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I.

PRIMERA SEMANA

Identificación de las ideas básicas de la oratoria: Cadencia, inflexión, ritmo, gesto y mensaje.

LA ORATORIA
DEFINICIÓN, FINES Y BENEFICIOS DE LA ORATORIA:

Es el arte de hablar con elocuencia, cuya finalidad principal es encontrar una acción en
el público. Es la ciencia del habla, por ser una alta manifestación del idioma. La palabra es la
manifestación más elevada de la naturaleza humana. Ella expresa una idea, que puede generar
otras ideas. En este sentido, la conversación, es un juego que consiste en lanzar ideas. .

El arte de hablar y escribir correctamente ha sido definido como Gramática. Sin embargo,
muchas personas que conocen sus reglas exactamente, no poseen facilidad de expresión. Por
eso, es que desde hace algunos años surgió la conciencia de un ORATORIA PRACTICA, que
conservando los elementos de la Retórica (arte del buen decir) se introdujo en las variables más
importantes de la conducta humana.

La Psicología, la Sociología, la Filosofía, las Ciencias de la Educación y otras disciplinas


humanísticas importantes, aportaron elementos que permitieron el avance. Hoy la Oratoria (ya
como disciplina independiente), se encuentra en condiciones de afirmar que la CAPACIDAD DE
EXPRESIÓN PUEDE MEJORARSE MEDIANTE PRINCIPIOS.

FINES DE LA ORATORIA

La oratoria tiene como fines los siguientes:


Según Cicerón: Instruir, deleitar, conmover.
Según Aristóteles: alabar , vituperar y disuadir, acusar y defender.
Pero en términos generales son:
a. Enseñar y Aprender.- Trasmitir conocimientos a otros y adquirirlo en las deliberaciones.
b. Persuadir.- Convencer a otros de que nuestras opiniones son las verdadera y moverlas de
acuerdo a la acción.
c. Conmover.- Provocar en el espíritu ajeno, determinados sentimientos, pasiones o
emociones.
d. Agradar.- Producir por medio de las palabras, en el alma ajena, un sentimiento de placer,
con fines determinados. Lo real en ellos es combinar todas estas acciones, porque existe
variedad de formas, temas, lugares, sujetos y fines que se pone en manifiesto con el uso de
la práctica. Ejm.: Si se trata de una Oratoria Sagrada; su fin será asegurar la fe de los
creyentes.

Si es política el orador influirá en la formación de la conciencia democrática revolucionaria de los


afiliados a un partido, como miras a la toma del poder para gobernar.
Si la oratoria es Sindicalista, entonces tratará de robustecer la conciencia clasista de los trabajadores, la
lucha por una emancipación económica, etc.

BENEFICIOS DE LA ORATORIA

Saber hablar con elocuencia, es el factor más importante de la personalidad del orador, crea prestigio y
respeto ante los demás. Es el estudiante de oratoria quien obtendrá:
1. Confianza y seguridad en sí mismo.
2. Presencia de ánimo para poder pensar cuando estamos delante de un auditorio.
3. Dominio de sus pensamientos, desarrollarlos, según ilación lógica y expresarlos con claridad y vigor
delante del público.
4. Pensará mejor con confianza y facilidad delante de un público.

Cuidados de la voz
Es importante utilizar la voz adecuadamente ya que es una de las principales
herramientas que tenemos para comunicarnos. Algunas sugerencias para su cuidado
son:
a. Utilizar un volumen moderado de la voz en todas las situaciones del día.
b. No hablar en sitios excesivamente ruidosos como en fábricas o edificios en
construcción.
c. No competir con la conversación en voz alta en fiestas, reuniones o
conferencias.
d. No hablar en presencia de música elevada.
e. No gritar en situaciones como partidos de fútbol, en la escuela, con los
miembros de la familia y durante actividades de entrenamiento.
f. Tratar de reducir al mínimo la tos y carraspera, sustituir estos malos hábitos por
un sorbo de agua ante la molestia.
g. Restringir al máximo el hábito de fumar y tomar alcohol, ya que irritan la mucosa
de la laringe.
h. Usar la voz en períodos cortos durante el transcurso del día.
i. No usar ropa que presione el abdomen o el cuello, ya que deberemos forzar la
respiración y fonación.
j. Comer poco y lentamente para realizar una buena digestión y evitar el
endurecimiento del abdomen impidiendo realizar correctamente la respiración costo-
diafragmática-abdominal.
k. Dormir ocho horas por día.
l. Calefaccionar con agua humeante para humedecer el ambiente.
m. Evitar someterse a cambios bruscos de temperatura.
n. Evitar ingerir bebidas muy frías o muy calientes para no irritar la mucosa
laríngea.
Volumen
Las personas tienen un determinado volumen de acuerdo a características físicas;
también de acuerdo a la situación, según sea intimidante o no. Por ejemplo, algunas
personas en sus casas o con sus amigos hablan mucho, de un modo muy desinhibido
y en un volumen altísimo y ante situaciones que son incómodas bajan notablemente el
volumen de la voz, aspecto fundamental para ser escuchado y entendidos por el
auditorio.
Muletillas
Las muletillas son los sonidos o palabras que surgen, en una presentación oral,
cuando estamos pensando; expresan duda. Entre las más frecuentes encontramos:
eh, este, digamos, o sea, así que, y, nada, no, no sé, bueno, entre otras. Estas
palabras son muletillas cuando se utilizan a repetición y su uso no tiene que ver con el
sentido de la oración; se utilizan sin ningún significado.
Estas reiteraciones provocan en el receptor una interferencia no deseada y el uso
excesivo de las mismas un rechazo al discurso, es por ello que deben ser eliminadas
del vocabulario del orador.
Además existe otra forma de vocalización incorrecta que es estirar la última letra de
una palabra, por ejemplo: queeeeeee; esto también causa una interferencia y expresa
duda.

