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UNIVERSIDAD PRIVADA

ANTENOR ORREGO

CURSO: Oclusión I

DOCENTE: Dra. Nancy Palacios Vasquez

TEMA: Dimensión vertical

INTEGRANTES:
o Cachay Mercado, Nathalie (1)
o Castillo Esparza, Gerson (4)
o Neira Espejo, Abdiel (3)
o Salinas Ramos, Richar (2)

2018
DIMENSIÓN VERTICAL

Es la distancia entre dos puntos seleccionados, uno sobre un elemento fijo y otro
sobre un elemento móvil. Generalmente el punto fijo se ubica en el maxilar a
nivel nasal o sub nasal y el punto móvil en la mandibua a nivel del mentón. La
dimensión vertical de oclusión hace referencia la posición vertical de la
mandibula con respecto al maxilar superior cuando los dientes superiores e
inferiores intercuspidan en la posición más cerrada. Al medir esa distancia u
observarlos determinarán las medidas faciales del tercio inferior de la cara. La
dimensión vertical es diferente en cada paciente e inclusive en el mismo puede
ir cambiando conforme se vayan dando cabios fisiológicos o patológicos.
Es bueno recordar que en rehabilitación oral hay tres variables que una vez
perdidas jamás podrán volver a reproducirse tal cual eran, a saber, la dimensión
vertical, la oclusión habitual y la guía anterior, y es por este motivo que existen
procedimientos para reproducir la dimensión vertical si se la considera correcta
los que serán explicados en la última parte de este capítulo. En aquellos casos
en los que sea necesario determinar la dimensión vertical perdida se podrán
tornar como punto de partida dos referencias:
a) Determinación de la dimensión vertical a partir de la posición de reposo.
b) Determinación de la dimensión vertical a partir de la propia oclusión.

DETERMINACION DE LA DIMENSION VERTICAL A PARTIR DE LA


POSICIÓN DE REPOSO
En la posición de reposo la mandíbula se encuentra separada y mantenida por
el tono muscular, es decir que estamos en presencia de una verdadera actividad
de los músculos. Este espacio entre las arcadas se conoce como espacio libre
interoclusal (ELI) o piso elástico, el que será medido a la altura de los incisivos.
Si le pedimos a nuestro paciente que cierre la boca estaremos, en donde la
mandíbula adopta una posición repetible y constante dada por las superficies
oclusales de los dientes posteriores.
Para determinar la posición de reposo (lo que nos daría el ELI) es preciso
analizar el manejo clínico de las siguientes variables

1) POSICIÓN DE LA CABEZA: Con la cabeza del paciente inclinado hacia


adelante podemos observar la disminución del ELI, mientras que si el paciente
lleva la cabeza hacia atrás este espacio aumentará considerablemente. En
odontología se ha tratado de darle una posición a la cabeza pidiéndole al
paciente que mirara la línea del horizonte. Esta posición no se utiliza en estados
normales y en ningún momento durante la vigilia. Por lo general cuando
caminamos la cabeza está parcialmente elevada, mientras que cuando estamos
sentados se encuentra parcialmente descendida. Esta búsqueda se complica
aún más en los modernos sillones dentales, en los que el paciente se encuentra
en posición casi horizontal.

2) EL ESPACIO LIBRE INTEROCLUSAL EN LAS CLASES I, II Y III:


Clase I ........................... 3 a 5 mm
Clase II ……….............. 7 a 9 mm
Clase III ......................... hasta 3 mm

Si a un paciente con boca de tipo II, le pidiéramos en primer término un suave


contacto de los labios (tratando de relajar los músculos elevadores) y luego que
cerrara la mandíbula, observaríamos entre ambas posiciones un ELI de 7 a 9
mm, mientras que si procediéramos de igual forma en un paciente con boca de
Clase III el movimiento registrado entre la posición de reposo y la oclusión sería
casi imperceptible. A partir de estos dos ejemplos es posible afirmar que no se
puede establecer una norma para todos los individuos, pues si generalizamos y
decimos que un ELI debe ser de entre 3 y 5 mm estaremos dentro del espectro
de la normalidad para el caso de una boca de Clase 1, pero para el de una de
Clase III deberíamos desgastar las superficies oclusales para conseguir un
espacio de las medidas mencionadas y en una de Clase II necesitaríamos
suplementar las superficies oclusales, lo que significaría disminuir el ELI. Esta
última actitud ocasionaría problemas tales como un aumento de las relaciones
coronorradiculares de los dientes posteriores y una pérdida de acoplamiento
anterior por el propio levantamiento de la mordida, entre otros.
3) EL ESTRÉS Y EL ESPACIO LIBRE INTEROCLUSAL: Como la posición de
reposo es mantenida por el tono muscular, estará regulada por el sistema
nervioso central, lo que significa que estará sujeta a variaciones acordes con la
tensión a que esté sometido el individuo. Así, por ejemplo, si tomáramos la
medida del ELI en un paciente relajado y luego le causáramos estrés privándolo
del sueño o fatigándolo y volviéramos a tomar esas medidas observaríamos una
notable disminución de dicho espacio. Ésta es otra de las dificultades que se le
presentan al profesional que desconoce cuál es el momento oportuno para
encontrar y registrar la verdadera posición de relajamiento mandibular.
4) ENFERMEDADES DE ORDEN GENERAL Y EL ESPACIO LIBRE
INTEROCLUSAL: Estas enfermedades pueden afectar la actividad muscular de
todo el organismo y por lo tanto los músculos vinculados con el sistema.
5) ALTERACIONES DE LA COLUMNA VERTEBRAL Y EL ESPACIO LIBRE
INTEROCLUSAL: La escoliosis, la lordosis, la sifosis, entre otras alteraciones,
cambian la posición de la cabeza y por consiguiente la posición de reposo.
6) LEY DE LA PRIORIDAD DE LOS SENTIDOS: Un ejemplo se vincula con el
sentido de la visión: la cabeza adopta una posición anterior para observar objetos
lejanos, como sucede en el caso de los miopes, y en los no videntes la posición
de la cabeza se encuentra francamente elevada, como con los ojos orientados
al cielo. En síntesis, la profesión debería establecer el grado de participación de
cada uno de los sentidos en la posición de la cabeza, ya que ésta puede
modificar la posición de reposo mandibular.

