Вы находитесь на странице: 1из 11

Tercera Guerra Servil

La Tercera Guerra Servil, también llamada por amenaza implícita de sus legiones para influir en su favor
Plutarco Guerra de los Gladiadores y Guerra de en las elecciones consulares de 70 a. C. Sus acciones co-
Espartaco, fue la última de una serie de revueltas de es- mo cónsules promovieron en gran medida la subversión
clavos, sin éxito ni relación, contra la República roma- de las instituciones políticas romanas y contribuyeron a
na, conocidas en su conjunto como las Guerras Serviles la transición final de la República romana al Imperio ro-
o Guerras de los Esclavos. La Tercera Guerra Servil fue la mano.
única que consiguió plantear una amenaza seria al núcleo
de Roma, la provincia de Italia, y fue doblemente alar-
mante para el pueblo romano por los continuos éxitos de
la creciente banda de esclavos rebeldes contra el ejército 1 Esclavitud en la República roma-
romano, entre 73 y 71 a. C. La revuelta fue aplastada fi- na
nalmente en 71 a. C. por la operación militar concentrada
de un solo comandante, Marco Licinio Craso, aunque los
acontecimientos siguieron teniendo efectos indirectos en En diverso grado a lo largo de la historia de Roma, la
la política romana de los años posteriores. existencia de una fuerza de trabajo barato en forma de
esclavos supuso un factor importante en su economía, lo
Entre 73 y 71 a. C., una banda de esclavos huidos — que sería denominado por Marx como un modo de pro-
originalmente un pequeño cuadro de unos 70 gladiadores ducción esclavista. Los esclavos se conseguían de diver-
fugados que creció hasta ser una banda de 120.000 hom- sas formas, entre ellas la compra en mercaderes extran-
bres, mujeres y niños— deambuló por la provincia ro- jeros y mediante la esclavización de poblaciones extran-
mana de Italia asaltándola con relativa impunidad bajo el jeras tras la conquista militar.[2] Con el gran número de
mando de varios líderes, incluyendo al famoso gladiador- guerras de conquista de Roma en los siglos primero y se-
general Espartaco. Los adultos capacitados de esta ban- gundo a.C., se incorporaron a la economía romana de-
da constituyeron una fuerza armada sorprendentemente cenas o cientos de miles de esclavos de golpe.[3] Aunque
efectiva que demostró repetidas veces su capacidad pa- el uso de esclavos como sirvientes, artesanos y asistentes
ra resistir al ejército romano, desde las patrullas loca- personales fue limitado, se usaron un enorme número de
les de Campania a las milicias romanas y las cualifica- esclavos para trabajar en las minas y en las tierras agrí-
das legiones bajo mando consular. Plutarco describió las colas de Sicilia y el sur de Italia.[4]
acciones de los esclavos como un intento de estos de es-
capar de sus amos y huir a través de la Galia Cisalpina, En general, los esclavos eran tratados con crueldad y
mientras que Apiano y Floro retratan la revuelta como opresión durante el periodo republicano. Bajo el Derecho
una guerra civil en la que los esclavos hicieron campaña romano un esclavo no era considerado una persona, sino
para capturar la misma ciudad de Roma. una propiedad. Los amos podían abusar, herir o incluso
matar a sus esclavos sin consecuencias legales. Aunque
La creciente alarma en el Senado romano sobre los con- había muchos grados y tipos de esclavitud, los esclavos
tinuos éxitos militares de esta banda y sobre sus estragos de los grados inferiores (la mayor cantidad) que trabaja-
contra las ciudades y los campos romanos llevó finalmen- ban en los campos y las minas, estaban sujetos a una vida
te a que Roma reuniera un ejército de ocho legiones bajo de duro trabajo físico.[5]
el liderazgo, severo pero efectivo, de Marco Licinio Cra-
so. La guerra terminó en 71 a. C. cuando, tras una larga y Esta gran concentración de la población de esclavos y el
amarga retirada ante las legiones de Craso y la compren- trato opresivo al que eran sometidos dieron como resulta-
sión de que las legiones de Cneo Pompeyo Magno y Varro do varias revueltas. En 135 a. C. y 104 a. C. estallaron en
Lúculo estaban avanzando para encerrarlos, los ejércitos Sicilia la Primera y la Segunda Guerras Serviles, respec-
de Espartaco se lanzaron con toda su fuerza contra las tivamente, en las que pequeñas bandas rebeldes encon-
legiones de Craso y fueron completamente aniquilados. traron decenas de miles de seguidores voluntariosos que
deseaban escapar de la vida opresiva del esclavo romano.
Aunque la guerra de Espartaco es notable por derecho Aunque el Senado las consideró como serios disturbios
propio, la Tercera Guerra Servil fue significativa en la civiles, y fueron necesarios varios años de intervenciones
historia de la antigua Roma por su efecto sobre las ca- militares directas para sofocarlos, nunca se consideró que
rreras de Pompeyo y Craso. Los dos generales utilizaron fueran una amenaza seria para la República. El centro de
sus éxitos contra la revuelta para promocionar sus carre- los dominios de Roma, la provincia de Italia, nunca había
ras políticas, aprovechándose del favor del pueblo y de la presenciado un levantamiento de esclavos, ni tampoco es-

1
2 2 COMIENZA LA REVUELTA (73 A. C.)

tos habían sido nunca una amenaza potencial a la ciudad 2.2 Derrota de los ejércitos pretorianos
de Roma. Esto cambiaría con la Tercera Guerra Servil.
0 50 100 150 km
0 20 40 60 mi

ROMA
2 Comienza la revuelta (73 a. C.)

2.1 La revuelta de Capua Capua


Nola
Vesuvius X

Nuceria Metapontum
Nola

X
Vesuvius Thurii

Nuceria

Movimientos iniciales de las fuerzas romanas y esclavas desde la


revuelta de Capua hasta el invierno de 73 a. C.

