Вы находитесь на странице: 1из 8

UNIDAD IV: TEORÍAS DE ANÁLISIS DE DISCURSOS.

LA SEMIÓTICA Y SU
RELACIÓN CON OTRAS DISCIPLINAS.

4.1 La semiótica como ciencia.

Es la ciencia que trata de los sistemas de comunicación dentro de las sociedades humanas,
estudiando las propiedades generales de los sistemas de signos, como base para la
comprensión de toda actividad humana. Aquí, se entiende por signo un objeto o evento
presente que está en lugar de otro objeto o evento ausente, en virtud de un cierto código.

4.2. Enfoque psicológico.

Es una perspectiva de la psicología que se centra en trabajar con el paciente desde el


presente, enfatizando dos aspectos esenciales en el ser humano: los pensamientos y las
conductas.

4.3 Enfoque sociológico.

Un enfoque sociológico seconsidera al estudio de un problema observando un campo


amplio de la sociedad como muestra. No va a reflejar una conducta individual, sino siempre
abarcara un comportamiento colectivo.

4.4 Enfoque pragmático.

Durante el proceso de transferencia analógica se produce un emparejamiento entre el


problema análogo y problema objetivo en sus aspectos estructurales y superficiales según
una restricción impuesta por los planes del razonador. Sostiene que el proceso de
transferencia analógica está determinado por las metas del razonador y el principio de
restricción en la transferencia analógica será pragmático y no sintáctico.

4.5 Enfoque gramatical.

Tradicionalmente la enseñanza de la Gramática se ha centrado en el estudio de la estructura


formal de la lengua. En este contexto de la enseñanza del Español como asignatura y de la
gramática como componente de la lengua se ha conjugado con la enseñanza de la lectura y
la redacción. Enseñar a leer y a escribir ha sido siempre una tarea esencial de la escuela.
Pero… ¿qué tipo de reflexión sobre la lengua es necesario impulsar en nuestras
universidades, escuelas y aulas en las cuales impartimos la Gramática.

Intentaremos dar respuesta a lo largo del desarrollo de este trabajo y de los debates y
análisis que él generará posteriormente en cada uno de nuestros lectores.

La enseñanza de la Gramática debe combinar armónicamente tres prácticas medulares


y sistemáticas con el objetivo de provocar el desarrollo y el crecimiento integral de los
sujetos que aprenden. Estas prácticas son:
 La instrumental, que presupone concebir el aprendizaje de la Gramática como
herramienta que permite el desarrollo de competencias con el objetivo de poder hablar y
escribir, escuchar y leer adecuadamente, ajustándose a las diversas situaciones en las que el
alumno debería participar.

 La expresiva, presupone la emisión de opiniones y juicios personales, la expresión


de los afectos, así como la posibilidad de compartir con los otros, experiencias vitales que
se experimentan, son necesidades básicas y esenciales del ser humano que se expresan
esencialmente mediante el lenguaje.

 La estética, presupone la peculiar índole de esta capacidad del lenguaje, puede y


debe asumirse desde un tratamiento dual: el de la recepción y el de la producción.

Lograr una recepción placentera, gozosa, y transitar por un campo de producción en el


que enseñamos a nuestros alumnos a “embarrarse” las manos, la boca y el corazón con las
palabras, son condiciones indispensables para lograr un aprendizaje y una enseñanza
desarrolladora en la que se adquieren experiencias del lenguaje y con el lenguaje.

Para lograr combinar armónicamente estas tres prácticas es necesario que propiciemos
también, desde todas las clases tres procesos básicos: el de comprensión de los mensajes
orales y escritos, lingüísticos y no lingüísticos, el de la reflexión o análisis de los
elementos de la lengua y de la literatura que intervienen en estos mensajes y cuyo uso
adecuado los hará más eficientes y efectivos y el de la producción, o sea, el hacer
diferentes cosas con el lenguaje.

