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L I B R O S sobre L I B R O S i

CAMINOS
QUE LLEVAN
A LA LECTURA
Ralph C . Staiger

mnesoo
Publicado en 1979 por la Organización de las Naciones Unidas
para la Educación, la Ciencia y la Cultura,
7 Place de Fontenoy, 75700 Paris
Impreso por Presses Universitaires de France
41100 V e n d ô m e

I S B N 92-3-301642-0
Edición francesa: 92-3-201642-7
Edición inglesa: 92-3-101642-3

© Unesco 1979
Prefacio

L a promoción del hábito de la lectura es desde hace m u c h o


tiempo u n importante tema del Programa de Fomento del
Libro de la Unesco. A u n q u e resulta relativamente fácil conse-
guir estadísticas sobre el número de analfabetos en el m u n d o ,
se sabe m u y poco sobre los millones de adultos alfabetizados
que rara vez toman entre sus manos u n libro o abren una
revista, o sobre los escolares para los cuales la lectura equivale
casi exclusivamente a los libros de texto.
Las causas de este fenómeno son m á s difíciles de deter-
minar todavía porque n o hay u n solo tipo de lectura sino
varios, y porque el hábito de la lectura varía considerablemente
según la edad, el nivel de instrucción y las características
socioculturales. Las investigaciones sobre la lectura consti-
tuyen una disciplina científica relativamente reciente y han
servido para comprender mejor el significado de la lectura,
tanto para el individuo c o m o para la sociedad, pero queda
todavía un amplio campo por explorar si se quiere que quienes
hoy no leen lleguen a ser algún día lectores de libros.
La presente obra constituye u n intento de exponer diversos
métodos prácticos que se han adoptado en todo el m u n d o para
promover y desarrollar el hábito de la lectura entre los alfabetos
que leen m u y poco o nada en absoluto. Los países estudiados
son representativos de las principales regiones geográficas del
m u n d o y de una amplia g a m a de estructuras internas. Se
examinan, por ejemplo, los gigantes de la edición, así c o m o los
países en los cuales la industria editorial autóctona está todavía
en una fase inicial; se estudian las sociedades m u y alfabetizadas
al igual que las que han emprendido recientemente el camino
de la alfabetización; están representados a la vez los países
monolingues y los plurilingües. Âhora bien, a pesar de todas
esas diversidades, se observa una característica c o m ú n : n o
hay ningún país que esté satisfecho con el n ú m e r o de lectores
activos que forman parte de su población, y todos ellos consi-
deran que hay que ensayar una y otra vez métodos y técnicas
encaminados a aumentar la lectura, con objeto de establecer
una relación permanente y fecunda entre los libros y las
personas.
A u n q u e esta obra no es en m o d o alguno exhaustiva, cabe
esperar que ofrezca orientaciones e ideas útiles a los maestros
y profesores, a los administradores y a los profesionales del
libro que se dediquen a concebir y llevar a la práctica campañas
de fomento del libro en gran escala. E n ella se aprovecha la
amplia labor de investigación llevada a cabo por Ralph
C . Staiger, así c o m o sus propias ideas, fruto de su larga expe-
riencia profesional como director ejecutivo de la Asociación
Internacional de la Lectura. A u n q u e sus opiniones no repre-
sentan necesariamente las de la Unesco, la Organización
considera que este estudio es una aportación m u y oportuna y
fecunda a la causa de los libros y de la lectura.
Indice

9 Prólogo

Primera parte. Consideraciones generales


15 El m o d o de leer
25 Elementos que influyen en la lectura
37 L a evolución del hábito de la lectura

Segunda parte. El fomento de la lectura


47 Actividades de fomento del libro
69 Investigaciones sobre la lectura
79 El niño lector
91 Actividades extrabibliotecarias
101 Evaluación de los datos disponibles

m Anexo I. Los móviles que incitan a leer:


bibliografía internacional
141 Anexo II. Bibliografía selecta sobre
los móviles que incitan a leer
Prólogo

Al igual que casi todos los hábitos, el de la lectura se adquiere,


y la mayoría de las personas instruidas lo consideran c o m o
u n hábito m u y conveniente que surte efectos positivos sobre
el individuo y sobre la nación.
El presente libro es una recopilación de las ideas utilizadas
en muchos países para fomentar la lectura. Cabe considerarlo
precisamente c o m o una fuente de ideas para las campañas
encaminadas a alcanzar esta finalidad. Persigue u n triple
objetivo: facilitar información sobre la lectura y el hábito de
la lectura c o m o base para la acción; dar ejemplos de actividades
locales, nacionales e internacionales de fomento de la lectura,
escogidas por ser ejemplos m u y útiles de diferentes concep-
ciones y adaptables en otros puntos; y, por último, sugerir el
m o d o de actuar a los grupos e individuos, para que puedan
incitar a otros a contraer este hábito de la lectura.
Esta obra n o es u n modelo de programa de fomento de la
lectura en todos los países, o en uno de ellos en concreto, ya
que tiene más carácter de sugestión que de prescripción. Si
u n plan parece digno de imitación puede resultar conveniente
adaptarlo, pero normalmente n o convendrá imitar u n deter-
minado programa en su totalidad, sin introducir en él los
cambios oportunos.
H a y que partir del principio de que, para adquirir el
hábito de la lectura, es preciso tener cierta competencia al
respecto. Los programas expuestos han sido concebidos con
lafinalidadde incitar a individuos ya alfabetizados a aumentar
su nivel de alfabetización; no son elementos de programas de
alfabetización de adultos o correctivos en materia de lectura,
10

Prólogo

salvo cuando forman parte integrante de un plan de educación


permanente. Este libro ha sido escrito pensando en los lectores
que pueden leer más de lo que realmente leen. Las campañas
de fomento de la lectura están destinadas precisamente a esos
lectores que saben leer pero que no lo hacen.
Agradecemos profundamente la cooperación de las
siguientes personalidades, entre otras:
República Federal de Alemania: Sigfred Taubert, ex Director
de la Feria del Libro de Francfort; Hans Halbey,
Director del Museo Gutenberg de Maguncia y Presidente
de la Asociación Internacional del Libro Juvenil;
Australia: Michael G . Zifcak, Presidente del Consejo Nacional
del Libro, de Melbourne;
Austria: Gerhard Prosser, de la Asociación Austríaca de
Libreros; Richard Bamberger, del Club de Libros para
Niños de Austria; Otto Georg Prachner, librero;
Brasil: Propicio Machado Alves, de la Editora de Libros
Técnicos y Científicos y Presidente electo de la Unión
Internacional de Editores; Ezequiel Theodora da Silva,
de Unicamp, de Sao Paulo;
Canadá: Robin Jackson, de la Secretaría de Estado, de Ottawa;
Estados Unidos de America: Paula Quint, del Consejo de Libros
para Niños de Nueva York.
Hungría: István Kamarás, de la Biblioteca Nacional Szécheny
de Budapest;
Japón: Sakiko Kurasawa, del Instituto N o m a de Investigaciones
Pedagógicas;
Nueva Zelandia: Kate Fortune, del Consejo Nacional del Libro
de Nueva Zelandia; D . J. Heap, de Heinemann E d u -
cational Book; Roger Hewitson, del Instituto de Enseñanza
Secundaria de Freyberg;
Reino Unido: Martyn Goff, de la Liga Nacional del Libro, de
Londres;
República de Corea: Byongwon K i m , del Instituto Coreano de
Investigaciones sobre las Ciencias del Comportamiento,
de Seúl;
República Unida de Tanzania: S. R . Sijaona, de la Comisión
Nacional para la Unesco, Ministerio de Educación;
II

Prólogo

Singapur: Hedwig Anuar, del Consejo Nacional de Fomento


del Libro, Biblioteca Nacional;
Los miembros del Comité Internacional del Libro facilitaron
útiles detalles e ideas al respecto. Vaya también m i agradeci-
miento a los presidentes de las organizaciones miembros de
la Asociación Internacional de la Lectura, quienes brindaron
información sobre las actividades que se llevan a cabo en sus
países.
Por último, agradezco la ayuda extraordinaria de Gloria
Smith, bibliotecaria de la Asociación, y de Pat Baltbis, que pasó
a máquina el manuscrito.
Primera parte

CONSIDERACIONES
GENERALES
El modo de leer

Ciertas personas han adquirido el hábito de leer libros, y otras,


no. Entre estas últimas, muchas han aprendido a leer y otras,
en cambio, no. Se les podría calificar quizá de "lectores
renegados".
Los "lectores renegados" preocupan considerablemente
a muchos miembros del m u n d o del libro, que les consideran
c o m o un m o d o de desperdiciar el talento. Esta preocupación
no es egoísta, ya que el aficionado a la lectura disfruta con esa
afición suya, amplía su propio m u n d o gracias a sus lecturas
y lamenta que otros no utilicen sus dones.
El niño que está empezando a aprender a leer no ha
adquirido todavía el hábito de la lectura. Es posible que esté
dando los primeros pasos en tal dirección, pero en ese m o m e n t o
no se podrá determinar todavía si va a ser u n lector ávido o
u n lector renegado. Es m u y probable que no ocurra ni una
cosa ni otra, sino que quede comprendido entre esos dos
extremos.
L a destreza en cualquier tipo de actividad es u n elemento
básico para poder disfrutar con ella. El niño que n o corre bien
y que es físicamente torpe n o aspirará sin duda a formar parte
de u n equipo de fútbol y, de hecho, encontrará probablemente
alguna excusa para no dedicarse a este deporte.
El deseo y la aptitud n o son, por supuesto, los únicos
factores que intervienen en la adquisición de u n hábito.
También entra en juego el tiempo, ya que los hábitos se van
adquiriendo a lo largo de u n cierto número de días, meses y
años. L a manifestación automática de u n hábito se adquiere
solamente con una larga práctica.
l6

Consideraciones generales

Son muchas las influencias que fomentan o coartan la


adquisición del hábito de la lectura. A veces son sutiles y a
m e n u d o están relacionadas entre sí, y n o siempre son claras y
evidentes a primera vista. A u n q u e los observadores se sientan
tentados a escoger una determinada causa, según cuales sean
sus propios criterios o puntos de vista, ninguna de ellas suele
resultar evidente. E n el próximo capítulo se examinarán
detenidamente estas influencias de u n m o d o m u c h o m á s
detallado. E n el presente capítulo se expone c ó m o se adquiere
y desarrolla el acto de leer.

¿ E N QUÉ CONSISTE LA LECTURA?

Desde hace tan sólo cien años se ha empezado a estudiar la


mecánica de la lectura, y a partir de tales observaciones se han
adquirido ciertos conocimientos específicos sobre la índole de
este fenómeno. A u n q u e ciertos escritores de la Antigüedad y
de la E d a d Media hicieron observaciones de gran lucidez
sobre el particular, sus comentarios no se debían a u n estudio
sistemático. Conviene tener presente que las características de
la lectura que examinaban eran las anteriores a Gutenberg,
es decir, antes de la difusión de los conocimientos y m u c h o
antes de la revolución del libro.
L a mayoría de las investigaciones sobre la lectura han sido
realizadas con niños que estaban aprendiendo a leer, pero en
los primeros estudios se recurrió a sujetos adultos. Gracias a
la observación y la fotografía del movimiento de los ojos
sabemos que la lectura de u n adulto se lleva a cabo con movi-
mientos bruscos y abruptos y con breves pausas de fijación,
y n o con u n "barrido" continuo de la página por el ojo. El
número de palabras o de letras que se reconocen durante la
pausa defijaciónparece estar relacionado con la inteligencia,
con el conocimiento que tiene el lector del tema y con la
dificultad de reconocer palabras o asimilar ideas, así c o m o
con las características materiales del texto impreso, la sintaxis
y la claridad del estilo. A pesar de estas diversas influencias,
el lector tiende a adquirir unos hábitos oculares-motores que
persisten en muchas situaciones relacionadas con la lectura.
17

El modo de leer

La principal utilidad de la fotografía de los movimientos


oculares consiste en que éstos reflejan, en medida limitada,
lo que ocurre cuando el cerebro percibe lo que se está
viendo. Si se produce u n error o una mala interpretación,
los ojos indican la preocupación del lector, que vuelve al
principio de la linea o al punto en el cual se ha producido
la confusión. Gracias a esas fotografías podemos predecir
a m e n u d o la modalidad silenciosa u oral de lectura de u n
sujeto.
El grueso de las investigaciones sobre el m o d o de enseñar
a los niños a leer se han llevado a cabo desde el siglo xix hasta
el m o m e n t o presente; a m e n u d o , han sido objeto de polémicas
inútilmente apasionadas. Todavía no se conocen todos los
datos pertinentes, pero esto no ha impedido a muchas personas
formular explicaciones simplistas del m o d o que tienen los
niños de aprender a leer. H a y una controversia metodológica
mundial en lo tocante al método "global", contrapuesto al
"analítico", de aprender a reconocer las palabras. Cada
"método" tiene sus partidarios y, en algunos países, esta
controversia crónica ha sido m u y enconada a lo largo de los
cien años últimos. Se suele hacer caso omiso de los resultados
de una serie de estudios [i]1 que indican que ningún método
es superior en todos los casos, y que la adaptación de los mate-
riales utilizados a las necesidades del alumno y la fe del maestro
en la eficacia de u n método son factores fundamentales para el
éxito del alumno.
Se siguen realizando activamente investigaciones sobre la
lectura. Singer y Ruddell [2] han compilado una colección m u y
completa de investigaciones, que se ajustan a muchas de las
preocupaciones de los especialistas, y han reproducido algunos
de los estudios clásicos. T o d o ello pone de manifiesto que los
temas centrales son los siguientes: complejidad y adquisición
del lenguaje, tratamiento visual, percepción, reconocimiento
de las palabras, factores cognoscitivos, factores afectivos,
interacción cultural y enseñanza. N o nos proponemos ser

1. Los números entre corchetes remiten a las referencias al final


del capitulo.
i8

Consideraciones generales

exhaustivos al respecto. El lector que desee profundizar este


tema podrá recurrir al gran número de libros publicados sobre
el particular.

L A LECTURA
EN LAS DIFERENTES LENGUAS

Se ha estudiado ampliamente la influencia de las diversas


lenguas sobre la lectura. Las diferencias en la forma de leer y
lafinalidadde la lectura en muchas lenguas fueron estudiadas
por Gray para preparar su obra titulada The teaching of reading
and writing [3]. Al estudiar el movimiento ocular de los lectores
adultos de 14 países diferentes, observó que los datos indicaban
claramente que los procedimientos básicos utilizados para leer
en árabe, birmano, coreano, chino, español, francés, hebreo,
hindi, inglés, japonés, navajo, tailandés, urdu y yoruba son
similares, independientemente de la lengua que se lee y de su
estructura, o de los tipos de caracteres o letras utilizados. L a
mayoría de las palabras se perciben instantáneamente en
bloques, a m e n u d o en grupos de dos o tres palabras, según va
progresando el movimiento del ojo. Cuando se tropieza con
una palabra nueva o difícil, el buen lector vacila e intenta
analizarla. E n todas las lenguas, estos lectores competentes
leen m á s rápido en silencio que oralmente. Es interesante
señalar que cuando Gray se disponía a realizar su estudio,
diversos especialistas de muchos países insistían en que el
hábito y la destreza en materia de lectura varían según la forma
y la estructura de la lengua. Sus datos no confirmaron tales
opiniones.

LA VELOCIDAD DE LECTURA

El aluvión de materiales impresos que parece inundarnos ha


dado u n nuevo incentivo al afán de leer deprisa y ha contri-
buido al creciente deseo de muchos adultos inteligentes de
mejorar su velocidad de lectura. E n muchos sitios, se organizan
con este fin cursos comerciales, y hay ciertos anuncios de
publicidad sobre programas de lectura acelerada que son u n
19

El modo de leer

puro engaño. Algunos prometen unos resultados que no se


pueden alcanzar. Otros presentan testimonios que sugieren
que ciertos hombres ilustres han obtenido resultados m u y
positivos con esos cursos. Rara vez indican que tan sólo algunos
estudiantes especialmente dotados —y no todos quienes se
inscriben en semejantes cursos— consiguen esos resultados
superiores. Por otra parte, el lector bilingüe está en una
posición de desventaja cuando la lengua que ha de leer no es
la suya materna, y en la publicidad no se suele indicar este
hecho. Es evidente que u n individuo que no está plenamente
familiarizado con la lengua tropezará probablemente con difi-
cultades cuando intente buscar u n "atajo" en relación con la
forma escrita de esa lengua.
Esto no quiere decir que n o se deba intentar mejorar el
ritmo de la lectura. D e hecho, muchos lectores están limitados
por su m o d o de abordar el texto impreso lentamente y palabra
por palabra, y pueden adquirir fácilmente u n ritmo variable
de lectura en una lengua que conocen.
U n o de los "atajos" que tiene más aceptación es el que
consiste en leer "en diagonal", es decir, en hacerse una idea
de la intención del autor o determinar cuáles son las ideas m á s
importantes, de u n m o d o selectivo. N o se leen todas las pala-
bras, sino que el lector se desliza por la superficie del material
impreso, constándole plenamente que puede pasar por alto
algunos aspectos.
Se da el nombre de "barrido" a la técnica que utilizan a
m e n u d o muchos buenos lectores. Cabe definirla c o m o una
lectura "en diagonal" con unafinalidadespecífica. Cuando
buscamos u n nombre en una guia de teléfonos o una palabra
en u n diccionario, no leemos todas las palabras. H e m o s
aprendido a prescindir de las que n o guardan relación con el
tema y que n o nos interesan para alcanzar nuestra finalidad,
que es encontrar u n número de teléfono o una palabra en el
diccionario.
U n o de los peligros con que tropiezan los neófitos consiste
en equiparar la lectura rápida, que consiste en leer en diagonal
o en "barrer" el texto, con el estudio. N o son lo m i s m o ,
salvo en el caso de un pequeño número de individuos que
20

Consideraciones generales

tienen una forma excepcional de memoria "fotográfica".


T a m p o c o se debe considerar que el simple hecho de volver a
leer u n texto sea una forma de estudio. Pero se puede mejorar
considerablemente la capacidad de retener las ideas siguiendo
sistemáticamente varias fases en la lectura confinesde estudio:
en primer lugar, una lectura en diagonal para discernir las
ideas generales presentadas yfijarunafinalidada la lectura.
E n general, se tratará de las preguntas que hay que contestar
a partir de la lectura, y que pueden ponerse por escrito. E n
segundo lugar, una lectura cuidadosa para encontrar las res-
puestas a esas preguntas. E n tercer lugar, una autointerrogación
sobre el contenido, utilizando c o m o guía dichas preguntas
y respuestas. Por último, dado que muchos seres humanos
olvidan m u y deprisa una gran parte de lo que aprenden, u n
recordatorio de las preguntas y respuestas, a ciertos inter-
valos, hasta que se proceda a u n examen. Es posible enseñar
con provecho variantes de esta técnica a los estudiantes m á s
adelantados. Se emplea especialmente para los libros de texto,
en los cuales la disposición tipográfica y la estructura orgánica
facilitan considerablemente la lectura en diagonal y la formu-
lación de preguntas.
El lector tiene que aprender a utilizar muchos ritmos de
lectura para lograr buenos resultados. H a y momentos —por
ejemplo, al leer u n documento jurídico o una fórmula mate-
mática nueva— en los cuales es necesario una lectura cuidadosa,
dedicando plena atención a todas las palabras o elementos. Se
puede leer deprisa una novela ligera, y leer en diagonal u n
periódico, pero hay que efectuar u n "barrido" de la guía de
teléfonos. El lector toma decisiones inconscientes, antes y
durante la lectura, sobre el ritmo más eficaz. N o está justificada
la lectura en diagonal para todos los tipos de lectura, en contra
de lo que se suele sugerir implícitamente en ciertos anuncios
sobre estas técnicas de lectura rápida. U n método m u c h o más
satisfactorio consiste en adaptar la velocidad a lafinalidadque
se persiga. Al conducir u n automóvil conviene en ciertos
momentos ir lentamente, en cambio, en otros —por ejemplo,
en una autopista— está justificada una mayor velocidad.
21

El modo de leer

EL LECTOR MODERNO

L a moderna preocupación por la rapidez y la cantidad tiende


a restar importancia a la calidad de la lectura. Para conseguir
u n equilibrio que restablezca la importancia de la calidad en
la lectura. Gray y Rogers [4] propusieron el concepto de
madurez de lectura, al sugerir que un lector maduro tiene las
siguientes características:
U n auténtico entusiasmo por la lectura.
L a tendencia a leer: a) una amplia g a m a de textos con fines
recreativos, para ensanchar los horizontes y para estimular
el pensamiento creador; b) obras serias que contribuyan
a que el lector se conozca mejor a si m i s m o y a los demás,
y entienda problemas de carácter social, moral y ético;
y c) intensivamente, para profundizar en una especialidad
dada, o para estudiar la raíz o núcleo central de una
disciplina.
L a capacidad de dar u n sentido a las palabras, de percibir y
entender claramente las ideas presentadas y de intuir
claramente el talante y los sentimientos que el autor ha
querido comunicar.
L a capacidad y el hábito de utilizar todo lo que se sabe o se
puede encontrar al interpretar o dar u n sentido a las
ideas que se leen.
El don de percibir los puntos débiles y fuertes de lo que está
leyendo, para detectar los prejuicios y el carácter propa-
gandístico, y formular u n juicio crítico sobre la coherencia
y los valores de las ideas expuestas, así c o m o sobre la
idoneidad y la solidez de las opiniones y las conclusiones
del autor. Esto presupone una percepción afectiva, ya
sea favorable o desfavorable, así c o m o la capacidad
intelectual de calar en lo que se está leyendo.
L a tendencia a fundir las nuevas ideas que se adquieren gracias
a la lectura con la experiencia previa, obteniendo de este
m o d o unos conocimientos nuevos o m á s claros, una
ampliación de los intereses y las actitudes racionales, una
mejora de m o d o s de comportamiento y de pensamiento
y una personalidad más rica y más estable.
22

Consideraciones generales

L a capacidad de adaptar el ritmo de lectura personal a las


necesidades del m o m e n t o y a las exigencias de una inter-
pretación adecuada.
Gray y Rogers sugieren que estas características deben inter-
pretarse en función de la madurez general del lector. Si el
lector ha rebasado ya el egocentrismo infantil y se interesa
ampliamente por el m u n d o exterior, esa circunstancia influirá
en su selección de los materiales de lectura, y las normas o
valores sociales que haya adquirido incidirán en su interpreta-
ción de los materiales que lee. A d e m á s , estos autores destacan
el hecho de que el lector maduro desea leer ampliamente
en m u c h o s campos e intensivamente temas especializados.
El estudio de la madurez de lectura está todavía en sus
comienzos.

FINALIDADES D E LA LECTURA

Gray y Rogers han presentado una lista cuidadosamente


compilada de finalidades de la lectura, que sugiere que el
hábito de la lectura se basa en auténticas necesidades humanas.
Puede haber variantes con respecto a los móviles de la lectura
en las diversas culturas del m u n d o , pero esta lista de finalidades
constituye una base m u y sólida al respecto: a) c o m o u n rito,
o por la fuerza de la costumbre; b) por sentido del deber;
c) simplemente para matar el tiempo; d) para conocer y compren-
der lo que está ocurriendo en el m u n d o ; e) con fines de satis-
facción personal inmediata; / ) para atender las necesidades
prácticas de la vida diaria; g) al servicio de intereses no profe-
sionales; h) para promover o mantener intereses profesionales;
i) para satisfacer exigencias personales y sociales;)) para colmar
necesidades y exigencias sociales y cívicas (para actuar c o m o
u n buen ciudadano); k) con fines de mejora o desarrollo
personal y, más concretamente, para ampliar la cultura general;
/) para atender exigencias estrictamente intelectuales; ni) para
satisfacer necesidades espirituales.
23

El modo de leer

TIEMPO QUE SE DEDICA A LA LECTURA

Los lectores renegados alegan muchas excusas para justificar


el hecho de no seguir leyendo. Se echa la culpa a la radio y la
televisión, y también a "la vista cansada" o a la "necesidad de
trabajar". E n ningún caso se sabe realmente la verdad y
siempre se podrán encontrar excepciones: personas que tienen
una vista defectuosa y disfrutan con la radio y la televisión y
trabajan m u c h o y que, sin embargo, leen también m u c h o .
D e los diversos estudios monográficos de lectores adultos
que figuran en la obra de Gray y Rogers, el individuo prácti-
camente más maduro en todos los sectores (caso Y - 3 ) era una
mujer de profesión liberal, cuya intervención en los asuntos
cívicos contribuía a la amplitud y la intensidad de sus intereses,
así c o m o a sus motivaciones en materia de lectura. Esta persona
destacaba por la clara percepción de tales motivaciones y
también por el incentivo intelectual de lo que leía, la riqueza
de las ideas expuestas y la dificultad variable de sus lecturas.
Algunas de estas lecturas tenían u n gran interés y penetración,
y otras eran superficiales, simplemente para satisfacer u n
capricho o u n interés pasajero. Eso es m u y notable ya que en
su programación del tiempo le quedaba m u y poco para la
lectura. N o alegaba la excusa tan corriente de que "no queda
tiempo para leer".
M u c h o m á s tarde, Kamarás [5] llegó, en u n contexto m u y
diferente, a una conclusión similar. A pesar de tener menos
tiempo para el ocio, los trabajadores húngaros que seguían
estudiando leían m á s y también m á s a m e n u d o que quienes no
habían proseguido sus estudios.

REFERENCIAS

I. B O N D , Guy L . ; D Y K S T R A , Robert. T h e comparative program in


first-grade reading instruction, Reading research quarterly, II,
n.° 4, verano de 1967, p. 5-142.
2. S I N G E R , Harry; R U D D E L L , Robert. Theoretical models and processes
of reading, Newark, Delaware, International Reading Association,
1976.
24

Consideraciones generales

3. G R A Y , William S. The teaching of reading and writing, Paris,


Unesco, 1956. 281 p.
4. G R A Y , William S.; R O G E R S , Bernice. Maturity in reading, Chicago,
Illinois, University of Chicago Press, 1956. 273 p.
5. K A M A R A S , István. The workers and the reading, Budapest, Netnüve-
lesi Propaganda Iroda, 1969. (Resumen en inglés de A Mukasok
es az olvasas.)
Elementos que influyen
en la lectura

Examinando las finalidades de la lectura, se observa que puede


haber muchas razones para dedicarse a este acto. Algunas de
ellas son claramente individuales y personales y otras de
carácter social, y existen muchos grados de interrelación entre
estos dos extremos de influencia. U n a persona enamorada
puede apreciar un determinado p o e m a debido a sus senti-
mientos románticos y a los que le inspira otra persona. M u y
diferente es, en cambio, el estimulo vago e indirecto a mejo-
rarse uno m i s m o que se deriva de presiones sociales generales
y de la insatisfacción con la posición que se ocupa actualmente
en la vida.
¿Por qué hay personas que leen y otras que evitan los
libros y la lectura? E n un simposio sobre los móviles que
incitan a leer, patrocinado por la Unesco, se examinaron
diversas razones al respecto [i, p. 37-39], y resultó evidente que
la interacción de factores internos y externos, y n o un solo ele-
mento predominante, es la clave que permite entender los
móviles que incitan a u n individuo a leer.
"Ningún hombre es una isla", y las costumbres y las
presiones sociales y económicas que, para bien o para m a l ,
inciden en su vida, afectan también a su m o d o de leer. Esto
parece cierto en el caso de los lectores m á s maduros y de los
menos interesados. E n el presente capítulo examinaremos
algunos de los elementos específicos que influyen en nuestra
lectura. H e m o s de reconocer que n o están claramente delimi-
tados sino que a m e n u d o se trasladan ampliamente.
26

Consideraciones generales

INFLUENCIAS FAMILIARES

" L a familia constituye el primer m u n d o del niño;... mediante


asociaciones continuas, intimas, numerosas y variadas, pasa a
ser una fuente esencial de educación y de determinación del
comportamiento" [2, p. 433].
Todos conocemos a individuos que supieron superar la
posición que ocupaba su propia familia y llegaron a ser ricos
y famosos, y que eran los mejores o los únicos miembros ins-
truidos de esa familia suya. Quizá nos interesen porque son
excepcionales. L a norma general es que una persona, deter-
minada por la familia omnipresente, no se aparte demasiado
de la imagen familiar.
D e ahí la probabilidad de que u n niño que crece rodeado
de libros y de personas que leen llegue a ser también u n lector
él m i s m o . Sin embargo, no hay ninguna garantía de que esto
vaya a ocurrir en realidad. H a y otros factores que intervienen,
cada uno de los cuales puede fomentar o coartar el hábito de
la lectura.
Ahora bien, se acepta en general que los modelos de
lectura de una familia, los materiales de lectura que están
fácilmente a la disposición de sus miembros y las actitudes
familiares en lo tocante a enterarse de lo que ocurre en el
m u n d o que nos rodea pueden constituir las bases del hábito
de la lectura.

E L M U N D O DEL LECTOR

E n Viena todo el m u n d o parece estar rodeado por la música.


Prácticamente todos los vieneses tocan el violin, cantan o van
a los conciertos y a la ópera. A b u n d a n las placas conmemora-
tivas del nacimiento de u n compositor. Si el visitante percibe
esta atmósfera musical, ¿cuál no será su efecto sobre u n vienes,
que ha vivido en el ambiente musical de su ciudad durante toda
su vida? Es justo decir que el niño vienes medio, que crece en
esta ciudad musical, tendrá m á s probabilidades de entender,
apreciar e incluso de interpretar la música que u n niño de
otra ciudad musicalmente menos rica.
27

Elementos fue influyen en ¡a lectura

T a m b i é n es probable que u n individuo que crezca en u n


m u n d o intelectualmente estimulante, en el cual tenga muchas
oportunidades de encontrar la respuesta a las preguntas que se
formula, de ensanchar su horizonte intelectual y de relacionarse
con personas que tienen intereses similares, llegue a ser u n
ávido lector.
Se suele pensar que la lectura es u n a actividad solitaria.
El carácter personal de este acto, con su interacción entre las
ideas de u n escritor y el cerebro del lector, justifica esta
afirmación. Pero existe también la necesidad generalizada de
utilizar con otras personas las ideas adquiridas gracias a la
lectura. Si el intercambio de las ideas que se han leído n o queda
satisfecho en la estructura social del lector, será inevitable que
recurra al ejercicio solitario y al disfrute personal de lo que lee,
y n o podrá aprovechar los aspectos enriquecedores de la dis-
cusión, el conflicto y la interacción.
E n u n estudio de Waples, Berelson y Bradshow [3] se
formulaban cinco hipótesis básicas sobre los efectos de la
lectura. Esta lista puede resultarnos útil ya que presenta los
diversos mobiles de los lectores en términos personales y
sociales m u y amplios:
el efecto instrumental (por ejemplo, conocer mejor u n problema
práctico y adquirir una mayor competencia en lo tocante
a resolverlo);
el efecto de prestigio (por ejemplo, mitigar u n complejo de infe-
rioridad al leer algo que realce la opinión de uno m i s m o ) ;
el efecto de consolidación (por ejemplo, reforzar una actitud o
adoptar otra distinta ante temas discutidos);
el efecto estético (por ejemplo, tener una experiencia estética
gracias a una obra literaria);
el efecto desahogo (por ejemplo, mitigar las tensiones al leer
algo que ofrece una distracción placentera).
Quienes vivimos en el m u n d o del libro debemos evitar caer en la
trampa que Ennis [4] ha calificado de "dominio del instrumento":

Si le damos a un niño un martillo, se creerá que el mundo existe para


ser martillado; si le damos una sierra, pensará que hay que serrarlo
todo. La lectura puede servir para ciertas cosas pero no mejorará el
28

Consideraciones generales

mundo. La modestia y el sentido común ordinario que suelen aplicarse


al poder de los libros y la lectura ceden a menudo el paso a afirmaciones
excesivas y estridentes y a una propaganda desmesurada en un
mercado en el cual todos los demás están promoviendo análogamente
su mercancía.

L a lectura n o es el único m o d o de llegar a conocer nuestro


m u n d o . Para comprobar esto, basta sencillamente con dar u n
paseo por u n bosque con una persona no lectora que sepa todo
sobre lafloray la fauna silvestres.
U n factor básico de la lectura parece ser la clase o el papel
social, si consideramos este último c o m o una constelación de
características intelectuales, afectivas y sociales. El lector lleva
su propio m u n d o a la página que está leyendo. Esto enriquece
su lectura y, cuando es insignificante, empobrece su capacidad
de interpretar lo que lee.