La revuelta y los asaltos en Campania —que era una re-


gión vacacional para la gente rica e influyente de Roma y
en la que se localizaban muchas fincas— llamaron rápi-
El mosaico Los gladiadores, de la Galería Borghese.
damente la atención de las autoridades romanas. A Roma
En la República romana del siglo I a. C. las luchas de le llevó cierto tiempo darse cuenta de la escala del pro-
gladiadores eran una de las formas de entretenimiento blema, ya que percibían que la revuelta de esclavos era
más populares. Con el fin de suministrar gladiadores pa- más una ola de crímenes que una rebelión armada.
ra los combates, se establecieron varias escuelas de en- Sin embargo, en 73 a. C., Roma envió una fuerza militar
trenamiento, o ludi, por toda Italia.[6] En estas escuelas, bajo mando pretoriano para terminar con la revuelta.[13]
los prisioneros de guerra y los delincuentes convictos — Un pretor romano, Cayo Claudio Glabro, reunió un cuer-
que eran considerados como esclavos— eran entrenados po de 3.000 hombres, no como legiones, sino como
en las habilidades necesarias para luchar hasta la muer- milicias «escogidas con prisa y azar, porque los romanos
te en los juegos de gladiadores.[7] En 73 a. C., un grupo todavía no consideraban esto como una guerra, sino co-
de unos 200 gladiadores de la escuela de Capua, pertene- mo asaltos, algo parecido a una oleada de robos».[14] Las
cientes a Léntulo Batiato, planearon una fuga. Cuando se fuerzas de Glabro asediaron a los esclavos en el Monte
reveló su plan, una fuerza de unos 70 hombres se arma- Vesubio, bloqueando el único camino conocido que des-
ron con utensilios de cocina («hachuelas y espetones»), cendía de la montaña. Con los esclavos contenidos así,
lucharon hasta escapar de la escuela y se apoderaron de Glabro estaba dispuesto a esperar hasta que el hambre
varios carros de armas y armaduras de gladiador.[8] forzara a los esclavos a rendirse.
Una vez libres, los gladiadores fugados eligieron líderes, Como los esclavos carecían de entrenamiento militar, las
seleccionando a dos esclavos galos —Criso y Enomao— fuerzas de Espartaco mostraron cierta inventiva en su uso
y a Espartaco, que se dice que era o bien un antiguo de los materiales locales disponibles, que a su vez resul-
auxiliar tracio de la legión romana, condenado posterior- tó en un uso de tácticas ingeniosas y poco ortodoxas, al
mente a la esclavitud, o bien un prisionero capturado por enfrentarse a los disciplinados ejércitos romanos.[15] En
las legiones.[9] Sin embargo, hay ciertas dudas sobre la respuesta al asedio de Glabro, los hombres de Espartaco
nacionalidad de Espartaco, ya que “tracio” era un tipo de hicieron cuerdas y escalas a partir de las parras y los ár-
gladiador romano.[10] boles que crecían en las laderas del Vesubio y las usaron
Estos esclavos huidos consiguieron vencer a una pequeña para descolgarse por los precipicios del lado de la monta-
fuerza de tropas enviada tras ellos desde Capua y equi- ña opuesto al de las fuerzas de Glabro. Rodearon la base
parse con el material militar que capturaron, además de del Vesubio y atacaron al ejército por el flanco, aniquilan-
con sus armas de gladiador.[11] Las fuentes son un tanto do a los hombres de Glabro.[16]
contradictorias sobre el orden de los acontecimientos que Tras esto se envió contra Espartaco una segunda expedi-
siguieron inmediatamente después a la huida, pero en ge- ción bajo el mando del pretor Publio Varinio Glabro. Por
neral están de acuerdo en que esta banda de gladiadores alguna razón, parece que Varinio dividió sus fuerzas po-
se dedicó al pillaje en la región de los alrededores de Ca- niéndolas al mando de sus subordinados Furio y Cosinio.
pua, reclutando a muchos otros esclavos en sus filas, y que Plutarco menciona que Furio comandaba a unos 2.000
finalmente se retiró a una posición más defendible en el hombres, pero no se conoce la fuerza numérica de las
Monte Vesubio.[12] tropas restantes, ni si la expedición estaba compuesta de
3

