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INTRODUCCIÓN

La palabra “proceso” es un término empleado para hacer referencia a una serie de pasos que
arrojan al final un resultado. En el lenguaje jurídico, el vocablo sintetiza diversas actuaciones o
pasos, que tienen como fin último dictar una sentencia; mediante ésta se busca culminar o dirimir
una controversia. Es de vital importancia para el litigante conocer los conceptos más elementales
de esta ciencia procesal para aplicarlos de manera práctica.

La presente obra tiene como finalidad proporcionar al estudiante aquellos cimientos comunes a
todo proceso, es decir, las herramientas indispensables que debe conocer de manera específica
para saber dirigir y culminar satisfactoriamente cualquier acción que emprenda. Emprender un
juicio sin saber cuáles serán los posibles escenarios a los que es posible enfrentarse, es tan
riesgoso como navegar en altamar sin contemplar las posibles contingencias que pueden
suscitarse a lo largo de la travesía y, por tanto, sin estar prevenidos para enfrentarlas. En
respuesta a esta necesidad, la presente obra proporciona al estudiante aquellas nociones que
todo litigante que se precie de practicar el derecho debe saber.

EL DERECHO PROCESAL CIVIL

El Derecho procesal, como rama jurídica en particular, desde el punto de vista de la Teoría
General del Proceso, se concibe como una ciencia jurídica que tiene por objeto central de su
estudio al proceso, instrumento jurídico mediante el cual el Estado, ejercitando su función
jurisdiccional, resuelve los conflictos de intereses de orden jurídico o dilucida las incertidumbres
jurídicas que se le someten a su decisión1. En ese sentido se el Derecho Procesal Civil, se
concibe como una ciencia que tiene por objeto de estudio, al proceso civil; es decir, el estudio de
los institutos que lo conforman, de los principios, de las normas y de las garantías que lo regulan
como instrumento para el ejercicio, por el Estado, de su función jurisdiccional en materia civil; en
su estudio, naturalmente, tiene que comprender el derecho a la tutela jurisdiccional efectiva a
que tienen derecho todos los justiciables, la estructura de los órganos jurisdiccionales, sus
respectivas competencias, las reglas de procedimiento relativas al debate jurídico y a la ejecución
de la decisión.

EL PROCESO CIVIL

Es la sucesión de etapas jurídicas enlazadas, por el juez en cumplimiento de los deberes y


obligaciones que la ley procesal le impone, por las partes y los terceros cursadas ante órgano
jurisdiccional en ejercicio de sus poderes, derechos, facultades y cargas que también la ley les
otorga, pretendiendo y pidiendo la actuación de la ley para que: dirima la controversia, verificado
que sean los hechos alegados. El proceso civil existe sólo porque en la realidad se presentan
conflictos de intereses o incertidumbres con relevancia jurídica que urge sean resueltas o

1 Carrión Lugo, Jorge. Tratado de Derecho Procesal Civil. Volumen I. Ed. 2007. Lima – Perú. Pag.6.
despejadas para que haya paz social en justicia. El conflicto de intereses no es otra cosa que la
confluencia de intereses contrapuestos sobre un mismo bien jurídico y el intento del titular de uno
de los intereses de primar sobre el interés del otro que a su vez resiste el interés ajeno. La
incertidumbre jurídica es la falta de convicción o reconocimiento social en torno a la vigencia o
eficacia de un derecho.

Estas situaciones que en los estadios primitivos de la civilización fueron resueltas directamente
por sus protagonistas utilizando la fuerza fue autorregulándose por cada cultura desde hace miles
de años postulándose inicialmente la intervención de un tercero quien al evitar la agresión directa
entre los interesados proponía además una solución al conflicto. Diremos de paso que la
necesidad de concluir una incertidumbre con la ayuda de un tercero corresponde a una etapa
posterior del desarrollo cultural de las sociedades. La calidad del tercero su “método” paro
resolver el conflicto su aceptación social y otros aspectos de su función han tenido desarrollos
diversos. Sin embargo, de una u otra manera el devenir histórico de su evolución ha determinado
un rasgo constante: la organización política más importante de una sociedad, el Estado, se ha
hecho cargo con exclusividad de esta actividad.

Caso justiciable: Conviene precisar que no todo conflicto de intereses o Incertidumbre es


posible de ser conducido a los órganos del Estado para que estos le den solución. Para que ello
ocurra es necesario que ambos tengan relevancia jurídica. Se considera que un conflicto de
intereses o una incertidumbre tienen relevancia jurídica cuando el tema contenido en ellos esta,
previsto en el derecho objetivo vale decir que hay una norma legal que en algún sentido regula
el tema debatido o incierto. Cuando esto ocurre estamos ante un caso justificable, es decir, un
asunto factible de ser llevado al Juez para su decisión. Así por ejemplo una deuda originada en
un juego no regulado legalmente no es posible de pretensión procesal algunos actos de gobierno
(una declaración de guerra exterior. por ejemplo) tampoco lo serán. Esto significa reiteramos que
sólo serán susceptibles de ser convertidos en pretensiones procesales aquellos conflictos o
incertidumbres que tengan un reconocimiento en el sistema jurídico.

ETAPAS DEL PROCESO CIVIL PERUANO

Es el recorrido o procedimiento a través del cual se desarrolla el proceso se va concretando en


una sucesión de actos y hechos que tienen una triple vinculación entre sí: cronológica, en cuanto
que tales actos se verifican progresivamente durante determinado tiempo; lógica, en razón de
que se relacionan entre sí como presupuestos y consecuencias, y teleológica, pues se enlazan
en razón del fin que persiguen.2 Tomando en cuenta esta triple vinculación, es posible detectar
diversas etapas en el desarrollo del proceso. Éste no se realiza en un solo momento, sino a
través de diversos actos que se desarrollan sucesivamente por etapas, aunque en ocasiones
dichos actos puedan concentrarse. Desde un punto de vista teleológico, si bien todos los actos
que integran el proceso comparten el objeto final de éste, que consiste en la composición del

2 Cfr. Sergio García Ramírez, Curso de derecho procesal penal, Quinta edición, Porrrúa, México, 1989, p.330.
litigio, tales actos también se encuentran orientados por la finalidad inmediata que persigue cada
una de las etapas en las que se desarrolla el proceso. Asimismo, desde un punto de vista lógico,
la decisión con la cual el juez resuelve el litigio y concluye el proceso –la sentencia– presupone
necesariamente la realización de una serie de etapas anteriores, a través de las cuales el
juzgador está en condiciones de conocer las pretensiones de las partes y de cerciorarse de la
veracidad de los hechos afirmados por éstas, para poder llegar a tomar dicha decisión sobre el
conflicto sometido a proceso. Por último, desde un punto de vista cronológico, los actos
procesales pueden agruparse en etapas procesales, que tienen la realización en plazos y
términos precisos. Operativamente podemos definir el proceso judicial como el conjunto
dialéctico de actos jurídicos procesales, realizados por los elementos activos de la relación
jurídica procesal, con las finalidades de resolver el conflicto de intereses o acabar con la
incertidumbre con relevancia jurídica y conseguir la paz social justicia.

EL PROCESO DE CONOCIMIENTO

DEFINICIÓN:
“El proceso-patrón, modelo o tipo, en donde se ventilan conflictos de intereses de mayor
importancia, con trámite propio, buscando solucionar la controversia mediante una sentencia
definitiva, con valor de cosa juzgada que garantice la paz social” 3.

