Вы находитесь на странице: 1из 455

MAESTROS

ASCENDIDOS

PLATICAN A LA HUMANIDAD II

MAESTROS

ASCENDIDOS

PLATICAN A LA HUMANIDAD II

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A LA HUMANIDAD II EDITORIAL SOLAR

EDITORIAL SOLAR

MAESTROS ASCENDIDOS

PLATICAN A LA HUMANIDAD II

EDITORIAL SOLAR Cía. S. en C. Derechos reservados conforme a la ley. Hecho el depósito legal. Prohibida la reproducción parcial o total por cualquier medio mecánico o electrónico sin su debida autorización. Los caracteres tipográficos de esta obra son de propiedad de Editorial Solar y Cía. S. en C.

Primera edición Editorial Solar, mayo de 2006

Editado y distribuido por:

EDITORIAL SOLAR Cía. S. en C. Carrera 9a. Nº 19-59 Of. 402 Teléfonos: 286 02 94 - 243 01 30 Fax: 91 342 23 75 e-mail: solar@colomsat.net.co Web: www.edisolar.com Bogotá, D.C. - Colombia

Ventas por correo. Adquiera nuestro catálogo.

ISBN: 958-33-7816-X

Impreso por:

IMPRESO EN COLOMBIA

PRINTED IN COLOMBIA

GRATITUD ETERNA

A mado Dios Padre, que habéis permitido que los amados Maestros Ascendidos hayan realizado este compendio de luz para lucidez mental y concencial de toda la humanidad, te

damos gracias, muchas gracias y nuestra eterna gratitud por tan grande bendición que nos habéis dado. Padre Celestial gracias y permite que estas sencillas pero complejas verdades que en este texto se encierran sean comprensibles y fáciles de discernir para las mentes que les corres- pondan leer y practicar su contenido lleno de luz y amor.

Y a vosotros amadísimos Maestros Ascendidos reciban nuestra eterna gratitud envuelta en el amor de nuestros corazones junto con el deseo de ponernos incondicionalmente a vuestro servicio; muchas gracias por el invaluable servicio y entrega amorosa que permanentemente están irra- diando e impartiendo a toda la humanidad y a nuestro amado Planeta Tierra.

Estaremos eternamente agradecidos y damos nuestra infinita gratitud a los Maestros Ascendidos que han inspirado este libro de divina sabiduría.

Maestro Ascendido Morya

Maestro Ascendido Pablo el Veneciano

Maestro Ascendido Sanath Kumara

Maestro Ascendido Jesús

Maestro Ascendido Saint Germain

Maestro Ascendido Miguel Arcángel

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

Maestro Ascendido Serapis Bey Maestro Ascendido Kutumi Maestra Ascendida Mercedes Maestra Ascendida María Maestro Ascendido Santo Aeolus Maestro Ascendido Uriel Arcángel Maestro Ascendido Zadquiel Arcángel Maestro Ascendido Gabriel Arcángel Maestro Ascendido Chamuel Arcángel Maestro Ascendido Jofiel Arcángel Maestro Ascendido Rafael Arcángel Maestra Ascendida Soochee Maestro Ascendido Antony de Melo Maestro Ascendido Del Silencio Maestra Ascendida Nada Maestro Ascendido Dwall Khol Maestro Ascendido Melkisedec Maestra Ascendida Kwan Yin Maestro Ascendido Lanto Maestro Ascendido Bhagavan Krishna Maestro Ascendido Babaji Maestro Ascendido Lahiri Mahasaya Maestro Ascendido Sri Yukteswar Maestro Ascendido Paramahansa Yogananda Maestro Ascendido Rajarsi Janakananda Maestro Ascendido Juan Pablo Segundo Maestra Ascendida Teresa de Calcuta.

INTRODUCCIÓN

E n este siguiente compendio de sencillas verdades de divina sabiduría, se os darán a conocer, amados míos, el sol radian- te que mora en vuestros corazones y la verdad acerca de la

existencia en cada ser en toda la creación. Se os dará, también la luz del

entendimiento, para que vuestro discernimiento y comprensión lleven a vuestra mente la luz divina de sabiduría que menciona cada enseñanza y podais comprender la esencia misma de cada una de las orientaciones que en este sencillo libro se darán.

Es nuestro amoroso deseo, que lleveis a vuestras experiencias en esta existencia, todas las verdades aquí contenidas, para que sean verdade- ramente la luz que alumbre vuestras mentes, mundos y asuntos, y de esta manera podais ascender un escalón dorado en vuestras conciencias y así podais llegar a nuevos estadios de luz consciencial.

También, es nuestro deseo que en cada verdad aquí revelada, sea la flor que purifique con su fragancia la oscuridad de vuestras consciencias y podais dar paso a una nueva edad dorada que ya se avecina.

Todos nosotros estamos ansiosos de participar activamente en vues- tra ayuda, para que podamos vernos y dialogar como lo haceis con vues- tros amigos, así que, adelante hermanos, que cada orientación y guía, aquí dada sea, llevada con exactitud a la práctica en vuestras vidas, para que juntos, ustedes y nosotros caminemos por sendas de luz y amor.

PRIMERA PARTE

CÁNTICO DE ALABANZA Y GLORIA AL PADRE ETERNO

H oy iniciaremos este bello día de luz primaveral, con un cántico de alabanza y gloria al Dios Creador de todo cuanto existe.

Colocaos mentalmente de pie con toda la naturaleza y sus criaturas y acompañados musicalmente con los coros angélicos, entonad este cánti- co con todo vuestro amor y con toda vuestra gratitud:

Alabado seas Señor Dios, por todas tus criaturas.

Alabado seas Señor de toda la creación, por todas vuestras criaturas.

Alabado seas Padre-Dios, por tu inmenso amor con el cual haz pintado tu creación.

Alabado seas Padre omnipotente, por tu poder ilimitado y perfecto que compartiste con todas tus criaturas.

Alabado seas ¡Oh! Dios Santo bueno y misericordioso fuente de toda santidad, que bañan la tierra con tu amorosa presencia.

Alabado seas Padre Celestial, por siempre en cada momento por todas tus criaturas.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

Alabado seas Padre Nuestro, que compartes cada día el pan del amor en nuestros corazones.

Alabado seas Padre Señor Dios nuestro, por tu eterna asistencia en tu creación.

Alabado seas Dios-Padre; Dios de los ejércitos celestiales, que con tanto amor nos sirves.

Alabado seas por siempre.

Amén

Te glorificamos Padre amoroso y sean nuestros corazones el jardín de amor donde tu amor se extasía.

Te glorificamos Padre, con nuestras bocas y cánticos nuevos que entonan cada día.

Te glorificamos Señor, con nuestras almas jubilosas y alegres.

Te glorificamos Señor, en cada amanecer con cada trinar de tu creación.

Te glorificamos Señor Dios, en cada pensamiento en este día.

Te glorificamos Señor, por todo lo que existe.

Te glorificamos Señor Dios, Padre Nuestro, tus pequeñas y humildes criaturas eternamente.

Te glorificamos Señor y en este día te glorificaré hasta el anochecer.

Glorificados seas por siempre.

Amén

Ahora podeis sentaros y muy humildemente os pido que mediteis en cada alabanza y glorificación que habeis entonado al Padre Celestial que mora en vosotros, y está presente en todo.

Retornad nuevamente al texto del cántico y meditad en su contenido y en la medida que comprendais la significación de cada una de las pa- labras que conforman el cántico, estareis elevando vuestro espíritu, y vues- tra alma se regocijará y en este estado de conciencia podreis palpara la

LIBRO

I

presencia de Dios en vosotros, pues, ningún Padre es indiferente a las caricias de sus hijos y mucho menos el Padre Amor lo haría con sus criaturas que en cada alabanza y gloria encierra la más bella y sincera caricia amorosa que un Padre puede recibir de sus hijos.

Por lo tanto, amados míos que cada día de vuestra existencia canteis alabanzas y glorias al Dios Creador.

Es mi deseo, amados míos, que toméis por disciplina esta norma que traerá a vuestra vida alegría y regocijo. Cantad siempre a vuestro Padre y el también se regocijará en vosotros.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

La princesa sabia

En esta bella y dulce mañana vamos a iniciar la plática de hoy, des- pués de haber alabado y glorificado al Padre Celestial por su amorosa creación; con un pequeño cuento que os divertirá y llenará vuestro cora- zón de regocijo espiritual.

En un lugar de una bella y próspera comarca, había una princesa que por su sabiduría era renombrada y bastante conocida. De leja- nos países venían príncipes y reyes en busca de orientaciones y sa- bias soluciones a los problemas que en sus imperios se presentaban con mucha frecuencia.

La sabia princesa, muy cortésmente recibía a los visitantes y con tino

y sabiduría, daba los sabios consejos a quienes se los solicitaban.

Una vez, como de costumbre, la sabia princesa estaba en su depen- dencia real recibiendo las consultas cotidianas y muy sorprendida vio en la lista de los consultantes el nombre de un príncipe que por su valentía era conocido por todo el imperio. La princesa lo hizo seguir y muy atenta escuchó al príncipe que le decía: Alteza, he sabido por mis más sabios consejeros, quienes se han declarado in- capaces de resolver esta situación que me oprime, de vuestra sabi- duría y es por ello que he venido para que vuestra majestad me dé su sabio y acertado consejo. En estos momentos mi imperio es prós- pero y se extiende cada vez más, sin embargo, se ha presentado una controversia con el príncipe del lejano país quien ha sido siempre mi aliado en todas mis batallas y conquistas, pues, el príncipe del lejano país quiere que mis súbditos le sirvan cada dos días de la semana en los cultivos de sus sementeras, que son muy extensas, a cambio del apoyo que me viene prestando con su ejército, he comentado esto a mis sabios consejeros y ellos después de complejas discusiones han llegado a la conclusión que esto traería el caos económico en el reino, por lo tanto, sugiere la no aceptación a la petición del príncipe del lejano país lo cual, me traería como consecuencia la ruptura de toda relación con mi aliado, sabia princesa dime ¿qué debo hacer?

La sabia princesa en actitud de concentración escuchó atentamente

al príncipe y le dijo: si vuestro aliado quiere dos días de trabajo en

sus tierras, realizados por vuestros súbditos, dáselos y pídele a cambio, que en esos dos días vengan a vuestro imperio sus súbditos a com- prar el producido que vuestros súbditos han trabajado en los cinco días de la semana y así de esta manera, vuestras ganancias no baja-

LIBRO

I

rán ni se empobrecerá vuestro reino y el príncipe aliado también prosperará. Satisfecho el príncipe valiente, partió con la propuesta que la sabia princesa había dado.

Amados lectores que habeis seguido atentamente esta narración, los envuelvo en mi amor y con la sabiduría de mi humilde corazón, os doy estas reflexiones: Si observais, os dareis cuenta que la sabia princesa del cuento, sobresalió por su sabiduría, además, observasteis también que era muy solicitada por sus sabios consejos y también os disteis cuenta del problema que preocupaba al príncipe valiente, como también os dis- teis cuenta de la solución que dio al príncipe valiente.

Pues bien, amados seres, hoy deseo que penseis acerca de la sabidu- ría; como se os ha dicho, la sabiduría está detrás de toda experiencia la cual una vez vivida y sentida aparece la enseñanza que os dará la luz para que continueis por vuestro sendero por la vida, sin tropiezos, mas sin embargo, cuando sois pequeños vuestros padres son quienes os lle- van de la mano y os van indicando las enseñanzas que la vida os va dando a través de vuestras pequeñas experiencias, que en el caso del relato es la princesa sabia; esos pequeños de que os hago referencia sois vosotros los niños de la tierra, cuando no comprendeis las enseñanzas que la vida os da y consultais a vuestros amigos o allegados sin que os den lo que vosotros creeis necesitar, que en el caso de la narración serían los sabios consejeros del príncipe, es entonces el momento que busqueis al sabio de los sabios que esta en cada pulsación de vuestro corazón y a solas con El en el silencio escuches la guía sabia y certera con la que podais esgrimir cualquier situación conflictiva en vuestra vida.

Deseo hoy amados míos, que no llegueis a angustiaros cuando os encontreis en la sin salida, pues, el Sabio-Padre, siempre tendrá un nue- vo camino por donde podrais transitar sin tropiezos y cada vez más os irá abriendo nuevos caminos que os llevaran a nuevos aprendizajes y por ende a nuevos estadios o niveles de conciencia que os conducirán al logro victorioso.

Amados míos, reflexionad profundamente en esta plática y llevad cada conclusión que saquéis a vuestra vida diaria y en las cosas que os parez- can más pequeñas, aplica esta pequeña verdad.

“VIVE CON SABIDURÍA Y SERÁS FELIZ”.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

El artesano y el caballero

Salve ¡Oh! hijos amados de la luz eterna, mi luz y mi humilde corazón se ponen a vuestra disposición en este esplendoroso día.

Amados hermanos en la luz, hoy vamos a iniciar una bella y sencilla plática que será alentadora y llena de consuelo interior.

Había una vez un pequeño artesano en una pequeña y sencilla al- dea, donde en número de sus habitantes eran pocos y por lo tanto, se estrechaban lazos de fraternidad y solidaridad. El pequeño arte- sano dedicado a sus labores artesanales vivía contento y feliz, pues, el dinero que le proporcionaban sus artesanías era suficiente para subsistir y eso le bastaba.

Una vez estando el artesano frente a su negocio vio acercarse un caballero de buena estirpe, quien muy respetuosamente comenzó a observar muy detenidamente una por una toda la mercancía que el artesano exhibía; el artesano lleno de curiosidad por la actitud del caballero de buena estirpe, se acercó y le preguntó qué era aquello que le había llamado su atención en las artesanías y el caballero de buena estirpe le respondió: He observado en vuestros objetos que habeis elaborado con tanta dedicación la belleza y la delicadeza que en ellos se reflejan y he pensado que únicamente lo que habeis hecho es plasmar en cada artesanía vuestra propia belleza y delicadeza interior, asombrado el artesano agradeció las palabras del caballero de buena estirpe quien diciendo estas palabras salió del recinto.

Amados míos de mi humilde corazón, con el más profundo amor os invito a que penseis en cada una de las situaciones que se presentan en esta escena. La primera situación es la vida simple y sencilla que disfruta el artesano en su pequeña aldea que es su espacio de trabajo. La segun- da situación es la llegada del caballero de buena estirpe y sus sabias palabras.

Ahora bien, amados corazones, si reflexionais acerca de la primera situación, observareis cuan feliz se puede ser con poco siempre y cuan- do, como el artesano, comprendais que la vida simple y sencilla os da paz y tranquilidad; y podeis comparar la pequeña aldea con vuestro propio mundo, donde laborais y en cada quehacer formais vuestro propio entor-

LIBRO

I

no. La segunda situación es la llegada del caballero y su actitud observa- dora, podría denominarse el “Eterno Observador” el que todo lo ve y está presente siempre en vuestra vida, recordándoos lo bello y dedicados que sois internamente y por lo tanto, es imperativo que mostreis esa belleza y esa delicadeza en todas vuestras obras por pequeñas que éstas sean, al igual, que el artesano de la narración.

Amadísimo hijo del amor, deseo fervientemente que penseis muy se- renamente en esta pequeña verdad que si llegarais a aplicarla en vuestra vida os rodeará de un mundo bello y delicado.

Pensad que el “Eterno Observador” siempre estará irradiando su luz belleza en vuestro ser diseñado con la delicadeza divina que solamente Él os puede dar.

Sacad desde hoy, todo sentimiento de vuestro corazón, que impida plasmeis, como el artesano, la belleza en vuestras acciones.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

El príncipe sabio

Amadísimos hermanos en la luz mi amor los envuelve y mi resplande- ciente luz los irradia permanentemente.

En este bello día lleno de amor del Padre Celestial os invito a que escucheis a este humilde servidor, en esta sencilla plática de amor.

En un castillo de la edad media vivía un príncipe gallardo y apuesto, rodeado de riquezas y bellezas que adornaban su castillo. Estando una vez sentado en uno de los balcones del castillo observó el vuelo de una pequeña mariposa que pasaba por allí y cómo absorbía el néctar de las flores de su jardín.

Estando el príncipe en esta observación pensaba en el ímpetu que impulsaba a la mariposa a volar, igualmente a extraer el néctar de las flores con el cual se alimentaba. Estando en estas reflexiones pasaba en esos momentos un servidor de palacio y con mucha re- verencia se dirigió al príncipe de esta manera: Alteza, en estos mo- mentos en los cuales os deleitais mirando esa mariposa os quiero preguntar ¿de dónde creeis que viene el ímpetu de la mariposa para poder volar y del mismo modo el impulso para chupar el néctar? El príncipe pensativo y reflexivo ante la pregunta de su servidor frun- ció el ceño y dijo: La verdad es que no sabría responderos con exac- titud, pero, me atrevería afirmar que una fuerza invisible e impulsadora la lleva a emprender el vuelo y también a deleitarse chupando el néctar de las flores. El servidor quedó admirado de la respuesta del príncipe.

Amados corazones de amor, si os deteneis a pensar en los sucesos que se presentan en esta narración vereis la sabiduría divina actuando en cada uno de vuestros actos cuando os dejais guiar por esta fuerza divina y perfecta que os impulsa a obrar, al igual que la mariposa. Esto os lleva a reflexionar acerca de vuestros actos; si pensais bien vereis que la divina sabiduría siempre fluye permanentemente en vuestra mente y en vuestro corazón, siempre está pulsando en vuestro ser y sois vosotros quienes tomais ese ímpetu y lo transformais en actos ya sean buenos o malos según con la intención que los realiceis, pero, la fuerza pulsante siempre se os dará pura y perfecta, lo que os debe llevar a pensar que

LIBRO

I

acumulais la sabiduría que implícitamente va en cada una de vuestras acciones, por lo tanto, todo acto va impulsado por la sabiduría divina y vosotros con vuestro albedrío la calificais y así os vais volviendo sabios a través de la enseñanza que cada acto encierra, que es en sí la sabiduría divina que permanentemente está pulsando en vuestro interior.

Comprended ahora, amados míos, la Presencia Eterna del Dios, Pa- dre Todopoderoso, presente con todos sus atributos en todas sus criatu- ras; hoy deseo que reflexioneis acerca del atributo divino que el amor de Dios Padre os ha dado, “la divina sabiduría”, pulsando en cada corazón; en estos momentos de reflexión cuestionaros ¿cómo estais empleando la sabiduría divina que teneis por amor del buen Dios?

Amado mío, os invito a que penseis si vuestros actos, previa una decisión que hayais tomado, ¿son sabios? o es que a veces ¿os olvidais de este ímpetu puro y perfecto que poseeis y actuais tomando deci- siones absurdas y descabelladas que os llevan al error, al caos y a la equivocación?

Pensad bien, amados míos, en estas palabras sencillas, cada vez que vayais a tomar decisones en vuestra vida, que si observais bien, a cada momento de vuestra vida, estais decidiendo y estais actuando.

Hermano mío, que esta pequeña reflexión acerca de la dádiva divina que el amor del Padre os da la empleeis bien, para que atesoreis grandes tesoros de sabiduría en vuestra existencia. Recordad si utilizais correcta- mente la sabiduría pulsante del Padre Celestial sereis entonces verdade- ros sabios. No olvideis que cada acto conlleva sabiduría, la cual manejais a vuestro antojo, por ello os doy mi humilde sugerencia que pidais la luz para que useis sabiamente esta fuerza divina impulsadora.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

La noche tormentosa

Amados hijos de la luz, mi luz y mi amor os bendicen en este día de luz y de amor fraterno.

Hoy vais a dedicar parte de este bello día con cortas meditaciones acerca de las pequeñas verdades que este humilde servidor os impartirá en la plática de hoy.

Sentaos cómodamente y tomad una respiración rítmica y armónica como ya lo sabeis y desdibuja de vuestra mente todo pensamiento-forma que trate de perturbaros y entrad en un estado sosegado y tranquilo. Aho- ra disponeos a escuchar a este sencillo y humilde servidor.

