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- -

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-- -
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-
- III
DERECHO PÚBLICO

ESCRITO EN FRANCES

P o R. M. D o MAT,

Y TRADUCIDO AL CASTELLANO

POR EL Dr. DON JUAN ANTONIO

Trespalacios, Prehendado de la Santa Igle


sia de Córdova.

T O MO II.

--“L

se
{3.
#355-35

CON LICENCIA EN MADR.I.D.

EN LA IMPRENTA DE BENITO CANO.

MDCCLXXXVIII.
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hombres entre sí, no sean otra cosa que las reglas de


la Sociedad en que Dios los ha colocado , es preciso
descubrir en este órden el de estas Leyes y sus mate
rias ; y por esta razon se ha puesto al principio del
Libro de las Leyes Civiles un tratado en que se estable
ciéron estos primeros principios, y los fundamentos del
órden de la Sociedad de que se hizo allí un Plan, para
dar esta idea así de sus materias, como de sus Leyes.
Y como en este Plan se haya dado la idea de la
naturaleza y del órden de las materias del Libro de
las Leyes Civiles, y del espíritu y uso de estas ma
terias; por esta misma idea se podrá dar tambien la
de las materias del Derecho Público de que debe
tratarse en esta Obra, y de las Leyes que son sus
reglas.
Para distinguir las materias de que debe tratarse
en esta Obra , de las que se han explicado en las Le
yes Civiles, y de todas las demas materias de las di
versas especies de Leyes; es preciso referir en este
Plan del órden de la Sociedad de los hombres todas
estas diferentes especies de materias en general, las
consideraciones que las acercan á la misma Sociedad
ó separan las unas de las otras , y los caractéres
que forman sus diferencias. Y se verá por este medio
lo que las hace distintas entre sí, del mismo modo
que en la Geografia se distinguen los paises unos de
otros por sus situaciones y por sus confines; y aun
que se haya explicado en el tratado de las Leyes el
órden general de las materias de todas ellas, no pue
de dexar de tocarse aquí, lo que de las demas Le
yes hace relacion al Derecho público, aunque por
A 2
(v)
otras miras, y de una manera totalmente diferente,
de suerte que no se repitan las mismas cosas para
los mismos fines.
Pero como no es posible dar justas ideas del ór
den de la Sociedad por lo que mira á la distincion
de las materias del Derecho público con las distin
ciones solas de las otras especies de Leyes , has
ta despues de algunas reflexiones generales que de
ben preceder, y que son de alguna extension , el
Lector debe considerar como necesario lo que de otra
suerte podria parecerle dilatado en lo que se sigue.
Todas las Leyes en general son de dos especies,
la una de aquellas que pertenecen á la Religion , y
la otra de las que pertenecen á la Policía por lo tem
poral. Y cada una de estas dos especies de Leyes tie
nen sus materias propias.
Es preciso advertir que entre otras diferencias de
la Religion y la Policía para lo temporal , hay una
singular que es necesario explicar aquí.
Como no hay en todo el Universo mas que una
sola verdadera Religion , que por esta razon se lla
ma Católica, que quiere decir universal , todos los
pueblos que la profesan estan unidos en una Iglesia, ba
xo de una sola Cabeza Vicario de Jesu-Christo sucesor
de San Pedro, en quien reside el poder universal del
gobierno espiritual de esta Iglesia, y el centro de su
unidad que es al mismo tiempo el Padre comun de
todos los Fieles que son sus miembros extendidos en
todo el Universo. Pero no sucede lo mismo en lo que
pertenece á lo temporal: porque aunque es verdad
que la Sociedad que Dios ha formado entre los hom
bres á ninguno de estos excluye , y que comprehen
de todo el género humano, ningun poder hay en la
tierra que tenga el gobierno universal sobre todos los
pueblos, y solamente baxo de Adan y Noe ha su
cedido que el género humano consistiendo en una so
la familia estuviese baxo del poder de uno solo. Pe
ro fuera de estos dos tiempos como los hombres se
hayan multiplicado y dispersado, las Naciones se han
distinguido, y formado las diferentes especies de go
biernos que se han visto en toda la serie de los siglos,
y no ha habido jamas otro poder comun sobre todos
qne el de Dios, que es únicamente el Rey de los Re
yes y el Señor de les que dominan (a).
De suerte que como la Religion tiene su unidad en
la de la Iglesia, que se extiende á todo el universo, y
así todo lo que tiene de esencial sea en órden á las
materias ó reglas , es comun por todas partes, y to
dos los pueblos católicos estan sujetos á su único go-.
bierno; cada Estado tiene su Policía propia para lo
temporal, y su órden de gobierno diferente de los
otros aun en lo mas esencial y fundamental ; y por
esto en algunos Estados el Gobierno es Monárchico
y en otros Republicano. Del mismo modo entre las
Monarquías algunas son hereditarias y otras electivas;
y entre las Repúblicas en algunas el gobierno está en
las manos de un corto número de personas , que es
lo que forma la especie de República , que se llama
Oligarquía ; y en otras muchos del mismo pueblo tie
nen parte en el gobierno, que es lo que se llama De
mocrácia, y hay tambien República que se gobierna
por algunos de los principales , y esto es lo que se
llama Aristocrácia. Por lo que toca á la relacion por
menor de las materias del Gobierno, cada Estado tie
ne las suyas propias , y, se distinguen todos por sus
diferentes reglamentos para el órden público. Esto ha
ce que ni sus Leyes, ni lo que estas establecen sea
uniforme en todas partes.
-, Por estas reflexíones sobre la diferencia entre la
Religion y la Policía temporal parece , que como en
órden á lo Espiritual solo hay algunos Estados en don
-

e: (a) Rex Regum & Dominus dominantium. Apoc. 19.- 16.


(v)
de está recibida la verdadera Religion, y que por lo
que mira á lo temporal, como no haya Soberanía uni
versal sobre el género humano, podrá creerse , que no
habiendo gobierno alguno ni espiritual ni temporal que
se extienda sobre todos los hombres, ni por consiguien
te Leyes, cuya observancia se les pueda imponer por
una autoridad comun sobre todos , no hay tampoco
entre ellos Sociedad universal. Pero esto no obstante, es
verdad que hay realmente entre todos los hombres
enlaces que Dios ha formado, y que precisan á cada
particular para con los demas á obligaciones que pue
den sobrevenir en ocasiones diversas- Y si algunos Bár
baros ignoran esta verdad, la Religion nos enseña que
todo hombre debe considerar á qualquiera de los otros
como su próximo ; y sin embargo de qualquiera dis
tinciones que formen entre ellos las diferencias de Nacio
nes, de lenguas, de costumbres y de Religion, se de
ben todos reciprocamente los oficios y las obligaciones
que las ocasiones que acercan los unos á los otros y
sus necesidades, pueden exigir.
El precepto de esta obligacion que la segunda Ley
manda á todos los hombres indistintamente es el fun
damento de la Sociedad universal con que Dios ha que
rido unirlos, y que á ninguno excluye 5 no solamente
porque aquellos que conocen esta Ley deben mirarse
como próximos de los demas , y á todos los demas
como sus próximos ; sino tambien porque deben con
siderar aun á los que estan mas léjos de observarla
como que pueden llegar, á amarla y practicarla, que
es lo que da á todos cierto derecho á esta Sociedad.
Pero ademas de este fundamento de la Sociedad
universal de los hombres , que es el espíritu de Leyr
Divina , hay tambien otro que es una consequiencia de
este primero , la humanidad comun átodos los hom
bres, y conocida por todos aun por aquellos que ig
noran la Religion.
Llámase aquí humanidad este sentimiento natural,
V

que hace que cada uno viendo su imágen y su mis


ma naturaleza en todos los demas, sea movido de di
ferentes impresiones de ternura, de compasion y de
otros movimientos que excita en él la vista de su seme
jante, segun el estado en que le ve , y que le con
ducen á diferentes obligaciones para con él mismo,
segun las necesidades; y en general á hacer por los
otros lo que querria que hiciesen por él , y á no
hacer con ellos lo que querria que los otros no le hi
ciesen. Y este sentimiento no es otra cosa que un efec
to de la naturaleza del hombre : porque habiéndole for
mado Dios de una naturaleza destinada para amarle
y amar á su semejante , y cumplir por este doble amor
las dos primeras Leyes , que son los fundamentos de
todas las demas, segun se ha explicado en el tratado
de las Leyes; como la corrupcion causada por la cai
da del hombre no hubiese destruido enteramente sino
solamente debilitado y obscurecido en él, el espíritu de
estas dos Leyes, ha conservado la inclinacion á amar.
Pero habiendo perdido tanto el amor de Dios, como
la rectitud del que debe tener á su próximo , le ha
quedado con el amor propio, que ha tomado en lu
gar del de Dios , la inclinacion á amar en los otros
la semejanza de su naturaleza. Y esto es lo que noso
tros llamamos esta humanidad que se ve exercer en
tre los hombres , unos mas otros ménos, segun la po
ca ó mucha extension que su amor propio dexa al
amor de los demas.
Por este principio de humanidad y por las luces que
han quedado en el espíritu del hombre despues de su
caida, que forman en cada uno la razon y el enten
dimiento se ha mantenido la Sociedad de los hombres,
aun entre aquellos que no conocen la Religion. Por
9ue esta razon y la humanidad son en ellos los principios
del discernimiento de lo que se llama equidad, ó por
mejor decir son la equidad misma, pues esta no es
9ura cosa que la vista de la razon y el sentimiento de
(vin)
la humanidad que forman el Derecho matural. y
Sucede tambien que por estos principios las Nacio
nes se han hecho Leyes, y que en cada una se ha es
tablecido un órden de Gobierno. Y porque estos en
laces entre los hombres no se limitan á lo que pasa
dentro de cada. Estado , y ántes es necesario que las
Naciones se unan las unas con las otras , sea pórme
dio de las obligaciones entre los particulares de una
Nacion y los de otra, ó por la correspondencia entre
los que tienen el Gobierno; el defecto de una potes
tad comun que tenga el Gobierno universal, ha obli
gado á los pueblos de diversas Naciones á usar de la
humanidad y de la razon , para hacerse reciproca
mente justicia en las ocasiones que ocurran mediante
algun empeño ó alguna obligacion; y muchos tienen
entre sí tratados que obtienen veces de Leyes. Pero
como la inobservancia de estos tratados y la violacion
del Derecho natural no tienen entre los que no estan
sujetos á un Gobierno comun algun otro castigador
que solo Dios, que no exerce su Gobierno de una ma
nera visible sobre el género humano: , ha permitido
el uso de la guerra para reprimir y castigar las injus
ticias de un pueblo contra otro ; quando las mismas
injusticias merecen que se use de este medio , y ha
ciéndole ellas necesario, lo hacen justo, como se ex
plicará en adelante. . . . . .. " " " -
Por este estado de la Sociedad de los hombres en
todo el universo puede juzgarse que Dios la hace sub
sistir por tres diversas especies de enlaces que la dis
tinguen como en tres partes ó en tres órdenes , segun
otros tantos modos diferentes de su gobierno sobre el

La primera de estas especies de enlaces es la que


forma la Religion, cuyo espíritu abraza todos los pue
blos , y mira á conducir á la Iglesia todas las Nacio
nes indistintamente. , , , , , , ,
La Segunda es la que causa la humanidad, cuyo
Ivínculo debe unir todo el género humano independen
temente de las diferencias de Religion.
La tercera es la que forma en cada Estado el ór
den que une todas has familias que le componen baxo
un mismo gobierno ; ya se conozca en él la verdade
ra Religion, ó ya se ignore. , , , , , , , , , , , ,
La primera de estas tres especies de enlaces , que
es la que forma la Religion, tiene su extension en to
do el universo. Porque aunque la verdadera Religion
no sea, aun conocida por todas partes, el espíritu de
la Iglesia es abrazar todas las Naciones indistintamen
te; pues no hay lugar alguno, donde no haya sido
conocida , ó donde no deba serlo á su tiempo.
La segunda especie de enlaces , que es aquella que
forman las reglas naturales de la humanidad y de la
equidad, deberia naturalmente tener su extension en
todo el universo, y efectivamente tiene en todas par
tes su uso en algun grado ; pero en muchos lugares
está violada de muchas maneras, y diferentemente se
gun el dominio que en ellos tienen el interes y las

1. - El tercer enlace que es el que hace en cada Es


tado la union de las personas que, le componen baxo
de un mismo gobierno , tiene sus límites en los del
mismo. Estado: y así hay otros tantos enlaces en es
ata especie como hay de Estados distinguidos por sus
diferentes gobiernos, ,, , , , " " , , , , ,
y Como estos tres diversos órdenes ó partes de la
Sociedad universal tienen sus diferentes conexiones con
las utilidades comunes, y con los diferentes empeños
y obligaciones de los hombres ; las materias de sus
-Leyes, y sus mismas Leyes tienen, asimismo sus dife
-rencias proporcionadas vá. sus usos, , , , , , , , , , ,
- El primer órden que forma la Religion , ya se l
considere en la extension que le da su espíritu que
nadie excluye , ó, en su extension efectiva sobre las
Naciones que la reciben, y que estan dentro de la
- --, ------
(x) "
Hglesia tiene por sus materias todo "lo que mira el
buen órden de la Sociedad por lo perteneciente al
culto divino. Que es lo que comprehende los conoci
mientos que Dios ha dado á esta Iglesia de su natu
raleza, de sus atributos, de la creacion del hombre,
6e su caida , de los mysterios que le han levantado
de ésta , de la Ley que debe observar , de toda la
relacion por menor de las reglas de la fe y de las
costumbres , de las quales una parte pertenece á las
obligaciones de los súbditos para con los Príncipes,
y de los Príncipes para con los súbditos , y otras ma
terias que forman parte del órden público, la auto
ridad de la Iglesia y los reglamentos que los Após
toles sucesores del mismo Jesu-Christo , y los Conci
lios han establecido en ella, y de que se conserva
gran parte por medio de la tradicion y de la Disci
plina Eclesiástica, esto es de la Policía de la Igle
sia, y todas estas materias de la Religion tienen por
sus Leyes el Decálogo, el Evangelio, la doctrina de
los Apóstoles y todos los libros del Viejo y Nuevo Tes
tamento, los Concilios, la tradicion y los Decretos
de los Papas. Sobre lo quales preciso advertir esta
diferencia entre las materias de la Fe y de las cos
tumbres y las materias de Disciplina, que como es
tas esten sujetas á mutaciones, sus reglas lo estan
igualmente, y pueden diferenciarse segun los tiempos
y lugares; al paso que las reglas de fe y los pre
ceptos esenciales son unos mismos en todas partes y
subsisten siempre inmudables, porque no son otra co
sa que las verdades divinas reveladas en las santas
Escrituras. Pero ademas de estas Leyes de la Iglesia,
como solo tiene ésta para su gobierno potestades cu
yo ministerio es espiritual, y asimismo como no tie
ene el uso de contener por la fuerza y por las penas
temporales á los que violan sus Leyes, y perturban
en ella el órden, aun quando el delito merezca este
género de penas; ha sido obligacion de los Príncipes
(x)
Ghristianos proteger con las suyas las de la Iglesia,
y reprimir y castigar con penas temporales hasta
con la de muerte á los que violan estas Leyes en los
casos en que sea necesario poner en uso estas penas.
En el título 19 del primer libro se tratarán con mas
amplitud estas materias del uso de la potestad tem
poral en lo que mira á la Iglesia ; y se hará ver allí
de qué manera estan de acuerdo y se concilian las
potestades espiritual y temporal. . ..
El segundo órden ó la segunda parte de la Socie
dad que se forma y subsiste entre las Naciones por
la humanidad y equidad natural, siendo comun áto
dos los pueblos en todo el Universo , tiene por sus
materias el uso de los comercios , y de diversas co
municaciones y enlaces de una Nacion con otra; y
entre los particulares súbditos ó vasallos de diferen-,
tes gobiernos, la libertad de transitar de un pais á otro,
la de las navegaciones sobre los mares, la fidelidad
en el comercio, la hospitalidad y otras semejantes
que han hecho necesarias las negociaciones, los tra
tados entre los pueblos, las embaxadas y la seguri-
dad de los Embaxadores y Enviados. Y aun en tiem
po de guerra hay reglas de la humanidad y equidad
que deben observarse : como son las que pertenecen
á los modos de hacerla y de declararla, la seguridad de
los rehenes, la humanidad para con los prisioneros,
la moderacion en los actos de hostilidad, el cumpli
miento de los tratados de paz, de las treguas , de
las suspensiones de armas, el buen órden de las re
presalias y otras semejantes.
Por lo que mira las reglas de estas materias en
tre las Naciones, es preciso distinguir los pue
blos que conocen la Religion de los que la igno
ran. Estos tienen por Leyes comunes entre sí sin dis.
tincion las reglas de la humanidad y de la equidad
natural que componen el Derecho natural, esto es,
que la naturaleza enseña á todos los hombres, y al
b2
gunos ademas de estas reglas tienen las de los trata
dos que han hecho los de un pueblo con otro; y se
tienen tambien entre las Naciones como reglas cier
to tuvo recibidos comunmente en todas partes, que
ve observan de buena fe. Pero los que conocen la Re
ligion ademas de las reglas de la equidad natural y la
de los tratacos y usos , tienen entre sí las regas de
la Peligion que comprehende en su extension todas
las obligiones de qualesquiera naturaleza que sean;
y que no solamente comprehende reglas mas perfec
tas que la que son puramente del Derecho natural,
sino que hace observar estas con mas exáctitud.
Sin embargo como no hay potestad comun sobre
las Naciones para mantener la observancia de estas
Leyes, y castigar á los que las violan, como ya se
ha notado, solo hay dos medios para suplir este de
fecto. El uno que mira principalmente los particula
res, quando los de un Estado sufren alguna injusticia
de parte de los de otro, es pedir justicia al Juez de
éste. Porque es preciso dirigirse al Juez de aquel con
tra quien se pide , respecto á que solo él tiene dere
cho de condenar á los que estan baxo su jurisdic
cion, y que no estan sujetos á otro alguno. Y el otro
medio que principalmente mira las injusticias en que
se interesa toda la Nacion , y que podrá ser necesa
rio reprimir por la fuerza, es el medio de las armas
por una guerra justa que viene á ser indispensable,
como se ha dicho , quando un pueblo ó los que le
gobiernan faltan para con el otro á la observancia de
Ilas reglas del Derecho natural ó de los tratados, y
violan la fidelidad que se deben recíprocamente , y
que es la única seguridad de la paz que puede unir

Y esta especie de Ley de la humanidad y de la


equidad natural que regla lo que pasa en una Na
cion para con otra sobre las materias que acaban de

notarse, es lo que nosotros llamamos Derecho de


3-A

gentes ; aunque "esta palabra tenga" otro sentido en el


Derecho Romano, como se dirá en adelante. . . . . .
Por lo que mira á la tercera parte del órden de
la Sociedad que comprehende solamente las personas,
unidas en un Estado baxo de un mismo gobierno, las
materias que nacen de este órden son de dos espe
cies, de que es necesario hacer distincion. La prime
ra es de aquellas que pertenecen al órden general,
del Estado, como las que miran el gobierno , la au
toridad de las potestades, la obediencia que se les
debe , las fuerzas necesarias para mantener la tran
quilidad pública, el uso de las Rentas Reales, el ór
den de la administracion de la Justicia , el castigo
de los delitos, las funciones de las diferentes especies
de encargos, de empleos, de profesiones que exige el 1
órden públicó, la Policía general, para el uso de los
mares , de los rios , de los caminos reales , de las
minas, de las aguas y montes, de la caza, de la pes
ca, las que pertenecen á las ciudades y otros luga
res, las distinciones de diferentes órdenes de personas.

La segunda especie de materias de esta tercera


parte del órden de la Sociedad en cada Estado es de
aquellas que pertenecen á todo lo que pasa entre los
particulares, sus diversas obligaciónes, ya se con
traigan por los pactos, como por ventas, permutas,
alquileres, empréstitos, depósitos, contratos de com
pañía, donaciones, transaciones y otras; ó ya se con
traigan sin pacto alguno como las tutelas, prescrip
ciones , sucesiones , testamentos , substituciones y
otras. , , , , , , ,, , , , , , , ,
Esta primera especie de materias como perte
nezca al órden general de un Estado , forma las
materias del Derecho público , y la segunda como
pertenezca á lo que pasa entre los particulares com
pone las materias de esta otra parte de Derecho,
que por esta razon se llama Derecho privado, y
. (xrv)
Por lo perteneciente á las Leyes de estas dos es
pecies de materias hay dos géneros, cuyo uso se ob
serva en todas las Naciones del Mundo. El uno es de
aquellas que son de Derecho natural; y el otro es de
las Leyes peculiares de cada Nacion , como son las
costumbres autorizadas por un largo uso , y las Le
yes establecidas por los que tienen el ministerio . del
gobierno. Pero ademas de estos dos géneros de Leyes
comunes á todas las Naciones, los Estados en que la
Religion es conocida tienen tambien las Leyes dela
Religion , que en su extension comprehende todo lo
que pertenece al buen órden del. gobierno, y asimis
mo aprueba .las Leyes propias de cada Estado. Por
que debe suponerse que en un Estado Católico no hay
Leyes contrarias á la Ley divina.
A Es preciso notar sobre lo que acaba de decirse de
la Religion respecto á los estados en que se conoce;
que aunque solo se entiende aquí por Religion la ver-n
dadera que es la Católica; como hay muchos Esta
dos que hacen profesion de la Religion Christiana,
que aunque esten separados de la Católica , y por;
consiguiente alistados en Religiones falsas, no dexan
de conocer y recibir muchos principios y reglas de la:
verdadera Religion , particularmente las que miran ol‘
buen órden de la Policía temporal; pueden muy bien
distinguirse ‘estos de los que ignoran la verdadera Re
ligíon- , como son los Mahometanos y los ldólatras,
yentender de ellos lo que acaba de decirsede. los
pueblos que conocen la Religion , limitandoelo- que
se ha dicho del conocimiento. que pueden tener de ella»
por lo que á ellos mira á las Leyes de la Religion,
euya observancia profesan.
, Se ha tratado de estos dos géneros de materias
de la- tercera parte del órden-de. la Sociedad de los
hombres , á saber del Derecho público en esta obra,
y del Derecho .privado en las Leyes Civiles i,’ pero
con otro órden que el quezeestiassanismas materias pa
(xv)
recian exigir naturalmente, porque parece que las ma
terias del Derecho público , perteneciendo al órden
general del gobierno de un Estado debian precederá
las que pertenecen á lo que pasa entre los particula
res, y que componen el Derecho privado; pero otras
miras nos han precisado á comenzar por éste , como
se ha explicado en la advertencia ó nota de esta obra.
Se ve por este plan del órden de la Sociedad de
los hombres, de las partes que la componen , y de
las Leyes y materias de cada una de estas partes , que
todas estas materias forman el objeto de distintas es
pecies de conocimientos, que podrán ser distinguidos
como otras tantas diferentes partes de la ciencia de las
Leyes , si es permitido comprehenderlas todas baxo
de un nombre comun. Por esto las Leyes que miran
las materias de la Religion pueden considerarse como
la ciencia de la Iglesia , y efectivamente se los da es
te nombre. Por lo mismo las reglas de lo que pasa
entre las Naciones de diferentes gobiernos , que
son sacadas ó de la misma humanidad y equidad na
tural, ó de sus tratados y costumbres , son el sistema
de las Leyes que nosotros llamamos Derecho de Gen
tes, y que baxo de este nombre Derecho comprehen
de como una especie de ciencia de esta parte de las
Leyes, que tiene sus difiniciones, sus principios y sus
materias. Pues las Leyes que pertenecen á las materias
del Derecho público , y las que componen el Dere
cho privado , se consideran como un cuerpo de Leyes,
vcuya ciencia se llama Jurisprudencia ; que es una pa
labra, cuyo uso parece limitarse á las Leyes que re
glan en cada Estado lo que pertenece al órden ge
neral de la Policía , y de la administracion de la jus
ticia , y que forman un sistema , cuya observancia
se mantiene por la autoridad de las Potestades que
tienen el gobierno á la manera que la Potestad espiri
ctual mantiene la de las Leyes de la Iglesia. Lo que dis
tingue la ciencia de las Keyes de la Iglesia, y la del
(xv)
Derecho Público y privado, del Derécho degenteses que
las Naciones de diferentes gobiernos como no tengan al
guna potestad comun, cuya autoridad les contenga
en la observancia de las reglas del Derecho de gen
tes, el estado imperfecto de estas reglas hace que no
se las mire como que componen una Policía , y la
materia de una Jurisprudencia , y que solo se las con
sidere como vínculos y obligaciones de la equidad
natural y humanidad, cuya observancia depende de la
autoridad de aquellos á quienes pertenecen ; sin que
las injusticias contra estas obligaciones puedan repri
mirse por una autoridad temporal que sea superior,
tanto á los que las cometen, como á los que las su
fren ; y así propiamente la ciencia del Derecho de
gentes solo es necesaria á los que tienen en su ma
no el gobierno. Pero como la de las Leyes de la
Iglesia y la del Derecho público y privado componen
una Jurisprudencia necesaria para el gobierno y pa
ra la administracion de la Policía y de la Justicia en
un Estado ; se ha hecho necesario el estudio de esta
Jurisprudencia á las personas que deben exercer tanto
empleos como profesiones, que tienen conexion con es
te órden de la Policía y con esta administracion de
la Justicia. Y esta es la razon porque se han destina
do estas profesiones y estos empleos para sugetos que
hayan adquirido en esta ciencia una notoria capaci
dad, tal como la que se adquiere por un estudio me
tódico en alguna Universidad , de cuya capacidad ten
gan testimonio por estas especies de qualidades ó tí
tulos que se llaman grados de Bachiller, Licenciado
ó Doctor en la facultad de Leyes. . . .
Para el estudio de esta Jurisprudencia se enseña
en las Universidades el Derecho Canónico y el Dere
cho Civil. En el Derecho Canónico se hallan, las Le
yes de la Iglesia , los Dogmas de la fe, las reglas
de las costumbres y el órden de la disciplina. Lo
que pertenece á la fe y á las costumbres es sacado
(xvil)
de "la Escritura y de las explicaciones que á esta dam
la tradicion y los Concilios : y lo que pertenece á la
Disciplina se saca de los mismos Concilios , de la tra
dicion , de los Decretos de los Papas y de la doctri
na de los Padres. Y los libros del Derecho Romano,
que de otra suerte llamamos Derecho Civil son los
que contienen el depósito de las Leyes del modo que
se ha explicado en el Prefacio de las Leyes Civiles.
Y porque el órden general de la Policía de un Es
tado , y la administracion de la Justicia que son el
objeto de esta ciencia pide el uso de la autoridad
temporal, para mantener la Religion y la observan
cia de las Leyes de la Iglesia, y ademas en muchos
casos el conocimiento de las Leyes es necesario á los que
exercen las funciones del ministerio de la Policía y ad
ministracion de la Justicia; se ha juntado al estudio de las
Leyes Civiles, necesario para llegar á los grados el
estudio del Derecho Canónico, que por otra parte tiene
tal conexion con la Jurisprudencia del Derecho Civil,
que ademas de las reglas de las materias espirituales
contiene otras muchas que solo pertenecen á lo tem
poral, sobre lo qual han hecho los Papas diversas
constituciones, sea por la conexíon de lo temporal
con lo espiritual en muchas materias , como sucede
por exemplo acerca del Juramento, Matrimonio, usu
ra y otras , ó por razon de la autoridad de los Pa
pas sobre lo temporal en sus tierras en todas materias.
Por esta idea general de las tres partes del ór-
den de la Sociedad de los hombres , y por las refle
xíones que sobre ellas acaban de hacerse puede co
nocerse que hay en cada una algunas materias que
tienen tal conexíon y tal relacion con alguna de las
otras dos partes que de algun modo pertenecen tam
bien á estas, y por esto se encuentran comprehendi
das baxo de dos partes , siendo así que las otras
materias de cada parte son peculiares y se limitan á.
la parte á que pertenecen. Pues por exemplo, en la
0.
(xvil)
primera de estas tres partes ó especies de que he
mos discurrido hasta aquí que es la Religion, las ma
terias de los Misterios de la Fe son de tal manera
propios de esta parte que no tienen alguna similitud
con las otras. Y en esta misma parte de la Religion,
la necesidad de mantener en ella el órden , y de su
jetar á los que le perturban por algun atentado, pi
de el uso de la potestad temporal para que pueda
reprimirlos con otras penas que las que la Iglesia
puede imponer. Esta necesidad de mantener el órden
de la Iglesia por el uso y la autoridad de la potes
tad temporal tiene igualmente tal conexion con la
Policia temporal , que precisa á los que la exercen á
mantener este órden ; y por esta conexion la protec
cion de la Policía de la Iglesia compone una mate
ria y parte de la Policía temporal de un Estado. De
este mismo modo por exemplo en esta misma parte
de la Religion la materia de la provision de los Be
neficios es propia de la Iglesia á quien toca procurar
se nombren sugetos que ocupen las plazas de su mi
nisterio. Pero porque ocurren comunmente dificulta
des sobre la posesion de los Beneficios , y porque
aquellos cuya posesion es mas clara y mas legítima,
deben ser mantenidos durante la contextacion aun con
tra los que tengan mejores títulos, y tales que anu
len el Derecho de los poseedores; la naturaleza de
la posesion hace que lo posesorio de los Beneficios
sea una materia de la Policía temporal, á la qual
toca mantener á los poseedores , impedir las vias de
hecho, y reprimir á los que quisiesen ponerlas en uso.
De suerte que esta materia de la posesion de los Be
neficios , lo mismo que la del castigo de los que
causan turbaciones en la Iglesia y algunas otras se
mejantes, como tengan tal conexion ccn la Policía
temporal de un Estado, tienen igualmente lugar entre
las materias de esta tercera parte. Así en la segunda
parte que es del Derecho de gentes, obligando la ne
(xx)
cesidad del comercio en un Estado comunicar á los
Extrangeros lo que hay en él de superfluo, y á sa
car de los mismos Extrangeros lo que el mismo Es
tado necesita; el comercio con los Extrangeros for
ma una materia sobre que la Policía de un Estado
establece reglas diferentes de las del Derecho de
gentes. Y tambien en esta segunda parte del Dere
cho de gentes la necesidad de la guerra en las oca
siones que sea precisa, haciendo necesario en un Es
tado el uso de las armas y de la Policía militar for
ma una materia en la qual tiene esta Policía sus re
glas que hacen parte de la Policía general de un Estado.
No hay necesidad de dar exemplos de las materias de
la Policía temporal de un Estado, para hacerver que hay
algunas en esta tercera parte que pertenecen á las otras
dos partes de la Religion y del Derecho de gentes.
Porque ademas de que estos mismos exemplos que
acabamos de alegar sobre las dos primeras tienen es
te mismo efecto , y que se puede formar este mismo
juicio tambien por la advertencia que acaba de ha
cerse sobre el Juramento, sobre el Matrimonio, so
bre la usura y sobre otras materias que pertenecen
á la Policía temporal y á la Religion; solamente se
hace aquí esta advertencia de la conexion y relacion
de algunas materias de una parte con alguna de las
otras dos partes, para dar la razon porque se trata
rá en esta Obra del Derecho Público de algunas ma
terias, que aunque son naturalmente mas propias de la
Iglesia que de la potestad temporal; hay necesidad
de explicarlas á causa de esta relacion y conexion
con la Polícia temporal del Derecho Público , como
puede verse por el Plan y tabla de las materias de
esta misma C)bra.
No podemos ménos de exponer tambien en este
lugar la razon porque en esta idea que acaba de
manifestarse del Derecho de gentes , y de la Policía
general de cada Estado no hemos seguido la que se
(xx)
contiene en el Derecho Romano, en donde desde el
principio el Derecho en general se divide en dos es—
pecies, la una de Derecho público , y la otra de
Derecho privado (a) g y esta se subdivide en tres par:
tes: la primera en Derecho natural que se reduce s
aquello que es comun á los hombres y los bm
tos , como la conjuncion de los dos sexós , la genera
cion y la educacion de los hijos (b); la segunda en
Derecho de gentes (c); y lantercera en Derecho ci
vil (d): y en adelante se comprehenden entre las ma—
terias del Derecho de gentes, los contratos de venta,
los alquileres , los arrendamientos , las obligaciones (e);
y generalmente todo lo que la razon natural hace
justos entre todos los hombres (f); y el Derecho ci

(a) Hujus studii duæ sunt positiones , publicum ¿z privatum. Pu-y


blicum , jus est , quod ad statum rei Romana: spectat. Privatum,’
quod ad singulorum utilitatemQSunténim quædam publice utiliaaquæj
dam privatim. Publicnm :jusin, sacris , in Sacerdotibus ,‘ in Ma—j
gistratibus consistir: l._ _1. si 2. fede just. ea jur.
(17) Jus naturale est', quod natura omnia animalia docuit. Nam
jus istud non humani generis proprium; sed omnium animalium quae
in terra , quae in mari nascuntur , avium quoque commune est.
Hinc descendit maris atque foeminæ conjunctio , quam nos matri
monium apelamus: hinc liberorum procreatio , hinc educatio. Vi
demus etenim cætera 'quoque animalia , feras etiam istius jurispe
titia censeri. d. I. 1. 5, 3. r
(c) Jus gentium est quo gentes humanæ utuntur. Quod á na
turali recedere facile intelligere licet ; quia illud omnibus anima
'iibus , hoc solis hominibus inter se commune sit. d. l. 5. ult.
(d) jus civile est, quod neque totum s naturali vel gen
tium recedit ,. nec per omnia ei servit : ‘ítaque cum aliquid addi
mus ,, vel detrahimus juri communi , jus pproprium id civile effi
cimus. L. 6. eod. A , . ,
(e) Ex hoc jure introducta bella A: discretæ gentes: regna con
dita: dominia distincta: agris termini positi : ædificia collocataz
commercium , emptíones , venditiones , locationes , conductiones;
obligationes ,V-institutz. L. si eod. ¡'J- ' ’ i
- .(f) ¿Quod vero naturalis ratio-inter homines constituit , idapugi
... a
"(xxi)
vi1 se limita á 1o que es propio y peculiar á cada
pueblo (a).
Puede decirse de estas distinciones que no convie
nen á nuestro uso. Porque nosotros no comprehende
mos el Derecho de gentes baxo del Derecho priva
do; no comprehendemos los contratos de venta, de
alquileres y demas obligaciones en el Derecho de
gentes ; y solo por esta palabra entendemos las re
glas de lo que pasa de una Nacion á otra como se
ha explicado. No limitamos el Derecho Civil á lo
que es propio y comun á un pueblo, como son en
Francia las Crdenanzas y costumbres, y en España
todas las Leyes del Reyno ; sino que comprehendemos
baxo el Derecho Civil todas las reglas de la equidad
natural en las materias de contratos, Hipotecas, Tu
telas , Prescripciones , Donaciones , succesiones , Tes
tamentos y otras de que se trata en el Derecho Ro-
mano , al qual llamamos tambien Derecho Civil. Y
finalmente por lo que pertenece al Derecho natural
no le limitamos á lo que es comun á los hombres y
á los brutos ; sino que entendemos por este Derecho
todo lo que es propio de la equidad natural que la
razon enseña á los hombres, y que en esta distin
cion del Derecho Romano se llama Derecho de gen
tes (b). Así el Derecho natural en el sentido que da
-

omnes peraequè custoditur , vocaturque jus gentium , quasi quo"


jure, omnes gentes utuntur. L. 9. in fin.
, (a) Omnes populi , qui legibus & moribus reguntur, partim
suo proprio, partim communi omnium jure utuntur. Nam quod
quisque populus ipse sibi jus constituit, id ipsius proprium civita
tis est, vocaturque jus civile, quasi jus proprium ipsius civitatis.
L. 9. in prin.
Es preciso entender la palabra civitas en este último texto,
no de una sola Ciudad, sino de un pueblo, porque esta palabra
en los mejores autores Latinos se toma en este sentido, como se
ve freqüentemente en los Comentarios de Julio Cesar. " " -
(b) D. l. 9. in fin.
(xxi)
mos nosotros á esta palabra no compone una especie
de Derecho distinto de los otros, ántes por el con
trario se encuentra en todos. Porque hay una infi
nidad de reglas de la equidad natural, tanto en lo
que mira la Religion, como en el Derecho de gen
tes, y en lo que mira la Policía de cada. Estado,
sea en esta parte que se llama Derecho Público , ó
en la que compone el Derecho privado. Este Dere
cho natural consideramos nosotros en el Derecho Ro
mano, y por tanto recibimos de éste las reglas que
son de la equidad natural, que por esta razon no son
propias solamente de nuestro uso , sino que tienen
por todas partes la misma autoridad , y esto hace
que como el Derecho Romano comprehende una vas
ta recopilacion de estas reglas, le llamamos Derecho
comun, y por este carácter de la equidad natural
distinguimos el Derecho natural de lo que se llama De
recho positivo, esto es, esta especie de Leyes arbi
trarias que establecen los que tienen este poder (a).
Nos hemos restringido aquí á esta reflexion sobre
estas diferentes especies de Leyes, á las quales se da
el nombre de Derecho. Porque esto poco basta para
dar la razon de no haberse seguido en este Plan las
distinciones del Derecho Romano. Y como hay di
versas especies de Leyes que se llaman distintamen
te con el nombre Derecho , como Derecho divino,
Derecho natural, Derecho positivo y otros muchos;
y habiendo de tratar del Derecho público ; es pro
pio y pertenece al buen órden dar justas ideas de la
naturaleza y del carácter de las Leyes de que cons
ta, y distinguirlas con mas particularidad,
Despues de haber trazado este Plan general del
órden de la Sociedad de los hombres, y visto en él
la situacion de las materias del Derecho público, de

(véase el cap. 11. del Tratado de las Leyes en las Leyes *


".
(xxi)
que ha de tratarse en esta Obra, es necesario ver mas
de cerca la serie y órden de estas materias , y para
dar esta idea primeramente es preciso considerar que
no siendo el Derecho público otra cosa que el Siste
ma de las reglas que pertenecen al órden general del
gobierno y de la Policía de un Estado ; el primer
objeto que se presenta en este sistema es el mismo
Gobierno y la misma Policía ; y ante todas cosas es
preciso ver qual es su necesidad , y qual debe ser su
uso ; porque sobre este fundamento estan establecidas
todas las reglas del Derecho público.
El designio de Dios en juntar los hombres en So
ciedad para unirlos por el espíritu de las dos prime
ras Leyes , como se ha explicado en el tratado de
que ya se ha hecho mencion comprehende la nece
sidad de una subordinacion (a) entre sí mismos que
sujeta los unos á los otros. Porque esta Sociedad for
ma un cuerpo de que cada uno es miembro , y co
mo el cuerpo se componga de diversos miembros, hay
una subordinacion, no solamente de todos los miem
bros á la cabeza , sino tambien de los miembros
entre sí, segun dependan las funciones de los unos de
las de los otros. Así debiendo de componerse el cuer
po de la Sociedad de una infinidad de distintas con
diciones necesarias para el bien comun, es esencial
á la misma Sociedad que haya una subordinacion ge
neral de todas las condiciones y profesiones á una
potestad que mantenga el órden en ella , y que las
condiciones y profesiones esten subordinadas tambien
las unas á las otras , segun dependan sus funciones
unas de otras , ó segun la conexíon que tengan entre
sí. Y la necesidad de este órden exíge el órden de
Gobierno , particularmente en el estado en que nos

(a) Ubi non est Gubernator populus corruet, salus autem ubi
multa consilia. Prov. 11. 14.
(xxiv.)
hallamos de la inclinacion á nuestro amor propio, á
nuestros intereses y á nuestras pasiones que trastor
narían el órden de la Sociedad, si la autoridad del
Gobierno no las moderase ó reprimiese , imponiendo
penas á los que se conducen á contravenir á este
órden.

Pero aun quando se supusiera una Sociedad de hom


bres exéntos de amor propio , seria sin embargo ne
Cesaria la subordinacion para las cosas que tuviesen
que tratar entre sí; y la necesidad que tendrian de
juntarse , de ordenarse , de proponer , de deliberar y
hacer justicia , pediria un órden de subordinacion que
Sujetase los unos á los otros , ya fuese por la natura
leza de sus funciones , por la diferencia de edades,
por la diversidad de talentos , por la preferencia de
los dictámenes del mayor número á los del menor,
ó ya fuese por otras miras.
Puede añadirse sobre el fundamento de una subor
dinacion en toda union de muchos , que Dios la ha
establecido entre los hombres en todas partes donde
puso mas de una persona. Así quando crió al hom
bre sacó de éste la muger que le dió como una com
pañera y un socorro formado de uno de sus miem
bros y semejante á él (a) para unirlos en la Sociedad
del matrimonio , y hizo al hombre cabeza de su mu
ger , y puso entre los dos esta subordinacion aun án
tes que hubiesen perdido la inocencia. Por esto en la
union que formó por el nacimiento entre los padres
y los hijos, para unirlos en la sociedad de una fami
lia, sujetó los hijos á la autoridad de los padres. Por
lo mismo quando las familias despues de multiplica
das se han juntado para componer diversos pueblos
unidos en diferentes lugares ; como la subordinacion

(a) Non est bonum hominem essé solum , saciamus ei adjuto


rium simile sibi. Genes. 2, 18.
(xv)
de 1os hijos á los padres se limitase á cada familia,
estableció Dios sobre cada pueblo, potestad que en él
tuviese el gobierno (a).
Esta primera vista de la necesidad del gobierno
descubre al mismo tiempo qual deba ser su uso, que
es establecer en un Estado el reynado de la paz y de
la justicia, de donde debe formarse la tranquilidad pú
blica , y de donde dependen las dos partes esenciales
del bien público para lo temporal, que son el fin que
deben proponerse aquellos en cuyas manos depositó
Dios el gobierno. La primera consiste en hacer que
todo lo que mira al bien público esté con tal órden,
que de parte del gobierno nada falte á los particu
lares de todo aquello que puede hacerles feliz la vida
en la Sociedad, y esto depende de la seguridad que
cada uno debe tener de una proteccion pronta y fá
cil de la justicia. La segunda, que es una consequien
cia de esta primera, consiste en hacer que florezcan
en un Estado las ciencias, las artes, el comercio y
todo lo que puede contribuir al bien público; á fin
de poner á todo género de personas en estado, no so
lamente de hacerse capaces de sus profesiones, sino
de perfeccionarse en ellas, y de cumplir exáctamente
sus funciones y sus obligaciones.
Estas ventajas son el orígen de la felicidad de un
Estado, y deben ser los frutos del gobierno. Y para
hacerle tal como exige este bien comun; el primer
medio que es el fundamento del buen uso y de los
buenos efectos del gobierno es, que aquellos que ocu
pan sus primeros empleos, y en cuyas manos ha
puesto Dios el poder soberano, tengan por principio
de su conducta el deseo de este bien comun; y que
para procurarle y hacer que sea estable tengan de
una parte el Socorro de sabios consejeros , ya tengan

(*) In unamquamque gentem proposuit Rectorem. Eccles. 17. 14."


(xxiv.)
ellos mismos el derecho de escogerlos, ó ya las Le.
yes del Estado hayan establecido recurrir para esto
á determinadas personas ; y que de la otra tengan las
fuerzas necesarias para hacer reynar la justicia y man
tener la paz y tranquilidad pública. Y esto pide el
uso de las armas para dos diferentes fines; el uno pa
ra contener los súbditos en la obediencia, para cas
tigar los delitos y reprimir segun lo pida la ocasion
á los que por qualesquiera atentados perturben la paz
y el órden público ; y el otro para oponer la fuer
za de las armas á los extrangeros que intenten usur
par los Derechos del Estado de un modo, que para
obtener justicia de ellos, sea indispensable hacerles
la guerra.
* Para el primero de estos dos fines el uso de las
armas debe limitarse á lo necesario para hacer ob
servar las órdenes de la justicia. Y para este uso es-.
tan las armas en manos de los Gobernadores de las
Provincias y de otros Oficiales y Ministros de justi
cia á quienes es necesaria la fuerza para la execus
cion de las órdenes, segun las funciones de su mi

Para el segundo de estos dos fines del uso de las


armas, que es la necesidad de defender el Estado con
tra las empresas de los extrangeros, hay dos géneros
de fuerzas; el uno cuyo uso es perpetuo que es el
de las Plazas fuertes sobre los Puertos de mar y so
bre las Fronteras , con Guarniciones suficientes para
tenerlas seguras ; y el otro, cuyo uso solo tiene lu
gar en tiempo de guerra, y que obliga á poner tro
pas sobre las armas segun la ocasion pueda exigirlo,
Para estos dos usos de fuerzas da Dios el Dere
cho de usar de las armas á los que exercen la potes
tad soberana del gobierno; á fin de que hagan rey
nar la justicia en sus Estados sobre sus súbditos, y
que hagan tambien Justicia contra los extrangeros- que
les obligan á valerse de las mismas armas, quando
(xxvil)
para esto hay justas causas, y el mismo Dios las po
ne en sus manos como el único medio de hacer jus
ticia entre los pueblos de diferentes, gobiernos, que
no estan sujetos á alguna potestad temporal que les
sea comun. Porque como no pueden tener entre sí
un Juez comun , como ya se ha dicho, que tenga
derecho de imponerles Leyes, ni decidir sus diferencias
á no ser que ellos consientan en esto; como esto per
tenece solo á Dios , que es su Señor comun, pero que
no exerce su gobierno de una manera visible sobre
los mortales, les hace justicia por los acontecimien
tos que da á la guerra, haciendo servir las armas pa
ra el uso natural que les ha dado , que es hacer que
reyne la justicia. Porque el uso de toda fuerza en otras
manos que las de la justicia habria de ser criminal, y
solo viene á ser justo en la guerra, quando sirve para
armar la mano de la justicia , y por esta razon quiso
Dios llamarse el Dios de las Batallas: pues Dios so
lo es á quien tienen ó deben tener por Juez, los que
no teniendo Juez comun en la tierra, se ven obliga
dos á usar de las armas. Y aunque no suceda muchas
veces que los acontecimientos de la guerra, decidan
en favor de los que tieneu la justicia de su "parte,
ántes por el contrario muchas veces la victoria se
consigue por la violencia, del mismo modo que no
siempre sucede en los Estados, aun los de mejor Po
licía, y baxo los Príncipes los mas sabios, y los mas
aplicados á todas sus obligaciones, que la Justicia se
distribuya exáctamente en todos los casos por todos
los que la administran ; de parte de Dios nada hay
que no sea justo; sin embargo que haya algunas in
justicias de parte de los hombres. Porque la justicia
de Dios es siempre la que domina; y como encuen
tra siempre en todos los hombres justas causas para
permitir que sufran las injustas , y ninguna de estas
escapará de la venganza que prepara á su tiempo pa
ra todos los que las cometen; los acontecimientos de
d2
la guerra hacen de tal suerte en este punto la justi
cia á los hombres, que dexan sus parcialidades en el
estado en que la justicia de Dios y su providencia
quiere ponerlas. Así en la conducta del mismo Dios
considerándola en toda la extension del universo , y
Thasta la consumacion de los siglos, es preciso reco
nocer el Trono único de la justicia de este Juez so
berano , tanto de los Príncipes como de los hombres,
que es solo quien reyna siempre y en todas partes.
Si videris calumnias & violenta judicia & subver
ti justitiam in Provincia , non mireris super hoc nego
tio, quia excelso excelsior est alius , & super hos quo
que eminentiores sunt alii , & insuper universae terrae
Rex imperar servienti. Eccles. 5.7. Domini est Regnum,
6° ipse dominabitur gentium. Ps. 21. 29.
Es fácil considerar por todo lo que acaba de de
cirse en este Prefacio la relacion que tienen con el ór
den de la Sociedad todas las materias del Derecho pú
blico ; por tanto no parece necesario extendernos mas
en esto , respecto á que la lectura sola de cada uno
en esta obra bastará para persuadirle de sus conexio
nes con el órden de la Sociedad ; solo, resta pues dis
tinguir aquí las materias del mismo Derecho público.
Como las materias del Derecho público son de di
versas especies y muchas , y ademas pueden hacerse
varias distinciones á voluntad de cada uno , y dividir
las en mas ó ménos partes, segun las diferentes mane
ras de considerarlas, se ha tenido por conveniente usar
de la libertad de escoger una distincion , que parece
reducir todas estas materias baxo de un órden sim
ple y natural á dos partes, que formarán otros tantos
libros. T T
El primero emprenderá las materias que miran el
gobierno y la Policía general de un Estado, y lo que
pertenece á su órden.
El segundo será de las funciones de las personas
empleadas para mantener este órden, Ministros de Jus=
(xxx)
ticia, y otros que participan de las funciones públicas.
En el primero se explicará la necesidad y uso del
gobierno temporal , y la obediencia que se debe á
las potestades que exercen este gobierno. Y en esta
misma materia se tratará la qüestion sobre qual de las
dos especies de gobierno monárquico ó republicano,
es mas natural y el mas antiguo. Se tratará despues
de la Soberanía , de los Derechos y obligaciones de los
que tienen el gobierno soberano; de las funciones y
obligaciones de los que son sus Consejeros; del uso de
las fuerzas necesarias en un Estado para mantener el
éórden de la parte de adentro , y defenderlo de la par
te de afuera contra los enemigos y de la Policía Mi
litar; de las Rentas Reales necesarias para hacer que
el Estado subsista en buen órden ; de los medios de
hacer que todo esté abundante en un Estado , y pre
venir la carestía de las cosas mas necesarias ; de las
ferias y mercados; de la Policía para el uso de los
mares, rios navegables y no navegables, puentes , ca
lles , plazas públicas, caminos reales y otros lugares
públicos; del arte de la navegacion ; de las aguas y
montes; de la caza y de la pesca ; de los diversos
órdenes de personas que componen un Estado; de las
Comunidades en general; de los Ayuntamientos de las
Ciudades y otros lugares ; de las Universidades, Co
legios y Academias para la instruccion de la juventud,
y para hacer que florezcan las ciencias y las artes li
berales y mecánicas ; de los Hospitales , y al fin de
este libro se explicará en el último título lo que per
tenece al uso de la potestad temporal en las cosas de
la Iglesia.
En el segundo libro se tratará de los Ministros
en general, y de los demas que tienen parte, en el
exercicio de las funciones públicas; de las diversas es
pecies de empleos, de la dignidad, de la autoridad,
de los derechos , privilegios y clases de Ministros tam
bien en general; de las funciones y obligaciones de los
(xxx)
Ministros de justicia , de los Abogados y otros sub
alternos en el órden de la administracion de ella.
Sobre este plan de las materias del Derecho pú
blico es preciso advertir , que tienen esto comun con
las del Derecho privado, de que se ha tratado en las

33:13:5:en:
rias que son igualmente del Derecho público que del
Derecho privado , y preliminares á uno y otro ; á sa
ber, lo que mira la naturaleza y el espíritu de las re
glas , las distinciones de las personas y de las cosas.
Y como estas tres materias se han explicado baxo de 1
otros tantos títulos que componen el libro Pre- 1
liminar de las Leyes civiles, nada se debe repetir aquí,
y debe suponerse , que el que quiera leer esta obra ||
de Derecho público , habrá ya leido, ó podrá leer di
cho libro Preliminar, y no hay necesidad de adver
tirle lo fácil que le será imponerse de la conexion
que tienen con el Derecho público las reglas que se
explicáron allí. Pues por exemplo todo lo que mira las
diversas distinciones de las Leyes divinas , humanas,
naturales , arbitrarias, escritas, no escritas, los mo
dos de interpretarlas , y los casos en que su interpre
tacion pide que se haga recurso al Príncipe, no per
tenece solamente á las materias del Derecho privado,
sino que tiene tambien su uso en las del Derecho pú
blico , compuesto de todas estas especies de Leyes, co
mo se verá en toda la serie de esta obra. Por esto las
distinciones de las personas no se limitan solamente á
la capacidad ó incapacidad de estas por lo respecti
vo á las obligaciones y otras materias del "Derecho
privado , como se ha explicado en el Título de las
personas, sino que tienen tambien su uso en el Dere
cho público; como que en él se trata de la capacidad
ó incapacidad de las personas para los empleos públi-
cos ; de la mayor ó menor severidad en castigar los
delitos segun las calidades y edades de las personas;
de los actos que las mismas, pueden ó no pueden ha
(xxi)
cer en justicia, y otras materias que son peculiares.
del Derecho público. Y por lo perteneciente á las dis
tinciones de las cosas, el uso de estas distinciones no
se himita solfo á las materias del Derecho privado ; si
no que hay muchas cosas, que de tal suerte, tienen co
nexion con el Derecho público, que su general uso y
quasi el únicó pertenece al mismo Derecho público,
Como son los rios, los puertos , los caminos reales
calles, las plazas públicas y las casas, y otros lugar
res que estan destinados a "nos usos públicos. Y hay
tambien muchas cosas que no pueden pasar del uso y
posesion de los particulares por otros medios y con
diciones que las que estan establecidas y ordenadas por
el Derecho público; como son las minas, tesoros, el
uso de la caza , el de la pesca y otras semejantes.
Puede añadirse á la advertencia que acaba de ha
cerse de estas distinciones de las reglas de las perso
nas y de las cosas; que mirando el Derecho público
al órden de la Sociedad de los hombres , y habién
dose hecho en el tratado de las Leyes un Plan de es
ta Sociedad para dar noticia mas individual de las Le
yes que la ordenan, de las personas que la compo
nen , y de todas las cosas que son de su uso ; como
este Plan comprehenda un gran número de principios
esenciales al órden de esta Sociedad, y de todo lo que
debe formar este órden; no empleará el Lector in
útilmente el tiempo en la "lectura de este tratado,
haciendo de él el uso qué le convenga para entender
mejor las materias y reglas del Derecho público.
* Solo resta dar al Lector algunas advertencias ne
cesarias sobre el modo con que han de tratarse las
materias que deben componer esta Obra. Y en pri
mer lugar se le suplica que no espere ver en ella to
da la relacion por menor de las reglas de cada ma
teria. Porque deben omitirse un gran número de és
tas, y ceñirse solamente á las que pueden convenir
al designio que se ha propuesto para las eleccion de
las reglas, que es el mismo que se ha seguido en las
Leyes Civiles. Y para dar una idea mas exácta de las
reglas que deben comprehenderse en esta Obra , y de
las que deben omitirse , es preciso advertir que en
todas las materias del Derecho público , lo mismo
que en las del Derecho privado deben distinguirse dos
especies de reglas. La una de las que son del Dere
cho natural, y que siendo conseqüencias necesarias
de los Principios de la Justicia y de la equidad son
inmudables, y unas mismas siempre en todas partes:
y la otra de las que establecen íos que tienen el De
recho de hacer Leyes, y que se llaman Leyes arbi
trarias que pueden establecerse, abolirse y mudarse,
segun la necesidad y la voluntad del Legislador. Pue.
de verse sobre la naturaleza y uso de estas dos espe
cies de reglas, lo que se ha dicho en el Capítulo ir.
del tratado de las Leyes ; aquí solo es preciso adver
tir que allí se ha probado que estas reglas naturales son el
objeto del entendimiento , y cuyo conocimiento for
ma la verdadera ciencia de las Leyes: pero que las
Leyes arbitrarias no son otra cosa que el objeto de la me
moria. Y esto causa tal diferencia entre estas dos es
pecies de Leyes, que por lo tocante á las Leyes ar
bitrarias , como estan todas escritas en 1as ordenan
zas y costumbres, su estudio es fácil y casi sin ne
cesidad de razonamiento , á no ser que sea para ex
plicar las obscuridades, las equivocaciones ú otros de
fectos de las impresiones que pueden encontrarse en
ellas. Pues por lo que mira á las otras dificultades
que causan aquellas qüestiones que se llaman qüestio
nes de Derecho, dependen de las reglas del Derecho
natural, como se ha explicado en el mismo lugar.
Pero el estudio de las Leyes naturales pide que se
trate de ellas con el correspondiente método, y que
se pongan en el órden que exígen las conexiones que
tienen entre sí y sus principios. Y á la manera que

en las Leyes Civiles se han procurado poner en órden


(xxxiii)
y dar á luz las reglas naturales del Derecho priva
do, de este mismo modo se procurarán tambien po
ner en Orden en esta Obra del Derecho Público las
Leyes naturales que pertenecen á este Derecho, y se
omitirán las Leyes arbitrarias que estan en las orde
nanzas y costumbres , exceptuando algunas que será
necesario referir, como se advertirá en adelante.
En segundo lugar hay necesidad de advertir al
Lector sobre esta misma materia de la distincion de
las Leyes naturales y arbitrarias , que hay esta dife
rencia entre el Derecho público y el Derecho priva
do , que así como en el Derecho privado hay pocas
Leyes arbitrarias, hay una infinidad de estas en el
Derecho público. Y que por esta razon podrian re
ferirse en esta Obra "mucho mayor número de estas
Leyes, que las que se han omitido en las Leyes ci
viles. Pero este mas ó ménos nada hace á lo necesa
rio y esencial para poseer la ciencia del Derecho pú
blico y del Derecho privado que consiste en el cono
cimiento de las Leyes naturales, , , , ,
- En tercer lugar es preciso advertir al Lector de
otra diferencia importante entre el Derecho público
y el derecho privado, por lo que mira á las Leyes
naturales de uno y otro , que consiste en que las re
glas naturales del Derecho privado se encuentran ca
si todas en el Derecho Romano : y aunque no esten
allí en su órden y lugar, se han podido citar en las
Leyes civiles textos del Derecho Romano sobre la
mayor parte de los artículos , ya correspondan á la
regla entera explicada en el artículo , ó ya compre
hendan solamente una parte de él ; de manera que
haya sido preciso dar á las reglas toda su extension
por los principios sacados del Derecho natural. Pero
el Derecho público comprehende una infinidad de re
glas del Derecho natural que no se encuentran reco
piladas en el Derecho Romano, ni en otra parte , y
de las quales un gran número se saca de la Ley di
e
(xxxiv.)
vina, ó son conseqüencias de los principios naturales
de la justicia y de la equidad , de suerte que habrá
en esta Obra un gran número de artículos sacados
de estas fuentes, y sobre los quales no habrá texto al
guno del Derecho Romano , pero en muchos se cita
rán pasages de la Escritura de donde se han sacado,
y tambien algunas ordenanzas y Leyes reales.
Finalmente debe advertir el Lector que sin embar
go que debiéron separarse del designio de esta Obra
las Leyes arbitrarias en general, hay algunas de esta
naturaleza, cuya conexion con el Derecho natural , y
ademas la necesidad de hacerlas conocer obliga á que
se comprehendan en ella. Y para dar una idea gene
ral de los caractéres que distinguen las Leyes natura
les comprehendidas aquí , de las Leyes arbitrarias
que se omitirán, el Lector podrá formar esta idea
por los exemplos de las Leyes de estas dos especies
sobre cada una de las dos partes del Derecho pú
blico de que se ha de tratar. . . .
Pues en la primera parte que pertenece al órden
de gobierno hay un gran número de reglas del De
recho natural que son los principios y las mas esen
ciales de este Derecho público , como son los que mi
ran la autoridad, los Derechos, las obligaciones de
los que gobiernan , la obediencia que se les debe y á
sus Ministros; las funciones y obligaciones de éstos,
"el uso de las fuerzas necesarias para mantener la tran
quilidad pública , para defender el Estado contra las
empresas de los enemigos , el órden de la Policía mi
litar, la de las Rentas Reales , las distinciones de las
diversas clases, sus funciones y obligaciones , la Po
licía general de las cosas destinadas al uso público, las
de las Ciudades y otras Comunidades, de las Univer
sidades , de los Hospitales , de las artes , del comer
cio , y la proteccion de las Leyes de la Iglesia. Por
que todas estas especies de Leyes son del designio de
esta Obra ; pero en estas mismas materias hay una
(XXXV)
infinidad de Leyes arbitrarias que deben omitirse en
ella como son por exemplo las que miran la relacion
por menor de algunos cortos Derechos del Príncipe,
las distinciones de algunas funciones que con diver
sidad distribuyen á sus Ministros ; y á los que nom
bran por sus Consejeros para muchos asuntos de dis
tinta naturaleza, las reglas particulares que miran las
obligaciones del servicio en la guerra , las de la ar
tillería , los víveres , los forrages y otras precaucio
nes necesarias para diversos usos ; los reglamentos par
ticulares de diversas especies de imposiciones y exác
ciones de caudales públicos; los estatutos de las ar
tes y oficios para la calidad de las Obras, los regla
mentos de las Universidades para el tiempo de estu
dio y otras semejantes.
Y del mismo modo en la segunda parte de este ór
den que es de los Ministros y demas que tienen la ad
ministracion de la justicia es de Derecho natural que
haya en un Estado diversos o Oficiales para las dife
rentes funciones que exige el bien público ; porque
como el Soberano no puede aplicarse á todo, necesita
tener baxo de sí personas á quien confiar las funcio
nes que no puede exercer por sí mismo , que es lo
que hace necesario el establecimiento de diversas cla
ses de Ministros de justicia, de Policía, de Rentas
Reales y otros , que cada uno tenga los caractéres ó
de dignidad ó de autoridad proporcionados á sus minis
terios, y cumpla sus obligaciones , y esto comprehen
de un gran número de reglas de la equidad natural
que deben colocarse en esta obra. Pero hay en estas
mismas materias otras reglas arbitrarias que deben omi
tirse enteramente , como son las que comprehenden
la Relacion por menor de diversas funciones que exer
cen diferentes especies de Oficiales , las que reglan sus
emolumentos, las que les conceden ciertos derechos
y privilegios y otras semejantes. "
No hemos podido dexar de hacer todas estas re
(xxxv)
flexiones para explicar el designio que nos hemos pro
puesto en esta obra , y para dar una idea general
de la naturaleza y órden de las materias que deben
tratarse en ella, y de los caracteres que distinguen las
reglas que queremos comprehender en estos dos li
bros , de las que hemos creido deben omitirse.
Por lo que toca á la distincion de las reglas el
2, Lector puede juzgar por las últimas reflexíones que
acaban de referirse, que no debió mezclarse en ésta la
vasta relacion de las Leyes arbitrarias, sin las quales
puede poseerse la ciencia del Derecho público, y de
que hay muchas recopilaciones en donde es fácil ver
las todas. Y reconocerá ademas por la lectura de es
tos dos Libros, que esta mixtura seria incómoda, des
agradable , y que estaria llena de inconvenientes.
Y por lo perteneciente á la naturaleza y órden
de las materias el Lector podrá formar juicio de es
to, por las distinciones que acaban de hacerse, y lo
hará muy prontamente con vista de la Tabla que se
Sigue,
(xxxvil)

IND I CE

DE ESTA o BRA

IBRO PRIMERO. Del Gobierno y de la Policía ge


neral de un Estado. Folio I. "

TIT.I. Del Gobierno y de la Policía general de un Es

SEC. I. De la necesidad y del uso del Gobierno. 22.


SEC. II. De la obediencia debida dá los que gobier
- nan. 27.
TIT. II. Del poder, de los Derechos y de las obliga
ciones de los que tienen el gobierno soberano. 31.
SEC. I. Del poder del Soberano y quál debe ser su
uso. 26.

Soberano. 40.
SEC. III. De las obligaciones de los que tienen el go
bierno Soberano. 72.
TIT.III. Del Consejo del Príncipe y de las funciones
y obligaciones de, sus Consejeros. 83.
SEC. I. De las funciones de los Oficiales, Ministros ú
otros que estan obligados á dar á los Príncipes dic
támenes ó consejos. 86.
SEC. II. De las obligaciones de los Oficiales, Ministros
y otros que estan precisados á dar á los Príncipes
consejos ó dictámenes. 91.
TIT. IV. De las fuerzas necesarias para mantener un
Estado , y de las obligaciones de los que estan em
pleados en el servicio de las armas. 104.
SEC. I. Del uso de las fuerzas para dentro de un Es
tado. 105.
SEC. II. Del uso de las fuerzas para fuera de un Es
tado, de la Policía militar y de las obligaciones de
aquellos que estan en el servicio. 11o.
(xxxvil)
TIT.V. De la Real Hacienda y de las funciones y obli
gaciones de los que exercen comisiones ó empleos en
su recaudacion. 128.
SEC. I. De la necesidad de las contribuciones y de sus
especies. 136:
SEC. II. De las imposiciones en general de diversas es
pecies de caudales públicos. 142.
SEC. III. De las tasaciones personales sobre los parti
culares. 150.
SEC. IV. De las imposiciones sobre los inmuebles. 159.
SEC. V. De las imposiciones sobre los géneros y mer
caderías. 165. "
SEC. VI. De la recaudacion de toda especie de cauda
les públicos. 171.
SEC. VII. De las exénciones de todas las especies de
contribuciones. 185.
SEC. VIII. De las funciones y obligaciones de los que
exercen encargos ó empleos en la Real Hacien
da. 194.
TIT.VI. Del Dominio del Soberano, ó de los bienes y
derechos de la Corona. 211.
SEC. I. De la naturaleza y especies en general de los
derechos del Dominio. 216.
SEC. II. Del Derecho de confiscacion. 234.
SEC. III. Del Derecho de los bienes vacantes , de los
Tesoros y de los hallazgos, y del Derecho que tiene
el Príncipe sobre los bienes de los que mueren sin
berederos legítimos y sin testamento. 236.
SEC. IV. Del Derecho de Extrangería. 241.
SEC. V. Del Derecho de suceder el Príncipe en los bie
nes de los bastardos que mueren sin hijos legítimos y
sin hacer testamento. 244.
SEC. VI. Reglas comunes á todas las especies de bienes
y Derechos del Dominio. 247.
SEC. VII. De los privilegios del Fisco. 252.
SEC. VIII. Del Patrimonio ó Dominio propio del Prín
cipe. 266.
TIT. VII. De los medios de hacer que abunden todas las
dsas en un Estado; de las Ferias y Mercados , y
de los reglamentos para impedir la carestía de las
cosas mas necesarias. 273.
SEC. I. De lo que mira la abundancia de las cosas que
produce cada Estado. 277.
SEC. II. De lo que pertenece á la abundancia de las co
sas que es , preciso sacar de paises extrangeros.

SEC. III. De las Ferias y Mercados. 287.


SEC. IV. De los medios para impedir la carestía de
las cosas mas necesarias. 29o.
TIT. VIII. De la Policía para el uso de los Mares,
Rios , Puertos , Puentes , Calles , Plazas públicas,
aminos reales y otros lugares públicos, y de lo que
pertenece á las aguas y montes, á la caza y á la
pesca. 298. ;
SEC. I. De todas las cosas que sirven para los usos pú
blicos. 304.
SEC. II. De las reglas de la Policía , de las cosas
que sirven para los usos públicos. 31o.
TIT. IX. De los diversos órdenes de personas que com
ponen un Estado. 326. .
SEC. I. De las diversas naturalezas de condiciones y
profesiones, y de los caractéres propios de cada una.

SEC. II. De los diversos usos de las condiciones y pro


fesiones que distinguen sus especies. 352.

4-4-2 a 43 aería, ya

--->
(xL) ".

E. R. R. J.A.T.A.S".

Pagina 11. cita última, lin. penul. esse, lee esset. Pag. 15. lin. 26.
grande, lee grandes. Pag. 33... lin. 25. tienen, lee tiene. Pag. 41... no
ta (b) lin. 15. adjecerunt, lee abjecerunt. Pag. 48. nota (b) lin. 5.
judicens, lee judicent. Ibid. lin. sig. novilis, lee nobiles. Pag. 59. lin.
2o. escases, lee escasez. Pag. 66. nota (b) lin. 12. quid , lee qui.
Pag. 8o. nota (a) lin. 2. instituitu, lee intuitu. Pag. 96. nota lin. 8.
adjubere, lee adjuvare. Pag. 127. XVII. lin. 4. todas as, lee todas
las. Pag. 161. lin. 9. desfrutado, lee disfrutado. Ibid. futos , lee
futos. Pag. 161. en la nota línea 1o. sensui, lee censui. Ibid. lin. sig.
jubetu , lee jubetur. Pag. 189. en la nota lin. 1. nstitutis , le insti
tutis. Pag. 229. lin ult. y buelta hi-os, lee hijos. Pag. 259. en la nos
ta lin. 1. in et, lee in te. Pag. 269. epígrafe 7. lin. 3. enaganar, lee
enagenar. Pag. 296. epígrafe lin. 2. proibido, lee prohibido. Pag. 264.
lin. 8. profusion , lee profesion. Pag. 377. lin. 2, aministracion , lee
administracion.
-" "" " - , , , , ,

DERECH o PÚBLICO,
conseqUENcIA DE LAs Leyes civiles en su órdEN NATURA.

L1B RO PRIMERO.

Del Gobierno y de la Policía general de un


Estado. . . . . .

Todos los hombres estan bien persuadi


dos de la utilidad del buen órden de un Es
tado , y desean sinceramente ver perfectamen
te arreglado aquel en que se ven obligados á
vivir 5 porque cada uno comprehende y siente
en sí mismo, por la experiencia y por la ra
zon, que este órden le toca é interesa de mu
chas maneras: pues el amor propio es capaz
de inspirar este sentimiento á todos aquellos
que no son sediciosos, rebeldes, ó que no es
tan entregados á otros desórdenes que el ór
den y la justicia no permiten. Pero aunque
no hay cosa mas natural á cada hombre que
considerar el interes que tiene en el bien pú
blico , y esta mira deberia tener el efecto
de obligar á todo género de personas sin ex
cepcion, á contribuir por su parte á mantenerlos
se ve al contrario que ninguna cosa es tan
rara como encontrar algunos, aun de aquellos
á quienes sus empleos precisan á aplicarse á es
te bien comun, que no hagan ver por su con
ducta que se interesan poco, ó que estan po
co instruidos del principio que deberia condu
cirlos á semejante obligacion. . .»
Todo el mundo sabe que la Sociedad de
los hombres forma un cuerpo de que cada uno
de ellos es miembros y esta verdad que la Es
critura nos enseña, y que la luz de la razon
Tom. II. " A
2 DERECHO púBLICo.

nos hace evidente (a) es el fundamento de to


das las obligaciones que pertenecen á la con
ducta de cada uno para con los demas, y pa
ra con el cuerpo mismo. Porque estas obli
gaciones no son otra cosa que las funciones
propias de los empeños en que cada uno se
halla constituido por la clase que tiene en es
te cuerpo.
De este principio como de su orígen es ne
cesario sacar todas las reglas de las obligacio
nes, tanto de los que gobiernan como de los
que estan sujetos al gobiernos porque por la
situacion de cada uno en el cuerpo de la So
ciedad, Dios, cuyas veces hace nombrándo
le para esto, le señala todas sus funciones, y
todas sus obligaciones: y como manda á to
dos la observancia exácta de los preceptos
que contiene su Ley, y que hacen las qbliga
ciones comunes de todo género de personas,
prescribe á cada uno en particular las obliga
ciones propias de su condicion y de su esta
do, por la clase que tiene en el cuerpo de
que es miembros lo qual encierra las funcio
nes y obligaciones de cada uno de los miem
bros para con todos los otros, y para con el
mismo cuerpo.
Si se exámina sobre este principio tan se
guro, tan sencillo y tan natural, la conducta
de los particulares en lo que mira sus obligas
ciones para con el público, y la conducta de
aquellos á quienes su profesion obliga á pro
curar el bien comun, y á mantener el órden
del Estado 5 se verá que bien léjos de que to

(a) Dominus membrorum suorum nemovidetur. l. 13.


jff, aá leg. Aquil. Nunc autemposuit Deus membra, unum
quodque eorum in corpore sicut voluit, 1. Cor. 12. v. 18
---

LIBRO PRIMERO. 3
dos estos miembros consideren estos respetos,
y dirijan á este fin las funciones que pide su
clase 5 la mayor parte no mira otra cosa que
á sí mismos, sin alguna consideracion al cuer
po de que son miembros, y arreglan toda su
conducta sin alguna atencion al órden , y al
bien comun de este cuerpo: pues cada uno se
hace su todo de su propia persona, y dirigien
do el amor propio ácia ésta toda su conducta,
le consagra el uso entero de los derechos, de las
obligaciones y de las funciones que no debia
exercer sino como miembro del cuerpo co
mun, y las vuelve contra el bien de este cuer
po, si juzga que su propio interes necesita es
te mal uso, ó las abandona si no encuentra en
ellas cosa alguna en que pueda interesarse.
Por esto se ven una infinidad de personas que
en lugar de dar á la dignidad que está unida
á los empleos públicos que exercen su uso na
tural, que es autorizar el ministerio, atrayén
doles el respeto y la obediencia de aquellos
que deben estar sujetos á ella, solo ponen en
uso esta autoridad para hacer obstentacion de
su ambicion , y adquirirse el honor que sola
mente se debe á la clase que ocupan 5 y así se
ven muchos que no se sirven de la autoridad
de sus empleos destinados para hacer reynar
la justicia de otra suerte, que como de un me
dio para exercer las injusticias y violencias, y
para oprimir aquellos á quienes esta autoridad
debia proteger:y la mayor parte no exercien
do sus ministerios y sus funciones por otro
fin que el del honor, de los emolumentos, y
otras ventajas que sacan de ellos, obran en
efecto como miembros muertos, siempre que
su amor propio busque en estas funciones otra
cosa que el bien comun.
A2
DERECHO: PÚBLICO.

Se ve bastante por esta primera reflexion


qual es el fundamento de todas las obligacio
nes de aquellos que deben procurar el bien
públicos y que como este órden solo puede
subsistir por el concurso de las funciones de
todos los miembros que componen el cuer
po de la Sociedad, la depravacion de las fun
ciones de los miembros, ó su sola cesacion
causa en él como una enfermedad que per
turba y pervierte este órden 5 y como sobre
el fundamento de esta verdad, que la Socie
dad forma un cuerpo, del qual cada uno es
miembro, estan establecidas las diversas reglas
de las obligaciones de los que componen esta
Sociedad y estas obligaciones hacen la parte
mas esencial de las materias del Derecho Pú
blico 5 ha sido preciso comenzar á tratar por
menor de estas materias con esta reflexion,
cuyo fundamento tendrá su uso en todo lo
que se sigue, en donde se explicarán las fun
ciones y las obligaciones de las diversas clases
de personas cuyos empleos pueden tener algu
na conexion con el órden público.

TÍTULO PRIMERO.

Del Gobierno y de la Policía general en


* un Estado.

pre-en- Aunque cada Estado tenga su manerapro


cies de 9o pia de gobierno, y haya en todos algunas Le
*º yes ó algunos usos que distinguen los nom
bres, el número, y el poder de los que en él
ocupan los primeros puestos 5 hay esto comun
en todos , que el órden general se sostiene
por un poder superior, y soberano, ya resi
LIBRo 1. TÍTULO 1, 5
da éste en uno solo, ó en muchas personas.
Llámanse Monarquías ó Estados Monárqui
cos aquellos en que la Soberanía reside en
uno solo, á quien se da generalmente el nom
bre de Príncipe 5 y se llama República, los Es
tados en los quales la Soberanía reside en mu
chas personas.
Los Estados Monárquicos son de muchas
maneras, Imperios, Reynos, y otros baxo de
distintos nombres: muchos son hereditarios, y
algunos son electivos. Entre los hereditarios
algunos solo pasan á los varones, y en otros
las hembras suceden en defecto de los varo
nes. Pueden colocarse en el número de los
Estados Monárquicos diversos Estados, que ba
xo del nombre de Ducados , Condados, Mar
quesados, y otros semejantes, forman Principa
dos, cuyos Soberanos son los Duques , Con
des y Marqueses : y aunque estos tienen sus
Soberanías y Principados en feudo de otros
Príncipes de quienes son vasallos, no dexan
por esto de exercer una dominacion soberana
sobre los suyos: hay asimismo Reynos teni
dos en feudo. Hay tambien Principados anexos
á los Obispados, que pasan al Obispo por su
eleccion al Obispado.
Las Repúblicas son tambien de diversas
maneras 5 porque hay algunas que se llaman
Aristocráticas , en donde el gobierno está en
tre las manos de los de la primera nobleza, y
las hay que se llaman Democráticas en donde
los plebeyos pueden ser llamados al gobierno.
Se da tambien el nombre de Oligarquias á al
gunas en que está el gobierno en las manos
de pocas personas para distinguirlas de las otras,
en las quales los que gobiernan son en mucho
mayor número; y estas diversas especies de go
6 DERECHo público.

bierno de Repúblicas se distinguen lás unas de


las otras 5 pero tienen todas esto comun, que
sus primeros empleos son provistos por elec
cion, bien sea que ésta se haga por cierto cuer
po que tenga este Derecho, ó por los Dipu
tados de diversas Ordenes, ó de otra suerte.
Qual de los De estas dos especies generales de gobier
dos gobiernos no, ó Monárquico ó Republicano, el Monár
debe ser pre quico es el mas universal y el mas antiguo.
ferido, el Mo
nárquico, ó el Es el mas universal, porque se ve que en el
Republicano. dia todo el universo está dividido en Monar
quías, á excepcion de un corto número de Re
públicas, y se sabe por las historias de todos los
tiempos y de todos los lugares, que esta es
pecie de gobierno ha sido siempre la que mas
se ha usado. Y puede observarse que todas las
Repúblicas que hay hoy en Europa, que es en
donde está el mayor número de éstas, todas
juntas solo tienen una corta extension, y que
no hay alguna que no se haya substraido de un
Gobierno Monárquico que tuvo ántes 5 porque
ó han sido desmembradas del Imperio Roma
no, ó de otros Estados Monárquicos 5 y si se
sube á la República de Roma la mas florecien
te de todas las que ha habido, se sabe que
fué precedida de una Monarquía. Por lo que,
mira la antigüedad, la del Gobierno Monárqui
co tiene su orígen desde la creacion del mun
do, en cuyo tiempo forzosamente era natu
ral que quando una sola familia llegaba á for
mar un Pueblo, el poder paternal del primer
Xefe, cuyos hijos y descendientes componian
este Pueblo, formase en su persona un Dere
cho de gobierno, y que esta unidad de go
bierno natural en el principio de la Sociedad
de los hombres, perseverase despues de él. Así
se ve que despues del Diluvio que puso al gé
LIBRo 1. TÍTULO 1.

mero humano en el mismo estado en que le


habia puesto la creacion , uno solo fué el Xe
fe de la primera Sociedad, y que quando ella
se dividió para dispersarse, y formar muchas en
distintos paises, cada una conservó este géne
ro de gobierno. Tambien se puede observar
en los libros santos, que son los únicos que
encierran la historia de muchos siglos, desde
el principio del mundo , ( aun ántes de aque
llos primeros siglos de que hay algunos vesti
gios en los otros libros) que no se hace en
ellos mencion alguna de República. Pero se ve
allí un uso universal de Estados Monárquicos
de tal suerte multiplicados, que en la corta ex
tension que contenia el Estado de los Judíos se
cuenta un gran número de Reyes , de los
quales cada uno tenia un territorio muy li
mitado. Y en lo sucesivo se ve en estos mis
mos libros santos, y en todos los demas, que
quasi todos los gobiernos del universo han sido
Monárquicos.
Parece que puede concluirse de esta anti
güedad de gobierno Monárquico del orígen
que trae del gobierno paternal, y de su dura
cion en todos los siglos por todo el universo,
que este es el gobierno mas natural, y el que
la multitud ha estimado el mas útil. Y aun
que es verdad que la multitud no siempre tie
ne los sentimientos mas razonables , esta ver
dad tiene sus límites en dos especies de opi
niones y de sentimientos, en que la plurali
dad está ordinariamente sujeta á los errores.
Una de las opiniones en que tiene lugar es en
las materias, cuyo conocimiento depende de los
principios de las ciencias conocidas de pocas
personas, y cuyas verdades estan ocultas, y que
por lo regular son contrarias á lo que parece
8 DERECHO PÚBLICo.