II. SEGUNDA SEMANA

Presentación correcta frente al público. La Motivación y los Autoimpulsores.

PRESENTACIÓN CORRECTA FRENTE AL PUBLICO


(LOS 7 PASOS)
1. Tránsito No. 1.- Desde su aparición frente al público mantener siempre el cuerpo erguido
seguro de si mismo.
2. Ubicación en el escenario.- No balancearse ni agarrarse ninguna parte de la cara o del
cuerpo, o haga muecas. ¡Plántate sobre la planta de tus pies!
3. Psicología del silencia. Consiste en la mirada giratoria de izquierda a derecha. No empezar
mientras el público esta hablando. La sonrisa sirve para ganarse la simpatía del público.
4. Saludo.- Buenos días … es para mí … un gran honor, orgullo, pena, dolor, etc. Empieza
hablando pausadamente; puede utilizar muchas formas. Ejm.: Señoras y Señores, Damas y
Caballeros, respetable concurrencia, etc.
5. Tema, desarrollo y mensaje.
6. Despedida: Fórmula F.A.I. (Finalmente, agradecemos e invitamos).
7. Tránsito No. 2.- Cuando se retira del escenario.

LOS 20 CONSEJOS PARA HABLAR EN PUBLICO

1. Haberse ganado el derecho de hablar.


2. Saludo, (Buenos días, … es para mí… un gran honor, orgullo, pena, dolor, etc.)
3. Demostrar convicción y entusiasmo por lo que se esta diciendo.
4. Detrás del orador que no haya nada, que pueda distraer al público.
5. No tener nada en las manos cuando se habla en público: las manos se colocan a la altura
de la cintura se accionan hacia arriba y regresan a su posición.
6. Nunca hablar con los brazos cruzados, ni con las manos en los bolsillos y nunca atrás.
7. Debes tener una profunda preparación sobre el tema. Jamás nos lamentemos por haber
dado un discurso pobre, más bien, busquemos la causa.
8. Usemos ayudas audiovisuales (slides, papelógrafo, fotografías, videos, etc.)
9. El orador tiene confianza en sí mismo, ama a su público y le mira a los ojos..
10. Hay que sonreír al público.
11. No hará balanceos, ni poses como si estuviera enjaulado.
12. No mascar chiclets.
13. No hacer movimientos rítmicos con la cabeza.
14. Plántate sobre la planta de los pies, planifica tu arranque y planifica tu cierre:
El arranque es el saludo: (Buenos días, es para mi… El cierre es la despedida).
15. Constantemente toma aire después de hablar. Vocaliza bien, utiliza catorce palabras cada
15 segundos, usa un tono de voz agradable.
16. Utiliza los ademanes que producen tus emociones (amor, odio, etc.) los enfáticos y
descriptivos (sensación de frío, calor, etc.).
17. Vístete para la ocasión.
18. Utiliza adecuadamente los ejercicios autoimpulsores o motivadores, no presentarse con
anteojos oscuros.
19. Bájate del burro No aburras!, cuenta historias, anécdotas o chistes relacionados con el tema.
20. Práctica, práctica y práctica.

EJERCICIOS AUTOIMPULSORES O MOTIVADORES


Son estrategias metodológicas de autoimpulso para ayudarnos a aumentar nuestra
autoestima y quitar el miedo hablar en público y la timidez. La imaginación creadora,
es la capacidad de innovar mediante el sometimiento de la inteligencia al servicio del
talento creador, para descubrir formas nuevas, bellas, útiles. Vivimos en un mundo
que cambia, que evoluciona muy rápidamente. Nosotros no podemos vivir
estancados, estáticos... No podemos resignarnos a morir sin haber hecho algo útil.
No nos podemos resignar a morir sin pena ni gloria. Tenemos que hacer más
interesante, más atractiva nuestra vida, nuestro trabajo, nuestra comunidad. Una
persona sin imaginación creadora no puede ser persona de influencia, no puede ser
persona de influencia, no puede ser líder. Para desarrollar este talento, hemos de
empezar por sentir el deseo de crear, de cambiar verdaderamente el estado de
nuestras cosas, de innovar, de descubrir de inventar.