El Dr. Ticona Postigo si bien es cierto no señala un concepto o denominación sobre el proceso
de conocimiento indica lo siguiente: “Se trata de un tipo de proceso en el que se tramitan asuntos
contenciosos que no tengan una vía procedimental propia y cuando, por la naturaleza o
complejidad de la pretensión, a criterio del juez, sea atendible su empleo conforme lo señale el
Art. 475º del Código Procesal Civil.”

Podemos luego definir al proceso de conocimiento como “El proceso que tiene por objeto la
resolución de asuntos contenciosos que contienen conflictos de mayor importancia o
trascendencia; estableciéndose como un proceso modelo y de aplicación supletoria de los demás
procesos que señale la ley” (concepción propia del proceso de conocimiento).

Muchos coinciden en que el proceso de conocimiento es un proceso guía, que resuelve conflictos
de intereses de mayor importancia a través del cual el juez resuelve guiándose de la información
que le puedan proporcionar las partes, emitiendo una sentencia que decide y pone fin al
enfrentamiento o controversia.
El proceso de conocimiento es el proceso modelo por excelencia, porque su aplicación es
extensiva a todas aquellas controversias que carezcan de un trámite específico. Inclusive, las
reglas del proceso de conocimiento se aplican supletoriamente a la resolución de conflictos que
se tramitan en los demás procesos ya sea por el tipo de pretensiones, el grado de dificultad, el

3 "El juicio ordinario se caracteriza


por su trámite solemne y está destinado a resolver cuestiones de gran importancia,
ya por su cuantía o por su complejidad" (Práctica Forense, por JORGE URQUIZO PÉREZ. TOMO I, PÁG. 262).
monto de la cuantía, la urgencia de la tutela jurisdiccional y algunas otras pretensiones que la
Ley señala se tramiten en cualquiera de vías alternas.

ETAPAS DEL PROCESO DE CONOCIMIENTO

1. POSTULATORIA:
Es la primera etapa del proceso, también conocida como etapa expositiva, polémica o
introductoria de la instancia, la cual tiene por objeto que las partes expongan sus pretensiones
ante el juez, así como los hechos y preceptos jurídicos en que se basen. En esta etapa se
concreta en los escritos de la demanda y de contestación de la demanda, del actor y del
demandado respectivamente. En ella, el juzgador debe resolver sobre la admisibilidad de la
demanda y ordenar el emplazamiento de la parte demandada. En caso de que el demandado,
al contestar la demanda, haga valer la reconvención, deberá emplazarse al actor para que la
conteste.
Requisitos y anexos de la demanda: Los artículos 424 y 4252 del Código Procesal Civil
contienen los requisitos y anexos, respectivamente, que se deben presentar con la demanda.
Los primeros son los elementos intrínsecos que deben estar presentes en toda demanda y,
los segundos, son los documentos que se agregan a la demanda a fin de cumplir, en forma
conjunta, con los requisitos de admisibilidad y procedencia de ésta.
En el caso de los requisitos de la demanda, debe destacarse el deber que le impone el Código
al demandante para que exponga los hechos enumerándolos "en forma precisa, con orden y
claridad". El cumplimiento de esta norma va a significar una reforma considerable en el trámite
procesal. Expliquemos su importancia.
El propósito de exigir al demandante una enumeración de los hechos que sustentan su
pretensión, tiene como correlato la exigencia al demandado que éste también exponga su
posición sobre los hechos, debiendo precisar en orden (enumeradamente) en cuales se halla
conforme y cuales son aquellos que rebate. A su vez, tales exigencias van a ser determinantes
para cuando el juez, aún dentro de la Postulación del proceso, deba determinar, con ayuda
de las partes, los hechos controvertidos, los que por cierto serán identificados fácilmente si
se cumplió con la enumeración; permitiéndose también con ello calificar la pertinencia del
material probatorio ofrecido.
En materia de anexos de la demanda, es de considerable importancia destacar la exigencia
al demandante y al demandado de acompañar a su demanda y contestación,
respectivamente, todos los medios probatorios que sustenten su posición. Posteriores actos
procesales irán precisando la pertinencia de éstos para su actuación en la audiencia
respectiva, sin embargo, es de destacar la necesidad que los hechos que se expongan se
acrediten simultáneamente, a fin de evitar actos dilatorios, cuando no maliciosos, de los
litigantes.

Presentación de la demanda:
La demanda es admitida, de lo contrario, ha sido calificada como: Art.128 del Código Procesal
Civil. Admisibilidad y Procedencia. – “El Juez declara la inadmisibilidad de un acto procesal
cuando carece de un requisito de forma o éste se cumple defectuosamente. Declara su
improcedencia si la omisión o defecto es de un requisito de fondo”.
a) Inadmisibilidad de la demanda. – Si tiene defectos de forma subsanables. Art. 426 del
Código procesal Civil. Inciso 3.- “El petitorio sea incompleto o impreciso”.
El juez ordenará al demandante subsane la omisión o defecto en un plazo no mayor de
diez días.
b) Improcedencia de la demanda. – Si tiene defectos insubsanables, normalmente la falta
de interés procesal no se puede subsanar dentro del mismo proceso una vez ya iniciado.
Art. 427 del Código Procesal Civil.

Calificación positiva:
La demanda es calificada de manera positiva y se admite a trámite cuando los requisitos de
fondo y de forma se han cumplido de manera correcta, en tal caso se da por ofrecido los
medios probatorios y se corre traslado de la demanda al demandado para que comparezca
al proceso. Art. 430 del Código Procesal Civil.

Primera resolución: Se admite la demanda y se ordena que se notifique. Art. 431 del Código
Procesal Civil.

Emplazamiento del demandado con domicilio en competencia territorial:


Notificar la demanda al demandado. Se tiene que notificar en todos los casos en que
corresponda. Art. 431 del Código Procesal Civil.

Efectos del emplazamiento válido:


El emplazamiento es el acto por el cual se notifica al demandado la demanda; es también el
momento en el cual se establece la relación procesal, de allí su importancia para definir varias
situaciones importantes, por cieno, siempre que se haya realizado válidamente. Ese es
precisamente el sentido del artículo 438 del Código Procesal Civil, describir cuales son los
efectos que produce el emplazamiento válido. Estos van desde fijar de manera definitiva la
competencia aplicable al proceso, la inmodificabilidad del petitorio (luego del emplazamiento
ya no se puede pedir algo distinto de lo exigido en la demanda), la prohibición de iniciar otro
proceso con el mismo petitorio (como resulta obvio, contra la misma parte y con el mismo
interés para obrar), hasta interrumpir la prescripción extintiva.

Contestación a la demanda:
En el artículo 442 del Código procesal Civil, se regulan los requisitos que deben de cumplirse
al contestar la demanda. De él se advierte que los requisitos son los mismos que los exigidos
para demandar, por cierto, en lo que correspondan. Adicionalmente, como un complemento
a la exigencia at demandante de enumerar los hechos que sustentan su demanda, la norma
exige al demandado pronunciarse sobre cada hecho expuesto en la demanda, adviniéndosele
que su silencio sobre alguno de ellos, será tomado, en principio, como una aceptación.
Igualmente, constituye un deber del demandado al contestar la demanda, pronunciarse
expresamente sobre los documentos cuya autenticidad le hayan sido atribuidos en ésta.

Defensa de fondo - Contestación expresa: Niega los hechos y el Derecho: Se desarrolla


todas las etapas del proceso. Tiene treinta días para contestar la demanda y reconvenir.
Segunda resolución: El juez confirma que la demanda ha sido contestada por el demando.