L A ESCUELA

Casi nadie ha puesto nunca en duda que la educación influye


en el aprendizaje permanente. Sin embargo, la mayoría de los
datos al respecto podrían calificarse de lo que los especialistas
de las ciencias sociales califican de datos n o concluyentes. Se
dispone de m u y pocos datos sólidos y valiosos, especialmente
cuando se examina este problema con una perspectiva interna-
cional. Sin embargo, últimamente los sociólogos se han dedi-
cado a comparar exhaustivamente los datos existentes en los
Estados Unidos de América, y H y m a n et al. han resumido los
datos m á s fehacientes sobre los efectos persistentes de la
educación [5]. Sus resultados indican que una mayor propor-
ción de los individuos que han cursado estudios de carácter
formal, en comparación con los demás, recurre de u n m o d o
ordinario a los medios impresos: periódicos, revistas y libros.
H a y datos abrumadores en el sentido de que la educación
tiene una relación positiva con la lectura de periódicos, y
sus efectos sobre la lectura subsiguiente de los adultos son
m á s impresionantes todavía. Este impacto n o m e n g u a con la
edad.
29

Elementos que influyen en la lectura

L a probabilidad de que u n individuo lea libros está


también en función de su nivel de instrucción. H y m a n
indica [5, p . 86]:

Por término medio, del 7 al 10 por ciento de los niños que habían
cursado la enseñanza elemental en cualquier cohorte de edad estaban
leyendo un libro en el momento de realizarse estos tres estudios
independientes, en contraste con un 46 al 60 por ciento de quienes
habían terminado la enseñanza superior (como promedio). D e un 22
al 32 por ciento de aquéllos habían leído un libro durante el año
anterior a cada una de dos encuestas, en comparación con un 72 al
94 por ciento de éstos.

Es éste u n estudio m u y minucioso, que ha dejado m u y pocas


cosas al azar. £1 obstáculo m á s grande para estas c o m p a -
raciones internacionales se debió a condiciones excepcionales,
tales c o m o una guerra o calamidades naturales, que coartaron
la posibilidad de comparar a los adultos o a los sistemas de
educación a lo largo de u n determinado número de años, y a
la inexistencia de datos sobre los logros escolares. Teniendo
presente que las comparaciones resultaban peligrosas —por
ejemplo, el hecho de preguntar su edad a la persona interrogada
es una innovación m u y reciente—, se procedió a u n análisis
paralelo de datos canadienses. L o s efectos de la educación
canadiense son "también positivos, importantes y persistentes,
y no se diferencian gran cosa de los obtenidos en los Estados
Unidos" [5, p. 121]. E s posible que, una vez que se disponga
de todos los datos fehacientes, se pueda llegar a la m i s m a
conclusión con respecto a otros países.
N o se puede negar la influencia de la educación sobre la
lectura: Gray y Rogers indicaban que "no se debe pensar que
la educación tenga una relación directa, simple y causal con la
lectura, sino que constituye más bien una clave con respecto al
papel social, que es u n determinante m á s claro de la lec-
tura" [5, p . 46]. Entre las personas instruidas, hay quienes
saben leer pero no leen. Se les podría quizá calificar de personas
que se han "ido" del libro. A algunos de ellos, la escuela les ha
influido en el sentido de evitar la lectura. N o se trata de una
influencia deliberada del personal docente o de las autoridades
30

Consideraciones generales

escolares, sino que puede haberse producido de u n m o d o sutil,


debido a la influencia de los condiscípulos o a la inexistencia de
materiales impresos adecuados en la biblioteca escolar, y n o
fundamentalmente a la actividad del maestro o el profesor.
Cualquiera que sea la responsabilidad al respecto del personal
docente, es evidente que las medidas encaminadas a combatir
esta forma de analfabetismo deben incumbir también a la
escuela.

INFLUENCIA DE LOS MEDIOS


DE COMUNICACIÓN SOCIAL

Es m u y significativo que, en el examen de los efectos persis-


tentes de la educación, H y m a n indique que el contacto con los
medios de comunicación social es u n requisito previo e indis-
pensable para crear una opinión social bien formada. Esos
medios de comunicación social son los periódicos, las revistas
y los libros, al igual que la radio, la televisión y el cine. Todos
ellos están relacionados entre sí y, utilizando modalidades
diferentes, persiguen el m i s m o fin. Cada uno de ellos tiene sus
aspectos positivos... y sus puntos débiles. El incentivo de la
televisión, el carácter portátil de la radio y los aspectos sociales
del cine pueden influir en la lectura; de hecho, interactúan
con ella en muchos niveles.
Considerar a los medios no impresos c o m o "el enemigo"
es mezquino e inexacto. Basta con examinar las cifras de venta
de una novela que ha sido presentada en un serial de televisión
para observar u n ejemplo del carácter motivador de la interac-
ción de los medios de comunicación social.

LAS BIBLIOTECAS

Jorge Luis Borges ha dicho que tuvo la suerte de instruirse no


solamente en la escuela —lo cual fue u n factor secundario—
sino también en la biblioteca de su padre, y que, al recordar su
infancia, piensa menos en su barrio que en esa biblioteca y en
los libros que le revelaron el m u n d o [6, p. 4]. L a mayoría de
nosotros no hemos tenido la suerte de disponer de una biblio-
31

Elementos tue influyen eft la lectura

teca familiar privada que pudiéramos utilizar, o de instruirnos


sin que nos molestaran. Algunos —los m á s favorecidos—
tuvimos una biblioteca escolar o pública a nuestro alcance, si
estábamos dispuestos a utilizarla. E n una edad temprana, la
lectura escolar puede constituir una influencia poderosa para
fomentar el hábito de la lectura, si hay libros que interesan a
los niños. A d e m á s , el ambiente de una biblioteca será un factor
determinante. U n niño —o también u n adulto, por cierto—
que se sienta repelido por el aspecto impresionante de una
biblioteca no permanecerá en ella lo bastante c o m o para poder
saborear todas sus riquezas. L a mayoría de los bibliotecarios
procuran atraer a los jóvenes y crear u n ambiente incitante,
especialmente en la sección de libros para niños. Afortunada-
mente, está aumentando constantemente el n ú m e r o de libros
interesantes para los niños, y además en un mayor número de
lenguas que en otros tiempos.
U n o de los servicios de las bibliotecas que se pasa a
m e n u d o por alto es el apoyo que prestan a la literatura. C o m o
la venta prevista de la mayoría de las novelas, poesías y ensayos
suele ser m u y pequeña, la garantía de que las bibliotecas
compren esos libros hace que a los editores les resulte económi-
camente posible editar las obras de autores inéditos con u n
riesgo menor. D e ahí que los escritores hayan contraído una
gran deuda de gratitud con las bibliotecas, y que el público en
general pueda leer obras de las que no se podría disponer, salvo
en forma de manuscritos, si las bibliotecas n o las compraran.
Otra función de las bibliotecas es u n subproducto de la
"explosión" del libro y de los materiales impresos. Es impo-
sible que una persona recuerde todos los libros existentes, ni
siquiera en una pequeña biblioteca. Por consiguiente, la función
bibliográfica de los bibliotecarios tiene hoy una importancia
extraordinaria. Hablando en n o m b r e de u n a organización
internacional de bibliotecarios, H e r m a n Liebaers la ha descrito
c o m o sigue:

La importancia excepcional de las bibliotecas para el fomento del libro


se debe a una mayor accesibilidad de los libros gracias a una labor
bibliográfica adecuada. Lafinalidadesencial del bibliotecario es
32

Consideraciones generales

facilitar una información rápida, exacta y exhaustiva sobre todos los


libros. Esto es menos fácil de conseguir que de expresar en una simple
frase. Para evitar toda confusión, quisiera añadir inmediatamente que
un gran número de catálogos comerciales, o incluso de bibliografías
nacionales, se publican con carácter comercial pero, para simplificar
las cosas, estoy dispuesto a pensar que estas importantes contribu-
ciones al fomento del libro constituyen una labor de las bibliotecas
aunque se lleven a cabo fuera de ellas. Cuando se piensa en este
importante problema del control bibliográfico desde un punto de vista
que no sea estrictamente el del pequeño número de países m u y
adelantados, resulta evidente que solamente los bibliotecarios pueden
hacerse cargo de esta labor. Es una gran carga que deben aceptar.
Resulta mucho más brillante escribir, editar y vender Jonathan
Livingston Seagull que aplicar a esta obra una descripción bibliográfica
normalizada y aceptada en el plano internacional [7, p. 49].

Se ha concebido u n sistema de "control bibliográfico universal"


y se ha emprendido también u n ambicioso programa de coordi-
nación de los sistemas nacionales de información, con los
auspicios de la Unesco. Para que las bibliotecas n o se agosten
debido a la falta de fondos, se han formulado también diversas
recomendaciones relativas a u n apoyo de carácter legislativo
a los sistemas nacionales [8]. T o d o ello ha de realzar el ya
importante papel de las bibliotecas en lo q u e se refiere a
suministrar y localizar materiales de lectura y a fomentar este
hábito.

I N F L U E N C I A D E L SECTOR C O M E R C I A L
DEL LIBRO

Los editores y los libreros tienen u n interés que n o es simple-


mente financiero o directo en el fomento del hábito d e la
lectura. Al poner en circulación u n libro, el editor ha aportado
una gran proporción de actividad creadora, así c o m o u n fuerte
grado de riesgo, a esta empresa. El n ú m e r o de ejemplares
coincide m u y rara vez con la d e m a n d a . C o n harta frecuencia,
el editor imprime m á s ejemplares de los que puede vender.
Basta simplemente con asumir la responsabilidad d e u n folleto
o d e u n pequeño volumen para apreciar la complejidad d e la
33

Elementos que influyen en la lectura

tarea que entraña la edición de u n libro. A d e m á s de la indis-


pensable selección literaria, se plantean problemas de concep-
ción, preparación del texto, corrección de pruebas, adquisición
del papel, impresión, encuademación, distribución y publicidad.
Cada uno de ellos es decisivo e influye en el posible lector
futuro, aunque ciertas influencias actúen en el nivel del sub-
consciente. Consideremos, por ejemplo, el hecho de que cada
carácter de imprenta supone u n a posibilidad de error del
tipógrafo y del corrector de pruebas; todas las páginas pueden
resultar defectuosas si se utiliza una cantidad de tinta insufi-
ciente; y u n cuadernillo de 16 ó 64 páginas mal encuadernadas
puede provocar una confusión tal que todo el libro resultará
inútil para el lector. Consta que incluso el olor de la tinta, del
papel o de la cola utilizada en la encuademación ha disuadido
a u n lector de seguir leyendo u n libro.
Los libreros n o proporcionan sólo libros sino también
servicios, ayuda y asesoramiento. Esos servicios consisten a
m e n u d o en localizar el editor, formular el pedido, recibir los
libros, notificar al comprador que se ha recibido su libro y
facturarlo, asi c o m o pagar las facturas al editor o al distribuidor.
Estos servicios n o existen en ciertos puntos de venta en
los cuales se almacenan los libros, especialmente para el
mercado al por mayor, y quien sale perdiendo es el comprador
del libro. Sería interesante calcular el número de compradores
de libros que n o han adquirido el hábito de la lectura porque
no han tenido la oportunidad de recurrir a la ayuda y asesora-
miento de u n librero competente.

INFLUENCIA DEL ESTADO

Es bien sabido que la idiosincrasia de la administración pública


influye en muchas cosas. N i siquiera el gobierno m á s liberal se
desentiende del m u n d o del libro o de los lectores. C o m o en
casi todos los demás sectores de la vida, las relaciones son m á s
sanas cuando se llega a u n equilibrio entre la intervención y el
descuido. L a influencia omnipresente de la administración
pública resulta palpable en un país "hambriento de papel" en
el cual se fomenta la industria editorial autóctona pero n o se
34

Consideraciones generales

hace esfuerzo alguno para mitigar las restricciones aduaneras


o la doble imposición del papel. U n gobierno, o u n simple
funcionario público, pueden estimular de m u y diversas maneras
el hábito de la lectura y el libro en su país.
L a necesidad de u n apoyo del Estado al sistema de
educación y de una formación adecuada del personal docente
es u n hecho umversalmente reconocido, pero ese apoyo debe
entrañar también la creación de bibliotecas escolares.
U n instrumento indispensable de la educación permanente
es la biblioteca pública, que suele financiarse con cargo al
presupuesto del Estado. Unas bibliotecas que estén al alcance
de los posibles lectores, con unos anaqueles bien nutridos y u n
personal competente, encargado de localizar las obras así
c o m o de conservar los materiales, son otro de los elementos
para los cuales es indispensable la acción del Estado.
Ciertos países cuentan con medios especiales de formación
para poder disponer de u n plantel de personal competente y
eximen del pago de derechos aduaneros o reducen las tarifas
postales que se aplican a los libros, los periódicos y las revistas,
con objeto de aprovechar las ventajas que se derivan de una
población aficionada a leer.
Está ya demostrado que los medios de comunicación
social desempeñan u n importante papel auxiliar en el fomento
del hábito de la lectura. A m e n u d o , el Estado presta su apoyo
a esos medios, y ciertos gobiernos estimulan las emisiones de
radiodifusión de calidad, y los debates que pueden suscitar el
hábito de la lectura, mediante subvenciones especiales.
Se puede decir que casi todas las actividades que elevan el
nivel intelectual de u n pueblo fomentan el hábito de la lectura.
U n gobierno interesado por el futuro de la nación no puede por
menos de prestar ayuda a tales actividades.

REFERENCIAS

George. A reason to read: a report on an International


I. S U L L I V A N ,
Symposium on the Promotion of the Reading Habit, Nueva York,
Academy for Educational Development, 1976. 109 p.
2. H A Y E S , Waland J. T h e family and education, Encyclopedia of
35
Elementos que influyen en la lectura

educational research, edición revisada, p. 433-435. Nueva York,


The Macmillan Company, 1950.
3. W A P L E S , Douglas; B E R E L S O N , Bernard; B R A D S H A W , Franklyn.
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Press, 1940.
4. E N N I S , Philip H . Reading, revolution, and human need, Reading
and revolution, p. 56-63. Newark, Delaware, International Reading
Association, 1970. (IRA Perspectives in Reading n.° 13.)
5. H Y M A N , Herbert H . ; W R I G H T , Charles R ; R E E D , John Shelton.
The enduring effects of education, Chicago, University of Chicago
Press, 1975.
6. B O R G E S , Jorge Luis. Libraries, books and reading, Reading for all,
Newark, Delaware International Reading Association, 1973.
(Selección de textos del World Congress on Reading, Buenos
Aires, Argentina, 1972.)
7. L I E B A E R S , Herman. Book Promotion through Libraries, Essays
and studies in librarianship, Jerusalén, Magnes Press, 1975.
8. Establishing a legislative framework for the implementation of
National Information Systems, Paris, Unesco, 1977.
L a evolución del hábito
de la lectura

Sería m u y agradable tener una varita mágica y tocar con ella


la frente de u n lector renegado para convertirle instantánea-
mente en lector ávido. ¡ Q u é mercado se podría crear de este
modo!
H a y que resignarse a la idea de que esta varita mágica no
existirá nunca y contener el deseo acuciante de dominar mejor
los métodos gracias a los cuales intentamos lentamente alcanzar
el objetivo consistente en ayudar a ciertos lectores renegados
a superar su apatía y a aprovechar las riquezas que están a su
alcance, en los libros y en la lectura. Sin embargo, semejante
cambio n o resulta fácil de lograr y se suele oponer una resis-
tencia a todo intento de romper con tales hábitos.

I N F L U E N C I A S SUBSIDIARIAS

Para conseguir que un individuo que no lee cambie de modo


de ser, hay que prestarle ayuda en m u y diversas formas.
El sistema de valores de su cultura tiene que ofrecerle algo
a cambio de la lectura. Eso mismo deben hacer también las
personas que él respete. El sistema económico debe reforzar la
utilidad de su lectura. El sistema de educación actúa ya proba-
blemente así, y la familia encomiará quizá también su añción a
la lectura, aunque n o se puede dar esto por sentado. N o todos
los aspectos citados de una cultura satisfarán simultáneamente
al lector, y quizás algunos de ellos n o le sirvan nunca de ayuda
al respecto. E n la mayoría de los casos, el aliento que propor-
cionan tales fuentes resulta vago e indirecto; n o obstante, su
influencia es fuerte y m u y generalizada.
38

Consideraciones generales

Ninguno de ellos es adecuado si no existen medios para


facilitar libros, revistas o periódicos a esos lectores renegados.
Si n o hay una biblioteca, ni una librería ni la posibilidad de
obtener libros por correo, o n o existen amigos que puedan
prestarlos, lo m á s probable es que esas personas sigan siendo
lectores renegados. Conocemos la vida de viajeros que llevaron
libros m u y valiosos hasta los extremos m á s recónditos del
m u n d o . Sus móviles solían ser evidentes, y su necesidad de
apoyo y de estimulo minima. E n Inglaterra, el lector interesado
del pasado era u n producto d e su tiempo, es decir, de los
comienzos del siglo xix. El poeta autodidacta era una figura
romántica, m u y solicitada, que tenía una gran reputación y que
"despertaba ambiciones literarias en muchos pechos humildes"
[i, p . 241].
Mientras escasearon los libros en Inglaterra, tuvieron u n
valor extraordinario para quienes los poseían. Altick cita el
caso de William Cobbett, hijo de u n campesino, y a la vez
tabernero, que a los catorce años vio en el escaparate de una
librería de R i c h m o n d u n ejemplar de A tale of a tub. L e costó
3 peniques, que era todo su capital, y empezó a leerlo a la
sombra de u n almiar, en u n rincón de K e w Gardens. "El
libro era tan diferente de todo lo que yo había leído antes, era
tan nuevo para m i espíritu que, aunque no podía entender todo
lo que decía, m e deparó una satisfacción indescriptible y
produjo en m í una especie d e nacimiento intelectual" [1,
P- 39].
E n aquella época era m u y difícil conseguir libros. L a
útil fuente histórica que es Altick cita en este sentido a
Lackington:
Los obstáculos que se oponían a la posibilidad de saciar ampliamente
el gusto de la lectura eran impresionantes. N o solamente escaseaban
los libros, salvo a través de las bibliotecas circulantes, sino que además
al lector corriente le resultaba m u y difícil encontrar una tienda en la
cual pudiera hojear libros y a personas que pudieran asesorarle al
respecto. Lackington y un amigo suyo, buhoneros hacia 1670, tuvie-
ron, sin duda, un número suficiente de congéneres entre los jóvenes
instruidos de su clase: querían leer libros pero, como dijo Lackington
mucho tiempo después, "éramos tan ignorantes que ninguno de los
39

La evolución del hábito de la lectura

dos sabia cuáles eran los más adecuados ni cuales había que pedir,
ya que apenas si habíamos leído o visto las portadas... [De ahí que] nos
diera vergüenza entrar en una librería; ... hoy en día, hay miles de
personas que están en la misma situación en Inglaterra; un sinfín de
ellas han venido a mi librería y han dado muestras de tener una mente
inquisitiva^ pero no sabían realmente qué es lo que debían pedir y no
tenían un amigo que pudiera orientarles" [i, p. 40 y 41].

Estos ejemplos tienen u n siglo de antigüedad pero en m u c h o s


sentidos son actuales: puede ocurrir todavía que u n compañero
de trabajo estimule a u n lector, y u n librero atento y servicial
(o u n maestro, o un profesor, o u n bibliotecario) es a m e n u d o
la m a n o tendida que necesita el lector vacilante.

LOS RITMOS DE CAMBIO VARÍAN

El cambio de los hábitos y actitudes ante la lectura es un asunto


individual; los móviles de cada lector le pertenecen exclusiva-
mente a él. Pero forma a la vez parte de un grupo y actúa c o m o
u n ser social. C o m o diversos observadores científicos h a n
estudiado la adopción de nuevas prácticas por grupos de
personas, será útil exponer sus conclusiones.
Incluso cuando las circunstancias resultan ideales para el
cambio, n o todo el m u n d o cambia al m i s m o ritmo. D e hecho,
hay quienes n o cambian en absoluto. Es éste u n hecho que
procede tener m u y presente al concebir una campaña encami-
nada a incitar a la gente a cambiar de actitud.
U n a de las descripciones más claras de los distintos ritmos
de cambio corresponde a u n estudio sobre la predisposición de
los agricultores a adaptar nuevas prácticas agrícolas [2]. Estos
agricultores fueron clasificados en cinco categorías:
Innovadores: los primeros que introducen nuevas ideas o
prácticas, y que tienen en su m u n d o local la reputación
de actuar de esa forma (3 por ciento).
Primeros convencidos: se interesan decididamente por las
nuevas ideas y se apresuran a ensayarlas (13 por ciento).
Mayoría inicial: receptiva, en general, a las nuevas ideas pero
sin interesarse por ellas de un m o d o activo (34 por ciento).
40

Consideraciones generales

Mayoría tardía: menos receptiva a las nuevas ideas (34 por


ciento).
Convencidos de última hora: prefieren la seguridad, y propen-
den a adoptar únicamente las prácticas ya ensayadas y
acreditadas (16 por ciento).
Resulta evidente que los agricultores n o son la única categoría
que cabe dividir en grupos según su predisposición a adoptar
o n o nuevas ideas y prácticas. L a m o d a vestimentaria, la
tendencia a utilizar nuevas técnicas o instrumentos de trabajo,
e incluso la adopción de nuevas prácticas religiosas, ponen de
manifiesto la existencia de actitudes diferentes ante ideas
nuevas o distintas. Se puede suponer que ciertas personas son
más propensas a modificar su hábito de la lectura que otras.
Los organismos encargados de mejorar las prácticas de los
agricultores identifican m u y deprisa a los "primeros conven-
cidos" y se apresuran a ofrecerles asistencia, ya que constituyen
u n instrumento m u y eficaz para divulgar las ideas entre los
demás.
Sería también m u y útil poder definir a los lectores rene-
gados que tienen m á s probabilidades de modificar su hábito
de la lectura. Por desgracia, no disponemos de medios para
ello. E n vez de esto, el m u n d o del libro ha optado por otro
sistema, que consiste en proporcionar recursos y materiales
con objeto de fomentar la lectura a la edad más temprana
posible. El desarrollo constante de los libros para niños en
muchos países del m u n d o es una manifestación de la eficacia
de este método.
L a edad n o es u n factor determinante cuando se trata de
desarrollar el hábito de la lectura. T h o m a s Holcroft n o vio
prácticamente u n solo libro durante seis o siete años después
de terminar sus estudios escolares pero mantuvo despiertas sus
dotes de lector leyendo las baladas que se pegaban en las
paredes de las alquerías y las tabernas. C u a n d o , m u c h o más
tarde, se hizo zapatero, u n o de sus compañeros de trabajo
repartía su tiempo Ubre entre las peleas de gallos y la lectura.
Sin embargo, predominaba en él la afición de la lectura, y
cuando Holcroft le pidió prestados Los viajes de Gulliver y
The Spectator iba ya camino de convertirse en u n lector. E n la
41

La evolución del hábito de la lectura

época moderna, los estudios sobre las personas de edad indican


que, si n o han leído cuando estaban en la mitad de la vida, n o
lo harán tampoco cuando tengan m u c h o tiempo libre en la vejez.

GENERALIZACIÓN DE LOS CAMBIOS

Al examinar el desarrollo del hábito de la lectura, puede ser útil


emplear u n concepto q u e permita describir la difusión de las
pautas de adopción. Según Lionberger [3], se pasa por una serie
de fases claramente diferenciadas. Estas fases fueron descritas
por primera vez en u n ambiente rural, en relación con unos
agricultores que introdujeron cambios en sus métodos de
trabajo, pero es m u y posible q u e sean aplicables a otros
muchos sectores. Esas fases, descritas por Lionberger [3,
p. 3 y 4] son las siguientes:
Conocimiento previo: se trata del primer conocimiento de una
nueva idea, un producto o una práctica.
Interés: consiste en buscar activamente información amplia y
detallada sobre la idea, para determinar su posible utilidad
y aplicación.
Evaluación: se trata de sopesar y decantar la información y los
datos adquiridos en función de las condiciones existentes,
a las que habría que adaptar ese método.
Ensayo: se somete a prueba la idea en la práctica, y al m i s m o
tiempo se adquiere información sobre el m o d o de realizarla.
Adopción: es la plena integración de la idea en las actividades
en curso.
Conviene precisar mejor la aplicación de estas fases en relación
con el desarrollo del hábito de la lectura. El conocimiento de
que la lectura es útil para muchas actividades, incluida la
resolución de problemas, puede ser u n subproducto natural
de los estudios escolares, pero también puede ocurrir lo
contrario. Ciertos individuos consideran que la lectura es una
ocupación irremisiblemente asociada a las escuelas, a los
maestros y profesores y a las bibliotecas. Las actividades de sus
amigos o colegas pueden suscitar su interés por la lectura con
respecto a u n tema determinado o a u n libro o revista concretos.
También pueden provocar una evaluación consciente —o, m á s
42

Consideraciones generales

probablemente, inconsciente— de la rentabilidad de la actividad


de leer, que puede traer consigo adicionales intentos o ensayos
de lectura de otros libros y materiales. Para la adopción se
requiere u n cierto número de ensayos coronados por el éxito.
T a m b i é n se pueden considerar estas fases en función del
acopio de información.
El hecho de conocer la existencia de una fuente de infor-
mación en u n libro puede tener su origen en los medios de
comunicación social o en u n amigo. El interés del posible lector
puede deberse a una necesidad especifica suya, a otra infor-
mación que haya obtenido anteriormente, o a la posibilidad de
acceso a u n libro: en una tienda, en la mesa de u n amigo o en
una biblioteca o una librería. Puede ocurrir que el editor haya
recurrido al sistema de venta directa por correspondencia o a
otras técnicas de publicidad para llamar la atención sobre u n
libro en particular. Este punto de contacto tiene gran impor-
tancia, y es u n elemento m u y frágil del cual puede depender el
éxito en lo tocante al desarrollo del hábito de la lectura. Si se
lee el libro, se efectúa una evaluación, consciente o inconscien-
temente también, al examinar la idoneidad del contenido con
respecto a las necesidades del lector, mediante conversaciones
con otros colegas o amigos o la opinión de otras personas. A
efectos de ensayo y adopción permanentes, suele ser necesario
el apoyo que prestan amigos apreciados, así c o m o los profe-
sionales del m u n d o del libro: libreros, bibliotecarios y editores.
Cada individuo es diferente de los demás y está sometido a
influencias también diferentes. Por consiguiente, una estructura
en fases sucesivas puede ser u n instrumento m u y útil para
estudiar la evolución del hábito de la lectura entre el público
en general.
Los lectores no suelen decir casi nunca: "Estoy leyendo
este libro porque..." N o expresan verbalmente las razones. L a
lectura es una herramienta que resulta especialmente útil para
u n determinado fin, y que se utiliza exactamente igual que se
emplea u n martillo para clavar u n clavo o u n destornillador para
apretar u n tornillo.
T a m p o c o se habla casi nunca de la evolución del hábito
de la lectura, que se debe a la vez a fuerzas internas y externas
43

La evolución del hábito de la lectura

que h a n influido en el lector, y a los materiales de lectura


disponibles para satisfacer una necesidad.

EL BIBLIÓMANO

El "bibliómano", cuya historia m u y ingeniosamente narrada


por u n periodista, T o m Zito [4], ha sido reproducida en varios
periódicos, entre ellos The Guardian Weekly, del 2 4 de julio
de 1977, e s ^a persona menos indicada para explicar por qué
necesita leer libros. C o m o dice Zito maliciosamente:

La vida sin muchos libros en casa es como un día sin zumo de naranja
para el bibliómano. Si pasa una semana sin comprar u n libro le
empiezan a temblar las manos. N o hablamos ahora de libros viejos.
N o se trata de esas primeras ediciones para snobs o de libros agotados,
sino simplemente de los que existen en todas las estanterías y que están
esperando que alguien se los lleve a casa. La bibliomanía no conoce
límites y trasciende todas las fronteras...
C o m o dice un joven director de empresa, "esta enfermedad
reviste nuevas formas todos los años. U n a vez, pasé por una fase
especial, y m e entró la manía de los grandes libros de arte: El arte en
China, La historia del Imperio Británico o Tierra Santa. U n a colega de
la universidad m e acusó una vez de interesarme más por los libros
que por ella. Tenía razón y esto m e hizo dudar. N o m e casé con ella".

L a mayoría de los lectores habituales n o llegan a tales extremos.


Para ellos, la lectura n o es una actividad consciente, y normal-
mente la evolución de su hábito de la lectura tampoco lo es.

REFERENCIAS

I. A L T I C K , Richard D . The english common reader, Chicago, Illinois,


University of Chicago Press, 1957. 430 p.
2. R O G E R S , E . M . ; B E A L , G . M . Reference group influence in the adop-
tion of agricultural technology, A m e s , Iowa, Iowa State University
Press, 1958.
3. LiONBERGER, Herbert F . Adoption of new ideas and practises, A m e s ,
Iowa, T h e Iowa State University Press, i960.
4. Z I T O , T o m . Bookaholics: T h e big escape, The Guardian Weekly,
24 de julio de 1977. 18 p.
Segunda parte

EL FOMENTO
DE LA LECTURA
Actividades de fomento
del libro

A u n q u e se llevan a cabo muchos tipos diferentes de actividades


de fomento del libro, son relativamente pocas las que cabría
calificar de campañas propiamente dichas, esto es, las que
hayan recurrido a m u c h o s tipos de influencia en u n programa
cuidadosamente concebido y coordinado con probabilidades
intrínsecas de éxito. L a mayoría de los esfuerzos han consistido
en actividades especificas y concretas, destinadas a aumentar
el empleo de los libros y la lectura entre individuos y grupos.
E n este capítulo se describen algunos de los métodos m á s
corrientes, en particular los que tienen carácter innovador.

SEMANAS Y FERIAS DEL LIBRO

E n m u c h o s países de todo el m u n d o se organizan semanas,


ferias, festivales del libro, etc., con carácter internacional o bien
nacional o local. Los siguientes ejemplos ilustran tres tipos de
organización de estas manifestaciones: por iniciativa de grupos
de carácter voluntario, a cargo de asociaciones profesionales
del libro, y contando con la ayuda técnica de empresas exte-
riores, contratadas especialmente con este fin.

" P O R AMOR DE LOS LIBROS", C A N A D Á

E n el boletín del Consejo Canadiense de Editores titulado


Communiqué, puede verse el entusiasmo del organizador d e u n
eficaz experimento de feria del libro [i]:
Concebido sin una experiencia similar como modelo,financiadode un
modo m u y precario y organizado por un comité de voluntarios, Por
48

El fomento de la lectura

amor de los libros [For the love of books] terminó sus diez días de actua-
ción con un éxito m u y notable. Los 29 expositores oficiales represen-
taban a más de 150 editores canadienses. A pesar de la inclemencia
del tiempo durante losfinesde semana, se calcula que la asistencia fue
de unas 15 000 personas, es decir, u n 50 por ciento m á s que la prevista.
Los ingresos obtenidos con la venta de libros ascendieron en total a
casi 7 000 dólares, es decir, cerca del triple de la previsión m á s
pesimista y hasta u n 40 por ciento superior a la m á s optimista.
Según fuentes m u y diversas, esta iniciativa tuvo pleno éxito en
lo que se refiere a su objetivo esencial de suscitar una atención favo-
rable hacia los libros canadienses. Por ejemplo, durante los cinco días
laborables, visitaron la feria 3 500 escolares, con sus maestros, en
giras organizadas especialmente con ese fin. Los responsables de la
organización Harbourfront calculan que hubiera habido, por lo
menos, otros 6 000 asistentes de haber sido posible acogerles. Los
representantes del gobierno federal y del provincial que asistieron a
la feria se mostraron igualmente elogiosos y han estimulado esta
iniciativa. Pero lo m á s importante fue quizá la reacción del público,
aunque sea difícil de cuantificar. Para todos los que estuvieron en la
feria de u n m o d o regular, resulta evidente que muchos visitantes n o
eran quienes suelen ir normalmente a las librerías o se interesan
normalmente por los libros. E s también evidente que m u c h a gente se
quedó asombrada ante el número y la diversidad de los títulos cana-
dienses de la exposición. Pero, sobre todo, la atención que dedicaron
al acontecimiento los medios de comunicación social y los múltiples
comentarios de los visitantes demostraron que el público había
tenido una reacción extremadamente favorable.
Por supuesto, procede contrapesar esos factores positivos con
ciertos fallos. Los problemas de organización (que cabe esperar que
fueran menos evidentes en el exterior que en el interior) trajeron
consigo los quebraderos de cabeza correspondientes. Los libros
presentados por ciertos editores no tenían probablemente la debida
calidad para su presentación al público, y m u y pocos de ellos supieron
aprovechar todas las posibilidades de propaganda que les ofrecía la
feria.
Por amor de los libros empezó con la solicitud de organizar una
exposición de libros formulada por Harbourfront, organización
recreativa y cultural del centro de Toronto, que tiene un respaldo
federal. Se hizo una gestión inicial con el Canadian Book Design
Committee, Inc., al que más tarde se sumaron diversas organizaciones y
asociaciones de la industria del libro y otras afines, entre ellas el Consejo
i
49

Actividades de fomento del libro

Canadiense de Editores, la Asociación de Editores Canadienses y la


Asociación de Libreros del Canadá. £1 comité organizador estaba
integrado por representantes de estos grupos.
Al organizar Por amor de los libros, el comité perseguía dos
objetivos. El primero de ellos consistía en crear un acontecimiento que
contribuyera a centrar la atención en la edición, los escritores y los
libros al principio de la estación otoñal. A u n siendo esta maniñesta-
ción una novedad en Toronto, la concepción básica no era en m o d o
alguno original... Por amor de los libros fue un experimento para ver
si lo que había resultado eficaz en otros puntos podía realizarse en
Toronto y, de u n m o d o más general, en el m u n d o canadiense del
libro.
¿Qué decir, pues, del futuro? ¿Convendría repetir Por amor de
los libros? Por supuesto, la decisión dependerá de la reacción de los
editores y de las organizaciones patrocinadoras, pero el éxito de la
feria de este año ha demostrado claramente que se puede perfeccionar
la idea. Por otra parte, los planes del Secretario de Estado, tal como se
expusieron en la sesión inaugural de Por amor de los libros, a propósito
de una feria anual del libro, organizada por turno en varias ciudades
canadienses, está evidentemente relacionada con la posible organiza-
ción de una feria anual del libro en Toronto o en cualquier otra ciudad.
Si se puede hacer esto en otros puntos, ¿por qué no en las ciudades
canadienses? Si ha tenido éxito un experimento inicial, realizado con
recursos limitados, ¿por qué no va a tener más éxito todavía algo
basado en esa experiencia y que cuente con un programa mucho más
completo?