á los sentidos, á los que se arreglan la mayor


parte de los hombres. Y la otra de los senti
mientos que inspira la corrupcion del corazon,
la propension del amor propio, y los movi
mientos de las pasiones 5 porque como noso
tros nacemos todos con la propension al mal,
y son pocas las personas que se conducen por
las sendas de la verdad y de la justicia, la mul
titud se extravia en los sentimientos que nacen
del corazon 3 y se juzgaria quasi siempre im
prudente, falsa, y aun criminalmente, si se juz
gase de los sentimientos y de los movimien
tos del corazon, segun el gusto de la multi
tud. Pues por exemplo se juzgaria mal que el
amor y la solicitud de los placeres, de los bie
nes y de los honores fuese el mejor partido,
porque es el de la multitud. Pero en las cosas
en que el conocimiento de lo justo y de lo
verdadero no depende ni del estudio de las
ciencias, ni de la pureza y rectitud del corazon,
y en donde la diversidad de sentimientos no
hiere la religion ó las buenas costumbres, la
multitud siente y juzga quasi siempre mejor
que juzgan los que quieren distinguirse de és
ta, y que miran las cosas con otro aspecto
distinto de aquel á que la propension natural
conduce al comun de los hombres 5 porque es
ta propension no es otra cosa que la inclina
cion de seguir las luces que Dios nos da na
turalmente , y la razon es el principio que nos
ha dado para el uso de estas luces. Se ve tam
bien alguna vez que esta propension de la mul
titud á un sentimiento se encuentra fundada
sobre los principios naturales, que no se des
cubren con facilidad; y que aquellos que se
conducen á los sentimientos contrarios no los
han penetrados el Lector puede ver sobre esr
LIBRo 1. TfTULor.

to un exemplo en el preámbulo de la Seccion


tercera del título nueve de este primer libro.
Puede añadirse á todas estas consideracio
nes, que hacen juzgar que el Estado Monár
quico , siendo el mas universal, y el mas an
tiguo , es el mas natural y el mas útil 5 que es
tambien el mas conforme al espíritu de la Ley
Divina, y á la conducta de Dios sobre los hom
bres. Pues el que Dios escogió quando quiso
formar un Pueblo, sobre el qual debia resplan
decer su conducta omnipotente, para figurar
otro pueblo que quiso formar de todas las
Naciones del mundo 5 y que tampoco debia
tener mas de un solo Príncipe, cuyo Reyno
se extendiese á todo el universo, y á todos
los siglos. Comenzó Dios por escoger, y dis
tinguir una familia, y establecer en ella co
mo un primer Príncipe al que era su Xefe,
aun con el uso de las armas 5 habiendo es
tado los descendientes de este Pueblo en una
cautividad de quatrocientos años (a), baxo la
tyranía de un Pueblo vecino, en donde se
multiplicáron hasta componer mas de seis
cientos mil hombres á propósito para llevar
lar armas. Quando Dios quiso librarles de es
ta cautividad, les suscitó un libertador que les
sacó de ella, y que exerció sobre este Pue
blo por toda su vida las funciones de Prínci
pe, baxo la conducta visible de Dios que se
servia de este solo hombre, para hacer executar
sus órdenes en todo lo que miraba al gobier
no. Y en lo sucesivo este Pueblo tuvo siempre

(a) Scito praenoscens quod peregrinum futurum sit se


men tuum in terra non sua , et subjicient eos servitu
ti, et afigent quadringentis annis. Gener. 15. 13. Act,
7. 6.
1O DERECHO público.

Xefes que le gobernaban baxo del nombre


de Jueces, esto es, segun la lengua Santa , Prín
cipes que tenian el gobierno. Y durante todo
este tiempo de Moyses,y de estos Príncipes
sus sucesores, el gobierno del Pueblo Judai
co fué siempre Monárquico, esto es, estuvo
en la persona de uno solo, de suerte que
quando Moyses no pudiendo arreglar por sí
mismo todas las diferencias del Pueblo, esco
gió entre los ancianos los mas sabios , y los
mas hábiles para que le aliviasen en esta fun
cion, se reservó el conocimiento de las difi
cultades que debian terminarse por sí mis
mo (a). Desde el principio del gobierno de
Josué, su sucesor, le dixo Dios que estaria
con él como lo habia estado con Moyses :y
comenzó á obrar como Xefe que tenia solo
el gobierno, dando sus órdenes á los prime
ros del Pueblo, que debian mandar baxo las
suyas , y todos le prometian una fiel obedien
cia , asegurándole que el primero que falta
se á obedecer todo lo que ordenase, seria
castigado con la muerte (b).
A este gobierno de los Jueces se siguió
el de los Reyes, mediante una mutacion que
no hay necesidad de explicar aquí5 porque no
tratamos de los diferentes modos con que uno
solo puede tener el gobiernos sino solamen
te de la preferencia en general del gobierno
de uno solo al de una República , como que
es el mas natural, y el mas conforme á la con

(a) Quód si dificile vobis visum aliquid fuerit, refer


te ad me, et ego audiam. Deuter. 1. 17. "
(b) Qui contradixerit ori tuo, et non obedierit cunc
LIBRo 1. TÍTULO 1. II

ducta de Dios sobre el Pueblo que habia es


cogido. Y en efecto despues que Dios dió á
este Pueblo un Rey que le habia pedido, y
que castigó no solo al Pueblo por haber que-
rido un gobierno diferente del que él mismo
le habia ordenado , sino tambien á este mis
mo Rey, por no haber seguido todas sus ór
denes, no por eso dexó de darle segundo Rey,
y escoger para esta plaza un hombre que
mereció el singular elogio de ser segun el
corazon de Dios (a), y á quien hizo digno de
representar por su reynado el del Príncipe que
debia nacer del mismo, y formar el Reyno
Divino, figurado por el de este Pueblo : y dió
á este segundo Rey muchos sucesores descen
dientes suyos que reynáron sobre el mismo
Pueblo.
Se ve por esta sucesion de Monarquías en
la extension de todo el universo , y en la du
racion de todos los siglos, y por esta conduc
ta de Dios sobre el Pueblo Judaico , que el
Estado Monárquico es el mas natural y el mas
conforme á aquel que Dios mismo quiso po
ner en uso sobre su Pueblo. Y por esta mis
ma conducta Dios , habiendo formado la So
ciedad de cada Estado , como un cuerpo de
quien son otros tantos miembros todos los
que le componen, ha establecido en cada uno

(a) Suscitavit illis David Regem , qui testimonium per


hibens, dixit : Inveni David filium Jesse , virum secun
dum cor meum, quifaciet omnes voluntates meas. Act. L.
I 3. 2 I.
Quesivit Dominus sibi virum juxta cor suum : et
praecepit ei Dominus, ut esse dux super populum suum,
eó quód non servaverit quae precepit Dominus. 1. Reg.
H3• I.43, .. . .
B2
1.2 DERECHO público.

un Xefe (a) para gobernar y hacer sus veces


como un padre en su familia , y para que por
la unidad de gobierno imite y represente al
de la providencia, y contenga los miembros
de este cuerpo de que es cabeza en la amis
tad recíproca que debe formar el órden de
la Sociedad que los une.
Parece que se sigue de estas verdades que
el Estado Monárquico cs el mas natural, y el
mas útil. Y así se ve que los inconvenientes
que se encuentran en todas aquellas cosas en
que tiene alguna parte la conducta de los hom
bres, Son naturalmente menores en las Mo
narquías que lo son en las Repúblicas. Por
esto en una Monarquía los vasallos no se atre
ven á aspirar á la dignidad del Soberano 5 y se
ven en ellas muchas ménos parcialidades , y
facciones. Porque teniendo en ellas por límites
la ambicion de los particulares, la clase de
vasallos , no intenta ascender á la de Xefes, y
á perturbar el Estado por medio de sedicio
nes , y guerras civiles. Pero en una República
en donde muchos pueden pretender los pri
meros empleos, y llegará ellos por la elec
cion, las parcialidades influyen por lo comun
mas en las votaciones que el mérito 5 y aque
llos que se proponen ascender á los primeros
empleos nada omiten hacer para conseguirlo,
y si no tienen ocasiones y coyunturas para usar
de la fuerza, procuran atraer á sí los votos
por los regalos, por las promesas , por las
amenazas que hacen á los que son ménos po
derosos, y por otros caminos que dividen las

(a) In unamquamque gentem praeposuit rectorem


Ecchi. 17. 14.
LIBRo 1. TÍTULO 1. 13
familias , corrompen á los que deben hacer la
eleccion, y hacen elevar al gobierno malos
sugetos. Y estas elecciones injustas tienen tam
bien el inconveniente de las envidias , de los
zelos, de las divisiones, de las enemistades,
y son causa de que la sumision á los que han
entrado de este modo en el gobierno sea nas
penosa, y que algunas veces llegue á ser odios
sa. Las elecciones , aun las mas legítimas no
impiden que aquellos que se creen ser de mu
cho mayor mérito que los que son colocados
ántes que ellos en los empleos del gobierno,
no los miren en ellos con zelos, y que no
nazcan de todos estos inconvenientes diversas
conseqüencias opuestas al bien público, que de
be ser el fruto del gobierno. Se ve tambien
en las Repúblicas, que aquellos que ocupan
los primeros empleos, teniendo sus intereses
propios,y los de sus familias, distinguidas en
tre todas las del Estado, el bien público es
tá expuesto en él á ceder á el suyo en las
ocasiones en que la elevacion puede favorecer
esta propension á los intereses propios: sien
do así que en una Monarquía nada divide el
gobierno soberano, como que está en la ma
no de uno solo, que debe tener un solo fin,
y un solo interes del bien del Estado , que
debe considerar como el suyo propio. Y es
ta unidad que no impide el uso de los bue
nos consejos, hace las resoluciones mas firmes,
mas secretas, y mas proporcionadas al bien
del Estado, y facilita su execucion , que hace
mas pronta, mas fuerte, y mas absoluta por
la reunion de todas las fuerzas, y de todo lo
que mira á esta execucion en la persona del
Soberano, en quien reside la plenitud, y la
unidad del gobierno.
14. DERECHO PúBLICo.

Ademas de estas ventajas naturales al go


bierno Monárquico se puede aun observar otra
comun á quasi todas las Monarquías que hay
en el mundo, y que no se advierte en la ma
yor parte de las Repúblicas. Todo el mundo
sabe que para procurar, y mantener el bien
de un Estado es preciso que abunde de todas
las cosas, que pueden contribuir á las nece
sidades, y á las comodidades de la vida de toda
clase de personas que le componen: Que se
viva en él en paz, y en seguridad contra las
empresas de los vecinos, y de los enemigos:
que la autoridad de la Justicia sea absoluta:
que el Arte militar, las Ciencias, las demas
Artes, y el Comercio florezcan en él por la
multitud de personas que las cultiven, y por
el premio de los méritos de los que han he
cho al público particulares servicios: y que las
Rentas Reales puedan contribuir á los gastos
que pidan todas estas cosas de que depende
el bien comun del Estado: de donde se sigue
que quanta mas extension tiene un Estado, tie
ne mas todas estas ventajas , y tiene ménos
esto á proporcion que sus límites son mas cor
tos 5 porque todas las cosas abundan en este
ménos, y no hay los socorros necesarios pa
ra traerlas de afuera : hay mucho menor nú
mero de hombres hábiles: mémos caudales pú
blicos, y todo está expuesto á las empresas
de los Extrangeros, de los quales aun los mé
nos poderosos pueden arruinarlo. Y siendo tan
útil al bien de un Estado que florezca , y que
se mantenga por su abundancia , y por sus
fuerzas, para lo qual se necesita una exten
sion capaz de producir estas ventajas, puede
decirse que estas han sido siempre, y son
naturalmente propias de todos los grandes ES
LIBRo 1. TÍTULO 1. 15
tados Monárquicos , como lo son en el dia
la mayor parte en todo el mundo, y que no
se encuentran en las mas de las Repúblicas que
se ven al presente, por estar reducidas á po
ca extension, y exponerlas sus pocas fuerzas á
las empresas de sus vecinos, y á implorar la
la proteccion de los Príncipes, y esto puede
ser causa de que vuelvan á entrar en una es
pecie de dominacion extrangera, y tener fu
nestas conseqüencias. Y lo que causa esta po
ca extension de las Repúblicas , y las priva de
las grandes ventajas que logran los Estados es,
que el gobierno de las Repúblicas solo es na
tural á un pequeño Pueblo, que se separa y
se distingue de los otros por sus costumbres
propias, para reunirse por los lazos que unen
de mas cerca aquellos que le componen, jun
tándolos baxo de un gobierno , que sea á su
gustos de suerte que esta union no se for
ma fácilmente entre muchos Pueblos. Pero los
grandes Estados se han formado , ó por la mul
tiplicacion de los primeros pueblos, que co
menzáron á ocupar un Pais, ó por las conquis
tas que han extendido despues sus límites y
especialmente algunos como los de Europa, han
sido desmembrados en grande porciones del
Imperio Romano. Y todos estos medios, y
los otros que pueden haber dado nacimiento,
y acrecentamiento á todas las grandes Monar
quías, han tenido en lo sucesivo el objeto de
ponerlas á cubierto de las empresas las unas
de las otras 5 y de hacer que abunde en cada
una todo aquello que puede contribuir al bien
del Estado y mantenerle. Contra estas reflexio
nes sobre las ventajas de las Monarquías no
debe sacarse conseqüencia alguna de la gran
de extension de la República de Roma, por
16 DERECHO público.

que es preciso no considerar como cuerpo dc


esta República otra cosa que al mismo Ro
ma ó al Pueblo Romano, que habiéndose he
cho dueño de otros Pueblos, no los miraba co
mo que componian con él una República, si
no como Estados sujetos á su dominacion. Y
por lo que mira á los inconvenientes de las Re
públicas, la de Roma cayó en pocos siglos en
el mayor de todos los que se han referido,
habiendo tenido fin por la ambicion de los
que fuéron autores de las últimas guerras
civiles en que el vencedor se hizo dueño de
la República, erigiendo de ella una Monar
quía (a).
Puede añadirse á estas reflexiones sobre las
ventajas de las Monarquías, las que concur
ren en Francia, que de todos los Estados del
mundo es en donde mas abundan por su ex
tension en muchas grandes Provincias, por su
situacion en el clima el mas templado, y sobre
los dos mares 5 por su fertilidad de todo lo que
es mejor y mas necesario, por la multitud de
sus fuentes, arroyos, rios,y corrientes navega
bles á propósito para la comunicacion de las
Provincias, por su proximidad á muchos Es
tados que le son vecinos, por la policía de la
Nacion fecunda en grandes ingenios, y en gran
des hombres en todo género de profesiones,
por sus riquezas, y por sus grandes fuerzas,
y asíjamas se ha visto Estado de una tan lar
ga y tan firme duracion con tantas ventajas
sobre todos los otros.
Parece que puede inferirse de todas estas

(a) Venit ut necesse esset Republicae perunum con


reflexiones, que el Estado Monárquico debe ser
preferido al Republicano,y que se sigue de al
gunas de estas razones de preferencia que
entre las Monarquías, el gobierno de las que
son hereditarias es mas natural y mas útil que
el de las electivas, y que hay en aquellas mé
nos inconvenientes. Porque al paso que en las
Monarquías hereditarias es Dios mismo, quien
parece que dispone mas visiblenmente del go
bierno , llamando á ellas á los Príncipes por su
nacimiento: las elecciones estan sujetas á gra
ves inconvenientes , sea al tiempo de escoger
las personas en que es fácil engañarse, ó por
las parcialidades y facciones. Y el mismo rey
nado de los Príncipes electivos por escogidos
que sean tienen los inconvenientes de bandos
en la eleccion, de largos interregnos, que son
causa de divisiones , y de otras malas conse
qüencias: de ménos exáctitud en la obediencia
á una autoridad que es ménos absoluta 5 de
lentitud en los negocios del Estado, y de otras
muchas malas resultas. Y en fin , si se distin
guen entre las Monarquías hereditarias aque
llas en que la Soberanía solo pasa á los varo
nes, de aquellas en que las hembras pueden
reynar, puede decirse que el gobierno de és
tas es ménos natural, y que tiene muchos mas
inconvenientes : de suerte que de todos los Es
tados el mas natural y el mas perfecto es el
de las Monarquías hereditarias en que solo pue
den heredar los varones.
No debemos detenernos á responder á las
objeciones de los inconvenientes que suceden
en las Monarquías quando los Soberanos son
incapaces de sobstener el peso del gobierno, ó
sea por su corta edad, ó por sus defectos, ó
tambien por los vicios que les conducen al
Tom. II. " c
18 DEREcho público.

mal uso de su poder. Sabido es que en todas


las cosas hay varios inconvenientes, que no hay
cosa alguna en el mundo tan buena y tan per
fecta que no los tenga, y que los mejores es
tablecimientos han tenido siempre los suyos
y así estas objeciones nada prueban. Porque
ademas de que los inconvenientes del gobier
no de las Repúblicas son mas freqüentes, y
tanto ó nuas grandes 5 quando se trata de juz
gar de la utilidad de un gobierno, y de qua
lesquiera otra cosa debe de considerarse la na
turaleza en sí misma, y juzgar por mejor
aquello que naturalmente tiene los caracteres
de tal. Y por lo que mira á los inconvenien
tes que pueden acaecer en las Monarquías por
los defectos del Príncipe, esto no es otra cosa
que un efecto de la Providencia de Dios, que
se debe sufrir lo mismo que los desgraciados
sucesos de las guerras mas justas 5 y las otras
plagas que nos vienen de su divina nano. Pues
á él solo estan reservados los acontecimientos,
sin que alguna prudencia humana pueda pro
metérselos buenos : y solamente en su mano
estan los gobiernos y las voluntades de los que
gobiernan (a). Y aun en aquellos Estados en don

(a) Si videris calumnias egenorum, et violentajudicia,


et subverti justitiam in Provincia non mireris super hoc
negotio; quia excelso excelsior est, alius, et super hos
quoque eminentiores sunt alii: et insuper universae ter
rae Rex imperat servienti. Eccles. 5.-7.
Quoniam data est à Domino potestas vobis, et vir
tus ab Altissimo , qui interrogavit opera vestra, et co
gitationes scrutabitur: Quoniam cum essetis ministri Reg
ni illius, non rectè judicastis, nec custodistis legem jus
titiae , neque secñndum voluntatem Dei ambulastis, hor
rendè et citó apparebit vobis. Quoniam judicium duris
simum his qui praesunt, fiet : exiguo enim concediturmi
1IBRo 1. TÍTULo. 1, 19
de los que gobiernan tienen mas sabiduría y
aplicacion, sean Monarquías ó Repúblicas, no
pueden evitarse una infinidad de injusticias que
cometen los particulares á quienes el Sobera
no ó la República se ven obligados confiar, lo
que no pueden hacer por sí mismos los que
ocupan los primeros empleos del gobierno. Y
estas injusticias son de ordinario mas crimina
les que las que podrian experimentarse de la
persona del mismo Soberano. Y finalmente
Dios nos ha enseñado que no debemos admi
rarnos de ver la iniquidad en el trono de la
justicia. Porque si los que son superiores á los
demas no quieren hacerla reynar, se ha re
servado hacer resplandecer su poder por la
severidad del castigo que prepara á las injus
ticias de los Príncipes que no hubieren gober
nado segun su Ley, y que no hubiesen rey
nado segun su espíritu (a).
De todo lo que se ha dicho hasta aquí
acerca de las ventajas del Gobierno Monárqui
co, y entre otras de ser conforme al gobier
no que el mismo Dios ha querido poner en
uso sobre el Pueblo Judaico, aunque estas con
sideraciones parece prueban que este gobier
no es el mas natural, el mas útil, y el mas
conforme á la conducta de Dios, no debe con
cluirse que el gobierno de las Repúblicas hiera
el órden natural, y se oponga al espíritu del

sericordia: potentes autem potenter tormenta patientur.

(a) Et nunc Reges intelligite, erudimini qui judicatis


terram. Servite Domino in timore, apprehendite disci
plinam , nequando irascatur Dominus, et pereatis de
via juxta, cum exarserit in breviira ejus : beati omnes
qui confidunt in eo. Ps, 2,
2o DEREcho público.

mismo Dios , porque no solamente no há es


tablecido una Ley general que haya ordena
do esta sola especie de gobierno Monárquico
sobre todos los Estados, sino que ha aproba
do tambien el de las Repúblicas, no habiendo
introducido mutacion alguna en aquellas que
ha instruido con las luces del Evangelio. Pues
los Apóstoles , y sus sucesores han vivido en
paz en todos los Estados baxo la dominacion
que encontraban en ellos, y sin tocar al mo
do de gobierno Monárquico ó Republicano, en
señando las obligaciones recíprocas , así de los
que gobiernan como de los que estan suje
tos al gobierno 5 habiendo considerado todo
lo demas que mira la qualidad y el título de
los que tienen el gobierno , Príncipes ú otros,
como una cosa meramente temporal, sujeta á
diversas maneras de policías, de las quales cada
una puede ser compatible con el Evangelio,
supuesto que en las materias tambien de poli
cía espiritual de la Iglesia la disciplina es dife
rente en diversos lugares , y en unos mismos
ha estado sujeta á mutaciones.
Por qué se tra- - Antes de llegar á explicar por menor está
3º que materia de gobierno, no ha sido posible dexar
***** de tratar la 'qüestion de saber qual de los go
biernos es el mas útil. Porque aunque parece
que cada Estado tiene en órden á ella cierta
preocupacion que le inclina á decidirla en fa
vor del gobierno á que se halla sujeto, y así
parezca ser de mera curiosidad 5 por una parte
es importante saber sobre esto la verdad, y
por otra saber quales son las obligaciones de
los que se encuentran en cada uno de estos
dos modos de gobierno , que de otra suerte,
tendrian por ménos ventajosos porque hay mu
chos que preferirian el estado en que viven
LIBRo 1. TÍTULO 1. 21

ál de la otra especie. De todas las reflexiones


que se han hecho sobre uno y otro se de
duce, que sin embargo de parecer que el me
jor de los gobiernos es el Monárquico, co
mo ambos estan de acuerdo con la Religion,
y son por consiguiente segun el órden de Dios,
de suerte que en ellos pueden cumplirse todas
las obligaciones , y que ademas se debe vivir
en paz por esta razon en aquel en que cada
uno se hallas ha sidó necesario exáminar esta
qüestion , de manera que prefiriendo el Estado
Monárquico al de una República, se ha hecho
ver al mismo tiempo que las razones de es
ta preferencia no han tenido otro objeto que
hacerlas conocer á los que las disfrutan 5 y ha
cer tambien conocer á los otros que la liber
tad, que es causa de no separarles de sus sen
timientos sobre esta qüestion , no les exime de
la necesidad de obedecer sinceramente al go
bierno , baxo del qual se hallan , sea Monár
quico ó Republicano , y que toda empresa
ue perturbe la paz ó el bien comun del uno
ó del otro , es un delito, cuya enormidad ja
mas quedaria bastante castigada. Estas verda
des se acomodan perfectamente con todo lo
que se ha dicho sobre esta qüestion 5, y así
la conclusion natural que es preciso sacar es,
que los que viven en un Estado Monárquico
pueden justísimamente creer que este es el me
jor, y que los que estan baxo del gobierno
de una República, aunque quieran preferirá
su gobierno el Estado Monárquico, deben una
perfecta obediencia á la República , y que to
dos indistintamente , ya discurran ó no sobre
esta qüestion ,y sean de la opinion que fueren
estan igualmente obligados á obedecer al go
bierno, baxo del qual viven, segun las reglas
22 DERECHO PúBLICo.

que se explicarán en este título, que se dividi


rá en dos Secciones, las quales comprehende
rán lo que ha parecido pertenecer á esta ma
terias la una tratará de la necesidad, y del uso
del gobiernos y la otra de la obediencia que se
debe á los que gobiernan.

SECCION PRIMERA.

De la necesidad y del uso del gobierno.

I. Causa de la necesidad de gobierno.


II. Poder paternal, primera especie de gobierno.
11. La distincion de los empleos pide gobierno.
IV. La multitud de las familias necesarias en un
Estado pide tambien un gobierno.
V. Otra causa de la necesidad de gobierno la de
castigará los que perturban el órden.
VI. Los Soberanos tienen de Dios su poder.
VII. Uso del gobierno.

I.

Todos los hombres son iguales por su


Causa de la naturaleza, esto es, por la humanidad que ha
necesidad de
ce su esencia, y que á ninguno hace depen
gobierno,
diente de los otros (). Pero enmedio de esta

(...) Sum quidem et ego mortalis homo similis omnibus,


et ex genere terren illus qui prior factus est. Et ego
natus accepí communem aeren, et in similiter factam
deciditerran, et prinam vocem similen onnibus emisi
porsans. Nemo enían ex regibus alud habuit nativitatis
intium. Unus ergo introitus est omnibus ad vitam, et
simus extus S-P. T. p. 1. s. 4.- 5- 6.
igualdad de naturaleza se distinguen por otros
principios que hacen desiguales sus condiciones,
y forman entre sí conexiones y dependencias
que arreglam las diferentes obligaciones de ca
da uno para con los otros, y les hacen nece
sario el uso de un gobierno, como se verá por
los artículos siguientes.

II.

m.
La primera distincion que sujeta unas per Poder pater
sonas á otras es la que causa el nacimiento ennal, primera
tre los padres y los hijos, y esta distincion especie de go
bierno.
hace una primera especie de gobierno en las
familias en donde los hijos deben la obedien
cia á sus padres, que son sus xefes(a).

III.

La segunda distincion de las personas es "la III.


La distincion
que causa entre todos los hombres la necesidad
de diversos empleos que son tambien causa de de los empleos
pide un go
que subsista su Sociedad, y que todos esten bierno. " ,
unidos en un cuerpo, del qual cada uno es
miembro (b). Porque como Dios ha hecho ne
cesario á cada hombre el socorro de los demas

Quod adjus naturale attinet, omnes homines aequa


les sunt. l. 32.f., de reg. jur.
(a) Honora patrem tuum, et gemitus matris tuae ne
obliviscaris: memento quoniam nisi per illos natus non
fuisses. Eccli. 7. 29.
Filii obedite parentibus per omnia. Col. 3. 2o."
* (b) Posuit Deus membra umumquodque eorum in cor
pore, sicut voluit. Quód si essent omnia unum, mem
brum, ubi corpus? nunc autem multa quidem membra,
unum autem corpus. 1. Cor. 12. 18.
Pusillum, et magnum ipse facit. Sap. 6.8.
para muchas necesidades, ha distinguido sus
condiciones y sus empleos por los diversos usos
de todas estas necesidades, dándoles á cada uno
su ministerio en que deben exercitarse cum
pliendo sus obligaciones. Y por esta diferencia
de empleos y condiciones que dependen unas
de otras se forman los diversos enlaces que
componen la Sociedad de los hombres, á la
manera que los de diversos miembros com
ponen el cuerpo humano. Que es lo que hace
tan necesario el uso de un Xefe para unir y
regir el cuerpo de la Sociedad que deben for
mar estos diversos empleos, y para mantener
el órden de las correspondencias que deben
proporcionar al Público el uso de los diferen
tes ministerios que exige la situacion de cada
uno (a).

IV.

La misma causa que exige esta diversidad


de profesiones para componer el órden de un
- La multitud
de las familias Estado , exige tambien el enlace de muchas fa
necesarias en milias para multiplicarse en él, y educar per
un Estado pi sonas que puedan ocupar los empleos, y per
de tambien un
petuar la duracion de estos. Y las necesidades
gobierno.
de estas familias que tienen el uso de estos
empleos dependen de una infinidad de conexio
nes y obligaciones los unos para con los otros,
que hacen necesario el órden del gobierno (b).

- (a) Mane in loco. Eccli. 11. 22.


(b) Ab his divisae sunt insulae gentium in nationibus
suis, unusquisque secundum linguam suam, et familias
suasin nationibus suis, Genes. 1o. 5.
LIBRo 1. TÍTULO 1. 25

Síguese tambien de todos estos principios, ... V."

que cómo no todos los hombres cumplan to-99":


das sus obligaciones, y ántes por el contrario de 3%
se conduzcan á las injusticias 5 ha sido necesa- de castigar a

rio para mantener el órden de su Sociedad, que %:*


las injusticias y atentados contra este órden de-***
ban reprimirse: Lo qual no puede hacerse de
otra suerte que dando autoridad á algunos so
bre los otros, y esto mismo hace necesario el
uso de un gobierno (a).

"VI.

Esta necesidad de un gobierno sobre los tri


hombres á quienes su naturaleza hace todos Los Soberanos
iguales, y que solo se distinguen los unos de los tienen de Dios
dtros pór las diferencias que Dios pone entre ** • •
ellos en virtud de sus condiciones y profesio
nes, hace ver que el mismo Dios es de quien
depende el gobierno, y como solamente sea
el Soberano natural de los hombres (b) 5 de
él tienen su poder y toda su autoridad todos los
que gobiernan, y á Dios es á quien represen
tan en sus funciones (c).

(e) Si malum feceris, time, non enim sine causa gla


dium portat. Dei enim minister est, vindex in iram ei
qui malum agit. Reg. 13. 14.
Ad vindictam malefactorum 1. Petr. 2. 14.
(b) Dominus judex noster, Dominus legifer noster,
Dominus Rex noster. Is. 33. 22. " . "
(e) In unamquamque gentem praposuit rectorem.
Eccli. 17. 14. " " ".
. ... Data está Domino potestas vobis, et virtus ab Al
tissimo. Sap. 6.4.
Tom. II. p.
*" " " ----------TT --TT

26 DERECHO público.

VII.

VII.
Se conoce bastante por estas causas de la
Uso del go
bierno. necesidad de un gobierno, qual es el uso de és
te, y que en resumen no es otro que mante
ner el órden público en toda la extension de
las diversas partes que forman este órden, con
tener los particulares en paz, y reprimir las
empresas de los que la perturban, procurar que
se haga justicia á todos los que se ven obli
gados á pedirla ,y dar providencias en todos
los asuntos que pueden ser necesarios para el
bien comun de un Estado (a).

Perme Principes imperant. Prov. 8. 16.


Non dominabor vestri, nec dominabitur in vos fi
pius meus: sed dominabitur vobis Dominus. judic. 8. 23. ,
Tuum, Domine , Regnum , et tu es super omnes
Principes. 1. Par. 29. 11.
In manu tua magnitudo est imperium omnium.
Ibid. 12.
4. Se puede notar sobre lo que se dice en este artícu
lo que los Soberanos tienen de Dios el poder, que una
de las ceremonias de la consagracion de los Reyes de
Francia es, que toman la espada del Altar para dará en
tender que de la mano de Dios inmediatamente les es
dado el poder Soberano, del qual es la espada la princi
pal señal.
Véase sobre esto mismo el preámbulo del siguiente
título, y la l. 5. vii. 1. part. 2. que se refiere en el preám
bulo del título siguiente. "
(a) Ut quietam, et tranquillam vitam agamus, 1. Thina
LIBRo 1. TÍTULO 1. 27

seccioN segUNDA.

De la obediencia debida á los que go

I. Obediencia debida á los que gobiernan.

III. Esta obediencia es una obligacion de conciencia.


IV. Obediencia á los Ministros del Soberano.
V. En qué consiste la obediencia al gobierno.
VI. Extension y término de esta obediencia.

I.

Supuesto que el gobierno es necesario pa- otra


ra el bien comun, y que Dios mismo es quien debida á los
le ha establecido, es tambien por consiguien-***
te necesario que los que se encuentran en él
como súbditos, le esten sujetos y le obedez
can. Porque de otra suerte á Dios seria á quien
ellos resistiesen 5 y el gobierno que debe ser
el vínculo de la paz y de la union, de donde
depende el bien público de un Estado , seria
causa de divisiones y desórdenes que ocasiona-
rian su ruina (a).
II.

La primera obligacion de la obediencia al 5.3%,


gobierno es la de obedecer á los que en él yx,

(a) Omnis anima potestatibus sublimioribus subdita sit:


non est enim potestas nisià Deo ; quae autem sunt, à Deo
ordinatae sunt. Itaque qui resistit potestati, Dei ordinatio
ni resistit. Rom. 13. 1. . . . . . . . . . . . .
D 2.
28 DERECHO público.
ocupan la primera dignidad, Monarcas ú otros,
que son los Xefes del cuerpo que forma la So
ciedad, y de obedecerles cono los miembros
del cuerpo obedecen á la cabeza á quien es
tan unidos (a).
III,
III.
Esta obedien Esta obediencia debe considerarse en aquel
cia es una obli
que tiene el gobierno, como el poder de Dios
gacion de con
ciencia. mismo que la ha establecido para que haga sus
veces 5 y así no por miedo del peso de la auto
ridad y de las penas debidas á la desobediencia,
ni por la ventaja que se ha de encontrar en la
obediencia se ha de obedecer, sino por una
voluntad sincera de cumplir una obligacion
esencial. Porque aunque la baxeza de los mo
tivos del miedo de las penas y del interes pro
pio no hiere el órden público , si la obedien
cia es por otra parte entera , es sin embargo
imperfecta, por lo que mira al cumplimiento de
la obligacion de aquel que debe obedecer, por
que esta obligacion es en él una obligacion de
conciencia independiente de su interes (b) par
ticular que el amor propio puede inspirarle.

IV.
Ty.
Obediencia
á los Minis Como el gobierno contiene una multitud
tros del Sobe
TUDIO.,
(a) Subjecti igitur estote omni humanae creaturae prop
ter Deum sive regi, quasi praecellenti. 1. Petr. 2. 13.
(b) Principes non sunt timore boni operis, sedmali: vis
autem non timere potestatem? bonum fac, et habebis lau
dem exilla, Dei enim minister, est tibi in bonum. Si au
tem malum feceris, time; non enim sine causa gladium
portat, Dei enim minister est, vindex in iram ei quima
lum agit. Ideo necessitate subditi estote. Non solum prop
rer iram, sed etiam propter conscientiam, Rom. 13, 3
LIBRo 1. TíTULO 1. 29
de funciones que el Soberano solo no puede
exercer, y que ademas de aquellas que le son
propias y que no confia á otras personas, hay
muchas que encomienda á diversas clases de
Oficiales , Ministros, ú otros que tienen par
te en el gobiernos la misma obligacion de la
obediencia al Soberano precisa tambien obede
cerá los que nombra para estas funciones ()

y.
La obediencia al gobierno comprehende las
En qué consis
obligaciones de observar las leyes, de no inten te la obedien
tar cosa alguna que les sea contraria, de exe cia al gobier
IO,
cutar lo que está ordenado, de abstenerse de
lo que está prohibido , de sufrir las cargas pú
blicas, bien sea que qbliguen á algunas funcio
nes, ó á pagar algunas contribuciones, y gene
ralmente cada uno está obligado no solamente á
no oponerse en cosa alguna al órden público, si
no tambien á contribuir á este órden en todo

lo que puede tocarle como particular (b).

VII.
Como esta obediencia sea necesaría para
Extension y
mantener el órden y la paz que debe formar término de es
ta obediencia.

(a) Subjectiigitur estote omni humanae creaturae prop


ter Deum, sive regi quasi praecellenti, sive ducibus tan
quamab eo missis advindictam malefactorum, laudem ve
ró bonorum. 1. Petr. 2. 13.
(b) Omnis anima potestatibus sublimioribus subdita sit.
Rom. 13. v. 1.
Reddite ergo omnibus debita: cuitimorem, timorem:
cui honorem , honorem. Rom. 13. 7.
* Esto es una conseqüencia de los artículos ante
3O DERECHO Público.
la union de la cabeza y de los miembros que
compone el cuerpo del Estado , impone una
obligacion universal á todos los vasallos, y en
todos los casos de obedecer las órdenes del
Príncipe, sin que alguno tenga la libertad de
hacerse juez del órden á que debe obedecer.
Porque de otra suerte cada uno seria dueño de
exáminar lo que fuese justo ó injusto, y esta
libertad seria causa de sediciones 5 y así cada
particular debe la obediencia á las mismas Le
yes, y á las órdenes aunque injustas, con tal que
de su parte pueda sin injusticia executarlas y
obedecerlas (a), y la excepcion única que pue
de excusar de la exáctitud de esta obediencia
está reducida, al caso en que no pueda obe
decerse sin contravenir á las leyes divinas (b).

(a) Admone illos Principibus, et potestatibus subditos


esse, dicto obedire, ad omne opus bonum paratos esse.
Tit. 3.1.
Deum timete : regem honorificate : Servi, subdities
tote in omni timore dominis, non tantum bonis, et modes
tis, sed etiam discolis. Haec est enim gratia. Si propter
Dei conscientiam sustinet quis tristitias patiens injustè. 1.

* Aunque estas últimas palabras solo pertenecen á la


obediencia de los esclavos para sus Señores, convienen
tambien á la que se debe á los Príncipes , y se aplican á
ésta comunmente, porque como se dice en el articulo, es
preciso obedecer las órdenes injustas, si puede ser, sin
participar de la injusticia.
(b) Obedire oportet Deo magis quâm hominibus. Act.
LIBRo 1. TÍTULO II. 31

googoogoooooooooooooo.

TÍTULO SE GUND O. "

Del poder, de los derechos, y de las

obligaciones de los que tienen el

gobierno Soberano.

El poder del gobierno soberano debe


ser proporcionado á este ministerio, y al lu
gar que ocupa en el cuerpo de la Sociedad de
los hombres que componen un Estado, aquel
que siendo su Xefe hace en él las veces de Dios.
Porque como solo Dios es el dominador na
tural de los hombres, su Juez, su Legisla
dor (a), su Rey 5 no puede haber autoridad le
gítima de un hombre sobre los otros que no
venga de su mano. Por esto como el poder
de los Soberanos sea una participacion del de
Dios , es como el brazo y la fuerza de la Jus
ticia, que debe ser el alma del gobierno, y
solo este poder tiene el uso natural de toda la
autoridad sobre los espíritus y los corazones de
los hombres. Porque sobre estas dos faculta
des del hombre debe exercer su imperio la
Justicia.
La autoridad de la Justicia sobre el espí
ritu del hombre no es otra cosa que la fuerza
de la verdad, de la razon y del juicio 5 y la au
toridad de la Justicia sobre el corazon del
hombre no es otra cosa que la fuerza de su

(a) Dominus judex noster, Dominus Legifer noster,


Dominus Rex noster. Is. 23.22.
32 DERECHo público.
atractivo, que hace nacer el amor de ésta en
el corazon. Pero porque no todos los espíri
tus, ni todos los corazones se dexan conducir
por la luz y el atractivo de la verdad y la Jus
ticia , ántes bien muchos lo desprecian y se in
clinan á las injusticias 5 es propio del órden di
vino que la Justicia tenga otras armas que la
luz para ilustrar el espíritu, y otros atractivos
para mover el corazon, y que reyne de otro
modo sobre los que resisten á su imperio na
tural, que deberia arreglar la conducta de ca
da uno.
De este modo Dios mismo que es la Justi
cia y la virtud reyna sobre los hombres, y de
este modo quiere tambien que usen de su po
der para el gobierno aquellos á quienes lo con
fia 5 que hagan su dominacion amable á los
que aman la justicia, y terrible á los que no
amándola intenten hacerla resistencia.
Segun estos principios que son los funda
mentos naturales de la autoridad de los que
gobiernan su poder, debe tener dos caracteres
esenciales: el uno de hacer reynar la justicia á
quien se debe todo este poder 5 y el otro de
ser tan absoluto como debe ser el imperio de
la Justicia, esto es, el reynado de Dios mis
mo , que es la Justicia , y que quiere reyne por
medio de ellos, como el mismo Dios quiere
que reynen por él (a)*, por esto la Escritura da
el nombre de Dioses á aquellos á quienes Dios
confia el derecho de juzgar, que hace la pri

(a) Per me Reges regnant. Proverb.8. 15.


* Vicarios de Dios son los Reyes cada uno en su Rey
no puestos sobre las gentes, para mantenerlas en justi
cia é en verdad quanto en lo temporal, bien así como
el Emperador en su Imperio. L. 5. tit. 1. Part. 2.
LIBRo 1. TÍTULO II. 33
mera y la mas esencial de todas las funciones
del gobierno (a). Porque como este derecho
solo es natural á Dios, Dios Solo es á quien
debe considerarse en la persona de aquellos
á quienes encomienda las funciones divinas de
gobernar y juzgar á los hombres 5 y el juicio
mismo de Dios deben exercer, (b) á la mane
ra que son sus veces las que exercen, y su po
der el que obtienen , que les ha dado eleván
dolos al gobierno que solo pueden obtener de
su mano. Esto es lo que él mismo significó sin
gularmente por su conducta con el Pueblo Ju
daico baxo de Moyses , baxo de los Jueces, y
baxo de los Reyes, habiendo escogido por sí
tanto á Moyses, como á los Jueces, y á los
primeros Reyes. Y aunque la eleccion que
Dios hace siempre de aquellos que quiere po
ner en la primera dignidad del gobierno no se
manifieste por un órden expreso, como se ma
nifestaba en este gobierno del Pueblo Judai
co durante estos primeros tiempos 5 parece por
estos exemplos que Dios es quien en todo gé
nero de Estados dispone el gobierno. Y no pue
de ignorarse que como es el dueño de to
dos los acontecimientos tienen en sus manos á.
los que hacen pasar el poder Soberano de una,
mano á otra, sea por la sucesion, por la elec
cion, ó de otro qualesquier modo. De suerte
que del mismo Dios tienen su poder los Prín
cipes, aun los que son infieles (c).

(a) Ps. 81. 1. 6. Joann. 10.34. 35. Exod. 22.8.


(b) Nec accipietis cujusquam personam, quia Dei judi
cium est. Deut. 1. 16.
Videte quid faciatis, non enim hominis exercetis ju
dicium, sed Domini. 2. Paralip. 19. 5. "
(c) Non haberes potestatem adversus me ullam nisiti
bi datum esset desuper. Joann. 19. 11.
Tom. II. E
34 DERECHO público.
Como el poder de los Príncipes provenga
de Dios, y no de otra suerte le ponga en sus
manos que como un instrumento de su pro
videncia y de su conducta sobre los Estados,
cuyo gobierno les encomienda, es evidente que
deben hacer de este poder un uso proporcionado
á los fines que esta providencia, y esta conduc
ta divina quiere que ellos se propongans y que
la manera sensible y visible, con la qual debe
exercerse su autoridad no debe ser sino la obra
de la voluntad de Dios, que ocultando su go
bierno universal quiere con esto hacer bri
llar por el ministerio de los Príncipes esta par
te que les encomienda sobre los Pueblos que
tienen baxo su dominacion. Esta voluntad se
gun la qual estan obligados á ordenar el go
bierno visible por medio del poder, debe ser
el principio y la regla del uso que deben ha
cer del mismo poder que es su instrumento,
y que solo para este fin les ha sido confiado.
Sin duda que el fundamento y el primer
principio de todas las obligaciones de los So
beranos consiste en hacer reynar al mismo
Dios, esto es , en ordenar todas las cosas se
gun su voluntad, que no es otra cosa que la
Justicia : pues este reynado de la justicia es el
que debe hacer la gloria del de los Príncipes.
Siguese de este primer principio que todo
lo que pertenece al gobierno de los Príncipes,
debe tener el caracter esencial de la Justicia,
que estan obligados á hacer reynar, y que
teniendo para este uso la fuerza en sus ma
nos por todos sus dominios, el cuerpo del
Estado debe conocer que su Xefe está anima
do del amor á la justicia, cuyo imperio debe
establecer: y el mismo Xefe que debe animar
y regir este cuerpo, no debe proponerse algu
LIBRo 1. TfTULO II. 35
na otra mira en este ministerio divino, que
aquello que sirve para poner en uso su auto
ridad, para imponer el yugo de este imperio
á aquellos de sus vasallos que no se sujetan á él
voluntariamente, y hacerlo absoluto quanto le
sea posible, para hacer que su Pueblo goce de
la paz y tranquilidad, que son los frutos del
gobierno. . . . . . . . L.
Por este amor á la justicia los mismos Prín
cipes se hacen amables á los Pueblos, y domi
nan con una autoridad tanto mas absoluta
quanto es mas natural, y cuyo principio es el
órden divino,y quien arregla su uso. El buen
uso de este ministerio es quien atrae á los
Príncipes el amor y la veneracion de aquellos de
sus vasallos que aman la paz y la tranquili
dad, y que les hace temibles á los que la pertur
ban 5 este mismo uso es quien hace que los
Príncipes por buenos y sabios que sean, re
conociendo que no pueden hacer justicia á sus
súbditos con toda la perfeccion, se apliquen
al estudio de todos los medios posibles para
poner en los empleos personas que usen de la
autoridad que se ven obligados á confiarles, del
modo y á proporcion que ellos mismos deben
usar de la suya, y que para hacer de ésta es
te uso tengan juntamente la capacidad , y in
tegridad que exigen sus funciones. Por este
amor á la justicia los Príncipes deben recono
cer que su poder no debe ser absoluto sobre
sus vasallos por otro fin, que para atraerse una
obcdiencia universal que les contenga en el ór
den y la paz, y que solo para esto deben usar
de su misma autoridad 5 y así aquellos que
Dios eleva á esta dignidad tienen el poder de
establecer las leyes y reglamentos necesarios
para el bien públicos de nombrar los Ministros
El 2
36 DEREcho público.
necesarios para la administracion de la justicia, y
para todos los demas usos que exige el bien
de su Estado.

. Como la dominacion de los Soberanos que


Dios eleva á esta dignidad esté fundada sobre
la suya misma, que les encomienda para las
funciones del gobierno que pone en sus ma
nos 5 por el mismo Dios es por quien reyman,
y por consiguiente deben reynar tambien segun
su Ley. . .
Se ve bastantemente por este orígen del po
der de los que tienen el gobierno Soberano, y
por sus caractéres esenciales, quál es el uso
que deben hacer de este poder, quáles son
sus derechos, y quáles sus obligaciones. Porque
Sobre estos fundamcntos, y sobre estos princi
pios es preciso juzgar de los que tienen el go
bierno, que es lo que compondrá la materia
de tres Secciones. La primera del uso del po
der de los Soberanos: La segunda de los de
rechos que de él se siguen : Y la tercera de las
obligaciones de los que le exercen.

SECCION PRIMERA.

Del poder del Soberano, y qual debe

S U M. A. R. I. O S.

I. La union de la autoridad y de las fuerzas for


ma el poder.
II. La obediencia debida á la autoridad sin el uso
de las fuerzas.
III. Dos usos de las fuerzas para dentro del Es
tado y para fuera de él.
IV. Fuerzas necesarias para dentro del Estado.

-
LIBRo 1. TíTULO II. 37
V. Fuerzas necesarias para fuera.
VI. Proporcion de las fuerzas á la necesidad del
Estado.
VII. En qué consiste el buen uso de las fuerzas.

I.

El poder del soberano comprehende la 1,3 a


autoridad de exercer las funciones del gobier- 39º 3º y

no y de poder usar de las fuerzas necesarias pa-%%


ra este ministerio(a). Porque la autoridad sin las de
fuerzas sería menospreciada y quasi inútil: y
las fuerzas sin la autoridad legítima solo se
rian una tyranía, como sucede quando un usur
pador ocupa el Trono (b), ó quando un Prín
cipe legítimo emprehende conquistas contra
sus vecinos, fuera del caso de una guerra jus
ta. Pero quando las fuerzas acompañan el buen
uso de la autoridad, el reynado del Príncipe es
el reynado de la Justicia, y hace desaparecer
las injusticias con su atenta mirada (c).

II.

· TT.
La autoridad sola sin otras fuerzas bastaria La obediencia
para reynar sobre las personas que conociesen ººº a:
su obligacion y quisiesen cumplirla. Porque %"%º 3
aunque se encuentre separada de las fuerzas, fuerzas.
los vasallos no por esto dexan de estarle suje
tos, de deberle el respeto y la obediencia, y de
merecer la pena de la rebelion sino la obede

(a) Non sine causa gladium portat: Dei enim minis


ter est. Vindex in iram ei qui malum agit. Rom. 13. 14.

%
c) Rex qui sedet% in solio judicii,%
dissipat omne ma
1um intuitu suo. Prov. 2o. 8.
8 DEREcho Público.

cen (a). Por esto la insolencia rebelde de Semei


contra David despojado de sus fuerzas, fué un
delito de lesa magestad, que la clennencia de
este Príncipe perdonó de lo íntimo de su cora
zon, por lo que miraba á la injuria hecha á
su persona, aunque en este estado le pudo ha
ber castigado 5 pero esta clemencia cedió des
pues á la justa severidad que merecia un tan
grave delito : Y David que quiso morir sin ven
garse, pero no sin hacer justicia en su tiempos
ordenó á su sucesor que cuidase de no dexar es
te delito sin castigo (b).

III.
III,
Dos usos de Como hay dos usos en el poder del Sobe
%%rano necesarios para la tranquilidad pública,
E, uno que consiste en contener los vasallos en
fuera. " " la obediencia , y reprimir las violencias y las in
justicias , y otro en defender el Estado contra
las empresas de los enemigos, este poder debe
estar acompañado de las fuerzas necesarias pa
ra estos dos usos (c).

IV.

IV. - .
p,...", El primero de estos dos usos de fuerzas
sarias para den, para mantener la tranquilidad pública dentro
tro del Esta- del Estado comprehende las que son necesarias
* para la seguridad del mismo Soberano contra

(a) Subditi estote non solúm propter iram, sed etiam


propter conscientiam. Rom. 13. 5.
(b) V. 2. Reg. c. 16. v. 5. c. 19. v. 18. 3.- Reg. c. 2. v.
8. 4o. et req.
(c) Ut quietam et tranquillam vitam. agamus. Thino
LIBRo 1. TÍTULO II.

las rebeliones que serian freqüentes, si las fuer


zas no estuviesen unidas á la autoridad, y las
necesarias tambien para contener los vasallos
entre sí mismos, reprimir los atentados de los
unos contra los otros, y de cada uno contra
el público, hacer executar las órdenes del So
berano, y todo lo necesario para la adminis
tracion de la Justicia. Por esto siendo perpetuo
este primer uso de las fuerzas á la manera que
lo son las necesidades que lo exigen 5 es propio
del buen órden de gobierno, que el Sobera
no tenga siempre las fuerzas necesarias para ha
cer que reyne la Justicia , lo qual consiste en
elegir buenos oficiales, y otros Ministros que
deben emplearse en estas funciones, con el uso
de las armas segun la necesidad (a).

El uso de las fuerzas para mantener el Es Fuerzas nece


tado contra las empresas de los enemigos es sarias para fue
tambien perpetuo, porque el peligro de estas
empresas debe siempre temerse, y la falta de
fuerzas podria asimismo ocasionarlo. Estas fuer
zas consisten en construir plazas fuertes á las
fronteras, en mantener guarniciones para de
fenderlas, y en tener tropas puestas ya sobre
las armas, ó prontas áponerse en primera oca
Sion (b).
VI.
VI.
Proporcion de
Síguese de estos diferentes usos de fuerzas las fuerzas á la
necesarias al poder Soberano, que deben ser necesidad del
Estado.

(2) Esto se sigue del artículo tercero.


4O DERECHO púBLICo.
proporcionadas á todas las necesidades, y segun
las que los Estados puedan mantener: pues es
tas fuerzas deben ser mayores en tiempo de
guerra que en tiempo de paz, y menores pa
ra mantener el órden de un Estado tranqui
lo, que para sosegarlo enmedio de las borras
cas de la sedicion (a).

VII,

3,3%, puede colocarse en la clase de las fuerzas


...jpg, se necesarias en un Estado la prudencia del Prínci
de las fuerzas. pe que arregla el uso de las mismas fuerzas por
un buen consejo (b), y que hace dimanar del
socorro del Cielo las ventajas de este uso, justi
ficando sus empresas. Porque las mayores fuer
zas sin la mano de Dios no son otra cosa que
flaquezas, y las menores bastan con este so
corro (c).

SECCION SEGUNDA.

De los derechos de los que tienen el go


bierno Soberano.

Como los derechos de los soberanos les


han sido adquiridos por una conseqüencia del
poder que tienen de Dios, segun se ha expli
cado en el preámbulo de este título, no pue

(a) Prout tempus dictaverit. 1. Machab. 8.25.


(b) Cum dispositione initur bellum: et erit salus ubi
consilia sunt. Prov. 24. 6.
(c) Melior sapientia quam vires. Sap. 6. 1. .
Melior est sapientia quam arma bellica. Eccle. 9. 18.
Quoniam non in multitudine exercitus victoria bel
li, sed de coelo fortitudo est, Machab. 3, 19.
,
LlBRO in‘ TITULO
J .,n.
, .
41:»
den tener otros que los que no son contra
rios á el uso que Dios les encomienda de este
poder , y por esta razon les ordena el estudio
de su Ley , para que aprendan en ella tanto
el poder que les ha encomendado como sus
obligaciones, cuya regla debe ser el espíritu
de esta Ley (a) , y esto nos enseña en qué sen
tido debe tomarse aquella palabra del pasage
de la Escritura , en donde Samuel hablando al
Pueblo que había pedido á Dios un Reyv como
los de las orras naciones, y refiriéndoles por
órdcn de Dios quales serian los derechos de
este Rey , les hizo una numeracion de las in
jusricias tíránicas que el Rey que pedían po
dria exercet sobre cllos dándoles el nombre
de derechos del Rey , como si estas injusticias
fuesen efecrivamente un derecho legítimo (b). .

A (a) Postquam sederit in solio regni sui, describet sibi


Deuteronomium legis hujus in volumine : accipiens exem
plar {:1 Sacetdotibus Leviticæ Tribus , et habebit secum,
legetque illud omnibus diebus vitæ suæ , ut discat ti
mere Dominum Deum suum , et custodire verba, et cere
monias ejus , quae in lege precepta sunt. Nec elevetur
cor ejus in superbiam super fratres suos , neque declinet
in partem dexteram , vel sinistram , ut longo tempore
regnet ipse et filii ejus super Israel. Deyteron._17. 18.
(12) Díxeruntque ei: Ecce tu senuisti , et filii tui non
ambulant in viis tuis : constitue nobis regem , ut judicet
nos , sicut et universae habent nationes :, displicuitque
sermo in oculis Samuelis , eó quod dixissent : da nobis
regem , ut judicet nos. Et oravit Samuel ad Dominum.
Dixit autem Dominus ad Samuelem: audi vocem'po
puli in omnibus quæ loquuntur tibi, non eniml te a
jecerunt, sed me, ne regnem super eos... Predic eis jus re
gis qui regnaturus est super eos. Dixit itaque Samuel
omnia verba Domini ad populum qui petierat á se regem,
et ait. Hoc erit jus regis qui imperaturus est vobis: filios
vestros tollet , et ponet in curribus suis , facietque sibi
equites et præcursores quadrigarum‘suarum , et consti
Tom. II. x:
4 2_ DERECHO PÜBLlCO.
Es evidente que como esta expresion dimane
del mismo espíritu deDiOs que había ordena
do que los Reyes estudiasen su Ley para tomar
de aquí las reglas de toda su conducta, y que
la había establecido para los Reyes que espe
cialmente habia predicho le pediría este pueblo
en lo sucesivo (u) a no les dió algunos derechos
directamente opuestosá esta Ley, á la qual había
ordenado se arreglasen. Pero estas injusticias ty-_
ránicas se llamaron derechos del Rey , porque
como los derechos legítimos de los Soberanos se
exercen con su poder, las injusticias que los Re
yes pudieran exetcer abusando de este poder,
tendrían el caracter de un derecho igualmen
te suyo , por la necesidad que habría de parte
de los vasallos de sufrir el yugo, como se ha
dicho en el último artículo de la Seccion se
gunda del título primero; lo qual para con los
mismos vasallos tendría el efecto de un dere
cho legítimo , respecto á que no podrían sa
cudir este yugo , sin embargo que de parte del
Soberano este mal uso de su poder solo fuese
una tyrama.
SUMARIOS.

I. Primer derecho del Soberano el exerrieío de 1a


autoridad para el bien público.
II. Derechos de hacer la guerra , los tratados de
17425,}! otros con los Estrangeros.
III. Dereebo de establecer Leyes.
IV. Derecho de proteger la Religíon.

tuet sibi tribunos , et Centuríones , et aratores agrorum


suorum , et messores segetum, et fabros armorum et cur
rum suorum. LReg. 8.
-. (a)pDeuteron. 17. r4.
u
LIBRo 1. TÍTULO II. 43
V. Derecho de establecer qficiales, arreglar sus
funciones, y suprimirlos.
VI. Derecho de conceder dispensas.
VII. Derecho de conceder privilegios.
VIII. Derecho de recompensar los diversos méritos con
títulos de honor, y con pensiones.
IX. Derecho de naturalizar los Extrangeros que es
tan establecidos en sus dominios.
X. Derecho de legitimar los bastardos.
XI. Diversos actos que piden la autoridad del So
berano en la administracion de la fusticia.
XII. Derecho de arreglar las penas de los delitos.
XIII. Facultad de perdonar á los delinqüentes.
XIV. Poder de permitir óprohibir las juntas de los
duerpos ó Comunidades.
XV. Derecho de dar á las Comunidades licencia pa
ra que posean bienes y amortizarlos.
XVI. Derecho de permitir las ferias y mercados.
XVII. Derecho de cuñar moneda.
XVIII. Tde prohibir otra qualesquiera moneda dis
tinta de aquella á que el Príncipe quiere se
dé curso.
XIX. Derecho sobre las Minas.
XX. Derecho de hacer resplandecer el poder por las
señales de grandeza exterior.
XXI. Derecho de tener guardia para su persona.
XXII. Derechos de tener muchos Oficiales en sus ca
sas para el servicio de su persona.
XXIII. Dominio del Príncipe.
XXIV. Derecho de imponer los tributos necesarios.
XXV. Diferentes necesidades de los tributos.
XXVI. Derecho de alistar tropas para la guerra, y
ocurrir á los gastos necesarios para ella.
XXVII. Derecho de hacer que tomen las armas los
- que estan obligados al servicio.
XXVIII. Derechos de arreglar los gastos del Estado
Jegun su mecesidad.
F 2.
44 DERECHO público.
XXIX. Quatro distintas especies de rentas indepen
dientes de las necesarias para los gastos del
Estado.
XXX. Las confiscaciones.
XXXI. El derecho sobre los bienes vacantes, y sobre
los bienes de los que mueren sin heredero.
XXXII. El Derecho de estrangería.
XXXIII. El derecho de heredar á los bastardos que
mueren sin haber hecho testamento.
XXXIV. Uso de estas quatro especies de derecho y
'en) 348.

I.
T
Primer dere 3 ...
%: El primer derecho de donde dependen
3,313... todos los de las personas que Dios coloca en el
cio de la auto, gobierno Soberano, es la facultad de exercer el
%º gobierno con el uso de la autoridad, y de las
"*" fuerzas que componen su poder, y de emplear
éste en hacer reynar la justicia , y mantener la
tranquilidad pública en el Estado que está baxo
de su dominio (a).
II.
II

%%. Este primer derecho encierra generalmente


"Ti", en sí dos s el uno de todo aquello que de la
dos de paz, y parte de afuera hace alguna relacion al bien

:* del Estado, y el otro de todo aquello que de


pertenece á este mismo
adentro per
** la parte de ade
parte de ntro tenece a este mi
fin. Así por lo que mira á la parte de afuera
del Estado, el Soberano tiene derecho de ha
cer la guerra á todos los que intenten alguna
empresa, ó alguna otra injusticia, sea contra

(a) Dei minister in bonum. Rom. 13. 14.


* Véase el articulo tercero de la seccion tercera.
LIBRo 1. TÍTULO II. 45
el Estado, ó contra su Xefe, si la reparacion
de esta injusticia pide el uso de las armas. Y es
te mismo derecho consiste tambien en poder
hacer tratados de paz, ú otros, segun la necesi
dad con otros Príncipes, y otros Estados , sea
para coligarse con ellos, con el fin de procurar
una defensa recíproca, ó para mantener entre sí
el comercio, ú otras confederaciones para otros
usos ,y esto comprehende el derecho de en
viar á los Príncipes extrangeros , Embaxadores
d residentes (a). Y por lo que toca adentro
del Estado, el Soberano tiene el derecho de
exercer el poder para los diferentes usos que
se explican en los artículos siguientes.

III. ITIL.
Entre los derechos del Soberano el prime Derecho de
establecer Le
ro es el de la administracion de la Justicia,
yes.
que debe ser el fundamento del órden públi
co, bien sea que el mismo la administre en las
ocasiones que se vea precisado á esto, ó que
haga la administren otros á quienes encomien
de este derecho. Y esta administracion com
prehende el derecho de establecer las Leyes
y reglamentos necesarios para el bien públi
co (b), y de hacerlas observar y executar, co

(a) Esto es una conseqüencia del artículo primero y


del motivo del uso de las armas para mantener el Esta
do en seguridad contra las empresas que puedan pertur
bar su buen órden. Véase lo que se ha dicho en el Prefa
cio sobre el uso de la guerra. Nadie ignora la multitud de
pruebas que hay en la Escritura á cerca del poder que
tienen los Príncipes de hacer la guerra , y los exemplos
de los Príncipes aun los mas santos que la han mantenido
y emprehendido en todos tiempos.
(b) Per me Reges regnant, et legum conditores justa
decernunt. Prov. 8. 15. 16.7 - "Y 7
46 DERECHO PÚBLICO.
mo tambicn las otras Leyes ya establecidas
que no debe derogar: de dar a' todas su vi
gor , y su justo efecro , y de arreglar las dificul
tades que pueden Sobrevenir en la interpreta—
cion de las mismas Leyes y reglamentos, quan
do estas dificultades excediendo las facultades
que tienen los Jueces , obligan á recurrir á la
autoridad del Legislador (a).

IV.
IV. Este mismo derecho de hacer observar las
Derecho de
proteger la Leyes, y de mantener en el Esrado el órden gc
Religion. neral para la administracion de la justicia , y el
buen uso del poder Soberano da al Príncipe
el derecho de emplear su autoridad en hacer
observar las Leyes de la Iglesia, de las qua
les debe ser el protector , el comervador , y el exe

Per me Principes imperant , et potentes decernunt


juslitíam. Prov.8. rs .16.
(a) De his quæ primo constituuntur, aut interroga
tione , aut constitutione optimi principis certius statueri
dum est. I. Ir. de leg.
Si enim in præsenti leges condere soli imperatori
concessum est , et leges interpretari solo dignum impe
rio esse oportet. 1. u1t. 5. I. C. eod.
b Legis interpretationem culmini tantum principali com
petere , nemini venit in dubium cum promulgandae quo
que legis auctoritatem fortunæ sibi vindicet eminentia.
Nov. 143. Inter æquitatem juSque interpositam interpre
tationem , nobis solis et oportet,et licet inspicere. l. 1. C.
e01. Leges sacratissimae, quæ constringunt hominum vitas,
intelligi ab omnibus debent, ut universi præscripto earum
manifestius cognito , vel inhibita declinent , vel permissa
sectentur. Si quid vero in iisdem legibus latum fortassis obs
curius fuerit , oportet id ab imperatoria interpretatione
patefieri , durítiamque legum , nostræ humanitati con
gruam, emendari. l. 9. C’. legt et court. pr.
LIBRo 1. TÍTULO: II. 47
autador, para que con el auxilio de esta autóri
dad, reyne la religion sobre todos sus vasallos,
y apoyando la policía temporal de la Iglesia
una y otra mantengan el Estado en la tranqui
lidad que debe ser el efecto de su union (a).

V.

Como el gobierno Soberano mira el ór Derecho de


den universal del Estado , y el bien público, y establecer Ofi
ciales, arreglar
se extiende á todo aquello que debe compo sus funciones,
ner , y formar de él la policía general para y suprimirlos.
la administracion de la justicia , de las armas,
y de la real hacienda, y para todo lo que exige
el uso de la autoridad. El Soberano tiene el
poder de nombrar sugetos que ocupen los em
pleos, y los oficios necesarios para todas es
tas diferentes partes del órden, y que cumplan
las obligaciones anexas á dichos empleos 5 de
señalar á cada uno las suyas, y darles la dig
nidad y autoridad, ó los otros caracteres que
son propios de aquellas que les han sido enco
mendadas. Lo qual comprehende el derecho
de crear todos aquellos empleos , cuyo uso
sea necesario para el bien público, de arreglar
los de estos, y sus funciones 5 y tambien el
derecho de suprimir los que sean inútiles y gra
vosos al Estado (b).

(a) No debe omitirse aquí lo que los Cánones estable


cen en órden á la obligacion y potestad de los Príncipes
Seculares de proteger las Leyes de la Iglesia y su obser
vancia. Seria muy molesto al Lector referir los lugares
del Derecho Civil y Canónico que dan á la Suprema Po
testad temporal estos derechos, y los hacen Protectores,
Conservadores, y Executores de dichas leyes. Véase
concluido el cap. 2o. sess. 25. del Concilio de Trento.
(3) Provide autem de omni plebe viros sapientes etti
48 DERECHO público.

El poder de establecer Leyes comprehen


Derecho de
conceder dis de el de conceder las dispensas que las reglas
pensas. de las mismas Leyes permiten 5 y uno de los
derechos del Soberano es conceder dispensas
de esta naturaleza s y así por exemplo, una de
las reglas del establecimiento de los C)ficiales
ó Ministros es que hayan de tener la edad que
prescriben las Leyes, pero como pueden en
contrarse Sugetos a quienes su nacimiento, vir
tud y capacidad hagan de un mérito tan dis
tinguido que puedan servir dignamente los en
pleos ántes de la edad señalada para exercer
los, conviene al bien público que el Soberano
les dispense de esta regla , y no hay otro que
tenga facultad para esto (a).

VII,

Derecho de
conceder pri- " Es constante que por un justo efecto del ór
vilegios. den de la justicia y de la policía se han estable
cido en los Estados mas bien arreglados diver
sos privilegios que no son otra cosa que ex
" + 1 . ( "" " " .-”. "

mentes Deum, in quibus sit veritas, et qui oderint ava


ritiam, et constitue exeis Tribunos, et Centuriones, et
quinquagenarios, et decanos, quijudicent populum om
ni tempore : quidquid autem majus fuerit, referant ad
te : et ipsi minora tantummodo judicens: Exod. 18. 21.
Tulique de tribunis vestris viros Sapientes, et no
vilis et constitui eos principes , Tribunos, et Centurio
nes, et quinquagenarios ad decanos , qui docerent vos
singula praecepique eis dicens : audite illos, et quod jus
tum est judicate. Deuter. 3. 15. 16. 2. Reg. 18.
(a) Para dispensar la Ley es necesario el mismo poder
cepciones de las reglas comunes en favor de al
gunas personas, pues por exemplo es justo que
los inventores de cosas nuevas, que son de una
singular utilidad para el bien público, y que,
quieren sacar de esto algun provecho, tengan
el privilegio exclusivo de hacer el Comercio de
aquellas cosas, cuyo uso comunican al públi
co, y que este privilegio se les conceda por
cierto espacio de tiempo para que obtenga veces
de premio de aquel mérito que adquiriéron en
hacer al público semejante servicio, para re
compensar su trabajo, y sus gastos, y para
que sirva de exemplo que mueva á que imiten
á estos inventores todos los demas que sean
capaces de hacer iguales servicios. Y hay tam
bien otros muchos privilegios , que son bene
ficios y gracias que no pueden conseguirse de
otro que del Soberano (a).

V+ , ,
. . . . . . . . . . . . ... - " Derecho deres
Siendo propio del órden general de la Jus- %;
diversos mé
ritos con títu

Etatis venía principale beneficium. l. 2. 6, cap. de his 35,5%


qui ven. et impetr.
Aunque la dispensa de edad de que se habla en es
te texto, sea para otro uso distinto , puede aplicarse á
la regla explicada en este artículo.
(a) Esto se sigue del artículo antecedente.
Nulli sit liberum, nulli permissum, ut novum aliquid ,
urbis incolae, in urbe substineant : Sed in honorem eter- , , , , , ,
nae urbis corporatis indulta sufragia valere praecipimus.
l. 1. C. de priv. Corp. urb. Rom. " " " " -
Privatas possesiones nostras ab universis muneribus
Sordidis placet immunes esse : neque earum conductores,
neque colonos ad extraordinaria munera, vel superindic
tiones aliquas conveniri, l. 1. Cod. de priv. Dom. Aug, v.
tít.1º, de priv, vet. T - ""
Tom. II. " " " " o "" " " -
5o DERECHO público.
ticia y de la buena policía de un Estado, que
los servicios y otros méritos que pueden con
tribuir al bien público , sean recompensados
ó por títulos de honor, ó por otras gracias
que proviniendo de la mano del Soberano,
sean mas distinguidas 5 él solo tiene el dere
cho de concederlas. Por esto el Soberano solo
puede hacer nobles todos aquellos que no ha
biendo nacido en esta clase, se han hecho dig
nos de serlo. Por lo mismo puede crear órde
nes que den una dignidad , y una clase de
honor á aquellos á quienes se digne colocar
en ellas, concediéndoles señales singulares de
este beneficio, que se dexen ver, ó en sus
personas, ó en sus armas, y que les atraigan
la consideracion y el respeto que se merezca
esta dignidad y por esto mismo puede el So
berano conceder igualmente á las personas de
calidad, y por sus servicios en feudo el seño
río de algunas tierras: y tambien pensiones so
bre los fondos de caudales públicos, á los que
por algun servicio singular han merecido esta
recompensa y señal de honor (a).

IX.
TX.
Derecho de Ademas de estos favores y grácias, cuya
naturalizar los dispensacion únicamente pertenece al Sobera
,%% no, hay otras muchas que el bien del Estado
tablecidos a hace necesarias, y que solo del mismo Sobe
sus dominios. rano pueden obtenerse. Por esto quando un
extrangero quiere establecerse en un Estado,
y gozar en el de la libertad y de los dere

(a) Esto es una conseqüencia del Derecho de gobier


no y de la administracion de la justicia.
LIBRo , n. TÍTULO II, 51

chos propios de los que son sus súbditos na


turales, y que no gozan los que son de otros
Estados, este extrangero es colocado en el "
número de los miembros de aquel Estado de
que quiere hacerse vasallo por una gracia del
Príncipe, que se concede por medio de cédu-
las de naturalizacion, que se obtienen del Rey,
y que se llaman así, porque los que las obre
tienen, son reputados, en virtud de estas cédu- "
las , naturales del mismo Estado (a) *

X.
X.
Derecho de
La legitimacion de los bastardos es tam legitimar los
bien uno de los derechos propios del Sobe bastardos.
rano, quien solo puede por cédulas que se
llaman de legitimacion , quitar el obstáculo
y la incapacidad que causa en ellos el vicio
de su nacimiento , que les excluye de cier
tos honores y de ciertos empleos de que se
hacen capaces por el beneficio de esta legi
timacion (b).

(a) Natales antiquos, et jus ingenuitatis, non ordo


praestare decurionum, sed á nobis petipotuit. l. 1. C. de
jur. aur. annul. Aureorum usus annulorum beneficio prin
cipali tributus, libertinitatis quoad vivunt imaginem, non
estatum ingenuitatis praestat. Natalibus autem antiquis
restituti liberti, ingenuinostro, constituuntur beneficio,

Aunque estas Leyes no pertenezcan precisamente al


derecho de naturalizacion, pueden aplicarse á éste. Véa
se el art. 3. de la Seccion 4. tit. 5. :
* Por nuestras leyes se adquiere de diez modos la na
turalidad, como puede verse en la Ley 2. tit. 23. part. 4.
(b) Ab imperio hoc percipientibus: utin uno eodem
que, hoc quod agitur, sit donum patris et Principis. Id
est, dicere, naturae simul et legis. nov. 74. c. 2. S. r.
Estas palabras son sacadas de esta Novela 74, ea
G 2.
DERECHO PúBLICo.
52

XI,

XI.
Diversos ac Todos estos derechos son conseqüencias
tos que piden naturales del poder de los que tienen el go
la autoridad bierno Soberano, y puede haber otros que las
del Soberano
en la adminis Leyes propias de cada Estado reserven tambien
tracion de la á su Real Persona. Por esto solo el Rey se repu
justicia. ta por presente en las sentencias de los Tri
bunales supremos, á quienes da la autoridad
forma necesaria para su execucion , siendo
expedidas á nombre suyo: pues para las resti
tuciones, y rescisiones de los contratos funda
das sobre los hechos de dolo, de violencia,

donde se habla de un modo de legitimar que estaba en


uso en el Derecho Romano, quando un padre que so
lo tenia hijos bastardos, ordenaba por un testamento que
fuesen sus sucesores legítimos. Esta disposicion tenia su
efecto , si estos hijos obtenian la confirmacion de ella,
por cédula del Príncipe. – -
El efecto de la legitimacion de los bastardos por cé
dulas del Príncipe, se debe limitar á las incapacidades de
que se ha hablado en este artículo, y no se extiende-á
darles el derecho de suceder como muchos lo han crei
do, y así está arreglado por la costumbre. Este uso de
la legitimacion seria contra la equidad y las buenas cos
tumbres; y seria injusto y deshonesto que un bastardo le
gitimado por cédulas, viniese á dividir con los hijos le
gítimos la sucesion de su padre ó madre, iPorque todas
estas sucesiones por la naturaleza y por las Leyes estan
afectas á aquellos á quien el nacimiento legítimo da el
título de hijos y de padres : Y el vicio de un nacimien
to ilegítimo no se puede borrar, de suerte que el bas
tardo entre en la condicion natural de hijo ó pariente legí
timo, en perjuicio de los que lo son. Véase el art. 3. de
la Seccion 5. tit. 5. y la nota que allí se puso.
* De los modos de legitimar á los ilegítimos, y de
los efectos de la legitimacion, véase todo el tit. 15. part.
4- y especialmente la ley 4. de dicho título. .
LIBRo 1. TÍTULO. II. 53
de lesion, de minoridad, suelen conseguirse
cédulas del Rey que relevan del efecto de
los contratos á todos aquellos á quienes para
esto asistan justas causas, y ordena á los Jue
ces por las cédulas que para este efecto les
dirige, que pongan á las partes en el mismo
estado que tenian ántes de estos contratos,
caso que haya justas causas de rescision. Y
en el curso de la administracion de la Justicia
y sentencias de los procesos en primera ins
tancia, ó en grado de apelacion, se obtienen
V
iguales cédulas para varios usos, que son pro
pios de las materias del órden judicial, cuya
explicacion no pertenece á este lugar, en don
de solamente es preciso notar que estas cé
dulas, é igualmente muchas que contienen con
cesiones de privilegios, y tanbien algunas otras
de que se ha hecho mencion en los artículos
antecedentes no exigen el conocimiento del
Príncipe, aunque necesiten su autoridad, y se
hayan expedido á nombre suyo 5 pero dexa
sin embargo la dispensacion de ellas á los Ofi
ciales á quienes confiere el poder, y propone
ara estas funciones, obligando á los Jueces
quienes se dirigen, á tomar conocimiento
de la verdad de los hechos que se han ale
gado para obtenerlas , si las gracias que en
cllas se conceden solo se fundan sobre la ver
dad de estos mismos hechos que se han ale
gado (a). * 1

(a) Universa rescripta , sive in personam precantium,


sive ad quemlibet judicem manaverint, quae vel adnota
tio, vel quevis pragmatica sanctio nominentur, sub ea
conditione proferri praecipimus, si preces veritate nitan
tur. Nec aliquem fructum precator oraculi percipiat im
Petratis licet in judicio asserat veritatem, nisi quaestio
54 DERECHO PÚBLIco.

XII, ,

Derecho de
Como la administracion de la Justicia ha
arreglar las pe
nas de los de ga necesario el uso de las Leyes que ordenan
litos. las penas de los delitos, pertenece á la auto
ridad del Soberano establecer nuevas penas,
y hacerlas mas severas, ó moderarlas segun
la necesidad, y conforme á la freqüencia, y
consequiencia de los mismos delitos (a).

XIII.

“XIII.
Facultad de El poder que el Soberano tiene de esta
perdonará los blecer penas, y de hacerlas mas severas, ó
delinquientes. moderarlas, comprehende el de hacer gracias
á los particulares que son acusados de delitos,
si algunas justas consideraciones le obligasen á
esto. Por esto puede conmutar ó mitigar la
pena de un condenado substituyendo otra me

fidei precum imperialibeneficio monstretur inserta. Nam


et vir magnificus quaestor, et viri spectabiles magistri scri
niorum, qui sine praefacta adjectione qualecumque divi
num responsum dictaverint, et judices qui susceperint
reprehensionem subibunt. l. 6. C. de divers. rescrip. en
prag. sanct. v. T. h.T.
* Esto mismo conviene á nuestro uso y Jurisprudencia
Española, reservando nuestras Leyes muchas cosas á la
persona del Soberano aun en las materias del órden ju
dicial, como es la suplicacion segunda, conforme la Ley
de Segovia. 1. ... lib. 4. Tit. 2o. de la Nuev. Recop. y otros
casos, cuya relacion no pertenece al designio de esta
ra, como se dice en este artículo.
(a) Evenit, uteadem scelera in quibusdam provincis
gravius plectantur; ut monetae. I. 16. S. Perf de penir,
Nonnunquan event, ut aliquorum maleficiorum
suplicia exacerventur, quoties, nimium personis multis
grasantibus exemplo opus sit. D. J. S- ur.
-
LIBRo 1. TÍTULO II.

nor. Y por lo mismo ántes de la condenacion


puede perdonar la pena, si las circunstancias
hacen cesar la necesidad de castigar el deli
to, como si este es un homicidio involunta
rio , cometido en defensa de la vida del acu
sado 5 y hay tambien casos en que algunas con
sideraciones particulares pueden obligarle á la
abolicion del delito, tanto por los servicios que
el acusado hubiese hecho al Estado como por
los que pueda hacer ó por otras causas. Y
puede igualmente libertar de las penas á los
que han sido condenados, y restablecerlos á
su antiguo estado (a).

XIV,
XIV,
Siendo propio del órden y de la policía de Poder de per
un Estado, que no solamente los delitos, si mitir ó prohi
bir las Juntas
no todo lo que puede perturbar la tranqui de los Cuer
lidad pública , ó ponerla en algun peligro, sea pos ó Comu
reprimido, y que por esta razon todas las jun nidades,
tas de muchas personas en un cuerpo sean ilí
citas á causa del riesgo de las que podian te
ner por objeto intentar algo contra el públi
co, aun aquellas que tienen legítimas causas
no pueden formarse sin expresa aprobacion

(a) Cum salutatus esset à Gentiano, et Advento, et


Opilio Macrino Praefectis Praetorio, clarissimis viris: item
amicis et principalibus Officiorum et utriusque Ordinis
viris et processisset; oblatus est ei Julianus Licinianus
ab Opilio Ulpiano tunc legato, in insulam deportatus
tunc Antonius Augustus dixit Restituo te in integrum pro
cintiae tue, et adjecit: ut autem scias quid sit in integrum
restituere, honoribus, et ordini tuo , et omnibus caeteris
te restituo. l. 1. C. de sent. pass. en rest.
Generalis indulgentia nostra, reditum exulibus seu
de portatis tribuit. l. 7. eod. v.T. b. T.
56 DEREcho público.
del Soberano despues que haya tomado co
nocimiento de la utilidad que de esto puede
resultar. Que es lo que hace necesario el uso
de dar licencia para establecer cuerpos y Co
munidades Eclesiásticas ó Laycales, Regulares,
ó Seculares, y otras qualesquiera, Cabildos,
Universidades, Colegios, Monasterios, Hospi
tales, cuerpos de artesanos, Cofradías , ca
sas de Ayuntamientos , y todas las demas don
de hayan de juntarse muchas personas para
qualquier uso que sea. Y solo el Soberano
puede dar estas licencias, y aprobar los Cuer
pos y Comunidades que hayan de tener este
derecho (a). *

(a) Mandatis principalibus praecipitur praesidibus pro


vinciarum, ne patiantur esse (Collegia Sodalitia ) neve
milites collegia in castris habeant. l. 1. f. de Colleg:

In summa autem , nisi ex senatusconsulti auctorita


te ,vel Caesaris, Collegium, vel quodcumque tale corpus
coierit contra senatus consultum , et mandata , et cons
titutiones Collegium celebrat. l. 3. S. 5. eod.
Neque societas, neque collegium neque hujusmodi
corpus passim omnibus habere conceditur. Nam et legi
bus et senatusconsultis et principalibus constitutionibus
ea res coercetur. Paucis admodum in causis concessa sunt
hujusmodi corpora: ut ecce vectigalium publicorum sc
ciis permissum est corpus habere: vel aurifodinarum, vel
argentifodinarum, salinarum. Item Collegia Romae cer
ta sunt quorum corpus senatusconsultis atque constitu
tionibus principalibus confirmatum est : veluti pistorum
et quorumdam aliorum, et naviculariorum. L. I. f, quod,
cui. um. nom.
* En nuestras Leyes de Castilla es infinito lo que está
establecido sobre cada uno de los cuerpos que expresa
este artículo 5 puede verse todo el tit. 14. del lib. 8. de
la Nuev. Recop. y las Leyes que se citan en toda la glo
sa de dicho título. . . . . . . . . . . .
LIBRo 1. TÍTULO 1, 5,7

xV.
. . . .. . . . . . .. Derecho de
De este derecho de permitir establecimien-¿%
tos de Cuerpos y Comunidades, se sigue per- munidades li
mitirles tambien poseer bienes muebles, éin- la Pº
muebles para sus usos (a), y este permiso se %,%.
necesita particularmente para la posesion de los tario.
inmuebles. Porque como estas Comunidades
son perpetuas , sus inmuebles se hacen inage
nables, y no pueden en adelante mudar de
dueño. De suerte que el Príncipe y los demas
Señores que conceden estos inmuebles en feu
do ó censo, baxo la condicion de pagar cier
tos derechos á cada mutacion de dueño, en vir
tud de venta, ó de otra manera, segun los
títulos ó las costumbres, pierden este dere
cho sobre las heredades que pasan á las Co
munidades : y el Príncipe tiene en esto por
otra parte su interes, por razon del servicio
que le deben los poseedores de las heredades
tenidas en feudo en caso de guerra, ó nece
sidad urgente 5 y por esto las Comunidades no
pueden poseer inmuebles, como no sea con
licencia del Príncipe 5 y cediendo este sus de
rechos. Y esta licencia se concede por cédulas
que se llaman de amortizacion (*).

(a) Quibus autem permissum est corpus habere Colle


gii, societatis, sive cujusque alterius eorum nomine, pro
prium est ad exemplum reipublicae , habere res com
munes. J. 1. S. m. quod. cui. univ. nom. " " -
(*) El interes de los Derechos públicos y fiscales, ha
merecido que se establezcan leyes y reglas en los Paises
donde es conocida la Religion verdadera, sobre trasladar"
ó no bienes raices á las Comunidades ó mahos muertas.
Estas leyes ó reglas pertenecen tambien al derecho ar
58 D EREcho público.