Saneamiento procesal:
Recordemos, el proceso se inició con la interposición de la demanda, se calificó ésta, se
admitió y se notificó. El emplazado contestó la demanda. Imaginemos que no dedujo ninguna
defensa de forma o excepción. Si esto es así, lo que sigue es una función exclusiva del juez
que consiste en revisar nuevamente los elementos que conforman una relación procesal -
básicamente presupuestos procesales y condiciones de la acción-, luego de la cual, deberá
expedir una resolución que dependiendo de lo que encuentre, podrá ordenar lo siguiente:
a. Que la relación procesal es válida, por lo que así la declara;
b. Que la relación procesal es inválida e insubsanable, por lo que da por concluido el proceso,
conforme lo dispone el artículo 467; o
c. Que la relación procesal es inválida pero subsanable, por lo que le concede al demandante
un plazo para ello. Así lo dispone el artículo 465.

La declaración de saneamiento del proceso constituye una nueva revisión que el juez hace a
los aspectos formales de éste -ya lo hizo cuando recibió la demanda y antes de conceder su
admisión-, a fin de permitir que, en su posterior desarrollo y avance, estos aspectos ya no
retrasen ni obsten la decisión sobre el fondo. Así lo expresa el artículo 466.
Adviértase la considerable importancia que adquiere el servicio de justicia cuando, a través
de sus instituciones, evita la prosecución de procesos plagados de nulidad, en consecuencia,
estériles y, adicionalmente, cargados de gastos y frustración para el justiciable.
El juez verifica cuatro aspectos:

a. Presupuestos procesales:
 Competencia jurisdiccional.
 Capacidad procesal.
 Requisitos de la demanda.
b. Condiciones de la acción:
 Legitimidad para obrar.
 Interés para obrar.
c. Emplazamiento válido.
d. Inexistencia de otros vicios de nulidad (subsanables o insubsanables).

Puede pronunciarse estableciendo:

a. Conclusión del proceso por invalidez insubsanable de la relación, precisando sus efectos.
Art. 465 Inc. 2 del Código Procesal Civil.
b. Suspensión del proceso hasta que se subsane los defectos de la relación jurídica procesal,
de naturaleza subsanable, concediendo un plazo máximo de diez días, a efecto de
subsanarlo. Art. 465 Inc. 3 del Código Procesal Civil. Diez días para subsanar los defectos
advertidos en la relación procesal, conforme al artículo 465 del Código Procesal Civil.
 No subsana, declara nulo y consiguiente conclusión. Art. 465 segundo párrafo del
Código Procesal Civil.
 Si subsana entonces el juez declara saneado el proceso por existir una relación jurídica
procesal válida. Art. 465 segundo párrafo del Código Procesal Civil.

2. PROBATORIA:
La segunda etapa del proceso es la probatoria o demostrativa, la cual tiene como finalidad
que las partes aporten los medios de prueba necesarios con objeto de verificar los hechos
afirmados en la etapa expositiva. La etapa de prueba se desarrolla fundamentalmente a través
de los actos de ofrecimiento o proposición de los medios de prueba; su admisión o rechazo,
su preparación y su práctica ejecución o desahogo.
Los medios probatorios tienen por finalidad acreditar los hechos expuestos por las partes,
producir certeza en el Juez respecto de los puntos controvertidos y fundamentar sus
decisiones. Código Procesal Civil Art. 188.
Medios probatorios típicos. – Son medios de prueba típicos Código Procesal Civil Art. 192:
a. La declaración de parte;
b. La declaración de testigos;
c. Los documentos;
d. La pericia; y
e. La inspección judicial.

Documentos: Es un objeto material originado por un acto humano, susceptible de


representar por sí mismo y para el futuro, un hecho o una serie de hechos percibidos en el
momento para su elaboración, con prescindencia de la forma en que esa representación se
exterioriza. Los documentos contienen un mensaje, que puede ser útil a los efectos jurídicos
cuando contengan un dato que haga al proceso. El mensaje es diverso, pues puede
responder a un acto voluntario. Código Procesal Civil Art. 233 al 261.

Cuestiones probatorias: Los medios probatorios que se ofrecen, pueden ser materia de
cuestionamiento, por la parte contra quien se opone. Existen dos mecanismos para ello, la
tacha y la oposición. A través de ellos se permite materializar el derecho de contradicción.
Son cuestiones incidentales que se provocan con el ofrecimiento de los medios probatorios y
tienen como finalidad destruir la eficacia probatoria de estos. Código Procesal Civil Art. 300
al 304.

3. DECISORIA/RESOLUTIVA
La tercera etapa es la decisoria, y en ellas las partes expresan sus alegatos o conclusiones
respecto a la actividad procesal precedente y el juzgador también expone sus propias
conclusiones en la sentencia, con la que pone término al proceso en su primera instancia.
En esta fase, el juez revisa lo que las partes han alegado en la demanda y la contestación de
la demanda, y a la luz de los medios probatorios, realiza la subsunción; es to es, revisar qué
hechos están acreditados, y establecer qué normas de derecho material son aplicables, para
finalmente decidir quién tiene la razón, emitiendo una sentencia.
La sentencia constituye uno de los actos jurídicos procesales más trascendentes en el
proceso, puesto que mediante ella no solamente se pone fin al proceso, sino que también el
juez ejerce el poder-deber para el cual se encuentra investido, declarando el derecho que
corresponde mediante la aplicación de la norma al caso concreto, buscando lograr la paz
social en justicia.
Tradicionalmente, la doctrina señalaba que la sentencia era una operación lógica, donde la
premisa mayor estaba constituida por la ley y la menor por el caso materia del proceso, y la
conclusión por el acto final emitido por el juez. No parece difícil, señala Couture, admitir que
la sentencia no se agota en una operación lógica. La valoración de la prueba reclama, además
del esfuerzo lógico, la contribución de las máximas de experiencia, apoyadas en el
conocimiento que el juez tiene del mundo y de las cosas. La elección de la premisa mayor, o
sea la determinación de la norma legal aplicable, tampoco es una pura operación lógica, por
cuanto reclama al magistrado algunos juicios históricos de vigencia o de prescripción de las
leyes, de coordinación entre ellas, de determinación de sus efectos. La lógica juega un papel
preponderante en toda actividad intelectual; pero su función no es exclusiva. Ni el juez es una
máquina de razonar ni la sentencia una cadena de silogismos. Es, antes bien, una operación
humana, de sentido preferentemente crítico, cuya función más importante incumbe al juez
como hombre y como sujeto de voliciones. Se trata, acaso, de una sustitución de la antigua
logicidad de carácter puramente deductiva, argumentativa, conclusional, por una logicidad de
carácter positivo, determinativo, definitorio4.
La sentencia constituye una operación mental de análisis y crítica, donde el juez, luego de
tomar en consideración la tesis del demandante y la antítesis del demandado, dará una
solución al conflicto de intereses con relevancia jurídica planteado, mediante su decisión o
síntesis5.
Naturaleza jurídica: Los procesalistas discrepan en cuanto a la naturaleza de este acto
jurídico procesal, siendo considerado por un sector de la doctrina como producto de la lógica
del juzgador que declara el derecho (naturaleza declarativa); y del otro, como una expresión
de la voluntad del magistrado destinada a la creación del derecho (naturaleza constitutiva).
Ambas posiciones no hacen más que destacar que mediante la sentencia se busca concretar
al caso particular la voluntad abstracta del Estado manifestada en la norma, así, este acto

