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¿En qué consiste la extensión de la jurisprudencia del Consejo de

Estado?
s una figura jurídica contemplada en el artículo 102 de la ley 1437 de 2011
(código de procedimiento administrativo y de lo contencioso administrativo
C.P.A.C.A), por medio de la cual se busca lograr la efectividad y la igual de los
derechos de los administrados por parte de la administración.
Por medio de la extensión de la jurisprudencia del Consejo de Estado las personas
podrán solicitar a la autoridad administrativa correspondiente, que se les extiendan
los efectos de una sentencia de unificación, en la cual se haya reconocido un
derecho; quien solicite la extensión de la jurisprudencia deberá acreditar los
mismos supuestos fácticos y jurídicos que sustentaron la sentencia de unificación.
La solicitud de extensión de la jurisprudencia deberá llenar los siguientes
requisitos:
Deberá presentarse ante la autoridad competente para efectuar el
reconocimiento del derecho.
Es indispensable que la pretensión judicial no se encuentre caducada.
Se debe justificar que el solicitante se encuentra en la misma situación de
hecho y de derecho de la persona a la cual se le reconoció el derecho en la
sentencia de unificación alegada.
Se deben aportar las pruebas que se tengan, manifestar respecto a las que
posea la entidad y las que se harían valer de ir al proceso.
Copia de la sentencia de unificación invocada o por la menos referenciada.
Para resolver una petición de extensión de la jurisprudencia, la autoridad
administrativa tendrá un plazo de 30 días, contados a partir de la recepción de la
solicitud, de conformidad con lo señalado en el artículo 102 del C.P.A.C.A., sin
embargo el código general del proceso establece en su artículo 614 que cuando
se presente una solicitud de extensión de la jurisprudencia las autoridades
deberán solicitar concepto previo a la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del
Estado.
La Agencia dentro de los 10 días siguientes deberá manifestar si rinde concepto,
para lo cual tendrá un término de 20 días, una vez recibido dicho concepto
comienza a correr el término a partir del día siguiente, para resolver la solicitud.
Por último un aspecto de vital importancia en la solicitud de extensión de la
jurisprudencia de unificación, es la suspensión de los términos para la
presentación de la demanda a la que hubiere lugar ante la jurisdicción contenciosa
administrativa. Si la solicitud es negada se podrá acudir ante el Consejo de Estado
dentro de los treinta días siguientes a la decisión adoptada por la autoridad
administrativa, para que el Consejo ordene la correspondiente extensión de la
jurisprudencia si a ello hubiere lugar.