XVI.
xVI.
Derecho de
permitir las Cono las Ciudades , y otros Lugares no
Ferias y mer puedan formar asambleas con el pretexto de
cados.
sus negocios, sin haber obtenido este dere
cho del Soberano, de aquí es, que tanpoco
pueden celebrarse en ellas ferias y mercados,
sino tienen del mismo Soberano licencia pa
ra esto (a).
XVII.

Derecho de La necesidad de formar el precio de todas


cuñar mone
da. las cosas que estan en el comercio, y á las
quales es preciso dar su estimacion, sea por
medio de ventas, arrendamientos, ó por qua
lesquiera otra especie de contratos para di
versas necesidades , ha hecho forzoso en el
público el uso de la moneda, esto es, de al
guna materia que tenga curso fácil de una
mano á otra , y que haga veces de valor de
las cosas , cuya estimacion se necesita satisfa

bitrario de que no debe tratarse en esta obra, en la qual,


debe evitarse la relacion de dichas leyes , segun lo que
se dice en el prefacio. Un sabio Magistrado ha recopi
lado en nuestros dias todas las leyes que sobre la mate
ria se han establecido en la mayor parte de los Estados
de Europa por la autoridad civil; y tratado de intento
lo que prescriben nuestras leyes patrias desde las de los
Godos, lo que aseguran los Jurisconsultos Regnicolas,
y quanto puede desearse para la perfecta instruccion,
del que quiera asegurarse de lo que conviene saber, y,
de qual es la potestad de la misma autoridad civil en

(a) Qui exercendorum mercatuum autnundinarum li-,


centiam ,vel veterum indulto, vel, nostra auctoritate, me-,
rueruntl. 1. C. de nund. et mercar. Nundinis impetratis á,
Principe, h. 1.- f. de mund. . .
LIBRo 1. TÍTULo II: 59
cer, y en esto ha sido preciso intervenga la
autoridad del Soberano para la eleccion de es
ta materia, y para darle su valor correspon
diente, que comprehenda en una ó muchas
piezas todas las especies de valor, desde la
mas ínfima hasta la mayor. Así el Derecho de
elegir esta materia, su fabricacion en moneda,
los reglamentos que fixen el peso, el volumen.
la figura, el valor, y que le den curso en el
Estado, solo pertenece al Soberano. Porque él
solo es quien puede obligar á todos los va
sallos á recibir por precio de las cosas la mo
neda que pone en uso y que autoriza, ha
ciendo gravar en ella su Real Busto, ó que se
marque con otra señal. Este derecho que se
llama derecho de cuñar moneda, comprehen
de el de aumentar ó disminuir su valor, de
fundir la antigua, y de hacer de ella otra se
gun las circunstancias de los tiempos, la
abundancia ó escases de esta materia, las ne
cesidades del Estado, ú otras causas que pue
dan dar lugar á estas mutaciones (a). * - )

-
, , , , , ,

(a) Siquis nummos falsa fusione formaverit, universas


ejus facultates fisco nostro praecipimus addici. In monetis
etenim tantummodo nostris , cudendae pecuniae studium
frequentarivolumus; cujus obnoxii majestatis crimen com
mitunt. Siquis super cudendo aere , vel rescripto aliquo,
vel (etiam ) adnotatione nostra sibi erripuerit facultatem,
-non solum fructum propriae petitionis amittat verum etiam
penam quam meretur exipiat. l. 2, et 3. C. de fals. mon.
* Son muchas las Leyes y Ordenanzas establecidas acer
.ca de la moneda por nuestros Reyes. Véanseparticular
mente los títulos 2o. 21. y 22. del libro 5. de la nueva
Recopilacion. Véanse tambien los títulos 23. y 24. Libro
4. de la Recopilacion de Indias. . . . . .
H2.
60 DERECHO público.

XVIII.

,5%.
de prohibir De este derecho del Soberano de hacer cu
3.7% ñar moneda se sigue que no puede haber
ra "moneda otra en su Estado que la fabricada por su ór
distinta de a den, ó la de otro Estado, cuyo curso permi

#"% a en el suyo. Por esto toda fabricación de


e", "3 moneda, aunque sea igual en el precio y peso
curso. " de la materia á la que tenga la marca ó señal del
Soberano, es un delito capital, y con mu
cha nas razon lo es la fabricacion de mone
da falsa ó alterada , y la cercenadura de la
moneda corriente (a).*

XIX.

*... Lanecesia de los metales nos


p,3%”, La necesidad de los metales no solamente
las minas. para las monedas, para el uso de las armas,
"" y para el de la artillería, sino tambien para
otra infinidad de necesidades, y comodidades,
de las quales muchas pertenecen al interes
público, hace estas materias tan útiles, y tafa
indispensables en un Estado, que es propio del
órden de la policía , que el Soberano tenga so
bre las minas de , dichas materias un derecho
independiente del de los propietarios de las
heredades donde se encuentran. Y por otra

(a) Quoniam nonnulli monetarii adulterinam monetam


clandestinis sceleribus exercent, cuncti cognoscant neces
• sitatem. sibi incumbere, hujusmodihominis inquirendi; ut
investigati tradanturjudici, facti conscios per tormenta
illico prodituri, ac si digni, supplitis addicendi. l. 1. C.
de fals. mon.
* Tambien imponen nuestras Leyes penas á los que
cercenan la moneda ó la falsean.
Libro 1. TÍTULo II. 61

parte se puede decir, que el derecho de estos


en su orígen se ha limitado al uso de sus he
redades para sembrar en ellas, plantar, edifi
car, ó para otros usos semejantes, y que sus
títulos no han podido suponer un derecho so
bre las minas que eran entónces desconoci
das , y cuyo uso destina la naturaleza para la
necesidad que puede tener un Estado de los
metales, y otras materias singulares que pro
ducen. Por esto las Leyes arreglan el uso de
las minas, y dexando á los propietarios de los
fundos lo que les parece justo, señalan igual
mente ciertos derechos para el Soberano (a). *

XX.
XX.
Derecho de
Debe ponerse en el número de los Dere
hacer resplan
chos que las Leyes dan al Soberano el de te
decer el po
der por las
señales de
(a) Perpensa deliberatione duximus sanciendum , ut grandeza ex
terior.
quicumque metallorum exercitium velt affluere, is labo
re propio et sibi et reipublicae commoda comparet. Ita
que si qui sponte conduxerint eos, laudabilitas tua octo
nos scrupulos in baluca quae graece 94 u.araguas apellatur,
cogat exolvere. Quidquid autem amplius colligere potue
rint, fisco potissimum distrahant, á quo competentia ex
largitionibus nostris pretia suscipiant. l. 1. C. de metal. en
Met,
" " Ob metalium canonem in quo propria consuetudo re
tinenda est quatuordecim unctias ballucae pro singulis li
bris constat inferril. 2. eod.
Cuncti qui per privatorum loca saxorum venam la
boriosis efossionibus persequantur, decimas fisco , deci
mas etiam Domino representent 5 caetero modo propris
suis desideris vindicando. l. 3. eod. .
* Son muchas las Leyes y Ordenanzas de Minas que
tenemos, así en las Leyes de Castilla como en la Recopi
lacion de las de Indias, donde puede verlas el que de
see saber lo establecido en esta materia.
62 DERECHO’ PÚBLICO.
ner todas las señales de grandeza y de ma
gcstad , necesarias para hacer resplandecer la
autoridad y la dignidad de un poder de tal
extension y elevacion , y de imprimir la ve
neracion de éste en el espíritu de todos sus
vasallos. Porque sin embargo que deben mirar
en este poder, el de Dios que les mandale es
ten sujetos , y reverenciarle independientement
te de las señales sensibles de grandeza que le
adornan; como Dios acompañe de una clari
dad visible su propio poder que se obstenta
no solo en la tierra , sino tambien en los Cie
los como en un trono y en un palacio, cu
ya magnificencia debe hacerlo visible y ade
mas de esto quando quiso exercer su poder
augusto de Legislador, publicó su Ley con
prodigios que imprimian el respeto, y elter
ror , de tal manera que los espectadores no po
dian sufrir la claridad; quiere del mismo 1110-,
do que ha proporcion de lo que comunica
al Soberano de este poder sea realzado en sus
manos por las señales á propósito para atraer
ple el respeto de los pueblos. Y esto no pue
‘de ser de otra suerte que por medio del apa_
-rato que resplandece en la magnificencia de
—sus palacios , y en las demas señales de gran
‘deza sensible ‘que lesrodea , y cuyo uso ha
"dado elinismo Dios á los Príncipes que han
Jzeynadosegun ¿su espíritu (a). _ ' u,

‘ (a) Quia hoc magis placuit cordi tuo , et non postulas


ti divitías et substantiam‘, et gloriam , neque ‘animas ¿eo
rum , qui te oderant , sed nec dies vita plurimos , peris
ti autem sapientiam , er scientiam ut judicare possis p0
pulum meum , super quem constitui te regem : Sapienfia
' et scientia data sunt tibi , divitías autem et substantiam
et gloria: dabo tibi , ita ut nullus in regibus nec ante te,
LIBRo 1. TíTULO II.
63

XXI,

XXI.
Síguese de este uso de la grandeza necesa
Derecho de
ria á los Príncipes , que sin embargo que no
tener guardia
deben aficionar á ella su corazon, que ántes para su perso
bien deben inclinar al zelo de la de Dios, tie
nen derecho por el bien público de usar de
todas las señales que exige esta misma gran
deza, por esto es justísimo que tengan tro
pas para el servicio de la guardia de sus perso
nas y casas 5 y que concedan tambien el uso
de estas guardias á los que hacen sus veces en
el gobierno de las Provincias (a).

XXII.
XXIII.
Derecho de
Así sucede que para este mismo uso de la tener muchos
grandeza exterior se ven obligados á tener en Oficiales en
sus casas por domésticos un gran número de Sus casas para
el servicio de
criados de diferentes especies para diversos
Su persona.
usos, y estos criados son mandados por otros

nec post te fuerit similis tui. 2. Paralip. 1. v. 11. 12.


13. Reg. 3. 11. 12. Decrevit autem Salomon aedificare
domum nomini Domini, et palatium sibi: et numera
vit septuaginta millia virorum portantium humeris, et
octogintamilia qui caederent lapides in montibus, prae
positosque eorum tria millia sexcentos. Missit quoque ad
Hiram regem Tyri, dicens: sicut egisti cum David pa
tre meo, et missistieiligna cedrina utaedificaret sibido
mum in qua, et habitavit. 2. Paralip. 2. v. 2. et 3... . . .
(a) Ne elevetur cor ejus in superbiam super fratres

Congregavit Salomon currus et equites, et factisunt


ei, mille quadringenti currus ed duodecim milia equi
tum - et disposuit eos, per civitates munitas, et cum re
M. w.
64 ¡DERECHO PÚBLICO.
primeros , cuyos empleos son de los principa
les del Estado , y que se ven ocupados por su—
jetos de la primera nobleza (a).

“XXIII.
JÓUU.
Dominio del Es tambien una conseqücncia de la gran
Príncipe.
deza del Soberano , especialmente en las Mo—
narquías hereditarias que el Príncipe tenga un
dominio propio de la corona, compuesto de
tierras y de derechos que le producen rentas,
y que de este dominio pueda dar bienes á sus
hijos, segun lo que sobre esto hayan estable
cido las leyes del Estado. Por esto en Francia el
Rey toma en virtud del dominio para sus hi—
jos varones , cierto patrimonio, que se llama
apanage,(*) de que se hablará en otro lugar (b).

(a) Eral: autem rex Salomon regnans super omnem Is


rael : et hi principes quos habebat: Azarías filius Sadoc
Sacerdotis: Elioreph et Ahia filii Sisa scribæ : Josaphat fi
lius Ahilud á comentariis: Banahias filius jojadæ super
exercitum. Sadoc autem , et Abiatar Sacerdotes : Azarias
filius Natharn, super eos qui assistebant regia Zabud filius
Natham Sacerdos amicus regis : et Ahisar præpositus do—
mus, et Adoniram filius Abda super ttibuta. Habebat au
tem Salomon duodecim præfectos super omnem Israel qui
præbebant annonam regi et domui ejus; per singulos enim
menses in anno, singuli necessaria ministrabant.g. Reg. 4.
Que postquam vidit , sapientiam scilicet Salomonis,
et domum quam :dificavetat ; nec non et cibaria men
sz ejus , et habitamla servorum, et officia ministrorum
ejus , er vestimenta eorum , pincernas quoque et vestes
eorum ,et víctimas quas immoiabar domo Domini , non
erat præ stupore ultra in ea spiritus. 2. Paralip. 9. 3.
. (b) Véase el titulo del Dominio, y en este titulo el aro
tículo catorce de la Seccion primera. -
Ü) En nuestro Castellano mayor-ang de Segundos.
LIBRo 1. TÍTULO 11. 65

9V, , , ,
Derecho de
Para el uso de estos Derechos del Sobera-%º%
no que acaban de explicarse , y para el de su tributos nece
poder en las diversas necesidades del Estado, serie
... en paz y en guerra, es justo que tenga el
derecho de sacar del mismo Estado los socor
ros que estas necesidades hacen indispensables,
como se verá en los artículos siguientes (a).

. . . . XXV.
En tiempo de paz es preciso mantener pla- Diferentes ne
zas fuertes y guarniciones , y tambien otras cesidadº 9º
tropas necesarias para defensa del Estado, y *
para la guardia del Príncipe: contribuir á los
demas gastos necesarios para su casa : pagar
los sueldos de todos los empleados : reparar
y sostener los caminos reales, los puentes, las
calzadas : hacer seguro y cómodo el uso de
los puertos: facilitar la navegacion de los rios,
y atender á todas las demas cargas del Esta
do. Que es lo que da al Soberano el dereche
de sacar de él los caudales necesarios para to
dos estos usos (b).

x.x VI.
------------ ------------------a- Derecho de
En tiempo de guerra son precisas tropas de %%
para la guer
- ra, y ocurrirá
(a) Ideo necessitate subditi estote, non solum propter los gastos 1º
iram , sed etiam propter conscientiam. Ideo enim et tri- 9º Pº
buta prestatis: ministri enim Dei sunt, in hoc ipsum ser-*
vientes. Reddite ergo omnibus debita: cuitributum, tri
butum: cuivectigal, vectigal. Rom. 13.5. Véase el título 4
(1) Véase el pasage citado sobre el artículo precedente.
66 Derecho público.

caballería y de infantería, caballos, armas, ar


tillería , municiones, comboyes de víveres, na
víos de guerra, si es un Estado que está junto
al mar, y todo lo que las circunstancias de la
guerra puedan exigir. Y esto comprehende el
derecho de levantar tropas , de fortificar mas,
y mas las plazas de armas, ó hacer otras de
nuevo segun la necesidad: y generalmente de
dar todas las providencias que sean necesa
rias para sobstener la guerra , y ocurrir á lós
gastos de ésta por medio del socorro de cau

XXVII,
XXVII,
Derecho de El derecho de levantar tropas compre
%3%, hende el de obligar á tomar las armas no
3.31%"% solamente á los que tienen esta obligacion
estan obliga- por sus empleos militares, sino tambien á
: ** los que por obligaciones particulares pue
" dan ser precisados á servir en la guerra (b).
Por esto en Francia los nobles, y los que
poseen feudos, ó retrofeudos deben este ser

a) Esto es tambien una conseqüencia del art. 4.


b) En el Imperio Romano eran obligados al servicio
todos los que se encontraban hábiles, y se escogian por
los Oficiales, que se llamaban Conquistadores, que hacian
esta eleccion llamada delectus , y era delito reusar el ser
vicio quando se hacia la convocacion para servir en la
guerra. Pero esta eleccion estaba en uso solamente en
caso de necesidad, y como las tropas estaban de ordina
rio suficientemente completas por soldados voluntarios,
se moderaban las penas de los que se negaban á servir ha
biendo sido citados: Gravius autem delictum est detracta
re munus militiae, qudn adpetere. Nam et qud ad de
lectum olim non respondebant, un proditores libertais in
servitutem redigebantur. Sed mutatu statu militiae reces
Libro 1. Título 11.1 67
vicio. Porque los nobles tienen esta calidad con
esta carga , y todos los vasallos la deben por
razon de sus fcudos que reciben de la corona,
como sucede con los primeros , ó los feudos
mayores , ó como sucede tambien con los que
los reciben de estos primeros, que se llanan
retrofeudos. Pues el Rey tiene el derecho de
obligar á los vasallos y nobles átomar las ar
mas: y esto se hace por órdenes que pres
criben la convocacion de la nobleza del Rey
no para servir al Rey en la guerra, en caso de
apretura ó necesidad urgente (*).

XXVIII. . .

El poder que tiene el Soberano de sacar XXVIII.


del Estado las contribuciones necesarias para % %
todas las distintas necesidades que acaban de %4%
explicarse 5 se extiende á arreglar los gastos or- Juado segun su
dinarios en tiempo de paz, y tambien los ex- necesidad
traordinarios en tiempo de guerra, y á pro- " " ”
veer al Estado de fondos suficientes para sobs- * * "
tenerlos, sea por imposiciones, ó de otra suer-

suma capiispana es quía pieranque voluntario mil


te numeri supplentur. l. 4. S, 10; f. de re milit - , f ...
Misit te Dominus in viam, en ait : vade et interfice
peccatores Amelec, et pugnabis contra eos usque ad inter
nectionem eorum. 1. Reg. 15. 18. " .. .
(*) En España los nobles del primer órden tenian obli
gacion de concurrir con cierto número de lanzas en tiem
po de guerra : en cuyo lugar sucedió despues el tributo
pecuniario que hoy pagan. Los nobles de la menor cla
se solo tenian la obligacion de concurrirá la guerra con
sus personas, armas y caballo que debian mantener.
Véase las leyes del título 4. lib. 6. de la Nuev. Recopa
y las que se citan en su glosa, que contienen lo estable
cido en esta materia por nuestra Jurisprudencia. v. . 3: 1
12
68 DEREcho público.

te. Por esto los pechos, las gavelas, los sub


sidios, y las otras imposiciones y contribucio
nes son socorros que los vasallos deben á su
Soberano, y que tiene por consiguiente dere
cho de exigir segun la necesidad (a).

XXIX.

0%. Ademas de estos fondos de Real Hacien


tintas especies da que deben ser mayores ó menores segun
%3" las necesidades del Estados, el Soberano tiene
"..., tanbien otras especies de Derechos sobre los
rías para los bienes que son naturalmente suyos por la qua
gastos del Es lidad de Xefe del cuerpo del nismo Estado, é
* independientemente de las necesidades públi
cas (b). Lo qual comprehende quatro distin
tos derechos que se explicarán en los artí
culos siguientes.

:* El primero de estos derechos es el de la con


fiscacion de bienes de los condenados á penas
que tienen este reatos como son hoy dia las
penas de muerte, las galeras perpetuas, y el
destierro para siempre del Reyno. Porque co
mo los que se hallan en este estado son in
capaces de poseer, y por otra parte son acreedo
res á esta pena de confiscacion, justamente son
despojados de los bienes que tenian. Y esto
hace que quedando estos bienes sin dueño, se
adquieran por el público, y pasen al Sobera

(a) Véase en esta Seccion el art. 24. y adelante el tí

-- (b). Véase los artículos que se siguen, y las Secciones


2.3.4. y 5. del título del Dominio.
LIBRO 1. TÍTULo II. 69
no que tiene sus derechos 5 y es necesario po
ner tambien en la misma clase las penas pe
cuniarias ó multas que imponen las justicias
en los casos que prescriben las Leyes (a). *

XXXI.
XXXI.
El segundo de estos derechos es aquel por El derecho so
bre los bienes
el qual adquiere el Soberano los bienes va
vacantes, y so
cantes, esto es , que se encuentran sin dueño, bre los bienes
como son los bienes de los que mueren sin de los que
mueren sin he
parte alguna, y sin hacer testamento, y este
redero.
derecho que se llama de bienes vacantes ó de
bienes sin herederos, hace pasar al Príncipe es
tos bienes, y hay tambien otras especies de
bienes vacantes, que se explicarán en la Sec
cion tercera del título del Dominio (b). *

(a) Deportati nec earum quidem rerum quas post poe


namirrogatam habuerint, haeredem habere possunt, sed et
hae publicabuntur. l. 2. C. de bon. proscrip.
Véase la Seccion 2. del título del Dominio.
(*) Véase todo el título 14. lib. 2. de la Nuev. Recop.
y señaladamente la ley 13. y se sabrá el destino que tie
nen las multas por nuestras leyes, y en qué se invierten
las penas de Cámara, que efectivamente son caudales
estinados para el uso del bien público, y de consiguien
te del Soberano.
(b) Succesorum edictum idcirco propositum est, ne bo
na haereditaria vacua sine Domino diutius jacerent, et cre
ditoribus longior mora fieret. E re igitur Praetor putavit
praestituere tempus his, quibus bonorum possessionem de
tulit, et dare inter eos succesionem : ut maturius possint
creditores scire utrum habeant cum quo congrediantur,
an veró bona vacantia, fisco sint delata ; an potius ad
possesionem bonorum procedere debeant , quasi sine su
cesores defuncto. l. 1. fE de success. edict. Intestatorum
res qui, sine legitimo haerededecesserint fisci nostri ra
tionibus vindicandas. l. 1. C. de bon. vacant.
* E si por aventura el que así muriese sin parientes
DERECHO PÚBLICO.

XXXII.
XXXII.
Derecho de
extrangería. El tercero de estos derechos que se llama
en Francia el derecho de extrangería, hace
que adquiera el Rey los bienes de los extran
geros que mueren sin haber sido naturaliza
dos, y sin heredero que sea natural Francess
porque no pudiendo alguno sucederles en es
tos bienes, son como una especie de bienes
vacantes , y se adquieren por el Soberano (a). *

XXXIII.
XXXIII.
El derecho de
El quarto y último de Estos Derechos es
heredar á los
bastardos que aquel por el qual adquiere el Rey los bienes
% de los bastardos que mueren sin haber sido
ber hecho tes legitimados por el subsiguiente matrimonio de
tamento.
sus padres, y sin testamento. Porque no pu
diendo tener heredero legítimo, su sucesion se
reduce como la de los extrangeros al caso de los
bienes vacantes (b).

no fuese casado , estonce hereda todos sus bienes la Cá


mara del Rey : concluye la ley 6. tit. 13. part. 6.
Entre las recopiladas es la ley. 12. tit. 18. lib. 5. de
la Nueva Recop. Véase la seccion 3. del tit. 6. del Domi
ITIO,
a) Véase la seccion 4. del tit. 6. del Dominio.
*) Si el peregrino muriere sin hacer testamento , los
Alcaldes del Lugar do muriére reciban sus bienes , y
cumplan de ellos lo que fuere menester para su enterra
miento, y lo que restare y sobrare guárdenlo, y fagan
lo saberá nos, para que nos mandemos proveer sobre ello
lo que debieremos de hacer. Ley 5. tit. 11. lib. 1. de la
Nuev. Recop.
(*) Véase la Seccion 5. del tít. 6. del Dominio.
LIBRo 1. TÍTULo II.

XXXIV,
XXXIV.
Uso de estas
Es necesario observar que estas quatro es quatro espe
pecies de Derechos tienen esto comun en Fran- des de ren
cia, que el Rey dispone de tres modos dife tas y dere
chos.
rentes de todo lo que adquiere por alguno de
estos títulos. Porque si esto que se adquiere
son tierras puede incorporarlas al Dominio
por los medios que se explicarán en su lu
gar 5 por esto hay algunas tierras que se han
unido á la corona por las confiscaciones. Y de
estas puede hacer gracias á las personas que
sean de su agrado, ó á quienes quiera conce
der algun premio. Y por lo tocante á las mul
tas ó penas pecuniarias, y otros bienes que
consisten en dineros, puede , ó donarlas, ó
comprehender estos productos en los arrenda
mientos del Dominio, y dexarlas á los que tie
nen estos arrendamientos. Porque todos estos
modos que hacen pasar al Príncipe estas es
pecies distintas de bienes , no los hacen enage
nables hasta despues que estan unidos al Domi
nio, como se explicará en dicho lugar (a).

(a) Véanse los artículos 22.23.24. y 25. de la Seccion


1. tit. 6. del Dominio.
72 DERECHO púBLICO.

SECCION TERCERA.

De las obligaciones de los que tienen el


gobierno Soberano.

S U M. A. R. I. O S,

I. Primera obligacion del Soberano, reconocer que


ha recibido su poder del mismo Dios.
II. Debe estudiar las reglas del gobierno en la Ley
Divina.
III. Primera regla del uso del poder para la ad
ministracion de la justicia.
IV. Otra regla, amor á la justicia.
V. Otra, franquearse á los que se quejan, y apli
darse á reprimir las violencias.
VI. Otra, eleccion de buenos Ministros y Oficiales.
VII. Otra, hacerse accesible á las pruebas de la
verdad.
VIII.Otra, precaucion para el conocimiento de la
verdad.
IX. Otra, la proteccion de la Religion y de las Le
yes de la Iglesia.
X. Otra, la prudencia en la dispensacion de los
privilegios, de las exénciones, y de los
castigos.
XI. Obligacion para los extrangeros.
XII. Obligaciones por lo tocante á los gastos de la
Real Hacienda.
XIII. Sumarios de las obligaciones del Soberano.
XIV. En qué sentido es el Soberano superior á
las Leyes.
I.

Primera obli
gacion del So La primera y mas sencial de todas las
berano reco obligaciones de aquellos que Dios eleva algo
LIBRO 1. TÍTULo II.

bierno Soberano es reconocer esta verdad, que


nocer que ha
es de Dios de quien han recibido su poder, recibido su po
der del mis
que son sus veces las que ellos hacen, que
mo Dios.
por él deben reynar, y que de allí les debe
venir la inteligencia y la sabiduría que deben
formar en ellos el arte de gobernar. Y de es
tas verdades deben tomar los principios de
todas las reglas de su conducta , y los funda
mentos de todas sus obligaciones(a).

II.

m.
La primera conseqüencia de estos princi Debe estu
pios es, que los Soberanos deben saber lo que diar las Le
Dios exige de ellos en esta dignidad, y qual y es del go,
bierno en la
es el uso que deben hacer del poder que les
Ley Divina.
ha dado. Y de Dios es de quien estan obliga
dos á saberlo por la lectura de su ley, cuyo
estudio les está mandado expresamente por
estar comprehendidas en ella las reglas que
deben saber para gobernar bien (b). .

"(a)Véase el art, 6 de la Seccion I. del título 1. "


* Tu me fecisti regem super populum tuum multum,
qui tam innumerabilis est, quam pulvis terrae. Da mihi
sapientiam et intelligentiam, ut ingrediar, et egrediar
coram populo tuo. 2. Paralip. 1. 9. " " " -
Dabis ergo servo tuo cor docile , ut populum tuum
judicare possit, et discernere inter bonum et malum 3.
Reg. 3. 9.
Da mihi sedium tuarum assistricem sapientiam. Sap.

Véase el preámbulo de este título.


Mittam virum ad te de terra Benjamín, et ungens
eum ducem, et salvabit populum. 1. Reg. 9. 16. T "
(b) Postquäm autem sederit in solio regni sui, descri
bit sibi Deuteronomium legis hujus in volunine , acci
piens exemplar á Sacerdotibus Leviticae Tribus : et habe
bit secum legetque illud omnibus diebus vitae suae, ut
Tom. II. z
74. DERECHO PÚBLICO.

III.
TII.
Primera regla
del uso del La primera regla que da la Ley Divina de
poder para la las obligaciones del Soberano, es una conse
administraci
on de la Jus qüencia de esta verdad, que es de Dios de
ticia. quien tiene su poder: y esta misma Ley di
vina que enseña á los Príncipes esta verdad,
y que les instruye del uso natural de este po
der, les ordena que no hagan de él un ins
trumento de orgullo y de fausto , sino que
lo empleen en hacer que reyne de tal suerte
la justicia, que solo para este uso se valgan de
Su autoridad, y que la interpongan en todas
las ocasiones que ocurran, sin que cosa algu
na sea capaz de apartarlos de esto. Porque
un Soberano debe considerarse como padre
del Pueblo que compone el cuerpo de que
es cabeza, y como que tiene que responder en
el juicio severo que Dios exercerá sobre los
que hubieren abusado del poder que les ha,
encomendado (a).

discat timere Dominum Deum suum, et custodire verba;


et ceremonias ejus, quae in lege praecepta sunt. Deu

Non recedat volumen legis hujus ab ore tuo: sed


meditaveris in eo diebus ac noctibus, ut custodias et
facias omnia quae scripta suntineo: tunc diriges viam
tuam et intelliges eam. Jos. 1.8.
(a) Nec elevetur cor ejus in superbiam super fratres
suos : neque declinet in partem dexteram vel sinistram,

Audite ergo reges, et intelligite : discite judices fi


nium terrae, praebete aures vos qui continetis multitudi
nes, et placetis vobisin turbis nationum. Quoniam data
está Domino potestas vobis, et virtus ab altissimo qui
interrogabit opera vestra , et cogitationes scrutabiture
quoniam cúm essetis ministri regni illius, non recte Ju
LIBRo 1. TíTULO II.
75

IV.
IV.
Otra regla,
Esta obligacion de los Soberanos de em amorá la Jus
ticie.
plear solamente su autoridad para la recta ad
ministracion de la justicia comprehende la de
un grande amor á esta administracion que tie
nen necesidad de hacer reynar, y de una gran
de aplicacion á conocer y hacer observar lo
que ella exige (a).
v.
Otra , fran
Del amorá la justicia que debe residir en el quearse á los
que se quejan,
corazon del Príncipe, se sigue que debe ha
y aplicarse á
cerse accesible á las quejas de los que sufren reprimir las
alguna violencia , ó alguna injusticia, sea de violencias.
parte de los que abusáren de la autoridad de
la justicia, de que exerzan algun ministerio, ó
de parte de los que siendo colocados por su
condicion sobre los otros , se sirven de esta
ventaja para oprimirlos (b).

dicastis, nec custodistis legem justitiae, neque secundum


voluntatem Dei ambulastis. Horrendè, et citó apparebit
vobis 5 quoniam judicium durissimum his qui praesunt fiet.
- Exiguo enim conceditur misericordia : potentes autempo
tenter tormenta patientur. Sap. 6. 3.
(a) Diligete justitiam quijudicatis terram. Sap. 1. m.
Dabis ergo servo tuo cor docile , ut populum tuum
judicare possit, et discernere inter bonum et malum.
3. Reg. 3. 9.
(b) Eruite vi opressum de manu calumniantis, ne for
te egrediatur utignis, indignatio mea, et succendatur
et non sit qui extinguat. Jer. 21. 12.
Unxitte Dominus super haereditatem suam in prin
cipem, et liberabis populum suum de manu inimicorum
ejus qui in circuitu ejus sunt: et hoc tibi signum quia
unxitte Dominus in Principem. 1. Reg. 1o. 1.
K 2
76 nderecho público.

o, 1731, Como el Soberano no puede exercer por


cion de bue- sí mismo todas las funciones del poder y de
* L% la autoridad para hacer reynar la justicia, y se
%”9º*
y," halla obligado
naifa obligado a dividir entre
a dividir entre un gran núme
un gran nume
ro de Ministros y Oficiales estas diferentes fun
ciones 5 la distribucion del poder Soberano
que tiene de Dios le impone otra obligacion,
que es la buena eleccion de los Ministros y
Oficiales á quienes hace partícipes de la au
toridad. Y esto le impone la obligacion de to
mar conocimiento de las personas que ha de
emplear en el caso que él mismo deba de
elegirlas, y por lo tocante á las demas está
obligado á observar los reglamentos de su Es
tado, y los que haya hecho para la provision
de los empleos en buenos Oficiales por su ca
pacidad é integridad, y á informarse del buen
ó mal uso que hacen estos de la autoridad
que tienen en sus manos (a).

VIL.
VTL.
Otra, hacerse Tr. 1. ...:
%. En las ocasiones en que el Soberano exer
3,333... ce por sí mismo su autoridad, bien sea por
verdad. que la naturaleza de algun negocio lo pida
así, ó que algunas consideraciones particula

(a) Constituitque judices terrae, in cunctis civitatibus


Judà munitis per singula loca : et praecipiens judicibus,
videte, ait quid faciatis , non enim hominis exercetis ju
dicium , sed Dominis: et quodcumque judicaveritis, in
vos redundavit, sit timor Dominivobiscum , et cum di
ligentia cuncta facite. 2. Paralip. 19. 5.
Consiliarius sit tibiunus de mille. Eccles. 6, 6
LIBRo 1. TÍTULo II. 77
res le obliguen á reservarse el conocimiento
de las cosas que podria encomendar á otras
personas, Ministros ú Oficiales 5 está obligado
á adquirir noticias exáctas de la verdad, y ha
cerse accesible á los que se hallan en estado
de informarle y comunicarle pruebas de ella.
Para esto debe escuchar igualmente á los que
se quejan, que aquellos contra quienes se diri
gen las quejas, y franquearles quanto sea po
sible el uso libre de los medios que puedan con
ducirle á las pruebas . de la verdad, para que
descubriéndola ordene y haga executar lo que
sea justo (a).
*VIIL.

Como sucede muchas veces que en el caso Otra, precau


en que el Soberano debe tomar conocimiento cion para el
conocimiento
de la verdad, se encuentra está oprimida por de la verdad,
la prevaricacion de los mismos á quienes en
comienda el cuidado de informarle de ella,
ó de los que teniendo el honor de estar cer
ca de su persona, le hacen relacion , ya sea
de quejas, ó de otros negocios ocultándoselas
pertenece á la sabiduría y obligacion del mis
mo Soberano moderar la confianza para con
todos sus Ministros, y para con todos los que
tienen el honor de estar cerca de su perso
na, y de quienes puede tomar consejos, ó re
cibir algun testimonio de la misma verdad

(a) Rex quijudicat in veritate pauperes, thronus ejus


in aeternum firmabitur. Prov. 2:9. 14.
Audite illos et quod justum est judicate , sive civis
sitille , sive peregrinus : nulla erit distantia persona
rum. Ita parvum audietis ut magnum: nec accipietis cu
Jusquam personam, quia Dei judicium est. Deuter. 1, 16.
78 DERECHo público.
porque por lo comun conviene á la pruden
cia del Príncipe particularmente en los nego
cios importantes, y en que algun Ministro ma
nifiesta algunzelo, pensar que le pueden enga
ñar, y tomar los medios oportunos para des
cubrir lo cierto, temiendo que dexándose sor
prehender de la mentira , de la impostura, y
de la calumnia, protexa alguna injusticia (a), y
dé entrada á unos Ministros protectores de la
iniquidad (b).
IX.
Tx.
La proteccion
de la Religion Como el Soberano es solamente quien tie
y de las Leyes ne en su Estado el poder temporal en toda
de la Iglesia. su extension, y deba emplear el uso de este
poder en hacer reynar en él la justicia y la
verdad, y uno y otro son inseparable del es
píritu de la Religion y del culto de Dios de
quien ha recibido este poder 5 debe tambien
á la Religion y al culto de Dios el uso del
poder que ha recibido 5 que es lo que le obli
ga á proteger y mantener el exercicio libre de
la Religion, y dar á las Leyes de la Iglesia el
socorro que las ocasiones hacen necesario. Y
así se ve, que por lo que mira la Religion
Católica, y lo que la Iglesia define y deter

(a) Quaere solicite , et diligenter reiveritate perspec


ta, si inveneris, certum esse quod dicitur, et abomina
tionem hanc opere perpetratam , statim percuties habi
tatores urbis illius in ore gladii, et delebis eam. Deuter.
* I 3.
Et hoc tibi fuerit nuntiatum audiensque inquisieris
diligenter, et verum esse repereris &c. Ibid. 17.4.
Qui inquirunt Dominum animadverterunt omnia.
Prov. 28. 5.
(b) Princeps quilibenter audit verba mendaci, om
nes ministros habet impios. Prov. 29. 12.
LIBRo 1. TÍTULo. m. 79
mina, nuestros Reyes se declaran sus Protec
tores, guardas, conservadores y executores (a) *

X.

Puede ponerse en el número de las obli Otra la pru.


dencia en la
gaciones de los que tienen el gobierno So
berano , la prudencia en la dispensacion de las de
: os privile
gios , de las
gracias y recompensas que deben distinguir los
exénciones, y
méritos, darles la estimacion correspondiente, de los casti
y excitar á los otros á imitar á los premiados. gos.
Y deben tambien distribuir sabiamente los pri
vilegios, las excepciones, y las otras gracias,
particularmente aquellas que podrian redun
dar en perjuicio de otras personas (b). Y en
el uso de las penas y de los castigos pueden
moderar su severidad en las ocasiones en que

(a) Unam nobis esse, in omni nostrae Reipublicae et


imperii vita , in Deo spem credimus : scientes quia haec
nobis, et animae, et imperii dat salutem : Unde et le
gislationes nostras independere competit, et in eam res
picere: et hoc eis principium esse, et medium, et termi

* Véase el art. 4. de la Seccion 2. y lo que allí hemos


advertido, y señaladamente el cap. 2o. de la Session 25.
del Concil. de Trento. En nuestra Jurisprudencia y Le
yes de Castilla, hay muchas leyes que manifiestan lo
mismo por lo que toca á nuestros Reyes. . ..
(1) Merito ait praetor, que ex requidili damni detur.
Nam quotiescumque aliquid in publico fieri permittitur,
ita oportet permitti, ut sine injuria cujusquam fiat. Et
ita solet princeps quoties aliud novi operis instituendum
Petitur, permittere. 1.2.S. 1o. f. nequid in loco pub. vel.
itin.fiat. T TV " " - T
... Si quis à Principe simpliciter impetravit, utin pu
blico loco aedificet : Non est credendus sic aedificare, ut
cum incommodo alicujus id fiat : neque sic conceditur,
misi forte quis hocimpetraverit. d. 1, 5. 16.
8o DEREcho público.

la prudencia y la clemencia puedan conciliar


se (a), no relaxándolas en aquellos en que la
necesidad del exemplo, y la dignidad de la
justicia exigen el uso del rigor.

XI.
XII
Obligacion Ademas de estas obligaciones del Sobera
para con los
no que acaban de explicarse en los artículos an
extrangeros.
tecedentes, y que pertenecen á su conducta
para con los de dentro de su Estado , tiene
tambien otras que pertenecen al manejo con
los extrangeros ó inmediatos, ó aliados suyos,
sea para mantener la paz con ellos todo lo
posible," ó para defenderse y á su Estado de
sus empresas (b).

XII,

xII.
Obligaciones Como muchas de las obligaciones del So
por lotocante berano sean las que miran á dentro, ó las
á losgastos de que pertenecen á las cosas de fuera del Esta
la Real Ha
cienda. do, necesitan el uso de las contribuciones , y

(a) Sivindicari in aliquos severius contra nostram con


suetudinem pro causae instituitu jusserimus, nolumus sta
tim eos aut subire poenam , aut excipere sententiam: sed
per dies triginta super statu eorum sors et fortuna sus
pensa sit. 1. 2o. C. de paen.
* Parece por esta ley que es propio de la prudencia de
un Príncipe que quando es conducido á alguna severi
dad, pasando los términos ó límites ordinarios, tome
algun tiempo para reflexionar sobre esto, y suspender
sin embargo la execucion, si las circunstancias lo per
miten.
(b) Sifieri potest, quod exvobis est cum omnibus ho
minibus pacem habentes Rom. 12. 18. ". "
Aunque este lugar pertenece á los particulares, la
verdad que enseña es comun á los Príncipes.
1IBRo 1. TÍTULo m. 81

el derecho de exigirlas (a), este derecho com


prehende la obligacion de una sabia conducta
en el modo de imponerlas, y en proporcio
narlas á las necesidades del mismo Estado, y
á lo que puedan pagar los Pueblos (b).

XIII.

Estas obligaciones generales que acaban de Sumarios de


explicarse comprehenden con toda extension las obigacio
nes del Sobe
la relacion de las obligaciones de los que tie T310,
nen el gobierno Soberano. Pues se extienden
á todo lo que concierne la administracion de
la justicia , la policía general del Estado, el
órden público , la tranquilidad de los vasallos,
el sosiego de las familias, la vigilancia en todo
aquello que puede contribuir al bien comun, la
eleccion de Ministros hábiles que amen la jus
ticia y la verdad, el nombramiento de buenos
Oficiales para las dignidades y empleos que el
mismo Soberano debe proveer de sugetos que le
sean conocidos, y la observancia de los regla
mentos que haya acerca de la provision de los
demas empleos que han de ser ocupados por
sugetos nombrados de otra suerte : el discer
nimiento entre el uso de la severidad, y cle
mencia en las ocasiones que la justicia per
mite que se relaxe algo de su rigor, una
sabia dispensacion de los premios, recom

b) Non habebit, %%
#% argenti, et auri"%%immensa pondera.
Deuter. 17. 17.
Quod communiter omnibus prodest, hoc rei priva
te nostrae utilitati, praeferendum esse censemus. Nostrum
esse proprium subjectorum commodum imperialiter exis
timantes. 1, un. S. 14. C. de cad, tol,
Tom. II. L
82 DEREcho Público.

pensas, exénciones, privilegios, y otras gra


cias: una buena administracion de los cau
dales públicos, la prudencia en el modo de
conducirse con los extrangeros 5 y en fin pa
ra todo lo que puede hacer el gobierno agra
dable á los buenos, terrible á los malos, y
digno en todo de la funcion divina en el go
b erno de los hombres, del uso de un po
der que no pudiendo dimanar de otro que
del mismo Dios, es una participacion del
suyo mismo (a).

XIV.

Puede añadirse por última obligacion del


Fr que sen
tido el Sobe Soberano otra que se sigue de la primera, y
rano es supe que comprehende tambien todas las demas,
rior á las Le y es que sin embargo que su poder parece
yes. ser superior á las Leyes, no habiendo quien
tenga derecho de hacerle cargos de su con
ducta 5 debe observar todas aquellas que to
can á su persona: y está obligado á esto no
solo para dar exemplo á sus vasallos, y ha
cerles su propia obligacion amable, sino tam
bien por que no está dispensado de la suya
en este particular por el poder (b) de Sobera

(a) Esto se sigue de los artículos antecedemtes.


Salutem Reipublicae tueri nulli magis credidit con
venire, nec alium sufficere eirei quam Caesarem. l. 3. f.
de Offic. Praefect... vig. 2. Paral. 34. Véase Ps. 100. "
(a) Dignavox eymajestate regnantis, legibus alliga
tum se principem profiteri, adeó de auctoritate juris nos
tra pendet auctoritas. Et revera majus imperio est sub
mittere legibus principatum. Et oraculo praesentis edicti,
quod novis licere non patimur aliis indicamus. l. 4. C. de
leg. et Const. pr.
Licet enim lex imperíi solemnibus juris Imperato
1IBRo r. Tírulo m. 83
no, y ántes por el contrario esta clase le obli
ga á preferir tambien á sus intereses par
ticulares el bien comun del Estado , que
es gloria suya mirar como el suyo pro
pio (a).

TÍTULO TER CER, O.

Del consejo del Príncipe, y de las

funciones y obligaciones de sus

Consejeros.

Debe advertirse que se trata en este títu


lo de todo lo que mira generalmente las
funciones y obligaciones de los que son
elegidos por Ministros del Consejo de los Prín
cipes, en qualquiera sentido que quiera tomar
se esta palabra, sea de los Consejos estable
cidos en algunos Estados, y compuestos de
Oficiales, ó Ministros de quienes el Príncipe
está obligado á tomar consejo por las Leyes
del Estado, ó sea que él mismo tenga el
derecho de elegir los sugetos que quiere
nombrar por tales Ministros ú Oficiales. Por
que debe presuponerse que pertenece á la
prudencia y obligacion de los Príncipes mas
bien intencionados, y mas hábiles tomar pare
cer y consejos en los negocios que tienen que
arreglar, sea para el bien del Estado, ó para

rem solverit, nihil tamen tam proprium imperii est, quam


legibus vivere. l. 3. C. de Testam.
(a) Véase la ley citada en el artículo 24.
84 DERECHO PÚBLICO:
hacer justicia á los particulares (a) , y como por
una parte deben instruirse de la verdad de los
hechos que no pueden saber por sí mismos, y
de que deben tener conocimiento , y por otra
es interes suyo y del bien público que sean
ayudados de la experiencia y de las luces de
sugetos capaces de darles buenos consejos y
dietámenes (b) , se ha creído que debe expli

‘ (a) Humanuni esse probamus ,' si quid de cætero in


publica privataque causae emerserit necessarium, quod for
mam generalem et antiquis legibus non insertam exposcat,
id ab omnibus antea tamsproceribus nostri palatii , quam
gloriosissimo cætu vestro , patres conscripti , tractari : et
si universis tam judicibus quam vobis plac'uerit, tunc lega
ta dictari. Et sic ea denuo colectis omnibus recenseri: et
cum omnes consenseringtunc demum, in sacro nostri nu
minis consistorio recitari ; ut universorum consensus nos
træ serenitatis auctoritate firmetur. l. 8. C. de leg. et com-r.
pr. Bene enim agnoscimus , quod cum vestro consilio
fuerit ordinatum, id ad beatitudinem nostriimperii , et
ad nostram gloriam redundare. d. l. in fin. ‘
Gloria regum investigare sermonem. Prov. 25. 2.
Qui agunt omnia cum consilio , reguntur sapientia.
r 3. ro. eod.
(b) Jamas ha habido Príncipe que haya tenido mé
nos necesidad de consejo que Moyses , de quien se pue
de decir que su consejo era Dios mismo , á quien tenia
libertad de recurrir en todas dificultades; lo qual no im
pidió que recibiese agradablemepte , y que executase el
consejo que le díó Jethro su suegro , sobre el modo con
que había de hacer justicia al Pueblo.
Sedit Moyses ut judicaret populum, qui asistebat
Moysi :‘r mane usque ad veSperam. Quod cum vidisset cog
natus ejus , omnia scilicet quæ agebat , in populo ait:
quid est hoc quod facis in plebe? cur solus sedes , et
omnis populus præstolatur de mane usque ad vesperam?
Cui reSpondit Moyses : venit ad me populus quærens
scientiam Dei cumque acciderit eis aliqua disceptatio, ve
niunt ad me ut judicem inter eos , et obstendam præcep
1a Dei, et legis cjus. At ille: nom bonam, inquit, rem
LIBRO r; TÍTULO m. '85
catse en este titulo todo lo quc pertenece á
las funciones y obligaciones de los sugctos que
por sus empleos , ó por voluntad de los Prínci
pes esran desrinados á darles consejos , o
que por razon de los mismos empleos ó
de otra suerte se hallan en la ocasion y
obligacion dc darles algunos dicrámenes, ó
de hacerles conozer la verdad de los he
chos que ignoran y de que es necesario
tengan conocimiento para providenciar segun
lo pida la necesidad: y así las reglas que
se explicarán en este titulo pertenecen ge
neralmente a todas estas funciones y obli
gaciones , ya se trate de los negocios que mi
ran la persona del Príncipe. ó su casa , ó de

facis : stulros labore consumeris et tu , et populos iste,


qui tecum est : ultra vires tuas est negocium solus illud
non poteris susrinere. Sed audi verba mea atque consi
lia , et erit Deus tecum. Esto tu populo in his quæ ad
Deum pertinent , ut referas quæ dicuntur ad eum , os
tendasque populo ceremonias et ritum colendi, viamque
per quam ingredi debeant , et opus quod facere debeant.
Provide autem de omni plebe viros potentes , et timentes
Deum in quibus sit veritas , et qui oderint avaritiam, et
constitue ex eis tribunos, centuriones , et quinquageqa
rios , et decanos , qui judicent populum omni temperet
quidquid autem majus fuerit referam ad te , et ipsi tan
tummodo minora judicent....quibus auditis Moyses fecit
omnia quæ illi sugeSSerat. Exod. 18. 13. Véase Prov. I.
5. Véase Tab. 4:19.
Nos autem in constitutionum compositione multa
quidem , et alía de istis decrebimus : existimavimus au
tem oportere nunc consiliis perfectioribus causam con
siderantes etiam quædam corrigere non aliorum solum
modo, sed etiam quæ á nobis ipsis sancita sunt. Non
enim erubescimus , sed quid melius , etiam horum quæ
ipsi prius diximus , ad inveníamus , hoc sancire , et com— ‘
petentem prioribus imponere correctionem , nec ab aliis
expectare corrigi 1egem.No'v. aa. ¡n Prafar. x.
86 DERECHO público.

los negocios que miran al bien del Estado, co


mo son emprehender la guerra, hacer trata
dos de paz, establecer reglamentos generales
para la policía y para el gobierno del Estado,
y otros semejantes 5 ó ya se trate de los ne
gocios particulares de qualesquier naturaleza
que sean, si merecen el conocimiento del
Soberano.
En este sentido general é indefinido se
ha de entender que se habla aquí del con
sejo del Príncipe. Por esto la materia de es
te título pertenece generalmente á todas las
personas, Oficiales, Ministros, y otros que
estan cerca de los Príncipes, y que tienen
que darles algun consejo ó dictámen de qua
lesquiera naturaleza que sea. Que es lo que
hará la materia de dos secciones, una de las
diversas especies de funciones de estas perso
nas, y la otra de las obligaciones que resul
tan de ellas.

SECCION PRIMERA.

De las funciones de los CDficiales, Mi

nistros, ú otros que estan obligados á


dar á los Príncipes dictámenes ó WA

consejos.

S U M. A. R. I. O S.

I. Las funciones de estas personas son de mu


chas maneras.
II. Hay tres especies de estas, segun otras tres
especies de negocios.
III. Hay tambien otras tres especies segun las tras
especies de personas que las exercen.
IV. Diferencia entre los consejos, y los dictámenes."
Libro 1. TÍTULo m. 87
V. Dos especies de dictámenes y de eonsejos, los
que miran ó pertenecen á los derechos del
Príncipe, y los que pertenecen á sus fun
C/07/19/,
VI. Diferencia entre las funciones que estan ame
xas á los empleos y las otras.
VII. Todas estas funciones tienen sus obligaciones
proporcionadas á cada uno de los empleos.

" I.

Las funciones de los sugeros que tie-..


nen el honor de estar cerca, del Príncipe, de 33.
sea por sus empleos, ó como Ministros, ó sonas son de
porque les honre con su confianza, son di-ºº
ferentes y de muchas maneras, segun su *
constitucion, y segun las ocasiones que ocur
ran, como se verá por los artículos siguien
tes (a).
II.

Estas funciones pueden dividirse general-%%:


mente por su naturaleza en tres especies. La %;
primera de las que miran la persona del Prín- tres especies
cipe, sus derechos, y sus intereses. La se- de 99º
gunda de las que miran al Estado: y la ter
cera de las que miran los negocios particus
lares que deben llegar á noticia del mismo
Príncipe (b).
IIL.
TT.
ueden distinomirse cambien estas Guinea- 9º y ºien
Pueden distinguirse tambien estas funcio-3%%

(b) Todos los asuntos que pueden llegar á ser del co


nocimiento del Príncipe, son de una de estas tres es
pecies,
88 DERECHió público.

pecies, segun nes considerándolas de otra suerte, esto es,


las tres espe considerando las personas que las exercen,
cies de perso que es lo que hace dividirlas en tres espe
nas que las
CXCICCID, cies 5 la primera de las que son propias y
naturales á los sugetos que tienen empleos
cerca del Príncipe : y así los Secretarios de
Estado y otros tienen diversas funciones de las
tres especies explicadas en el artículo segun
do. La segunda de aquellas que son proprias
de los CDficiales, que aunque esten léjos de
la persona del Príncipe , se hallan en la oca
sion y obligacion de advertirles los hechos
que pertenecen á sus empleos, y cuyo co
nocimiento importa que tengan los mismos
Príncipes. Por esto una de las funciones de
los Gobernadores de las Provincias es , que
hayan de informar al Príncipe de todo lo que
pasa en sus gobiernos quando los asuntos exi
gen haber de llegar á su noticia. Por lo mis
mo una de las primeras funciones de los Mi
nistros de justicia es recurrir al Príncipe en
los casos que piden su conocimiento, sea pa
ra la reforma de algun abuso ó para otras co
sas. La tercera especie es de las funciones de
los sugetos, que no estando obligados por al
gun empleo se hallan cerca del Príncipe, sea
en el servicio del Estado, ó porque merezcan
de otra suerte su confianza , y estos estan na
turalmente obligados á darles consejos y dic
támenes, segun las ocasiones y proporciones
que les presente el honor de estar cerca de
Su Real persona (a).

(a) Todos aquellos que estan destinados para dar á los


Príncipes dictámenes ó consejos se reducen á tener alguna
de estas tres especies de obligaciones.
LIBRo 1. TÍTULO III, 89
-

Ty.
Diferencia en
Es preciso notar esta diferencia entre los tre los conse
consejos, y lo que aquí se llama dictámenes, jos, y los dic
támenes.
que se entiende por consejos los votos de los
que aconsejan y lo que juzgan debe hacerse
sobre la cosa de que se está determinando 1, ; ''
ó se delivera 5 y que los dictámenes son adver
tencias, al Príncipe de las cosas que ignora y
debe saber, ó cuyo conocimiento le podrá, - r, el
ser útil para dar las correspondientes provi e. el :
dencias sobre cada particular. Y esto compre
hende la obligacion de hacerle conocer los
hechos y circunstancias , cuya verdad puede
habérsele ocultado ó desfigurado (a).

V.

, Como por razon del servicio del Príncipe Dos especies


de dictáme
puede ser necesario que se le den ó consejos nes y de con
ú dictámenes, estos pueden dividirse conside sejos, los que
rándolos por la conexion que tienen con este miran o per
tenecen á los
servicio en dos especies que las comprehen derechos del
den todas. La primera de los que miran los Príncipe,y los
que pertene
cen á sus fun
ciones
(a) Por una parte es imposible que los Príncipes co
nozcan por sí mismos todos los hechos que merecen su
conocimiento , y por otra es necesario hacerles conocer
los á fin de dar las providencias necesarias, sea por sí

sum solus sustinere vos ; quia Dominus Deus vester mul


tiplicat-vos. -Non-valeo-solus negotia vestra-sustine
re, et-pondus, ac jurgia., Date, ex vobis viros sapientes
et gnaros, quorum conversatio sit probata in tribubus
vestris, ut ponaneos vobis Principes, Deuter. 1. 9. 12. 13,
Difficile aestimamus quae in terra sunt 5 et quae, in
conspectu Sunt, invenimus, cum labore, Sap. 9, 16, y
Tom. II. M .
9ó DERECHO público.
intereses y los derechos del mismo Príncipe:
y la segunda de los que miran sus obligacio
- nes para con el Estado, y para con sus va
, , , sallos en particular (a). " " - .

Diferencia “ Entre estas diferentes funciones de las per


entre las fun- sonas que estan cerca del Príncipe Oficiales,
%”. ú otros, algunas son inherentes á los empleos,
los feos, ó á las obligaciones á que cada uno se en-
y las otras. cuentra destinado por el mismo Príncipe , y
ninguna cosa puede dispensarles el uso de estas
funciones en las ocasiones que ocurran 5 y otras
en tanto tienen uso en quanto la prudencia
puede hacer que sean útiles. Por esto los Ofi
ciales ú otros á quienes el Príncipe con
fia la administracion de alguna cosa , ú obli
ga á alguna otra especie de servicio, tienen
sus funciones arregladas por sus empleos
, ,, , que les precisan á dar los consejos , y los
- dictámenes que son de su ministerio. Por lo
mismo estas personas y otras que tienen fá
cil entrada con el Príncipe , pueden tener
... , , , ocasiones de darle consejos ó dictámenes que
sin ser esenciales á sus empleos son de una
"*" utilidad que pide usen de la confianza que el
"" Príncipe "ha hecho de ellos, dándoles estos
empleos, pero sin mezclarse en cosa alguna,
y con tales precauciones que la prudencia ha

(a) Todo lo que merece el" conocimiento del Príncipe


mira ó sus derechos, ó sus intereses, ó los negocios del
Estado, ó los de los particulares que exigen alguna
providencia. " " -
(b). Hay esta diferencia entre estas dos especies de
LIBRo 1. TITULO III. 91

VII.
- " " " VIII.

Todas estas diversas funciones obligan á las %%


personas á quienes pertenecen, á los deberes nen sus obli
proporcionados á sus empleos, ó á su cons- Saciones pro:
porcionadas á
titucion, como se explicará en la seccion si-%%

" , " " " , " " - r

SECCION SEGUNDA.

De las obligaciones de los Oficiales, Mi


nistros, y otros que estan precisados á
dar á los Príncipes consejos ó ".
dictámenes.

I. Primera regla, dar dictámenes ó consejos con


formes á los principios de las obligaciones
de los mismos Príncipes. "
II. Arreglarlos á la justicia, y la verdad."
III. Sin pasion ni interes propio. , , , f
IV. Tres especies de obligaciones segun las tres " " ”.
especies de dictámenes y consejos. J.

"... y 3.3
funciones, que las que estan inherentes á los empleos". "
obligan indispensablemente, y que las otras no obligan "
tan absolutamente , pero es necesario usar de prudencia
para ponerlas en uso , y la prudencia debe prestarse
tambien en las funciones á que obligan los empleos, á
fin de que se exerzan de un modo que haga útil su uso
por las precauciones que exijan las circunstancias, y la

(b) Véase la Seccion siguiente. . . . . . .

M1, 2,
_TD

92 - DEREcho público.
V. Dictámenes y consejos que miran al Príncipe.
, , VI. Dictámenes y consejos que miran el bien del

VII. Dictámen y consejos que miran los particulares.


VIII. Fidelidad en hacer conozer la verdad al
Príncipe.
IX.- Integridad en aconsejar y juzgar en los casos

X. Tres diferentes especies de obligaciones de las


tres especies de personas que pueden hallar
* se cerca del Príncipe.
XI. Obligacion de representar los inconvenientes de
la execucion de las órdenes que pueden te
* ner malas consequencias.
XII. Proteccicm de los débiles.
XIII. Fidelidad á todas las obligaciones en las mas
7277-177241/ OCA1,J.M.077.- J,
XIV. Evitar la falsa sabiduría y la falsa política.
XV. No hacer de la grandeza fausto y orgullo.

I. "

1. Como los conseos y dictámenes que los


Pº. 3" sugetos que estan cerca de los Príncipes, tie
%nen necesidad de darles, sea por razon de
comeáíos sus empleos ó de otra suerte , miren la con
principios de ducta que los Príncipes deben observar en
: : fas ocasiones en que hayan de tener lugar
3%,3%, "estos consejos y estos dictámenes: la primera
regla de la obligacion de estos sugetos es la pri
imera de la conducta de los Príncipes y de sus
obligaciones. Por esto como las obligaciones
de un Príncipe consisten en hacer en la tier
ra las veces de Dios, y exercer segun su es
píritu el poder que ha recibido de él mismo,
segun se ha explicado en su lugar 5 las obliga
ciones de estos sugetos consisten en inspirar
LIBRO 1. TÍTULO III.
93
al Príncipe, tanto en los consejos como en los
dictámenes, solo sentimientos que tengan el
carácter de este mismo espíritu (a).

II.
Arreglarlos á
- Síguese de esta primera regla, y de esta
la justicia y á
primera obligacion que en los consejos y dic la verdad.
támenes qué se dan á los Príncipes toda sabi
duría, toda prudencia, toda política, que no
tiene por principio y por fundamento la justi
cia y la verdad que el Príncipe debe hacer
reynar, y que es lo que hace su interes, su
honor y su gloria, hieren esta obligacion. Por
esto todos los dictámenes y consejos opues
tos á la verdad y á la justicia, sea para pro
curar la fortuna de los mismos que los dan,
ó para favorecer alguna pasion ó interes, bien
sea suyo ó de sus parientes ó amigos, arrui
nan los fundamentos, y violan las reglas esen
ciales de la conducta de los Príncipes, cuyas
máximas quiere Dios saquen del espíritu de su
Ley, como de la fuente de su sabiduría, y
tambien las fuerzas y los consejos que nece
sitan (b). Y los que dan consejos fundándolos
sobre otros principios , se atraeran á sí mis
mismos las malas conseqüencias y la vengan
za que Dios prepara á semejante prevarica
cion (). "

(a) Véase el artículo 1. de la seccion 3. título 2.


(b) Apud ipsum est sapientia etfortitudo, ipse habet
consilium et intelligentiam. Job 12. 13.
Meum est consilium , et aequitas , mea est pru
dentia et fortitudo. Prov. 8. 14.
Non est sapientia, non est prudentia , non est con
silium contra Dominum. Prov. 21. 30. Véase el título 2.
de la seccion 3. del tit. 3.
(3) Adducit consiliarios in stultum finem. job. 12. 17.
-».

94 , DERECHO púBLICo.

...5. Esta primera obligacion tan esencial y


%%"% tan indispensable comprehende todas las de
pio. T -mas, de las quales, la mas general, y la mas
importante es el discernimiento que deben
- hacer los que dan los consejos y dictámenes
á los Príncipes de la parte que puedan tener
en ellos sus pasiones y sus intereses, ó los
de las personas á quienes, quieren servir, pa
ra no dar alguno en que el amor propio ce
da al de la verdad y de la justicia, y en que
no antepongan á toda fortuna é interes y
grandeza la gloria y la estabilidad que ordi
nariamente se siguen de una conducta que tie
ne por fundamentos la justicia y la verdad (a),

Tres especies Estas obligaciones generales comprehen

%%% den la relacion por menor de tres especies de


"3, funciones explicadas en el artículo segundo, que
de dictámenes es preciso distinguir segun las tres especies de
y º1º. la antecedente seccion. La primera de las obli
gaciones que pertenecen al Príncipe, su per
sona , sus derechos é intereses : la segunda
de las que pertenecen al Estados y la terce
ra de las que pertenecen á los negocios de
los particulares (b). " T

(a) Sensus et scientia , doctrina in verbo sensati, et


firmamentum in operibus justitiae. Eccll. 4.29. ".
Si sequaris justitiam apprehendens illam, et indues
quasi pudorem honoris. Eccl. 27. 9.
(5). Todas las especies de dictámenes, y consejos que
se hayan de dar al Príncipe, se reducen á estas tres
Libro intruro III. 95

-
-

* Por lo que mira los consejos y dictáme-Dictámenes,


onsejos" que
nes en las funciones que pertenecen al Prín
miran al"Prín,
cipe, las obligaciones de los que estan precisados
á darlos consisten en una sincera fidelidad que
solo considere su verdadero bien inseparable
de la verdad y de la justicia, y en una con
ducta que ponga sabiamente en uso la nece
sidad de hacérsela conocer sin disimuló y sin
lisonja 5 pero con una prudencia y una fuer
za que se cumplan á un mismo tiempo, las
6os obligaciones del respeto y del servicio que
le son debidos. Así por exemplo, si se trata de
algun interesó algun derecho contencioso en
tre el Príncipe y algunos de sus vasallos, co
mo el mismo Príncipe es el Juez natural, en
este caso respecto á que no puede tener supe
rior que le juzgue, y que es el Soberano dis
pensador de la justicia en su Estado: la obli
gacion del consejo precisa á distinguir dos di
ferentes intereses del Príncipe: el uno que no
pertenece niá su persona, ni á sus obligacio
mes, sino solamente á los derechos de que se tra»
ta:y el otro que es su interes real y esencial
de hacer justicia aun en su propia causa. Y
los que tienen que aconsejarle deben arreglar
sus dictámenes, á lo que pide este segundo y
principal interes del Príncipe, y próponerle
y apoyarle con la prudencia y libertad, que
exige una obligacion de esta naturaleza (a), o

* (a) Como el Príncipe mismo debe arreglar su con


ducta por una prudencia y una fuerzá dignas del es
píritu de la sabiduría divina, segun la qual debe rey
96 DERECHO público.

yT. VI.
Dictámenes y Por lo que mira los consejos y dictáme
consejos que
nes, que pertenecen al bien del Estado, como
miran al bien
del Estado. hay en él resoluciones de diversas naturalezas,
deben proporcionarlos á éstas : y así las obli
gaciones en esta parte son diferentes. Porque
por exemplo, si solo se trata de un mero con
sejo sobre los negocios del Estado, sea para
la guerra ó para el gobierno, ú otros que no
esten mezclados de algun interes particular de
los que tienen que dar consejos de esta na
turaleza : cumplen sus obligaciones, si siendo
capaces de dar, buenos consejos, juntan á la
habilidad necesaria una grande aplicacion, á es
tudiar el bien del Estado, y á elegir un siste
ma que le sea útil. Y no es regular que pa
ra estos consejos necesiten de algun uso del
desinteres, que de otra suerte les haria nece
sario la mezcla del interes y de las pasiones
que podrian hacer vacilar el bien público. Pe
ro en las ocasiones en que esta union puede
encontrarse, deben juntar á la habilidad una
fidelidad sincera y desinteresada para no caer
en el delito, enorme de dirigir su consejo á
las miras de sus intereses, y preferir éstos al
bien del Estado (a). , , , , , , ,

har: los que tienen parte en sus consejos deben arre


glar la suya por este mismo espíritu á proporcion de su
ministerio. Meum est consilium et aequitas, meaest pruden
cia, mea estfortitudo, perime Reges regnant. Prov. 8, 14a
Venit autem homo Dei ad illum, et ait : ó Rex ne
egrediatur tecum exercitus Israel. Quod si putas in
robore exercitus bella consistere, superari-te-Deus fa
ciet aba hostibus Dei, quippe estadjubare et in fugam
convertere. 2. Paralip. 25. s. 7, 8- , , , , , , , ,
(a)Véase la seccion siguiente...; se la su
LIBRo 1. Tirulo III: 97

... L . . . . . . . ... Pictámenes y


En las ocasiones en que se trata de los 3,7%
dictámenes ó consejos que pertenecen á los miran los par
negocios de los particulares, es necesario dis-º
tinguir dos diferentes especies de obligaciones:
la una que mira todo aquello que estan obli
gados prestar á la verdad los que tienen el ho- l
nor de estar cerca de la persona del Príncis
pe 5 y la otra que mira lo que deben á la jus
ticia y á la equidad, como se explicará en
los dos artículos siguientes (a).

y TT.
r

Como no es posible que los Príncipes hace conocer


aun los mas instruidos y mas aplicados á sus la verdad al
qbligaciones adquieran siempre por sí mismos º
el conocimiento de los hechos de aquellos ne
gocios que tienen que arreglar ó sentenciar, y
que dexen de instruirse por los actos judicia
les, como son los procesos que contienen las
pruebas de los hechos, pero que son nego
cios de otra naturaleza, por exemplo de las
quejas de las personas oprimidas, y otras Se
mejantes 5 estan precisados á fiarse de los que
estan cerca de su persona , para saber de es
ta suerte la verdad. Por esto es propio de la
obligacion de estos sugetos instruirse por sí
mismos exáctamente de la verdad, para infor
mar despues de ella al Príncipe, sin encubrir
cosa alguna de qualquiera calidad que sean, ó
los que se quejan, ó los opresores. Porque á

(a)Véanse los artículos que siguen.


98 DERECHo público.
la manera que es obligacion del Príncipe pro
teger á los que sufren alguna violencia, y exer
cer todas las demas funciones del poder Sobe
rano que está en sus manos, igualmente es
obligacion de aquellos á quienes estas ocasio
nes y su clase obligan al servicio de su per
sona, exercer de su parte la fidelidad de no
retener la verdad con injusticia (a): y hacer
le conocer los hechos que debe saber para
administrar la justicia , y para proteger la ino
cencia y la verdad.

IX. 1
Integridad en s- -. . . . ... + y -
%”% Bien conocida ya la verdad por el Prínci
jugar en las pe, y por consiguiente estandó cunplida la 1
casos neces- obligacion de hacérsela conocer, hay otra dbli- 1
* gacion en el caso que sea necesario darle al- 1
gun consejo sobre hechos ciertos, dó en todos
los demas en que deban darse consejos al
mismo Príncipe , y esta nueva obligacion con
siste en darle consejos desinteresados, y cuyo
principio y fundamento sea el zelo de la jus
ticia. Y en caso que estos sugetos tengan que
administrar por sí mismos la justicia á los par
ticulares , sea por razon de la obligacion de
sus empleos, ó en virtud de la órden del Prín
cipe, se hallan constituidos en las obligaciones
de los Jueces, que se han explicado en su
lugar (b).

(a) QuiveritatemIDei in injustitia detinent. Rom. 1. 18.


Aunque en este lugar habla de una prevaricacion con
tra una obligacion de otra naturaleza de la que habla
este artículo , conviene tambien á ésta naturalmente.
() Véase el título 4. del libro 2.
LIBRo I. TÍTULO III.

X.
X.
Tres diferen
Como hay tres especies de personas que tes especies de
pueden hallarse precisadas á dar al Príncipe obligacion de
algunos dictámenes ó consejos, segun se ha las tres espe
cies de perso
explicado en el artículo tercero de la seccion nas que pue
primera, las obligaciones de éstas son diferen den hallarse
cerca del Prín,
tes, segun las diferencias que forma la cons
cipe.
titucion en que se hallan. Los Oficiales ó Mi
nistros que son del consejo del Príncipe tienen
sus obligaciones arregladas por la necesidad
de sus funciones, que les hacen natural la
libertad de exercerlas, dando al Príncipe con
sejos desinteresados sobre todo lo que perte
nezca á su ministerio , sea por lo que mira
al órden del gobierno , la administracion de
la justicia, la dispensacion de la Real Hacien
da, el alivio del pueblo , ú otros negocios
que pertenecen á los intereses y derechos del
mismo Príncipe, y al bien público , ó que per
tenecen á los intereses de los particulares. Los
Oficiales que no siendo del consejo del Prín
cipe están obligados á informarle por sus em
pleos de los hechos de que debe tener co
nocimiento, tienen obligacion de advertirle de
éstos 5 y si se trata de la reforma de algu
nos abusos, hacerle conocer sus malas con
seqüencias, y proponerle remedios para dar
las providencias necesarias. Las personas que
no tienen otro destino cerca del Príncipe que
el honor que les hace de tenerlos cerca de
la suya, tienen su obligacion proporcionada
á la confianza que pueda hacerles, y á la fa
miliaridad que se digne concederles. Que es lo
que comprehende la obligacion de hacerle sa
ber en las ocasiones oportunas los hechos,
N2
1qo DERECHO público.
cuyo conocimiento podrá serle importante, co
mo es alguna opresion que él solo puede evi
tar ú otras semejantes (a).
-.

XII.
Obligacion Puede colocarse en la chase de las obliga
de representar
los inconve ciones de dar al Príncipe consejos ó dictáme
mientes de la nes, la conducta que deben observar los su
execucion de getos á quienes se haya encomendado la exe
las órdenes
cucion de alguna órden que se deba suspen
que puedante
ner malas con der, previendo que podrá ser causa de algu
sequiencias. na injusticia , ú opuesta á los intereses del mis
mo Príncipe. Porque será propio de su pru
dencia y de su obligacicn tomar las medidas
necesarias para representar sabiamente al Prín
cipe las desgracias que puedan temerse de se
mejante execucion (b).

XII.

La importancia y la necesidad de todas


Proteccion de
los débiles.

(a) Véanse los artículos 3. y 6. de la seccion primera.


- (b) En virtud de esta obligacion Joab hizo á David
sus representaciones sobre el órden que habia dado pa
ra, numerar su Pueblo. Et addidit furor Domini irasci
contra Israel, commovitque David in eis dicentem: Va
de numera Israel et Judam : Dixitque Rex" ad Joab)
Principem exercitus sui: Perambula omnes Tribus Israel
à Dan usque Bersabee, et numera populum ut Sciam
numerum ejus; Dixitque Joab Regi: Adaugeat Domi
nus Deus tuus ad populum tuum , quantus nunc est,
iterumque centuplicet in conspectu Domini mei Regis:
sed quid sibi Dominus meus rex vult in re hujusce
modi. 2. Reg. 24. r.
* Consurrexit autem Satan contra Israel: et incita
vit David ut, numeraret Israel. 1. Paralip. 21. 1.- ,
estas obligaciones que acaban de explicarse no
está limitada á los negocios de mucha consi
deracion, sino que se extiende á los mas mi
nimos en que sea necesario recurrir al Prínci
e. Por esto los intereses de las personas mas

el librarles de ésta depende del mismo Prín


cipe, imponen una obligacion á los que es
tan empleados para advertírselas de escuchar
las quejas que llegan á ellos para hacérselas
conocer, y proteger los débiles contra la
violencia de los poderosos. Porque Dios ha
establecido el uso de la autoridad, para sos- .
tener al débil contra la injusticia del opre

x TT.
No es bastante que los que estan precisa- Fidelidad a
dos á estas diferentes obligaciones cumplan todas las obli
algunas en ocasiones que quieran determinar %.%
á su arbitrio, menospreciando las otras que :".
les parezca poder omitir, interesándose su ho- nes.
nor ó su fortuna , sino que deben abrazarlas
todas quanto sea posible. Porque el principio
que debe ser ha regla de su conducta ningu
na desprecia 5 y este principio debe ser un
-”.

(a) Eruit vi oppressum de manu calumniantis. je

Facite judicium et justitiam, et- liberate vi- oppres


sum de manu calumniatoris; et advenam, et pupillam, et
viduam nolite contristare , neque opprimatis inique : et
sanguinem innocentem, ne efundatis in loco isto. Ibid.
22, 3» . . . . . . .
Suscitavitque Dominus judices qui liberarent eo
de vastantium manibus. Judic...2. 16.
- Libera eum qui injuriam patitur de manu su
perbi, Eccll. 4.- 9. P.52. 5.- " " -
1o2 DERECHO público.

firme hábito de un amor generoso á la ver


dad y á la justicia, cuyos intereses se encuen
tran en todas las ocasiones que merecen el
conocimiento del Príncipe: Pues cada una de
estas ocasiones les impone una obligacion de
cumplir todo lo que su ministerio abraza en
favor de la justicia y de la verdad (a).

yx TV.

3%. Como el principio de las obligaciones del


% "la Príncipe, y la verdadera grandeza de su glo
ca. " -ria consiste en cumplir de un modo digno de
Dios con la dignidad que ha recibido de él,
es tambien el principio de las obligaciones y
de la verdadera felicidad de los que tienen
que darle dictámenes y consejos , inspirarle
solamente sentimientos dignos de su grande
za 5 y ninguna cosa se opone mas á sus obli
gaciones que la pequeñez de alma y cora
zon que limitan sus miras á las de su eleva
cion y fortuna, y á otras baxezas y respetos
humanos que les obligan á viles adulaciones
y consejos de una falsa sabiduría, y de una
política criminal. Pero esta conducta, tenga
el suceso que se quiera , jamas se ocultará á
los ojos de Dios , ni se subtraerá del peso de
su mano (b).
-

(a) Qui in modico iniquus est, et in majore iniquus


est. Luc. 16. 2o.
(b) Non sapientia , non est prudentia, non est con
silium contra Dominum. Prov. 21. 13.
Perdam sapientiam sapientium, et prudentiam pru
dentium reprobabo. 1. Cor. 1. 19.
Peribit enim sapientia á sapientibus ejus, et intel
lectus prudentiam ejus abscondetur Is. 19. 14. "
LIBRo 1. TÍTULO III. LO3

XV,
. . . . . . . . . . . . XV.
Puede añadirse por última obligacion de No hacer de
los que tienen el honor de estar cerca del %.%
Príncipe, y de merecer su confianza, que el uso #''
ue de ésta deben hacer segun las reglas que
acaban de explicarse, les obliga no solamen
te á no usar jamas de esta cónfianza contra
la justicia y la verdad, y defender ésta y apo
yarla cón todas sus fuerzas 5 sino tambien á
no mirar en sí mismos la ventaja que tienen
de estar cerca del Príncipe para hacer brillar
su fausto y su vanidad. Porque esto seria’ en
vilecer la dignidad de su ministerio, é inspi
rar la indignacion y aversion contra el uso de
una autoridad, cuyo efecto natural debe ser el
respeto y el amor de los pueblos que segu
ramente se atraerán, por medio de la modera
cion si la juntan al favor que les eleva so
bre los demas (a). . . .

véase el texto cuado en el artículo 11 de esta


seccion. " " - " " -" - "" " -
(a) Multi bonitate Principis, honore qui in eos co
lo catus est abusi sunt in superbiam. Esther. 16.2.
Rectorem te posuerunt, noli extolli: Esto in il
lis quasi unus ex ipsis, curamillorum habe, et sic
confide, et omni cura tua explicata recumbe : ut. laete
ris propter illos, et ornamentum gratiae accipias coro
nam, et dignationem consequaris corrogationis. Eccl. 32. 1.
Dixeruntque omnes viri Israel ad Gedeon : domina
re nostritu , etfilius tuus , et filius filiitui : quia liberas
tinos de manu Madian. Quibus ille ait : non dominabor
vestri, ne dominabitur in vos filius meus, sed domina
bitur vobis Dominus. Jud. 8. 22.23.
Aunque este texto habla del Príncipe , puede apli
carse á sus Ministros, . . . . . . . .
(555-555-333-33-33-33-33-33-33)

TÍTULO QUARTO.

Del uso de las fuerzas necesarias

para mantener un Estado, y de las

obligaciones de los que estan em

pleados en el servicio de las

bastantemente por el designio de esta obra,


explicado en el Prefacio, que no debe espe
rar ver baxo de este título la relacion por me
nor de las materias que pudieran explicarse en
un tratado particular de las fuerzas necesarias
en un Estado 5 porque este designio habria de
extenderse á las reglas de fortificacion, de ata
ques y defensas de las plazas fuertes , á la
de exercicios de los soldados, de las mar
chas de la tropa, de su campamento, de su
retirada, del órden de batalla, de la artille
ría, de la marina, y de otras materias seme
jantes. Pero esta relacion por menor, aunque
de una conseqüencia muy importante, como
tiene sus reglas particulares, que la experien-
cia, y el uso hacen diversas segun los tiempr
pos y lugares, no debe mezclarse con las re
glas que deben componer la ciencia de las
leyes, y la del Derecho Público, que hace par
te de estas, y que saca sus principios” de la
Ley Divina, y de las reglas inmutables de la
equidad natural:y así solo se comprehenderán
baxo de este título las reglas que tienen este
LIBRo I. TITULo IV. Lo 5
cáracter, y de las quales algunas han sido re
copiladas del Derecho Romano. Estas se redu
cen á las, reglas de la justicia, capaces de esta
blecer el buen uso de las fuerzas en un Estado,
sea para mantener dentro de él la paz, el ór
den y la tranquilidad, pór medio del reyna
do de la misma justicia, ó para defenderle de
la parte de afuera de las empresas de sus ene
migos. Y estas reglas formarán la materia de
dos Secciones: La primera del uso de las fuer- " " "
zas para dentro de un Estado: La segunda del
uso de las fuerzas para fuera de él, y de la
policía militar que ordena las obligaciones de
los Oficiales de guerra, y de los Soldados.

Del uso de las fuerzas para dentro de

I. Uso de las fuerzas para la justicia.


II. La fuerza de la justicia debe reynar en to
das las cosas. I ,
III. El poder reside en la persona del Soberano.
IV. Se comunica el poder, desde el Soberano á
y los Oficiales ó Ministros.
V. Uso del Soberano para cada particular.
VI. Uso del poder para castigar los delitos.
VII. Las fuerzas deben ser proporcionadas, al uso
- del gobierno. . . . . . . . .
VIII, Obligacion de aquellos que tienen parte en
la autoridad del Soberano.

Como las fuerzas sonnecesarias para ha- ...". .


Tom. II. o
106 DEREcho Público.
fuerzas parala L L L , , ,,
33" cer que reyne la justicia sobre los que no se
sujetan á ella voluntariamente, tienen su uso en
todas las cosas en que debe tener el suyo la
misma justicia , y en donde ésta encuentra
- algunos obstáculos (a).

II.

,4%,,. Este uso de las fuerzas en un Estado para


#3% hacer reynar en él la justicia, se extiende ge
be reynar en neralmente á todo lo que mira el órden pú
todas las co- blico , el bien comun, y la administracion de
* la misma justicia entre los vasallos. Pues es
tas fuerzas se comunican desde el Soberano á
todo el cuerpo de quien es cabeza , y las dis
tribuye en todos los usos de este cuerpo y
de sus miembros. De suerte que como es la
fuerza de la justicia quien debe animar este
cuerpo y estos miembros, y quien hace co
mo la causa de su vida, la misma fuerza de
la justicia debe sentirse en todas las cosas, á
la manera que la vida del alma se hace sen
tir en, todo lo que anima (b).

III,

III. El primer lugar en quien reside la fuerza


%3% 3 de la autoridad del Soberano en su Estado, y
side en la per
;"; 5, desde donde debe extenderse á todo el cuer
berano. po, es su misma persona, en la qual deben bri
llar, y á quien deben cercar todas las seña
les y todo el aparato de la autoridad, de suer
te, que á la manera que en él tiene su orígen

* 3:3:***
b) Esto se sigue del articulo precedente.
LIBRo 1. TÍTULo iv. 1o.7
el ministerio de toda la dispensacion de la jus
ticia 5 la fuerza de la justicia tiene tambien allí
el suyo, y así el buen uso que la sabiduría
del Príncipe debe hacer de este poder, es el
fundamento de la pública tranquilidad (a).