4 Couture, Eduardo. (1990): Fundamentos del Derecho Procesal Civil. Editorial Depalma. Tercera Edición, pp.288 y
289.
5 Rioja Bermudez, Alexander (2017). Compendio de Derecho Procesal Civil. Adrus Editores, p. 528.
jurídico procesal que concluye el proceso no es creadora de una norma jurídica sino aplica
una ya existente en el ordenamiento legal, por tanto, declara un derecho existente.
Para nosotros al igual que para Couture “(…) la sentencia no se agota en una pura operación
lógico-formal, sino que responde, además, a una serie de advertencias que forman parte del
conocimiento mismo de la vida”[4], en tal sentido y adhiriéndonos a la segunda corriente,
precisando que la sentencia no es una simple operación lógico formal, sino que es mucho
más que la subsunción de la norma la caso concreto; además implica una labor intelectual
sustentada en los medios probatorios propuestos por las partes, la norma legal y la realidad,
ya que debe también tener en cuenta las consecuencias de su decisión en la realidad, toda
vez que no necesariamente una decisión judicial vincula a las partes sino que constituye
además un mensaje para la sociedad.
La sentencia como acto jurídico procesal: es una operación mental analítica y crítica.
Hoy en día no sólo se considera como simple operación lógica, sino como un acto procesal
del Juez que incluye diversas actividades afines.
a. La primera operación mental del Juez está relacionada con la demanda, se trata de saber
si en el primer plano de examen, la pretensión en ella contenida debe ser amparada o
rechazada. Luego se examinará si el material suministrado en el expediente es suficiente
para amparar una decisión (medios probatorios); en caso que no exista los elementos
necesarios y no tenga la certeza debida el Juez, puede ordenar medios probatorios de
oficio.
b. En segundo lugar, el Juez hace un examen analítico-crítico de los hechos. Es decir que el
Juez está frente a un conjunto de hechos narrados por las partes (demanda, contestación);
así como las pruebas que las partes han producido para demostrar sus afirmaciones
(tesis).

En esta operación analítico-crítico, el Juez compulsa los documentos, escucha a los testigos,
busca el parecer de los especialistas (peritos), saca conclusiones de los hechos conocidos
construyendo por conjeturas los desconocidos; y como un historiador, el Juez reconstruye los
hechos pasados que dieron lugar al conflicto.

Luego de reconstruidos los hechos, el Juez hace un diagnóstico para determinar el derecho
que corresponde; esto se le conoce como la SUBSUNCIÓN, que viene a ser el enlace lógico
de una situación particular, específica y concreta, con la previsión abstracta, genérica e
hipotética contenida en la ley.

La ley que le corresponda al hecho, no es la que ha sido invocada, sino la adecuada a los
hechos. Para ello el Juez debe tener en cuenta el aforismo IURA NOVIT CURIA, contenido
en el artículo VII del Título Preliminar del Código Procesal Civil “El Juez debe aplicar el
derecho que corresponda al proceso, aunque no haya sido invocado por las partes o lo haya
sido erróneamente. Sin embargo, no puede ir más allá del petitorio ni fundar su decisión en
hechos diversos de los que han sido alegados por las partes” (este último se le conoce como
el Principio de Congruencia).
La sentencia como documento: Como tal, la sentencia debe de contener (artículo. 122
CPC):

a. Lugar y fecha de expedición


b. Número de orden que le corresponde dentro del expediente
c. Relación correlativamente numerada de los fundamentos de hecho y de derecho que
sustentan la decisión, la que se sujetará al mérito de lo actuado y al derecho
d. La expresión clara y precisa de lo que se decide u ordena, respecto de todos los puntos
controvertidos
e. El plazo para su cumplimiento, de ser el caso
f. La condena de costas y costos, las multas, si corresponde, o de exoneración de su pago
g. Debe ser suscrita por el Juez con firma completa, y del auxiliar jurisdiccional.

4. IMPUGNATORIA
La parte que ha perdido el proceso puede cuestionar la decisión de primera instancia,
mediante el recurso de impugnación.
Eventualmente puede presentarse una etapa posterior a la conclusiva, que inicie la
segunda instancia o el segundo grado de conocimiento, cuando una de las partes, o ambas,
impugnen la sentencia, a través del recurso de apelación. Esta etapa impugnativa, de carácter
eventual, tiene por objeto la revisión de la legalidad del procedimiento de primera instancia o
de la sentencia definitiva dictada en ella, con base en los motivos de inconformidad (agravios)
expresados por el apelante. La sentencia definitiva de segunda instancia que se dicte para
resolver el recurso de apelación normalmente puede ser impugnada por medio de amparo
directo, del que conoce el Tribunal Colegiado de Circuito competente. Adviértase que se trata
de un instituto sólo utilizable por los elementos activos de la relación procesal que tienen
interés directo en el resultado del proceso o del acto procesal que se impugna, es decir, la
parte o el tercero legitimado. También es notorio el hecho que el uso de un medio
impugnatorio implica una petición a un juez, sea para que éste realice el acto concreto que
implica la impugnación -el nuevo examen- o para que lo haga el juez jerárquicamente superior
a éste.
El nuevo examen antes referido es el elemento nuclear de los medios impugnatorios, su
esencia. Finalmente, éstos existen sólo porque es necesaria la realización de una nueva
revisión o examen del acto procesal ocurrido.
Importa destacar que el nuevo examen que se pide puede estar referido a la realización de
un acto procesal determinado al interior de un proceso o también a todo el proceso. En el
segundo caso se trata, en estricto, de un nuevo proceso en donde se solicita se revise lo
realizado en el anterior. Finalmente, debe destacarse de la definición dada, el sentido
teleológico de los medios impugnatorios, adviértase que su objetivo es alternativo: sea 'que
se declare la nulidad del acto procesal o del proceso que se impugna o, sea que se revoque
uno de éstos, advirtiéndose que el vocablo revocación significa la pérdida de eficacia del acto
o del proceso.
5. EJECUCIÓN
Finalmente, cuando la decisión judicial ha recorrido toda la etapa de revisiones posibles y ha
adquirido firmeza y calidad de cosa juzgada (es decir, ya no puede ser cuestionada), se
ejecutan la sentencia.
Otra etapa también de carácter eventual es la de ejecución procesal, que se presenta cuando
la parte que obtuvo sentencia de condena acorde con sus pretensiones solicita al juez que,
como la parte vencida no ha cumplido voluntariamente con lo ordenado en la sentencia, tome
las medidas necesarias para que ésta se ejecute coactivamente.
El Proceso de Ejecución es diferente al Proceso de Cognición, representado por los Procesos
Ordinario y Abreviado, tanto por su contenido como por su estructura y finalidad, ya que aquel
no parte del conflicto de derechos, que es atendido más bien por este último, el que lo resuelve
en forma declarativa o constitutiva a través de una sentencia.
El proceso de ejecución no tiene por finalidad resolver un conflicto, por lo que en su interior
no existe debate posicional, ni actuación probatoria, ni expedición de una sentencia, sino por
el contrario se inicia con la acreditación de un derecho reconocido o declarado a través de un
Título que se encuentre pendiente de cumplimiento. Carnelutti señalaba que “el proceso de
conocimiento declarativo es de pretensión discutida, mientras que el proceso de ejecución es
de pretensión insatisfecha” lo que permite afirmar que este proceso ejecutivo “no persigue
que se declare la existencia o certeza de la obligación, sino el cumplimiento de la misma”
como lo sostiene Elvito Rodriguez Dominguez1
El inicio del proceso está en el Titulo que se califica debidamente, para luego expedirse un
Mandato de ejecución que no permite la discusión del origen del derecho, sino únicamente la
argumentación sobre la exigibilidad de la obligación que contiene dicho título, la misma que
en caso no tener fundamento adecuado, induce al Juez a emplear todos los medios
imperativos, forzosos, coactivos o coercitivos que la Ley franquea para lograr el cumplimiento
de la obligación de parte del deudor u ofensor. Ello determina que sea un proceso breve,
expeditivo y conminatorio que no admite mayor debate entre las partes, prohibiéndose los
artículos de nulidad y la concesión de medios impugnatorios con efecto suspensivo, hasta
que no se haya dado cumplimiento a la obligación ejecutada.
Pese a que la naturaleza de este proceso es especial, se discute todavía su AUTONOMÍA,
por cuanto uno de los principales títulos de ejecución son las sentencias expedidas en los
procesos de conocimiento, como hemos analizado en el punto anterior. Sin embargo, el
Código Procesal Civil de 1993 y el subsecuente Decreto Legislativo 1069, le reconocen plena
autonomía y lo consideran como uno más de los modelos procesales, que debe tramitarse en
forma independiente del proceso de cognición que origine la sentencia, si esta es el titulo
ejecutivo que se busca dar cumplimiento.
Mandato de ejecución:
El Juez al recibir la demanda tiene que calificarla, verificando que se hayan cumplido los
requisitos formales y de fondo que señala la Ley y, especialmente si el Titulo de ejecución
reúne las características de autenticidad que debe tener, porque de lo contrario puede
declararla Inadmisible o Improcedente, según sea el requisito que no se haya cumplido.
En caso de haberse cumplido o subsanado todos los requisitos, se dicta el Mandato de
ejecución que debe contener los siguientes elementos:
a. Orden de cumplimiento: Disposición coercitiva del Juez dirigida al ejecutado, de carácter
intimatoria, señalándole el ineludible camino de cumplir con la obligación que contiene el
Titulo, dado que no se puede discutir su origen ni las circunstancias en que se debatió. El
requerimiento tiene que ser contundente, con la Autoridad que posee el magistrado,
investido de poder por la Nación.
b. Obligación identificada: El mandato tiene que describir la obligación de manera clara, con
las características que la Ley exige: i) certeza, es decir su origen debe ser cierto y
verosímil, ii) exigibilidad, que la obligación sea de cargo del ejecutado y que este vigente,
sin haber sido extinguida de alguna forma y, por otra parte, iii) individualización, que este
detallada en cuanto a su calidad o cantidad, sobre todo si es una obligación económica
deberá estar liquidada en forma pormenorizada antes de expedirse el mandato, por lo que
si se trata de un derecho liquidable deberá hacerse previamente las operaciones
necesarias para cuantificarlo. En el caso que sean obligaciones de hacer o no hacer,
deben señalarse los actos que tiene que practicar el ejecutado que conduzcan a restituir
el derecho que ha sido vulnerado, bien sea por acción u omisión.
c. Apercibimiento: La consecuencia que se genera en caso de incumplimiento del mandato,
la advertencia que se hace al ejecutado si no cumple voluntariamente con la obligación
ejecutada, que representa el poder o fuerza que tiene el Juez para materializar el
cumplimiento contra la voluntad del deudor. Esta puede tener las variables que genere el
tipo de obligación que este en conflicto: i) Ejecución Forzada, cuando es una obligación
de dar suma de dinero, ii) Multa, tratándose de obligaciones de hacer o no hacer o, iii)
Denuncia penal cuando no funciona la anterior.