Esto quiere decir: TENEMOS QUE VIVIR EN UNA ACTITUD MENTAL POSITIVA
(AMP), Es decir: vivir recordando que nuestros pensamientos forjan nuestro destino.
Ver las cosas del lado bueno. Ver lo bueno de las personas y los acontecimientos.

Esto quiere decir también que hemos de liberar nuestra mente de la ACTITUD
MENTAL NEGATIVA (AMN): liberarnos de prejuicios, de preocupaciones, de
pesimismos, de estrechez de criterios. De todo lo que nos empequeñece.

Casi todo el mundo es capaz de manifestar talento creador, y podemos hablar de


muchas ideas y proyectos; pero no todos hemos aprendido a aprovechar esas ideas
y realizar esos proyectos. El pensamiento creador que no se pone por ideas y realizar
esos proyectos. El pensamiento creador que no se pone por obra es un talento
sepultado. Es un bien que dejó de existir.

Debemos exigirnos ideas concretas, trazarnos planos definidos. Si pasa mucho


tiempo y no se os ocurre nada.. es porque nos estamos apolillando. Y esto nos debe
preocupar. Es necesario leer, investigar, consultar.

Si solos nos podemos encontrar nuevos caminos para nuestro progreso y el de los
demás, nos queda la investigación en grupo y el trabajo en equipo, formando por
personas que se interesen en el mismo asunto o tienen los mismos ideales, o metas
parecidas.
No nos asustamos de nuestras mejores ideas. No rechacemos las inspiraciones que
nos parecen de primer momento como poco realizables. Esas son las ideas que han
dado progreso al mundo. Son las que han llevado adelante a los hombres y mujeres
que han triunfado en la vida.

Entusiasmo e ideal son la alegría de vivir. Pero sólo se puede gozar de la


auténtica alegría cuando la vida es sana y limpia, ordenada y útil. Con una ACTITUD
MENTAL POSITIVA, con entusiasmo (DIOS DENTRO), y con un ideal y una meta en la
vida, llegamos a vivir con optimismo y camino al éxito.

Si somos constantes en cultivar pensamiento que nos elevan, actitudes de


optimismo, si vamos hacia una meta que nos eleva, veremos en nuestra vida
adelantos que nos van a sorprender. El entusiasmo no puede crecer y establecerse
en mentes que están ocupadas por ideas malsanas, destructoras, negativas..

Que nuestra mente pase con frecuencia a pensar en beneficio de otras personas,
en lugar de encerrarnos dentro de nosotros mismos. Así descubriremos una ley
espiritual muy sutil, que la podemos enunciar así: “AL MISMO TIEMPO QUE
NOSOTROS NOS DAMOS A LOS DEMÁS, NOS ENCONTRAMOS A
NOSOTROS MISMOS”
Preguntémonos sinceramente: ¿Hemos hecho algo en favor de alguien
últimamente? ¿Cuándo? ¿Qué?.

EJEMPLOS DE EJERCICIOS AUTOIMPULSORES


Los Ejercicios Autoimpulsores son estrategias de autoimpulso que nos da una ayuda
para obtener mayor confianza, seguridad y aplomo en sí mismo.

Ejemplos:

1. Saben Ustedes ¿Cómo debemos hablar en público? … Yo se los voy a decir …!


1º Plántate sobre la planta de tus pies.
2º Las manos se colocan a la altura de la cintura, se accionan hacia arriba,
regresan a su posición.
3º Las manos, no cruzadas, ni en los bolsillos, nunca atrás.

2. Saben Ustedes ¿Cómo venzo un obstáculo? … Yo se los voy a decir …!


1º Trato de rodearlo… si no puedo trato de pasar por abajo… si no lo consigo …
trato de saltar por arriba, si no puedo, voy por la derecha, si no puedo voy por
la izquierda… Y si esto no es posible entonces ataco como Dios a fondo
porque Yo soy una persona perseverante, triunfadora y venceré todos los
obstáculos, porque yo decidí, ¡que si puedo!

III. TERCERA SEMANA

Aceptar el cambio. Aprendizaje del líder. Modo de actuar. Trabajo en equipo.

