racional Emotiva (1987).

El trabajo de Ellis fue pionero en sentar las bases de lo que actualmente se conoce
como el movimiento cognitivo conductual, en el cual podemos mencionar, entre otros,
a profesionales tan destacados como Aarom Beck, David Burns, William Glasser,
Maxie Maultsby y Donald Meichenbaum.

Su escuela fue inicialmente denominada Terapia Racional, luego Terapia Racional


Emotiva (nombre clásico) y, finalmente, Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC,
denominación actual), con lo que se buscaba darle énfasis a las líneas de trabajo que
englobaba y que tal vez no eran obvias para el neófito.

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2. Principios Básicos de la TREC

2.1 Metas y Racionalidad


“Los hombres son más felices cuando se proponen metas y se esfuerzan por
alcanzarlas racionalmente”. Las principales metas humanas se pueden englobar en:

a. Supervivencia.

b. La felicidad o el disfrute de su existencia. Puede ser perseguida a través de una o


varias de las siguientes sub-metas:

 Aprobación o afecto proveniente de las personas significativas.

 Éxito y competencia personal en diversos asuntos.

 Bienestar físico, emocional o social.

En este punto, Ellis, destaca la fuerte concepción filosófica de su terapia (siguiendo en


gran medida la tradición estoica) donde los humanos son seres propositivos en busca de
metas personales, que conforman sus "filosofías personales" de vida.

 Las personas, en cierto modo, sufren por defender filosofías vitales centradas
en perseguir sus metas personales de modo exigente, absolutista e irracional.

 Las personas son más felices, de modo general, cuando persiguen sus metas
de modo no exigente ni absolutista, sino por preferencias o de manera
racional.

2.2 Cognición y procesos psicológicos

a. Pensamiento, emoción y conducta están interrelacionados, interactuando


continuamente.

b. Los principales componentes de la salud y de los trastornos psicológicos se


encuentran a nivel del pensamiento, a nivel cognitivo:

o Las Creencias Irracionales (Exigencias) en los procesos de trastorno


psicológico.

o Las Creencias Racionales (Preferencias) en los procesos de salud


psicológica (Ruiz y Cano, 1999).

2.3 El ABC y las Creencias Irracionles

Una de las características resaltantes de la TREC es la sencillez de los principios en los


que se sustenta:
– Todos los humanos desarrollamos un sistema de creencias en el que nos basamos
para enjuiciar y valorar a la gente y a los acontecimientos.
– Ninguna de nuestras experiencias tiene un valor establecido per se. Somos
nosotros quienes les damos dicho valor.
– Las experiencias activadoras (A) afectan las consecuencias emocionales (C) pero no
las determinan.
– Son nuestras creencias (B) las principales causantes de nuestros sentimientos y
de las conductas que acompañan a dichas A.

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A B C

A : Experiencias activadoras.
B : Creencias personales, interpretación de los hechos.
C : Consecuencias emocionales y conductuales.

La experiencia activadora puede provenir tanto del mundo exterior como de nuestro
mundo interior; puede ser algo apreciable a simple vista o algo que no tiene concreción
determinada (un accidente de carretera, una preocupación por un familiar enfermo o
por algo que pueda suceder; el recuerdo de una discusión o un problema de relación
con alguien).

Las creencias y cogniciones son las ideas y pensamientos que nos hacemos acerca de A,
de lo que nos ocurre en la realidad. Todos mantenemos ciertos pensamientos o
creencias respecto a lo que nos sucede; aunque, a veces, los pensamientos son
"automáticos", se cruzan por la mente como un "rayo", sin que seamos suficientemente
conscientes de ellos. De ahí que generalmente tendemos a considerar que los hechos
(A) nos "provocan" sentimientos o comportamientos determinados. Si así fuera, todos
tendríamos una conducta muy semejante ante hechos parecidos, lo que no es cierto
(Reguera, S/F).

La Terapia Racional Emotiva puede intervenir favorablemente en esta secuencia a


partir del siguiente paso: D, y el consiguiente resultado en E:

D E

D : Discriminar, disputar, debatir (racionalmente).


E : Nuevo efecto emocional y conductual.

Entonces, el cambio emocional y conductual viene en gran medida determinado por el


cambio en nuestra forma de pensar o cómo interpretamos las A. Frente a un mismo

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hecho (verbigracia, desaprobar un examen) se puede responder de manera diferente:
depresión, tristeza, culpabilidad, decepción, frustración, indiferencia, ira, etc., de
acuerdo con las B que consideremos al interpretarlo.