IV,
IV.
Por este uso del poder del Soberano exer- Se comunica
ce él mismo sus principales funciones, y en-:
comienda las otras que no puede ó no debe % %.
exercer á aquellos que eleva á este ministe- ciales 6 Mi
rio Presidentes de sus Consejos , Gobernado-nistros.
res de las Provincias, Magistrados,y otros á
quienes hace partícipes de su autoridad, sea
para la administracion de la justicia, para la po
licía, ó para todas las demas diversas funcio
nes que miran al bien público. Por esto este
poder debe considerarse entre las manos de
estos Oficiales, y otros Ministros como el del
Príncipe que lo tiene de Dios (b).

V.

va a
Este poder del Soberano, y las funciones,%53%
que encomienda á sus Ministros, deben tener rano para ca
el efecto de hacer reynar la paz entre sus va- da Partir
sallos por el medio del reynado de la justicia
que les contenga á todos en el órden que
causa esta paz, poniendo á cada uno en es
tado de temer el poder de la justicia si es re

(a) Véase el pasage citado en el artículo 1º


Rex sapiens stabilimentum populi est. Sap 6. 26.
(b) Subjecti ergo estote omni humanae creaturae prop
ter Deum, sive Regi quasi praecellenti, sive ducibus
tanquam ab eo missis, 1. Petr. 2. 13.
O2
108 DEREcho PÚBLIco.

belde á ésta, y en la seguridad de tener su pro


teccion si le es fiel. Que es lo que hace que
cada particular que cumple con sus obligacio
nes deba tener el nismo uso de este poder,
que si tuviese en su mano el dispensarlo ó ad
nministrarlo, caso que le asista la misma justi
cia en sus solicitudes. Y en este uso del po
* der de que cada particular debe experimen
" tar la proteccion, es en lo que consiste la tran
quilidad pública (a).

VI, , , , , , ,,

VI. Como el uso de las fuerzas necesarias en

%% % un Estado para hacer reynar en él la justicia


%”, 3, no tiene siempre y en todas las cosas su efec
litos. to , de suerte, que el torrente de la iniqui
dad dexe de causar algunas injusticias á pe
sar de la vigilancia del Soberano y de sus
Ministros , y que comunmente aun aque
llos á quien él mismo ha confiado su auto
ridad convierten el uso de ésta contra la jus
... ticia 5 es una conseqüencia del ministerio del
, , , poder, que inmediatamente que se perturba la
paz y el órden que la justicia debe mante
ner, haga sentir ésta el peso de sus fuerzas
á los que no ha contenido el temor. Por es
to se repara por medio de las penas y su
plicios el desórden que ha turbado la paz,
sea contra los particulares que han sido re
beldes á la autoridad de la justicia , sujetándo
los á ella, ó castigando en los Ministros con

" (a) Seditunusquisque sub vite sua, et sub ficulnea


“sua : et non erat qui eos terreret 1. Machab. 14 12.
Et confirmavit omnes humiles populi sui, Ibid., 14.
/

J- LIBno I. TÍTULO IV. "i109


el naturaLusp,
lïlínabiitjlié‘ d; Jallíieclïo
hubiesen autoridad
(dd la5121hits?
qihitima Cï¡'
au
toridad (a).
..__ » . ¡e VII., ,_.-_ , \,._
. _ .1, 1
' -- -. f IX. 1- s5! 7-» VII.
"' , ’. y ' . ‘ e " L f‘
.-—5!%“?5°;-d—"* todas este»; V9ï4‘»‘ï°‘¿q“.° nelïnisïfpïïaï
de las fuerzas ‘para todp langue mira á las Porcmadas
cosas dentro dei Estado , exige que sean tales ai uso del go
que ‘puedan sernsuficientgeapara autorizar el 516m0
gobierno , imprimir en el espiritu.de todos sus
vasallos él respeto y la obedienciaualSoberaï
no , y á los .‘:que-ï.exercen:<.surauroridsrdz. inspi
tando a» los buenos laï.copnfianzaeent_ la prot
teccíon de la justicia, y a los orales el 'rer—
xor de las penas (b). ' '

VIIL v 2.. .
s‘ . .. . . .-,'\.-— ,. s’ ' i u‘ ¡.' " '
.._, l 4 V , - ‘u. , . ‘x-Üldrï «h. ¡I oblígacionde

Todos estos diversos usos- de la autoridad aquellos que


en un Estado, piden la aplicacion delSobe- tiene“ Parte
rano, y la fidelidad de sus Ministros en to- Ezdlaeïïggg:
‘das las funciones que les estan encomendadas tam"
para iadministrarlarsegun. laniecesitdad. Y esta
fidelidad es una de» las obligaciones ‘de estos
‘Ministros; que se explicará en ‘su lugar (c).’"l

.1 -. '.\'\

.4‘ , 1 ‘vw. Hi ¡mu!


Rïïñixï. i’. "A i ‘f n‘. ‘ 735" ‘n’ ÏÏ
(a) Si malum fecerís, time ., inon enim sine caursa
gladium portar; Dei enim minister est: víndex’ in
iram ei qui malum agit.. Rom. 13,14. > _ .. A
Ad vindictam nialefactorum, i,‘ Par, 9,34, 2' ‘¿e
g Pgiricipes non“ suntwtiinori boni _otijeris_,_¿eci¿9qali.
is-autern’ non timerepotestateir-i, bonumirfac ,'et ‘a
bebis laudem ex illa. Dei enim ‘ministei estitibi ‘in bg
liiurrí‘. Romflg. 3. " -' ‘x —-\ Si Í \ ‘,
(c) Véase el título 142° del librofagfl. l.\
\,/
11 o DERECHO Público.

SECCION SEGUNDA. "

Dél uso de las fuerzas para fuera de


un Estado, de la Policía Militar y de
las obligaciones de aquellos que estan
en el servicio.

-- “ S U M A R I O S.

I. Uso de las fuerzas para fuera del Estado.


II. En qué consisten estas fuerzas.
III. Diferentes usos de las fuerzas, segun las di
-. versas ocasiones que ocurran.
IV. Necesidad de la policía militar.
V. Primera regla de la policía militar, obedien
dia al Xefe.
VI. La desobediencia se castiga aunque haya te
nido feliz acontecimiento.
VII. Tres partes de la conducta de un Gene
ral.
VIII. Primera parte de esta conducta, atencion
al suceso de las empresas, y á preve
nir las de los enemigos.
IX. Segunda parte, cuidado del buen estado de
las tropas.
X. Tercera parte , cuidar de hacer prevenir
todos los aprestos de la guerra.
XI Obligacion de los Oficiales, y Subalternos.
XII. Obligacion de los Soldados.
XIII. Crímenes y delitos de los Soldados.
XIV. Tiempo del servicio.
XV. Tres especies de licencias.
"XVI.Otros reglamentos arbitrarios para la poli
cía militar.
XVII. Los Militares deben abstenerse de todas
las violencias, y cohechos.
LIBRo I. TÍTULO: iv. III

· I. . .
T:
- El uso de las fuerzas que pertenecen á "de la
las cosas de fuera de un Estado, consiste en 5º, Pº
defenderle contra las empresas de los extran-% **
geros , previniéndolas ántes que sean execu-T"
tadas, y resistiendo las que no hayan sido pre
vistas (a). . . . . . . . . . . . . . . .

Esta necesidad de las fuerzas para preve-. En qué con


nir las empresas de los extrangeros, ó conte-%. *
nerlas , obliga á los que tienen el gobierno "
Soberano á dar providencias para la seguri
dad del Estado, no solamente por medio de
plazas fuertes y bien defendidas, sino tambien
por la facilidad de levantar prontamente tro
pas , ó tenerlas siempre sobre la armas, si hay
necesidad de semejante precaucion. Y esto de
pende de la prudencia de los que gobiernan,
que deben tomar las medidas necesarias para
no obligar á sus vecinos á desconfiar de su
parte, y tomar las armas ocasionando guer
ras, y para no descuidarse tampoco, en pre
venir las empresas de los enemigos que po
drian causar alguna sorpresa (b).

(a) Véase el artículo 2.º de la seccion 2.º del tí


tulo 2.º
(a) Constituit (Josapha) militum numerus in cunctis
urbibus Juda quae erant vallatae muris; praesidiaque
disposuit in terra Juda, et in civitatibus Efraim. 2.
Paralip. 17. 2.
Et multa opera paravitin urbibus, Juda viri quoque
bellatores, et robusti erant in Jerusalem, quorum is
te numerus perdomus atque familias singulorum e in
III.
-----
IT
"Diferentes - De esta misma prudencia de los que go
usos delastil-biernan depende, tambiene el uso de las fuer
erzas segun las
zas declarada ya la guerra. Porque segun las
diversas ocar
siones causas de la guerra, los actos de hostilidad
de los enemigos, las violencias, las inhuma
nidades, y los otros medios de que por su
parte se valgan en el uso de sus fuerzas, se
puede usar tambien de diferentes maneras de
defenderse, ó de acometer con mas ó ménos
moderacion. Por esto quando se acaba de for
mar un sitio no se comicnza por los ataques
violentos, y por un asalto, sino que se re
quiere al que manda la plaza sitiada, pa
ra que la entregue, y si lo rehusa se forman
los ataques, y si se llegase á estado de alguna
capitulacion , se deberá de usar de condicio
nes mas jó. menos duras, segun la necesidad
que de estas tengan los sitiados en virtud de
su situacion y su conducta (a). ro

Juda Principes exercitus, Ednas dux et cum eo ro


bustissimi viri trecentamilia, &c. 13, y 14. ibíd. 1:2
Erat autem bellum potens adversum Philistaeos
omnibus diebus Saul. Nam quemcumque viderat Saul
virum fortem, et aptum ad praelium, sociabat eum sibi,

(a) Si quando accesseris ad expugnandam civitatem,


ofieres eí primum pacem. Sir receperit, et aperuerit
tibi portas, cunctus populus qui in ea est, salvabitur
et serviet tibir subtributo: Sin autem foedus inire no
luerit, et coeperit contra te bellum , oppugnabis eam.
Cumque tradiderit Dominus Deus illam in manu tua,
percuties omne quod in ea generis masculini est, in
oregladii, Deut. 2o. v. No. 11.12.113. Un of
LIBRo 1. TÍTULO Iv.
II 3

IV,

... Como Necesidad de


el uso de las fuerzas no es sola
policía mi
mente necesario en tiempo de guerra , sino litar. .
que puede serlo tambien en tiempo de paz,
sea para las guarniciones ó para otras tropas
que se necesiten, la polícia militar es tambien
necesaria en uno y otro de estos dos tiem
pos. Y esta policía consiste primeramente en
algunas reglas generales y comunes en todas
partes, que miran las obligaciones de los Sol
dados,y de los oficiales; y en segundo lugar,
en los reglamentos particulares que se diver
sifican segun el tiempo, los lugares , y las
necesidades. Se explicarán estas reglas gene
rales y comunes en los artículos, que se si
guen, y por lo tocante á los reglamentos
particulares, ni seria posible, ni útil hacer aquí
una coleccion, supuesto que existen los que
se han hecho hasta el dia en las ordenanzas,
cdictos, y reglamentos de esta materia (a).

y,
La primera de todas las reglas de la po Primera regla
de la policía
licía militar comun á los Oficiales y Soldados, militar, obe
es la obligacion de la obediencia á las órde diencia al Xe
nes que deben executar. Por esto el Gene fe.
ral de un Exército debe esta obediencia á las
órdenes del Soberano, y los otros Oficiales
la deben al General, y á los que mandando
baxo las órdenes de éste son superiores su
yos, y todos los Oficiales la deben á los que

(a) Véanse los artículos siguientes.


Tom. II, p. 1
114 DERECHO público.
tienen derecho de mandarles. Porque sin esta
obediencia el uso de las fuerzas seria inútil,
y en lugar de estar unidas para el fin único
del servicio del Soberano, se dividirian por
los fines particulares de los que por su des
obediencia las convirtiesen á otros usos (a).
Por esto la desobediencia tanto de los Sol
dados como de los Oficiales es justamente re
primida por las penas que los reglamentos
particulares hayan establecido , y aun por la
de la vida si sus conseqüencias lo exigieren (b).

La desobe, «... Es de tanta consideracion la desobediencia


diencia” en la policía militar, que aun el mismo su

%, % ceso por feliz que sea no puede justificarla


313, aconteci, ni excusarla. Pero aunque aquel que desobe
miento. dece haya tomado en efecto el mejor parti
do, y haya evitado ó prevenido los incon
venientes que se hubieran seguido de la obe
diencia, ó causado algunas ventajas que so
lo se pudieran esperar de aquel , su deso
---- bediencia no por esto dexa de merecer el cas
tigo que le es debido , y aun la pena de la
vida segun la calidad del hecho y las circuns
tancias. Porque todo el bien que el suceso
de una desobediencia pudiese causar no po
dria igualar los infinitos males que se segui
rían de la falta del castigo de este trastorno
del órden. Y la libertad que se persuadirian
tener para desobedecer todos los que espera
sen un mayor bien de sus miras, y de sus
-

* (t) véase la seccion 2. del título 1.


a) Véase el artículo que se sigue.
LIBRo 1. TíTULO Iv: 1 15
designios introduciria por todas partés la con
fusion y un desórden que arruinaria toda la
policía militar, y que destruiria la union en
que consiste el uso de las fuerzas (a).

VII.

puede ponerse por segunda regla de la res.


policía militar la atencion del General á todo la , conducta
io que mira la execucion de las órdenes del ººººº
Soberano para la guerra, cuyo mando le ha
conferido. Que es lo que comprehende tres
diferentes partes de su conducta y abrazan
la relacion por menor de esta, y de donde de
pende el buen uso de las fuerzas que estan
en sus manos (b), como se verá por los artículos
que se siguen.

· La primera parte de la conducta del Ge- L. VIII.


rimera parte
neral es la atencion á descubrir los designios %
de los enemigos, á formar los suyos segun dre".
lo pidan las circunstancias, y á ocultarlos has- cion al suce
ta que la execucion le obligue á hacer cono-:*:
cer, ó sus designios ó lo que sea necesario #};".
hacer para llegar á estos, evitando que los de los Ene
movimientos que deben conducirle á dichos migos.
designios, los hagan manifiestos. Y esta aten
cion comprehende el cuidado de observar y
estudiar la positura, los movimientos, el mo

(a) In bello qui rem á duce prohibitam fecit, aut


mandata non serbabit, capite punitur, etiamsi res bene
gesserit. l. 3. S. 15.jff de re milit.
Non facietis ibi, quae nos hic faciemus hodie, sin
guli quod sibi rectum videtur. Deut. 12.8.
(b) Véanse, los artículos que siguen.
116 DERECHo público.

do de obrar de los enemigos, y de Ordenár


destacamentos para reconocer su situacion, su
número, sus fuerzas, el uso de buenos es
pías, para descubrir por este medio lo que
pueden hacer, y las otras maneras de descu
brir sus intenciones y sus empresas, si hay
que temerlas, á fin de providenciar los medios
de prevenirlas ó de resistirlas 5 la aplica
cion á tomar las medidas proporcionadas al
estado de sus fuerzas, y á las ventajas que
pueden esperarse sobre las que tienen los
enemigos, sea para dar una batalla, óformar
un sitio ó para otras empresas, determinán
dose á esto por una prudente deliberacion con
su consejo, y segun las órdenes del Príncipe,
la moderacion en los sucesos felices, y el cui
dado en estos de conservar las ventajas y pre
venir el desórden 5 una firmeza que en los su
cesos adversos conserve la presencia de espí
ritu para disminuir ó reparar las pérdidas, res
tablecer lo que puede conservarse, reunir las
tropas y animarlas, mandar una retirada sin
turbacion, sin alboroto, y con todo el órden
que sea posible, y obrar en fin en todas las
ocasiones con una prudencia y un valor que
corresponda á las necesidades presentes, y que
inspire á los Oficiales y Soldados un deseo ar
diente de cumplir de su parte todas sus obli
gaciones (a).

(a) Qui praeest in solicitudine. Rom. 12.8.


Aunque este pasage no habla particularmente de
las obligaciones de los que mandan las armas, las obli
gaciones de éstos se comprehenden en este precepto,
porque generalmente todo aquel á quien se encarga un
gobierno, un mando ú otro ministerio público, está obli
gado á cumplir atentamente sus funciones,
LIBRo 1. TÍTULO IV.
117

IX.
IX.
La segunda parte de la conducta del Ge Segunda par
te cuidado
neral mira el buen órden y el buen estado de del buen esta
todas las tropas que tiene baxo su mando que do de las tro
es lo que comprehende la exáctitud en hacer pas.
observar y guardar él mismo los reglamen
tos, y en hacerlos nuevos segun la necesi
dad (a), la aplicacion á conocer por sí mismo
todo lo posible los cuerpos que manda el
estado de cada uno, si el número de Oficia
les ó Soldados está completo para reempla
zarlo quanto se pueda : el cuidado de saber
si todos los Soldados tienen sus armas en
buen estado, y castigar los que falten en es
to (b): el discernimiento del carácter de cada
uno de los Oficiales, y de los que se distin
guen por su nacimiento, por sus servicios, por
su conducta, por el valor y por la experien
cia : la distincion de los Regimientos, de las
compañías, y de los otros cuerpos segun sean

* (a) Officium regentis exercitum, non tantum in danda


sed etiam sin observanda disciplina consistit: Paternus
quoque scripsit, debere eum qui se meminerit armato
praeesse, parcissime commeatum dare. Equum militarem
extra provinciam duci non permittere. Ad opus privatum,
piscatum, venatum, militem, non mittere. Nam in disci
plina Augusti ita cavetur: &z si scio, fabrilibus operibus
exerceri milites non esse alienum, vereor tamen, si quic
quam permisero quod in usum meum aut tuum fiat, ne
modus in ea re non adhibeatur, qui mihi sit tolerandus.
L. 12. f. de re milit. "
(b) Arma non sine flagitio amittuntur. L. 2. S. ult.f.
de cap. &, pos. lim. rev. . . . . .
Miles qui in bello arma amisit vel alienavit, capite
118 . DERECHO público.
mas fuertes ó mas débiles, y mas ó ménos
aguerridos, á fin de arreglar por todas estas
consideraciones la eleccion de los cuerpos ó
de los sugetos que sean mas propios para
las diferentes expediciones 5 la exáctitud en
contener los Soldados en el campamento, ó en
sus puestos , de hacer las revistas para obli
gar á los Oficiales y Soldados al cumplimien
to de sus obligaciones, y precisarles que ha
gan los exercicios 5 la visita de los cuerpos de
guardias y centinelas, la custodia de las llaves
que deben estar en sus manos (a), la destre
za en hacerse amar, y temer tanto por los
Oficiales como por los Soldados, y en mez
clar en sus órdenes la dulzura con la autori
dad, y los diversos temperamentos necesarios
segun la calidad de las órdenes y de las per
sonas á quien encomiende su execucion : la
prudencia en no arriesgar las tropas ó parte de
estas, ni un solo Soldado sin mucha necesidad:
la exáctitud en procurar que se haga justicia,
y que se observe la policía, en el Exército:
una prudente severidad para castigar los de
litos, como de los que abandonan sus puestos,
de los desertores que pueden ser castigados
diferentemente segun la calidad de la deser
cion , y las circunstancias (b), de los que le

(a) Oficium Tribunorum est, vel eorum qui exercitui.


praesunt, milites in castris continére, ad exercitationem
producere, claves portarum suscipere, vigilias interdum y
circumire. L. 12. S. 2. fF. de re milit. . . .
(b) Non omnes desertores similiter puniendi sunt : sed
habetur, &z ordinis, &z stipendiorum ratio, gradus mi
litiae , vel loci muneris deserti, & ante actae vitae, seda.
& numerus, si solus vel cum altero, vel cum pluribus
deseruit, aliquodve crimen desertioni, adjunxerit... Item -
mimo r.‘ TÍTULO rv. I 19
resisrcnwy violan e'l’respeto debido á su per
sona (a), y: de los Éinfracrores: sea- de .los reH
glamentos generalem-o de las órdenes parti
culares pertenecientes á estos (b), la aplicacion
á reprimir los cohechos, y las violencias que.
los Oficiales ó. Soldados exerzan con orras
personas (o) , y á prevenir y sosegar las pen
- ' . t
u

temporis quo in desertione fuerit , ¿z eorum quæ gesta


postea fuerint , sed ¿z si fuerit ultro reversus non cum
necessitudinea non erit ejusdem fortis. Qui in pace de:
seruitp eques gradu pellenius_est, pedes militiam mu
tar; in bello idem admissumtcapite puniendum est. L. 5.
D. l. S. l. de re milít. '
Si præsidis vel cujus vis præposita ab excubatione
quis desistat, peccatum desertionis subibit. L..g. S. 6.‘ eod.
Qui excubias palatii deseruit , capite punitur. L, -‘
10. eod.
v (a) Quiautem
Augetur manus petulantiæ
intulit praeposito,
crimen capite puniendus
dignitate est“; r
præpositi

Contumaria omnis adversus ducem vel pra'esidem,rmiliJ


tis , capite punienda est. L. 6. S. I. ea 2. f. de re milib
lrreverens miles non tantum á tribuno 5 vel cen:
turionesed etiam a principali coercendus est.‘Narn eump
qui centurioni castigare se volenti restiterit , veteres no}
taverunt. Si Vitern tenuit, militiam mutat; si ex in’du‘s'a
. tria fregerit , vel manum centurioni intulit ', capiteïpúh
’niuntur. L. r 3. 5. 4. cod. ' - i '
(1;) Delicta secundum suæ auctoritatis modum jcastigae
re. L. 12.5. 2. cod. t .1. w _
(c) Decem librarum auri mulcta ferietur quisquis admií
nistrator , rogaror , apparitorvé ullus , militans scilicer,
vel iter agens ,- ullo in— loco aliquid ab hospite postula.
verit. L. 5. C. demetat 8 epídem. J
Ne quis comitum vel tribunorum , aut præposuog
rum, aut militum nomine, salgami gratia culcitrasz lig
neum, oleum a suis extorqueatz- hospitibus ,- sednec vio
lentibus hospitibus , in prædictis speciebus aliquid aufe
rat g sed sint provincialis nostri ab hac præbitione securi:
comitibus , tribunis, vel cerré præpositis militibusque gravi
vexationi subjacemibus. Laun. cale {algqmm bos-p n‘. p.
dencias y tumultos, y especialmente aquellos
á que hayan de seguirse las sediciones (a): la
familiaridad para recibir las quejas y hacer
justicia á los que se quexan (b), el cuidado de
los enfermos y de los heridos (c): la prudencia
en reconocer, y particularmente recompensar
quanto le sea posible los servicios distingui
dos que lo merezcan, y finalmente la aten

tener las tropas en un buen estado, y tener


las prontas á todos los servicios á que sus ór
denes puedan dirigirse.

X.
y.
Tercera parte La tercera parte de esta conducta del Ge
%"% neral comprehende todo el resto de sus fun
%, "% ciones que consisten en juntar al buen estado
aprestos de la y á la buena disposicion de las tropas el arte
Gra de colocarlas en puestos ventajosos , de ha
cerlas permanecer en ellos, de unir á las fuer
zas de los hombres todos los demas socorros

necesarios, la artillería, y todo el apresto que


la calidad de la guerra por tierra ó por mar,
las diferentes expediciones necesiten , sea
para defenderse ó para acometer, para formar
un sitio, ó para qualesquiera otra empresa ú
órdenes que hayan de executarse. Y esto com

(a) Si quis commilitonem vulneravit, si quidem lapi


de, militia rejicitur; si gladio capitale admitit. L. 6. S. 6.
ff de re milit.
Qui seditionem atrocem militum concitavit capite
punitur. L. 3. $ 19 eod. L
a) Querelas commilitonum audire. L., 12. S. 2. eod.
3º:
Véase la ley citada en el artículo que se sigue
prehende la conducta de escoger un terreno
ventajoso para un campamento, de fortificar
le, de defender sus entradas, de apostar cuer
pos de guardia y centinelas, de ordenar los
destacamentos, de hacer provision de víve
res y procurar transportarlos con seguridad,
de tomar conocimiento de la cantidad y ca
lidad de los granos , del pan de municion y
de su peso (a), y de todo lo que debe ser
vir para la subsistencia de las tropas, y de los
forrages para los caballos: de cuidar de las
provisiones de todo lo que sea necesario se
gun las empresas, como es facilitar los pasos
de los rios y de los caminos dificultosos : de
hacer que se dé parte por los Oficiales em
pleados en todos estos diferentes usos del es
tado de las cosas que dependen de sus fun
ciones, y conocer por sí mismo su constitu
cion quanto le sea posible, ó encomendar á
sugetos de confianza todo aquello que no pue
de visitar por sís y finalmente, estudiar y pro
curar todo lo que pueda aumentar las fuer
zas, y contribuirá el buen uso que debe ha
cerse de estas.

(a) Frumentationibus commilitonum interesse , fru


mentum probare, mensorum fraudem coercere. L. 12.
$. 2. Jff de re milit.
Por el buen uso de estos reglamentos pueden sub
sistir las Tropas en el natural estado que deben tener.
Véanse los textos citados en el artículo precedente.
Surrexit Josue & omnis exercitus bellatorum cum
eo , ut ascenderent in Hai: & electa trigintamilia viro
rum fortium misit nocte, praecepitque eis dicens : po
nite insidias post civitatem : nec longius recedatis, &
eritis omnes parati. Ego autem & reliqua multitudo,
quae mecum est, ascendemus ex adverso contra urbem3
cumque exierint contra, nos, sicut ante fecimus, fugie
mus, & terga vertemus &c., josue 8. 3. . . . . . .
Tom. II. Q.
122 DEREcho público.

XI.

Obligacion
de los Oficia Las reglas de la policía militar que per
les subalter tenecen á los demas Oficiales que sirven ba
DOS, xo las órdenes del General se reducen á la
condicion de las del mismo General, segun
puedan convenirles á proporcion de sus fun
ciones, y á una observancia exácta y fiel de
los reglamentos de sus empleos y de las ór
denes particulares de cada uno de estos (a).

XII.
XII
obligacionde
los Soldados. Por lo que toca á los Soldados en parti
cular la policía militar les obliga á la aplica
cion á el servicio que pide su alistamiento. Y
comprehende el respeto y la obediencia á los
Oficiales (b), junto con la inclinacion á sus
personas (c), segun las ocasiones en que pue
dan hacerles algun servicio, y particularmen
te para defenderles de algun peligro 5 la fide
lidad á todo lo que pertenezca á la exácta
y pronta execucion de sus órdenes, sea para una
marcha, para una retirada, para un campa
mento , para un sitio , para un ataque, para
una batalla, para estar apostados, ya de guar
dia, ya de centinela, ó para qualesquiera otra

a) Véanse los artículos precedentes.


b) Véase el artículo 5.
(c) Qui praepositum suum protegere noluerunt, vel
deseruerunt, occiso eo , capite puniantur. L. 3.f., de re
milit. S. ult.
Qui praepositum suum non protexit, cum posset, in
pari causa factori habendus est. Si resistere non potuit,
parcendum ei. L. 6. $. 8. eod,
Lrnno r'. rfruLo rv. r._ z 3
hmcion del servicio en que deban portarse
sin resistencia , sin negligencia, sin demora (a);
el cuidar cada uno de sus armas , de sus ves
tidos y de sus caballos los quc deben tener— . 1
los (b): la aplicacion continua á el servicio que '
¡amas pueden desamparar ni interrumpir sin
licencia, y el cuidado de restituírse á e'l des
pues de acabada ésta, sino tienen alguna ex
cusa justa (c): el preferir sus funciones en el
servicio á sus negocios particulares , si no tie
nen díspensa de los Oficiales (d) : y finalmente,
la observancia exacta de los reglamentos y
órdenes que les pertenecen en particular. hasta
exponer sus vidas si lo exigiere así la ocasion.

(a) Omne delictum est militis quod aliter quam disci


plina communis exigir, eommittitur; veluti segnitiæ cri
men, vel conrumaciae, vel desidia. L. 6. de re milit.
(b) Arma non sine flagitio amittuntur. L. 2. s alt. de .
cap. s part. rev.
Miles qui in bello arma amisit vel alienavit, capite
punitur; humane militiam mutat. L. 3. g. 13. de re milit.
(c) Si ad diem commeatus, quis non veniat , perinde
in eum statuendum est , ac si emansisset vel deseruisset
pro numero temporis; facta prius copia dicendi, num
forte casibus quibusdam detentus sit , propter quos ve—_
nia dignus videatur. D. l. 3. S. 7. .y
(d) Milites qui á. republica armantur, 81 aluntur solis
debent utilitatibus puhlác'huoccupari, nec agrorum cultui,
¿z custodia: animantium vel mercimoniorum quzstui, sed
propriæ muniis insudare militiæ. L. l s. C. de re milir.
Militares viros, civiles curas arripere prohibemua,
aut si aliquam hujusmodi solicitudinem forte susceperint,
at militia statim, ¿z privilegiis omnibus denudari decet-g
nimus , formidantibus his motum nostræ serenitatis, qui
temeritate saluberrimus statutis obviam ire tentaverint
La li folc

Q2
DERECHO púBLICO.

XIII.
Crimenes y de Todas estas diferentes reglas de policía mi
litos de
soldados. * litar para los Soldados son de tal suerte esen
ciales, que todo lo que se oponga á alguna
de ellas, aun de las mas mínimas, debe cas
tigarse con penas proporcionadas á los delitos
y defectos segun la calidad de los hechos
y circunstancias. Por esto un Soldado trans
fuga, y que pasa al servicio de los enemigos,
siendo cogido es castigado con la pena de
muerte (a). Por lo misno un desertor en tiem
po de guerra es castigado con el último su
plicio tanto por la calidad del delito como por
sus conseqüencias (b): y la desercion en otro
tiempo se castiga tambien segun sus conse
qüencias: pero la desercion de una funcion
particular, como de la guardia de algun pues
to, de alguna centinela, ó de otras semejantes,
merece un castigo correspondiente á las circuns
tancias y reglamentos particulares que haya es
tablecido alguna providencia sobre este parti
cular (). Y así todo lo que hiere el respeto

(a) Is qui ad hostem confugit, & redit, torquebitur,


ad bestiasque vel in furcam damnabitur: quamvis mili
tes nihil eorum patiantur. Et is qui volens transfugere

re milit.
" (b) Qui in pace deseruit, éñes, pellendus est: pedes
militiam mutat. In bello idem admissum capite punien
-dum est. L. 5. S. 1.f., de re milit.
- (c) Qui stationis munus reliquit plusquam emansor
est, itaque pro modo delicti, aut castigatur aut: gra
du militiae dejicitur. L. "3. S. 5. eod. -" ”.
* Si praesidis vel cujusvis praepositi ab excubatione
quis desistat, peccatum desertionis subbit. D. J. S. 6.
LIBRO r. TÍTULO Iv. us
debido á los Oficiales , sea por algun gesto
ó palabra insolente ó_de.otra suerte, y toda
desobediencia son otros tantos delitos contra
la disciplina militar que merecen castigos pro- ’ '
porcionados á la desobediencia , á la insolen
cia y á el atentado (a). Y las ausencias sin li
cencia, la demora acabado el tiempo de la
licencia sin justas causas;- merecen igualmente
sus castigos (b) : las pendencias,,m0tines , negli:
gencias , faltas de cuidado, pérdida de las
armas y otros defectos , crímenes y delitos
contra los reglamentos son castigados con las
penas que csran en uso (c); y se castiga tam
bien la huida de un Soldado en ocasion que
pueda servir de mal exemplo y oponerse al
cumplimiento de su obligacion (d).

(a) Irreverens miles non tantum á ttibuno vel centu


rione , sed etiam a principali coercendus est. Nam cum:
qui centurioni , castigue se volenti resisterit , veteres
notaverunt. Si vitem tenuit militiam mutat. Si ex indus
tria fregit, vel manum centurioni intulit capite punitur.
L. 13. 5. 4. cod. ' ‘ '
(b) Qui commeatus spatium excessit , emansoris vel
desertoris loco habendus est. Habetur tamen ratio dieh
rum quibus tardius reversus est: item temporis naviga—
tionis vel itineris zdz si se probet valetudine impeditum,
vel á latronibus detentum, similive casu moram passusst
dum non tardius a loco profectum se probet, quam ul
ocurrere posset, intra commeatum , restituendus est. L»
14. cod. V
sci Véanse los artículos precedentes.
d) Qui in acie prior fugam feci-t spectantibus militi
bus propter exemplum capite puniendus est. L. 6.5. 3.aod.
' Arma alienasse grave crimen est, ¿z ea culpa de-.
sertioni exæqualur , utique si tota alienabit: sed ea si
partem eorum , nisi quod interest. Nam si tibiale vel;
humerale alienabit 2,. castigari verberibus debet. Si vero
loricam , scutum , galeam , gladium desertori similis esta
126 Derecho público.

XIV,
XIV
Pº del Los alistamientos de los Oficiales y Sol
* dados duran todo el tiempo que estan obli
gados á servir, y solo se acaban por una li.
cencia, ó general si las tropas son suprimi
das ó despedidas, ó particular ó por quales
quiera otra causa (a).

XV.

XV.
Tres especies Las licencias particulares son de tres ma
de licencias, neras segun las tres diversas especies de cau
sas. Porque un Soldado puede ser despedido
pasado el tiempo del servicio, por el qual
habia sido alistado, ó porque alguna enfer
medad ú otras causas le dispensen del servi
cio, ó por algun crímen ó delito mediante
el qual merezca ser excluido ó echado fue
ra de las tropas (b).

Tironi in hoc crimine facilius parcetur. Armorumque


custodi plerumque ea culpa imputatur, si arma militi
commisit non suo tempore. L. 14. S. - 1. eod.
Por el derecho Romano los delitos de los Solda
dos se castigaban diferentemente. Poenae militum hujus
cemodi sunt, castigatio, pecunaria mulcta, munerum
indictio, militiae mutatio , gradus dejectío, ignominiosa
missio. Nam in metallum , aut in opus metalli non dae
buntur, nec torquentur. L. 3. S. I. eod.
(a) Véase el artículo que se sigue.
(b) Misionum generales causae sunt tres : honesta,
causaria, ignominiosa. Honesta est quae tempore militiae
impleto datur. Causaria, cum quis vitio animi, vel cor
poris minus idoneus militiae renuntiatur. Ignominiosa cau
sa est cum quis propter delictum Sacramento solvitur.
L. 13. S. 3. f. de re milit.
1IBRo 1. TíruLo iv. 127

XVI.
XVI.
Otros regla
Ademas de estas reglas de la policía mi mentos arbi
litar que acaban de explicarse hay otros re trarios para la
glamentos particulares y arbitrarios que son policía mili
tar,
diferentes en diversos lugares, y que en un
mismo estado se mudan ordinariamente segun
sea necesario por la experiencia ú otras cau
sas. Pues se ve que se nudan las ordenanzas
para el servicio, para la artillería y para las
, provisiones de víveres y forrages, y estos re
glamentos obligan á todos aquellos á quienes
se dirigen á observarlos, y los Oficiales estan
obligados á cumplirlos segun lo hayan esta
blecido las órdenes del Príncipe (a).(*)

XVII.
yx VII,
Es preciso añadir á todas estas obligacio Las gentes de
guerra deben
nes de los Oficiales de guerra, y de los Sol abstenerse de
dados la del buen uso de las fuerzas que tie todas las vio
nen en sus manos, y de emplearlas solamen lencias y co
hecho.

Habia una grande diferencia entre estas especies de


licencias, porque los que habian dexado el servicio mis
avione honesta, gozaban los privilegios de los Veteranos.
Si solemnibus stipendis, & honesté Sacramento so
lutus est, licet super hujusmodi re instrumenta (ut dicis)
facta perdita sint, tamem si aliis evidentibus probatio
nibus veritas ostendi potest, veteranorum privilegia etiam
usurpare te posse dubium non est. L. 7. C. de fide ins
1977, – - - . .. . .
(a) Hay en las ordenanzas un gran número de re
glamentos para la policía militar, y algunos de los mis
mos que se han explicado en esta seccion.
(*) En España hay muchos que pueden verse en la co
leccion de ordenanzas militares.
128 pERECHO público.

te en la execucion de las órdenes que han


recibido , absteniéndose de toda violencia y
de toda opresion, y contentándose con lo que
les haya sido ordenado por el Príncipe (a).

(3333-33-33-33-GGGGGGGGGG(3')

TÍTULO QUINTO.

De la Real Hacienda, y de las fun

ciones y obligaciones de los que exer

cen comisiones ó empleos en su


recaudacion.

ow Supuesto que el estado forma un cuer

%3%po de que cada particular es mismo, y que


%”" todos los miembros de un cuerpo deben exer
cer sus funciones para que el cuerpo pueda
subsistir en el buen órden que necesita el bien
comun: es igualmente necesario y justo, que
todos los que componen un estado, debien
do mirar el bien de éste como el suyo pro
pio, miren asimismo como su propia obligacion
todo lo que exige de su conducta este bien
comun, y cumplan sus deberes y sus obliga
ciones para con el público, no por el mie
do de las penas que merecen los que faltan
á este cumplimiento, sino persuadidos que así

(a) Neminem concutiatis , neque calumniam faciatis,


& contenti estote stipendis vestris. Luc. 3. 14.
Omne delictum est militis quod aliter quam disci
plina communis exigit committitur; veluti segnitiae cri
men, vel contumatiae ,vel desidiae. L. 6.f., de re milit.
lo dicta la razon y la conciencia como se ha
dicho en otro lugar (a).
Esta verdad que mira en general todas las
especies de obligaciones para con el público,
comprchende en particular la obligacion que
tienen todos los que componen un estado de
contribuir con los gastos que el bien comun
hace necesarios, sea para que subsista el debido
órden ó para defenderle de sus enemigos pues
sin este socorro, seria preciso que el estado
pereciese por las injusticias, violencias, divi
siones y sediciones, y que estuviese expues
to al pillage de sus vecinos , á quienes los
desórdenes y el defecto del socorro de cau
dales públicos, proporcionaria ocasiones de in
vadirlo.

Los gastos de un estado son de muchas D, ,


manerass hay algunos extraordinarios en tiem- pecies de gas
po de guerra , y los hay que son siempre ne-to de un es
cesarios como "los de la casa del Soberano, *
los que se necesitan para mantener las plazas
fuertes , las guarniciones y otras tropas que
debe haber en tiempo de paz , los sueldos
de los Oficiales, Ministros y de todos los que
tienen salarios públicos, los de las embajadas,
los necesarios para mantener los puentes, las
navegaciones, los rios, los caminos reales y
otros muchos. .
Para todos estos gastos del estado que Dos es,
pueden ser mayores ó menores segun los tiem- de fondos pa

pos hay dos especies de fondos. El de las ren-3


tas que se sacan de diversas especies de con-%2%%
tribuciones mayores ó menores segun se au- del Paz;

menten ó disminuyan los gastos, que propia-:

" (a) Véase el artículo 3. de la seccion 2. del título 1.


Tom. II. a
13o DEREcho público,
mente se llama real hacienda, de quc se tra»
tará en este título, y el de las rentas del do
minio ó Señorío del Príncipe que formará la
materia del título siguiente. " , ,
Las contribuciones para los gastos del Esta
eolo pueden exigirse sobre las personas que
le componen, y como soko puede sacarse de
las personas lo que puede salir de sus bie
mes, comprehendiendo baxo esta palabra bie
nes lo que cada uno tiene de qualesquiera
manera que lo haya adquirido, de estos bie
nes es de donde debe provenir todo el socor
ro de las rentas de un Estado : y así para ex
plicar las diversas providencias que se han to
mado para formar fondos de estas rentas, es
preciso distinguir primeramente las especies de
bienes que pueden contribuir para esto:y en
segundo lugar, considerar los diferentes cami
nos que se han adoptado para exigir á este fin
las contribuciones.
Todos los bienes pueden dividirse en dos
especies, la una de los inmuebles, compre
hendiendo baxo de esta especie las rentas asig
nadas sobre los fundos ó los juros de heredad,
las rentas que se pagan de los premios del
dinero, y los otros bienes que son de la nas
turaleza de los inmuebles conmo son los ofi
cios y otros muchos derechos 5 y la otra de
los muebles, y de los efectos que pueden trans
portarse, comprehendiendo baxo esta especie
el oro, la plata, las piedras preciosas, las mer
caderías de qualesquiera naturaleza, las deu
das en favor ó escrituras de obligacion, los
provechos de la industria, y qualesquiera otros
bienes que no sean inmuebles. .
Segun la distincion de estas dos especies
generales que comprehenden todas las especies
LIBRo 1. TÍTULov. 131
de bienes sin excepcion, podria haber tres ma
neras de sacar de estos bienes los fondos, de
los gastos del Estado, ordinarios ó extraordina
rios. La primera exigiéndolos todos de los in
muebles: la segunda exigiéndolos solamente
de la otra especie de bienes: y la tercera exi
giéndolos de una y otra.
De estos tres modos de exigir los fondos
necesarios para un Estado los dos primeros
serian injustos. Porque las cargas del Estado
pertenecen á las personas, y debiendo cada
uno contribuir á estas cargas á proporcion de
- sus bienes, no habria razon alguna para gra
var mas la una especie de bienes que la otra,
y para hacer que todo el peso recayese sobre
los que tuviesen bienes de la especie que se
sujetase á pagarlas, libertando de ellas ente
ramente á los que los tuviesen de otra na

El tercer modo de exigir fondos para los


gastos del Estado de las dos especies de bie
nes es sin dificultad el mas justo y el mas
natural, pues comprehende todos los bienes
indistintamente, aun los que provienen de la
industrias y así ninguno se exceptua de esto,
sino aquellos que no teniendo bienes ni in
dustria alguna, sirven ellos mismos de carga
al Estado , que debe providenciar sobre su
subsistencia. Y á este tercer modo se redu
cen generalmente todas las especies de tri
butos, é imposiciones, subsidios, gavelas y
otros: no de manera que cada una de estas
especies de tributos se impongan sobre todas
las especies de bienes, sino que se imponen
diferentemente una sobre una especie, y otra
sobre otra; y así todas las personas, y to
132 DERECHo público.
dos los bienes contribuyen apagar las cargas,
á excepcion de las exénciones y privilegios que
se explicarán en la seccion séptima.
Tres especies Las imposiciones ó tasaciones que llana
de imposicio mos tallas, son las contribuciones de ciertas

sumas que se exigen cada año , de dos ma


neras diferentes, de las quales la primera es
tá en uso en la mayor parte de las provin
cias de este Reyno, y la segunda en algunas
otras. La primera es de las imposiciones ó
tasaciones personales, que se hacen sobre ca
da cabeza de familia á quien se impone su
carga propia segun sus bienes muebles, é im
muebles y su industria 5 y se llama talla per
sonal, porque se exige de cada persona de
las que son cabeza de familia por razon de
todos sus bienes indistintamente 5 y la segun
da que se llama talla real es una imposicion
de un tributo que se impone sobre cada he
redad á proporcion de su renta sin conside
racion á la persona del poseedor. Y en los
lugares en donde está en uso este tributo hay
otra imposicion ó tasacion personal de cada
cabeza de familia sobre sus bienes muebles,
y sobre su industria: y así al paso que en
las provincias en donde las tallas son perso
nales cada persona paga una sola contribucion
por todos sus bienes, y su industria, pagan
dos contribuciones los que tienen bienes in
muebles, y otros en las provincias en donde
estan en uso las tallas reales 5 pero cada uno
paga en todas partes tan solamente á propor
cion de lo que debe pagar por todos estos
bienes, y su industria ya sea por dos tasacio
nes ó por una sola.
- Estas imposiciones reales sobre los fundos
LIBRO 1. TÍTULov. 133
se usaban entre los Romanos (a), y de este
uso biene el de las tallas reales en algunas
provincias que se gobiernan por el derecho
CSCI10O.
Ademas de estas dos especies de imposi
ciones que se llaman tallas, sea reales sobre
los inmuebles, ó personales sobre las perso
nas, hay otras de diferentes especies que no
se exigen de los inmuebles , ni de las perso
nas por razon de sus bienes sino de eiertas
cosas transportables , como de la sal, del vi
no y de otros géneros, y mercaderías sin con
sideracion á las personas á quiencs pertene- .
cen. Estas imposiciones se llaman subsidios,
derechos de entradas , contratos foráneos, ga
velas, y con otros nombres distinguidos de
los pechos personales en que como los pechos
se imponen sobre las personas por razon de
sus bienes y de los provechos de su industria,
estas otras imposiciones se exigen de estas es
pecies sin consideracion á las personas á quienes
pertenecen. De aquí es, que la gavela se exi
ge sobre la sal que solo pasa al uso de los
particulares por medio del precio que el So
berano le impone , encomendando su comer
cio y distribucion á las personas que para esto
quiere emplear: y los subsidios, las entradas,
y los otros derechos se exigen sobre el vino,
y sobre los otros géneros comestibles y met
caderías que el Príncipe sujeta á esta contri
bucion, y se imponen á las entradas de estas

(a) Es, qui agrum in alia civitate haber, in ea civi


tate profiteri debet in qua ager est. Agri enim tributum,
in eam civitatem debet levare, in cujus territorio pos
134 DERECHO publico.
especies en los Puertos, en las Ciudades, quan
do pasan de una provincia á otra al tiempo de
su salida ó despacho, ó de otra suerte segun
su establecimiento (*).
Ademas de estas diferentes especies de im
posiciones, y otras semejantes hay tambien
en Francia el uso de los diezmos, que son
imposiciones ó subsidios sobre las rentas de
los Beneficios 5 porque las rentas de los bie
nes temporales de los beneficios deben con
tribuir al bien del Estado.
Otras especies Todas estas especies de tributos ó imposi
de rentas del ciones comprehenden la mayor parte de las
Soberano.
rentas reales destinadas para las diferentes car
gas del Estado. Pero ademas de estos fondos
hay otras rentas del Soberano, y otros mu
chos derechos como son las confiscaciones,
las multas pecunarias, las succesiones de los
Extrangeros que no estan naturalizados, las de
los bastardos , y de los que mueren sin dexar
heredero, el derecho de los bienes vacantes,
y las otras rentas casuales como son las que
el Rey saca de los empleos venales sea por
el derecho annual que deben pagar los titu
lares de los empleos para conservarlos á sus
succesores, ó por la reversion al Rey de
los empleos de los que mueren sin haber pa
gado este derecho. En medio de todas estas
especies de rentas del Príncipe, solo se tratará
en este título, como ya se ha indicado, de
las que se llaman propiamente real hacienda

(*) Estos derechos son conocidos en España con los


nombres de Derecho de Fiel medidor, que se paga del
vino, vinagre y aceyte, y los derechos de Aduana sobre
los géneros y mercaderías,
6 rentas reales. Y se explicará en el título si
guiente lo que mira ó pertenece al domi
nio ó Señorío del Rey, de los bienes vacan
tes, de las confiscaciones, y de las especies
de succesiones que se adquieren por el mis
mo Príncipes y nos ceñirénos en todas estas
materias á tratar de las reglas que tienen los
caractéres que se han señalado al fin del pre
facio de esta obra. Por esto el Lector no de
be esperar encontrar aquí la relacion por me
nor de todas las reglas que sobre estas ma
terias hay en las Leyes, y hay tambien al
gunas materias de que no se hará mencion en
adelante 5 como por exemplo de los derechos
casuales sobre los oficiós, de los diezmos y otros
explicados en las leyes de cada Estado. Porque
todos estos derechos y otros son de la misma
naturaleza que muchos de los que se explicarán:
y las mismas reglas comprehendidas en esta
obra se pueden aplicar á dichas materias: pues
la relacion por menor de todas ellas, y sus
reglas se hallan recopiladas en dichas Leyes.
Solo resta señalar el órden de la materia
de este título quinto que se ha dividido en
ocho secciones. La primera de la necesidad
de los caudales públicos y de sus especies:
la segunda de la imposicion de estos en ge
neral: la tercera de las tasaciones personales
sobre los particulares : la quarta de las impo
siciones particulares sobre los inmuebles: la
quinta de las imposiciones sobre géneros y
mercaderías : la sexta de la recaudacion de
todas las especies de caudales públicos: la sépti
ma de las exênciones de diversas especies de con
tribuciones:y la octava de las funciones y obli
gaciones de los que exercen algun empleo ó co
mision en la recaudacion de la Real Hacienda.
136 - DERECHo público.
No nos detendrémos á explicar aquí ni en
algun otro lugar de este título la conexion
que pueden tener los tributos que se usan en
tre nosotros con aquellos de que se trata en
los textos del derecho Romano que se cita
rán. Esta curiosidad inútil pasaria los límites
del designio de esta obra, y basta advertir al
Lector que no debe buscar tanto en estos tex
tos la conformidad de nuestros tributos con
aquellos, como la aplicacion de las reglas que
de ellos se sacan para nuestro uso.

w-w---------------------------------4-6.

De la necesidad de las contribucio

nes y de sus especies.

SU M. A. R. I. O S,

L., justicia de las imposiciones.


II. Obligacion de pagar los tributos.
III. Diversas especies de contribucionet.
IV. Solo el Soberano puede ordenarlas y arre
glarlas.
V. Gatos públicos para las necesidades de las Ciu
dades y otros lugares.
VI. Las contribuciones para estos gatos de las
Ciudades deben permitirse por el Seberano.

I.

13. La necesidad de los caudales públicos


imposiciones, para hacer subsistir el Estado en la paz, y en
la guerra pide las contribuciones de donde de
V

LIBRo 1. TÍTULO v. 137


ben sacarse estos caudales. De aquí es, que
el bien comun hace justa la imposicion y re
caudacion de los tributos que exigen las ne
cesidades del Estado (a). "

II.

Síguese de esta necesidad, y de esta justicia Obligacion de


de las contribuciones que todos aquellos á quie-Pr los tri
nes pertenecen estan obligados á satisfacerlas *
como una obligacion legítima, y que pueden
ser obligados á esto por los medios que las
Leyes y el uso han establecido (b).

L (a) Véase los artículos 23 y 24 de la seccion 2.º del


título 2 º . . . . .

(b) Redite quae sunt Caesaris, Caesari, & quae sunt Dei,
Deo. Matth. 22.21. Marc. 12., 17. Luc. 2o. 25.
Ideo necessitate subditi estote, non solum propter
iram, sed etiam propter conscientiam. Ideo enim, &z tri
buta praestatis: ministri enim Dei sunt: in hoc ipsum ser
vientes. Redite ergo omnibus debita : cui tributum, tri
butum: cui vectigal, vectigal: Rom. 13.5.
Respecto á que el pagamento de las contribucio
nes es una obligacion, y que esta obligacion es un efecto
de la necesidad de los socorros públicos para el bien
comun, y de la justicia que impone esta carga , puede
concluirse de aquí que esta obligacion es de conciencia.
Y como tal se manda en estos lugares del Evangelio, y
de San Pablo: de donde se sigue que no es permitido
defraudar estos derechos, y procurar que se pierdan;
porque ademas de hacerse injusticia al público, ó "ás
aquellos con quienes se comercia, por causa de estos
fraudes que muchos cometen, y para evitarlos son nece
sarias diversas precauciones de que se originan grandes
gastos; y estos fraudes son tambien injustos por el efecto
que causan de aumentar tambien otros que serian mu
cho menores, si cada uno fuese fiel á la obligacion de -

Tom. II, S
138 DERECHO PÚBLICO.

III.

Diversas es
pecies de con , Síguese asimismo que deben ser mayores
tribuciones. ó menores segun las necesidades, y que se
gun las diversas especies de bienes y comer
cios de cada Estado, se diferencian 5 y se exi
gen á proporcion de lo que las personas y
bienes puedan contribuir 5 á fin de que sien
do cada una moderada, los que las deben pa
gar tengan este alivio. Por esto estan en uso
las imposiciones sobre las personas por razon
de sus bienes, y de la utilidad que cada uno
puede conseguir de su industria , y esto es
lo que se llama talla personal. Por lo mismo
se impone sobre los fondos un tributo que se
llama pecho real. Y así se hacen diversas es
pecies de imposiciones sobre los géneros co
mestibles, como sobre la sal que se llama ga
vela , sobre el vino y sobre los otros géne
ros y mercaderías baxo del nombre de sub
sidios , derechos de entrada y otros impues
tos de diversas naturalezas. (a). "

El fraude á las contribuciones era tenido por un de


lito en el Derecho Romano. Fraudati vectigalis crimen.
L. 8, f de public. 8 vectig. "
(a) Munerum civilium quaedam sunt patrimonii alia
personarum. L. 1.f., de muner. & honor.
Sciendum est quaedam esse munera aut personae,
aut patrimoniorum. L. 6. S. 3. eod.
Aunque este texto pertenece á otras cargas que las
tallas ó pechos personales, pueden ser comprehendidas
en esta division, y tambien baxo del nombre de tributos
que se imponian en Roma por cabezas. La 3.f., de censib.
1, ; Divus Vespasianus Caesarienses. Colonos fecit, non
adjectout & juris Italiciessent, sed tributum his re
misit capitis. L. ult. $ 7. eod.
-
Libro1. TÍTULov. 139

IV.

Siendo destinadas para el bien público to-Solo el Sobe


Rnciones. A mercicion we we Al- “Pºor
das las contribuciones é imposicion que pueden %%
sacarse de un Estado, sea sobre las personas, so-gac. 1453,
tbre los fundos, sobre los géneros y mercaderías, tribuciones.”
ó de otra suerte, y estando obligados todos
aquellos de quienes se exigen á llevar esta
carga aunque sea contra su voluntads solo el
Soberano que tiene la autoridad universal del
gobierno, y el derecho de providenciar sobre
el órden público, y sobre todo lo que mira
el bien del Estado, puede ordenar imposicio
nes y contribuciones de qualesquiera natura
leza, y arreglar su uso. Y no hay otro que
el mismo Soberano que pueda , ó establecer
las nuevas, ó aumentar las antiguas ó mo
derarlas, ó hacer en ellas otras mutaciones (a).
, f , , , , ,

Para las tallas ó péchos reales. V. tor. tit.f. & C.

Para los subsidios, derechos de entrada, y otros im.


puestos. V, tit.f., de public. 83 vectig.
Ex praestatione vectigalium mullius omninó nomine
quicquam muniatur, quin octavas more solito constitu
tas omne hominum genus, quod comerciis voluerit, in
teresse dependat: nulla super hoc; militarum personarum
exceptione facienda. L. 7. C. de vectig. 83 comm. v. tit.C.
de annon. &3 tribut. &3 seq.
Véase sobre la relacion que tienen estos textos con
nuestros tributos la última nota que hemos hecho en el
preámbulo de este título. -- - --------—-
(a) Vectigalia sine Imperatorum praecepto, neque pre
sidi, neque curatori, neque curiae constituere nec prae
cedentia reformare, & his vel addere, vel minuere li
cet. L. 1o.f., de public. 63 vectig.
Omnes pensitare debebunt quae manus nostrae dele
gationibus adscribuntur nihil amplius exigendi vel remi
S 12
pEMTim

14 o DERECHO púBLICO.

V.

v. .
*: El órden público y el bien comun de un
%”%,%. Estado piden dos especies de gastoss la pri
des de las mera de los que miran el Estado entero, co
Ciudades y mo son los gastos de la guerra , los de la sub
otros lugares.
sistencia de las guarniciones y de las demas
tropas en tiempo de paz, los de la casa del
Príncipe, los de los sueldos de los Oficiales
y otros muchos ; y la segunda de los gastos
necesarios para la policía de cada Ciudad y
otros lugares, como para mantener los empe
drados, las fuentes, las casas de Ayuntamien
to y otras cosas públicas, y para las denas
cargas. Para estas dos especies de gastos hay
el uso de las dos especies de caudales públicos.
El uno de los que estan destinados para los
gastos que miran al Estado, y cuya dispen
sacion ordena el Soberano 5 y estos se co
bran y reciben por los Gfieiales que él mis
mo nombra para esto. Y el otro de los
caudales destinados para estos gastos de las
Ciudades que no entran en las arcas de las
rentas del Estado, pero que se reciben por
personas que los Cabildos ó Ayuntamientos de
las Ciudades y otros lugares nombran para
este efecto (a).

tendi potestatem esse: nam siquis Vicarius aut Rector


Provinciae aliquid jam cuiquam crediderit remittendum,
quod alii remiserit de propriis dare facultatibus compel
letur. L. 4. C. de annon. 8 tribut. "
- (a) Véase el artículo siguiente. "

3, .
LIBRo 1. TÍTULO v, 141

VI.

Aunque estas imposiciones de los caudales ne-et


cesarios para los gastos de las Ciudades y otros %%
lugares parece que no pertenecen á el Estado, las "Ciudad,
y por tanto pudiera creerse que estas comu- deben permi,
nidades podrían arreglar estas imposiciones, y3%: el
hacer la recaudacion de estos caudales sin per-"
miso del Príncipe, este permisó es sin embargo
necesarios y solo puede exigirse para estos gas
tos la cantidad que el mismo Príncipe permi
te 5 porque ademas de los abusos que habria
que temer de parte de los que hiciesen es
tas imposiciones, es cierto que efectivamente
pertenecen al Estado por dos consideracio
nes 5 la una porque el buen órden del Esta
do se compone del de las Ciudades y otros
lugares : y la otra porque importa al Esta
do que estos gastos esten arreglados, de suer
te que no perjudiquen á las contribuciones que
los habitantes de las Ciudades y otros lugares
deben al mismo Estado. Y por razon de la
necesidad de este permiso del Soberano para
estas especies de imposiciones se les llama
caudales de otorgamiento d concesion : sea
que se saquen por capitacion, esto es, por
imposiciones sobre las personas, ó por otros
caminos segun la naturaleza del permiso que
el Príncipe haya concedido (a).

(a) Non quidem temerè permittenda est novorum vec-.


tigalium exactio; sed si adeó tenuis est patriatua, ut.
extraordinario auxilio jubari debeat ; allega praesidi Pro
vinciae quae in, libellum contulisti, quire diligenter ins
pecta, utilitatem communen intuitus, scribet nobis quae
142 DERECHO público.

SECCION SEGUNDA.

De las imposiciones en general de

diversas especies de caudales

públicos.

I. Las contribuciones son de muchas maneras.


II. Tres especies de contribuciones.
III. Primera especie de imposiciones las tallas per
sonales.

IV. Segunda especie las tallas reales.


V. Tercera especie: imposiciones sobre los géneros
y mercaderías.
VI. Imposicion de las tallas personales.
VII. Imposicion de las tallas reales.
VIII. La imposicion sobre los géneros y mercaderías
se hace en virtud de los reglamentos que
fijan esta contribucion.
IX. Las imposiciones personales estan sujetas á
mutaciones.
X. 1” lo mismo las imposiciones sobre los fundos.
XI. Las imposiciones sobre los géneros son fixas.
XII. El derecho del Príncipe sobre los géneros y
mercaderías está sujeto á mutaciones, pero
mo el de las tallas.

compererit: & an habenda sit ratio vestri, & quate


nús existimabimus. L. 1. C. vectig, nov. instit. mon posse,
Véase el artículo quarto.
LIBRo 1. TITULO v. 143
XIII. Este derecho no puede fixarse á una suma
cierta á la qual hayan de ascender las im
posiciones cada año.
XIV. Todas estas imposiciones miran ya las perso
mas, ya las cosas directa ó indirectamente.

I.
I,
Las contribu
Las imposiciones de los caudales públ
ciones son de
cos son diferentes, segun las diversas natura
diversas espe
lezas de contribuciones (a) que se distingui cies.
rán en el artículo siguiente.

II,

II.
Las contribuciones son de tres especies Tres especies
como ya se ha notado (b). Las que se sacan de contribu
ciones.
de las personas por razon de sus bienes mue
bles ó inmuebles , y de los provechos que
provienen de su industria. Las que se impo
nen sobre los inmuebles, sin consideracion á
las personas 5 y las que se imponen sobre las
cosas transportables sujetas á los tributos, cuya
recaudacion se hace quando se transportan estas
cosas de un lugar á otro, ó en los comer
cios, ó de otra suerte sin relacion á las per
sonas á quienes pertenecen. Y para estas tres
especies de contribuciones hay tres maneras
de imposiciones que se explicarán en los ar
tículos siguientes.

b). Véase el artic. 3º de la secc. preced. y el preám


bulo de este título.
144 DERECHO PúBLICo.

III.
III.

%. La primera especie de imposiciones es la


%, "% de las contribuciones personales, por la qual
tallas persona- se señala á las personas cierta cantidad que
les- han de pagar á proporcion de sus bienes y
de su industria, que es lo que se llama talla (a),
y lo que hará la materia de la seccion tercera.

5,33%, La segunda especie de imposicion es la de


cie, las tallas las contribuciones que se hacen sobre los in
reales muebles que se llama talla real, que se im
pone sobre cada fundo (h): y que se expli
cará en la seccion quarta.

V.

T,", La tercera especie es de las contribuciones


cie imposicio- que se imponen sobre ciertos géneros y mer
*%º caderías que las leyes sujetan á estas (), y es
ºººº y 1 - 33 - 1. -- "A-- la s--un sí
%” lo que forma la materia de la seccion quinta.

(a) Tributum capitis. L. 3.f., de censib. I,


Divus Vespasianus Caesarienses Colonos fecit, non
adjecto ut & juris Italici essent, sed tributum his remi
sit capitis. L. ult. S. 7. eod.
(1) Véase tot. tit.fff de censib.
Omne territorium censeatur. L. 4. c. eod.
Véase el artículo 1.º de la seccion 4º de este título.
(c) Omnium rerum ac personarum, quae privatam de
gunt vitam , in publicis functionibus aequa debet esse
inspectio. Hoc ideo dicimus, quia nonnulli privatorum
elicitas sufragio proferunt sanctiones quibus vectigalia
vel caetera hujusmodi quae inferri fisco moris est sibi
asserant esse concesa. Si quis ergo privatorum hujusmodi.
-
".
LIBRo 1. TITULO v. 145

VI,

Imposicion de
La imposicion personal de las tallas se las tallas perso
hace por una primera órden del Príncipe, nales.
que señala en cada año la suma que quiere
exigir en todo el Estado. Y esta suma sien-
do dividida por Provincias, Ciudades ,y de
mas Pueblos, se impone sobre los habitantes
de cada lugar de los que deben pagarla (a).

VII.

Imposicion de
La imposicion de las tallas reales se hace las tallas reales.
del mismo modo en cada Provincia , en ca
da Ciudad, y en cada Pueblo en donde es
tan en uso, á proporcion de lo que de
ben pagar todas las heredades conmprehen
didas en ha extension sujeta á un departa
mento. Y los oficiales que estan emplea
dos para esto imponen sobre cada here
dad la contribucion que debe pagar con
respecto, ó segun la renta que puede pro
ducir (b). VIII.
La imposicion
sobre los co
VIII.
mestibles y
mercaderías se
hace en virtud
La imposicion sobre los géneros y mer
de reglamentos
caderías se hace por reglamentos que fixan
que fixan esta
contribucion.
rescriptione nitatur , cassa eadem sit. Vectigalium
enim non parva functio est, quae debet ab omnibus,
qui negotiationis seu transferendarum mercium habent
curam, aequa ratione dependi. 1. 6. C. de vectig. &3
com. W. T, b, T.
” (a) Véase el artículo 4º de la seccion 1.º y la sec
cion 3.º
(b) Véase la seccion 4.º
Tom. II. T
146 DEREcho público.
la contribucion de cada especie, y lo que
debe cobrarse á proporcion del valor de las
cosas que se venden segun su naturaleza,
número, peso ó medida. Esta imposicion se
hace por medio de registros ó tarifas que
contienen el pecho ó contribucion de cada
una de estas especies (a).

Las imposicio- L , ,
nes personales Es preciso notar sobre las imposiciones
*en sujetas 4 personales , que estan sujetas á dos especies
* de mutaciones; la una de parte del Prínci
pe, quien puede aumentar ó disminuir la talla,
y la otra de parte de los contribuyentes por
razon de los acontecimientos que pueden ser
causa de aumentar ó disminuir las cosechas
de los Pueblos, y los bienes de los particula
res, como tambien el número de los habitan
tes. Y esto obliga á aumentar ó disminuir tan
to las imposiciones de los Lugares, como la
tasacion de los particulares (b). "

x.

# %% Las imposiciones sobre los fundos pueden


nes sobre los tambien recibir mutaciones , sea por razon
fundos. - del aumento ó diminucion de la imposicion
general, ó pérdida de los fundos que pueden
perecer por una avenida ó por otros casos
fortuitos, ó por razon de aumento ó dimi
nucion que puede sobrevenir á cada heredads
como si se plantase en ella, se edificase, ó
si alguna inundacion ú otro accidente, le ha

(a) Véase la seccion 5º


(b) Véase el artículo 5º de la seccion 3º
LIBRo 1. TÍTULO v.
147
ce infructífera, ó hace que perezca alguna
parte (a).

XI.
Las imposicio
Las imposiciones sobre los géneros, y mer nes sobre los
caderías no reciben otros aumentos y diminu géneros y mer
caderías se fi
ciones que las que el Príncipe puede hacer por
xan siempre á
reglamentos que aumenten ó disminuyan los
cierta y deter
impuestos sobre todas, ó sobre algunas de estas minada suma.
especies. Porque al paso que las imposiciones
sobre las personas y sobre los fundos pue
den ser mayores ó menores, aunque la im
posicion general permanezca la misma, por
las mutaciones de que se ha hablado en los
dos artículos precedentes 5 no siendo hechas
las imposiciones sobre los géneros y mer
caderías sobre alguna cosa en particular, si
no generalmente sobre la especie á propor
cion del número , peso ó medida , esta
tasa solo puede mudarse por una mutacion
general y universal que aumente el impuesto
ó lo disminuya (b).

(a) Illam aequitatem debet admittere censitor , ut


officio ejus congruat relevari eum, qui in publicis ta
bulis delato modo frui certis ex causis non possit:
quare, et si agri portio chasmate perierit, debebit per
censitorem relevari. Si vites mortuae sint, vel arbores
aruerint, iniquum eum numerum inseri censui.
Quod si exciderit arbores, vel vites, nihilominus
eum numerum profiteri jubetur, qui fuit census tem
pore, nisi causam excidendi censitori probabit. l. 4.
S. 1. f. de censib.
Véanse los artículos 5. y 7. de la seccion 4.º
(b). Este es un efecto de la naturaleza de es
tas especies de imposiciones, siendo estimada cada co
sa en un pie fixo para fixar el derecho, que no se
ria ni justo ni posible aumentar ó disminuir á pro
148 DERECHO púBLICO.

XII.

XII. De las diferencias entre estas diversas es

%% pecies de imposiciones se sigue, que por lo


1, ; que toca al Príncipe, las mutaciones que
y mercaderías pueden suceder en las imposiciones sobre las
* 31º 4 personas y sobre los fundos, no causan au
%%% mento ni diminucion de sus derechos. Por
tallas. "" que la imposicion general que el nismo Prín
cipe ha ordenado debe cumplirse, y las muta
ciones niran solamente los particulares, y los
fundos que son los que deben pagar esta impo
sicion general, y sobre quienes puede dividir
se con desigualdad, segun estas mutaciones
puedan dar lugar á esto. Pero en las imposi
ciones sobre los géneros y mercaderías pue
den suceder, y efectivamente suceden mu
chas mutaciones que aumentan ó disminuyen
los derechos del Príncipe, aunque las impo
siciones de cada especie permanezcan las mis
mas. Porque el comercio de una mercadería
puede aumentarse ó disminuirse, pueden con
sumirse mas ó ménos cosas sujetas á estos im- y
puestos, algunas pueden llegar á ser mas ra
ras, ó puede suceder que no entren en ade
lante en un Estado ciertas mercaderías de
aquellas que ántes hayan estado en uso (a).

yxIII, XIII.
Este derecho
ºº** De estas mismas diferencias entre estas di
se á una suma
33", "iversas imposiciones resulta que al paso que
hayan de ascen

cionesgada, porcion de las diferentes estimaciones qué se podrian


acer de muchas cosas de una misma especie.
(a) Esto se sigue del artículo precedente.
LIBRo 1. TÍTULO v. 149
para las contribuciones personales, y las de
los fundos puede el Príncipe fixar su derecho
á cierta suma á su arbitrios no puede reglar
del mismo modo la que podrá sacar de las
contribuciones sobre los géneros, y merca
derías 5 respecto á que en cada año pueden
suceder algunas mutaciones que imposibiliten
fixar estos derechos á cierta y determinada
suma. Y por esta razon sucede que estas espe
cies de contribuciones se dan en arrendamiento

por puja, ó por asientos, que se llaman ajus


tes á pérdida ó ganancia, cediendo el Prínci
pe á los asentistas su derecho por cierto y
determinado precio (a). Y del mismo modo
podrá conceder las contribuciones de las tallas
personales y reales á los asentistas en virtud de
asientos ó ajustes, si las circunstancias de los
tiempos y las condiciones de los tratados hacen
estos mas ventajosos que lo serian las exáccio
nes hechas por medio de los Oficiales que tie
nen estas á su cargo. * , Así en las leyes de la
, Recopilacion, como en las Ordenanzas tene
, mos mucho sobre el arrendamiento de las
, rentas reales, que hace pocos años se cobra
,ban por asentistas.“ "
XIV,
XIV,
Aunque todas las especies de imposicio-%
unque todas las especies de imposicio- ;#;";
nes de estas diversas contribuciones directa-ran ya las per
mente miren, ó solamente las personas ó las ya las co
sas directa ó in
directamente.

(a) Publicani dicuntur qui publica vectigalia habent


conducta, h. 12. S. ult. f. de public. et vectig.
* Publicani autem sunt, qui publico fruuntur. Nam
inde nomen habent, sive fisco vectigale pendant: vel
tributum consequantur, et omnes quidquid á fisco con
ducunt, recte apellantur publicani. l. 1.5. 1. f. eod.
15 o DEREcho público.
cosas, ninguna hay á que no se hipotequen
las cosas, y tambien que no obligue las per
sonas. Pues las tallas reales pertenecen á los
propietarios ó poseedores de los fundos ó usu
fructuarios aunque las inmposiciones no los
nombren. Y los subsidios, las entradas, y otros
derechos sobre los géneros y mercaderías, per
tenecen á los propietarios de estos géneros,
aunque no sean nombrados ni conocidos. Fi
nalmente las tallas personales obligan los bie
nes de los señalados para pagarlos, aunque
las tasaciones no hagan mencion de sus bie

SECCION TERCER A.

De las tasaciones personales sobre los

particulares.

S U M. A. R. I. O S.

I. La talla se impone sobre cada cabeza de f


milia.

II. La viuda y doncellas pueden ser comprº


bendidas en esta contribución
III. Los hijos: emancipados deben pagarla, 4º"
ue no esten casados
v. 1, "naciones deben hacerse á proporcio 9º
los bienes.

v. C., no paga su tasacion en el lugar *

(y Esto se sigue de los artículos Preº


Libro 1. TÍTULO v. 151
hace tambien por razon de los bienes si
tuados en otra parte.
VIII. Equidad que debe observarse en las tasa

IX. Las tasaciones de los particulares se hacen


por medio de Diputados.
X. Los Diputados no pueden libertarse á sí

XI. Tasaciones de Oficio.


XII. Hay medios para hacer se modere la tasa

XIII. Efecto de esta moderacion.


XIV. Otro medio de conseguir esta moderacion.

La talla se im
w-was versonales se inna- Pº **
Las contribuciones personales se impo-% #
nen en cada Ciudad y en cada Lugar, no familia.
sobre cada persona, sino sobre cada cabe
za de familia segun sus bienes y su indus
tria. Porque por razon de los bienes, y de
la industria se señala, á cada uno la cantidad
que debe pagar (a).

II.

. . . . . . . Las viudas
Las viudas y doncellas que son cabezas 33%
de familia pueden ser comprehendidas en es- den ser compre
tas tasaciones del mismo modo que los hom-ºººº
bres; pero no las mugeres casadas: porque *
los maridos son comprehendidos en estas ta
Saciones por razon de sus bienes, igualmente
que por los de sus mugeres. Pero las mu
geres divorciadas pueden ser comprehendidas

()Véase el artículo 3. de la seccion 1º


152 DERECHO público.
en ellas 5 porque como gozan de sus bienes
independientemente de Sus maridos , deben
igualmente sufrir esta carga (a). L. "

Los hijos eman

%,% Los emancipados, tengan hijos ó no, es


no esten casa- ten ó no casados son comprehendidos en es
dos tas tasaciones siempre que tengan algunos
bienes ó alguna industria. Porque la eman
cipacion los hace padres de familia (b).

IV.

Las tasaciones Las tasaciones de cada familia se hacen


*** sobre el que es cabeza, segun lo que debe
%"* pagar de la contribucion impuesta en el lu
* gar de su domicilio, á proporcion de sus bie
nes, y los de las otras familias de este mis
mo lugar, lo que comunmente se llama pa
gar el rico por el pobre. De suerte que se
gun los mas ó ménos bienes de cada fami
lia, sus tasaciones sean tambien mayores ó
menores (c).

(a) Patrimoniorum munera mulieres etiam sustinere


debent. l. 9. C. de muner. patr.
La regla de este texto puede aplicarse á las ta
llas personales, y este es el uso.
(b) Esto se sigue del primer artículo.
(c) Ita ut revelato onere rei, quod imminet fatigatis,
translatio in eos qui integris viribus florent, et adscriptio
tributorum aequa lance dividatur. 1, 1o. C. de fund.
patrim.
El Lector no debe olvidar sobre las citas de
los textos del Derecho Romano en esta materia, la úl
tima advertencia del preámbulo de este título.
LIBRO I, TITULO IV,
153

De estos bienes
Como las tasaciones deban hacerse sobre deben deducir
el pie de los bienes y de la industria, y ca se las cargas.
da uno tiene mas, ó ménos rentas de sus
bienes, y del producto de su industria, á
proporcion de los gastos de su condicion,
del número de sus hijos, de sus deudas, de
las pérdidas que ha experimentado, y de
otras causas que pueden disminuir los productos
de estas rentas y de esta industria, las tasacio
nes personales deben hacerse á proporcion de
los bienes, de tal suerte que se junte á esta pro
porcion la de las condiciones de las perso
nas, de sus deudas, y de otras cargas, pa
ra tasar ó distribuir á cada uno lo que cor
responda segun todas estas proporciones y
condiciones. Y como sucedan todos los años
diversas mutaciones en los bienes de las fa
milias y sus cargas, y de esta suerte puedan
aumentarse ó disminuirse las tallas, la im
posicion de estas se renueva en cada un
año (a).

Cada uno paga


Como las tasaciones personales miren di Su talSalCIOn en
rectamente las personas, sin expresion de sus el lugar de su
domicilio.
bienes, aunque deben hacerse con relacion
á éstas , cada uno es comprehendido en la
tasacion del lugar de su domicilio, y no en la
de los lugares en donde esten situados sus
bienes (b).

(a) Esto se sigue del artículo precedente.


(b) In tributiones quae agris fiunt, vel aedificiis, pos
Sessoribus indicuntur, munera vero, quae patrimoniorum
Tom. II, v
154 DERECHO público.

VII.
VII.
Esta tasacion
en el lugar del Aunque las tasaciones personales solo ex
domicilio se ha presan la persona á quien pertenecen sin men
ce tambien por cion de sus bienes , sobre el pie de sus bie
razon de
bienes situados nes se hace la tasacion, y se arregla á pro
en otra parte. porcion, tanto de los que estan en el lugar
de su domicilio, como de los que tiene en otra
parte, exceptuando los inmuebles que esten
situados en los lugares sujetos á las tallas rea
les, porque estos bienes pagan sus cargas en
estos mismos lugares (a).

VIII.

VIII.
Para formar el pie de las tasaciones ó re
Equidad que
debe observar partimientos personales es necesario comenzar
"..., ; 3, por quitar del número de los contribuyentes
ciones. aquellos que tienen alguna de las exénciones
que se explicarán en la seccion séptima, é
imponer sobre todos los demas la talla ó
contribucion del Lugar á proporcion de lo
que cada uno debe contribuir, segun tenga
mas ó ménos facultades, mas ó ménos bie
nes y productos de su industria (b).

habentur non aliis quam municipiis vel incolis. 1. 6.


S. ult. f. de muner. er honor.
Originis ratione ac domicilii voluntate ad munera
civilia, quemque vocari certissimum est. l. 6. C. de
inc. et ubiquis.
Aunque estos textos pertenecen á otras especies de
cargas pueden tambien aplicarse á las tallas.
(a) Esto se sigue de los artículos precedentes,
(b) Véase el artículo 4.º
mimo}. rfruLo v. 1 ;5
IX.
i o" - - — É IX
Las tasaciones
Como la rmposrcron de las tasaciones , o de ¡OS Parúclh
repartimientos personales debe hacerse con la ¡“es se hace“
equidad que piden los , diversos respetos que po; medio de
esnecesario tener, tanto á las condiciones, ¡“Fund”
bienes y productos de las personas, como a’.
sus cargas, no puede hacerse bien por otros
que por sugetos que conozcan quanto sea
posible el estado de las familias á quienes _. .. y
haya de comprehender esta imposiciom. Por
esto se escogen para ella algunos habitantes
del mismo Lugar, y de diferentes condicio
nes que se nombran cado año, y que se
llaman Diputados, á quienes está encomenda
da esta funcion (a).* , , _
f’ A l ' .1.» " .

-:. u '. .X0 , :_ ¿ _ ‘u

Los Díputadosno pueden, ser Jueces en 1°“ Dïlílltadïï’


sus propias causas —, quedando sus tasaciones Enix: m}
ó Arepartinrientos ¿propios sobre el mismo pie mismos.
que estaban ántes de, su nominacion z, y solo
pueden descargarse á sí mismos de la dimi—
.nucion que haya habido comun á todos los
contribuyentes. Pero si tienencausasflnedianv
te las queries, merezcan descargarse de algu
" ‘.3 , ‘ I ' .

. _ (a) Nec, inspectio, nec petaequatio fiar aliter quam


scripta jussione Principis. l. alt. C. de, ann. et trib.
. Este texto "puede aplicarse á la imposicion .de las
¿alias que. se hacen segunlosrcglamentos por ciertos
prácticos‘ (que seg llaman Asesores) escogidos por los
Jtabitantesde las Parroquias que tengan, conocimiento
de los; bienes y cargas de aquellos sobre quienes se ha
de hacer esta imposicion. . y
9* La Real Hacienda. en. España se cobra por ,las
V2
156 DEREcho público.
na cosa, pueden alegarlas en justicia , para
que sobre ellas recaiga providencia del nis
mo modo que en las tasaciones ó reparti
mientos excesivos de los otros particulares,
como se dirá en el artículo XII. y tampo
co pueden libertar de esta carga sus muge
res, sus hijos, y parientes (a).

XI.
Tasaciones de
oficio. Como sucede muchas veces en los luga
res cortos encontrarse algunos habitantes de
tal autoridad por razon de sus empleos ó
sus bienes, á quienes los Diputados no se
atreven comprehender en las tasaciones ó re
partimientos con la equidad que es justos es
to se remedia en virtud de providencia judi
cial, y los oficiales reglan sus tasaciones ó
repartimientos, que es lo que se llama tasacio
nes de oficio, esto es, hechas independien
temente de la funcion de los Diputados de
oficio por los Jueces que tienen que cono
cer de esto, y que repartir á estas personas
la cota que sea justa (b).

Justicias de los Lugares. Véase la Real Cédula de 25


de Febrero de 1647.
(a) Generali lege decernimus neminem sibi esse ju
dicem, vel jus sibi dicere debere. “In re enim propria
iniquum admodum est alicui licentiam tribuere senten
tiae. l. unic. C. me quis in sua causa jud. "
Qui jurisdictioni praeest , neque jus sibi debet di
cere neque uxori , vel liberis suis, neque libertinis,
vel ceteris, quos secum habet. l. 1o. f. de jurisdic.
Lo mismo sucede á los Diputados, porque estos, ar
reglando las tasaciones, exercen una especie de juicio.
Véase el artículo 9. de la seccion 8º
(1) Véase el texto citado del artículo siguiente,
LIBRo 1. TÍTULO v. 157

XIII,
XII.
Hay medio pa
Si los contribuyentes pretenden que su ra hacer se mo
tasacion ó repartimiento es excesivo, y So dere la tasa
cion.
licitan que se modere, ya sea porque los Dipu
tados no hayan querido hacerles justicia, ó que
el "estado de sus bienes y de sus cargas no
haya sido bastantemente averiguado, ó que
les hayan sobrevenido algunas pérdidas, pue
den conseguir esto en justicia contra aque
llos que representan la comunidad, Regi
dores, ú otros. Y para pronunciar sobre su
demanda en órden á la moderacion de sus
tasaciones, ó repartimientos, que se llama
tambien demanda de tasas injustas, los Jue
ces que deben conocer de éstas, mombran
personas que se llaman prácticos ó árbitros
por convenio de las partes, ó los nombran
de oficio segun las reglas que se explicarán
en su lugar. Y estos prácticos á quienes se
comunican los registros del Estado de los
bienes del demandante, y los demas docu
mentos de una y otra parte, arreglan la
tasacion, y pueden, ó confirmarla, ó mo
derarla (b).

