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HISTORIA DEL TURISMO NO CONVENCIONAL

Llamado también por algunos autores “Turismo Alternativo” busca en principio satisfacer
necesidades que el Turismo Convencional no logró satisfacer necesidades que el turismo
Convencional no logró satisfacer y que se generaron por diversos factores, incluyendo entre
uno de ellos la globalización. Sus inicios se remontan a finales de la década de los 80 ’ s y
principios de los 90 ‘ s con el incremento en el flujo de transporte, la disposición de la
información y otros factores como se puede observar en el siguiente texto tomado del libro
“Introducción al Turismo”, 1987-1993, del autor peruano Carlos Villena Lescano” (…) pero la
demanda del turismo y los viajes en el mundo se han desarrollado de tal manera que nuevas
motivaciones se han incorporado en la compra de programas turísticos, debido a que una
nueva clase de viajeros ha surgido: la juventud. Esta inmensa mayoría ha trastocado la
concepción de los programas tradicionales por que no admite una permanencia pasiva en sus
destinos, sino una participación activa y directa de ahí que el turismo de aventura y deportivo
han incursionado con éxito espectacular atrayendo a una nueva e inquieta demanda…”

Por otro lado de acuerdo a los datos de la Organización Mundial del Turismo (OMT), el
incremento de la actividad turística se sustentó inicialmente en el modelo turístico tradicional
o convencional, pero en las últimas décadas del siglo XX. Este modelo empezó a mostrar
síntomas de agotamiento y de crisis, expresados en la espiral descendente de los grandes
centros turísticos tradicionales de Europa, siendo la principal causa de este hecho la
estandarización de la oferta de los servicios.

Dicha estandarización originó que el flujo de turistas sea cada vez menor, quienes con altos
ingresos, con más tiempo libre, sometidos a las tensiones que origina la vida cotidiana, asi
como preocupados por mejorar su calidad de vida, demandaban servicios turísticos en los que
encuentren satisfacción a una diversidad de intereses, atención personalizada y dstinos
vacacionales naturales.

Este nuevo deseo de aprovechar de manera diferente el tiempo libre dio inicio al llamado
“Turismo no convencional”, es decir el tipo de turismo que logró satisfacer estas nuevas
inquietudes a través del desarrollo de actividades turísticas, como: observación de la flora y
fauna, caminatas en medio de paisajes naturales, fotografía de la naturaleza, alojamiento
tmporal al aire libre, percepción de rituales místicos, interacción con comunidades natiras y
campesinas, baños en aguas termales, deportes acuáticos, terrestres y aéreos, entre otros.
Éstas son realizadas en áreas naturales que cuentan con condiciones fvorables para su
despliegue, como variedad geográfica, climatología y de suelos, presencia de ecosistemas y
riqueza cultural; convirtiéndose en la modalidad más solicitada y, por ende, la de mayor
crecimiento en el ámbito internacional.

La popularización del turismo no convencional, así como la nueva actitud de los turistas frente
a la naturaleza, motivó que en muchos países se promoviera esta modalidad como una opción
real de desarrollo para comunidades pobres poseedoras de recursos naturales, a fin de
incentivar su conservación y mejorar las condiciones de vida. Ante este moderno concepto, un
gran número de comunidades que hacían uso irracional de sus recursos, adoptó esta forma de
desarrollo con el objeto de acrecentar sus ingresos, lo cual generó no sólo beneficios
económicos sino también sociales y actuales, así como la recuperación y explotación sostenible
de los recursos.

Asimismo las tendencias actuales internacionales del Turismo demuestra el interés por
conocer zonas naturales, alejadas de la contaminación de preferencias vírgenes, donde no
haya intervenido la mano del hombre, esto debido a la industrialización mundial, al estrés
producido en las urbes, haciendo que los visitantes busquen nuevos destinos, alejados de las
ciudades lo que se conoce como “síndrome de fuga”, el visitante busca entrar en contacto con
lo natural, para descargar las energías negativas aspiradas por el trabajo de la ciudad y en la
industria, lo que exige al turismo presentar nuevas alternativas, diferentes a los ya existentes.