2.4 Los Sentimientos Negativos

La TREC sustenta que es adaptativo que experimentemos sentimientos negativos cuando


nos enfrentamos a frustraciones y decepciones, pero no es razonable que estos
sentimientos sean extremos, pues entonces pasan a ser sentimientos malsanos:

– Sentimientos negativos sanos (apropiados):


• Decepción, pesar, frustración, fastidio, intranquilidad.

– Sentimientos negativos malsanos (inapropiados):


• Depresión, pánico, rabia, autoconmiseración, baja tolerancia a la frustración.

SANOS (APROPIADOS) MALSANOS (INAPROPIADOS)


1. TRISTEZA: Derivada de la Creencia
Racional: "Es malo haber sufrido esta
pérdida, pero no hay ninguna razón por 1. DEPRESIÓN: Derivada de la Creencia
la que no debería haber ocurrido" Irracional: "No debería haber sufrido esta
pérdida, y es terrible que sea así". Si se
2. INQUIETUD: Derivada de la Creencia cree responsable de la pérdida se
Racional: "Espero que eso no suceda y condena: "No soy bueno".
sería un fastidio o muy malo si ocurre"
2. ANSIEDAD: Derivada de la Creencia
3. FRUSTRACIÓN: Derivada de la Irracional: "Eso no debería ocurrir, sería
Creencia Racional: "Prefiero hacer las horrible si ocurre"
cosas bien, y si fallo, intentaré hacerlas
mejor, pero si no ocurre ¡mala suerte!" 3. CULPA: Derivada de la Creencia
Irracional: "No debo fallar, y si lo hago
4. DISGUSTO: Derivada de la Creencia soy Malvado/a"
Racional: "No me gusta lo que ha hecho, y
preferiría que no hubiese ocurrido, pero 4. IRA: Derivada de la Creencia
otros pueden romper mis normas." Irracional: "No debería haber hecho eso.
No lo soporto y es un malvado por ello."

(Ruiz y Cano, 1999)

2.5 Creencias racionales e irracionales

De la misma manera, recalca la importancia de aprender a discriminar entre las creencias


racionales y aquellas que no lo son. Usualmente reaccionamos ante los
acontecimientos activadores con una mezcla de ambos tipos de creencias:
– Creencias constructivas, adaptativas o racionales
– Creencias destructivas, desadaptativas o irracionales

Creencias constructivas o racionales


Son las que nos permiten (a) mantenernos vivos y (b) alcanzar las metas y valores que
seleccionamos para llevar una vida placentera, disfrutable o que valga la pena (Ellis y

4
Harper, 1975).

APENDICE

EJERCICIO DE CUESTIONAMIENTO DE CREENCIAS


(Ruiz, 2002)

NOMBRE : FECHA:

A continuación le presentamos tres creencias que suelen compartir muchas personas en


el mundo. Le sugerimos que usted razone si le parecen adecuadas y apropiadas. Por favor
escriba sus respuestas.

CREENCIA Nº 1:

"DEBO DE TENER ÉXITO FORZOSAMENTE EN TODO LO QUE ME PROPONGA"

1) ¿LE PARECE RAZONABLE? ARGUMENTE SU RESPUESTA

2) ¿A QUE CONDUCE CREER ESO? ¿QUE CONSECUENCIAS PUEDE TENER?

3) SI ESA CREENCIA LE PARECE INADECUADA, ¿COMO SE LE OCURRE ACTUAR


CONTRA ELLA?

CREENCIA Nº 2:

"LA GENTE TIENE QUE TRATARME FORZOSAMENTE BIEN Y CON JUSTICIA"

1) ¿LE PARECE RAZONABLE? ARGUMENTE SU RESPUESTA

2) ¿A QUE CONDUCE CREER ESO? ¿QUE CONSECUENCIAS PUEDE TENER?

3) SI ESA CREENCIA LE PARECE INADECUADA, ¿COMO SE LE OCURRE ACTUAR


CONTRA ELLA?

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CREENCIA Nº 3:

"LA CONDICIONES DE MI VIDA DEBEN FORZOSAMENTE SER FAVORABLES Y PODER


ASI CONSEGUIR LO QUE DESEO"

1) ¿LE PARECE RAZONABLE? ARGUMENTE SU RESPUESTA

2) ¿A QUE CONDUCE CREER ESO? ¿QUE CONSECUENCIAS PUEDE TENER?

3) SI ESA CREENCIA LE PARECE INADECUADA, ¿COMO SE LE OCURRE ACTUAR


CONTRA ELLA?

Autoaceptación no es autoestima

Francesc Sorribes

La baja autoestima y la alta autoestima son las dos caras de una misma moneda: la de
confundir la conducta con la valía del ser humano.

