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LICEO “RODULFO AMANDO PHILIPPI”

Dirección: Vicuña Mackenna Nº850 – Fono: (063)421564 – E-Mail:rodulfoaphilippi@yahoo.es


UTP/Subsector Lengua Castellana y Comunicación
La correferencia
La correferencia es el conjunto de mecanismos de la lengua para establecer relaciones entre los
enunciados de un texto. Su adecuada comprensión y aplicación contribuyen tanto a la comprensión como a la
producción de textos.
Se entiende por enunciado la unidad mínima de la comunicación. Puede estar constituido por una
palabra, una frase o una oración. Ejemplo de enunciados:
- ¿Vienes?
- Sí.
En este ejemplo hay dos enunciados: uno oracional: -¿Vienes? y otro formado por una sola palabra: -Sí.
Por texto vamos a entender que se trata de una comunicación, formada por un enunciado o conjunto de
enunciados, estructurados como una unidad que transmite un mensaje global. Ateniéndonos a esta definición,
un texto puede estar constituido por una sola palabra, por una frase, por una oración, o por un conjunto variado
de modalidades de comunicación.
(El ejemplo dado más arriba no es un texto porque no está debidamente contextualizado y no transmite
ningún mensaje claro. No se sabe quiénes están hablando, ni a dónde propone ir el primer interlocutor al
segundo).

Ejemplos de textos:

Textos constituidos por un solo enunciado.

• Texto de una palabra: Silencio. Puesto en la pared de un hospital, da un mensaje claro: En este lugar se debe
guardar silencio.

• Texto formado por una frase: Viña del Mar. En un anuncio carretero, indica: Usted ha llegado a la ciudad de
Viña del Mar.

• Texto constituido por una oración: Tanto va el cántaro al agua, que al fin se quiebra. La oración entrega una
recomendación, como la de no incurrir en abusos u otra similar. Los refranes y las adivinanzas suelen constituir
este tipo de textos.

Textos constituidos por varios enunciados.

Son los que están formados por dos o más enunciados. Normalmente están compuestos en su mayor
parte por oraciones, pero suelen incluir los otros tipos de enunciado (palabras, frases). Se los puede clasificar
desde diferentes puntos de vista:
• Discursivo: dialógicos, expositivos (narrativos, descriptivos, del comentario), argumentativos.

• Genérico: novela, cuento, poema, drama, noticia, editorial, aviso publicitario.

• Formal (por la forma que adoptan): libro, folleto, tríptico, afiche, señalética, etc.

Hay otras clasificaciones y modos de entender los textos, en especial en su relación con el discurso, pero
en este caso, el planteamiento presentado está hecho únicamente con el fin de entender el funcionamiento de la
correferencia.

1. Correferencia estricta

Podemos distinguir una correferencia estricta. Esta consiste en la sustitución dentro de enunciados,
oraciones o textos (correferencia textual) de algo ya nombrado por un término o expresión que lo reemplaza.
Se distingue de la correferencia amplia que está dada fundamentalmente por el sentido, la posición en el texto,
las desinencias, los conectores y otros recursos textuales.

Ejemplo de correferencia estricta dentro de un enunciado no oracional:

¡Tú también, hijo mío!

Tú e hijo mío se refieren a la misma persona (Bruto).

Ejemplo de correferencia dentro de una oración: La enferma sabía que el doctor la había salvado.

La enferma y el pronombre personal la representan a la misma persona.

Más adelante se muestran correferencias textuales, que se dan entre oraciones u otros elementos de un texto.

1.1 Correferencia pronominal

La correferencia estricta más corriente es la pronominal. En ella lo presentado anteriormente o lo que se


