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Cuidado Pastoral

OBJETIVOS
 Entender cuál es nuestra función como mentores.
 Aprender cuál es la base bíblica del cuidado pastoral.
 Conocer qué puede impedir que brindemos cuidado pastoral a otros.
 Conocer cómo se aplica el cuidado pastoral.

Nuestra función principal como mentores es brindar cuidado pastoral a las personas, como
una extensión del pastor principal de la iglesia local. Hoy en día hay muchas personas que
asisten a una iglesia, pero no tienen un pastor que los cuide.

Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto
por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.
Hechos 20:28

Muchos líderes toman muy livianamente la responsabilidad que conlleva la función


pastoral, la cual es muy importante en el cuerpo de Cristo, sobre todo para los nuevos
creyentes, porque evita que pierdan lo que acaban de recibir. Por otro lado, hay líderes que
toman el pastorear como un título o una posición de autoridad que les permite tener
dominio o poder sobre otros, y obtener privilegios, cuando en realidad es una función de
servicio al pueblo de Dios.

¿Cuál es la base bíblica del cuidado pastoral?


Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordia y Dios de
toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos
también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la
consolación con que nosotros somos consolados por Dios. 2 Corintios 1:3-4

En estos versos la Biblia nos enseña que Dios es quien nos consuela, entonces nosotros,
según la consolación que Él nos ha dado, podemos consolar también a otros.
Todos hemos pasado alguna situación difícil en la vida, como problemas financieros, la
pérdida de un hijo, enfermedad de un familiar, problemas matrimoniales, desánimo, etc. En
estos casos, si estamos en Cristo, nos acercamos a Él para recibir consolación y ser sanados.
Luego cuando otros pasan por situaciones similares, podemos ayudarlos a sobrepasar el
dolor y ser restaurados con la misma consolación que recibimos de Dios.

Aun cuando no hayamos vivido exactamente la misma situación que ellos, el hecho de
haber pasado una prueba y ser testigos de la consolación de Dios, nos capacita para
ministrar esa consolación a otros.

¿Quién es un pastor?
Estamos estudiando la función pastoral de atender al pueblo. En ese sentido, Jesús dice, "Yo
soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas" (Juan 10:11).

Pastor es uno que, "apacentará su rebaño; en su brazo llevará los corderos, y en su seno
los llevará; pastoreará suavemente a las recién paridas" (Isaías 40:11). Es uno que guía,
dirige, apacienta, cuida, atiende, alimenta y protege a las personas. Así que para entender
quién es un pastor o cómo es el cuidado pastoral, solo tenemos que estudiar la vida de
Jesús.

La persona que va a pastorear a otros debe ser un seguidor de Jesús, y debe dejar que el
buen Pastor- Jesús- viva a través de él o ella para poder cuidar con amor y compasión Sus
ovejas. Recordemos que las ovejas no son nuestras sino de Él.
¿Cómo se aplica el cuidado pastoral?
“Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos” Juan 15:13

El cuidado Pastoral incluye fortalecer, sanar, curar, vendar, alentar y confortar, sostener,
dirigir y atender al pueblo de Dios como un pastor lo hace con sus ovejas. ¡Todo eso es el
trabajo de un pastor! Cuando vemos esta definición nos damos cuenta que el pastorear es
mucho más de lo que hemos estado haciendo.

“Cuidar es expresar o demostrar nuestro amor por otra persona.”

¿Qué papel desempeña la compasión en el cuidado pastoral?


Cuando ofrecemos cuidado pastoral, la compasión ocupa un lugar muy importante, porque
nos lleva a sentir el dolor de la gente y a suplir su necesidad. Esto le sucedía a Jesús, “al ver
las multitudes tuvo compasión de ellas, porque estaban desamparadas y dispersas como
ovejas que no tienen pastor” Mateo 9:36

Esto quiere decir que es una acción incompleta que necesita de otra acción para
completarla. En el cuidado pastoral la compasión tiene un plan de acción, como lo vemos
en la parábola del samaritano.

“Respondiendo Jesús, dijo; Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos


de ladrones los cuales le despojaron: e hiriéndole se fueron dejándole medio muerto.
Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, paso de largo.
Asimismo un levita, ¡legando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo. Pero un
samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; y
acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura,
lo llevó al mesón, y cuidó de él. Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al
mesonero, y le dijo: "Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando
regrese". Lucas 10:30-35

“Dar cuidado incluye invertir tiempo y dinero”

Puntos importantes en esta parábola:

- El afán no permite que veamos la necesidad de las personas.


