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EL AGUA COMO FUENTE DE VIDA

La importancia del agua en la vida puede entenderse si nos referimos a las


funciones que realizan los organismos para mantenerse vivos. En las funciones que
permiten a los organismos manejar la energía para sintetizar y degradar
compuestos, el agua juega un papel determinante. Así mismo, los compuestos
orgánicos, fuente de energía, se transportan a través del agua.
La fotosíntesis no podría tener lugar en los vegetales fotosintéticos, sin la
presencia de la molécula de agua. La fase luminosa requiere de la ruptura de la
molécula de agua (fotólisis) para disponer de los electrones necesarios para el
proceso. Todos los organismos dependen de las funciones realizadas por los
vegetales (autótrofos) de manera que sin el agua, este importante eslabón de la
cadena vital, no sería posible la vida como la conocemos. Así, el agua es al mismo
tiempo un insumo y un vehículo. La circulación tanto de nutrientes como de
desechos utiliza dentro de los organismos al agua como componente básico de los
fluidos vitales.
Los productos de desecho de los organismos también utilizan al agua como un
vehículo. Podríamos decir que cualquier actividad metabólica está íntimamente
ligada a la molécula de agua. Por otra parte, los organismos establecen íntimas y
trascendentes relaciones con el medio ambiente. El agua, gracias a su capacidad
calorífica, desempeña un papel muy importante en la regulación térmica del clima,
haciendo que las variaciones sean menos bruscas, de lo que serían si no existiese
el agua. Dentro del organismo el agua, tiene también esta importante función:
regular la temperatura. La liberación de vapor de agua como sudor o como jadeo es
vitales para la conservación de la temperatura corporal.
Los organismos tienen estructuras que les permiten ‘captar’ información acerca
del medio que les rodea. Los órganos sensoriales no podrían captar señales
olfativas y gustativas si las moléculas que perciben no fueran transportadas por el
agua. Las funciones reproductoras y su transporte, están también estrechamente
ligadas al agua.
Evolutivamente, todas las especies existentes tuvieron un ancestro común en el
océano. Muchas de ellas emigraron a la tierra, sin dejar de depender del agua.
Otras, han permanecido en este medio, desarrollando en él todas su ciclo de vida.
Muchos de los ecosistemas que conocemos y otros que jamás hemos visto, se
desarrollan en el agua, estableciendo relaciones complejas y frágiles. De estos
ecosistemas dependemos todos los organismos terrestres. Una buena parte del
oxígeno que respiramos, es producido por el fitoplancton que cubre grandes
extensiones superficiales del océano.
Su dependencia de la luz, hace que estas comunidades floten a escasos
centímetros de la superficie, sin embrago, los organismos que viven en el océano
dependen de ellos. Son el primer eslabón de todas las cadenas alimenticias
acuáticas. Nuestro alimento también tiene una relación directa con las especies
marinas.
De una u otra forma terminamos dependiendo de estos ecosistemas. Los
desechos y restos de los organismos marinos se depositan en los fondos marinos y
dan sustento a las formas marinas más profundas.
Los restos de esqueletos y conchas conforman un gran depósito calcáreo que
almacena grandes cantidades de carbonatos, que representan óxidos de carbono
que residirán de esta forma por largo tiempo.
EL AGUA Y EL SER HUMANO
Sin hablar del aspecto recreativo, cultural y lúdico que representa el agua para el
hombre, su vida depende del agua en todo momento. Cerca del 75 % de su peso
es agua.
Se encuentra: en todos sus tejidos, la membrana de cada una de las células que
los forman, tiene importantes cantidades de agua ( los tejidos que forman el cerebro
pueden tener cerca de 90% de su peso en agua, aún los huesos tienen una gran
proporción de ella, cerca de 40%); como componente de sus fluidos corporales:
saliva, sangre, jugos gástricos, linfa, etc. Prácticamente todas las reacciones
químicas que ocurren en el organismo utilizan al agua como solvente. Todos los
nutrientes, desechos y metabolitos utilizan al agua como medio de transporte.
En las diferentes funciones (respiración, transpiración, orina, heces, etc.) el
hombre pierde grandes cantidades de agua (al menos medio litro liberado en forma
de vapor y un litro y medio en desechos) que deben ser restituidas, para ello bebe
y toma agua en los diferentes alimentos que ingiere (aproximadamente 2 litros en
los alimentos y medio litro sintetizado en diferentes procesos metabólicos).
ORIGEN DE LA VIDA
El origen de la vida fue en el agua, y dentro del mar como seres anaerobios ya que
en principio no había aire respirable. Aún cuando se vive fuera de ella, todos
consumimos agua a diario, sin detenernos a pensar en la importancia que tiene para
nuestro organismo. Nada menos que el 80% es agua. En un principio, nuestro
planeta estaba constituido solo por agua, que cubría todas las masas de la tierra.
La vida, entonces, surgió del agua. El agua es la sustancia más abundante sobre la
tierra y constituye el medio ideal para la vida. Cada océano, río, laguna, posee su
propia flora y fauna adaptada a vivir ahí. Por esa razón, la mayoría de los
organismos marinos no pueden vivir en agua dulce, como tampoco los seres del río
no podrían hacerlo en el medio marino. El agua es esencial para todos los seres
vivos que habitan este planeta, porque forma parte, en mayor o menor proporción,
de la constitución de cada uno de ellos. Dentro de los recurso hídricos de nuestro
planeta, el mar es el que encierra las formas más variadas de vida: microscópicas,
bacterias y virus, gran variedad de especies vegetales y animales; entre los que
existen algunos tan simples formados por una sola célula, como los protozoarios,
hasta las gigantescas ballenas.
El agua es esencial para la vida. Sin embargo, es escasa para millones de
personas en todo el mundo. Muchos millones de niños mueren a diario por
enfermedades transmitidas por el agua. Además, la sequía azota periódicamente
algunos de los países más pobres del planeta.
El mundo debe dar respuestas mucho mejores. Hemos de aprovechar el agua de
una forma más eficiente, especialmente en la agricultura. Hay que liberar a las
mujeres y las niñas de la tarea diaria de ir a buscar agua, a menudo muy lejos, y
hacerles participar en la adopción de decisiones sobre su ordenación. Debemos dar
una importancia prioritaria al saneamiento, aspecto en el que el progreso va más a
la zaga. Hemos de demostrar que los recursos hídricos no deben ser fuente de
conflicto, sino un elemento catalizador para la cooperación. Se han producido
avances considerables, pero todavía queda una gran labor por hacer.
El objetivo es alcanzar el ámbito del agua y el saneamiento y sentar las bases para
seguir avanzando en los años siguientes. Estamos ante un asunto urgente de
desarrollo humano y de dignidad humana. Juntos podemos proporcionar agua
potable y apta para el consumo a todas las personas del mundo. Los recursos
hídricos del planeta son nuestro único medio de supervivencia y de desarrollo
sostenible en el siglo XXI.
