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Santiago, veinticinco de octubre de dos mil diez.

Vistos:

En estos autos Rol 5880-2008, juicio ordinario de indemnización de


perjuicios, seguidos en el Primer Juzgado Civil de Temuco por AGF
Allianz Seguros Generales S.A. y Ferrocarriles del Pacífico S.A.
?denominada también Fepasa-, en contra del Fisco de Chile, se dictó
sentencia de primera instancia por el juez titular de ese tribunal que
rechazó una objeción de documentos y acogió la demanda sólo en
cuanto se condena a dicha parte a pagar a AGF Allianz la suma de
US$ 35.559,66 en su equivalente en moneda nacional a la fecha del
pago del siniestro y a Fepasa, a título de daño emergente, la suma de
US$ 25.000 equivalentes en moneda nacional a la fecha del accidente
más reajustes e intereses que se indican.

En contra de dicha sentencia el demandado Fisco de Chile dedujo


recursos de casación en la forma y apelación. A su turno, la parte
demandante interpuso recurso de apelación.

La Corte de Apelaciones de Temuco rechazó el recurso de nulidad


formal y revocó la sentencia en cuanto rechazaba una objeción de
documentos y en su lugar la acogió. Asimismo, revocó el fallo en la
parte en que desestimaba la indemnización de perjuicios por concepto
de lucro cesante y resolvió, en cambio, que se condenaba al Fisco de
Chile a pagar al demandante Fepasa la suma de $ 103.000.000 por
dicho concepto. En lo demás se confirmó la sentencia apelada, con
declaración de que las sumas ordenadas pagar se reajustarán de
acuerdo a la variación que experimente el Indice de Precios al
Consumidor entre la fecha de notificación de la demanda y su pago
efectivo, más los intereses corrientes para operaciones de crédito de
dinero desde que seconstituya en mora el deudor.

En contra de esta última decisión la parte demandada interpuso


recursos de casación en la forma y en el fondo.

Se trajeron los autos en relación.

Considerando:

I.- En cuanto al recurso de casación en la forma.-

Primero: Que el recurrente sostiene que la sentencia en estudio no


contiene las consideraciones de hecho y de derecho que sirven de
fundamento a la misma, incurriendo en el vicio contemplado en el
artículo 768 Nº 5 del Código de Procedimiento Civil en relación con el
artículo 170 Nº 4 del mismo cuerpo legal.

Segundo: Que el recurso fundamenta esta causal en diversos ordenes


de argumentaciones.

En primer lugar aduce que el considerando undécimo del fallo de


primer grado estableció los hechos de la causa, pero omitió señalar de
qué manera cuál de los diferentes medios de prueba a que aluden los
basamentos noveno y décimo permitieron tener por establecidos cada
uno de los hechos.

Enseguida afirma que el juez equivocadamente infirió de la causa


penal tramitada ante el Juzgado de Garantía de Victoria,
específicamente del acta de la audiencia de formalización, en la cual
se decretó la suspensión del procedimiento, que la responsabilidad del
accidente correspondió al conductor de la motoniveladora y que éste
era dependiente de Vialidad. El error consiste, agrega, en que la
audiencia referida no puede constituir un medio de prueba que permita
sentar lo anterior, sino que únicamente tiene por finalidad establecer
las hipótesis delictivas que se investigarán por el Fiscal y corresponde
a una garantía ciudadana para el imputado.

A continuación argumenta que en el mismo considerando se hace una


referencia genérica a la documentación descrita en el motivo noveno,
para sostener que de ésta fluyen los perjuicios sufridos por Fepasa por
concepto de daño emergente, su naturaleza, especie y monto, como
también los que fueron cubiertos por la compañía aseguradora; sin
embargo, agrega, no se sabe cuál de los más de quince documentos
han servido para ello.

Luego afirma que la sentencia de segunda instancia acogió una


objeción opuesta por el Fisco respecto de uno de los documentos que
el fallo de primer grado menciona, que es la copia autorizada por un
notario público de una factura, la Nº IN 1005, en la que co
nsta la adquisición de las locomotoras y la traducción del documento.
Ello significa, a juicio del recurrente, que la sentencia contiene
considerandos antagónicos, razonamientos incongruentes y
contradictorios entre sí, en términos de destruirse y anularse los unos
a los otros, lo que se traduce en ausencia de consideraciones.