Dado el fuerte carácter instrumental de la enseñanza de la lengua, la reflexión o el


análisis podrán concebirse como un componente funcional al servicio de poder mejorar los
niveles de comprensión y construcción de significados, de text6os de diversas naturaleza;
procesos estos en los cuales la reflexión y el análisis actúan como mediadores desde los
cuales se aporta y se profundiza en el sistema conceptual que servirá de soporte regulador
de los disímiles usos y conductas verbales.

El proceso de reflexión y análisis se verá como un proceso lógico del pensamiento, en


estudiantes que ya dominan un nivel de profundización de su idioma, mediante el cual es
posible descomponer el todo en sus partes. Como método lógico, no puede disociarse del
proceso opuesto, es decir, de la síntesis, que permite integrar las partes en un todo armónico
hasta alcanzar una visión generalizadora del aspecto de la realidad que s objeto d análisis,
de reflexión, de estudio. Análisis y síntesis son los polos de un mismo proceso. El análisis y
la reflexión implicarán siempre una actitud de búsqueda, de establecimiento de relaciones,
de pensamiento profundo, un estado de curiosidad que incentiva la lectura profunda y el
análisis.

Ahora bien, ¿de qué hablamos cuando nos referimos a la reflexión de la Gramática?
Hablamos solamente de la Gramática y de un sistema de conceptos referidos a ella.
Evidentemente cuando hablamos de reflexión sobre la lengua estamos hablando de:
 La reflexión, el análisis de un eje contextual que implica la comunicación, las
lenguas, los hablantes. Desde este punto de vista es necesario que nuestras clases de
Gramática propicien la reflexión sobre las variedades lingüísticas – sobre todo en países
pluriétnicos y plurilingüísticos – a fin de clarificar progresivamente la realidad
sociolingüística más próxima al alumno: la lengua / lenguas del entorno familiar, escolar,
comunitario… y que se favorezca una posición ética, de respeto, ante ellas. El alcance y la
dimensión de esta reflexión dependerá de las características del centro, de la zona en la que
está ubicado, del modelo lingüístico que se sigue, del nivel sociocultural de los estudiantes.
Se hará énfasis en el respeto hacia las variantes que puede asumir la lengua y hacia la
coexistencia de ellas, así como a la necesidad de adoptar registros según la situación
comunicativa y la relación de comunicación en que se encuentran los hablantes. También
hablamos de los diversos contextos o series en los que se inserta el texto que usará el
profesor para sus clases y evaluaciones.

 La reflexión sobre el propio proceso de comunicación, lo cual implica


reflexionar y analizar los diversos usos del lenguaje verbal y no verbal, así como las
relaciones que se establecen entre emisor-canal-código-contexto-texto. En el caso del texto
utilizado por el profesor deberá verse una especial comunicación entre un autor y los
diversos lectores o receptores que se acerque a su obra; en esencia, implica ver el texto
como un acto de comunicación que le permita a los estudiantes interaccionar con el texto
seleccionado y con la comprensión que el profesor desea hacer de él.

 La reflexión sobre el texto – y los textos – a partir de actividades de recreación,


manipulación y transformación de textos de diferentes estilos funcionales. Se hará ver la
necesidad de trascender el nivel oracional para llegar al textual. Particular interés tendrá el
análisis y la reflexión sobre las relaciones texto(s)- medios de comunicación, así como los
acercamientos al análisis y comprensión de textos de carácter periodísticos, publicitarios y
propagandísticos. Especial interés tendrá el abordaje de la reflexión sobre el texto utilizado
en clases, sus peculiaridades, sus características y rasgos distintivos.