Resolución final: Si se presenta la Contradicción, con o sin la respuesta del ejecutante, después
de evaluar las pruebas ofrecidas en audiencia o sin ella, el Juez debe emitir un pronunciamiento
sobre la procedencia y eficacia de dicha contradicción, de modo que, si la declara fundada, dejara
sin efecto el mandato de ejecución y por ende, la procedencia de la propia ejecución o el título
que la origina. Si, por el contrario, se declara la contradicción infundada o improcedente, el Juez
ordenara llevar adelante la ejecución, mandato que también se cursara en el caso que no se
haya formulado contradicción, con el que se dará por agotado el trámite para pasar a la verdadera
fase ejecutiva que caracteriza a este proceso.

El auto que resuelve la contradicción, es apelable para su revisión en segunda instancia. Si la


resolución la declara fundada, dará lugar a que la alzada sea con efecto suspensivo, dado que
estaría concluyendo el proceso, pero si la declara infundada o improcedente, la apelación será
sin efecto suspensivo, porque debe continuar la ejecución.
Medidas de ejecución: Son aquellas que se adoptan, como eje central del proceso, para
conminar al ejecutado al cumplimiento de sus obligaciones y hacerlas efectivas de manera que
un título de ejecución no sea un mero instrumento ilusorio que nunca va a cumplirse, por lo que
estas varían de acuerdo al tipo de obligación que se ejecuta y, son las siguientes:

- Ejecución Forzada, cuando es una obligación de dar suma de dinero, está dirigida contra el
patrimonio del deudor, consistente en bienes inmuebles, muebles, vehículos, naves, cuentas
bancarias, rentas, negocios, acciones y todo aquello sujeto a propiedad por parte de este, que
pueden afectarse con gravámenes que terminan con la realización de los bienes, esto es el
remate, venta o retención que permitan su licuación en dinero, para satisfacer la deuda cobrada.
Esta medida se adopta a iniciativa del ejecutante cuando señala los bienes que pueden ser
afectados, pero si este acreedor desconoce la existencia de bienes de propiedad del deudor,
podrá pedir al Juez que lo requiera en un término perentorio para que señale los bienes libres
que posea o, por lo menos, bienes parcialmente gravados cuyo saldo de cobertura resulte
cuantitativamente suficiente para igualar el valor de la ejecución. En caso en que el ejecutado no
cumpla con este mandato, se puede declarar su insolvencia y por lo tanto, su disolución y
liquidación si se trata de una persona jurídica.

- Multa, tratándose de obligaciones de hacer o no hacer que motiven un incumplimiento


injustificado, el Juez puede imponer una sanción económica al ejecutado, que sirva para
amedrentarlo, cuyo monto no está regulado por la Ley, por lo que habrá que remitirse a la Ley
Orgánica del Poder Judicial que en su artículo 9º establece esa facultad de imponer multas y, el
Código Procesal Civil en su artículo 110 señala los parámetros para ellas: “no menor de cinco
ni mayor de 20 Unidades de Referencia Procesal” –que en los años 2010 y 2011 representan de
S/. 1,800.00 a 7,200.00- y, si se mantiene en estado de incumplimiento, la Ley permite aplicarle
nuevas multas sucesivas, acumulativas y crecientes en 30% hasta que cumpla el mandato, lo
que no dice es si esas sanciones son indefinidas o tienen un plazo o un numero sucesivo máximo,
porque podría imponérsele 30, 50 o 100 multas, cada 15 días y permanecer inalterable el ánimo
del sujeto obligado, lo cual sería una burla para la Administración de Justicia, entonces creo que
el criterio de razonabilidad del Juez debe establecer un máximo de 3 multas sucesivas con un
incremento del 60% y en caso negativo, pasar a la siguiente medida.