ACEPTAR EL CAMBIO

El cambio forma parte de la vida y constantemente tenemos que adaptarnos a las


diferentes circunstancias que van apareciendo. Cambios en el puesto de trabajo,
cambio de jefe, cambio de residencia, ruptura de pareja o inicio de nuevas
relaciones, cambios en el grupo de amigos, casarse, convertirse en padres,
mudarse de ciudad o país… todos estos son ejemplos de situaciones que forman
parte de la vida de todos nosotros y que nos ponen en el brete de tener que hacer
modificaciones en nuestras rutinas y costumbres y nos obligan muchas veces a
tomar decisiones.

Cuando el viento y las olas cambian de dirección o se agitan hay que ajustar las
velas y dar un golpe de timón. Intentar que el barco permanezca igual o no hacer
nada para adaptarse a la nueva situación, sólo aumenta la zozobra y el riesgo de
naufragar.

Algo similar ocurre en la vida de las personas, cuando se avecinan o producen


cambios importantes, según Miriam Rocha Díaz, psicóloga clínica y docente del
Instituto Terapéutico de Madrid, ITEMA.

Los cambios, sobre todo cuando son bruscos o imprevistos, o cuando están
relacionados con aspectos importantes de la vida, generan cierto miedo, pues nos
obligan a romper con el modo de vida al que estábamos habituados y en el que
nos encontrábamos relativamente cómodos. El cambio implica incertidumbre y lo
desconocido, aquello que escapa a nuestro control y que nos resulta impredecible,
genera temor e inseguridad.

Según esa psicóloga especializada en modificación de la conducta, “lo que


conocemos nos tranquiliza (al saber cómo debemos actuar), pero lo que se
desconoce, inicialmente, resulta amenazante porque puede ser potencialmente
negativo, al menos hasta que se demuestre lo contrario”.

“Todo cambio nos genera cierto miedo o activación porque nos obliga a
adaptarnos a las nuevas condiciones del entorno. Ese temor puede aumentar si,
además, el cambio se vislumbra negativo, pues habrá que prepararse para seguir
adelante en circunstancias peores a las precedentes, lo cual supone un coste
adicional para la persona: emocional, físico, en calidad de vida, bienestar y
seguridad…”, asegura Miriam Rocha.

“Pero incluso aquellos cambios que consideramos que serán algo beneficioso y
deseamos emprender suelen generar ese desasosiego o activación interna pues,
aunque sospechamos que el desenlace será positivo, siempre existe ese factor de
“riesgo” ante la decisión de dejar algo conocido por algo nuevo, e incertidumbre
ante el resultado”, añade la psicóloga de ITEMA.

Además –según Rocha- adaptarse a un cambio buscado o sobrevenido siempre


cuesta un esfuerzo, que será mayor o menor, dependiendo de diversos factores,
como las circunstancias externas a la persona, los recursos de afrontamiento que
haya desarrollado y si dispone de apoyos que le ayuden en el proceso de
adaptación.

AFRONTAR EN VEZ DE EVITAR

“La mejor actitud ante un cambio es enfrentarse a él de forma activa, en lugar de


evitarlo”, explica la psicóloga.
“Evitar es dar la espalda a los problemas, en mirar hacia otro lado como si así
fueran a desaparecer, pero en la mayoría de las ocasiones, los problemas no se
resuelven solos y no siempre hay otros que puedan solucionarlos, por lo que es
mejor esforzarse por abordarlos uno mismo”, aconseja.

En cambio, “afrontar de forma activa consiste en mirar al problema de frente y


buscar soluciones. Esto se puede hacer de forma más o menos racional y
planificada y con más o menos garantías de éxito, según cada persona y en
función de si se utiliza métodos de toma de decisiones estructurados”, añade.

Aceptar y enfrentarse a los cambios, circunstancias y decisiones como una parte


de la vida “nos ayuda a disfrutar de los logros y consecuencias positivas que se
deriven de ellos, mientras que evitarlos nos convertirá en objetos a expensas de
los factores externos”, según Miriam Rocha.

“A medida que nos exponemos a situaciones que requieren estrategias de


afrontamiento para salir hacia adelante vamos aprendiendo, pero si eludimos esas
circunstancias, nunca aprenderemos nada y siempre nos veremos abrumados por
los problemas, las decisiones a tomar y las responsabilidades a asumir”, señala.

Esta psicóloga ha comprobado que “ante la incertidumbre que genera el cambio,


solemos anticipar sus resultados, pero muchas de esas anticipaciones son
erróneas y, cuando se fundamentan en nuestros miedos, nos pueden bloquear,
dejándonos anclados en lo que ya conocemos o a expensas del vaivén de las
circunstancias”.

“Hay que perder nuestros miedos, descubriendo nuestras capacidades y


aprendiendo que en la mayoría de ocasiones aquello que temíamos no se cumple”,
señala.

VISIÓN REALISTA Y POSITIVA

Según la psicóloga, “también será de gran ayuda adoptar una actitud realista y
positiva, entendiendo el cambio como parte de la vida y no como un obstáculo
insalvable, en lugar de repetirnos a nosotros mismos ideas negativas y
anticipaciones catastrofistas que nos impedirán analizar adecuadamente la
situación y reaccionar ante ella del modo más beneficioso”.