milicias o legiones. Estas fuerzas también fueron derro- proponen teorías contradictorias.
tadas por el ejército de esclavos: Cosinio murió, Varinio Muchos relatos populares modernos de la guerra afirman
casi fue capturado y los esclavos se apoderaron del equi- que existía una división en dos facciones de los esclavos
pamiento de los ejércitos.[17] Gracias a estos éxitos, más fugados: los que comandaba Espartaco, que querían es-
y más esclavos se unieron a las fuerzas de Espartaco, al capar por los Alpes hacia la libertad, y los de Criso, que
igual que «muchos de los arrieros y pastores de la región», deseaban permanecer en el sur de Italia para seguir asal-
engrosando sus filas hasta unos 70.000 hombres.[18] Los tando y saqueando. Esto parece una interpretación de los
esclavos rebeldes pasaron el invierno de 73 a. C. armando eventos basada en lo siguiente: las regiones que Floro lis-
y equipando a sus nuevos reclutas y expandiendo su terri-
ta como las que estaban siendo atacadas por los escla-
torio de pillaje para incluir las ciudades de Nola, Nuceria, vos incluyen Turios y Metaponto, que están geográfica-
Turios y Metaponto.[19]
mente distantes de Nola y Nuceria. Esto indica la exis-
Sin embargo, las victorias de los esclavos rebeldes no se tencia de dos grupos: Lucio Gelio Publícola atacó final-
obtuvieron sin coste. En algún momento de estos suce- mente a Criso y a un grupo de unos 30.000 seguidores
sos, o posiblemente durante los asaltos del invierno a fi- que fueron descritos como separados del grupo principal
nales de 73 a. C., perdieron a su líder Enomao —quizás de Espartaco;[21] Plutarco describe el deseo de algunos de
en batalla— y no se menciona más en las historias.[20] los esclavos fugados de saquear Italia en lugar de escapar
por los Alpes.[22] Aunque esta división en facciones no se
contradice con las fuentes clásicas, no parece que exista
3 Motivaciones y liderazgo de los ninguna evidencia directa que la apoye.
A veces, los relatos ficticios —como la película Espartaco
esclavos fugados de Stanley Kubrick, 1960— retratan a Espartaco como un
libertador que lucha para cambiar una sociedad romana
corrupta y para terminar con la institución romana del es-
clavismo. De igual manera, esto no se contradice con los
historiadores clásicos, pero ningún relato histórico men-
ciona que el objetivo de los esclavos rebeldes fuera ter-
minar con la esclavitud en la República, ni ninguna de las
acciones de Espartaco parece específicamente dirigida a
acabar con la esclavitud.
Incluso entre los historiadores clásicos, que escribieron
sus relatos solo unos años después de los propios sucesos,
parecía haber división sobre cuáles eran las motivacio-
nes de Espartaco. Apiano y Floro escriben que pretendía
marchar sobre la misma Roma,[23] aunque esto puede no
haber sido más que el reflejo de los miedos de Roma. Si
Espartaco pretendió realmente marchar sobre Roma, de-
bió de ser un objetivo que abandonó más tarde. Plutarco
escribe que Espartaco simplemente deseaba escapar ha-
cia el norte a la Galia Cisalpina y dispersar a sus hombres
de vuelta a sus hogares.[22]
No está claro si los esclavos fueran un grupo homogé-
neo bajo el liderazgo de Espartaco. Aunque es una su-
posición tácita de los historiadores romanos, puede que
los romanos estuvieran proyectando su propia visión je-
rárquica del poder militar y la responsabilidad sobre la
organización ad hoc de los esclavos. De hecho, se men-
Espartaco, por Denis Foyatier, c. 1830, expuesto en el Louvre. cionan otros líderes esclavos —Crixo, Enomao, Gánico
Un ejemplo de representación heroica moderna de Espartaco. y Casto— y no podemos saber, a partir de la evidencia
historiográfica, si fueron ayudantes, subordinados o in-
A finales de 73 a. C., Espartaco y Criso mandaban un gran cluso iguales que lideraban grupos propios y viajaban en
grupo de hombres armados con demostrada habilidad pa- convoy con la gente de Espartaco.
ra resistir a los ejércitos romanos. Lo que pretendían ha-
cer con esta fuerza es algo difícil de determinar para los
lectores modernos. Como la Tercera Guerra Servil fue
finalmente una rebelión sin éxito, no existe un relato de
primera mano sobre los motivos y objetivos de los es-
clavos, y los historiadores que escriben sobre la guerra
4 4 DERROTA DE LOS EJÉRCITOS CONSULARES (72 A. C.)

4 Derrota de los ejércitos consula- De acuerdo con Apiano, la batalla entre las legiones de
Gelio y los hombres de Criso cerca del Monte Gargano
res (72 a. C.) fue el comienzo de una larga y compleja serie de manio-
bras militares que casi tuvieron como resultado que las
En la primavera de 72 a. C., los esclavos fugados abando- fuerzas de Espartaco asaltaran la misma ciudad de Roma.
naron sus campamentos de invierno y empezaron a mo-
verse al norte hacia la Galia Cisalpina. El Senado, alarma- Tras su victoria sobre Criso, Gelio se desplazó hacia
do por el tamaño de la revuelta y la derrota de los ejér- el norte siguiendo al grupo principal de esclavos de
citos pretorianos de Glabro y Varinio, envió un par de Espartaco, que se dirigía a la Galia Cisalpina. Se desplegó
legiones consulares bajo el mando de Lucio Gelio Publí- el ejército de Léntulo para obstruir el paso de Espartaco,
cola y Cneo Cornelio Léntulo Clodiano.[24] y los cónsules esperaban encerrar a los esclavos rebeldes
entre ellos. El ejército de Espartaco se enfrentó a la le-
En un principio, los ejércitos consulares tuvieron éxito. El gión de Léntulo, la derrotó, se dio la vuelta y destruyó el
ayudante de Gelio, el propretor Arrio atacó a un grupo de ejército de Gelio, forzando a las legiones romanas a reti-
unos 30.000 esclavos al mando de Criso, cerca del Monte rarse desbaratadas.[26] Apiano afirma que Espartaco eje-
Gargano, y mató a dos tercios de los rebeldes, incluyendo cutó a unos 300 soldados romanos capturados para ven-
a Criso, con solo una legión.[25] Según cuentan los histo- gar la muerte de Criso, forzándoles a luchar entre ellos
riadores, los esclavos rechazaron el ataque de la legión hasta la muerte como los gladiadores.[27] Tras esta vic-
y tras la victoria se embriagaron bebiendo vino para ce- toria, Espartaco avanzó hacia el norte con sus seguidores
lebrarlo. Cuando los romanos volvieron, los encontraron (unos 120.000) tan rápido como pudo, «después de haber
ebrios y los masacraron. quemado todo su material inútil, matado a todos sus pri-
En este punto de la historia existe una divergencia en las sioneros y masacrado a sus bestias de carga para acelerar
[26]
fuentes clásicas sobre el curso de los sucesos que no se su movimiento».
puede reconciliar hasta la entrada de Marco Licinio Cra- Los ejércitos consulares derrotados regresaron a Roma
so en la guerra. Las dos historias más detalladas (existen- para reagruparse mientras los seguidores de Espartaco se
tes) de la guerra, de Apiano y Plutarco, detallan sucesos movían hacia el norte. Los cónsules volvieron a atacar a
muy distintos. Sin embargo, ninguno de los relatos con- Espartaco en algún lugar de la región del Piceno, y de
tradice directamente al otro, sino que simplemente infor- nuevo fueron vencidos.[26]
ma de sucesos distintos, ignorando algunos sucesos del
otro relato y ofreciendo sucesos que son únicos de ese Apiano afirma que en este momento Espartaco cambió
relato. su intención de marchar sobre Roma —dando a entender
que ese era el objetivo de Espartaco tras la confrontación
de Piceno—[28] porque «no se consideraba preparado to-
4.1 Historia de Apiano davía para ese tipo de lucha, ya que su fuerza no estaba ar-
mada adecuadamente, porque ninguna ciudad se le había
unido, solo esclavos, desertores y chusma», y decidió re-
tirarse nuevamente al sur de Italia. Asediaron la ciudad de
Turios y la campiña de los alrededores, armándose, asal-
tando los territorios circundantes, cambiando los botines
por bronce y hierro con mercaderes (con los que manu-
facturar más armas) y enfrentándose ocasionalmente con
fuerzas romanas, que siempre acababan derrotadas.[26]