La persona con alta autoestima no es muy diferente que la persona con baja autoestima,
lo que los diferencia es que uno utiliza autovaloraciones positivas y el otro negativas en
función de sus conductas. Así cuando una persona se evalúa a sí misma como buena o
mala en función de lo que hace está cometiendo el error de la generalización. “Soy el
mejor” o “Soy un desastre”. Alfred Korzybsky, desde la Semántica General, ya advertía de
este error diciendo que el verbo SER es una generalización y por tanto un error de
precisión del lenguaje, ya que cuando decimos que somos una cosa, obviamos que no
somos producto de una cosa (conducta) sino de múltiples, que podemos cambiar y por
tanto el verbo ser nos define estáticamente, y que no podemos definirnos por una
conducta o aspecto concreto, dado la multiplicidad de conductas y aspectos que
adoptamos.

No podemos valorar una persona en función de la conducta ya que categorizar como


buena o mala significa que siempre actúa bien o mal y eso no es cierto, y aunque actuara
bien hasta el momento no podríamos predecir si la próxima vez lo haría bien o no. No
somos buenas o malas personas sino personas que hacen cosas buenas y malas, pero no
podemos juzgar la esencia de la persona. Somos seres humanos, y como falibles que
somos, hay veces que actuamos mejor que otras pero eso no significa que seamos peores
o mejores personas. Albert Ellis dice “Ser buen terapeuta no me hace mejor persona”. La
valía del ser humano no puede ser descrita a partir de una conducta. Hacemos múltiples

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conductas, como trabajador, padre, hijo, amante, y no podemos juzgarnos en función de
una conducta así sea muy importante para nosotros.

Tanto la alta autoestima como la baja autoestima es causa de mucha perturbación


emocional: ansiedad, depresión, rabia. Confundir la conducta con la valía del ser humano
es fuente de muchas falsas necesidades y exigencias del tipo “Tengo que conseguir una
erección, o de lo contrario seré un fracasado”; “Necesito tener pareja, y si no la tengo
querrá decir que soy despreciable”; “Ella tendría que ser más sexual y darme lo que
quiero, si no, es despreciable”.

En lugar de autoestima la REBT trabaja la aceptación incondicional ilimitada de uno


mismo, de los otros y de la vida. Tal como dice Jesús “Juzgamos el pecado pero no el
pecador”. Aceptarse incondicionalmente uno mismo y los otros con aquellas conductas o
aspectos de nosotros mismos y de los otros que no nos gustan y nos desagradan.
Aceptamos incondicionalmente la vida tal y como realmente es en lugar de exigir que sea
diferente a como es. Aceptación no es resignación, abandono, sino intentar cambiar a
aquello que se puede cambiar y aceptar aquello que no se puede cambiar, y no juzgarse a
sí mismo ni a los demás en función de la conducta, ni de las circunstancias.

El lenguaje de la aceptación es diferente y la emoción consecuente también. Nos decimos


“es preferible que tenga una erección, pero si no la tengo eso será una frustración y me
sentiré incómodo y molesto por ello. Quizás no sea el mejor amante del mundo pero ello
no me hace peor persona. Puedo aprender de mi error o mejorar mi habilidad, y pueda
que tenga relaciones sexuales más satisfactorias en el futuro”; “Sería preferible que a ella
le gustara más el sexo y poder disfrutar más con ella, pero no es absolutamente
necesario, ni tiene por que hacer lo que yo quiera o desee, y puedo seguir gozando de la
sexualidad con ella aunque no en la frecuencia que desearía. Eso no la hace una persona
despreciable, sino una persona con una conducta menos sexual”. La persona con estos
diálogos internos, cambiando las exigencias por sanas preferencias y no juzgándose ni a
sí mismo ni a los demás, se sentirá sanamente frustrada y molesta, pero no deprimida. El
ser humano no puede controlar los acontecimientos pero sí la manera de vivirlos. Uno se
crea su propio destino emocional.

