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Falacia de Ambigüedad, del equívoco o de anfibología

Se produce cuando en un mismo argumento se emplean palabras o frases en más de


un sentido, como ocurre en este ejemplo con la palabra igual:

Los sexos no son iguales, los derechos no pueden ser iguales.

No se habla de la misma igualdad a lo largo del argumento. Primero se emplea en


su acepción de identidad (biológica) y más tarde en su acepción jurídica (igualdad ante la
ley). La ambigüedad utiliza conceptos diferentes que comparten una expresión común. La
lengua está llena de vocablos polisémicos a los que cada uno puede dar un sentido distinto.

Toda persona que ocasiona una herida a otra es un delincuente.

Todo cirujano ocasiona heridas a otras personas.

Luego todo cirujano es un delincuente.

Confunde la acción de matar o hacer daño y la intervención quirúrgica efectuada con


el propósito, enteramente opuesto, de lograr la curación de un enfermo y salvarle la vida.
Con el mismo fundamento podría acusarse de caníbal a quien se come un brazo de gitano.

Idéntica falacia comete quien confunde responsabilidad penal y responsabilidad


política: No asumiré ninguna responsabilidad hasta que lo pruebe un tribunal. a
responsabilidad jurídica presupone la inocencia hasta que se demuestre lo contrario. La
responsabilidad política se basa en la confianza de los ciudadanos y es compatible con la
inocencia. Bajo el amparo de esta falacia se producen paradojas: personas que han dimitido
de su cargo porque no eran dignas de la confianza (pública), han recibido otro cargo porque
eran dignas de la confianza (del gobierno).

— ¿Cómo afirma usted que sea cierto que sus latas de conserva llevan mitad de
liebre y mitad de caballo?

— Porque es verdad, señor juez. Yo siempre mezclo una liebre y un caballo.


Argumentum ad Continuum

La falacia del continuum consiste en asumir que pequeñas diferencias en una


serie continua de sucesos son irrelevantes, o que, posiciones extremas, conectadas por
pequeñas diferencias intermedias, son la misma cosa porque no podemos establecer un
límite objetivo para el cambio. Ejemplo:

—¿Dos granos de trigo son montón de trigo?


—No.
—¿Y añadiéndoles otro grano?
—Tampoco.
—¿Y añadiendo otro?
—Tampoco.
—Por tanto, nunca habrá montón, mientras se añadan uno a uno.

Del mismo modo se puede argüir en sentido contrario: Si a un montón le quitamos


un grano, sigue siendo montón... y así, cuando solamente quede un grano, diremos que es
un montón. Si las diferencias graduales son irrelevantes, da lo mismo uno que muchos.

Falacia del Calvo (Montón)

Consiste en asumir que pequeñas diferencias en una serie continua de sucesos son
irrelevantes, o que posiciones extremas, conectadas por pequeñas diferencias
intermedias, son la misma cosa porque no podemos establecer un límite objetivo para el
cambio. Como esta definición parece un galimatías, veamos algún ejemplo.

— ¿Dos granos de trigo son montón de trigo?

— No.

— ¿Y añadiéndoles otro grano?

—Tampoco.

— ¿Y añadiendo otro?

—Tampoco.

—Luego nunca habrá montón, mientras se añadan uno a uno.


(Ebulides de Mileto)1

La falacia suele afirmar:


a. que no existen diferencias entre los extremos.
b. que, si existen, cualquier límite que pretendamos establecer será arbitrario.

Falacia falso dilema


La falacia del Falso Dilema, Falsa Dicotomía o Bifurcación consiste en exponer
dos opciones como las únicas posibles:

 Podemos desarrollar la economía o proteger el medioambiente


 Si desarrollamos la economía, malo porque nos quedamos sin naturaleza
 Si protegemos la naturaleza, malo porque nos quedamos sin desarrollo económico

Ejemplos de Falso Dilema:

 El que se casa lo hace con mujer hermosa o con mujer fea

Si es hermosa, causa celos

Si es fea, desagrado

Por lo tanto no conviene casarse

 O estás totalmente con nosotros o estás contra nosotros

Falacia de la Reificación

La reificación es atribuir una característica concreta a algo que es abstracto. Tal


vez usted ha oído el viejo dicho: "No es bueno engañar a la Madre Naturaleza". Este es
un ejemplo de reificación porque "la naturaleza" es una abstracción; simplemente es el
nombre que le damos a la cadena de acontecimientos en el universo. La naturaleza no es

1
Diógenes Laercio: II, Euclides, nota

.
una persona y literalmente no se le puede engañar, ya que la naturaleza no tiene una
mente. Por lo tanto, esta expresión no tendría sentido si se tomara literalmente.

Por supuesto, no todo el lenguaje debe ser tomado literalmente. No hay nada malo
con la reificación como una figura del lenguaje. Es perfectamente aceptable en la poesía.
Incluso en la Biblia a veces se usa la reificación en las secciones poéticas. Por ejemplo:
en Proverbios 8 se personifica el concepto de sabiduría. Este es un uso perfectamente
aceptable (y poéticamente hermoso) de la reificación.

Sin embargo, cuando la reificación se usa como parte de un argumento lógico, es


una falacia. La razón de esto es que el uso de una expresión tan poética generalmente es
ambiguo y puede oscurecer puntos importantes en un debate. Es muy común que los
evolucionistas cometan esta falacia.