va a nombrar es reemplazado por un pronombre personal.
NOTA: Es la única forma de pronombre que reconoce la Nueva Gramática de la lengua española (NG),
pero admite que ciertas clases de palabras que no son pronombres (demostrativos, posesivos, numerales y
cuantificadores), a veces, funcionan como tales).
Ejemplo: de reemplazo de lo ya nombrado por un pronombre: No he debido traer al niño. No le conviene este
ambiente.
Hay correferencia entre el niño y que se refieren a la misma persona.
Ejemplo de reemplazo por un pronombre de lo que se va a nombrar:
- ¿Lo viste?
- Sí, vi a Gilberto.
Hay correferencia entre lo y Gilberto.
1.2 Correferencia por demostrativos, posesivos, numerales, cuantificadores
La correferencia se da también a través de lo que la Nueva Gramática denomina demostrativos,
posesivos, numerales cuantificadores, que, a veces, funcionan como pronombres y, otras veces, como adjetivos
o adverbios.
Ejemplo de correferencia dada por un demostrativo:
- Me niego dije.
- Usted sabe lo que puede sucederle por eso.
En este caso la correferencia se da entre un hecho (el negarse a algo del primer interlocutor) y el
demostrativo eso usado por el segundo.
Los demostrativos pueden referirse también a una persona, a un objeto o idea o una serie de hechos.
Un capítulo de una novela, después de que en el anterior se narran varias aventuras del héroe, puede
comenzar:
Mientras esto sucedía, la princesa dormía en el palacio.
En esta oración hay correferencia entre esto y todo lo sucedido en el capítulo anterior. Se trata de una
correferencia anafórica por referirse a algo que pertenece a un elemento anterior del texto.
La Nueva Gramática incluye dentro de los demostrativos ciertos adverbios que funcionan como
pronombres al reemplazar a algo ya mencionado.
Miró hacia el bosque, y el dragón estaba ahí.
Ahí reemplaza a bosque.
Ejemplos de correferencia dada por un posesivo:
En mi plato hay arroz y en el tuyo, carne.
Gracias a la correferencia, se evita repetir la palabra plato. En el ejemplo, el posesivo funciona como
pronombre.
Cada uno de los niños tomó su libro.
El posesivo su está referido a los niños. En este ejemplo, el posesivo funciona como adjetivo.
Ejemplo de correferencia dado por un numeral.
En el comedor había una lámpara y en el dormitorio, dos.
Se evita repetir la palabra lámpara.
Ejemplo de correferencia dada por cuantificadores (partes de la oración que indican cantidad sin ser numerales).
Las calles estaban en mal estado y varias eran intransitables.
Se evita repetir la palabra calles, y se indica una cierta cantidad de las mismas.
1.3 Correferencia léxica; sinonimia, hiperonimia e hiponimia.
Un modo especial de correferencia estricta es el que se produce por el uso del léxico a través de
sinónimos (términos que tienen un significado similar); hiperónimos (términos que engloban una serie de
significados específicos); hipónimos (palabras que pueden incluidas dentro de un hipéronimo). Estos fenómenos
se pueden dar entre palabras o entre locuciones y otras expresiones.
Ejemplo de sinonimia entre palabras:
Ese adolescente prometía. El joven era muy creativo.
Adolescente y joven se refieren a la misma persona.
Ejemplo de sinonimia entre expresiones:
Luna mía, luna mía, astro hermoso de la noche.
El poeta se refiere a la luna con las dos expresiones subrayadas.
Ejemplo de correferencia por hipéronimos e hipónimos.
Había peras, manzanas y naranjas, las frutas más comunes.
Peras, manzanas y naranjas son hipónimos (están contenidos) en el hiperónimo frutas (que, en el ejemplo, está
referido a las tres frutas nombradas).
2. Correferencia amplia
La correferencia estricta se caracteriza por el reemplazo de un término por otro. Así se evitan
repeticiones y se logran efectos estilísticos.
La correferencia amplia no reemplaza términos, sino que permite establecer relaciones entre los términos
de un enunciado o un texto través de marcas y otros recursos, como; el sentido; la posición; marcas gramaticales
(desinencias y concordancias); conjunciones y conectores textuales y marcas discursivas
Ejemplo de correferencia por el sentido:
La casa era nueva. Las ventanas eran amplias y las puertas, de madera sólida.
Por el sentido y por el uso del artículo definido, se sabe que puertas y ventanas son las de la casa recién
nombrada.
Ejemplo de correferencia posicional y gramatical por contigüidad, concordancias y desinencias:
Los remolinos del río hicieron girar el bote. Eran muy peligrosos.
En este ejemplo hay correferencia por posición (contigüidad de las oraciones), y gramatical, por las desinencias
de verbos y adjetivos y la concordancia correspondiente.
Ejemplos de correferencia por conjunciones y conectores textuales:
Dentro de las oraciones se da correferencia a través de las conjunciones.
Ejemplo:
Nadie veía nada, porque se habían apagado las luces.
La conjunción causal porque relaciona la falta de visión y el hecho de estar las luces apagadas.
Conectores Textuales
Más allá de la oración, en el nivel textual, la correferencia amplia se produce por los diferentes
conectores textuales, que pueden estar formados por diferentes tipos de conjunciones adverbios y por otras
expresiones. Hay muchos tipos de conectores:

Aditivos: Expresan suma de ideas; y, además, también, asimismo, por añadidura, igualmente.
Intensificativos: encima, más encima, es más, más aún, y lo que es peor, incluso, hasta, para colmo.
Opositivos: Expresan diferentes relaciones de contraste entre enunciados; en cambio, por el contrario.
Concesivos: con todo, a pesar de todo, aun así, ahora bien, de cualquier modo, al mismo tiempo.
Restrictivos: pero, sin embargo, no obstante, en cierto modo, en cierta medida hasta cierto punto, si bien, por
otra parte.
Excluyentes: dejando fuera, sin contar.
Causativos-Consecutivos: Expresan relaciones de causa o consecuencia entre los enunciados.
Consecutivos: por tanto, por consiguiente, de ahí que, en consecuencia, así pues, por consiguiente, por lo tanto,
por eso, por lo que sigue, por esta razón, entonces, entonces resulta que, de manera que .
Causales: porque, pues, puesto que, ya que.
Comparativos. Subrayan algún tipo de semejanza entre los enunciados: Del mismo modo, igualmente,
análogamente, de modo similar.
Reformulativos. Indican que un enunciado posterior reproduce total o parcialmente, bajo otra forma, lo
expresado en uno o más enunciados anteriores: En otras palabras, dicho de otro modo.
Explicativos: es decir, o sea, esto es, a saber,
Recapitulación: en resumen, en resumidas cuentas, en suma, total, en una palabra, en otras palabras, dicho de
otro modo, en breve, en síntesis.
Ejemplificadores: por ejemplo, así, así como, verbigracia, por ejemplo, particularmente, específicamente.
Correctivos: mejor dicho; expresándome mejor; perdón, quise decir.

Marcadores discursivos
Los marcadores discursivos pueden entenderse como recursos lingüísticos para aclarar el modo de
organizar las ideas dentro de un texto. Indican, por ejemplo:
Orden. Señalan las diferentes partes del texto: En la primera parte de mi discurso
Inicio: ante todo, para comenzar, primeramente
Cierre: en fin, por último, en suma, finalmente, por último, terminando, para resumir, en resumen, en pocas
palabras.
Transición: por otro lado, por otra parte, en otro orden de cosas, a continuación, acto seguido, después.
Digresión: por cierto, a propósito, a todo esto.
Tiempo: después (de), después (que), luego, desde (que), desde (entonces), a partir de.... antes de, antes que,
hasta que, al principio, en el comienzo, a continuación, inmediatamente, temporalmente, actualmente,
finalmente, por último, cuando.
Espacio: más arriba, más abajo, hacia el final, en el fondo, profundizando lo dicho.
Hay muchos otros marcadores discursivos y conectores textuales. Aquí se mencionan solo por su capacidad de
relacionar (correferir) una parte del texto o discurso con otras. En los ejemplos para el profesor y para los
estudiantes se verá el funcionamiento de algunos de estos recursos.
Conclusión
La correferencia es el principal mecanismo que da cohesión a los textos. Es una herramienta
fundamental para la comprensión de la lectura, ya que está presente en todos los textos y permite ver las
relaciones que se establecen entre sus componentes.
Es importante tener en cuenta que su concepto y tipificación no deben ser enseñados como contenidos,
sino aplicados como ayuda para comprender lo que se lee o dice.
La correferencia textual se complementa con otros aspectos propios de las situaciones comunicativas,
como la audiencia, el propósito del emisor, el contexto próximo y remoto. Un enunciado como Ven, solo se
entiende cuando está claro quién es el emisor, con qué intención lo dice, quién es el destinatario, a dónde se
está invitando a ir, dónde se está, y otras circunstancias.
2. Sentido de su aprendizaje
La correferencia es el principal mecanismo de la comprensión de la lectura y producción de textos
escritos. Sin manejo de la correferencia no se entienden las oraciones en las que aparecen pronombres o
sinónimos y otros modos de denominación que permiten relacionar palabras. Sin embargo lo más importante es
la correferencia textual que permite dar sentido a lo que se lee o escribe, ya que, normalmente, lo propio de un
texto es mantener un sentido a lo largo de muchas oraciones.
La correferencia es un factor fundamental de la escritura porque permite producir textos cohesionados y
coherentes. Sin apelación a la correferencia, un texto escrito puede llenarse repeticiones innecesarias o
presentar las ideas en formas totalmente desorganizada
3. Niveles o ciclos en que se aborda.
La correferencia es un fenómeno siempre presente en el uso del lenguaje, de modo que debe ser
abordada en todos los niveles de la educación escolar. Aunque su concepto no debe ser objeto de enseñanza
directa en la educación básica, puede ser recomendable que a partir de le enseñanza media, los estudiantes
dominen este concepto y lo manejen tanto en la lectura como en la escritura.
4. Contenidos y eje curricular al cual corresponde, según el Marco Curricular
La correferencia es aludida constantemente cada vez que se habla de establecimiento de relaciones entre
elementos de los enunciados en los tres ejes. También se alude a la correferencia cada vez que se habla de
concordancia, cohesión y coherencia. Sus menciones explícitas aparecen el eje Escritura.

Fuente: www.educarchile.cl