LA IMPORTANCIA DEL AGUA COMO FUENTE DE VIDA
El agua es el elemento más importante para la vida. Es de una importancia vital
para el ser humano, así como para el resto de animales y seres vivos que nos
acompañan en el planeta Tierra.
Resulta curioso que el 70 por ciento de la Tierra sea agua y que el 70 por ciento
de nuestro cuerpo también sea agua. Quizás sea por eso que lo recomendable
para tener una dieta saludable y una larga vida sea el comer alimentos con un
porcentaje del 70 por ciento en agua.
El ser humano necesita muchísima agua potable para su propia existencia, pero
apenas unos litros de agua serían necesarios, los justos para beber, hidratarse y
asearse, regar las plantas…etc.
Pero en cambio, el ser humano tiende a abusar de este rico elemento en perjuicio
de su propia especie y en perjuicio de su propia existencia así como la del resto de
habitantes de la Tierra. Se dice que el ser humano puede llegar a necesitar hasta
500 litros de agua potable al día, lo que supone un derroche extremadamente
excesivo. De ahí que le estemos dando tanta importancia al agua para el
desarrollo de la vida en el planeta.
El agua no solo es importante como recurso vital sino también como recurso
económico e industrial, ya que se usa en innumerables actividades industriales,
supone un consumo elevado y casi siempre resulta contaminada.
Vamos a ver porqué el agua resulta tan importante para la vida. Fuera del mar, el
agua potable es apenas solo un 1 por ciento de todo el agua existente, el 96 por
ciento restante es agua salada que se encuentra en los mares, y el tres por ciento
que falta es el agua que se encuentra en los polos en forma de hielo.
Y aunque parezca que llueve a menudo y que disponemos de forma muy gratuita
e ilimitada del agua, es todo lo contrario. La tierra cada vez está mas caliente, la
desertización va creciendo en zonas que antes gozaban de ríos y pantanos, y la
imposibilidad de poder cultivar y regar la tierra se está convirtiendo en el principal
problema de hambre a nivel mundial.
Ahorrar agua es de suma importancia. Basta con llenar más la lavadora, utilizar
reguladores en los grifos, introducir un ladrillo o una botella llena en la cisterna,
ducharnos en lugar de bañarnos o afeitarnos o cepillarnos los dientes con el grifo
cerrado. Todas estas actitudes pueden hacernos ahorrar miles de litros de agua
por día.
EL AGUA EN DIVERSOS ORGANISMOS
El agua en los organismos tiene un origen sobre todo externo: se incorpora con la
ingestión directa de líquidos o con los alimentos, que al ser de origen orgánico la
contienen. Una pequeña porción del agua de nuestro interior es “agua metabólica”
producida en los procesos de respiración celular o el catabolismo de las grasas.
Es completamente imprescindible pues desempeña funciones muy relevantes,
derivadas de sus propiedades.
Función disolvente de sustancias: El agua es el disolvente universal.
Prácticamente todas las biomoléculas se encuentran en su seno formando
dispersiones, sean disoluciones auténticas o dispersiones coloidales. Esta función
deriva de su capacidad para unirse a moléculas de muy diferentes características
(solvatación).
Función bioquímica: El agua es el medio en el que transcurren las reacciones
metabólicas. Pero además participa activamente en muchas reacciones, siendo
reactivo o producto de las mismas. Por ejemplo, en las reacciones de hidrólisis
enzimas llamadas hidrolasas rompen enlaces en presencia de agua e
incorporando a ambos lados del enlace roto los iones hidrogeno e hidroxilo
procedentes del agua. El agua se forma como producto en muchas reacciones del
metabolismo como la respiración y tiene una importancia fundamental en la
fotosíntesis, aportando del hidrógeno necesario para la reducción del CO2.
También participa en la digestión de los alimentos en los organismos superiores.
Función de tansporte: El papel del agua como vehículo de transporte es una
consecuencia directa de su capacidad disolvente. por esta función se incorporan
los nutrientes y se eliminan los productos de desecho a través de las membranas
celulares o se distribuyen en el organismo por medio de la sangre, la linfa o la
savia.
Función estructural: El agua participa a nivel molecular hidratando sustancias,
macromoléculas,lo que les confiere estabilidad estructura.
A escala celular y orgánica el agua llena y da consistencia a las células y a
muchos tejidos y órganos o incluso al cuerpo entero de muchos animales y
plantas, sobre todo acuáticos. Todo ello es consecuencia de la elevada fuerza de
cohesión entre sus moléculas debido a los puentes de hidrógeno. De esta forma
se mantiene la columna de agua que es la savia bruta en el interior del xilema. O
la forma del ojo, lleno de los humores vítreo y acuoso que esencialmente son
agua.
Función amortiguadora mecánica: Como en el caso del líquido sinovial que
disminuye el roce entre los huesos o el cefalorraquídeo que amortigua los posibles
golpes del cráneo en el encéfalo.
Función termorreguladora: Los líquidos internos como la sangre de los
vertebrados tienden a mantener constante el equilibrio de temperaturas en el
interior del cuerpo, calentando las partes más frías (piel) y enfriando aquellas más
calientes (hígado,músculos). También el sudor nos ayuda a refrigerarnos en
verano o cuando hacemos ejercicio , al evaporarse refrigerando la superficie
corporal.
La vida está íntimamente asociada al agua, muy especialmente en su estado
líquido y su importancia para los seres vivos es consecuencia de sus propiedades
físicas y químicas exclusivas
La Química del Agua
El agua tiene una estructura molecular simple. Está compuesta por un átomo de
oxígeno y dos de hidrógeno. Cada átomo de hidrógeno se encuentra unido
covalentemente al oxígeno por medio de un par de electrones de enlace. El
oxígeno tiene además dos pares de electrones no enlazantes. De esta manera
existen cuatro pares de electrones rodeando al átomo de oxígeno: dos pares
formando parte de los enlaces covalentes con los átomos de hidrógeno y dos
pares no compartidos en el lado opuesto. El oxígeno es un átomo electronegativo
o "amante" de los electrones, a diferencia del hidrógeno.
El agua es una molécula "polar"; es decir, existe en ella una distribución irregular
de la densidad electrónica. Por esta razón, el agua posee una carga parcial
negativa (Delta-) cerca del átomo de oxígeno y una carga parcial positiva (Delta+)
cerca de los átomos de hidrógeno.
Una atracción electrostática entre la carga parcial positiva cercana a los átomos de
hidrógeno y la carga parcial negativa cercana al oxígeno da lugar a un enlace por
puente de hidrógeno, como se muestra en la figura.
La habilidad de los iones y otras moléculas para disolverse en el agua es debida a
la polaridad de ésta última. Por ejemplo, en la imagen inferior se muestra el cloruro
sódico en su forma cristalina y disuelta en agua.
PH DEL AGUA.
