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UNIVERSIDAD NACIONAL FEDERICO VILLARREAL Curso FACULTAD DE PSICOLOGIA : BASES TEÓRICAS DE LA TERAPIA COGNITIVO

UNIVERSIDAD NACIONAL FEDERICO VILLARREAL

Curso

FACULTAD DE PSICOLOGIA

: BASES TEÓRICAS DE LA TERAPIA COGNITIVO CONDUCTUAL

Docente: Orlando Del Rosario Pacherres

LECTURA Nº1.

PSICOLOGÍA COGNITIVA Y CIENCIA COGNITIVA

A partir de la Segunda Guerra Mundial, con la revolución de la tecnología del ordenador, la psicología

vuelve a ser mentalista al retomar la mente humana como objeto de estudio. Tolman, en el marco del

conductismo, ya había propuesto los mapas cognitivos como elemento explicativo, por lo que para

algunos es el primer cognitivista. Pero el origen del nuevo mentalismo hay que situarlo en la máquina

teórica de Turing: el autómata de estados finitos. Influyeron también Shannon y Wiener: el primero

demostrando que los circuitos electrónicos podían utilizarse para simular las operaciones lógicas del

cálculo proposicional, lo que permitía entender la información en un sistema binario independiente del

contenido y de la naturaleza del mecanismo, con lo que empezó a comprenderse el pensamiento como

cómputo (cálculo). Wiener con su estudio de los servomecanismos mostró la posibilidad de especificar de

manera científica y precisa los comportamientos dirigidos hacia metas y sometidos a planes. Estas

aportaciones fueron muy importantes porque parecían sugerir que la psicología del procesamiento de la

información podía intentar explicar la intencionalidad y la cognición sin tener que recurrir al

“homunculus” u hombre interior, tan rechazado por los conductistas. Sin embargo, hay que recordar que

en la actualidad los modelos computacionales que simulan la actividad neuronal no lo hacen como

cálculo lógico en un sistema de procesamiento secuencial, sino como un sistema con distribución paralela

y cálculo estadístico (modelos conexionistas).

La psicología cognitiva como nuevo paradigma se consolidó a partir de tres enfoques: el de la teoría

de la información, el del flujo de la información y el del procesamiento de la información. El libro de

Neisser(1967) “Cognitive Psychology” es uno de los primeros textos de este paradigma. Neisser propuso

como objetivo de la psicología la comprensión de la cognición humana, tarea análoga al proyecto de

averiguar en qué lenguaje ha sido programado un ordenador: los dos sistemas seleccionan, almacenan,

recuperar, combinan y dan salida a la información.

La psicología cognitiva se relaciona con otras disciplinas como la inteligencia artificial, la lingüística,

y la neurociencia formando todas ellas lo que se ha llamado Ciencia Cognitiva.

Características de la ciencia cognitiva:

Su carácter representacional: la actividad cognitiva humana debe ser descrita en función de símbolos,

esquemas, imágenes, ideas y otras formas de representación mental.

Establece una analogía entre la mente humana y el ordenador.

El desarrollo del término cognición.

Él término cognición, etimológicamente del latín cognitio, se entiende aproximadamente como:

Conocimiento alcanzado mediante el ejercicio de las facultades mentales. Esto implica la existencia de un tipo de habilidad a la cual denominamos como la facultad o capacidad mental, explicada como función, dinámica y como estructura, lo que nos lleva a observar con más detenimiento él termina mente, tanto como sistema físico y como sistema dinámico, sistema definido también, como facultad intelectual y su base estructurada, actuando dentro de los marcos de la percepción, pensamiento, la memoria, la imaginación y la voluntad.

Todo lo anterior no parece llevarnos muy lejos, más aún cuando deseamos explicar o definir la cognición como una ciencia. Si se desea explicar la ciencia cognitiva como el estudio metódico de las mentes y las capacidades mentales, no hacemos sino expresarla como un procedimiento "externo" que en realidad no tiene mucho que ver con el constante proceso de interacción "sujeto - objeto" donde la interpretación, representación y formación de modelos devienen como componentes principales de esa dinámica de acción: Esto en si es muy importante al exponer la cognición como dinámica, es decir no solamente como vital en la acción instante a instante del desarrollo del conocimiento sino como proceso evolutivo a largo plazo, dentro de una metodología sistémica formal biológica o social especifica.