Es justo, y necesario ocurrir por este medio á


la injusticia y flaqueza de los Diputados que favore
cen estas personas en perjuicio de los otros.
Peraequatores ac discussores, si incurrerint culpam
negligentiae, vel gratiae, non solum bonorum jacturam,
verum etiam annonarum in quadruplum mulctam su
bire debebunt: ea vero quae in damnum provincialium
fuerit accepisse convicti, in quadruplum cogentur ex
solvere. l. 6. C., de Censib. et Cens.
(b) Quoniam tabularii civitatum per collusionem po
eniorum sarcinam ad inferiores transferum jubemus, un
1 58 DERECHo público.

III.

Efecto de esta , , .
modera..." La moderacion que pueda obtener el que
se hubiere quejado de su tasacion ó repar
timiento , no impide que no esté obligado
á pagarla de pronto 5 porque es necesario
que el fondo de la imposicion se recaude
sin diminucion (a). Pero se le hace justicia
despues en los años siguientes. .

XIV,
XIV. , , , ,
ººººº. Ademas de este medio de las demandas
%%."
, de las
de tasaciones injustas
las tasaciones que tienen
injustas que tienen llos que
se quejan de las suyas, hay otro que se llama
cotejo, cuyo uso estal, que el que se queja está
obligado ánombrar alguno de aquellos á quienes
se ha formado la tasacion que pretende no es
tar tan cargado, y sobre el qual quiere que
recaiga el exceso de la suya. De suerte que
entre estos se ventila la qüestion de saber
lo que cada uno de los dos debe pagar de
la suma á que ascienden sus dos tasacio

quisquis se gravatum - probaverit suam tantum -pristinam


professionem agnoscat. l., 1, C. de Censib. et Censitor.
-- (á) Este, es un privilegio de las rentas reales.
(b) Qui gravatos se esse á peraequatoribus conque
runtur injusto oneri impares esse proclamant, competi
tionis habeant facultatem: ut quid remissum gratia,
quidve interceptum fuerit fraude convincant, et ex eo
levamen accipiant, quod per deformia et criminosa
commercia sibi impositum esse deplorant, ut aliis de
meretur. l. 5. C. de Censib. et Censitor. . . . .
Ut quod ei fuerat superfusum ille agnoscat quem

* ---wai,
LIBRo I. TÍTULO v.
159

SECCION Q UARTA.

De las imposiciones sobre los in


muebles.

S U M. A. R. I. O S,

I. Como se imponen las tallas reales.


II. La imposicion de éstas se hace en los luga
res en donde estan las heredades.
III. Forma de la imposicion.
IV. Como obligan las tallas reales á los parti
dulares.
V. Las imposiciones sobre cada fundo pueden au
mentarse ó disminuirse segun las muta
ciones que sobrevienen á los mismos fundos.
VI. La parte que debe pagar un fundo es in
dependente de los otros bienes del pro
pietario, y del poseedor.
VII. La talla impuesta sobre una heredad inuti
lizada, ó que se perdió se impone de
nuevo sobre las otras.
VIII. Obligaciones que tienen los que imponen
las tallas reales, de informarse de las
mutaciones.
-

Este medio del cotejo no tendria inconveniente si


estuviese limitado á dexar al que se queja de su tasa
cion la libertad de alegar los exemplos de las tasa
ciones de otros ménos cargados que él á proporcion de
sus bienes: lo qual se practica en las instancias de la
demanda de tasaciones injustas. Pero quando aquel
sobre quien se pretende recaiga el exceso de la tasa
cion de que se ha formado queja , es obligado á toda
la suma, aunque este camino puede muy bien ser
útil al público, tiene sin embargo el mal efecto de
ser una ocasion de pendencias y enemistades.
16O DERECHO público

X. Solidez de la talla real de un fundo.


XI. Medios de conseguir la diminucion de las
tallas reales quando las imposiciones son
& Y42JUV43,

I.

I
Como se impo
nen las tallas Las contribuciones sobre los inmue
reales.
bles que se llaman tallas reales se imponen en
los lugares en que estan en uso, sobre cada
heredad á proporcion de aquello que segun
ho que puede redituar , debe pagar del to
tal de ka imposicion general hecha sobre to
das las heredades de este mismo lugar, es
timándolas todas, segun sea mas ó ménos
considerable su renta (a).

II.

3,3%, _Las tallas reales se imponen en los mis


"...; he mos lugares en que estan situadas las here
en los lugares dades, y no en los lugares del domicilio
en 8º-9º de aquellos á quienes pertenecen. Porque
** estas "mismas tañas tienen sus particulares
hipotecas sobre los fundos que estan sujetos
á esta contribucion independentemente de
las personas de los proprietarios ó posee
dores (b).
www.

(a) Omne territorium censeatur. l. 4. C. de censib.


en Cent,
Ut esterilia atque erema his quae culta vel opima
sunt compensentur. d. l.
(b) Is qui in alia civitate agrum habet, in ea civi
tate profiteri debet, in qua ager est. Agri enim tribu
tum in eam civitatem debet levare, cujus in territo
rio possidetur. l. 4. S. 2. f. de Censib. . . . .
LIBRO: 1. TÍTULO v. 161

III,

La imposicion de cada heredad se distin-. Forma de la


gue por la naturaleza de la misma heredad, *
por su situacion, por su extencion y por sus
confines (a).

Aunque las tallas reales solo hipotequen . Como obliga

directamente los fundos que estan sujetos á%


esta contribucion , como deban exigirse á pro- ;
porcion de las rentas, esta carga sigue á los
que han desfrutado y percebido los frutos de
sus bienes. Por esto los propietarios, los po
seedores, los acrehedores que tienen por via
de empeño ó de empréstito algun dominio ó
derecho, los usufructuarios y sus arrendata
rios, y qualquiera otros que hayan poseido
por otros títulos deben satisfacer estas tallas;
y aunque las rentas no existan al tiempo de
los pagamientos los otros bienes deben ser
responsables (h).

Como la imposicion de cada heredad deba,%


hacerse sobre el pie de la renta que puede fundo pueden
producir, esta imposicion puede aumentarse ó aumentarse ó

disminuirse á proporcion del aumento ó di-%


ciones que so
brevengan á los
(a) Forma censuali cavetur, ni agri sic in censum, mismosfindos.
referantur: nomen fundi cujusque , et in qua civitate,
et in quo pago sit, et quos vicinos proximos habeat.
l. 4. f. de Censib.

(a) In tributiones quae agris fiunt vel aedificiis pos


sessoribus indicuntur l. 6. S. ult. f. de mun, en honor.
Tom. II. x
162 DERECHO público.

minucion que sobrevenga á esta renta. Por


esto un solar en una Ciudad puede aumentar
se por medio de la fábrica de una casa ó tien
da. Por lo mismo una hacienda de campo pue
de aumentarse haciendo en ella un desmonte
ú otra mejora semejante. Y por el contrario
una hacienda puede perecer ó disminuirse,
como asimismo una casa por algun incendio
ó ruina S y una heredad puede arruinarse con
violencia en todo , ó en parte por una inun
dacion. Y en todos estos casos y otros de igual
naturaleza la talla puede aumentarse ó dismi
nuirse á proporcion, y tambien extinguirse en
teramente si la heredad ha perecido (a).

VI.

VI. . . . . ..
La con de Las imposiciones particulares de cada fun
un fundo es in do son independentes de qualquiera conside
% racion que pudiese dirigirse á los que son sus
% propietarios ó poseedores y ya sean estos ricos
y del poseedor. ó pobres los fundos son tasados ó comprehen
didos en este repartimiento baxo un mismo pie:

(a) Quisquis vitem succiderit, autferacium ramorum


faetus vetaverit, quo declinet fidem censuum, & men
tiatur callidae paupertatis ingenium , mox detectus com
petenti indignationi subjiciatur. L. 2. C. de censib.
Illam equitatem debet admitere censitor, ut oficio
ejus congruat relevari eum qui in publicis tabulis delato
modo frui certis ex causis non possit. Quares & si agri
... – portio chasmate perierit, debebit per censitorem relevari.
Sivites mortuae sint, vel arbores aruerint, iniquum, eum
numerum inseri sensui, quod si exciderit arbores velvi
tes , nihilominus eum numerum profiteri jubetu, qui
fuit census tempore, nisi causam excidendi censitori
probabit. L. 4.S. 1.- f. eod.
Véase el artículo 1o. de la seccion 2.*
EBRo 1. TITULo v. 163
porque sobre los fundos, y á proporcion de
la renta que de estos puede sacarse, debe arre
glarse esta carga, independentemente de qual
quiera otras consideraciones (a).

VII.
VII.
Para reglar el pie de las tallas reales es La talla im
necesario sacar del número de las heredades Pºta ... sobre
una heredad
de los lugares en que deben hacerse las im-%,%*%
posiciones, aquellas heredades que no esten que se a:
sujetas á estas, é igualmente las que hayan pe- se impone de
recido, ó venido á ser infructíferas por algu-ººº
na inundacion ú otro accidente, é imponer *
la talla sobre las otras (b).

VIII.
VIII. "
Aunque no haya mutacion alguna en la . Obligaciones

imposición general de la talla real de un lu-%%


gar, sin embargo como las imposiciones par- ib. 3les de
ticulares de las heredades pueden recibir au-informarse de
las mutaciones.

(a) Onus fructuum haec impendia sunt. L. 13. f. de


imp. in res dot.fact.
Indictiones non personis sed rebus indici, solent;
ideo nec ultra modum earumdem possessionum quas pos
sides conveniaris. Praeses provinciae prospiciat. L.3.C. de
annon. 83 trib.
(b) Cum divus Aurelianus parens noster civitatum or
dines pro desertis possessionibus jusserit conveniri, &
pro his fundis, qui Dominos invenire non potuerunt,
quos praeceperamus, earumdem possessionum trienni im
munitate percepta de solemnibus satisfacere servato hoc
tenore, praecipimus ut si constiterit, ad suscipiendas eas
dem possessiones ordines minus idoneos esse eorumdem
agrorum onera possessionibus, & territoriis dividau...
La 1. C. de omn, agr. desert.
164, DERECHO PúBLICo.
mento ó disminucion á causa de las muta
ciones explicadas en los artículos cinco y siete,
el aumento ó disminucion de la tasacion de
una heredad disminuya ó aumente la de al
guna de las otras, es obligacion de los que
estan encargados de reglar estas imposiciones,
tomar conocimiento de dichas mutaciones (a).

IX.

: Si un fundo sujeto á la talla real, y com


%**" prehendido baxo un solo repartimiento en la
imposicion fuese dividido entre coherederos
por enagenacion de alguno de dos que tu
viesen dominio en él, ó por otras causas, cada
porcion quedaria sujeta á la talla entera que
pagaba este fundo, y el que fuese demanda
do por el todo seria obligado á pagarlo, y
tendria la repeticion para cobrar de los qtros
la parte que les correspondiese (b).

X.
X.
Medios de . Si los propietarios ó poseedores de los fun
con 3 - dos sujetos á tallas reales pretendiesen que sus
3%º% imposiciones son excesivas á proporcion de las
ado las in, otras, pueden quexarse de este perjuicio, y
posiciones son conseguir se les quite por los varios medios
* que esten en uso en los lugares en que se

a) Véase los artículos 5. y 7.

butorum jure conveniretur adversus caeteros quorum


aequae praedia tenentur, ei qui conventus est actiones à
fisco praestantur, scilicet ut omnes pro modo praediorum
pecuniam tributi conferant. L. 5...fff de Censió.
. EBRO 1. " TÍTULOVH Í 65
hallan situados estos fundos (a).

SECCION QUINTA. t

De las imposiciones sobre los géneros’


y mercaderías. V -'
SJIMA-RIOS. ’ a "3

I. Esto: derecho: son de diversa: expeeier. -' -—


II. Goma se eixïgen. l ‘i’
III. Idem.
IV. Como ¡e arreglan la: dada: sobre si alga
na: mercadería: atan xajeta: á este derecho.
V. Impuesto sobre la ¡al que ¡e llama gavela.
‘VI. Diferencia entre esto: tributo: ,y la: tallas.
VII. Lo: derecho: sobre le: género: y, mercaaïeria!
se dan m arrendamiento , por puja ,'o' por
ajuste á precio becbo d’. pérdida 0' ganancia.
VIII. Se admiten la: puja: por cierto ‘tiempo Je:
pue: de la: adjudicaciones. ‘ ’ 1- ' ""
IX. Caaeíone: de '10: arrendador” y otros a.ren-—'
tixtas de esto: derechos. "
X. Condiciones de la: Escritura: de arrendamiefl:
to , y contrata de erto: derecbor.

.1. .- Mau-n

I.
Las imposiciones sobre los géneros y mer- Est“ dm‘
x . . . r chos son dedi
cadenas son las que se llaman subsidios, dej mm ¿Sremfl
¡echos .de entrada , y con otros nombres (b);
D

‘ (a) Véase el texto citado sobre el artículo 5. y el


del artículo r4. de la seccion precedente.
(e Vectigalia. L. x. c. de veetíg. ¿a comm. e ‘ ‘e’
-
166 DERECHO PUBLICO,

Es comun á todas exigirse sobre las cosas que


estan sujetas á dichas imposiciones, y en los
lugares en que se hallen estos géneros y mer
caderías, cómo se explicará en los artículos

II.

Como se ex Los derechos que se perciben á los trán


gen.
sitos y entradas de los géneros y mercaderías
en las Ciudades y otros lugares en que han
de venderse se deben á los mismos tránsitos
ó entradas. Y los que las acarrean ó condu
cen, ya sea por sí, ó por otros deben pa
gar estos derechos en los mismos lugares , y
al mismo tiempo (a).
".

III.

III.
Idem. Si este derecho se debe sobre géneros que
no han de pasar de un lugar á otro como so
bre el vino que el cosechero mismo vende
por menor en los lugares, debe pagarse en
el lugar mismo en donde dichos géneros se
encuentran (b). " –

Octavae. L. 7. C. eod.
Portorium. L. 2o.3. f. de verb. signif,
(a) Ex his tantum especiebus quas de locis propriis
unde conveniunt, huc deportant, octavarii vectigal ac
cipiant. L. 8. C. de vectig. 83 comm. Véase. l. 2O3.f.
de verb. signif
Estos derechos y el modo de exigirlos dependen de
los reglamentos que sobre esto se hayan establecido.
” (b) Esta exáccion se hace del modo que se contiene
en los reglamentos.
1.113110 i. TÍTULO v; p 1 67
IV;
,- , IV.
Como hay una infinidad de géneros y mer- ¡C0110 Sedes"
caderías que no estan sujetas imposiciones fet‘ 5321181:”:
algunas , y de las que no estan expresamente mercaderías ¿,._
libres de estas cargas puede -haber duda , si tarr- sujeta? al
son, ó no comprehendidas baxo las especies d°‘°_°h°'
que se expresan en los reglamentos , y en las
‘tarifas como sujetas á las imposiciones {debe
juzgarse de esto , ó por la "costumbre si la
hay , ó por las consideraciones capaces de fun
dar la sujecion ó exéncion,.y esto depende
de la prudencia de los Juecésá quienes per
tenece este conocimiento , ó del reglamento
del Soberano , si la dificultad lo mereciesc (a).

V.
V.
Es necesario poner en el número de las bïmïwesïf 8°
contribuciones sobre los géneros, la que se lla- Sgmaïavgfif
ma gavela sobre la sal, aunque diferente de
las otras , en que al paso que el comercio de
todos los demas géneros se permite a los par- ' '
ticulares, el de la sal solo puede hacerse en r,
las provincias sujetas vá- éste i-mpuesto por los - ' 'r
que tienen
qual les haceelseñores
"derecho
de del Príncipey, quienes
lassalinas, por el a -‘ '’ "
distribuyen la sal por el precio arreglado que i ’
( . u _ ¿un u-‘g A “i;

(a) In omnibus vectigalibus feré consuet-udo specta


ri solet. Idque etiam principalibus constitutionibus ca
vetur. L. 4. S. alt. f. de puHia-¿B vectíg. ‘
Earum ret-um vectigal quarum numquam prees
tum est , praestari non potest. L; 29.5. 6. cod. a
Res exercitui patatas , przstationi vectigalium sub
jicí non placuit. D. l. S. _7.
168 merecho público.

comprehende ademas de su valor la contribu


cion, que el mismo Príncipe saca de este gé
nero (a) (*).
VI.

%. Hay esta diferencia entre las imposiciones


tos y hastañas, sobre los géneros y mercaderías, y las que
” ” se exigen sobre las personas y sobre los in
muebles, que como se ha dicho en otro lu
gar el total de la imposicion general sobre las
personas, y el de la imposicion general sobre
los inmuebles se fixan por el Soberano á cier
tas Sumas, cuya recaudacion ordena el mismo
Soberano, pero la imposicion general sobre
los géneros y mercaderías no puede fixarse á
cierta sumas y solo hay en esto arreglada la
tasa de cada especie sin que pueda fixarse una
- suma determinada para el total (b). Porque es
“Y te se muda continuamente por las causas ex
plicadas en el artículo 12 de la seccion 2.”

**** -- Las mutaciones que hacen incierto el to

rías se dan en --
arrendamiento (a) Publica vectigalia intelligere debemus ex quibus
Por Pujas, ó Por vectigal fiscus capit quale est vectigal portus, velve
ajuste á Precio nalium rerum, item salinarum. L. n. S. 1.f. de verb.
hecho á pérdi-gum: " " " " 7 T. "
ºº 8ºncia. " Qui salinas, & cretifodinas, & metalla haben,
publicanorum loco sunt. L. n. 3: f, de publicand.--
Si quis ita haeredem instituerit: Titius qua ex par
te mihi socius est in vectigali salinarum, pro ea parte
mihihaeres esto. L. 59. S. 1.f., de haered instit. . . .
(*) En España las salinas pertenecen á la Corona
Real. L. 2. tit. 13. lib. 6. l. 9. tit. 8. lib. 9. de la Nue

(b) Véanse los artículos 6 y 12 de la seccion 2.º


• La ,

"
LIBRo 1. TfTULo iv. 17
con la carga de pagar el derecho en adelante,
estará obligado á pagarlo personalmente , y
los otros bienes suyos estarán tambicn obli
gados á este derechos pero si sucediese que
la cosa no valiese el derecho, y que el pro
pietario quisiese mas bien abandonarla que re
cogerla, y pagar la contribucion, quedará li
bre abandonándola, si el impuesto no se mo
derase 5 porque este derecho solo se debe por
razon de la misma cosa (a).

Si los propietarios de todas estas cosas hi-5%%


ciesen algun fraude para evadirse de pagar este %%%
derecho , como si para evitar un derecho de mercadería.
entrada hiciesen entrar ocultas las cosas, siendo
descubierto el fraude, los géneros y merca
derías habrán de ser confiscados. Y esta con
fiscacion tendrá lugar contra el heredero, por
que el que habia hecho el fraude habia ya
incurrido en esta pena. Y si hubiese otras pe
nas ordenadas por los reglamentos los que hu
biesen cometido el fraude , y sus cómplices
estarán obligados á sufrirlas (b).

(a) Indictiones non personis, sed rebus indici solent.


Ideo ne ultra modum earumdem possessionum quas pos
sides conveniaris praeses provinciae prospiciat. L. 3. C. de
ann. 83 tribut.
(b) Commisa vectigalium nomine etiam ad heraedem
transmittuntur. Nam quod commissum est statim desinit
ejus esse qui crimem contraxit, dominiumque rei vec
tigali adquiritur. Ea propter commissi persecutio sicut
adversus quemlibet possessorem , sic & adversus haere
dem competit. L. 14.f., de public. &3 vectig. 83 comm.
Fraudati vectigalis crimen ad haeredem ejus qui
Tom. II. z
178 DERECHo público.

XI.
La ignoran- Se entiende por fraude en esta matería to

% %do aquello que substraiga del conocimiento


Raza" "el de los arrendatarios, ó de los empleados para
derecho. la recaudacion de estos derechos las cosas que
deben pagarlos, ya sea que el que usa de estos
medios lo haga con deseo de defraudar, no
ignorando que este derecho es debido, dó ya
sea que lo ignore. Y sus géneros y merca
derías serán confiscados (a) 5 porque este de
recho como se ha establecido por una ley pú
blica , se estima como conocido “ de todo el
mundo, y si la ignorancia excusase todos la
alegarian (b).
XII.
XII.
Ninguno es- Hay esta diferencia entre la exáccion de
3%, los derechos sobre los géneros y mercaderías,
3% y la de las tallas, sean reales ó personales, que
como lo está para exigir los primeros ninguno puede ser
al de lasta las compelido del mismo modo que ni tampoco
á el arrendamiento de dicha exáccion , si no se
obliga á esto voluntariamente : y á los arren
datarios y asentistas de los derechos de esta
naturaleza es á quien pertenece su cobran

fraudem contraxit, commissi ratione, transmittitur. L. 8.


eod.
(a) Licet quis se ignorasse dicat nihilominus eum in
poenam vectigalis indicere Divus Adrianus constituit,
Divi quoque Marcus & Commodus rescripserunt non im
putari publicano quod non instruxit transgredientem: sed
ilud custodiendum ne decipiat profiteri volentes. L. 16.
S. 5. & 6.jff de public. 85 vectig. & comm.
(3) Véase el artículo 9. de la seccion 1.º
LIBRo 1. TÍTULo v. 179
za (a) 5 pero para la exáccion de las tallas qua
lesquiera puede ser compelido : porque esta
es una de las funciones de aquellos empleos
que llamamos municipales de que se hablará
en su lugar (b): pues los Regidores ó Procu
radores del comun de las Ciudades y otros
lugares , ó los demas oficiales ó empleados
segun los usos estan obligados á exigir las ta
llas, y esto hace que esta exáccion por lo
perteneciente á los dichos nada tenga de sor
élidez y baxeza, y que en nada derogue á la
dignidad que es propia de las demas funcio
nes de todos estos empleos ().

(a) Ad conducendum vectigal invitus nemo compelli


tur. Et ideo impleto tempore conditionis elocanda sunt.
L. 9. S. I. de public. &8 vectig.
Cum quinquennium , quoquis pro publico conduc
tore se obligavit, excessit, sequentis temporis nomine
non tenetur, idque principalibus rescriptis exprimitur:
divus etiam Adrianus in haec verba rescripsit, valde in
humanus mos est iste quo retinentur conductores vec
tigalium publicorum & agrorum si tantidem locari non
possint, nam & facilius invenientur conductores si sci
rent fore ut si peracto lustro discedere voluerint non
teneantur. L. 3. S. 6. f. de jure fisci.
Si cúm Hermes vectigal octavarum in quinquen
mium conduceret, fidem tuam obligasti, posteaque spa
tio ejus temporis expleto, cum idem, Hermes in cen
ductione ut idoneus detineretur non consensisti , sed
cautionem, tibi reddi postulasti, mon oportere te de pos
terioris temporis periculo adstringi, competens judex
non ignorabit. L. 7. C. de locat. &8 cond. v. l. 11. eod.
(b) Véase el artículo 1º de la seccion 4º del título 16.
(c) Exigendi tributi munus inter sordida munera non
habetur. Et ideo decurionibus quoque mandatur. L. 17.
$. 7, f. ad municip. 8 de inc.
2 2.
18o DERECH o público,

XIII.
XIII.
Penas de la Como la exáccion de los derechos que
5°, ºr se cobran á las entradas ó tránsitos, ó de or

i",3%, suerte sobre las mercaderías está sujeta á los


gen estos de... cohechos y violencias de los que exigen es
*os tos derechos por la facilidad de convertir en
violencia la fuerza que tienen en sus manos
y de engañar en el derecho mismo, en la ca
lidad y quantidad de las cosas que estan su
jetas á él, ó de otra suerte, se han estable
cido penas contra estos cohechos y violencias:
y son reprimidas segun la calidad del hecho
y sus circunstancias, conforme á lo que con
tienen los diversos reglamentos sobre el par
ticular (a).
XIV,

XIV. Es comun á la cobranza de todas las es

%”.3% pecies de contribuciones que todos los bienes


3".34% de los que estan obligados á pagarlas, esten
áqualesquiera obligados tambicn á dichas contribuciones, ya
3º en se trate de la imposicion sobre las personas,
%%* como de la talla personal, ó del tributo á

(a) Quantae audaciae, quantae temeritatis sint publica


norum factiones nemo est qui nesciat 5 idoirco praetor ad
compescendam eorum audaciam hoc edictum proposuit.
L. 12. f. de public. & vectig. & comm.
Praetor ait : quod publicanus ejus publici nomine
vi ademerit, quodve familia publicanorum , si id res
titutum non erit in duplum , aut si post annum agetur,
in simplum judicium dabo. Item si damnum injuriae fur
tumvè factum esse dicetur , judicium dabo. Si ad quos
ea res pertinebit, non exhibetur, in dominos sine noxae
deditione judicium dabo. L. 1.f., de eoá. .. . .
U
LIBRo 1. TÍTULo v. 181

que se afectan ciertas cosas como son las ta


llas reales, y las contribuciones sobre los gé
neros y mercaderías (a).

XV,
, XV.
Es tambien una regla comun á todas las A ninguno

especies de contribuciónes que por ninguna %%,%


pueda obligarse á los contribuyentes por me- 15 %;
dio de la captura , sino tuviesen otro delito, algun tributo.
Porque los tributos solo pertenecen á las per
sonas por razon de sus bienes, y son bastan
te carga sin añadirle esta dureza, cuya licen
cia pudiera llegar á llenar todas las cárceles (b).

XVI,
XVI.

Es igualmente comun á todas las especies,% %,


de contribuciones no sufrir alguna manera de compensación
compensacion, ni de lo que deben a los con alguna.
tribuyentes los que las cobran , ni de lo que
el mismo fisco ó el Príncipe pudiera deberles.
Porque por lo perteneciente á los que cobran
los tributos estos no se deben á los dichos,

(a) Illorum qui publica sive fiscalia debent, omnia bo


na sunt obligata. L. ult. C. vectig. Nov. ins. n. p.
Rex eorum qui fiscalibus debitis per contumaciam
satisfacere diferunt, distrahantur, comparatoribus data
perpetua firmitate possidendi. L. 1. C. de cap. &8 dist.
pign. triv. caus.
(b) Nemo carcerem plumbatarumque verbera aut pon
dera, aliaque ab insolentia judicum reperta suplicia in
debitorum solutionibus, vel á perversis, vel ab iratis
judicibus expabescat. L. 2. C. de exactor. trib. .
Satis sit debitorem annonarum ad solvendi necessi
tatem captione pignorum conveniri. L. 2. C. de capt.
& distrat. pign. trib. caus.
182 DEREcho Público.

y por lo que mira al Príncipe el estar desti


nados los tributos para el bien público, no
sufre que sean disminuidos por razon de lo
que el mismo Príncipe debe por otra parte á
los contribuyentes , respecto á que estos no
tienen que temer la insolubilidad del fisco,
que siempre está solvente (a).

Los tributos Sin embargo que la cobranza de los tribu


no se prescri tos debe hacerse á su tiempo , que las tallas
ben. personales y reales deben cobrarse cada año,
y que las imposiciones sobre los géneros y
mercaderías deben exigirse en los lugares y
tiempos señalados por los reglamentos s todos
los tributos cuyos derechos han sido una vez
adquiridos pueden exigirse los años siguientes,
y no hay otras prescripciones para las rentas

(a) Ut debitoribus fisci quod fiscus debet compense


tur, saepê constitutum est, excepta causa tributoria &
stipendiorum. L. 46. S. 5. f. de jure fisci.
Ob negotium copiarum, expeditionis tempore man
datum, curatorem condemnatum, pecuniam jure com
pensationis retinere non placuit: quoniam ea non com
pensatur. L. 1o. f. de compens.
Hn ea quae Republicae te debere fateris compensa
ri ea quae invicem ab eadem tibi debenturis cujus de
ea re notio est jubebit; si neque ex kalendario, neque
ex vectigalibus, nec ex frumenti, vel olei publici pe
cunia, neque tributorum , neque alimentorum , neque”
ejus qui statutis sumptibus servit, neque fidei commissi
civitatis debitor sit. L. 3. C. eod.
Fiscus semper idoneus... solvendo. L. 2. in fin.f.
de fund. dot.
Nec solet fiscus satisdare. L. I. S. 18. fut legat.
seu fid.
Véase el artículo 4, de la seccion 7.º del título 5º
1IBRo 1. TÍTULo v. 183
atrasadas, que las que los reglamentos y el
uso hayan establecido sobre el particular (a),
así por exemplo aquel que presentare los
recibos de tres años consecutivos de un tri
buto ó imposicion , se presumiria haber paga
do los antecedentes, y no estaria obligado á
estos, no habiendo pruebas claras de no ha
berlos pagado (b). Pero el derecho del tribu
to no está sujeto á prescripcion : Y un fundo
sujeto á la talla real, no se exime de ésta por
la prescripcion, no habiendo algun título de
exéncion ().

(a) Justas etiam & quae locum habent fisci actione


praecipimus concremari ob hoc solum quod suis tempo
ribus prolatae non sunt. L. 6. C. de jure ficci.
(b) Quicumque de provincialibus & collatoribus, de
curso post hac quantolibet annorum numero , cum pro
batio aliqua ab eo tributariae solutionis exposcitur, si
trium cohaerentium sibi annorum apochas securitates
que protulerit , superiorum temporum apochas non
cogatur ostendere : neque de praeterito ad illationem
functionis tributariae coarctetur; nisi forte curialis, vel
quilibet publici debiti coactor, sive compulsor possesso
rum vel collatorum habuerit cautionem , aut id quod
reposcit deberi sibi manifesta gestorum adsertione pate
fecerit. L. 3. C. de apoch. public.
Es preciso entender este texto segun nuestro uso
solo en el caso que la exáccion del tributo se hubiese
hecho por una misma persona. Porque si se tratase por
exemplo de las tallas de muchos años, sean reales ó per
sonales, exigidas por diferentes colectores de los quales
cada uno tuviese que cobrar un año solo , el pagamen
to hecho á tres no perjudicaria á los precedentes, cu
yos registros se encontrasen no estar endosados, y que
no hubiesen dado su finiquito.
(c) Jubemus eos qui rem aliquam per continuum an
norum quadraginta curriculum sine quadam legitima in
terpellatione, possederint, depossessione quidem rei seu
dominio nequaquam removeri. Functiones autem, seu
184 DERECHO PÚBLICO.

XVIII.
XVIII.
En caso de En todas estas especies de contribuciones
duda se favo
rece á los deu si sobreviniesen algunas dificultades que hagan
dores de los dudosa la causa del fisco, de suerte que pa
tributos con rezca incierto su derecho, ya sea porque no
tra el fisco. Se encuentre bastantemente establecido, comó
si alguna mercadería no estuviese con bastante
claridad comprehendida en las numeraciones
y tarifas de los derechos del Príncipe, ó ya
Sea que estando bastantemente establecido el
derecho haya duda sobre la calidad de este,
y otras semejantes dificultades 5 estas dudas
deben resolverse en favor de los particulares
contra el fisco. Porque ademas de que obtie
ne veces de demandante, y que generalmente
toda demanda debe de ser clara y bien es
tablecida; los derechos del fisco no tienen otro
favor y privilegio que aquel que es propio
de la justicia que les hace necesarios para el
bien público, y la facilidad de practicar su
cobranza. Lo qual solo se extiende á los de
rechos que se encuentran legítimamente es
tablecidos, y no á las pretensiones que los
oficiales y los asentistas encargados de esta
cobranza puedan hacer, excediendo los límites
de los derechos expresamente fixados por el
Soberano (a).

civilem canonem, vel aliam quampiam publicam colla


tionem eis impositam dependere compelli. Nec huic par
ti cujuscumque temporis praescriptionem opositam admi
ti. L. 6. C. de praescrip. XXX. vel XL. ann.
(a) Non puto delinquere eum qui in dubiis quaestio
nibus contra fiscum facile responderit. L. 1o. f. de
jure fisci. .
1IIRo 1. TíTULov. 1185

SECCION SÉ PTIMA.

De las exénciones de todas las especies


de contribuciones,

SUMARIOS.

L. Todos estan sujetos á las contribuciones per


sonales no teniendo alguna exéncion.
II. Lo mismo sucede en órden á las contribucio
nes reales.
III. Las contribuciones sobre los géneros y merca
derías se limitan á ciertas cosas.
IV. Tres especies de exénciones.
V. Exénciones de las tallas por diferentes causas.
VI. Excénciones concedidas por las Ciudades y otros
lugares, á ciertas personas.
VII. Las exénciones que pasan ó no á los herederos.
VIII. Las exénciones que pasan á los descendien
tes, no pasan á los descendientes de las
hembras.
IX. La edad, el sexó, los hijos mo eximen de los
tributos 5 es necesario privilegio.
X. Las exénciones dependen de las gracias con
cedidas por el Soberano.
XI.- El fisco está exénto de todos tributos.
XII. Las exénciones de las cosas pasan á todos los
poseedores y sucesores : no las de las per

XIII. El privilegio del lugar se acaba por la nu


tacion del domicilio á otro.

Actore non probante, qui convenitur & si nihilipse


praestat, obtinebit. L. 4. in fin. C. de edendo.
Véase el artículo último de la seccion 1º del títu
lo siguiente. . . . .
Tom. II. Aa
, 35 perecho público.

I.

,%, Las contribuciones personales pertenecen


,#3 a las generalmente á todos los domiciliarios de los
co: jugares que estan obligados á pagarlas: por
: %"% que hay algunos lugares que no estan sujetos
; no algu- a estas contribuciones. Pero aun en los suje
na caº tos á ellas puede haber algunos particulares
que esten exéntos (a).

II.

II. Las contribuciones reales sobre los inmue

.%% bles estan reducidas (en Francia) á las de cier


3,333... cas Provincias que las pagan, y por lo 1 es
nes reales. pectivo á las otras estan exéntas por franque
za y no por privilegio (b): pero en las Pro
vincias sujetas á tallas reales hay algunas exén
ciones que libertan algunos fundos de esta con
tribucion 5 y hay tambien algunas personas que
estan exéntas de la misma (c).

(a) Munera quae patrimonis, publicae utilitatis gratia


indicuntur ab omnibus subeunda sunt. L-2. cap. de mu
mer. putr.
Aunque este texto pertenece á otras especies de
eargas, la regla comprehendida en él es cierta, por razon
mas fuerte, para las cargas de las contribuciones.
(*) En el Imperio Romano las condiciones de las pro
vincias, eran diferentes: algunas estaban exéntas. Bar
senonenses inmunes sunt. L. 8. If... de Censib.
Otras eran de una condicion mas dulce que la
COIUIII.
te). Véase el artículo 10.
LBRo 1. TÍTULo v. 187

III.

Las contribuciones sobre los géneros y . Las contri


mercaderías se limitan asimismo no solamen-%%
te á las cosas que les estan sujetas, sino tam-%5%
bien á cada una de las cosas ó casos de en- derías se li
tradas, de tránsitos, y otros en que es de-3%:"
bido se exija esta contribucion. Y hay dos es-" "
pecies de exênciones de estas contribuciones;
la una de ciertas cosas que no estan sujetas
á pagarla, como son los libros. Y la otra de
algunas personas que tienen privilegio que les
exime de esta carga (a).

IV,
* Ivy.
Resulta de los tres artículos precedentes Tres especies
que las exénciones ófranquezas de las con-3%”
tribuciones son de tres especies. Algunas son "”
generales y comunes á las Provincias , Ciu
dades y ciertos lugares 5 y otras son peculia
res y propias de algunas personas 5 y las hay
tambien que eximen ciertas cosas. Pues por
lo respectivo á las exénciones generales algu
nas Provincias estan exéntas de las tallas per
Sonales, y la mayor parte lo estan de las rea
les, y en las Provincias sujetas á las tallas per
Sonales hay algunas Ciudades y lugares que
estan exéntas de estas. Y hay tambien algu
nas Provincias y Ciudades que tienen la exén
cion ó inmunidad de las contribuciones sobre
los géneros y mercaderías, ó sobre algunos
de estos géneros 5 y hay cosas que estan en

(a) Véase el artículo 8. de la seccion 2.º


A al 2
188 DERECHO público.
teramente exéntas de dichas contribuciones (a).
--- -
V.

Exénciones
Las exénciones particulares de las tallas
de las tallas
por distintas personales son” de dos especies. La una de
CallSAS. aquellas que se deben á ciertas personas por
solo el efecto de su calidad, sin que este pri
vilegio les competa como particulares. Por esto
los Eclesiásticos por esta sola calidad estan
exéntos de estas contribuciones. Por lo mis
mo los nobles tienen esta misma exéncion por
razon de su nobleza : y muchos Oficiales ó
Ministros la tienen tambien por razon de sus
empleos. Y la otra especie es de las exéncio
nes concedidas por otras causas particulares,
como por razon de ciertas funciones ú otras
consideraciones en favor de las quales el Prín
cipe puede conceder este privilegio, Y se ven
en los reglamentos muchas de estas exéncio
ciones de diferentes especies (b).

(a) Quamquam im quibusdam beneficia personis data


immunitatis cum persona extinguantur, tamen cum ge
neraliter locis, aut cum civitatibus immunitas sic data
videtur, ut ad posteros transmittatur. L. 4. S. 3.- f. de
Censib.
Se ve en este texto la distincion de las exénciones
personales que se limitan á ciertas personas, y de las
que se conceden á las Ciudades y otros lugares que
son comunes á todos sus habitantes, y pasan á los que
lo han de ser en adelante.
(b) Quibusdam aliquam vacationem munerum gravio
rum conditio tribuit. L. 6.ff de jure immun.
Aunque este texto se entiende de otras exénciones,
la regla conviene á la exéncion de las tallas.
Mechanicos geometras, & architectos qui divisiones
partium omnium incisionesque servant, mensurisque &z
LIBRo 1. Tfrulo v. 189

. . . . . . . ... - ":
Ademas de las exénciones explicadas en el Exénciones
artículo
- precedente,
-----> + hay algunas --
y -e-* que +
los +
Ayun-%,5%
y + 1, c3,4,3,
tamientos de las Ciudades y otros lugares pue-",%
den conceder á ciertas personas para estimu-res á ciertas
larles á vivir en dichas Ciudades y lugares, Personas.
y exercer en ellos algunas funciones útiles al
público : de aquí es que en algunos lugares
se procura atraer los Médicos y profesores
de las artes y ciencias, por medio de seme
jantes exênciones, de las quales ninguna hiere
los derechos del Príncipes porque las tallas
no por esto se disminuyen, y los habitantes
pagan voluntariamente las que podrian adeu
dar estas personas : y tan poco sufren aumen
to alguno en sus tasaciones que permanecen
las mismas (a).

-
institutis opera fabricationibus stringunt, &z eos qui aqua
rum ductus, & inventos modos docili liberatione osten
duntin par studium docendiatque discendi nostro sermone
compellimus. Itaque immunitatibus gaudeant &z suscipiant
docendos, qui docere sufficiunt. L. 2. C. de excus. artif.
(a) Exceptis qui liberalium studiorum antistites sunt
& qui medendi cura funguntur, decurionum decreto
immunitas nemini tribui potest. L. 1. C. de Decr. decur.
Sup. imm. quib. conced.
Nec intra numerum praestitutum ordine invitos me
dicos inmunitatem habere saepe constitutum est, cum
oporteat eis decreto decurionum immunitatem tribui.
L. 5. C. de profess. &3 medic.
Negotiatores qui annonam urbis adjuvant, item na
viculari, qui annone urbis serviuntimmunitatem á mu
neríbus publicis consequuntur, quandiu in ejusmodi ac
tu Sunt. Nam remuneranda pericula eorum , quin etiam
& ortanda premis, merito placuit, ut qui peregré mu
neribus, & quidem publicis, cum, periculo, & labore
19o DERECHO público.

VII,

Exénciones Entre las exénciones particulares de las per


%”.º%", sonas hay algunas que se limitan solo á una
rederos," " persona, y no pasan á sus descendientes ta
les son las que se conceden por razon de al
gunas funciones, ó de algunos empleos que
no tienen el efecto de ennoblecer (a) : y las

fungentur à domesticis vexationibus, & sumptibus li


berentur: dum non sit alienum dicere etiam hos reipu
blicae causa, cum annonae urbis serviunt, abesse. L. 5. |
S. 3.- f. de jure immun. . |
Véase el artículo 1o. de la seccion 4º del título 16 |
de este libro.
Se conceden algunas veces salarios ademas de la
exéncion á los Médicos ú otros. 1" en este caso es obli
gacion de los Médicos servir á los pobres gratuitamen
te. Archiatri scientes annonaria sibi commoda á populi
commodis ministrari honeste obsequi tenujoribus malint,
quâm turpiter servire divitibus. Quos etiam ea patimur es
accipere quae sani oferunt pro obsequiis non eaquae peri
clitantes pro salute promittunt, L. 9. C. de profess. &8
med.

no que haga comercio de semejante convenio á cierta


y determinada suma que se les haya de dar en el caso
que el enfermo sea libertado de la enfermedad; solo
los charlatanes son capaces de semejante comercio.
(a) Personis datae inmunitates heredibus non relin
quuntur. L. I. f. de jure imm.
Quód datur personis cum personis amittitur. L. I.
S. 43- f. de aq. quot.
Sordidorum munerum excusatio delata personis ad
haeredem Successoremve transire non potest. Neque enim
potest es se perpetuum quod non rebus, sed personis con
templatione dignitatis atque militiae indulsis se nos cons
ht. L. 13. C. de excus. mun.
Véase sobre las exénciones que no pasan á los he
LIBRo 1. TÍTULov. 191
hay que pasan á los descendientes como la
exêncion por razon de la nobleza, y las que
se conceden por razon de los empleos que
ennoblecen, sea que el enmpleo ennoblezca al
primero que lo obtuvo, ó sea que no tenga
este efecto hasta despues que haya pasado de
padres á hijos ó nietos que tienen la exén
cion : y puede haber igualmente exênciones,
que por particulares consideraciones pasen á
todos los descendientes de aquellos á quienes
han sido concedidas (a).

VIII.
Las exénciones que pasan á los descen- Las exéncio
dientes se limitan solamente á los hijos de los %%%
varones, y no pasan á los de las hembras diente",
porque estos no siguen la condicion de sus pasan á los

madres, sino la de sus padres (). %*:


bras.
IX.

-
No hay exencion alguna que se conceda ,
por efecto de la edad, infancia ó vejez, ni , ,,,
por el sexó, ni por el número de los hijos, sea, ..."; ".
ni por otras causas que los privilegios d exéi-jos, no exi
men de estos
tributos, es
necesario pri
vilegio.
rederos el S. 3. de la L. 5. f. de jure immun. que se
acaba de citar en el artículo anterior.
(a) Immunitates generaliter tributae eo jure ut ad pos
teros transmitterentur, in perpetuum succedentibus du
rant. L. 4.f., de jure imm.
(1) Generi postersque datae custodítaeque (immunita
ter) adeos quí ex feminis natisunt, non pertinent. L. n.
S. 2. f. de jure imm.
Cum legitimae nuptiae factae sint, patrem liberi se
quuntur. L. 19. f. de stat. hom.
192 - DERECHO PUBLICo.
ciones contenidas en los reglamentos (a).

X.
x.
Las exéncío
Las exénciones particulares de las tallas
nes dependen
de las gra reales, y las de las contribuciones sobre los
cias concedi géneros y mercaderías dependen de los diver
das por el So
sos reglamentos que han establecido varias
berano,
providencias sobre el particular, y no son las
mismas que las de las tallas personales. Por
que los Eclesiásticos por exemplo, y los no

(a) Munera quae patrimonis injunguntur, vel in tri


butiones, talia sunt ut neque aetas ea excuset, neque
numerus liberorum. L. 6. S. 4. f. mun. &8 hom.
Neque tempore aetatis, neque numero liberorum
à muneribus, quae patrimoniorum sunt, excusationem
quis habere potest. L. 5. C. de mun. patrim.
Etiam minores aetate patrimoniorun muneribus Sub
jugari solent. Unde intelligis te frustra plenam immuni
tatem desiderare, cum munera quae impensas exigunt,
subire te necesse sit. L. 7. C. de mun. patrim.
Patrimoniorum munera mulieres etiam substinere
debent. L. 9. eod.
Aunque las contribuciones de que se habla en es
tos textos sean diferentes de nuestras tallas, la regla,
ademas de que conviene á estas, está entre nosotros
en uso, á excepcion de algunos lugares en donde los
menores estan exéntos de las tallas personales. Lo qual
se puede fundar sobre una ley del derecho Romano en
que se dice que en algunas provincias los hijos estan
exéntos del tributo por cabeza , hasta la pubertad, y
tambien los que tienen la edad de sesenta y cinco
años. Etatem in censendo significare necesse est: quia
quibusdam aetas tribuit ne tributo onerentur. Veluti in
Syris à quatuordecim annis masculi, á duodecim faemi
ne usque ad sexagesimum quintum annum tributo ca
pitis obligantur. L. 3. f. de censib. Hay tambien algu
nos reglamentos y costumbres que conceden alguna
exêncion á los que tienen diez hijos,

---
LIBRo I. TÍTULO v. 193
bles que estan exéntos de las tallas persona
les no lo estan de las otras contribuciones.
Pues estas exénciones dependen de las asigna- . .
ciones particulares, y diferentes de que puede
tomarse conocimiento por estos reglamen
tos (a).
XI, -

Todo lo que pertenece al Soberano en vir- El 533, está


tud de su dominio ó Señorío , y todos los exénto de to
géneros y mercaderías destinadas para su uso º º
no está sujeto á contribucion alguna (b).

XIII.

Hay esta diferencia entre las exenciones:


personales, y las de las cosas, que éstas pa; la
san á todos aquellos á quienes pertenecen , á poseedores y
sus herederos, á qualesquiera otros que las sucesores. *
adquiera; y que las de las personas se limí. * P*
tan á solos aquellos á quienes se conceden,y
solo pasan á los herederos en los casos ex
plicados en el artículo siete precedente ().

(a) Los privilegios y exénciones dependen de las gra


cias del Príncipe, y los que las pretenden deben jus
tificarlas.
(b) Fiscus ab omnium vectigalium praestationibus im
munis est. L. 9. S. ult.f., de public. &3 vectig.
Res exercitui paratas praestationi vectigalium sub
jici non placuit. D. J. S. 7.
(c) Et datur interdum predis , interdum personis.
Quod praediis datur, extincta persona non extinguitur:
quod datur personis cum personis amittitur. Ideoque ne
que ad alium dominium praediorum, neque ad haeredem,
vel qualemcumque successorem transit. L. 1. S. 43.fff
de aqu. quot.
Rebus concessam immunitatem non habere interci
Tom. II. Eb
194, DERECHO público.

XIII.
XIII.
Como hay algunos lugares exéntos de cier
El privile
gaelí jugar tas contribuciones, los que tienen el domici
se acaba por lio en estos lugares solo gozan de la exéncion
35
del domicilio durante el tiempo que habitan en ellos: y si
á otro. transfieren el domicilio á otro no exénto, no
podrán usar en él de este privilegio (a).

SECCION O CTAVA.

De las funciones y obligaciones de los


que exercen encargos ó empleos en la
Real Hacienda.

S U M A R I O S.

I. Dos especies de recetas de las dos especies de


caudales públicos.
II. Orden de la imposicion de las tallas.

dere rescripto Imperatoris nostri ad Peligniarum rectê


expressum est. Quippe personis quidem data immunitas
cum persona extinguitur : rebus, numquam extinguitur,
L. 3. S. 1. f. de censib.
Privilegia quaedam causae sunt, quaedam personae.
Et ideo quaedam ad haeredem transmittuntur , quae
causae sunt: quae personae sunt ad haeredem non tran
seunt. L. 196. f. de reg. jur.
Véanse los textos citados sobre el artículo 7.
(a) Qui originem ab urbe Roma habent, si alio loco
domicilium constituerunt, munera ejus substinere debent.
L. 3. f. de mun. &8 hon.
Incola & his magistratibus parere debet, apud
quos incola est: & illis, apud quos civis est. Nectan
tum municipali jurisdictioni in utroque municipio sub
jectus est; verum etiam omnibus publicis muneribus
fungi debet. L. 29. f. ad municip.
LIBRo 1. TÍTULo v. 195
III. Como se ha de hacer el repartimiento y dis
tribucion de las tallas.

IV. Las mutaciones que suceden en los lugares mu


dan el pie de las imposiciones.
V. Los repartimientos y distribuciones deben ha
derse sin acepcion de personas.
VI. Está prohibido á los oficiales que hacen los
repartimientos recibir regalos.
VII. Obligaciones de los Diputados que reglan las
tasaciones de los particulares.
VIII. No deben respetar las recomendaciones, y sí
solo la justicia.
IX. Los Diputados no pueden moderar sus tasa
diones ni las de sus parientes.
X. No puede imponerse mas ni ménos que lo que
está ordenado.
XI. De la diversidad de los empleados en la exáce
dion de las tallas.
XII. Obligacion de los recaudadores.
XIII. Otras obligaciones de los recaudadores.
XIV.Obligacion de los colectores.
XV. Los que hacen las recetas deben asistir á esta
obligacion diariamente, y no causar demo
ra á los que concurren á hacer los pa
478710,

XVI. Otras obligaciones de los que estan emplea


dos en la imposicion y exáccion de la Real
Hacienda. ”

XVII. Obligaciones de los empleados en la cobran


za de las contribuciones sobre los géneros y
mercaderías.
I.

* . .. . . . . . . .»
Es necesario distinguir dos especies de pas
caudales que componen la Real Hacienda. Los de recetas de
que se imponen sobre las personas ó sobre las dos espe
cies de cauda
los fundos, como las tallas personales, y las 13,3%
196 DERECHo público.
tallas reales (a), y los que se exigen sobre
los géneros y mercaderías (b) : y es necesa
rio tambien distinguir las diferentes funciones
pertenecientes á la cobranza de estas diversas
especies de caudales. Porque para las tallas
hay las funciones de los que hacen la impo
sicion , y las de los que las exigen. Y aun
que estas dos especies de funciones se encuen
tran algunas veces juntas en algunas personas,
como se dirá en adelante, son distintas, y pre
cisan á obligaciones de distinta naturaleza.
Y por lo tocante á los caudales que se exi
gen sobre los géneros y mercaderías no hay
otra funcion que la de su cobranza. Porque
la imposicion, que no es otra cosa que la tasa
óprecio reglado de los derechos que se han
de exigir sobre cada especie, depende del re
glamento que el Príncipe ha establecido.

II.
III.
Orden de la La imposicion de las tallas se hace en Fran
imposicion d
:%*cia por cinco grados diferentes. El primero
es la órden del Rey que regla la suma que
quiere se imponga en todo el Reyno sebre to

(a) Stipendium à stipe apellatum est, quod per stipes,


id est, modica era colligatur. Idem hoc etiam tribu
- tum appellari Pomponius ait, & sane appellatur ab in
tributione tributum ,vel ex eo quod militibus tribuatur,
L. 27. S. 1. f. de verb. signiff.
Census fundi. L. 2. C. sine cens. vel. rel. fund.
comp. mon poss. toto título f, de censibus.
(5) Ex prestatione vectigalium nullius omnimó nomi
ne quicquam, minuatur, quin octavas more solito cons
titutas omne hominum genus quod comercis voluerit
interesse, dependant. L. 7. C. de vectigal. 8" com.
LIBRo 1. TÍTULov. 197
dos aquellos que estan sujetos á esta contri
bucion. El segundo es una segunda órden por
la qual se divide entre las Provincias lo que
cada una debe pagar , y esto se hace por las
generalidades (*). El tercero es el repartimien
to que hacen los oficiales de cada generali
dad á las elecciones que dependen de esta (**).
El quarto es el asiento que hacen los oficia
les de las Elecciones de la parte que deben
pagar de la talla, las Ciudades, Villas y Lu
gares de cada eleccion. El quinto y último es
de las tasaciones que hacen en cada Ciudad,
y en cada Lugar sobre sus habitantes los des
tinados á esta funcion, Regidores , Consules,
Asesores ú otros baxo de otros nombres(a)(*).

III,

Las obligaciones de los oficiales encarga-. Como se de


be hacer el
repartimiento

(*) Las oficinas de los Tesoreros de Francia son 24, las tallas.
en el Reyno.
(*) Eleccion es un Tribunal en Francia, cuyos jue
ces llamados electos conocen de las causas sobre tallas
é impuestos en primera instancia.
(a) Delegatio quae ab amplissima in diversas provin
cias ex more quotannis emittitur. L. ultima c. de can.
larg. titul.
(***) En España todos saben que hay un Consejo de
Hacienda, y tambien una direccion donde se arregla
todo lo concerniente al particular. Despues en las ca
pitales de las provincias, Administradores de cada ramo,
Generales con sus subalternos, Contadores y Tesoreros
con los demas empleados y dependientes , cuya enume
racion y sus obligaciones constan de las leyes del Rey
no, condiciones de millones que obtienen veces de Ley,
y de una infinidad de órdenes que pueden verse en la
obra intitulada: práctica de la administracion y cobranza
y de las rentas reales de Juan de la Ripia y otras partes.
198 DERECHO público.
dos de los repartimientos consisten en tomar
un conocimiento exácto quanto sea posible de
lo que cada Ciudad y cada lugar puede pa
gar de la imposicion comun. Y esto depende
del número de sus habitantes, de sus profe
siones, de sus bienes, de sus comercios, del
número de los exéntos, de la extension del
territorio , de su calidad, y de las otras con
sideraciones que pueden servir para reglar lo
que cada lugar debe pagar de la imposicion
á proporcion de sus comodidades ó incomo
didades, y de la carga comun impuesta so
bre todos (a).
IV.
IV.
Las mutacio- Como suceden muchas veces diversas mu

%%taciones que puedan aumentar ó disminuir las


"más ventajas de un lugar sobre otro, y causar en
el pie de las algunos pérdidas que obliguen á moderar las
Pº cargas ó algunas cosas que pueden dar lugar
á aumentarlas, es obligacion de estos oficia
les tomar en cada año conocimiento de es
tas mutaciones, como si en algunos lugares
hubiese caido piedra, hubiese habido yelos,
inundaciones, esterilidades ú otras pérdidas de
toda la cosecha de frutos ó de alguna parte.
Si ha habido enfermedades populares : si al
gunos habitantes de los mas acomodados, ó
muchos de los otros han dexado sus lugares,
ó si al contrario han venido otros á establecer
se en ellos, si hay algunos exéntos de las
contribuciones, ó que usurpen estas exéncio
nes : si se hace algun establecimiento en al

(a) Por esta proporcion se debe reglar la carga de


cada lugar.
LIBRo 1. TÍTULO Iv. 199
gun lugar que aumente su comercio, como
de ferias y mercades, y de qualesquiera otras
mutaciones, á fin de mudar las imposiciones,
y aliviar ó cargar los lugares á proporcion de
lo que haya sobrevenido (a).

V.

. Tienen tambien estos oficiales obligacion rama


á no aumentar ó disminuir la imposicion de mientos y di
algunos lugares por las ventajas que de esto #%
pudiesen resultarles, y por razon de sus pro- aceptaron a
pios intereses, de los de sus parientes, ami-Personas.
gos, ó de otras personas á quienes quisiesen
servir 5 como si ellos ó estas personas tuvie
sen algunas tierras ú otros bienes en un lu
gar, ó si tuviesen algun otro interes particu
lar en hacer que se disminuya su carga. Por
que el uso de la libertad que tienen estos
oficiales de reglar el asiento, no es de hacer- .
lo depender de su voluntad, sino de reglar
la carga de cada lugar á proporcion de aque
llo que los habitantes deben justamente con
tribuir (b).

(a) Como cada lugar lleve su carga á proporcion de


los bienes, y de las comodidades é incomodidades de
los habitantes, la carga debe ser mayor ó menor segun
has mutaciones que sobrevengan, y para tomar el cono
cimiento necesario de estas cosas , los oficiales reales
subalternos estan obligados á visitar los lugares.
En España las cargas son sobre las cosas, y de con
siguiente el labrador ó cosechero paga á proporcion de
lo que coge.
(b) Esta obligacion como las demas de estos oficiales,
es de derecho natural que obliga á hacer justicia sin
acepcion de personas, y se comprehende en su juramento.
Por el derecho Romano las exénciones mal conce
2OO DERECHO PúBLICo.

VI.

Está prohibi- Como los repartinientos é imposiciones

%% de caudales reales son funciones de justicia,


en lo repr- y cuyos abusos ceden en perjuicio de los que
timientos re- se encuentran cargados con exceso por haber
ºº3º sido descargados otros injustamente , se prohi.
be expresamente á los que exercen estas fun
ciones, recibir regalos de qualesquiera natu
raleza que sean, y los que se encuentran te
ner las manos manchadas con semejante su
ciedad incurrirán en las penas que las leyes
han establecido, y que merezcan las circuns
tancias de semejante delito (a).

VII.

5. Despues que en virtud del repartimiento


Obligacion L LI”.
4,1% y asiento se ha arreglado la talla de cada Fu
tados que re-gar, los sugetos empleados para hacer su im

s: : posicion sobre los particulares deben reglar


%,º sus tasaciones, y la primera obligacion de es
tos es sentar en un libro el número de per

didas eran castigadas con la pena del fuego.


Jan His nostrae serenitatis edictis, civitatem tribularis
erit flamma suplicium, si cujusquam fraude ambitu, po
testate, injustam cujuspiam profiteantur immunitatem; ac
non secundum procedentem" definitionem omnes omnimó
abolita specialium immunitatum gratia , necessitas tri
butarise functionis firmata censitorum peraequatorumque
Provincialium judicium peraequatione constrinxerint. L. I.
c. de immunit. mem. conced. v. l. 2. eod.
(a) Por esto todas las leyes de los Romanos, y tam
- bien las de Castilla que prohiben á los Jueces recibir re
galos deberán entenderse con los que exercen estas fun
COL16S.
LIBRo I. TÍTULov. 2on

sonas sujetas á la imposicion, adquirir noticia


cierta de los que tienen exénciones ó estan
libres de esta carga, ó de parte de ella, to
mar conocimiento de las mutaciones que pue
den haber disminuido ó aumentado el núme
ro de habitantes, de las pérdidas de cada uno,
ó del aumento de sus bienes por alguna su
cesion ó de otra suerte. Y deben recibir y
exáminar las memorias, y los documentos que
cada uno ponga en sus manos, con el fin de
probar los hechos que puedan precisar á mo
derar su tasacion , y arreglarlas todas con
equidad, sin atencion al crédito, á la auto
ridad, y á qualesquiera otras consideraciones
que pudiesen obligar, á favorecer á los unos
mas que á los otros 5 pero de suerte que la
carga de los ricos disminuya la de los pobres,
y que cada uno lleve la que corresponde á
Sus bienes y su industria, y segun la condi
cion y el estado de su familia (a).

(a) Los repartimientos divisiones, y tasaciones deben


hacerse sobre el pie de esta proporcion.
Quomiam tabularii civitatum per collusionem po
tentiorum sarcinam ad inferiores transferunt; jubemus
ut quisquis se grabatum suam tantum pristinam profes
sionem agnoscat. l. 1. C. de Censib. et Censitor. --
Aunque este texto pertenece á las tallas reales pue
de aplicarse aquí. .
Por una ley del Código Theodosiano los que ha
bian sido cargados con exceso de tasaciones, tenian de
recho de hacerlas moderar y reglar segun la equi
dad.
Qui grabatos se à peraequatoribus conquesti sunt,
et injusto oneri impares esse proclamant, competicionis
habeant facultatem, ut quid remissum fuerit fraude con
vincant , et ex eo levamen accipiant, quod per defor
mia et criminosa commercia sibi impositum esse deplo
rant, ut aliis demeretur Sed in eo tempus placuit de
Tom. II, cc
VIII,

,5%. Esta obligacion general de los que reglan


...;... las tasaciones de los particulares comprehen
comendacio- de la de no atender á otra alguna recomen
3.P.º 3 dacion que á la que puede tener cada par
%** ticular segun el estadó de sus bienes y de
sus negocios, y á no libertar de la carga en
otra forma á persona alguna, qualesquiera que
sea 5 porque de otra suerte se haria injusti
cia á los que hubiesen de sufrir aumento de
su tasacion en virtud de esta diminucion (a). "

IX.

IX. Si los que hacen esta imposicion tienen


33: justas causas para hacer que se moderen las
% %,% tasaciones de sus parientes ó las suyas, no
su naciones podrán hacerse justicia á sí mismos ni á di
ni las de sus chos sus parientes. Pero por lo tocante á las
Pº suyas deben pedir en justicia se manden ar
reglar, y sus parientes deben pedir lo mismo
segun los usos y los reglamentos (b).

X.

3º 3º puede Puede ponerse como una obligacion ge


%,"% neral y comun á todos los que hacen los
lo que está or
denado.

finiri ne plures frustra, litibus premerentur, si nullis in


tercepta metis actio tolleretur l. 4. C. Theod. de censib.
pereq.. et inspect.
(a) Esto se sigue del artículo precedente.
(b) Como es una especie de funcion propia de Juez
la que exercen, no pueden hacerse justicia á sí mis
mos ni á sus parientes.
LIBRo 1. TÍTULo v. 2o3
repartinientos, asientos y tasaciones, el que
hayan de arreglarlos de suerte que no inter
venga alguna otra imposicion que ascienda á
mayor suma de la que se haya mandado
imponer, y que igualmente tampoco falten
fondos por no haber impuesto los necesa
rios. Y si añadiesen á las imposiciones estable
cidas otras de otra naturaleza, ó mayores su
mas, esto seria una prevaricacion digna de
castigo, segun la calidad del hecho y de sus
circunstancias (a).

, , , ,. L. . . Diversas per
A la manera que hay diversos Cficiales sonas emplea
que reglan los repartimientos y asientos de en la exac
las tallas ( en las Generalidades, y en las %***
Elecciones ) y otros que hacen en cada lu
gar las tasaciones de los particulares hay tam
bien diversos Oficiales que hacen la cobran
za de cada Generalidad , y de cada Elec
cion: y otras personas que hacen la cobranza
de las tasaciones de cada lugar en particular.
Y esta cobranza y recaudacion obliga á los
que tienen este encargo á varias obligaciones
que se explicarán en los artículos que se si
guen (b).
XII.
XIII.
Los primeros de estos Oficiales son los Obligacion de
, los Recauda
Recaudadores generales empleados para la co-3%,

(a) Solo el Soberano puede aumentar las contribucio


nes, y de consiguiente ya se dexan ver las penas que
incurre el que comete el delito que se comprehende en
este artículo.
(b) Véanse los artículos siguientes.
branza de las contribuciones de una Gene
ralidad, cuyos caudales les deben entregar
los Recaudadores particulares de las Eleccio
nes: y estos hacen sus recetas de los cau
dales que los Colectores les deben entregar
de las tasaciones de los particulares: Y así
las primeras obligaciones de los Recaudado
-res generales y particulares son hacer su co
branza por los medios que les estan señala
dos, y conducir los caudales de sus recetas
es á saber, los Recaudadores particulares á
las Oficinas de los Recaudadores generales,
y estos á las arcas reales en los términos
que les estan establecidos (a), sin retener co
sa alguna por algun medio que pueda hacer
que quede en sus manos cosa alguna de los
caudales que hubiesen recibido: ya sea que
haya habido alguna imposicion mas de la es
tablecida, ó que manifestasen ser insolventes
aquellos de quienes hubiesen recibido paga
mentos que hubiesen suprimido, ó por otros
caminos. Por que estas prevaricaciones son
una especie de delito de que se hablará en
su lugar.

Aw-—

(a) Diu minime penes ipsos susceptores maneant facta


collatio, sed statim quodcumque à provincialibus fuerit
exsolutum sacris Thesauris inferatur. l. 7. C. de suscept.
prep. et arcar.
Omnem summam auri vel argenti et reliquarum
specierum quae sacris largitionibus ex more penduntur,
statim ut exactio fuerit celebrata, ad Thesauros unius
cujusque provinciae, vel ad-proximos referri sub obsig
- natione tabularii cetaerorumque quos sollicitos esse de
bere precedentia jussa decreverunt, et thesaurorum prae
positis consignari praecipimus, ut exinde ad sacrum co
mjtatum integer omnium titulorum numerus dirigatur.
* 1. C. de can. larg. . . . . _-. ". " " " -
Libro 1. TÍTULo v. 2o5

XIII.
XIII.
La obligacion de la cobranza que deben Otras obliga
ciones de los
hacer los Recaudadores, y especialmente los
Recaudado
particulares, les obliga juntar á la vigilancia
que pide esta funcion los temperamentos de
la humanidad, y á no exercer violencias que
añadan á los justos medios de los apremios,
que se les permiten, crueldades é injusticias,
ya sea por la demasiada freqüencia de los
embargos y execuciones, prisiones y otros
medios repetidos fuera de tiempo, ó por me
dio de las persecuciones executadas con el
fin de causar gastos ú otras vexaciones(a).

XIV,

— XIV.
Por lo que mira á los que estan emplea Obligacion de
dos para la exáccion de las tasaciones de los los Colecto
TCS,
particulares, ya sean Diputados, Colectores,
ú otros, estan obligados á observar en ella
toda la moderacion que sea compatible con
su obligacion, y á exercer las execuciones,
embargos de frutos y otras diligencias que
les estan permitidas en el caso solo que ha
ya necesidad de usar de estos medios para
Su cobranza, y no como lo hacen muchos
con el fin de multiplicar gastos y aprove
charse de ellos, y hacerlos tan grandes, que
segun la coyuntura de la estacion ú otras cir
cunstancias, vengan á ser los pagamentos mas
dificiles (b). Es tambien propio de su obliga

(a) Véase el artículo siguiente, y los textos que allí


se citan.
() Non acerbum se exactorem, nec contumeliosum
206 DERECHO PÚBLICO.
cion no embargar las cosas necesarias para
’la vida y vestido, para la cultura de las he
redades, y para el exercicio del arte ú ofi
cio de los que son comprehendidos en es
tas imposiciones, segun lo que han prohibi—'
do las Leyes y ordenanzas acerca del embar
go de estas cosas (a), y deben tambien abste
nerse de toda prevaricacion, y violencia, y
de exigir de las contribuyentes cosa alguna
que exceda su tasacion, baxo del pretexto

præbeat , sed moderatum , et cum efficacia benignum , et


cum instantia humanum. l. 3 3. fil de uum
(a) Vestis relinquenda est debitori, et ex mancipiis
quae in eo usu habebit , ut certum sit pignori daturum
non fuisse. l. 6. fil de pigm et byp.
Res quas neminem credibile est pignori specialiter
daturum] fuisse, generali pacti conventione quæ de bo
nis tuis facta est , in causa pignoris non fuisse , rationis
est. l. r. C. quæ re: pign. oblíg. pon. vel non. .
Executores á quocumque judice dati ad exigenda
debita ea quæ civiliter poscuntur, servos aratores aut
bobes aratorios, aut instrumehtum aratorium pignoris
causa de possessionibus non absrrahant.l. 7. a eod.
Pignorum gratia aliquid quod ad culturam agri
pertinet auferri non convenit. l. 8. cod.
Si 'pignus a proximo tuo acceperis vestimentum,
ante solis occasum reddes ei. Ipsum enim est solum quo
operitur, indumentum carnis ejus , nec habet aliud in
quo dormiat. Exod. 22. 26. 27.
Non accipies loco pignoris inferiorem et superio
rem molam: quia animam tuam apposuit tibi. Non per
vertes judicium advenæ et pupilli, nec auferes pigno
ris loco viduæ vestimentum. Deuter. 24. 6. r7.
Asinum pupillorum abegerunt et abstulerunt pro
pignore bobem viduae. Agrum non suum demerunt; et
vineam ejus quem vi opresserint vindemiant. Nudos di
mittunt homines , indumenta tollentes , quibus non est
operimentum in frígore, vim fecerunt deprædantes pu
pillgs,‘ et vulgum pauperem spoliaverunt. job 2;. v.
3. l 7' 9.
LIBRo 1. TÍTULO v. 207
de facilitarles por este medio el pago ó al
gun interes , por razon de la tardanza ú
otra qualesquiera cosa. Antes por el con
trario deben facilitar los pagamentos, ya sea
recibiendo cantidades menores en descuento,
ó esperando las cosechas de frutos y las oca
siones en que los particulares puedan cobrar
algunos caudales. Y por lo perteneciente á
los pagamentos que estos Colectores y de
mas deben hacer a los Recaudadores, su
principal obligacion consiste en no retener
los caudales pertenecientes á su cobranzas
lo qual sucede mas fácilmente , y con mas
freqüencia á estos que no á los mismos Re
caudadores. Porque siendo por la mayor parte
ménos acomodados , algunos emplean los cau
dales del Rey en sus intereses particulares, que
dando responsables.
xV, XV.

Es una obligacion general y comun áto-%%


dos los que hacen la recaudacion de los cau-ben asistir a
dales públicos asistir diariamente á esta fun- esta ocupa
cion, y no dar repulsa á los que han de %,º%
hacerles algunos pagos, y á quienes por es-%%
ta tardanza habrian de causar algunos gastos ra á los que
ú otros daños, ó perjuicios. Y si la tardan-shina
za se hiciere con el fin de causar dichos % *
gastos á los contribuyentes, esta prevarica
cion deberá de ser castigada, segun las circuns
tancias: De tal suerte que si aquellos que
tuviesen que hacer algun pagamento quisie
sen prevenir las conseqüencias de habérseles
rehusado su recepcion, podrian asegurarse en
este caso por medio de las ofertas hechas en
debida forma (a).

(a) Susceptores publicos absque omni mora aurum cen


XVI.

XVI. Además de estas obligaciones generales

,% de todos los empleados para las imposicio


3,33%5-nes y cobranza de los caudales públicos hay
llos que estan otras de diversas especies que pertenecen al

% no de exercer su funciones. Por esto los


%% oficiales que hacen los repartimientos de di
los caudales chas imposiciones tienen sus reglas sobre
de la Real Ha- el modo de proceder en este particular, so
* bre las visitas que deben hacer en los luga
res, Scgun lo pidan las ocasiones, como en
los casos explicados en el artículo quarto, y
para otras especies de funciones. Por lo mis
mo los Recaudadores tienen igualmente sus
reglas para el exercicio de sus recetas, para
... la forma de las cartas de pago que han de
dar, para el modo de dar las citas, y para
otras semejantes 5 y hay igualmente otras re

semus suscipere ; nequis per hanc ocassionem Sumptus fa


cere compellatur. Nam si solvere volens á suscipiente
fuerit contemptus, testibus adhibitis contextationem de
bebit proponere , ut hoc probato, et ipse securitatem
debitam, commissinexu liberatus, cum emolumentis acci
piat: et qui suscipere neglexerit, ejus ponderis quod
debebatur, duplum fisci rationibus per vigorem officii
praesidis inferre cogatur. J. 1. C. de suscept. prep. et

Humanitatis necessitate commoti. l. 1.- f. eod.


Aurum sive argentum quodcumque à possessore con
fertur, arcarius vel susceptor accipiat: ita et provinciae
moderator, ejusque officium ad crimem suum noverit
pertinere, si possessoribus ullum fuerit ex aliqua pon
derum iniquitate illatum dispendium. Et quidquid ex
provinciis ad nostrum dirigitur aerarium, id ad illus
tres viros aerari comitis relatione deferatur. 1, ult. C.
eod.
LIBRo 1. TÍTULov. 2:09
glas que pertenecen á las diferentes funcio
nes de los que reglan las tasaciones de los
particulares, ó estan encargados de su co
branza. Pero estas especies de reglas que es
tan establecidas por Ordenanzas, Edictos, y
mandatos del Príncipe sobre estas materias, (a)
no teniendo el carácter de las que deben ex
plicarse en esta Obra, como se ha dicho en
su lugar (b), no deben referirse aquí, y es
fácil verlas en los mismos Edictos, y Orde
11241/1224.Se
XVII.

Las obligaciones de los Oficiales, y otros LXVII


que estan empleados para la cobranza de las %
dontribuciones sobre los géneros, y merca-%%
derías , y cuyas funciones pertenecen á las branza de las
gavelas, subsidios, entradas, derechos de las :
mercaderías que entran y salen en el Reyno 3,3%”";
y otros semejantes 5 son de menor extension mercaderíás.
que las obligaciones de los Oficiales, y otros
cuyas funciones pertenecen á la imposicion, y
recaudacion de las tallas 5 porque por lo to
cante á estos otros derechos la imposicion con
siste en la cota que señala el Príncipe sobre
cada especie de géneros y de mercaderías, y la
Cobranza de ésta cota se hace sobre estas mis

(a) Neminem susceptionis munere functum ad idem


munus adstringi, nisi se prius vinculo solicitudinis su
s, perioris absolverit. Nam neque eos qui placuerint, gra
bare justi est 5 neque eos qui displicuerint tenere pru
dentis est. l. 4. C. de suscept. prap. te arcar.
Se puede hacer juicio por este texto qual deberá ser
la vigilancia de los que estan empleados para la impo
sicion y exáccion de los caudales reales.
(b) Véase al fin del Prefacio.
Tom. II. Dd
2IO DERECHO PÚBLICO,

mas cosas en los lugares en que debe pagar


se el derecho: y así la obligacion de los que
tienen que hacer la recaudacion de estos de
rechos, Administradores, Oficiales de Adua
na, ú otros, consiste en no faltar á las obli
gaciones de su empleo, y en no exigir cosa
alguna que exceda los derechos arreglados
por el Príncipes en asistir diariamente á sus
Oficinas para no causar demora á los que
deben los derechos y en inspeccionar ó regis
trar las mercaderías por sí mismos , sin vi
ciarlas, sin alterarlas, ó causar en ellas algun
otro perjuicio. Y finalmente en observar en
sus funciones los reglamentos de las Ordenan
zas (a).

(a) Nihil amplius quam quod constitutum est vobis


faciatis. Luc. 3. 13.
Las ocasiones y la facilidad que proporciona la
recaudacion de estos derechos á los que la hacen para
exercer las violencias, y exacciones injustas obligan à
los que los nombran , y á los empleados sus Xefes, á
velar sobre su conducta y á contenerlos en la modera
cion que pide esta funcion, y que es compatible con su
obligacion como lo enseñó S. Juan á los Publicanos,
que le consultaban. Estas prevaricaciones que llegaban
á ser robos diéron motivo á que el Derecho Romano
estableciese Leyes particulares para reprimirlas. Quantae
audaciae quantae temeritatis sint Publicanorum factiones
nemo est quinesciat. Idcirco Praetor ad compescendam eo
rum audaciam hoc edictum proposuit. Quod familia Publi
canorum furtum fecisse item si damnum injuria fecerit, et
id ad quos ea res pertinet, non exhibetur, in damnum
sine noxae deditione judicium dabo. l. 12. Jff de pu
blic. en vectig. et com.
LIBRo I. TÍTULov. 21 1

TÍTULO SEXTO.

Del dominio del Soberano, ó de los

bienes y derechos de la Corona.

Aws se estar lo que se enwie


por esta palabra dominio del Soberano, es
preciso advertir que el Soberano puede te
ner dos especies de bienes, los que tiene
por la qualidad de Soberano, y que depen
den de su soberanía, y aquellos que son
propios de su persona independentemente del
título de Soberano: pues en Francia las tier
ras unidas á la Corona son de la primera de
estas dos especies 5 y las tierras, y otros bie
nes adquiridos al Príncipe por alguna suce
sion, son de la segunda.
Si por la palabra dominio del Soberano
se quisiesen entender generalmente todos los
bienes y derechos de que puede gozar, el
dominio comprehenderia los bienes de estas
dos especies, y en este caso sería necesario
distinguir dos especies de dominios, el que
nosotros llamamos en Francia dominio de la

Corona, y el de los bienes propios de la per


sona del Príncipe independientemente de la
calidad de Soberano, en el mismo sentido
que se da algunas veces á esta palabra do
minio, para significar la propiedad de los
particulares (*)

(*) En España solo podrá distinguirse de la Real


Hacienda, lo que sea propio del Príncipe que haya
Dd 2
212 - DERECHO Público,
º Pºr el contrario se quisiere entender
ºº Palabra dominio del Soberano en el 3.
ºº 9º Parece tiene en las ordenanzas, 3
*** del dominio de la Corona :
9º, 9º esta inalienable todo lo que "de

%3º 3º en su lugar (); que es lo que

3ººººn de la Corona, respecto á que

9º 9: Soberano disponga á su árbitrio" de


**enes que tiene propios, con quiegue.
º 9no tulo, á no ser que estos bienes ha
Mº sido unidos á la Corona por los medios
9º estas mismas ordenanzas han estableci
º, y de que se hablará tambien en su lu
gar (b).
Esta palabra dominio del Soberano se en
tiende, pues ordinariamente en nuestro uso
de los bienes que dependen de la soberanía,
y no de los que se adquieren al Príncipe por
qualesquiera otro título, y que si se quiere
se pueden llamar su dominio propio : y así
en Francia se entienden comunmente por el
donninío del Rey no solamente las tierras uni
das á la Corona , sino tambien los derechos
de qualesquiera otra naturaleza, como las

heredado de sus parientes ú "otros, y no se llaman


bienes del dominio, sino de la Corona los que se ha
cen del Rey por el derecho de soberanía, siendo lo
mismo Real hacienda que bienes de la Corona como
se ha dicho en el título antecedente." " -
(a) Véase el artículo 14. de la seccion 1.º
(1) Véase el artículo 24. de la seccion 1.º
LIBRo 1. TÍTULov. 2 13
confiscaciones, el derecho de extrangería, el
de heredar al que muere sin herederos legí
timos y sin testamento, el derecho de bas
tardía ó heredar á los bastardos y son com
prehendidos tambien en esto otros derechos,
como los subsidios y entradas que las mis
mas ordenanzas parece ponen en el número
de los bienes del dominio, respecto á que
por algunos edictos se han establecido las
enageraciones de los bienes del dominio, y
que han comprehendido la enagenacion de
los subsidios.
Segun este sentido que coloe a los subsi
dios y entradas en el dominio, parece que
podrán comprehenderse aquí tambien todas
las demas especies de derechos que compo
nen la Real Hacienda, y de que se ha tra
tado en el título precedente , porque estos
son derechos que dependen de la soberanía,
y que aumentan sus bienes y rentas , y for
man como un patrimonio del Príncipe, se
gun la expresion del derecho Rcmano, en el
qual se llaman fundos patrimoniales los que
se hacen del Príncipe por esta calidad (a):
Ademas de kos derechos del Soberano que
le producen rentas, y que por esta razon son
naturalmente de su dominio, se ponen comun
mente en Francia en el número de los dere

(a) Fundi patrimoniales, & qui ex emphiteutico jure


ad domum nostram diversis generibus devoluti sunt,
sic eis qui eos poposcerint cedunt ut commissi metus
esse non possit. Neque enim magis commodamus nos
tra, quam tradimus ea jure dominii; ita tamen ut ea
que in nostra, possessione positi praestiterint, & in pos
terum solvant. L. 4. c. de fund. patrim. W.T. h.T.
214, DERECHO PúBLICo.
chos del dominio los que se llaman derechos
de justicia, aunque de éstos solamente algu
nos producen alguna renta y los otros nadas
que es lo que obliga á distinguir aquí dos
diferentes especies de estos derechos.
Se llaman generalmente derechos de jus
ticia ciertos derechos que ó hacen parte del
derecho de administrar justicia , ó son con
seqüencias suyas 5 pues los derechos de esta
blecer oficiales para la administracion de la
justicia, de tener casas para los Tribunales,
cárceles, puestos donde se ponen á la ver
güenza los infames, horcas, y de aprovechar
se de las confiscaciones y multas son dere
chos que se llaman derechos de justicia , y
que solo son propios del Soberano, como lo
es el de administrarla 5 pero como sea cos
tumbre en Francia que muchos Señores ten
gan los derechos de justicia que los Reyes
les han concedido en sus tierras 5 tienen en
ellas tambien estos derechos que acaban de
referirse 5 y es preciso advertir que siendo
estos derechos de justicia de dos maneras, el
uno de los que no producen rentas , como
el derecho de tener casas para los Tribuna
les ú otros lugares para la administracion de
la justicia, puestos donde se expone á la ver
güenza á los infames , y horcas 5 y el otro
de aquellos que las producen, como las con
fiscaciones y las multas 5 solo se pondrán en
este título en el número de los derechos del
dominio del Rey, los derechos de justicia que
producen alguna renta, tomando esta palabra
dominio en el sentido que signifique propia
mente el patrimonio del Príncipe, esto es sus
bienes, sus derechos y sus rentas. Por esto
todo lo que se diga de estas especies de de
LIBRo 1. TíTULo vi. 215
rechos en este título, debe entenderse con to
da extension de todo el territorio que es del
Rey, y en el qual la justicia no ha sido ena
genada de la Corona. Porque en las tierras
de Señorío de los particulares los derechos de
justicia son de los mismos particulares (*).
Resulta de todo lo que acaba de decirse
de los bienes y derechos del dominio , que
hay necesidad de hacer distincion de estas
dos palabras bienes y derechos, porque la pa
labra bienes es mas general, y todo lo que
es derecho del dominio, es igualmente un bien
suyo. Pero hay bienes del dominio que no
deben ser comprehendidos baxo el nombre
derechos, porque las tierras de la Corona son
bienes y no derechos del dominio. Pero co
mo estas dos palabras bienes y derechos se
toman comunmente en un mismo sentido, y
es fácil distinguir lo que solo son bienes , y
lo que propiamente es derecho, usarémos en
este título de estas dos palabras, de mane
ra que no haya alguna equivocacion que tur
be el sentido.
Solo resta hacer distincion de las mate
rías que deben componer este título , que se
ha dividido en ocho secciones. En la prime
ra se explica la naturaleza, y las especies en
general de los derechos del dominio : en la
segunda se tratará en particular del derecho
de la confiscacion : en la tercera del dere
cho de suceder el Príncipe á los que mue
ren sin herederos"nitestamento, de los bie

(*) Hemos dicho que las multas estan destinadas por


las Leyes de Castilla para gastos de Cámara , y cita
do algunas de estas Leyes en otro lugar.
216 DEREcho Público.

nes vacantes, y de los hallazgos de bestias:


en la quarta del derecho de extrangería: en
la quinta del derecho de suceder á los bas
tardos que mueren sin hijos y sin testamen
to: en la sexta de las reglas comunes á todas
las especies de bienes y derechos del domi
nio: en la séptima de los privilegios del fis
co: y en la octava de lo que pertenece al So
berano independentemente de esta calidad, y
como su patrimonio ó dominio propio. "

SECCION PRIMER, A.