 La reflexión lingüística o gramatical, propiamente dicha, desde ésta perspectiva


será necesario plantearse, ¿qué gramática estudiar? La gramática moderna o la gramática
tradicional. ¿Por qué y para qué estudiar la gramática tradicional? Entendemos que la
reflexión sobre la gramática tradicional en estos casos está en función de los usos, desde
una perspectiva funcional, mucho más útil y siempre en función, además, de los procesos
de comprensión y producción de significados lingüísticos y gramaticales que distinguen a
los diferentes tipos de textos. Una enseñanza de la lengua centrada en el logro de la
competencia lingüística y comunicativa de los estudiantes, propiciará el desarrollo de las
habilidades lingüísticas y hará compatible el aprendizaje del uso de la lengua con la
reflexión sobre ella, de manera que, gradualmente se fomente la conciencia lingüística de
los alumnos sobre los métodos discursivos que se utilizarán en cada situación y en cada
contexto de comunicación en el que como sujeto se encuentre. Especial atención habrá de
concedérsele al texto escogido por el profesor y a los diversos acercamientos que en pos de
su lectura, análisis y estudio se deben y pueden asumir.
Sin embargo, una ojeada – miara pronta y ligera – a las cuestiones gramaticales y
su enseñanza – en particular – nos permite percibir la adopción de diferentes enfoques
entre los que se destacan:

 Un enfoque gramatical – tradicional que concibe el estudio de la lengua desde las


perspectivas normativas y descriptivas de las estructuras del lenguaje. El centro del análisis
y de la reflexión en este enfoque es la oración y las llamadas categorías gramaticales (o
partes de la oración), apoyado en los supuestos teóricos y normativos de la Real Academia
Española. La enseñanza de la lengua, en general, descansa en la primacía del eje gramatical
– oracional y la lectura y la redacción se conciben desde la decodificación, la que asegura el
proceso comprensivo y productivo. Los que los conceptos de correcto / incorrecto se
convierten en claves del aprendizaje.

 Un enfoque gramatical-generativista, apoyado en el estudio de una gramática


predictiva que tuvo en la oración su concepto clave y que aborda el estudio de las
categorías gramaticales y de los procesos sintácticos desde una perspectiva creativa.

 Un enfoque gramatical-comunicativo, también llamado nocional-funcional o


textual o discursivo, apoyado en las aportaciones de diversos campos del saber humano
(Teoría de la Comunicación, Teoría de la recepción del texto: cognitivas, pragmática,
semiótica) que enfatizan en una gramática donde los conceptos sean básicos, claves y
trascendentales y en el que el centro del análisis es el propio proceso comunicativo. Su
aplicación didáctica parte de un concepto de aprendizaje desde perspectivas
constructivistas, cognitivas y socioculturales.

Más allá de los enfoques que se sigan, cada vez más, los especialistas y teóricos,
coinciden en que el único y más importante eje de la enseñanza de la gramática es la
reflexión sobre la lengua, lo que hace que haya una mejoría en los desempeños verbales y
comunicativos de los estudiantes. De ahí, la imperiosa necesidad de lograr un dominio de
los conceptos y de las operaciones gramaticales básicas en función de usos eficientes y
eficaces de la lengua.

Es justo, también apuntar que la defensa de un mínimo de reflexión gramatical en


nuestras aulas descansa en una tradición pedagógica que nos viene desde el enfoque
tradición al, desde una concepción filosófica del lenguaje y de unas reflexiones
vigotskianas en torno a la relación pensamiento –lenguaje desde las que se sustentan
criterios de valor como estos:

 El conocimiento de la gramática nos aporta el conocimiento de las reglas que


favorecen y regulan nuestros intercambios verbales, orales y escritos.

 El conocimiento gramatical de una lengua favorece el proceso de adquisición de


otras.

Hoy se hace necesario subrayar, además, que la reflexión sobre la lengua deberá
trascender sus estrictos límites lingüísticos para abarcar aspectos que implican lo textual y
lo contextual. Y al hablar de lo textual nos estamos refiriendo al hecho cada vez más
aceptado que la cultura es entendida como una transacción de textos, que enseñar lengua es
enseñar a operar con el lenguaje, con los textos como unidades de comunicación mucho
más ricas y complejas, dotadas de cierta estructuras y ajustadas a ciertas situaciones y
condiciones pragmático-comunicativas y socio-culturales.