Una noche de intensa lluvia, de estruendosos relámpagos y truenos, caminaba por las calles solitarias un silencioso y meditabundo caba- llero, sin importarle la tormenta, ni su ropa mojada por la lluvia; avanzaba silencioso y solitario pensativo sin cerciorarse de su entor- no, de pronto tropezó y cayó al suelo ocasionándose un gran dolor producido por el golpe al caer al piso. Se retorció movido por el dolor, pero, por la calle desierta nadie pudo ayudarle en su caída, una vez que se sintió recuperado del golpe, se levantó y prosiguió su camino.

Amados hermanos de mi corazón, en la escena que acabais de leer podeis, pacientemente dilucidar paso por paso cada suceso narrado y logreis llegar a sabias conclusiones, que podeis practicar en este bello día, en cada una de las faenas que vais a desempeñar.

Tomad la noche como primer suceso, luego, los relámpagos, truenos y la lluvia; más adelante tomad la actitud pensativa, distraída y solitaria del caballero; después tomad el hecho del tropiezo y la caída, luego, pensad en el dolor sentido por el caballero y finalmente, la recuperación y la continuación del camino.

Comencemos tomando la noche como el camino oscuro que muchas veces tomais en las diversas circunstancias de vuestra vida, caminos to- mados por desaciertos, errores o equivocaciones que serían éstos la llu- via, los relámpagos y truenos. La actitud pensativa y distraída ocasiona-

LIBRO

I

da por los nubarrones que han perturbado vuestra existencia y que os someten a una somnolencia interior sustrayéndoos de la realidad de vuestro mundo y en esa somnolencia no os dais cuenta del desacierto cometido que os lleva al dolor, al sufrimiento y a la angustia. Hasta este momento habeis sido víctima de vuestra propia equivocación y es cuando comien- zan los lamentos, las quejas y hasta se trata de buscar a quien culpar, pues, el dolor os ha despertado de la somnolencia y no sabeis qué hacer.

Pero, si al igual que el caballero de la escena os recuperais del dolor, es decir, si llegais a comprender la causa de vuestro tropiezo y caída seguramente, que con la sabiduría aprendida de este acontecimiento, podreis continuar vuestro camino por la vida sin tropezar de nuevo por la misma causa, pues, ya hubisteis asimilado la sabiduría de esa experien- cia; de no ser así, amado mío, tendreis nuevos tropiezos hasta que aprendais la comprensión de los sucesos que acarrean vuestra vida.

Por lo tanto, mi amado, como os decía al comienzo de la plática, que en este bello día, mediteis cada hecho que acontezca en vuestra vida y que os haya ocasionado dolor, para que lo comprendais y nunca más volvais a sufrir.

Hermano cuando sufrais caídas en vuestra vida, levántate y haz como el caballero de la narración, ¡sigue adelante! y actúa siempre con sabidu- ría en vuestra vida. Recordad que la sabiduría es un regalo de Dios- Padre que va impresa en vuestros actos.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

El cantante famoso

Salve amados hermanos que atentamente habeis seguido estas sen- cillas pláticas y que hoy reanudo expresándoles mi amor y mi gratitud eternamente. Hoy iniciaremos esta jornada con un sencillo ejercicio: Cerrad vues- tros ojos por un momento y pensad en algo que os traiga alegría y paz a vuestra mente, ahora regocijaos por ello y percibid detenidamente lo que estais experimentando en estos momentos, ahora suavemente, abrid vues- tros ojos y vereis la alegría y la paz en vuestro ser. Después de haber realizado este pequeño ejercicio que os ha llevado a elevar la vibración en vuestro ser disponeos a escuchar esta bella historia:

Había una vez un famoso cantante, por su bella voz con la cual entonaba hermosas canciones con tal melodía y ritmo había con- quistado dinero y fama en abundancia y qué decir de las más bellas y acaudaladas damas de ese entonces. El famoso cantante, viajaba por el mundo y aunque todo lo tenía, se sentía solo, cansado y el hastío llenó su vida, la cual era adminis- trado por su apoderado, quien era la persona encargada de hacer firmar los contratos y las presentaciones que el famoso cantante de- bía realizar. El famoso cantante había perdido el control, de su pro- pia vida, pues, dormía una noche en un país y despertaba en otro, cenaba en un lugar y desayunaba en otro, del cual ya no tenía la menor idea dónde se encontraba, aún más ni qué día era y mucho menos dónde estaba. Cada noche el apoderado le procuraba una compañía femenina de quien ni siquiera sabía su nombre. El famoso cantante hastiado de la vida que llevaba decidió tomar por su propia cuenta unas vaca- ciones en una isla solitaria. Allí rodeado de la paz que da la natura- leza, refrescada con la brisa del mar y el ruido que el vaivén de las olas producían se fue sintiendo mejor de ánimo, alejado de todo bullicio y compromisos; caminaba por las playas, tranquilo y sus pies se dibujaban en la arena a su paso. Comenzó a sentir en su corazón alegría y gozo por aquel paraje y todo aquello que lo formaba. Por primera vez experimentaba paz, alegría, tranquilidad y fue tal su gozo y regocijo que dicen que nunca más se volvió a saber del can- tante famoso.

LIBRO

I

Amados míos, con todo mi amor os daré estas sencillas reflexiones que podeis llevar a vuestra vida. Cuenta la narración acerca del famoso cantante que teniéndolo todo se sentía solo y hastiado, os pregunto ¿al- guna vez en vuestra vida os habeis sentido solos a pesar de estar rodea- dos de vuestros seres queridos, amigos y familiares? Si lo habeis experi- mentado, es bien claro, que estais buscando en vuestro mundo material la compañía que vuestra alma necesita y como bien sabeis, si vuestra esencia con la cual fuisteis creados no pertenece al mundo material, ¿cómo quereis pretender hallar consuelo en este mundo de las formas?

Hermano mío, cuando os veais hastiados por la turbulencia que ator- mente vuestro ser, no perdais el control de vuestra vida y mucho menos permitais que otros seres tomen el control de vuestra vida, cuando esto os suceda haced como hizo el famoso cantante, retiraos a la “isla solitaria” que es vuestro corazón y allí encontrareis la paz, y el sosiego que añorais. No busqueis jamás el consuelo en las cosas materiales, pues, recordad que son ilusiones y ellas os atraparán y os llevarán a la confusión espiri- tual y difícilmente podreis liberaros de ellas.

Tomad esta sencilla orientación de vida y aplicadla en vuestra existencia.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

Los habitantes violentos

Salve, amados hijos de la luz, en este día de luz y amor os envuelvo en mi humilde presencia y con toda la sencillez de mi ser vengo a daros mi pequeña plática que alegrará vuestros corazones.

Hoy es un día de alabanzas y glorias al Dios creador, por lo tanto, antes de iniciar la plática de hoy oremos así:

Padre creador, hoy te glorificamos y alabamos desde nuestros cora- zones y con nuestro amor te cantamos el himno de gratitud y amor que a raudales fluye de nuestra alma. Con infinita gratitud te alaba- mos hoy por tu amor y tu asistencia permanente en nuestras vidas. Gloria y alabanza a Dios creador sean dadas por siempre.

Ahora con vuestros corazones dispuestos escuchad:

En un lejano país, azotado por la violencia de los corazones que moraban allí, se tejían día a día resquemores y rencillas de tal mane- ra que llevaban a los habitantes a disputas, controversias y discusio- nes trayendo serios disgustos entre unos y otros, lo cual terminaba en delicadas peleas, resentimientos y venganzas. Como es de supo- ner la paz y la prosperidad eran muy escasas y se reflejaba el odio en los rostros de aquellos habitantes.

Pasaban los días, meses y años y los habitantes de este país no cam- biaban sus comportamientos, por el contrario cada vez crecía más la envidia, celos, venganzas, odios, y resentimientos.

Un día llegó a ese país un pequeño maestro de divina sabiduría que iba por el mundo llevando un mensaje de amor a la humanidad, y cuál sería su sorpresa cuando empezó hablar del amor a los herma- nos, que le arrojaron pequeñas piedras, vociferando los habitantes el rechazo a sus palabras de amor, el maestro de divina sabiduría se retiró y optó por no hablarles en lo sucesivo, pero, cada mañana salía con un perrito a un paseo matutino y silencioso dándole de comer y le sobaba la cabeza permanentemente, el perrito feliz lo acompañaba y se ponía en guardia cuando alguien pasaba por el lado del maestro de divina sabiduría; toda la población sabía la bra- vura de aquel perro, pues, había sido arrojado a la calle por su feroz bravura, por lo tanto, el asombro y la admiración era tal por parte

LIBRO

I

de los habitantes que se asombraban de la docilidad del perro y de lo amoroso que se manifestaba con el maestro de divina sabiduría.

Estando en su paseo, como de costumbre, vio a la población reuni- da en la plaza por donde él acostumbraba pasar, prosiguió su cami- no, pero, la turba formó un cordón y no lo dejaron pasar y le de- cían: “Maestro háblanos, pues, hemos comprendido el mensaje de amor que cada mañana nos dejabas a vuestro paso”.

Amados míos, con la pureza de mi amor, os invito a que reflexioneis el contenido de esta sencilla narración. Os dije al comienzo que la plática de hoy alegraría vuestro corazón, pues, deseo que observeis el comporta- miento de los habitantes de la narración antes de la llegada del Maestro de divina sabiduría y luego, el comportamiento después de observar el ejemplo de amor que silenciosamente dio a la población el maestro de divina sabiduría.

Amados hermanos de mi corazón, habeis comprendido que la violen- cia es engendrada en cada corazón por resentimientos, odios, rencores, envidia, y un sinnúmero de sentimientos encontrados que poco a poco, día a día, vais alimentando en vuestro corazón que como un sello van impresos en vuestras palabras y acciones y al igual que los habitantes de aquel país os negais a que se os hable de perdón, comprensión y amor, y quien ose hablaros de esto se convierte para vosotros en un enemigo más, como fue el caso del maestro de divina sabiduría, cuando tuvo la osadía de hablar acerca del amor entre hermanos, pues, bien amados míos, comprended también vosotros al igual que los habitantes de la na- rración, que es el amor la fuerza invencible que todo lo puede; así como el maestro de divina sabiduría pudo amansar al bravo perro con com- portamientos de amor, también vosotros podeis sacar de vuestros cora- zones todo sentimiento negativo con la poderosa fuerza del amor.

Amado mío, hoy os invito, con profunda humildad a que hagais un examen interior y evalueis los resultados colocando en la balanza vues- tros sentimientos y así podais medir el amor que por vuestros hermanos teneis y a la vez, es una bella oportunidad para que abrais la puerta del amor a vuestros hermanos en Dios y así podais llenar de alegría vuestro mundo y vuestro corazón.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

Hermanos amados, sanad vuestros corazones con la dulce medicina del amor y sereis sanos de alma y cuerpo. Reflexionad cada paso de la narración y tomad aquello que necesitais para vivir una vida tranquila y feliz.

Recordad que los habitantes violentos se filtran silenciosos en el país de vuestro corazón, estad alerta para que los desterreis con el más pode- roso de los sentimientos. ¡el amor!

LIBRO

I

SEGUNDA PARTE

La triste doncella

Yo soy el más humilde de los pequeños que con mi dulcísimo amor vengo a daros mi luz y mi sencilla asistencia en esta soleada mañana bañada con la dorada luz de la sabiduría.

Recogeos por unos momentos en vuestro santo corazón y recibid allí la gracia de la iluminación y disponeos a llevar esta plática en vuestro corazón y en vuestra vida.

En el pasado, con el transcurrir de los tiempos, todo presente se vuel- ve pasado y todo futuro se vuelve presente, esta observación con la que hoy se inicia esta plática es la clave para que comprendais, amado lector, que todo viene y todo pasa, si tomarais conciencia de este hecho que permanentemente se presenta en vuestra vida, disfrutariais intensamente el tiempo presente, el cual es el único tiempo real de vuestra existencia y como se os ha dicho, es el único momento donde radica la felicidad.

Había una vez una bella doncella, muy amada por sus padres, ami- gos y parientes, quienes no escatimaban esfuerzos, para demostrar- le continuamente su amor. Los delicados detalles más insignificantes eran adornados con el amor, los cuales le eran dados abundante- mente. Mas sin embargo, la bella doncella siempre reflejaba en su rostro tristeza y amargura. Una vez estando en la compañía de su más íntima amiga, ésta le preguntó ¿por qué en su rostro siempre reflejaba tristeza y amargura? Y la bella doncella le respondió: una vez en mi vida me enamore apasionadamente de un ser, que para mi mala fortuna, no pude obtener su amor, porque le pertenecía a otra doncella a quien el amaba ardientemente y al saber esto, una sombra cubrió mi corazón y desde ese entonces murió en mí la alegría y la felicidad que sentía, esa es la razón de mi tristeza y amar- gura. Y la bella doncella siguió sumergida en su aparente dolor.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

Amados hermanos en la luz, con esta breve historia, os invito, muy amorosamente a que os senteis a mi alrededor y comenceis a dilucidar acerca de esta historia de amor.

Como bien os disteis cuenta la doncella de la historia gozaba del amor de todos quienes la rodeaban, pero, ella se obstinaba por un amor que había pasado por su vida y solamente existía en su mente, y esto la hacía desdichada.

Ahora os pregunto ¿habeis llorado o sufrido, alguna vez por un amor perdido? ¿Habeis visto la tristeza reflejada en vuestro rostro por que un ser amado ha partido? ¿Habeis percibido la amargura en vuestro cora- zón porque aquello que amabas hoy ya no os ama?

Amados lectores de mi corazón, a estos interrogantes, cuyas respues- tas la teneis cada uno de vosotros os digo que debeis observar cada mo- mento de vuestra vida, viviéndolo intensamente y disfrutándolo y a la vez permitiendo que pase sin tratar de detenerlo con añoranzas y anhelos, pues, en verdad os digo, que ya ese momento que añorais no existe y sí que estais dejando de disfrutar los otros momentos que la vida amorosa- mente continuamente os esta proporcionando para que siempre seais feliz.

El Dios-Padre, que es la vida actuando permanentemente, continua- mente está dándoos su amor, siempre presente, entonces, por qué decis no al gran amor que vuestro Padre Celestial os da, porque, en verdad, que le decis no al amor de Dios, cuando os obstinais en ser infelices. Si observarais el momento presente y os preguntarais, en ese momento qué os falta, seguramente que nada, absolutamente nada os falta. Amados míos, vive en el amor de Dios y este lo hallais siempre presente en cada momento de vuestra vida, no os quedeis en los momentos pasados por- que os harán sufrir.

Comienza, hoy, hermano mío, aplicando esta verdad en vuestra vida y os librareis del sufrimiento y estareis haciendo la voluntad de Dios, que es vuestra felicidad. No me cansaré de repetiros que la felicidad está en el tiempo presente.

LIBRO

I

La atmósfera radiante

¡Salve! Amados hijos de mi corazón, lleno de alegría y entusiasmo, vengo hoy cargado de amor para que camineis con este sencillo y humil- de servidor el recorrido que iniciareis en la plática de hoy.

Inclinaos por un momento ante la majestuosa presencia del Hacedor y permitid que su radiante luz os bañe y envuelva en un círculo de protec- ción paternal.

Bien, amados, ahora seguros y llenos de amor vais a caminar por un largo sendero que se abre a vuestros pies y observais que cada paso que dais os va adentrando a una atmósfera radiante que hace vues- tra vista y oídos más agudos y podeis ver con más nitidez y escuchar con más perfección, estais admirados del desarrollo instantáneo de vuestra vista y oídos, ahora percibis con claridad la luz de la atmós- fera que os rodea y de los sonidos que emiten las ondas vibratorias de la luz y de esta manera, podreis adentraros poco a poco, más y más a la radiante luz a la que os aproximais a cada paso que dais a lo largo del sendero, os sentis fascinados por lo que veis y ois, que aun viendo y oyendo no lo podeis describir y seguis adentrándoos en el sendero, que cada vez se hace más radiante, pero, lo que más llama vuestra atención es que a medida que avanzais, el sendero no disminuye sigue siendo el mismo largo sendero que iniciasteis, la única diferencia es que a medida que avanzais la luz es más radiante y los sonidos vibratorios más suaves y entendibles las notas que lo conforman y vais comprendiendo el mensaje que cada sonido en- cierra, y esto os llena de regocijo y alegría, pues estais comprendien- do cada vez más el dulce mensaje de amor que la luz y el sonido os brinda a vuestro paso; os sentis confortados y llenos de dicha, livia- nos en forma tal que podeis avanzar con más rapidez el sendero, que cuando comenzasteis a caminar; y continuais avanzando y os dais cuanta que vuestros cuerpos se han impregnado de luz y soni- do, de tal manera que ya no os podeis diferenciar de la luz y el sonido del sendero, en verdad, que estais maravillados, pues, ya no hay diferencia entre vuestros cuerpos y la atmósfera radiante y os veis tanto en vosotros mismos como en el sendero de luz y así vais avanzando más y más por donde os va dirigiendo el sendero que os conduce a una gran y potente luz que tiene la forma de un sol, allí

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

os deteneis y tomais de esa fuente de energía lustra forma de sol y ahí os quedais por un tiempo sabiendo que el sendero de luz aún continúa.

Amados hermanos en la luz, este recorrido que habeis hecho, es me- recedor de vuestras reflexiones. Si veis bien, antes de iniciar el recorrido por el sendero recibisteis del Eterno Hacedor su amor, que encierra todos los atributos de la divinidad, luego, seguros y protegidos comenzasteis el recorrido por el sendero, al comienzo vuestro andar fue lento en relación a vuestro caminar en la medida que avanzabais, es decir, en la medida en que vuestros ojos y oídos iban despertando y desarrollándose, lo que quiere decir que en la medida en que vais aprendiendo a través de vues- tros sentidos, en esa medida vuestra ignorancia experiencial va opacándose y la luz de vuestra comprensión va encendiéndose cada vez más, lo cual va haciendo más ligero vuestro andar por el sendero de la vida y seguís avanzando hasta cuando hayais obtenido la comprensión de “todo el conocimiento” y llegueis a la fuente suprema donde descansareis hasta cuando decidais continuar el sendero de luz, donde más adelante también el Hacedor os esperará.

Veis, amados míos, como cada existencia es vuestro recorrido de comprensión y aprendizaje por el sendero de la vida, que son los pasos que dais para adentraros cada vez más y en la medida que vais apren- diendo en esa medida vuestra próxima existencia será más ligera y su yugo suave.

Hoy hermanos míos, deseo que os hagais el propósito de aprender de cada vivencia de vuestra vida la lección que ella encierra, llevando una vida de meditación y observación y así vayais acumulando sabiduría para que vuestras vidas venideras sean de más luz interior.

Procurad, amados míos, llevar una vida sana espiritualmente llena de sabiduría y amor que serán las bases donde edificareis otras existencias.

LIBRO

I

Los hilanderos

Os envuelvo en mi amor y la luz de mi pequeño ser os baña. En esta mañana de amor, donde el sol naciente despliega su luz y bellos colori- dos; os invito a que os recojais en vuestro corazón y llenos de alegría deis gracias al Buen Dios, por haberos concedido un nuevo día en la carne y en estos momentos de cambio planetario decidle algo así:

Padre mío que cual sol naciente hoy das a mi pequeña existencia tu luz y llenas mi vida con el esplendor de tu sabiduría, en este resplan- deciente día me ofrezco en mi humilde ser para servirte a través de tu amada creación, dame, Padre mío, tu santa bendición y protec- ción. Amén.

Amados seres de amor, hermanos míos, este sencillo y humilde servi- dor con todo mi amor vengo a llevaros para que disfruteis una hermosa jornada espiritual. Tomaos de las manos y juntos os invito a recorrer el sendero de la paz, prestad atención.