4.2 Historia de Plutarco


La descripción de los hechos que da Plutarco difiere sig-
nificativamente con la de Apiano.
De acuerdo con Plutarco, tras la batalla entre las legiones
de Gelio y los hombres de Criso (a quienes Plutarco des-
cribe como «germanos»[29] ) cerca del Monte Gargano,
los hombres de Espartaco atacaron a la legión comandada
por Léntulo, la derrotaron, se apoderaron de sus suminis-
tros y equipamiento, y avanzaron directamente hacia el
norte de Italia. Tras esta derrota, ambos cónsules fueron
relevados del mando de sus ejércitos por el Senado Ro-
mano y regresaron a Roma.[30] Plutarco no menciona en
absoluto el ataque de Espartaco a las legiones de Gelio,
Los sucesos de 72 a. C., según la versión de Apiano. ni que Espartaco se enfrentara a las legiones combinadas
5.1 Craso recibe el mando de las legiones 5

Mutina

Roma

Metapontum

Thurii

0 50 100 150 km

Los sucesos de principios de 71 a. C. Marco Licinio Craso recibe


Los sucesos de 72 a. C., de acuerdo con la versión de Plutarco. el mando de las legiones romanas, se enfrenta a Espartaco y obli-
ga a los esclavos rebeldes a retirarse a través de Lucania hacia
los estrechos cercanos a Mesina. Plutarco afirma que esto ocurrió
en la región del Piceno, mientras que Apiano sitúa las batallas
consulares en el Piceno.[29] iniciales entre Craso y Espartaco en la región del Samnio.
Luego Plutarco detalla un conflicto no mencionado en la
historia de Apiano. Según Plutarco, el ejército de Espar-
taco prosiguió hacia el norte hasta los alrededores de Mu-
tina (la actual Módena). Allí, un ejército de unos 10.000
soldados mandados por el gobernador de la Galia Cisal-
5.1 Craso recibe el mando de las legiones
pina, Cayo Casio Longino, intentó bloquear el avance de
Espartaco y también fue vencido.[31] El Senado, alarmado ya por la aparentemente imparable
Plutarco no hace mención de ningún otro suceso hasta revuelta del sur de Italia, le encomendó a Marco Licinio
la confrontación inicial entre Marco Licinio Craso y Es- Craso la tarea de sofocar la rebelión. Craso había sido
partaco en la primavera de 71 a. C., omitiendo la mar- pretor en 73 a. C. y, era conocido no sólo por sus cone-
cha sobre Roma y la retirada hacia Turios descritas por xiones políticas y su familia, sino también por ser el ge-
Apiano.[30] Sin embargo, como Plutarco describe que las neral que venció a los samnitas en la Batalla de la Puerta
fuerzas de Craso forzaron a las de Espartaco a retirar- Colina, cuando el propio Sila había huido de estos.[30]
se hacia el sur desde el Piceno, uno podría inferir que Le fueron asignadas seis nuevas legiones además de las
los esclavos rebeldes se acercaron a Piceno desde el sur a dos anteriores legiones consulares de Gelio y Léntulo,
principios de 71 a. C., implicando que se replegaron ha- sumando un ejército de unos 40 000 soldados romanos
cia el sur desde Mutina para pasar el invierno en el sur o entrenados.[33] Craso trató a sus legiones con una disci-
el centro de Italia. plina férrea, incluso brutal, recuperando el castigo de la
Por qué harían algo así, cuando aparentemente no había decimatio (castigo mediante el cual se diezma a un grupo
razón para no escapar por los Alpes —el objetivo de Es- de soldados, matando a 1 de cada 10 de ellos en castigo
partaco según Plutarco[32] —, es algo que no se explica. por su cobardía). Apiano no tiene claro si aplicó la deci-
matio a las dos legiones consulares por cobardía cuando
fue nombrado su comandante, o si se la aplicó a todo el
ejército por alguna derrota posterior (un suceso en el que
hasta 4000 legionarios habrían sido ejecutados).[34] Plu-
5 La guerra de Craso (71 a. C.) tarco sólo menciona la decimatio de 50 legionarios de una
cohorte como castigo tras la derrota de Mimio en la pri-
mera confrontación entre Craso y Espartaco.[35] Al mar-
A pesar de las contradicciones de las fuentes clásicas con gen de lo que sucediera realmente, el trato de Craso a sus
respecto a los sucesos de 72 a. C., parece haber un con- legiones demostró que «era más peligroso para ellos que
senso general sobre que Espartaco y sus seguidores esta- el enemigo» y los espoleó para lograr la victoria y no co-
ban en el sur de Italia a principios de 71 a. C. rrer el riesgo de disgustar a su comandante.[34]
6 5 LA GUERRA DE CRASO (71 A. C.)