- Denuncia penal, cuando las multas sucesivas, acumulativas y crecientes no surtan ningún
efecto, significa que el obligado está incurriendo en un abierto desacato frente a la Autoridad
Judicial, al negarse a cumplir el mandato ejecutivo y, además al pago de las sanciones
económicas que se le imponen, aunque puede darse el caso que el deudor si acepte pagar las
multas a cambio de mostrar su reticencia al cumplimiento de la obligación principal, frente a lo
cual solo cabe concluir que dicha actitud no justificaría de ninguna manera su negativa al
mandato principal, por lo que pague o no las multas impuestas, el desacato se produce y la Ley
autoriza que se proceda a denunciar penalmente al infractor, ante la Fiscalía correspondiente.
Se ha tipificado expresamente el delito en que se incurre, que es el de desobediencia o
resistencia a la autoridad que está sancionado en el artículo 368 del Código Penal con una pena
privativa de la libertad no mayor de dos años, calificando la conducta del que “desobedece o
resiste la orden impartida por un funcionario público en el ejercicio de sus atribuciones”

Anteriormente, la Legislación dictada sobre estos temas consideraba que el delito que se
ajustaba más a la conducta del empleador que incumplía un mandato judicial, era el de Violación
de la libertad de trabajo que se encuentra previsto hasta la fecha en el artículo 168 del citado
Código Penal en su párrafo final que dice: “La misma pena se aplicara al que incumple las
resoluciones consentidas o ejecutoriadas dictadas por la autoridad competente…” cuyo tipo se
ajusta más específicamente a la conducta de los protagonistas de la relación laboral que está en
juego, sin embargo la pena es la misma que el anterior delito, 2 años.

LOS PRESUPUESTOS PROCESALES

CONCEPTO:
Para que un proceso se produzca una relación jurídico-procesal válida no basta la interposición
de la demanda, la presencia de las partes y la intervención del Juez. Para que un proceso válido
y eficaz deben estar presentes en él los denominados presupuestos procesales, uno de orden
formal y otros de orden material o de fondo. Si la demanda careciera de los requisitos que la ley
señala como fundamentales, si las partes carecieran de aptitud para intervenir personalmente en
el proceso (si no tuvieran capacidad procesal) o el Juez careciera de competencia para conocer
de la demanda (incompetencia del juez), no habría proceso válido por la ausencia de dichos
presupuestos procesales formales.

Sin embargo, siguiendo la orientación del Código Procesal Civil, debemos anotar que no es
suficiente la presencia de los indicados presupuestos procesales formales para que exista un
proceso válido, sino también deben darse las llamadas condiciones de la acción, denominados
presupuestos procesales de fondo o materiales, que conforme a la doctrina y al propio Código
son los siguientes: a) la existencia del derecho que tutela la pretensión procesal, lo que otros
denominan la voluntad de la ley; b) la legitimidad para obrar; c) el interés para obrar; y d) que la
pretensión procesal no haya caducado, como sostiene algunos autores. Por consiguiente,
concluimos que los elementos que conforman la relación jurídico-procesal son los presupuestos
procesales formales y de fondo; los presupuestos procesales, ya sean de orden formal o de
orden material, son pues requisitos ineludibles para que se genere una relación jurídico-procesal
válida y para que, por consiguiente, exista un proceso válido.

El Juez, al calificar la demanda, examina la existencia de los elementos anotados. Contestada la


demanda, el Juez, en la fase del saneamiento del proceso, examina los elementos que
configuran la relación procesal (los presupuestos procesales de forma y fondo), emitiendo una
resolución ya sea declarando la existencia de una relación procesal válida, ya sea declarando la
existencia de una relación procesal inválida –pero subsanables en sus defectos– o ya sea
declarando la existencia de una relación procesal inválida, pero insubsanable en sus defectos.

Las excepciones, de otro lado, y esto se infiere del tercer párrafo del artículo 449 del Código
Procesal Civil, en estricto rigor, tienen por objeto verificar la existencia o no de una relación
jurídico procesal válida. En efecto, las excepciones, como medios de defensa, constituyen
mecanismos para denunciar la inexistencia de una relación procesal válida por la ausencia de
algún presupuesto procesal formal y de algún presupuesto procesal de fondo. De ahí que el
Código prevé que cuando el Juez declara infundada una excepción debe declarar además
saneado el proceso. Art. 449, tercer párrafo, del Código Procesal Civil.

CLASIFICACIÓN:

En doctrina encontramos una serie de clasificaciones de los presupuestos procesales. Sin


embargo, para los fines del adecuado estudio del Código Procesal Civil, vamos a exponer aquella
que clasifica a los presupuestos procesales en formales y de fondo.

Presupuestos procesales de forma:

Son aquellos requisitos sin los cuales no se constituye una relación procesal válida. Si falta algún
presupuesto procesal formal no habrá proceso válido. Constituye presupuestos formales los
siguientes: la demanda en forma, la capacidad procesal de las partes y la competencia del Juez.
Un proceso seguido ante quien ya no es Juez, no es realmente un proceso; será un trámite, pero
no tendrá la calidad y la eficacia de un proceso. Un litigio que se siga por dos incapaces
procesalmente tampoco constituye un proceso; puede igualmente considerarse un trámite, pero
sin la categoría y la eficacia de un proceso. Una demanda que no contenga una pretensión
procesal, por ejemplo, no puede generar un proceso, y el trámite que se siga, simplemente, no
tendrá la eficacia jurídica de un proceso. Para el maestro uruguayo Eduardo J. Couture los
anotados presupuestos constituyen presupuestos de acción y al nacimiento de un proceso. Para
nosotros, los anotados presupuestos, son presupuestos procesales de forma del proceso, cuya
ausencia deja al trámite seguido como un proceso inválido.

a. La demanda de forma: La demanda –que es el medio procesal para accionar y para hacer
valer las pretensiones procesales–, para generar un proceso válido, debe reunir los requisitos
formales y de fondo que la ley procesal señala. No debe admitirse a trámite la demanda: que
no contenga los fundamentos de hecho que sustente la pretensión procesal; que no contenga
la fundamentación jurídica; que no precise quién es el deudor; que tenga incompleta o
imprecisa la pretensión procesal planteada; que contenga pretensiones contradictorias,
obscuras o ininteligibles; en la que el actor carezca evidentemente de legitimidad para obrar;
etc.
El Código señala los requisitos que debe contener la demanda (Art. 424 del Código Procesal
Civil) y los anexos que deben acompañarse a ella (Art. 425 del Código Procesal Civil). El
mismo Código señala las causales por las cuales el Juez puede declarar inadmisible la
demanda (Art. 426 del Código Procesal Civil) y las causales por las cuales puede decretar la
improcedencia de la misma (Art. 427 del Código Procesal Civil). Tratándose de la
inadmisibilidad de la demanda, el Juez tiene la facultad de ordenar que el demandante
subsane la omisión o el defecto en que se haya incurrido en un plazo no mayor de diez días
y, en el supuesto que el actor no cumpliera con lo ordenado, el Juez está en la aptitud de
rechazar la demanda y ordenar el archivo del expediente (Art. 426, último párrafo, Código
Procesal Civil). Igualmente, si el Juez estimara que la demanda es manifiestamente
improcedente de plano y de devolver los anexos presentados con ella (Art. 427 penúltimo
párrafo del Código Procesal Civil). El demandado también, en su caso, podría deducir la
excepción de oscuridad o ambigüedad en el modo de proponer la demanda (Art. 446, inc. 6
del Código Procesal Civil), etc.