Falacia del Arenque Rojo

La falacia del arenque rojo es un razonamiento que se supone que debe explicar
un tema determinado, pero que en lugar de ello narra aspectos distintos. El término
proviene de la idea de usar pescado con fuerte olor para distraer a los perros de caza.
Existe una frase latina que podemos considerar sinónima: ignoratio elenchi (eludir la
cuestión). Esta última es una argumentación que puede ser válida en sí misma, pero que
no es relevante para lo que se está tratando.

Por ejemplo, en la investigación sobre el escándalo de los ERE de Andalucía, ya


se han producido una docena de detenciones de sindicalistas (UGT y CCOO) acusados
de un cobro de comisiones por incluir en ERE a personas intrusas (nunca habían trabajado
allí) y falsas prejubilaciones. Pues bien, el presidente de uno de los sindicatos se ha
apresurado a decir que si se ha hecho algo mal se pedirá perdón y que los sindicatos
siempre han estado al lado del trabajador para conseguir buenos convenios. Esto es un
arenque rojo. Nadie habla de lo que han conseguido los sindicatos a lo largo de la historia.
El tema está en averiguar si es cierto que se han cobrado millones de euros por intermediar
en ERE, en beneficio de determinadas personas, falseando contratos y vidas laborales.
Cuando se describe algo positivo, no de un sujeto en concreto, sino de un grupo, se amplía
esa asociación a la persona en particular. Cuidado, porque es una técnica sencilla pero
muy poderosa.

Muestra Sesgada

Una muestra que no representa a la población objetivo y puede conducir a


conclusiones distorsionadas.

Ejemplo: en un video se muestra cómo varios niños encuestados expresan sus


preferencias sobre dos muñecos idénticos aunque de distinto color (uno blanco y otro
moreno). La mayoría de los pequeños señaló que el muñeco moreno era el feo o malo.

Recurso de probabilidad

También denominado apelación a la probabilidad, es un tipo de falacia lógica con


la que asumimos que porque algo es posible o probable, es inevitable que pase.

Este tipo de falacia es muy utilizada cuando queremos provocar, incluso hasta
límites muy intensos.

El recurso a la probabilidad se produce matemáticamente. La conocidísima Ley


de Murphy se basa en este principio, por lo que estaríamos ante uno de los mejores
ejemplos posibles.

La Ley de Murphy cita que si existe algún punto que pueda ir mal, entonces irá
mal. Así de simple y así de contundente.

Pero esta ley es pura falacia, ya que asume certeza donde solo hay probabilidad,
además de generar un autoengaño que evita que asumamos las responsabilidades propias
cuando precisamente algo sale mal, diluyendo dicha responsabilidad en una probabilidad
no controlada.

Es evidente que cuando algo sale mal es porque cabe la probabilidad de que así
ocurra, pero eso no justifica que podamos eludir nuestra responsabilidad.
Lo que nos transmite esta Ley es que los seres humanos tendemos a sobreestimar
nuestra capacidad y a dar por finalizadas las primeras impresiones sobre un tema
cualquiera.

Esto significa que nos dejamos llevar por algún prejuicio cognitivo, que se
retroalimenta a causa de la necesidad de evitar el tiempo empleado en comprobar y
revisar.

Ejemplo aplicado al marketing: “Existen muchas probabilidades de que si piensas


en un dominio de internet, éste esté ya registrado. Seguro que aunque pienses que está
disponible, alguien en algún momento lo ha adquirido y, sorprendentemente, más
recientemente de lo que pensamos”

Falsa Analogía

La falacia está en apoyar una conclusión sobre la base de una analogía que parece
evidente. Se comparan dos hechos, poniendo de relieve las semejanzas entre ellos. Sin
embargo, se dan de lado diferencias importantes, ocultándose el hecho de que esa
comparación es incorrecta desde un punto de vista lógico. Y, de igual manera, la
conclusión obtenida a partir de una falsa analogía es también incorrecta desde este punto
de vista.

Un ejemplo es: las máquinas tales como un ordenador, un automóvil o un cohete


espacial son sistemas complejos que necesitan de un diseñador inteligente que los haya
creado para existir. Ahora bien, puesto que los seres vivos son sistemas complejos muy
parecidos a las máquinas deben necesitar de un diseñador inteligente que los haya creado
para existir.

REFERENCIAS

 Esteban Yánez, 14 de junio de 2013. La Guía, “Falsa Analogía”. Recuperado


de: https://filosofia.laguia2000.com/logica/falsa-analogia
 Francisco Torreblanca, 11 de febrero de 2017. Blog, “Falacias en el
marketing: recurso a la probabilidad”. Recuperado de:
https://franciscotorreblanca.es/marketing-recurso-a-la-probabilidad/
 David Encalada, 14 de enero de 2014. Prezi, “Muestra Sesgada”. Recuperado
de: https://prezi.com/4l6mit0lllxy/muestra-sesgada/
 Hidalgo, 13 de octubre de 2013. El periódico Mediterráneo, “La falacia del
arenque rojo”. Recuperado de:
http://www.elperiodicomediterraneo.com/noticias/opinion/falacia-arenque-
rojo_840682.html
 Dr. Jason Lisle, 5 de octubre de 2015. Answer in Genesis, “La falacia de la
Reificación”. Recuperado de: https://answersingenesis.org/es/cosmovision/la-
falacia-de-la-reificacion/
 Ricardo García Damborenea, año 2000. Diccionario de Falacias. Recuperado
de: http://www.usoderazon.com/conten/arca/listado/continu.pdf