En un pequeño caserío distante de la gran ciudad vivía una familia integrada por los padres y dos hijos, esta sencilla familia trabajaban en el oficio de hilar lana, que luego vendían, era una familia alejada de todo bullicio mundano, dedicaban su vida a la oración y a su trabajo de hiladores de lana. Eran personas pacíficas y llenas de amor. Por esta razón del oficio que desempeñaban, meditaban per- manentemente al lado de los telares. Esto, les permitía compartir su trabajo con la reflexión interior, pues, se absorbían en su trabajo que no modulaban palabra alguna, únicamente se escuchaban los ruidos monótonos de los telares. En ese medio rodeados de paz y tranquilidad desenvolvíase su vida esta sencilla familia.

En una noche de estrellas, reunidos contemplaban el espacio azul, límpido y cubierto de titilantes estrellas, embebidos en el silencio y la paz de la noche cada uno sacó de su corazón los siguientes versos:

“noche que con tu paz me llenas, lleva a cada corazón la dulzura que encierra la tranquilidad”

“noche serena y silenciosa guarda en tu regazo las faenas bulliciosas que llegaren a morar en los corazones hermanos”

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

“noche de paz y silencio consuela el corazón atormentado por sus propias tribulaciones en las disputas con sus hermanos”.

Y finalmente la madre de la sencilla familia dijo: “Padre creador de la noche y las estrellas permite que la paz y el sosiego que das a tus criaturas disipe en cada corazón el tormento del desamor”.

De esta manera terminaron los versos y con el corazón feliz se retira- ron a sus aposentos.

A la mañana siguiente, tuvieron conocimiento de una riña entre fa- milias vecinas y el padre de la familia sencilla envió a sus hijos pidién- dole a las familias en conflicto que los escucharan, les dio los versos que habían escrito para que se los leyeran. Y así que partieron los hijos y al llegar donde las familias en conflicto, pidieron que los escu- charan y muy serenamente leyeron los versos. Al terminar la lectura las familias lloraban y mutuamente se pedían perdón abrasándose y besándose.

Amados míos, este recorrido que habeis realizado por este sencillo caserío os ha dado la luz de la paz, con esto os digo, que con la paz podeis servir a vuestros hermanos en la luz y es tan poderoso ese servicio que podeis derrumbar al más poderoso enemigo de la paz.

Buscad amado mío, la herramienta de la paz en vuestro corazón, para que a partir de hoy seais un trabajador más de la más poderosa empresa espiritual. ¡La Paz!.

Meditad profundamente, esta plática de amor, hermano mío.

LIBRO

I

Luz Rosa

Amados hermanos en la luz, mi amoroso ser os saluda y vierto mi intensa radiación en vuestros corazones.

En esta mañana primaveral donde todo resplandece con el colorido vestido que luce hoy la naturaleza, os voy a daros una sencilla plática de luz rosa, por lo tanto, amorosamente os pido que os ubiqueis en la pre- sencia del Eterno Hacedor del amor y os hinqueis ante su majestuosa presencia y habladle con vuestros amorosos labios así:

Divino, poderoso y amado Padre de mi ser, postrado humildemente ante tu presencia de todo corazón te pido perdón por quebrantar tus leyes de amor y en estos momentos de intimidad os prometo evitar en lo posible transgredir tus leyes divinas. Con humildad, Di- vino Padre, te pido la fuerza interior y la luz de la sabiduría, para no reincidir, Padre te adoro y me entrego a ti por siempre. Amén.

Ahora amados míos, sentaos en el centro de este jardín primaveral lleno de colorido y multifragancias que perfuman el espacio y deleitan vuestro ser. Ahora hermanos, podeis observar la variedad de especies, formas, colores, fragancias y funciones de cada una de las partes que integran este jardín, os dais cuenta que casi es imposible distinguirlas todas, tal vez conozcais unas cuantas por su perfume, otras por sus for- mas, así sucesivamente, pero, os es imposible conocerlas todas. Sin em- bargo, entre todo este jardín hay unas que os agradan más que otras ya sea por su perfume, colorido o forma o porque conoceis la función y os sentís inclinado por esas, que de muy buena gana las llevariais a vuestra casa para adornarla con sus coloridos, formas y fragancias, ¿no es cierto amados que absortos estais de tanta belleza?

Pues, bien hijos míos, ha llegado la hora que tomeis de la vida, lo más bello que ella os da y lo lleveis a vuestra casa santa y sagrada para con su belleza y fragancia la lleneis con su presencia. Como veis bien, todo lo bello que la vida os da, es la vida en sí, tal como ella es con un colorido de experiencias que exhalan exquisitas fragancias, limpiando y purificando vuestra santa casa con su perfume.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

Amados corazones, en el jardín de la creación sois vosotros una parte única e irremplazable cuyo colorido y fragancia no se repite en toda la creación, con esto, os digo que vuestras experiencias que la vida os da son propias de cada ser, es decir, es inherente en cada ser, al igual que las partes del jardín que contemplais. Esto os debe llevar a pensar que ningu- na experiencia vivida y experimentada en otro ser podría ser vuestra ex- periencia también, esto es imposible, pues como se os ha dicho, vuestras propias experiencias tienen su propio perfume, que son las enseñanzas que éstas encierran, y únicamente su fragancia impregnará vuestra santa casa, que es vuestra sagrada existencia.

Amados míos, en la obra de la creación recordad siempre que sois la criatura única en la cual el Padre Creador pintó la luz rosa del amor con las propias lecciones que debeis aprender.

Recordad siempre que cada ser tiene en la tierra, su propio color y su propia fragancia, por lo tanto, amados míos no os confundais con el color y la fragancia de los demás, más bien procurad que vuestro colori- do sea más vivo cada día y vuestro perfume sea la fragancia que guste a todos. Con ello os digo que cada experiencia, que vivais tomeis de ella la más bella enseñanza.

Este es mi deseo sincero, amado estudiante de la luz.

LIBRO

I

Los peces de todas las especies

Amadísimos hijos de la luz; mi amor os doy eternamente y el sol de mi luz os baña por siempre.

Amados hermanos, en un día lluvioso donde el frío, el viento, el relámpago y el trueno, bañaban y aumentaban la energía y el cau-

dal de un riachuelo, vivían en su interior peces de todas las especies,

y en esos momentos de fuerte lluvia, manteníanse apacibles y tran-

quilos en el fondo del riachuelo. Parecía como que en el interior del río, la turbulencia y el correr precipitado del agua, no se sintiera ni se percibieran en el fondo de aquel pequeño río. Continuaban los pe- ces de todas las especies armoniosos unos, otros buscando su ali- mento, otros descansando entre las piedras que yacen en el seno del riachuelo y todo dentro de un silencio profundo, paz y tranquilidad; continúa la vida sin alteración ninguna, para la vida de esos peces de diferentes especies.

Estaba el pescador, haciendo estas reflexiones, protegiéndose bajo la espesura del bosque cuando, escuchó una voz que se aproximaba

y asombrado el pescador se puso de pie y vio al hombre de la voz

que se acercaba quien le habló de esta manera: “Pensabais amado hermano, en la paz y tranquilidad que la vida que habita en el fon- do de ese riachuelo disfruta, sin importarle lo que en la superficie del río está sucediendo. Habeis observado que los peces de todas las especies que habitan en el fondo del riachuelo, no se percatan del aumento del caudal de las aguas y mucho menos de la fuerza que lo impulsa, hasta tal punto, que pueda desbordarse y ocasionar algún daño a lo largo del cauce. Esto amado mío, me gustaría que llevaras estas reflexiones que estabais haciendo a vuestra vida interior. Pen- sad que el riachuelo es vuestro entorno, con todas vuestras expe- riencias, algunas de dicho aprendizaje, otras con sufrimiento y otras con desengaños y decepciones, que podrían compararle con los true- nos, relámpagos, lluvias y vientos que os van azotando por el cauce de vuestra existencia, mas si hoy estais dispuesto aprender de los peces, que son vuestros sentimientos, éstos deberían permanecer calmos, armoniosos, y amorosos, sin que sean alterados por la tur-

bulencia externa.

Pensad, hermano mío, que hoy habeis encontrado la armonía y la paz de la vida, siempre presente, latiendo en la calma de vuestros

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

sentimientos, si no permitis que vuestro mundo externo los afecte con su turbulencia. Es ahí, amado mío, donde podeis comprender que llevais inherente la paz y la serenidad en vuestro corazón. Que vuestros sentimientos, al igual, que los peces del riachuelo, perma- nezcan serenos y apacibles en el fondo de vuestro corazón”, dicien- do esto se perdió en la espesura el hombre de la voz cercana.

LIBRO

I

La fuente suprema

En este bello día, hermano glorifiquemos al Hacedor Eternamente presente en toda su creación: Padre Divino y amoroso, te alabamos y te glorificamos con nuestro amor que es lo más puro y santo que podemos ofrecerte, esencia misma de nuestro existir. Recibe en este bello día la alabanza de mi humilde corazón. Amén.

Amados hermanos con la bendición del Padre creador y la de este humilde servidor, comenzamos la plática de hoy de una manera muy singular:

En un lugar de una próspera comarca, fluía permanentemente un manantial de aguas claras que se desplazaba a lo largo de la comar- ca, formando un vallecito fértil, de bellísima y delicada vegetación. Este manantial permanecía todo el tiempo fluyendo las más puras y claras aguas procedentes del seno de la madre tierra, ni en los más severos veranos se secaba y así los habitantes de la comarca jamás escaseaban del valioso elemento.

Una vez el preciado manantial comenzó a disminuir su fluido de agua y asombrados los habitantes de la comarca se preguntaban el por qué de esta situación si estaban disfrutando de un agradable tiempo atmosférico. Sin embargo, el manantial seguía disminuyen- do sus aguas y cada vez era más débil su fluir; alarmados los habi- tantes, buscaron a los más versados de la comarca, en estudios geológicos y se inició un exhaustivo estudio de las posibles causas, que estuvieran afectando el manantial que proveía de agua a toda la región. Después de largas investigaciones y estudios geográficos, llegaron a la conclusión, los versados en la materia, que en el seno de la tierra se presentaban, intermitentes corrientes de energía que impedían el fluir de las aguas en su interior. Ante esta conclusión, los habitantes de la comarca quedaron desconsolados, pues, no sabían qué hacer para evitar esta interferencia. Aparentemente vencidos de haber agotado todas las posibilidades para que el manantial vol- viera a su fluido normal de agua, los habitantes de la comarca se reunieron y en una sencilla asamblea y decidieron organizarse en grupos de tal manera que pudieran ser rotados permanentemente, con el fin de conectarse mentalmente con las corrientes de energía

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

que impedían el fluido de agua, desde el seno de la tierra y conec- tándose con esta fuente de energía y la energía de sus mentes logra- ran equilibrar el fluido energético terrenal y de esta manera se estabilizara el fluir del agua en la superficie de la tierra, así lo hicieron con disciplina y dedicación durante un buen tiempo, hasta que vie- ron que el agua del manantial comenzó a fluir sus aguas nuevamen- te puras y cristalinas trayendo la paz y la tranquilidad a los habitan- tes de la comarca.

Amados hermanos míos, en este sencillo relato, deseo que penseis y reflexioneis acerca de las situaciones que se presentan. Primero obser- vad el manantial de aguas puras y claras del cual dependía una comarca. Segundo la disminución de sus aguas y la preocupación de sus habitan- tes; la tercera situación el estudio de las posibles causas del desequilibrio del constante fluir y finalmente, las conclusiones de posibles soluciones y el logro final.

Tomad hermanos, la primera reflexión, el manantial inagotable, siem- pre fluyendo, el cual se podría comprar con la presencia divina del Padre Celestial siempre fluyendo la vida y dándola abundantemente, donde to- dos podeis beber eternamente de la fuente de la vida.

La segunda reflexión, la disminución del agua del manantial, si observais bien jamás el manantial se secó, ni mucho menos desapareció del lugar, únicamente disminuyó sus aguas por causas internas, como se ve en la tercera reflexión, que si llevais esta reflexión a vuestra vida inte- rior, encontrareis allí varias verdades que os pondrán a pensar. El ma- nantial de vida, siempre esta presente pulsando en vuestro corazón por la corriente permanente de energía pura y perfecta del amor del Padre, pero, sin embargo, vosotros al igual que en el relato, producid y creais interrup- ciones energéticas interiormente, que impiden el fluir puro y perfecto de la energía que todo lo abarca, la energía del amor. Ahora os preguntais, ¿cómo interrumpo este fluir puro y perfecto en mí? Amados míos, lo interrumpis en vuestro corazón, cuando no dejais que el fluido de amor puro y perfecto que os llega, permanezca tal cual se os da, sino que lo teñis con el tinte del desamor, lo cual trae la disminución del fluido ener- gético, en vosotros, pues, fluye la energía del amor por momentos y sin

LIBRO

I

fuerza sino fluyendo solamente por impulsos. Veis amados míos, ¿cómo os pareceis a las corrientes de energía intermitentes de la tierra en el relato?

Pero también se os da el consuelo para que podais nuevamente resta- blecer el fluido del amor en vuestro corazón y es esa conexión mental con la fuente suprema de amor, para que purifiqueis la energía teñida con el tinte del desamor y sea lavada en el amor del Padre y nuevamente vuelva a fluir el manantial de aguas puras y claras en vuestro corazón, el amor.

Hoy, amados míos, os doy mi humilde orientación para que comenceis a lavar la energía que das mal uso entregándola al Manantial Eterno del amor y podais manifestar en vuestra vida la energía tal cual como vuestro Padre Celestial os la da y así llegueis al logro final, ser Uno con Dios.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

El loto dorado

La sabiduría es el templo del saber bien, hablar bien, pensar bien y actuar bien.

Amadísimos hermanos en Dios. Hoy os exhorto a que visiteis con más frecuencia los templos de los maestros de túnica dorada, para que recibais la sabiduría en cada aspecto de vuestra vida. Estas sencillas letras escritas con la pluma dorada de la sabiduría os llevaran mensajes sabios que os trasladarán con mayor brevedad a la divina sabiduría en vuestras vidas.

Hoy iniciaré mi sencilla plática invitándolos a que vengais a los tem- plos en vuestros cuerpos sutiles, por ahora os diré que el saber está implí- cito en vosotros, podeis comprobarlo, lo único que necesitais es un poco de vuestro tiempo para que lo dediqueis en el aquietamiento físico y men- tal y escuchareis las sabias verdades que moran en vuestro interior.

La luz de la verdad es tan resplandeciente que tal vez, no podais resis- tirla, para ello, hermanos míos, debeis aprender a aquietaros con más frecuencia, para que poco a poco podais abrir vuestros ojos internos y contemplar el resplandor de la verdad sin límites.

Amados pequeños hermanos, venid en esta mañana de luz resplan- deciente y entrad conmigo al loto dorado que se extiende por toda la inmensidad y tomad de éste, pequeños lotos dorados y sentaos en ellos para que escucheis mi humilde plática.

Por estos senderos de dorada sabiduría, que abiertos están, para todo ser no ascendido que quiera transitarlos, os digo que la sabia verdad que se imparte en estos dorados recintos bañarán al mundo con su luz, si vosotros la tomais y la compartis con otros de vuestros hermanos no ascendidos. Se os ha hablado de la fuente suprema de toda sabiduría implícita en todas vuestras acciones eso ya lo sabeis, pero, lo que todavía no habeis comprendido es que sois vosotros mismos la fuente suprema de toda sabiduría.

La luz dorada de la sabiduría, fluye permanentemente, únicamente debeis vosotros tomarla y llevarla con perfección en todos los actos de

LIBRO

I

vuestra vida. La sabiduría, amados niños de la tierra, es intangible, pero, podeis ver su presencia en los resultados que arrojen vuestros actos.

Para que podais venir por las noches a nuestros templos de los Maes- tros de túnica dorada, colocaos vuestra túnica dorada antes de dormiros y pedid a la Fuente Suprema de toda sabiduría que os lleve e inmediata- mente sereis llevados a los templos de luz sabiduría.

Hoy, hermanos, sello esta sencilla plática con el loto de la sabiduría divina que poco a poco se os dará a lo largo de estas sencillas pláticas. Vuestro hermano en la luz os recuerda que cada uno de vosotros sois pequeños lotos dorados de sabiduría.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

Perlas de sabiduría

Amados hermanos del globo tierra, disponeos para recibir siete per- las de sabiduría divina que os la iré dando poco a poco para que podais discernir una por una su gran contenido de sabiduría y la lleveis a la práctica en vuestra vida terrenal.

Primera perla de sabiduría

No digais a nadie vuestro cambio interior

Es muy placentero para vosotros, contar a quienes os rodean vues- tras experiencias vividas, pues una vez os sirve para que os aplaudan y halaguen, otras veces os sirven para que os den aliento y os anulen, otras veces para que os consuelen y de esta manera os sentis bien y desahogado.

Cuando en vuestras faenas diarias experimentais el desaliento, el abu- rrimiento y el hastío, lo más usual es que vayais en busca de vuestros seres amados en quien confiais y sois confidentes y conteis vuestras cui- tas, y recibiendo la consideración de vuestros seres confidentes os vais consolados. Pero, cuando vuestros seres confidentes por una u otra razón os enojais o discutis con ellos vuestras confidencias quedan al descubier- to y lo que había sido vuestro consuelo, ahora es motivo de resentimien- to. Decidme amados míos, ¿si esto que os estoy diciendo lo habeis expe- rimentado alguna vez?

Después de haber vivido esta experiencia repetidas veces comprendeis que es mejor guardar silencio acerca de vuestras íntimas experiencias y es en este momento cuando comenzais a ser sabios; ahora os explico por qué.

Una vez que habeis comprendido que el contar vuestras experiencias os habeis puesto en las manos del otro, quien en cualquier momento puede descubrir al mundo vuestras confidencias, entonces, quedais sometido, quieras o no admitirlo, al capricho de vuestro confidente y por

LIBRO

I

consiguiente, en este momento habeis perdido la libertad de actuar espontáneamente.

De igual manera sucedería si llegarais a contar vuestras conquistas internas y superación espiritual, se os ha dicho osar, hacer y callar, pues, una vez que habeis decidido atreverte hacer cambios en vuestra vida y lo llevais a la práctica debeis callar vuestros propósitos de cambio, que todo lo que hagais en silencio será manifestado para que todos lo vean, por lo tanto no es necesario que obtengais nuevas limitaciones poniéndoos en las manos de otros guardándoos vuestros secretos.

Amado hermano, todo cambio que experimenteis en vuestro interior guardadlo como el más valioso tesoro, que más adelante resplandecerá de tal manera, que será imposible de ocultar su esplendor. Más bien pro- curad acumular tesoros en vuestro corazón, pues, cada cambio que hagais será una perla más para vuestro tesoro interior.

Finalmente os digo, que depositeis siempre en el cofre del silencio las perlas de vuestro cambio interior.

Segunda perla de sabiduría

No desconfieis de la bondad de Dios

Anoche cuando muy devotamente asistía al oficio de la medianoche, en un lugar muy retirado del templo, pensaba en la confianza en Dios, meditaba profundamente en la confianza, después de largo tiempo de meditación, amados hermanos en Dios, recibí la luz que ahora os doy.

Cuando vuestros padres terrenales os prodigan su amor, su compa- ñía, vuestra comida, su comprensión, su vigilancia, control y cuidados; depositais en estos seres, vuestra absoluta confianza, pues, bien sabeis que vuestra existencia en la carne ha sido concebida por ellos y desde vuestra concepción habeis creado el cordón umbilical que os unirá en esa existencia y por todas estas razones, son los seres a quienes le teneis toda la confianza y todo el amor. Sería, por lo tanto, absurdo, pensar en

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

desconfiar de ellos, por lo contrario, aun siendo adultos y con responsa- bilidades ya de esposos y también de padres, seguis buscando el consue- lo y la ayuda que vuestros padres puedan daros, en una palabra seguis confiando en vuestros padres terrenales durante toda esa existencia. Ahora bien, si vuestros padres terrenales inspiran en vosotros tal confianza, ¿qué pensais acerca de vuestro Padre Celestial? ¿El Padre amoroso, puro y perfecto que está presente, en todo vuestro mundo, prodigándoos todo cuanto necesiteis en vuestra estadía en la tierra?

