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ANALISIS DE LA CASACION N° 855-2006-LIMA

La presente casación tiene como sumilla que “… la actora pretende se declare que el
inmueble sito en la Avenida Guardia Civil número quinientos cincuenta y uno, San
Borja, Lima, inscrito en la ficha número noventa y cinco mil seiscientos ochenta del
Registro de la Propiedad Inmueble sea declarado bien común de la sociedad conyugal
que tiene formada con el demandado, y como pretensión accesoria la rectificación del
asiento registral correspondiente…”

En concreto es materia del recurso de casación la sentencia de vista de fecha dieciséis


de agosto del dos mil cinco, que revoca la apelada de fojas doscientos sesenta y tres,
de fecha doce de octubre del dos mil uno, que declaró improcedente la demanda, y la
reforma declarándola fundada, y en consecuencia, declara que constituye bien común
de la sociedad conyugal, formada por la actora con el recurrente, el inmueble materia
de la acción, debiendo procederse a la rectificación del asiento registral
correspondiente, para hacer constar tal condición; con lo demás que contiene.

Así mismo se tiene de los hechos que la demandante afirma que su cónyuge recibió
de sus padres el inmueble sub Litis, como anticipo de legítima, según escritura pública
de doce de noviembre de mil novecientos setenta y cinco extendida ante el notario de
Lima Doctor Ernesto Velarde Arenas; que al fallecimiento del padre del demandado,
don Luís Alberto Escala Valdizán, sus herederos celebraron un contrato de
compensación con fecha primero de julio de mil novecientos noventa, respecto de los
bienes de la masa hereditaria del causante, donde el inmueble sub materia fue
valorizado en sesenta y seis mil dólares americanos, y a efectos de que exista equidad
en la división y partición de los bienes de la sucesión, el demandado puso a
disposición el inmueble sub litis a la masa hereditaria, acordándose que la beneficiaria
de dicho bien sería doña Eva María Sánchez Barreto de Escala (madre del
demandado), y que el demandado procedió a readquirir el inmueble pagando la suma
de sesenta y seis mil dólares americanos con recursos propios de la sociedad
conyugal, razón por la cual este inmueble en realidad es de propiedad de la sociedad
conyugal y no un bien propio del demandado. Por su lado, el demandado en su
contestación de la demanda sostiene que el anticipo de legitima sólo fue por el terreno,
y que la edificación fue realizada con su propio peculio, muchos años antes de su
matrimonio, conforme á la inscripción de la declaración de fábrica.
Que la sentencia de vista analiza el acta de la Audiencia de Conciliación, así como los
denominados pagarés, como así resulta, especialmente, de sus considerandos quinto
y noveno, dándose por acreditado su pago; y se analiza también y ampliamente el
mérito del contrato de compensación en los considerandos undécimo, decimosegundo,
décimo tercero y décimo quinto. Por lo demás, no existe agravio cuando se alega que
el contrato sólo fue suscrito por el demandado con su señora madre, no interviniendo
ningún otro heredero de don Luís Alberto Escala Valdizán, pues a esta misma
conclusión llega la recurrida, tanto más si se tiene en consideración que la presunta
simulación, alegada por el demandado, no ha sido declarada judicialmente; asimismo
el documento en que consta dicho contrato no ha sido objeto de impugnación o tacha.
En consecuencia se descartan los cargos in procedendo.

Los jueces consideran de acuerdo a los fundamentos que el cargo de inaplicación de


una norma de derecho material exige que se demuestre su pertinencia al juicio de
hecho establecido en la instancia, que el recurrente demuestre la subsunción y cómo
ello modificaría el sentido de lo resuelto. El recurrente invoca los artículos 775 y 777
del Código Civil de mil novecientos treinta y seis, argumentando que el bien no fue
colacionado, que el supuesto contrato de compensación solo fue celebrado por dos
coherederos y que únicamente versa sobre el terreno. Nuevamente se plantea una
modificación de la cuestión de hecho, lo que no es posible en casación. Como ya se
ha señalado, el contrato de compensación ha sido analizado por los jueces de mérito,
advirtiendo la sentencia de vista, en su motivo Décimo Segundo, que sólo fue suscrito
por el demandado y su señora madre, por lo que limitan su alcance a los intervinientes
en dicho acto jurídico, de tal manera que no se evidencia la pertinencia de los artículos
775 y 777 del Código Civil de mil novecientos treinta y seis, que se refieren a la
colación, y al valor de los bienes en la colación, que no se ha establecido como
materia controvertida, según acta de la Audiencia de Conciliación de fojas doscientos
veintinueve

En tal sentido decidieron Declarar INFUNDADO el recurso de casación interpuesto


por don Elard Alberto Escala Sánchez Barreto, en consecuencia NO CASAR la
Sentencia de Vista de fojas novecientos treinta y dos, su fecha dieciséis de agosto del
dos mil cinco.

Como segundo punto Condenaron a la parte recurrente al pago de la multa de una


Unidad de Referencia Procesal, así como de las costas y costos originados en la
tramitación del recurso.

Y como último punto ordenaron la publicación de la presente resolución en el diario


oficial El Peruano, bajo responsabilidad; en los seguidos por doña Liliana Isabel Pérez
Reyes Moyano, sobre declaración de bien común.