“Lo que está claro es dejar que nuestros miedos nos paralicen, puede cortarnos
mucho las alas e impedirnos descubrir lo que otros modos de vida nos deparan”,
remata Rocha.

Para el psicólogo Guillermo Leone, docente del Centro Gestáltico San Isidro,
CGSI, en Buenos Aires, Argentina, perder el miedo al cambio es un modo de
apostar en pro de la felicidad, algo que no es fácil, pero sí es posible.

Según Leone, el ser humano trata de vivir según la ley del menor esfuerzo y un
cambio le obliga a reconfigurar el mundo conocido; cada persona “tiene mapas o
interpretaciones del mundo que conoce y cambiar le obliga a hacer una nueva
cartografía, lo cual requiere un gran gasto de energía”.

“Todo corte o cambio en la vida, como dejar un trabajo, un vínculo o cualquier


actividad que nos saque de nuestro día cotidiano, representa un triple duelo: “por
lo que tuve y ya no tengo, por mi cotidianeidad presente y por lo que soñé y ya no
será”, explica.

Según Leone, el miedo al cambio tiene una raíz fisiológica que se implanta al
nacer, ya que “en el vientre materno nuestras necesidades están satisfechas, no
sentimos hambre ni presiones y todo es armonía y, de golpe, nos sentimos
oprimidos y atravesamos una experiencia extrema: el parto”.

El profesor del CGSI señala que “el bebé sufre la compresión del nacimiento, que
queda grabado en su memoria como un prototipo fisiológico del cambio”.

Más adelante, cuando ya somos jóvenes o adultos, sentimos angustia ante los
cambios porque nuestro cuerpo recuerda aquella primera experiencia angustiante
de la angostura del canal del parto, y experimentamos “otros concomitantes
fisiológicos como la falta de aire, el nudo en la garganta, la opresión en el pecho y
la aceleración del ritmo cardíaco”, según Leone.

TOMA DE DECISIONES

Los cambios en nuestra vida nos obligan la mayoría de las veces a tomar
decisiones más o menos relevantes. A veces vamos aplazando estas decisiones
por miedo a lo que nos deparen. Este miedo está bien reflejado en el dicho popular
“mejor lo malo conocido, que lo bueno por conocer”. La comodidad de lo que ya
conocemos nos lleva muchas veces a no dar pasos hacia adelante, incluso aunque
lo que tengamos no termine de convencernos o satisfacemos, porque ¿y si lo que
viene después es peor?

Estos miedos y anticipaciones son frecuentes cuando nos enfrentamos a una toma
de decisiones, pero el hecho es el siguiente: si nunca damos el paso y nos
exponemos a lo nuevo, nunca podremos mejorar el momento presente, y no
podremos comprobar si realmente nuestros temores eran ciertos.

Toda toma de decisiones supone asumir un riesgo: porque nadie garantiza que la
opción tomada sea la mejor a la hora de la práctica y porque siempre puede haber
factores externos con los que no contábamos y que pueden escapar a nuestro
control. Pero, en nuestras manos también está aprender a gestionarlos y poner en
marcha estrategias para darles solución.

Realizar una renuncia: porque nos veremos privados de los aspectos positivos de
otras opciones, pero también de las consecuencias negativas de esas mismas
opciones.
Cómo tomar decisiones racionales

Existen procedimientos para ayudarnos a tomar decisiones de la manera más


racional y acertada posible, con el fin de elegir aquella alternativa que maximice las
ganancias y minimice las consecuencias negativas, pero nadie nos librará del factor
riesgo y de la renuncia. En la toma de decisiones nos ayudará realizar los siguientes
pasos:

1. Definir la situación o problema sobre la que hay que decidir.

2. Exponer todas las alternativas posibles (incluso las más sorprendentes) a modo
de “lluvia de ideas”. Las claves son la cantidad y la variedad.

3. Posponer inicialmente la valoración y el juicio sobre cada alternativa. Desechar


los miedos y prejuicios sobre cada una de ellas con el objetivo de que no sesguen
la decisión ni nos disuadan de tomarla.

4. Descartar aquellas opciones inviables.

5. Analizar pormenorizadamente los pros y los contras de cada una de las


alternativas viables, teniendo en cuenta varios aspectos fundamentales: a) En qué
medida resuelve la situación, b) En qué medida me siento bien con esta solución, c)
Cuál es el balance de coste/tiempo, d) Cuál es el balance de coste/beneficio.

6. Optar por la decisión que maximice lo positivo y minimice lo negativo y empezar


a llevarla a la práctica, anticipando previamente los obstáculos que nos podemos
encontrar.