5.2 Craso y Espartaco

Cuando las fuerzas de Espartaco volvieron a desplazar-


se hacia el norte, Craso desplegó seis de sus legiones en
las fronteras de la región (Plutarco afirma que la batalla
inicial entre las legiones de Craso y Espartaco se dio en
las proximidades del Piceno,[30] Apiano afirma que suce-
dió cerca del Samnio[36] ) y destacó a dos legiones bajo
el mando de Mumio, su legado, para que maniobrara por
la retaguardia de Espartaco, pero con la orden de no ata- Crotona
car a los rebeldes. Cuando se le presentó la oportunidad,
Mumio desobedeció a Craso y atacó a las fuerzas de Es- X 2
partaco, pero fue derrotado.[35] A pesar de esta derrota 1X
inicial, Craso atacó a Espartaco y le venció, matando a
unos 6.000 rebeldes.[36] Mesina x
x
La marea de la guerra parecía haber cambiado de direc- xx
0 (km) 80
ción. Las legiones de Craso salieron victoriosas en varios
enfrentamientos, matando a miles de esclavos rebeldes y Regio
forzando a Espartaco a retirarse al sur a través de Lucania
hacia los estrechos de Mesina. Según Plutarco, Espartaco
hizo un trato con piratas cilicios para transportarle a él y a
unos 2.000 hombres a Sicilia, donde pretendía incitar una
revuelta de esclavos y conseguir refuerzos. Sin embargo, Los últimos sucesos de la guerra en 71 a. C., en los que el ejér-
fue traicionado por los piratas, que recibieron el pago pe- cito de Espartaco rompió el asedio de las legiones de Craso (X)
y se retiró hacia las montañas cercanas a Petelia. Muestra las
ro abandonaron a los esclavos rebeldes.[35] Fuentes me-
escaramuzas iniciales entre elementos de ambos bandos (1) y el
nores mencionan que hubo algunos intentos de construir giro de las fuerzas de Espartaco para la confrontación final (2).
barcos y balsas entre los rebeldes como medio de escape, Nótense las legiones de Pompeyo incorporándose desde el norte
pero que Craso adoptó medidas sin especificar para ase- para capturar a los supervivientes.
gurar que los rebeldes no pudieran cruzar a Sicilia, y co-
mo consecuencia de esto abandonaron sus esfuerzos.[37]
Entonces las fuerzas de Espartaco se replegaron hacia zos, y por tanto espoleó a sus legiones para que dieran
Rhegium. Las legiones de Craso las persiguieron y al lle- rápidamente fin al conflicto.[41]
gar construyeron fortificaciones a lo largo del istmo de Al parecer el plan romano era cercar a los esclavos desde
Rhegium, a pesar del hostigamiento de los esclavos re- tres frentes: noroeste (Pompeyo con 7 legiones), suroeste
beldes. Los rebeldes fueron asediados y aislados de todo (Craso con 8 legiones) y este (Lúculo con 5 legiones). En
suministro.[38] total, los romanos sumarían unas 20 legiones (alrededor
de 120.000 hombres).
Tras enterarse de que Pompeyo se acercaba, Espartaco
5.3 Llegan legiones de refuerzo; el fin de la intentó negociar con Craso para dar fin al conflicto antes
guerra de que llegaran los refuerzos romanos.[42] Cuando Craso
se negó, una parte de las fuerzas de Espartaco rompieron
En este momento, las legiones de Pompeyo volvían a el confinamiento y huyeron hacia las montañas al oeste de
Italia tras haber sofocado la rebelión de Quinto Serto- Petelia (la actual Strongoli) en Bruttium, con las legiones
rio en Hispania. Las fuentes discrepan sobre si Craso de Craso en su persecución.[43] Las legiones consiguie-
había solicitado refuerzos o si el Senado simplemente ron alcanzar a una parte de los rebeldes –bajo el mando
se aprovechó del regreso de Pompeyo a Italia, pero se de Cánico y Casto– separada del ejército principal, ma-
le ordenó esquivar Roma y dirigirse al sur para ayudar tando a 12.300 de ellos.[44] Sin embargo, las legiones de
a Craso.[39] El Senado también envió refuerzos bajo el Craso también sufrieron pérdidas, ya que algunos de los
mando de “Lúculo”, que Apiano confundió con Lucio Li- esclavos en huida se dieron la vuelta para enfrentarse a
cinio Lúculo, comandante de las fuerzas implicadas en la las fuerzas romanas a las órdenes de un oficial de caba-
Tercera Guerra Mitridática en aquel momento, pero apa- llería llamado Lucio Quicio y el cuestor Cneo Tremelio
rentemente se trataba del procónsul Marco Terencio Va- Escrofa, derrotándolas.[45] En cualquier caso, los esclavos
rrón Lúculo, el hermano pequeño del anterior.[40] Con las rebeldes no constituían un ejército profesional y habían
legiones de Pompeyo marchando desde el norte y las tro- llegado a su límite. No querían huir más y varios grupos
pas de Lúculo desde Brundisium, Craso se dio cuenta de de hombres se separaron de la fuerza principal para atacar
que si no ponía fin a la revuelta con rapidez, el mérito de de manera independiente a las legiones de Craso.[46] Con
la guerra iría para el general que llegara con los refuer- la disciplina echándose a perder, Espartaco dio la vuel-
7

ta a sus fuerzas y empleó toda su potencia para aguantar Capua.[51]