Señala que el considerando undécimo asignó valor de plena prueba a


la declaración de los testigos Fernando Mora y Oscar Toledo para
acreditar la dinámica del accidente, en circunstancia que ambos
deponentes prestaron declaración fuera del término probatorio, por lo
que se trata de una prueba extemporánea y por ende procesalmente
ineficaz, tal como fue declarado por resolución ejecutoriada dictada en
la apelación rol de ingreso Nº 2478-2004 de la Corte de Apelaciones
de Temuco.
Finalmente arguye que la sentencia recurrida carece de
consideraciones de hecho en cuanto decidió dar lugar a la
indemnización de perjuicios por lucro cesante, para lo cual le otorgó
valor de plena prueba a un informe acompañado por la actora en
segunda instancia emanado de un tercero que jamás declaró en el
juicio, el que sirvió de base para fijar una determinada suma de dinero,
sin explicar de qué modo se arriba a tal cifra ni referir el conjunto de
operaciones que habrían servido de base de cálculo para llegar a esa
cantidad.

Tercero: Que en relación con la causal invocada, esto es la falta de


consideraciones de hecho y de derecho que sirven de fundamento a la
sentencia, procede tener en consideración que, como reiteradamente
lo ha sostenido esta Corte, aquel vicio sólo concurre cuando el fallo
carece realmente de las argumentaciones fácticas o jurídicas que le
sirven de sustento, pero no tiene lugar cuando aquellas existen pero
no se ajustan a la tesis postulada por el reclamante, cual es el caso de
autos.

En efecto, subyace en los argumentos del recurso que la aparente


omisión de motivaciones conduciría a concluir que no se encontraría
probado en autos el accidente, su dinámica, la responsabilidad de la
demandada y la existencia y monto de los perjuicios demandados.

Cuarto: Que, sin embargo, se advierte que el fallo impugnado sí


contiene los razonamientos que llevaron a los sentenciadores a decidir
en la forma en que lo hicieron, aun que ala parte demandante no le
satisfagan aquellos fundamentos. Así, en el considerando undécimo de
la sentencia el juez de la causa reflexiona sobre la base de la totalidad
de la prueba relacionada en el fundamento noveno respecto de los
aspectos que dan lugar a la responsabilidad civil de la demandada. Por
ello, no se aprecia la existencia del defecto formal que se reprocha al
fallo impugnado.
Quinto: Que, por otra parte, el cuestionamiento que se hace en el
recurso acerca de la falta de legalidad de los fundamentos de una
sentencia no es materia que pueda enmendarse por la vía de la
casación en la forma, pues aun en la hipótesis que tales
razonamientos fuesen equivocados ?como lo estima en el caso el
ocurrente- ello no constituiría la causal invocada, que es la falta de
considerandos.

Sexto: Que, aparte de lo anterior, tampoco se advierte que en el


establecimiento de los hechos existan fundamentos incongruentes o
conceptualmente incompatibles. En efecto, la referencia equivocada
que la sentencia hace en el considerando noveno al aludir a la copia
autorizada de la factura Nº IN 1005, de 16 de enero de 1997 y su
correspondiente traducción (letras c) y d)), al haber sido en definitiva
acogida la objeción documental por la sentencia de segunda instancia,
no constituye un motivo suficiente para considerar que el fallo carezca
de consideraciones o que éstas sean contradictorias, de modo que no
puedan subsistir simultáneamente, teniendo en consideración además
que el fallo contiene otros elementos probatorios que comprenden el
estudio y apreciación completa del asunto debatido.

Séptimo: Que, finalmente, en cuanto al reproche que se formula en


orden a haberse considerado una prueba
testimonial nula, cabe consignar que el cuarto párrafo del
razonamiento undécimo del fallo de primer grado se limitó a indicar
que en cuanto a la dinámica de los hechos también estuvieron
contestes los testigos de la demandada (sic) Fernando Mora Guzmán
y Oscar Toledo Espinoza. Lo dicho implica el rechazo de la causal de
casación fundada en la argumentación en análisis, por cuanto el
defecto que se atribuye a la sentencia no influye en lo dispositivo de la
misma, desde que sin la alusión a la prueba cuestionada el
establecimiento de los hechos, de todos modos, no sufre variación
alguna.
Octavo: Que en virtud de lo razonado, el recur sode casación en la
forma será desestimado.