El pH es una de las pruebas más comunes para conocer parte de la calidad del
agua. El pH indica la acidez o alcalinidad, en este caso de un líquido como es el
agua, pero es en realidad una medida de la actividad del potencial de iones de
hidrógeno (H +). Las mediciones de pH se ejecutan en una escala de 0 a 14, con
7.0 considerado neutro. Las soluciones con un pH inferior a 7.0 se consideran
ácidos. Las soluciones con un pH por encima de 7.0, hasta 14.0 se consideran
bases o alcalinos. Todos los organismos están sujetos a la cantidad de acidez del
agua y funcionan mejor dentro de un rango determinado.
La escala de pH es logarítmica, por lo que cada cambio de la unidad del pH en
realidad representa un cambio de diez veces en la acidez. En otras palabras, pH
6.0 es diez veces más ácido que el pH 7.0; pH 5 es cien veces más ácido que el
pH 7.0.
En general, un agua con un pH < 7 se considera ácido y con un pH > 7 se
considera básica o alcalina. El rango normal de pH en agua superficial es de 6,5 a
8,5 y para las aguas subterráneas 6 – 8.5. La alcalinidad es una medida de la
capacidad del agua para resistir un cambio de pH que tendería que hacerse más
ácida. Es necesaria la medición de la alcalinidad y el pH para determinar la
corrosividad del agua.
El pH del agua pura (H20) es 7 a 25 °C, pero cuando se expone al dióxido de
carbono en la atmósfera este equilibrio resulta en un pH de aproximadamente 5.2.
Debido a la asociación de pH con los gases atmosféricos y la temperatura.
En general, un agua con un pH bajo < 6.5 podría ser ácida y corrosiva. Por lo
tanto, el agua podría disolver iones metálicos, tales como: hierro, manganeso,
cobre, plomo y zinc, accesorios de plomería y tuberías. Por lo tanto, un agua con
un pH bajo corrosiva podría causar un daño prematuro de tuberías de metal, y
asociado a problemas estéticos tales como un sabor metálico o amargo, manchas
en la ropa, y la característica de coloración “azul-verde” en tuberías y desagües.
La forma primaria para tratar el problema del agua bajo pH es con el uso de un
neutralizador. El neutralizador alimenta una solución en el agua para evitar que el
agua reaccionar con la fontanería casa o contribuir a la corrosión electrolítica; un
producto químico típico de neutralización es el carbonato de calcio.
SOLUCIONES BUFFER
Algunas veces es necesario preparar y guardar una solución con un pH constante.
La preservación de dicha solución es aún más difícil que su preparación:
Si la solución entra en contacto con el aire, absorberá dióxido de carbono, CO2, y
se volverá más ácida.
Si la solución se guarda en un recipiente de vidrio, las impurezas alcalinas
"desprendidas" del vidrio pueden alterar el pH.
Las soluciones buffer o amortiguadoras son capaces de mantener su pH en
valores aproximadamente constantes, aun cuando se agreguen pequeñas
cantidades de ácido o base, o se diluya la solución.
Una disolución buffer o amortiguadora se caracteriza por contener
simultáneamente una especie débil y su par conjugado:
Un ácido débil y la sal de su par conjugado
HA + H2O A– + H3O+
Una base débil y la sal de su par conjugado
B + H2O BH+ + OH–
La disolución buffer debe contener una concentración relativamente grande de
cada uno de los integrantes del par conjugado, de modo que:
La especie ácida del sistema buffer pueda reaccionar con los iones OH– que se le
añadan
La especie básica del sistema buffer pueda reaccionar con la cantidad de iones
H+ que se añadan
El uso de las disoluciones buffer es importante en muchos procesos industriales,
así por ejemplo en el electroplatinado, la elaboración del cuero, de materiales
fotográficos y de tintes.
En la investigación bacteriológica, generalmente se debe mantener el pH de los
medios de cultivo para el crecimiento de las bacterias en estudio.
En el cuerpo humano los valores del pH varían mucho de un fluido a otro, sin
embargo estos valores son fundamentales para el funcionamiento adecuado de
las enzimas y el balance de la presión osmótica y se mantienen gracias a las
disoluciones buffer.
Los carbohidratos
Los carbohidratos, también conocidos como glúcidos, hidratos de carbono y
sacáridos son aquellas moléculas orgánicas compuestas por carbono, hidrógeno y
oxígeno que resultan ser la forma biológica primaria de almacenamiento y
consumo de energía.
De acuerdo a la cantidad de moléculas que intervienen en su formación nos
encontramos con diferentes tipos de carbohidratos, los monosacáridos (una sola
molécula), los disacáridos (dos moléculas), los oligosacáridos (de tres a nueve
moléculas) y los polisacáridos (cadenas ramificadas de más diez moléculas).
Las funciones específicas que contribuyen a nuestra salud
Si bien desempeñan una multiplicidad de funciones, la reserva de energía y la
formación de estructuras son las dos más importantes que encarnan, porque la
glucosa, inmediatamente, le reportará a los organismos vivos la energía necesaria
para vivir, crecer y desarrollarse, es decir, permite la tradicional actividad de los
músculos, el mantenimiento de la temperatura corporal, de la tensión arterial, el
buen funcionamiento del intestino y la actividad neuronal.
Asimismo, los carbohidratos resultan ser una parte fundamental dentro de
cualquier dieta, por ejemplo, se supone que entre el 55 y 60 % de la energía diaria
que un organismo necesita deberá provenir de los carbohidratos, ya sea a través
de la ingesta de alimentos ricos en almidón como puede ser el caso de la papa y
las pastas o bien de las reservas que vaya acumulando el cuerpo, sin embargo, lo
que una correcta y balanceada dieta desaconseja es el consumo abusivo de
algunos glúcidos como el azúcar por su poder altamente oxidante que acelerará el
envejecimiento celular.
De todas maneras, vale destacarse que la ingesta de grasas y de carbohidratos
demandará el acompañamiento de actividad física, porque una postura sedentaria
combinada con la recurrente ingesta de estos alimentos facilitará la mala
metabolización de los mismos.
Entonces los carbohidratos son fundamentales y necesarios en cualquier dieta
junto con las proteínas y las grasas y los podremos ingerir a través de las pastas,
el arroz, los cereales, legumbres, verduras y fritas, ahora bien, no hay que abusar
de ellos como explicamos, especialmente de los azúcares y los carbohidratos
simples porque son un camino seguro a enfermedades crónicas como la diabetes
y la obesidad
Generalidades de los carbohidratos
Los carbohidratos son los compuestos orgánicos más abundantes de la biosfera y
a su vez los más diversos. Normalmente se los encuentra en las partes
estructurales de los vegetales y también en los tejidos animales, como glucosa o
glucógeno. Estos sirven como fuente de energía para todas las actividades
celulares vitales.
Aportan 4 kcal/gramo al igual que las proteínas y son considerados macro
nutrientes energéticos al igual que las grasas. Los podemos encontrar en una
innumerable cantidad y variedad de alimentos y cumplen un rol muy importante en
el metabolismo. Por eso deben tener una muy importante presencia de nuestra
alimentación diaria.