a las legiones vinientes. En esta última batalla, las fuer- Pompeyo y Craso obtuvieron beneficios políticos por ha-
zas de Espartaco fueron derrotadas completamente, y la ber sofocado la rebelión. Ambos volvieron a Roma con
gran mayoría de sus hombres murieron en el campo de sus legiones y se negaron a disolverlas, acampándolas fue-
batalla.[47] Se desconoce el destino final del propio Es- ra de la ciudad en su lugar.[14] Ambos se presentaron a
partaco, ya que nunca se halló su cuerpo, pero los histo- cónsul en 70 a. C., aunque Pompeyo no tenía derecho a
riadores cuentan que pereció en el combate junto a sus ello por su edad y por no haber servido como pretor o
hombres.[48] cuestor.[52] No obstante, ambos hombres fueron elegidos
cónsules ese año,[53] en parte por la amenaza implícita de
sus legiones acampadas fuera de la ciudad.[54]
6 Consecuencias
Los efectos de la Tercera Guerra Servil sobre la actitud de
los romanos hacia la esclavitud y la institución de la escla-
vitud en Roma son difíciles de determinar. Desde luego,
la revuelta había conmocionado al pueblo romano, que
«a partir de un miedo absoluto parecía haber empezado a
tratar a sus esclavos con menos dureza que antes».[55] Los
ricos dueños de los latifundia comenzaron a reducir el nú-
mero de esclavos agrícolas, optando por emplear al gran
conjunto de hombres libres desposeídos en contratos de
mediería.[56] Con el fin de la Guerra de las Galias de Julio
César en 52 a. C., las grandes guerras de conquista roma-
nas cesarían hasta el reinado del emperador Trajano (que
reinó del 98 d. C. al 117 d. C.), y con ellas el abundan-
te y económico suministro de esclavos provenientes de
la conquista militar, promoviendo el uso de trabajadores
libres en las fincas agrícolas.
El estatus y los derechos legales de los esclavos roma-
nos también empezaron a cambiar. Durante la época del
emperador Claudio (que reinó del 41 d. C. al 54 d. C.) se
promulgó una constitución que convertía el hecho de ma-
tar a un esclavo viejo o enfermizo en un acto de asesinato
y decretaba que si esos esclavos eran abandonados por sus
amos, se convertían en hombres libres.[57] Con Antonino
Pío (que reinó del 138 d. C. al 161 d. C.) se extendieron
más los derechos legales de los esclavos, haciendo respon-
sables a los amos del asesinato de sus esclavos, forzando
la venta de los esclavos cuando se podía demostrar que
estaban siendo maltratados y proporcionando una auto-
ridad tercera (teóricamente) neutral a la que podía ape-
La Caída de Espartaco. lar un esclavo.[58] Aunque estos cambios legales se dieron
muy tarde como para que fueran resultado directo de la
Tercera Guerra Servil, representan la codificación legal
La revuelta de la Tercera Guerra Servil había quedado
de unos cambios en la actitud de los romanos hacia los
aniquilada a manos de Craso.
esclavos que había evolucionado durante décadas.
Las fuerzas de Pompeyo no atacaron directamente a las
Es difícil determinar en qué medida contribuyeron los su-
de Espartaco en ningún momento, pero sus legiones,
cesos de esta guerra a los cambios en el uso y los derechos
aproximándose desde el norte, consiguieron capturar a
legales de los esclavos romanos. Parece que el fin de las
unos 5.000 rebeldes que huían de la batalla, «a los que dio
Guerras Serviles coincidió con el fin del periodo más im-
muerte».[49] A causa de esto, Pompeyo envió un mensa-
portante del uso de esclavos en Roma, y el comienzo de
je al Senado diciendo que, aunque fue Craso quien había
una nueva percepción del esclavo dentro de la sociedad y
vencido a los esclavos en batalla abierta, él había termi-
el derecho. La Tercera Guerra Servil fue la última de las
nado la guerra, reclamando así una gran parte del mérito
Guerras Serviles, y Roma no vería nunca más un levan-
y ganándose ciertamente la enemistad de Craso.[50]
tamiento de esclavos de este tipo.
Aunque la mayor parte de los esclavos rebeldes murie-
ron en el campo de batalla, las legiones de Craso cap-
turaron a unos 6.000 supervivientes. Todos ellos fue-
ron crucificados a lo largo de la carretera de Roma a
8 8 NOTAS

7 Referencias • William Smith, D.C.L., LL.D., A Dictionary of


Greek and Roman Antiquities, John Murray, Lon-
dres, 1875.
7.1 Libros
7.1.1 Obras clásicas
8 Notas
• Apiano, Historia de las guerras civiles, Universidad
de Valencia. Servicio de Publicaciones, 1992. ISBN [1] Apiano, Guerras Civiles, 1:117. - Al momento de la de-
84-370-1031-4. rrota de la columna de Criso (30.000 gentes) Espartaco
tenía por su parte 120.000 seguidores, en total 150.000
• Apiano, 'Historia romana, Vol II: Guerras civiles (li- almas.
bros I-II), Gredos Biblioteca Clásica, 1985. ISBN 84-
249-3551-9. [2] Smith, A Dictionary of Greek and Roman Antiquities,
“Servus”, p. 1038; detalla los medios legales y militares
• Apiano, Historia romana, Vol III: Guerras civiles (li- por los que se esclavizaba a la gente.
bros III-V), Gredos Biblioteca Clásica, 1985. ISBN
84-249-3552-7. [3] Smith, Greek and Roman Antiquities, “Servus”, p. 1040;
Caesar, Commentarii de Bello Gallico, 2:33. Smith se re-
• César, Julio, Comentarios a la guerra de las galias, fiere a la compra de 10 000 esclavos a piratas cilicios,
Alianza Editorial, 2002. ISBN 84-206-4092-1. mientras que César ofrece un ejemplo de la esclavización
de 53 000 aduáticos capturados por el ejército romano.
• Livio, Tito, Historia de Roma desde su fundación.,
Gredos Biblioteca Clásica. Varios tomos. [4] Smith, Greek and Roman Antiquities, “Servus”, p. 1039;
Livy, The History of Rome, 6:12
• Frontino, Sexto Julio, Los cuatro libros de los en-
[5] Smith, Greek and Roman Antiquities, “Servus”, pp. 1022–
xemplos, consejos e avisos de la guerra, Ministerio
39 resume el complejo cuerpo legal que atañe al estatus
de Defensa. Centro de Publicaciones, 2005. ISBN legal de los esclavos.
84-9781-169-0.
[6] Smith, Greek and Roman Antiquities, “Gladiatores”, p.
• Orosio, Historias, Gredos, 1982. ISBN 84-249- 574.
0335-8.
[7] Mommsen, The History of Rome, 3233-3238.
• Séneca, Lucio Anneo, Tratado de los beneficios,
Ediciones ibéricas, 1958. ISBN 84-7083-004-X. [8] Plutarco, Craso, 8:1-2; Apiano, Guerras Civiles, 1:116
(de el sitio LacusCurtius). Livio, Periochae, 95:2; Floro,
• Suetonio, Los doce césares, Editorial Porrua, 2003. Epitome, 2.8. Plutarco afirma que escaparon 78, Livio afir-
ISBN 970-07-3828-0. ma que 74, Apiano “unos setenta” y Floro dice que “trein-
ta o más hombres”. “Hachuelas y espetones” proviene de
Vida de Craso.
7.1.2 Obras modernas
[9] Apiano, Guerras Civiles, 1:116; Plutarco, Craso, 8:2.
• Bradley, Keith. Slavery and Rebellion in the Ro- Nota: El estatus de Espartaco como auxilia procede de la
man World. Bloomington: Indiana University Press, edición de Loeb de Apiano, traducida por Horace Whi-
1989. ISBN 0-7134-6561-1. te, que afirma: "... que había servido como soldado con
los romanos...”. Sin embargo, la traducción de John Car-
• Broughton, T. Robert S. Magistrates of the Roman ter de la versión de Penguin Classics dice: "... que había
Republic, vol. 2. Cleveland: Case Western University luchado contra los romanos y tras ser hecho prisionero y
Press, 1968. vendido...”.

