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PSICOLOGÍA HUMANISTA

¿Cómo surge la psicología humanista?

La psicología humanista es una corriente de la psicología que surge a mediados del


siglo XX. Nace como una alternativa a las dos fuerzas principales, el conductismo y el
psicoanálisis, para dar una respuesta diferente, abordando los problemas del ser
humano, ofreciendo una perspectiva desde el ámbito de la salud, más que de la
enfermedad. El enfoque humanista ensalza la salud mental y todos los atributos
positivos de la vida. Se considera a la persona como un ser individual, al que es preciso
atender de forma multidimensional y personalizada. Las raíces de la psicología
humanista se encuentran en la corriente filosófica del existencialismo europeo, con
autores como:

Jean Paul Sartre: “El hombre nace libre, responsable y sin excusas”.
Jean Jacques Rousseau: “El hombre es bueno por naturaleza, es la sociedad la
que lo corrompe”.
Erich Fromm: “Si soy lo que tengo y lo que tengo lo pierdo, entonces ¿Quién
soy?”.
Viktor Frankl: “El hombre se autorrealiza en la misma medida en que se
compromete al cumplimiento del sentido de su vida”.

Estos autores tienen una visión de la condición humana basada en la libertad, el


significado de la vida, las emociones y la responsabilidad. Consideran al individuo
como un ser responsable de su vida y de sus actos, capaz de encontrar su propio camino
hacia la libertad.

Ideas fundamentales de la Psicología Humanista incluyen:

La verdadera comprensión de la conducta humana no se puede lograr mediante


el estudio de los animales.
Existe la libre voluntad, y los individuos deben asumir la responsabilidad
personal de su auto-crecimiento y realización. El comportamiento no está
predeterminado.
La experiencia subjetiva del individuo es el principal indicador de su conducta.
La auto-realización (necesidad de alcanzar el máximo potencial personal) es
algo natural.
Las personas son fundamentalmente buenas y experimentarán un crecimiento si
se les proporcionan las condiciones adecuadas, especialmente durante la
infancia.
Cada persona y cada experiencia es única, por lo que los psicólogos deben tratar
cada caso de forma individual, en lugar de confiar en los promedios de los
estudios de grupo.

Principios de la Psicología Humanista

El ser humano es una totalidad. Éste es un enfoque holista, cuyo objetivo


consiste en estudiar al ser humano en su totalidad y no fragmentadamente.
El ser humano posee un núcleo central estructurado. Dicho núcleo es su «yo», su
«yo mismo» (self) que es la génesis y la estructura de todos sus procesos
psicológicos.
El ser humano tiende naturalmente a su autorrealización formativa. Puesto frente
a situaciones negativas, debe trascenderlas; y si el medio se define como
propicio, genuino y empático, amén de no amenazante, verá favorecidas sus
potencialidades.
El ser humano es un ser inserto en un contexto humano, y vive en relación con
otras personas.
El ser humano es consciente de sí mismo y de su existencia. Se conduce de
acuerdo con lo que fue en el pasado y preparándose para el futuro.
El ser humano está provisto con facultades de decisión, libertad y conciencia
para elegir y tomar sus propias decisiones. Estas facultades lo convierten en un
ser activo, constructor de su propia vida.
El ser humano es intencional. Esto significa que sus actos volitivos o
intencionales se reflejan en sus propias decisiones o elecciones.
MAXIMOS PRECURSORES

Abraham Maslow teoria humanista

fue un psicólogo estadounidense conocido como uno de los


fundadores y principales exponente de la psicología humanista.
maslow plantea una forma muy sencilla de concebir las necesidades de
una persona, la jerarquía se ordena desde los niveles mas bajos
y básicos hasta los niveles mas altos .
Formula en su teoría una jerarquía de necesidades humanas y defiende
que conforme se satisfacen las necesidades mas básicas de la pirámide,
los seres humanos desarrollan necesidades y deseos mas elevados

“El elemento básico del campo del conocimiento es la experiencia íntima y directa. (…)
No existe ningún substituto de la experiencia”.
–Abraham Maslow–

PIRÁMIDE DE MASLOW
La escala de las necesidades se describe como una pirámide de cinco niveles: los cuatro
primeros niveles pueden ser agrupados como necesidades de déficit al nivel superior lo
denominó autor-realización motivación de crecimiento, o necesidad de ser.
La idea básica es: sólo se atienden necesidades superiores cuando se han satisfecho las
necesidades inferiores, es decir, todos aspiramos a satisfacer necesidades superiores.
Las fuerzas de crecimiento dan lugar a un movimiento ascendente en la jerarquía,
mientras que las fuerzas regresivas empujan las necesidades prepotentes hacia abajo en
la jerarquía.
CARL ROGERS

Carl Rogers (1902-1987) es uno de los autores más


conocidos del movimiento humanista. Su método
terapéutico, la terapia centrada en el cliente, o terapia no
directiva, parte de la hipótesis central de que el individuo
posee en sí mismo medios para la auto comprensión y para
el cambio del concepto de sí mismo, de las actitudes y del
comportamiento auto dirigido. El terapeuta debe
proporcionar un clima de actitudes psicológicas favorables
para que el paciente pueda explotar dichos medios. Dos
rasgos principales de la terapia centrada en el cliente:

1. La confianza radical en la persona del cliente (paciente)


2. el rechazo al papel directivo del terapeuta.

Para Rogers el ser humano nace con una tendencia realizadora que, si la infancia no la
estropea, puede dar como resultado una persona plena: abierta a nuevas experiencias,
reflexiva, espontánea y que valora a otros y a sí mismo. La persona inadaptada tendría
rasgos opuestos: cerrada, rígida y despreciativa de sí mismo y de los demás.

Rogers insiste en la importancia que tienen las actitudes y cualidades del terapeuta para
el buen resultado de la terapia: las tres principales son la empatía, la autenticidad y
la congruencia.

“Una persona, al descubrir que es amada por ser como es, no por lo que pretende ser,
sentirá que merece respeto y amor.”
–Carl Rogers–

Para Rogers, las personas que se encuentran mal es porque están “dormidas” y es
necesario que despierten a través de su sabiduría interior. El terapeuta les sirve como
guía para que encuentren sus propias respuestas, puesto que confía en la capacidad
autosanadora de cada individuo.
LA SITUACIÓN ACTUAL DE LA PSICOLOGÍA HUMANISTA

La enorme cantidad de técnicas desarrolladas durante estos últimos años, orientadas a la


autoexpresión, la autorrealización y la autogratificación han producido una imagen
popular en la que se identifica o se confunden Psicología Humanista y el Movimiento
del Potencial Humano. Esta situación plantea un verdadero dilema, relativo a la
delimitación actual de la Psicología Humanista: Sigue siendo un problema psicológico
o se ha disuelto en la práctica en un movimiento sociocultural? No es tan sencillo
responder a esta pregunta…

Dentro de la Psicología Humanista, sin embargo, hay actualmente multitud de técnicas,


particularmente de psicoterapia o de “crecimiento personal” de las más diversas
procedencias, el denominador común de las cuales es difícil de identificar. Por ello
resulta menos que inútil cualquier intento de trazar una panorámica de su estatus actual.

Podemos concluir, como Moustakas (1985) que “humanista” no significa ya el mismo


entonces que en la actualidad, sino que continúa más bien entendiéndose de acuerdo a
las concepciones y valores propios de cada uno, relativos a la libertad, la ciencia, la fe,
la naturaleza y la experiencia humanas.