Ciertamente que el Padre Celestial, Padre de todos los padres en la tierra, jamás os podrá fallar para que llegueis a desconfiar de Él que todo lo puede y es autor y creador de todo cuanto existe. Por lo tanto, amados míos, si confiais en vuestros padres terrenales ¿por qué desconfiais de vuestro Padre Celestial que os ha dado la existencia en su creación? ¿Y os desesperais y os angustiais cuando deseais esto o aquella situación que no se os da de acuerdo a vuestros deseos? ¿Por qué desconfiais del Padre TODO-PODEROSO, en vuestros momentos de soledad, enferme- dad y depresiones ocasionados por el malla de las ilusiones? ¿Por qué desconfiais del bondadoso amor de quien os ha dado vuestra presencia en su creación?

Hoy amados míos, deseo que volvais a tener confianza en la bondad de Dios, quien todo cuanto necesitais os lo da en el justo momento para vuestro BIEN, ya que es esto lo que el amor puede DAR, el bien para sus hijos que el Padre Amor únicamente puede dar.

Por lo tanto, hermanos míos, volved vuestro corazón a Dios Creador, Padre de todo poder y nuevamente deposita en su corazón vuestra con- fianza y no se la deis a nadie más, solamente confiad en Él, que sabe todo sobre vosotros, más de lo que saben vuestros padres terrenales acer- ca de vosotros.

Amados míos, reflexionad y pensad ¿cuántas veces habeis puesto vuestra confianza en amuletos, personas agüeros y creencias?

¿Cuántas veces amados míos, habeis depositado vuestra confianza en un horóscopo, naipes, quiromancia, astrología, y carta astral?

LIBRO

I

¿Cuántas veces habeis depositado vuestra confianza en espiritismo y hechizos y encantos?

Pensad amados míos, si verdaderamente todas estas cosas ¿podrán amaros como lo ha hecho el Padre Celestial eternamente? Amados míos, una vez más os digo, volved vuestra confianza en Dios Padre, pues, su bondad es infinita y siempre esta presente listo para darse en amor en todo cuanto necesiteis. Recordad no desconfieis de la bondad de Dios- Padre.

Tercera perla de sabiduría

Honrad al Padre - Madre

En aquellos tiempos cuando la luz del sol de vuestro sistema no os calentaba tanto, como en los tiempos actuales, no existían catástrofes desencarnaciones violentas e intempestivas, ni enfermedades que os ata- caran con frecuencia, ni sismos que ocasionaran serios trastornos en vuestro globo, vuestra vida terrenal se desenvolvía bajo un sol de sabidu- ría y luz ilimitada, la cual os llevó a una nueva edad dorada en vuestras existencias, de realización espiritual y os tratabais con familiaridad con los maestros de luz y los ángeles eran vuestros compañeros permanentes en vuestras faenas cotidianas. Fue una edad dorada en todos los aspec- tos de vida perfecta.

Hoy en estos momentos en los cuales el sol de vuestro sistema penetra con mayor facilidad a la atmósfera de vuestro globo, percibís y vivís se- rios trastornos telúricos y nuevas enfermedades y desencarnaciones im- previstas que os asombrais de la frecuencia como se presentan. El sol de vuestra existencia está quemándoos con su fuerte radiación.

Esto, si observais, bien, es mirado por la jerarquía espiritual que tra- baja incesantemente para ayudaros en cada edad dorada que vivís en cada existencia buscando evitar el fenecimiento de cada edad dorada causada por vuestro deterioro espiritual.

Amados míos, con estos pequeños planteamientos de observación planetaria, mirad la influencia y la incidencia del sol en vuestro planeta al

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

igual que el sol de vuestra presencia en vuestro interior. El sol de resplan- dor ilimitado que brilla en vosotros al igual que en las edades doradas siempre ha estado allí presente con su esplendorosa luz de sabiduría, amor y poder. Mas sin embargo, vuestro resplandor interno, que ha sido la causa de vuestras edades doradas y os ha mantenido en un estado de conciencia elevada, cuando vosotros, hermanos, habéis permitido que este resplandor interior se vaya opacando con el tiempo y caeis en el profundo sueño de las ilusiones, vuestra edad dorada interior se va opacando y os va conduciendo al deterioro interno.

El sol radiante de sabiduría, como se os dijo, siempre está presente en vosotros, pero, sois vosotros quienes con el olvido de esa luz interior la opacais, hasta llegais a olvidaros de quiénes sois y nuevamente caeis en desgracia espiritual donde sucumbís y “morís” a una edad dorada.

Esto, amados hermanos, lo vivís constantemente, pues, constante- mente estais construyendo y constantemente estas destruyendo, vuestra luz-sol interior con vuestros pensamientos, sentimientos, palabras y ac- ciones; unas veces dejais brillar vuestra luz sabiduría y otras veces la opacais dejándoos envolver en el malla de las ilusiones.

Por lo tanto, hermanos míos, hoy os exhorto a que busqueis vuestra radiación solar interna que esperando está siempre ser reconocida, hon- rada, venerada y amada para que de esta manera podais vivir nueva- mente una edad dorada de amor, sabiduría y poder. Pues al reconocer vuestra radiación dorada en vuestro ser, estareis reconociendo el origen de vuestra existencia.

Amados hermanos, pensad detenidamente cuando vuestra edad do- rada cae en decadencia y buscad inmediatamente el sol de la sabiduría, para que vuelva a resplandecer en vuestra vida.

Cuarta perla de sabiduría

Confiad siempre en el poder de Dios

En estos días de profunda meditación y oración, reflexionando en aquello que agobia a la humanidad de vuestro globo y en las bondades

LIBRO

I

divinas que permanentemente fluyen por todos los universos, he llegado a concluir que cada uno de vosotros, amados míos, que formais el con- glomerado humano terráqueo estais, en estos momentos emergiendo del lado de la ceguera interior, lo cual es muy complaciente, para este humil- de servidor.

Esta emersión espiritual, exige para cada uno de vosotros un des- prendimiento total de todo aquello que os ha mantenido encadenado por muchos siglos y vuestra ceguera interior no había permitido ver, por cuanto tiempo hubisteis permanecido inmerso en la oscuridad.

Hoy amados míos, después de largas noches de meditación, en mi morada de luz, os digo que vuestro inicio de esta emersión espiritual, aunque vais lentamente emergiendo a la luz del conocimiento de la ver- dad acerca de vosotros mismos, es muy complaciente y arrojará dulces frutos dorados de sabiduría, que serán los cimientos sólidos y fuertes para la nueva edad dorada que se avecina.

Con este despertar apacible y lento de conciencias, se dará una nue- va luz radiación a vuestro planeta y con el conocimiento de vosotros mismos, llegareis a la manifestación consciente del poder interior que teneis. Es por ello, amados hermanos, que hoy deseo haceros hincapié y enfatizar acerca de aquello que habeis utilizado inconscientemente y sin daros cuenta habeis traído a la manifestación en vuestro mundo situa- ciones y cosas que han formado y constituido vuestro mundo en todos los tiempos.

Este modo con el cual habeis traído a la forma, todo cuanto os rodea, no es el más indicado, pues, como bien sabeis sois vosotros quienes conducís y manejais el timón de vuestra vida y éste será tal cual como lo penseis y lo deseeis, sea consciente e inconscientemente, lo cual no tiene diferencia.

Por esto, os digo amados míos, que esta emersión que estais realizan- do es muy importante y definitiva para que os conozcais y empeceis a dirigir vuestra vida con conciencia para que de esta manera manejeis el “poder interior ilimitado” que poseeis, sabiamente.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

Recordad, amados míos, que todo poder viene de esa Energía Pura y Perfecta ¡Dios! Y además, es el mismo poder que poseeis, por lo tanto, pedid a los Maestros de la túnica dorada, la sabiduría para que manejeis este poder acertadamente y sabiamente.

Amados hermanos, como portadores que sois de este gran Poder Di- vino, que no tiene límites ni fin, una vez que hayais tomado conciencia de la existencia de este poder en vosotros confiad en él y esperad pacien- temente su manifestación tangible a vuestros sentidos, en vuestro mundo. Si creeis y reconoceis este poder en vuestro interior y confiad en él, estareis creyendo, reconociendo y confiando en el poder ilimitado de Dios.

“YO SOY EL PODER QUE TODO LO PUEDE”.

Quinta perla de sabiduría

Todo cuanto haceis es registrado en el archivo acashico

En estos momentos de enfoque espiritual, donde el espíritu y la mate- ria se unen para juntos formar una totalidad, os digo, que aprecies esta unión en vosotros, pues, de esta conjugación es como podeis ascender a un nuevo estadio consciencial, y cambiar vuestro corazón humano por un corazón sabio.

Cuando os hablo de un corazón humano, me refiero no a la estructu- ra anatómica ni fisiológica, sino a los sentimientos que se suscitan en vuestro corazón, sentires egoístas y de desamor, a eso os llamo un cora- zón humano, os digo que vuestra oportunidad de cambiar vuestro cora- zón está en el cambio del sentir interior. Hermanos míos, cada experien- cia de vuestra vida conlleva un sentir, hoy deseo que comenceis a experimentar el cambio de algún sentir egoísta o de desamor en vuestros hermanos.

Cada sentimiento implícito en vuestras experiencias merece ser ob- servado y si al observar lo que sentis os embarga una sensación de paz y tranquilidad, será una sabia y acertada señal que vuestro sentir es un sentir bien y si observais que experimentais lo contrario son serias seña-

LIBRO

I

les que debeis cambiar, pues, en esta unión de espíritu y materia os que- da fácil detectar todo aquello que debeis cambiar.

Amados míos, cada una de vuestras experiencias con su sentir implí- cito son registradas en vuestra hoja de vida espiritual ya sean o no posi- tivas y sabias, lo que debeis hacer cada día es aumentar el sentir bien para que cada experiencia que vivais supere aquellas no impregnadas del sentir bien.

Cada acción que realizais enriquece o empobrece vuestra hoja de vida espiritual, todo depende de vuestro sentir por ello, os digo que ha llegado la hora de sentir, pensar y actuar bien, pues, esto os dará la bella oportunidad de entrar a una nueva consciencia que os permita partici- par activamente en una edad dorada de luz, amor y poder.

Pensad, hermanos míos, desde ahora si deseais un sentir bien debeis comenzar a lavar vuestro corazón de toda iniquidad espiritual con el pro- pósito firme de cambio interior y de esta manera actuareis con sabiduría y amor.

En vuestro archivo acashico teneis acumuladas y estrictamente guar- dadas, todas vuestras experiencias de toda vuestra existencia, que se os permite conocer y ver al final de cada existencia con el fin que tomeis cuanto deseais enmendar y así poco a poco, de existencia en existencia llegueis a lograr la perfección que conlleva la sabiduría.

Como bien sabeis amados míos, la perfección se logra poco a poco, se logra comenzando por las cosas pequeñas de vuestro mundo, aunque os parezcan insignificantes y sin importancia, pues os digo quien es per- fecto en lo pequeño también lo será en lo grande. Por lo tanto, cuando os veais despreciando la perfección en lo pequeño debeis entender que vues- tro ego os esta perturbando para que no encontreis la perfección en vues- tra vida que os dará la sabiduría y un balance positivo en vuestro registro espiritual.

Estad atentos, amados míos, a cada sentir de vuestro corazón y llevareis, conscientemente, el sentir bien que os dará la libertad de todo aquello que impida vuestro bien-estar interior.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

Sexta perla de sabiduría

En la simpleza y en la sencillez hallareis la sabiduría

Hermanos amados, los maestros de la túnica dorada con profundo amor humildemente os invitan a que conozcais un poco del camino que todo ser debe transitar a lo largo de su vida para que al llegar al final de cada existencia pueda avanzar por los peldaños dorados del conocimiento puro.

Amados míos, tomad en vuestras manos el libro de vuestra existencia y buscad en sus páginas el capítulo, que más os ha llamado la atención, leedlo nuevamente, y traed a vuestra memoria las experiencias allí consignadas.

Ahora bien, vividas nuevamente en vuestra mente estas situaciones sentis en vuestro corazón los sentimientos que en aquellos momentos experimentasteis y volvedlos a sentir, ahora deteneos en este sentir y pal- pad conscientemente lo que estais experimentando y buscad dentro del sentir de cada experiencia, escudriñando en su interior y observad qué encontrais. Esto que habeis encontrado únicamente lo sabeis vosotros y pensad si aquello que habeis hallado os ha llevado a la comprensión de vuestra vida interior con más sencillez y simpleza que hubieses podido manifestar en vuestro mundo circundante.

Amado míos, hoy deseo que comprendais que la vida vivida con sen- cillez y simpleza es dulce y descomplicada que os permite vivir con liber- tad, libres de ataduras y limitaciones mentales. La vida sencilla os permi- te ser como verdaderamente sois pues, en verdad, que no necesitais de apariencias, pues, habeis comprendido el invalorable precio que tiene la espontaneidad de vuestros actos y ésta libertad, que os da la sencillez y la simpleza interior, será el impulso más fuerte que podais recibir interna- mente para llevar una vida pura y santa.

Hermanos, buscad desde hoy la sencillez y simpleza interior, despoja- dos totalmente de todo aquello que os complica mental y sentimental- mente y a la vez os impide ser feliz. Comenzad ahora una nueva vida interior, sencilla, espontánea y libre, y así experimentareis el éxtasis de

LIBRO

I

las almas puras y bellas que sienten y viven el regocijo de las cosas celestiales.

Y de esta manera, mis amados, llevareis una vida tan llena de sabidu- ría que podreis compartirla con vuestros hermanos. Por lo tanto, amado mío, deseo que comenceis a renovar vuestra vida interior dentro de parámetros de sencillez y simpleza para que vivais una vida llena de sabi- duría y perfección.

Toda sencillez y simpleza con que adorneis vuestra vida os abrirá la puerta para un nuevo logro espiritual. Vivid vuestra vida con sencillez y simpleza y sereis grandes ante Dios.

Séptima perla de sabiduría

En cada caída hay una enseñanza

Estando esta mañana en meditación durante el oficio del amanecer,

vi una caravana que lentamente avanzaba por desérticas arenas, pero, el

cansancio y la fatiga eran tan fuertes que alimentaban la debilidad en sus

integrantes y sus fuerzas desfallecían hasta echarlos a rodar por la arena. Luego vi que unos haciendo un gran esfuerzo se levantaban poco a poco,

se unían nuevamente a la caravana, otros se quedaban fundidos con la

arena sin poder levantarse. Con esta visión, amados míos, deseo llevaros a que mediteis detenidamente y apliqueis en vuestra vida las enseñanzas que esta visión pueda aportaros.

Comencemos viendo el lento caminar de la caravana y pensad ¿si también vosotros en la caravana de vuestra vida avanzais lentamente hacia la meta final, si vuestros cambios internos llevados por la compren- sión de vuestras experiencias se dan con rapidez o simplemente se dan poco a poco, lerdamente? En vuestro corazón os respondereis a vosotros mismos y tomad la actitud de cambio como mejor os parezca.

Ahora, observad de la visión el cansancio y la fatiga, que se pueden resumir en elementos negativos que fluyen de vuestra vida.

Entended el cansancio y la fatiga en sentido figurado como todo aquello que negativamente os arrastra espiritualmente, como son, las penas, los

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

desengaños, las equivocaciones, los errores, los dolores del alma, la de- presión, la tristeza y todo aquello que os lleve al fracaso y a la desolación espiritual.

Y finalmente observad en la visión, de la meditación, la actitud asu- mida por los caminantes de la caravana, los que haciendo un gran es- fuerzo se levantaron y nuevamente se unieron a la caravana para llegar a la meta final y aquellos que se quedaron tirados sobre las arenas del desierto sucumbiendo al logro de llegar a la meta final.

Amados míos, pensad en la actitud que tomais cuando en vuestras vidas se presentan el “cansancio y la fatiga” si os habeis llenado de valor y decidís seguir adelante con una enseñanza más en vuestra vida, acre- centando vuestro acervo espiritual, o por el contrario, ¿os quedais estan- cados, quietos, desanimados pensando que todo acabó y no vale la pena continuar porque todo ha fracasado y todo ha terminado olvidándoos de vuestra meta final?

Hoy, este humilde servidor, os exhorta a que entreis a meditar profun- damente acerca de estas reflexiones y sois vosotros quienes decidireis seguir adelante aprendiendo o quedaros anquilosados y estáticos frente al aprendizaje que la vida os da, sin asimilarlo.

Reflexionad, amados míos y asumid la actitud que os convenga en cada experiencia que vivais.

LIBRO

I

TERCERA PARTE

El atardecer

Este humilde servidor de túnica dorada os saluda y con profunda humildad me postro ante vuestra resplandeciente luz. Amados hermanos en Dios, hoy es un día de gracia, pues, el Padre Celestial, me ha dado la oportunidad de daros mi sencilla asistencia en la plática de este esplendoroso día de luz amor y luz sabiduría.

Cuentan que había una princesa cuyo palacio habitaba complaciente- mente y solía salir por las tardes para contemplar el atardecer desde los balcones de su jardín. Estando, como de costumbre observando la puesta del sol, observó muy sorprendida que del sol anaranjado salían legiones de seres resplandecientes cuya luz oro y rubí los hacía majestuosos y muy bellos. Absorta la princesa, observó que el ser que guiaba y dirigía las legiones, se le acercó y muy respetuosamente se inclinó ante ella y le dijo: Amada princesita que con frecuencia os deteneis a observar el ocaso desde los balcones de vuestro jardín, hoy hemos querido complacer vuestro deseo acerca de los enigmas que encierran la puesta del sol. Siempre os habeis preguntado ¿por qué los atardeceres son siempre de color anaranjado y excepcionalmente se pueden observar otros tonos más tenues que de vez en cuando acom- pañan los matices anaranjados que siempre están en los atardeceres?

Pues, bien, amada princesita, veis aquellas legiones que descienden del corazón del sol de los venados; esos seres de luz sol oro y rubí, todas las tardes bañan con su luz sol de sabiduría vuestro globo, la sabiduría que debisteis haber aprendido durante las experiencias que os dieron las faenas que realizasteis durante el día y aquellos seres de resplandor, irradian su luz oro y rubí que es la unión de la sabiduría que debisteis aprender y el amor con el cual las realizasteis.

Los seres de luz oro rubí, bañan vuestro globo de la luz amor, sabidu- ría, esta radiación siempre estará presente en vuestro corazón cada atardecer de vuestra vida. Veis, amada princesita, como el atardecer os da la radiación del amor y la radiación de la sabiduría del Dios amor omnisciente cada día, recordándoos a su vez su omnipresencia en toda la creación. La princesa parpadeando repetidamente salió de su asombro contemplando el silenciosos y apacible atardecer.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

El arco iris

Abrid, amados míos, el libro dorado de divina sabiduría que teneis depositado en el altar de vuestro corazón y contemplad la resplandecien- te luz que lo cubre y prestad atención a lo que vais a escuchar.

“Una vez estando un pastorcillo cuidando su rebaño que pastaba tranquilamente, posó su mirada en el cenit de la tierra y vio un arco iris que poco a poco se iba formando con colores vivos en cada cinta que lo formaban. Fascinado el pastorcillo por la belleza del arco iris se quedó extasiado, cuando escuchó una voz interna que le decía:

amado mío, lo que estais viendo es un símbolo de divina sabiduría que os anuncia los siete aspectos de la divinidad representada en esas cintas arqueadas multicolores, si mirais bien cada color tiene su propio tono y por lo tanto su propia energía con características y cualidades propias que son los atributos divinos de la divinidad.