b. La capacidad procesal de las partes: Es la aptitud para comparecer personalmente, por sí


mismo, en el proceso. Su equivalencia lo encontramos en el Derecho Civil en la capacidad de
ejercicio. Tienen legitimatio ad procesum todos los que conforme al Código Civil tienen
capacidad de obligarse sin necesidad de autorización de otras personas. Sólo las personas
naturales tienen capacidad procesal, en tanto que las personas jurídicas no tienen capacidad
procesal, pues, por ellas, se apersonan al proceso las personas naturales. El demandante y
el demandado deben tener capacidad procesal, que conforme a nuestro ordenamiento jurídico
se adquiere cuando ellos hayan adquirido la plena capacidad de ejercicio de sus derechos
civiles, esto es, cuando hayan cumplido los 18 años de edad (Artículo 42 del Código Civil). Si
al actor careciera de capacidad procesal, el demandado perfectamente podría deducir la
excepción la excepción de incapacidad del demandante (Art. 446 inciso 2 del Código Procesal
Civil).
Cabe agregar que no es suficiente para tener la capacidad procesal que la persona natural
haya cumplido los 18 años de edad, sino que esa persona no se halle en las circunstancias
de incapacidad absoluta o relativa señaladas por el Código Civil (Art. 43 y 44 del Código Civil),
quienes no pueden ejercer por sí mismos sus derechos civiles y por tanto no podrían ejercer
una acción procesal válidamente. Los representantes legales de los incapaces ejercen los
derechos civiles de éstos (Art. 45 del Código Civil) y, por tanto, ejercen también sus derechos
procesales. La incapacidad civil de las personas mayores de 16 y menores de 18 cesa por
matrimonio o por obtener título oficial que les autorice para ejercer una profesión o un oficio.
Tratándose de mujeres mayores de 14 años cesa también la incapacidad por matrimonio. La
capacidad adquirida por matrimonio, incluso, no se pierde por la terminación de éste (Art. 46
del Código Civil), por lo que debemos concluir que esas personas, por esas circunstancias,
adquieren plenamente la capacidad procesal y perfectamente pueden intervenir
personalmente en el proceso correspondiente.

c. La competencia del Juez: Constituye uno de los presupuestos procesales fundamentales


de carácter formal. Sin embargo, el artículo 427 del Código considera como una causal de
improcedencia de la demanda la incompetencia del Juez (Art. 427 inc. 4, del Código Procesal
Civil), no obstante que el Código establece que el Juez declara la improcedencia de un acto
procesal si la omisión o defecto es de un requisito de fondo (Art. 128 del Código Procesal
Civil). Tratándose de la competencia absoluta, que comprende a la competencia por razón de
la materia, de la jerarquía, de la cuantía y de turno, la intervención del Juez incompetente da
lugar a una relación jurídico procesal inválida. En cambio, tratándose de la competencia
relativa, que comprende la competencia por razón de territorio, puede producirse, si no se
cuestiona oportunamente la intervención del Juez, la prórroga de la competencia, dando lugar
a la validación del proceso. Conforme al Código la demanda puede ser declarada
improcedente si el Juez carece de competencia (Art. 427, inc. 4, del Código Procesal Civil).
Asimismo, el demandado puede deducir la excepción de incompetencia (Art. 446, inc. 1, del
Código Procesal Civil. Finalmente, la incompetencia absoluta puede ser declarada de oficio,
en tanto que la incompetencia relativa sólo puede ser declarada a instancia de parte,
interpretándose en ese sentido la previsión contenida en el Código (Art. 427, inc. 4, Código
Procesal Civil).

Presupuestos procesales de fondo:

Para nosotros son las condiciones necesarias para que una pretensión procesal hecha valer con
la demanda sea objeto de pronunciamiento por el Juez. La falta de este presupuesto impediría
al Juez pronunciarse sobre el fondo del litigio. Estas condiciones son las siguientes: existencia
de un derecho tutelado por la ley o lo que también se suele llamar voluntad de la ley; interés
actual para plantear la pretensión; la calidad de acreedor en su sentido más amplio del
demandante (lo que en doctrina se llama la legitimatio ad causam activa) y la calidad de deudor
también en el mismo sentido del demandado (lo que en doctrina se denomina la legitimatio ad
causam pasiva). Si no existiera el derecho tutelado por la ley; no se hubiera cumplido con el
plazo fijado para la exigencia de la obligación o con la condición prevista; si el demandante no
fuera el acreedor legítimo o el demandado no fuera el deudor legítimo; indudablemente, el Juez
no se encontrará en condiciones adecuadas para pronunciarse sobre la pretensión procesal
propuesta con la demanda. En estos supuestos se pronunciará sobre la improcedencia de la
demanda.

La demanda, conforme al Código Procesal Civil, será declarada improcedente cuando el


demandante carece evidentemente de legitimidad para obrar, cuando el demandante carece
manifiestamente de interés para obrar, cuando el Juez advierte la caducidad de la pretensión
procesal planteada, cuando el Juez carece de competencia, cuando no exista conexión lógica
entre los hechos expuestos y la pretensión procesal propuesta, cuando ésta fuese jurídica o
físicamente imposible o cuando contenga una indebida acumulación de pretensiones (Art. 427
del Código Procesal Civil). La pretensión procesal será desestimada si el demandante no acredita
los fundamentos de hecho que sirven de sustento precisamente de su pretensión procesal.

LOS PRESUPUESTOS PROCESALES Y LAS EXCEPCIONES


En principio debemos señalar que hay procesalistas que bajo la denominación de presupuestos
procesales consideran sólo los elementos que necesariamente deben coexistir para constituir
una relación jurídico-procesal válida, como la competencia del Juez, la capacidad procesal de
las partes y que la demanda reúna los requisitos formales señalados por la ley. Empero, si
analizamos nuestro ordenamiento procesal civil, especialmente lo relativo a la admisibilidad y la
procedencia de la demanda, así como a las excepciones, advertimos que para considerar una
relación jurídico-procesal válida no sólo debe darse la presencia de los indicados presupuestos
procesales formales, sino también de los presupuestos procesales de fondo.

Si meditamos sobre los fundamentos que sirven de base para deducir las excepciones
reconocidas por nuestro ordenamiento procesal llegamos a la conclusión de que estas
excepciones son medios procesales para denunciar ante el Juez la ausencia de algún
presupuesto procesal formal o de fondo necesario para la validez del proceso. Cuando, por
ejemplo, deducimos la excepción de incompetencia (Art. 446, inc. 1, del Código Procesal Civil),
estamos denunciando la carencia de capacidad del titular de la decisión (el Juez) para conocer
la demanda planteada. Cuando deducimos la excepción de incapacidad del demandante o se su
representante (Art. 446, inc. 2, Código Procesal Civil), estamos denunciando la incapacidad
procesal de actor o de su representante. Cuando deducimos la excepción de representación
defectuosa o insuficiente del demandante o del demandado (Art. 446, inc. 3, del Código Procesal
Civil), estamos denunciando la deficiente representación de las partes en el proceso. Cuando
deducimos la excepción de oscuridad o ambigüedad de la demanda (Art. 446, inc. 4, del Código
Procesal Civil), en el fondo, estamos denunciando la ausencia de formas esenciales que debe
tener la demanda, especialmente de la pretensión procesal.

En igual sentido, a manera de especulación, podemos anotar que cuando deducimos la


excepción de falta de agotamiento de la vía administrativa (Art. 446, inciso 5, del Código Procesal
Civil), lo que estamos expresando es que el Juez no puede conocer de una demanda si la
pretensión procesal objeto de ella no ha sido tratada previamente en todas las instancias
administrativas, lo que equivale también a sostener que el Juez carece de aptitud procesal para
conocer de la demanda si la materia reclamada no ha sido decidida previamente por todas las
instancias administrativas. Asimismo, si deducimos la excepción de litispendencia (Art. 446, inc.
7, del Código Procesal Civil), lo que estamos denunciando al Juez es su falta de aptitud para
conocer de una demanda que versa sobre pretensiones procesales que a su vez son objeto de
otra demanda anterior, cuyo proceso está en trámite. Así podríamos seguir analizando las demás
excepciones que prevé el Código.

