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Cómo tratar las infecciones de oídos

El calor nos puede ayudar a eliminar la infección. Si una otitis no se cura


correctamente puede generar pérdida de la audición, vértigos y otros malestares

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Diversas son las causas de infección y dolor en los oídos. Todo el mundo
ha sufrido alguna vez en la vida este problema tan frecuente. Puede
deberse al ingreso de agua al bañarse o nadar, la entrada de partículas o
insectos, infección en la muela que se extiende al oído, etc. En el
siguiente artículo aprenderás cómo tratar las infecciones de oídos.

Qué saber sobre los problemas e infecciones


en los oídos
Es preciso tener en cuenta que los problemas de los oídos son más
graves cuando involucran partes internas y menos peligrosas si se
relacionan a las zonas externas. Además, que si una otitis no se cura
correctamente puede generar pérdida (parcial o total) de la audición,
vértigo y malestar al hacer algunas actividades.

 La otitis externa se caracteriza por flujo de líquido, dolor,


enrojecimiento, pérdida temporal de audición. Está causada por bacterias
mayormente y en menor medida por virus u hongos.
 La otitis media es muy común en los niños y sus síntomas son fiebre,
dolor, irritabilidad, pérdida parcial de la capacidad de audición y falta de
apetito. Ocurre cuando se tapona el espacio intermedio de oído con
fluidos y mucosidad. Algunas personas son susceptibles a este tipo de
infecciones en los oídos y su padecimiento se vuelve crónico.
 La otitis interna puede producir náuseas, mareos, vértigo, vómitos y
pérdida del equilibrio. Aparece cuando se inflama la parte más interna del
oído, también se la conoce como laberintitis. Es poco común pero sus
síntomas son intensos.

Remedios populares para las infecciones de


oídos
 Llena una bolsa térmica con agua caliente y aplica cubriendo con un
pañuelo o paño, sobre el oído dolorido. El calor es un analgésico potente,
así como también sirve para que llegue la sangre a la zona y se elimine
la infección.
 Lava, pica y machaca tres albaricoques grandes. Calentar en una sartén
y colocar como cataplasma sobre el oído que duele.
 Machaca un puñado de hojas de albahaca y otro puñado de hojas de
llantén. Calienta todo hasta que esté tibio y coloca como un cataplasma
sobre el oído afectado.
 Calienta media cucharada de aceite de oliva y empapa con ella un poco
de algodón. Colocar en la entrada del oído y dejar que actúe durante una
hora.
 Corta una cebolla en rodajas y machácala. Coloca en un lienzo y
calienta en el microondas. Aplica como comprensa sobre el oído
dolorido.
 Calienta por algunos minutos una cucharada de aceite de oliva extra
virgen, añade un diente de ajo machacado. Deja reposar hasta entibiar y
embebe una bolita de algodón, la cuál introducirás en el orificio del oído.

 Calienta dos puñados de arroz y coloca en una bolsa de tela o envuelve


en un paño. Coloca sobre la almohada y apoya el oído sobre ella.
 En un frasco de vidrio limpio y seco, vierte siete gotas de aceite de oliva y
el contenido de una cápsula de vitamina E. Luego añade dos dientes
de ajo machacados y mezcla bien agitando. Calienta con el frasco
cerrado a baño maría durante un minuto. Filtra e introduce algunas gotas
en el oído, cuando el líquido se haya entibiado. No está aconsejado en
casos de tímpano perforado o si sale pus del oído.
 Hierve dos cucharadas de ajenjo en un litro de agua durante 10 minutos.
Deja refrescar y acerca el oído al recipiente para que ingrese el vapor.
 Vierte dos cucharadas de ruda en media taza de agua hirviendo. Deja
refrescar tapado. Remoja una bolita de algodón y coloca en la entrada
del oído.
 Exprime un limón y empapa un algodón en el zumo. Coloca suavemente
en la entrada del oído (sin introducir demasiado) durante 10 minutos
antes de dormir. Este remedio es bueno cuando el dolor se produce por
una acumulación de cera.
 Macera diez flores de manzanilla con cuatro cucharadas de aceite de
oliva durante 2 días. Aplica con un algodón. También es bueno para el
dolor por excesiva producción de cerumen.
 Calienta dos cucharas de aceite de almendras y dejar que se reduzca a
temperatura ambiente. Aplicar dos gotas en el conducto del oído y tapar
con un algodón para proteger.
 Hierve un puñado de hojas de orégano y media taza de agua, por tres
minutos. Retira del fuego y deja refrescar. Cuela y vierte en un gotero.
Aplica tres gotas en el oído dolorido (si es que el tímpano no está
perforado).
 Asa una patata en el fuego y envuelve en un paño. Aplica como
compresa encima de la oreja lo más caliente posible.
 Hierve media taza de agua con un puñado de sal gruesa. Moja un paño y
aplica sobre la oreja.
 Ralla un rábano y caliéntalo. Envuelve en un lienzo de tela delgada y
coloca sobre la oreja, dejar hasta que se enfríe.
 Vierte tres o cuatro gotas de gel de aloe vera en el conducto auditivo y
deja la cabeza de lado por algunos minutos. No se permite este remedio
en caso de tímpanos perforados.
 Machaca un puñado de hojas de acelga y extrae el zumo. Vierte con un
gotero, unas cuatro gotas en el oído.

Recomendaciones para evitar dolor e infección de


oído
 Evitar el uso de hisopos de algodón para limpiar
 Cuidarse de las infecciones de garganta
 Reforzar el sistema inmunológico
 Evitar compartir auriculares
 Evitar nadar en estanques, lagos o ríos
 Evitar sumergirse en piscinas con mucho cloro
 No introducir objetos extraños en los oídos
 Dormir de costado para facilitar el drenaje