En una alimentación variada y equilibrada aproximadamente unos 300gr./día de
hidratos de carbono deben provenir de frutas y verduras, las cuales no solo nos
brindan carbohidratos, sino que también nos aportan vitaminas, minerales y
abundante cantidad de fibras vegetales.
Otros 50 a 100 gr. diarios deben ser complejos, es decir, cereales y sus derivados.
Siempre preferir a todos aquellos cereales que conservan su corteza, los
integrales. Los mismos son ricos en vitaminas del complejo B, minerales,
proteínas de origen vegetal y obviamente fibra.
La fibra debe estar siempre presente, en una cantidad de 30 gr. diarios, para así
prevenir enfermedades y trastornos de peso como la obesidad.
En todas las dietas hipocalóricas las frutas y verduras son de gran ayuda, ya que
aportan abundante cantidad de nutrientes sin demasiadas calorías.
Son uno de los principales componentes de la alimentación. Esta categoría de
alimentos abarca azúcares, almidones y fibra.
Los carbohidratos se clasifican como simples o complejos. La clasificación
depende de la estructura química del alimento y de la rapidez con la cual se
digiere y se absorbe el azúcar. Los carbohidratos simples tienen uno (simple) o
dos (doble) azúcares, mientras que los carbohidratos complejos tienen tres o más.
Los ejemplos de azúcares simples provenientes de alimentos abarcan:
Fructosa (se encuentra en las frutas)
Galactosa (se encuentra en los productos lácteos)
Los azúcares dobles abarcan:
Lactosa (se encuentra en los productos lácteos)
Maltosa (se encuentra en ciertas verduras y en la cerveza)
Sacarosa (azúcar de mesa)
La miel también es un azúcar doble, pero a diferencia del azúcar de mesa,
contiene una pequeña cantidad de vitaminas y minerales. (Nota: a los niños
menores de 1 año no se les debe dar miel).
Los carbohidratos complejos, a menudo llamados alimentos "ricos en almidón",
incluyen:
Las legumbres
Las verduras ricas en almidón
Los panes y cereales integrales
Los carbohidratos simples que contienen vitaminas y minerales se encuentran en
forma natural en:
Las frutas
La leche y sus derivados
Las verduras
Los carbohidratos simples también se encuentran en los azúcares procesados y
refinados como:
Las golosinas
Las bebidas carbonatadas (no dietéticas) regulares, como las bebidas gaseosas
Los jarabes
El azúcar de mesa
Los azúcares refinados suministran calorías, pero carecen de vitaminas, minerales
y fibra. Estos azúcares simples a menudo son llamados "calorías vacías" y pueden
llevar al aumento de peso.
Igualmente, muchos alimentos refinados, como la harina blanca, el azúcar y el
arroz blanco, carecen de vitaminas del complejo B y otros importantes nutrientes,
a menos que aparezcan etiquetados como "enriquecidos". Lo más sano es
obtener carbohidratos, vitaminas y otros nutrientes en la forma más natural
posible, por ejemplo, de frutas en lugar del azúcar de mesa.
Los Carbohidratos, también llamados hidratos de carbono, glúcidos o azúcares
son la fuente más abundante y económica de energía alimentaria de nuestra dieta.
CLASIFICACIÓN Y NOMENCLATURA DE CARBOHIDRATOS
Existe una amplia variedad de sustancias orgánicas que se clasifican como
carbohidratos, pero solo tres clases son de importancia dietética, entre las cuales
habitualmente ingerimos con los alimentos.
Los carbohidratos se clasifican en monosacáridos, oligosacáridos y
polisacáridos.
A) Monosacáridos o azúcares simples: no pueden ser hidrolizados a moléculas
más pequeñas. En su nomenclatura, el sufijo “osa” es para designar un azúcar
reductor que contiene un grupo aldehído o un grupo alfa-hidroxicetona. Ejemplo:
Ribosa, arabinosa, xilosa, lixosa, ribulosa, fructosa, glucosa, que se encuentran en
las frutas, miel y verduras.
B) Oligosacáridos (oligos = pocos; son menos dulces que los monosacáridos o los
disacáridos): polímeros desde 2 hasta 10 unidades de monosacáridos.
1) Disacáridos: formados por la unión de dos monosacáridos iguales o distintos
que producen dos moléculas de monosacáridos por hidrólisis.
Ejemplo: lactosa (glucosa y galactosa), sacarosa (combinación de glucosa y
fructosa), sacarosa es mejor conocida como azúcar de mesa, la lactosa
considerada el azúcar de la leche (glucosa y galactosa) y la maltosa conocida
como azúcar de los cereales y la cerveza (glucosa y glucosa).
2) Polisacáridos: están formados por la unión de más de 10 monosacáridos
simples.
Complejos. Tienen función de reserva como almidón, glucógeno y dextranos y
función estructural: celulosa y xilanos.
Polisacáridos: Son cadenas de gran longitud de cientos de moléculas de glucosa.
Existen dos tipos: los almidones y las fibras o celulosa. Los almidones son
convertidos por acción de la digestión a moléculas simples de glucosa, absorbidos
y vertidos inmediatamente al torrente sanguíneo. El cuerpo humano no puede
digerir las fibras, por lo que la utilidad de estas consiste principalmente en
proporcionar volumen al bolo intestinal contribuyendo así a la digestión y ahora se
sabe que una leve proporción de fibra puede ser fermentada por las bacterias
intestinales y producir ácidos grasos de cadena corta. Las funciones de los
polisacáridos son reserva energética y estructural. Los polisacáridos de reserva
son los que guardan la glucosa, en forma de almidón en los vegetales y glucógeno
en los animales, para liberarla al organismo cuando es necesaria.
El glucógeno es el principal polisacárido de reserva en animales. Se acumula en
forma de gránulos en el hígado y músculos que mueven el esqueleto. Está
formado por miles de moléculas unidas por enlaces (1--4). Tiene forma de hélice y
está ramificado, pero la ramificación es mayor, porque se produce cada 8 o 10
carbonos. Se puede decir que está formado por gran cantidad de maltosas.
Almidón: principal polisacárido de reserva energética en los vegetales. Se acumula
en forma de gránulos dentro de los plastos, sobre todo en las células de la semilla,
de la raíz y del tallo. El almidón está compuesto de: Amilosa: formado por -D-
glucopiranosas unidas mediante enlaces (1-4), formada por maltosa, en una
cadena sin ramificar y por Amilopectina: formado por -D-glucopiranosas unidas
mediante enlaces (1-4), de cadena ramificada cada 12 glucosas.
La celulosa es un polímero estructural ramificado, componente principal de las
paredes celulares de las plantas A pesar de que está formada por glucosas, los
animales no la pueden utilizar como fuente de energía, ya que no es digerible
porque no cuentan con la enzima necesaria para romper los enlaces β-1,4-
glucosídicos; sin embargo, es importante incluirla como fibra dietética porque
facilita la digestión.