Es necesario comprender que el texto no es una simple suma de oraciones, aunque estas
estén correctamente construidas desde criterios gramaticalistas, sino que, existen reglas que
van más allá de las palabras, de los sintagmas, de las oraciones en sí mismas; reglas que nos
ayudan a dotar de coherencia, de pertinencia y de adecuación a nuestros enunciados
verbales y que mucho tienen que ver con los contextos en que esa comunicación se
desarrolla y con las intenciones y propósitos con que se emiten para lograr que el estudiante
sea capaz de comprender en cualquier sentido lo que se quiere comunicar.

De ahí la importancia de enseñar a nuestros alumnos que todos los textos que ellos lean o
escriban van a tener propósitos comunicativos, de convecciones socioculturales, de
relaciones con uno o con varios receptores. Es necesario, entones, enseñar a usar
adecuadamente nuestra propia lengua, ajustarla a un determinado emisor y receptor, a una
situación de comunicación particular, a unos propósitos concretos, todo lo cual afectará
tanto al qué se dice como al cómo, al porqué y para qué se dice lo que se dice.

La enseñanza de los contenidos lingüísticos gramaticales más allá del enfoque que
asuma, deberán atender a estos dos principios básicos:

 El aprovechamiento óptimo del conocimiento implícito que de las estructuras de la


lengua y de su funcionamiento posee cada alumno, pues se aprende mejor y se logra un
saber más duradero cuando se rescatan los saberes acumulados por cada sujeto, los saberes
experienciales que lo han acompañado a los largo de su vida.

 La vinculación de la reflexión lingüístico-gramatical con los procesos de


comprensión y producción de significados, con el fin de descubrir la funcionalidad de las
estructuras de la lengua, o sea, el por qué y el para qué se usan en determinados textos
concretos.

Se trata en resumen, de enseñar a pensar, a operar adecuada y eficazmente con el


lenguaje, de tal modo que se perfeccione el proceso de razonamiento consciente y con él - y
desde él - de las habilidades comprensivas y productivas básicas, que le permita al
estudiante servirse del mismo para dominar su propio idioma.

Y para que eso sea así, es necesario, para finalizar, esbozar algunos principios didácticos
básicos en el tratamiento de la reflexión sobre la enseñanza de la Gramática. Estos
principios son:

 Principio de la asequibilidad, el cual implica ir de lo fácil a lo difícil, de lo más


sencillo a lo más complejo, de la experiencia implícita en los sujetos al razonamiento y
metateórico (metalingüístico) de la práctica a la teoría.
 Principio de la accesibilidad, presupone la articulación adecuada de los contenidos
a través de los diferentes períodos del aprendizaje.

 Principio de la gradualidad, supone una gradación cada vez más ascendente de los
contenidos y de los procesos cognitivos en dependencia de la edad y de la madurez
intelectual que se logra en cada etapa del desarrollo, implica una gradualidad de los niveles
de asimilación y de desempeño cognitivo de los sujetos.

 Principio de la sistematicidad, implica la permanencia, le regularidad y la


jerarquización al trabajar esos contendidos. Jerarquizarlos implica atribuir un orden de
prioridad cuando los abordamos en cada clase - y en los sistemas de unidades y clases a lo
largo de un programa, año o institución. Además, este principio supone el carácter
sistémico y sistemático de la reflexión sobre la lengua a lo largo de las unidades de estudio,
de los sistemas de de clases y mucha relación guarda con las etapas de formación de los
conceptos. Estas etapas son: la de familiarización, la de caracterización y definición y la de
enriquecimiento y profundización. Supone además una consolidación permanente para
lograr la asimilación consciente de los sistemas de conceptos, leyes, juicios, habilidades,
destrezas, capacidades y competencias.

 Principio de la funcionabilidad, o sea, de la utilidad objeto de estudio, revela el


porqué y el para qué se estudian determinados conceptos, en función de perfeccionar los
procesos de comprensión y expresión de significados, elementos claves en el logro de la
competencia comunicativa.

 Principio de la selectividad, impone una cuidadosa selección de los textos en


función de los objetivos propuestos y de las necesidades reales de los estudiantes con los
cuales se trabaja.

 Principio de la enseñanza del análisis o reflexión, o sea, en la demostración sobre


cómo hacer se aprende a hacer.