EL FESTIVAL D E L L I B R O D E S I N G A P U R

L a pequeña República d e Singapur, con sus cuatro lenguas


oficiales, ha patrocinado, por conducto del Consejo Nacional
de F o m e n t o del Libro y d e la Asociación d e Editores, u n
Festival del Libro, destinado al público en general, y del
cual formaba parte una Feria del Libro, celebrada en u n gran
hotel d e la ciudad. Se cubrieron los gastos d e estos diez días
con el alquiler q u e pagaron los 33 expositores, e n 81 puestos,
que intervinieron en la feria. Participaron en ella editores de
Singapur de lengua china, inglesa, malaya y tamul, asi c o m o
otros extranjeros.
Se obtuvieron fondos adicionales gracias a la publicidad
50

El fomento de la lectura

que figuraba en una obra de agradable presentación, el número


especial dedicado a la feria de Singapore book world, órgano
oficial del Consejo. Este folleto de sesenta y cuatro páginas fue
distribuido gratuitamente durante el festival y constituye
además u n claro testimonio de las diversas y bien organizadas
actividades que forman parte del programa de fomento del
libro en Singapur.
U n elemento decisivo para el éxito fue la intervención de
los editores, a la vez en relación con el Consejo y con la feria
y el festival. Estos editores proporcionaron el registro para
marcar las páginas que obtuvo el primer premio en u n concurso
organizado entre estudiantes, asi c o m o las bolsas de polietileno
que llevaban el e m b l e m a del festival y de la feria y que se
utilizaron en la venta de libros en dicha exposición.
Se enviaron programas y carteles a todas las universidades,
y el Ministerio de Educación, que es miembro del Consejo
Nacional de Fomento del Libro, repartió ejemplares en los
500 centros docentes de la República. Los niños de las escuelas
intervinieron también en el concurso para la concepción del
registro, y los alumnos de enseñanza secundaria en concursos
de redacción de poesías en chino y en malayo; en otros, de
pintura, cuentos y obritas de teatro, participaron los alumnos
de la enseñanza elemental. Todos los concursos menos uno
fueron organizados por la Biblioteca Nacional. L a Asociación
de Bibliotecarios de Singapur organizó u n concurso de redac-
ción sobre las bibliotecas, paralelamente al festival.
A d e m á s de los libros que expusieron en la feria del libro,
los libreros presentaron carteles y repartieron registros para
divulgar este festival. U n librero organizó también u n a sesión
de autógrafos de autores del país durante la feria.
Los cines facilitaron publicidad cinematográfica para el
festival y hubo anuncios pagados en la prensa, tanto china
c o m o malaya e inglesa. L a Biblioteca Nacional organizó
proyecciones gratuitas de películas. L a Radio y Televisión de
Singapur, que depende del Ministerio de Cultura, presentó
entrevistas radiofónicas con el presidente del Consejo, así
c o m o con varios autores y otros participantes.
L a intervención del gobierno en el festival se hizo princi-
Si

Actividades de fomento del libro

pálmente por conducto de los organismos miembros del Consejo


Nacional de Fomento del Libro, entre ellos la Biblioteca
Nacional, que es también la biblioteca pública de Singapur,
y el Ministerio de Cultura, que organizó la distribución de
carteles en instituciones docentes, centros sociales y culturales,
galerías comerciales, paradas de autobuses y otros puntos de
gran circulación.
C o m o el Consejo no tiene una plantilla de personal, todo
el trabajo realizado para el festival corrió a cargo de voluntarios.
U n voluntario facilitó gratuitamente el dibujo utilizado en el
cartel, u n folleto de publicidad, las bolsas de polietileno y la
portada del número especial de Singapore book world. Los
jurados de los distintos concursos y de los premios nacionales
del libro fueron también voluntarios no remunerados. El único
personal asalariado fue el de las editoriales que participaron
en el festival.
El número de visitantes de la octava Feria del Libro de
Singapur, que coronó los actos del Festival del Libro, fue de
unas 40 000 personas y las ventas en efectivo durante la feria
ascendieron a unos 125 000 dólares de Singapur, en u n plazo
de diez días. Pero, estas cifras brutas no traducen el esfuerzo y
el interés por los libros y la lectura que se derivaron de las
actividades preparatorias, los concursos, la exposición de libros,
la publicidad y la propaganda en los medios de comunicación
social.

LA " O Z B O O K W E E K " , AUSTRALIA

La "OZBOOKWEEK" celebrada en Melbourne es un buen


ejemplo de utilización de una empresa de relaciones públicas
para promover la celebración de una semana del libro. A u n q u e
esta semana fue la comprendida entre los días 18 y 26 de
octubre de 1975, las actividades oficiales empezaron en m a y o
y se prolongaron hasta noviembre de ese m i s m o año.
El objetivo principal de la campaña consistía en llegar
al 65 por ciento del público australiano que no suele comprar
libros. L a empresa de relaciones públicas ha indicado que la
O Z B O O K W E E K fue un éxito sin restricciones. L a mayor parte
52

El fomento de la lectura

de la información sobre la promoción está tomada d e u n informe


presentado al Consejo Nacional del Libro por dicha empresa
de Melbourne. L a introducción del informe proporciona u n a
m u y útil información básica al respecto, q u e resumimos ahora
por razones de espacio:

El lunes 12 de mayo de 1975, el Comité de Promoción de la Semana


del Libro Australiano, del Consejo Nacional del Libro, encargó a
la empresa International Public Relations (IPR) que "llevara a cabo
todas las actividades de promoción relacionadas con la Semana del
Libro Australiano de 1975". Las instrucciones generales eran las
siguientes:
Agudizar el interés del público por los libros australianos.
Aumentar el número y la frecuencia de las actividades de compra
y de préstamo de libros australianos.
Estimular el interés por los libros australianos.
Realzar la opinión del público australiano sobre los libros de este
país.
Se encargó a Campaign Palace que preparara todos los dibujos y obras
de arte destinados a esta semana. A m b a s empresas eran directamente
responsables ante el Comité de Promoción de la Semana del Libro
Australiano. Se hace hincapié desde ahora en este punto, ya que varios
miembros de las organizaciones comerciales del libro parecen haber
tenido la impresión de que esas dos empresas dependían de todo el
sector comercial.
Al adquirir mayor dinamismo el proyecto, IPR pasó a ser casi la
secretaría de plena dedicación de la Semana del Libro Australiano.
El simple volumen de las actividades administrativas trajo consigo
grandes dificultades para poder alcanzar lafinalidadprincipal, es
decir, crear oportunidades de promoción y de propaganda para la
Semana del Libro Australiano. El personal y los consultores de IPR
dedicaron en total 1 180 horas a este trabajo. Además, el Consejo
Nacional del Libro pagó 126 horas y media de mano de obra para la
distribución de los materiales.
Inicialmente, se había decidido que la Sección de Literatura del
Consejo Australiano facilitaría a la Semana del Libro Australiano una
subvención de 50 000 dólares. El primer presupuesto presentado a
dicha Sección por el presidente del Consejo Nacional del Libro
ascendía a 56 500. E n definitiva, las gastos se limitaron a 45 000. E n
general, el Comité estimó que se debía dedicar un 60 por ciento del
presupuesto a intentar llegar a los lectores "no convencidos", u n
53
Actividades de fomento del libro

30 por ciento a los "convencidos" y u n 10 por ciento al pago de


honorarios profesionales.

C o n objeto de coordinar los aspectos materiales de la campaña


se n o m b r ó a u n conocido asesor de comercialización, para que
se encargara de preparar los temas y los dibujos. Se recomendó
que n o se utilizara u n logotipo c o m o símbolo o marca, princi-
palmente porque n o era posible realizar u n trabajo de estas
características en el breve periodo de tiempo correspondiente a
la Semana del Libro Australiano. Se señaló que en la mayoría
de los logotipos conocidos, utilizados en la publicidad y en la
propaganda, se habían gastado cientos de miles de dólares
antes de que llegaran a ser claramente identificados por todo
el m u n d o .
U n m i e m b r o del Comité de Promoción de la Semana del
Libro Australiano observó a ese respecto lo siguiente:

Es m u y importante que el nombre de una semana de promoción sea


fácil de recordar, tenga un sentido humano y esté expresado en lenguaje
corriente. Se estima que la Semana del Libro Australiano falla en este
aspecto. Es fría, burocrática y no recurre suficientemente a la imagi-
nación. N o tiene fuerza creadora . . . precisamente en un campo en el
cual la creatividad reviste una importancia capital.
N o es fácil escoger otro nombre. H a y que pensar en los destina-
tarios a quienes van encaminados las actividades de promoción. E n
este sentido, pretendemos llegar a casi todas las categorías de edad y
grupos socioeconómicos. D e ahí que el nombre tenga que ser lo más
incitante posible.

E n definitiva, se escogió el n o m b r e de O Z B O O K W E E K * por


ser fácil de recordar, diferente y poco ceremonioso para esa
semana del libro. " O Z " correspondía a una versión abreviada
de "Australia", que aceptan por igual los diferentes tipos de
australianos, q u e eran los destinatarios de esta campaña.
Las actividades de promoción quedaron vinculadas a los dis-
tintos libros mediante la utilización de u n sello del libro austra-
liano, concebido especialmente y que se podía colocar en la portada

* Bookweek: semana del libro. (N. del T.)


54

El fomento de la lectura

de todos los libros, para indicar que eran australianos. También


se empleó este m i s m o dibujo en la publicidad, en la propaganda
general y en los materiales de exposición de diversos tipos.
Se pudo disponer de 8 ooo carteles, ioo ooo registros para
marcar las páginas y ioo ooo sellos, y se programó la publicidad
para su utilización en los puntos de venta al detalle, pidiéndose
a estos minoristas que utilizaran tales medios c o m o parte de
su labor de presentación de libros durante la Semana. A d e m á s
de facilitar los materiales a 300 librerías y a 100 grandes alma-
cenes o sucursales de venta, se enviaron también a 700 biblio-
tecas públicas y a 1 480 bibliotecas de centros de enseñanza
secundaria. A u n q u e se repartieron entre libreros y editores
n 000 hojas de información sobre la O Z B O O K W E E K , para
que pudieran preparar sus campañas de presentación de los
libros, fue preciso imprimir más tarde otras 2 500 para atender
la demanda. U n detalle que indica también la importancia de
esta demanda es que, hacia elfinalde la Semana del Libro, los
organizadores habían agotado sus existencias de sellos, salvo
unos pocos que se conservaron con fines de archivo, y además
sólo quedaban 100 carteles y 200 registros.
Se incitó a los periódicos a publicar artículos de crítica o
suplementos especiales sobre los libros, para divulgar el
mensaje de la O Z B O O K W E E K . Se envió a cada periódico del
país u n bloque integrado por veinte críticas de libros, por lo
menos, y otros textos adicionales sobre los escritores y editores
de libros australianos, que se publicaron en veinticuatro
periódicos grandes y pequeños. Según unas estadísticas fiables,
se calcula que más de cuatro millones de lectores habían visto
ya el mensaje de la O Z B O O K W E E K al principio de la semana.
Las librerías pequeñas hicieron publicidad en suplementos
especiales preparados a partir de esos materiales. Según los
organizadores, esos suplementos n o contaron con una publici-
dad suficiente a cargo de los editores y de los grandes libreros.
Entre otras actividades auxiliares, se realizó u n concurso
sobre "Nuestros libros australianos favoritos", al que contri-
buyeron los editores con una donación de libros por valor
de 3 335 dólares. Se invitó a las librerías y bibliotecas regionales,
municipales y escolares a participar en este concurso y a enviar
55

Actividades de fomento del libro

carteles, sellos y registros. Esto suscitó u n interés tan grande


que hubo que prolongar un mes más la fechafinalde aceptación
de las candidaturas. Los premios se concedieron a partir de
fotografías (lo cual produjo ciertas demoras) y de u n formulario
que resumía las principales características, complementado por
informes especiales sobre las actividades auxiliares.
E n ciertos lugares, las ceremonias especiales de inaugu-
ración de la O Z B O O K W E E K atrajeron a u n público m u y
numeroso para la exposición y despertaron el interés por los
libros australianos. Algunos libreros compraron espacio de
publicidad en los periódicos locales y utilizaron otros medios
de comunicación social para llamar la atención sobre los libros
expuestos. Los recortes de prensa presentados por los candi-
datos indican que estas exposiciones provocaron muchos artí-
culos e informaciones gráficas. E n la exposición se repartían
listas de libros australianos, y en ciertos casos se indicaban los
libros que podían solicitarse en préstamo en la biblioteca local
o que estaban en venta en las librerías. Procede mencionar
también la intervención en ese concurso de muchas personas no
relacionadas con la industria del libro: tanto el personal de la
exposición c o m o los niños y los fotógrafos aficionados dieron
muestras de gran entusiasmo. U n bibliotecario de u n pequeño
centro de enseñanza secundaria describió c o m o sigue los
resultados obtenidos:

D u d o de que haya alguno de los tres mil habitantes de nuestra pro-


vincia que no se haya enterado de la O Z B O O K W E E K . L a mayoría
de los estudiantes han aprendido a interesarse por esta actividad y han
trabajado en equipo. Es posible que esta manifestación haya sido uno
de los instrumentos mejores para fomentar ese espíritu escolar.

U n actor disfrazado de animal, que recibió el n o m b r e de


O z b o o k w o r m (el gusano del libro australiano) personificó la
celebración de muchos modos y fue visto por unas 24 000 per-
sonas. Regaló al alcalde de Melbourne u n libro especial {Water
colors of Old Melbourne, de Liardet, publicado por la editorial
de la Universidad de Melbourne) en la ceremonia inaugural.
E n Sydney, el O z b o o k w o r m apareció durante cinco días, tres
minutos diarios, en una excelente serie de televisión. T a m b i é n
56

El fomento de la lectura

se presentó en los grandes almacenes y en las librerías de la


ciudad. Se aconsejó la realización de una serie de televisión para
niños sobre las aventuras de " O z b o o k w o r m en el pais de la
literatura". Según los actores que interpretaron este personaje,
el "gusano" atrajo a u n público m u y interesado, tanto entre
los jóvenes c o m o entre las personas adultas.
E n toda Australia se aprovecharon otras muchas oportu-
nidades para divulgar la O Z B O O K W E E K . E n las cinco
ciudades principales, en las cuales vive la mayoría de la pobla-
ción de este país, se organizaron diversas actividades c o m o ,
por ejemplo, entrevistas en radio y televisión, sesiones especiales
de narración de cuentos, banquetes, etc.
Paralelamente a la O Z B O O K W E E K , se concedieron dos
premios a autores australianos en relación con los libros de m á s
valor literario publicados en u n plazo de doce meses. Según
los tres miembros del jurado, sobresalían cinco libros, y por
ello se repartieron por igual los premios de 5 000 y 4 000 dólares
entre los cinco, así c o m o otro de 1 000 dólares donado por los
editores. A d e m á s , otros cinco libros recibieron u n a mención
especial. Los premios fueron anunciados, con las observaciones
pertinentes, en una cena de gala celebrada en u n hotel de
Sydney, en presencia de u n gran numero de personalidades
interesadas por los libros y la lectura. Se presentaron las
camisas de todos los libros australianos publicados durante el
año y se dio u n lugar destacado a los libros premiados.
Se había preparado una amplia publicidad sobre el ganador
del premio anual, y la empresa de relaciones públicas había
conseguido que se publicara una amplia descripción de la
concesión de los premios. El resultado de esto nos muestra
las dificultades que entraña el trato con la prensa. E n el informe
se dice lo siguiente:

Por ello, nos preocupó mucho el hecho de que hubiera cinco gana-
dores. C o m o dijo un destacado periodista de la Australian Broad-
casting Commission (ABC): " U n solo ganador es una noticia; dos
indican que el jurado no estaba de acuerdo o que la calidad era
excelente, y también pueden constituir una noticia. El que no haya
ganadores constituye un tema extraordinario, pero cinco ganadores
no son noticia."
57

Actividades de fomento del libro

H u b o ciertos artículos sobre la concesión de los premios, pero


es evidente que los organizadores no quedaron satisfechos a
este respecto.
Quienes adapten este plan en otras ocasiones agradecerán
a la empresa de relaciones públicas encargada de coordinar
estas actividades las sinceras observaciones quefiguranen su
informe confidencial. Puede verse en él que las actividades
de la O Z B O O K W E E K resultaron m u y aceptables c o m o c a m -
paña comercial y de relaciones públicas. E n su inmensa mayoría,
tuvieron u n carácter más comercial que literario. A conse-
cuencia de ello —aunque también intervinieron, sin duda,
otros factores— la hipótesis original de los consultores, en el
sentido de que todo el sector comercial del libro apoyaba
decididamente la Semana del Libro Australiano, no resultó
totalmente cierta. Algunos de sus miembros prestaron un apoyo
de circunstancias y nada decidido.
Los consultores recomendaron que en el futuro se invitara
a los miembros del sector comercial del libro a intervenir más
ampliamente en la labor de promoción. Aunque en el Comité
de Promoción estuvieron representados los delegados de los
grandes organismos de este sector, es evidente que ciertos
delegados no se preocuparon demasiado por informar debida-
mente de las actividades previstas a los miembros de su orga-
nización. M u c h o s miembros de un determinado grupo entraron
en contacto directamente con los consultores, lo cual indica
que se habían hecho una idea m u y poco precisa de los planes
previos.
Otro incidente, que hubiera podido empañar el éxito de
la O Z B O O K W E E K , sirvió para destacar la necesidad de una
participación activa de todos los miembros del m u n d o del libro.
U n a campaña masiva, organizada por cuenta de dos escritores
australianos m u y discutidos, una semana antes, obstaculizó
los intentos de hacer propaganda de los autores en los medios
de comunicación social durante la O Z B O O K W E E K . Es m u y
de lamentar que esta primera campaña no aludiera en absoluto
a la próxima celebración de la Semana del Libro.
El hecho de que la mayoría de los críticos literarios de los
periódicos no cooperaran en las actividades de la Semana del
58

El fomento de la lectura

Libro resultó decepcionante para los consultores. Los perio-


distas no especializados, así c o m o los encargados de las sec-
ciones dedicadas a las mujeres, hablaron de la O Z B O O K W E E K
y la analizaron y contribuyeron a promover los libros austra-
lianos en sus páginas. £1 hecho de que el apoyo m á s decidido
a la O Z B O O K W E E K procediera de los llamados medios
populares de comunicación social indica el éxito de la finalidad
original, que consistía en llegar a quienes no suelen comprar
normalmente libros. Estos colaboradores de la radio y de los
periódicos vieron y comprendieron el interés de centrar en
los libros la atención de este tipo de público que n o frecuenta
las librerías.

LOS CLUBS DEL LIBRO

Los clubs del libro y las asociaciones de lectores son otro


m o d o de estimular el hábito de la lectura. U n ejemplo especial-
mente eficaz de este tipo de actividad es el de la Asociación
de Amantes del Libro de la Unión Soviética.
A u n q u e todos los días se publican en la Unión Soviética
cuatro millones de libros, según las cifras oficiales, la demanda
es mayor todavía. L afinalidadprioritaria de la Asociación de
Amantes del Libro consiste en intensificar el sistema de distri-
bución, y para ello fomenta la utilización de las colecciones
privadas de los miembros, los contactos entre editores, los
centros de distribución del libro y las bibliotecas, con objeto
de mejorar el intercambio m u t u o de literatura, y también el
establecimiento de museos de literatura y libros [2].
Los centros están situados en quince repúblicas de la
Unión y se encargan de crear una red de clubs de amantes del
libro, en diversos niveles (regional, de distrito, de república
autónoma, nacional y urbano), cuyos miembros se reúnen en
un club situado cerca de su lugar de trabajo o de su domicilio.
Estos órganos n o m b r a n comités encargados de cooperar con la
Asociación de Amantes del Libro en diversos sectores: litera-
tura y bibliotecas, actividades de los vendedores de libros de
segunda m a n o , críticos literarios y coleccionistas de álbumes,
postales, folletos y artes gráficas.
59

Actividades de fomento del libro

L a Asociación está presidida por u n académico, y su


función m á s destacada consiste en organizar u n Congreso de
Bibliófilos, que se reúne cada cinco años. Entre cada dos
congresos, la Asociación está dirigida por u n comité perma-
nente nombrado por el Congreso. Se señala que se está proce-
diendo a la creación de asociaciones similares en las distintas
repúblicas. Diversas personalidades del m u n d o de la ciencia y
de la cultura y escritores y periodistas son miembros de los
órganos regionales que dirigen las entidades encargadas de
crear estas asociaciones en las repúblicas. Según noticias de
última hora, se han creado ya comités permanentes en Rusia,
Ucrania, Uzbekistán, Kazajstán y Georgia.
Las actividades de la Asociación son m u y diversas. Orga-
niza veladas literarias para los amantes del libro, con la partici-
pación de escritores, cuentistas y músicos. Los asistentes a
estas veladas pueden conversar con el autor de su libro favorito,
con u n editor, o sencillamente descansar, oír música o conse-
guir el libro que desean. Se celebran conferencias para presentar
las nuevas obras literarias. Los centros de distribución de libros
organizan ferias del libro o quincenas de venta de libros, con la
participación de escritores, artistas gráficos y otros profesionales
del m u n d o del libro.
L a Asociación contribuirá a organizar la primera exposi-
ción de colecciones privadas de amantes del libro en la R e p ú -
blica de Estonia. L a exposición organizada por la editorial Rusia
Soviética en Chelyabinsk fue u n gran éxito popular. E n la
Exposición Nacional del Libro de M o s c ú , que conmemoraba,
el 30. 0 aniversario de la victoria en la segunda guerra mundial,
se organizó una presentación de "libros combatientes". Se han
organizado exposiciones similares en las diversas repúblicas,
provincias y regiones de la Unión Soviética.
A d e m á s , la Asociación publica una revista del libro,
difunde informaciones entre los amantes del libro y publica
ediciones especiales. Dispone de talleres de restauración de
libros valiosos y de producción de material y equipo, para su
uso en las bibliotecas privadas.
E n Israel se ha recurrido a otro sistema: después de seis
años de actividades experimentales y de toda una vida de
6o

El fomento de la lectura

enseñanza y estudio de la lectura en Israel, Ilie Stanciu concibió


un método para fomentar la lectura por medio de clubs de
lectores. Estas organizaciones, de carácter n o oficial pero debi-
damente estructuradas, están destinadas especialmente a los
adolescentes y a los adultos, intentan crear u n ambiente cultural
y una atmósfera agradable y exenta de toda tensión, y propor-
cionan a los miembros una información m u y variada recurriendo
a diversos medios, pero sobre todo procuran desarrollar el
interés por la lectura incitando al m i s m o tiempo a los partici-
pantes a leer por su propia cuenta para ampliar sus horizontes.
Los clubs de lectores se pueden adaptar a m u c h o s tipos
de edad y niveles culturales, y a diversas entidades tales c o m o
escuelas, bibliotecas, centros sociales y culturales, centros de
las fuerzas armadas y centros para inmigrados. Se ha editado
una guía destinada especialmente a los adolescentes desfavo-
recidos de ambos sexos que son alumnos de instituciones
docentes [3].

LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN SOCIAL

El empleo de los medios de comunicación social para


promover los libros y la lectura es u n método que muchos
países estiman m u y interesante. Por ejemplo, el gobierno de
Brasil patrocina periódicamente emisiones de radio y televisión
destinadas a fomentar el interés por la lectura. Los anuncios
de publicidad, de carácter comercial, llevan el n o m b r e de Ler
éviver [Leer es vivir]. Estos anuncios, que se transmiten durante
todo el día, consisten en poemas y pasajes de novelas m u y
conocidas. Según los bibliotecarios brasileños, la circulación
aumenta gracias a estos "anuncios".
E n Austria, la radio-televisión nacional ha organizado u n
programa de fomento de la lectura titulado Lies Mit ["Lea-
m o s juntos"], que llega a unos dos millones de familias y que
ofrece premios en forma de libros y cupones para la compra de
übros, cuando se terminan las tareas de lectura. Está patro-
cinado por el organismo de radio y televisión, con la activa
cooperación de la industria austríaca del libro, es decir, tanto
de los editores c o m o de los libreros.
6l

Actividades de fomento del libro

E n la República Unida de Tanzania, se ha utilizado la


radio para mantener el interés por la lectura, a raíz de las
campañas masivas de alfabetización organizadas por el
gobierno.
Se han distribuido m á s de 6 ooo receptores de radio
gratuitos entre los grupos de oyentes constituidos después de
unos eficaces programas de alfabetización. L a estructura de los
programas, que persiguen la finalidad de estimular la lectura,
es la siguiente: normalmente, u n especialista habla de u n tema
concreto y, hacia el final del programa, se mencionan las
publicaciones que pueden resultar útiles para obtener m á s
información sobre el particular. Se indican los números de las
páginas y se dan otras instrucciones concretas.
A d e m á s de los programas de motivación antes menciona-
dos, se examinan también temas c o m o los siguientes: la educa-
ción permanente mediante el empleo de las bibliotecas, las
reglas de préstamo de libros, el m o d o de aprovechar el tiempo
libre, la utilización de los libros para la organización de debates
en grupo, la forma m á s indicada de leer los periódicos, los
bibliotecarios y el personal docente, las bibliotecas rurales y
los libros que conviene leer y lo que se puede leer.
Después de exponer cada tema en la radio, se anuncia una
pregunta de debate para el grupo de radioyentes c o m o , por
ejemplo, la siguiente: ¿qué es lo que conseguimos leyendo
libros, periódicos y otros materiales de lectura?
L a evaluación de la serie funcional y de motivación de la
radiodifusión educativa ha puesto de manifiesto que el 69 por
ciento de las personas interrogadas, de una muestra represen-
tativa, indicaron que gracias a este programa leían más libros
y periódicos. Es m u y importante señalar que estos materiales
de lectura proceden de muchas fuentes —entre ellas, por
supuesto, las bibliotecas rurales— pero también el personal
docente y los inspectores escolares, los vecinos y amigos, las
bibliotecas escolares, las cooperativas y los partidos políticos.
A d e m á s , ciertos lectores compraron libros cuando podían
encontrarlos.
62
El fomento de la lectura

LOS RECIÉN ALFABETIZADOS

E n los países en desarrollo que han emprendido campañas


masivas de alfabetización se plantea u n problema especial. Es
m u y corriente que una gran proporción de los adultos recién
alfabetizados recaigan en el analfabetismo por falta de mate-
riales de lectura suficientes adaptados a sus necesidades e
intereses especiales. El mantenimiento y la mejora de la capa-
cidad de leer, la incitación a los adultos que nunca han leído
para que adopten el hábito de la lectura y el suministro de los
libros y publicaciones periódicas pertinentes en la cantidad
adecuada son otros tantos problemas que cabe resolver mediante
una mezcla de intuición y de cuidadosa planificación.
E n el Brasil, esto se está logrando gracias a la cooperación
entre u n sector editorial independiente y una fuerte campaña
masiva de alfabetización patrocinada por el gobierno, que lleva
el nombre de M O B R A L .
Los organizadores de este programa de alfabetización bien
concebido observaron la necesidad de establecer u n programa
cultural permanente c o m o prolongación de sus programas de
alfabetización funcional y de educación integrada [4]. E n los
planes del M O B R A L cultural, que fue el nombre que recibió
este programa complementario, se tuvo presente la necesidad
de ampliar el universo cultural de la población brasileña en
general y de los "mobralistas" en particular. A juicio de los
organizadores, el público del M O B R A L se caracteriza por su
bajo nivel de instrucción, u n horizonte cultural limitado y, en
casi todos los casos, u n poder adquisitivo modesto. Se sugirió
que el alcance general del M O B R A L cultural debía entrañar
una contribuciónflexible,dinámica y de carácter no formal a
la expansión del ambiente cultural de los alumnos del M O B R A L
y de la población brasileña en general, con la finalidad de
actualizar los diversos tipos de potencialidad de cada individuo,
estimular la sensibilidad y procurar elevar la competencia
profesional de la población y suscitar en ella un sentimiento de
confianza en sí misma.
Para alcanzar estos objetivos, que habían de estar necesa-
riamente ligados a las formas más diversas de actividad cultural
63

Actividades de fomento del libro

y artística, el M O B R A L firmó diversos acuerdos con organis-


m o s culturales —Instituto Nacional del Libro, Instituto Nacio-
nal del Q n e , M u s e o de la Imagen y del Sonido y Servicio
Nacional del Teatro— con lafinalidadde organizar actividades
para el tiempo libre.
E n su fase inicial, la actuación del programa cultural
M O B R A L se basaba en unidades móviles llamadas mobraltecas
(bibliotecas del M O B R A L ) y unidadesfijas(los destacamentos
culturales). E n una segunda fase, se van a organizar ferias
culturales. Estas ferias consistirán en una presentación itine-
rante de las actividades culturales de un determinado estado o
región, fomentando el intercambio entre las culturas locales y
la integración nacional.
Teniendo en cuenta la extensión del territorio brasileño
y la amplia red de destacamentos, se recurre a las unidades
móviles del M O B R A L (mobraltecas) para prestar apoyo a las
diversas actividades culturales previstas. E n consonancia con
la gama de materiales que han de establecerse según los
acuerdos antes mencionados, esas unidades móviles podrían
ser el m o d o m á s adecuado de atender a los sectores de la
población privados hasta ahora de información y que no tienen
posibilidad de acceso a las actividades artísticas y culturales.
Está previsto que las mobraltecas tengan una biblioteca,
u n receptor de televisión y magnetoscopios, equipo sonoro y
proyectores de películas y de diapositivas y películasfijas.C o n
este material y equipo ha de ser posible presentar todas las
formas de arte y cultura que figuran en la colección de una
mobralteca.
A d e m á s de esto, las mobraltecas deben tener una cámara
cinematográfica y el material fotográfico normal, para repro-
ducir los hábitos, costumbres, tipos de trabajo, paisajes, etc.,
de las diversas localidades que recorra.
E n s u m a , se concibió el programa cultural del M O B R A L
para iniciar u n proceso completo que culminará en unas
actividades culturales permanentes en todo el pais, a la vez que
se fomenta la mejora de todas las formas de cultura en el Brasil.
A d e m á s , está en proyecto u n programa radiofónico titulado
"Educación integrada", que, en gran medida, ha de suscitar el
64

El fomento de la lectura

interés para la lectura y otras actividades culturales y que ha


sido descrito c o m o sigue:

El programa durará dieciséis meses, en cuatro fases, de cuatro meses


cada una de ellas, para que, en consonancia con sus características
individuales y su nivel cultural, los alumnos puedan recibir un certi-
ficado que acredite que han terminado el curso después del debido
examen. Este programa centrará la atención en las posibilidades de
cada individuo. Por ello, se dispensará al personal docente una
formación especial, para que sepa atender a unas clases heterogéneas
que comprendan grupos m u y diversos.