DETERMINACIÓN DE LA DIMENSIÓN VERTICAL A PARTIR


DE LA PROPIA OCLUSIÓN (TECHO RÍGIDO)

Un paciente con dientes naturales sanos y correctamente alineados tendrá un


ELI (espacio libre interoclusal) adecuado a su biotipo. En ese caso la idea será
tratar de encontrar la forma de establecer superficies oclusales que detengan el
cierre mandibular (oclusión) y si esto se logra poco importará saber cuánto mide
el ELI de ese paciente.
Para poder encontrar esa medida aplicamos la ley del error, que consiste en
comprender que una pequeña interferencia cerca de la bisagra de una puerta
generará una apertura muy grande en el extremo de ésta mientras que si la
interferencia se encuentra alejada de la bisagra se podrá observar cómo se
minimiza el error en las áreas de asiento.
Si utilizamos este ejemplo en la boca nuestro sentido común nos indicará que es
preferible cometer errores en los sectores alejados de la bisagra (ATM). Para ello
debemos encontrar en primera instancia un tamaño de dientes anteriores que
nos permita determinar el techo rígido, dado que los errores en dicha
determinación serán poco significativos a nivel de los cuadrantes posteriores
encargados de consolidar la oclusión.
TÉCNICAS PARA LA BÚSQUEDA DEL ESPACIO
LIBRE INTEROCLUSAL

1. Técnica deglutoria: Niswonger, que fue el primero en recomendar esta


técnica, decía que después de la deglución la mandíbula adoptaba la
posición de reposo.

2. Técnica de máxima potencia muscular: Boos ideó el gnatodinamómetro


para localizar la posición de máxima potencia muscular (OH), sitio donde
se debería establecer la oclusión de las dentaduras completas. Esta técnica
establecía el techo rígido(OH) sin tener en cuenta el techo elástico (posición
de reposo)

3. Técnicas de las proporciones faciales: Distintos autores han establecido


diversas referencias faciales para determinar la dimensión vertical del
paciente, entre ellas la igualdad de medida entre la base de la nariz y el
mentón, entre la base de la nariz y las cejas y entre las cejas y el nacimiento
del cabello.

4. Técnica fonética: Se ha utilizado la pronunciación de ciertos fonemas,


entre ellos la S, la F, la V y la M para establecer el ELI correcto. Una de las
palabras más usadas con esa finalidad fue "misisipi", así como la
pronunciación de los distintos días de la semana entre los que se alternan
algunos de estos fonemas.

5. Técnica de la determinación de la dimensión vertical extraoral: Éste,


que debe de ser uno de los métodos más divulgados, consiste en ubicar
dos marcas, una en el maxilar superior a nivel
de la zona nasal y otra en el maxilar inferior en
la zona del mentón. Luego se le pide al
paciente que ocluya y se mide la distancia
entre ambas marcas con un compás de puntas
secas. A continuación, se lo induce a que
adopte la posición de reposo mandibular y se
calcula esta nueva distancia. La diferencia
entre la posición de reposo y la de oclusión nos
dará la medida del ELI.
DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL ENTRE PÉRDIDA DE LA DIMENSIÓN
VERTICAL Y CAMBIO POSICIONAL DE LA MANDÍBULA:

Sólo debemos intentar reproducir la dimensión vertical cuando sea la adecuada,


pero antes que nada es importante establecer si la mandíbula se encuentra
correctamente ubicada tridimensionalmente, ya que existirían cambios
posicionales que podrían confundirse con una disminución de la dimensión
vertical; por lo tanto, consideramos que antes de describir las distintas técnicas
es necesario efectuar el diagnóstico diferencial de estas dos situaciones.
a) Cambio posicional de la mandíbula. movimiento que tiene un componente
excéntrico que obligará a actuar a los mecanismos de la desoclusión
anterior en primera instancia y luego a los de la desoclusión posterior
(ATM).

b) Pérdida de la dimensión vertical. La dimensión vertical es mantenida por


la integridad de la cortical oclusal. Los facetamientos marcados que
incluyen las piezas posteriores, llegan a producir la pérdida de la altura
funcional individual y desorganizan los cuatro niveles de oclusión, un
signo suficiente para pensar en una verdadera pérdida de la dimensión
vertical.