. II.- En cuanto al recurso de casación en el fondo.-

Noveno: Que el recurso de nulidad sustancial denuncia la infracción


de los artículos 346 del Código de Procedimiento Civil y 1702 del
Código Civil, en relación con el artículo 19 inciso primero del mismo
cuerpo legal.

Explica que el fallo de segunda instancia estableció la existencia y


monto del lucro cesante con el mérito de un informe, al que se otorgó
valor de plena prueba, no obstante tratarse de un instrumento privado
emanado de un tercero que no fue reconocido en juicio. Argumenta al
efecto que de acuerdo al artículo 1702 del Código Civil los
instrumentos privados carecen en principio de todo valor probatorio, el
que sólo pueden llegar a tenerlo si han sido reconocidos o mandado
tener por reconocidos. Por otra parte, afirma que conforme al artículo
346 del Código de Procedimiento Civil un instrumento privado se
entiende reconocido -en su numeral primero- cuando así lo ha hecho
en el juicio la persona a cuyo nombre aparece otorgado el instrumento.
Agrega que tampoco dicho instrumento ha sido reconocido ni tenido
por reconocido en alguna de las otras formas que indican los
numerales 2 y 4 de la referida disposición; a lo que debe añadirse que
no resulta procedente tener por reconocido dicho informe en los
términos del numeral 3, por cuanto el apercibimiento que se indica no
es aplicable a su parte ya que el documento no emana del Fisco.

Décimo: Que el recurso además denuncia la vulneración de los


artículos 207 inciso primero, 411 numeral 1º, 414, 415, 416, 417 y 425
del Código de Procedimiento Civil.

Argumenta que el informe acompañado por la contraparte encubre,


dado su contenido, una especie de informe pericial desnaturalizado. Y,
en ese sentido, se infringen los preceptos citados por cuanto versa
sobre puntos de hecho para cuya apreciación se necesitan
conocimientos especiales de una ciencia, se prescinde del mecanismo
de la designación de perito y se admite la producción de prueba
pericial por iniciativa de parte en segunda instancia, lo que es
improcedente, y se otorga valor probatorio de informe pericial a un
documento que realmente no lo es.

Undécimo: Que el recurso a continuación sostiene que como


consecuencia de las infracciones de ley d enunciadas se vulnera el
artículo 1698 del Código Civil por falsa aplicación, en cuanto éste
prescribe que incumbe la prueba de las obligaciones a aquel que las
alega, ya que entiende satisfecha la carga probatoria que recae en
Fepasa al tener por acreditada la existencia de la obligación
indemnizatoria relativa al lucro cesante y su monto.

Duodécimo: Que, enseguida, el recurrente denuncia la infracción del


artículo 174 de la Ley Nº 18.290, precepto que establece que el
conductor y el propietario del vehículo están obligados solidariamente
al pago de los daños y perjuicios que se ocasionen con motivo del uso
del vehículo. Explica que el yerro se produce al extender la
responsabilidad del Fisco en calidad de tercero responsable a la
mencionada indemnización por lucro cesante, pese a no haberse
probado legalmente ese daño.

Décimo tercero: Que en el mismo orden argumentativo, el impugnante


aduce que también se infringieron los artículos 1556 inciso primero del
Código Civil, referido a la indemnización por lucro cesante y 2314 y
2329 i
nciso primero del mismo cuerpo normativo, en cuanto éstos disponen
que la indemnización de perjuicios sólo abarca los daños
efectivamente causados. Asimismo, agrega, se quebranta el artículo
1437 del referido texto legal, disposición que establece que las
obligaciones nacen de hechos que han inferido injuria o daño a otra
persona, lo que supone la existencia real del daño.

Décimo cuarto: Que al explicar la forma en que el error de derecho


influyó sustancialmente en lo dispositivo del fallo, el recurso señala que
de no haber incurrido en infracción de las leyes reguladoras de la
prueba del modo ya expresado el sentenciador no pudo haber tenido
por acreditado el daño por lucro cesante, ni por ende la obligación de
indemnizar ese daño, por cuanto no fue legalmente probada su
existencia ni su monto.