En ese arco iris, del cual apreciais, solo un fragmento, están repre- sentados los siete poderes divinos, que cada vez que se muestre el arco iris, os está recordando la omnipotencia de Dios Creador y al mismo tiempo está fortaleciendo esos mismos poderes divinos en vuestro ser.

Además esta séptuple radiación os señala también, las siete esferas de sabiduría, que cuando esteis preparado podeis visitar acompaña- do de vuestro maestro interior y disfrutar de las maravillas celestiales de la deidad. Amado mío, cada vez que observeis el arco iris, recor- dad todo cuanto os he dicho y vedlo con reverencia y amor, pues, ya sabeis que es el Padre Celestial que amorosamente se os muestra para que sepais que siempre está presente en vuestra vida.

Amado pastorcillo, aprended que sólo en la quietud y en el silencio conocereis a Dios”. El pastorcillo silenciosamente fue recogiendo su rebaño a lo largo del camino.

LIBRO

I

El poder de la atención

El resplandor dorado de la sabiduría divina os envuelvan. En esta sencilla plática tomad, hermanos míos, la lámpara de la luz del entendi- miento y alumbrad con ella vuestra mente y así podais llevar a la com- prensión las sabias verdades reveladas.

Allí donde fijeis vuestra atención, allí permanecereis y aquello en lo cual habeis fijado la atención lo estareis invitando para que forme parte de vuestro mundo, esto ya lo sabeis, además, también estareis llevando aquello donde habeis fijado vuestra mente, al mundo de quienes os rodean.

Observad un campo extenso de flores en el cual fijais vuestra aten- ción y os fascinais por su belleza, colorido, fragancia y el regocijo que da a vuestro ser una vez que os hallais extasiado y saciado del paisaje, os sentis regocijados, llenos de alegría y vuestro sentir lo llevais y lo reflejais en vuestro entorno y deseais participar aquello que estais sintiendo.

De la misma manera, amados míos, si fijais vuestra atención en aque- llo que os perturbe, también lo irradiareis en vuestro entorno y compartireis vuestra perturbación y mal estar. Por lo tanto, hermanos, hoy debeis ob- servar dónde fijais vuestra atención frecuentemente y penseis de esta manera en lo que estais dando a vuestro ambiente, a vuestro entorno y a vuestro mundo.

Si fijais vuestra atención en los asuntos y cosas celestiales, lo más seguro, es que vuestro mundo será un mundo de amor, paz y sabiduría y vivireis rodeado del amor y la paz de quienes os rodean, pues, estareis permanentemente irradiando esta vibración de luz. Por ello, amados míos, os exhorto a que inicieis desde ahora una auto-observación y os deis cuenta del uso que estais dando a vuestra atención y cada día fijeis vues- tra atención en ideales nobles, elevados y santos, os invito a que permanezcais con vuestra atención fija en la perfección de la obra de Dios Creador, sin que personaliceis las individualidades para que vues- tro mundo se irradie y permanezca en la perfección de Dios, tal cual como fuisteis creados, entonces, disfrutareis de un mundo perfecto.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

Recordad siempre que vuestra atención no tiene límites, por consi- guiente, podeis llevarla donde lo deseeis, únicamente debeis controlarla y vigilarla, para que no os conduzca por valles oscuros y perturbadores que llenen vuestro mundo de desolación y tristeza.

Cuando os deis cuenta, que estais fijando vuestra atención, en algo vano y negativo para vuestro ser, retírala inmediatamente y ponla en aque- llo que os de lo bueno de la vida.

LIBRO

I

La jerarquía de la Túnica Dorada

Amados hermanos en la luz divina del Padre, fuente de toda sabidu- ría, venid a nosotros pequeños servidores del amor y entrad al templo del saber espiritual. Con vuestra túnica dorada, investidos con la luz de la sabiduría tomad asiento y escuchad con atención: En los templos de luz sabiduría, donde se imparten las más estrictas y sabias verdades, reuni- dos una vez más los jerarcas de las túnicas doradas, se dilucidaba acerca de la verdad que en vuestro globo conoceis, como, la existencia repetida en muchas oportunidades que el amor del Padre creador os da, para que arregleis los errores cometidos en existencias pasadas. Y así fue, que durante este discernimiento surgieron varias conclusiones que llevaron al entendimiento, respecto a la comprensión de los niños de la tierra, con relación a esta verdad.

Se concluyó que las repetidas vidas que realizais en vuestro globo es debido a que os distraeis en el juego que os brindan las ilusiones en el mundo de las formas, y allí podeis permanecer muchas existencias, ade- más, vuestra lentitud os impide también avanzar con rapidez, lentitud en la comprensión, y la aceptación de todo lo comprendido, por lo tanto, os vereis siempre atrapados y estancados viviendo repetidamente las mis- mas experiencias, y también por que aún se os dificulta creer y aceptar que el amor es la clave del ascenso espiritual.

También se concluyó, que los niños de la tierra, muy pocas veces utilizan la ayuda que la jerarquía espiritual está siempre dispuesto a dar, pues, por voluntad propia o libre albedrío se han negado esta posibilidad de crecimiento espiritual rápida y acertadamente, sin lugar a equivoca- ciones, ni pérdidas de tiempo por sendas que distorsionen vuestro cami- no de amor.

Se concluyó también, que ha llegado la hora de servir con ahínco a vuestros hermanos de pesadez y extremada lentitud en el camino del des- pertar espiritual, para que se abran nuevos caminos hacia la ascensión y eviteis la repetición continua de experiencias no comprendidas.

Amados míos, con nuestros corazones en la mano, muy humildemen- te os pedimos que acepteis nuestra ayuda amorosa en el camino de la

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

luz, pues estamos deseosos de servirles cuando lo deseeis, y de esta ma- nera podais disminuir el regreso continuo a vuestro globo.

Además, hoy es un día de gracia y bendiciones que la jerarquía de los Maestros de la Túnica Dorada os dan amorosamente.

Recordad, amados hermanos que cada existencia es un peldaño do- rado de ascenso espiritual, no os quedeis parados desperdiciando una existencia.

LIBRO

I

Ejercicios de concentración

He estado meditando muy constantemente acerca de los niños de la tierra, pues, su atención es muy frágil y mariposeante, por ello, deseo hoy dar algunas pautas de concentración para que permanezcan, más tiem- po controlando la atención.

Amados hermanos que habitais en el planeta tierra, prestad mucha atención a estos sencillos ejercicios de control interior.

Tomad una pluma de papel, observad en vuestra mente una por una las pequeñas partes que la componen, en cada parte mirad la suavidad y textura y contad cada una de ellas, su color observadlo y contad las pequeñas partes de diferentes tonos y separadlos, colo- cad a un lado las pequeñas partes de color encendido y en otro lado las partecitas de cada color pálido y tenue. Observad la gama de colores que contrastan todas las partes más grandes de la pluma.

Ahora tomad cada parte de la pluma e integradla de nuevo para que formeis la pluma completa. Se os dijo que tomarais una pluma de papel, al deciros esto, espero que comprendais que antes de ob- servarla, debeis elaborarla. Durante el tiempo que habeis realizado la pluma y el tiempo de observación habeis manteniendo vuestra atención fija en el proceso de elaboración de la pluma y la separa- ción de todas partes y finalmente la integración de cada una de ellas para formar de nuevo la pluma totalmente.

Todo este proceso, repito, es mental.

Otro ejercicio: Traed a vuestra mente un jardín de todas las flores que conozcais, trazad en vuestra mente surcos de tierra y vais colocándolas que cada surco, clasificándolos por familias, colores, tamaño, una por una y al terminar los surcos quedais contemplando por unos momentos la cantidad de surcos que trabajasteis y procedeis a contarlos, al colocar las flores una por una en cada surco, debeis saber cuantas flores hay en cada surco, y de esta manera sabreis el total de las flores del jardín.

Realizados con precisión y exactitud los ejercicios anteriores, pasad al siguiente ejercicio. Visualizad vuestro planeta y contempladlo y observadlo, por unos minutos, fijamente.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

Y finalmente cuando tengais el dominio de estos sencillos ejercicios quitad de vuestra mente cualquier símbolo y tratad de mantenerla quieta por un momento; luego intentad por un momento más largo y así sucesi- vamente, hasta que logreis mantener vuestra atención en el vacío y vues- tra mente en blanco. Cuando logreis este pequeño dominio vuestra mente os revelará todo cuanto ella tiene en su interior.

LIBRO

I

Las cosas de Dios

Hoy es un bello día para meditar en las cosas de Dios, por ello os invito a que me acompañeis a este bosque lleno de vegetación, árboles gigantes, paz y silencio. Ubicaos en el lugar que llame más vuestra aten- ción y con vuestra mente en quietud profunda, vais visualizando una escalera de paz y silencio, ascendeis muy despacio y lentamente vais entrando a un paraje, que os asombrais por su exuberante belleza y colo- rido. Os encontrais en medio de radiantes y luminosos seres, que os reci- ben amorosamente y sentados en forma circular escuchais las palabras del Maestro anfitrión del lugar que os habla así:

Amados hermanos en el amor, os damos muy complacidos la aper- tura de esta sencilla plática acerca de las cosas de Dios. Al decir las cosas de Dios, no he querido referirme a su grandeza, ni a su crea- ción, ni mucho menos de vosotros que habeis sido creados a su imagen y semejanza. Me refiero, con profunda humildad a las cosas pequeñas que os acontecen diariamente de las cuales vosotros decis “esas son cosas de Dios”.

Cuando por vuestra fortuna, vais caminando por un sendero muy concurrido y encontrais una moneda de oro, os alegrais y decis eso son cosas de Dios, refiriéndome a que únicamente era para vosotros esa moneda de oro, que entre tantos concurrentes solo vosotros la habeis encontrado igualmente sucede, cuando vais por la calle equi- vocada y justamente encontrais allí al amigo más querido y alegres sois informados por vuestro amigo, el lugar donde ibas a dirigiros y decis esas son cosas de Dios, el hecho de tomar el camino incorrecto y precisamente por ese camino hallais la persona más indicada para guiaros y orientaros; pues ya teneis muy claro que no ha sido coin- cidencia y mucho menos que eres una persona con suerte, pues, como bien sabeis el albur no existe en las cosas de Dios.

Amados míos, muchos de estos pequeños ejemplos han llenado vues- tra vida, muchas circunstancias que habeis vivido, las cuales las habeis atribuido a las cosas de Dios. Hermanos míos, hoy deseo que mediteis en estas circunstancias experimentadas en vuestra vida, pero, sin embargo, no os habeis detenido a pensar ¿por qué os han sucedido esas cosas maravillosas?

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

Si hoy dedicarais unos momentos para pensar, el por qué de estas situaciones, probablemente hallariais la comprensión de la existen- cia invisible que permanentemente os acompaña, pero, la ignorais y solamente os limitais a decir “son cosas de Dios”.

Hermanos carísimos, este humilde servidor os invita muy amorosa- mente, a que penseis en esa presencia pura y perfecta que os acom- paña siempre y nunca os abandona y desde ahora reconozcais su presencia en TODO y le deis vuestro amor y gratitud.

LIBRO

I

Virtudes y cualidades

En tiempos pasados vivían en lejanas tierras, seres de grandes cuali- dades y virtudes que poco a poco fueron desapareciendo y convirtiéndo- se en duros e insensibles sentimientos y las cualidades se adormecieron en el olvido del diario vivir. Esto, amados míos, fue creando conflictos entre los seres de grandes cualidades y virtudes, trayendo a sus vidas el hastío y el vacío interior que dejó las pérdidas de las cualidades y virtu- des que adornaban y llenaban de alegría sus existencias.

Así, amados míos, fue como estos seres se fueron sumergiendo en el olvido espiritual interior y pasado el tiempo, surgió una nueva raza indo- lente, de corazón duro e inclemente, imponiendo en su mundo sus pro- pias reglas severas e injustas, creciendo cada vez más el deterioro espiri- tual de las razas venideras.

Pasado el tiempo el caos y la desolación fueron la causa de destruc- ción de esta raza.

Amados hermanos en el amor, he iniciado la plática de hoy con esta

breve narración, para que en esta mañana de luz-sabiduría, entreis con este humilde servidor a meditar a cerca de los acontecimientos narrados en el relato anterior y hagais un análisis minucioso de vuestra vida inte- rior. Todos los seres han sido creados en amor con todas sus cualidades

y virtudes, os pregunto ¿Habeis conservado aún ese tesoro? O ¿Lo habeis

aumentado cada día? O por el contrario, como los seres de la narración ¿lo habeis sepultado y reemplazado? Sois vosotros, mis amados, quienes debeis cuestionaros y hacer un balance interior donde podais pesar vues- tras virtudes y cualidades y mireis el equilibrio de la balanza.

Hermanos míos, es de vital importancia que lleveis una vida virtuosa, rodeada de bellas cualidades para que vivais en un mundo puro y santo

y eleveis esta pureza y esta santidad a todo vuestro planeta, pues, como ya sabeis permanentemente estais dando a vuestro mundo lo que sois.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

Sabios regalos

Amados seres de amor, hoy vengo cargado de sabios regalos para los niños de la tierra a quienes amamos y ha sido este humilde servidor el indicado por la bondad divina para que sea el portador de estos sabios regalos.

Antes que comenceis a destapar los sabios regalos orad al Dios Padre

así:

Padre de amor, bondadoso y bueno, en este día de amor y luz os damos gracias eternas y os damos nuestro ser para vuestro servicio y el de la humanidad, humildemente y de rodillas ante vuestra majes- tuosa presencia pedimos tu bendición. Amén.

Primer sabio regalo

Recibid desde mi humilde corazón el regalo del Amor consciente, podeis destaparlo y observadlo minuciosamente.

Mirad el amor como una onda de luz rosa que se eleva por todo vues- tro mundo envolviéndolo todo. Esa onda divina si la tomais en vuestro corazón e impregnais con su presencia amorosa vuestra vida, aún en aquellas experiencias difíciles será el dulzor que suavizará vuestras viven- cias. Esta actitud siempre consciente, de la amorosa presencia del amor en vuestra vida, os traerá siempre la alegría que puede suscitar un regalo material deseado con la diferencia que la alegría que experiementareis disfrutando el regalo del amor consciente traerá a vuestra vida dicha y felicidad eterna, pues, bien sabeis que cuando actuais conscientemente amando, estais poniendo en acción la ley de leyes, la ley del amor.

Por esto, amados míos, deseo que este primer sabio regalo que mi amor os da lo acepteis y lo empleeis en vuestra vida a cada momento y seais felices siempre.

Tomad, amados míos mi regalo de amor para que vivais en un mun- do de amor.

Segundo sabio regalo

Hoy os doy muy amorosamente mi pequeño sabio regalo Haced todo con paciencia.

LIBRO

I

Destapad vuestro regalo y observadlo detenidamente, es un regalo que os va a demorar en su observación, pues, vais hacer un exhaustivo examen de todo cuanto haceis cada día y la manera como lo haceis; si lo haceis con dedicación y perfección aunque tengais que comenzar de nuevo una y otra vez porque no resultan como deben ser, ya sea en vuestro hogar, en vuestro trabajo o en las cosas cotidianas del diario vivir.

Amados míos, se muy bien que este bello regalo de la paciencia en muchas oportunidades lo vais a tirar, pero, no os aflijais por eso, tómalo nuevamente acarícialo y llévalo a tu vida y hazlo parte de vuestro existir. En algunas ocasiones os alegrareis que pudisteis disfrutarlo y ponerlo en práctica y os dareis cuenta que la paciencia os conduce al perfeccionamiento.

Hermanos míos, que este pequeño sabio regalo lo lleveis siempre con vosotros y jamás os olvideis de dejarlo en casa.

Con la virtud que encierra la paciencia vencereis toda adversidad espiritual y material.

Tercer sabio regalo

Es muy usual en la época de la navidad que recibais regalos los cua- les llenan de alegría y actividad vuestro hogar y cuando llega el momento de destaparlos os embarga la curiosidad y el anhelo de verlos pronto, pues, hoy teniendo en cuenta vuestras costumbres os voy a dar el tercer sabio regalo, que de por sí, es el más grande de todos, os lo dice su tama- ño y su empaque.

Ahora, amados míos, vais abrirlos cuidadosamente y al hacerlo os dais cuenta que dentro de él hay otros pequeños sabios regalos, os asombrais y empezais a abrirlos uno por uno, el primero os da la Toleran- cia con vuestros congéneres, el siguiente regalo: El discernimiento sobre todas las cosas; el que sigue os da “El buen genio”; el otro regalo os da la Prudencia; y finalmente destapais el último regalo y encontrais allí Mi corazón dispuesto ayudaros para que disfruteis con plenitud todos los sabios regalos que este humilde y sencillo servidor os ha dado en la pláti- ca de hoy.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

CUARTA PARTE

El espeso y exuberante bosque

Amados hermanos con el esplendor de mi luz os baño y envuelvo en vuestro ser con mi eterno amor.

En esta bella ocasión, mi humilde ser, se complace, al serme permiti- do estar con vosotros en esta cálida mañana de amor.

Hoy deseo que juntos caminemos tomados de las manos vayamos adentrándonos en un espeso bosque de exuberante verdor, vuestros pies se hunden en la hojarasca que pisan y un chamusquido se oye a cada paso que dais. Por entre el espeso ramaje se difunden los suaves rayos del sol que al contacto con el ramaje observais su resplandor formando un aura de puntitos de luz con los colores del iris.

Seguís avanzando y al llegar a la salida del bosque veis una luz que alumbra un senderillo y os dirigís a él, que os va conduciendo hacia un gran portal de luz iris y allí os quedais en contemplación por unos mo- mentos y continuais avanzando hacia el portal luz iris, entrais allí y observais en su interior siete compartimientos cada uno con una radia- ción luz iris.

Ahora os dirigis a la radiación iris que llama vuestra atención y ubi- cados allí escuchad al Maestro de Divina Sabiduría que esta aguardándoos y os recibe amorosamente:

Amados hermanos en Dios, que juntos habeis vencido el espeso bosque de vuestra mente, cuya vegetación ha sido el laberinto de vuestros pensamientos que pisasteis a cada paso y teniendo como guía la luz interior que por entre el ramaje de vuestros pensamientos se mostraba y cuando lograsteis salir de vuestra mente exterior, ha- llasteis la salida de ésta para encontrar la luz de vuestra Mente Supe- rior que os ha traído hasta aquí, os doy la bienvenida amorosa, y deseo que escucheis a este humilde servidor con mucha atención.

LIBRO

I

En estos momentos en los cuales estais siendo lo que verdadera- mente sois os exhorto, amados míos, para que comprendais la rea- lidad de vuestro ser, y no permitais que el bosque de vuestra mente inferior, os confunda y os pierda en su espesura y mucho menos os quedeis atrapados y perdidos en los ramajes de la vegetación de las ilusiones que el mundo de las formas os ofrece.

Tened presente, amados míos, esta realidad conscientemente y no deis cabida a la duda acerca de vuestro verdadero ser. Recordad, hermanos míos, que la realidad en vosotros es la Mente Superior, que todo lo que puede y que verdaderamente sois; es en esta men- te donde sois creados a imagen y semejanza de Dios, el omnipoten- te, por lo tanto, amados míos, creed y reconoced esta verdad en vosotros y vereis vuestro poder ilimitado manifestado.

Amados míos, si aceptais esta pequeña verdad en vuestra mente externa, ésta será y se convertirá en la servidora de vuestra Mente superior. Os aseguro y sé que no será fácil convencer vuestra mente externa, pero, con paciente insistencia y constancia, recordándole el poder ilimitado de vuestra Mente superior, a pesar de su increduli- dad, una vez convencida se someterá sumisamente. Este es vuestro trabajo. Os invito, mis amados hermanos, si quereis manifestar vues- tro poder, que comenceis desde ahora a trabajar vuestra mente externa.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

El concierto

Amados hermanos en la luz, os bendigo en mi amor.