ESTRUCTURA CÍCLICA DE LOS MONOSACÁRIDOS DISACARIDOS
Estructura de los disacáridos
Los disacáridos se producen cuando se combinan químicamente dos
monosacáridos. Consideremos tres de los más importantes disacáridos: la
maltosa, la lactosa y la sacarosa. La hidrólisis de estos tres disacáridos produce
diferentes combinaciones de monosacáridos:
Maltosa glucosa + glucosa
Lactosa glucosa + galactosa
Sacarosa glucosa + fructosa
Un monosacárido se combina con otro y forma un acetal. Recordemos que los
hemiacetales no son muy estables y pueden reaccionar con otra molécula de
alcohol para producir una molécula más estable, un acetal.
En esta ecuación el átomo de carbono anomérico, o carbono hemiacetálico se
combina con una molécula de etanol para producir un glucósido, un acetal de la
glucosa. En enlace que se forma se conoce como un enlace glucosídico, es decir,
un enlace acetálico de la glucosa. En forma más general, este enlace se denomina
enlace glicosídico, un enlace acetálico de cualquier carbohidrato, no solamente de
la glucosa. Los enlaces glicosídicos también se denominan alfa o beta,
dependiendo de si el átomo de oxígeno en el acetal está debajo (alfa) o encima
(beta) del anillo.
Para sintetizar la mayoría de las moléculas de disacáridos, el átomo de carbono
anomérico (átomo de carbono 1) de uno de los monosacáridos reacciona con un
grupo -OH del cuarto o sexto átomo de carbono de otro monosacárido (ver
reacción).
Maltosa
La maltosa o azúcar de malta existe en pequeñas cantidades en la naturaleza. Sin
embargo, la maltosa es muy importante puesto que es uno de los productos
hidrolíticos del almidón. Cuando se produce maltosa en el tracto digestivo, ésta se
hidroliza para dar dos moléculas de glucosa. Un enlace glucosídico a-1,4 une las
dos moléculas de glucosa
Lactosa
La lactosa es el disacárido más importante en la leche: por lo tanto, a veces se
denomina azúcar de leche. La hidrólisis hace que la lactosa produzca glucosa y
galactosa. La estructura de la lactosa es bastante diferente a la de la maltosa. El
átomo de carbono anomérico de la galactosa está unido al cuarto átomo de la
glucosa por un enlace glicosídico ß-1,4.
Sacarosa
La sacarosa o azúcar de mesa, es el agente edulcorante más utilizado en el
mundo. Se conoce con nombres tales como azúcar de remolacha, azúcar de caña,
o simplemente azúcar. La hidrólisis de la sacarosa produce glucosa y fructosa.
Comparada con la maltosa y la lactosa, la sacarosa tiene un conjunto de
propiedades únicas; no presenta mutarrotación y no es un azúcar reductor. Estas
propiedades son el resultado de poseer una unión glicosídica a-1,2 en lugar de
una unión glicosídica. Los átomos de carbono anoméricos de ambos azúcares
están unidos por un enlace glicosídico a-1,2; por lo tanto, no hay ningún átomo de
carbono anomérico que sufra mutarrotación u oxidación.
PROTEÍNAS Y AMINOÁCIDOS
Las proteínas son uno de los principales componentes de todas nuestras células.
Los aminoácidos son los bloques de construcción de las proteínas.
Proteínas y aminoácidos
Los aminoácidos se agrupan de acuerdo con su comportamiento químico
formando de esta forma las proteínas. Todos los aminoácidos comparten una
estructura química común.
Un grupo de amino (representado químicamente como NH2) está unido a un
átomo de carbono (el carbono central o alfa) que después se une a otro átomo de
carbono. Éste se encuentra en la forma de ácido carboxílico (abreviatura química
COOH). El grupo de amino y el grupo de ácido carboxílico tienen una participación
crucial en los enlaces que se forman entre los aminoácidos cuando se sintetizan
las proteínas.
Las proteínas se sintetizan mediante la unión entre sí de las cadenas lineales de
aminoácidos. Los diferentes aminoácidos imparten diferentes comportamientos
químicos a la estructura de las proteínas. Algunos de los 20 aminoácidos
comunes, pueden ser sintetizados por las células. Otros, es decir, los aminoácidos
esenciales, deben formar parte de nuestra dieta.
¿Qué es un aminoácido?
¿Qué diferencias hay entre los distintos aminoácidos? Los aminoácidos son
diferentes en virtud de la presencia de diferentes grupos químicos unidos al átomo
de carbono alfa, lo que se conoce comúnmente como cadenas laterales.
Los aminoácidos y el agua o la grasa
Dependiendo de la cadena lateral que esté presente en el carbono alfa, un
aminoácido en particular puede tener un comportamiento químico muy diferente.
Debido a la naturaleza química de las diferentes cadenas laterales que se utilizan,
hay grupos de aminoácidos que no les afecta ser sumergidos en agua, éstos son
los aminoácidos hidrofílicos. Los aminoácidos hidrofílicos, pueden sumergirse en
el ambiente acuoso del interior de la célula, sin ver su naturaleza afectada.
También existen aquellos aminoácidos que no se detectan en el agua, sino que
prefieren ocultarse en la grasa o en las suspensiones oleosas. Éstos son los
aminoácidos hidrófobos, como los que se encuentran en los confines de las
membranas celulares.
Entre algunos ejemplos de aminoácidos hidrófilos (“amantes del agua”) podemos
incluir la lisina, la arginina, el ácido aspártico y el ácido glutámico. Entre los
ejemplos de aminoácidos hidrófobos (“temor al agua”) podemos nombrar la
leucina, la isoleucina, la fenilalanina y la valina.
La síntesis de las proteínas a partir de los aminoácidos
Las proteínas son polímeros lineales de aminoácidos. Las instrucciones que están
codificadas en nuestros genes especifican el orden en que los aminoácidos
específicos deben unirse entre sí para formar una proteína en particular, tal como
la insulina. El primer aminoácido en la cadena dona parte de su grupo de ácido
carboxílico para formar parte de un enlace químico con el grupo de amino del
aminoácido siguiente en la cadena y así, sucesivamente a medida que el polímero
se sintetiza. Cuando se termina una cadena, el primer aminoácido todavía tiene un
grupo de amino no utilizado, por lo que se conoce como el amino terminal. Del
mismo modo, el último aminoácido de la cadena tiene un grupo ácido carboxílico
no utilizado y por lo tanto, el final de la proteína se conoce como carboxilo
terminal.