De la naturaleza y especies en general


de los derechos del dominio.

SUMARIOS.

I. Definicion del dominio.


II. El dominio se distingue de lo que es propio
del Príncipe.
III. Tres especies de bienes del dominio.
IV. La primera de las tierras é inmuebles.
V. La segunda de la Real Hacienda.
VI. La tercera de otros derechos de distinta ma
turaleza.
VII. Bienes comprehendidos haxo la primera es
pecie.
VIII. Otros bienes comprehendidos baxo la misma
especie.
IX. Otra renta de la misma especie las minas.
X. Otros bienes de la segunda especie.
XI. Otra renta de esta misma especie.
XII. Los bienes del dominio son inalienables.
XIII. Hay algunos bienes del dominio inaliena
bles por su naturaleza, y otros solamen
te por privilegio.
Libro 1. TÍTULo vi. 217
XIV. Emagenacion del dominio permitida en dos
(74.J.O.J.

XV. Enagenacion de los bienes de la segunda es


pecte.
XVI. Las enagenaciones de los bienes del domi
mio se hacen con la carga de reversion.
XVII. Las enagenaciones por la necesidad de la
guerra baxo la condicion perpetua de re
dencion.
XVIII. Los Apanages se conceden baxo la condi
cion de reversion en defecto de descendien
... te varones.
XIX. Los bienes de la tercera especie son tambien
inalienables.

XX. El dominio es imprescriptible.


XXI. Hay derechos que por su naturaleza perte
mecen al dominio, y los hay que se hacen
tales por algunas mutaciones.
XXII. De qué modo pueden hacerse del dominio
los bienes que no lo son.
XXIII. El Príncipe dispone de los bienes que no
estan unidos aun al dominio.
XXIV. De que modo pasan al dominio los bienes
propios del Príncipe.
XXV. Dos modos de unir é incorporar los bienes
al dominio.
XXVI. En los casos dudosos no se favorece la causa
del fisco.
I.
I.

bienes y derechos que son adquiridos por es- del dominios


te título (a).

(a) Sacrum patrimonium. L. ult. c. de vectig. & comm.


Omnes omninó quocumque título possidentes quod
Tom. II. Ee
2I8 DERECHO PÚBLICO.
II.
II. . l I l 0 O

El d_0n_1¡nïo l Este dominio se distingue del dominio de


sda ¿“12812105 bienes y derechos que el Soberano tiene
mpioq ¿el por otro qualesquiera tnulo, y que puede lla—
rincipe- marse su propio patrimonio (a) , de que se tra
tará en la seccion ocrava.
III.
III.
_Tres espe- El dominio del Soberano que le pertene
cn‘f: g; big-l ce por esta calidad, es compuesto de tres di
mimo. ferentes especies de bienes que se explicarán
cn los artículos siguientes (b).
IV.

La ¡Jimera La primera especie de bienes de este do


de tas rimas minio son los inmuebles que se adquieren a]
é inmuebles. '

‘delegatio super indicti nomine videtur amplexa, velut


canones cogantur inferre: sz ut nequa sit dubietas , hac
aperte definitione decernimus ut id potius vocabulo ca
nonis postuletunhlulla igitur domus vel sacri patrimo
nii , vel emphiteutici juris, vel hominum privatorum,
etiam si privilegium aliquod habere doceatur, ab hac
necessitate sejuncta sit: quæ jam non extraordinarium,
ut hactenus , sed ipsis facientibus canonicum nomen
accepit. L. r. c. de indict.
(a) Privatum patrimonium L. 2. c. de ef comm. rer.
prima
Quoties alicui colonorum agrum privati patrimonii
nostri placuerit venundari : non unus tantum qui forte
consortibus suis gravis, ac molesms existatg sed alii quo
que duo ,vel plures ex simili origine ac jure venientes
in supradicta emptione socientur. L. uh. c. de agria 8
dom. vel fin.
(b) Véanse los articulos siguientes.
LIBRo I. TÍTULO vi. 2 19
Soberano por el establecimiento del Estado,
por conquistas ó por otros medios (a), como
se explica en el artículo 22 y los siguientes,
y es preciso comprehender en esta primera
especie las tierras que se adquieren al Sobe
rano por títulos particulares, como por su
cesion, donacion, ó de otra suerte, quando
estos bienes han sido unidos al dominio del
modo que tambien se explicará en los artícu
los siguientes.
V.
V.

La segunda especie de bienes del domi-I.º%


nio son los derechos que componen las ren- cienda.
tas del Estado, como son todos aquellos de
que se ha tratado en el artículo precedente (b).

VI.
VI.
La tercera especie de bienes del dominio , La tercera
e otros dis
comprehende todos los demas diferentes de- %,%"%,%
rechos del Príncipe, como son los derechos chos de mar.
de las confiscaciones, de suceder á los que chas natura
mueren sin herederos legítimos y sin testa-*
mento, á los bastardos que mueren sin hi

(a) Fundi patrimoniales & quí ex emphiteutico jure


ad domum nostram diversis generibus devoluti sunt.
L. 4. c. fund. patrim. V.T.h. T.
Variae causae sunt ex quibus nuntiatio ad fiscum
fieri solet. Aut enim se quis quod tacite relictum est,
profitetur capere non posse, vel ab alio praeventus de
fertur, vel quod mors ab haeredibus non vindicatur vel
quod indignus qui haeres nuntiatur , vel quod princeps
haeres institutus &zc. L. 1. in princ. f. de jure fisc.
(b) Tributa , vectigalia &c. Véase la seccion 2.º del
título precedente.
L=-mm-M

22o DERECHO púBLICO.

os ni testamento, el derecho de extrangería,


los derechos de feudos francos, nuevas adqui-

eion , las que sobrevienen extinguiéndose al-

guna imagen: 1º 3º del Rey


sobre los mares, rios, montes, caza y pes- /
ca, los derechos de justicia que producen al-

hechó en el preámbulo de este título 5 los


derechos y rentas que el Rey saca de los ofi
cios pertenecientes al dominio, Notarías, Es
cribanías 5 los de las partidas que produce la

venta de los demas oficios, y otros derechos


y rentas pertenecientes al dominio, y todas
tienen esto comun que las rentas de esta ter
cera especie que depende de los acontecimien
tos inciertos son especies de rentas casuales(a).

wa

(a) Por lo que mira los derechos del Rey sobre los
mares , rios, montes, caza y pesca , como estos dere- "
chos comprehenden una relacion por menor de las re
glas arbitrarias que se contienen en las ordenanzas,
y que no pertenecen al designio de esta obra, no se l
especificarán aquí, y basta referir en general el ór-
den de estos derechos ; pero como hay sin embar-
go reglas de policía sobre las materias de los mares,
rios, montes, caza y pesca que son propias de esta
obra, estas reglas se explicarán en el título 8.º:y por
lo perteneciente á los derechos de justicia , ésta es ma
teria que tampoco pertenece aquí, por que como se ha
dicho al fin del preámbulo de este título, estos dere
chos por lo perteneciente á los Señores que tienen de
recho de jurisdiccion de justicia en su Señorío estan
arreglados por la costumbre y el uso ; y los del Rey
que pueden pertenecer aquí, como las confiscaciones,
multas y otros se explicarán cada uno en su lugar.
LIBRO 1. TÍTULo vi. 221

VII.
VII,
Es necesario comprehender en la primera Bienes com
especie de bienes del dominio ciertos inmue-3%
bles ademas de las tierras, tales son las casas,%%%
tiendas y otros edificios en los lugares pú
blicos, ó en las plazas sin dueño , y que se
han concedido por el Príncipe por determi
nada renta , y otros derechos arreglados por
las enagenaciones que sobre esto se hayan he
cho , conmo son en Paris las tiendas de Pala
cio, y las lonjas (a) 5 pero es preciso no com
prehender baxo esta primera especie de bie
nes del dominio las plazas públicas, los ca
minos reales, y las otras cosas de esta na
turaleza que estan fuera del comercio de los
particulares, y destinados al uso del público.
Porque estas especies de inmuebles como no
producen renta alguna, no se cuentan en el
número de bienes , y los derechos que en
ellos tienen el público , y el Soberano son
de otra naturaleza que los derechos que da
la propiedad (b).
VIII.
VIII.
Es necesario comprehender tambien en Otros bienes

esta misma especie de immuebles del domi-:


nio las tierras incultas, esto es que jamas han %”,% %
sido labradas, y que no tienen dueño algu-pecie.
nos las Islas (c) y terrenos que se forman en

b) Véanse los artículos 2 y 3 de la seccion 1.º


3.c) Insula quae in flumine publico nata est; publica
esse debet. L. penult. in fi. f. de acq. rer. dom.
Este texto parece contrario á los otros del derecha
z22 DERECHO PÚBLICO;
los rios grandes y navegables , los pasages,
pontages , barcajes, lo que se paga por la

Romano que quieren que las Islas que nacen en los ríos
pertenezcan á los propietarios de las hetedades vecinas
con proporcion á la proximidad que tengan sus here
dades á estas Islas , y segun su extensión.
Insula quae in mari nata est, (quod raro accidit )
ocupantis fit.
' Nullius enim esse creditur : at insula in flumine na
ta (quod frequenter accidit) si quidem mediam partem
fluminis tener, communis eorum qui ab utraque parte
fluminis prope ripam prædia possident , pro modo (scili—
cet) latitudinis cujusque fundi quæ prope ripam sit.
Quod si alteri parti proximior sit, eorum est tantum
qui ab ea parte prope ripam prædia possident. 5. 22.‘
rer. di'vír. L. 7. S. 3. de acq. rer. dom.
Insula est nata in flumine contra frontem agri mei,
ita ut nihil excederet longitudo regionem prædii mei:
Postea aucta est paulatim, at processit contra frontem,
superioris vicini ¿Se inferioris. Quaero , quod adcrevit,
utrum meum , sit quoniam meo adjectum est, an ejus
juris sit, cujus esset , si initio ea nata ejus longitudi
nis fuisset? Proculus respondit , flumen illud, in quo
insulam contra frontem agri tui eam natam esse scrip
sisti , ita ut non excedere longitudinem agri tui , si allu
vionis habet jus, 8: insula initio proprior fundo tuo
fuit , quam ejus qui transliumen habeat , tota tua facta
est , ¿z quod postea ei insulæ alluvione accessit , id tuum
est etiam, si ira accessit, ut procederet insula contra
frontes vicinorum superioris atque inferioris , vel etiam
ut proprior esset fundo ejus qui transflumen habet. L. 56.
end,
Parece que deben distinguirse en esta ley penulti
ma de acq. rer. dom. dos especies de rios los que eran
del uso público, y los otros menores. Y así las leyes
que colocan estas Islas entre los bienes de la Corona
ó dominio del Rey se restringen á las de los rios nave
gables. Por esto puede decirse que los Autores que han
creído que estas leyes son contrarias al Derecho Roma
no , no han reflexionado sobre este texto que acaba de
crtarse.
navegacion de los rios, por la pesca, por los
molinos y otras cosas que dependen del de
recho sobre los rios navegables, y sobre los
caminos.
IX.

Tambien pueden comprehenderse en los . Otra renta


bienes de esta primera especie las rentas que %*:
el Soberano saca de las minas reducidas á la % "
décima (a).
X. x.
, otros bienes
si en la segunda especie de bienes del do: 3º
minio que son la Real Hacienda, se quisiese *
comprehender todo lo que se llama en Fran
cia caudales reales, podrian colocarse en esta
clase los diezmos que el Rey percibe del Cle
ro , las imposiciones que se hacen sobre el
mismo en ciertas provincias baxo el título de
dones gratuitos, los caudales que se exigen
por imposiciones á manera de las tallas, y to
das las demas rentas reales (b).

XII,

Tambien se pueden colocar con mas ra- 0%.


de esta mis
ma especies

(a) En España se paga el quinto de todos los meta


les al Rey. L. 1.º y siguiente título 1o. lib. 8. de la Re
copilacion de Indias.
Cuncti qui per privatorum loca saxorum veram la
boriosis efossionibus persequuntur, decimas fisco decimas
etiam domino repraesentent caetero modo propriis suis de
sideriis vindicando. L. 3. c. de metallis &8 metal. Véase
el artículo 19. de la seccion 2.º del título 2.º
(b) Nostrum erarium. L. ult. c. de quadr. prescr.
Res fisci nostri. S. 9. inst. de usucap.
eu DERECHO PÚBLICO.
N.) en esta segunda especie los emolumentos
\. “mas que produce el derecho de cuñar
moneda, sea por el aumento del valor de la
materia reducida á moneda , ó del de sus es—
podes; porque el derecho de cuñar moneda
pertenece á solo el Soberano (a).

XII.
XII.
Os bienes Todos los bienes del dominio de estas tres
son i
iiinum espccles tienen esto comun, que son inalie—
le"‘“onables pero de diverso modo. Porque los hay
que lo son por su naturaleza y calidad : y los
hay que solamente lo son por privilegio del
Soberano, concedido inmediatamente quelle—
ga á set Señor de ellos. Por los artículos que
se siguen se verá esta distincion, y estos di—
ferentes efectos en las tres especies de bie—
nes del dominio (b).
.L .1- ÁL m

(a) Si quis nummos falsa fussione formaverit univer


sas ejus facultates fisco nostro præcipimus addici : In
moneti: enim tantummodo nostris cudendæ pecuniæ .rtu—
dium frequentari volumus cujur obnoxii majestatí: cri
men comms'ttunr. Et præmio accusatoribus, proposito qui
cumque solidorum adulter poterit reperiri, vel á quo
cumque fuerit publicatus , illico omni dilatione’summota.
flammarum exustionibus mancipetur. L. 2. c. de fait.
manet v. tiu c. de muril. ea gynæc.
(b) Intellecto jam dudum quod charissimus in Chris
to filíus noster l-lungariæ Rex illustris , alienationes
quasdam fecerit in præjudicium regni sui, ¿e contra.
Regia honorem : nos eidem Regi dirigimus scripta nos
tra , ut alienationes praedictas , non obstante juramen
to , si quod fecit , de non revocandis eisdem , studeat
revocare. quia cum teneatur , ¿z in sua coronatione ju
ra regni sui , ¿z honorem coronæ illibata' servare , illi
citum profecto fuít, si praestititra de non revocandis
alienationibus hujusmodi juramentum , ¿c propter ea
LIBRo I. TÍTULO VI. 225l

XIII.
XIII.
De todas las diferentes especies de bienes Hay algunos

del dominio, los que por su naturaleza son %%:


del Soberano, y no pueden pertenecerá otras # 3%
personas como las tallas, el derecho de cu-naturaleza, y
ñar moneda, y otros son naturalmente inalie : ":
nables. Y los que de su naturaleza pudiesen 3%,º
haber pertenecido á otras personas como las
tierras de la Corona solo son inalienables,
porque han pasado á la posesion del Sobera
no, y por razon de su privilegio, y de es
tar destinados al bien del Estado (a).

XIV,
xiv.
Aunque los bienes del dominio sean inalie-3%
nables, si sucede que la utilidad del Estado 3,3%
pide su enagenacion , el Príncipe puede ha- dos casos.
cerla 5 y esto solo sucede en dos casos. El
uno de necesidad en tiempo de guerra, y el
otro para dar á los hijos varones del Sobera
no, excepto el inmediato á la Corona 3 un
patrimonio que se llama en Francia apana
ge (h) y cuyo patrimonio es justo establecer

Penitus"non servandum. Cap. intelecto extra de jure jur.


Nulli jam in posterum licere praecipimus patrimo
niales, seu limitrophos, vel saltuenses fundos qui per
tractum orientis positi sunt, adjus transferre privatum;
sive dempto, sive salvo canone juris fundorum immu
tatio postuletur &zc. L. r.3. c. de fund. patrim.
Véase el artículo 2o. de esta seccion.
(a) Esta distincion resulta de la naturaleza de estas
diversas especies de bienes.
(b) Apanage, quiere decir: tierras que los Soberanos
Tom. II, f
226 DEREcho público.

sobre los tales bienes para estos hijos, y sus


descendientes varones que con el transcurso
del tiempo pueden ser llamados á la sobera
nía 3 Pero esta enagenacion solo se hace con
las condiciones explicadas en los artículos
16 y 18.

Bnagenacion . . ..
33% . Aunque los bienes que solo pertenecen al
de la segunda Soberano sean inalienables por su naturaleza
*Pº como son las tallas, subsidios, gavelas y otros;
sin embargo se hace de estos una especie de
enagenacion , quando los Reyes conceden á
los particulares rentas que les venden, y asig
nan sobre estos productos segun la necesidad,
y estas especies de enagenaciones se limitan
á las sumas arregladas por los edictos que las
ordenan, y solo afectan estos hasta la reden
eion de las rentas 5 pero los fondos de estos
6erechos permanecen siempre del Rey, de
suerte que las imposiciones anuales, cuyo
goce tienen los compradores de estas rentas
no dexan de hacerse ordinariamente baxo del
nombre del Rey, y en fuerza de sus órde
nes , y los caudales se ponen en poder de
los oficiales que deben cobrarlas (a).

XVI.
XVI.

ºººº Los bienes del dominio solo pueden ena


bienes del do

cen con la dan á sus hermanos para su subsistencia, reservándo


carga de re- se el derecho de reversion en caso de no tener hijos
VCISIOI), Val.TOn6S,
(a) En España se han enagenado las Alcabalas de
algunos Pueblos, y se cobran de diferente modo que
el expresado en este artículo.
LIBRO]. TÍTULO VI. 227
gcnarse baxo las condiciones de reversion á
la Corona, y esta. es diferente segun la
causa de la enagenacion (a): como se expli
cará.‘ en los dos artículos siguientes. . r

XVII.
XVII.
En el caso de enagenacion de los ínmue- Las enagena.
bles del los
guerra, dominio
bienes por las necesidades
enagenados de So-
vuelven al la ¡a guerra se

berano devolviendo á los que los adquieren hacen _bax0 la


el precio de lo que adquirieron; pues estas “ïzdlclgnPer
enagenaciones soloflse hacen con la carga de fianza”: re’
una perpetua facultad, de redencion : y esto
hace que sean llamados los que los adquieren
acreedores, y que estos mismos esten obli
gados á conservar los bienes y los derechos
en buen estado (b).

xvmy o _ ,
XVIII.
En el caso de una enagenacion para un L“ aPanagü
Se conceden
apanage la reversion solo tiene lugar , quando ¡mm ¡a com
la causa de la enagenacíon, y el apanage lle- dicion de re
gan á. cesar; yesto solo/sucede , quando los 262510: cuide
que tienen elapanage, o sus sucesores varo- ceezgkflftesj‘;
nes mueran sm descendientes varones: y es- m,“
tos bienes deben volver en este caso al mis—
mo estado que tenían ántes del apanage exén
tos de todas cargas y deudas del que los go
zaba en apanage; porque de otra suerte po
dría fustrarse el derecho de reversion (c).

. a) Véanse los artículos siguientes. .


l: Véase lo que se ha dicho sobre el artículo x4.
6‘ Véanse las reglas citadas sobre el artículo 14. ,
¡f2
228 DERECHO público.

XIX.

,º: : Las enagenaciones de que acaba de hablar


%3."% se en los artículos precedentes no pertenecen
tambien in, á los derechos y rentas casuales explicados
alienables» en el artículo sexto, porque estos derechos
son inseparables de la soberanía, y por otra
parte no convienen á las dos causas que dan
motivo á las enagenaciones del dominio , y
algunos de estos derechos dependiendo del
derecho de justicia cono la confiscacion, y
el derecho de suceder á los que mueren sin
herederos y sin testamento, quando estan en
otros que en los Soberanos, han pasado á los
Señoríos que tienen jurisdiccion civil y cri
minal en sus tierras, y pertenecen á los que
tienen el derecho de apanage , como los
otros derechos de las tierras dadas tambien

en apanage (a).

XX.

El 3.353. Las mismas razones que hacen los bie


es imprescrip- nes del dominio inalienables, los hacen tam
* bien imprescriptibles, pues serian enagenados
si se pudieran adquirir por la prescripcion. Por
esto ningun particular puede hacerse señor de
ellos solo por una larga posesion : porque
ademas de la importancia de la conservacion
del dominio para el bien del Estado siéndole im
posible por la calidad de Soberano, la vigilancia
en la consevacion de todos los bienes de su do

(a) Esta es una conseqüencia de la naturaleza de


estos derechos,
LIBRO I. II’IULO VI. 2 29
minio , no debe correr contra él la prescrip—
cion (a).

(a) Véase el artículo m de esta seccion.


Nullum jus privatum vel publicum in quacumque
causa , vel quacumque persona , quod prædictorum qua
draginta annorum extinctum est, jugi silentio movea
tur. L. 4. c. de prescríp. 30. vel 4o. ann
Jubemus omnes qui in quacumque Dioecesi aut in
quacumque Provincia , vel quolibet saltu , ( vel civitate)
fundos patrimoniales vel templorum , aut agonothetici,
seu reJevatorum jugorum , vel cujuscumque juris per
quadraginta jugiter annos (possessione scilicet non so
lum eorum qui nunc detinent , verum etiam eorum qui
antea possederant , computanda) ex quocumque titulo,
vel etiam sine titulo hactenus possederunt , vel postea
per memoratum quadraginta annorum spatium possede-z
rint , nullam penitus super dominio memoratorum om
nium fundorum, vel locorum, vel domorum a publico
actionem , vel molestiam , aut quamlibet inquietudinem
formidare, sed impositum canonem pro qualitate jun-is,
cujus prædia sunt vel loca, per singulos annos solven
tes pro certo habeant suum esse quo possident , vel
postea possederint. Ita ut omnibus ad excludendam
omnem quolibet modo ex publico movendam quæstio
nem, nuda ex quocumque titulo vel etiam sine titulo
corporalis quadraginta annorum jugis possessionis ex
ceptio possit suficere: hoc etiam adjiciendo , ut illi quo—
que qui adempto canone hujusmodi fundos ab initio
principali jussione datos sibi fuisse confirmanta si per
quadraginta annos edempti canonis beneficium jugiter
possederunt : nec canonem cujus ademptionem quadra
ginta (sicut dictum est) annorum, possessio testatur,
possint penitus profligariz eo quod nostræ pietati pla
cuit in utroque casu , id est tam salvo, quam adempto
canone , possessorum nostrorum jura in eo statu in quo
per quadraginta annos, (sicut dictum est) jugiter man—
serunt , absque ulla innovatione durare. L. ult. c. de
fund. patrim.
Jubemus eos qui tem aliquam per continuum anno
rum quadraginta circulum sine quadam legitima inter
pellatione possederint: de possessione quidem rei seu
_-sur-TII

23O DERECHO público.

XXI.

- 3: Resulta de los artículos precedentes que


ºº 5 de todas estas especies de bienes del domi
%%,3% de todas estas especies de bienes del domi
pertenecen al nio, hay algunos que han pertenecido siem
dominio , y pre al mismo dominio , como los subsidios,
%.%.%
se hacen tales derechos
““” “.."*": de
"" entrada,
“"" ) y y otros
““: tributos que no
3, ..."; pueden haber sido de particulares, y que solo
mutaciones. estan en uso para el público, y por la aute
ridad del poder absoluto de los que tienen
el gobierno Soberano y el derecho de impo
nerlos, y que hay otros que han estado en
el comercio de los particulares, y han llega
do á ser del dominio por alguna mutacion,
como las tierras unidas á la Corona (a).

XXII,
XXIII,

%% Las tierras unidas á la Corona son de tres


do pueden ha. --º una
cerse del do- maneras : la primera de las que son del do

: minio antiguo, y originario destinadas á los


%**** Reyes para su uso y para sus gastos, y pue
de colocarse en el número de éstas lo que
ha sido unido á la Corona por las conquis
tas : la segunda de aquellas que les han sido
adquiridas por las confiscaciones, por el de
recho de suceder á los que mueren sin he
rederos ni testamento, por el derecho de ex

dominio nequaquam removeri functiones , autem seu ci


vilem canonem, vel aliam quampiam publicam collatio
nem eis impossitam dependere compelli, nec huic parti
cujuscumque temporis praescriptionem opositam admitti.
L. 6. c. de praescrip. 3. vel 40. ann.
(a) Esta es una conseqüencia de las diferentes na
turalezas de estos derechos , véase el artículo siguiente.
LIBRO 1. TÍTULo vi. 23.1
trangería, por el derecho de suceder á los
bastardos que mueren sin hijos y sin haber
hecho testamento : y la tercera de aquellas
que les han sido adquiridas por sucesiones ú
otros títulos, y estas dos últimas especies de
bienes se hacen propias del dominio por la
union que las incorpora al mismo dominio,
como se dirá en los artículos 24 y 23 (a).

XXIII,
XXIII.
El Príncipe
Los bienes adquiridos al Rey por alguna
dispone de los
de las maneras explicadas en los artículos pre bienes que no
cedentes no se unen al mismo tiempo al estan unidos
aun al domi
dominio, porque los que provienen de los
nio.
derechos de confiscacion, del derecho de su
ceder en los bienes del que no tiene here
deros, ni ha hecho testamento del derecho
de suceder el Erario á un extrangero que no
está naturalizado, y el derecho de suceder
á los bastardos que no tienen hijos ni han
hecho testamento, como sean emolumentos
y rentas de que el Rey podia disponer, no
se consideran como capital que forma desde el
principio parte de los fondos del dominio, sino
que el Rey dispone de ellos, segun le agra
da, bien donándolos, ó bien reteniéndolos y
uniéndolos al dominio de la manera explica
da en los artículos que se siguen (B),

a) Véanse estos dos artículos y el artículo 23.

ad domum nostram diversis generibus devoluti sunt,


sic eis , qui eos poposcerint, cedunt, ut commissi me
tus esse non possit. Neque enim magis commodamus
nostra , quam tradimus ea jure dominii: ita tamen
ut ea quae in nostra possessione positi praestiterint, &
232 DERECHO público.

XXIV,
XXIV.

%: Los bienes adquiridos al Rey por títulos


%%"% particulares, y los que le vienen por alguno
Principe pa- de los títulos de que se ha hablado en el
san al domi- artículo precedente pasan al dominio inmedia
"º tamente que han sido ocupados, y poseidos
de la misma manera , y con las mismas con
diciones, que tiene y posee los bienes del do
minio el Príncipe. Y así todos los bienes que
Son expresamente destinados, unidos, é incor
porados á la Corona, ó que han sido posei
dos y administrados por los Administradores
y Oficiales del Rey por el término de diez
años, y que han sido puestos en lista son
reputados, y son en efecto bienes del do
minio (a).

XXV.

4º: Resulta del artículo precedente que hay


33%”, dos modos de unir é incorporar al dominio
bienes al do- las tierras y otros inmuebles : el uno expre
ºº- so quando el Rey declara que une é incor
pora los bienes al dominio de que pudo ha
cer otras disposiciones 5 y el otro tácito, quan
do permite que los bienes de que pudo dis

in posterum solvant. L. 4. c. de fund. patrim. W.T. h. T.


” (a) Fiscus cum in privati jus succedit, privati jure
pro anterioribus suae Successionis tempore utitur: caete
rum postea quam successit habebit privilegium suum.
Sed utrum statim atque coepit ad eum pertinere nomen
an veró postquam convenit debitorem an postquam re
latum est inter nomina debitorum quaeritur. Puto ta
men exinde privilegio esse locum , ex quo inter nomi
na debitorum relatum nomen est. L. 6. f. de jure fisci.
LIBRo 1. TÍTULo vi. 233
poner, y que no estaban unidos al dominio
se unan é incorporen á éste de la m nera
explicada en el artículo 24 (a).

xxVI.
XXVI.
Puede tambien notarse por última regla . En las cosas
udosas no se
de los derechos del dominio, que sin embar favorece la
go que en favor de estos derechos por su c333 a
naturaleza y destino al bien público se hayan co.
establecido algunas cosas , y tambien que sean
inalienables, y que no se puedan prescribir,
y no obstante que la conservacion de ellos
sea importante al Estado: este favor y estos
derechos no se extienden mas allá de sus jus
tos límites. Antes es propio del bien público,
y de la equidad que en los casos en que al
gunas justas consideraciones pueden hacer du
dosa la causa del fisco se esté por el parti
do contrario. Porque el favor de esta causa
no se extiende á preferir una pretension du
dosa de los oficiales del fisco á los intereses
de los particulares que se encuentran disputa
bles con los del fisco, y á quienes la equi
dad puede favorecer (b).

(a) Rerum nobis notitia intimetur : ut jussu nostro


vacantia vel aliae res nomine occupentur erarii. Quae
forma etiam in parte bonorum vel in una alteravè re
seu actione una vel etiam pluribus servetur. L. ult. c.
de bon. vacant. &8 incorp.
Si quando aut alicujus publicatione, aut ratione
juris aliquid rei nostrae addendum est, rite atque so
lemniter percomitem rerum privatorum, deinde per ra
tionales in singulis quibuscumque provinciis commoran
tes incorporatio impleatur, & diligens stilus sigillatim
omnía adscribat. L. 3. eod.
(b) Non puto delinquere eum qui in dubiis quaestio
Tom. II. Gg
234 DERECHO público.

SECCION SEGUND A.

Del derecho de confiscacion.

SU MARIOS.

I. Definicion de la confiscacion.
II. Dos géneros de confiscaciones.
III. Multas.
IV. Como se adquieren las confiscaciones y multas.

L. I.
Definicion
* La confiscacion es una pena que sema.
* ma así, porque despoja á los que han in
currido en ella de todos sus bienes, y hace
que los adquiera el fisco (a).

II.
II.
3º3%. Es necesario distinguir dos especies de
ge, "" confiscaciones. La primera de todos los bie

nibus contra fiscum facile responderit. L. 1o. f. de


jure fisci. l
Tantum enim nobis superest clementiae, quod scien
tes etiam fiscum nostrum ultimum ad caducorum vindi
cationem vocari , tamen nec illi pepercimus, nec au
gustum privilegium exercemus; sed Tquod communiter
omnibus prodest, hoc rei privatae nostrae utilitati prae
ferendam esse censemus, nostrum esse subjectorum pro
prium commodum imperialiter existimantes. L. 1. S. 14.
inf. c. de cad. tol. Véase el artículo 18. de la sec
cion 6. del título precedente y el artículo 14. de la
seccion 7. de este título.
(a) Damnatione bona publicantur cum vita adimi
zur aut civitas. L. 1, jf de bon, damn.
LIBRO I. TÍTULO VI. ,2 3 g
nes, qual es la de los condenados por deli
tos que merecen esta pena: como son en
Francia los delitos de los condenados á muer
te, ó á galcras perpetuas, ó á destierro per
petuo fuera del Reyno (a). La segunda es de
cierras cosas que se adquieren al fisco por
contravenir á los reglamentos que han esta—
blecido esra. pena:pues por exemplo se con
fiscan los géneros y mercaderías de los que
han defraudado los derechos debidos por es
tos géneros (b).
III.
III.
Pueden ponerse rambien en el número de Multas.
las confiscacíones, las multas de cierras su
mas pccuniarias , en que son condenados los
acusados de varias especies de crímenes y de—
litos, ó de fraudes a los derechos del Prín-

(a) Cum vita adimitur aut civitas. L. r. de Iron.


damn.
Qui rei capitalis damnati sunt. L. r 3. fl: de ban.
pon-er.
Qui rei postulati , vel qui in scelere deprehensi,
metu-criminis imminentis mortem sibi constituerunt, hac-'
redem non habenr. Papianus tamen libro sexto decimo
responsorum ita rescripsit , (ur) qui reí criminis non
postulati manus sibi intulerint bona eorum fisco non
vindicentur. Non enim facti sceleritatem esse obno
xiam , sed conscientiæ metum in reo , velut confesso
teneri placuit. Ergo aut postulati esse debent , aut in
scelere deprehensi, ut si se interfecerint, bona. eorum
confiscentur. Ut autem Divus pius rescripsit, ita de
rmum bona ejus qui in reatu , mortem sibi conscivit,
fisco vindicanda sunt , si ejus criminis reus fuit , ut si
damnaretur morte , aut deportatione afficiendus esset.
L. 3. f. de bon. eor. qui. Véase el artículo 11. de la
seccion 2.“l
(17) Pæna commisi. L. 3. c. de ves-fig 8 com.
cg z
236
cipe. Porque estas multas como se les adju
diquen en virtud de estas condenaciones se
adquieren para el mismo Príncipe, como las
mismas confiscaciones (a).

IV.
IV.
Como se ad Siendo las confiscaciones y multas unas
quieren las penas que se imponen por delitos, solo se de
confiscaciones
ben despues de una sentencia de que no ha
y multas
ya apelacion (b).

“... ..
SECCION TERCERA.

Del derecho de los bienes vacantes, de

los tesoros y de los hallazgos , y del


derecho que tiene el Príncipe sobre los
bienes de los que mueren sin herederos
legítimos y sin testamento.

SUMARIOS,

I. Explicacion del modo de suceder el Príncipe


en estos bienes.

(a) Mulctorum severa compendia aerario nostro pro


tinus esse quaerenda nullus ignoret : nisi ipse judex id,
quod ad poenam admisi facinoris exculpitur, vel pu
blicis operibus, vel cursui publico , vel aliis necessa
riis causis specialiter deputaverit. L. 5. c. de modo
mulctor.
Los Jueces pueden adjudicar las multas ó al Rey
ó al Señor del territorio, ó á los hospitales ó encar
celados.
(b) Provocationis remedio condemnationis extinguitur
Pronuntiatio. L. 1. S. ult. Jff, ad senat. turpil.
LIBRo 1. TfTULO vi. 237
II. Definicion de los bienes vacantes.
III. Los primeros comprehenden todos los bienes
muebles é inmuebles.
IV. Otras especies de bienes vacantes.
V. Heredades recobradas de los enemigos.
VI. Los tesoros.

VII. De los hallazgos.

I.

I. .
El Príncipe tiene derecho de suceder en ,%:
todos los bienes de los que mueren sin he-%,%”%
rederos legítimos y sin testamento, porque Príncipe en
estos bienes no teniendo dueños, pasan al pú- estos bienes.
blico, y se adquieren por el Príncipe que es
su cabeza (a).
II,
III.
Llámanse bienes vacantes los de aquellos efinicio
, " , " " , " " T" " " " "TATTT 1os bienes yde
3
que mueren sin herederos que es lo que cau-% **
sa el derecho de suceder en estos bienes que
se adquieren al fisco, sino se piden en justi

(a) Scire debet gravitas tua Intestatorum res qui sine


legitimo herede deces serint fisci nostri rationibus indi
candas. Nec civitates audiendas quae sibi earum vin
dicandarum jus veluti ex permissu vindicare nituntur:
& deinceps quaecumque intestatorum bona civitatibus
obtentu privilegiorum suorum occupata esse compere
ris, ad officium nostrum eadem revocare non dubites.
L. I. c. de bon. vacant. &3 incorp.
Vacantia mortuorum bona tunc ad fiscum jube
mus transferri; si nullum ex qualibet sanguinis linea,
vel juris titulo legitimum relinquerit intestatus haeredem.
L. 4. eod.
En órden á lo extablecido por las Leyes de Cas
tilla, véase ha nota del artículo 31. seccion 2.º títu
lo 2.º
238 DERECHO público.
cia por los acreedores, y hay tambien otras
especies de bienes vacantes de que se habla
rá en el artículo 4º (a).

III.
III.
Los prime- El derecho de suceder el Príncipe en los
%% bienes de los que no tienen herederos legí
I, T", timos ni hacen testamento , comprehenden to
muebles éin- dos los bienes muebles é inmuebles, rentas,
º deudas activas , y generalmente todos los
bienes y efectos de qualesquiera naturaleza,
que hayan pertenecido al que muere sin he
redero, pues todos estos se adquieren por el
Príncipe (b).

IV.

IV.
otras espe- Pueden considerarse como una especie de
cies de bienes bienes vacantes las que por otras causas ade
"º mas de las referidas en el artículo 2º se en
cuentran sin dueño, como sucederá con las
tierras de que no se encuentre poseedor al
guno (c).
V.

%. ... Conviene
55,3,4, -“- * no- poner en y
B”.-* --, el ********
número y de
= los
i933, bienes vacantes las heredades que habiendo
estado algun tiempo en poder de los enemi
gos mediante alguna usurpacion ó conquista

(a) Vacantia mortuorum bona. L. 4. de bon. vac.


b) Esto se sigue del artículo 1º
c) Estas especies de bienes son de la misma con
dicion que los bienes vacantes por falta de herederos
legítimos, y no haber testamento. "
LIBRo 1. TÍTULo vi. 23
legítima que hubiesen despojado de ellos á
los propietarios , hayan sido adquiridas por
los mismos enemigos en virtud de este acon
tecimientos pues si el pais así conquistado es
restituido, ya sea por reconquista ó por me
dio de la paz, cada propietario vuelve á en
trar en sus tierras ó heredades como si siem
pre hubiera conservado su propiedad (a).

VI.

Del mismo modo no deben ponerse en el . De los ha


número de los bienes vacantes las cosas mue-**3º
bles que habiéndose perdido por sus dueños,
caen en manos de qualesquiera otros, porque
sino pueden descubrirse sus dueños, estos las
adquieren segun lo establecido en las Leyes
civiles 5 pero es necesario exceptuar el uso de
Francia en órden á las bestias que se pier
den, que se llama épabes 5 y que las costum
bres y este uso dan al Rey como un dere
cho de justicia, ó al Señor del territorio (b).
por Esta distincion entre las bestias y las

(a) Verum est, expulsis hostibus ex agris quos cae


perint, dominia ad priores dominos redire , nec aut
publicari, aut praedae loco cedere. Publicatur enim ille
ager qui ex hostibus captus sit. L. 2o. S. 1.f., de capt.
&8 post. lim. revers.
(b) Toda cosa perdida debe entregarse á las justicias
para que la hagan pregonar y se restituya á su dueño,
y si pasado un año no pareciese éste se hace de la
misma condicion y naturaleza que los bienes de Cá
mara. L. 6. título 13. lib. 6. y siguiente.
Si fuesen bestias ó ganados los perdidos se deben
publicar por 6o dias en los mercados, y si pareciese
el dueño se le deberán entregar. L. 8. del mismo tit.
y lib. -
24 o DEREcho público,
4,5 cosas perdidas puede fundarse sobre
3 la pérdida de las bestias sucede mas fá
imente que de las demas cosas que son mas
áciles de guardar , y que por consiguiente
debe tenerse mas cuidado en conservarlas á
sus dueños á quienes se hayan escapado 5 y
esto se hace con mas fidelidad y facilidad
por el remedio público de la justicia, que por
los particulares. Por esto las costumbres solo
adjudican las bestias perdidas al Rey, ó á los
Señores del territorio despues de haber pre
cedido las publicaciones para descubrir los
dueños, y volvérselas exigiendo de ellos los
gastos de alimento, custodia y otros si los
hubiese.
VII.
VII.

ººº Los tesoros pueden colocarse en el nú


mero de los bienes vacantes, y de las cosas
que no tienen dueños 5 porque los tesoros
son dinero ú otras cosas preciosas, que se
descubren en los lugares secretos en que sus
dueños los hayan puesto para mayor seguri
dad, y de que no hay prueba alguna que
haga conocer á quien pertenecen. Porque no
encontrándose los dueños, nuestro uso ha da
do en ellos cierto derecho al Príncipe , y
arreglado este derecho á la tercera parte de
xando las otras dos , una al inventor, y otra
al Señor de la heredad en donde se encuen
tra el tesoro (a).

(a) Thesaurus est vetus quaedam depositio pecuniae,


cuJus non extat memoria, utjam dominum non habeat;
sic enim fit ejus, qui invenerit, quod non alterius sit.

* es 1 a ----,
"mano r. rfruLoï-;yr¡ 24.:
Ï- rw.’
0a,...“ . .
. - 40" i L- U "Mi
S E C CION WQU—ARÁTUA.I« .22

Del derecho de extrangeria.


_ y . _ ' A __ _ ,. v, .131
en: m. . 2': ':'.1 r: t: .3:21'1 ÜÍÜZJi) On -zci;—,;—,;. Mi?
—--.' .":: "S UiMsA Rï-I 0:5» wt¡'—r'rï'i :9“! ":1
.,, . _, ., _ . -a - i
II.
I. lÁlDefinícion.
Quinn: ronde.lo:em
extrangrro:
derecho. sujetas list”. ' E, ..:—..u
' -

III. Hay pain: extrangero: que tienen derecha


de naturalidad ¿n? otra:.
IV. Lo: partícula”: Extrangero: ron naturalí- fr.’
—: zado: en virtud de cédula: del Príncipe. - i ’ '_
V. Exception
Otra-
d: nte » derecho.
. v. .t
_.
.l.‘- ' ,3. . 2'
' K ' i
7'. i‘... La’;

u.” (L..
I. i. .' "l:r ,1
"V? . I.i ‘"2’ o Í ‘2:.:.';:':t
LI; L .Ii:, ‘u. '*-' u" . ‘Wi’,
.. ‘“¿"*'r.—

'Este derecho es el que adquiere el Print Definïïïh)


cipe en los bienes que dexan en su Estado los ¿fioïm ‘bm’
extrangeros, que no estan en él naturaliza- °
dos (a .
Ama—_.-........_. n.-. a...“ mum.-.” v n»..- .. ...»- -. . 4
0 ,
i l I (i. l ‘l v \ 11D
\

Los extrangeros son aquellos , que siendo Quïencswn


dfigsxtro país , ypvasal-los de otro Estado di! 2352303:;
1 .. — —-\ él.
~
c'- Por las Leyes de Castilla tiene el que hallaal
gun tesoro la quarta parte , como expresa la Ley roco
pilada que es la i.“ titulo r3. lib. 6. —¡
: Por Real Decreto de 27. de Noviembre de 178;,
los bienes mostrencos , vacantes , y abintestatos se apli
can con la calidad de por ahora tá- la construccion y
conservacion de puentes , caminos y otras obras públicas“
(a) Peregrini capere non possunt ( hzreditatem ) L. r.
c. de bared. inrt. I. 6. S. 2. f. eod. Nec rextari. L. I.
in veo-ba, Ciuí; Romam’ f. ad leg. fair. V. la Í. suit.
u. lib. 1. de la NueanRtcap. _ i. l’ e. o 5 .
Tam. II. nh ‘
242 DEREcho público,
ferente de aquel en donde se encuentran, no

9 -. . . . . . . . .
Hypes ex-. No deben ponerse en el número de los
trangeros que extrangeros, sujetos á este derecho en un Es
%
es, %tado
4, , los y
... + ++ que estan sujetos
- -se seres- á otro,
= ++ y á
-_ quien
##a"% ha concedido el derecho de naturalidad el
otros. Estado donde viven (b).
" " - , , , , , , , , , , , , , , ,

: :« Los particulares extrangeros que no tie


% % nen el privilegio explicado en el artículo pre
turalizados en cedente, pueden ser naturalizados en un Es
Yirtud de 9é- tado por cédulas del Príncipe, que tienen el

%*** efecto de hacerles de la misma condicion que


* " los que han nacido en él (). "

: (a) véase el artículo 9, de la seccion 2º del título


, y 2.º y la ley de recopilacion citada en el artículo 32.
... ,, , de la misma seccion. " " " -
... , , , (8) Sciendum est esse quasdam colonias juris Italici
... L., 1.f., de censib.
- Antonius Pius cognominatus (ex quo-etiam ad mos
appellatio haec pervenit) jus Romanae civitatis prius ab
unoquoque subjectorum petitus, & taliter ex iis qui "
vocantur peregrini, ad Romanam ingenuitatem dedu
cens, hoc iller omnibus bin commune subjectis donavit

Aunque estos textos no pertenecen á la naturali


zacion concedida á los extrangeros, pero de otros de
rechos concedidos á las Provincias que ántes no los te
mían, puede sacarse el exemplo conveniente para este

() Véase el artículo 9 de la seccion 2.º título 2 º.


--- • -- - L
. Libro1. Título vi. 243
- – ,
... ". V, , , , , ,,
y.
" Los hijós de los extrangeros que nacen Excepcion de
en un Estado en donde el padre es extran-ºº
gero, encontrándose originarios de-este Es
tado, nacen vasallos suyos; y tienen en él
los derechos de “naturalidad como si su pa
dre hubiese sido naturalizado, y le suceden
aunque muera extrangero (a). 3

Aunque los bienes de los extrangeros que 0,"


mueren en Francia se adquieren por el Rey,
y los bienes que dexan no pueden pasará
sus herederos, los Reyes de Francia han ex
ceptuado de esta regla los Mercaderes extran
geros que vienen á ciertas ferias del Reyno,
quienes dexan los bienes que puedan tener
dentro de Francia á sus herederos legítimos
ó testamentarios (b).

(a) Véase el artículo 3 de la seccion 4º


b) Véase el artículo 3 de la seccion 4º .
Rh 2.
244 : DERECHO público.

SECCION QUINTA.

* -- " Del derecho de suceder el Príncipe en


"" " " los bienes de los bastardos que mueren

sin hijos legítimos y sin hacer


"
- "- testamento.

S UM A R I O.S... . . ..

I. Explicacion de este derecho.


, II. Este derecho es una especie del que se ex
"..., ; aplicó en el artículo primero de la seccion
tercera de este título. , , , , , ,
III. La legitimacion por el subsiguiente matri
monio del padre con la madre del bastarda
hace que no tenga efecto este derecho.

r , , , , " . "

3: "Los bienes de los bastardos que mue


2. " “Tren sin hijos legítimos, y sin haber hecho tes
tamento, se hacen del Príncipe quien los
hereda (a).

razas. Este derecho es como una especie del


es una espe- que se explicó en el artículo 1º de la sec

%,%,% cion 3% de este títulos porque el defecto de


Si "7"; herederos es quien hace pasar al Príncipe los
primero de la bienes de los bastardos, que no habiendo
ººººººº nombrado herederos testamentarios , como
ra de este tí
tulo.

(a) Véanse los artículos "citados en el preámbuló de


T,
podrían no teniendo otra incapacidad, no pue
den tener otros herederos legítimos que los hi
jos de legítino matrimonios y no teniéndolos,
como sus bienes se hallen sin dueño, pasan

. . . . . ..." III.
- Inmediatámente que los bastardos son legi- La legitima-.
timados por el subsiguiente matrimonio del con del sub
padre con la madre, son considerados como 3%%
legítimos 5 y sus bienes no estan sujetos al Padre con la
derecho de que aquí se trata, sino que pa- Madre . del
san á +
= - sus --------
herederós , consanguíneos
-e---- , 97y
y los
++ 5º:
, , 4.
mismos bastardos, así legitimados tienen el ;;
derecho de suceder á estos. . . . . . . . 3:
C. gar La regla explicada en este artículo
se restringe á los bastardos legitimados por
el matrimonio de su padre con su madres por
que la legitimacion por cédulas del Príncipe
no tiene el mismo efecto, y no hace á los
bastardos capaces de las sucesiones, comó se
ha notado en el artículo 1o de la seccion 2.º
del título 2º Pero puede sin embargo mo
verse la qüestion de investigar si un bastardo
legitimado por cédulas del Príncipe dexa, bie
nes sin disponer de ellos, estos se han de ad
quirir por el Rey, por el derecho de que
aquí se trata 5 ó si pasarán á los parientes
mas cercanos del padre ó de la madrc de
este-bastardo. Lo que causa, la dificultad es
que por las cédulas de legitimacion se dice
que el Rey, ni sus sucesores podrán preten
der por derecho de bastardía los bienes del

-3 (a) Si el bastardo no tiene heredero ni ha hecho tes


tamento, sus bienes se adquieren al fisco. = - c.”
246 : DEREcho público,
que es así legitimados que es lo que parece
dexa estos bienes á aquellos á quienes per
tenecerian, si el bastardo no hubiera sido de
esta condicion, ó hubiese sido legitimado por
el matrimonio de su padre con su madre.
Sobre esta qüestion parece que deberia
decidirse en favor de los parientes del padre
y madre del bastardo por haber renuncíado
el Rey su derecho 5 y en favor del Rey po
dria decirse tambien que el estilo de las cé
dulas no debe mudar la naturaleza de este
derecho que da al Rey los bienes de los bas
tardos en el caso de no disponer estos de
ellos S y que no causando estas cédulas parens
tesco legítimo entre este bastardo, y los pa
rientes de su padre y de su madre, estos no
tienen algun título para ser sus herederos le
gítimos 5 á no ser que pueda decirse que es
ta cláusula de las cédulas de legitimacion
viene á ser lo mismo que un don tácito que
el Rey les hace de los bienes de aquel á
quien legitima.
Si esta qüestion tiene alguna duda pare
ce que podrá decidirse por la regla explica
da en el artículo último de la seccion 1.° de
este título (a), que quiere que en los casos
dudosos no se favorezca la causa del fisco.
Lo qual debe tener lugar singularmente en

(a) véase el artículo último de la seccion 7º de este


mismo título, y el artículo 18 de la seccion 6º del
título precedente.
1Por nuestra Jurisprudencia solo se diferencian los
naturales de los legitimados, aunque lo sean por cédulas
del Príncipe en que no-suceden con los legítimos, y
únicamente en defecto de estos: lo dice la l. 10, lib. 5.- .
título 8 de la Recop, que es la 12, de Toro. --
* D , , ,
Libro 1. Tfruto vi. 247
lós casos que como éste suceden muy pocas
veces, y en donde la voluntad misma del
Rey es hacer cesar su derecho, á no ser que
sucediese, lo que no es fácil, que alguno
de aquellos que deberia adquirir la sucesion
del bastardo por la renuncia que hubiese he
cho el Rey, no quisiese percibir la tal su
cesion á título de parte. Pero si quieren su
ceder, parece que por las razones que aca
ban de notarse, deben de excluir al Rey 5 y
en este caso acontece que el derecho de su
ceder, no es recíprocó entre los bastardos y
los parientes de su padre y de su madre: por r

que al paso que entónces la sucesion ab intex-"


tato del bastardo les pertenece 5 no puede es
te de su parte sucederá alguno de ellos por . . .
este mismo título, y es excluido de las su - "11 -

cesiones por los otros parientes legítimos.

SECCION SEXTA.

Reglas comunes á todas las especies de


* bienes y derechos del dominio. :

Se han explicado en las secciones precedentes


las diferentes especies de estos bienes, y
de estos derechos, y las reglas propias de
" cada unos y como hay tambien reglas co
* munes á todas ellas, estas reglas formarán
* la materia de esta seccion.

su MARIOs.

I. Distincion entre los bienes y los derechos del


, Dominio.
II. Los derechos del dominio son inalienables é
III. Dos especies de bienes que provienen de lar

IV. Modos de disponer de los efectos muebles,


que provienen de los derechos del fisco. ... =
IV. Modos de disponer de los inmuebles que pro
- vienen de los mismos derechos del fisco.
VI. Diferencia entre los derechos, y los inmue
bles del dominio por lo perteneciente á la

VII. Privilegio del fisco. . . . . . . . .


"... . . . .
I.

país. Aunque parece que los bienes y los de

%3%% rechos del dominio son una misma cosa, es


3%, agudo, preciso hacer entre uno y otro una distincion
minio. necesaria para el uso de las reglas de esta
...” seccion, y que consiste en que la palabra
bienes es mas general que la palabra derechos
porque sin embargo que estos derechos del
dominio en efecto son bienes suyos, hay bie
nes del dominio que no estan en el número
de los derechos, como son las tierrass y no
se llama á un Ducado, ó á otra tierra unida
á la Corona un derecho del dominios sino
que se restringe el sentido de esta palabra
derecho del dominio á estas especies de de
rechos que de otra suerte se llaman derechos
del fisco , como son los explicados en las
secciones precedentes 5 se verá el uso de esta
distincion en los artículos siguientes (a). "

-- — )— —

(a) Esta distincion resulta de lo que se ha dicho en


las secciones precedentes de los bienes y derechos del
co. Véase el fin del preámbulo de este título.
LIBRo I. TÍTULO vi. 249

II. II.
Tienen esto comun todos los derechos del Los derechos
dominio, tributos, subsidios, confiscaciones,3% %
derecho de suceder el Príncipe en los bienes %%
del que muere sin herederos legítimos, y sin criptible,
testamento, y otros que son inalienables é.
imprescriptibles. Porque estos derechos son
por su naturaleza esenciales á la soberanía,
y estan fuera del comercio, del mismo mo
do que el poder de gobernar, de que son con
seqüencias, y como dependientes, y de que
no pueden separarse. De donde se sigue que
ni las prescripciones, ni las enagenaciones pue-
den colocarlos fuera de las manos del Prín
cipe (a), pero no sucede lo mismo acerca de
las tierras del dominio, como se dirá en el

Como los derechos del dominio producen posespecie,


emolumentos y rentas, que son otras tantas de bienes que
especies de bienes, es necesario distinguir tam-1%"%%
bien los bienes que provienen de estos dere- del doming,
chos en dos especies, la una de los inmue
bles, y la otra de los muebles y efectos trans
portables: y , así por los derechos de confis
cacion , de suceder á los que mueren sin
herederos legítimos, y sin testamento, de ex
trangería, y de suceder á los bastardos se ad
quieren al Príncipe los bienes muebles é in
muebles de los condenados, de los que mue
ren sin herederos, de los extrangeros y de

(a) "Véase la seccion 2.º del título 2.º y los artícu


los 12. 15. 19. y 2o. de la seccion 1.º de este título,
y la nota que allí se hizo sobre el artículo 19, toca
te á los derechos de confiscacion &c. . . . .
Tom. II, ni
los bastardos (a): y es necesario distinguir en
tre estas dos especies de bienes los diversos
usos que de ellos hace el Príncipe, que es
lo que depende de las reglas que se siguen.

Disposicion Los muebles y efectos transportables ade

%%mas de los caudales que provienen de los de


##3" rechos de confiscacion, del derecho de suce
los gerechos derá los que mueren sin herederos legítimos,
ºº y sin testamento del derecho de extrangería,
y del derecho de suceder á los bastardos, son
con efecto bienes del dominio, respecto á que
pertenecen al fisco. Pero como ninguna de
estas especies de bienes hubiera sido del uso
del fisco, si hubiesen permanecido en su na
turaleza, á no ser que entre ellos hubiese pe
drería ú otros muebles preciosos y ricos, pro
pios para ser colocados entre los muebles de
la corona; hay tres maneras de disponer de
ellos : la una de venderlos para emplear su
precio en el pago de las deudas y otras car
gas pertenecientes á los bienes adquiridos por
estos derechos , adjudicando el sobrante al
Príncipe, y poniendo los caudales en las ma
nos de los Administradores del dominio 5 la
otra dexar los efectos transportables á los
arrendadores del dominio si se encuentran
comprehendidos en las escrituras de arrenda
miento, y baxo las mismas cargas 5 y la ter
cera hacer que pasen con las mismas cargas
á las personas, á quienes el Príncipe quiera
donarlos (b).
- -------..-L , , , , , , ---- --- ----- --------------
———.
(a) Este es el efecto natural de estos derechos, y de
la distincion de estas dos especies de bienes.
(5) Es necesario distinguir de los efectos transporta

” “... w- - - –—
LIBRo 1. TÍTULo vi. 251

Los inmuebles adquiridos por estos mis- Disposicio


mos derechos son tambien en algun sentido:
bienes del dominio por ser como frutos y ren-%%
tas suyas, y porque todas las rentas son bienes ios mismos
del patrimonio de aquel que tiene derecho de derechos del
gozar de las tierras que las producen 5 pero no º
participan por esto de la naturaleza de bienes
de dominio que hacen parte del patrimonio del
Soberano, por permanecer en él sin poder mu
darse, y baxo las condiciones de los otros in
muebles que estan unidos á la Corona, y ha
cen parte del dominio. Porque como estos
inmuebles que provienen de estos derechos son
productos y rentas de que puede disponer á su
arbitrio, puede hacer donacion de ellos, y en
este caso no serán jamas del dominio 5 ó unirlos
ó incorporarlos á él como se ha dicho en el
artículo 23 y siguientes de la seccion 1.º 5 y
entónces serán de la misma, condicion que
los otros inmuebles del dominio (a).

Y”; .. . . . v.
Los inmuebles del dominio sean antiguos p%,
ó unidos de nuevo no son tan absolutamen- entre los de

te inagenables como los derechos porque al: :


paso que los derechos siendo esenciales á la %"%
soberanía no pueden separarse de ésta (b), los io"%

emágenacion,
bles que provienen, de los derechos de que se ha ha
blado en este artículo, los géneros y mercaderías que
provienen de la confiscacion de que se ha hablado en
el artículo 1o. de la seccion 6º del título 4º
(a). Véase el artículo 23. y los siguientes de la sec

(b) Véase el artículo 2.º , , , , ,


252 DERECHO PUBLICo.
inmuebles como no sean de la misma natu
raleza, pueden ser enagenados en los casos
explicados en el artículo 14 de la seccion 1.º

VII, 'VII.
Privilegio Tienen tambien esto comun los bienes y
del fisco.
derechos del dominio, que para la cobran
za , conservacion y uso de estos bienes y de
rechos, el dominio del Rey tiene diversos pri
vilegios que se llaman privilegios del fisco,
que formarán la materia de la seccion si
guiente (a).

De los privilegios del fisco.

S UMARIOS.

1. Diferencia entre los derechos y privilegios

II. Dos especies de privilegios del fisco.


III. Primer privilegio del fisco, que sus derechos
son inagenables é imprescriptibles.
IV. Otro privilegio que el fisco se reputa siem
pre por solvente.
V. El fisco está exénto de todas contribuciones.
VI. Es siempre preferido en la compra de los
metales.
VII. El fisco tiene siempre una hipoteca tácita.
VIH. Preferencia del fisco-á los acreedores ante
riores sobre los bienes adquiridos despues
de la faccion del título ó escritura de su
obligacion. , , , ,
IX. No hay perempcion contra el fisco,

() Véase la seccion siguiente,


LIBRo I. TÍTULO VI. 253
X. Las causas del fisco vuelven á verse ó de
ducirse en juicio siempre que se encuen
tren nuevos documentos ó instrumentos.
-XI. Se admiten pujas excesivas en las adjudica
• ciones de los bienes del fisco.
XII. El fisco no se obliga á la eviccion, ó no afian
za los defectos de las cosas que vende.
XIII. El fisco se descarga de las deudas de los
bienes que vende, y los acreedores solo re
piten contra el que los adquiere.
XIV. No se favorece al fisco en las cosas dudosas.

- I.
No conviene confundir los derechos del Diferencia
fisco con sus privilegios. Porque al paso que entre los de
los derechos del fisco son conseqüencias na 53 %;
vilegios del
turales de la soberanía , y son adquiridos al fisco,
Príncipe por el títuló de Soberano, los pri
vilegios del fisco no son otra cosa que unas
conseqüencias de estos derechos que miran
su conservacion ó las maneras de exercer los:
y así los derechos de confiscacion, de suce
der en los bienes de los que mueren sin he
rederos legítimos y sin testamento, de suce
der em los bienes de los bastardos, de ex
trangería, de exigir tributos, y todos los de
mas derechos del Soberano explicados en la
seccion 2.º del título 2º, y en la seccion 13
de este título no son privilegios por pertene
cer todos naturalmente al Soberano 5 pero el
modo de cobrar las tallas personales sobre
los muebles de los contribuyentes con prefe
rencia á sus acreedores es sin duda un privi
legio suyo (a). "

-” (a) Esta diferencia resulta de la naturaleza de los de


rechos y de la de los privilegios. - , , ,
254, DERECHO PúBLICo.

II.
II.
Dos especies
Los privilegios del fisco son de dos ma
de privile
gios delfisco. neras 5 la una de los que siguen naturalmen
te la calidad de derechos del fisco 5 y la otra
de los que no siendo de esta naturaleza tie
nen su origen de algunas leyes y de algunos
usos. Pues por exemplo el privilegio del fis
co de ser reputado siempre solvente, como se
dirá en el artículo 4º, es una conseqüencia
natural de una regla que distingue la condi
cion del fisco de la de qualesquiera otro par
ticular, por lo que mira á ser reputado por
abonado ó no serlo. Porque sin embargo que
qualesquiera particular puede ser, ó llegar á
ser insolvente, es imposible que el fisco cai
ga en la insolubilidad, por tener siempre en
los caudales públicos, y sobre los bienes de
todos los vasallos, los fondos necesarios para
todas sus cargas. Pero al contrario el privi
legio del fisco que da á éste la preferencia, á
los demas acreedores , cuya hipoteca es an
terior á la suya, en el caso que se explicará
O
en el artículo 8º, no es privilegio que se
siga naturalmente de los derechos del fisco,
sino que es una excepcion de la regla que
da á los acreedores hipotecarios su lugar se
gun las fechas de sus hipotecas aun ántes que
al fisco. Y esta excepcion ha sido estable
cida en favor del fisco por una ley que pue
de decirse arbitraria : porque no es esencial
á la condicion del fisco tener este derecho

d este privilegio (a).

(a) La distincion de estas dos especies de privilegios


DUTE

LIBRo I. TÍTULO vi. 255

III,

El primero de los privilegios del fisco en-: P.;


tre los de la primera de las dos especies ex-%,%
plicadas en el artículo precedente es el que derechos son
hace inagenables é imprescriptibles sus dere-inalienables y
chos, de que se ha hablado en el artículo 2 º 3ººººP*
de la seccion precedente. Porque es privile- *
gio de estos derechos que no puedan ser
enagenados 5 y este privilegio, que distingue
estos derechos de los derechos de los parti-
culares, es una conseqüencia necesaria de la
naturaleza y uso de estos derechos destinados
al Príncipe para el bien público (a).

IV.
* - . . . . .. . . . Tv
Es igualmente un privilegio de esta mis- o privi
ma naturaleza, y de la primera especie, el legio que el
do siempre el fisco solvente. y no ºººººr
ser reputado siempre el nsco solvente, y no :"...;.
estar obligado jamas á presentar caucion en guez.
los casos en que los particulares mas abona
dos estan obligados á darla : y así por exem
plo si los legatarios queriendo asegurar sus
--

resulta de las causas y de sus caractéres, como se verá


por los artículos siguientes. "
(a) Como este privilegio hace parte de la naturaleza
de estos derechos que se han explicado en el artículo
-12. 13. y siguientes de la seccion 1.º, se ha explicado
tambien allí mismo en que sentido son los bienes y
derechos del fisco inagenables é imprescriptibles. A lo
qual conviene añadir lo que sobre el particular de los
bienes y derechos del fisco se ha dicho en el artículo
5º y 6º de esta misma seccion, y tambien en la sec
cion precedente.
I

256 DEREcho Público.


lcgados, que deberian ser pagados de conta
do, impidiesen al lheredero mesclarse en los
bienes de la herencia , estaria obligado éste á
pagárselos, ó á prestarles caucion para su se
guridad. Pero si el Príncipe heredase algunos
bienes cargados con semejantes legados, ó en
caso de una sucesion adquirida al fisco por
alguno de los derechos explicados en las sec
ciones precedentes, ó de otra suerte hubiese
alguna causa que á los particulares obligase
á prestar caucion , el fisco en todos estos ca
sos no estaria obligado á prestarla : porque
no puede suceder que sea insolvente como
se ha dicho en el artículo 2º (a).

V.

y.
El fisco está Debe ponerse tambien en el mismo lugar
exénto de to
la exêncion que tiene el Príncipe de todas
das contribu
ciones. contribuciones en las cosas destinadas para su
uso, y el del fisco. Por esto las tierras del
dominio no contribuyen con las tallas ó tri
butos reales , y por lo mismo los arrendado
res de los subsidios y entradas no pueden
exigir derechos sobre los géneros y mercade
rías destinadas al uso del Príncipe ó del fisco.
Y esta exéncion no es tanto un privilegio,
como una inmunidad natural que se debe á
la soberanía, que no puede estar sujeta á las

(a) Semper satis dare cogitur cujuscumque sit digni


tatis , vel facultatum quarumcumque haeres. L. I. S-1
ff ut legat. Seu fideic. serv. caus. cau.
Si ad fiscum portio haereditatis pervenerit, cessa
bitista stipulatio qua nec solet fiscus satisdare. D. 8. S. 18.
Fiscus semper idoneus successor, & solvendo. La 2.
in fin.f., de fund, dot. . . . . . "
Libro 1. Tfrutov. 257
cargas que solo son impuestas para su uso (a).

Asimismo puede ponerse en el número de Es siempre


eferido en
los privilegios de la primera especie el que f%,%
tiene el Príncipe de ser preferido á todos los los metales.
particulares en la compra de los metales que
sean necesarios para su servicio , como del .
derecho de la plata , del cobre, del hierro,
del plomo, y otros para las monedas, la ar
tillería y otros usos. Por esto quando los de
rechos del dominio sobre las mismas no bas
tan para todos estos usos, los metales que
son de los propietarios de las tierras en que
estan las minas, estan naturalmente afectos á
las necesidades del bien público por las ra
zones explicadas en el artículo 19 de la sec- es
cion 2.º del título 2º, y el Príncipe en este

(a) Fiscus ab omnibus vectigalium praestationibus im


munis est. L. 9. S. ult.f., de public. &3 vectig.
Privatae rei nostrae privilegís permanentibus, nihil
extra ordinem praedia jure perpetuo consignata susti
neant : neque adjectis saepius ac praeter primum dele
gationis canonempostulatis afficiantur impendis: quan
do quidem neque aurario canoni sub privilegis estimato,
aliquid ex ea jubentibus nobis praebitionum diversitate
decutitur; &z pari cum caeteris estimari sorte non con
venit, quos praeter annonarias functiones estimatas per
petua pensitationum praerrogativa nexuerunt. L. 1o.
c. de excus, mum.
Evidenter atque absolutè jubemus ne fundi ad pa
trimonium nostrum pertinentes, seu condutionis titulo,
seu perpetuo jure teneantur , aliquid praeter ordinem
superindicti vel pretii nomine de sordidis quibuscumque
muneribus agnoscant. Nam & hoc á divis Principibus
imperatum est, 8 á nostra serenitate reparatum.
L. 15. eod.
Tom. II, xk
258 DEREcho público.
caso los toma por su justo precio (a).

El fisco tie

%, % Hay aun otro privilegio del fisco, que


cita. “T puede colocarse en el mismo lugar de los
de la primera especie : y es que en todos los
casos en que el fisco es acreedor, tiene una
.. hipoteca tácita sobre los bienes del deudor,
aunque no haya intervenido sobre esta hipo
teca tácita algun contrato ó convencions pues
por exemplo los arrendadores ó los asentis
tas de los derechos del dominio, y todas las
personas que se obligan para con el fisco por
escrituras, ventas, alquileres, ó por otras con
venciones, obligan todos sus bienes por solo
el efecto de la obligacion que les constituye
deudores, aunque no se haya hecho mencion
de la hipoteca. Porque la importancia de los
derechos del fisco hace naturales y necesarios
los medios justos que aseguren - la cobranza
de sus efectos, y no puede haber medio mas
legítimo que la afeccion de los bienes de los
deudores (b).

(a) Quidquid amplius colligere potuerint, (metallo


rum) fisco potissimum distrahant, á quo competentia
ex largitionibus nostris praetia suscipiant. L. 1. c. de
metall. &8 met.
Las minas de oro, plata y demas, metales estan
por nuestras leyes incorporadas á la Corona. L. 4, tit. 13.
lib. 6. de la Recop.
(b) Fiscus semper habet jus pignoris. L. 46. S. 3.- f.
de jure fisci.
Certum est ejus qui cum fisco contrahit bona ve
lutititulo pignoris obligari, quamvis especialiter id non
exprimatur. L. 2. c.in quib. caus. pigm. vel hip» hace
&O2 pr,
mIBRo 1. TÍTULo vi. 2 59
gar. Puede advertirse sobre este artículo
que la hipoteca de los acreedores sobre los
bienes de los deudores es por lo general tan
justa y tan natural, que deberia adquirirse á
favor de toda especie de acreedores desde el
momento gue existe el título de la cantidad
debida, y que aun por razon de las deudas
personales todo acreedor deberia tener la hi
poteca sobre todos los bienes de su deudor,
no obstante que sobre esto no hubicse inter
venido contrato ó convencion alguna, porque
la obligacion personal no es otra cosa que la
obligacion de pagar 5 y esto comprehende to
dos los medios para llegar á que se verifique
la paga que solo puede verificarse de los bie
nes del deudor. Pero porque es justo que en- ,
tre las hipotecas sean preferidas las mas an
tiguas, y que no debe depender de la inte
ligencia secreta de un acreedor y su deudor,
que la hipoteca sea anticipada, y que tenga
antelacion, lo que podria hacerse no estan-
do prohibido por una promesa ú obligacion
firmada privadamentes justamente se ha esta-
blecido en Francia que la hipoteca que se
adquiria en el derecho Romano por un pac
to ó convencion privada sin ministerio algu
no de oficial público, solo se pueda adqui
rir por actos que tengan el carácter público
de la autoridad de la justicia que es la del
Príncipe. Y por esta razon sucede, que para

Si in et jus fisci, cum reliqua (solveres) debitoris


pro quo satisfaciebas tibi competens judex adscripsit,
&z transtulit ab his creditoribus quibus fiscus potior ha
betur, res quas eo nomine tenes non possunt inquie
tari. L. J. c. de privileg. fisci. . . .
26o DEREcho público.

que un acreedor adquiera hipoteca sobre los


bienes de su deudor, sea necesario un con
trato ó una obligacion que se haya de ha
cer ante un oficial público, que tenga dere
cho de darla, ó una condenacion en justicia
por un Juez que tenga el mismo poders pues
una condenacion de arbitrios no es bastante.
Por esto puede decirse sobre la hipoteca tá
cita del fisco, que segun la Jurisprudencia de
este Reyno es ménos un privilegio que un
derecho natural 5 porque por una parte no
puede presumirse del Príncipe que haga an
ticipar la fecha de la obligacion de su deu
dors y por otra reside en su misma persona
la autoridad que da la hipoteca.

VIII,
VIII.
Preferencia. En esta misma materia de la hipoteca tie
% %ne el fisco otro privilegio, que puede colo
se es carse en el número de los de la segunda es
sobre los bie-pecie, que es la preferencia que las Leyes le

% % han dado sobre los bienes adquirido por sus


3", "3% deudores despues de contraida su obligacion.
del título ó Porque es preferido sobre sus bienes á los
*% , 3º acreedores anteriores, aun quando los deudo
ººº res hubiesen obligado todos sus bienes pre
sentes y por venir (a),

(a) Si qui mihi obligaverat quae habet habiturusque


esset, cum fisco contraxerit , sciendum est , in re
postea acquisita, fiscum potiorem esse debere , Papi
nianum respondisse. Quod &z constitutum est. Praevenir
enim causam pignoris; fiscus. L. 28.jf de jure ficci.
Libro 1. Título vi. 261

IX.
Sucede tambien por un privilegio de esta No hay pe
segunda especie, que no obstante de ser una %”
regla general, que todas las instancias se aca-” ""
ben por la perencion, esto es, por una ce
sacion de los procesos y autos pasados tres
años, las causas del fisco se exceptuan de esta
regla, y la instancia intentada por sus dere
chos puede volverse á seguir, y continuarse
despues de los tres años, siendo así que se
gun la regla comun seria necesario pasados -
estos volver á comenzar de nuevo la instan- .
cia (a). –
X. - " ”
X.
En este mismo órden de los procesos en Las, causas
justicia, es tambien privilegio del fisco, que **º “el
no obstante de ser regla general que los que "a,3%
han sido condenados por un decreto ó sen- en juicio,
tencia de que no puede apelarse no pueden Pº que
reclamar la condenacion, baxo de pretexto 3%%
de documentos adquiridos nuevamente que mentos ó ins
quieran volver á producir, á ménos que es-trumentos.
tos documentos no hayan estado ocultos por
dolo de la parte contraria 5 el fisco está ex
ceptuado de esta regla, y puede reclamar la
sentencia y decretos, si su derecho se funda
sobre documentos que no hubiesen sido pro

(a) Exceptis tantummodo causis quae ad jus fiscale


pertinent, vel quae ad publicas respiciunt functiones.
L. 13. S. 1. c. de judic.
* Véase sobre este privilegio el artículo siguientes
y la nota que allí se hizo.
262 DERECHO público.

ducidos, aunque no pueda imputarse á la para


te contraria haber retenido estos documentos.
Porque no habiendo sido bien defendido el
fisco, es justo por lo que importa al público
la custodia de sus intereses, que las causas
que hayan impedido el haberse aclarado su
derecho, no le dañen, y no se impute el de
fecto de una vigilancia, y de una exáctitud
imposible al Príncipe que mira la causa del
fisco, como la suya propia (a).

XI.

Se admiten " Puede asimismo colocarse en el número


pujas mas ex
cesivas en las de los privilegios de la segunda especie el
adjudiçacio- que tiene el Rey de- recibir por cierto tiem
e los po nuevas posturas despues de las adjudica
bienes del fís
ciones de las ventas ó arrendamientos dé sus
posesiones por una tercera parte de precio, y
tambien se admite esta tercera parte en las
adjudicaciones que se hacen por las obligacio

(a) Imperatores Antonius & Verus rescripserunt:


quamquam sub obtentu novorum instrumentorum resti
tui negotia minimè oporteat, tamen in negotio publico
ex causa permittere , se hujusmodi, instrumentis uti.
L. 35.f., de re judic.
El fisco se compara á los menores 5 y como los
menores no siendo bien defendidos por no haberse pro
ducido en juicio los documentos que hacen á su favor,
tienen derecho de reclamar las sentencias y decretos,
y pedir que se declare su nulidad en caso que funden
"su derecho en estos nuevos documentos ejusto – es que
el fisco tenga este mismo derecho, de suerte que este
privilegio pudiera por esta tazon colocarse en el nú
mero de los de la primera especie 5 y puede ser que
pudiera colocarse tambien por la misma razon en este
número el que se ha explicado en el artículo precedénte.
Libro 1. Trulo vi. 263
nes de las heredades ó tierras del dominio (a).

. . . . . . . . XII,
Sucede tambien en virtud de otro privile- El fisco no
gio de la misma especie que en las ventas que 5º,3 º
hace el fisco no se obliga á satisfacer los de-%%
fectos de las cosas vendidas (b) , fectos de las
qz- Este privilegio en nuestro uso no dis- cosas que ven
tingue la condicion de las ventas que hace *
el fisco de las que se hacen por las justicias
de los bienes de los particulares 5 y esto pro
piamente tampoco es privilegio segun dicho
uso, porque todas las ventas de los bienes
muebles é inmuebles que se hacen por la jus
ticia, y en virtud de pública subasta, como
las ventas de los bienes de una herencia ce
dida á los acreedores, ó la venta de los mue
bles embargados en virtud de una execucion,
y otras semejantes, se hacen publicamente por

(a) Si tempora quae in fiscalibus auctionibus vel has


tis statuta sunt patiuntur, cum etiam aumentum te fac
turum esse profitearis, addi rationalem nostrum utjus
tam uberioris pretii oblationem admittat. L. 4. c. de ----
fid. & jur. " " " - " .. . . -
Si civitas nullam legem propriam habet, de adjec
tionibus admittendis, non posse recedi á locatione vel
venditione praediorum publicorum jam perfecta ; tempo
ra enim adjectionibus praestita ad causas fisci pestinent. " -
L. 21. in fin. f. ad municip. " - "
* Si sine ulla conditione praedia vendente republica, -
perfecta venditione nulla ratione vereris nec adjectione
facta auferri tibi dominium possit: tempora enim ad-
jectionibus praestita ad causas fisci pertinent, nisi si qua = – ,
civitas propriam legem habeat. L. 1.- c. de vend.-reb. civ.
Véanse las ordenanzas sobre esta materia.
... () Illud sciendum est edictum, hoc non pertinere ad
venditiones fiscales. L. 1. S. 3.f., de edil. ed... . . .
264 DERECHO púBLICo.
medio de pujas, y siempre con la condicion
que estas cosas se venden en el estado que
estan porque como estas ventas, no se ha
cen por los propietarios, los que las hacen
ignoran la calidad y defectos de las cosas ven
didas: y así quando se venden los efectos de
una herencia que no se admite por los here
deros en donde hay debitos en favor, se ven
den estos efectos sin obligarse á pagar los de
fectos de la cosa vendidas y tambien se ad
vierte en los carteles y publicaciones que
se hacen y se fixan en los parages públicos
para estas ventas que se han de hacer sin obli
garse á la indennizacion y satisfaccion de los
defectos de la cosa vendida. De suerte que
como las ventas que hace el fisco se hacen
tambien por medio de pujas despues de las
publicaciones, y encontrándose en ellas las
mismas razones es Justo asimismo , que no
haya reserva alguna en este género de ven
tas 5 y no dexan de venderse de este mismo
modo los bienes que se adquieren al fisco,
quando estan afectos á otras deudas.

pico no Siguese de la regla explicada en el artícu


se obliga á lo precedente, que aquellos á quienes se ad
las de judicáron los bienes vendidos por el fisco es
%"º% tan obligados á pagar las deudas á que estos
13 acreedo- mismos bienes esten sujetos ú obligados por
res solo repi: que con esta condicion les han sido vendidos
3%,
ue los ad- y
) .los acreedores no pueden repetir contra el
3%%” "imismo fisco ().

(a) Eum quibona vacantia á fisco comparabit debere


actionem quae contra defunctum competebat, exciperes
La 41...f., de jure fisci.
//

LIBRo 1. TÍTULo vi. 265

Todos estos privilegios que acaban de ex-.5:3:


plicarse, y todas las consideraciones genera-%% %
les que hacen favorables los derechos del Fis-dudosas.
co no tienen este efecto , que la causa del
Fisco sea siempre mas favorable que la de los
particulares interesados en disputarle algun de
recho , y que en caso de duda deba senten
ciarse á favor del mismo Fisco. Porque sin
embargo de ser verdad que el interes públi
co debe ser preferido al de los particulares,
y que por causa de este interes debe favore
cerse mucho á los derechos del Fisco 5 el fa
vor de este interes consiste en mantener estos
derechos íntegros , y en dar á cada uno, su
uso en todos los casos á que pueden exten
derse razonablemente. Pero quando se duda
de esta extension la consideracion de la equi
dad que se encuentra en los intereses de los
bienes de los particulares, formando un equi
librio con el interes del Fisco es causa de otra
especie de bien comun, que el Príncipe quie
re se considere antes que el suyo propio, pre
firiendo al pequeño interes que puede tener
en los casos en donde se originan estas dudas
el interes de los particulares, que le es mu
cho mas importante, que le seria la poca uti
lidad que le podria resultar de decirse á fa

Es alienum, haereditate nomine fisci , vendita ad


onus emptoris bonorum pertinere , nec fiscum credito
ribus haereditariis respondere, certum , &z absolutum.
est. L. 1. c. de haered. vel act. vend. *
Véase la nota sobre el artículo, precedente,
Tom. II. Ll
266 Derecho público.

vor del Fiscos pues en estas especies de di


ficultades puede segun la equidad dexar de fa
vorecerse la causa del Fisco, conforme á la
regla explicada en otro lugar (a).

Del patrimonio ó dominio propio


" del Príncipe.

, -, , +, + , , , , , , " " -- . " -L. - " - " " " ,"

I. Definicion del dominio propio del Príncipe.


II. El dominio comprehende todo lo que adquie
– re el Príncipe sucediendo á los de su familia.
III, r tambien todo lo que adquiere por donacion

IV. Y las ganancias que provienen de sus bienes


propios.
V. Los bienes propios del Príncipe pueden unir
se al dominio ó á la Corona.
VI. Privilegios del Príncipe por lo pertenecien

VII. Puede el Príncipe enagenar los bienes que son


suyos propios. "
VIII. Los bienes propios del Príncipe estan exén
tos de toda contribucion. " " " " " - " ”.
IX. Otros privilegios del Fisco que convienen al
- patrimonio del Príncipe.

– (a). Véase el artículo 26 de la Seccion 1º, de este


Título , y el artículo 18. de la Seccion 6º. del Título
precedente. . . . . . . . . .
Quod communiter omnibus prodest, hoc rei priva
tae nostrae utilitati preferendum esse censemus, nostrum
esse proprium subjectorum commodum imperialiter exis
timantes. L., un. S. 14. in fin, c. de cad, tol.
1IBRo 1. TITULovi. 267
X. Privilegio del patrimonio ó dominio de la Prin

Llámase aquí dominio propio ópatrimo-. Dew


o del Príncine todos los "hienes que tiene del Dominio
nio del Príncipe todos los bienes que tiene %%"%
y posee por otros títulos que el de la Sobe-3%.
· ... v. ; ;
.. . 3: II.