El M O B R A L ha recibido u n amplio apoyo del gobierno y de


la industria editorial, ha sido concebido cuidadosa y sistemá-
ticamente, y se han introducido en él los oportunos reajustes
en los casos necesarios. Se indica que el programa de las
mobraltecas se dedica ahora a preparar material de lectura para
las personas que acaban de terminar el curso inicial, destinado
a los analfabetos.
Se está llevando a cabo u n programa totalmente diferente
en la República Unida de Tanzania, país de 937 000 kilómetros
cuadrados y 15 millones de habitantes, cuyo gran problema
consiste en atender las necesidades de los 5 millones de personas
que, según se prevé, habrán adquirido instrucción elemental
en 1980 gracias a los programas de alfabetización funcional. L a
inexistencia de materiales idóneos, en particular en las zonas
rurales en las cuales vive la mayoría de la población, y especí-
ficamente concebidos para el desarrollo es u n problema que hay
que tener m u y en cuenta, a juicio del Ministerio de Educación.
Se mencionan también otros dos problemas m á s , a saber:
a) la falta de medios específicos y de u n dispositivo de apoyo
integrado confinesde distribución y b) la necesidad de que los
nuevos lectores pasen de la "mera lectura" al hábito de la
lectura con la finalidad de "aprender y aplicar".
Según el Ministerio, la labor nacional de eliminación del
analfabetismo ha tomado en consideración las siguientes
necesidades:
Establecimiento de métodos y enfoques para combatir la recaída
en el analfabetismo de los recién alfabetizados.
65

Actividades de fomento del libro

Intensificación de los conocimientos teóricos y prácticos adqui-


ridos por los participantes en los programas de alfabetiza-
ción funcional.
Posibilidad de que ciertas personas, que han recorrido todo el
sistema de educación de carácter formal, hayan recaído
en el analfabetismo debido en parte a la inexistencia de
servicios, instalaciones y materiales de lectura.
Necesidad de crear u n ambiente propicio para la alfabetización
y el estudio, ya que la alfabetización y la educación de
adultos c o m o factores de desarrollo están siendo utilizadas
o actúan en y sobre u n entorno en gran parte analfabeto.
Necesidad de crear instalaciones y medios de educación fun-
cional permanente, dado que la alfabetización y la educa-
ción de adultos son factores aceptados en la estrategia
nacional de desarrollo.
El programa tanzaní entraña: la creación de bibliotecas simples
de pueblo, para facilitar materiales de lectura a los adultos
recién alfabetizados, u n programa de radio para fomentar el
hábito de la lectura (véase la página 61 ) , la organización de
reuniones de trabajo de escritores para promover la creación
de materiales de lectura idóneos y de especialistas de prepara-
ción de textos, y la creación de periódicos rurales para aquellas
personas a las cuales n o les gusta leer libros.
Las primeras bibliotecas se crearon en 1969 en la zona de
los lagos y su número ha aumentado gradualmente, hasta el
punto de que actualmente los 2 000 distritos de la República
Unida de Tanzania tienen ya una biblioteca rural, que atiende
las necesidades de unas 7 000 a 10 000 personas. E n total hay,
pues, más de 2 000 bibliotecas de este tipo. L afinalidadúltima
consiste en que exista una en cada pueblo.
L a biblioteca de distrito ha de tener unos 500 títulos de
libros, y dos ejemplares de cada uno. L a mayoría de ellos se
compran a los editores comerciales y el resto es producido por
el Ministerio de Educación Nacional gracias a la labor de las
citadas reuniones de escritores. Todos estos libros se propor-
cionan gratuitamente a las bibliotecas. L o s libros que se
compran a los editores comerciales cuestan por término medio
u n dólar de los Estados Unidos.
66

El fomento de la lectura

Se incita a las autoridades locales a construir edificios


normalizados para esas bibliotecas, pero en la actualidad están
situadas en lugares m u y diversos: escuelas primarias, dispen-
sarios, tribunales locales, cooperativas, etc., e incluso en casas
privadas.
L a biblioteca corre a cargo de u n bibliotecario de dedica-
ción parcial que ha recibido la debida formación y que dispone
de una bicicleta y de una bolsa o caja de libros para llevarlos a
los pueblos cercanos. Normalmente, abre unas horas al día
por las tardes, para que los usuarios puedan leer libros o
periódicos u obtenerlos en préstamo. Actualmente, se está
llevando a cabo u n experimento, en la zona de los lagos,
consistente en facilitar lámparas de acetileno para que sea
posible utilizar las bibliotecas al anochecer. Los bibliotecarios
perciben unos modestos honorarios equivalentes a 4 dólares
de los Estados Unidos por m e s .
C o n objeto de dar mayor vigor al funcionamiento y la
utilización de la biblioteca, el bibliotecario fomenta la forma-
ción de grupos de debate, integrados por usuarios de la m i s m a .
L a finalidad de estos grupos consiste en que los miembros
hablen de algunos de los textos que han leído y que pueden
ser de interés e idóneos en el plano práctico para la situación
local y en que, gracias a ese debate, consigan tomar quizás
decisiones que permitan resolver los problemas cotidianos.
E n realidad, los usuarios de las bibliotecas n o son única-
mente las personas que han asistido a u n programa de
alfabetización, aunque se trate de la mayoría, sino también
quienes han cursado los estudios normales del sistema de
educación.
Los estudios realizados hasta la fecha indican que los
usuarios de las bibliotecas preferieren leer novelas y libros
relativos a temas políticos, teóricos, de enseñanza de la lengua
swahili, economía doméstica y agricultura.
Procede mencionar asimismo que el periódico nacional
en swahili Uhuru tiene una página especial dedicada al público
recién alfabetizado.
Al comentar las actividades globales de Tanzania a este
respecto, el Ministerio de Educación ha dicho lo siguiente:
67

Actividades de fomento del libro

La introducción de estas innovaciones en un ambiente en el cual no


existe prácticamente el hábito de la lectura requiere una labor coordi-
nada de motivación y unas actividades encaminadas a facilitar el éxito
de tales innovaciones. Esta labor puede consistir, por ejemplo, en
enseñar a una colectividad local la importancia y la idoneidad de los
servicios e instalaciones que se le facilitan, incitarla a construir
edificios de bibliotecas con el sistema de autoayuda, facilitar al
bibliotecario una bicicleta y una caja de libros para que pueda llevarlos
a los pueblos cercanos, organizar grupos de debate, vender el periódico
a u n precio simbólico, introducir libros idóneos para los recién
alfabetizados y los adultos rurales, y crear otras instituciones que
faciliten la realización de tales innovaciones [5].

REFERENCIAS

I. For the love of books, Canadian book publishers communiqué,


noviembre/diciembre de 1977, p . 18 y 19.
2. U R S S , Book promotion news, París, Unesco, septiembre de 1975,
p. 8. {Newsletter n.° 7.)
3. S T A N C I U , Ilie. Clubs for the encouragement of reading, Jerusalén,
Henrietta Szold Institute for Research in the Behavioral Sciences,
1977. (Extraaos de una guía.)
4. The Mobralsystem, Rio de Janeiro, Fundaçâo Movimento Brasileiro
Alfabetizaçâo, 1973.
5. Reading habits motivational campaigns. M w a n z a , República Unida
de Tanzania, T h e National Literacy Centre, 1977.
Investigaciones sobre la lectura

U n elemento capital para el éxito de toda campaña de fomento


del libro y de la lectura es la disponibilidad de datos exactos y
completos sobre el hábito de la lectura, los móviles, la capacidad
de leer, etc.
Desde Gutenberg, el m u n d o alemán del libro, por ejemplo,
ha dedicado gran atención al estudio de los problemas de la
cultura del libro. El logro trascendental de Gutenberg, en el
sentido de pasar del libro único del copista a u n gran número
de ejemplares gracias a la imprenta, fue de carácter técnico.
El moderno m u n d o alemán del libro sigue estando técnica-
mente m u y adelantado, pero lo m á s notable es que todo correc-
tor de pruebas, editor o librero dispone de conocimientos e
información sobre el mercado del libro, las características de
los lectores y los compradores de libros y, en general, del tipo
de información que pueda utilizar para tomar decisiones inte-
ligentes sobre sus actividades. A d e m á s , el m u n d o internacional
del libro aprovecha la celebración, en el m e s de octubre de
cada año, de la Feria del Libro de Francfort para satisfacer sus
intereses generales e individuales. Los derechos de traducción,
que son más importantes que nunca, se compran y venden en
cantidad creciente, cada otoño, en esa gigantesca feria del libro.
¿Qué influencia tiene esto en los móviles que incitan a
leer? Comparando los materiales de lectura con cualquier otra
mercancía que esté en venta, se observa que el vendedor ha de
proporcionar los bienes que desea adquirir el comprador. E n
cierta medida, cuanto mejor conozca el editor el mercado y sus
deseos, tanto más probable será que venda libros. U n librero,
o cualquier vendedor al detalle, prospera en la medida en la
70

El fomento de la lectura

cual el público compra su mercancía. Por supuesto, la adquisi-


ción de libros o de otros materiales de lectura no supone que
éstos vayan a leerse m á s tarde, pero constituyen u n indicador
positivo.
¿Qué tipo de información se acopia para facilitar la adop-
ción de decisiones por los responsables del m u n d o del libro
en lengua alemana? U n a asociación profesional —la Boersen-
verein des Deutschen Buchhandels— estudia periódicamente la
"cultura de la lectura en alemán". Se hacen comparaciones
cada cinco años. L a serie de estudios de 1974 s e basaba en las
respuestas dadas por unos mil individuos representativos. Se
obtuvieron datos para poder contestar la pregunta general:
" ¿ C ó m o promover el mercado del libro?" A u n q u e las pregun-
tas se basan en investigaciones de mercado, las respuestas
tienen u n importante significado sociológico y sociopsicológico.
E n su introducción, Schmidchen [1, p . 709] dice lo siguiente:
"Los móviles que incitan a leer y a adquirir libros están
relacionados, como mínimo, con todos estos factores: estructura
social, calidad de la función social, costumbre de utilizar la
información y existencia de una cultura en materia de lectura".
Los temas sobre los cuales se compila y compara infor-
mación en estos estudios cuidadosa y exhaustivamente realiza-
dos, son entre otros, los siguientes: lectura y otras actividades
de tiempo libre; lectura de libros confinesrecreativos; lectura
de libros con fines de desarrollo personal; frecuencia de la
lectura de libros; última vez en que se ha leído u n libro;
frecuencia de la lectura de "novelas"; número de libros de
propiedad personal; número de libros existentes en el hogar;
nivel de instrucción de los distintos miembros de la unidad
familiar y libros que tienen; s u m a que se gasta en libros;
importancia de los libros para la persona interrogada; impor-
tancia de los libros en su medio cultural; valores cognoscitivos
y afectivos del libro; actitudes ante la lectura de los niños; tipos
de utilización de los libros; m o m e n t o y lugar en que se leen
libros; el libro considerado c o m o artículo de regalo; actitudes
ante al desembolso de dinero para la compra de libros; lugar
de adquisición de los libros; artículos en venta que n o son
propios de una librería.
71

Investigaciones sobre la lectura

N o solamente se acopian datos sobre temas c o m o éstos


sino que además se hacen comparaciones estadísticas, sutiles
y m u y complejas, para indicar las relaciones y las tendencias,
en dichos estudios periódicos.
También en los países en desarrollo se percibe cada vez
más claramente la importancia de realizar investigaciones
básicas para tener las ideas necesarias con miras a formular
unos programas concebidos especialmente en función de las
necesidades y las condiciones nacionales. E n el Brasil, por
ejemplo, el Centro Latinoamericano de Investigaciones de
Ciencias Sociales llevó a cabo u n estudio sociológico explora-
torio [2] sobre los factores que fomentan el hábito de la lectura,
para estudiar m á s concretamente la influencia de la familia
sobre este hábito. Se procedió a u n estudio cuidadoso de
cincuenta familias de diversos niveles socioeconómicos y
tamaño y que tenían niños de varias edades, y se analizaron sus
distintos tipos de lectura. Se llegó a la conclusión de que varios
factores ejercen una influencia importante sobre el hábito de
la lectura. E n primer lugar, la existencia de u n ambiente
apropiado para llevar a cabo la lectura. C o m o es una actividad
relativamente solitaria que requiere u n cierto grado de concen-
tración, semejante conclusión no resulta sorprendente. E n
segundo lugar, la adquisición de libros por los adultos —lo cual
indica u n juicio de valor— se ciñe también a su situación
socioeconómica. El tercer elemento que se estima determinante
para el hábito de la lectura, según dicho estudio, es la existencia
de u n adulto, por lo m e n o s , que viva con la familia o la visite
y que sea u n lector habitual.
Bosi llevó a cabo y publicó en 1962 otro estudio de gran
trascendencia sociológica [3]. Por referirse a la cultura popular
y más especialmente a los hábitos de lectura de los trabajadores
de Sao Paulo, es m u y posible que este estudio influyera en la
creación del movimiento M O B R A L , mencionado en el capítulo
anterior.
Se estudiaron las causas de la falta de lectura, las fuentes
de los materiales de lectura (un 40 por ciento de los libros
comprados se adquirían en las puertas de la fábrica) y los tipos
de materiales leídos. A d e m á s , se examinaron los temas de
72

El fomento de la lectura

interés y los que se prefieren al leer periódicos, revistas y libros.


U n importante sector de estudio e investigación es el
relacionado con el hábito de lectura de los niños. Cabe citar
c o m o ejemplo el reciente estudio sobre el hábito de la lectura,
el rendimiento y los intereses de lectura del niño de 10 años
en Austria [4]. Intervino en este estudio una muestra de
2 398 niños: 1 528 de zonas rurales y ciudades pequeñas,
379 de ciudades de m á s de 100 000 habitantes y 491 de Viena.
Los niños y sus maestros contestaron unos cuestionarios
cuidadosamente concebidos. Por ejemplo, una de las preguntas
destinadas a los niños era la siguiente: "¿Cuándo lees en tu
tiempo libre?". Se podían dar las siguientes respuestas:
a) nunca; b) todos los días; c) de vez en cuando; d) solamente
los domingos. Otra pregunta era la siguiente: "¿Te acuerdas
de la última vez que no tenías nada que hacer? ¿Qué hiciste?
¿Durante cuanto tiempo?" Por último se preparó una lista de
actividades de tiempo libre y se pidió a cada niño que escogiera
las tres que prefería. Al formular esta pregunta de m o d o
diferente se obtuvo una descripción válida de la importancia
de la lectura en las preferencias del niño en su tiempo libre.
Los maestros facilitaron amplia información sobre todos
los niños en su cuestionario. Entre los datos obtenidos gracias
a las respuestas de los maestros cabe citar los relativos al nivel
socioeconómico, la actividad laboral de los padres, las caracte-
rísticas de la lectura y diversas comparaciones con el resto de
la clase. A d e m á s , se sometió a los niños a unas pruebas de
lectura normalizadas, así c o m o a otras de carácter no formal.
El análisis de los datos fue m u y prudente y los resultados
de este estudio tuvieron carácter informativo. Por ejemplo, el
promedio de libros que tenían esos niños austríacos de 10 años
era de 23,57 (24>9 e*1 el c a s o de las niñas y 22,76 en el de los
niños). Se observó, sin embargo, una correlación significativa
entre el n ú m e r o de hermanos y el de libros. Cuanto mayor era
el número de hermanos, menor era el número de libros. Es
posible que el hijo único posea u n mayor número de libros
propios. Pero también es posible que los libros de una familia
sean considerados c o m o propiedad de todos y leídos por todos
los miembros de la familia.
73

Investigaciones sobre la lectura

N o disponemos del espacio adecuado para exponer ahora


todos los aspectos de este estudio. Las personas interesadas
pueden sacar gran provecho de la lectura del informe completo,
que existe solamente en su versión alemana.
El Consejo del Libro de N u e v a Zelandia, que concibió u n
proyecto original titulado "El diluvio de libros", adoptó u n
enfoque diferente en su estudio sobre las razones, la forma y
el tipo de libros que leen los niños.
M u c h o s investigadores han querido conocer la razón por
la cual ciertos niños son lectores habituales y otros no. Ahora
bien, no se había realizado ningún experimento sistemático y
continuo para comprobar la hipótesis de que en el hábito de
la lectura puede influir el número de libros disponibles. Para
la labor de investigación de este proyecto se consiguió la ayuda
del Centro de Investigaciones Pedagógicas de Nueva Zelandia.
T a m b i é n colaboraron activamente con el Consejo del Libro de
N u e v a Zelandia el Ministerio de Educación, el Servicio de
Bibliotecas Escolares y varios comités asesores, encargados de
preparar detalladamente el proyecto.
El estudio se llevó a cabo en la ciudad de Auckland, en la
cual dos inspectores locales escogieron dos escuelas primarias
porque había en ellas muchos alumnos que tenían u n acceso
limitado a los libros. E n esas escuelas estudiaba u n gran
número de niños polinesios de diversos orígenes lingüísticos.
Había pocos libros en sus clases, y los directores de las escuelas
se mostraron m u y interesados por el proyecto. Se proporcio-
naron a cada escuela de 400 a 500 libros de calidad por clase,
desde los primeros años de estudio hasta el cuarto, y se deter-
minaron los efectos de esta mayor disponibilidad de libros
sobre el hábito, los intereses y las dotes de lector de los niños,
así c o m o las prácticas y opiniones de los maestros. Los encarga-
dos del estudio señalaron el hecho significativo de que el
conjunto de libros que llegaron a tener esas escuelas gracias a
las colecciones proporcionadas elevó la variedad y la calidad
de los libros existentes hasta el nivel de aquellas 10 al 15 por
ciento de escuelas m á s privilegiadas a este respecto, de carac-
terísticas y tamaño similares.
L a difícil tarea de escoger los libros incumbió a u n comité
74

El fomento de la lectura

de selección integrado por varios bibliotecarios y directores de


escuela, con la ayuda de bibliotecarios y libreros que tenían u n
conocimiento a fondo de los libros para niños. Eligieron casi
io ooo títulos, los dos tercios de los cuales eran libros en rústica
y la mayoría de ellos novelas, y los encargaron por duplicado
en la proporción hasta de 6 por escuela. El 40 por ciento, m á s
o m e n o s , estaba destinado a los niños de los primeros años de
estudio, el 40 por ciento a los que quedaban por debajo del
promedio de la enseñanza media y el 20 por ciento a los
alumnos más brillantes y de m á s edad. Los 350 libros facilitados
a cada clase, sumados a los 150 que ya tenían, elevaron el
número de su colección a unos 500 volúmenes.
Los fondos necesarios para la adquisición de los libros
fueron proporcionados esencialmente por la Organización
Profesional del Libro de N u e v a Zelandia, y hubo también
donativos, de menor cuantía, del Instituto de Pedagogía de
N u e v a Zelandia, el N e w Zealand Herald y la Comisión
Nacional para la Unesco. Varios editores proporcionaron libros
a precios m u y bajos. También facilitó libros el Servicio de
Bibliotecas Escolares y el Consejo de Educación de Auckland
proporcionó las estanterías. Los padres de los alumnos y los
maestros escogieron y catalogaron los libros.
El proyecto empezó a llevarse a la práctica en las clases
antes de que llegaran todos los libros, para tener una dispo-
nibilidad constante de nuevos libros, y se celebró una cere-
monia oficial de iniciación, que fue ampliamente divulgada y
que culminó en u n acto social.
Según las observaciones de maestros y visitantes, el
impacto inicial de "El diluvio de libros" fue positivo. Los
niños manifestaron u n gran entusiasmo ante la gama poco
habitual de libros interesantes y atractivos, dedicaron m á s
tiempo a leerlos y a hablar de ellos y se llevaron u n mayor
número a su casa para que los leyeran sus padres. Sin embargo,
los investigadores no se sintieron satisfechos con estas observa-
ciones, ya que n o bastaban para determinar los efectos a largo
plazo de los libros sobre la actitud de los niños.
El Comité de Evaluación seleccionó y concibió pruebas,
cuestionarios y escalas de puntuación. Se establecieron los
75

Investigaciones sobre la lectura

niveles básicos iniciales, aplicables a la comprensión de lo que


se lee, al vocabulario y al m o d o de escuchar, y se adaptó una
encuesta sobre los intereses de lectura, para evaluar el interés
de los niños por los libros y otros materiales de lectura. Se
empleó una escala de actitudes para determinar las actitudes
de los niños mayores ante la escuela, la lectura y ellos mismos.
Se recurrió a unas pruebas normalizadas y a la calificación de
los maestros, con arreglo a una escala de tres puntos, para
estimar la capacidad de los niños m á s pequeños en lo tocante
al reconocimiento de las palabras, la identificación de las letras
y el manejo de los libros y de los textos impresos, para evaluar
las actitudes de esos niños. A d e m á s los maestros participantes
procedieron a una evaluación confidencial de sus propios
métodos e ideas en materia de enseñanza de la lectura,
empleando para ello una lista preparada por el Comité de
Evaluación. Todas estas operaciones de evaluación se llevaron
a cabo antes de que se dispusiera de los libros con objeto de
poder realizar comparaciones ulteriores, una vez que este
proyecto llevara ya en funcionamiento u n cieno tiempo.
Se efectuó u n estudio intensivo de cinco niños de cada
clase. Se les hicieron preguntas sobre los libros que tenían y
leían, sus características familiares, los intereses de sus padres,
la costumbre de pedir libros en préstamo a la biblioteca, su
forma de ver la televisión y otros factores en los que podía
influir este proyecto. Se estudió el comportamiento del niño
en materia de lectura, utilizando registros e inventarios de
lectura.
Estos datos básicos pusieron de manifiesto que, en la
vida del alumno típico de dichas escuelas, los libros y la lectura
desempeñaban u n papel m u y reducido. Pocos niños tenían
autores favoritos, y la mayoría tenía u n acceso m u y limitado
a los libros. El promedio de niños en las familias estudiadas
era de cinco. El niño medio miraba la televisión durante
22,5 horas semanales, aunque algunos de ellos indicaron una
cifra superior a las 47 horas. Había pocos libros en el hogar y,
en una escuela, el 71 por ciento afirmó que sus padres n o se
los leían nunca. E n la otra escuela, la proporción era de un
44 por ciento. M á s de la mitad de los niños n o leían nunca u n
76

El fomento de la lectura

periódico. La inmensa mayoría hablaba inglés en casa, pero en


el caso de muchos de ellos no se trataba de la lengua materna.
Después de seis meses, se inició la evaluación del impacto
del proyecto. Se examinaron los registros que habían llevado
los niños y se eliminaron algunos de ellos porque, aparente-
mente, habían exagerado las cifras. Los resultados estadísticos
confirmaron las observaciones de los maestros: el niño medio
leía u n 25 por ciento m á s de libros —lo cual es una diferencia
estadísticamente significativa— y esto no podía deberse al
azar.
Los progresos m á s importantes correspondieron a la
comprensión de lo que se lee. E n su informe provisional, los
evaluadores sugirieron lo siguiente: "Aparentemente, el tiempo
adicional que dedicaron los maestros a leer en voz alta a sus
alumnos libros de gran interés, surtió efectos rápidos y pal-
pables" [5, p. 10]. Sin embargo, la puntuación de las pruebas
de lectura no cambió tan rápidamente, sobre todo porque los
niños, por término medio, leyeron m u c h o menos que la norma
nacional, y muchos de ellos se enfrentaron con graves proble-
m a s debido a su condición bilingüe. Las puntuaciones poste-
riores a las pruebas fueron superiores en 14 de las 20 clases y
no hubo ninguna pérdida de puntos que fuera de m á s de 0,5.
H u b o cambios favorables de actitud ante la lectura, pero
tan sólo en una escuela fueron lo suficientemente pronunciados
c o m o para ser estadísticamente significativos. N o se observó
en ninguna escuela una modificación del concepto que de
sí mismos poseían los niños a consecuencia del proyecto. El
interés por la lectura tardó en manifestarse y se mantuvo en
u n nivel bajo cuando los niños indicaron sus tres intereses
preferentes. Los deportes, la televisión, el arte y el cine siguie-
ron siendo más interesantes que la lectura. U n muestreo previo
realizado en Wellington había indicado que la biblioteca
pública era la fuente principal de libros y que la biblioteca
escolar ocupaba el tercer puesto o el cuarto. Casi sin excepción,
los niños de estas escuelas de "El diluvio de libros" indicaron
que su biblioteca escolar era la fuente principal de libros, y
las bibliotecas públicas ocupaban el tercero, el cuarto o el
quinto lugar, entre las seis fuentes posibles.
77

Investigaciones sobre la lectura

Merece la pena señalar otras dos tendencias. Los niños


de este proyecto modificaron su gusto en la elección de las obras
de ficción, pasando de las novelas del oeste, de guerra y de
hadas a las de misterio y de detectives. Propendían también
a escoger sus libros en función de sus conversaciones con amigos
y maestros: los niños hablaban m á s con sus amigos de los libros
que les interesaban. Las novelas de Enid Blyton perdieron su
posición de máxima popularidad, cediendo el paso a las de
Alfred Hitchcock, pero se observaron m u y pocos otros tipos
de cambio en la elección de los autores favoritos en el breve
periodo estudiado en el informe provisional de evaluación.
Análogamente, hubo pocos cambios de actitudes entre los
maestros de dichas escuelas.
U n año m á s tarde, se procedió a otra evaluación adicional
para determinar el impacto a largo plazo del proyecto. Los
niños habían duplicado holgadamente sus actividades de
lectura a consecuencia de esta campaña. Los resultados de las
pruebas relativas a la comprensión de los niños que leen o que
oyen una lectura en voz alta fueron similares a los del estudio
provisional. L a mejora máxima correspondió a la comprensión
de lo que se escucha y los niños, en una forma significativa
teniendo en cuenta las características del grupo, mantuvieron
la capacidad general, tal como la medían las pruebas de lectura.
Este resultado es significativo ya que los niños que tienen
dificultades lingüísticas o que proceden de sectores socio-
económicos y culturales desfavorecidos pierden a m e n u d o
terreno, en vez de seguir progresando, en comparación con la
población general. Otros resultados no se diferenciaban d e m a -
siado de los obtenidos en el informe provisional. Por ello, se
llegó a la conclusión de que el proyecto de "El diluvio de
libros" había tenido efectos m u y sensibles durante los seis
primeros meses y los había mantenido durante todo el segundo
año.
Las opiniones de los maestros sobre el éxito del proyecto
fueron m u y variadas, pero la mayoría de ellos pensaba que
había servido para que los niños se sintieran atraídos por los
libros. Es interesante observar que los maestros que señalaron
una mengua del interés durante el proyecto fueron también
78

El fomento de ¡a lectura

los que dijeron que el impacto sobre su propio comportamiento


habla sido mínimo.
E n el párrafo final del informe de evaluación, se íesume
c o m o sigue el éxito de este proyecto de "El diluvio de libros":

E n suma, la mayoría de los maestros estimaron que el hecho de


disponer de una rica variedad de 300 a 400 libros bien escogidos en
cada clase era una medida m u y encomiable y un importante primer
paso, a la vez que el factor crítico para inculcar a los niños un hábito
perdurable de la lectura. Sus opiniones quedan confirmadas, en
general, por la información de que la mayoría de los niños leían ya
mucho más, estaban mejorando sus dotes de lector y de oyente y
empezaban a familiarizarse con los libros y los autores.

Es m u y significativo que la Liga Nacional del Libro del Reino


Unido haya emprendido u n experimento a largo plazo de
carácter similar. Este proyecto, financiado por el Comité del
F o n d o de investigación para la bibliografía nacional británica,
está siendofiscalizadopor la Escuela Superior de Investigaciones
Pedagógicas de la Universidad de Bradford, y será seguido con
todo interés.

REFERENCIAS

Gerhard. Lesekultur in Deutschland 1974, Archiv


I. S C H M I D C H E N ,
fuer Sociologie und Wirtschaftsfragen des Buchhandels, vol. X X X ,
p. 707-896.
2. D E M E D I N A , C . A . ; RODRIGUES D E A L M E I D A , M . L . Hábitos de
leitura: uma abordagem sociológica, América Latina, vol. XVII,
1976, p. 70-129.
3. Bosi, Eclea. Cultura de massa e cultura popular. Petropolis, R . J.,
Brasil, Editora Vozes, 1972. (Estudio sociológico de la cultura de
masas, centrado en la lectura de los obreros de Sao Paulo.)
4. B A M B E R G E R , Richard; B I N D E R , Lucia; V A N E C E K , Erich. Zehnjährige
als Buchleser. Viena y Munich, Jugend und Volk, 1977.
5. E L L E Y , W . B . ; C O W I E , C . R . ; W A T S O N , J. E . The impact of book
flood. Wellington, N e w Zealand Centre for Educational Research,
1975. (Evaluación provisional preparada para el N e w Zealand
Book Council.)
El niño lector

Es evidente que uno de los modos m á s eficaces de inculcar el


hábito de la lectura para toda la vida consiste en interesar a
los niños por los libros y por la lectura a la edad más temprana
posible. Por ello, quienes procuran fomentar la lectura h a n
concebido muchos tipos de programas especiales destinados a
los lectores infantiles.
Presentaremos ahora una pequeña muestra de iniciativas
de este tipo que tienen u n carácter especialmente innovador.
Algunas de ellas están relacionadas con la distribución de libros,
otras con los actos destinados a atraer la atención de los niños
sobre los libros, otras con el m o d o de escribir libros para
niños, la producción de libros, los premios y recompensas de
libros, y otras apuntan a estimular el hábito de la lectura
mediante actividades en las clases y concursos y a ampliar
los conocimientos que tienen los adultos que trabajan con
niños sobre los libros y la literatura para niños y adolescentes.
H a y otras muchas actividades de fomento del libro infantil que
tienen u n carácter m á s sutil y personal y a las que se dedican
parientes, amigos y niños de la m i s m a edad, con u n éxito
variable. C o m o las actividades propias de las bibliotecas se
examinan en el capítulo siguiente, n o abordaremos ahora las
actividades que dedican a los niños las bibliotecas escolares y
públicas.

LAS LIBRERÍAS ESCOLARES

Con la ayuda de la Liga Nacional del Libro, la Asociación


de Librerías Escolares Británicas congrega hoy a la gran
8o

El fomento de la lectura

mayoría de las 4 000 librerías de las escuelas británicas. Esta


Asociación fomenta, divulga, estimula y proporciona apoyo a
las librerías, actúa c o m o elemento de enlace entre los padres,
los maestros, los libreros y los editores y c o m o centro de
información sobre todos los aspeaos relacionados con el
funcionamiento de una librería escolar.
L a librería escolar británica es precisamente eso: una
verdadera librería situada en la escuela pero que no tiene las
preocupaciones comerciales de las empresas de este tipo. L a
escuela puede constituirse ella m i s m a c o m o órgano responsable
de adquirir los libros en una librería con u n pequeño descuento
y la posibilidad de devolverlos, después de obtener la debida
autorización de la Asociación de Editores, a cambio de una
módica s u m a .
C o m o los centros escolares tienen características m u y
diversas, cada librería está concebida en función de las necesi-
dades y circunstancias de la escuela, tanto en el aspecto de las
instalaciones materiales c o m o en el de las existencias de libros.
Algunas de ellas son simplemente u n armario cerrado, otras
están situadas en una gran sala, que se suele utilizar exclusi-
vamente para presentar y vender los libros. Estas librerías
existen en todos los tipos de centros docentes, desde las
escuelas maternales hasta los centros de enseñanza superior.
El éxito de las librerías escolares, en lo que se refiere a
inculcar a los niños la costumbre de comprar libros y de ser
lectores habituales, ha sido u n motivo de gran satisfacción para la
industria del libro. El placer de escoger y de comprar u n libro,
entre una amplia g a m a de ellos, bien presentados, y sin la solem-
nidad de "la lectura impuesta", atrae a muchos niños y ha
suscitado u n amplio apoyo del personal docente, los editores y
los libreros.

" E L LIBRO, FUENTE DE ALEGRÍA"

Se trata de una organización francesa de investigación e infor-


mación que se dedica a fomentar unas relaciones positivas entre
los niños y los libros. El Centro de Investigación y D o c u m e n -
tación, que está al acceso de los bibliotecarios, maestros y profe-
8i

El niño lector

sores, padres, alumnos y estudiantes, investigadores y otras


personas interesadas por los libros para niños, contiene obras
para niños, libros y revistas especializadas, franceses y extran-
jeros, y expedientes y fichas de catálogos sobre los libros, la
lectura, las bibliotecas y la pedagogía.
A d e m á s de contestar las preguntas que se le hacen por
escrito y por teléfono, esta organización organiza reuniones,
conferencias y cursos de formación. Publica u n boletín bimes-
tral de información y crítica y una serie de folletos destinados
a los bibliotecarios.
Gracias a una organización estrechamente relacionada con
la anterior e integrada por unos 500 escritores, periodistas,
ilustradores, editores, críticos, libreros, maestros y profesores
y bibliotecarios (Centro de Investigaciones e Información sobre
la Literatura para Niños y Adolescentes) fue posible celebrar
en Francia el Día de H a n s Christian Andersen, en 1977. L a
sección francesa de la Asociación Internacional del Libro
Juvenil escogió y publicó u n cartel conmemorativo, que tuvo una
amplia difusión en los países miembros de esta asociación.