Hoy comenzaré esta sencilla plática con la elevación espiritual de vuestros seres ante la divina radiación del todopoderoso.

Amados míos, cuando estais en concierto de alguna presentación especial, entrais al recinto y os ubicais en vuestras sillas asignadas, con su correspondiente enumeración y con entusiasmo y alegría esperais que comience el anhelado concierto.

Cuando se inicia el sonido característico que os señala el comienzo del concierto emitis gritos de júbilo y emoción, luego os disponeis para escuchar y deleitaros con cada página musical. Os sentis dichosos y ple- nos; en el desarrollo del concierto estais totalmente absorbidos y concen- trados en los sonidos musicales que apenas os dais cuenta que estais en ese recinto de presentación del concierto.

Finalizando el concierto, salis del recinto satisfecho y tal vez haciendo algunos comentarios acerca de la presentación y muy placenteros os di- rigís a vuestros hogares.

Amados míos, en esta situación que habeis vivido atentamente, de- seo que mediteis profundamente cada acción allí realizada.

Cuando os disponeis a entrar en meditación, amados míos, verdade- ramente que estais entrando al recinto donde escuchareis el concierto más completo y armónico; os ubicais en la silla señalada y numerada, la silla resplandeciente de vuestra llama trina, ubicada en el recinto de vues- tro corazón. Allí absortos y concentrados escuchais el sonido musical de vuestra alma que os anuncia que ha llegado la hora de comenzar el con- cierto de amor que emana vuestro corazón y allí extasiados os deleitais de la suavidad y dulzura que exhala cada nota, el concierto del amor, sentís que vais a morir de amor y vuestro júbilo y gozo es indescriptible. Después de haber participado de tan celestial concierto, os retirais del recinto y retornais al aquí y al ahora.

LIBRO

I

Amadísimos de mi corazón he querido en esta sencilla comparación indicaros los sencillos pasos que podeis seguir en vuestra meditación cotidiana. Espero que esta sencilla orientación de este sencillo servidor, si la aceptais os lleve a sentir el palpitar del amor que late en vuestros corazones tocando el concierto angelical de vuestro ser.

Os invito, amados míos, a partir de ahora, entre a formar parte de vuestras actividades la meditación diaria para que podais escuchar la música de vuestro corazón.

Os guío.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

Los príncipes azules

Hoy amados míos, es un día de gran regocijo y motivo espiritual para celebrar con toda la humanidad y por ello hoy vuestra plática será llena de alegría y colorido.

Había una vez una bella princesa azul, rica en virtudes y llena de amor por todos sus súbditos. Estando por los extensos y bellos jardi- nes de su palacio, aconteció que sobre su cabeza, delicadamente peinada, cayó un pétalo azul del frondoso árbol florecido por don- de ella, justamente, pasaba paseándose lentamente, esto llamó la atención de la princesa azul, tomó el pétalo azul entre sus manos lo observó atentamente y vio en el centro del pétalo una pequeña figura que poco a poco se iba formando hasta que pudo ver clara- mente la esfinge de un apuesto príncipe vestido de azul por la radia- ción del pétalo que lo cubría.

Asombrada la princesa azul, de lo que estaba viendo en el pétalo que sostenía en sus manos; le habló así: “Hermano mío, que inespe- radamente llegas a mí, en este pétalo azul, ¿quién eres?”.

El príncipe respondió, soy vuestro otro yo que por muchas existen- cias os he buscado y he realizado largos recorridos de experiencias para poder hoy hablaros de mi búsqueda eterna, desde aquella vida en que nos separamos.

Admirada la princesa azul, entró en ensoñación y vio aquel príncipe del pétalo azul cogido de su mano hablándole de su eterno amor y tomando flores del jardín colocándoselas en su cabeza.

La princesa azul experimento una gran felicidad, que sus ojos se llenaron de lágrimas vertidas por la emoción. Cuando regresó de su ensoñación, aún tenía el pétalo azul en sus manos.

Amados míos, es por vosotros conocidos a través de los cuentos de hadas, la existencia del príncipe que encuentra a su princesa y en ese encuentro de amor, todo hechizo, limitación o encanto desaparece. ¿Lo recordais?

Pues bien, mis amados, hoy deseo, una vez más, daros esta pequeña verdad, como se os dio en tiempos pasados y únicamente la tomasteis

LIBRO

I

como un cuento de fantasía. Hoy os digo ciertamente la existencia de vuestra princesa azul y de vuestro príncipe azul es real, es aquella otra mitad de vosotros que en alguna existencia os separasteis para más ade- lante encontraros nuevamente. Debeis saber que “esta unión es eterna y nada ni nadie la puede separar”.

Hoy amados míos, como os dije es un día de celebración cósmica, debido a que algunos príncipes azules han roto el hechizo que los separa- ba de su princesa y se han encontrado en vuestro planeta tierra y hoy se celebra el encuentro de uno de ellos.

Os exhorto amados míos, que inicieis la búsqueda de vuestra alma gemela acrecentando vuestras virtudes y enviándole vuestros pensamien- tos de amor y ascenso espiritual. Orad y comunicaos mentalmente con ella y pronto lograreis encontraros nuevamente, a igual que la princesa del relato. Pensad en los hechizos y encantos de vuestro príncipe o prin- cesa azul.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

El sendero de la vida

Amados hermanos en la luz, os envuelvo en mi amor y mi luz será el sendero por donde caminareis en este bello día.

Hoy con la mano en mi corazón os daré la más sencilla y amorosa

plática que he recibido en mis largas horas de meditación silenciosa. En el sendero de la vida son muchos los tropiezos y las caídas que os dais, mas, sin embargo, debeis continuar el camino que la vida va abriéndoos,

a vuestro paso, de no hacerlo así, podreis quedaros anquilosados por un

tiempo, pero, al final debeis continuar vuestro sendero. He comenzado esta plática con estas consideraciones para que comprendais que en cada situación de vuestra vida debeis buscar siempre la salida más simple y sencilla que os lleve a una solución que os de la señal por donde debeis continuar.

Muchas veces algunos de vosotros, amados míos, cuando se os presentan situaciones incómodas que os inquietan y perturban vuestra paz os ofuscais y confundidos, no sabeis que hacer si seguir adelante lo cual veis difícil y complicado o no hacer nada, y quedaros allí y final- mente decidís quedaros allí lamentándoos. Cuando asumís esta actitud, únicamente habeis logrado estancar vuestro progreso espiritual y si no haceis el esfuerzo de salir delante de allí os vais cristalizando y muy difícilmente lograreis salir, lo cual os llevaría a perder una existencia lamentablemente.

Por ello, mis amados pequeños, hoy os digo, cuando la adversidad merodea vuestro mundo y llega afectaros, no os quedeis lamentándoos, ni quejándoos, esperando que otros vengan a consideraros, ni mucho menos a que os den su pesar, por el contrario, debeis llenaros de valor y seguir adelante, pues, si os desanimais a lo largo del camino y dejais la

carga en mitad de él, lo más probable es que retardareis en llevar la carga

a su destino y paso, con vuestra carga en el camino obstaculizariais el

paso de los que vienen detrás de vosotros, creando de esta manera con- flicto espiritual en toda la humanidad, pues, ya sabeis muy bien que to- dos estais unidos por hilos invisibles que son reales.

LIBRO

I

Por lo tanto, vuestro estancamiento espiritual es causa del estanca- miento espiritual de vuestros hermanos, es como cuando vais conducien- do vuestro vehículo y os quedais varado en plena autopista y el fluido de carros que venía detrás de vosotros inmediatamente disminuye su veloci- dad quedando parado, hasta que vuestro vehículo se ponga en marcha y si no lo haceis tendreis que haceros a un la do donde os quedareis sumer- gido en vuestras lamentaciones esperando que otros lleven vuestras cargas.

Amados míos, cuando os sintais acorralados por las circunstancias que os hacen zancadillas, levántate y sigue vuestro camino y os recuerdo que muchas manos de lo alto están dispuestas y listas, si lo pedís, para ayudar a levantaros de vuestras caídas espirituales.

Meditad, pequeños míos, en vuestras caídas espirituales, en aquellas en que habeis sucumbido en el lodo de vuestras pasiones. En aquellos en que habeis sucumbido en el vicio. En aquellas en que habeis sucumbido en la depresión espiritual. Reflexionad, amados míos, esta sencilla pláti- ca que este humilde servidor, os ha dado amorosamente.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

El sol interior

Amados hermanos míos de mi amoroso corazón, os envuelvo en mi luz y os doy mi amor eterno.

Vamos amados míos a iniciar esta plática con un ejercicio de relajación:

En un sitio donde vuestro cuerpo físico esté cómodo cerrad vuestros ojos, respirad rítmicamente, soltad vuestro cuerpo de tensiones y tam- bién soltad vuestra mente, relajadla y sostenedla por unos momentos en la quietud y relajación. En este estado mental ubicaros en el centro de vuestra mente frente a un sol resplandeciente, os veis con una figura do- rada bañado por el resplandeciente sol, sois en estos momentos un ser dorado, un ser de luz, éste resplandeciente sol que os penetra en cada una de las células que conforman vuestro cuerpo físico, etérico, emocio- nal y mental va intensificando su luz cada vez más en la medida que os aproximais a él.

Vais avanzando y cada vez os veis más y más resplandeciente hasta que llegais a entrar en el resplandeciente sol y os convertís en un sol.

Amados míos, abrid suavemente vuestros ojos y escuchad atenta- mente. Cuando conscientemente aquietais vuestros cuerpos y entrais en el silencio mental podreis ver la realidad divina de vuestro ser. La Luz Divina y Eterna del Padre Creador es el sol resplandeciente del ejercicio que acabais de realizar y en la medida en que os conecteis mentalmente con esta resplandeciente presencia, ireis recibiendo su radiación de amor, luz, sabiduría e iluminación y su poder ilimitado. El avanzar hacia el resplandeciente sol es el acercamiento espiritual que cada día debeis te- ner hacia esa Presencia y de esta manera ireis, poco a poco manifestan- do su divinidad en vosotros y de esta forma sereis los seres dorados en- carnados. De vuestra constancia y permanente reconocimiento de esta luz resplandeciente en vosotros os ireis aproximando más, haceros uno con vuestro verdadero ser. Esta Magna Presencia, que resplandece en vuestro corazón será cada vez más radiante en la medida que la ameis y la contempleis asoleándoos en su radiante luz.

LIBRO

I

Si cada día vais intensificando esta conexión espiritual, ireis trayen- do al mundo de las formas vuestra divinidad con todos sus poderes.

Amados hermanos, es tan simple que llegueis a manifestar vuestros poderes ilimitados con solamente pensar en Dios, un momento cada hora de vuestro día, es ésta la más sencilla conexión, la cual la podeis hacer con un decreto, alguno de los que se os dieron en el tomo I y estareis conectado permanentemente con vuestra divinidad, vuestro Padre que todo lo tiene y todo lo puede y todo os lo proveé.

Amados míos, si desde hoy comenzais a poner en práctica esta senci- lla verdad, os vereis libres de toda limitación, pero, debeis se constantes hasta que logreis traer a la manifestación vuestros deseos, pero debeis hacerlo con sinceridad y amor.

Si perseverais en esta práctica espiritual, llevando una vida sana es- piritualmente os hareis uno con vuestra Magna Presencia y entonces, permanecereis eternamente en el reino de los cielos.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

El Ermitaño

Amados hermanos en la luz eterna hijos del Padre Creador, os envuel- vo en mi luz y mi resplandeciente amor os acompañará siempre.

Hoy iniciaremos esta sencilla plática con el canto del amor:

Colocaos mentalmente de pie y entonad con los coros celestiales la siguiente canción: Amado Padre Celestial, en este bello día el amor de nuestros corazones canta para ti la melodía que encierra el tesoro dorado de nuestro amor. Humildemente te ofrecemos el cáliz de nuestro amor en cada acción en este día. Padre Celestial, Dios de amor recibe nuestro amor por siempre.

Ahora sentaos en un confortable lugar donde os sintais cómodos y escuchad.

En un lejano país vivía un ermitaño, quien cansado y hastiado del mundo se retiró a la montaña a vivir en una ermita. Llevaba una vida de severa austeridad; se alimentaba de hierbas y frutos silves- tres bebía agua de las quebradas y hacía oración frecuentemente. En el silencio de la montaña se perdía en sus largas y profundas meditaciones. Una vez estando en meditación envuelto en el riguro- so silencio vio un ave que se posaba en su cabeza y le decía de su complacencia por el ermitaño, le manifestó su amor y protección y le dijo que muy pronto sería llevado al mundo de amor donde no existía ni el cansancio ni el hastío. El ermitaño escuchaba extasiado el ave que resplandecía en su cabeza y poco a poco aumentó su resplandor hasta que desapareció.

Amados míos de mi amoroso corazón con este corto relato os invito a que reflexiones muy detenidamente su contenido espiritual. Se habla de un ermitaño en un país lejano, vuestro planeta, cada uno de vosotros podeis ser el ermitaño de la historia, cuando os sentís hastiados y cansa- dos de vuestro mundo, cuando os sentís desengañados, cuando os sentis deprimidos, desesperados sin saber qué hacer, cuando os sentis insatis- fechos de vuestros anhelos y deseos.

Hoy amados míos, deseo que como el ermitaño, cuando os sintais en estos estados emocionales os retireis a la montaña, vuestro corazón y

LIBRO

I

entreis a la ermita de vuestra llama trina y en el silencio, orad y meditad al igual que el ermitaño y entonces vereis el Espíritu de amor posarse en vuestra mente igual que el ave de la narración y recibireis el consuelo que necesitais.

Amados míos, no permitais que el desánimo, ni el desconsuelo, ni la frustración, ni los desengaños lleguen a perturbaros. Hoy os he dado mi humilde orientación para que recibais el consuelo que buscais, en vues- tro corazón, donde cada latido es la voz silenciosa del Padre amoroso que os habla para daros su luz y su amor.

Hoy amados míos, os invito a que reflexioneis sobre vuestras actitu- des y las consecuencias que éstas han traído a vuestra vida. Tomad este remedio espiritual para las enfermedades del alma y también os exhorto a que lleveis una vida de austeridad espiritual con ayunos y negación de vosotros mismos.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

Academias espirituales

Amados hermanos en la luz, me inclino ante vuestro sol radiante y con profunda humildad os envuelvo en mi amor.

Amados míos, hoy vengo cargado de regalos amorosos que impartiré en esta sencilla plática.

En estos días de intensa y profunda meditación interior, junto con mis hermanos reunidos en el templo luz; ha sido de gran satisfacción para los Maestros de éste templo hallar chelas interesados y disciplinados en la búsqueda de la verdad interior y de llevarla a la práctica en sus vidas. En meditación interior se ha logrado contactar nuevos chelas que desean unirse al grupo de los chelas dedicados. Hoy, amados míos, hemos que- rido que vosotros que estais leyendo estas páginas, entreis a formar parte de este grupo espiritual, que como todos los grupos tiene sus propias actividades.

Es mi deseo y el de los Maestros de éste templo Luz, que os vinculeis a estos grupos que día a día van aumentando en número. Las activida- des que estos grupos realizan son de diversa índole, entre otras figuran la asistencia diaria a los templos luz, cuando sus cuerpos físicos duermen, allí reciben orientaciones de los Maestros de Divina Sabiduría; realizan largas jornadas para lograr la maestría en la concentración y el aquieta- miento mental. Cuando los estudiantes han logrado esta maestría se vuel- ven colaboradores de los Maestros de Divina Sabiduría, ayudando en las orientaciones y asistencia espiritual a los nuevos chelas que se van vin- culando en los nacientes grupos.

Reflexionando en el ingreso de estudiantes de la Divina Sabiduría, se concluyó que aquellos estudiantes que desean participar como miem- bros activos de estos grupos, deben previamente llevar una vida espiri- tual sana, de recogimiento interior y dedicación en los asuntos sagrados; para que pueda de ésta manera ser aceptado en las Academias de Divi- na Sabiduría. Esto no es nada complicado, amado lector, simplemente se necesita llevar una vida ordenada y practicar los mandamientos ordena- dos por las leyes divinas.

LIBRO

I

Debeis, ante todo, ser sinceros y constantes en los asuntos divinos, pues, estas Academias de Divina Sabiduría, siempre tienen las puertas abiertas para todo aquel que desee ingresar y nosotros estamos deseosos de recibirlos.

Amado lector, esperamos que en este punto de sabiduría al que habeis llegado, llevando a vuestra vida diaria las sencillas verdades que en cada plática amorosamente se os ha dado, podais ya ingresar a las Academias Espirituales. Esta invitación que hoy os estamos haciendo, es porque hemos visto el adelanto en vosotros y los esfuerzos de surperaros, así que si os animáis os esperamos esta noche el la Academia de Divina Sabiduría.

Con esta humilde invitación cerramos esta cuarta parte del libro I.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

QUINTA PARTE

La purificación interior

Hermanos carísimos, me regocijo en Dios Creador a quien debo mi existencia y en Él me envuelvo en su resplandeciente luz, para ser el cris- tal que pueda transmitiros su resplandor eterno.

Amados míos, muy fervorosamente os invito a que en esta mañana de amor, con vuestra alma llena de luz, os dispongais a recibir esta senci- lla plática, que este humilde servidor os trae en este día.

En lejanos tiempos antiguas civilizaciones nacieron, crecieron, se ex- tendieron y luego cayeron en decadencia y desaparecieron. Al igual que en aquellos tiempos, hoy vosotros amados míos, estais entrando en una etapa de decadencia marcada por las guerras, conflictos políticos, crisis monetaria, descomposición social y todo lo que esto encierra, para en- trar a una nueva civilización después de haber experimentado, lo que llamais la purificación.

Ahora bien, ¿Qué entendeis por purificación? Cuando en vuestro hogar que al comienzo lo fuisteis formando poco a poco con lo que considera- bais era necesario para vivir vosotros, ibais proporcionándole cada cosa y cada detalle nuevo, bello y que fuera armonizando con el decorado de todo el hogar; pusisteis todo el entusiasmo y la alegría para construir un hogar confortable y agradable. Pasado el tiempo, cuando vuestros intere- ses iban cambiando, vuestro hogar dejaba ser lo primero y pasaba a segundo lugar de importancia, y con el tiempo las cosas se fueron des- gastando, volviéndose viejas y caducas.

De igual manera, mis amados, os sucede en vuestro hogar interior; cuando sois pequeños lo decorais con todo lo nuevo que el mundo os circunda y vuestros padres os dan y en la medida en que vais creciendo os vais olvidando del decorado que se os dio cuando pequeños y vais

LIBRO

I

colocando en vuestro hogar interno una nueva decoración llena de ilu- siones y fantasías, que os van sacando del que fue vuestro primer hogar interior y cada vez más, vais cambiando la decoración hasta cuando os dais cuenta que tanto cachivache os esta estorbando y es entonces cuan- do comenzais a depurar, limpiar, botar y finalmente purificar vuestro ambiente con una nueva energía. Igualmente como lo harías con las co- sas deterioradas y caducas de vuestro viejo hogar.

Amados míos, vuestro hogar interior está en estos momentos en esa purificación, es un proceso espiritual donde comenzais a sacar fuera todo aquello viejo y caduco que yace en el fondo de vuestros corazones y renoveis vuestro hogar interior. Remodelad vuestro corazón y nacereis de nuevo a una civilización de paz y de amor que serán vuestro nuevo hogar.

Hermanos en la luz, purificaos cada día limpiando vuestro sentir y vuestro pensar y así como el fuego purifica y tiempla los metales, sed templados y purificados en vuestro fuego sagrado que flamea permanen- temente en vuestro interior.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

El pequeño río

Carisimos hermanos en la luz, hoy os doy mi humilde ser a vuestra disposición.