Los bienes que adquiere el Príncipe por El Dominio


sucederá los de su familia, siendo su here:5%
dero, se hacen suyos en propiedad y no del %% "%
Fiscos porque no sucede en ellos como So- Príncipe suce
berano, sino como pariente. Por esto el pú-3%
blico nada tiene en estos bienes (). -" ºººº
- y -, " " - La " " " - "

... Lo mismo sucede con los bienes que ad-. Y tambien


uiere el Príncipe por donacionó testamento.º, lo que

ú otra, disposicion que solo mire su personas 3% *%


porque siendo la intencion de los donatarios testamento.
y testadores mirar solo las consideraciones per
sonales, el Fisco no debe tener parte en las
liberalidades-de-esta-naturaleza. Pero silado
nacion ó institucion, los legados ú otras dis
posiciones mirasen ó tuviesen consideracioná
la Corona, y la intencion de los donatarios ó

(a) Caesaris ratio. L. 6. in fin. de jure fisc. , ,


Possessio rei privatae nostrae, L. 3.- c. de fund.
reu priv. . .. . .
Privatum patrimonium nostrum. L. ult. c. de agrie.
&3 mancip. , , , ,, , "
... () La calidad de Soberano no le quita el derecho
de suceder. " " " " " " ...",
Ll 2
2,68 'DERECHO PÚBLICo.

testadores fuese de unir á ésta las cosas, pa


sarán estas al dominio de la Corona , y no las
adquirirá el patrimonio propio del Príncipe (a).

IV,
Y las ganan- Si el Príncipe hace algunas adquisiciones
:",3%
vienen de Sl5 con
. otros
. . títulos
. . por medio deL_1las y cosas de
* ____.
%", su patrimonio, sea permutándolas, ó de qua
nes: ""- lesquiera otra suerte, los bienes adquiridos
por estos títulos se hacen y permanecen
igualmente de su patrimonio (b).

v. . . . .

W – - . . . . . . . ...- .
Los bienes Todas estas especies de bienes que – ad
ropios del quiere el Príncipe para sí permanecen de es
3%ta naturaleza, si quiere poseerlos siempre con
dominó 33 este títulos pero si los une ó incorpora al
la Corona. dominio de la Corona, sea expresa ó tácita
" , " " - mente como se ha explicado en su lugar,
. ... estos bienes mudarán de naturaleza y toma
rán la de los otros bienes antiguos de este
ominio (c).
3, . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
——-—

(a) Tiene el mismo derecho que los particulares de


aceptar las donaciones, y de ser instituido heredero ó
recibir un legado. "
Si Imperator sit haeres institutus, posse inofficiosum
dici testamentum , saepissimé rescriptum est. L. 8, S. 2.
ff de inoffic. testam. " " "" - " "
Et in legatis Principi datis legem falcidiam locum
habere merito Divo Adriano placuit. L. 4. c. ad leg.
falcid.
(b) Esto se sigue del artículo precedente.
(e) véanse los artículos citados en la nota sobre el
artículo precedente.
TITUDI

1IBRo 1. TÍTULo vi. 269

VI.
VI.

Siempre que los bienes propios del So-,%:


berano no se hayan unido al dominio de la 3º%
Corona, tiene por lo que mira á éstos los ciente '3'.
mismos privilegios que tienen los otros bie- bienes Pro
nes de la Corona segun puedan convenirles Pº
porque hay algunos que no le son adaptables, .
y hay otros de que puede usar por lo res-
pectivo á sus bienes propios, como se ex-
plicará en las reglas que se siguen (a).

Como el privilegio que hace los bienes L. Puede el


del dominio de la "Corona inalienables, se %.3%
funda sobre la necesidad deconservaríago, 3%
la sobre la necesidad deconservar la po- fuego,
sesion de ellos al Soberanopara el bien pú-yos propios.
blico, para el qual estan destinados, y no
hay la misma necesidad de que retenga la
posesion de los bienes que son suyos pro
pios, por no estar destinados para este mis
mo usos y ántes al contrario pertenece á su
interes propio, que tenga libertad de dispo
ner de ellos á su arbitrio, no tiene el uso
inútil de este privilegio Sántes bien puede en
agenar estos bienes, y la enagenacion que ha
ga de ellos es irrevocable (b).

(a) Quodcumque privilegium fisco competit, hocidem


& Caesaris ratio & Augustae habere solet. L. 6. in fin.
ff de jure fisci. Véase el artículo último.
(b) Véase el artículo 23 de la seccion 1.º del tí
tulo 5º
Por el derecho Romano las tierras del Fisco por
dían ser enagenadas irrevocablemente.
A
yo .DERECHO PÚBLICO.
i iri Por nuestro uso los bienes del domi
nio de la Corona son inalienables, como se
ha explicado en el articulo 12 y siguientes
dala Seccion 1. del titulo 5.; pero el Rey
puede enagcnar sus bienes propios que no
han sido incorporados al dominio. Véase el
articulo 23. y siguientes de la misma Seccio n.
VIII.
l I i i I h l y bo i

Losbienes utique e privilegio que. ace os tenes


propios del del dominio de la- Corona inalienables no
Príncipe esta" convenga al Príncipe para los suyos propios
“¿e"ntos de to- y pueda por esto eLmismo
conmbw - / o
Princxpe no ser—’
cion, v virse de él s usa sm embargo de aquel que
cxïme‘ los‘ bienes de eSte dominio'destoda con
.314 ..‘¡

‘ ' i a universi cognoscantllhas possessiones 'quas de'FisL


eo nojstro comparavetunti-seu compath g nulla ti ind-i
bis jure xmmhir, sed <proptia firmitate mesas,“ etiam
ad posterosv suos- dominii perpetui durabilitate dimitti.
L. I. c. de fundarei pria v v -
Hi quibus patrimoniales posSessiones per Asianam ¿St
Ponticam Dioecesirn , vel a nobis vel a divis parenti
bus nostris sacra largitate donata sunt vinconcuse pos
sideanr; atqueradsuos posteroSi-transmittantgaquod quia
dem nÍon solum in haeredibus ,gsedletiam A in contraen?
bus omnis ¡generis volugnis custodire- ;L- dom defunda
patrim. ' ' t w
Rettactare fiscum quod semel vendidit æqultatis ho
nestatisque ratio non patitur. L. 2. c. ne fin. nm. quam
margin 4' 1..eod...... .-r.... ...... .. e.-........4i.,....._..
nv Pundi patrimoniales fuit qui—ax empbiteutico jutelad
domum nostram diversis generibus devoluri sunt »,,sie.
t eisa qui eos poposcerintq cedunt.. ut‘ coinmissi ' metus
esse non possit , neque enim magis .commodamus nos
tra quam tradimus ex jure dominii; ita tamen .ut. ea
quae in nostra possessione.pnæstitermt. de in atomorum
solvant. L. 4. c. ¿GLfllMcipm'wx t A i v n
tribucion. Porque le conviene para los suyos
esta exéncion, y goza de ella por todo lo
que posee 3 y como es el dispensador de es
estas exénciones, es el primero que debe te-,
ner, y usar de lo que concede á los demas (a).

IX,

Todos los demas privilegics explicados en o; 5.

la Seccion precedente convienen al Príncipe::


por lo que pertenece a sus bien: propios #%
porque los motivos de estos privilegios son 53,3
comunes á estos derechos propios , como á Príncipe.
los del dominio de la Corona , á excepcion
de los privilegios explicados en los artículos
8. 11. y 12. Pues por lo que mira á estos
dos últimos solo son propios del Fisco, res
pecto á que el Príncipe puede vender y ena
genar sus bienes propios con las condiciones
que los particulares. Y por lo que mira el privi
legio de la hypoteca explicada en el artículo 8.
como derogue una regla general y justa que
solo ha sido establecida por un especial fa
vor de la causa del Fiscos seria necesario que
el mismo Príncipe declarase si deberia usar
de este privilegio para las cosas que fuesen
de su patrimonio y de sus bienes propios si
ocurriese este caso (b).

(a) Véase el texto citado sobre el artículo 6º y el


artículo 11. de la seccion 7.º del título 4.º
” (b) Véase el texto citado sobre el artículo 7. v. 3.
272. - DERECHO PÚBLICO.
X.
l

Privnfgio del Las Leyes civiles han concedido los misa


patrimonio ó mos privilegios que al Príncipe , á la Prince-L
dominio dela sa por lo perteneciente a su patrimonio'y do
Prlncesa. (a).

(a) quodcumque privilegii fisco competit , hoc idem


6: cæsaris ratio , ¿e Augustæ habere solet. L. 6. in
infl de jure fircí.
Príncipes eadem (Augusta) privilegia tribuunt quæ
ipsi habent. L. 31. de legib
Véase el articulo precedente y la nota que allí se
hizo.
Sancimus omnes alienationes de aula procedentes,
sive a nostra clementia , sive a serenissima Augusta
conjuge nostra , sive ab his qui postea digni fuerint no
mine imperialeg sive jam alienatum quiddam est , sive
postea fuerit , sine omni inquietudine permanere . . . .
Quia igitur multa scimus, tan nosmetipsos quam sere
nissimam Augustam nostram conjugem , variis personis
jam donasse , ¿z vendidisse az per alios titulos asignase,
ez maximé, sacrosanctis Ecclesiis ¿z Xenonibus ¿e Pro-—
chotrophis , 8: Episcopis , ¿e monachis ac aliis innumera
bilibus personis, ez eandem liberalitatem , ex nostra
substantia , sive serenissimæ conjugis nostræ esse con
fectam. Sancimus etiam eos firmo jure habere quod con
secuti sunt: ita ut contra illos quidem nulla moveatur
actio . . . . . cum enim multa privilegia Augusta fortu
na meruit, ¿Sc in donationibus sine insinuatione gesto
rum omnem firmitatem habentibus , ¿z super rebus quas
pro tempore serenissimus Princeps divinæ Augusta, cons
tante matrimonio donaverit , vel ipse á serenissima Au—
gusta per donationis titulum consequatur , ut maneat
illico donatio plena , nullo alio confirmationis tempore
expectando , ita dr hoc videatur imperiale esse privile
gium. L. 3. r. c. de quadr. pneum nur - 'A
-

De los medios de hacer que abun

den todas las cosas en un Estado;

de las Ferias y Mercados , y de

los reglamentos para impedir la

carestía de las cosas mas ne

cesarias.

Para explicar la matería de este Título


del modo que se han procurado tratar todas
las demas, es indispensable considerar qual
es en el órden natural de la Sociedad de los
hombres el lugar y uso de esta materia. Y es
to obliga á hacer una reflexion sobre el ór
den de que ha dimanado este mismo uso.
Por esto es necesario advertir segun los prin
cipios que se han establecido en los prime
ros Capítulos del tratado de las Leyes , en
donde se ha explicado el plan de la Socie
dad de los hombres, y sus fundamentos que
como el designio de Dios sobre el hombre en
destinarlo al fin para que lo crió comprehenda
el uso de la union de los hombres entre sí
para el exercicio de la segunda Ley, de tal
suerte ha multiplicado sus menesteres que
las menores necesidades de la vida piden tam
bien el uso de muchas cosas y el socorro de
muchas personas. De suerte que para la vida
de cada uno en particular, y para hacer sub
sistir el cuerpo de la Sociedad que los une
á todos, ha hecho necesarias una infinidad de
cosas diversas y muchas especies de trabajos
ZTom. II. mm
274 DERECHO PÚBLICO.
para conseguir estas y ponerlas en uso. Con
este mismo designio ha dado á todas estas co
sas distintas naturalezas que son causa de que
no puedan producirlas todos 1os_._ países ,_ y‘
que muchas solo las produzcan ciertos climas.
Poresto-sucede que en virtud de los tratos
y comercios de las naciones entre sí ¿cada
uno pueda sacar de las otras las cosas que
ie-faltan. Y este mismo órden divino rqueha‘
hechognecesarias á los hombres todas estas
cosas‘, ha hecho depender el uso de cada una
de un encadenamiento de usosïde otras mu
chas, para dar á cada una el suyo , yal-mis
motietnpo de un encadenamienm de .diver
sos trabajos de muchas-personas.,¡.sea para ad
ïquirírlas, ó sea para. ponerlas en estado de
poder usar de ellas. . ’ » —
Síguese pues estableciendo este órden di
vino , que por lo perteneciente á los menes
teres de cada persona en particular los mas
necesarios que _son los de la comida y vesti
do , y los remedios para todo género deÏen
fermedades , exigen el uso de una infinidad
de cosas diversas: pues sucede por este mis
mo órden que no pueden sacarse de la tier
ra granos y otros frutos sin cultivarla, sin
sembrar, sin recogerlos y emplear en emo
todo el uso de .la agricultura. Y .para esta
agricultura se-necesita de herramienta, y de
otros instrumento-s que solo pueden conse
guirse de las tninas y por otros diferentes
trabajos; y es necesario igualmente el uso de
diferentes animales y otras tnuchas cosas. Del
mismo modo para poner los granos en‘ uso
son necesarios modinos compuestossde edifi
cios y máquinas que necesitan los trabajos y
direecion, dewnuchas artes, delas quales ‘ca.
.. 2.1i.’
da una tiene su conexion con el uso de otras
diferentes cosas y de otros muchos trabajos.
Y parael uso de las cosas que no hay en
cada Estado es necesaria la navegacion 5 y
esto comprehende tambien la necesidad de una
infinidad de artes, de oficios, y materias de
muchas naturalezas. Y por lo que mira las
necesidades del cuerpo de la Sociedad, el Es
tado no puede subsistir sin el uso de las fuer
zas de mar y tierra , como se ha probado ya
en su lugar (a). Esta sola necesidad pide el uso
de las armas, de fortificaciones , de artillería
y el de muchos géneros de máquinas, de na
vios de guerra, no solamente para la defen
sa del Estado , sino para proteger y comboyar
la navegacion de los particulares para el co
merció s y el bien público pide tambien pa
ra otras nccesidades el uso de muchas cosas
y de muchas artes. Por esto Salomontan sa
bio, tan rico y tan poderoso, necesitó del so
corro de muchas cosas y personas, que consi
guió de otros Príncipes para edificar su Tem
plo, sin embargo que ya tenia preparativos
que David su Padre le habia dexado (b).

-(a)-Véase el título 4º y la seccion 1º del-título 2.º


(b) Fuerunt itaque Salomoni septuaginta millia eo
rum qui onera portabant, & octoginta millia latomo
rum in monte 5 ... absque praepositis qui praeerant singu
lis operibus, numerum trium millium , & trecentorum.
praecipientium populo, & his qui faciebant opus. Prae
cepitque Rex ut tollerent lapides grandes: lapides pre
tiosos infundamentum Templi, & quadrarenteos quos
dolaverunt cementarii Salomonis & cementarii Hiram,
porró Gibli preparaverunt ligna & lapides ad aedifican
dam domum, 3, Reg. 5. v. 15, 16. 17. 18.
...L Et praecept ut congregarentur omnes proselyti de
terra Israel, & constituit ex eisatomos ad, caedendos,
276 : DEREcho público.
Facilmente puede juzgarse por estas pocas
reflexiones qual es la extension de las nece
sidades de los hombres, y la multitud así de
las cosas como de los trabajos que hacen ne
cesarias las artes, los comercios y las alianzas,
no solamente entre las personas que compo
nen un Estado, sino tambien entre los súb
ditos de diversos Príncipes y de cada Nacion,
á fin de que por estos comercios y estas alian
zas se consiga y haga abundar en cada Estado
Ilo que necesita traer de otra parte, quando
no puede conseguirse en él lo necesario por
medio de la agricultura y las otras artes , y
finalmente que se ponga en uso todo lo que
puede conseguirse por la misma agricultura
y el comercio.
Las mismas cosas que hacen necesarios los
medios de hacer que todo abunde en un Es
tado, hacen en él singularmente necesarias
las precauciones, para que abunden todas las
cosas particularmente las mas necesarias para
la , vida como son los granos y otros comes
tibles 5 y para impedir su carestía de suerte,
que los mas pobres tengan lo necesario para "
su subsistencia.

lapides & poliendos ut aedificaretur domus Dei. Ferrum


quoque plurimum ad clavos januarum , & ad commis
suras atque juncturas praeparavit David : & aeris pondus
innumerabile. Ligna quoque cedrina non poterant aesti
mari quae Sidonii & Tirii deportaverunt ad David. Et
dixit David Salomon filius meus puer parvulus &z de
licatus est: Domus autem quam aedificare volo Domino
talis esse debet utin cunctis regionibus nominetur: prae
parabo ergo ei necessaria. Et ob hanc causam ante mor
tem Suam omnes praeparavit impensas. 1. Paralip. 22, va
2-3-4.- & 5. –
Para hacer que todas las cosas abunden en
un estado, y para procurar en él su uso, se
necesita cultivar la tierra para sacar de ésta
todas aquellas que puede producir , y atraer
de los paises extrangeros aquellas que falten
en él, y otras precauciones que harán la ma- '
teria de este Título, que se ha dividido en
quatro Secciones. La primera de lo que mi
ra la abundancia de las cosas que produce ca
da Estado. La segunda de la abundancia de
las cosas que es preciso sacar de los demas.
La tercera de las ferias y mercados:y la quar
ta de los medios para impedir la carestía de
las cosas mas necesarias. (

SECCION PRIMERA.

De lo que mira la abundancia de las co


sas que produce cada Estado.

I. Medios generales para procurar la abundancia.


II. Orden natural de la cultura de la tierra.
IH. Es preciso cultivar la tierra para sacar de ella lo
que puede producir mas precioso. "
IV. Necesidad de la multiplicacion de las personas
para la cultura de la tierra.
V. Proteccion que se debe á los que se ocupan en la
cultura de la tierra.

VI. Obligar los Vagos y ociosos á algunos trabajos.


VIII. Usos de las Ferias y Mercados. – –—.
278 DERECHO público.

I.

Medios ge- Como las primeras necesidades de la v

%, º% da son el alimento y el vestido (), los que


3,333..." tienen el gobierno deben procurar principal
mente la abundancia de las cosas necesarias
para estos usos en cada Estados y es preci
so tambien, disponer quanto sea posible que
abunden las demas cosas necesarias para to
dos los otros menesteres : y esto pide pri
meramente el uso de los medios proporcio
nados para sacar de cada pais todas las cosas
que puede producir para sus necesidades, sea
cultivando la tierra, ó cuidando de los gana
dos necesarios para esta cultura, y que pue
den servir para el alimento, y el vestido, ó
por otros medios que puedan contribuirá es
to, y estas mismas necesidades piden tam
bien el comercio á paises extrangeros para sa
car de éstos todo lo que un Estado no pue
da producir.

,%": Esta necesidad de la cultura de la tierra,


33:15,13, ... y el cuidado de los ganados, pide el discer
tierra. nimiento de la naturaleza de las hereda
des para sacarles las especies de frutos que
pueden producir 5 y entre estos frutos la dis
tincion de aquellos que producen en mayor
L

(a) Verbo victus continentur, quae esui, potuique, cul


tuique corporis quaeque ad vivendum homini necessaria
sunt. Vestem quoque victus habere vicem Labeo ait.
L. 43. f. de verb. signif,
Et caetera , quibus tuendi curandive corporis nostri
gratia utimur, ea appellatione significantur. l. 44. eod.
Libro 1. TÍTULovi. 279
cantidad, y de los que siendo en menor po
drán ser suficientes para la subsistencia de las
personas, reservando siempre con que ocur
rir al sustento de los ganados, y proporcionan
do la cultura á todas estas diversas necesida

– " " . " III.


Si la calidad de las heredades se encuen- Es preciso
tra tal que sea á propósito para producir fue: ...:
tos, ú otras cosas mas preciosas que las que %
son mas necesarias para el alimento y el ves- que lleva mas
tido, y esto puede conseguirse de otra par- Preciosos
te; pertenece al bien del Estado y al interes , ; ;
de los particulares cultivar estas especies mas , , ,
preciosas, sea para hacer su comercio en el "·
mismo Estado ó con los Extrangeros, si las "
produce con mucha abundancia ().
-
IV. . . . . . . .

Todos estos menesteres ocupan la mayor, 1:


parte de los hombres, y es tal el órdenna-%%
tural, que si no hubiese otros trabajos nece-ías" personas
sarios en su sociedad, estarian todos por su para la cultu
naturaleza destinados á los que les subminis-ºººº
trasen lo necesario para la conservacion de la
vida. Por esto en los primeros siglos la agri
cultura y el cuidado de los ganados eran las
qcupaciones comunes de los mas ricos. Pero
porque hay otros muchos menesteres que los

(a) El uso natural y ordinario es disponer así la cul


tura de la tierra. In laboribus comedes ex ea , cunctis
diebus vitae tuae. Spinas & tribulos germinabit tibi , &
· comedes herbas terrae Gens. 3. v. 17. 18.
(5) Esta eleccion depende de las necesidades.
28o DERECHO PÚBLICo.,
".
de estas dos especies, y ademas el órden de
la Sociedad pide que á todos se atienda, ha
sido propio de este mismo órden distinguir
las ocupaciones de los hombres, segun las di
ferentes funciones que han hecho necesarios
estos diversos menesteres. Y como las de la
agricultura, y las del cuidado de los anima
les piden el trabajo de muchas mas personas,
el mayor número ha sido en todos tiempos
destinado á este trabajo por el órden divino (a).

V,

y.
Proteccion Resulta de las verdades explicadas en los
que se debe á artículos precedentes, que como el principal
los que se ocu medio de hacer que abunde en un Estado to
pan en la cul
tura de la tier do lo que puede sacarse de él para el uso de
ra. " la sociedad es la multiplicacion de las perso
nas para la agricultura y para el cuidado de
los ganados á fin de, multiplicar tanto éstos,
como todas las cosas que puedan atraerse de
otros paises 5 es propio de la conducta de los
que gobiernan, dar providencias quanto sea
posible que se dirijan á procurar y mantener
esta multiplicacion por medios proporciona
dos para conseguirlo (b): como es entre otros
el de proteger estas personas contra las opre
siones y violencias á que los expone su con
dicion, y que exercen sobre ellos ó algunos
Señores ó personas que teniendo en sus ma

(a) Este es el estado natural de la Sociedad de los


hombres , y en el estado mismo de la inocencia de
bia el hombre haber cultivado la tierra. Possuit eum in
Paradiso voluptatis ut operaretur. Gens. 2. 15.
(b) Esto se sigue del artículo precedente.
Libro 1. TÍTULovn. 279
nos algunas funciones del ministerio de justi
cia , Jueces ú otros, léjos de administrarla ó
hacer que se les administre, les oprimen con
vexaciones, ya sea cargándoles con exceso de
contribuciones para descargarse ellos de las su
yas, ó moviéndoles pleytos , ó exigiendo de
ellos servicios ó servidumbres indebidas (a);
lo qual de una parte les hace desagradable
y dura su condicion, y les obliga ordinaria
mente á precisar á sus hijos á que abracen otra -
profesion, y por otra les hace perder el tiempo
que emplearán en el trabajo, les quita los me
dios de ocurrir á los gastos necesarios para
la agricultura y para satisfacer otras cargas.

VI.

Es tambien uno de los medios de proveer Obligar los


á la multiplicacion de las personas necesarias vagos y ocio
para estos trabajos, ó de impedir su diminu sos á algunos
trabajos.
cion, el reprimir á los que por su nacimien
to y su estado, estando destinados á esta profe
sion, se separan de ella por la ociosidad, que
los conduce á la mendicidad ó á los delitos
y muchas veces á uno y otro de estos desór
denes, que llenan el estado de vagos y ma
los pobres. Y así las Leyes han establecido
penas para castigar los vagos y los mendigos
robustos, y para obligarles á trabajar en be
neficio del bien público, como se explicará en
su lugar (b).

(a) Judicate manè judicium, & eruite vi oppressum


de manu calumniantis. Jerem. 21. 12.
Libera eum, qui injuriam patitur, de manu super
bi. Eccles. 4. 9.
(b) Cunctis quos in publicum quaestum incertamendici
ZTom. II. Nn
DERECHO PÚBLICO.

VII.
VII.
Uso de las
No seria bastante procurar que abundasen
Ferias y Mer
cados. en un estado todas las cosas que pudiese pro
ducir, si esta abundancia no se extendiese al
uso de todos los que la necesitasen : y por
el contrario estas mismas cosas servirian de
carga á las Provincias de donde no se extra
xese lo superfluo , quedando las otras priva
das del socorro que debia proporcionarles es
ta superfluidad. Y así el bien comun del es
tado necesita medios proporcionados para ha
cer que pase lo superfluo de un lugará otro
y de una provincia á las otras vecinas, hacien
do que en estas abunde lo que les falta:y es
to ha introducido el uso de las Ferias y Mer

tas vocaverit inspectis, exploretur in singulis , & in


tegritas corporum, & robur annorum, atque inertibus
& absque ulla debilitate miserandis necessitas infera
tur, ut eorum quidem quos tenet conditio servilis pro
ditor studiosus , & diligens dominium consequatur:
eorum vero quos natalium sola libertas persequitur,
colonatu perpetuo fulciatur quisquis hujusmodi lenitu
dinem prodiderit ac probaberit : salva Dominis in eos
actione quivel latebram fortè fugitibis, vel mendici
tatis subeundae consilium praestiterunt. L. unic. c. de
mendic. val.
"Vade ad formicam, ó piger & considera vias ejus:
& disce sapientiam, quae cum non habeat ducem nec
praeceptorem nec principem , parat in aestate cibum si
bi & congregat in messe quod comedat: usquequo, pi
ger, dormies & Quando consurges ex somno tuo? Pau
lulum dormies, Paululum dormitabis, Paululum con
seres manus , ut dormias. Et veniet tibi quasi viator
egestas , & pauperies quasi vir armatus ; si vero im
piger fueris , veniet utfons messis tua , & egestas lon
géfuget áte. Prov. 6. v. 24.33... eod,
LIBRo I. TÍTULO VII. 281

cados que forman la materia de la Seccion ter


cera (a).

s ECCION SEGUNDA.

De lo que pertenece á la abundancia de


las cosas que es preciso sacar de
paises extrangeros.

SU MA.R.I.O.S,

I. Comercio de un pais á otro.


II. Definicion del comercio.
III. Conviene hacer el comercio con los extrange
ros por medio de mercaderías quanto sea posible.
IV. La utilidad del comercio con los extrange
ros por medio de mercaderías obliga á sacarlas
del estado mismo quanto se pueda.
V. Eleccion del comercio con los extrangeros.
VI. Las maneras de comercio para las cosas que
vienen de paises extrangeros.
VII. Es mas útil atraer los extrangeros á un es
tado que ir á sus paises.
VIII. Comercios ilícitos con los extrangeros.
IX. De las Ferias y Mercados.

Comercio de
Por el comercio de un pais á otro se consi
un pais á otro
guen en cada estado las cosas que faltan en

(a) Véase la seccion 3.º


Hay ferias en ciertas Ciudades que sirven tam
bien para atraer los mercaderes de paises extrangeros.
Véase el artículo 9. de la seccion siguiente y los
artículos 4. y 5. de la seccion 3.º
Nl 2
282 - DERECHO PÚBLICO.

él, y que se encuentran en otras partes 5 y


este comercio se exerce diferentemente , co
mo se explicará en los artículos siguientes (a).

II.

I.- . . . .
Definicion . El comercio es una comunicacion recípro
del comercio-ca entre dos personas, de las quales la una
da á la otra una cosa por otra que recibe del
mismo 5 y este comercio es una venta, si al
guno de los dos da dinero por la cosa que
toma del otro , ó permuta , si uno y otro
dan otras cosas que no sea dinero (b).

> III,

%: Hay esta diferencia entre el comercio que


chocol. Se hace por los particulares dentro de un mis
trangeros por mo estado, y aquel que se hace de un pais

ca deríasquan. á
" otro, que por
"...", "T" " lo
". perteneciente al primero
3.35% es indiferente al bien del estado que se ha
ga por medio de ventas interviniendo dinero,
ó por permutas de una mercadería por otra,
por permanecer siempre el dinero dentro del
mismo estado. Pero por lo perteneciente al
segundo importa al bien del estado que el co
mercio con los extrangeros se haga por me
dio de permutas, dándoles géneros y merca
derías por los suyos, y no por medio de ven
tas de las mismas mercaderías por su dineros
porque este medio tiene la doble ventaja de
conservar el dinero en el estado, y de atraer

(a) Véanse los artículos siguientes. "


(b) Este es un principio de Derecho que nos ense
” fia la razon y pertenece al Derecho civil.
L

1IBRo 1. TíTULo vii. 283


á él lo que le falta, descargándole sola
mente de lo que le sobra (a).

De esta utilidad del comercio con los ex- IV.

trangeros por las mercaderías mas bien que,3%


por el dinero se sigue, que pertenece al bien %,%º%
de un estado, cuyas provincias pueden pro- rangeros por
ducir géneros y mercaderías mas de las que medio demer

necesita consumir, que se cultiven en él las %


que son mas propias para hacer el comercio 3317,41%
con los extrangeros, ya sea para dárselas en mismo quan
especie como son granos, vinos y otras ses 9º Pueda
mejantes, ó ya sea haciendo que pasen á otra
naturaleza , como es emplear los linos y
cáñamos en lienzos y telas, las lanas en pa
ños, y haciendo otras mutaciones para atraer
así el doble provecho del pronto despacho de
los géneros y mercaderías, y del precio del
trabajo de los operarios que se ocupen en las
fábricas y manufacturas (). . . .

Si entre los extrangeros con quienes un es- gu, 4,4


tado puede hacer tratados de comercio se en- comercio con
contrasen algunos que tenian ménos merca- los extrange
derías y géneros que qtros de que pueda abas-*
tecerles , y mas dinero que por este medio
pueda extraer el mismo estado de sus Pro
-"

(a) Los Romanos castigaban severamente á aquellos


que en el comercio con los extrangeros daban el oro
por las mercaderías. Si alterius aurum pro mancipiis
vel quibuscumque speciebus ad barbariem fuerit trans
latum á mercatoribus, non jam damnis sed supplicis
subjugentur. L. 2. c. de comm. 8 mercat.
(5) Esto se sigue del artículo precedente.
284 DEREcho PúBLICo.
vincias, no teniendo otras razones de prefe
rencia á este comercio el que podriá hacerse
en otros paises, es útil al estado elegirle mas
bien que otro alguno (a).

VI. . . . . . . . . .
Dos maneras Entre los paises extrangeros de donde es
de comercio preciso sacar los géneros y mercaderías, de

%% qualesquiera naturaleza que sean deben dis


estinguirse los paises que producen estos géne
geros. ros y mercaderías, de aquellos que las atraen
á sí para hacerlas pasar á otros, á fin de juz
gar si es mas ventajoso ir á los primeros que
á los segundos. Y si para este comercio es
necesaria la navegacion que por lo léjos sea
arriesgada , pertenece al bien del estado y á
la prudencia del Soberano proteger este co
mercio por medio de navíos de guerra , que
hayan de comboyar las embarcaciones mer
cantes (b).
VII.

E, ; 3,4 En el comercio con los paises extrangeros


atraerá losex. conviene hacer distincion entre los paises á que
: sea preciso transportar los géneros y merca
3ºººº derías. que se les havan de dar, y aquellos
3,333...," derías, que se les hayan de dar, y aq
T“TT que vendrán á tomarlos y traer los suyos
porque por este medio se evitarán los riesgos
y costos de la navegacion y de los acarreos.
Por esto pertenece al bien del Estado atraer
á sí los extrangeros por medio de condiciones,

(a) Siguese tambien esto del mismo artículo. .


(b) Del misme modo se sigue tambien esto del pri
imer artículo, "... . . . . .
D

LMBRo 1. TÍTULo vii. 285


que les muevan á exercer este comercio, y
por el cuidado de establecer y mantener en
buen órden los puertos de mar que seanne "

- Conviene entender todo lo que pertenece %


al comercio de que se ha tratado aquí, y que 33,333.
puede hacerse en paises extrangeros de aquel
que no esté prohibido por alguna Ley del es
tado, porque si en él está prohibido el co
mercio, ó de todas cosas ó de algunas, co
mo de armas (b) ú otras con ciertos paises
los que emprendiesen este comercio habrán
de ser castigados con la pena de confiscación
de sus mercaderías, y con otras que las Le
yes hayan establecido (c) , ó que merezcan
así la calidad del comercio como esta des
obediencia.

(a) Es natural elegir de estos dos medios el mas ven- ,


tajoso.
(b) Nemo alienígenis, barbaris cujuscumque gentis
ad hanc urbem sacratissimam sub legationis specie;
vel sub quocumque alieno colore venientibus, aut in diver
sisaliis civitatibus, vel locis loricas, scuta, & arcus, sa
gitas & spatas, & gladios, vel alterius - cujuscumque
generis arma audeat venundari. Nulla prorsus isdem
tela, nihil penitus ferri vel facti jam, vel adhuc in
fecti , ab aliquo distrahatur. Perniciosum namque Ro
mano Imperio & proditioni proximum est, Barbaros quos
indigere convenit telis eos ut validiores redantur ins
truere. Si quis autem aliquod armorum genus quarum
cumque nationum Barbaris alienigenis contra pietatis nos
trae interdicta ubicumque vendiderit bona ejus univer
sa protinus fisco addici, ipsum quoque capitalem poe
nam subire decernimus. L. 2. c. que res. exp. non deb.
(c) Mercatores tam imperio nostro quam Persarum
Regi subjectos, ultra ea loca, in quibus federis tem
286 DEREcho Público.

IX.

%%"L 9omo del uso de las Ferias y Merca


8º consiga que abunde en diferentes lugares
, y Provincias de un estado todo aquello" que
en las otras sobra, segun se ha dicho en el
artículo último de la Seccion precedente; es
te mismo uso de las Ferias y Mercados es
tambien un medio de atraer las mercaderías
de los extrangeros, como se explicará en la
Seccion siguiente (a). " ...

pore cum memorata natione nobis convenit, nundinas


exercere minimè oportet; ne alieni regni (quod non
convenit) scrutentur arcana. Nullus igitur post hac im
perio nostro subjectus ultra. Nisibin , Callinicum , &z
Artaxatam, emendi seu vendendi species causa profi
cisci audeat... . . Sciente utroque qui contrahit, &
species quae praeter haec loca fuerint venundatae , vel
comparatae sacro aerario nostro vindicandas : & praeter
erarum rerum ac pretii amissionem , quod fuerit nu
meratum, vel commutatum exilii seu poenae sempiter
nae subeundum. L. 4. c. de com. 8 merc.
Siqui inclytas nominatim vetustis legibus civitates
transgredientes ipsi, vel peregrinos negotiatores sine
comite comerciorum suscipientes fuerint deprehensi;
nec proscriptionem bonorum, nec poenam perennis exilii
ulterius evadent. Ergo ommes pariter sive privati , si
ve cujuspiam dignitatis, sive in militia constituti, sciant,
aut sibi ab hujusmodi temeritate penitus abstinendum,
aut supradicta supplicia subeunidum. L., ultim. eod.
(a) Véase el artículo 4. y 5, de la seccion siguiente,
LBRo. TÍTULO vii. 287

SEC CION TER C, E R.A.

De las Ferias y Mercados.

SU M. A. R. I OS.

I. Definicion de las Ferias.


II. Definicion de los Mercados.
III. Eleccion de lugares proporcionados para las Fe
rias y Mercados. "
IV. Lugares á propósito para las Ferias á que de
be atraerse á los extrangeros.
V. Privilegio de las Ferias.
VI. Privilegio de la suspension de los contratos y
obligaciones de los deudores que van á las Ferias.

I.

Se llama Feria un concurso permitido por Definicion de


el Príncipe de todo género de personas sin **
distincion, que dura uno ó muchos dias en
determinado lugar, para vender , comprar ó
permutar los géneros y mercaderías que cada
uno quiere llevar , y para exercer diferentes
comercios en que pueden convenirse los que
se encuentran en estas Ferias(a).

II.

-1 ++ , , , , , ,, , , , , II.
Llámase Merc ado un concurso de todas p%a.
personas indistintamente permitido por el Prín- los Mercados

(a) No pueden tenerse ferias ni mercados sin per


miso del Príncipe como se ha dicho en el artículo 16.
de la seccion 2.º título 2.º
Nundinis impetratis á Principe. L. 1. f. de mundin.
Tom. II, qo
2.88 DERECHO PÚBLICO.

cipe en ciertos dias de cada semana, y en


ciertos lugares para vender, comprar ó per
nutar lo que cada uno lleva allí de géneros
y mercaderías, principalmente de comestibles
y granos. Por esto los mercados se distinguen
de las Ferias en que su uso es mas necesario
y mas freqüente, y en que se limitan á mé
nos especies de mercaderías y á ménos per
sonas (a).

Eleccion de Siendo el uso de las Ferias y Mercados


los lugares á atraer á los lugares destinados los géneros y
3%: mercaderías para la comodidad de los vende
%3%"º dores y compradores, deben establecerse en
los lugares mas cómodos para que sean útiles,
y esto depende de la facilidad de la entrada
de los lugares por medio de buenos caminos
- para el acarreo de las mercaderías y comodi
... ", dad de las personas 5 de la proximidad de es
tos lugares á los otros de donde los Comer
ciantes han de venir 5 de los aloxamientos pro
porcionados para hospedarse 5 de las facilida
des para la expedicion de todo género de ne
gocios, que podrán mover á muchos á ir á
estos lugares 5 y de otras ventajas que hacen

, un lugar mas apropósito que otro para seme


1%, ajantes usos (9)

ra las ferias
dº 9%.
atraerse á los En la eleccion de los lugares destinados
3,33 para las Ferias conviene distinguir aquellas que

(a) Ex exercendorum mercatum . . . Leg, unic. Cod,


mend. &3 mercat.
(b) La utilidad pública lo pide así,
LIBRo 1. TÍTULo vii. 289
se establecen solo para los habitantes de al
guna Provincia ó de alguna parte, ó de mu
chas Provincias vecinas del lugar donde se ce
lebran las Ferias de aquellas que se establecen
tambien en favor de los extrangeros. Porque
para estas importa al bien del estado escoger
las ciudades fronteras , cuya entrada es fácil
á los extrangeros, sea por la mar ó por los
rios. Por esto las Ferias en los mismos puer
tos, ó en las ciudades á que pueden venir fá
cilmente los extrangeros son las mas útiles(a).

V.
Para este mismo uso de atraer los extran-Privilegio de
geros á las Ferias se les conceden varios pri-*º
vilegios 5 que si no se concediesen podrian
apartarlos de hacer este conercio. Por esto
en Francia han concedido los Reyes en fa
vor de algunas Ferias el privilegio á los ex
trangeros , que muriendo en los lugares don
de se celebran puedan dexar sus bienes que
se encuentran dentro del Reyno á sus here
deros, ó que puedan disponer de ellos por
su testamento (b).

VI.

Esta misma causa de la utilidad de las Fe-3 º%


a unterrup
nias y Mercados ha hecho que se concedan 23,73 %,
otros privilegios á las personas, á quienes su contratos con
comercio y sus negocios pueden atraer á los 5º 19 -
lugares destinados para tenerse las mismas Fe-3%".3%,

(a) Esta misma utilidad puede obligar á la eleccion


de los lugares.
(b) Esto lo impide en Francia el derecho de extran
gería de que se trató ya en otra parte.
OO 2
29o DEREcho Público.
rías y Mercados. Por esto sobre las personas
y sus equipages, mercaderías ú otras cosas no
uede exercerse algun apremio por sus deu
das civiles, durante el tiempo que van á las
Ferias que permanecen en ellas y hasta su vuel
ta (a).

De los medios para impedir la cares


tía de las cosas mas necesarias. "

I. Todas las cosas son necesarias para algunos usos.


II. Quales son las cosas de primera necesidad.
III. Que es lo que se llama carestía.
IV. Causa de la carestía. . . . . . .
V. No puede impedirse el aumento del precio en

VI. Precauciones en caso de carestía. . . . . .


VII. Prohibiciones de transportar los granos fue
ra del Reyno. , , , , , , , , ,
VIII. Monopolios. . . . . . . .
IX. Convenio entre los que tienen á su cargo el des
pacho de ciertas cosas hecho para ponerlas el pre
” cio á su arbitrio. . . . . . .
X. Comercio prohibido á los Ministros y á los
Nobles.
XI. Caso de esterilidad universal.

-(a) Qui-exercendorum mercatum -aut nundinarum li


centiam vel veterum indulto, vel mostra auctoritate me
ruerunt, ita beneficio rescripti potiantur; ut nullum in
mercatibus atque "nundinis ex negotiatorum mercibus
conveniant vel. in venalitis aut locorum temporali
J-
LIBRo 1. TÍTULO VII. 291

I.
I.
Todas las cosas son necesarias para algu-Todas las co:
nos usos, porque Dios no ha criado algunas %%%
que sean inútiles, y cada una tiene el suyo gunos usos.
segun su naturaleza, y segun las diferentes
necesidades de los hombres (a). Algunas son
comunes á todos, y su uso es libre á cada
uno, como los Cielos , la luz, el ayre y las
aguas 5 otras son peculiares de algunos y se
adquieren por diversos medios, siendo el co
mercio el mas freqüente. Y de estas algunas
son tales que su carestía no es de mucha im
portancia para el público, como son las pe
drerías y otras cosas preciosas, cuyo uso so
ho es necesario para algunas personas 5 pues
sin ellas pasa con facilidad el comun de los
hombres. Pero hay otras que interesa al pú
blico esten baratas, como son las necesarias
para el alimento y el vestido. Porque á todos
importa que estas no falten, y no habiéndo
las en abundancia es dificultoso se consigan
en tiempo de caresía 5 de suerte, que pide
el bien del estado que se den providencias
para evitar, principalmente la carestía de estas
cosas quanto sea posible.
· ... ".

questu, & commodo, privata exactione sectentur, vel


sub pretextu privati debiti aliquam ibidem concurren
tibus molestiam possint inferre L. un. c. de nundin. 8"

(a) Vidit Deus cuncta quae fecerat, & erant valdè bo


ma. Genes. r. 31.
Opera Domini universa bona valdè. Eccles. 39.21
292 , DERECHO PÚBLICo.

II.

Quales son De las cosas necesarias para el alimento


%%", y el vestido, la mas necesaria, y sin la qual
esidad. T no puede vivirse, es el pan. Por esto la ca
restía de los granos es la mas gravosa á un
estado 5 y sin embargo que la de otras cosas ne
cesarias para la vida y el vestido importan in
finitamente ménos, pertenece al bien públi
co procurar que abunden tanto, que los mé
nos acomodados puedan conseguir las segun
sus necesidades (a).

III.

0,3%, , , Llámase carecía un aumento considerable


se llama ca- del precio de cada cosa, esto es, de lo que
resta 3 vale comunmente, y que llega á tal exceso
que el comun del pueblo no puede conse
guir lo que de ella necesita (b).

IV.

c3, 4, 4, Como la carestía de los granos es sobre


caresta. la que mas importa providenciar , los Minis
tros y Oficiales deben cuidar principalmente
de hacer que los haya con abundancia, y co
mo esta carestía puede provenir de diversas
" causas sus remedios son igualmente diferen

(a) Habentes alimenta, & quibus tegamur, his con


tenti sumus. 1. Tim. 6. 8.
(*) La caresta de que aquí se habla es la que ha
ce imposible, o muy dificil que los menores del pue
bio consigan las cosas necesarias que se hayan enca
recido.
LBRo 1. TíTULO vii. 293
tes, y mas ó ménos fáciles. Porque puede
provenir, ó de haberse recogido poco por
esterilidad, ó por otros casos fortuitos 5 ó de
haberlos transportado á otros paises 5 ó de
estar en manos de determinadas personas, que
haciéndose dueños de todos los granos los
hayan subido de precio (a).

V.

Si la carestía proviene de esterilidad ó de No puede im


otros casos fortuitos, los que tienen los gra-5
den ser obligado a datos al pre-3%
nos no pueden ser obligados a darlos al Pre 3,2,3,
cio comun. Porque los precios de las cosas de carestía.
deben ser diferentes, segun la escasez ó abun
dancia, y segun las circunstancias de los tiem
pos y lugares (b), y los frutos pueden enca
recerse mas con la escasez por esta razon en
tre otras, de forma que es justo que los pro
pietarios, ó poseedores de las tierras que los
producen puedan sacar de ellos los gastos de

(a) Estas son las causas ordinarias de la carestía. Puede


añadirse otra reducida al crédito que adquieran cier- ". "
tos mercaderes, que con este motivo se convengan en
vender solos una cos, quitando a los otros la liber-
tad de comerciar en la misma , y esto será contra el
interes público ademas de oponerse á la ley divina. " –
Audite hoc qui conteritis pauperem , & deficere fa- .
citis egenos terrae, dicentes: quando transibit messis, &
venundabimus merces: & sabbatum, & aperiemus fru
mentum ut imminuamus mensuram , & augeamus si
clum : & supponamus stateras dolosas : ut possideamus
in argento egenos & pauperes pro calceamentis 5 &
quisquilias frumenti vendamus ? Amos. 8. v. 5. 6.
Qui abscondit frumenta , malediceturin populis, ma
ledictio autem super caput vendentium. Prov. 11. 26.
(b) Non nullam pretio varietatem, loca, tempora ad
ferunt. L. 63. S. ult.f., ad legem falcid.
294 DERECHO PÚBLICO.
la labor y alguna renta, para lo qual no sería
bastante el precio ordinario quando es poca
la cantidad de los que se cogen, y en este
caso la reduccion al precio ordinario que ha
ria una injusticia á los propietarios no basta
ria para hacer que abundase la especie de gé
neros comestibles que hubiese encarecido la
escasez 5 sin embargo convendrá dar provi
dencias para evitarlas por los medios explica
dos en los artículos que siguen.

VI.
VI.
Precauciones En los casos de carestía de granos ade
%%º mas del cuidado de hacerlos traer de los lu
” gares mas cercanos donde los haya , es obli
gacion de los Ministros de Policía prohibir é
impedir baxo graves penas que se vendan gra
nos en los graneros de los particulares , sino
solanmente en las lonjas y mercados públicos,
en los dias y horas ordinarias , y fuera de
estos dias en los graneros al precio del úl
timo mercado (a).
VII.
VII.
Prohibicio
,% . . Para prevenir la carestía de granos que po
portarios drá causar la libertad de extraerlos fuera del
nos fuera del Reyno, han establecido las Leyes precaucio
1ºººº nes á fin de dexar lo necesario en las Pro
vincias, y extraer solamente el sobrante, ob
teniendo para esto el permiso del Rey.

(e) véase sobre la fertilidad el artículo último.


MVVMTU

LIBRo 1. Título vii. 29,5

- VIII. , , , , , , ,
VIII.
Para prevenir la carestía que pudieran cau- Monopolios.
sar los que haciéndose dueños de los granos
por medio de monopolios, esto es, compran
do gran cantidad para ser despues los únicos
vendedores, y de esta suerte encarecerlos mas
han establecido las Leyes graves penas con
tra los que cometen este delito , como se ex
plicará en su lugar (a). . . . . . .

IX.

Es necesario distinguir de los monopolios Convenio en


otra causa de carestía", que proviene del con-%,%
venio que hacen aquellos por cuyas manos %"%".
es preciso pasen los géneros comestibles, ó despacho de
mercaderias ántes del uso que tienen comun- es cos
mente, y que siendo en el órden de la Po-%,º%
licía los únicos de quien pueden comprarse, precio a su
acuerdan entre sí encarecerlos 5 pues sucede arbitrio
que comprándose de ciertos mercaderes ó ar-
tesanos las cosas mas necesarias, que solo pue
den llegar á consumirse despues de cierto be
neficio que les da el uso , como son el pan,
y otras semejantes 5 comunmente las encare

(a) Jubemus nequis cujuscumque vestis vel piscis,


vel pectinum fortè aut echini vel cujuslibet, alterius ad
victum vel ad quemcumque usum pertinentis specieivel
cujuslibet materiae pro sua auctoritate vel sacro jam eli
cito, autin, posterum eliciendo rescripto, autpragma- .
tica sanctione, vel sacras, nostrae pietatis adnotatione,
monopolium audeat exercere : si quis autem monopo
lium ausus fuerit...exercere bonis propris expoliatus per
petuitate damnetur exilii. L. 1. c. de monop. ..., ; as
Tom, II. pp
296 Derecho público.
cen mas los mismos artesanos , áunque los
géneros de que usan para este beneficio no es
ten tan caros á proporcion del precio á que
despues del beneficio las venden 5 y hay tam
bien algunos de estos mercaderes, ó arte
sanos, que hacen acopios de granos, y otras
mercaderías con el mismo fin de ponerlos mas
caros. Estos abusos que pueden ponerse en el
número de los delitos son reprimidos por las
Leyes establecidas para mantener estos géne
ros en su justo precio (a).

X.

Comercio Las mismas causas que han hecho nece


roibido á
os Ministros sarios los reglamentos para reprimir los deli
y Nobles. tos y abusos de que se ha hablado en los ar
tículos precedentes, han cbligado á quitar la
libertad de comerciar á todos aquellos á quie
nes su calidad, la autoridad de sus empleos,
ó la naturaleza de sus funciones proporciona
rian medios de cometer en sus comercios dos
injusticias igualmente criminales que contra
rias al bien público , la una de comprar
por ménos precio que el justo, y la otra de
vender á mas alto precios y por esto han pro
hibido las Leyes á los Nobles y Ministros el

(a) Nequis ilicitis habitis conventionibus conjuret, aut


paciscatur ut species diversorum corporum negociationis
mon minoris quam inter se statuerint, venundetur....
Caeterarum praeterea professionum primates, si in pos
terum , aut super taxandis rerum, pretiis, aute super
quibuslibet illicitis placitis ausi fuerint convenientes hu
jusmodi sese pactis constringere quadraginta librarum
auri solutione percelli decernimus , &c. La unic, es de
mbro 1. Trtulo vii. 297
comercio de los géneros comestibles y mer
caderías , caso de comprarlas para volver á
venderlas(a).
XI.

si la carería proviene de esteria gen- ese


ral en un estado, ó es al mismo tiempo co-admini
mun á los estados vecinos, y las guerras ú otros "*
obstáculos impiden el recurso á los granos de
los extrangeros, no es tiempo de providen
ciar sobre esto, quando solo hay para el gas
to del dia ó para poco tiempo. Y como esta
escasez sucede algunas veces atunque raras, pa
rece que importará al bien del público evitar
por alguna providencia de Policía tales incon
venientes, como es la de separar en cada un
año cierta cantidad de los granos que no pue
den consumirse dentro del estado , segun la
abundancia ó la de hacerlos venir de fuera
reservarlos en los graneros públicos , cuyas
providencias exigen sin duda el cuidado y aten
cion que es propia de la aplicacion de los pri
meros Ministros (b).

(a) Nobiliores natalibus, & honorum lucem conspi


cuos, & patrimonio ditiores, perniciosum urbibus mer
cimonium exercere prohibemus, ut inter plebejos & ne
gociatores facilias sit emendi vendendique eomercium.
L. 3. c. de com. &3 merc. " "" " -
(b) Ecce septem anni venient fertilitatis magnae in
universa terra Egipti: quos sequentur septem anni allí
tantae sterilitatis , ut oblivioni tradatur cuncta retro
abundantia, consumptura est enim fames omnem ter
ram , & ubertatis magnitudinem perditura est inopiae
magnitudo. Nunc ergo provideat Rex virum sa
pientem, & praeficiat eum terrae Egipti: Qmi constituat
praepositos percunctas regiones: & quántam partem fruc
turum, per septen annos fertilitatis, qui jam nunc“futu
298 - Derecho público.

TÍTUL o o CT Avo.

- De la Policía para el uso de los

Mares, Rios , Puertos, Puentes,

Calles, Plazas públicas, Caminos

reales y otros lugares públicos, y

de lo que pertenece á las Aguas

y Montes, á la Caza y

á la Pesca.

Después de haber explicado en los fue


los precedentes lo que pertenece al órden ge

* --—— -
-----------——------———-

ri sunt congreget in horrea , & omne frumentum sub


Pharaonis potestate condatur, serveturque in turbibus,
& praeparetur futurae septem annorum fami quae oppres
sura est Egiptum, & non consumetur terra inopia.
Genes. 41. v. 29. &8 seq. " " " ""
Omnia quae in horreis habentur, expendi volumus,
itaut "non" prius adrid "frumentum extendatur expensio:
quod sub, praefectura tua urbis horreis infertur, quam
vetera, condita fuerinterogata, &z si fortè vetustate spe
cies ita corrupta est, ut persemeterogari sine quere
la non possit, eidem ex nova portione misceatur, cujus,
adjectione corruptio velata damnum fisco non faciat,
Adistud, autem negotium arbitratu ac judicio tuo, no
bilis, prudens, fidelis, optimè sibi conscius pro inte
gritate mentis opponatur; custos ac mensor: quivel fru
menta, modio metiatur, vel justis aestimationibus colli
gat, quanta habeantur in condito. L. I. c. de cond. in

- Cum ad quamlibet urbem mansionemve accessaris,


protinus horrea inspicere te volumus , ut devotissimis
libus, deputatae & incorruptae, species prebeantut:
neral de gobierno, se explicará aquí la Po
licía general de ciertas cosas que tienen un
uso comun en la sociedad, y que es preciso
distinguir de aquellas que cada uno puede con
sumir en sus usos particulares.
Para distinguir estás cosas de todas las de
mas, y entender, bien la policía en esta ma
teria , es preciso notar primeramente que no ,
hay cosa en todo el Universo que Dios no
haya criado para el hombre, y que todas las co
sas son proporcionadas á su naturaleza ó necesi
dades. De suerte que se ve en la estructura
del Universo, y en el órden y hermosura
de todo lo que contiene la tierra, y los cie
los la dignidad del hombre para quien han
sido hechas todas las cosas, y la conformi-
dad de este grande aparato á su uso y á sus
necesidades (a). Y en esta multitud infinita de
cosas de qualesquiera naturaleza, que nos ro
dean en este Universo, es preciso distinguir dos
diferentes especies acerca del uso que Dios nos
ha dado de ellas: la primera de estas dos es
pecies es la de aquellas cosas que son de tal
necesidad que nadie puede vivir sin tener
su uso libre y continuo como son el ayre y
la luz 5 y por esta necesidad rodea el ayre

Nam si per incuriam officii gravitatis tuae sartorum tec


torum neglecta procuratione aliqua pluvis infecta perie
rint, addamnum tuum referentur. L. 2. cod eod.
(a) Ne forté elevatis oculis ad coelum videas solem &
lunam, & omnia astra coeli, & errore deceptus adores
ea , & colas quae creavit Deus in ministerium cunctis
gentibus quae sub coelo sunt. Deuter. 4. 19.
Constituisti eum super opera manuum tuarum, om
nia subjecisti sub pedibus ejus. Ps. 8, 7. Genes. 1. 263
goo DERECHO PÚBLICo.
toda la tierra que es la habitacion de los
hombres, y es penetrada de la luz que vie
ne de los cielos: de suerte que á nadie se
puede privar del uso del ayre y de la luz,
á no ser que sea condenado á perder la vi
da. Y por lo perteneciente á la manera de
este uso como es de una necesidad continua,
es igualmente de tal facilidad que no pide in
dustria ni trabajo alguno, y cada uno tiene
el suyo con independencia de la voluntad de
todos los demas. Por esto la policía nada
tiene que arreglar aquí, y solamente puede
tomar las precauciones para conservar el ay
re puro, cuidando de prohibir que se arro
jen cosas en los lugares públicos que puedan
inficionarlo y hacerlo poco saludable.
La segunda especie es de aquellas cosas
que son necesarias á los hombres para el ali
mento y el vestido, la habitacion , y para
qualesquiera otro género de necesidades 5 y
esto comprehende la tierra, las aguas y to
do lo que llevan y producen granos, frutos,
plantas, animales, metales, minerales , con
todo lo demas : y por lo que toca á la ma
nera de usar de todas estas, se distingue de
la del uso del ayre y de la luz, en que to
das estas cosas solo llegan á estado de ser
vir para nuestro uso, mediante algun traba
jo ó industria para adquirirlas, ó para pro
porcionarlas al que debe hacerse de ellas.
Para el uso de esta segunda especie de
cosas, como sean necesarias todas en la so
ciedad de los hombres, y solo puedan estos
adquirirlas y ponerlas en estado de usarlas
por los medios que puden las diferentes co
nexiones y comunicaciones entre sí, no sola
mente de un lugar á otro, sino de cada pais
33%
tantes ha dispuesto Dios por el órden de la
naturaleza y los hombres por la policía los
medios de facilitar estas comunicaciones : y , , ,
uno de los usos que Dios ha dado por natu
raleza á los mares y á los rios es de propor
cionar medios que faciliten la comunicacion
á todos los paises del mundo por la navega
cion: y por medio de la policía se han he
cho ciudades y otros lugares en donde los
hombres se junten y se comuniquen por el
uso de las calles, de las plazas públicas y
otros lugares proporcionados para esto, y se
" ha establecido que los de cada ciudad , de
cada provincia y de cada nacion puedan co
municarse con todos los demas de otros pai
ses por medio de caminos reales. Y para to
das estas comunicaciones por tierra y por
agua son necesarias reglas que se han orde
nado por la policía , y estas reglas son
las que han de hacer parte de la materia
de este Título. Hay asimismo otras reglas
comprehendidas en este título, sobre las qua
les es preciso notar que ademas de este uso
de los mares y de los rios para la comunicacion
de los hombres, tienen otro que es tambien
comun naturalmente á todos los hombres que
es el de la pesca. La superficie de la tierra
da tambien naturalmente á los hombres el
uso de la caza , particularmente los montes
los bosques 5 ademas de tener estos otro
uso mucho mas importante para la mayor co
modidad de la sociedad , por la grande uti
lidad que saca el público del uso de las ma
deras para la fábrica de las casas y navíos,
para las máquinas de guerra, para la artille-
gía, para los puentes, para la construccion -
302 DERECHO PÚBLICO. .
de los edificios públicos, Iglesias , Palacios'y
Otros. Por causa de estos usos han establecía
do las ordenanzas una policía , no solamente
sobre los bosques del Rey y sobre los delas
Iglesias y todas las Comunidades; sino tam
bien sobre los que pertenecen a’ los particu—
lares, á fin de conservados para estos usos
segun la necesidad. Y por lo que toca al uso
de la caza y de la pesca , cuya libertad era
mucho mayor por el Derecho Romano, que
lo es por el nuestro (a) , como esta libertad

(a) Est saepissime rescriptum non posse quem piscari


prohiberi: sed nec occupari. L. r 3. S. 7. in fimfl'. de
injur.
Jus piscandi omnibus commune est in portu humi
nibusq ue. S. 2. inn. de rer. divír. '
omnia animalia quæ terra , mari coelo capiuntur; id
est , ferae bestiæ , ¿z volucres , ¿z pisces , capientium
fiunt. L. 1. S. Lfl‘ de acq. rer. dom. .
Peræ igitur bestiæ , ¿Si volucres, ¿z pisces , ¿t om—
nia animalia qua: mari , coelo , ¿z terra nascuntur , sí—
mul atque ab aliquo capta fuerint , jure gentium ista
tim illius esse incipiunt; quod enim nullius est naturali
ratione occupanti conceditut; nec interest quod ad fe
ras bestias 8: volucres attinet utrum in suo fundo , ali-ls
quis capiat , an in alieno S. 12. inrt. de rer. divir.
Dominium return ex naturali possessione coepisse Nerá
va filius ait , ejusque rei vestigium remanere in his quae
terra, mari , coeloque capiuntur. Nam hæc protinus
eorum fiunt qui primi possessionem eorum apprehen
derinc. Item bello capta , ¿z insula mari enata , ¿St gem
mæ , lapilli , margarita in littoribus inventa: , ejus
fiunt , qui primus eorum possessionem nactus est. L. z.
S. r. fl de acq. vel amit poner.
' Si quis in mari pisqarí aut navigare prohibeatur......
injuriarum actione utendum est. L. 2. S. 9. fc rte—quid.
in loc. publ.
_ Si quis me prohibet in mari piscari . . . . . Hic ín—
zifuriarum conveniri potest. -L. 13. S. 7. f. de injur. s
mm ' ’ ' ‘ 1 _ . '
1IERO 1. TÍTULo vii. 303
dada átodos indistintamente, tendria muchos
inconvenientes, ya fuese de apartar á cada
uno de sus ocupaciones y entretener la ocio
sidad, ó de dar ocasion á querellas entre los
que cazasen ó pescasen en unos mismos lu
gares, ó por el perjuicio que causaria al pú
blico la caza y la pesca en ciertas estaciones
del año, ó con ciertos instrumentos y de cier
tas maneras que extirparian las fieras y los
peces 5 ha sido justo que sobre todo se ha
yan dado las correspondientes providencias
y nuestra policía ha puesto límites á esta liber
tad por muchas ordenanzas que establecen á
quien debe permitirse la caza y la pesca, prohi
biendo el uso, ya de ciertas maneras, ó ya en
ciertas estaciones 5 y providenciando en todo
lo demas que pertenece á esta materia , se
gun ha exigido la necesidad.
Por estas advertencias se conoce bastaní
tante quales son las cosas de que debe tra
tarse en este Título : el Lector podrá per
suadirse que como se ha hablado aquí de la
policía de los bosques, por razon del uso de
las maderas que producen, se debió hablar
igualmente de las minas. Pero el uso de las
minas no pide una policía que tenga conexion
con la materia de este Título 5 y se ha pues
to en otro lugar todo lo que pertenece á las
minas con otro objeto, como tambien lo que
pertenece á la moneda (a).
Solo resta recordar al Lector que en es
tas materias como en otras muchas es pre
ciso distinguir como se ha dicho en el Pre

(e) véase los artículos 17, 18, y 19 de la seccion


2º. del título 2”,
Tom. II, qg
304 DERECHO PÚBLICo.
facio de esta Cbra dos especies de reglas, la
una las que son meramente arbitrarias de
que hay un gran número en las ordenanzas,
y que solo son reglamentos particulares 5 y
la otra de las reglas generales que se redu
cen á menor número, y que son del dere
cho natural, y contienen los principios de
todas las demas. A estas solamente debe ce
ñirse , y de estas debe componerse este Tí
tulo , ya se comprehendan ó no en las or
denanzas. Por esto se divide en dos Seccio
nes : la primera de todas las cosas que sir
ven para los usos públicos 5 y la segunda de
las reglas de la policía de estas mismas cosas.

S E. C. C. ION PRIM E. R.A.

De todas las cosas que sirven para los


usos públicos.

S UMARIO S.

I. Dos géneros de cosas que pertenecen al uso público.


II. Uso de los mares comun átodo el Universo.
III. Causa natural de este uso.
IV. Lagos que se llaman mares.
V. Los rios pertenecen al uso público.
VI. Tambien los Puertos.
VII. Los puentes pertenecen al uso público.
VIII. Lo mismo las calles y caminos reales.
IX. Y las plazas y otros lugares públicos.
X. Los Bosques.
XII. La caza y la pesca.
XIII. Policía de los lugares públicos.
LIBRo 1. TíTULO viii. 305

ay dos géneros de cosas destinadas pa- Dos géneros


ra los usos comunes de la sociedad de los 5%%
hombres, y de que puede cada uno usar li-3%
bremente. El uno es de las que son tales por
naturaleza 5 por lo qual los rios, los mares
las riberas pertenecen al uso comun de to
dos (a). El otro de las que son, tales , que
sin embargo de ser su uso naturalmente ne
cesario en la Sociedad , ya sea para lo espi
ritual, como las Iglesias y cimenterios , ó
para lo temporal, como las calles, los cami
nos reales, las plazas públicas, los palacios
para los tribunales de Justicia, los Colegios,
las casas de Ayuntamiento y otros lugares- -
públicos s su uso no se ha dado á los hom- , ,, ,
bres por la naturaleza, sino que la policía
ha escogido y destinado los lugares que de
ben servir al público para todos estos usos (b).

. . . L II.
De todas estas cosas destinadas para el Uso de

uso comun de los hombres no hay alguna, :


cuyo uso tenga mas extension, y sea "ma, 33%**"
universal que el de los mares (c) que son na.

(a) Naturali jureomnia hec communia sunt aer, aqua pro


fluens, & mare & per hoc littora maris S. I. inst. de rer. div.
Et quidem mare commune omnium est, & littora si
cuti aer. L. 13. S. 7. f. de injur. 68 fam.
(5) Universitas sunt, non singulorum, que in civita
tibus sunt, theatra, stadia, & si aliqua alia commu
nia sunt civitatum. S. 6. inst. de rer. divis.
(3) Todas las naciones del mundo se comunican en
tre sí por medio de los mares. "
Qqz
306 DEREcho Público.
turalmente comunes á todo el Universo. Y
por esta razon han tomado los hombres oca
siones de hacerse dueños del uso de los ma
res abiertos á todas las naciones del mundo,
haciendo sobre su uso usurpaciones unos á
otros. Quando estas usurpaciones se hacen de
una nacion á otra, solo las guerras deciden
estas controversias 5 y por lo que mira á las
usurpaciones sobre el uso del mar entre los
súbditos de un mismo Estado, ó á las que
se hacen sobre los derechos del Príncipe se
ha establecido lo conveniente por las Leyes,
de que se hablará en la Seccion segunda.

III,

III.
Este uso comun del mar á todas las nacio
Causa natural
de este uso. nes del mundo es una conseqüencia natural
del órden divino, que habiendo hecho ne
cesario á los hombres el uso de las aguas se
las distribuye por las lluvias, por las fuentes,
arroyos y rios, cuyo curso continuo pide un
desagüe proporcionado á su abundancia : Pa
ra recibir todas estas aguas ha criado el mar,
cuya basta extension las recibe de todos los
paises (a), y este desagüe que les es comun,
es al mismo tiempo un camino abierto para
la comunicacion de cada uno á los otros, y
y ademas de esto ha dado al mar la fecun
didad de peces y otras cosas, cuyo uso con
viene á todos los paises (b). En la Seccion
, l

(a) Omnia fumina intrant in mare, & mare non re


dundat. Eccl. 17.

reptilia quorum 4%
3. %%
non est numerus; %
animalia pusilla cium
magnís, ilic naves pertransibunt. P. 103. 25, " "”
LIBRo 1. TÍTULO viII. L 307
segunda se explicará la policia de estos dife-.
rentes usos de los mares. . . . .

. .. - - - * -- " , , , ,, " . . ... ". ´

- Pueden colocarse en la clase de los ma-Eagos que se


res ciertos lagos de tal extension que cor- llamanmares
responden á muchas Provincias, y en los que
entran tambien rios 5 y se da asimismo á al
gunos el nombre de mares, como sucede con
el mar cáspio (a).
T T y 3,-"" . " . "". ..... -" ----..
+"... . . .... .
--"..." "," -". T". .". -. ". ... . . .. .. .. ...".»

La naturaleza de las aguas que hace p-á-sa


blico y comun á todos el uso de los manes, tenecen al uso
hace tambien comun y público el uso de los P*
rios , del modo que se explicará en la Sec

w-····--------w ----------, , ,

... El uso de los mares para la navegacion ha , 9ºº


3.77 "TIE F. T. TTºTTT Puertos.
hecho necesario el uso de los puertos , que
son lugares proporcionados para el retiro de
los navios, cuyo arribo sea fácil para cargar
y descargar, y en donde esten en seguridad
M . " " , , , , , " "-

(a) Hay algunos mucho menores que han tenido el


nombre de mares. Mare Thiberiadis. Joan. 6. 1.
- (b) Flumina omnia, & portus publica sunt. S. 2. inst.
de rer. divis. . .
- Riparum usus publicus est gentium jure, sicut ipsius
fluminis. L. 5. in princ. fE de rer. div. &3 qual.
Sed flumina penè omnia & portus publica sunt,
L. 4.S. 1. f. eod
Flumina publica. L. 1. S. 4, f. de fum.
- Flumina publica quae, fluunt, ripaeque eorum publicae
308 DEREcho público.
contra las borrascas. Hay tambien puertos en
los rios (a). .

Los puentes Los rios y arroyos han hecho necesarios


Pe: al el uso de los puentes para pasarlos 5 por es
to los puentes son del número de las cosas
destinadas al uso público (b).

Lo mismo las La necesidad de las comunicaciones de los



, ,, hombres entre
-- --- • sí,»y de transportar
y - ------ - las ycosas
”" de un lugar á otro, ha hecho necesario el
uso de las calles en las ciudades y otros lu
" "gares, y de caminos reales de un lugar á otro.
Por esto las calles y caminos reales son lu
gares públicos , y su uso se permite átodos
indistintamente (c).

. . . 3: (a) Ripae publicae sunt. L. 3. f. de flum. Véanse los


textos citados sobre el artículo precedente. . . .
(b) Quaesitum est an is qui in utraque ripa fluminis
publici domus habeat, pontem privati juris facere po
test: respondit non posse. L. ultim.f., de flum.
Este texto solo habla de los rios que son del uso
público , en cuyo caso este uso hace público tambien
el uso de los puentes. Por esto no sucederá lo mismo
con un puente que un particular haga para su uso so
bre algun arroyo en lugar donde el público no tiene inte
res alguno. Véase el artículo 11 de la seccion siguiente.
(c) Cuilibet in publicum petere permitendum est id
quod ad usum omnium pertineat , veluti, vias publicas,
itinera publica. Et ideo quolibet postulante de his in
terdicitur. L., 1.fff de loc. &3 itin. pub.
Publici loci appellatio quemadmodum accipiatur,
Labeo definit, ut ad areas, ad insulas, ad agros, ad
vías publicas, itineraque publica pertineat. L. 2. $ 3º
in princ. me quid in loc. public. . . . . . .
~

Lnsao ‘r. nruro vnr. i309

XI.
..¡' '. . _) lx_
El uso de las Ferias ysMercacios, y el Y ¡as P1323!
de otras comodidades para juntarse losjhomf- ïggïlfliïg?‘
bres para otros menesteres , hahecho nece- '
sario el uso de las plazas públicas , de las
lonjas y otros lugares que del mismo modo 57::
que los ‘Palacios, Colegios y casas de Ayun-ví -.
tamiento son lugares públicos (a). . ' ' 1

X.
. x_
.Aunque el uso. de los bosquesno seaco- I-osbosques—
mun y público, como el de los mares y rios,
y el de las demas cosas dejque acaba de
hablarse en los artículos precedentes s la ne
cesidad de los diversos usos que tienen las
maderas ha obligado á establecer sobre los
mismos bosques ciertas reglas.» de policía co
mo se dirá
siguiente (b). en el ' artículo
i 2o de la' Seccion
' '
’ XI.
s
y . , ' . . . XI.
3.‘ La caza y ‘la ‘pesca como ‘tengan su ex- La cu, y l,
tensionno solamente" sobre las- tierras proz- pesca.
pias de ciertas personas , sino tambien sobre

Loca publica utique privatorum usibus deserviunr,


jure
I. 2. scilicet civitatisA , non quasi propria
S. 2. eod. ' - cujuscumque.

(a) Universitatis sunt , non singulorum veluti quae in


civitatibus sunt thearra ,.stadia, ¿z simília ,..,&.. sign;
alía communia sunt civitatum. L. 6. S. Lf. de rer. divir.
e (b) Véase el articulo 2o. de la « section siguiente,
I y lo que se ha dicho de los bosques en el preámbulo
de este título 9-,
' -, '— — * .
31 o " DERECHO PÚBLICo.
toda la tierra y las aguas s son considéradas
como del uso público, y tienen tambien tal
conexion con el que se aprovecha de lo que
" proviene de lo uno y de lo otro: " y así la po
licía ha establecido tambien sobre una y otra
sus reglas (a).
XII.

Policia de los Estos diferentes usos que sacá el público


%” P* de todas estas cosas tienen sus reglas de po

" licía que se explicarán en la seccion siguien


te (b).

sECCION SEGUNDA.

De las reglas de la Policía de las cosas


que sirven para los usos públicos.

I. Las Leyes han arreglado el uso de los mares.


II. Uso de la navegacion sobre el mar.
III. Uso de la pesca en el mar.
IV. A quien pertenece lo que se saca del mar átierra.
V. Diversas reglas de policía sobre los mares.
VI. Policía de los Puertos.
VII. Policía de los rios, utilidad de hacerlos na
vegables.
VIII. Prohibicion de no arrojar cosa alguna en los
rios que perjudique la navegacion.
IX. Uso libre de las orillas de los rios para el paso y

(a) Véanse los artículos 3. 1o. y 21. de la seccion


siguiente. -
(5). Véase la seccion siguiente.
tiro de caballos que conducen las barcas por los
que son navegables. ...II
X. Policía para la pesca en los rios. r
XI. No puede mudarse el curso del agua, ni des * -L'"- , , . . - .
-ca: "... .
c. viarse, ni dañar de otra, suerte á los derechos del

XII. Policía para los puentes a: no fue


XIII. Reparaciones de los puentes. . . . . . 3:1.
XIV. Tres especies de caminos. v. . . . . . . .»
XV. Policía de los caminos. " " " , , , "no
XVI. Policía de las calles y otros lugares públicos,
XVII. Reparaciones de los lugares públicos, 3 o
XVIII. Penas de las usurpaciones sobre los lugares
.
XIX. Edificio construido sobre un lugar público.
XX. Policía de los bosques.
XXI. Policía de la caza. T

I.
Aunque el uso de los mares sea co: Las Leyes han
el
muniá todos, como se ha dicho en los artí arreglado
uso de los
culos 2. y 3. de la Seccion precedente 3: la ImáICS.
libertad de este uso debe tener sus límites
para evitar los inconvenientes que habria, si
usando, cada, uno á su arbitrio de la navega
cion ó de la pesca, el uso de los unos da
ñase al de los otros, ó hubiese tambien al
gunas usurpaciones acerca de los y derechos
del Príncipe. Y sobre esto se han estableci
do varias providencias por las ordenanzas (3),
. . . . . . . . .
3.5, 3,3%. I, III:
—-—----- Tr
(a) Véanse los artículos siguientes. , , , , )
Aunque parece ser de derecho natural que el uso
de los mares sea comun á todos, y que por el dere
cho. Romano la pesca en el mar y en los ríos se per
mitió à todos indistintamente, Flumina autem. & portus
Tom. II. Rr
III,
Uso de la na Por lo perteneciente á la navegacion co

bre 9º mo podria suceder, tanto en el mar, como
el mar.
sobre la tierra, que muchas gentes se asocia
sen en quadrillas para algunos malos desig
nios, y que baxo de pretexto de comercio,
ó de algun servicio del Príncipe contra los
enemigos del Estado equipasen navíos para
alguna empresa que pudiese perjudicar al mis
mo Estado, ó á sus aliados 5 no se permite
equipar navíos de guerra ó mercantes , tanto
en tiempo de paz cono de guerra, ni em

publica sunt. Ideoque jus piscandi omnibus commune


est in portu fluminibusque. S. 2. inst. de rer. divis.
. . ."
Siquis in mari, piscari aut navigare prohibetur, non ha
: " , ,, , , ,, ,
bebit interdictum , quemadmodum nec his qui in cam
, popublico ludere, velin publico balneo lavare, autthea
tro spectare arceatar. Sedin omnibusiiscasibus injuriarum
actione utendum est. L. 2. S. 9. f. me quid in loc pub.
Es tambien de derecho natural que siendo esta li
cencia una ocasion continua de querellas y causando
una infinidad de malas conseqüencias se hayan procu
rado evitar estas por algunas providencias propias de
la policía ; y no podia encontrarse cosa mas justa y mas
natural que dexar al Soberano el cuidado de providen
ciar sobre estos inconvenientes. Porque como está en
cargado del cuidado de la quietud pública, pertene
ce á él la policía del órden de la Sociedad , y solo
en su persona puede residir el derecho de cuidar de
las cosas que son comunes al público de quien es
Gefe. Y esta calidad le da la dispensacion y uso de
este derecho para hacerle útil al mismo público , so
bre cuyo fundamento han arreglado las ordenanzas el
uso de la navegacion, y el de la pesca en el mar y
sobre los rios.
LBRO Lintrfrurcavira 3 1:3;
prender viages largos sin el conocimiento
licencia de los Ministros‘ de Marina (a). *
.¡‘IJ.

uw-a‘; : ‘UL’? r uwïi Üit- '»_'.:::


v y
"ï \‘ .

i‘!
I '. . ¡,5 r ., _ - ’ l.” pu,‘ l‘
. Y por lo pertenecientealjuso de la IPCSH Úsodelapar;
ea en el mar ha sido necesario establecer re-‘ca en el mar.
glas, así por razon del derecho y libertad dei
lazpesea =,. ‘como. por las diferentes maneras de¡
exercerlaqy acemagde. esto se-han dadiátva-a
rias providencias por las ordenanzas que han
declarado ilícitos ciertos modos de pescar (b).
.I'.'

4; m5.; : -.:.:o.-1Va_ ¿ui ffïoq nfï paoisfi-‘¡Ü-‘Íiñq


¿ii « L. J.."=_ ',.3 “v_ y a ‘l 2o’ su ¡y:_,.‘"=:¡
-‘3 Como sucedan freqüentemcnte naufeagiospA quien pei‘
y que las cosas perdidas isean-arrojadastá la tenecelo ¿ui
playa , y caigan entre las manos de los que.:a¡‘;‘°Ï¡e":_
laseneuentran , harrsenalado. lauLeyes-ásnsi
dueños determinado tiempo para recobrarlas,
y. si dentro deémopareeieseaftieneelflrïn»
cipe ¿en rellashsus. derechos ¿comes sobre las
damas especies de bienes vacantes , y los-Ofi-t.
ciales de mai: ¡y los inventores tienen» sanar-H
bien los suyps sggirnfilmque-hayfaïnÏ dererá
"up
31131349 13S.{°F-ji?z08ñiá5.(? - ' ¡l h.‘ . \ .. . l “L7. A
r
"KH!
"I: e e ‘4 mi-;,_ ...
. . —-_—-——-—-—-—-i
(a) *Sobre nuestra navegacion puede verse lo mucho.
que establecen especialmemedzs Leyes de Indias. .,v¡'
— ‘ f-‘Vïáase. el» articulo íro. n»? .';":Ii..2(¡'" .'i.: muy 2'12";
ha) En » Francia senconcederi. ponf laswordenanzas un
tercio al Rey , otro al Almirante. ',. y 015102.31 que‘ las.
havsacardio del’ mar. Estas. ordenanzas solo- dan "ár los
dueños de las. sïizsado
puede haberse , assun,
de año para. reclamarlas
estawley. Enï España-, las,
y: esa"):
‘le-i

Y“! ïgaio. y- i ifliü. 7. tir. to.’ de laizNuevn Recop’. "es


tïbleceábque se guardenasusdueñctabsolírtamertte; ¡ie-a
ro el daño que expresa esta ley no esúigletlquesahnfis
RI l
31,4 perecho Público.

7 - , , ,y . . . . .

Diversas re- Hay asimismo otras muchas reglas perte


8ººº necientes al mes de los mares á "la mal
%"%,3% necientes al uso de los mares, á la policía
ace: " " de los navíos, á los derechos y funciones de
" " - los que los mandan, y al castigo de los de
litos que se cometen en ellos 5 y todas es
tas materias forman una dilatada relacion que

VT- . . . . . ..
Policía de los La policía de los puertos hace parte de
Puertos; la de los nares, y se ha proveido por las
... = 1 / 3 ordèmanzas lo necesario ál fin de mantener

" " las como corresponde, y que se hagan en


"... , , , , ellos las reparaciones necesarias para poner
los en el buen estado que deben tener (b). *.

se habla , y la ley nº. de este título no señala parte


alguna al Príncipe de las cosas que se pierden por
naufragio. Pueden verse las leyes as. y 24. tit. 38, lib.
9. de la Recopilacion de Indias. . . . . . .
"Si quis navicularius naufragium se sustinuisse ad
firmet, provinciae judicem, ejus videlicetin quares agi
tur, adire festinet, ac probet apud eum testibus, even
tum: relatioque etiam ad sublimissimam-referatur praefec
turam; ita ut intra anni spatium veritate revelata, com
petens dispositio procedat , quod si per negligentiam.
prefinitum anni spatium fortassè claudatur, , superva
cuas serasque interpelationes emerso anno placuit non

(a) *Véanse las diversas ordenanzas sobre esta mate


ría, psrticularmente el título 58. lib. 9 de la nueva
Recopiacion de Indias y otras. . . . .
- (5) * Hay titulo de los Puertos en la N. R. de In
cas sue establece lo correspondiente á su polucia , y
mnrtolfuzrlrutmvríí. “ Q1 5

x. ‘t , VII.
ym
3.‘) Ica Ïpulicíande llos. ríos. cbnsisteïn
denciar"?sobreselotsïqueupertenecev I prbvi- P5119“
á’ la pesca ¿“Mi
ïaÏfifgïfgfi
áielra navegacionvde loszzriosïque ison óvpue}! nalvegablqala
den: hacerse iíavegablés por ‘inedioïde Hlgu- 539 i r1 rms»
nos trabajos —,:.y. es ‘importante al público ha» ¿”"22
cerlos tales quanto sea. ‘posiblegwyaá seaíiquól -;.,¿,;,Í.,Ï;'._Í,'_._j‘
el Príncipe quiera suplir los gastos para este .zsl:..;3
efecto , ó ya quiera permitir á los particula
res que los hagan de su cuenta’, concedién- 3€
dolesaquellos ‘derechos yÏprívízlegiosa qu?! es- gif‘; 33;;
IüLLSHCIVJCIO‘ les haga-acreedoresoa}. ¿al M Old-t _ . ¿‘gh
»-----=»---~
, Inma} ¡un 35a 0 Il-J riv-Ï; wa 1m .m*-v‘::\’: 2' b 91-1.’ 4') VIII:
;.«.¡ErL-ordeu,a1.uso- de..a.la,.:nave acïqn ’ sobre‘ Prohibido?!
z , o - w - '-\-»--¡"' ‘¡Ide no arrrfar
los riosgtobarafila {soltera-prohibir¡‘y‘*casr¡ arco“ a, l
. mi
asfaarlsrïa , - u m.
»ssrrriitïi'rsiitlasdé 7.. un» ¿l m- i: , . permi
ggéddjxïávrïigique guna
¡usarla ttlïéqnïïa l i. .—«3°á'-}Pv€lï;:m€4l1.°k
Í d9a€t11fiqï95mq"°.’a ‘me’
pesquerías, estacadas ,. abanosmy; orros:¿«i1npey.-5“‘°“'
dimentos,
curso ó deló otra
desviándo el a uarde su natnrall
suerteyYïgtamb-iencstá pro-F’
lribido echa-r
yeah-as cn‘tque’
‘cosas los ,,pó"djtian’i perjudicar’ 31a,

qavegacion , óïcausar otras-incbmodidadesrb).