EL P R O G R A M A ASIÁTICO DE COEDICIÓN

U n buen ejemplo de la acción internacional al servicio de los


niños, que tiene otras muchas repercusiones, es el Programa
Asiático de Coedición, que ha preparado y publicado una
colección de Cuentos populares de Asia, en quince lenguas de
diez países, así c o m o otras ediciones similares de la colección
titulada Festividades asiáticas.
A d e m á s de proporcionar libros a los niños, la producción
de esta colección es u n ejercicio de cooperación plurilingüe y
pluricultural, y constituye una buena oportunidad de formación,
en lo tocante a la edición, la impresión y la distribución de libros
en los países que intervienen en el programa.
El primero y el segundo volúmenes de Cuentos populares
de Asia han sido publicados, en cooperación, en las siguientes
lenguas: hindi, indonesio, javanés, soudanés, parsi, japonés,
coreano, malayo, urdu, chino, inglés, cingalés, tamul y tai-
landés. Los países en los que se publicaron esos libros son los
82

El fomento de la lectura

siguientes: Corea, India, Indonesia, Irán, Japón, Malasia,


Pakistán, Singapur, Sri Lanka y Tailandia.
Birmania se ha incorporado también a este programa.
A u n q u e la edición de libros para los niños birmanos empezó,
en 1865, con u n libro de texto publicado por los misioneros, y
se publicaban esporádicamente algunos buenos libros para
niños en birmano, n o eran rentables y solían ser de poca calidad.
El Programa Asiático de Coedición ha facilitado la organización
de u n programa de libros para los niños de Birmania que tiene
una gran calidad. Se trata de u n notable progreso con respecto
a la traducción de libros de historietas ilustradas, que n o están
adaptados a las condiciones nacionales. E n la actualidad se
editan 10 000 ejemplares de los cuentos populares. El libro
birmano para niños es ya una realidad.

CLUBS Y SEMANAS DEL LIBRO

El Club Austríaco de Libros para Niños, que es m u y original


en muchos sentidos, se dedica a fomentar el libro en este país
desde hace casi tres decenios. Se ocupa de atender las necesi-
dades de los niños y adolescentes de 3 a 18 años, y se debe a
una iniciativa que recibió una pequeña subvención del Minis-
terio de Educación, y que es hoy una organización polifacética,
de suministro, edición, divulgación e investigaciones sobre los
libros, que se interesa vivamente por la forma de leer, los
móviles y el tipo de libros que leen los niños. Esta organización
cuenta con la abnegada dirección del D r . Richard Bamberger
y una excelente plantilla de colaboradores.
El Ministro de Educación es presidente honorario del
Club, y el comité de dirección está integrado por funcionarios
de diversas organizaciones de carácter pedagógico o de inspec-
ción, maestros y profesores e historiadores de literatura. L a
organización tiene las características de una entidad de servicio
público. Durante el año escolar, facilita listas de los libros que
se pueden elegir y anuarios destinados a los niños, los padres
y el personal docente.
Sefinanciagracias al Ministerio de Educación, a pequeñas
cotizaciones individuales (35 chelines austríacos por año esco-
83

El niño lector

lar), a las aportaciones de los padres y a las subvenciones de los


organismos locales. H a y también una lotería que permite
obtener fondos para la adquisición de libros destinados a las
bibliotecas escolares y de clase. Cuenta con m u y diversos tipos
de cooperación, además de la del Ministerio de Educación.
T o d a la comunidad escolar — y , m á s concretamente, las
escuelas normales— participa en él, así c o m o todos los editores,
libreros, bibliotecas públicas y privadas, directores de revistas
culturales y organizaciones de padres de familia de Austria.
E n la actualidad, tiene unos 700 000 miembros que cotizan
y que aportan con ello una proporción m u y importante de los
ingresos del Club del Libro. Entre ese número no figuran los
niños, que pueden ser miembros gratuitamente, por razones
filantrópicas. Es m u y interesante señalar que la m u y eficaz
secretaría del Club del Libro n o se siente satisfecha con la
atención que dedican a sus actividades los periódicos y revistas,
así c o m o la televisión, al informar sobre sus actividades.
E n el Japón, el Consejo del Japón, así c o m o otros grupos
relacionados con los periódicos y los medios de comunicación
social, organizan todos los años una Semana Nacional del Libro
para Niños, gracias a la cual se lleva a cabo una amplia g a m a
de actividades que incitan a los niños a leer, por ejemplo: ferias
del libro para niños, exposiciones de libros gráficos de todo el
m u n d o y concursos de críticas d e libros. Se difunde además
ampliamente u n folleto que recomienda cien libros de calidad
para niños.

PREMIOS Y DISTINCIONES

Se conceden muchos premios y distinciones a autores, ilustra-


dores, editores y otras personas que se dedican a crear libros
para niños. E n los Estados Unidos de América, el Consejo del
Libro Infantil, cuya función consiste en fomentar la lectura y
los libros para niños, ha estimado necesario publicar cada dos
años u n libro de 198 páginas, que enumera los premios que se
conceden en los Estados Unidos de América, en los países de la
Commonwealth británica y también en el plano internacio-
nal [1]. Entre ellos cabe citar los siguientes: el Premio H a n s
84

El fomento de la lectura

Christian Andersen, la Bienal de Ilustraciones de Bratislava,


los premios de la Feria del Libro para Niños de Bolonia, y la
Lista de Distinciones de la Asociación Internacional del Libro
Juvenil. N o es posible presentar una información completa
sobre este medio, en rápido crecimiento, de atraer la atención
sobre los materiales destinados a los niños y de honrar a
quienes se dedican a proporcionar a los niños y adolescentes el
estímulo de la lectura para toda su vida. Pero quizás convenga
mencionar algunos de ellos: en 1974, se concedió el Premio
Internacional del Libro a Shoichi N o m a , destacado editor
japonés, que se viene interesando desde hace m u c h o tiempo por
la edición internacional, para recompensar su obra al servicio
de toda la comunidad internacional del libro. El Sr. N o m a
donó 10 millones de yenes al Centro Cultural Asiático de la
Unesco, que creó el Fondo Internacional N o m a del Libro,
cuyos ingresos se dedicarán a promover en los países en
desarrollo la calidad de los libros ilustrados para niños, que son
una necesidad para quienes empiezan a leer. A partir de 1978,
se celebrará todos los años u n concurso de ilustraciones de
libros para niños.
E n el Canadá, el Consejo del Canadá creó en 1975, premios
de literatura para niños, para ayudar e incitar a los autores
canadienses de este tipo de obras. Todos los años se conceden
dos premios, cada uno de ellos de 5 000 dólares, a u n escritor
en francés y a otro en inglés. N o hace falta presentar candida-
turas oficiales ya que los seis miembros del jurado nombrados
por el Consejo leen todos los libros para niños publicados por
los autores canadienses durante el año, y los títulos que han
conseguido el premio se dan a conocer en mayo.
Procede añadir que no es preciso que el reconocimiento
de los méritos de los productores de libros para niños y de las
necesidades de sus lectores revista una gran solemnidad para
ser eficaz. A los escritores les gusta m u c h o reunirse con su
público, y a m e n u d o sacan un gran provecho de esas charlas
con pequeños grupos de alumnos que, junto con sus familias,
suelen apreciar que se reconozcan sus logros.
85
El niño lector

L A BIBLIOTECA JUVENIL INTERNACIONAL

L a Biblioteca Juvenil Internacional de M u n i c h ,financiadapor


la administración local y personas e instituciones privadas, es
u n organismo público al servicio de la comunidad internacional
del libro para niños. Esa biblioteca desempeña muchas fun-
ciones, además de la consistente en presentar los libros para
niños publicados por u n gran n ú m e r o de editores. Por ejemplo,
ha publicado u n "Repertorio d e corresponsales" que indica
los nombres y la dirección de los especialistas de libros para
niños de todo el m u n d o .
Últimamente, teniendo en cuenta el gran número de
Gastarbeiter (trabajadores huéspedes, es decir, los inmigrados)
y sus hijos, procedentes de muchos países de Europa meridional
y de otros puntos, la Biblioteca ha emprendido u n programa
polifacético para atender las necesidades en materia de lectura
de los niños y adolescentes de las familia inmigradas y de otras
minorías. L a Biblioteca compila y distribuye listas de libros
para niños escritos en idiomas extranjeros, destinadas a las
familias de esos trabajadores. T a m b i é n utilizan estas listas las
bibliotecas públicas, escolares y de fábrica c o m o fuente de
información sobre los mejores libros disponibles, editados en
m á s de sesenta países. Se facilitan listas suplementarias de
libros de reciente publicación para poner al día la lista de "los
mejores libros", que se dividen en cuatro categorías de lectura,
por edades. L o s títulos se escogen a partir de los gustos de los
niños inmigrados y sus familias, los clásicos reconocidos, las
obras apreciadas en el país de origen y los libros que describen
la vida y la cultura en ellos. L a Biblioteca proporciona también
listas de direcciones de editores e información sobre los trámites
de importación. Para promover el intercambio de conocimien-
tos, se está organizando una serie de reuniones de trabajo, con
representantes de los países de origen competentes en este
sector, entre ellos, maestros y profesores, agregados culturales,
agentes sociales y especialistas de la radio.
86
El fomento de la lectura

CONCURSOS DE LECTURA

L a inauguración de la Semana del Libro para Niños de la


República Federal de Alemania se caracteriza por u n concurso
anual de lectura que tiene alcance nacional. Los candidatos del
sexto año de estudios escolares escogen textos de tres a
cinco minutos de duración, para leerlos en voz alta. Representan
a distintos tipos de centros escolares; se brindan oportunidades
en este sentido a los niños de otras lenguas que n o llevan en la
República Federal de Alemania más de cuatro años, asi c o m o
a los alumnos de las escuelas especiales para niños retrasados.
E n el concurso de lectura oral participan m á s de 380 000 niños
en el plano local; los ganadores pasan entonces al concurso
de cada estado y, tras ello, al de carácter nacional. L a deci-
sión final se toma todos los años en la Casa de Goethe, en
Francfort.

B U N K O : BIBLIOTECAS PARA NIÑOS EN EL JAPÓN

Bunko es una palabra japonesa que quiere decir literalmente


"almacén de literatura". Se utiliza a m e n u d o para designar una
colección privada de libros. Pero, hoy en día, cuando se emplea
esta palabra en relación con los niños se piensa en una biblioteca
para niños pequeños, patrocinada por diversos individuos y
organizaciones de carácter privado. E n el Japón, las bibliotecas
públicas n o están por desgracia todavía plenamente desarro-
lladas y, por ello, estas pequeñas bibliotecas privadas de libros
para niños desempeñan u n papel m u y importante y están
teniendo una gran influencia en todo lo relacionado con los
niños y los libros en este país.
L a bunko tuvo su origen en las familias. U n a persona, a
m e n u d o u n a m a de casa que desea compartir su amor por los
libros con niños de su barrio, les invita a su casa, normalmente
una tarde por semana. Tras ello, les ofrece su colección de
libros para niños, que se pueden llevar a su casa, para leerlos
o para que se los lea otra persona. Esto supone algo m á s que el
simple hecho de prestar los libros propios a amigos personales,
con los cuales se quiere compartir el placer de la lectura.
87

El niño lector

Las bibliotecas organizadas por una persona reciben el


nombre de katei bunko —es decir, biblioteca casera— y surgie-
ron en este país hace unos veinte años. L a idea atrajo la atención
de muchos adultos interesados por la lectura infantil, y poco
a poco, u n número creciente de personas se ofrecieron a patro-
cinar tales bibliotecas en su propio barrio o vecindario.
Los autores de libros para niños, que lógicamente tenían
una gran colección de ellos, empezaron a ofrecerlos a los niños.
Esto constituyó una excelente ocasión para llegar a tener u n
conocimiento directo de la actitud de los niños ante los libros.
Las amas de casa de m á s edad, cuyos niños son ya d e m a -
siado mayores para interesarse por esos libros y q u e tienen
tiempo libre, recogieron esta idea, que sirvió para darles una
ocupación y la satisfacción de trabajar al servicio de los demás,
especialmente de los niños.
Mientras tanto, otras amas de casa m á s jóvenes, cuyos
niños necesitaban urgentemente buenos materiales de lectura,
se sintieron tentadas por la idea y se organizaron en grupos.
Cada una de ellas aportó una pequeña s u m a de dinero, con la
cual compraron entre todas libros para distribuirlos entre sus
hijos. Este fue el principio de una cooperación concebida con
lafinalidadde proporcionar buenos libros a los niños. Cuando
se creaba u n grupo de este tipo en una gran zona de viviendas
públicas, por ejemplo, en vez de tener la colección en una casa
se llevaba al centro social, con lo cual la biblioteca adquiría u n
carácter m á s público.
Las bibliotecas q u e no estaban ya en una casa y que n o
corrían a cargo de una sola persona recibían el n o m b r e de
chiiki bunko, es decir, biblioteca social. A pesar de esto, su
financiación dependía de los individuos interesados y el servicio
era de carácter voluntario. M u y pronto, los jardines de la
infancia y las escuelas maternales empezaron a crear librerías,
que recibieron el n o m b r e de en bunko, es decir, biblioteca del
jardín de la infancia. Las iglesias cristianas y los templos
budistas se incorporaron a este movimiento y empezaron a
organizar pequeñas librerías propias para los niños que acudían
a sus escuelas dominicales.
Así pues, el interés por las bunko y los libros para niños
88

El fomento de la lectura

ha cundido en todo el país y a consecuencia de ello se ha acele-


rado el desarrollo de las bibliotecas públicas. Las nuevas
bibliotecas públicas se preocupan por atender las necesidades
de los niños y, cuando tienen u n presupuesto para la adquisición
de libros pero n o para el personal, intentan incluso incitar a
las madres a abrir una bunko, prometiéndoles que les propor-
cionarán los libros necesarios. Estas bibliotecas que cuentan
con un apoyo público pero que son administradas en una forma
privada pasarán a ser puntos de servicio de la biblioteca pública
y de hecho, en ciertos casos, las madres han conseguido
gracias a sus esfuerzos crear una bibliotecafilialen su propia
localidad.
Se dice que en la actualidad hay unas 4 000 bunko de
diversos tipos. Es interesante señalar que este n ú m e r o es siete
veces mayor que el de las bibliotecas públicas que se dedican
a los niños.
L a idea de una pequeña biblioteca privada para los niños
parece fascinar a muchas personas de otros países, que compar-
ten este interés por los niños y los libros. C o m o es lógico, ha
atraído a personas de aquellos países en los cuales las bibliotecas
públicas no existen todavía, ya que es algo que pueden iniciar
ellas mismas pero que ofrece la perspectiva de llegar a ser u n
estímulo para los niños, es decir, incitarles a leer —al igual
que a los adultos— para que puedan percibir la necesidad de
que haya buenos libros y bibliotecas para niños.
A u n q u e el aumento del número de estas bibliotecas
privadas para niños no sea la solución definitiva de los diversos
problemas que se plantean al respecto en el Japón, esta idea
se puede llevar eficazmente a la práctica en ciertos países, c o m o
primera medida encaminada a mejorar los libros y las biblio-
tecas para niños.

L A LECTURA EN FAMILIA

Otro movimiento, que se ha generalizado en el Japón, es el


que emprendió, en i960, Hatojo M u k u en la provincia de
Kagoshima. Se trata de que los niños lean en voz alta u n libro
durante 20 minutos todos los días mientras sus padres (normal-
89

El niño lector

mente, la madre) les escuchan. Este simple plan tiene la ventaja


de que los padres y el niño comparten los mismos sentimientos
y adquieren los mismos conocimientos gracias a la lectura de
u n libro. Contribuye también a promover el hábito de la
lectura.
Otro plan similar incita a las madres a leer en voz alta a
sus niños pequeños, aunque n o entiendan gran cosa de lo
que se les lee. El efecto psicológico de esta lectura crea u n
ambiente cálido y suscita unas actitudes positivas ante los libros
y la lectura que resultan difíciles de reproducir m á s tarde en
la vida.
E n las zonas rurales, se ha llegado a la conclusión de que
la principal razón de la falta de lectura es la inexistencia de
libros en el hogar. Para combatir este fallo, varias escuelas y
bibliotecas de las zonas rurales organizaron la campaña de
" u n libro en cada casa". E n la provincia de Nagano, los esco-
lares actuaron c o m o distribuidores de libros, llevándolos desde
la biblioteca a las casas de los habitantes de esta zona. E n
Kagoshima, las bibliotecas locales prestaron por lo menos u n
libro a cada familia. E n Yatsuchiro se hizo exactamente lo
m i s m o . Es importante señalar que en los tres casos los libros
no se prestaron para atender una solicitud. N o obstante, la
campaña contribuyó a incitar a los niños y a los adultos a leer
libros.

REFERENCIAS

Children's books: awards and prizes.


I. C H I L D R E N ' S B O O K C O U N C I L .
Nueva York, T h e Children's Book Council, 67 Irving Place,
Nueva York, N . Y . 10003, I977> (Publicación bienal.)
Actividades extrabibliotecarias

Todas las bibliotecas fomentan la utilización y el aprecio de


los libros y la lectura, pero lo hacen de m o d o s m u y diferentes.
L a biblioteca privada que está al servicio de una clientela
restringida —los miembros de la familia— no afecta evidente-
mente a tantos lectores en potencia c o m o lo hace una biblioteca
pública, al acceso de todos. Análogamente, esta última, que
aspira activamente a atraer a los lectores, y a incitarles a pedir
libros en préstamo y a leer y hablar de ellos, influirá probable-
mente m á s q u e una impresionante fortaleza que repela a los
lectores en vez de atraerlos.
Ahora bien, cuando no existen bibliotecas en absoluto,
todo análisis de las diferencias resulta puramente teórico. Las
bibliotecas que disponen de recursos h u m a n o s y financieros
suficientes para atender las necesidades de quienes tienen
"hambre de libros" deben ser una de las piedras angulares del
desarrollo nacional. Gracias a la Unesco, se dispone de mate-
riales que pueden facilitar la planificación de u n sistema nacional
de información. L a Organización ha dado a conocer a la vez
una serie básica de objetivos de acción nacional e interna-
cional [i] y diversas recomendaciones encaminadas a establecer
u n marco legislativo para la introducción de u n sistema nacional
de información [2]. E n ellas se indica la forma en que los libros
—e incluso los folletos— pueden prestar u n servicio que
contribuya a economizar tiempo y dinero.
T a m b i é n es m u y provechoso el intercambio mutuo de
información y experiencias sobre problemas similares. Este tipo
de intercambio puede organizarse en u n seminario tal c o m o el
descrito por Fonotov [3], organizado en la U R S S y financiado
92

El fomento de la lectura

por la Unesco. U n informador entusiasta señaló que este


seminario puso de manifiesto la importancia de los libros y otras
fuentes de información para los países en desarrollo, el creciente
interés de los habitantes de estos países por la creación de
bibliotecas y los progresos logrados con respecto al desarrollo
de esas instituciones. N o sería posible describir en su totalidad,
y ni siquiera en una pequeña parte, la aportación de los biblio-
tecarios y de las bibliotecas a la lectura. Bastará simplemente
con mencionar algunas de ellas. Expondremos ejemplos desta-
cados de fomento de las bibliotecas en varios países, así c o m o
una descripción del fomento de empleo de las bibliotecas en
u n país concreto, y ciertas modalidades gracias a las cuales las
bibliotecas han contribuido a que conozcamos mejor el m u n d o
de los lectores.

EL B A N C O DEL LIBRO

Desde i960, este movimiento del Banco del Libro está m a r -


cando la pauta de desarrollo de las bibliotecas venezolanas.
Fue iniciado por un grupo de voluntarios, dirigidos por Virginia
Betancourt, quien recibió el Premio Internacional del Libro
en 1968 por sus actividades a lo largo de muchos años. Inicial-
mente, el Banco del Libro se dedicaba a suministrar materiales
de lectura a los niños y a los adolescentes y jóvenes, pero
últimamente ha ampliado sus aspiraciones y sus actividades [4].
H a sabido conquistar la confianza de muchas personas y ha
sido reconocido por la Biblioteca Nacional c o m o proveedor de
servicios técnicos a las bibliotecas públicas y también ha
prestado una gran asistencia al Ministerio de Educación en sus
actividades relacionadas con las bibliotecas. El Banco ha
patrocinado u n sistema de bibliotecas públicas en Caracas,
una red de bibliotecas escolares en Ciudad Guayana, u n centro
de formación de bibliotecarios y u n centro de documentación
sobre la formación y los servicios de biblioteca.
E n 1969, se organizó una red de bibliobuses para ampliar
los servicios que se prestaban en Caracas, y que atienden actual-
mente a 100 000 usuarios a quienes facilita todos los años el
acceso a los libros, especialmente a los niños y jóvenes de las
93

Actividades extrabibliotecarias

zonas m á s remotas. Este sistema está cuidadosamente concebido


en torno a una biblioteca central, con diversas bibliotecas
satélites en las distintas localidades.
E n Ciudad Guayana, que es u n importante centro comer-
cial, se organizaron bibliotecas escolares para atender las
necesidades de 62 escuelas públicas, con 35 000 alumnos y
900 maestros y profesores. E n 1973, este programa incitó al
Ministerio de Educación a afirmar públicamente que había
contribuido a formar el hábito de la lectura, a despertar la
curiosidad y el deseo de los niños en lo tocante a la búsqueda
de información, y a facilitar el desarrollo intelectual.
A u n q u e el Banco del Libro fue fundado con la finalidad
de proporcionar libros a los niños, tiene también presente la
conveniencia de distribuir una amplia g a m a de materiales,
incluidos los clásicos y una gran selección de la literatura latino-
americana. Es u n buen ejemplo de iniciativa de carácter
voluntario que abre el camino para el establecimiento de una
institución permanente de gran calidad.

LAS MINIBIBLIOTECAS RURALES


DE LA REPÚBLICA DE COREA

Desde hace varios años, la Asociación de Bibliotecas de Corea


viene pidiendo al gobierno que revise la ley de 1963 sobre las
bibliotecas, que se ha quedado anticuada, con objeto de prestar
u n apoyo financiero que permita mejorar las bibliotecas y
mitigar la escasez de bibliotecarios. Pero incluso antes de la
promulgación de este ley, se había emprendido ya u n movi-
miento destinado a proporcionar libros en las zonas rurales.
E n i960 empezó a actuar la Asociación de Minibibliotecas
de Corea, integrada por voluntarios, que m á s tarde revistió la
forma de una organización de carácter n o lucrativo. L a finalidad
original de este movimiento consiste en proporcionar a los
pueblos de agricultores y pescadores muebles de bibliotecas
normalizados, que contienen una colección inicial de veinte a
treinta libros, escogidos por los propios aldeanos. E n febrero
de 1977, existían ya 3 5 0 1 1 minibibliotecas, que tenían
2 848 433 libros.
94

El fomento de la lectura

L a sede de la Asociación, que radica en Seúl, tiene sola-


mente algunas mesas y sillas y una plantilla de siete personas,
entre ellas tres bibliotecarios profesionales. A u n q u e la Asocia-
ción no cuenta con una fuentefijadefinanciación,su influencia
es m u y grande en todo el país. Sufraga sus gastos y su funcio-
namiento con las aportaciones de individuos, empresas, orga-
nizaciones sociales y ayuntamientos.
Cada minibiblioteca rural es iniciada por u n club de
lectura, integrado por unos diez jóvenes que dirigen este
movimiento en su pueblo de origen. E n realidad, este club es
el que se encarga del funcionamiento de la minibiblioteca.
E n 1977 había 497 813 miembros, que recibían u n boletín
informativo mensual de cuatro páginas, titulado Maül-Munko
[Minibibliotecas rurales], por u n precio de suscripción equiva-
lente a 20 centavos de dólar al año. Este boletín viene publi-
cándose desde 1964. E n 1975, la Asociación empezó a dedicar
m á s atención a la calidad de los fondos de las minibibliotecas
rurales.
Es m u y significativo que el iniciador de este movimiento
básico, Dae-sup O h m , haya sido un bibliotecario que organizó,
en 1951, una biblioteca públicafinanciadacon fuentes privadas,
en su propia ciudad. Cuando era director de esta biblioteca,
empezó a enviar libros a los pueblos. Al ser nombrado primer
director ejecutivo de la Asociación de Bibliotecas de Corea
siguió encargándose de este "movimiento de envío de libros
de segunda m a n o " . Al no existir ni estanterías ni clubs de
lectores para organizar las actividades de préstamo, estos libros
no se utilizaban en los pueblos y por ello el movimiento n o
tuvo éxito.
E n la actualidad, los clubs de lectura autónomos, que se
encargan del funcionamiento, la dirección y el desarrollo de las
minibibliotecas, n o solamente llevan a cabo todas las opera-
ciones habituales sino que además organizan debates sobre los
libros que han leído sus miembros. Los miembros de una
localidad dada pueden organizar reuniones para intercambiar
libros, ideas y experiencias personales. Las minibibliotecas
canjean también libros con otras bibliotecas y actúan c o m o
filiales y depósitos de las bibliotecas públicas, que prestan u n
95

Actividades extrabibliotecarias

cierto n ú m e r o de libros en su circunscripción, durante u n


plazo bastante largo, para su difusión entre los pueblos.
E n el folleto q u e ha publicado el servicio de minibiblio-
tecas rurales de Corea figura esta interesante observación:

L a mayoría de los países en desarrollo no están todavía en condiciones


de dedicarse al perfeccionamiento de las bibliotecas principalmente
porque tienen que ocuparse de otras actividades importantes del
desarrollo económico nacional, mientras que los países desarrollados
pueden organizar muchas bibliotecas públicas para uso de la población.
Por consiguiente, conviene que en los países en desarrollo los propios
individuos procuren organizar un movimiento de lectores para
reivindicar su derecho cívico a la lectura. £1 movimiento de mini-
bibliotecas parte de la base, de la propia población, y en último
término puede estimular la creación de bibliotecas públicas [5, p. 4].

LAS CAJAS DE LIBROS DEL PAKISTÁN

Al expresar este deseo los habitantes de pueblos y aldeas y de


barrios de viviendas insalubres de las ciudades, que tienen una
instrucción rudimentaria, surgió en el Pakistán el sistema de
las cajas de madera, que tienen unos cien libros en urdu, y que
han recibido el n o m b r e de caja d e biblioteca elemental o
portátil. L a d e m a n d a popular de materiales m á s complejos
por parte de personas m á s instruidas, pero que n o disponían
de la posibilidad de leer libros en urdu, trajo consigo la orga-
nización de la caja de biblioteca de nivel superior.
El apoyo a este proyecto se debe a la Fundación de Asia,
que ha facilitado m á s de 1 100 cajas elementales, en cinco
ocasiones distintas. A d e m á s , se h a n reunido y distribuido
150 cajas de nivel superior. Estas cajas se facilitan a las orga-
nizaciones locales de carácter voluntario, después de seleccionar
las solicitudes para q u e n o haya una duplicación con los servi-
cios de biblioteca ya existentes y para cerciorarse de que la
organización destinataria está en condiciones de aumentar
estas colecciones gracias a u n apoyo local.
96

El fomento de la lectura

BIBLIOTECAS AGRÍCOLAS

E n la actualidad, unos 15 000 agricultores tienen ya su propia


biblioteca personal gracias a u n plan organizado por la Uni-
versidad de Agronomía de Lyallpur, Pakistán, con objeto de
facilitarles información al día sobre las prácticas agrícolas más
eficaces. Los agricultores, que pagan todos los años 5 rupias,
pasan a ser miembros del Registro de Bibliotecas Agrícolas y
reciben boletines informativos sobre temas tales c o m o el m o d o
de obtener cosechas mejores, las medidas de protección fitosa-
nitarias, la zootecnia, etc. Se han publicado ya 120 boletines y
están en preparación otros 60, y la Universidad piensa dedicar
en total 300 relativos a todos los aspectos de la agricultura, y
actualmente se está dedicando a producir libros de texto de
alfabetización y materiales de postalfabetización, entre ellos
folletos sobre temas de interés para las mujeres recién alfa-
betizadas [6].
A u n q u e este programa persigue esencialmente la finalidad
de divulgar información agrícola, servirá quizás c o m o base
para fomentar unas bibliotecas privadas de carácter m á s
general, cuando haya llegado ya el m o m e n t o oportuno para ello.

L A LECTURA ES FUNDAMENTAL

"Reading is fundamental" [La lectura es fundamental], movi-


miento organizado inicialmente por voluntarios, y que cuenta
ya con el apoyo de profesionales y del gobierno de los Estados
Unidos, se dedica a distribuir libros baratos entre las escuelas
y bibliotecas de este país. L o dirige Margaret M a c N a m a r a ,
que ha sido la principal impulsora de este movimiento desde el
primer m o m e n t o .
A u n q u e estos libros se entregan gratuitamente a los niños,
una parte de los costos se sufraga con fondos locales, que se
suelen recaudar gracias a las actividades de individuos y orga-
nismos de carácter voluntario.
Se ha comparado este programa con una siembra en el
campo. Los niños empiezan a pedir libros en préstamo una vez
que se han llevado sus propios libros a casa ya que, cuando los
97

Actividades extrabibliotecarias

libros son u n producto escaso, los que se regalan siembran la


semilla de una futura intensificación de la lectura. L a alegría
que da ver al niño cuando recibe su libro ha sido la mejor
recompensa para muchos voluntarios que dedican a esa tarea
su tiempo y su energía.

U N EJEMPLO FINLANDÉS
C O R O N A D O POR EL ÉXITO

Gracias a u n generoso apoyo público, a una planificación bien


concebida y a la colaboración de los mejores arquitectos del
país, el sistema de bibliotecas públicas de Finlandia es uno de
los más eficaces del m u n d o . Todos los años se prestan por
término medio nueve libros por persona y u n tercio de la
población es miembro de una biblioteca.
El crecimiento de las bibliotecas públicas —hay una en
cada u n o d e los 518 municipios d e Finlandia, así c o m o
2 600 anexos y 140 bibliobuses en las zonas rurales— ha sido
impresionante. L a ley de 1972 no impone límite m á x i m o
alguno a la ayuda financiera del Estado y facilita asistencia
económica en proporción a los gastos reales de cada biblioteca.
Las subvenciones oscilan entre u n 90 por ciento en el caso de
las bibliotecas de hospitales, dos tercios de los gastos reales en
las bibliotecas rurales y u n tercio en las urbanas.
Los bibliotecarios pueden escoger libremente los libros
que compran pero deben tener presente que su público tiene
unos gustos m u y diversos. H a y colecciones especializadas allí
donde resultan oportunas. E n la ciudad de Rovaniemi, por
ejemplo, los 26 000 habitantes tienen u n a biblioteca de
3 000 metros cuadrados, con servicios de préstamo para adultos,
adolescentes y niños, un laboratorio lingüístico y una colección
de 5 000 volúmenes sobre los lapones y Laponia. Todos los
años se prestan 250 000 volúmenes.
Los planos de las bibliotecas h a n sido concebidos por
algunos de los mejores arquitectosfinlandeses,que han escogido
los colores y los muebles con objeto de dar a cada biblioteca su
propia personalidad. Por ello, las bibliotecasfinlandesasresultan
incitantes y estéticamente m u y agradables. L a ley sobre las
98

El fomento de la lectura

bibliotecas permite facilitar también apoyo financiero a los


autores de libros, con una s u m a que equivale al 5 por ciento
de los fondos autorizados totales.

L A UTILIZACIÓN D E LAS BIBLIOTECAS

Casi todos los órganos de dirección de las bibliotecas se


preocupan por el impacto de su institución y acopian datos sobre
el n ú m e r o de clientes y el número de libros distribuidos.
M u c h a s de ellas han rebasado la fase del acopio de datos
rudimentarios de este tipo y han estudiado las necesidades y
aspiraciones de su público. E s ésta una iniciativa m u y aconse-
jable e incluso necesaria. Diversas escuelas de bibliotecología
han patrocinado la realización de muchos estudios de tales
características.
E n Hungría, los bibliotecarios han desplegado una gran
actividad a este respecto. E n 1977, la revista Kdnyvtári Figyelü
dedicó u n número especial [7] a las investigaciones sobre la
lectura, y se han publicado varias obras sobre los diversos
factores de la eficacia de las bibliotecas [8 y 9] y los efectos de
las novelas sobre los lectores [10], o el valor literario de los
libros que ha leído una muestra de usuarios [11]. L a biblioteca
ha publicado u n resumen e n inglés d e las investigaciones
realizadas a este respecto de 1968 a 1977, en el Centro de Investi-
gaciones Bibliográficas de la Biblioteca Nacional Széchényi [12].
E n África, u n bibliotecario, funcionario del Instituto
Panafricano para el Desarrollo [13], realizó u n estudio d e
observación sobre la tipología de los lectores y las bibliotecas
públicas d e África occidental. Por haber trabajado c o m o
bibliotecario en países africanos de habla francesa e inglesa
durante quince años, el autor pudo tener acceso a los registros
bibliotecarios de toda esta parte de África.
Los lectores que utilizan los servicios de las bibliotecas
públicas fueron clasificados en tres categorías: a) lectores
"bulímicos", es decir, que leen vorazmente, sin perseguir una
finalidad utilitaria; b) "empollones", que leen principalmente
para preparar un examen y c) "ramoneadores de información",
que sólo leen ocasionalmente para obtener datos específicos,
99
Actividades extrabibliotecarias

normalmente en su especialidad. L o s lectores "bulímicos" n o


utilizan demasiado los servicios de las bibliotecas de África
occidental; en cambio, la demanda de los demás grupos ha
consumido los limitados recursos disponibles de m o d o tal que
ha impedido el desarrollo de bibliotecas de tipo escolar o
equilibradas. El observador sugiere que las bibliotecas de
África occidental h a n facilitado u n servicio extraordinaria-
mente barato pero q u e , en el futuro, el apoyo debe corres-
ponder al presupuesto nacional. Ahora bien, por m u y útil que
pueda ser la ayuda exterior o internacional, solamente las
autoridades nacionales están en condiciones de garantizar el
establecimiento y desarrollo de u n servicio auténticamente
nacional.