Los aminoácidos son necesarios en nuestra dieta todos los días. Las células
humanas pueden sintetizar 10 aminoácidos. Los otros 10 aminoácidos restantes
utilizados habitualmente, debemos adquirirlos a través de nuestra dieta. Éstos son
los llamados aminoácidos esenciales, entre ellos podemos nombrar la arginina, la
histidina la lisina, la metionina, la isoleucina, la leucina, la fenilalanina, la valina, la
treonina y el triptófano. Necesitamos todos estos aminoácidos no sólo con el fin de
crear las proteínas celulares que nuestro cuerpo requiere para su buen
funcionamiento, sino también para la síntesis de otros compuestos e incluso, en
casos seleccionados, para utilizarlos como señales del sistema nervioso.
Lípidos
Los Lípidos son un grupo de compuestos biológicos que se clasifican
conjuntamente por su estructura, generalmente apolar (carbono, hidrógeno y
oxígeno), que hace que sean poco solubles en agua. Están formados
principalmente por ácidos grasos y glicerina u otros alcoholes. Suelen clasificarse
en glicéridos (aceites y grasas), fosfolípidos, esfingolípidos, glucolípidos, céridos
(ceras), esteroides y terpenos. Las grasas y aceites son las más abundantes,
éstas son los constituyentes principales de las células almacenadoras de éstas en
animales y plantas, y componen una de las reservas alimenticias importantes del
organismo. La diferencia entre las grasas y los aceites es muy clara; el aceite es
un líquido a la temperatura ambiente, mientras que la grasa es sólida. Se pueden
extraer éstas de animales y vegetales, obteniéndose así sustancias como aceite
de maíz, de coco, de palma, sebo, grasa de tocino y mantequilla.
Desde el punto de vista químico, son ésteres de ácidos grasos, formados por
reacciones de esterificación entre éstos y un alcohol (glicerol), a cada molécula de
glicerol están unidos tres ácidos grasos, de donde deriva la palabra triglicéridos.
Los ácidos grasos están formados por cadenas hidrocarbonadas de gran longitud,
saturadas (con enlaces sencillos) o insaturadas (con enlaces dobles).Las grasas
animales tienden a ser saturadas, mientras que la mayoría de los aceites son
insaturados (excepto el aceite de palma, el de coco y la mantequilla de cacao).
Las grasas son más concentradas en energía alimenticia (calorías) que los
carbohidratos y proteínas. Por esta razón, cuando se añade pequeñas cantidades
de grasa o aceite a los alimentos, aumenta significativamente su valor calórico.
Las grasas además de almacenar energía para los momentos de necesidad,
protege de daños los órganos del cuerpo (riñones, suprarrenales), aísla el cuerpo
contra el frio y ayuda a modelar y desarrollar el cuerpo para darle forma y belleza.
Desafortunadamente, el exceso de calorías o energía que se obtiene por comer en
exceso, aunque procedan de alimentos con bajo contenido de grasas, también se
almacena como grasa y produce obesidad.
Los otros lípidos también desempeñan papeles fundamentales como componentes
de la estructura de las membranas (fosfolípidos); las ceras, forman superficies
protectoras en las hojas y frutos de los vegetales superiores, en la cutícula de los
insectos y en las formaciones epidérmicas de aves y mamíferos. Los esteroides,
dan lugar a una enorme variedad de biomoléculas activas como hormonas
(testosterona, estrógenos) esteroles, toxinas y venenos, también incluyen la
vitamina D; y por último, los terpenos, aceites esenciales que dan su color
característico a muchos frutos, caucho y algunas vitaminas.
CLASIFICACIÓN DE LOS LÍPIDOS
Los lípidos se clasifican en dos grupos, atendiendo a que posean en su
composición ácidos grasos (Lípidos saponificables) o no lo posean ( Lípidos
insaponificables ).
ÁCIDOS GRASOS
Los ácidos grasos son moléculas formadas por una larga cadena hidrocarbonada
de tipo lineal, y con un número par de átomos de carbono. Tienen en un extremo
de la cadena un grupo carboxilo (-COOH).
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Se conocen unos 70 ácidos grasos que se pueden clasificar en dos grupos :
Los ácidos grasos saturados sólo tienen enlaces simples entre los átomos de
carbono. Son ejemplos de este tipo de ácidos el mirístico (14C);el palmítico (16C)
y el esteárico (18C) .
Los ácidos grasos insaturados tienen uno o varios enlaces dobles en su cadena y
sus moléculas presentan codos, con cambios de dirección en los lugares dónde
aparece un doble enlace. Son ejemplos el oléico (18C, un doble enlace) y el
linoleíco (18C y dos dobles enlaces).
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Propiedades de los ácidos grasos
Solubilidad. Los ácidos grasos poseen una zona hidrófila, el grupo carboxilo (-
COOH) y una zona lipófila, la cadena hidrocarbonada que presenta grupos
metileno (-CH2-) y grupos metilo (-CH3) terminales.
Por eso las moléculas de los ácidos grasos son anfipáticas, pues por una parte, la
cadena alifática es apolar y por tanto, soluble en disolventes orgánicos (lipófila), y
por otra, el grupo carboxilo es polar y soluble en agua (hidrófilo).
Desde el punto de vista químico, los ácidos grasos son capaces de formar enlaces
éster con los grupos alcohol de otras moléculas.
Cuando estos enlaces se hidrolizan con un álcali, se rompen y se obtienen las
sales de los ácidos grasos correspondientes, denominados jabones, mediante un
proceso denominado saponificación.
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LÍPIDOS SIMPLES
Son lípidos saponificables en cuya composición química sólo intervienen carbono,
hidrógeno y oxígeno.
Acilglicéridos
Son lípidos simples formados por la esterificación de una,dos o tres moléculas de
ácidos grasos con una molécula de glicerina. También reciben el nombre de
glicéridos o grasas simples
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Según el número de ácidos grasos, se distinguen tres tipos de estos lípidos:
Los monoglicéridos, que contienen una molécula de ácido graso
Los diglicéridos, con dos moléculas de ácidos grasos
Los triglicéridos, con tres moléculas de ácidos grasos.
Los acilglicéridos frente a bases dan lugar a reacciones de saponificación en la
que se producen moléculas de jabón.
Ceras
Las ceras son ésteres de ácidos grasos de cadena larga, con alcoholes también
de cadena larga. En general son sólidas y totalmente insolubles en agua. Todas
las funciones que realizan están relacionadas con su impermeabilidad al agua y
con su consistencia firme. Así las plumas, el pelo , la piel,las hojas, frutos, están
cubiertas de una capa cérea protectora.
Una de las ceras más conocidas es la que segregan las abejas para confeccionar
su panal.
LÍPIDOS COMPLEJOS
Son lípidos saponificables en cuya estructura molecular además de carbono,
hidrógeno y oxígeno, hay también nitrógeno,fósforo, azufre o un glúcido.
Son las principales moléculas constitutivas de la doble capa lipídica de la
membrana, por lo que también se llaman lípidos de membrana. Son tammbién
moléculas anfipáticas.
Fosfolípidos
Se caracterizan pr presentar un ácido ortofosfórico en su zona polar. Son las
moléculas más abundantes de la membrana citoplasmática.