En un artículo en el New Yorker, dijeron que Albert Ellis en su 90 cumpleaños cuando


recibió una felicitación del actual presidente norteamericano George Bush, la tiró
despreciativamente detrás de su silla. Pero él ratificó que la dejó caer junto a las otras
felicitaciones y que “si bien no acepto muchas de las ideas de Bush, Hitler y Stalin, sí les
acepto incondicionalmente como personas”. Lo mismo dijo cuando le preguntaron acerca
de los atentados de Nueva York en septiembre del 2001, la REBT induce a la gente a
aceptar incondicionalmente a los otros como personas, sin tener en cuenta lo mal que
actúen. El amor engendra amor, el odio engendra odio. Cuando exigimos a los otros a
tener que actuar de modo diferente y los condenamos como malas personas por ello,
estamos utilizando el mismo lenguaje que ellos, el de las exigencias y el del odio. Puedes
inducirles, sugestionarles a cambiar sus pensamientos inmorales y destructivos, sus
sentimientos y acciones, aceptando incondicionalmente a todos los pecadores, pero no
sus pecados. Así es como la REBT trabaja para la paz, así es como la REBT puede ayudar
a solucionar y afrontar los problemas del mundo.

Valores o actitudes racionales para una buena Salud Psicológica

1.- AUTO-INTERÉS: Tener un interés principal en sí mismo y a poner sus propios


intereses ligeramente por delante de los demás. Eso no significa ser egoísta, puesto que
éste solamente y exclusivamente piensa en él mismo. Tener un auto-interés no implica no

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hacer cosas por lo demás, pero no lo haces de manera sumisa y dejando de cuidar de ti
mismo.

2.- INTERÉS SOCIAL: Dado que vivimos con personas la mayor parte del tiempo, es
bueno tener una actitud ética y de ayuda con respecto a los demás. Procurar por el bien
del otro y de nuestra sociedad es también procurar por el bienestar propio.

3.- AUTO-DIRECCIÓN: Asumir responsabilidades, y principalmente las riendas de su


vida. Aunque podamos ser ayudados en determinados momentos, no necesitar ni exigir
una ayuda constante de los demás.

4.- ACEPTAR LA FRUSTRACIÓN: Aceptar que no podemos tener todo lo que deseamos y
que nos pasan cosas que no dependen de nosotros. Es necesario soportar un grado de
incomodidad en nuestra vida si queremos conseguir cambios en ella

5.- FLEXIBILIDAD: Ser flexibles a la hora de pensar, abiertos al cambio, tolerante y ver
otros puntos de vista de las cosas. No establecer reglas rígidas acerca de uno mismo y de
los demás.

6.- ACEPTAR LA INCERTIDUMBRE: Reconocer y aceptar que vivimos en un mundo de


incertidumbres y probabilidades, y no de certezas absolutas. Disfrutar con un cierto
grado de orden pero no exigir tener el control absoluto del futuro, puesto que esto nos
quitaría también lo bueno y fascinante de la espontaneidad.

7.-COMPROMISO EN PROYECTOS CREATIVOS: Estar ocupado en un proyecto o interés


creativo (que puede ser un trabajo, una idea, un hobby), o un compromiso humano (de
ayuda, cooperación, solidaridad) que permita dedicar buena parte del tiempo al mismo y
estar absortos en su realización.

8.- PENSAMIENTO CIENTÍFICO: Ser objetivo, racional y científico. Capacidad para


actuar de manera constructiva, en función de nuestros objetivos y metas a corto y a largo
plazo.

9.- AUTO-ACEPTACIÓN INCONDICIONAL: Estar contento de estar vivo y aceptarse a sí


mismo por el hecho de estar vivo y tener la capacidad de divertirse. No evaluarse a sí
mismo como personas en función de sus éxitos o de la aprobación de los demás, y buscar
más disfrutar de la vida que probarse a sí mismo.

10.- ASUMIR RIESGOS: Asumir un grado razonable de riesgos sin ser temerario. Intentar
hacer lo que uno quiere hacer, aunque pueda fracasar en el intento.

11.- BÚSQUEDA DEL PLACER EN EL SENTIDO AMPLIO: Buscar tanto los placeres del
presente como los del futuro en su justa medida. No dejar de hacer cosas en el presente
por temor a un dolor futuro, ni tampoco buscar gratificaciones inmediatas sin tener en
cuenta el futuro próximo. Hacer un balance de las ventajas (beneficios) y desventajas
(costes) tanto a corto como a largo plazo a la hora de tomar decisiones o realizar
determinadas acciones.

12.- NO-UTOPISMO: Aceptar que las utopías son con toda probabilidad, metas que no se
pueden alcanzar. Rechazar moverse de manera poco realista en buscar el placer, la
felicidad o perfección, o la desaparición absoluta del dolor, el malestar y la infelicidad.

13.- AUTO-RESPONSABILIDAD POR EL PROPIO MALESTAR EMOCIONAL: Aceptar la


responsabilidad de la propia vida en lugar de culpar a los demás o a la vida de sus
pensamientos irracionales, emociones insanas y conductas autodestructivas.

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MODELOS DE FORMULARIOS DE TRABAJO EN TREC

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