Aprendizaje del líder. Modo de actuar.

En el camino para alcanzar tus propias metas, tanto profesionales como


personales, es fácil centrarse sólo en los aspectos de producción y
organización del trabajo pero toda persona de éxito sabe que un factor
fundamental para llegar a un gran puesto de liderazgo es la renovación
personal constante. Como guía de un proyecto o compañía debes ser
consciente que tu mente debe estar abierta a continuar aprendiendo y
creciendo constantemente para poder estudiar nuevas perspectivas e
ideas que puedan dar el giro necesario para lanzar definitivamente tu
negocio. No es difícil, sólo debes plantearte algunas cuestiones que te
ayudarán a conseguirlo.
POR

NAZARETH MEIJIDE-12 ENERO 2015 revista Forbes


1. Entusiásmate con tu trabajo. Al igual que los niños que disfrutan con todo lo
que hacen aplicando su creatividad y su imaginación debes superar tu propio
desánimo y aburrimiento. Intenta cambiar alguna actitud o rutina fija que hagas a
diario para que seas consciente de que, al final, tú tienes el control de tu vida y de
tus actos.

2. Interésate por lo que te rodea. Aprende a ver las cosas desde una perspectiva
más amplia y olvídate de preocuparte por ser una persona interesante, es mucho
más importante interesarte tú por todo lo demás.

3. Crea cada día. Las largas listas de tareas por cumplir y toda la organización
que puede conllevar tu negocio puede hacerte caer en la rutina y el bloqueo pero
no lo permitas, déjate llevar a veces y trata de crear nuevas ideas o nuevos
sistemas que puedan mejorar tu situación actual. Tu imaginación es tu motor de
cambio.

4. Descubre nuevas experiencias. Investiga y tómate el reto diario de hacer algo


que nunca hubieras hecho. Cosas simples y sencillas que mejoren tu estado de
ánimo y te hagan sentir optimista. Cada día es una nueva oportunidad.

5. Amplía tu círculo de amistades. Si te mueves constantemente con personas


que de tu círculo que comparte muchas afinidades contigo no podrás sopesar
nuevas perspectivas y diferentes puntos de vista.

EL PODER DE LA PALABRA
El hábito de hablar a espaldas de las personas crea en la organización bandos “buenos” y
“malos”. Se entorpece la comunicación, se crea un clima de desconfianza, miedo y competencia
desleal.
Recuerde que el ego es el motor del “raje”. Si usted le muestra su error, es posible que lo
niegue y el ego explote en ira. Bueno: su boca también puede ser una arma peligrosa. Póngase seguro
y piense antes de hablar.
Usemos en la empresa el poder de nuestras palabras para construir y no para destruir. Esta
actitud no solo beneficiará el clima organizacional, sino que también incrementará nuestra propia paz
y tranquilidad.

HABLANDO DEL MIEDO DE HABLAR


La respuesta de “pelea / fuga” es una conducta que se remonta a el época de las cavernas,
cuando el hombre era acechado por bestias salvajes. Hoy, cuando nos paramos el frente de un
auditorio, nos ocurre exactamente lo mismo. Vemos a las personas como si fueran unos tigres salvajes
que nos quieren comer, y la respuesta “pelea / fuga” se activa. A continuación se describen los
antídotos para este problema.

Cuando nos paramos frente a un público para pedir aprobación, admiración y aceptación,
nuestro ego tiene mucho que perder, en cambio, cuando nos paramos frente al público con un actitud
de servicio de entregarse lo mejor que podemos ofrecer, de enriquecimiento y ayudarlo, el miedo no
tiene cabida

Otro antídoto contra el miedo es prepararse.

El trabajo en equipo, la unión conlleva al éxito


Cuando se trabaja en equipo, se aúnan las aptitudes de los miembros y se potencian sus esfuerzos,
disminuye el tiempo invertido en las labores y aumenta la eficacia de los resultados.