Glucolípidos
Son lípidos complejos que se caracterizan por poseer un glúcido. Se encuentran
formando parte de las bicapas lipídicas de las membranas de todas las células,
especialmente de las neuronas. Se sitúan en la cara externa de la membrana
celular, en donde realizan una función de relación celular, siendo receptores de
moléculas externas que darán lugar a respuestas celulares.
Terpenos
Son moléculas lineales o cíclicas que cumplen funciones muy variadas, entre los
que se pueden citar:
Esencias vegetales como el mentol, el geraniol, limoneno, alcanfor,
eucaliptol,vainillina.
Vitaminas, como la vit.A, vit. E, vit.K.
Pigmentos vegetales, como la carotina y la xantofila.
Esteroides
Los esteroides son lípidos que derivan del esterano. Comprenden dos grandes
grupos de sustancias:
Esteroles: Como el colesterol y las vitaminas D.

COMPOSICIÓN DE LAS GRASAS Y LOS ACEITES/ ACIDOS GRASOS, CERAS


Las grasas y los aceites están compuestos principalmente por triglicéridos, tres
moléculas de ácidos grasos unidas a una molécula de glicerol. El largo de la
cadena de los ácidos grasos y su organización en la estructura del glicerol varía
ampliamente, aunque la mayoría de los aceites comestibles son aquéllos que
tienen 16 y 18 carbonos. Los ácidos grasos que forman los triglicéridos varían de
un aceite a otro. Los niveles de los ácidos grasos presentes en los aceites pueden
variar en algunos aspectos dependiendo de la dieta que reciba el animal o, en el
caso de los aceites vegetales, de acuerdo a las condiciones que se presenten
durante la etapa de su crecimiento. Tanto las grasas como los aceites son una
combinación de ácidos grasos, ya sea saturados (C14:0, 16:0, etc.) y no saturados
(C18:1, 18:2, 18:3). No existe ninguna grasa o aceite que sea únicamente
saturada o no saturada. Algunas grasas como el sebo, los aceites de palma y
coco, tienen concentraciones más altas de ácidos grasos saturados cuando se los
compara con otros aceites. Estos se conocen como grasas saturadas, a pesar de
que contienen porcentajes de ácidos grasos no saturados. Una manera práctica
de describir estas denominadas grasas "saturadas" se encuentra en el hecho de
que ellas son sólidas cuando están a temperatura ambiente.
Los ácidos grasos C18, como el esteárico, oleico, linoleico y linolénico son sólo
cuatro ejemplos dentro de esta clase. El ácido esteárico no contiene enlaces
dobles en su cadena de carbono principal.
Ácidos Grasosos Los ácidos grasos son ácidos orgánicos monoenoicos, que se
encuentran presentes en las grasas, raramente libres, y casi siempre esterificando
al glicerol y eventualmente a otros alcoholes. Son generalmente de cadena lineal y
tienen un número par de átomos de carbono. La razón de esto es que en el
metabolismo de los eucariotas, las cadenas de ácido graso se sintetizan y se
degradan mediante la adición o eliminación de unidades de acetato. No obstante,
hay excepciones, ya que se encuentran ácidos grasos de número impar de
átomos de carbono en la leche y grasa de los rumiantes, procedentes del
metabolismo bacteriano del rumen, y también en algunos lípidos de vegetales, que
no son utilizados comunmente para la obtención de aceites.
Ceras La cera creada en la colmena del género, es el material que las abejas
usan para construir sus nidos.
Es producida por las abejas melíferas jóvenes que la segregan como líquido a
través de sus glándulas cereras. Al contacto con el aire, la cera se endurece y
forma pequeñas escamillas de cera en la parte inferior de la abeja.
La cera de abejas es un producto de la colmena que es secretado por las abejas
de 12 a 18 días de edad, a partir de las glándulas cereras ubicadas entre el sexto
y el noveno segmento abdominal. Para producir 1kg de cera las abejas deben
consumir entre 6 y 7 kg de miel.
Origen de la cera
Composición
La cera de abeja es de naturaleza lipoide y contiene:
• Hidrocarburos saturados, siendo el más frecuente el heptacosano. Son
hidrocarburos que contienen un número impar de átomos de carbono.
• Acidos o hidroxiácidos igualmente saturados, en la mayoría de los casos, pero
cuyo número de átomos de carbono es par, como el ácido palmítico o el ácido
tetracosanoico.
• Alcoholes, monoles y dioles.
ENZIMAS
Las enzimasa b son moléculas de naturaleza proteica que catalizan reacciones
químicas, siempre que sean termodinámicamente posibles: una enzima hace que
una reacción química que es energéticamente posible (ver energía libre de Gibbs),
pero que transcurre a una velocidad muy baja, sea cinéticamente favorable, es
decir, transcurra a mayor velocidad que sin la presencia de la enzima.45 En estas
reacciones, las enzimas actúan sobre unas moléculas denominadas sustratos, las
cuales se convierten en moléculas diferentes denominadas productos. Casi todos
los procesos en las células necesitan enzimas para que ocurran a unas tasas
significativas. A las reacciones mediadas por enzimas se las denomina reacciones
enzimáticas.
Debido a que las enzimas son extremadamente selectivas con sus sustratos y su
velocidad crece solo con algunas reacciones, el conjunto (set) de enzimas
presentes en una célula determina el tipo de metabolismo que tiene esa célula. A
su vez, esta presencia depende de la regulación de la expresión génica
correspondiente a la enzima.
Como todos los catalizadores, las enzimas funcionan disminuyendo la energía de
activación (ΔG‡) de una reacción, de forma que la presencia de la enzima acelera
sustancialmente la tasa de reacción. Las enzimas no alteran el balance energético
de las reacciones en que intervienen, ni modifican, por lo tanto, el equilibrio de la
reacción, pero consiguen acelerar el proceso incluso en escalas de millones de
veces. Una reacción que se produce bajo el control de una enzima, o de un
catalizador en general, alcanza el equilibrio mucho más deprisa que la
correspondiente reacción no catalizada.
Las enzimas son generalmente proteínas globulares que pueden presentar
tamaños muy variables, desde 62 aminoácidos como en el caso del monómero de
la 4-oxalocrotonato tautomerasa,18 hasta los 2500 presentes en la sintasa de
ácidos grasos.19
Las actividades de las enzimas vienen determinadas por su estructura
tridimensional, la cual viene a su vez determinada por la secuencia de
aminoácidos.20 Sin embargo, aunque la estructura determina la función, predecir
una nueva actividad enzimática basándose únicamente en la estructura de una
proteína es muy difícil, y un problema aún no resuelto.21
Casi todas las enzimas son mucho más grandes que los sustratos sobre los que
actúan, y solo una pequeña parte de la enzima (alrededor de 3 a 4 aminoácidos)
está directamente involucrada en la catálisis.22 La región que contiene estos
residuos encargados de catalizar la reacción es denominada centro activo. Las
enzimas también pueden contener sitios con la capacidad de unir cofactores,
necesarios a veces en el proceso de catálisis, o de unir pequeñas moléculas,
como los sustratos o productos (directos o indirectos) de la reacción catalizada.