TÉCNICA PARA REPRODUCIR LA DIMENSIÓN VERTICAL


Una vez establecido por medio del diagnóstico que la dimensión vertical es
correcta se la podrá reproducir a través de estas formas:
a) Llave oclusal. En los casos de rehabilitación total, el tallado de todas las
piezas dentarias determina la pérdida de la dimensión vertical oclusal y
por lo tanto es recomendable preparar una llave oclusal. El procedimiento
será el siguiente: se buscará un par oclusal, por ejemplo, el formado por
los primeros premolares superiores e inferiores, los que serán tallados en
forma definitiva; luego se preparará acrílico de autocurado, el que en
estado plástico se ubicará entre las preparaciones para registrar durante
el cierre la dimensión vertical.

b) La guía anterior y la dimensión vertical. Una vez lograda una guía anterior
correcta ésta tendrá la capacidad de informarnos cuál es la dimensión
vertical oclusal anterior mediante el contacto bilateral y simultáneamente
de caninos, aunque la falta de una OMC nos indique la pérdida de una
dimensión vertical posterior.
DIMENSIÓN VERTICAL ANTERIOR Y POSTERIOR

En realidad, cuando hablamos de la dimensión vertical anterior estamos


hablando del ELI. La ATM también mantendrá el espacio libre interarticular
necesario para su correcto funcionamiento al que llamaremos espacio libre
interarticular o DV posterior.
En definitiva, es importante tener claro que los dientes y la ATM forman una
articulación y que se necesita una perfecta armonía entre la dimensión vertical
anterior y posterior. Es frecuente oír hablar de la necesidad de rebasados
periódicos de las bases en pacientes con prótesis parciales removibles, cuya
carga es dentomucosa y en especial en pacientes desdentados bilaterales
crónicos; paralelamente a esto, al cabo de un tiempo de instaladas estas prótesis
se observa que con frecuencia las superficies oclusales posteriores no llegan a
contactar. Nuestra interpretación de lo antes mencionado está relacionada con
dos factores:

1. Reabsorción de rebordes (prótesis inmediata).


2. Falta de OMC (desdentados bilaterales posteriores crónicos).

MANEJO CLINICO DE LA DIMENSION VERTICAL EN PACIENTES CON


GRANDES ABRASIONES ANTERIORES E INTEGRIDAD A NIVEL DE LOS
CUADRANTES POSTERIORES
Tenemos dos tipos de pacientes en estas condiciones:
Paciente A. Durante el diagnóstico, al llevar al paciente a la ORC la reubicación
mandibular nos permite observar un espacio adecuado para la reconstrucción.
Paciente B. Al repetir la misma maniobra los contactos posteriores determinan
una apertura exagerada a nivel de los dientes anteriores. Esto se debe a una
verdadera extrusión de los cuadrantes posteriores (dientes más proceso
alveolar) vinculada con los fenómenos de Christensen y Luce porque en estos
casos aun eliminando las interferencias en ORC no existen posibilidades de
reconstruir en forma proporcional los sectores anteriores y posteriores de la boca
DISMINUCIÓN DE LA DIMENSIÓN VERTICAL PARA EL LOGRO DE LA
DESOCLUSIÓN
En aquellos casos en los que la guía anterior esté muy próxima al acoplamiento
con contacto de caninos será conveniente disminuir la dimensión vertical en las
zonas de dientes posteriores Estos pequeños desgastes producen un efecto
pantográfico en el cierre sobre la guía anterior, lo que permite lograr un
acoplamiento anterior más profundo debido a un aumento de la altura funcional
y por consiguiente más desoclusión además del efecto centralizador de los
caninos sobre la mandíbula que permitirá la desoclusión y la desprogramación
durante los movimientos
LOS SUPLEMENTOS OCLUSALES EN EL DIAGNÓSTICO DE LA
DIMENSIÓN VERTICAL
En los pacientes con grandes abrasiones se procede a suplementar los dientes
anteriores hasta la zona de los segundos premolares en el maxilar superior;
elegimos este maxilar debido a que el desgaste siempre es mayor en él (f = m x
a). Los dientes facetados no son preparados; el suplemento sólo reemplaza el
tejido perdido y reposiciona la mandíbula en ORC y a una determinada
dimensión vertical actuando como desprogramador muscular.

OBTENCIÓN DE ENTRECRUZAMIENTO Y RESALTE ANTERIOR MEDIANTE


EL AUMENTO DE LA DIMENSIÓN VERTICAL
Es frecuente observar que pacientes que requieren rehabilitación por abrasiones
marcadas (bruxismo) tengan al cerrar su boca una posición de aparente borde a
borde anterior En algunos casos, como ya se mencionó, esto se debe a un
cambio posicional de la mandíbula que es fácilmente observable pues se
mantiene la integridad de las piezas posteriores (componente anterior)