¿Cuándo procede la revocatoria directa de los actos


administrativos particulares?
La Sección Cuarta del Consejo de Estado recordó que la facultad de la
Administración para revocar actos administrativos no incluye aquellos que han
creado o modificado una situación jurídica de carácter particular y concreto, o
reconocido un derecho de igual categoría, sin el consentimiento expreso y escrito
del respectivo titular. En ese escenario, indicó que este tipo de actos son aquellos
en virtud de los cuales el destinatario resulta favorecido, en tanto se reconoce una
situación jurídica subjetiva de ventaja, una prerrogativa o genera un impacto
positivo o favorable respecto de la titularidad de un derecho.
Lo anterior implica que si el acto no crea un derecho subjetivo o interés legítimo
favorable y directo para un particular podrá ser revocado, en todo o en parte.
Así mismo, precisa la alta corporación que los actos administrativos deberán ser
revocados por las mismas autoridades que los hayan expedido o por sus
inmediatos superiores jerárquicos o funcionales, de oficio o a solicitud de parte, en
cualquiera de los siguientes casos:
Cuando sea manifiesta su oposición a la Constitución Política o a la ley.
Cuando no estén conformes con el interés público o social, o atenten contra
él.
Cuando con ellos se cause agravio injustificado a una persona.
Finalmente, recuerda que la revocatoria directa puede cumplirse en cualquier
tiempo, inclusive en relación con actos administrativos en firme, o cuando se haya
acudido a los tribunales, siempre y cuando no se haya dictado auto admisorio de
la demanda. Es preciso recordar que estas disposiciones son parte del antiguo
Código Contencioso Administrativo (C. P. Jorge Octavio Ramírez).
Esta figura jurídica busca suprimir del mundo jurídico un acto administrativo de
carácter particular y concreto que resulta contrario al interés general y al orden
jurídico, de manera expresa (acto administrativo que literalmente revoca) o tácita
(acto contrario a uno
anterior).[1] Así las cosas, su naturaleza es similar a la acción de simple nulidad
pues busca, en esencia, proteger el ordenamiento jurídico superior, sin detenerse
en restablecer y reparar situaciones de carácter particular y concreto.
La revocación directa no opera frente a actos administrativos de carácter
general, donde lo técnico es hablar de derogatoria.[2] En este evento estamos
ante actos administrativos que regulan situaciones impersonales y abstractas,
donde la administración no se encuentra comprometida frente a una persona en
particular y por ende, sencillamente puede dejar sin efectos parcial o totalmente,
sin ningún tipo de limitación, el acto general respectivo. Por otro lado, es
perfectamente viable solicitar, por cualquier persona, la derogación de un acto
administrativo de carácter general, por ser contrario al orden jurídico o por ser
inconveniente o inoportuno (Inciso segundo del artículo 71 del C.C.A.).[3] Ahora,
es importante acotar sobre este tópico que el nuevo Código de Procedimiento
Administrativo y de lo Contencioso Administrativo no reguló la derogación a
solicitud de parte frente a actos administrativos generales, sin embargo,
consideramos que esta posibilidad se mantiene incólume, pues dicha solicitud se
puede tramitar a través del derecho de petición en interés general.
Ahora bien, se discute si procede contra actos de trámite, preparatorios o de
ejecución, ante lo cual consideramos que es viable, siempre y cuando se trate de
la revocación directa iniciada de oficio, habida cuenta que si estamos ante el
recurso extraordinario es inocuo, porque los actos de trámite o preparatorios, por
regla general, en si mismos no causan sanción o reconocen derecho alguno, y los
actos de ejecución buscan materializar los efectos jurídicos de una decisión, esta
última si susceptible de revocarse a petición de parte[4]. Obviamente si tales actos
administrativos se apartan de su naturaleza jurídica y adoptan decisiones
definitivas que afectan a los administrados, procederá el recurso extraordinario.
Lo que si es necesario precisar es lo siguiente: la revocatoria directa procede
contra todo tipo de acto administrativo de carácter particular y concreto, no
solamente contra el acto administrativo definitivo que pone fin a la actuación
administrativa, el cual es susceptible de los recursos ordinarios por antonomasia.
Por tanto, contra aquellos actos administrativos que simplemente se comunican o
contra los cuales no caben recursos ordinarios, es posible ejercer el recurso
extraordinario de revocatoria directa o utilizar la misma de oficio. En este sentido
se ha pronunciado la doctrina en los siguientes términos:
Es un recurso extraordinario en cuanto, si el acto carece de recursos por vía
gubernativa, o a pesar de existir se dejó pasar el término sin ejercerlos, el
particular afectado puede acudir ante la Administración para solicitar que el acto
se revoque. Igualmente, la entidad que ha expedido un acto individual que
considera que se ha equivocado o que de alguna manera ha infringido una norma
superior, puede acudir a la revocatoria directa del mismo, siempre que se ajuste a
los lineamientos que le señala la ley.[5]
Ahora, es importante anotar en este punto que si la administración decide revocar
de oficio un acto administrativo que fue objeto de recursos en vía gubernativa, en
virtud de los cuales lo confirmaron o modificaron, dicha revocatoria debe ser para
los dos o tres actos administrativos que existieren, dado que si uno queda vigente,
la revocatoria no habrá logrado su cometido.
Finalmente cabe señalar que el recurso extraordinario de revocatoria directa
adopta dicha denominación porque opera frente a actos administrativos que ya
están en firme, es decir, a través de la revocatoria directa se pueden modificar,
aclarar, adicionar o extinguir actos administrativos que ya adquirieron fuerza
ejecutoria y pueden ejecutarse sin ningún obstáculo.
CE Sección Cuarta, Sentencia 73001233100020080023701 (20566)

¿Cuándo es improcedente la solicitud de revocatoria directa


de un acto administrativo?
La revocatoria directa de un acto administrativo procede por las causales
señaladas en el artículo 93 del código de procedimiento administrativo y de lo
contencioso administrativo, de oficio o a petición de parte, es decir, que puede la
misma entidad que lo profirió por voluntad propia decidir revocarlo o el particular
interesado puede solicitar que se efectué dicha revocatoria.
Ahora, ¿en cualquier momento el particular interesado puede solicitar que se
efectúe la revocatoria de un acto administrativo?
Para que sea procedente la solicitud de revocatoria directa del acto administrativo
por parte del particular interesado, es necesario que concurran dos circunstancias:
 Cuando la causal invocada sea, manifiesta oposición a la Constitución
política o la ley, que el peticionario no haya interpuesto los recursos
que procedían contra el acto.
 Que no haya operado la caducidad para su control judicial.

Si las circunstancias antes mencionadas no se cumplen y se solicita la revocatoria


directa de un acto administrativo, la autoridad debe declarar la solicitud
improcedente; es indispensable a la hora de solicitar que se efectúe la revocatoria
directa de un acto administrativo revisar la caducidad que se tendría para
demandar dicho acto, ya que, si se trata de un acto de carácter particular sobre el
cual procede el medio de control de nulidad y restablecimiento del derecho, solo
se tendrá cuatro meses para solicitar su revocatoria.
De acuerdo con el literal d del numeral 2º del artículo 164 del CPACA, para
presentar un medio de control de nulidad y restablecimiento del derecho contra un
acto administrativo solo se tendrán cuatro meses, dicho literal señala lo siguiente:
“Cuando se pretenda la nulidad y restablecimiento del derecho, la demanda
deberá presentarse dentro del término de cuatro (4) meses contados a partir del
día siguiente al de la comunicación, notificación, ejecución o publicación del acto
administrativo, según el caso, salvo las excepciones establecidas en otras
disposiciones legales;…”

La improcedencia de la solicitud de revocatoria directa de una acto administrativo


cuando el termino de caducidad ya ha operado, busca salvaguardar el
ordenamiento jurídico, en el sentido de que, no se podría revivir la discusión sobre
una situación jurídica ya consolidada por el transcurso del tiempo; tiempo que se
concedió para que se controvirtiera la decisión plasmada en el acto, sin que el
interesado hiciera uso de las herramientas que poseía para ello.