Estas uniones de la enzima con sus propios sustratos o productos pueden
incrementar o disminuir la actividad enzimática, dando lugar así a una regulación
por retroalimentación positiva o negativa, según el caso.
Nomenclatura y Funciones de las enzimas
Para denominar una enzima, primero se nombra el nombre del sustrato, a
continuación el nombre de la coenzima, si la hay, y finalmente la función que
realiza la enzima. Por ejemplo, la malonato coenzima A-transferasa, la citocromo
oxidasa, la succinato flavín-deshidrogenasa, etc. Normalmente se utiliza el nombre
del sustrato acabado en –asa, como por ejemplo: sacarasa, maltasa, amilasa, etc.
Algunas enzimas, sin embargo, conservan su antigua denominación, como la
tripsina, pepsina, etc.
Según el tipo de reacción que catalizan las enzimas, se clasifican en seis grupos:
Oxidorreductasas. Catalizan reacciones en las que tiene lugar una oxidación o
reducción del sustrato. Son enzimas propias de la cadena respiratoria. Son las
deshidrogenasas, oxidasas, peroxidasas, oxigenasas o reductasas.
Transferasas. Transfieren radicales o grupos funcionales de un sustrato a otro.
Hidrolasas. Actúan mediante reacciones de hidrólisis, rompiendo enlaces por
introducción de los radicales –OH y –H procedentes de la ruptura de una molécula
de agua.
Liasas. Catalizan reacciones en las que se rompen enlaces C–C, C–N o C–O, con
pérdida de grupos y, generalmente, con la aparición de enlaces dobles.
Isomerasas. Son enzimas que catalizan reacciones de isomerización, en las que el
sustrato se transforma en otra molécula isómera.
Ligasas o sintetasas. Unen moléculas o radicales mediante la energía
proporcionada por la desfosforilación de una molécula de ATP.
CICLO ÁCIDO CARBOXÍLICO
Los ácidos carboxílicos tienen como fórmula general R-COOH. Tienen
propiedades ácidas; los dos átomos de oxígeno son electronegativos y tienden a
atraer a los electrones del átomo de hidrógeno del grupo hidroxilo con lo que se
debilita el enlace, produciéndose en ciertas condiciones una ruptura heterolítica,
cediendo el correspondiente protón o hidrón, H+, y quedando el resto de la
molécula con carga -1 debido al electrón que ha perdido el átomo de hidrógeno,
por lo que la molécula queda como R-COO-.
Además, en este anión, la carga negativa se distribuye (se deslocaliza)
simétricamente entre los dos átomos de oxígeno, de forma que los enlaces
carbono-oxígeno adquieren un carácter de enlace parcialmente doble.
Estos no solo son importantes y esenciales por su propia naturaleza, sino que
además son la materia primas al momento de preparar los derivados de acilo,
tales como : los cloruros de ácido, los ésteres,las amidas, y los tioésteres. Sin
contar que en la mayoría de las rutas biológicas están presentes.
Generalmente los ácidos carboxílicos son ácidos débiles, con sólo un 1 % de sus
moléculas disociadas para dar los correspondientes iones, a temperatura
ambiente y en disolución acuosa.
Pero sí son más ácidos que otros, en los que no se produce esa deslocalización
electrónica, como por ejemplo los alcoholes. Esto se debe a que la estabilización
por resonancia o deslocalización electrónica, provoca que la base conjugada del
ácido sea más estable que la base conjugada del alcohol y por lo tanto, la
concentración de protones provenientes de la disociación del ácido carboxílico sea
mayor a la concentración de aquellos protones provenientes del alcohol; hecho
que se verifica experimentalmente por sus valores relativos menores de pKa. El
ion resultante, R-COO-, se nombra con el sufijo "-ato".
Ciclo de Krebs
El ciclo de Krebs (ciclo del ácido cítrico o ciclo de los ácidos tricarboxílicos)12 es
una ruta metabólica, es decir, una sucesión de reacciones químicas, que forma
parte de la respiración celular en todas las células aeróbias, donde es liberada
energía almacenada a través de la oxidación del acetil-CoA derivado de
carbohidratos, grasas y proteínas en dióxido de carbono y energía química en
forma de trifosfato de adenosina (ATP). En la Célula_procariota, el ciclo de Krebs
se realiza en el citoplasma.
Además, el ciclo proporciona precursores de ciertos aminoácidos, así como el
agente reductor NADH que se utiliza en numerosas reacciones bioquímicas. Su
importancia central para muchas vías bioquímicas sugiere que uno de los primeros
componentes establecidos del metabolismo celular y señala un origen
abiogénico.34
En organismos aeróbicos, el ciclo de Krebs es parte de la vía catabólica que
realiza la oxidación de glúcidos, ácidos grasos y aminoácidos hasta producir CO2,
liberando energía en forma utilizable: poder reductor y GTP (en algunos
microorganismos se producen ATP).
El metabolismo oxidativo de glúcidos, lípidos y proteínas frecuentemente se divide
en tres etapas, de las cuales el ciclo de Krebs supone la segunda. En la primera
etapa, los carbonos de estas macromoléculas dan lugar a acetil-CoA, e incluye las
vías catabólicas de aminoácidos (p. ej. desaminación oxidativa), la beta oxidación
de ácidos grasos y la glucólisis. La tercera etapa es la fosforilación oxidativa, en la
cual el poder reductor (NADH y FADH2) generado se emplea para la síntesis de
ATP según la teoría del acomplamiento quimiosmótico.
El ciclo de Krebs también proporciona precursores para muchas biomoléculas,
como ciertos aminoácidos. Por ello se considera una vía anfibólica, es decir,
catabólica y anabólica al mismo tiempo.
El nombre de esta vía metabólica se deriva del ácido cítrico (un tipo de ácido
tricarboxílico) que se consume y luego se regenera por esta secuencia de
reacciones para completar el ciclo, o también conocido como ciclo de Krebs ya
que fue descubierto por el alemán Hans Adolf Krebs, quien obtuvo el Premio
Nobel de Fisiología o Medicina en 1953, junto con Fritz Lipmann.
Muchos de los componentes y reacciones del ciclo del ácido cítrico fueron
establecidos en la década de 1930 por la investigación del premio Nobel Albert
Szent-Györgyi, por la que recibió el Premio Nobel en 1937, específicamente por
sus descubrimientos relacionados con el ácido fumárico, un componente clave de
esta ruta metabólica.5 El ciclo del ácido cítrico fue finalmente identificado en 1937
por Hans Adolf Krebs, en la universidad de Sheffield, por lo que recibió el Premio
Nobel de Medicina en 1953.6

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