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3.

Depresión (1)

El trastorno depresivo es una enfermedad que afecta fundamentalmente el estado de ánimo


(humor), por lo que también se le conoce como trastorno del humor o trastorno afectivo.

Las personas que están deprimidas experimentan profundos sentimientos de tristeza que pueden
resultar invalidantes para desarrollar sus relaciones familiares y sus responsabilidades laborales.
Pierden el deseo de realizar actividades y pueden sumirse
en un estado de apatía y fatalismo frente al futuro. En los episodios depresivos, es común que la
persona esté baja de ánimo y sin energía, de tal manera, que se pueden sentir cansadas después de
realizar un esfuerzo mínimo. El sueño se trastorna y disminuye el
apetito. Con frecuencia las personas que sufren episodios depresivos pierden la confianza en sí
mismas y se desvalorizan.

La depresión es una enfermedad frecuente en todo el mundo, y se calcula que afecta a más de 300
millones de personas. Puede convertirse en un problema de salud serio, especialmente cuando es
de larga duración e intensidad moderada a grave, y en el peor de los casos puede llevar al suicidio.
Cada año se suicidan cerca de 800 000 personas, y el suicidio es la segunda causa de muerte en el
grupo etario de 15 a 29 años. La carga mundial de depresión y de otros trastornos mentales está en
aumento por lo que es necesario su adecuado diagnóstico y tratamiento.

3.1 Señales y síntomas (1)

En la vida cotidiana, existen cambios naturales en los estados de ánimo. Los problemas diarios que
pueden producirse por dificultades familiares, económicas o laborales, son sorteados por las
personas de acuerdo a sus capacidades individuales para enfrentar los conflictos. En ocasiones una
persona puede experimentar estados pasajeros de tristeza cuando sus expectativas no son
satisfechas o cuando enfrentan dilemas o contrariedades: decepciones amorosas, separaciones
familiares, desempleo, desajustes conyugales, u otros.

Sin embargo, algunas personas comienzan a tener un cambio sostenido del estado de ánimo que
interfiere con su acostumbrado rendimiento social. Cuando esto ocurre, y de acuerdo a las
características que presentan las personas, es posible que ya no se trate de una simple variación del
estado anímico, sino de un episodio depresivo. Los trastornos depresivos causan dolor y sufrimiento
en la vida de muchas personas.

La depresión tiene muchos otros síntomas, incluyendo algunos físicos. Si ha tenido cualquiera de las
siguientes señales y síntomas durante al menos dos semanas, puede estar sufriendo de depresión:

• Estado de ánimo constantemente triste o ansioso

• Sentirse “vacío” gran parte del tiempo

• Falta de esperanza o pesimismo

• Sentimientos de culpa, falta de auto-estima e impotencia

• Pérdida de interés o de placer en los pasatiempos y las actividades


• Fatiga o menos energía, sentir que se mueve o habla más lentamente

• Dificultad para concentrarse, recordar detalles o tomar decisiones

• Problemas para dormir, incluyendo despertarse muy temprano o dormir demasiado

• Cambios en el apetito o el peso

• Pensamientos sobre la muerte o el suicidio o intentos de suicidio

• Sentirse inquieto o irritable

• Síntomas físicos persistentes

3.2 Factores Contribuyentes

La depresión es el resultado de interacciones complejas entre factores sociales, psicológicos y


biológicos. Quienes han pasado por circunstancias vitales adversas (desempleo, luto, traumatismos
psicológicos) tienen más probabilidades de sufrir depresión. A su vez, la depresión puede generar
más estrés y disfunción, y empeorar la situación vital de la persona afectada y, por consiguiente, la
propia depresión.

Hay relaciones entre la depresión y la salud física; es decir, la depresión puede ocurrir al mismo
tiempo que otras enfermedades médicas graves, como diabetes, cáncer, enfermedades cardíacas o
enfermedad de Parkinson. La depresión puede empeorar estas enfermedades o viceversa. A veces
los medicamentos que se toman para estas enfermedades pueden causar efectos secundarios que
contribuyen a la depresión.

3.3 Tipos de Depresión

Depresión grave: síntomas graves que interfieren con la capacidad de trabajar, dormir, estudiar,
comer y disfrutar de la vida. Es posible que una persona tenga un solo episodio de depresión grave
en la vida, pero es más común tener varios episodios.

Trastorno depresivo persistente: un estado de ánimo depresivo que dura por lo menos dos años.
La persona que ha sido diagnosticada con trastorno depresivo persistente puede tener episodios de
depresión grave junto con períodos de síntomas menos graves. En cualquier caso, los síntomas
deben haber tenido una duración de por lo menos dos años.

Algunas formas de depresión son ligeramente diferentes, o pueden desarrollarse bajo


circunstancias únicas. Estas incluyen:

Depresión psicótica, que se produce cuando una persona tiene depresión grave, más algún tipo de
psicosis, como creencias falsas que le perturban, delirios (ruptura con la realidad) o alucinaciones
(ver u oír cosas desagradables que otros no pueden ver u oír).