REFERENCIAS

I. Objectives for national and international action, Paris, Unesco,


1975» 30 p.
2. Establishing a legislative framework for the implementation of
Natis, Paris, Unesco, 1977.
3. FoNOTOV, G . P. Seminario de bibliotecarios de Asia, África y
América Latina en la U R S S , Boletín de la Unesco para las biblio-
tecas, vol. X X X , n.° 2 , marzo-abril de 1976.
4. El Banco del Libro, una ejemplar institución cultural venezolana,
Noticias del Centro Regional para el Fomento del Libro en América
Latina, n.° 15, 1-16 de septiembre de 1977, P- 8 y 9.
5. Village mini-library movement in Korea, p. 4, Seúl, Korean
Mini-Library Association, 174-1, Cheongjin-Dong, Chongro-Ku,
sin fecha. (Folleto.)
6. H U S S E I N , Ghulam. Farm library scheme. Literacy Documentation,
vol. V I , n.° 1, 1977, p. 1-6.
7. Kônyvtâri Figyelö az O K D T es a K M K folyoirata, 1977, p. 3 y 4.
8. H A L Á S Z , László; N A G Y Attila. Hatásvizsgálat Konyvtárban I.
Budapest, Nepmuvelesi Propaganda Iroda, 1974.
9. . Hatásvizsgálat Konyvtárban II. Budapest, Nepmuvelesi
Propaganda Iroda, 1977.
10. R A M A R A S , István; Kiss, Endre; I L D I K O , Somorjai. A "Makra",
Budapest, Es 116 Olvasoja, 1977.
n . K A M A R A S , István. Az Irodalmi Érték Esélye Lektürol Vasóknál,
Budapest, Nepmuvelesi Propaganda Iroda, 1974.
100

El fomento de la lectura

12. N A T I O N A L S Z E C H E N Y I L I B R A R Y . Reading Research in the Centre


for Library Science and Methodology. Budapest, National Szechenyi
Library, 1977.
13. L A L A N D E - I S N A R D , Fanny. Tipología de los lectores y de las
bibliotecas públicas de Africa occidental, Boletín de la Unesco
para las bibliotecas, vol. X X X I , n.° 5, septiembre-octubre
de 1977.
Evaluación
de los datos disponibles

L a exposición del capitulo anterior puede incitar a formular


conclusiones sobre las actividades de fomento del libro. Procede
destacar que esa exposición no es completa y que tampoco se ha
procedido a una evaluación crítica de todos los casos, casi todos
los cuales suscitaron criticas locales.
C o m o puede verse, se ha recurrido a muchos medios para
fomentar la lectura y los libros; intentaremos ahora hacer
algunas generalizaciones al respecto, por m u y peligrosas que
puedan resultar. Este resumen descartaría inevitablemente
algunas de las conclusiones m á s generales al respecto. Cabe
esperar, sin embargo, que sirva para destacar el m o d o en que
los lectores pueden adaptar ciertas actividades a su propia
situación, o utilizarlas como base general para las nuevas
actividades originales que tengan en proyecto.
Parece innegable la necesidad de fomentar la lectura.
C u a n d o se ha realizado una evaluación cuidadosa al respecto,
los datos han sido siempre concluyentes. El hambre del libro
que describieron Barker y Escarpit [i] es u n hecho, y si bien
sería extravagante pensar en la posibilidad de convertir a toda
persona alfabetizada en u n lector ávido, se puede aumentar
de m u y diversos m o d o s el número de personas que se dedican
activamente a la lectura.
E n aquellos países en los cuales el suministro de materiales
de lectura y la incitación a su utilización han pasado a ser una
gran prioridad para el gobierno y el sector privado, los resul-
tados han sido buenos y se ha puesto claramente de manifiesto
la necesidad de que toda la población se movilice en este
sentido para poder introducir cambios en la importancia y el
102

El fomento de la lectura

entusiasmo del público lector, en lo que se refiere a la compra


o el préstamo de libros. El m u n d o del libro, del que forman
parte los editores de todos los tipos de materiales, los libreros
y los otros puntos de distribución, la administración pública,
los autores y los traductores, así c o m o los bibliotecarios y los
educadores, puede obtener resultados m u y notables si todos
ellos están dispuestos a colaborar en la planificación y en la
realización. N o es éste u n sector en el cual podamos "dejar
que se encargue otra persona del asunto".
Es también evidente que la distribución plantea u n pro-
blema: el movimiento de los libros desde el editor hasta el
lector tropieza a m e n u d o con graves obstáculos. Esto es espe-
cialmente cierto en aquellos países en los cuales la distribución
de todo tipo de bienes o mercancías resulta problemática. E n
algunos casos se necesitará una evaluación y revisión del propio
sistema. E n otros, habrá que utilizar m á s eficazmente las
prácticas y servicios existentes, y será m á s fácil introducir las
modificaciones pertinentes.
U n sistema postal eficaz ha resultado ser u n elemento
m u y importante, aunque el servicio de asesoramiento personal
que forma parte integrante de toda buena librería, y que brilla
por su ausencia en la compra de libros por correspondencia,
puede serle de gran utilidad a una persona alfabetizada que
necesita ayuda para conocer y utilizar la amplia masa de
materiales que existen en potencia en toda librería.
H e m o s visto también que las bibliotecas son u n factor
capital para promover eficazmente el hábito de la lectura. U n a
biblioteca bien equipada puede constituir u n medio para que
u n individuo entre en el m u n d o de los libros y aproveche toda
su riqueza. U n o de los servicios que prestan estas bibliotecas
consiste en el asesoramiento de u n bibliotecario competente
que, al facilitar la localization de los materiales, al alentar a
los lectores tímidos y al estimular a los usuarios a obtener una
información cada vez m á s completa y de mayor calidad, resulta
valiosísimo. Es m u y significativo que los bibliotecarios bien
formados sean quienes suelen encabezar los movimientos en
los cuales se llega a u n mayor n ú m e r o de personas, es decir,
las llamadas actividades extrabibliotecarias. A m e n u d o , han
103

Evaluación de los datos disponibles

promovido "cajas de libros" de diversos tipos, gracias a las


cuales unas "bibliotecas" mal dotadas de personal e instaladas
en condiciones precarias han sabido suscitar el interés por los
libros y por la información que puede obtenerse en ellas. Las
bibliotecas prestan m u y diversos tipos de servicios, y las hay
de diferentes niveles —desde las m á s primitivas hasta las m á s
especializadas—, que pueden aportar cosas de gran valor a su
clientela.
U n a de las funciones de la biblioteca que se suele pasar
fácilmente por alto es la de proporcionar apoyofinancieroa la
industria editorial. A u n q u e una biblioteca compre u n solo
ejemplar de u n libro para prestarlo a sus usuarios, si hay
500 instituciones de este tipo, la venta garantizada de 500 ejem-
plares puede hacer pensar a u n editor que no va a arruinarse si
edita tal obra. N o debemos olvidar que el propio Gutenberg
murió en la ruina, y que trabajaba de criado. E n algunos países,
se paga a los autores una s u m a por los ejemplares vendidos a
las bibliotecas, lo cual constituye u n estimulo m á s para los
escritores. Varios gobiernos han fomentado las actividades
nacionales de edición al adquirir libros para las bibliotecas y
las escuelas con cargo al presupuesto público.
U n o de los elementos que coartan la adquisición del
hábito de la lectura consiste simplemente en que los libros son
a m e n u d o m u y caros. L o más probable es que los nuevos
lectores —recién alfabetizados y que acaban de descubrir la
satisfacción y la utilidad de la lectura— sean pobres. Los
periódicos, revistas y otras publicaciones baratas no son objetos
de arte c o m o ciertos ejemplares de museo, abundantemente
ilustrados, m u y bien impresos y artísticamente encuadernados,
pero proporcionan la posibilidad y la práctica necesaria para
adquirir el hábito de la lectura. Cuando los libros tienen u n
precio que rebasa las posibilidades económicas del comprador,
se reduce el tamaño del mercado. Procede hacer todo lo posible
por mantener el costo de los materiales de lectura en u n nivel
razonable.
Los libros de regalo tienen una gran aceptación y sirven
para encauzar al niño hacia la lectura y probablemente hacia la
creación d e una biblioteca personal. Desempeñan esta m i s m a
104

El fomento de la lectura

función los libros que se conceden c o m o premio. C u a n d o una


persona se ha merecido u n libro o existe una razón para que
éste sea u n donativo, lo apreciará probablemente más que si
le cae del cielo. Pero no hay ningún dato que indique que el
hecho de regalar libros suscite lectores constantes.
L a labor internacional, y en particular las actividades
relacionadas con el A ñ o Internacional del Libro de 1972,
proporcionan muchas fuentes de información sobre los proyec-
tos relacionados con el libro. E n el Programa de Acción relativo
a dicho año, se formulan muchas sugerencias que pueden
servir de punto de partida para las actividades de fomento del
libro y la lectura, por lo que convendrá examinarlo, al igual
que los boletines publicados por la Unesco y diversos orga-
nismos regionales: Book promotion netos, Newsletter of the
Tokyo Book Development Centre, Newsletter of the Asian Book
Development Centre de Karachi y Noticias del Centro Regional
para el Fomento del Libro en América Latina. Son también m u y
útiles la serie de Estudios y documentos de comunicación social
de la Unesco y sus múltiples libros y publicaciones periódicas
sobre las bibliotecas y la bibliotecología.
C o m o ya ha quedado dicho, los estudios sobre la lectura
resultan indispensables para saber c ó m o organizan su tiempo
los lectores en potencia, y cuáles son los temas que les interesan
en la lectura. Los estudios realizados en campos conexos de
las ciencias sociales pueden indicarnos las necesidades y deseos
del público lector real y en potencia. L a información sobre el
mercado es m u y importante para el editor y el librero, c o m o
instrumento comercial básico. También es importante, para
las bibliotecas y los bibliotecarios, disponer de información
sobre su clientela con objeto de poder proporcionarle servicios
óptimos.
C o m o los estudios sobre la lectura más interesantes tienen
un carácter científico m u y complejo, y c o m o la interpretación
de los datos estadísticos puede resultar m u y engañosa para u n
aficionado, convendrá ser prudentes al manejar estos estudios.
N o debemos intentar interpretar una radiografía sin la ayuda
de u n médico, que depende, a su vez, de u n especialista. N o
debemos interpretar los datos estadísticos sin recurrir a u n
ios
Evaluación de los datos disponibles

estadístico u otro especialista que examine cuidadosamente la


situación general.
A este respecto, puede resultar oportuno el siguiente
ejemplo. E n el estudio antes citado sobre la lectura de los
niños austríacos de 10 años de edad, había una pregunta sobre
el número de libros que tenía el niño. Los investigadores
señalan que al interpretar los resultados hay que tener en
cuenta que en las familias numerosas n o siempre se considera
que los libros sean propiedad del niño sino que los leen todos
sus miembros y en realidad son propiedad de la familia. Al
interpretar los estudios sobre la lectura conviene tener una
mente realista y analítica y experiencia en el manejo de los
datos de los cuestionarios. Es difícil medir ciertas características
tales c o m o las actitudes, y normalmente será imposible destacar
en un solo cuestionario la evolución de los temas de interés que
pueden reflejarse en los tipos de selección de libros. A m e n u d o ,
se requerirá una serie de estudios para poder obtener datos
comparados.
E n el capítulo "Investigaciones sobre la lectura" no se han
descrito ciertos estudios sobre la lectura. Los mencionaremos
ahora porque pueden tener cierta utilidad para quienes se encar-
guen de planificar actividades a este respecto. Procede citar,
en primer lugar, una bibliografía comentada de estudios,
titulada The reading habits of adults, de Margaret M a n n , que es
el primer informe del Fondo de investigación para la biblio-
grafía nacional británica y que comprende 609 estudios [2].
C o m o ejemplo de los estudios sobre la lectura no mencio-
nados previamente, será útil mencionar los realizados en
Benin [3], Noruega [4 y 5], España [6] y Sri Lanka [7]. El
primero de ellos corrió a cargo de la Comisión Nacional para
la Unesco de Benin, los noruegos (uno de los cuales es u n
resumen de u n informe más completo) fueron realizados por
el Club del Libro Noruego, y el estudio español por el Instituto
Nacional de Estadística. Los datos sobre los jóvenes flamencos
fueron presentados por Frans Schittecat, de Bélgica, utilizando
la información facilitada por la Asociación para el Fomento del
Libro Flamenco, y los servicios de suministro de materiales
de lectura del Ministerio de la Cultura Neerlandesa [8].
io6

El fomento de la lectura

Tras una sugerencia del Centro Regional del Fomento


del Libro de Âsia de la Unesco, se procedió a una encuesta de
los libros preferidos por los niños y los jóvenes en Sri Lanka.
Este estudio era m u y objetivo y abarcó 7 088 niños de habla
cingalesa y 1 567 de habla tamul.
Se ha confirmado la importancia de la lectura a una edad
temprana. Los japoneses dicen que la lectura empieza en el
regazo de la madre. L a mayoría de los especialistas están de
acuerdo en que el mejor m o d o de crear una población lectora
consiste en enseñar a los niños a llegar a ser tales lectores.
Normalmente, las escuelas y las bibliotecas cooperan en las
actividades de fomento de la lectura por los niños.
El fomento de los libros para niños se puede hacer recu-
rriendo a medios especiales, que a m e n u d o no son apropiados
para los adultos. U n método que tiene gran aceptación es el
de los concursos. U n a organizaciónfilantrópicanorteamericana
—la Sociedad Nacional de la Esclerosis Múltiple— recaudó
7 millones de dólares gracias a una especie de "maratón de la
lectura". E n este concurso, diversas entidades locales aceptaron
pagar a esa institución una suma fija —por ejemplo, unos
centavos de dólar— por cada libro que había leído u n niño.
Tanto los niños como la organizaciónfilantrópicasacan gran
provecho con u n programa de este tipo.
L a lectura incita también a los alumnos y estudiantes a
leer y a pensar. Los buenos maestros y profesores han aprove-
chado siempre todos los modos posibles de fomentar el progreso
personal de sus alumnos en todos los sentidos. Se han dado a
conocer diversos métodos sistemáticos para incitar a los niños
a leer. El Consejo de Utah de la Asociación Internacional de
la Lectura [9] ha compilado y publicado una serie de actividades
para las escuelas, y la Asociación Norteamericana de Bibliotecas
ha editado una buena colección dedicada a la narración de
cuentos en las bibliotecas [10]. Se puede recurrir a muchas
modalidades para interesar a los niños por los libros.
Procede mencionar también la importancia de una buena
coordinación al llevar a cabo actividades de fomento de los
libros y la lectura. Si existe u n consejo nacional de fomento del
libro, será u n lugar m u y adecuado para encontrar la dirección
107

Evaluación de los datos disponibles

necesaria. Resulta m u y útil, y es incluso esencial, concebir u n


plan detallado para poder conseguir efectos máximos. Los
responsables han de estar en condiciones de introducir modifi-
caciones en el caso de que haya imprevistos, tanto en sentido
positivo c o m o negativo.
L a labor de fomento del libro puede perder su eficacia si
parece tener carácter comercial. L a venta de libros es el
objetivo último de muchas campañas de lectura pero no debe
ser tan evidente para el público hasta el punto que le arrebate
todo su placer. Por otra parte, una campaña m u y compleja
puede atraer la atención de muchas personas pero nada indica
que vaya a convertirlas en lectores perseverantes.
El asesoramiento exterior resulta m u y útil, especialmente
para destacar modos nuevos y diferentes de llevar a cabo la
labor de promoción. Sin embargo, n o se debe pretender que
los consultores realicen el trabajo de la industria. Si se dedican
a organizar y llevar a cabo un programa, necesitarán el apoyo
del m u n d o del libro, entre ellos los distintos elementos comer-
ciales, que a veces tienden a limitarse a contemplar c ó m o
actúan los consultores en vez de lanzarse a la acción decidida-
mente. El m u n d o del libro en general suele estar m u y dispuesto
a dedicarse a actividades de fomento del libro. Se estima que
el A ñ o Mundial del Libro de 1972 superó todas las esperanzas
gracias al apoyo que recibió en todo el m u n d o , a m e n u d o de
fuentes inesperadas.
U n a vez terminado u n proyecto, resulta especialmente útil
que haya alguien que lo evalúe de u n m o d o crítico y sin pasión.
Antes de preparar un programa similar para el futuro convendrá
analizar de cerca la brillante aureola de una campaña coronada
por el éxito. L a evaluación debe hacerse lo antes posible
después de terminar las actividades —no cuando todo el
m u n d o esté m u y agotado por haber trabajado a presión durante
cierto tiempo, ya que es difícil ser desapasionado en ese
m o m e n t o — pero antes de que el tiempo haya borrado los
recuerdos. L a memoria es corta. U n a semana después de la
terminación suele ser u n buen m o m e n t o para evaluar u n
programa confinesde planificación futura. El jefe del equipo
de evaluación debe hacer todo lo posible por prescindir de las
io8

El fomento de la lectura

recriminaciones, la amargura y los reproches mutuos. El futuro


requiere unas bases sólidas.
El gobierno puede proporcionar ayuda de m u y diversos
modos. N o se debe pasar por alto al liderazgo político al
organizar actividades de fomento del libro. Tanto los funcio-
narios locales y provinciales c o m o los dirigentes nacionales
están en condiciones de prestar apoyo y también de obtener u n
beneficio político personal con su participación en actividades
de fomento del libro. Las bibliotecas nacionales constituyen
asimismo una base natural de apoyo de tales actividades, ya
que se las puede utilizar para organizar exposiciones, y además
sus dispositivos de distribución son a m e n u d o excelentes.
Son también útiles los programas que cuentan con u n
apoyo de fuentes privadas. E n muchos programas intervienen
asociaciones de editores y libreros. Las fundaciones pueden a
m e n u d o proporcionar un impulso que en otro caso no existiría
en los programas de promoción. Pero rara vez estarán dispuestas
a conceder u n apoyo permanente a programas y autores, para
la producción de libros o para la edición en las lenguas de las
minorías por alegar que se trata de una función del gobierno.
Por último, nadie puede suplir a unos dirigentes plena-
mente entregados a esas actividades del fomento del libro.
Para modificar las actitudes se requiere m u c h o tiempo, y
mujeres c o m o Virginia Betancourt, de Venezuela, y Margaret
M a c N a m a r a , de los Estados Unidos de América, y hombres
c o m o Richard Bamberger de Austria han aportado m u c h o de
sí mismos a la causa de facilitar materiales de lectura para los
niños. El personal voluntario es a m e n u d o el que toma la
iniciativa y aprovecha su influencia para realizar cosas que en
cualquier otro caso no se llevarían a la práctica. Puede verse u n
resumen del m o d o de encauzar la gran energía de los voluntarios
en Getting people to read, que expone los programas realizados
en los Estados Unidos de América [ n ] . L a combinación de
voluntarios y de apoyo estatal resulta m u y eficaz para llevar a
cabo programas en gran escala en muchos países. Esos dirigentes
pueden proceder de otros sectores que no sean simplemente
los profesionales del libro.
L o que resulta evidente es la necesidad de preparar
109

Evaluación de los datos disponibles

meticulosamente el programa, con la participación activa de


quienes vayan a realizar las actividades concretas una vez que
esté ya en marcha. Los organizadores de una iniciativa de
fomento de los libros y de la lectura tienen muchas opciones,
muchas de las cuales han sido ya descritas en las páginas
anteriores. El éxito será más probable si los interesados se
preocupan por la eñcacia de la empresa, independientemente del
tipo de actividad. Habrá que escoger cuidadosamente a quienes
vayan a desempeñar las funciones m á s importantes.
U n segundo requisito es tener una idea clara de la situa-
ción. N o solamente habrá que estudiar las características de los
libros y de la lectura entre la población sino también los tipos
de actividad de ésta, su nivel de instrucción y económico y las
modalidades de utilización de las bibliotecas. T o d o ello puede
influir en las probabilidades de éxito. Cuando sea posible,
convendrá efectuar u n estudio completo sobre la lectura.
Este tipo de información es necesario, pero además los
organizadores deben tener una idea clara de los medios y
servicios disponibleá. A m e n u d o , se puede disponer de fuentes
de información recurriendo a cauces comerciales o públicos.
Las exposiciones cuestan dinero, y es preciso que haya quienes
estén dispuestos a exponer sus mercancías. Para el éxito de
una campaña de fomento, habrá que disponer de datos sobre
el público en potencia, los medios e instalaciones accesibles,
los costos y el apoyo disponible.
L a fase siguiente consiste en evaluar la situación a partir
de esos datos. Procede dedicar a esta labor m u c h o tiempo y
energía, ya que es probable que con ello se eliminen actividades
poco rentables.
Los planes deben abarcar las actividades que se llevan
a cabo antes, durante y después de la iniciativa, ya que todas
ellas son importantes. Es indispensable hacer anuncios y otros
tipos de publicidad antes del acontecimiento, puesto que
cuando n o hay público n o se puede interpretar u n a obra de
teatro. Se deberán prever todas las posibilidades al respecto.
Siempre habrá algunos que se pasen por alto, y en tal caso será
posible introducir los oportunos reajustes.
Los planes deben incluir también un examen del proyecto
no
E¡ fomento de la lectura

después de su terminación, para descubrir lo que ha sido eficaz


en este caso concreto y los fallos que ha podido haber. Conviene
analizar también los defectos para aprender el m o d o de elimi-
narlos en el futuro. L o s informes escritos constituyen u n gran
auxiliar de la memoria h u m a n a y u n m o d o m u y útil de movi-
lizar el apoyo para la campaña siguiente. A d e m á s , permiten a
los que vienen después aprovechar los éxitos anteriores.

REFERENCIAS

I. B A R K E R , Ronald; E S C A R P I T , Robert. The book hunger, París,


Unesco, 1973.
2. M A N N , Margaret. The reading habits of adults. A selected
annotated bibliography. Londres, British Library, Sheraton
House, Great Chapel Street, Londres W 1 V 4 B H , 1977. (British
National Bibliography Research Report n.° 1.)
3. M I N I S T È R E D E L ' E N S E I G N E M E N T D U P R E M I E R D E G R É . Enquête
sur la lecture en République du Bénin, Porto-Novo, Bénin, Commis-
sion Béninoise pour l'Unesco, 1977.
4. N O R E N G , 0ystein. Lesing og Kommunikasjon. Kort rapport o m
Den norske Bokklubbens lesersociologiske undersokelse, Oslo,
Den nordiske Bokklubbens, 1974.
5. . Lesere og Lesing. Rapport o m D e n norske Bokklubbens
lesersociologiske undersokelse, Oslo, D e n nordiske Bokklubbens,
1974-
6. INSTITUTO N A C I O N A L D E ESTADÍSTICA. Encuesta de hábitos de
lectura, Madrid, Instituto Nacional de Estadística, 1976.
7. W E E R A S U R I Y A , D . S. A report on the survey of reading tastes of
children and young people in Sri Lanka, Colombo, Educational
Publications Department, sin fecha.
8. SCHITTICAT, Frans. Flemish youth and the book. Bookbird,
n.° 4, 1977.
9. U T A H C O U N C I L , I N T E R N A T I O N A L R E A D I N G A S S O C I A T I O N . Motiv-
ating interest in reading, Salt Lake City, Utah, marzo de 1971.
10. B A U E R , Caroline Feller. Handbook for storytellers, Chicago,
American Library Association, 1977.
11. S M I T H , Carl, B ; F A Y Leo C . Getting people to read, Nueva York,
Delacorte Press, 1973, 238 p.
Anexo I
Los móviles que incitan a leer:
bibliografía internacional1

La siguiente bibliografía ha sido compilada con la ayuda del Comité


Internacional del Libro, un órgano interprofesional de expertos del libro
estrechamente relacionado con el Programa de Fomento del Libro de la
Unesco.
Los elementos bibliográficos provienen de fuentes diversas. E n esta
búsqueda se recurrió a los instrumentos bibliográficos normales, y en el
Centro de Información sobre los Recursos Educativos del Instituto Nacio-
nal de Educación de los Estados Unidos de América se buscaron elementos
utilizando los siguientes descriptores: "hábitos de lectura", "intereses de
lectura", "modo de leer" y "lectura recreativa".
Damos en especial las gracias a la Sra. A . Yasüko Wakabayashi,
de la Editorial Heibonsha, que tradujo al inglés los asientos japoneses. Por
supuesto, estas obras se publicaron en japonés aunque figuren en inglés en
la presente bibliografía.
Se tomó una decisión que afecta a la calidad de la bibliografía al
llegar a la conclusión de que no era posible comentar todas las referencias.
En vez de descartar aquellos asientos para los cuales no se podían formular
tales observaciones, se decidió presentar la información de la que se
disponía. Un título descriptivo puede orientar al lector hacia una publi-
cación de interés, mientras que su omisión pura y simple no representa
ninguna ayuda.
El estilo bibliográfico varía según las fuentes de los asientos y las
costumbres seguidas al respecto en el país de origen. Siempre que ha sido
posible, se presentan los asientos tal como figuran en las fuentes originales.

i. Compilada por Ralph C . Staiger de la Asociación Internacional


de la Lectura.
112

Anexo I. Bibliografía internacional

O B R A S Y D O C U M E N T O S PUBLICADOS E N 1973-1974

ANGYAL, Erzsébet. A Könyv a modern társadalom fejlodésében,


Kdnyvtári Figyelö, vol. 20, 1974, 3 S2, p. 249-258.
El libro en el desarrollo de una sociedad moderna. Charlas dadas en
un seminario internacional que se celebró en Belgrado, en abril
de 1973-
ARIAS, Gloria Nieto de, y otros. Qué leer, Bogotá, Editorial Universi-
taria de América, 1975.
A S K O V , Eunice N . ; T I S C H B A C K , T h o m a s J. A n investigation of
primary pupils' attitudes towards reading, Journal of experimental
education, n.° 41, primavera de 1973, P- I - 7 -
Se sometió a las pruebas de Askov (inventario de las actitudes ante la
lectura de los alumnos de la enseñanza primaria) y de Stanford
(Stanford achievement test) a 75 niños del primer año de estudios y
a 95 del tercero, para estudiar la relación existente entre las actitudes
ante la lectura y los resultados escolares, el sexo, y el año de estudios.
Se estudió también la estabilidad de las puntuaciones a lo largo del
tiempo. Los resultados indican que las actitudes guardaron una
relación significativa con la subprueba referente al significado de los
párrafos, pero no con la de lectura de palabras, del Stanford achieve-
ment test. Las puntuaciones correspondientes a las actitudes fueron
mucho más altas en el caso de las 75 niñas que en el de los 95 varones.
N o había una relación significativa entre el año de estudios y las
actitudes cuando los logros escolares se mantenían en u n nivel
constante. L a puntuación relativa a las actitudes se mantuvo estable
desde la primavera hasta el otoño.

BALINT-LEHEL, Tamásné; N Â N D O R N É , Hargitai. Mit olvasnak 1936


—ban és 1969— ben a 3. számu kerületi kônyvtar gyermekrészle-
gének olvasói, p. 172-194, Budapest, 1973.
¿Qué leen los niños y qué libros leyeron en 1936 y 1969 en la filia
urbana de la Biblioteca Municipal de Ervin Szabo?

BALOGH, Ferencné. Fiatal olvasók a tanácsi kdnyvtárakbanjtapaszta-


latok és módszerek, Kózreadja az Eötvös Károly megyei konyvtár,
Veszprém, Veszprém, 1974, P- 2 9 -
Los lectores jóvenes en las bibliotecas provinciales.

BAMBERGER, Richard. La promoción de la lectura, Barcelona-París,


Promoción Cultural/Unesco, 1975, 127 p .
113

Anexo I. Bibliografía internacional

Se examinan el modo de leer en muchos países, los resultados de los


estudios sobre los móviles, los factores que influyen en los intereses de
lectura y los métodos para determinar tales intereses.

BATARI, Gyula. A z irók és az olvasás, Konyvtáros, vol. 24, 1974,


7 S 2 , p. 420-421.
Los autores y la lectura: investigación realizada mediante un cuestio-
nario entre 200 escritores y poetas húngaros sobre sus lecturas.

B I S M A R C K , Klaus von; G O T O , Kazuhiko; H A A R M A N N , Reinhard;


MATHEWS, Virginia. Die Rolle des Buches im Audiovisvellen Zeitah
ter, Colonia, Westdeutscher Rund Funk, 1974.
Se compara la función del libro en un m u n d o audiovisual, en diversos
países que tienen características sociales y culturales distintas: Repú-
blica Federal de Alemania, Estados Unidos de América, Japón y
República Democrática Alemana.

CfflU, Lian-Hwong. Reading preferences of fourth grade children


related to sex and reading ability, Journal of educational research,
n.° 66, 1973, p. 369-373.
Estudio de las preferencias de los niños norteamericanos en materia
de lectura en relación con su sexo y su aptitud para la lectura. Se
obtuvieron los siguientes resultados: a) los niños prefieren leer biogra-
fías, libros de ciencias, estudios sociales y deportes, y las niñas libros
de aventuras, de fantasía, de humor y poesía; b) no hay diferencia
alguna en las preferencias de lectura entre los grupos cuya aptitud
para la lectura era de nivel alto, medio o bajo.

DALE, Johs. A . Litteratur og lesing omkring 1890, Oslo, Det norske


Samlaget, 1974.

GEREBEN, Ferenc. A munkásság olvasáskulturája—kulturszociológai es


statisztikai adatok tükrében, A könyv, vol. 9,1974,2 S2, p. 42-48.
La cultura de los trabajadores en materia de lectura, tal como la
ponen de manifiesto los datos de la estadística y de la sociología
cultural.

GÖPFERT, Herbert; M E Y E R , Ruth; M U T H , Ludwig; R Ü E G G , Walter.


Lesen und Leben, Francfort del Main, Buchhändler-Vereinigung,
G m b h . , 1975.
Editado para conmemorar el 15o.0 aniversario de la fundación de la
Asociación Alemana de Libreros. Se trata de un examen interdisci-
114

Anexo I. Bibliografía internacional

plinario del m u n d o de los libros y los lectores. E n la sección primera


figuran los siguientes informes y análisis e informes de investigación:
Wolfgang R . Langenbucher, "Die Demokratisierund des Lesens in
der zweiten Leserevolution"; Rolf Eckmiller, Niels Galley, Otto-
Joachim Grösser, "Neurobiologische und nachrichtentechnische
Grundlagen des Lesens"; Norbert Groeben, Brigitte Scheele, "Zur
Psychologie des Nicht-Lesens"; Wilhelm Salber, Linde Salber,
"Motivationen des Lesens and Nicht(-mehr)-Lesens"; Klaus Kippert,
Christiane Geisthardt, "Kritische Analyse der Leseerziehung in der
gegenwärtigen Gesellschaft"; Walter Rüegg, "Lesen als Bedingung
humaner Existenz in einer offenen Gesellschaft"; Ruth Meyer,
"Lesen als Mittel der Welterfahrung?"; Ulrich Saxer, "Das Buch in
der Medienkonkurrenz". L a sección segunda consiste en diversos
ensayos generales: Crista Meves, "Lesen und Familie"; Arnold
Gromminger, "Lesen und Schule"; Frolinde Baiser, "Lesen und
Erwachsenenbildung"; Heinz Steinberg, "Lesen in öffentlichen
Bibliotheken"; Peter Hartling, "Der Autor—kein Berufsbild"; Heinz
Friedrich, " W e r druckt was für w e n and warum?"; Peter Meuer,
"Aufgaben des Sortimentsbuchhandels in unserer und künftiger
Zeit"; Wolfgang Strauss, "Buchwissenschaft als Gemeinschafts-
aufgabe des Buchhandels"; Ludwig M u t h , "Ausblicke"; Eymar
Fertig, Heinz Steimberg, "Literatur zur Lesenforschung".

HANSEN, I. V . Young people reading: the novel in secondary schools,


Melbourne, Melbourne University Press, 1973. (Second Century
in Australian Education Series, n.° 8.)
El autor expone a los maestros y profesores, a los padres y a los
lectores jóvenes la importancia de que los niños lean novelas. E n el
primer capitulo — " M o d o de leer de los jóvenes"— se detalla la
evolución de la literatura para niños desde el siglo xvin. E n " L a
novela en un aula de clase conservadora", se propugna la inclusión de
obras de literatura moderna a la vez que clásicas en el plan de estudios,
con objeto de dar una visión global de la literatura. Al examinar el
tema de "¿Por qué hay que leer novelas?", se afirma que el recono-
cimiento de la condición humana gracias a las novelas es una ambición
legítima para todo programa de enseñanza del inglés a los jóvenes.
También se exponen las actividades de interpretación. E n otro
capítulo, titulado " L a exploración por medio de la novela", se hace
una crítica de seis libros: dos apropiados para cada uno de los tres
grupos de edad. E n " U n plan general de lectura", se analiza el reciente
predominio de la lectura en el plan de estudios de la lengua inglesa.
»s
Anexo I. Bibliografía internacional

En un capitulotitulado"Una micromuestra: la lectura de algunos


niños de 15 años de edad", se examina u n programa de lectura
utilizado previamente por el autor en sus clases. £1 último capítulo
es un resumen general del libro. E n los apéndices se enumeran
diversos libros que se sugieren y otros que han ganado premios.

