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FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLITICAS

ESCUELA ACADEMICA PROFESIONAL DE DERECHO

ASIGNATURA: ANALISIS DE LA REALIDAD NACIONAL Y DEL MUNDO.

DOCENTE: GARCIA MOSTACERO OSCAR LUIS.

CICLO: II

ALUMNO: ÑAUPARI PARCO FRANK ANTHONY.

TEMA:

- DESARROLLO DEMOGRAFICO DEL PERU.

HUACHO-PERÚ
2016
EL PERÚ EN TIEMPOS ANTIGUOS

El desarrollo del crecimiento de la población del Perú Antiguo, puede ser analizado solo desde un
punto de vista descriptivo ante la dificultad de cuantificar la población, especialmente antes del
Siglo XV, época en que se produjo la expansión imperial Inca, una de las razones principales es la de
no poder estimar el territorio ocupado por estos. Sin embargo, ante la falta de documentos reales
se cuenta con basto material arqueológico que permiten identificar grupos culturales y obtener sus
cronologías, a su vez se tiene evidencia de fenómenos de difusión cultural ocurridos en los andes,
por la evidencia de movimientos migratorios. Ante ello aún está en debate sobre cuál fue la
población exacta que se tuvo en la época incaica o el Perú antiguo.

“Existen estudios acerca de los complejos tecnológicos asociados a estas diferentes culturas
andinas que permiten, además, inferir las estructuras socio-económicas y los patrones biológico-
demográficos de las -respectivas poblaciones.”

Dichos estudios sugieren que los primeros pobladores aparecieron en el norte de América, de allí
habrían llegado a los andes peruanos hace miles de años, sin que todavía sepa con precisión su
mayor antigüedad. Se tiene evidencia que aparte de restos de pobladores como los de Lauricocha
(9 500 a.C.) y Toquepala (9 525 a.C.), se tienen otros de mayor antigüedad como en Piquimachay
(15 000 a.C.) y Huanta (18 000.a.C.). Los patrones habitacionales y demográficos de estas
poblaciones no son bien conocidos. Sin embargo, se puede estimar que durante los períodos como
el pre cerámico predominaron los campamentos ocupados por grupos familiares que no contaban
con más de cien habitantes. Mencionados grupos familiares poco a poco fueron siendo sustituidos
por el sistema de aldeas (2500 – 2000 a.C.). A partir de ello, más o menos 2 000-1 500 a.C. y hasta
los comienzos de la era cristiana se aceleraron los cambios en el antiguo Perú. Estos cambios se
caracterizan, desde un punto de vista demográfico, por la importancia que se dio a los centros
ceremoniales y por el desarrollo de pueblos y pequeñas ciudades. Entre los hechos más significativos
se tiene:

“(i) Desarrollo de sociedades profundamente jerárquicas, con sistemas de castas y clases;

(ii) Guerras de conquistas y fenómenos demográficos asociados, incluyendo migraciones;

(iii) Intensificación del Proceso de Urbanización (sobre todo en la Primera y Segunda Diversificación
Regional);

(iv) Crecimiento demográfico en aumento.”

Es un hecho que durante este período se dieron importantes cambios en el desarrollo tanto social
como cultural de los pueblos existentes, ya que se empezó a jerarquizar a la población como
también una expansión territorial por la obtención de mayores recursos; así también la creación de
más pueblos como el aumento significativo de los pobladores.

Finalmente, en el Horizonte Tardío (época del desarrollo incaico), los Incas introdujeron una política
expansión territorial cuyos fines no siempre fueron bien entendidos, ya que hubo quienes se
opusieron a estas políticas y dieron fiera lucha por no ser parte de los efectos demográficos de la
expansión inca sobre los diferentes grupos étnicos andinos. Los Incas, durante su breve existencia
de 70 a 80 años, a partir de Pachacútec, mantuvieron en estado de movilización bélica a todas las
poblaciones andinas; tanto a las ya sometidas como a todas aquellas otras poblaciones que,
amenazadas de invasión, debieron organizar sus defensas nacionales. La movilización inca exigía
una simultánea y adecuada política andina respecto a los potenciales demográficos y económicos.
Por eso, los Incas siempre contaron con una estadística periódica que les permitía conocer el
número total de los habitantes en cada provincia, sus edades, ocupaciones y productividad.

CENSOS Y VISITAS

LOS CENSOS

La idea básica que hay tras un censo es la de enumerar separadamente a cada individuo con sus
correspondientes características que también deben ser anotadas en forma separada. Lo
importante es cubrir a todos los individuos como sujeto de enumeración, pero ello no impide que
al usar la técnica del muestreo combinada con la del censo, algunas preguntas específicas sólo se
hagan a las personas incluidas en la muestra.