Sentaos a orillas de un pequeño riachuelo y escuchad su apacible murmullo. Permaneced allí por unos momentos en silencio y llenad vuestra mente y vuestro corazón de este suave murmullo que produce el agua al correr por su cauce. Percibís con nitidez el sonido que causa al chocar contra las peñas y al arrastrar las piedras en su camino. Os vais compenetrando cada vez más con este murmullo que os va llenando de paz y armonía; con vuestros pies bañados por el inquieto riachuelo vais equilibrándoos interiormente y vuestros centros energéticos se armonizan.

Os sentis libre de presiones internas, relajados, serenos y descansa- dos. En este estado físico, etérico, emocional y mental vais a escuchar aquello que con el murmullo, el riachuelo os habla:

Amados hermanitos que habeis venido en busca de mi pequeña

compañía, lo cual me alegra y llena de regocijo, os doy mi pequeña bienvenida a mis tranquilas aguas. Os digo que soy un pequeño riachuelo, servidor vuestro y en mi pequeñez deseo deciros que en cada piedra que llevo conmigo en mi recorrido, es una experiencia que voy empujando hasta dejarla en su lugar, después de haber aprendido de ella. Cuando escuchais el golpe de mis aguas contra las peñas que encuentro a mi paso, son aquellos tropiezos que por

mi incomprensión recibo a menudo en mi camino. Pero, he

aprendido, que a pesar de chocarme contra las peñas debo seguir adelante.

Aunque todavía soy un riachuelo poseo todo lo que tiene un río grande, mas sin embargo, debo esforzarme en crecer cada día más,

pues, quiero que mis aguas no sean entregadas al gran río, si no que

los otros pequeños como yo, me entreguen sus aguas y así pueda

beber con ellos sus experiencias y aliviarlos en su largo recorrido.

Fue disminuyendo el suave murmullo y vosotros os quedais pensando y reflexionando en las palabras del riachuelo.

LIBRO

I

La Buena Nueva

En el infinito cosmos meditaba esta noche en la vigilia que los maes- tros de la túnica dorada realizan cada mes, fue para mi muy sorprenden- te ver, cómo se desplazaban infinitud de seres galácticos con rumbos desconocidos y mientras meditaba en esto, entre en éxtasis y absorto vi en el cosmos infinito descender hacia este humilde servidor una resplan- deciente luz multicolor que me llenó de asombro y admiración, cuando estuvo muy cerca de mí, su resplandor me abrazaba y me veía como una antorcha de luz multicolor, cuando me observaba escuché que de la luz multicolor salía una voz que me decía:

Pequeño amado mío, vengo más allá de muchísimas galaxias para daros la buena nueva; hoy ha nacido en el corazón de un planeta muy lejano una nueva civilización espiritual que llevará la dirección de los moradores de ese globo, hacia una mayor dimensión espiri- tual y esto traerá como consecuencia un despertar consciencial, en sus habitantes y por esta razón resplandecerá en amor ese universo que será la cuna del despertar del sistema solar que abarca a ese globo, diciendo, estas palabras la voz se perdió en el infinito cosmos.

Amados míos, os doy este humilde corazón que os ha amado por siempre.

He querido iniciar esta sencilla plática contándoos esta pequeña ex- periencia en la meditación de la vigilia de los Hermanos de la Túnica Dorada. Después de salir de la meditación pensé en vosotros, mis ama- dos pequeños de la tierra y se llenó mi corazón de una profunda alegría, pues, comprendí que muy pronto vuestros corazones latirán al unísono con el palpitar del corazón de vuestro globo y será entonces, el regocijo espiritual que envolverá vuestro planeta y a todos los seres que os encontreis allí; pues de veras, que sereis tan rápidos en vuestro ascenso espiritual que ni siquiera me atrevería a compararos con la velocidad de una estrella fugás.

Amados míos, hoy soy el humilde portador de esta buena nueva que os dará el consuelo de vuestro ascenso espiritual, el cual espero ansioso para poder abrazaros y daros mis sencillas pláticas personalmente, y os aseguro que si habeis llevado a vuestra vida, las pequeñas verdades

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

que humildemente, la jerarquía espiritual os ha dado, será posible esta realidad.

Hermanos míos, hoy os exhorto una vez más a que practiqueis en vuestras vidas la luz de la verdad que se os ha dado y vereis que muy pronto estareis compartiendo y asistiendo mutuamente en el reino de los cielos.

Amados míos, animaos a seguir adelante, pues, os aguardan tesoros

y

Así amados míos, os invito amorosamente, que cambies vuestra mente

y

riquezas que no existen en vuestro globo con que compararlos.

vuestro corazón, animaos a empezar vuestra autopurificación.

LIBRO

I

El ruiseñor

Amados hermanos, lectores dedicados que día a día vais llevando a vuestras vidas estas sencillas verdades, os saludo y los envuelvo en la pequeña luz de mi ser.

Hoy os traigo una corta plática que os dará sabiduría para que la apliqueis en vuestras vidas.

Había una vez un ruiseñor que cada mañana comenzaba el día con su alegre trino y se unían a él conciertos de trinos de pájaros que elevaban cada día al espacio infinito. Estando el ruiseñor, como de costumbre, en su canto matutino ocurrió que la bandada de pájaros que lo acompañaban en su canto, tanto en el amanecer como en el atardecer, no volvieron a cantar y únicamente él continuaba ento- nando su canto mañana y tarde.

Pensativo el ruiseñor por la ausencia de las demás aves, se puso a la expectativa, para ver la razón por la cual los pájaros no habían vuel- to para acompañarlo en su canto matutino y vespertino.

Estando el ruiseñor en la copa de un árbol vio como de lo alto descendían bandadas de pájaros que traían en sus picos abundante comida que luego depositaban en un lugar de la tierra y allí comen- zaba la comilona matutina.

El ruiseñor continuaba observando la bandada y permaneció allí, todo el día, hasta cuando llegó el atardecer y vio regresar nueva- mente la bandada cargada de comida que se disputaban unos con otros. Desengañado el ruiseñor voló entonando su canto en direc- ción desconocida.

Amados míos, en este bello relato debeis pensar en dos situaciones: la actitud del ruiseñor y la actitud de la bandada.

Como os disteis cuenta al comienzo de la narración, el ruiseñor can- taba y los pájaros se unían a este concierto matutino y vespertino, que cada día entonaban alegremente. Y después, observasteis que no volvie- ron a reunirse en su canto porque se dedicaron a la consecución de la comida que se disputaban entre sí.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

Amados míos, en ésta pequeña narración, deseo que analiceis los comportamientos de los personajes y penseis acerca de vuestros com- portamientos, cuando dejais de agradecer al Padre Creador por el nuevo día, que es para vosotros una dádiva de amor, para que aumenteis el tesoro de vuestra vida espiritual en cada faena que vais a desarrollar en cada día y que en algunos de ellos tendreis que negaros a vosotros mis- mos, o controlaros para no irritaros o para no ofender a quienes os ro- dean. Y además, al igual que la bandada os distraeis en la búsqueda del alimento para vuestros cuerpos y os olvidais del alimento para vuestra alma, sin dar gracias cada noche por todo aquello que el Buen Dios os dio en ese día de amor.

Amados míos, imitad al ruiseñor del relato, perseverad en vuestra gra- titud para con vuestro HACEDOR, que os ha dado la existencia. La gra- titud, hermanos míos, os abre la puerta cada día a las dádivas celestiales. Sed gratos con vuestro padre celestial y dadle gracias cada día por lo que tiene para daros y por lo que recibisteis en ese día.

LIBRO

I

El canto del pequeño ser

Amados hermanos en la luz, mi amor y mi luz, os doy abundantemen- te, en este día de paz y amor.

Hoy iniciaré mi sencilla plática con un modelo de perfección que todos vosotros, amados lectores, debeis aplicar en vuestra vida espiritual.

En una pequeña aldea vivía una familia sencilla y humilde, de esca- sos recursos económicos, pero de grandes virtudes. Había en la fa- milia un pequeño ser, que cotidianamente mantenía su mente co- nectada con ideales elevados y divinos, glorificaba a Dios en todo cuanto le acontecía y en todo cuanto veía en su mundo circundan- te. Este pequeño ser, era muy sencillo y su sencillez la reflejaba en todos sus actos y sus palabras eran dulces y comprensivas. En sus horas de soledad buscaba a Dios, en un lugar retirado y en Él se extasiaba.

En las faenas diarias cantaba alegremente mientras realizaba y orien- taba y compartía a quienes lo rodeaban permanentemente.

Una vez estando como de costumbre cantando, mientas ejecutaba sus labores, vio un pajarillo que contento lo acompañaba en su can- to, y esto le agradó muchísimo y juntos cantaban desde ese momen- to. Un día el pequeño ser extrañó que aquel pajarillo que lo solía acompañar en su canto, aunque continuaba acompañándolo ya no cantaba, intrigado el pequeño ser, se atrevió a preguntarle qué le ocurría, ¿Por qué no lo acompañaba en su canto y por qué perma- necía silencioso? A estos interrogantes, el pajarillo contestó: “ Mi amado pequeño ser, he observado con alegría vuestro pensar y vuestro sentir, y ha sido tan profundo mi regocijo por ello, que deseé siem- pre participar con mi canto, para que juntos lleváramos este canto del pensar y sentir bien a todo vuestro mundo y por ello lo hice por mucho tiempo, pero, hoy amado mío, he dispuesto que también en el silencio podeis cantar a Dios y al amor, quienes igual que este humilde servidor siempre estais presentes acompañándoos y viendo vuestro pensar y vuestro sentir. Por ello, mi pequeño se ha callado y me he limitado a acompañaros con mi humilde presencia que silen-

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

ciosa ha permanecido vigilante para protegeros y preveniros de al- guna adversidad. Haz desde hoy, que vuestro corazón cante en el silencio las alabanzas a Nuestro Creador, sin que su canto perturbe la audición interior y también escucheis su canto interior hablándoos de su amor eterno. Cantad en el silencio de vuestro corazón y oirás la voz de Dios”.

LIBRO

I

El silencio interior

Amados hijos de la luz eterna, mi bendición os acompañará por siem- pre. En este bello día de resplandeciente sol interior, vamos a iniciar esta sencilla y corta plática con el rosario formado con el rosal de mi amor que sembraré en vuestros corazones.

En un lugar lejano donde el murmullo y el ruido no tenían cabida, se sembraba cuidadosamente el silencio, que cada vez crecía expan- diéndose por todo ese lugar. Era el silencio tan profundo que única- mente se podían escuchar sus sonidos que como puntitos de luz se esparcían por el espacio silencioso. Cada mañana el silencio se le- vantaba para escuchar su propio sonido y en él se extasiaba acallan- do su propio sonido habiendo en el silencio el néctar del amor.

En el éxtasis permanecía la mayor parte del tiempo y cuando retor- naba continuaba en el silencio deleitándose con los sonidos del silencio.

Y en esta quietud silenciosa, llegó el silencio a crecer tanto, que ni él mismo se escuchaba, uniéndose, de esta manera al gran silencio.

Amados míos, pequeñas florecillas en el jardín de mi corazón, con esta bella narración que os he referido, deseo llevaros a las siguientes reflexiones: Primero a que comprendais que en vuestro interior sois el silencio presente constantemente, al igual que aquel lugar de la narra- ción, y además, del silencio interior y de la quietud y paz que allí moran, que en vuestro caso serían los sonidos como puntitos de luz que espar- cían en el silencio, podeis acrecentar estos sonidos internos, cuando decidais conscientemente acallar vuestro mundo exterior, para que podais experimentar el éxtasis que el silencio os pueda dar, manifestándoos en vuestro interior, todas las delicias celestiales que el buen Dios tiene para daros.

Amados míos, vosotros sois, cada uno, un lugar lejano de silencio, solo que vuestro bullicio externo no os permite entrar a ese lugar silencio- so que sois, hoy deseo que comprendais esta verdad y comenceis a inten- tar entrar a ese lugar silencioso, para que al igual que la narración os fundais con el Gran silencio, esa poderosa Energía Divina y formeis par- te del TODO SILENCIOSO.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

De esta manera, amados míos, podeis escuchar vuestro propio soni- do que es vuestra voz interior y en ese sonido entreis al riguroso silencio donde el propio sonido desaparece y así os sintais parte del gran sonido que todo lo penetra.

Al igual que el silencio que mora en el infinito cosmos, de la misma manera mora en vuestro pequeño ser, buscadlo a partir de hoy. Sé, ama- dos míos, que si lo intentais lo lograreis, no os desanimeis si al comienzo de vuestros intentos no lo lograis, debeis insistir con ahínco y constancia.

LIBRO

I

Sonetillo espiritual

Amados hermanos en la luz, hoy es un día primaveral, donde la primavera de mi amor florece y os da en cada capullo un regalo de amor.

Hoy iniciaremos nuestra plática con un sonetillo muy singular, que me ha llegado en la meditación de la media noche y dice así: “En esta noche de luz, mi luz se resplandece en el que ES y ha sido siempre, rei- nando en mi corazón, hoy ensalzo en Mí la luz que me dio mi ser, alabada por siempre sea”.

Amados míos, estando en profunda meditación vino a mi mente ese sonetillo y hoy quiero compartir su luz sabiduría con vosotros, tomemos parte por parte y veamos.

“En esta noche de luz, mi luz se resplandece en el que ES”. Si sabeis bien la noche de luz es vuestra mente que en la oscuridad de la tiniebla espiritual, la luz del entendimiento se ha hecho presente y vuestra luz que ha estado siempre allá alumbrando permanentemente, ha resplandecido al calor y furgor de la luz de la verdad, que siempre ha estado ahí.

“Y ha sido siempre reinando en mi corazón”. En verdad os digo que vuestra luz que es la luz del amor, la luz de la sabiduría y la luz del poder ilimitado siempre ha permanecido en vuestro corazón, flameando la divi- nidad en vosotros, pero, vosotros habeis estado inconscientes de esta verdad que si alguna vez se os dio a conocer, no lo creisteis, o simplemen- te lo hechasteis al olvido.

“…hoy ensalzo en mí la luz que me dio mi ser”. Al llegar a esta parte del sonetillo he pensado en el agradecimiento que las almas generosas deben tener por las dádivas divinas que permanentemente están flameando en vuestros corazones. Al agradecimiento espiritual, amados míos, es una herramienta poderosa con la cual podeis abrir manos mu- chas puertas de abundancia espiritual. Por esto amados míos, hoy os invito a que ensalceis la luz de la verdad que flamea en vuestro corazón que es la presencia del cristo en vosotros.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

La alabanza, amados míos, es el

pequeño rito con que vuestras almas pueden exteriorizar vuestra grati- tud, sed gratos, pues la gratitud, al igual que la luz agradecimiento son fuentes de abastecimiento espiritual, un alma grata nunca olvida los be- neficios recibidos y siempre estará dando gracias.

Pequeños míos, desde hoy comenzad a ver la luz que arde en vuestros corazones y dadle amorosamente vuestro agradecimiento y gratitud por su resplandeciente presencia permanente en vosotros.

Recordad, amados míos, esta verdad siempre; no pongais duda ante la existencia de esta Presencia Todopoderosa en vuestros corazones, ja- más, todo lo contrario, desde hoy actúa con la plena convicción que el Cristo viviente esta presente en vuestro corazón.

“… alabada por siempre sea

.

LIBRO

I

SEXTA PARTE

Las aves y el bosque

Salve, amados hermanos en la luz hoy os envuelvo en mi paz y mi amor.

En este tranquilo y bello día de sol paz y sol amor os invito a que eleveis al Dios Creador vuestra mente y vuestro corazón y lo alabeis con todo vuestro ser, pues, hoy es un día de gracia divina que se extiende por todo vuestro planeta.

Comenzamos la plática de hoy con un corazón puro y una mente elevada pensando en los altos y nobles excelsos ideales del espíritu.

En un bosque donde se anidaban aves de todas las especies y géne- ros vivían dos leñadores que con el continuo trinar de los pájaros convivían felizmente. Cada mañana, antes de salir el sol los leñado- res salían para realizar sus faenas cotidianas y alegraban sus corazo- nes con el concierto matutino que los pájaros entonaban siempre; durante el día permanecían en sus labores cortando, transportando y ubicando la leña, acompañados siempre por el trinar de uno u otro pájaro, al finalizar sus labores del día retornaban a casa agrade- ciendo a Dios, las faenas realizadas al igual que las aves, pues en el atardecer solían entonar el canto de acción de gracia por el día que concluía en el ocaso. Estando los leñadores sentados a la puerta de su cabaña, después de tomar algún alimento, miraban a lo alto el firmamento azul, despejado y cubierto de innumerables estrellas, extasiados en la contemplación de luceros vieron que poco a poco se movía en las estrellas y formaban palabras que al unirse decían. “Hoy es la noche de estrellas”, asombrados los leñadores se queda- ron pensando acerca de lo que significaría aquello.

Amados hermanos de mi corazón, en esta bella narración os invito a que reflexioneis sobre varios puntos de vida como son, el elemento bos- que, las aves, los leñadores, la noche y las estrellas. El bosque, amados

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

míos, se podría comprar con la mente objetiva con su andamiaje de pen- samientos, por donde os desplazais, al igual que los leñadores de la na- rración, permanentemente, que serían las faenas que los personajes de- sarrollaban en el bosque.

Las aves y sus trinos son las ideas divinas que vienen de vuestra men- te superior y están siempre presentes acentuando su presencia en la quie- tud y en el silencio del amanecer y el ocaso, cuando dejais la actividad exterior y conscientemente os aquietais y en el transcurso del día una que otra idea divina os llega, aun realizando vuestras actividades diarias, al igual que el canto de uno u otro pájaro que acompañaba a los leñadores durante el día. La noche y las estrellas, la noche es el silencio, la quietud en que vuestro se descansa y las estrellas es la luz infinita que os da el discernimiento, la sabiduría, la iluminación y la luz del entendimiento, para que podais comprender la luz que hay en el silencio de vuestro ser.

Amados, hoy este humilde servidor os exhorta a que reflexioneis acerca de vosotros mismos, a que penseis qué hay más allá de vuestra materia y una vez que encontreis la respuesta, pensad qué habeis hecho y qué estais haciendo con respecto a lo que eres. Os dejo estas sencillas reflexiones y de lo que concluyais aplicadlo en la vida cotidiana.

LIBRO

I

Examen espiritual

Carísimos hermanos en la luz, este humilde salvador del amor de vues- tros corazones, os saludo y os envuelvo en mi amor.

Hoy es un día para reflexionar, hoy vais adentraros en vuestro cora- zón y tomando lápiz y papel con sinceridad espiritual haced un riguroso

y minucioso examen espiritual desde lo que recordais en esta existencia y

con entrega elaborad la lista de todo aquello que considereis que ha cau- sado en vosotros resquemores, inseguridad, duda, remordimiento, inquie- tud, vacío espiritual, soledad interior, desconsideración, temor, miedo, incomprensión, intolerancia, mal genio, ira, resentimientos, odios, críti- cas, palabras vanas, deshonestidad moral y material, negligencia, pere- za, impaciencia, respuestas duras, acento amargo y despectivo, arrogan- cia, vanidad y orgullo, la gula, y egoísmo.

Tomad cada una de estos aspectos interiores y ubicad en cada uno de ellos las acciones correspondientes, liberaos de preocuparos por el tiempo que empleeis en éste examen de conciencia, tomad todo el tiem- po necesario para que poco a poco vayais elaborando la lista, con dis-

cernimiento y paciencia. Recordando las diversas etapas de vuestra vida

y aplicando este examen a cada etapa.

Cuando hayais terminado la lista tomadla y con ella en vuestras ma- nos os ubicais en vuestro fuego sagrado y en profunda meditación permi- tid que esta lista vaya siendo disuelta y consumida en sagrado fuego, en la medida que se vaya consumiendo vais sintiendo que aquellas cadenas que os aprisionan se van soltando poco a poco hasta que os sintais libres de toda prisión y encadenamiento espiritual.

Una vez consumida en su totalidad la lista en mención, tomad, ama- dos míos, las cenizas y las envolveis con la luz amor de vuestro corazón y las envías al Dios Padre, y a partir de ese momento, haced el firme y sincero propósito de llevar vuestra vida interior pura y perfecta.