4.6 Enfoque semántico.

La base del enfoque semántico – comunicativo es la lengua objeto; entendiéndose esta


como la lengua cotidiana, la que se forja en el hogar, en la calle, en el colegio, en la
universidad…, de tal manera que el análisis va dirigido a tener en cuenta las circunstancias
en que se da un acto de habla: propósito. Los ejercicios propuestos, normalmente a través
de talleres integrales, buscan reforzar y ampliar los conocimientos adquiridos y permitir al
estudiante establecer las relaciones que configuran el mundo, buscando alcanzar un mayor
desarrollo del intelecto del estudiante.

El enfoque semántico comunicativo continúa siendo actual por cuanto, contempla la


construcción del significado y el reconocimiento de los actos comunicativos y dentro de
ellos el uso social del lenguaje, la comprensión y creación de diversos tipos de textos.
4.7 Enfoque histórico.

El enfoque histórico-cultural en psicología (también conocido como `sociocultural´ o


`psicología cultural´) inaugurado por Lev Vygotski concibe el desarrollo personal como
una construcción cultural, que se realiza a través de la interacción con otras personas de una
determinada cultura mediante la realización de actividades sociales compartidas. Para
Vygotski toda función intelectual debe explicarse a partir de su relación esencial con las
condiciones históricas y culturales.

UNIDAD V: EL DISCURSO HABLADO: PAUTAS Y ENTONACION.


5.1 Entonación.
La entonación es la variación de la altura tonal de la voz con que se pronuncia
un enunciado. El tono o, en términos acústicos, la frecuencia fundamental, Fo, se
corresponde articulatoriamente con la frecuencia de vibración de los pliegues vocales (en
las consonantes sordas no se produce vibración, por tanto, realmente no existe tono del
sonido, aunque el oyente es capaz de reconstruir esos huecos de sonoridad).

5.2 Dicción
La dicción es la forma de emplear las palabras para formar oraciones, ya sea de
manera oral o escrita. Se habla de buena dicción cuando el empleo de dichas palabras es
correcto y acertado en el idioma al que estas pertenecen, sin atender al contenido
o significado de lo expresado por el emisor.

5.3 Mímicas y gestos.


El gesto y la mímica constituyen una forma de lenguaje corporal que puede ser aprendido o
natural; pero que constituye más del 50% de la comunicación de los seres humanos. Antes
de que aparezca la mímica deben de ocurrir otros estímulos sociales, sobre todo de parte de
la madre; cuyas expresiones van a influir directamente sobre las formas de expresión del
niño en todas sus etapas.

5.4 Kinesia
La Kinesia conocida también como kinésica es la ciencia que estudia todo lo relacionado
con el lenguaje corporal, algo vital para comprender el significado de la comunicación no
verbal. El autor Fernando Poyatos define este término como: “los movimientos corporales y
posiciones resultantes o alternantes de base psicomuscular, conscientes o inconscientes,
somatogénicos o aprendidos, de percepción visual, auditiva, táctil o cinestésica (individual
o conjuntamente), que, aislados o combinados con las estructuras verbales y
paralingüísticas y con los demás sistemas somáticos y objetuales, poseen un valor
comunicativo intencionado o no”. Lo que significa que la Kinesia se encargaría de ofrecer
un significado al comportamiento humano que se observa en la postura corporal, los gestos,
la expresión facial y la sonrisa.
5.5 Manejo de la respiración en el discurso.
Saber manejar la respiración es un aspecto esencial y de grandes beneficios para mantener
la calma en nuestros músculos, gestos y movimientos. Porque además de regular el ritmo
cardíaco, bajando la presión sanguínea; produce un estado de quietud y armonía, mejora la
visión periférica, controla el stress, oxigena el cerebro calmando y controlando el proceso
del pensar, permite que nuestras ideas sean claras y coherentes.

5.6 Dominio escénico.


Dominio escénico es cuando te sientes bien y relajado frente al público q te observa
atentamente y no tienes miedo de hablar y q te oigan todos.