En Latinoamérica existe una tradición censal que se remonta a épocas anteriores a su


independencia. Durante la Época Colonial, también se realizaron Censos, básicamente para conocer
la población indígena con fines administrativos. Más adelante, el desarrollo de los Censos avanzó
no muy continuadamente en el continente, hasta 1950 en que se introdujeron puntos que
permitieron la comparabilidad de los resultados censales.

Los Censos de Población y Vivienda se registran a partir de la Época Republicana.

El Primer Censo de Población de la Época Republicana, se elaboró en 1836 durante el Gobierno del
General Don Andrés de Santa Cruz, que dio como resultado una población de 1’873,736 habitantes.

El Segundo Censo de Población en la República se dio en 1850, durante el primer Gobierno del
Mariscal Don Ramón Castilla, obteniéndose como resultado una población de 2´001,203 habitantes.

El Tercer Censo de Población se realizó en 1862 durante el segundo gobierno del Mariscal Ramón
Castilla, obteniéndose una población de 2´487,916 habitantes. Los datos que se solicitaron en el
censo de 1862 fueron: sexo, condición civil, lugar de nacimiento, profesión, instrucción y pago de
contribuciones.

El Cuarto Censo de Población en la república, se consumó en 1876, difundido por Don Manuel Prado,
encuestándose a 2´699,105 habitantes. A este censo se cree que fue el más importante del Siglo
XIX.

De ahí en adelante se fueron dando diferentes censos que se caracterizaron por ser más organizados
y por prolongarse más tiempo. Es así que tenemos los censos 1960, 1981, 1993, 2005 y 2007.

LAS VISITAS
Las visitas fueron importantes dentro de nuestra historia colonial ya que nos dan una vista distinta
del Perú del siglo XVI. Las visitas no deben ser tomadas como única fuente para entender el mundo
andino ya que sirven de complemento a las crónicas. Las visitas fueron entrevistas que se realizaron
durante el siglo XVI para poder recoger diferentes relatos y a la vez censar a población indígena.
También con las visitas se pudieron analizar diferentes ayllus que ayudaron a entender las relaciones
que existían dentro de las mismas.

Las visitas existieron durante toda la colonia. En un principio al momento de realizar las visitas se
tomó mucho en cuenta la vida del poblador indígena para diferentes fines, pero luego este fue
excluido y solo fue tomando en cuenta para fines administrativos. Es por eso que se ha decidido
separar a las visitas más importantes en cuatro.

Primero es importante decir que desde el principio de la colonia se empezaron a hacer visitas como
las ordenadas por parte de Francisco Pizarro en 1532. Pero es a partir de 1540 que las visitas se
empiezan a realizar con mayor profundidad. Como testimonio de esto se tienen dos visitas realizas
a Cajamarca y Trujillo.

Luego, la segunda etapa fue en 1549 con la visita ordenada por Pedro de la Gasca que fue enviado
por la corona para apagar algunas rebeliones realizadas por encomenderos. De la Gasca dispuso la
elaboración de una seria de visitas por toda la zona de los andes. Al momento de la realización de
estas visitas se puso énfasis en saber, entre los pobladores andinos, como se explicaban las
diferencias entre el tributo otorgado al imperio incaico durante el Tahuantinsuyo y el tributo
entregado a la corona española.

Una tercera etapa importante se dio durante la administración del virrey Cañete (1556-1560) que
ante el reclamo de jefes indígenas y encomenderos fomentó las visitas. Las visitas realizadas durante
el gobierno de Cañete fueron hechas en buena parte del territorio actual del Perú, Bolivia y Ecuador.

Finalmente vendría la etapa de la visita general del virrey Toledo en 1568 que tuvo como fin la
realización de reducciones que tuvieron mucho éxito administrativo. Para la realización de este
trabajo Toledo conto con varios visitadores que recorrieron gran parte del terreno entre 1570 y
1575.Las visitas realizadas en este periodo son más detalladas y por lo tanto son de mucha
importancia para el análisis demográfico. Luego de esta visita general según Franklyn Pease le sigue
otra muy significativa realizada por Francisco de Mendoza hijo del virrey Antonio de Mendoza que
no fue tomada dentro de nuestras cuatro visitas más importantes.

Como dato final es importante mencionar que las visitas no tuvieron un carácter voluntario como lo
fueron las crónicas ya que los funcionarios que realizaban estas visitas ganaban un salario diario y
recaudaban información por medio de cuestionarios con estándares previamente elaborados en
España.

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