~—
-—(a)¡Es-de-ïunaïgiahdisima utilidad hacer losÏriosfna-ïí‘
vegables, y hay exemplos de habersepermitidqfiiïltïd‘
particulares _- emprender "trafdajófii ‘para este uso; coh
cediéndoles ‘eriïreconipénsa algunos‘ derechos’ y ‘privile
gíos. . _ .. . '¿_.: Qlnfwrfl. ’...-.. ¡(y "f ¡"T “Y

< (b) Air praetor: Nequid-in flumine publito ripavé eju;


facial‘, nequid m fiuminepublico neue in ripa eju; iïfimifïaï”
gtw-rtatío "¿teme? "riadig—íoï* ¡{etefiorï ‘fiaiaï Lflñ’ fïiïe ¿flu
fiüüïámll. iz.‘ t..n.}l,i..‘...!l LA «¿Luxur- nl V"? 7 7 9
Si flumen navigabile sit non oportere‘ piatorem cón
3 ¿mucho rt'IBcho.
x ,IX.
¡Xi .
uso libre de Esta mismasutíiidadde ila'navegacíon' de
¡as-9231166331“ :rios pide el uso libre desus orillass de
Si manera. que enlaanchura y'espacio necesaa
caballos ue rio al pasoqy- tiro de los caballos que con
comí“cen u ducen las; barcas no haya plantados árboles,
1 m. otros obstáculos
ziiciiziivii I (a). _ z l
.Ï p - .- .'3 a ' u i ih
gables. i .
sus ‘ ' .
X. t r. . n t i .'L
annum
X. _ . i ' " . . . r _..'

Polïcía Pm . Por lo pertencciente s lapesca’ha estables


:ï¿°‘°‘°“l°‘ cido la policía reglas para que no. ser . pcs-z

cedere ductionem, ex eo fieri; Labeo ait quae flumen


minus navigabileeficiat. Idemque est , ¿e si per hoc
r illud flumen flat navigabile. L. ro. S. mil de equ. ea 41..
' A ' Deterior statio itemque iter navigio deterior fieri vi
' ' detur si usus ejus corrumpatur , vel dificilior fiat aut,
" ‘ minor vel ratior, aut si in torum aufer’atur. Proin'de si-'
’ ve derivetur aqua ut exiguior minus facta sit navigabig,
lis, vel si dilatetur , aut difussam brevem aquam faciat
vel contra si coangustetur ez rapidius flumen faciat, vel,
siquid aliud fiat quod navigationem incommodet ’_ difi—.
ciliorem faciat l vel prorsus impediat , interdicto locas,
erit. L. I. 1;. de flum. k ' _
' Quo minus ex publico flumine ducatur ‘ aqua nihil’
impedit , nisi Imperator , aut Senatus vetet , si modo ea
aqua in usu publico non erit. Sed siaut navigable est,—
aut ex eo aliud navigabile fit non permititur id facere
L.(a) Riprte
2. cod. publicis sunt
i i Lz .-
3-17”- dcfliam- v ‘ . m
Prætor aitzz «¡minus illi in fluminepublicpynayemu
ratem agero ; quove minus per ripam onerare , excita-,3
rare liceat , vim fieri veto.- L. unir. in prima f. ut in
fiuzn—
i hieme .. .
igituriadlitusmarisn accedere prohibetur... ,. r. a.
dum tamen villis 8: edificiis de monumentis abstineatutm
giflsz kjdiqursæl ¡040 huú ilia ¡l id .t L ita-uua
.1
que en todo tiempo, hi, con todo género de
redes ó instrumentos indistintamente para no
extirpar de los riós, los peces, mandando ob.
servar los reglamentos que prescriben los
tiempos y maneras dé pesear (a) * -9. * -- " -

- 1 , , , , XI. " " " - "11:

... Siendo el uso de los rios público (b), na- No puede


die... puede
"...",hacer en "T",
"T.V.", ellos mutación
"". alguna
"9" %.
curso delagua
que perjudique á este usó. Por ésto no pue-"3,3%,
de hacerse que el curso del água sea "mas ni dañar de
lento, ó mas rápido, si esta novedad ha de 9º 3º 3
ser perjudicial al público, ó á los particula-%,%
res (): y así el que tuviese una heredad di- de íos part,
—————-———º
Riparamusus publicus est jure gentium sicutipsius
fluminis: itaque naves adeas appellere, funes ex arbo
ribus ibi natis religare , retia siccare , & ex mare re
ducere, onus aliquid in his, reponere cuilibet liberum
est, sicut per ipsum flumen navigare. L. 5. f. de

” (a) * Exigia un tratado aparte lo establécido por , , , "-.


nuestras Leyes en esta materia. L_1: " ... , , ,
(b) Flumina publica sunt. L. 3.f., de fum.
- (c) Ait pretor e influmine publico in ripave ejus fa
rere, aut in id flumen ripamve ejus immittere, quo ali
ver aqua fluar quam priore estate fuxit. L. f. nequid

* - Quod autem , ait, aliter fluar, non ad quantita


tem aquae fluentis pertinet, sed ad modum & ad ri
gorem cursus aquae referendum est , & generaliter di
cendum estita demum interdicto quem teneri, seu mit
tetur aquae cursus, per hoc, quod factum est, dum
vel depressior, vel actior fiataqua , ac per hoc rapi
dior sit cum incommodo accolentium : & si quod aliud
vitii acolae ex facto ejus qui convenitur, sentient, in
terdicto locus erit. L. n. S. 3. f. nequid influm. pub.
Oportet enim in hujusmodi rebus utilitatem & tu
telam facientis spectarí sine injuria utique "accolarum.
3.18 DEREeho Públicor
vidida por el curso del agua, ó poseyeserá
las dos orillas dos heredades distintas, no
podrá hacer un puente para su uso que las
una (a), Del mismo, modo, aunque puede des
viarse el agua de un arroyo, ó, de un rio par
ra regar huertas ú otras heredades, ó para
molinos ú otros usos 5 cada uno debe usar
de esta libertad de suerte que no dañe á la
navegacion del rio, cuya agua quiere desviar,
ó á la de algun otro, á quien juntándosé
éste haga navegable, ni tampoco perjudique
... e in
á qualesquiera otro uso público, ó de sus
... "..." - 1 , , , , vecinos que tuviesen la misma necesidad é
y " " - igual derecho (b). Y si no hubiere agua bas

... tante para todos, ó, el uso que algunos hi


·21 + 1 cieren de ella fuese, perjudicialá, los otros,
deberá providenciarse en este caso segun la
necesidad por los Ministros que tienen este

T - XII, " " -

XII.
... La policia de los puentes sobre los rios
Policía para
y arroyos se reduce á los modos de cons
los puentes.

(a) Quaesitum est an is qui in utraque ripa fluminis


publici domus, habeat, pontem privati juris facere, po
test ? respondit non posse. L. ult. de flum. – ,
Véase el artículo 7. de la seccion 1º., y la adver
tencia que allí se hizo.
...(b) Plerosque scio prorsus flumina avertisse, albe
que mutasse dum, praedis suis consulunt. Oportet enim
in, hujusmodi rebus utilitatem & tutelam patientis speo
tari sine injuria utique accolarum. L. I. S. 7. infin.fff
nequid influm, pub. . . . . . . .
- Quominus expublicoflumine ducatur aqua nihil impedit
nisiSenatus aut Imperator vetet, si modo ea aqua in
uso” publico non, erit. Sed si aut navigabile est , aut
ex eo aliud navigabile fit, non permittitur id facere.
L. 2. f. de fum. " - -
\

LIBRO I. TÍTULO Vin. 3 r 9_


truirlos y a1 cuidado de repararlos. ‘Por lo,
que toca á la construccion de puentes sobre
'os rios navegables , deben proporcionarse es
tos á la comodidad del paso , dándoles la an
chura suficiente y las demas dimensiones cor
respondientes s y al uso de la navegacion
por medio tambien de la anchura y altura de
los arcos , y por las aberturas dispuestasáre
cibir la corriente del agua, de manera que
pase línea recta el vacio de los arcos. Pues
suelen encontrarse algunos puentes , cuyos ar
_cos ,—ó son. muy estrechos ¿ó muy baxos pa
ra las barcas muy cargadas , ó que reciben
la corriente del agua sobre el flanco. de los
pilares (a). \
a ‘ XIII.
y , y XIII.
En orden a las reparaciones delos puen- Reparaciones
tes deben darse providencias por los Minis- de los Puen
tros encargados de este cuidado: y los gastos m‘
se hacen ó á cuenta de los caudales del Rey
en los gpuentes que estan: á su cargo, ó porf
cuenta de ios particulares que tengan esta. oblii‘
gacion por razon de los derechos de peage,‘
y otros que tienen sobre los tnismos puentes (b),

pxiv. y l .
a /
' . ‘XIV.
Porciudades
de las lo perteneciente
y otros alugares
los caminos fuera Tres‘¡mmm
, _es precisoide especies

--'n—t:’u-H——_.

Sa) Pontes fiant ubicumque oportetl L. unícgf. de «Jing


P“ r _ p. - ‘I _ , - . |
_,
Los puentes deben proporcionarseval uso dela na-ï
vegacion. ‘
(b) * Son en el dia muy notorias las acertadas y
sabias providencias de nuestro gobierno sobre esta ina
Tom. II. ss
3 2‘0 DERECHO PÚBLICO.
distinguir tres diferentes especies. La prime
ra de los caminos reales cuyo uso es del pú
blico para ir de qualesquiera lugar á otro; y
estos caminos salen a otros caminos , á las
puertas de las ciudades, ú á otros lugares,
á la mar ó á los rios. La segunda es de. los
caminos que son propios de algunas perso
nas para el uso de sus heredades , y esfos
salen de una parte á los caminos reales g y
de la otra rematan en lo último de las he—
redades á que se dirigen (a): y finalmente la
tercera es de los caminos para la servidum—

teria, y lo mismo las leyes yk ordenanzas establecidas


sobre su policía.
v (a) Viarum quædam publicæ sunt, quædam private,
quædam vicinales , publicas vias dicimus quas Graeci,
Bio—¡Mng id est regias ,_ nostri‘ prætorias , alii consul
lares vias appellant. Privatæ sunt quas agrarias quidam
dicunt. Vicinales sunt quæ in vicis sunt , vel quæ in—
vicos ducunt. L. 2. S. 22. fl‘. neqtud in ¡oca ¡mln vel
iiim fact.
Privatæ viæ dupliciter accipi possunt: vel hæc quæ
sunt in agris quibus imposita est servitus , ut ad
agrum alterius ducant, vel hæ quæ ad agros ducunt,
per quas omnibus permeare liceat , in quas exitur de
via consulari; az sic post illam excipit via vel iter,
d_—-_
vel actus ad villam ducens: has ergo , quæ , post con
sularem excipiunt , in villas , vel in alias colonias du
centes , putem etiam ipsas publicas esse. D. l. S. 23.
viæ vicinales , quæ ex agris privatorum collatis faca
tæ sunt , quarum memoria non extat, publicarum via
rum numero sunt: sed inter eas dz- caeteras vias militar
res , hoc est, quod viæ militares exitum ad mare , aut
in urbes , aut in flumina publica, aut ad aliam viam
militarem habentz harum autem vicinalium viarum dis
similis conditio est , nam pars earum in militares vias
exitum habent : pars sine ullo exitu intermoriuntur.
L' ul" St ¡o del“. e MQ ,
LBRo 1. TITULovim. 32 1
bre entre los vecinos, quando uno tiene de
recho de pasar por la heredad del otro (a).

XV.

La policía de los caminos reales consiste Policia de los


en tenerlos en aquel buen estado que con-º.
viene para comodidad del público : y esto
comprehende tres especies de reglas, las que ,
pertenecen á la anchura , y las demas co-
modidades de los caminos , como el empe-
drado si es necesario : las que prohiben ar
rojar ó echar en ellos cosa alguna que in
comode el paso; y las que pertenecen á la
obligacion de repararlos 5 y esta policía toca
á los Ministros del Rey encargados de ella
que señalan los gastos necesarios, ó sobre
los caudales reales, ó sobre los particulares
que por razon de los derechos de peage, ú
otros tienen esta obligacion (h): y por lo que

(a) Hae quae sunt in agris quibus imposita est ser


vitus ut ad agrum alterius ducant. L. 1. S. 23. f. ne
quid in loc. pub. vel itin.fiat.
Ait praetor: in via publica itinereve publico, facere,
immittere quid, quo ea via, idve iter deterius sit, fiat,
veto. L. 2. S. 2o. nequidin loco pub.
Deteriorem autem viam fieri sic accipiendum est,
si usus ejus ad commeandum corrumpatur, hoc est,
ad eundum vel agendum , ut cum plana fuerit, clivo
sa fiat, vel ex molli aspera, aut angustior ex latiore,
aut palustris ex sicca. S. 32. eod.
Si viae publicae exemptus commeatus sit, vel, via
coarctata interveniunt magistratus. S. 25. eod.
Si quis cloacam in viam publicam immitteret exque
ea re minus habilis via per cloacam fiat, teneri eum,
Labeo scribit; immississe enim eum videri. S. 26. eod.

(b) Por no apartarnos del designio de esta Obra, no


SS 2.
322 DERECHO Público.
nira los otros caminos del uso de los parti
culares, cada uno de los interesados está
obligado á contribuir para estas reparaciones
á proporcion del derecho é interes, ó segun
los títulos de propiedad y posesion (a).

XVI.

XVI.
La Policía de La policía de las calles, de las plazas pú
las calles y blicas y de otros lugares que son del uso
ººº8º público consiste en ponerlas y mantenerlas
en el buen estado que deben tener para ha
cer su uso libre y cómodo. Por esto en las
calles y plazas públicas es preciso mantener
los empedrados, prohibir todo aquello que
embarace ó incomode el paso, que se arro
je en ellas vasura, ú otras cosas que puedan
servir de incomodidad á los que transitan,
procurar hacerlas limpiar , y que los Minis
tros de policía, ú otros empleados para es
tas funciones velen sobre la observancia de
estos reglamentos, y hagan contribuir á los
habitantes con los gastos que para esto sean
necesarios á proporcion de lo que correspon
de pagar á cada uno (b).

se citan aquí nuestras ordenanzas sobre esta materia , y


nos remitimos á lo que se ha dicho en la nota puesta

(a) Las reparaciones de los caminos deben costearse


regularmente por el que tiene el derecho de servidum
bre e in omnibus servitutibus refectio ad eum pertinet
qui sibi servitutem asserit, non ad eum cujus res ser
vit. L. 6. S. 2. f. de servir. vindic.
Y para las reparaciones de los otros caminos de uso
comun entre los particulares, cada uno de estos debe
9 parte segun la regla explicada en este artículo.
(*) Ediles studeant , ut quae secundum civitates
LIBROL'I‘. TÍTULO VIII. ¿32:3

_‘.r H a .i " es necesarias. ara'losïlu arespmxvnz


Paíflciflfléïi
‘- Las “mado-n p ’ g aehlbi'flu
públicos se'¿hac’en tó de los caudalesidelupúr reg publicam
.blicoï,:o acostade los" que tienen obliga utlllhldll r a. n
'

rcion-dercontriburr .segun Ia— icalrdadde los dj

lugares, y zsegun los usos y reglamentos siy


entre -los particulares: interesadosren :el uuso
de los lugares; que es.precis’oc reparar, nadie
está ,esento-de."contribuir', porïserÉeSto car
ga comun de todos (4).; a
v

sunt viæ adæquentur , at efflluctiones non noceant do


mibuss ¿rpontes iiant ubicumque oportet L. tm. fil—
de via pub. ea :iquid, in ea fact. en. dic. a .
Construat autem vias publicas unusquisque secune' '¡ïïi hl

dum propriam domum, ¿Se aquæductus purget , qui sub


diu sunt, id est coelo libero ,hóz const—ruat ita utinon
prohibeatur vehiculum
" Curent autem ,‘ut' transire. D. l. vias
nullus 'éfi‘ódiaf' 5. 3. frequentius-f

mat, neque construat in viis aliquid . . . .‘ Ediles au


tem mulctent secundum legem ; ¿r quod factum est
i l
dissolvant. 5. a. eod. v
. quicumque autem mercede habitant, si non cons—'
truat dominus , ipsi construentes computent dispendium
in mercedem‘. S. 3. in fin. cod. "'
Studeant autem ut ante officinas nihil projectum sit;
vel propositum; praeterquam si fullo vestimenta siccet,
aut faber currus exterius ponatq Ponant autem 8: h i,
ut non prohibeant. vehiculum ire. D. l. g. 4. i '
Sive ædium vitio , sive operis , quod vel in aedibusp
vel in loco ¡urbano , aut AruStic'o , ptivato publicove fiat’
damni aliquid
damnum futurum
caveatur. sit S., curat
L. 19. praetor",
Lfl‘. de damn." ut timenti'i
infect."
Non permittant autem rixati in viis: neque stercora
proJicere; v neque morticina , neque pelles jacere. L. un.
Si A alude vía pub.
(a) Absit ' ' viæ publicæ , ¿z pon- i
ut nos instructiones
tium stratarumque opera 5 titulis majorum principum de
dicata, inter sordida munera numeremus. Igitur adim
324 DEREcho Público.

XVIII.

Pena de las Las empresas contra la policía de los lu

%gares públicos, son reprimidas por imposi


% "a-cion de multas y otras penas, segun la ca
cos. " lidad de los hechos y sus circunstancias, y
si algunos particulares sufriesen algun daño
de estas empresas, se habrán de dar las pro
videncias necesarias para reparar este daño
por medio de condenaciones que deberán
hacerse contra los que lo causan (a).

XIX.

%:... Si sucediese encontrarse hecho algun edi.


%,%ficio sobre un lugar público, podrá ser de
blico”, “T molido si dañase ó perjudicase , ó sufrir la
carga de algun rédito anual, ú otra satisfac

trucciones, reparationesque itinerum pontiumque nul


lum genus hominum, nulliusque dignitatis ac veneratio
nis meritis cessare oportet. Domus etiam divinas tam
laudabili titulo libentèr adscribimus. L. 4. c. de privi.
leg, dom. aug.
Per Bythiniam ceterasque provincias possessores in
reparatione publici aggeris , & caeteris hujusmodi mu
neribus projugerum numero vel capitum quae possidere,
noscuntur dare cogantur. L. 2. c. de immun. mem.
conced.
Emphyteuticarii possessores qui mansuetudinis nos
trae beneficio ad extraordinaria , minimé devocantur mu
nera, sicut caeteri provinciales, obsequium suum itine-,
ribus muniendis impendant. Nulla enim ratione debent
ad hoc quod in commune omnibus profuturum est, se
jungi. L. I. c. de collat. fund. patr. . .
Véase la ley 1º. S. 3. de via pub. 63 siquid. citada
sobre el artículo precedente.
(a) Véase la ley 1º. S. 2. f. de via pub. &8 siquid
itada en el artículo 16.
mnojnrmnoivxïr. 32 f.
cion al público, si ha de ser mas ventajoso
no demoler-lo, ó porque haya de servir de
adorno en alguna plaza ú otro lugar, ó por
causa de la renta ó provecho que puede sa- -'
carse de él (a).
xx.“
o Como el. públícoitiene un grande interes ¡’Olïcïá
XX.de 1°‘

en la conservación de los bosques de donde bosques.


se saca ¿la leña necesaria para quemar, y la
madera para la fábrica ‘de casas, navíos, cdi
ficios públicos , Iglesias ,-' palacios, puentes y
demas obras para‘ las ¡náquinás de guerra,
afustes para la artillería, para los comboyes
y para otros usos, han establecido las orde
nanzas por medio de varios reglamentos lo
conveniente parra‘ la conservacion de. los bos
ques no solamente del Rey , sino tambien
de las Comunidades,‘ respecialnzente de las
Iglesias ,, y asimismo de los párticulares'(lá).*
¡x u... su-» .2 3
J H

(a) Si quis, nemine prohibente , in publico- ¡edifica


v_erit : non esse eum cogendum tollere; nec ruinis urbs
deformetur .-, 8: quia prohibitorium est ínterdictum, nan
festitutorium. Si tamen Obstet id aedificium publico usuí,
útique his qui opéribus publicis procurar , debebit id de
ponere; autisi‘ non obster solarium ei imponere , vecti
¿al enim hoc sic appeflatur , (solarium) ex eo quod pro
solo Sicut
pendatur. L. nullo
ís , qui 2. S. 17.173 nequidin loco
prohibente locopub.
publico zdifi-f
eaverat- cogendus non est- demolire , ne minis urbs dei
formetur: itaque adversus edictum praetoris aedificaverit,
tollere zdificïum deber. Alioquin inane ¿z lusorium pri!“
toris imperium erit. L. 7. flleod.
. Si quid in publica viaifiat ,' quie. in al-ieno fit , satís
dandum esr. L. 1;. 5. (Saf. de damn. inf.
(b) Dexamos- repetido que no es propio de esta obra’
referir sobre cada particular Io establecido por las Le
yes. Nuestras Leyes prohíben cortar en los ¡nantes
326 DERECHO Público,

Policía de la El interes público ha establecido en ór.


* den á la caza reglas para evitar los inconve
nientes ó malos usos que podrian experimen.
tarse suscitándose quexas, si se permitiese in
distintamente en todas partes y á todos;ó por
razon del perjuicio que haria á la caza la liber
tad de cazar de todas maneras en qualquiera es
tacion del año, ó por el peligro de mante
ner en la ociosidad aquellos cuya profesion
pide otros exercicios. Las ordenanzas contie
nen por menor muchos reglamentos sobre
toda esta materia (a).

TÍTUL o No No.

De los diversos órdenes de personas

que componen un Estado.

Habiendo dispuesto Dios que se nece


siten los hombres unos á qtros á efecto de
precisarles á las obligaciones mutuas que exi
ge de ellos la segunda Ley, que es el fun
damento de su sociedad, como se ha expli
do en su lugar (b), ha multiplicado y varia

aun á los particulares que son dueños sin licencia , y


sin preceder para esto ciertas formalidades. -
(a) Nuestro uso es en esto muy distinto de lo que
establece el derecho Romano que permite indistinta
mente á toda clase de personas la caza y la pesca,
como se ha notado en el preámbulo de esta seccion.
(b) Véase el capítulo 2º. del tratado de las Leyes
do sus menesteres, de suerte que les ha he
cho necesarias una infinidad de cosas que so
lo han podido ponerse en uso por medio de
un gran número de artes y comercios que ne
cesitan de diferentes profesiones que unen y
enlazen entre sí las mismas artes y comer
cios, y son causa de la conexion que tienen
todas juntas con el bien comun de la misma
sociedad 5 y ha hecho asimismo necesario en
esta sociedad un órden de gobierno tempo
ral, y todo lo que mira al exercicio de la
religion 5 que es lo que pide tambien el uso
de diversas artes y muchas ciencias , y hace
necesarias otras diferentes especies de condi
ciones y profesiones : y de todas juntas ha
compuesto un cuerpo que tiene distintos
miembros para distintos usos (a).
El enlace de las diversas especies de con
diciones y profesiones es el que forma el ór
den general de la sociedad de los hombres
en un Estado que debe subsistir por el uso
de sus funciones, á la nanera que en el
cuerpo la union de los miembros forma su
simetría, y que el uso de sus funciones le
da la vida. Y como en el cuerpo cada miem
bro tiene su situacion proporcionada al uso
de sus funciones , cada uno tiene su situa
cion y órden en la sociedad, segun el uso

(a) Corpus non est unum membrum sed multa. 1. Cor.


12. I4.
Posuit: Deus membra unumquodque eorum, in cor
poré sicut voluit : quod si essent omnia unum mem
brum, ubi Corpus ?". Nunc autem multa quidem membra,
unum autem corpus. Ibid. 18.
Unumquemque juxta officium &z onera sua. Numeros
4• 49- .
Tom. II. Irt
328, Derecho público.
de las funciones y obligaciones que pide su
condicion para con el público. Por esto se
llama órden de personas á las diferentes pro
fesiones y condiciones que colocando á cada
uno en el suyo, y dando á todos su puesto
componen el órden general de un Estado.
". Como los usos de las condiciones y pro
fesiones son diferentes lo mismo que los de
los miembros del cuerpo , tienen tambien ca
ractéres diferentes que los distinguen, y que
es preciso considerar en cada uno. Tales son
los caractéres de utilidad, de necesidad, de
autoridad y otros proporcionados á estos usos
que consisten en las funciones propias de ca
da particular, como son las de la adminis
tracion de la Justicia , las del servicio mili
tar, las del comercio, y las de todo género
de artes y otras. Por estos diferentes carac
teres , y por esta diversidad de funciones se
distinguen las diversas especies de condicio
nes y profesiones, y las clases de las perso
mas, que es lo que hará la materia de las
tres Secciones de este Título. La primera se
rá de las diversas naturalezas de condiciones
y profesiones, y de los caractéres propios
de cada una : la segunda de los diferentes
usos de condiciones y profesiones que for
man tambien diversas especies de estas mis
mas: y la tercera de las clases y preceden
cias, tanto entre los que son de diferente,
como entre los que son de la misma condi
cion. Pero estas tres Secciones solo conten
drán las reglas que pertenecen precisamente
y en general á la naturaleza , caractéres y
usos de las condiciones y profesiones. para
distinguirlas, y los principios de las clases y
Precedencias tambien en general, sin entrar
~

LIBRO ‘L trfniLo 1x. 329i


en la relacion por menor de las funciones
y obligaciones de cada condicion y profe
sion, ni en las convinaciones particulares que
e distinguen las clases y precedencias entre las
personas. Porque por lo perteneciente á es
tas clases y precedencias basta establecer los
principios que las arreglan todas, sin entrar
en una relacion por menor inútil y dificul
tosac,wy de que hay bastantes colecciones. Y
por lo que ntira la relacion por menor de
las reglas propias de cada condicion y pro—
fesion , sus funciones y obligaciones se CX‘:
plicarán en los Títulos siguientes , CXCCPÏUQD-s
d‘o aquellas que debieron colocarse en otros
lugáres. Por esto las reglas que _ tniran al
Príncipe , á sus Ministros y Consejeros , á los
que tienen Zempleos militares ,¡ y á.los.j_ que
los tienen en la administracion de la Real
Hacienda, se han explicado en los Títulos
z’. 3. 4. y s. Por lo mismo las reglas de
los Ministros en general y en ¡uarticttlar de
los de Justicia y- de ïotrasnpetsonás que par—
ticipan de estas funciones tienen su órden
natural en el segundo Libro, y se verá fá—
cilmente por la lectura sola de la Tabla de \
los Títulos el lugar de las reglas, de las fun: ‘
ciones y de las obligacionesde todas" las es;
pecies de condiciones y profesiones.
Si el Lector extrañase que para distinguir
las condiciones y profesiones , no nos haya
mos ‘valido en este Título de la distincion
ordinaria de todas las condiciones en tres ór
denes que se’.llamantcontunmetite los tres
Estados del Clara, de la Nobleza y del tercer
Estado; le suplicamos que considere que es
ta distincion no puede tener aquí lugar con
forme al designio que nosthemos propuesto *
-rt 2
33 o DERECHO púBLICo.
en esta Obra. Porque por una parte hay
necesidad de dar aqui ideas mas precisas de
las diferencias de condiciones que las que
subministra la distincion tan general de los
tres Estados 5 y por otra si se hubiera segui
do esta distincion, seria preciso confundir en
el tercer Estado los primeros Magistrados del
Reyno , muchos Ministros del Consejo y
otras personas que deben ocupar una clase
distinguida.
Y así sin ser nuestro ánimo perjudicar
de modo alguno al uso que debe tener esta
distincion, hemos creido que deben distin
guirse por otras miras las condiciones y pro
fesiones , y de otra manera diferente.

SECCION PRIMERA.

De las diversas naturalezas de condi

ciones y profesiones, y de los carac


téres propios de cada una.

S U MARIO S.

I. Fundamento de las distinciones de las condiciones.


II. Dos especies de calidades que es necesario distin
guir en cada persona.
Ill. Diferencia entre estas dos especies.
RV. Advertencia sobre el artículo precedente.
V. Diferencia entre el estado de las personas, y su
condicion y profesion.
VI. Es necesario distinguir la condicion de la pro
fesion.
VII. Definicion de la profesion.
VIII. Definicion de la condicion.
4-Las condiciones y profesiones tienen diversos ca
‘LIBRO 1. TÍTULO 1x. "3 31
raotíre: de que e: preciso hacer distincion.
X. Quale: ron esta: . caractíres.
XI. Definition del honor de una profetion.
XII. Definition de la dignidad.
XIII. Definition de la autoridad.
XIV. Definition de la neeeridad.
‘XV. Definition de la utilidad.
XVI. El carácter dela utilidad e: coman títo
da: la: prcferione: 5 pero no dexa de distin
guirlar.
‘XVII. Diverta: cama: de orto: caracteres.
«XVIII. Diferencia entre lo: caractérer de honor y
dignidad , y el de la autoridad.
XIX. Tre: cama: del honor y dignidad de la:
F condiciona y profesiones. — ‘v _
"XX. El nacimiento primera cama del honor
EW de dignidad. 4' "—'—' ‘u’ y ¿ik-D
XXI. Segunda lo: emplear. e "Ti ‘
.—XXII. Tercera la voluntad del Príncipe.
XXlII. Otra cama de honor ¿in dignidad.
XXIV. Diverxa: comhinaoíone: de todos ee1to.rra—
ractíre: de la: condiciona y proflsiones.
XXV. D0: caractére: propio: de la: arte: , el uno
de la: que re llaman lihtrale: , y el otro de la:
que ¡e llaman mecánicas '
‘XXVI. TrTeJ-“espeoie: de artet. .;.".:. .11; c
‘XXV-II. Diverto} nombre‘: de‘ esta‘: trek-Ïerpecier."
I; - . . " h? .. . -.. _ u?
" ‘t’: ." E. '.- .—. . = ‘.-‘:; (v. marfil-Jn x1, Si. ' i
// V

c .3. -. 1, z. . :.
mapa-un. . unan-nn- . .——-..-..... -.

"i los‘ modos “de-distinguir?” las di- Fundamento


Terentés "condiciones y profesiones se fundan de la distin
clon de las
sobrepalgunas calidades que las Leyes consí condiciones.
dei-an en las personas por la COÑCXÍOH. que
tienen con el orden de la Sociedad , y.que
_AUDII

332 DERECHO público.


dan en esta á cada uno su clase, como se
verá por los artículos que se siguen (a).

11- . . . . .
dos especies. Es necesario distinguir en cada persona
de calidades dos especies de calidades que tienen correla
3%,",% cion con el uso de la Sociedad; la una de
guien”3, aquellas que forma el estado de las personas,
persona." como son las calidades de padre de familia,
de hijo de familia , de adulto, de impúbero
y otras semejantes que se explican en las
Leyes civiles 5 y la otra de las calidades
que destinan á cada uno á cierto género de
vida y de ocupacion que le hace superior ó
inferior á los otros en el órden de la Socie
dad , segun las diferencias de estas calidades
desde las primeras de Príncipe, Duque ó Par,
Conde, Marques, Ministros del Rey y otras,
hasta el menor artesano , labrador y demas,
de los últimos del pueblo (b).

Diferencia en- Conviene advertir esta diferencia entre es

%%* %tas dos especies de calidades, á saber, que


ciudades. "todas las que forman el estado de las, per
sonas son tales (como se ha notado en el
título de las personas) que cada una tiene su
calidad opuesta que le es contraria. De suer

· .. , (a) Las condiciones y profesiones distinguen las per


, ," - sonas en el órden de la Sociedad, segun su conexion
con este órden; como los miembros se distinguen en
el cuerpo segun la correlacion que tienen con el órden
y uso del mismo cuerpo. " " -
LIBRo 1. TÍTULO 1x. 333
te que todas las personas tienen necesaria
mente una de las dos calidades opuestas in
dependientemente de su condicion, y que por
exemplo no hay persona de qualesquiera con
dicion ó profesion que sea, que no sea ópa
dre , ó hijo de familia, adulto ó impúbero,
y lo mismo de otras. Pero las calidades que
destinan las personas á cierto género de vida,
y que producen las condiciones y profesio
nes, no tienen igual oposicion entre sí: y
no hay necesidad alguna de ser por exem
plo, Ministro , Mercader ó Labrador 5 por
que puede uno no tener alguna de estas calida
des , y ser ó soldado ó artesano , ó de al
guna otra condicion ó profesion (a).
Ar
IV.
IV.
”. Síguese de la diferencia entre estas dos esAdverten
cia sobre el
pecies de calidades que no debe sacarse la dis
artículo pre
tincion de las condiciones y profesiones de cedente.
aquellas calidades que forman el estado de las
personas, respecto á que son tales, que la
una de dos opuestas puede convenir á las per
sonas de todas las condiciones y profesiones:
porque aunque algunas de estas calidades que
forman el estado de las personas forman igual
nmente la condicion en algunos casos , con
son las calidades de Eclesiástico y de Noble,
por las calidades opuestas de seglar á la de
Eclesiástico, y de Plebeyo á la de Noble , no
puede regularse la condicion de los que no
son Eclesiásticos y de los que no son Nobles. De
aquí es que las calidades de Eclesiástico y de

(a) Véanse los artículos siguientes.


—-mm

334 DERECHO PÚBLICo.


Noble forman la condicion de las personas por
otro carácter distinto del que arregla el es
tado de las personas. Y esto proviene de que
estas calidades no son de las que se conside
ran para determinar el estado de las personas,
segun la naturaleza del carácter de este esta
do que consiste en la capacidad ó incapacidad
de los contratos y sucesiones (como se ha
explicado en el preámbulo de este mismo tí
tulo de las personas) sino que mas bien de
terminan á algun género de vida , que es lo
que no convieme á las calidades opuestas de
seglar y de plebeyo , las quales no señalan
profesion alguna ó alguna condicion (a).

V.
v,

%% Resulta de los artículos precedentes que


33:15,13, es preciso distinguir la condicion y profesion
nas y su con- de lo que se llama en lenguage de las Leyes
3º y Pº estado de las personas 5 porque el estado de
* las personas consiste, como se ha dicho en
el artículo precedente, en estas calidades que
influyen en la capacidad ó incapacidad de los
contratos y sucesiones, y las condiciones y
profesiones miran el género de vida de cada
persona. Y conviene tambien distinguir la pro
fesion de la condicion, porque hay cierta di
ferencia entre una y otra, que es necesario

(a) Aunque las calidades de Eclesiástico y de noble


que hacen el estado de las personas hagan igualmen
te su condicion , la regla explicada en este artículo
no hace excepcion de la que se ha explicado en el ar
tículo precedente ; y esto resulta de la razon explica
da en este artículo 4.
~

mundi: TÍTULO u. i335


considerar, y que ‘sei. explicará. envlos‘ anim
IOSÏQHC se; siguen (a). 3T: . a < f‘ ‘n.
t ~a tlvr. ¡y . '
‘V ' , _ e ..,L . . ..., VI
. ..
mrúunque estas dos paiabtascondicion.yívprd- E.‘ ,"°“_5"¡°
por
fesion
exemplo
parecen las
por. condiciones
lo‘ comtinïsynóninaas,
de unMagistta-
yr guíe larprdfesiom;

do, deun Abogado »,‘ de un Mercader , de


un Artesano y de un Labrador hacen ta m
bien< su profesion; hay otras calidades que sin
señalar las profesiones, no dexan -de formar
la condicion de las personas.’ Pues la calidad
de un noble que no hace profesion de las
armas , y la de un vecino de un lugar que
vive sin empleo , son calidades que sinseñ alar
la profesion hacen conocer la condicion: de
suerte , que es precisodistinguir 1a naturaleza
de la profesion de la de la condicion , segun
sus «definiciones ,“ que se explicarán en ' los y.

dos artículos que esepsíguen (b). _ ‘ÉUJ Á.‘

VNILl : .1

e a - vn.
Llámase profesion cierto puesto ú ocupa, Definicion de
cion que exige algun trabajo del entendimiens l“ Pmfem“!
to ó del cuerpo , y ciertas funciones unidasa’ es—
te puesto , ‘como son las profesiones de l divert
sas especies de Oficiales ó‘ Magistrados , de
Abogados , de Mercaderes, Artesanos y otros;
de las-quales abraza cada uno la que le
agrada segun sus bienes, sus talentos y su
inclinacion, y casi siempre con el designio

(a) Véase el preámbulo del título de las personas,


y los dos artículos que preceden á éste.
’_, .\'I
(b) Véanse los dos artículos siguientes.
Tom. II. vv
336 DERECHO público.
de pasar en ella su vidas que es lo que ha
ce la distincion entre las profesiones, y cier
tos cargos ó comisiones, que aunque obli
guen á funciones y ocupaciones, no son del
número de las profesiones, porque puede ha
llarse uno obligado á ellas involuntariamente,
y pueden durar solamente por cierto tiempo
como son los cargos de Regidores, Procu
radores del comun, Diputados, Colectores,
Cobradores y otros que se llaman cargos mu
nicipales, de que se hablará en el Título 16,
y como estos cargos o comisiones no se con
sideran como profesiones, no señalan tampo
co las condiciones de las personas 5 porque
Son llamados á ellos sugetos de condiciones
enteramente diferentes (a).

VIII, , ,
XIII.
Definicion de Llámase condicion la situácion de cada
la condicion.
uno en alguno de los diferentes órdenes de
personas que componen y constituyen el ór
den general de la Sociedad, y que dan en
esta á cada uno una clase distinguida que po
ne los unos superiores , ó inferiores á los
otros, ya exerzan ó no algun empleo ópro
fesion. Por esto en el órden de los Eclesiás
ticos hay muchos que solo tienen el mero
alistamiento en el Estado Eclesiástico sin te
ner cargo ni empleo alguno. Y por lo mis
mo entre los seglares , los que únicamente
Son vecinos de alguna ciudad ó lugar, tie

(a) Es preciso notar estos caractéres de las profesio


ºs que se abracen voluntariamente y por el tiempo
que se quiera.
CIBRo 1. TÍTULonx. 3,37
nen su condicion arreglada por esta calidad,
aunque no tengan empleo ó profesion algu
na (a), y hay otras muchas condiciones mas
elevadas que distinguen las personas por ca
lidades que sin estar juntas á algun empleo,
y sin el carácter de profesion no dexan de
dar á conocer su condicion.

Siendo conveniente distinguir las personas Las condicio


por las diferencias de condiciones y profe-, y Prof
siones, es necesario distinguir en las diversas %,º%"
especies de las mismas condiciones y profe- ractéres de
siones ciertos caractéres que son propios y que es Preciso
peculiares de cada una, y que diferenciándo-% *
las son los fundamentos de donde dependen "
las clases de las mismas personas. Se expli
carán estos caractéres en los artículos siguien
tes (b).

X.

Los diferentes caractéres que es necesa- Quales son .


río considerar en las diversas especies de con-9ºº
diciones y profesiones son el hónor, la dig-”
nidad, la autoridad, la necesidad y la utili
dad, porque toda profesion que no tiene al
guno de estos caractéres es por lo mismo
ilícita 5 y pertenece al buen órden de un go
bierno prohibirla y abolir su uso, del mismo

(a) Véase sobre estos diferentes órdenes de personas

(b) No hay condicion ó profesion que no tenga al


"guno de estos earactéres, y muchas los tienen todos,
338 - DERECHO público.
modo que el de aquellas profesiones que
conducen á los que las abrazan á la corrup
cion de las costumbres , y que la Iglesia con
dena y tiene prohibidas (a).

Diego Llámase honor de una profesion y con


del honor de dicion la consideracion distinguida que tienen
ºººººº en el público los que la exercen. Por esto
la profesion de un Abogado y la de un Mé
dico, comprehenden un honor pero sin dig
nidad ni autoridad (b). Y aun en las condi
ciones del comercio y de las artes , como
hay algunas que son mas honestas que
otras, puede considerarse cierta especie de
"" ”. honor que las distingue entre sí, y que co
loca las unas sobre las otras, . . .
": " . . . . . . . . ... - + - – - " , ,
-

—-———-—--—---+.

, (a) La buena policía, no ménos que la Religion no


puede sufrir profesion que no tenga alguna utilidad.
Vae qui cogitatis inutile. Mich. 2. 1. ...
(b) Advocati, qui dirimunt ambigua fata causarum,
suaeque defensionis viribus in rebus saepe publicis ac pri
vatis lapsa erigunt, fatigata reparant, non minús pro
vident humano generi; quam si praelis atque vulneri
bus patriam parentesque salvarent.
Necenim solos nostro imperio militare credimus, illos,
qui gladiis, clypeis, & thoracibus nituntur , sed etiam
advocatos. Militant namque causarum patroni, quiglo
riosae vocis confisi munimine laborantium spem , vitam,
& posteros defendunt. L. 14. c. de Advoc. divers. ju
dicior.
Medicorum quoque eadem causa est , quae Profes
sorum, nisi quod justior; cum hisalutis hominum, alii
studiorum curam agant. Et ideo his quoque extra ordi
ºº jus dici debet. L. 1. S. 1.- f. de var. &8 extr. cogn.
XII.
XIII.
Definicion de
La dignidad añade al honor y á la con
la dignidad.
sideracion, ó estimacion que le son inheren
tes una elevacion que atrae mas el respetos
pues la condicion de un Magistrado da á es
te ademas del honor la dignidad de su mi
nisterio que debe mirarse con respeto. Y hay
otras muchas condiciones que sin estar jun
tas á los empleos dan una dignidad que es
mayor ó menor segun sus diferencias. Por esto
los Príncipes de la sangre, los caballeros de
las órdenes del Rey, los Duques y los que
tienen títulos de Condes y Marqueses, tie
nen el honor y la dignidad proporcionada á
la clase que les dan estas calidades (a).

XIII,
XIII.
- La autoridad es el exercer Definicion de
derecho de
la autoridad.
alguna funcion pública con poder ó facultad
de hacer que obedezcan aquellos sobre quie
nes debe exercerse. De suerte que toda au
toridad comprehende un honor y una digni
dad proporcionada al ministerio á que está
unida. Por esto los Ministros del Rey , los
Gobernadores de las Provincias, los Capita
nes generales del exército, los Oficiales de
guerra y los Ministros de Justicia, Policía y
Real Hacienda, y otros que tienen alguna ju

-- (a) Hay esta diferencia entre el honor y la digni


dad, que la dignidad obliga al respeto, y el honor
- atrae solamente la estimacion y la atencion.
Magnato humilia caput tuum. Eccl. 4, 7.
34 o DERECHO público.
risdiccion 5 como los Corregidores, Alcaldes
mayores y Regidores de las Ciudades, Jue
ces de los Negociantes ó Cónsules , y todos
aquellos que exercen funciones públicas, cu
yo exercicio hace que les esten sujetas otras
personas, como asimismo los que tienen al
guna superioridad en los Capítulos, Univer
sidades, Colegios y Hospitales, tienen todos
la autoridad que corresponde á sus ministe
rios. Y cada uno debe á estas diversas espe
cies de potestad y autoridad la obediencia
que exige el uso que les comunica el órden
que las ha establecido (a).

XIV. . La necesidad de las profesiones debe en


%% tenderse de dos maneras. La una de las pro
fesiones sin las quales no podria vivirse, co
mo la agricultura y las artes, cuyo uso- ne
cesita esta , las otras artes que sirven para
e el alimento, para los remedios, para la ha
bitacion y para el vestido, y tambien las
profesiones, sin la quales el gobierno no es
taria bien ordenado como la de las armas,
de la administracion de la Justicia, de la re

(a) Admone illos Principibus, & potestatibus subdi


tos esse. Tit. 3. 1. . . .
Subjecti igitur estote omni humanae creaturae prop
ter Deum : sive Regi, quasi praecellenti: sive ducibus
tamquam ab eo missis ad vindictam malefactorum, lau
dem veró bonorum. 1. Petr. 2. v. 13. 8 14.
V. Rom. 13. v. 5. 6.7.
Vinxitte Dominus superhaereditatem suam in Prin
cipem. 1. Reg. 1o. 1.
Videtis quem elegit Dominus quoniam non sit si
milis illi omni populo. Ibid. v. 24.
1IBRo 1. TÍTULo xii. 341
caudacion de los caudales públicos y otras
y la otra manera de entender la necesidad
de las profesiones es de aquellas que no sien
do de igual necesidad, son sin embargo ne
cesarias para muchos usos útiles y cómodos,
Por esto la Imprenta no es de esta prime
ra especie de necesidad , pero es necesaria en
el segundo sentido para una infinidad de usos
muy importantes, aunque no sean de esta
absoluta necesidad. Por lo mismo la pintura y
la bordadura son necesarias para los orna
mentos que tienen su uso en las Iglesias y
en otros lugares. Y de la primera de estas
necesidades debe entenderse lo que aquí se
dice de la necesidad de las profesiones, pa
ra distinguir las que son de este carácter de
las que aunque muy útiles no son de esta
primera especie de necesidad (a).

XV.

La utilidad de las profesiones consiste en Definicion de


el buen uso que puede hacerse de ellas pa-**
ra con el público, ya sea que solo tengan
utilidad sin alguna necesidad absoluta , ó
que ademas de esto sean de la primera es
pecie de necesidad. Por esto pueden distin- ...""
guirse en las profesiones dos especies de uti- *
lidad. La primera de aquellas que no siendo
necesarias en el primero de los dos sentidos
explicados en el artículo precedente, lo son

(a) La palabra necesidad se debe regular por la cor


relacion con el uso, para el qual una cosa puede ser
necesaria , ya sea esta cosa necesaria por sí misma, ó
ya no lo sea.
3.42 DERECHO PÚBLICO.
en el segundo por ser útiles para muchos
usos lícitos y cómodos 5 como las profesio
nes de los plateros, lapidarios, escultores y
otras 3 y la segunda de las que son de la
primera especie de necesidad (a).

XVI,

piezas. Aunque este carácter de la utilidad de las


lidad es profesiones sea comun á todas, sin embargo

%,%% que los del honor, de la dignidad, de la


siones", autoridad y de la necesidad no lo sean igual
no dexa de mente, no dexan de tener como los otros
*8ºe el mismo efecto que se ha notado en el
preámbulo de este Título que es distinguir
las condieiones y profesiones, no por la idea
precisa de la utilidad comun á todos , si
no por las diferentes especies y grados de
utilidad mayores ó menores en los unos
que en los otros. Por esto siendo la uti
lidad del arte de la Imprenta mucho ma
-yor que la de otras muchas artes , , esta
diferencia de utilidad la distingue tambien de
las otras profesiones (b). ,

XVII.

Dive ca- .
as de estos Sobre estos TTTTT
"", "" ""” caractéres de
" "las condiciones
".
%,%, "º y profesiones, conviene notar que tienen sus
diversas causas , segun la conexion que tie
nen , ó con la naturaleza del hombre, ó con

(a) De este modo se distinguen la necesidad y uti


lidad.
- (b) Esta distincion es un efecto de los diversos gra
dos de utilidad.
el órden de la Sociedad 5 porque algunas tie
nen una correlacion esencial con la naturale
za misma del hombre, y otras con el órden
de la Sociedad, y con el gobierno que man
tiene este órden, y hay algunas que igual
mente tienen correlacion con la naturaleza
del hombre que con el órden de la Socie
dad. Pues las profesiones de agricultura y de
otras artes y comercios necesarios para la vi
da del hombre pertenecen á nuestra natura
leza que nos sujeta á la necesidad del uso
de estas profesiones. Por esto las profesiones
de los que administran justicia , y que deben
castigar los delitos tienen correlacion con el
órden de la Sociedad que hace necesario el
buen órden de gobierno 5 por lo mismo las
profesiones de los que enseñan las ciencias
humanas, tienen correlacion con nuestra na
turaleza y con el buen órden de gobierno.
Y las profesiones que tienen los caractéres
de honor, de dignidad y autoridad tienen
correlacion con este mismo órden de gobier
no que exige el uso de estas profesiones
que tienen estos caractéres (a).

XVIII,

Es preciso notar esta diferencia entre los Piferencia er


tre los carac
caractéres de honor y dignidad, y el de la téres de honor
autoridad que éste se funda en el derecho y digidad y

que da el Príncipe á las personas á quienes: «».

(a) Estos caractéres deben ser proporcionados á los


usos de las profesiónes, como deben serlo las mismas
profesiones á la maturaleza del hombre y al bien co
mun de la Sociedad, - " " -"
Tom. II. xx
344. DERECHO PÚBLICO.
algunos empleos colocan sobre los demas.
Porque del mismo Príncipe tienen su autori
dad todos aquellos que la exercen sobre los
otros, ya sea él quien la confiera dando
por sí mismo los empleos, ó ya sea que los
que los ocupan sean colocados en ellos ba
xo de sus órdenes. Pero el honor y la dig
nidad pueden pasar á las personas, ó por un
órden expreso del Príncipe ó por algun otro
medio , segun se explicará en los artículos
que se siguen, y que conviene se entiendan
lo nismo que éste, de las profesiones que
pertenecen á lo temporal 5 porque en las que
miran á lo espiritual, el honor, la dignidad
y la autoridad no les viene de la potestad
temporal , sino del ministerio espiritual que
las ha establecido, y esto no impide que es
te honor, esta dignidad y esta autoridad ne
cesiten de la proteccion del Príncipe para po
der subsistir (a).
XIX.
XIX.
Tres causas Pueden distinguirse tres diferentes causas
del honor y
del honor y de la dignidad de las condicio
dignidad de
las condicio nes y profesiones, segun tres diversas causas
nes y profe que dan estos caractéres : el nacimiento: los
siones,
empleos: y la voluntad sola. del Príncipe in
dependentemente del nacimiento y de los

(a) El honor y la dignidad pueden adquirirse, ó por


permiso expreso del Príncipe , como quando confiere la
calidad de caballero de sus órdenes, ó sin su érden
expresa , como sucede por el nacimiento de los Prínci
pes, y por el de otras personas ilustres 5 pero la auto
ridad solo se adquiere por un título que se consigue
de la voluntad del mismo Príncipe: véase los artículos
Siguientes.
~
\
b

_ LIBRO I. TÍTULO 1X. 34;"


empleos. Se explicarán estas tres especies de
honor y de dignidad en los‘ artículos que se:
siguen (a).

XX- . l
. ' i
J '7 ...
‘ ‘xx;
El‘ nacimiento hace el honor y la digni- El nacirpieng,‘
dad, noy solamente
sangre de otros , de los Príncipes
sinoetambien de de la Sins;
otras no, y c1, h

personas de casas ilustres , cuya elevacion les dignidad.


da una clase singularmente distinguida , y que;
les atraela estimacion y respeto que se de
be á los tnéritos de sus ascendientes. Porque
es propio de la equidad y del interes publi-
«co, que-estos méritos que en estas casas‘
han sido el efecto dellos servicios hechos al
público sean reconocidos en las personas de»
los descendientes , y que esta estimacion less‘
¡nueva á imitar á aquellos de quien descien
den (b).

- XXI. ' 4
- ‘ XXI.
‘Los empleos dan á los Ministros á quie- Segunda 03"‘
nes se confieren una dignidad proporcionada-fico?‘ ‘m’
á sus funciones para satraerles la estimacion P o '
y»--ere-speto-"que— deben- estar iuntascon la obevr“
díenciavde aquellos sobre quienes se han de
exercer estas funciones , y por esta razon *

¿z (a). Estas tres especies son otros tantos principios que


distinguen del comuna los que tienen algun puesto de'
honor ó de dignidad. — e
(b) Gloria filiorum partes eorum. Proverb. r7. »6.
At ille cogitare caepit aetatis ac senectutis suse emi
nentiam dignam , 8: ingenitz nobilitatis canitiem.
g.2Mqp})ab,_-_6,_g3_ r _ . . L .1“; ; , .
XX 2.
-

346 - DERECHO PÚBLIco.


son llamados algunos empleos con solo el
nombre de dignidades (a).

XXIII,
Tercera causa. La voluntad del Príncipe da la dignidad tan
%3%to a los que no tienen empleos, como á aque
llos á quienes no la da el nacimiento quan
do eleva á calidades ó empleos que deben
tener este efecto algunos sugetos, sea para
premiarles los servicios que han hecho, ó
para ponerles en estado de hacerlos segun su
capacidad. Por esto la calidad de caballero.
de las órdenes del Rey da el honor y la
dignidad á los que él mismo eleva á esta
clase. Por lo mismo la calidad de Embaxa
dor da á los empleados en las Embaxadas,
y tambien á los destinados á éstas una clase
de honor y de dignidad 5 y tambien los que
no teniendo empleos en la carrera militar se
han hecho dignos de alguno considerable y
son colocados en ella , son elevados á una
clase de honor y de dignidad proporcionada
á la calidad de las funciones que se les han
encomendado (b).

la

(a) La dignidad esta unida á las calidades que atraen

(b) Teniendo el Príncipe, en su persona la dignidad


soberana, á la qual se debe un respeto entero y per
fecto, este respeto seria despreciado siempre que no"
se respetase á proporcion á todos aquellos á quienes
el mismo Príncipe quiere honrar. ":
Quid debet fieri viro, quem Rex honorare desi
derat? Cogitans in corde suo Aman , & reputans quod
nullum alium Rex, nisi se , vellet honorare , respondite
Homo quem Rex honorare cupit, debet indui vestibus
‘n. t, ¡ «
Lmnoxmfwno-in
a _ '; g mi. (,' _V “iii!
' 32357.;
Aura
1' - : X i XXIHÜH’; k‘ - Mi“ ¡‘lt-J 5:4

‘ .
1 1. .’ . e ‘ Q
. . . '
_ . Lw _ o
xxrn.
g d
. Estas diversas causas‘ ¿que acaban de_ e35 hgfgrïfïffügfi
plicarse que producen tel: honor’ y la‘ 513m‘ nidad.
dad ,- convienen á;- lo: uno ‘yate ¡otrol-‘s ¿ 436191
hay otras. que dandsdlamenkïtiql-hpnïïr 51‘? '13"!
dignidad como sscrha: dichoïen ‘eiartícïuloíl 13:?
de esta Section’ acerca tdci iasÏpi-ofesiones de?
Abogados y ) Médicos, iuYzj Haysarambien < otros
empleos ¡que tienen vel ímlstnbïr efectóïeomo
losa delos: profesores Ide las. ciencias yptrosgïs
Y puede colocarsezasimismo en la clase‘:
dc las condiciones que producen el- honor
sin la dignidad la delos nobles, y quemo
tienen título que les atribuia. alguna digní- x‘
dad (a). Í." I. .
,-. .‘ - -. r! XXIV.
A n33 ,2,“ " 37 w'r_
XXIV.
. ' - - u A ‘ r ' — D. ' ú‘
o Lalediversldad de estos caracteres de ho- ivmamm“
_ _ _ 4 b_ r _ vipaeiones de?
nor, de dignidad, de autondadgudenecesxv todos. gatas:
, . A _ . A _,.,..fl 3pm" 1;; earastéïes. 0.-.
, . t¡__________‘...,._V,\..;¡\3x¿,'.,*:::d
musaccipere
S: de regiisregium diadema
principibus supet caputïsuumyéc
ac tyragnis prii’ d’, t f‘', m _¿
teneat equum‘ éjus;

8: per platearn civitatís incedens clamet .8; dicattsie} A


honorab¡tur,quemcumque Voluerit Rex honorare. E:-,
rim‘. 6. v. 6.- 7. 8. E3 9. ‘
L sAunqueieste texto Jde‘ la Escritura no tenga una’
justa conformidad con este artículo, con todo puede
aplicarse á él. 1 ' _ _
(a) No es necesario por lo que toca á solo el ca
rácter de honor de una ptofiesíon que esté unído__á es,
tapar ‘el ‘título de un" empleo , ó por voluntad _exp¡-e_
sa del. Príncipe. Porque "esta voluntad solo: e,S.__ueCesa— '
iia ‘para; la" autoridad y‘ la dignidad qúeobliganiai rear;
peto aun á ‘aquellos que ¿to "le prestatiarí yoluhtaria.
mente: Pues como el honor no exija .13. surnision pue.’
de estar junto 2 y lo esta naturalmente álas qualidadeq
que atraen-el“ respeto- y‘ la ‘xestitñacion, * ' ‘ " '
348, DERECHO PÚBLIco.
dad y utilidad no tiene el efecto de que ca
da condicion ó profesion solo tenga uno de
estos caracteres , porque muchas los tie
nen todos juntos, como la de Prelados, Ma
"" gistrados, y la de los Comandantes ó Ge
nerales de exército. Otras solo tienen el ca
rácter de utilidad sin el de necesidad, como
se ha explicado en los artículos 14. y 15. Al
gunos tienen el honor, la necesidad y la uti
lidad sin autoridad y dignidad, como la de
los Abogados y Médicos 5 y por esto estos
carácteres se encuentran juntos ó separados,
segun las diversas convinaciones que convie
nen á las diferentes naturalezas de las condi
ciones y profesiones(a).

XXV.

p%ae. Estas diversas especies de caractéres de


res propios de que se ha hablado hasta aquí tienen esto
%,3%,% comun, que no hay alguna, que no se en
%%% cuentre en muchas de las diferentes especies
berales, y el de condiciones y profesiones 5 pero - hay otras
ºº 9% que solo se encuentran en las artes, y que
%” distinguen ciertas
3, ...;..." distinguen ciertas artes de las
artes de las demas:
demas: porque
este nombre de artes se da á diferentes especies
de profesiones como se verá por el artículo.
que se sigue. El primero de estos dos caractéres
es el que distingue entre todas las artes las
que se llaman liberales (b), y el segundo es

(a) Esto se sigue de los artículos antecedentes.


(b) Esta expresion de artes liberales es de la lengua
latina , en la que significa las artes que las personas li
bres pueden exercer, para distinguirlas de aquellas que
convenian mas á los esclavos. Y aunque en nuestra
lengua esta palabra
J. - artes
" " liberales
- - " " - parece
" . convenirá cier

---—-”.
LIBRO I. TÍTULO IX,

el de aquellas artes á quienes se añade la


qualidad de mecánicas (a). Se explicarán es
tos dos caractéres en el artículo siguiente.

XXVI.
Es preciso distinguir en general tres espe-Tres especies
cies de profesiones que esta palabra arte pue-º
de significar. La primera es de aquellas cien
cias que se enseñan en las Universidades ba
xo del nombre de artes para distinguirlas de
las que en ellas se llaman propiamente cien
cias. Porque solo se da en las mismas Univer-,
sidades este nombre á la Teología, al Dere
cho Canónico , al Derecho Civil y á la Me

tas ciencias que se enseñan baxo del nombre de artes


en las Universidades, se da comunmente la qualidad
de artes liberales á otro género de artes, de que se
hablará en el artículo que se sigue, como á la pintura,
porque en efecto estas artes deben distinguirse de las
que comunmente se llaman mecánicas, y los que so
bresalen en ellas merecen una estimacion particular en
el público, pues no debe admirarse de la clase de un
arte liberal á las tablas de Rafael y otras pinturas cé
lebres, y aun el arte de dibuxar no es indigno de las
personas mas distinguidas.
(a) Aunque esta palabra mecánica en el substantivo
signifique una ciencia mportante que hace parte de la
Matemática , y que enseña los principios de las fuer
zas movientes, y el uso de las máquinas ; quando es
ta el adjetivo añadido á la palabra arte , esta expre
Sion arte mecánica solo esta en uso para denotar las
artes mas baxas y mas serviles que se distinguen de las
otras que son mas honestas. Por esto no se llama á la
pintura arte mecánica, pero se da este nombre á las
artes de carpintero, herrero , cerragero , zapatero y
35o, DERECHO PÚBLICo." -
dicina S y se da el nombre de artes á la F1
losofia, á la Rethorica, á la Gramática y á
otras ciencias humanas (a). Por esto la palabra
arte comprehende la Geometría y las otras
partes de la Matemática , que podrian ense
ñarse en una Universidad, no obstante de ser
una ciencia, que de todas las humanas es la
que tiene conocimientos mas ciertos. La se
gunda especie de profesiones, bien diferente
de esta primera es la de las artes y oficios
que se llaman mecánicos, que comprehende
todos los oficios que necesitan trabajos de ma
nos y penosos 5 y de esta especie son los ofi
cios de los que llamamos artesanos como”
los Sastres , Carpinteros , Zapateros , Pa
naderos, Pasteleros , Cerrageros y otros. La
tercera es otra especie de artes que no deben
confundirse con estas mecánicas y serviles
porque son mas honestas y tienen usos mas
elevados, dependiendo de muchos principios,
y muchas reglas que se sacan de la Geome
tría, de la Astronomía, de la Optica, de la

(a) Praeses provinciae de mercedibus jus dicere so


let, sed praeceptoribus tantum studiorum liberalium. "
Liberalia autem studia accipimus que GraeciéAev0épia,
appellant. Rhetores continebuntur, Grammatici, Geome
trae. L. 1. in princip. f. de extraord. cogn.
Si salarium alicui decuriones decreverint , decre
tum id nonnumquam ullius erit momenti; ut puta , si
ob liberalem artem fuerit constitutum. L. 4. S. últ.fff de
decr.ab ord. fac.
Exceptis, qui liberakium studiorum antistites sunt,
& quimedendi cura funguntur, decurionum decreto
immunitas nemini tribui potest. L. 1. c. de decret decur.
Angariorum praestatio, & recipiendi hospitis neces
sitas & milíti & liberalium artium professoribus inter
ºtera remissa sunt. L., 1o. S. 2. f. de vaca. 8 excus, muna
1IBRo 1. TÍTULonx. 3,51
Perspectiva, y de otras partes de la Matemá
tica 5 y esto hace que se llamen Ingenieros
los profesores de algunas de ellas: Entre los
quales puede colocarse la Arquitectura, el ar
te de fortificacion, de dirigir los campamen
tos, las marchas de tropas, del orden de ba
talla, de formar las cartas geográficas y otros
planess y pueden tambien colocarse en esta
clase la Música , la Pintura y algunas otras
artes distinguidas por otras diferentes conside
raciones.
XXVII. ...”
XXVII,
Para distinguir estas tres diversas especies Diversos
de artes se les dan diferentes nombres. Por- nombres de
que ademas del de artes liberales que se da estas tres *
pecies de ar
á las- de la primera especie, se les da tam
bien el nombre de ciencias por razon de la
dignidad de los conocimientos que comprehen
den, y solo se da á las de la segunda el nom
bre de artes mecánicas ó de artes y oficios 5 y
por lo perteneciente á las de la tercera, mu
chos las colocan en el número de las artes
liberales, tanto por las consideraciones que se
han notado en el artículo precedente, como
por la calidad de los usos y de los principios
y reglas que hacen parte de estas ciencias.
A que puede añadirse que el mérito de los
que sobresalen en estas artes, coloca á los que
llegan á conseguir en ellas la mayor perfec
cion en la clase de las personas que hacen
honor á un Estado , y aun suele colocar al
gunos en la clase de los hombres ilustres(a).

(). Esto se sigue del artículo presalente


352 DERECHO público.

De los diversos usos de las condiciones

y profesiones que distinguen sus


diferentes especies.

Aunque hay exercicios ó condiciones


que parecen no tener uso alguno para con
el público, como son por exemplo las de to
dos los donésticos de uno y otro sexó que
se ocupan en el servicio de los particulares
ara diversos usos, no hay alguno de estos
que no deba considerarse como parte del
órden público, y que no tenga en él alguna
utilidad por medio del exercicio de algunas
funciones que tienen conexion con el bien
comun de la sociedad de los hombres 5 y
cuyo uso es importante al mismo público se
ponga en el debido órden. Pues por lo que
mira á los sirvientes y domésticos , ademas
de haber muchos, cuyos servicios petenecen
al público por la calidad de sus amos, tie
nen todos indistintamente sus funciones útiles
en el órden de la Sociedad, y que compo
nen parte del bien público. Porque es con
veniente á este órden que todos los domés
ticos obedezcan á sus amos en aquello que
es propio del servicio que les deben, que
cumplan con este exáctamente y sean fieles,
y que los que desprecian estas obligaciones
sean castigados segun la calidad de los he
chos y sus circunstancias.
Aun puede notarse otra especie de con
dicion que parece no tener conexion alguna
Con el uso del público que es la de aque
- Libro 1. TÍTULo mx. 353
llcs que comunmente se llaman burgeses, es
to es , que solo son vecinos de alguna ciu
dad ó lugar, sin otro empleo ó exercicio que
el cuidado de su familia 5 pero esta condi
cion no dexa de tener su uso en el ór
den de la Sociedad. Porque fuera de que las
familias de que son cabeza forman parte de
ella, y por esto el cuidado que de ellas de
ben tener, tiene conexion con el bien pú
blico, tienen en este ellos mismos algun uso
por la obligacion de servir aquellos empleos
para cuyas funciones tienen la correspondien
te aptitud como son de Regidores, Procu
radores del comun y otros, y pagan tambien
la parte que les corresponde de las contri
buciones á los caudales públicos. Por esto su
condicion es de alguna utilidad , pues gene
ralmente el órden público no comprehende
tan solamente el uso de las condiciones y
profesiones que tienen una absoluta conexion
con el bien comun de la Sociedad , como
son las de los Ministros de Justicia , de la
Real Hacienda, de los empleados en la car
rera militar y otros, sino que tambien com
prehende todo aquello que hay en las demas
condiciones que une los hombres entre sí,
que forma y mantiene su sociedad, y que
puede estar sujeto á las Leyes que arreglan
en ella el órden. Y así á la manera que no
hay miembro en el cuerpo que no tenga su
uso para con todo el cuerpo, no hay tam
-poco particular que no esté precisado á fun
ciones y obligaciones que tienen conexion
con la Sociedad por el efecto de la union
de todos en un cuerpo, cuyo órden deben
formar ó establecer las funciones de cada
uno, y aquellos que pudiendo trabajar vi
Yy 2
354, Derecho Público.
ven en la Sociedad sin oficio alguno, y que
no solamente no hacen cosa alguna que ten
ga conexion con el público, ó le sea útil,
sino que ni aun se ocupan en sus negocios
domésticos, ó en algun trabajo honesto y lí
cito, son por este estado de ociosidad que es el
orígen de todos los vicios como miembros
podridos, y merecen que la policía corrija
y castigue su desordenada vida. Sobre estos
principios estaban fundadas las Leyes de los
Romanos, que entre otras funciones de este
oficio que se llamaba Censor, le habian da
do la de la correccion de las costumbres, y
particularmente el castigo" de los ociosos, y
tambien de aquellos cuyas heredades no es
tuviesen bien cultivadas (a), y sobre estos mis
mos principios nuestras Leyes quieren que
se castigue la borrachera por razon de la
ociosidad, y los demas vicios que se le siguen,
y que se castiguen tambien los vagamundos
para precaver los delitos á que los precipita
la misma ociosidad (b). * Sobre lo qual pue
de hacerse aquí esta reflexion que debería
desearse que una buena policía providencia
se lo conveniente para evitar los desórdenes
tan freqüentes, y extraordinarias conseqüen
cias de la ociosidad.
* Siendo indispensable distinguir las diversas

(a) Si quis agrum suum passus fuerat sordescere,


eumque indiligentér curabat, ac neque araverat , ne
que purgaverat, sive quis arborem suam , vineamque
habuerat derelictui, non id sine poena fuit: sed erat,
opus censorium. Aulus Gellius lib. 4. c. 12.
(b) * Las saludables Leyes de nuestra patria sobre
los vagamundos pueden verse particularmente en to
do el título 11, lib. 8, de la nueva recopilacion.
LIBRO 1. TÍTULO IX. 35.5
condiciones y profesiones por los usos que
deben tener en la Sociedad , de esto se si
gue que cada uno debe tener su conexion
con alguna necesidad de la misma Sociedad,
y á proporcion de cada una de estas nece
sidades se distinguirán en esta Seccion los
usos de las condiciones y profesiones y sus
especies. Pero aunque las condiciones de los
sirvientes y domésticos tengan su uso para
diversas necesidades que pueden pertenecer
al público, no se pondrá esta condicion en
tre las que hacen la materia de esta Seccion,
y esto lo impiden dos “ consideraciones 5 la
una porque las condiciones y profesiones son
propiamente exercicios ó enmpleos que se
abrazan de ordinario para pasar en ellos to
da la vida 5 y los que se dedican al servicio
de otros solo se sujetan á, esto por algun
tiempo , y con cl designio de encontrar me
dios ó caminos para conseguir algun estable
cimiento que sea perpetuo, y la dtra porque
la calidad sola de sirviente ó doméstico no
señala ó denota algun oficio ú ocupacion,
respecto á que hay muchas especies de ser
vicios enteramente diferentes, mas ó ménos
penosos, mas ó ménos honestos, cada uno
de los quales se distingue por las funciones
que de su naturaleza forman condiciones y
profesiones totalmente diferentes. . .
Por esto un Caballerizo es un hombre
que ciñe espada, un maestro de algun caba
llerito es un Gramático ó un Filósofo, de
suerte que no puede formarse de la calidad
de doméstico una nueva especie de condicion
ó de profesion. - .
No debe colocarse tampoco en las cla
ses de las condiciones que deben explicarse
/

356 DEREcho Público.


en esta Seccion la de los burgeses, ó de aque
llos que son solamente vecinos de alguna
ciudad ó lugar. Porque ademas de que no
tiene por sí sola uso alguno que tenga cor
relacion precisa con alguna necesidad de la
Sociedad que exija esta especie de condicion,
hay tambien alguno de estos que siendo so
lo vecinos de alguna ciudad ó lugar. son de
condiciones enteramente diferentes, habiendo
sido algunos oficiales , otros mercaderes y
otros artesanos, ó de otro género de pro

I. Dos especies generales del uso de las profesiones


que son la Eclesiástica y la secular.
II. Las diferentes necesidades de la Sociedad forman
diversos usos de las profesiones.
III. Primera necesidad de un Estado la tranquilidad
pública.
IV. Segunda necesidad el buen órden de gobierno.
V.Tercera necesidad la administracion de la justicia.
VI. Otra necesidad la polícia para el reglamento de
las cosas que son del uso público.
VII. Necesidad de las Rentas Reales.
VIII. Necesidad del uso de las ciencias y de maestros
que las enseñen.
IX. Necesidad del comercio.
x. Necesidad de las diversas artes y oficios.
XI. Necesidad de la agricultura y el cuidado de los
ganados.

3, .%, bazo de la que acaban de expliares .


generales del L " " - "
uso de las pro- , ,, , , , , , , I.
fesiones que ..., '' .

##% "Todos los usos de todas las especies de


secular." condiciones y profesiones deben ser proporcio
nados á las necesidades de la Sociedad, cu
yo órden componen y constituyen. Y como
es preciso distinguir dos especies generales
que componen todas estas necesidades , la
una de aquellas que miran el bien espiritual
de la religion, y la otra de las que perte
necen al bien temporal de la policía de un
Estado. Pueden distinguirse dos primeras es-
pecies generales de condiciones y profesiones o
que las comprehenden todas; la una de aque- " -
llas, que son del ministerio espiritual de la Re
ligion, y la otra de aquellas que pertene
een al órden temporal de la Sociedad. La
primera de estas dos especies comprehende
las condiciones y profesiones de kas personas
que estan en el órden Eclesiástico que se lla
ma Clero, y que formarán la materia del Tí
tulo siguiente 5 y la segunda comprehende to
das las condiciones y profesiones seculares (a).

II.

" Los usos de las profesiones seculares son Las áreares


diferentes segun las diferencias de las necesis necesidades
dades de la Sociedad para lo temporal, y %
como estas necesidades pueden reducirse á al %".%".
gunas especies generales, pueden reducirse tam» las profesio

(a)Todo ministerio pertenece, ó á lo espiritual de


la Iglesia, ó á lo temporal de la Policía. Duo sunt ge
mera christianorum. Est autem unum genus quod man
cipatum divino officio , &z debitum contemplationi &
orationi ab omni strepitu temporalium cessare convenit,
utsunt Clerici. ..., Aliud veró genus est christiano
rum, ut sunt laici. Can. duo sunt. 12. q. 1.
Non erit autem eis haereditas, ego haereditas eo
rum: & possessionem non dabitis eis in Israel, ego, enim
possessio eorum. Ezech.44. 28.
—— —-mI.

58 DEREcho Público.
bien á las mismas especies las condiciones y
profesiones, como se explicará en los artí
culos que se siguen (a).

III.

5. La primera necesidad general de la


p,..., La primera necesidad general de la So
sidad de un ciedad de los que componen un Estado es
estado la tran la de mantenerle en paz y defenderle con
3%** tra los enemigos, ó contrá sus individuos ó
súbditos rebeldes que intenten turbar en él
la tranquilidad, ya sea por lo que mira lo
espiritual de la Religion ó lo temporal, y es
ta necesidad hace precisa la profesion de las
armas para rechazar, reprimir y vengar las
empresas ú otras injusticias que obliguen á
hacer la guerra , y para prevenir ó calmar
las borrascas de sediciones ó rebeliones de
los súbditos, y contenerlos en la debida obe
diencia, y esto exige el uso de una potes
tad soberana que tenga derecho de hacer la
guerra , y el de compeler á la obediencia y
castigar á los súbditos rebeldes, y que ba-
xo de esta potestad que hace la condicion
de Xefe ó cabeza infinitamente distinguido
de todos los otros por su elevacion, y por
la extension de su autoridad, haya personas
cuyas profesiones obliguen al servicio en la
carrera militar, como son los Príncipes de la
sangre, los Oficiales Generales , los Gober
nadores de las Provincias, los Duques, Con

(a) Como las condiciones y profesiones se han esta


blecido para componer el órden general, y cumplir
todas las funciones que necesita este órden , se distin
guen por sus usos para las necesidades que exigen e
".

Libro1. Título Ix. a 359.


des, Marqueses y otros vasallos, los nobles,
los oficiales de guerra, y todos los demas que
sirven y tienen el mando en la tropa (a).

La segunda necesidad general de un Es-:


tado es la del buen órden de gobierno para %%%
arreglar todo lo que pertenece al bien pú-bierno.
blico en la paz y en la guerra: que es lo
que hace necesario el uso de esta misma
potestad del Soberano á quien todos obede-
cen, que tiene los derechos que se han ex
explicado en su lugar (h), y que en la bas
ta extension de un ministerio tan dificil, y
cuyas diferentes funciones: no puede exercer,
solo, es necesario que sea ayudado por un

personas capaces de estas mismas funciones,


esto es hábiles, desinteresados, fieles al Prín
cipe, y zelosas del bien público, ya sirvan
cerca de su persona en su Cónsejo (), ólé
jos como los Gobernadores de las Provincias.

siguese de la necesidad del buen órden Tercera nece


de gobierno en un Estado, que todo, debesidad le a:
estar en él, baxo del reynado de la justicia,% *
para que los que la pidén encuentren en ella “"
su proteccion, y para que los que la des

(a) Ut quietam & tranquilam vitam agamus, 1 Thi


101, ; 2,2, . . .. . . . . . .
Vease el Título. 4º. . . . . .
‘ 360%: nnmzcno . PÚBLICO.’ .
r precian sean castigados , que es lo que hace.
necesario el uso de esta misma potestad del
“‘ Soberano para hacer justicia‘ en las ocasiones,
que sean dignas del conocimiento del mismo,
y que establezca el orden necesario para ha
¡’I hacerla administrar en los casos que no pue
"den— hacerlo por si, erigiendohpara estoïlas
' " profesiones de diversas clases ú órdenes de;
Q jueces , y otras en que lapadministracion de
la justicia necesita desugetos que sean ap
tos para exercer- sus funciones , y sobre todo‘
de Jueces que ademas delaicapacidad pro-f
porcionada á su ministerio deben rener reli
gion , constancia , valor- y una integridad que,
consiste enzel desíntcres juntamente’ con el:
amor á la-.- verdad. y. a la. misma iusticia-(¿Üetg
v Ji . .. )‘ o .-«, e, g 6.1.0.»,
\)

(a) Provide de omniv plebe-qviros potentes , 8,: timenp


tles Deum ,- in quibus sir Veritas , G: _qui oderint. avari-S
tiam : ¿z constitue- ex eis tribunos {de QenturiQñesAQ d:
quinquagenarïos ,' 8: décanosigui jüdicent populum ‘¿m3
ni tempote : quidquid ¿men? majus ' fuerrtïreferant se;
te , ¿z ¡psi minera rantummodo judicentïEatbdJu 214
v. Deuteron. r7.
Si estas calidades son necesarias para los Jueces in
feriores , los que ocupan los empleos mas importantes,
*‘ deben con mas ¡azon estar ardor-nados de ellas. V,
' ' i." ' ’ Non facieáquod‘ iniquúm’ estï, nec iiijtrsté- judicabig.
' "Non consideres personam pauperís , nechonoresïvúlá)
tum potentis': justé judica proximottuo... . .,Nolite fay
cere iniquum aliquid in judicío., in regula tin pondere!
in mensura , &c. Levit. r9. v.' 1;; G3 35-, ‘ , l,
Non suscipies vocem mendacï ,‘vnec' junges rnanúbi
tuam ut pro impio dicas falsum testimonium. Non se
quetis "turbarn" ‘ad facíendum malunrg-neeirrjudicioplu“
rimorum acquiesces senrentiaz, ut a vero" devies. Priu
peris quoque non misereberis in judicío. Exod. a 3. m n
2.633. m 2' F3». Ji
Véase elzTitulo'4‘?..del 29. Libro. . l‘: 23- x ' .
V- P:- 57. x. Deuteron.-'1...'r6.t.rl‘ '.. -23 -' ' l
ss ' XL .‘ tail:
~
¡.
nano urirum 1x. 361o
, iP-rtu -*' .1‘
- e . VI
i VI.
Síguese tambien .de‘.la necesidad del buen Om necesi
órden de gobierno, que todas las cosas des- ñïgaflíálfalïg;
tínadas para el uïordelipúblico, deberfestar ¿ong que son
en tal estado que cada uno tenga el uso de de} uso pú—
ellas con toda libertad y comodidad , y esto b“°°' M‘,
exige una policía general, para todas estas co- __t,,¿,},':á,",,’;
sas,r y ¡para establecer profesiones deïMinisq
tros encargados de estar-policía. Por esto (hay?
diversos Ministros á quienes está encargada
la direccion de todo lo que pertenece al
buen Estadogz- de los rios para las navega
cionesrde los puentes , puertos , caminos reaa.
les , aguas y bosques, de la caza ',' ¿de la
pesca y de otras cosas que pertenecen á es
te uso del público, y que componen la ma
teria del Titulo s. (a). - _ .2. ,¡,,., . o
.u\_ ¿(JÏJJA L 1.. c 91X; sb Líarzuh si .911:
‘L’ g¿<»*"-"':j-';-'* "' 4 IVILY - B???‘ i ‘I’: 3.:
'93 ‘- II.’ ras“ ‘ ' tam; ¡.¡""‘='>. Í 'Ï :1 VII.
Asimismo es una conseqüencia del orden fïeïsiiaíïdc
de gobierno, y una delas mayores necesi- a e“ “'
dades de un Estado que haya en él cauda— ciendaï
les púbiicosïque se llaman rentas reales para ¡»Megffg
todos los gastos que*el;bien ‘comun’ de-la.Es— ,:,.:J‘¡Sm0:2 122.
tado hace necesarios. Y resta: necesidad ¿pide
el uso de Oficiales , y otras «personas que»
exercen las funciones de ¿que depende, el:
Buen órden y direccion tdevestasïrentas’; «yí
que pertenecen á los —. modos- de imponer‘ q.)
cebra-r las Contribuciones. ,41; las Jcuentas‘ a de:
los que han tenido su manejo y generalmen
-~
u: t‘ T — .- 2'; :. ,. S;

(a)ve..¿,:'ei.'ruu1e al q, .1: oiuuï‘ I; 2:1.“ Í {M}


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362 DERECHO público,

te á todo lo que tiene correlacion co