Esta limpieza espiritual que habeis realizado os dará el brillo de la sabiduría y del entendimiento de las cosas espirituales y podreis con mayor facilidad comunicaros con vuestro maestro interior, pues, habeis aseado

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

vuestra casa, para poder recibir, sin restricciones, la visita de los seres de luz.

Amados míos, después de haber realizado este estricto examen espi- ritual, notareis el cambio en vuestro mundo circundante, la salud mejora- rá, y nada os faltará. Pues, habeis puesto vuestro corazón a disposición de la divinidad y ella se manifestará en vuestra vida.

Permaneced, amados míos, en este estado de pureza espiritual y cuan- do os aseche alguna tentación que quiera ensuciar vuestra casa y opacar el brillo de la perfección bárrela inmediatamente con el poder de la trans- mutación y el poder de la precipitación, para que de esta manera podais vivir permanentemente en vuestra mansión luz interior.

Esta es mi pequeña orientación con el deseo que la apliqueis en vues- tra vida.

LIBRO

I

La barca de la vida

Santos y amados hijos de Dios, el más mínimo entre los seres los saluda y con mi corazón lleno de amor inicio, en este bello día, mi sencilla plática.

Amados míos, en una barca que tranquilamente se desplazaba por las aguas apacibles de un inmenso lago, se transportaban pasajeros que se dirigían, apresurosamente a la orilla del lago donde atraca- rían su barco, como puerto de navío que era. Así que después de un corto viaje llegaron al puerto y descendieron a tierra, allí, se vivía un ambiente de alegría, romería y jolgorio, se observaban toda clase de productos y mercancía venidas de lejanos lugares que los comer- ciante exhibían para la venta.

Nuestros viajeros de la barca caminaban presurosos para llegar al lugar convenido, uno de ellos se quedó un poco atrás, mirando todo aquel movimiento de promociones y excelentes ofertas que a su paso ofrecían, y viendo tanta ganga de aquellas cosas que él necesi- taba opto por detenerse y adquirir con gran agrado todo aquello que le era menester. Cuando hubo realizado su compra, emprendió el camino, solitario, pues, sus compañeros de viaje lo habían dejado atrás, pero, él muy contento por todo lo que había adquirido se fue cantando por el camino.

Amados míos, deseo que os ubiqueis dentro de esta corta narración y juntos analicemos este episodio que podrá se para vosotros de gran sabi- duría. Cuando vais en la barca de la vida unas veces estais ansioso y llevais una vida presurosa y afanada, todo lo deseais hacer instantánea- mente sin medir si lo que haceis es lo acertado y si lo haceis con perfec- ción, únicamente os importa acabar pronto lo que debeis hacer, sin daros cuenta que esa carrera que habeis iniciado en vuestra existencia os impi- da que os detengais para recibir de la vida todo lo bueno y maravilloso que ella tiene para daros, como le sucedió a los viajeros de la barca que tan presurosos iban que no se dieron cuenta de las promociones, ofertas y gangas que en su camino se abrían; observais, también en la narración que uno de los viajeros se detuvo a observar lo que a su paso veía y pudo complacidamente adquirir a bajo costo las cosas que necesitaba.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

Deteneos por unos momentos en este pasajero de la barca y pensad cuál de todos fue el más aprovechado de los viajeros, si aquellos que por su afán no se dieron por percibidos de lo que sucedía en su entorno y por consiguiente, no adquirieron nada de lo que posiblemente les iba hacer falta hacia dónde se dirigían o aquel pasajero que se detuvo y tomó lo que necesitaba.

Amados míos, no os apresureis, ni os quedeis atrás en el camino por la vida, sed pacientes y serenos. Con frecuencia deteneos en el puerto de vuestro corazón y tomad de allí todo cuanto necesiteis para continuar el camino de vuestra existencia, que allí vuestro Padre Celestial os da TODO cuanto necesiteis tanto para que os fortalezcais espiritualmente, como aquello para que realiceis vuestra experiencia.

Haced todo con sabiduría, simpleza y paciencia y tomad de la fuente suprema lo necesario y dejad la prisa, pues, la barca de la vida se despla- za serena y tranquila.

LIBRO

I

La fuente suprema

Amados hermanos en la luz Eterna amorosa del Padre Celestial, me inclino ante vuestra luz y pongo a vuestra disposición, mi pequeño ser.

Hoy iniciaremos esta bella plática con la Presencia de la Gran Fuente Suprema de Sabiduría y Poder.

Esta Gran Fuente está integrada por los señores Maestros Ascendi- dos: Gautama, Buda y el Santo Aeolus, estos grandes soles de Sabiduría que han estado atentos en cada plática, hoy han querido presenciar la plática de hoy por consiguiente, os pido con toda la reverencia y con profunda humildad permanezcais en la Presencia de estos Grandes So- les de Sabiduría y Poder.

En una extensa montaña en medio de dos grandes rocas se precipi- taba una caída de agua, que formaba una abundante cascada de aguas blancas cristalinas, a lo lejos se veía como un hilo blanco que se desprendía de la cordillera. Esta cascada al contacto con los rayos del sol despedía destellos de los colores del iris y su torrencial caída y la precipitad del correr de las aguas formaban blancas, espumas, cual leche recién ordeñada; unos montañistas que habían observa- do la cascada, atraídos por su belleza decidieron llegar hasta ella. Así fue, como el grupo de montañistas tomaron el filo de la cordillera y se dirigieron a la bella cascada, en la medida en que se aproxima- ban, escuchaban el murmullo del agua que a raudales corría por su lecho.

Llegaron los montañistas, a la cascada y quedaron absortos y admi- rados de la gran altura de donde desprendía sus aguas. Se aproxi- maron a ella cautelosamente y con mucho cuidado se fueron acer- cando más y más hasta que pudieron llegar a una pequeña parte donde el fluido y la caída del agua disminuían un poco, estando allí, quedaron callados, pues, el murmullo del agua era tan fuerte, que sería en vano hablar, pues, el ruido del agua no permitía escuchar otro sonido que el de la propia cascada, se sentaron sobre algunas piedras a la orilla de la cascada para contemplarla detenidamente, luego, sumergieron los pies que eran batidos por la fuerza del agua masajeando sus pies, lo cual les proporcionaba alivio y sensación de

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

bienestar, tomaron en el cuenco de sus manos agua de la bella cas- cada y se quedaron allí por un largo rato. Luego iniciaron el regreso descansados y reconfortados.

Habla el Señor Gautama:

Amados míos, mi pequeño ser os baña con su luz y con profunda humildad, me dirijo a vosotros hermanos en la luz, para deciros que tomeis en vuestras conciencias la sabiduría, que este bello relato con- tiene y que tan sabiamente os ha expuesto el Hermano Maestro Ascendido Kutumi. Si comprendeis bien la Fuente suprema de Sa- biduría y Poder está representada en la bella cascada, en la que se reflejan los atributos de la divinidad, al contacto con el sol, como se os dice en el relato, tomando las aguas puras y cristalinas los colores del iris. Luego la Gran Fuente Suprema de Sabiduría y Poder es nutrida por la Poderosa Presencia de Dios, simbolizada en los rayos del sol. Pensad, amados míos, en esta Gran Fuente Suprema de Sabiduría y Poder y en los rayos del sol.

Habla el Señor Buda:

Este humilde servidor se inclina ante vuestra luz y os envuelve en su amor; en la pequeñez de mi ser os digo, que os detengais y pongais vuestra atención en la altura de donde se desprendía la cascada de la narración, pues, en realidad brotaba de la madre y amada tierra mas sin embargo, se desprendía a gran altura, con esto deseo que penseis en la profundidad de vuestro ser, la grandeza de vuestra sabiduría que al igual que la cascada su altura en sabiduría es inal- canzable, pero, esto no es impedimento de ninguna manera, para que la deis aquellos que ansiosos la buscan, como era el caso de los montañistas del relato.

Habla el Santo Aeolus:

Amados míos, este sencillo ser los envuelve en su luz y amor y os digo finalmente, que cuando busqueis la sabiduría prestad oídos únicamente a ella, pues, abarca todo el conocimiento sabio donde os podeis sumergir en su murmullo y escuchando solamente su voz podeis lavar vuestras equivocaciones en el andar de vuestra vida y beber de ella para que retomeis los errores cometidos y podais re- gresar al camino seguros y firmes de vuestra sabiduría.

LIBRO

I

A la orilla del camino

Amados carísimos hermanos, los envuelvo en mi luz y mi corazón se abre para daros cabida a cada uno de vosotros. Hoy éste humilde servi- dor os irradiará su amor en la plática de hoy.

Amados míos, disponeos alabar al Dios Creador y decid con todo el recogimiento en vuestros corazones:

Amado Padre Celestial, en este nuevo día, que tu presencia irradia

te doy gracias por permitirme un día más en la carne, para poder

servirte a través de mis hermanos en la luz. Hoy te ofrezco cada pétalo de amor que deshojaré momento a momento en cada acción que realice en este día, te adoro Padre Amado y te doy gracias por- que me has escuhado.

Ahora, hermanos, lectores reconfortados con la luz del amor inicia- remos esta plática sentados a la orilla del camino que conduce a la gran ciudad, allí observais minuciosamente, el movimiento del de- venir de los transeuntes y mirad detenidamente, las actitudes de cada uno de los transeuntes que a prisa se desplazan y otros que lo hacen pausadamente; algún otro pasa conversando con su acom- pañante; unos van con rostros serenos y apacibles; otros con rostros fruncidos y amargados; otros afligidos y angustiados; otros reflejan- do tristeza y nostalgia y muy pocos ríen y saludan. Estais absortos en esta observación, mirais la variedad de estilos y modas con que vis- ten los que se desplazan por el camino, los colores de sus ropas, su calidad y gustos.

También observais, los temas sobre los cuales dialogan con sus acom- pañantes, y os llama la atención lo que escuchais de dos transeun-

de veras que ésta vida es como un

circo, donde se paga para ver la función y una vez dentro comenzais

a ver la diversidad de actuaciones de los personajes como los

domadores de fieras, los payasos, los malabaristas los magos, los enanos, las fantasías de la artista estrella, el trampolín y todo ese

andamiaje en que los personajes del circo se adiestran…”. Y os habeis quedado pensando sobre aquello que escuchasteis de esa parte de

tes que pasan diciendo: “

la conversación.

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

Amados míos de mi sencillo y amoroso corazón, en esta experiencia vivida a la orilla del camino, hay mucho que analizar, este humilde ser- vidor os ayudará en algunos discernimientos, y los otros os suplico que los hagais vosotros para que esta sencilla plática os lleve a meditar y reflexionar.

En vuestra observación de todos aquellos seres que pasaban por el camino, os disteis cuenta la variedad de comportamientos que realiza- ban, en el andar, en las expresiones de sus rostros, en sus vestidos, en una palabra visteis la humanidad desplazándose por la vida y cada quien haciendo lo suyo en sus diferentes ropaje carnal.

En cuanto a lo que alcanzasteis a escuchar acerca de la charla de los dos seres que pasaban por vuestro lado debeis pensar cuando entrais en vosotros mismos y observais los domadores de vuestras pasiones y vi- cios, como son el sometimiento y acallamiento de vuestras pasiones, la fuerza de voluntad, la decisión, la firmeza y el cambio interior. Debeis pensar también al igual que el malabarista que en vuestras actuaciones no falleis para que no tengais que sentiros mal con vosotros mismos; además, debeis pensar haceros cada vez más pequeños desarrollando en vuestro corazón la humildad para que seais, los enanitos del circo llevan- do esa gran virtud y cuando os lanzeis del trampolín de vuestras decisio- nes, medid bien vuestra caída para que no os lastimeis ni tengais que arrepentiros. Al igual que los payasos vive feliz y haz feliz a quienes os rodean.

Amados míos, estos son mis pequeñas orientaciones y os dejo para que continueis analizando las experiencias vividas a la orilla del camino.

LIBRO

I

La plaza de toros

“Alabanza y aleluyas al Dios amados en este bello día que su presen- cia irradia y nos da en el brillo de su amor”.

“Amados hermanos en la luz, os envuelvo en el amor infinito del pa- dre y de este humilde corazón”.

Centraos por unos momentos en vuestra llama trina y permitid que el poder de Dios, el amor divino, y la sabiduría fluyan en vuestros seres torrencialmente, guardad silencio por unos momentos……. Ahora, ama- dos, reconfortados con el Espíritu Divino, disponeos ha recibir en esta sencilla plática, lo que nuestro padre creador os tiene para daros.

En una plaza de toros va comenzar el espectáculo, las barras están nutridas, se han agotado las entradas, los ánimos de los espectado- res están muy dispuestos para presenciar una buena faena tauro- maquia, se oye el rumor de voces que opinan, conceptúan, sugie- ren, ríen, charlan, lo cual forma un gran bullicio, de pronto se oye el sonido de trompeta que anuncia el inicio del espectáculo, el público se queda callado y reina un gran silencio, se abre la puerta donde se halla el toro guardado, el cual sale despavorido corriendo por todo el espacio de la plaza.

El público grita emocionado y comienza la faena con la salida del torero que saluda efusivamente al público. Luego se enfrenta al toro con su manta y en una larga y ardua faena, lleva al toro hasta cansarlo y finalmente la estocada, cae el toro al suelo y el torero victorioso, con las brazas en alto, recorre la plaza y es ovacionado por la multi- tud, luego es sacado en brazos de la plaza.

Amados míos con esta faena en la cual os habeis divertido y vivido al mismo tiempo, deseo que observemos este episodio en vuestra vida. Con- sideremos la plaza de toros el lugar donde vosotros os desplazais perma- nentemente, el público sois cada uno de vosotros que desarrollais conti- nuamente las actividades en vuestra plaza de toros, vuestro mundo circundante y siempre estais a la expectativa del nuevo día, esta expecta- tiva puede ser acerca de vuestro trabajo, hogar, familia, amigos, diligen- cias, negocios en fin un sinnúmero de expectativas que cada día encierra

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

en vuestras vidas y cada expectativa cuando deja de serlo se transforma en el toro que debeis enfrentar y que si sabeis enfrentarlo, lo más proba- ble es que lo derroteis y salgais victoriosos de la faena que la vida os presenta continuamente.

Amados corazones, en vuestras faenas diarias debeis recordar que son bellas oportunidades que la vida os da para vuestra apertura de con- ciencia, por lo tanto, mis amados, debeis realizarlas con amor y decisión pidiendo a Dios Padre la luz guía para que no tropecéis con equivocacio- nes y errores que perturben y distraigan la victoria espiritual que encierra cada faena.

Amados míos, confiad siempre en Dios, a pesar que las faenas de la vida aparenten que Dios os ha olvidado, que Dios ha sido muy duro con vosotros, pues, hoy deseo que comprendais que entre más sea la dificul- tad que os primen mayor será el beneficio que recibireis.

Amados míos, reflexionad en vuestra vida y observad de qué manera habeis resuelto vuestras faenas difíciles y desde hoy haceros el firme pro- pósito de realizarlas cuando se llegaren a presentar, con alegría y gozo en vuestro corazón, no perdais la calma, y mucho menos os impacienteis, pedid la ayuda celestial y seguid adelante en vuestras expectativas y fae- nas para que seais ovacionado y sacado en brazos al igual que el torero del relato.

LIBRO

I

Nacer y morir

Santos y puros hijos de Dios, mi amor os envuelve en su radiante luz.

En el transcurso del tiempo de las edades van y vienen y en estos momentos se esta yendo una para venir otra.

Amados míos, así como los fuertes vientos vienen y pasan así vuestra existencia en la eternidad, sin tiempo ni medida, sencillamente va y vie- ne. En el vaivén universal todo esta naciendo muriendo, por ello, mis amados lectores, hoy os vais a concentrar en vuestro nacimiento y muer- te interior.

Cuando se os habla de nacimiento os alegrais, pues, pensais que el concepto de nacimiento únicamente encierra vida o comprende algo nuevo o aquello que no existía, hoy amados míos, deseo ampliaros un poco más lo que habeis creído hasta hoy acerca del nacimiento.

Cuando se os habla de nacimiento debeis comprender no sólamente lo que sabeis, sino también sabed, que se nace a la muerte, con esto os digo, que cuando naceis a la muerte es porque habeis dejado algo ya caduco en vosotros y desde luego, habeis comprendido que ya ese algo no es menester ni necesario para vuestra vida, en este momento, cuando habeis decidido abandonar tal o cual comportamiento, tal o cual senti- miento estais muriendo a él y naciendo algo nuevo que reemplazará lo anterior.

De esta manera, amados hermanos cada vez que tomeis una actitud de cambio estais muriendo y naciendo interiormente. En este proceso interior se realiza en vosotros el ascenso espiritual, permanentemente y vais abriendo vuestras conciencias. Pero, sucede lo contrario cuando os quedais estancado y atascados en vuestras creencias, conceptos y cos- tumbres, aferrados y pegados a ellos, en esos momentos estais en un periodo moribundo latente, esperando el desprendimiento interior que os llevará a un nuevo nacimiento interno.

Amados hermanos en la luz, este sencillo y humilde servidor de todo corazón os ruega que reviseis vuestra vida y todo aquello que necesite ser ajustado lo hagais, así como las edades van y vienen, también vosotros

MAESTROS ASCENDIDOS PLATICAN A

LA

HUMANIDAD

II

debeis dejar los malos hábitos y equivocaciones y abriros a lo nuevo y

bueno para vuestro bienestar interior. El ir y venir de las edades también está dentro de vosotros éste proceso operando permanente, no os resistais

a lo caduco y viejo, pues, solamente os está obstaculizando en vuestro ascenso interno.

Hermanos amados, que desde ahora desaparezca de vuestro cora- zón y de vuestra boca la expresión: “Es que yo soy así”, pues, esta rigidez interior es similar a la rigidez de la muerte. Resucitad amados míos, y permitid que vuestro Ser Crístico resucite en vosotros y seais el Cristo Resucitado, actuando y gobernando vuestro mundo.

Adelante, amados míos, comenzad ¡Ya!, recordad que al morir naceis

a lo nuevo.

LIBRO

I

SÉPTIMA PARTE

El néctar del amor

Salve a todos los hijos de la tierra, mi amor maternal os cubre y os doy mi humilde protección, cuando me invoqueis.

Amados hijos míos, hoy al igual que todos los Maestros Ascendidos que han estado guiando y orientando estas pláticas deseo daros mis sen- cillas enseñanzas y consejos, como os lo daría vuestra madre terrenal. Hoy iniciaré esta plática invocando la luz del cristo en cada uno de vues- tros corazones, para que nos dé la sabiduría y el amor y así poder llevar esta luz a cada uno de mis hijitos en la tierra.

Recibid esta luz, tomad mis manos y caminemos juntos por el jardín de la existencia y con paso lento pero firme, sostenidos de mis humildes manos os iré contando una historia.

Había una vez un pequeño ruiseñor que cada mañana después de su bello canto se dirigía con alegría y vigor a los jardines cercanos donde se deleitaba chupando el néctar de las flores, cada mañana después de disfrutar su deleite iba en pos de comida para sus hijitos que ansiosos y hambrientos lo esperaban. Esto lo hacia cotidianamente, mientas sus hijitos crecían.

Pasado el tiempo, crecieron los hijos y partieron del nido paterno. Más tarde cuando los ruiseñores hijos tuvieron su propio nido y sus propios hijitos fueron a visitar al padre y abuelo ruiseñor que ya viejo permanecía en su nido silencioso. Cuán grande fue la alegría del padre y abuelo al ver su descendencia próspera y feliz de tal manera que irrumpió su trino cantando de contento.

Amados hijitos, hemos llegado a la ermita de luz donde podeis des- cansar después de esta larga caminata y os invito, mientras descansais que analiceis esta corta historia, con mi humilde guía.

MAESTROS ASCENDIDOS P