Décimo quinto: Que para resolver el asunto que se viene razonando


es necesario señalar que la demanda de autos, en lo que concierne a
la petición de que se indemnicen los perjuicios por concepto de lucro
cesante, corresponde a la pretensión formulada por el actor,
Ferrocarriles del Pacífico S.A., en contra del Fisco de Chile,
consistente en que a título de indemnización de perjuicios se le pague
la suma que aval faaen $ 112.790.000, originada por los ciento cinco
días de trabajo perdidos a partir del 27 de marzo de 2002 y hasta la
fecha en que fue reparada una locomotora de su propiedad y que
resultó dañada con motivo de la colisión con una motoniveladora de
dominio fiscal.

Décimo sexto: Que la sentencia de primer grado, en el considerando


décimo tercero, concluye que la parte demandante no rindió prueba útil
para acreditar el lucro cesante. Y como todo daño debe ser cierto y
acreditado en su naturaleza, especie y monto, la demanda no podría
prosperar en lo concerniente a la señalada pretensión.

Contra esta decisión el actor se alzó, pidiendo que se enmendara con


arreglo a derecho la sentencia recurrida, accediendo a la solicitud de
indemnización de lucro cesante.

Según se aprecia a fojas 296, y encontrándose el proceso en la Corte


de Apelaciones de Temuco, la parte demandante acompañó, con
citación, un instrumento que singulariza como ?Documento original,
firmado ante Notario Público de la ciudad de Santiago, con fecha 12 de
noviembre de 2007, de informe contable (sic), denominado ?Informe
lucro cesante Caso Fepasa-Mop? emitido por el señor Iván Silva
Martínez, contador auditor?. Asimismo, acompañó el curriculum vitae
de dicha persona. Con fecha 30 de noviembre de 2007, a fojas 297, se
tuvieron por acompañados los aludidos documentos con citación.

La sentencia de segunda instancia, en los considerandos décimo


sexto y décimo séptimo, analiza la pretensión de indemnizar el aludido
lucro cesante y expresa: ?Sin embargo, en segunda instancia, según
lo admite el artículo 348 del Código de Procedimiento Civil, fue
acompañado un informe evacuado por don Iván Erasmo Silva
Martínez, Contador Auditor, donde se concluye, después de un análisis
de los días en que la locomotora siniestrada estuvo fuera de
circulación mientras era reparada en las averías que sufrió con motivo
del accidente, la carga, tonelaje de mercaderías, considerando su
capacidad, impidiéndole obtener un ingreso correspondiente a su
actividad, con un total de 84.154 toneladas, estima que el lucro
cesante en la suma de $ 103.000.000 en moneda diciembre de 2001?
(tercer párrafo del motivo 16°). Y agrega: ?Que el referido informe, ac
ompañado legalmente en segunda instancia, y que no fue objetado por
la contraria, contiene un detallado estudio de la materia de que da
cuenta, permite dar por acreditado el lucro cesante, y se dará lugar a
ella por la suma indicada en el informe?.

En lo resolutivo, la mencionada sentencia da lugar a la indemnización


de perjuicios por lucro cesante y condena a pagar al Fisco de Chile la
suma de $ 103.000.000.

Décimo séptimo: Que el artículo 1702 del Código Civil dispone: ?El
instrumento privado, reconocido por la parte a quien
se opone, o que se ha mandado tener por reconocido en los casos y
con los requisitos prevenidos por ley, tiene el valor de escritura pública
respecto de los que aparecen o se reputan haberlo subscrito, y de las
personas a quienes se han transferido las obligaciones y derechos de
éstos?.

A su vez el artículo 346 del Código de Procedimiento Civil prescribe:


?Los instrumentos privados se tendrán por reconocidos:

1° Cuando así lo ha declarado en el juicio la persona a cuyo nombre


aparece otorgado el instrumento o la parte contra quien se hace valer.

2° Cuando igual declaración se ha hecho en un instrumento público o


en otro juicio diverso.

3° Cuando, puestos en conocimiento de la parte contraria, no se alega


su falsedad o falta de integridad dentro de los seis días siguientes a su
presentación, debiendo el tribunal, para este efecto, apercibir a aquella
parte con el reconocimiento tácito del instrumento si nada expone
dentro de dicho plazo; y

4° Cuando se declare la autenticidad del instrumento por resolución


judicial.?