El enfoque empírico sobre la cognición se inició con las escuelas del comportamiento, a partir de 1900, con los conceptos de la teoría del condicionamiento y aprendizaje iniciadas por Pavlov y originadas por la experimentación, en principio dedicada a la psicología experimental, (Wundt, James, Watson.) Lo que dio lugar a una especie de paradigma conductista. (Por ejemplo; alimento: conducta condicionada frente a recompensa o castigo)

Los principios conductistas, se extendieron luego a muchas áreas de aplicación y dio origen a la escuela inglesa de la teoría del aprendizaje, y el posterior desarrollo de nuevos métodos coercitivos sobre el comportamiento individual y social, desarrollados y enunciados por Skinner y Bandura. Esta forma de observar y aplicar la cognición humana como terreno de experimento, control y entrenamiento es hoy cuestionada, Este modelo pone en función acciones y consecuencias graves para una sociedad normal, sana y en constante desarrollo. Por otra parte, pese a que estas escuelas están limitadas en cuanto a la comprensión de los efectos posteriores que produce todo tipo de acondicionamiento, su eficacia práctica, es usada hoy en muchos de los campos de producción y entrenamiento humano actual masivo.

Un enfoque diferente al empírico, se iniciaba en Europa con algo definido como la psicología humanista, mediante la cual se pudo ampliar el concepto de existencia y motivación en lo que es la cognición: Cómo se entiende el entorno, cómo se conforma nuestro mundo conceptual sobre ese entorno, cómo se adquiere

consciencia sobre él, que se siente, que se percibe, que se aprende y como uno "tiene en memoria" las cosas

o los acontecimientos. De aquí surgen desde luego los elementos para la conformación de una psicología cognitiva donde La conducta humana puede ser observada como expresiones del procesamiento de información del sistema cognitivo.

Las estructuras cognitivas básicas, estarían conformadas como: receptor/transmisor sensorial (recibe/despacha la información interna y externa), una memoria a corto plazo (que ofrece a corto plazo la información seleccionada) y una memoria a largo plazo (que ofrece una retención permanente de la información.

El ser humano, no es solamente un reactor del ambiente (conductismo) o de las fuerzas biológicas (modelo psicodinámico), sino un transmisor y receptor activo de impresiones e interpretaciones, donde pueden

existir o coexistir elementos de carácter intencional o de propósitos concretos y abstractos. Pero además

y de acuerdo a la tesis de este autor, es aún más importante, en el estudio de la cognición, la capacidad

creativa, emergente o de trascendencia mental, esa que da lugar nuevos niveles de información o de orden,

en los procesos cognitivos correspondientes.

¿Qué es la cognición? La palabra cognición viene del latín "cognoscere", que significa conocer. Por lo tanto, cuando hablamos de lo cognitivo normalmente nos estamos refiriendo a todo aquello que pertenece o que está relacionado con el conocimiento, es decir, el cúmulo de información que hemos adquirido gracias al aprendizaje o la experiencia. La definición más aceptada de cognición es la capacidad que tenemos los seres vivos de procesar la información a partir de la percepción (estímulos que nos llegan del mundo exterior a través de los sentidos), el conocimiento adquirido con la experiencia y nuestras características subjetivas que nos permiten integrar toda esta información para valorar e interpretar el mundo. Es decir, la cognición es la habilidad que tenemos para asimilar y procesar los datos que nos llegan de diferentes vías (percepción, experiencia, creencias…) para convertirlos en conocimiento. La cognición engloba diferentes procesos cognitivos como el aprendizaje, la atención, la memoria, el lenguaje, el razonamiento, la toma de decisiones, etc… que forman parte del desarrollo intelectual y de la experiencia. Distintas disciplinas han abordado el estudio de la cognición, la neurología, la psicología, la antropología, la filosofía e incluso las ciencias de la información. Pero fue la psicología cognitiva la que empezó a estudiar cómo el procesamiento de la información influía en la conducta y qué relación tenían los diferentes procesos mentales en la adquisición del conocimiento. La psicología cognitiva surgió a finales de los años 50 como contraposición al conductismo imperante de la época. Autores como Piaget y Vigotsky

revolucionaron el panorama científico gracias a sus teorías sobre el desarrollo y aprendizaje cognitivo, que aún hoy siguen vigentes. A partir de la década de los 60, el interés por la cognición y las capacidades cognitivas aumentó exponencialmente, y el número de investigaciones que se generaron permitió incrementar el conocimiento que tenemos sobre estos procesos. Actualmente, los avances en neuroimagen nos permiten añadir un conocimiento fisiológico y neuroanatómico muy importante para la comprensión de los procesos mentales y cómo estos influyen en nuestras conductas y emociones.

Los procesos cognitivos

Podemos entender los procesos cognitivos como los procedimientos que utilizamos para incorporar nuevos conocimientos y tomar decisiones al respecto. En dichos procesos intervienen varias funciones cognitivas: la percepción, la atención, la memoria, el razonamiento… Todas estas funciones cognitivas trabajan conjuntamente para integrar el conocimiento y crear una interpretación del mundo que nos rodea.

