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“El sacrificio humano era un espectáculo público, una experiencia colectiva” (Drew,

2002, p. 339). Este elemento religioso en la cutura maya era un elemento para demostrar su
autoridad religiosa y política. En el Rabinal Achí, el sacrificio obedece a un mecanismo
restaurador de la armonía en la comunidad y lucha como un mecanismo de unidad social.
Así pues, el Rabinal Achí posee esos aspectos, porque los de Rabinal tenían que sacrificar
al Varón de los Queché, por la invasión que este hizo al territorio, es decir, tenian que
imporner su poder político para el bienestar de la comunidad.

“La danza tenía una importancia primordial en los rituales de los pueblos
mesoamericanos” (Torres, 1991, p. 65). En este caso se ejecuta la danza del Tun. En el
punto culminante del conflicto entre el Varón de Rabinal y el Varón de los Quéche, la
danza se ejecuta en forma de círculo. La razón radica según (Puentes, 2007) en que el
movimiento cirucular es perfecto y simboliza los ciclos celestes, la dialéctica entro lo
celestial, trascendente y lo terrenal. El primer cuadro comienza con la danza en ronda,
compuesta por el varón de Rabinal y su gente.

“El Varón de Rabinal y su gente danzan en ronda. El Varón de los Queché llega de
pronto y se pone a bailar en medio del círculo moviendo su lanza corta, como si quisiera
herir con ella, en la cabeza, al Varón de Rabinal. El movimiento de la ronda es cada vez
más rápido” (Rabinal Achí, 1997)

“La danza en círculo es también considerada una de las más antiguas y simples
modalidades de comunión grupal (…). En cuanto forma envolvente y circuito cerrado, el
círculo es símbolo de protección, protección asegurada dentro de sus límites” (Chevalier
300-305). (Drew, 2002, p. 92)

Aparte de la danza en círculo, otro factor importante en los rituales, era la


transformación en animal, una práctica religiosa que se desarrollaba en las culturas
prehispánicas. Está práctica como lo afirma (Puentes, 2007) consistía en entrar en contacto
con el espíritu de los animales elegidos con sus dimensiones sagradas a manera de
exteriorizar la entidad anímica del animal representado.
Los prisioneros para el sacrificio, sí estos eran nobles o reyes, podían ser mantenidos
en cautiverio durante años, mientras se les drenaba la sangre, como lo expresa (Drew,
2002). Como consecuencia, su religión implicaba la muerte en sus ritos más sagrados. Así,
pues es el caso del Varón de los Queché aunque no fue torturado. El fundamento de esto
según (Drew, 2002) el método final para despachar a la víctima solía ser la decapitación
aunque es evidente que también se practicaba la extracción del corazón. Por lo tanto en el
Rabinal Achí, solo se hace una descripción escueta, sin detalles de como matan al Varón de
los Queches, tampoco se menciona que le extraiga el corazón. Esto es lo que hace suponer
que el texto posiblemente pudo ser alterado ya que los hombres en el sacirficio podían ser
destripados, despojados del cuero cabelludo, quemados, amarrados con correas a andamios
de madera y flechados, además de ser atados.

“El territorio para las culturas indígenas, poseía y aún posee, una densidad sensible,
afectiva incluso, inconmensurable” (Puentes, 2007, p. 84). En el Rabínal achí se manifiesta
la invasión territorial. Porque el Varón de los Queché ha puesto “señales” en el territorio
vecino, es decir, invadió el terriorio de los Rabinales y secuestro al Jefe Cinco Lluvia. Por
consecuencia, el territorio significaba el equilibrio entre el mundo de los cielos y el
inframundo. Por lo tanto, la invasión para las culturas prehispánicas impedía el desarrollo
de la vida de las personas.

Para (Maravilla, 2014 ) “La figura del guerrero alcanzaba importantes dimensiones en
todas las culturas mesoamericanas y el Varón de los Queché es, antes que cazador, un
militar” p 261. Pero el catolicismo cambió las antiguas concepciones religiosas, porque la
inmolacion del guerero era considerada un gran honor para la víctima, porque cada guerrero
aspiraba a una muerte gloriosa, eso signinificó la muerte para el Varón de los Queché.
Bibliografía
Rabinal Achí. (1997). Costa rica: EDUCA.

Drew, D. (2002). Las Crónicas Perdidas de los Reyes Mayas. México: Siglo veintiuno editores S.A de
C.V.

Maravilla, A. J. ( 2014 ). Sincretismo paralitúrgico y representaciones escénicas asociados a la


tradición festiva de América Latina . Madrid: UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID .

Puentes, P. H. (2007). Teatro Maya: Rabinal Achí o Danza del Tun. 70, 79-108, 92.

Torres, Y. G. (1991). Diccionario de Mitología y Religión de Mesoamérica. México D.F: Ediciones


Larousse.

(Drew, 2002)