El trabajo en equipo se define como la unión de dos o más personas


organizadas de una forma determinada, las cuales cooperan para lograr un fin
común que es la ejecución de un proyecto.
Nace como una necesidad de tener relaciones con otras personas y de
complementariedad para lograr retos que no se alcanzarían individualmente.
Se origina también de la idea de agilizar y mejorar algunas condiciones que
obstaculizan el desarrollo de tareas diarias y la consecución de objetivos en las
organizaciones.
Cuando se trabaja en equipo, se aúnan las aptitudes de los miembros y se
potencian sus esfuerzos, disminuye el tiempo invertido en las labores y
aumenta la eficacia de los resultados.
Un grupo de personas se transforma en equipo en la medida en que alcanza
cohesión. Para ello se han de crear lazos de atracción interpersonal, fijar una
serie de normas que dirijan el comportamiento de todos miembros, donde la
figura de un líder es fundamental, promover una buena comunicación entre el
conjunto de integrantes, trabajar por el logro de los objetivos comunes y
establecer relaciones positivas.
La cohesión de un equipo de trabajo se expresa a través del compañerismo y
el sentido de pertenencia al grupo que manifiestan sus componentes. Cuanta
más cohesión exista, mejor trabajarán sus miembros y más productivos serán
los resultados de sus acciones.
Los roles del trabajo en equipo se pueden definir por tanto siguiendo el
esquema de las ‘5c’:
Complementariedad
Comunicación
Coordinación
Confianza
Compromiso
Las empresas se replantean su forma de trabajar…
Hoy en día, lograr y mantener el éxito en las organizaciones requiere
capacidades o talentos de muchos profesionales, no sólo de un empleado en
particular, por ello, esta forma de trabajar basada en la cooperación de un
conjunto de personas, en la que todos los participantes aportan conocimientos,
forman un todo y son responsables de las metas comunes, es la más recurrida
en cualquier tipo de empresa.
Se puede afirmar que es la mejor manera de fomentar un buen clima laboral ya
que potencia la motivación de los empleados y, por ende, la retención del
talento, uno de los mayores retos hoy en día en las organizaciones.
Por otra parte, la competitividad del panorama laboral actual, así como su
dinamismo y flexibilidad, ha provocado que muchas empresas exitosas de todo
el mundo hayan tenido que replantearse sus estrategias internas y formas de
trabajo para permanecer en el mercado.
Las empresas han descubierto que a través del trabajo grupal se consiguen
mejores resultados, más rápida y eficazmente, por tanto, la implantación de
equipos de trabajo es un hecho.
Saber trabajar en equipo está muy solicitado
Las empresas, valoran cada vez más, además de la formación de los
candidatos o que sean expertos en un determinado campo, otros aspectos
imprescindibles para ser competitivos y ofrecer un servicio que tenga un valor
añadido. A nivel de un auxiliar o a nivel de un responsable buscan implicación,
proactividad, liderazgo y buena gestión de equipos.
Frases como “se valorarán competencias de buen trabajo en equipo” se
incluyen dentro de los conocimientos exigidos, se habla de “incorporación al
equipo” en la mayoría de puestos ofertados, es decir, es un requisito requerido
para la incorporación al mundo laboral.
Según los datos recogidos en el estudio Randstad Workmonitor, somos
conscientes de la importancia del trabajo en equipo y del aumento de
rendimiento que éste produce, pero también, detectamos la necesidad de que
se fomente dentro de las organizaciones.
“El espíritu de equipo es lo que da a muchas empresas una ventaja sobre sus
competidores”, manifestaba George Clements.
Y tú, ¿consideras esta modalidad de trabajo productiva?

IV. CUARTA SEMANA


Cualidades de la dicción del orador, Actitud del Orador. El nerviosismo
del Orador.
EL ORADOR
CLASES DE ORADORES

Cicerón dividió a los oradores en tres grupos:


1. Oradores de Lógica Fuerte.- No logran efectos inmediatamente, pero es más durable la
emoción y tiene más influencia sobre la razón de las masas.
2. Oradores Emotivos.- Si logran efectos en las masas inmediatamente, pero son poco
durables.
3. Oradores fuertes en Lógica y hábiles en emoción.- Tipo ideal de orador. Un buen discurso
debe contener ambos aspectos (Lógica y emoción), el orador debe conocer a su público
(composición social, edad, sexo, etc.) de allí recurrir a los sentimientos, a los hechos de valor,
etc. La proporción a utilizarse depende del público donde se intervenga.

NOTA.- Según investigaciones, hasta la edad de 25 años, impresionan las emociones; hasta los
40 años reinan la razón y después de los 40 años, gustan los discursos emotivos y lógicos.

“No es lo que el orador dice, sino quien es lo que le da peso a la elocuencia”

Eurípides.

El orador reúne una serie de aspectos mediante el desarrollo personal y profesional; es decir
que más allá del discurso, está un ser humano que hace de hablar un arte consonó en el
cultivo de los conocimientos y de las palabras que permiten expresar los pensamientos de
una forma persuasiva y elocuente.

Ahora bien en es actuar de una persona (orador), en ese comportamiento que emplea un
individuo para hacer las cosas se consideran relevantes los siguientes aspectos:

1. Asertividad: Para alcanzar una comunicación adecuada que nos permita establecer
vínculos satisfactorios y efectivos, el camino más adecuado es aprender a expresar nuestras
ideas con asertividad. La asertividad es una forma de comunicación basada en el respeto por
uno mismo y por los demás. Implica poder expresar de manera clara, directa y honesta
aquello que consideramos justo para nosotros y que obedece a los que sentimos y deseamos
realmente.