LA PERCEPCIÓN COMO PROCESO COGNITIVO: La percepción cognitiva nos permite organizar y comprender el mundo a través de los estímulos que recibimos con los sentidos. Podemos recibir información de los cinco los sentidos clásicos como la vista, el oído, el gusto, el olfato y el tacto, pero también de otros no tan conocidos como la propiocepción (es el sentido que informa sobre la posición corporal, el que nos permite que tengamos un esquema corporal y sepamos qué posición ocupamos en el espacio) o la interocepción (que es la percepción de cómo están los órganos de nuestro cuerpo, y es el que nos permite saber cuándo tenemos sed o hambre). Una vez recibidos, nuestro cerebro integra toda esta información, creando un nuevo conocimiento.

LA ATENCIÓN COMO PROCESO COGNITIVO: La atención es un proceso cognitivo que nos permite concentrarnos en un estímulo o una actividad, para luego poderlo procesar más profundamente en la conciencia. La atención es una función cognitiva fundamental para el desarrollo de la vida diaria y se utiliza en la mayoría de tareas que llevamos a cabo. De hecho, también se la considera como el mecanismo que controla y regula el resto de procesos cognitivos: desde la percepción (necesitamos la atención para atender a los estímulos que nos llegan de los sentidos) hasta el aprendizaje o el razonamiento complejo.

LA MEMORIA COMO PROCESO COGNITIVO: La memoria es la función cognitiva que permite codificar, almacenar y recuperar la información del pasado. La memoria es un proceso básico para el aprendizaje y es la que nos permite crearnos un sentido de identidad. Hay muchos tipos y clasificaciones de memoria, podemos hablar de la memoria a corto plazo, que es capacidad de mantener temporalmente la información en la mente (recordar un número de teléfono en la mente hasta que conseguimos apuntarlo en un papel), y de memoria a largo plazo que son todos aquellos recuerdos o conocimientos que guardamos durante mucho más tiempo. Esta a su vez puede dividirse en memoria declarativa, que incluye tanto conocimientos adquiridos mediante el lenguaje y la educación (por ejemplo, saber que la guerra civil acabó en 1939) como los adquiridos a través de experiencias personales y vivencias (recordar lo que

me cocinaba mi abuela en el pueblo); o memoria procedimental, que se refiere al aprendizaje de rutinas (por ejemplo, aprender a conducir o ir en bici), memoria auditiva, memoria contextual, denominación, reconocimiento.

EL PENSAMIENTO COMO PROCESO COGNITIVO: El pensamiento es fundamental en todo proceso cognitivo. Permite integrar toda la información recibida y establecer relaciones entre los datos que la componen. Para ello se vale del razonamiento, la síntesis y la resolución de problemas, es decir, de las funciones ejecutivas.

EL LENGUAJE COMO PROCESO COGNITIVO: El lenguaje es la capacidad que tenemos para expresar pensamientos y sentimientos a través de la palabra. Es la herramienta que usamos para comunicarnos y para organizar y transmitir la información que tenemos sobre nosotros y sobre el mundo. El lenguaje y el pensamiento se desarrollan de forma paralela y están íntimamente relacionados, influyéndose recíprocamente.

EL APRENDIZAJE COMO PROCESO COGNITIVO: Es el proceso cognitivo a través del cual incorporamos nueva información a nuestro conocimiento previo. En el aprendizaje incluimos cosas tan dispares como

el aprendizaje de conductas o hábitos como lavarnos los dientes o aprender a caminar, como todos los

conocimientos que vamos adquiriendo con la socialización y la escuela. Piaget y otros autores hablaban

del aprendizaje cognitivo como el proceso en el que la información entra en el sistema cognitivo y lo cambia. Los procesos cognitivos pueden ser naturales o artificiales, conscientes o inconscientes, pero generalmente son muy rápidos y ocurren constantemente y casi sin que nos demos cuenta. Por ejemplo, cuando vamos por la calle y vemos un semáforo en rojo iniciamos un proceso cognitivo que nos llevará

a tomar una decisión (cruzar o no cruzar). Lo primero que haremos es centrar nuestra atención en el

semáforo, a través de la vista veremos que está en rojo. En cuestión de milisegundos recuperamos de

nuestra memoria que cuando está el semáforo en rojo no se debe cruzar; pero también recordaremos que,

a veces, si no pasan coches lo hacemos. Aquí probablemente tomemos nuestra primera decisión: o

esperamos hasta que el semáforo se ponga en rojo, o mirar hacia un lado y otro de la calle (dirigir de nuevo nuestra atención) para ver si pasan coches o si es seguro cruzar.

Referencias:

FLORES, Rafael. (1999). Evaluación Pedagógica y cognición. Editorial McGraw Hill. Santafé de

Bogotá.

GALLEGO, Romulo.(1999). Competencias cognoscitivas. Un enfoque epistemológico, pedagógico y

didáctico. Cooperativa Editorial Magisterio. Santafé de Bogotá.

PIAGET, Jean. (1975). El mecanismo del Desarrollo Mental. Editora Nacional. Madrid.