H A V I L A N D , Virginia. Children: their reading interests and needs,


Children and literature, views and reviews, Glenview, Scott
Foresman, 1973.
En el Capítulo 3 se reproducen cinco artículos que se refieren a temas
tan discutidos como el de determinar si los libros deben promover
unos valores dados y si los niños deben tener plena libertad para
escoger sus propios materiales de lectura.

HosoDA, Hiroyuki. Reading advisers at bookshops, Library magazine,


n.° 4, 1974.

H O U S E M A N , Ann Lord. Tuned in to the entire family—a book festival,


The reading teacher, n.° 27, diciembre de 1973, p. 246-248.
Se describe un estudio escolar sobre los libros favoritos de los niños,
y se examina la intervención de la familia en lo que se refiere a inculcar
el hábito de la lectura, en el caso de los alumnos de la enseñanza
elemental.

ISHIKAWA, Hiroyoshi. Concerning readership theory, Studies on


editology, n.° 4, diciembre de 1973.

P R O M O T I O N OF B O O K R E A D I N G . Memorandum on
J A P A N C O U N C I L FOR
motivating book reading, Tokio, Japan Council for Promotion
of Book Reading, 1973.

J A P A N LIBRARIES ASSOCIATION.White paper on library 1974, Tokio,


Japan Libraries Association, 1974.

K A K I N U M A , Takashi. Reading promotion during world war II,


Library magazine, n.° 3, 1974.

K A M A R Á S , István. A könyv és az olvasás a szovjet kisvárosok életében,


Könyvtdri Figyelö, vol. 20,1974, 3 S2, p. 259-267.

R A N O S A W A , Seisuke. Promotion of reading and proper reading matter,


ff Journal of Japan Institute of Editology, n.° 14, julio de 1973.
Il6

Anexo I. Bibliografía internacional

KÂROLYI, Ágnes. Kutatási jelentés a pedagôgusok olvasdsi kulturájával


kapcsolatosfelmérésrôl. Kdnyvtártudományi es môdszertcmi kôspont,
orszdgos pedagógiai konyvtár es tnuzeum, p. 98, Budapest, N e p m u v
Prov. Iroda, 1974. (Resumen en inglés.)
Informe sobre una encuesta realizada en relación con la cultura de
los pedagogos en materia de lectura.

KAWANAKA, Yasuhiro. Readers in the age of information, Studies on


editology, n.° 4, diciembre de 1973.

KiDA, Junichiro. Books, information, reading—techniques of their


utilization, Tokio, Publication N e w s C o m p a n y , 1973.

. Reading techniques of contemporaries, Tokio, T h e Mainichi


Newspapers, 1973.

KiKUCHi, Katsuhiro. Reading and the organization of readers, Studies


on editology, n.° 4 , diciembre de 1973.

KIRSCH, Dorothy Italic Current expressed reading interests of young


children. E d . D . Dissertation, Nueva York, Hofstra University,
1973-
La finalidad de este estudio consistía en examinar los intereses por la
lectura expresados por niños del primero y el segundo año de estudios,
en diferentes zonas geográficas de los Estados Unidos de América, de
características raciales, étnicas y socioeconómicas distintas; en c o m p a -
rar los intereses de los alumnos del primero y del segundo año de
estudios para determinar si cambian con el tiempo y en intentar
deducir su derivación. Los sujetos fueron 1 078 alumnos del primero
y el segundo año de estudios a quienes se pidió, con carácter individual,
que indicaran lo que les gustaría leer o que se les leyera. Tras ello,
se les sometió a una entrevista estructurada. Se ordenaron las res-
puestas por temas, clasificándolas en siete categorías previamente
establecidas: información científica, información histórica, informa-
ción de actualidad, obras realistas, novelas de imaginación, h u m o r y
poesía. Los resultados indicaron grandes diferencias en los intereses
expresados de lectura en relación con el sexo, el coeficiente de inteli-
gencia y el nivel de lectura; las niñas se mostraron más interesadas
por las obras realistas y menos por la información de actualidad que
los niños; el sexo y el grupo étnico y racial repercutían significativa-
mente en el interés por la lectura de los niños del segundo año de
117

Anexo I. Bibliografía internacional

estudios y, aparentemente, había diferencias significativas al respecto


entre los niños de uno y otro año de estudios.

KOBAYASHI, Hiroshi. Libraries versus readers. Studies on editology,


n.° 4, diciembre de 1973.

KOBAYASHI^ Kosuke. T h e Right to read, Studies on editology, n.° 4,


diciembre de 1973.

M A C H I L L , Horst (dir. publ.). Der Buchhandel in Soziologischer Sicht,


Buch un Buchhandel in Zahlen, 1974, Francfort del Main,
Börsenverein des Deutschen Buchhandels, 1974.
Estudio sociológico del m u n d o de las librerías.

MAEDA, Ai. The rise of modern readers, Tokio, Yuseido C o . , 1973.

MAINICHI NEWSPAPERS, T h e . Public opinion research on reading, 1973,


Tokio, T h e Mainichi Newspapers, 1973.

. Public opinion research on reading, 1974, Tokio, T h e Mainichi


Newspapers, 1974.

MANN, Margaret. The role of books in higher education: a selected


annotated bibliography, Sheffield, University of Sheffield, 1974.

MANN, Peter H . Students and books, Londres y Boston, Routledge and


Kegan Paul. Ltd., 1974.

MARTENS, Alexander U . Mitmachen und Gewinnen, Francfort del


Main, Börsenverein des Deutschen Buchhandels, 1974.
Folleto sobre el 16. 0 concurso de lectura oral, celebrado en la Repú-
blica Federal de Alemania, con el apoyo del gobierno, por el sector
comercial del libro.

MARTÍNEZ, Eugenia. Inchieste sulle letture dei ragazzi, Giornale della


Librería, mayo de 1975, p. 53-64.

MILLS A N D BOON. The facts about romantic fiction, Londres, Mills


and Boon, 1974.

MUNETAKE, Asako. Group reading and the participants, Studies on


editology, n.° 4, diciembre de 1973.
Il8

Anexo I. Bibliografía internacional

NATIONAL BOOK LEAGUE. Books and students, Londres, T h e National


Book League, 1974.

NORENG, 0ystein. Lesere og Using. Den norske Bokklubbens Leserso-


siologiske undersokelse, Stabekk por Oslo, D e n norske Bokklubben,
1974-

. Lesing og Kommmikasjon. Kort rapport, Stabekk por Oslo, D e n


norske Bokklubben, 1974.

NOSE, Hitosbi. O n readers, Journal of Japan Institute of Editology,


n.° 15, septiembre de 1973.

OGAMI, Sadao. Reading therapy—its theory and practice, Tokio,


Bunkyo Shoin C o . , 1973.

OKUBO, Hisao. Literature about readers, Studies on editology, n.° 4 ,


diciembre de 1973.

PROGRESS PUBLISHERS. Books in the service of peace, humanism and


progress, M o s c ú , Progress Publishers, 1974.
Actas de un simposio internacional, patrocinado por la Unesco
(12-15 de septiembre de 1972), para celebrar el A ñ o Internacional del
Libro. Existe en ediciones inglesa y rusa.

R O B I N S O N , H . M . ; W E I N T R A U B , S. Research related to children's


interests and to developmental values of reading, Library trends,
22, 1973, p. 81-108.
Se exponen las técnicas utilizadas y los resultados de varios estudios
relativos a las preferencias de los niños con respecto a la lectura. Se
indica que la mayoría de los estudios no examinan "la disposición que
incita a los individuos a buscar fuentes y oportunidades de lectura".
La segunda parte del trabajo versa sobre los estudios relacionados
con los efectos de la lectura, es decir, con los valores que recibe el
niño gracias a la lectura. Es m u y difícil determinar la percepción de
los valores de los alumnos en una selección.

R O W E L L , C . Glennon. A n investigation of factors related to change


in attitude toward reading, Journal of reading behavior, vol. 5,
n.° 4, 1972-1973, p. 266-272.
Estudio de la relación entre la evolución de las actitudes ante la
lectura y los progresos en materia de identificación de palabras,
119

Anexo I. Bibliografía internacional

vocabulario y comprensión de lo que se lee, y el sexo, la categoría


socioeconómica y la edad. Para ello, se recurrió a 70 alumnos del
4. 0 al 8.° año de estudio. Se observaron relaciones estadísticamente
significativas entre la evolución de las actitudes ante la lectura y los
logros referentes al reconocimiento de las palabras aisladas, el nivel
de comprensión, el reconocimiento de los sonidos y la silabización.
N o se encontró una relación significativa entre la evolución de las
actitudes ante la lectura y el sexo, la condición socioeconómica o la
edad de los alumnos.

SANTA, Eduardo. El libro en Colombia, Bogotá, Instituto Colombiano


de Cultura, 1973.

. El mundo mágico del libro, p . 156, Bogotá, Instituto Caro y


Cuervo, 1974.

SATO,Tomonori. Bookshops as information depots, Journal of Japan


Institute of Editology, n.° 19, septiembre de 1974.

SCHEI, Per. Litteratur over landegrensene, Bergen, Norges Handel-


shoyskole, 1973.

SCHMIDTCHEN, Gerhard, Lesekultur in Deutschland 1974, Archiv


für Soziologie und wirtschaftsfragen des buchhandels, vol. X X X .
Análisis sociológico del mercado del libro, realizado por la Asociación
Alemana de Editores.

SENUMA, Shigeki. Types of readers in the early Meiji period, Studies


on editology, n.° 4 , diciembre de 1973.

SHIMIZU, Ikutaro. How to Read Books, Tokio, Kodansha Ltd., 1973.

S H I M O N A K A , Kunihiko, y otros. Round table on promotion of book


reading in future, Journal of Japan Institute of Editology, n.° 19,
1973-

SMITH, Carl B . ; F A Y , Leo. Getting people to read: volunteer programs


that work. Nueva York, Delacorte Press, 1973.
Se describen las actividades de fomento de la lectura: a) auxiliares, en
la escuela; b) complementarias y en cooperación pero procedentes de
escuelas exteriores; y c) programas distintos y paralelos fuera de las
escuelas.
120

Anexo I. Bibliografía internacional

SZABADI, liona. A z olvasóvá nevelés elozményei az óvadában, Peda-


gógiai Szemle, vol. 24, 1974, S Z , p. 625-638.
Preliminares de la labor encaminada a conseguir que los niños lleguen
a amar los libros, iniciada en el jardín de la infancia. Se exponen los
métodos y los resultados de un experimento llevado a cabo en el
Instituto Pedagógico Nacional, en 1975.

ToRiKOSHi, Shin. How to choose the right books for children, Tokio,
Sanseido C o . , 1973.

UNESCO. Anatomy of an international year. International Book Year,


1972, Paris, Unesco, 1974. (Reports and papers on mass c o m m u -
nication, n.° 71.)
Descripción, análisis y evaluación del A ñ o Internacional del Libro
(1972), por la Secretaría de la Unesco. Este m u y eficaz acontecimiento
tuvo una enorme repercusión en muchas zonas del m u n d o .

Y A M A M O T O , Taketoshi. Advertising of publications and purchasing


behavior of the public, Studies on editology, n.° 4 , diciembre
de 1973.

OBRAS Y D O C U M E N T O S PUBLICADOS EN 1975-1976

A A R O N , R . L . ; M I L L E R , L . ; S M I T H , E . Reading habits of behaviorally


disordered males: a study, Journal of reading, vol. 19, n.° 1,
1975, p. 28-32.
E n este estudio se intenta evaluar algunos aspectos de los gustos e
intereses en materia de lectura de un grupo de delincuentes juveniles
de 13 a 19 años de edad. Se utilizó el sistema de las entrevistas para
definir hasta qué punto terminaban los libros que empezaban a leer.
Gracias a esas entrevistas se obtuvo la siguiente información: a) rela-
ción entre el método de elección de libros y el porcentaje de libros
leídos; b) relación entre los libros escogidos y los terminados de leer;
c) títulos que tenían más aceptación.

A L E X A N D E R , J. E . ; F I L L E R , R . C . Measures of reading altitudes,


Elementary english, vol. 52, n.° 3, 1975, p. 376-378.
E n este artículo se examinan ocho escalas que permiten medir las
actitudes en materia de lectura, que se utilizan con alumnos desde el
tercer hasta el doceavo año de estudios. Algunas de ellas se pueden
121

Anexo I. Bibliografía internacional

emplear con lectores buenos y otras con lectores incapacitados.


Aunque se facilita información sobre la ñabilidad y la validez, no se
indica la utilidad de la escala o la facilidad de manejo de la misma.
H a y una bibliografía completa sobre las obras relativas a esta escala
o que facilitan información adicional al respecto.

ANKUDOWICZ, Janusz. The book in the process of the popularization of


science. Reading research in socialist countries. Abridged papers
and minutes of the conference. Budapest 15-18 October 1974,
Budapest, 1975, p. 143-147.
L a divulgación de la ciencia y del saber es una ambiciosa tarea y u n
quehacer que ofrece vastas perspectivas. Se examinan los fenómenos
y hechos que justifican la publicación de los libros de divulgación
científica y de las obras de carácter general. Según unas encuestas
realizadas en Polonia hace unos años, el 30 por ciento de los habitantes
de las ciudades y el 4 por ciento de los de pueblos leían libros cientí-
ficos y de divulgación. H o y en día, la proporción de jóvenes lectores
en las zonas rurales es ya de u n 17 por ciento. El nivel de instrucción
de quienes leen obras de carácter general es cuatro veces superior al
de los lectores de novelas.

ASBJ0RNSEN, Bjorn. D e norske bokrevolusjoner. Fra morketid til


paperbacks og bokklubber, Kristen Andersen, etc., Tanke of
tone. Til Knut Tvedt, Oslo, H . Aschehoug & C o . ( W . Nygaard),
1976.

BAMBERGER, Richard. La promoción de la lectura, Barcelona-París,


Promoción Cultural/Unesco, 1975, 127 p.
E n vísperas de la terminación del A ñ o Internacional del Libro
de 1972, patrocinado por la Unesco, se sugirió la realización de este
estudio sobre los hábitos de lectura en todo el m u n d o , dado que, si
no se practica la lectura, se pierde rápidamente la capacidad de leer
y no se consigue el objetivo de la educación permanente. El autor
examina diversos estudios realizados sobre el hábito de la lectura
en todo el m u n d o , señalando las diferencias entre los países y entre
los adultos y los niños. E n casi todos los países, los niños leen dos veces
más que los adultos, y esta diferencia es mayor aún si se tiene en
cuenta la diferencia entre los ciclos vitales de estas dos categorías.
Se examinan los siguientes temas relacionados con el fomento del
hábito de la lectura: enseñanza efectiva de la lectura, resultado de las
investigaciones realizadas sobre los móviles y los intereses en materia
122

Anexo I. Bibliografía internacional

de lectura, factores que influyen en los intereses individuales, métodos


para determinarlos, y fomento de los ya adquiridos y del hábito de la
lectura. Se sugieren también algunas ideas relativas a posibles inves-
tigaciones. Las ideas están tomadas de investigaciones realizadas en
muchos países. Se incluye una bibliografía.

Beliebte Fachzeitschriften, Boersenblatt, vol. L X V I , agosto de 1976,


p. 1216 y 1217.
Se exponen los resultados de una encuesta sobre la lectura y se
presentan datos sobre los distintos tipos de personas que habían
adquirido u n libro el año anterior.

BERG, Leila. Reading and loving, Londres, Routledge and Kegan Paul,
1976.
Se exponen las diversas maneras que tienen los niños pequeños de
aprender a comunicar y la importancia de los libros en la vida de los
diferentes sectores sociales.

BJORNSEN, Bjorn. Hyorfor leser folk ukeblad. Sammendrag av Odd


Nordlands bok: Ukeblad og samfunn, Oslo, Ukepressens infor-
masjonskontor, 1974.

BOGUE, Carole Jo Hoffman. The effect of a token system on reading


achievement and attitude toward reading. Disertación de P h . D . ,
Universidad de Colorado, 1975.
Este estudio persigue la finalidad de determinar si la actitud y los
logros en materia de lectura de los alumnos de los 2. 0 , 4 . 0 y 6.° años
de estudio pueden mejorarse mediante la aplicación de u n sistema de
recompensas en los programas de lectura habituales. Se escogieron
dos escuelas con carácter experimental y otras dos como grupo testigo,
habiendo u n número equivalente de clases de los tres años de estudio
en cada uno de estos grupos. Se sometió a pruebas de rapidez y
exactitud, vocabulario, comprensión y actitud ante la lectura a todos
los sujetos (estudiantes americanos de ascendencia inglesa y mexicana
de nivel socioeconómico inferior y medio). E n los programas de
lectura de los grupos experimentales se aplicó u n sistema de recompen-
sas renovables. El grupo testigo recibió instrucciones normales en
materia de lectura, sin recompensas. El análisis de los resultados
obtenidos después de estas pruebas y de la actitud ante la lectura puso
de manifiesto que el sistema de recompensas había sido eficaz con
respecto a todos los índices de lectura pero no con respecto a las
actitudes en materia de lectura.
123

Anexo I. Bibliografía internacional

BOWERMASTER, Janet Marie. The effects of choice on children's reading


comprehension and attitudes. Tesis de M . S. Ed., Universidad de
Illinois, Urbana-Champaign, 1976.
Con este estudio se aspiraba a comprobar los efectos de la elección
sobre la comprensión de la lectura de 92 alumnos del 5. 0 y 6.° años
de estudios. E n la prueba, que se llevó a cabo en una clase elemental,
cada estudiante tenía que leer cinco pasajes y contestar un cuestionario
de interés sobre los mismos. E n este estudio, la variable experimental
fue la elección de los temas en una tarea de lectura. Se distribuyó a
los niños en las siguientes categorías: elección sugerida, elección a
ciegas y elección nula. E n el primer caso, los niños escogían sus temas
de lectura entre unas posibilidades claramente definidas. E n la
elección a ciegas podían escoger, pero entre libros que estaban dentro
de unas carpetas, por lo que no tenían información alguna sobre ellos.
E n el último caso, la elección se hacía en forma aleatoria. El análisis
central de este estudio se refería a la variancia en relación con el sexo.
Los promedios fueron bastantes bajos en general y de magnitud
similar en ambos sexos. Sin embargo, los varones del primer caso
obtuvieron resultados m u y superiores a los de quienes habían estado
sometidos a la elección a ciegas o a la elección nula. E n el caso de las
niñas, no hubo una pauta evidente que pudiera relacionarse con la
manipulación de la variable de la elección.

BROWN, Eleanor D r u m . The role of the english teacher in encouraging


recreational reading. Disertación de E d . D . , Universidad del
Estado de Nueva York, Albany, 1975.
E n este estudio se describe el cometido de los profesores de lengua
inglesa del 9. 0 año de estudios y la utilización de los medios dispo-
nibles en la clase para promover la lectura de libros de esparcimiento.
Se determinaron los tipos de lectura de esparcimiento y los intereses
en materia de lectura de 2 255 niños del 9 . 0 año de estudios de nueve
centros de enseñanza secundaria de las cercanías de Albany (Nueva
York), y se dedujeron los factores que estaban relacionados con la
lectura de libros de esparcimiento por los alumnos. Treinta y cuatro
profesores de inglés de ese año de estudios participaron en una serie
de entrevistas estructuradas y contestaron varios cuestionarios. U n
jurado de expertos en literatura para jóvenes y en métodos de formación
de profesores de inglés calificó a los profesores en función de su m o d o
de estimular la lectura de libros de esparcimiento. U n a importante
conclusión de este estudio es que las características del alumno (sexo,
instrucción y profesión del padre) influyen más en sus intereses de
124

Anexo I. Bibliografía internacional

lectura que los propios profesores. Ahora bien, cuando existe realmente
u n interés por la lectura, el profesor contribuye ciertamente a intensi-
ficar este hábito. Entre otros resultados cabe citar los siguientes: la
lectura de libros de esparcimiento ocupa el último puesto entre las
actividades de tiempo libre de los niños, y el penúltimo en el caso
de las niñas, y los libros que leen los alumnos para preparar sus
lecciones no les inspiran el deseo de leer u n mayor número de libros
de ese m i s m o tipo con fines de satisfacción personal.

CERDA, H u g o . Literatura infantil y clases sociales, Bogotá, edición del


autor, 1975.

CERLAL. Seminario sobre hábitos, niveles e intereses de lectura, Bogotá,


1975-
CHILD STUDY ASSOCIATION OF AMERICA/WEL-MET, N E W YORK.
Children's books of the year 1974, Nueva York, Child Study Press,
50 Madison Avenue, N e w York 10010, 1975.
El Comité de Libros para Niños, organismo de carácter voluntario
integrado por padres, maestros y profesores, bibliotecarios, inspectores
y especialistas de otros sectores afines, examina y escoge todos los
años libros para niños. Estas listas contienen libros escritos para los
niños, desde los m á s pequeños hasta los de 13 años. L a mayor parte
de los títulos se ordenan por grupos de edad y se clasifican además en
una forma temática que indica los intereses y la capacidad de los
niños. Los libros de carácter general figuran en una clasificación
temática con arreglo al centro especial de interés. H a y otras secciones:
colecciones, antologías, poesía, vacaciones, libros para padres e hijos,
reimpresiones y nuevas ediciones, y reimpresiones en rústica. Cada
lista contiene una información bibliográfica, u n breve comentario del
libro y el nivel de edad que se sugiere. Los libros que llevan u n aste-
risco son los que el Comité considera mejores.

CRAMER, Eugene Hartley. A study of the relationships among mental


imagery, reading comprehension, and reading attitude of eleventh
and twelfth grade students, Disertación de P h . D . , Universidad
de Wisconsin, Madison, 1975.
L a finalidad de este estudio consistía en examinar la relación que
existe entre tres conceptos asociados a la lectura: la capacidad de
comprender la prosa impresa, la persistencia de las imágenes mentales
y las actitudes ante la lectura. Los datos indicaron que no existe una
relación significativa entre las imágenes mentales y la comprensión
125

Anexo I. Bibliografía internacional

de los libros leídos, una correlación relativamente baja pero significa-


tiva entre la actitud ante la lectura y las imágenes mentales, una
correlación significativa entre la comprensión de la lectura y la actitud
en materia de lectura, y una actitud m u y favorable ante la lectura en
función de una combinación de imágenes intensas y de alto nivel de
comprensión.

DEMPSEY, Jane. Diagnosis and prescriptive strategies designed to bring


back the joy. Comunicación presentada en la reunión anual de la
California Reading Association Conference, Fresno, California,
noviembre de 1975.
Los diagnósticos y las prescripciones presentados en este trabajo se
basan en el supuesto de que la lectura es lenguaje, es comprensión,
no es un proceso exacto, es una reacción y es una actividad placentera.
L a información necesaria para el diagnóstico consiste en los conoci-
mientos básicos así c o m o en las actitudes ante la lectura y los intereses
al respecto. Las fuentes de esta información son una amplia gama de
métodos colectivos, por ejemplo, la realización de pruebas de rendi-
miento e inteligencia normalizadas, y procedimientos individuales
tales como u n inventario de análisis erróneo y la organización de
conversaciones individuales. La estrategia prescriptiva para inculcar
a los alumnos la alegría de leer consiste en una amplia g a m a de libros
que pueden escoger esos alumnos y en la programación del tiempo de
lectura, además del dedicado a la enseñanza.

DONELSON, Kenneth. Books for you. Lista de libros preparada por el


Committee on the Senior High School Booklist of the National
Council of Teachers of English, Champaign, Illinois, National
Council of Teachers of English, 1976.
Se trata de un libro que enumera las lecturas recomendadas para los
alumnos del segundo ciclo de la enseñanza secundaria, organizado en
forma temática y que comprende a la vez libros de carácter general y
novelas repartidos en más de 40 secciones.

DRESSLER, Irmgard. Pupils as library users. Resultados de una investi-


gación sobre alumnos de 5. 0 a 10.° año en la República D e m o -
crática Alemana. Investigación sobre la lectura en los países
socialistas. Resúmenes de documentos y actas de la Conferencia
de Budapest, 15-18 de octubre de 1974, p. 45-51, Budapest,
1975-
E n 1972, se llevó a cabo en la República Democrática Alemana u n
importante estudio sobre la utilización de las bibliotecas por los
126

Anexo I. Bibliografía internacional

alumnos del quinto al décimo años de estudio. Estos niños tuvieron


que contestar u n cuestionario. L a investigación se efectuó en diez
bibliotecas infantiles y en diez bibliotecas para adultos, en ciudades
regionales de distinto tamaño. Había que contestar las siguientes
preguntas: "¿Qué tipo de libros escogen los niños para su trabajo
escolar y para satisfacer sus necesidades y sus intereses propios?
¿Qué tipo de relación cabe establecer entre la elección de los niños y
la orientación que les proporciona el bibliotecario?". E n total, el
número de respuestas completas a este cuestionario fue de i 769.
Esta investigación ha confirmado que el hecho de estar m á s familia-
rizado con la biblioteca trae consigo una mayor utilización de la
misma. A d e m á s , queda demostrada la necesidad de una iniciación
sistemática a la utilización de la biblioteca para adultos. H a y que
inculcar al niño desde la primera infancia la conveniencia de ser u n
lector habitual. Se requiere una estrecha cooperación entre todos los
que se dedican a la formación de los jóvenes, para que los alumnos
sepan manejar adecuadamente las bibliotecas y los libros.

FAKTA A / S . Undersekelse vedrerende ukebladlesning blant butikkper-


sonale. Januar-desember 1972, Oslo, Fakta A / S , Institutt for
Markedsfering, Samfunnsanalyser, Sosialforskning, 1974.

FAULSTICH, Werner. Literaturwissenschafter und Buecher, Archiv für


Soziologie und Wirtschaftsfragen des Buchhandels, vol. X X X V I I ,
p. 320-326.
Se exponen los resultados de un estudio sobre las actividades recrea-
tivas, los hábitos y las preferencias de lectura de especialistas literarios,
así c o m o las fuentes a las que recurren en busca de información al
comprar libros.

FOGARASSY, Miklós; K A M A R Á S , István. Egy nemzetközi olvasásszocio-


lógiai befogadds-vizsgálat módszertani tanulsdgai, p . 492-508,
Könyvtari Figyelö, 1975.
Se trata de los resultados metodológicos de una investigación interna-
cional sobre la lectura y la reacción sociológica ante los libros.
E n 1974, por iniciativa y bajo la dirección del Centro de Biblioteco-
logía y Bibliometodología de Budapest y en cooperación con los
departamentos metodológicos de las bibliotecas nacionales de Moscú,
Sofía y Varsovia, se emprendió una investigación comparada inter-
nacional sobre la sociología de la lectura. El tema de esta investigación
fue la recepción de tres cuentos húngaros. Los sujetos del experimento
que leyeron los cuentos fueron escogidos entre varias personas,
127

Anexo I. Bibliografía internacional

recurriendo a las bibliotecas. £1 primer grupo consistía en obreros


metalúrgicos de 40 a 50 años de edad, el segundo en trabajadores
especializados, de esa misma edad, de la industria textil, el tercero
en alumnos de enseñanza secundaria de 17 años, y el cuarto se
componía de bibliotecarios.
La primera parte del estudio — " D e las hipótesis al cuestio-
nario"—, publicada en dos partes, presenta el plan de investigación,
sus hipótesis, los cuentos y el cuestionario aplicado a esa investigación.
Se expone la opinión de los expertos literarios, estéticos, psicólogos
y sociólogos sobre el plan de investigación. L a segunda parte del
estudio, titulada " C ó m o medir la recepción y la interpretación de la
obra literaria", aborda ya los problemas metodológicos que se plan-
tearon al tratar los datos: evaluación de las preferencias o antipatías
y juicio de los valores literarios, asi c o m o cuatro tipos de métodos
para medir la interpretación de la obra literaria.

HEATHINGTON, Betty Sue. The development of scales to measure attitudes


toward reading, Disertación de E d . D . , Universidad de Tennessee,
1975-
L a finalidad de este estudio consistía en elaborar u n instrumento o
instrumentos que permitieran medir las actitudes ante la lectura de
los niños del i.° al 6.° año de estudio. Se escogió una escala de tipo
Likert c o m o el instrumento más apropiado para satisfacer los criterios
establecidos. E n este estudio se utilizaron dos escuelas rurales y dos
urbanas, con una población normalmente distribuida según la compe-
tencia y el nivel socioeconómico.

H I P P L E , Theodore W . y otros. T h e novels adolescents are reading,


Research Bulletin, Florida, Educational Research and Develop-
ment Council, vol. X , n.° 1, otoño de 1975.
Esta monografía presenta los resultados de u n estudio nacional
llevado a cabo para determinar cuáles son las novelas cuya lectura se
suele exigir m á s corrientemente a los alumnos de lengua inglesa y,
a la vez, sus novelas favoritas, y para recomendar métodos de ense-
ñanza de la lectura de novelas. L a muestra utilizada en la encuesta fue
tomada entre los miembros de la Conferencia de presidentes de
departamentos de lengua inglesa en la enseñanza secundaria,filialdel
Consejo Nacional de profesores de inglés. Para esta investigación se
recurrió a u n cuestionario. Se exponen brevemente los resultados
obtenidos, así c o m o una breve bibliografía de libros y artículos sobre
la enseñanza de la lectura de novelas.
128

Anexo I. Bibliografía internacional

I N T E R N A T I O N A L R E A D I N G A S S O C I A T I O N . T h e visible word. A n essay


on the occasion of the bicentennial of the United States of
America, The Reading Teacher, vol. X X I X , enero de 1976,
p. 325-331.

J O H N S , J. L . Reading preferences of urban students in grades four


through six, Journal of educational research, vol. 68, n.° 8, 1975,
p. 306-309.
E n este estudio se examinan las preferencias de 597 alumnos de 4. 0 ,
5.0 y 6.° año de estudios con respecto a unas ilustraciones, ambientes
y personajes similares o distintos a los de su propio entorno. Se
preparó un cuestionario con quince posibilidades de elección, tomadas
todas ellas de novelas modernas y realistas para niños. H u b o una
preferencia significativa (0,001) por los relatos o libros que describen
ambientes de clase media, personajes que tienen una idea positiva de
sí mismos y una interacción colectiva también positiva. Los resultados
no confirman la necesidad de que los materiales de lectura estén en
consonancia con la experiencia y la vida real de los alumnos urbanos
de los años de estudio más altos.

JOHNSON, Connie. 100 activities to motivate primary reading, Minnea-


polis, Minnesota, T . S. Denison & C o m p a n y , Inc. (5100 West
82nd Street, Minneapolis, Minnesota 55437.)
E n esta guía pedagógica, se sugieren cien actividades de lectura para
proporcionar a los niños el m o d o de utilizar sus dotes de lector con
fines recreativos y para incitarlos a leer por su cuenta. Se clasifican
las actividades en sugerencias relativas a individuos, grupos pequeños
y clases enteras. E n relación con las actividades individuales, entre
otros temas se proponen los siguientes: libros "en pastilla", lecturas
grabadas en cinta, banco de libros, libro gigante, acertijos y diario
personal. Se sugieren como actividades para pequeños grupos la
lectura al unísono, las historietas ilustradas, las marionetas, los
"desfiles" de libros, los escondites y los juegos de destreza. E n cuanto
a las actividades para toda una clase, se sugieren las siguientes ideas:
lectura temperamental, exposición de libros étnicos, lectura multi-
sensorial, "objetivo indiscreto", rincón de sorpresas, y día del poeta.

KATSANYI, Sándor. Historical culture-historical reading material


—Reading research in socialist countries. Abridged papers and
minutes of a conference. Budapest, I¡-I8 October, 1974, Budapest,
National Széchényi Library Centre for Library Science and
Methodology, 1975, p. 135-142.
129

Anexo I. Bibliografía internacional

E n 1976, el Consejo de ministros húngaros declaró que "las investi-


gaciones pedagógicas al servicio del desarrollo de la educación pública"
son una tendencia esencial de la labor nacional de investigación, cuya
finalidad consiste en precisar mejor la posibilidad de relacionar la
educación escolar y la extraescolar con objeto de que en el futuro
constituyan la base de la educación permanente.
U n a vez terminado el plan de investigación, en octubre de 1973,
se presentó u n cuestionario a 1 100 personas, a saber: 400 apren-
dices industriales y 400 trabajadores especializados jóvenes, así como
a u n grupo testigo integrado por 100 alumnos de enseñanza
secundaria, 100 administradores y 100 trabajadores especializados
adultos.
Había que estudiar la pauta de lectura y la cultura permanente
en el sentido de la evolución cultural histórica después de terminar
los estudios. E n este caso, correspondió a los trabajadores especia-
lizados (de 40 a 60 años de edad) ' el m á x i m o reconocimiento
exacto de las personalidades históricas. Parece bien fundada la
hipótesis según la cual el entorno social, y m á s concretamente la
influencia de los medios de comunicación social, inciden fuertemente
en el desarrollo del conocimiento de los hechos, desde los años
escolares.
Se puede decir que la lectura desempeña u n papel especial en la
adquisición permanente de conocimientos una vez terminados los
estudios. E n los grupos de edad que estaban en este caso, el grado de
eficacia de los impulsos culturales que influyen en ellos suele pasar
de u n conocimiento fáctico a la abstracción; en cambio, se observa
la tendencia precisamente opuesta en relación con la lectura.