2. Congruencia: es esa sensación de coherencia, de veracidad, de certidumbre, de sinceridad,


que nos proporciona nuestra fuerza interior, cuando todas nuestras partes internas están
alineadas hacia un mismo objetivo, hacia un mismo fin. Comunicar el mismo mensaje en el
nivel gestual y verbal.

3. Escucha Activa: supone escuchar y entender la comunicación desde el punto de vista del
que habla. La escucha activa alude no sólo a la habilidad de escuchar lo que la persona está
expresando directamente. También engloba la capacidad de saber leer los sentimientos o
pensamientos que subyacen a lo que está diciendo.

De igual forma:

Aquel que conoce el poder de la palabra presta mucha atención a su conversación. Vigila las
reacciones causadas por sus palabras, pues sabe que ellas "no retornarán al mismo punto sin
haber causado su efecto" Florence Scovel Shinn
UNIDAD II

Los Ademanes- Gestos


Son los movimientos del cuerpo con los que se manifiesta un sentimiento, y se utiliza con la
finalidad de subrayar la expresión del orador.
Dentro de los ademanes bastante generalizados tenemos:
1. INTERROGACION:
2. NEGACION:
3. INDIGNACION:
4. PARTICION, DIVISION:
5. AUMENTAR, INCREMENTAR:
6. POCO, PEQUEÑO:
7. LUCHA, COMBATE:
8. TRIUNFO, VICTORIA:
9. UNIDAD, UNION:
10. PROMESA, JURAMENTO:
12 ENUMERAR.

El objetivo de la descripción de estos ademanes no es circunscribir al expositor, asumir


gestos determinados o "encasillarlos", sino darle cierta destreza y habilidades
para el reencuentro de un estilo propio. Ningún ademán debe atentar contra la
naturalidad y espontaneidad.

Comunicación no verbal

Nuestros gestos y movimientos, así como nuestra forma de ser, pueden decir más
que mil palabras. Se dice acertadamente, por ejemplo, que una sonrisa es el
camino más corto entre dos personas. Y es que, de hecho, tal y como afirma
Mehrabian, nuestra comunicación se apoya principalmente – más del 90% - en
elementos no verbales (citado en Investigación y Educación, 2004, p. 2).

La comunicación no verbal se refiere a la eficacia en la transmisión de ideas,


conocimientos y sentimientos por medio de los signos no verbales que
complementan, modifican y a veces sustituyen el lenguaje verbal (Villa, 2007, p.
183).

Esta competencia incluye la comunicación kinésica o cinética – que se refiere a los


movimientos que hacemos con el cuerpo, los gestos y el dominio del espacio – y la
comunicación paralingüística – que comprende la modificación de la voz, sonidos y
silencios.

Cada uno de estos elementos tiene un significado especial y como profesores,


tenemos que cuidar la manera en que los utilizamos puesto que pueden constituir
un obstáculo en la consecución de nuestros objetivos o una gran herramienta para
potenciar el aprendizaje. A continuación se describe cada uno de ellos, de manera
que la balanza se pueda inclinar del segundo lado (Palau, 2000, p. 29):

 Expresiones faciales: Los movimientos y gestos que hacemos con nuestra cara
pueden mostrar afectividad, rechazo, sorpresa o interrogación.

 Labios: Una sonrisa transmite satisfacción; mordernos los labios denota


inseguridad; y la boca caída demuestra decepción.

 Movimientos corporales: Las manos, brazos y, en general, todo el cuerpo


pueden transmitir distintos mensajes. Una reverencia muestra afectividad; los
brazos abiertos transmiten incomprensión; mover mucho las manos o los pies
puede demostrar nerviosismo.

 Apariencia física: Este elemento es uno de los más importantes en las primeras
impresiones que damos. La higiene, el cuidado personal y la forma de vestir
pueden facilitar o dificultar la comunicación.

 Mirada: Los ojos y la mirada tienen una influencia enorme. Al mirar a los ojos, hay
veracidad e intensidad; mientras que una mirada caída puede significar
arrepentimiento o vergüenza.

 Espacio: La distancia con la audiencia ayuda a alcanzar los objetivos. Se necesita


un equilibrio. Mientras que estar demasiado lejos demuestra desinterés; acercarse
mucho puede expresar la invasión del espacio personal del otro, el exceso de
confianza. Estar en una posición más elevada promueve la sensación de dominio y
poder.

 Tono de voz: Se refiere al volumen, inflexiones y énfasis. Variando el tono de voz


podemos transformar un discurso monótono en un interesante.

 Ritmo de voz: Es la velocidad y las pausas que utilizamos al hablar. Es muy


importante para la comprensión del mensaje.

Por supuesto que no podemos ser definitivos en estas interpretaciones. Sin


embargo, al ser una parte importante en nuestra comunicación, tenemos que
controlar nuestros signos no verbales, de manera que enfaticen nuestras ideas y
reflejen nuestras palabras.