• Davis, William Stearns ed., Readings in Ancient His- [10] Smith, Greek and Roman Antiquities, “Gladiatores”, p.
tory: Illustrative Extracts from the Sources, 2 Vols, 576.
Vol. II: Rome and the West. Boston: Allyn and Ba- [11] Plutarco, Craso, 9:1.
con, 1912-13.
[12] Apiano, Guerras Civiles, 1:116; Floro, Epitome, 2.8; -
• Matyszak, Philip, The enemies of Rome, Thames & Floro y Apiano afirman que los esclavos se retiraron al Ve-
Hudson, 2004. ISBN 0-500-25124-X. subio, mientras que Plutarco sólo menciona “una colina”
en el posterior relato del asedio de Glabro al campamento
• Strachan-Davidson, J. L. (ed.), Appian, Civil Wars: de los esclavos.
Book I, Oxford University Press, 1902 (repr. 1969).
[13] Nota: aunque parece haber consenso sobre la historia ge-
• Mommsen, Theodor, The History of Rome, Books neral de las expediciones pretorianas, los nombres de los
I-V, edición electrónica del Proyecto Gutenberg, comandantes y subordinados de estas fuerzas varían mu-
2004. ISBN 0-415-14953-3. cho en cada relato histórico.
9

[14] Apiano, Guerras Civiles, 1:116. [33] Apiano, Guerras Civiles, 1:118; Smith, A Dictionary of
Greek and Roman Antiquities, “Exercitus”, p.494; Apiano
[15] Frontino, Estratagemas, Book I, 5:20-22 y Book VII:6. detalla el número de legiones, mientras que Smith explica
el tamaño de las legiones a lo largo de la civilización ro-
[16] Plutarco, Craso, 9:1-3; Frontino, Estratagemas, Book mana, afirmando que las últimas legiones de la República
I, 5:20-22; Apiano, Guerras Civiles, 1:116; Broughton, variaban de 5000 a 6000 hombres por legión.
Magistrates of the Roman Republic, p. 109. Nota: Plutarco
y Frontino hablan de expediciones bajo el mando de “Clo- [34] Apiano, Guerras Civiles, 1:118.
dio el pretor” y “Publio Varinio”, mientras que Apiano ha-
bla de “Varinio Glabro” y “Publio Valerio”. [35] Plutarco, Craso, 10:1-3.

[17] Plutaro, Craso, 9:4-5; Livio, Periochae , 95; Apiano, [36] Apiano, Guerras Civiles, 1:119.
Guerras Civiles, 1:116; Salustio, Historias, 3:64-67.
[37] Floro, Epitome, 2.8; Cicerón, Oraciones, “For Quintius,
[18] Plutarco, Craso, 9:3; Apiano, Guerra Civil, 1:116. Livio Sextus Roscius...”, 5.2
identifica al segundo comandante como “Publio Vareno”
[38] Plutarco, Craso, 10:4-5.
con el subordinado “Claudio Pulcro”.
[39] Contrástese Plutarco, Craso, 11:2 con Apiano, Guerras
[19] Floro, Epitome, 2.8. Civiles, 1:119.
[20] Orosio, Historias 5.24.2; Bradley, Slavery and Rebellion, [40] Strachan-Davidson on Appian. 1.120; Apiano, Guerras
p.96. Civiles, 1:120; Plutaro, Craso, 11:2.
[21] Plutarco, Craso, 9:7; Apiano, Guerras Civiles, 1:117. [41] Apiano, Guerras Civiles, 1:120; Plutarco, Craso, 11:2.

[22] Plutarco, Craso, 9:5-6. [42] Apiano, Guerras Civiles, 1:120;.

[23] Apiano, Guerras Civiles, 1:117; Floro, Epitome, 2.8. [43] Apiano, Guerras Civiles, 1:120; Plutarco, Craso, 10:6.
No se hace ninguna mención al destino que corrieron las
[24] Apiano, Guerras Civiles, 1:116-117; Plutarco, Craso 9:6; fuerzas que no rompieron el asedio, aunque es posible que
Salustio, Historias, 3:64-67. éstas fueran los esclavos al mando de Ganicus y Castor,
mencionadas más adelante.
[25] Apiano, Guerras Civiles, 1:117; Plutarco, Craso 9:7; Li-
vio, Periochae 96. Livio informa de que las tropas bajo el [44] Plutarco, Craso, 11:3; Livio, Periochae, 97:1. Plutarco
mando del (anteriormente) pretor Quinto Arrio mataron ofrece el número de 12.300 muertos. Livio afirma que fue-
a Criso y a 20 000 de sus seguidores. ron 35.000.

[26] Apiano, Guerras Civiles, 1:117. [45] Bradley, Slavery and Rebellion. p. 97; Plutarco, Craso,
11:4.
[27] Apiano, Guerras Civiles, 1.117; Floro, Epitome, 2.8;
Bradley, Slavery and Rebellion, p.121; Smith, Greek and [46] Plutarco, Craso, 11:5;.
Roman Antiquities, “Gladiatores”, p.574. - Nótese que, en
la República romana, las luchas de gladiadores como parte [47] Apiano, Guerras Civiles, 1:120; Plutarco, Craso, 11:6-7;
de algún ritual funeral eran un alto honor, de acuerdo con Livio, Periochae, 97.1. Livio afirma que en esta acción
Smith. Esto concuerda con el siguiente pasaje de Floro: final cayeron unos 60 000 esclavos.
“También celebró los obsequios de sus oficiales que habían
[48] Apiano, Guerras Civiles, 1:120; Floro, Epitome, 2.8.
caído en batalla con funerales similares a los de los gene-
rales romanos, y ordenó a sus prisioneros que lucharan en [49] Matyszak, Los enemigos de Roma p.133; Plutarco, Pom-
sus piras.” peyo, 21:2, Craso 11.7.