Décimo octavo: Que de lo relacionado es evidente que no concurren


las hipótesis previstas en los números 1, 2 y 4 de la precitada
disposición. En lo concerniente al numeral 3, el sentido y alcance de
este precepto es que su mandato sólo se refiere a los documentos
emanados de la parte contra quien se presentan y de quien se pide
tenerlos por reconocidos o auténticos. De ello se sigue que carecen de
mérito legal los instrumentos privados emanados de terceros que no
han declarado como testigos en el juicio. Así lo ha reconocido la
jurisprudencia de esta Corte reiteradamente, en cuanto el
reconocimiento presunto de documentos privados que no emanan de
la parte contra quien se oponen no puede legalmente obligar a esta
última.

Décimo noveno: Que, por consiguiente, los jueces del fondo, al


otorgarle valor probatorio a un instrumento privado emanado de un
tercero ?que no ha sido reconocido en juicio- han incurrido en
infracción de los artículos 346 del Código de Procedimiento Civil y
1702 del Código Civil.

Vigésimo: Que tampoco han tenido en consideración los magistrados


de la causa que la manera que adquiera valor probatorio un
instrumento privado emanado de un tercero es que sea reconocido en
juicio por éste. En este caso, tendrá el mérito y valor que la ley atribuye
a la prueba testimonial, y en segundo lugar podrá servir de base a una
presunción judicial. Pero en esta hipótesis deberán concurrir otros
elementos probatorios que revistan la misma condición, con la finalidad
de construir una presunción judicial que posea los caracteres exigidos
por la ley para establecer la efectividad de los hechos.

Vigésimo primero: Que, en consecuencia, concurre la causal de


casación por infracción de leyes reguladoras de la prueba. A este
respecto no debe olvidarse que cabe entender vulneradas este tipo de
normas principalmente cuando los sentenciadores invierten el onus
probandi o carga de la prueba, rechazan las pruebas que la ley admite,
aceptan las que la ley rechaza, desconocen el valor probatorio de las
que se produjeron en el proceso cuando la ley les asigna uno
determinado de carácter obligatorio o alteran la precedencia que la ley
les diere. En el presente caso, se ha admitido una prueba que la ley
rechaza y que se consideró para acreditar la existencia y monto del
lucro cesante reclamado.

Vigésimo segundo: Que al no haberlo entendido así los jueces del


fondo han cometido error de derecho que ha influido sustancialmente
en lo dispositivo del fallo, lo que amerita su invalidación. Por ser
suficiente el motivo de nulidad que se ha desarrollado, resulta
innecesario analizar el resto de las infracciones legales invocadas.

Vigésimo tercero: Que en virtud de lo razonado, el recurso de


casación en el fondo será acogido.

Por estas consideraciones y de conformidad, además, con lo


dispuesto por el artículo 767, 768 y 805 del Código de Procedimiento
Civil, se declara:

I.- Que se rechaza el recurso de c


asación en la forma planteado en lo p rincipal de la presentación de
fojas 316 en contra de la sentencia de la Corte de Apelaciones de
Temuco de veinte de agosto de dos mil ocho, que se lee a fojas 307.

II.- Que se acoge el recurso de casación en el fondo deducido en el


primer otrosí de la aludida presentación en contra de la señalada
sentencia, la que en consecuencia se anula y se la reemplaza por la
que se dicta, en forma separada y sin previa vista, a continuación.

Regístrese.

Redacción a cargo del Ministro Sr. Jacob.

N° 5880-2008. Pronunciado por la Tercera Sala de esta Corte


Suprema, Integrada por los Ministros Sr. Héctor Carreño, Sr. Pedro
Pierry, Sra. Sonia Araneda, Sr. Roberto Jacob y la Fiscal Judicial Sra.
Mónica Maldonado C. No firma, no obstante haber estado en la vista
de la causa y acuerdo del fallo el Ministro Sr. Jacob por estar en
comisión de servicios. Santiago, 25 de octubre de 2010.
Autorizada por la Secretaria subrogante de esta Corte Srta. Ruby
Vanessa Sáez Landaur.

En Santiago, a veinticinco de octubre de dos mil diez, notifiqué en


Secretaría por el Estado Diario la resolución precedente.