Depresión posparto, que es mucho más grave que la tristeza posparto, que experimentan muchas
mujeres después de dar a luz, cuando los cambios hormonales y físicos y la nueva responsabilidad
de cuidar a un recién nacido pueden ser abrumadores. Se calcula que alrededor del 10 al 15 por
ciento de las mujeres experimentan depresión posparto después de dar a luz.
Trastorno afectivo estacional, que se caracteriza por la aparición de la depresión durante los meses
de invierno, cuando hay menos luz solar natural. Este tipo de depresión generalmente desaparece
durante la primavera y el verano. Aunque el trastorno afectivo estacional puede tratarse
eficazmente con terapia de luz, alrededor de la mitad de las personas con este trastorno no mejoran
solamente con la terapia de luz. Los medicamentos antidepresivos y la psicoterapia pueden reducir
los síntomas del trastorno afectivo estacional, ya sea de forma independiente o en conjunto con la
terapia de luz.

Trastorno bipolar, que es diferente de la depresión. La razón por la que se incluye en esta lista es
porque las personas con trastorno bipolar tienen episodios de estados de ánimo extremadamente
bajos (o depresión), pero también tienen estados de ánimo extremadamente elevados (llamados
“manía”).

3.4 La depresión en la familia

Algunos tipos de depresión afectan a varios miembros de la misma familia, lo cual sugeriría que se
puede heredar una predisposición biológica. Esto parece darse en el caso del trastorno bipolar. Los
estudios de familias con miembros que padecen del trastorno bipolar en cada generación, han
encontrado que aquellos que se enferman tienen una constitución genética algo diferente de
quienes no se enferman. Sin embargo, no todos los que tienen la predisposición genética para el
trastorno bipolar, lo padecen. Al parecer, existen otros factores adicionales que contribuyen a que
se desencadene la enfermedad: tensiones en la vida, problemas familiares, del trabajo o del estudio.

En algunas familias, la depresión severa se presenta de generación en generación. Sin embargo, la


depresión severa también puede afectar a personas que no tienen una historia familiar de
depresión. Sea hereditario o no, el trastorno depresivo severo suele estar relacionado con causas
biológicas.

Las personas con baja autoestima se perciben a sí mismas y perciben al mundo de manera pesimista.
Se abruman fácilmente por las tensiones y están predispuestas a la depresión. Se ignora si esto
representa una predisposición psicológica o una etapa temprana de la enfermedad.

La pérdida de seres queridos, los problemas en las relaciones sociales y personales tales como las
humillaciones o discriminaciones, la violencia familiar, los problemas económicos o cualquier otra
situación de gran tensión en la vida, pueden precipitar episodios de depresión. Después del episodio
inicial, otros episodios depresivos casi siempre son desencadenados por un estrés (tensión) leve, e
incluso, pueden ocurrir sin que exista la situación de estrés.

3.4.1 Consejos para la familia (3)

• Dar apoyo emocional, comprensión, paciencia y ánimo.

• Hablar con los hijos y escucharlos con atención.

• No quitar valor a los sentimientos expresados, ofrecer esperanza teniendo en cuenta la


realidad.

• Nunca ignorar los comentarios sobre el suicidio.

• Recordar que, con el tiempo y el tratamiento, la depresión pasará.


5. Diagnóstico y Tratamiento de la depresión (2)

Hay tratamientos eficaces para la depresión moderada y grave. Los profesionales sanitarios pueden
ofrecer tratamientos psicológicos, como la activación conductual, la terapia cognitiva conductual y
la psicoterapia interpersonal, o medicamentos antidepresivos, como los inhibidores selectivos de la
recaptación de serotonina y los antidepresivos tricíclicos. Los profesionales sanitarios deben tener
presentes los posibles efectos adversos de los antidepresivos, las posibilidades de llevar a cabo uno
u otro tipo de intervención (por disponibilidad de conocimientos técnicos o del tratamiento en
cuestión) y las preferencias individuales. Entre los diferentes tratamientos psicológicos a tener en
cuenta se encuentran los tratamientos psicológicos cara a cara, individuales o en grupo, dispensados
por profesionales o por terapeutas legos supervisados.

Los tratamientos psicosociales también son eficaces en los casos de depresión leve.

Los antidepresivos pueden ser eficaces en la depresión moderada a grave, pero no son el
tratamiento de elección en los casos leves, y no se deben utilizar para tratar la depresión en niños
ni como tratamiento de primera línea en adolescentes, en los que hay que utilizarlos con cautela.

6. Conclusiones

• La depresión es un trastorno del ánimo que afecta a muchas personas.

• Puede causar gran sufrimiento y alterar actividades laborales, escolares y familiares.

• Se puede diagnosticar de forma fiable y puede ser tratado.

7. Bibliografía

• (1) Módulo de Atención Integral en Salud Mental dirigido a trabajadores de primer nivel
de atención. Módulo 6: La depresión / Ministerio de Salud. Dirección General de
Promoción de la Salud; Universidad Peruana Cayetano Heredia. Facultad de Salud Pública
y Administración “Carlos Vidal Layseca”. Unidad de Salud Mental. -- Lima: Ministerio de
Salud, 2005. 22 p

• (2)World Health Organization [sitio de Internet]. Ginebra: WHO; c2018 [consultado el 17


de mayo de 2018]. Disponible en: http://www.who.int/es/news-room/fact-
sheets/detail/depression

• (3) Organización Panamericana de la Salud Guía de intervención mhGAP para los


trastornos mentales, neurológicos y por consumo de sustancias en el nivel de atención de
salud no especializada. Versión 2.0. Washington, D.C. : OPS; 2017