[28] Apiano, Guerras Civiles, 1.117; Floro, Epitome, 2.8. Flo- [50] Plutarco, Craso, 11.7.
ro no detalla cuándo pretendía Espartaco marchar sobre
Roma, pero está de acuerdo con que ése era su objetivo [51] Apiano, Guerras Civiles, 1.120.
final.
[52] Apiano, Guerras Civiles, 1:121.
[29] Plutarco, Craso, 9:7.
[53] Apiano, Guerras Civiles, 1:121; Plutarco, Craso, 12:2.
[30] Plutarco, Craso 10:1;.
[54] Fagan, The History of Ancient Rome; Apiano, Guerras
[31] Bradley, Slavery and Rebellion, p. 96; Plutarco, Craso Civiles, 1:121.
9:7; Livio, Periochae, 96:6. - Bradley identifica a Cayo [55] Davis, Readings in Ancient History, p.90
Casio Longino como el gobernador de la Galia Cisalpi-
na en ese momento. Livio también identifica a “Cayo Ca- [56] Smitha, Frank E. (2006). «From a Republic to Emperor
sio” y menciona a su co-comandante (¿o subcomandante?) Augustus: Spartacus and Declining Slavery». Consultado
“Cneo Manlio”. el 23 de septiembre de 2006.

[32] Plutarco, Craso, 9:5. [57] Suetonio, Vida de Claudio, 25.2


10 8 NOTAS

[58] Gayo, Institvtionvm Commentarivs, I:52; Séneca, De Be-


neficiis, III:22. Gayo detalla los cambios en el derecho del
amo a infligir cualquier trato que deseara sobre el esclavo,
mientras que Séneca detalla el derecho del esclavo a un
trato apropiado y la creación del "defensor del esclavo”.
11

9 Origen del texto y las imágenes, colaboradores y licencias


9.1 Texto
• Tercera Guerra Servil Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Tercera_Guerra_Servil?oldid=91712784 Colaboradores: Kordas, Chewie,
Petronas, Rupert de hentzau, Lin linao, Ketamino, Filipo, CEM-bot, Ignacius, Dorieo, Outrun, Ángel Luis Alfaro, Lecuona, CommonsDe-
linker, Netito777, Manuel Trujillo Berges, Muro Bot, Micheletb, Jaime85, Bigsus-bot, BOTarate, Panairjdde, Pascow, Copydays, Maañón,
P4K1T0, Rowanwindwhistler, Dipaz, Osado, El noi de la garriga, Ialad, Glauco92, TiriBOT, Juanantonio 1024, Halfdrag, KamikazeBot,
TjBot, Ripchip Bot, Ave César Filito, Jorge c2010, Foundling, ZéroBot, HRoestBot, Sergio Andres Segovia, Velo Vrbata, Abián, Mer-
lIwBot, KLBot2, MetroBot, Invadibot, AntoFran, José Sánchez Sánchez, Óscar Becerril, Minsbot, Elvisor, YFdyh-bot, Romulanus, Sexto
Julio Cesar, Faraones 2,2, Juan1234567891011121314, BenjaBot y Anónimos: 32

9.2 Imágenes
• Archivo:3-guerra-servil-inicial.svg Fuente: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/7/74/3-guerra-servil-inicial.svg Licen-
cia: CC BY 3.0 Colaboradores: Trabajo propio Artista original: Chewie
• Archivo:3rd_servile_72_plutarch.png Fuente: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/d/da/3rd_servile_72_plutarch.png Li-
cencia: CC-BY-SA-3.0 Colaboradores: Transferido desde en.wikipedia a Commons. Artista original: The original uploader was Vedexent
de Wikipedia en inglés
• Archivo:4168_-_Milano_-_Antiquarium_-_Replica_elmo_gladiatore_-_Foto_Giovanni_Dall'Orto_-_14-July-2007_-_1.jpg
Fuente: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/c/cc/4168_-_Milano_-_Antiquarium_-_Replica_elmo_gladiatore_-_Foto_
Giovanni_Dall%27Orto_-_14-July-2007_-_1.jpg Licencia: CC BY-SA 2.5 it Colaboradores: Self-published work by G.dallorto Artista
original: G.dallorto
• Archivo:AppienSpartacus.png Fuente: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/3/37/AppienSpartacus.png Licencia: CC-BY-
SA-3.0 Colaboradores: ? Artista original: ?
• Archivo:Borghese_gladiator_1_mosaic_dn_r2_c2.jpg Fuente: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/2/28/Borghese_
gladiator_1_mosaic_dn_r2_c2.jpg Licencia: Public domain Colaboradores: http://www.museumnetwork.com/entertainment/_master_
pieces/borgese_gladiator/images/borghese_gladiator_1_mosaic_tn.jpg. Originally from en.wikipedia; description page is/was here. Artista
original: ?
• Archivo:CrassusSpartacus.svg Fuente: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/2/23/CrassusSpartacus.svg Licencia: CC-BY-
SA-3.0 Colaboradores: derivated from Image:CrassusSpartacus.gif Artista original: Jalo. Original uploader User:Antoine kerfant
• Archivo:Cscr-featured.svg Fuente: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/e/e7/Cscr-featured.svg Licencia: LGPL Colabo-
radores: Wikipedia until June, 2006 Artista original: Wikimedia users ClockworkSoul, CyberSkull, Optimager, White Cat, Erina, AzaToth,
Pbroks13.
• Archivo:Last_battle-es.svg Fuente: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/5/51/Last_battle-es.svg Licencia: CC BY-SA 4.0
Colaboradores: Last battle.svg Artista original: Last battle.svg: Jalo
• Archivo:Oath_Spartacus_Barrias_Tuileries.jpg Fuente: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/4/42/Oath_Spartacus_
Barrias_Tuileries.jpg Licencia: Public domain Colaboradores: Trabajo propio (own picture) Artista original: Louis-Ernest Barrias
• Archivo:Spartacus_statue_by_Denis_Foyatier.jpg Fuente: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/a/a4/Spartacus_statue_
by_Denis_Foyatier.jpg Licencia: CC-BY-SA-3.0 Colaboradores: ? Artista original: ?

9.3 Licencia del contenido


• Creative Commons Attribution-Share Alike 3.0