LAMME, L . L . Are reading habits and abilities related? Reading


teacher, vol. 30, n.° 1, 1976, p. 21-27.
E n este estudio se tendía a contestar u n cierto número de preguntas
sobre la relación que existe entre el hábito de la lectura de los niños y
sus dotes de lector. Los sujetos de este estudio fueron los alumnos del
cuarto año de estudios de una escuela elemental. Se siguió de cerca
durante cuatro años la evolución del hábito de la lectura y las aptitudes
para la lectura de estos alumnos. Las conclusiones son las siguientes:
a) el hábito de lectura m á s sensible a la evaluación de las aptitudes
para la lectura se refiere a la costumbre de buscar libros escritos por
autores conocidos; b) no se confirmó la hipótesis de que el hábito de
la lectura de los niños guarde una relación m u y directa con sus
aptitudes; c) los hábitos de lectura son m u y personales.
130

Anexo I. Bibliografía internacional

LATHAM, William, E d . The road to effective reading. Actas de la reunión


anual de estudio de la United Kingdom Reading Association,
Londres, W a r d Lock Educational.
Este informe contiene las ponencias presentadas en la io.° reunión
anual de estudio de la United K i n g d o m Reading Association, cele-
brada en el Totley-Thornbridge College of Education, de Sheffield.
La reunión se centró en la tesis de que aprender a leer es una operación
que lleva m u c h o tiempo, que empieza en la edad preescolar y con la
experiencia del lenguaje y que culmina en el estudio del lector adulto.
Los distintos trabajos se referían a los siguientes temas: desarrollo
inicial del lenguaje, predisposición para la lectura, iniciación de la
lectura, plan de enseñanza de la lectura en la enseñanza media,
factores que determinan la comprensión de lo que se lee, formación
del personal docente, lectura silenciosa, capacidad de escuchar, capa-
cidad para el estudio, hábitos de lectura e intereses en materia de
elctura de los adultos, calidad de la lectura, y el programa relativo al
"derecho a leer" de los Estados Unidos de América.

MANITOBA D E P A R T M E N T O F E D U C A T I O N . A banquet of books. An


assortment of engrossing books for all ages and reading levels,
Winipeg, Canadá, septiembre de 1975.
Los libros que figuran en esta bibliografía comentada han sido
escogidos para ayudar a maestros y profesores, bibliotecarios y otras
personas interesadas, a seleccionar libros para lectores reacios a la
lectura. Se presenta una amplia g a m a de materiales m u y interesantes,
que no siempre corresponden a u n bajo nivel de lectura. Los libros
están clasificados en tres categorías: libros ilustrados, destinados
principalmente a los niños de enseñanza primaria, novelas —de
aventuras y misterio—, relatos sobre animales, obras de fantasía y de
futurismo científico, relatos deportivos, novelas varias y colecciones
de cuentos; y obras de carácter general: biografías, las casas con
fantasmas, los monstruos y los objetos volantes no identificados, pasa-
tiempos y aficiones, m u n d o recreativo, los indios de América del
Norte, ciencia, deportes, animales domésticos y salvajes, alas y
ruedas, y el m u n d o en guerra. E n cada asiento se indican los
datos bibliográficos con una breve descripción, así c o m o el tamaño
de impresión, el tipo de vocabulario y el nivel de lectura y de
interés.

MARUNIAK, Peter y otros. Some results of the research into reader needs
in Slovakia (on the basis of the investigations carried out in the
131

Anexo I. Bibliografía internacional

village Krivà). Reading research in socialist countries. Abridged


papers and minutes of the conference Budapest, 15-18 October 1974,
p. 123-129, Budapest, 1975.
Estas encuestas se llevaron a cabo en el pueblo de Krivà, en 1961-
1962 y en 1970, es decir, en un mismo decenio, por lo que las compara-
ciones resultaban posibles. Krivà es u n pueblo agrícola, aunque la
mayoría de la población trabaje en distintas ramas de la economía.
L a vida cultural y social es limitada y la biblioteca pública es la única
institución que tiene fondos; además de ella hay otras bibliotecas en
el pueblo. El estudio puso de manifiesto que el número m á s impor-
tante de lectores estaba integrado por adolescentes de menos de
15 años. Las dos encuestas se refirieron a las bibliotecas privadas que
habían pasado ya a ser fuentes importantes de literatura. E n 1962,
no había una sola familia que comprara de 16 a 20 libros, mientras
que en 1969 eran ya tres. El mayor interés por los libros se pone de
manifiesto en las sumas dedicadas a la compra de libros, que figuran
en las cuentas familiares. L a encuesta de 1970 indicó también que el
número de libros leídos aumentaba de acuerdo con el nivel de instruc-
ción. L a mayoría de las personas interrogadas afirmaron que perse-
guían principalmente unafinalidadrecreativa con la lectura. El grupo
inmediatamente siguiente quería adquirir conocimientos, experiencias
afectivas, y también instruirse. L a repetición de la encuesta en 1970
puso de manifiesto que el interés de los lectores había mejorado en
esos diez años, pero que los gustos literarios no eran todavía satis-
factorios. Queda todavía m u c h o por hacer para formar a los
lectores.

M C L A U G H L I N , J.; A N D R E W S , J. T h e reading habits of deaf adults in


Baltimore, American Annals of the Deaf, vol. 120, n.° 5, 1975,
p. 497-501.
Se interrogó a una muestra representativa de 36 adultos urbanos
sordos, para descubrir las características y la importancia de los
materiales de lectura que preferían. E n este trabajo se hace un análisis
de las entrevistas. Los resultados m á s significativos son lös siguientes:
a) las personas interrogadas leían principalmente el periódico y
revistas; b) los libros se leían con menos frecuencia que las revistas y
los periódicos; c) las personas de m á s de 50 años de edad leían m á s
que las m á s jóvenes; d) los adultos que utilizaban técnicas de comuni-
cación manual leían m á s que los adultos que solamente recurrían a
la comunicación oral. Se exponen las consecuencias de todo ello para
los encargados de enseñar a leer a los sordos.
132

Anexo I. Bibliografía internacional

MERRITT, John E . (dir. publ.), New horizons in reading. Actas de la


International Reading Association World Congress on Reading,
Newark, Delaware, International Reading Association, 1976.
Este volumen contiene una selección de las ponencias presentadas en
el 5. 0 Congreso mundial sobre la lectura, organizado por la Asociación
Internacional de la Lectura. E n la primera parte — " L a lectura como
concepto en expansión"— reproduce documentos que examinan temas
tales c o m o la comprensión literal, el análisis erróneo y la lectura y la
literatura infantiles. L a segunda parte —"Algunas consecuencias para
la enseñanza de la lectura"— consiste en trabajos sobre temas tales
como la lengua y el lector, los juegos lingüísticos y la alfabetización, la
lectura encaminada a aprender, la evaluación de los progresos en la
lectura durante el tiempo libre y la secuencia y la estructura de la
evolución en materia de lectura. L a tercera parte, titulada "Sistemas
de escritura y lectura inicial: perspectivas comparadas", contiene
ponencias que estudian temas tales como los sistemas de escritura en
el Japón, la enseñanza de la ortografía, y otros aspectos todavía no
explicados de la lectura en los primeros años de la vida. L a cuarta
parte —"El lector y los medios de comunicación social"— reproduce
trabajos sobre temas tales como los progresos de la legibilidad, el
contenido tendencioso de los materiales de lectura para adultos, y la
lectura y la televisión en los Estados Unidos de América. E n la quinta
parte, relativa a "problemas especiales", hay diversos textos sobre
temas tales como el fomento del hábito de la lectura, el tamaño de
la clase y los progresos en materia de lectura y la comprensión de lo
que se lee, en quince países. La sexta parte, titulada "Elevación del
nivel de la enseñanza", contiene trabajos sobre temas tales como los
fundamentos del perfeccionamiento del personal basado en la compe-
tencia, y la evaluación y la responsabilidad.

MUTH, Ludwig. Zugaenge (und Hendernisse) Z u m Fachbuch, Archiv


für Soziologie und Wirtschaftsfragen des Bucchandels, vol. X X X V I I ,
p. 3I5-3I9-
Se presentan nueve interferencias con la lectura de carácter profe-
sional: en la escuela, en el lugar de trabajo y en las librerías. Se sugieren
tres modos de resolver tales problemas.

NATIONAL BOOK C E N T R E O F B A N G L A D E S H . Sample survey of the


reading habits of metropolitan children of Bangladesh. Newsletter
(Centro regional para el desarrollo del libro en Asia, Karachi,
Pakistán), vol. X V I I , n.° 3, julio de 1976, p. 5 y 6.
133

Anexo I. Bibliografía internacional

Se interrogó a 388 alumnos de 8 a 16 años de edad de los centros


docentes de Dacca y a 96 padres o tutores, para obtener los datos
pertinentes. Los resultados son los siguientes: a) los niños y las niñas
se interesan principalmente por las novelas de detectives, y u n
30,7 por ciento de las niñas y u n 57,2 de los varones suelen leer este
tipo de obras; b) a 49,7 por ciento de niñas y a 65,3 por ciento de
varones les gusta leer cuentos y novelas juveniles; c) el 44 por ciento de
las alumnas y el 48,7 por ciento de los alumnos se interesan por los
cuentos de hadas y la literatura popular. E n comparación con esto,
los libros de ciencias son leídos principalmente por los varones
(39,1 por ciento), mientras que sólo un 14 por ciento de niñas los leen.
d) la página dedicada a los niños en los periódicos tiene el número
máximo de lectores entre los niños y los adolescentes: 54,3 por ciento
de varones y 51,3 por ciento de niñas; e) el 38,1 por ciento de los
alumnos y el 30,1 por ciento de las alumnas están suscritos a publica-
ciones periódicas; f) el 30 por ciento del número total de alumnos
interrogados leen habitualmente, y un 6 por ciento no leen en abso-
luto; g) los alumnos de ambos sexos dedican por término medio una
hora al día a leer libros. El 49,3 por ciento de ellos compran libros
de tanto en tanto; A) el 78 por ciento de los alumnos de ambos sexos
utilizan los servicios de las bibliotecas y las salas de lectura escolares,
y el 22 por ciento restante obtiene libros recurriendo a diversas
fuentes; i) el 93,7 por ciento de los padres o tutores incitan a los niños
a leer otros libros, además de los de texto. El 59,4 por ciento
de ellos compran libros para esos niños, con u n desembolso medio
de 370,80 rupias al año;;) el 81,2 por ciento de los maestros incitan
a los niños a leer obras de carácter general; k) el 82,3 por ciento de los
padres o tutores afirman que escasean en el mercado los libros intere-
santes, y el 50 por ciento declara que los libros existentes carecen de
originalidad; /) u n 53 por ciento de los padres o tutores opinan que
el hábito de la lectura tiene una influencia predominante en los niños,
y un 60 por ciento estima que la influencia de la televisión es mayor.

NORDLAND, O d d . Ukeblad og samfunn. Funksjonsanalyse, Oslo, Univer-


sitetsforlaget, 1973.

OjA, Kaljo. The social role of the library informing the reader's inquiries.
Reading research in the socialist countries. Abridged papers and
minutes of a conference. Budapest, 15-18 October 1974, p. 110-115,
Budapest, National Széchényi Library Centre for Library Science
and Methodology, 1975.
134

Anexo I. Bibliografía internacional

H o y en día, la biblioteca públicatieneque ser una de las instituciones


más destacadas en materia de educación permanente. E n cuanto a
los lectores, deben tener plena libertad para escoger las obras. L a
función social de una biblioteca consiste en descubrir los intereses
reales de los lectores y su sistema de lectura y en organizar el m o d o
de mejorarlo. E n Estonia, se llevaron a cabo dos investigaciones,
una de ellas en 1967 y la otra en 1971-1972. L a primera constituye
una base general para definir la función social de las bibliotecas
públicas de Estonia, y la segunda estudia este problema a fondo
desde el punto de vista de los servicios de asesoramiento de los
lectores.

RONEY, Richard Craig. The effects of two promotional teaching tech-


niques on the amount of personal reading and selection of books by
fourth grade children. Disertación de P h . D . , Universidad de
Colorado, 1975.
Este estudio fue concebido con lafinalidadde examinar si, al iniciar a
los niños del cuarto año de estudios a la lectura por medio de dos
técnicas de promoción, los maestros pueden influir en: a) el volumen
de lectura personal de los niños; b) los libros que escojan éstos para
leerlos personalmente, y c) la actitud de los niños ante esos libros. E n
cada una de las diez clases seleccionadas para este estudio, los maestros
promovieron u n número equivalente de libros, leyendo para ello
trozos de los mismos a sus alumnos y mediante su presentación en u n
boletín de anuncios. N o se promovieron otros libros, calificados de
"libros testigos". Todos los libros fueron escogidos al azar y asignados
a cada uno de los tres grupos de cada clase. L a dificultad de lectura
oscilaba entre 2,5 y 5,5 y había una amplia gama de novelas de interés
para los niños de este nivel escolar. Cada clase recibió dos ejemplares
en rústica de todos los libros, en cada uno de los tres grupos. Se dejó
que estos niños se llevaran los libros y que los leyeran en casa o en clase
durante el tiempo libre. Los resultados de este estudio indican que la
utilización de técnicas de promoción por los maestros no surtieron
efectos uniformes en todos los niños. Cuando las técnicas dieron
buenos resultados, la lectura en voz alta de trozos de un libro resultó
más eficaz que la utilización del boletín de anuncios.

SCHAEFER, Karl Friedrich. Leseprobe. 1976-1, Munich-Viena, Franz


Schneider Verlag, 1976.
Se trata de una serie de extractos para alumnos, con objeto de presen-
tarles a veinticinco autores e ilustradores y sus libros.
135

Anexo I. Bibliografía internacional

. Leseprobe. 1976-2, Munich-Viena, Franz Schneider Verlag,


1976.
Segunda colección, con extraaos de obras de treinta y dos autores y
quince ilustradores de libros para jóvenes.

SCHOLTZ, A n n Judith. An investigation of the role of interest as a factor


in reading comprehension, Tesis de M . E d . , Rutgers, Universidad
Estatal de N e w Jersey, 1976.
Este estudio versa sobre la relación que existe entre los intereses en
materia de lectura y la comprensión de lo que se lee, según los resul-
tados de u n grupo de alumnos del quinto año de estudios, que clasi-
ficaron por orden de interés los pasajes que habían leído y que, tras
ello, fueron sometidos a u n examen para ver lo que habían entendido
en esos pasajes. Para medir el interés de los lectores se utilizó una
escala de siete puntos, que iba desde " m e ha gustado muchísimo"
hasta "no m e ha gustado nada en absoluto". L a puntuación media
de lectura de los 110 alumnos del quinto año que participaron en esta
encuesta fue de 5,9, en el momento de realizarse el programa de
pruebas. Se llegó a la conclusión de que el interés expresado no es
un factor que repercuta en la comprensión de lo que se lee. Los tipos
de interés por la lectura facilitan ciertamente información sobre lo
que van a leer los niños, pero no son significativos en lo que se refiere
a determinar el nivel de comprensión de lo que han leído.

S C H W A R Z N E R , Brigitta. Motivation im Betrieb u n d Moeglichkeiten


der Motivationanalyse. Archiv für Soziologie und Wirtschafts-
fragen des Buchhandels, vol. X X X V I I , p . 373-423.
Se trata de u n estudio exhaustivo de los móviles de los dependientes
de una librería.

STELMAKH, V . D . Study of the reading of belles-lettres. Reading research


in socialist countries. Abridged papers and minutes of a conference.
Budapest, 15-18 October 1974, p. 181-185, Budapest, National
Széchényi Library Centre for Library Science and Methodology,
1975-
El estudio de la lectura de obras de calidad literaria está relacionado
con el interés general que suscita la lectura de carácter artístico. El
interés de las masas por una obra de arte viene determinado por una
influencia social. El espectador va de la película a la obra si aquélla
es interesante, pero a m e n u d o el repudio activo de una película es la
fuerza motriz. Otro ejemplo de los factores que influyen en la lectura
136

Anexo I. Bibliografía internacional

es la popularidad de las obras editadas en una revista literaria. Lenín


propugnaba la publicación de novelas baratas en una revista proletaria
para el pueblo. Según los datos acopiados, las personas interrogadas
leían u n libro porque "se lo habían recomendado amigos, conocidos
o colegas". Desde el punto de vista de la selección de los materiales
de lectura, el segundo móvil más importante de los lectores consiste
en las características de tema y género de la obra. Los gustos artísticos
y los intereses literarios y artísticos son características personales de
todo individuo. Pero, a partir de la evolución de esos gustos indivi-
duales se acumulan y crean los gustos estéticos de toda la sociedad.
Según se va desarrollando la cultura en materia de lectura de una
persona, se eleva también el nivel artístico general del pueblo y cobran
forma las verdaderas opiniones e ideas estéticas.

S V E N D S E N , Arnljot Stramme. Billigboken. Kristen Andersen, etc.


Tanke og tone. Til Knut Tvedt. Oslo, H . Aschehoug & C o .
( W . Nygaard), 1976.

SWINGER, Alice Kruckberg. The effects of a long term literature


program on the participating grade six students and their teachers.
Disertación de P h . D . , Universidad del Estado de Ohio, 1975.
Once maestros participaron en u n programa de perfeccionamiento,
leyeron textos a sus alumnos de 6.° año, les dejaron tiempo para que
leyeran a su vez en silencio y realizaron actividades complementarias
durante ocho meses. Los niños del grupo examinado dieron muestras
de actitudes más positivas con respecto a la "escenificación de cuentos"
y al "hecho de hablar de libros en la escuela" que los del grupo testigo.
Las niñas tuvieron una actitud significativamente m á s positiva en
relación con "la lectura del maestro a los alumnos" en comparación
con las del grupo testigo. C o n arreglo a una escala semántica diferen-
cial, los alumnos asignaron el primer puesto a los temas relacionados
con la lectura. Su reacción ante las "redacciones escolares", la "esceni-
ficación de cuentos" y la "utilización de objetos para explicar u n
cuento" fueron variadas, aunque lo que escribieron en sus diarios
indicaba su interés, participación efectiva e identificación con los
personajes. Los logros en materia de lectura del grupo estudiado
fueron comparables a los del grupo testigo pero aquél progresó más
en su capacidad de leer y escribir. Por último, la presentación flexible
del programa de literatura no introdujo variaciones en el aprecio de
esta disciplina, y tampoco se pudo discernir la existencia de una
relación entre las actitudes de los maestros y las de los alumnos.
137

Anexo I. Bibliografía internacional

S Z A B A D I D Ö És M Ü V E L O D É S . Tanulmányok a magyar szabadiö kuta-


tások köreböl. Fei. szerk. Fukász György, Budapest, 1974.
Tudomdnyos Ismeretterjesztö Társulat, 360 p . Tiempo libre y
educación. Estudios sobre el tiempo libre en Hungría.
Los nueve estudios de este volumen corresponden a dos categorías
principales: el tiempo libre y la sociedad, y las actividades recreativas
y educativas durante el tiempo libre. H a y una introducción de
Zsuzsa Ferge, titulada "Contribución al estudio de la utilización del
tiempo libre en Hungría". El libro termina con una bibliografía de
las obras húngaras relacionadas con este tema, publicadas de 1961
a 1973. Durante las investigaciones actuales —relativas a unos alum-
nos de enseñanza profesional— se hizo todo lo posible para que en el
análisis de la distribución del tiempo libre quedara también descrito
el m o d o de vida. Después de presentar los procedimientos analíticos,
Ferge resume sus conclusiones al decir que se trata de u n instrumento
especialmente útil para las investigaciones sociales, pero todavía
estamos dando los primeros pasos en lo tocante a aprovechar al
máximo las posibilidades que encierra.

SZENTIRMAI, Lázló. Reading habits of university students as revealed


by a oneweek time budget survey. Reading research in socialist
countries. Abridged papers and minutes of a conference. Budapest,
15-18 October 1974, p. 65-73, Budapest, National Széchényi
Library Centre for Library Science and Methodology, 1975.
E n abril de 1973 se llevó a cabo una investigación entre los alumnos
de la Universidad de Szeged. M á s de 300 estudiantes escribieron
un diario exponiendo sus actividades. L a finalidad de la investigación
consistía en examinar el contenido del m o d o de vida de los estudiantes
con la ayuda de la estructura de las actividades, sobre todo las de tra-
bajo y de esparcimiento, dedicando especial atención a la lectura. Las
actividades quedaron divididas en 7 categorías generales y 65 tipos.
Resultó evidente que la lectura de obras de carácter no obligatorio
dura, por término medio, 4,66 horas semanales, y que en las actividades
de tiempo libre es la que ocupa el segundo puesto en lo que se refiere
a la duración. Este estudio demostró que los alumnos de enseñanza
superior son todos ellos lectores. E s interesante señalar que las
mujeres leen m á s que los hombres. Los alumnos del primer año
leen menos y, según van progresando en sus estudios, aumenta
también el número de horas dedicadas a la lectura. L a biblioteca de
la universidad proporciona a los estudiantes obras de carácter profe-
sional, que son las que leen precisamente en la sala de lectura. L a
138

Anexo I. Bibliografía internacional

lectura es una actividad de tiempo libre, que realizan de m o d o regular


todos los estudiantes con mayor o menor frecuencia y con una dura-
ción variable. L a regularidad supone leer, por lo menos, un libro al
mes. L a biblioteca de la universidad desempeña un papel esencial
en la estructura del m o d o de vida de los estudiantes universitarios.

TIBBETS, S. L . Intelligence and children's reading preferences. Cali-


fornia journal of educational research, vol. 26, n.° 2,1975, p. 89-91.
Se trata de una breve exposición de las investigaciones que relacionan
las dotes intelectuales de un niño con sus preferencias en materia de
lectura. L a conclusión es que, aunque por sí solas las diferencias de
inteligencia no impedirán a los niños adquirir intereses de lectura
similares, la inteligencia puede ser u n factor que determine la gama,
la cantidad y la calidad de los materiales de lectura del niño.

T V E T E R Á S , Harald L . Studies of readers and readers' interest in


Norway, en: Foster E . Mohrhardt (dir. publ.). Reading in a
changing world. Comunicaciones presentadas en la 38. a sesión
del I F L A General Council, Budapest, 1977. Munich, Verlag
Dokumentation, 1976. (IFLA Publications, n.° 5.)

V A R G A , Béla. A munkásság olvásáskulturája. Kérdoives felmérés,


1975. 49 lev. 65 t. Kézirat. L a cultura de los trabajadores por la
lectura. Estudio en forma de encuesta. Manuscrito.
Antes de la liberación de Hungría, la lectura de periódicos o al menos
la demanda correspondiente era una característica de los trabajadores,
así como de los agricultores. H o y en día, la lectura de diarios consti-
tuye una necesidad esencial para los miembros adultos de la sociedad.
Por término medio, la cuarta parte de la población está suscrita a un
diario o lo compra de m o d o habitual. E n este país, m á s de la mitad
de los trabajadores suelen leer, además del periódico, una revista
semanal ilustrada. Según la experiencia adquirida gracias a este
estudio, la cantidad de libros leídos depende de tres factores deter-
minantes: el nivel de instrucción previo, el lugar que se ocupa en la
división social del trabajo y el m o d o de vida, determinado por el
lugar de residencia, ya que una gran parte de los trabajadores viven
en u n pueblo y van todos los días a trabajar a la ciudad. Según las
investigaciones, más de la mitad de los trabajadores interrogados leen
libros de un m o d o habitual, otros sólo ocasionalmente y u n 2 o
un 3 por ciento, nunca. El capítulo sobre las investigaciones realizadas
en la provincia de Veszprém, en 1974, se refiere a los libros solicitados
en préstamo por los adultos en las bibliotecas públicas municipales.
139

Anexo I. Bibliografía internacional

E n este caso, se trataba de determinar la calidad de la lectura, y es


indudable que persisten ciertos problemas al respecto. E n esta
provincia, m á s del 68 por ciento de los trabajadores leen en primer
término los libros de su propia biblioteca. E n el plano social, las
bibliotecas de los sindicatos son las que tienen menos lectores y la
utilización de las bibliotecas municipales es m u c h o mayor.
El estudio puso también de manifiesto que, en general, u n nivel
de instrucción equivalente a la enseñanza elemental es el elemento
decisivo que suscita el deseo de ampliar y completar cada vez m á s la
biblioteca personal. Por último, se estudió la situación de las biblio-
tecas públicas de la provincia y su función en la vida de los lectores
trabajadores. Este manuscrito presenta 65 cuadros estadísticos sobre
la labor de investigación realizada.

WEISS, Margit. On the activities of central libraries working within


village associations. Reading research in the socialist countries.
Abridged papers and minutes of a conference. Budapest, 15-
18 October 1974, p. 94-102, Budapest, National Széchényi
Library Centre for Library Science and Methodology, 1975.
E n 1972, había en la República Democrática Alemana 8 777 ciudades
y pueblos. El 85 por ciento de ellos tenían menos de 2 000 habitantes
y el 50 por ciento menos de 500. Por esta razón, se crearon asociaciones
locales que representan a las ciudades y a los pueblos y que son
responsables de su vida social. E n las rurales se crearon bibliotecas
centrales que engloban, por término medio, de 5 a 8 pueblos, con una
población de 4 000 a 7 000 habitantes. E n primer término, las biblio-
tecas centrales han de atender las exigencias de sus usuarios. El
55,8 por ciento de las personas interrogadas se interesaban por la
lectura con miras a instruirse o a completar su formación. L a propor-
ción de usuarios de las bibliotecas centrales que leían con fines de
esparcimiento era de u n 98,6 por ciento.
Las entrevistas pusieron de manifiesto la necesidad de realizar
investigaciones y encuestas m á s exhaustivas, para mejorar el servicio
que presten las bibliotecas a sus usuarios en el futuro. >

W i L M O T , Margaret Price. An investigation of the effect upon the


reading performance and attitude toward reading of elementary
grade students, of including in the reading program a period of
sustained, silent reading. Disertación de P h . D . , Universidad de
Colorado, 1975.
Se llevó a cabo u n experimento con 576 estudiantes (de 2°, 4 . 0 y
6.° años de estudio) para determinar si había diferencias significativas en
140

Anexo I. Bibliografía internacional

los resultados de la lectura y en la actitud hacia ella entre los alumnos


de unos planes de estudio que comprendían u n periodo diario de
lectura continua en silencio y los de los demás. E n la lectura continua
en silencio intervinieron estudiantes y profesores que leían todos los
días en silencio materiales elegidos por ellos mismos, sin una labor
de evaluación relacionada con esa lectura. Se midió la lectura con
arreglo al inventario de actitudes ante la lectura de Wilmot, y los
resultados de la lectura fueron determinados mediante las subpruebas
de vocabulario y comprensión de las pruebas de lectura Gates Pri-
mary B y Survey D . Los resultados del análisis pusieron de manifiesto
que los alumnos de 4 . 0 y 6.° año del grupo de lectura continua en
silencio tenían una actitud considerablemente m á s favorable hacia
la lectura que los grupos testigos de ambos años de estudio, y que el
rendimiento de los alumnos de estos últimos grupos en relación con
la comprensión era considerablemente mejor en todos los años de
estudio, y también que no había ninguna diferencia significativa entre
los grupos en cuanto al vocabulario.

WILSON, R o y Russell, Jr. In-depth book discussions of selected sixth


graders: response to literature. Disertación de Ph. D . , Universidad
del Estado de Ohio, 1975.
Este estudio perseguía cuatro finalidades principales: examinar y
describir los debates a fondo organizados entre determinados alumnos
del 6.° año sobre unos libros concretos, con objeto de intentar definir
las características de sus opiniones, comparar cuatro estrategias
utilizadas para iniciar esos debates, descubrir el tipo de interés per-
sonal por la literatura que pueden tener los alumnos de 6.° año, y
examinar la función de u n director de debate. E n este estudio, se dio
a ocho alumnos del 6.° año de estudios cinco libros de diferentes
géneros, y tras ello hubo u n debate sobre cada uno de ellos. E n el
caso de siete de estos niños, el profesor leyó en voz alta a toda su clase
los libros todos los días y de u n m o d o continuo. L a octava alumna
leyó los libros por su propia cuenta. Se determinaron los contrastes
y las concepciones personales que tenían un sentido especial para cada
individuo. Se llegó a la conclusión de que: los niños deben tener
oportunidades frecuentes de hablar de sus lecturas en una forma
interesante; al hablar de libros con niños hasta de 12 años de edad,
hay que hacer hincapié en el contenido y en el tema del libro más
que en el análisis literario; el interés por la lectura parece surgir
espontáneamente; y los niños que se interesan poco por los libros son
los que sacan más provecho de estos debates a fondo.
Anexo II
Bibliografía selecta sobre
los móviles que incitan a leer1

Las obras siguientes fueron escogidas de la colección del Educational


Resources Information Center (ERIC), programa y red de información
educativa de la División de Divulgación y Recursos del Instituto Nacional
de Educación del Ministerio de Sanidad, Educación y Asistencia Social
de los Estados Unidos de América. Los artículos o monografías que
llevan la referencia ED son los que han quedado resumidos en Resources
in education (RIE), revista mensual. Los que llevan la referencia EJ
se refieren a artículos de periódicos citados en T h e current index to
journals in education.
Los artículos de periódicos pueden solicitarse a su editor, y los que
llevan la referencia ED pueden obtenerse, en microficha o en papel,
escribiendo a la siguiente dirección: ERIC Documentation Reproduction
Service, P.O. Box iço, Arlington, VA 22210 (Estados Unidos de
América).
Para preparar esta bibliografía se ha contado con la valiosísima
ayuda del Dr. William Higgins y de la Sra. Mary Campbell, del
Educational Reference Center del Instituto Nacional de Educación, y
del Sr. Robert Ellis, de Time-Life Books, Inc.

A L I L U N A S , L e o J. Children read "Bugs B u n n y " , "Dear A b b y " too,


Quill and scroll, vol. X L V I I I , n.° 4 , abril de 1974, p. 18-19.
(EJ 097 793.)
A L S O B R O O K S , Jennye B . Motivated: they will read. Comunicación
presentada en la Language Arts and Reading Conference, Ball
State University, 1970. ( E D 045 310.)

1. Compilada por la Academia para el Desarrollo de la Educación.


142

Anexo II. Bibliografía selecta

ANDERSON, C . Arnold, y otros. Students, teachers and opportunity


perceptions in Kenya, 1961-68, vol. II. Final report. Illinois,
Universidad de Chicago, 1969. ( E D 040 636.)
A S H L E Y , L . F. Children's reading and the 197c? s, Toronto, McClelland
and Stewart Limited, 1972. ( E D 094 314.)
A S K O V , Eunice N . ; F I S C H B A C H , Thomas J. A n investigation of primary
pupils' attitudes toward reading, Journal of experimental educa-
tion, vol. X L I , n.° 3, primavera de 1973, p. 1-7. (EJ 082 199.)
B A M B E R G E R , Richard. Developing lifelong reading interests and
reading habits, Bookbird, vol. X , n.° 2, 1972, p. 28-31.
(EJ 063 981.)
. La promoción de la lectura, Barcelona-París, Promoción
Cultural/Unesco, 1975, 127 p. ( E D 112 370.)
B A Z A N Y , M . T h e work-oriented adult literacy pilot project in Iran,
Literacy work, vol. II, n . o s 1-2, julio-septiembre de 1972,
p. 1-69. (EJ 065 498.)
B E T T S , Emmett Albert. Aerospace: potent motivation for reading,
Education, vol. X C I I , n.° 4 , abril-mayo de 1972. (EJ 059 528.)
B H O L A , H . S. Functional literacy-the concept and the programme.
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University, T h e State University of N e w Jersey, 1974.
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reading ability around the world. Actas del Third International
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The Ohio State University, 1971. ( E D 067 625.)
B R O W N , Kay Dian; K R O C K O V E R , Gerald H . " A reading preference
Anexo II. Bibliografía selecta ' ä / ,„ p ? j
•;= / t.* '«• V , ' * " '
k
. ÏJ , ' ^ • * -•-'
r
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para las bibliotecas, vol. X X V I I , n.° 3, mayo-junio de 1973,
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144

Anexo II. Bibliografía selecta

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E B E R W E I N , Lowell. W h a t do book choices indicate? Journal of
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Anexo II. Bibliografía selecta

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