Así como hicieron el sacerdote y el levita, muchos andan en su propio afán y ni cuenta se
dan que hay gente herida que necesita ayuda.
Hay personas que fueron dejados heridos —medios muertos—, como el hombre de la
parábola, y necesitan de alguien que no sólo sienta compasión, sino que también se acerque
y se interese por sus necesidades, que vende sus heridas, que invierta tiempo y le de
seguimiento.

- Dar cuidado incluye dinero.


En ocasiones, tendremos que invertir en las personas y gastar dinero para suplir alguna
necesidad que se les presente.

- Dar cuidado incluye esfuerzo.


Siempre debemos correr una milla adicional por las personas y ayudarlas hasta donde
podamos. Esto requiere que nos esforcemos y que nos demos a nosotros mismos en
servicio.

- Dar cuidado es demostrar interés con hechos concretos.


No es solamente decir, "estoy contigo” sino es estar presente cuando nos necesitan. Hay
momentos en que necesitamos estar en persona. Todos tenemos algo que dar, aunque
siempre es importante entender que en nuestras propias fuerzas no podemos brindar
cuidado pastoral a nadie. Pero Jesús es nuestra fuente y vive en nosotros. Cuando entramos
a un lugar o le ministramos a alguien, es como si Jesús mismo lo hiciera.
Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho
fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. Juan 15:5

- Dar cuidado es aceptar a una persona y entender que va a cometer errores.


Hay momentos en los cuales las personas bajo su cuidado van a equivocarse, fallar, y quizá
no van a hacer lo que usted espera de ellos. Acepte su error, corríjalo, y siga creyendo en
ellos.

¿Qué más puede impedir que podamos brindar cuidado pastoral a otros?

- Estar secos.
Esto significa que estamos "quemados"; no podemos dar lo que no tenemos, de ahí la
importancia de siempre recibir.

“Nosotros no impartimos lo que sabemos, sino que impartimos lo que somos”

Si somos líderes, debemos ser un ejemplo para todos los que nos rodean, porque no
podemos enseñar ni modelar lo que nosotros mismos no vivimos. Por ejemplo, un padre
que aconseja a su hijo a no hacer lo que él mismo hace.

“Los que están debajo de tí van a hacer lo que tú haces, no lo que tú dices.”

- Las agendas personales.


Esto significa servir a Dios con la motivación incorrecta —expectativa de satisfacer un
deseo o meta personal. Por ejemplo, servir sólo para ser promocionado o reconocido.
Cuando Jesús le pidió a Pedro que pastoreara Sus ovejas, Pedro obedeció, no para recibir
recompensa alguna o para ser promocionado u ordenado, sino que sirvió a Jesús por amor
(Juan 21:15-17).

A veces, cuando estamos pasando por el "valle de sombra de muerte", necesitamos en ese
momento a una persona que nos tome de la mano y nos ayude a salir de ese lugar.
El valle representa cualquier crisis, sea de índole matrimonial o económica; una
enfermedad o problemas con los hijos. Dios nos ha puesto como líderes en esta visión para
que cuidemos, apacentemos y guiemos Sus ovejas, como un pastor cuida su rebaño (Salmo
23).

No podemos ver la necesidad de una persona e ignorarla. Como discípulos de Cristo, y


especialmente como líderes, es nuestra responsabilidad velar por el bienestar de las
personas bajo nuestro cuidado, sean nuevos creyentes o no, porque todos, en algún
momento van a tener una necesidad.

Ser líder no es tener un título; es un privilegio que conlleva la responsabilidad de brindar


cierto nivel de cuidado pastoral a los demás. Demostremos el amor sobrenatural de Dios y
Su misericordia.

Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado;
por tanto, te prolongué mi misericordia. Jeremías 31:3

ACTIVACIÓN
1. El maestro llevará a los discípulos a arrepentirse por no haber ofrecido el debido
cuidado pastoral a las personas que Dios puso bajo su cuidado, y que han estado en
necesidad.

2. Luego, guiará a los estudiantes a comprometerse a cuidar, amar, proteger y


alimentar al pueblo de Dios, a través del Cuidado pastoral.

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