Hay que precisar que la falta de algún presupuesto procesal formal o de fondo puede ser
declarada de oficio, pues así lo autoriza nuestro Código Procesal Civil al referirse a la
inadmisibilidad o a la improcedencia de la demanda (Arts. 426 y 427 del Código Procesal Civil).
En cambio, las excepciones tienen que ser deducidas u opuestas por la parte demandada.

Es pertinente anotar que en doctrina se dice que la legitiamtio ad causam identifica a la persona
quien la ley confiere la titularidad del derecho (que se circunscribe a que la pretensión esté
tutelada por la ley, a la legitimidad para obrar y al interés para obrar) y la legitimatio ad processum
identifica a la persona que conduce directamente el proceso desde la interposición de la
demanda (que se circunscribe en nuestro ordenamiento a la capacidad procesal tanto del
demandante como de su representante, así como a la capacidad procesal del demandado o de
su representante). Hay presupuestos procesales que tienen que ver con la legitimatio ad causam
y hay presupuestos procesales que tienen que ver con la legitimatio ad processum.

De lo expuesto podemos concluir que la ausencia de algún presupuesto procesal formal o de


fondo, que el Juez puede determinar al calificar la demanda, al examinar el proceso en la fase
del saneamiento o al declarar fundada una excepción, invalida inequívocamente la relación
jurídico procesal trataba, lo que equivale a que el proceso generado es inválido e ineficaz.

JURISDICCIÓN
REVISIÓN DEL CASO ASIGNADO

DEMANDA DE CUMPLIMIENTO DE CONTRATO Y OTROS

DEMANDANTE:
 Wong León Betty Nora y Wong León Rosa Amelia.
 Víctor Andrés Wong Vela. (Representante de las demandantes).

DEMANDADO:

 Asociación de Comerciantes Gamarrita de Trujillo.

PETITORIO:

 PRETENSIÓN PRINCIPAL: Cumplimiento del contrato privado de adjudicación de


propiedad, de fecha 11 de mayo del 2005, respecto a su cláusula octava a fin de que la
emplazada cumpla con suscribir las minutas de compraventa y otorgue las escrituras
públicas correspondientes a la independización de los 30 lotes consignados en el
contrato citado precedentemente. De la misma manera, mediante “Documento de
reconocimiento de acuerdos y compromisos” de fecha 11 de junio del 2005, se
reconoció la transferencia de cuatro lotes más a favor de mis representadas, por lo que,
respecto a su cláusula quinta, solicitamos se cumpla con suscribir las minutas de
adjudicación y procedan a otorgar formalmente las transferencias de propiedad mediante
el otorgamiento y suscripción de escrituras públicas.

 PRETENSIONES ACCESORIAS:
1. Obligación de Hacer, con la finalidad que la emplazada concluya el trámite de
independización de los lotes consignados en los documentos privados en que se
divide el predio mayor, con la asignación respectiva de una partida electrónica
independiente cada uno de los lotes adquiridos por mi representadas.
2. Obligación de Hacer, a fin de que la demandada desocupe y realice la entrega física
de la posesión de los lotes adquiridos por mis representadas mediante “Documento
privado de reconocimiento de acuerdos y compromisos”.
3. Obligación de dar suma de dinero, a fin que la demandada cumpla con realizar el
pago a nuestro favor respecto al íntegro de los frutos civiles generados por la
explotación de la propiedad.

FUNDAMENTOS POR LOS CUALES SE DEBERÁ DECLARAR FUNDADA LA PRETENSIÓN


DE CUMPLIMIENTO DE LA CELEBRACIÓN DEL CONTRATO PRIVADO DE ADJUDICACIÓN
DE PROPIEDAD DEFINITIVA Y EL DOCUMENTO DE RECONOCIMIENTO DE ACUERDOS Y
COMPROMISOS:

1. Las Sras. Wong León Betty Nora y Wong León Rosa Amelia, transfieren a favor de la
Asociación de Comerciantes de Gamarrita de Trujillo, el bien inmueble ubicado en
Avenida Federico Villareal MZ. “J” – Lote 16, Semirustica Manpuesto, Provincia de
Trujillo – La Libertad, acto formalizado mediante escritura pública e inscrito en Registros
Públicos.
2. Ambas partes convienen de común acuerdo que el precio total de inmueble era de
100,000.00 (mil dólares americanos), bajo las formas de pago, términos y demás que
constan en dicho testimonio, que acompaño.
3. De esta manera, a fin de cumplir con el pago de parte del precio pactado por precio de
transferencia del inmueble a favor de mis representadas, celebraron Contrato Privado de
Adjudicación de Propiedad Definitiva, ante lo cual la Asociación de Comerciantes de
Gamarrita de Trujillo transfiere en propiedad definitiva a mis representadas treinta lotes
de terreno para la construcción de stands con un área superficial de 6.00 m2 cada uno,
comprometiéndose expresamente en su cláusula octava a suscribir las minutas de
compraventa de cada uno de los lotes de terreno descritos en la cláusula anterior y
otorgar las respectivas escrituras públicas, después de la cancelación y levantamiento
de la hipoteca a favor de la Caja Trujillo, así como la independización de cada uno de
los lotes de los terrenos, tal como lo acredito con la minuta, que acompaño.
4. Mediante “Documento de reconocimiento de acuerdos y compromisos” la Asociación de
Comerciantes de Gamarrita de Trujillo, reconocen la validez y vigencia del acto jurídico
precedente, asimismo se reconocen y se comprometen a la entrega de cuatro lotes de
terreno de 6.00 m2 cada uno, otorgado mediante documento de constancia de pago,
para la construcción de stands ubicados en el rubro de mercadería con los, número 22
(veintidós), 27 (veintisiete), 28 (veintiocho) y en el rubro de joyería y relojería el stand
número 10 (diez), por lo que, mediante cláusula quinta.- (…) La ASCGAT se
compromete a suscribir las minutas de adjudicación en propiedad definitiva de cada uno
de los lotes de terrenos descritos y otorgar las respectivas escrituras públicas después
de la cancelación y levantamiento de la hipoteca que pesa a favor de la Caja Trujillo y la
independización de cada uno de los lotes de terreno, la misma que deberá ser autorizada
por Asamblea General”, tal como lo acredito con el documento privado, que adjuto.
5. La Asociación de Comerciantes Gamarrita de Trujillo, con el objeto de aperturar el Centro
Comercial Gamarrita de Trujillo, se realizó un plano de proyecto de Distribución de Stand
y el proceso de independización de lotes sobre el local, proyecto que jamás se
materializó ni ejecutó, incumpliendo el contrato y los acuerdos que versan sobre la
transferencia de la propiedad.
6. Sin embargo, hacemos de su conocimiento que a la fecha ya se ha realizado
íntegramente la cancelación y levantamiento de la hipoteca que otorgó la Caja Trujillo en
calidad de mutuante a favor de los miembros de la emplazada, empero hasta la fecha
no se ha cumplido con las condiciones y términos pactados.
7. Existe una presunción relativa sobre la verdad de los hechos que estamos afirmando
conforme lo preceptúa la situación expuesta y que el juzgado deberá tenerla presente al
momento de resolver.
8. Exigiendo a la Asociación de Comerciantes Gamarrita de Trujillo proceda a dar
cumplimiento de lo pactado en el contrato privado de adjudicación de propiedad y el
documento de reconocimiento de acuerdos y compromisos convenido por las partes.