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LECCIONES DEL LIBRO: LOS FUERA DE SERIE – MALCOM GLADWELL

LECCIÓN 1: Sí existen las ventajas extrínsecas al sujeto.

Desarrollada en el capítulo uno, y mencionada en el capítulo VI. Se trata de darse cuenta de que de
alguna manera sí existe un factor que podríamos denominar de “suerte”, y tendría que ver con
aquellas circunstancias que rodean al sujeto que ha conseguido el éxito, desde campeones de hockey
en Canadá, hasta al mismo Bill Gates. Factores que a veces perdemos de cuenta al analizar los factores
de éxito de los sujetos, que solemos atribuir a una excepcional destreza cuyo origen es “mágico”.
Sobre este punto he aprendido dos cosas:

1. Existen facilidades y una serie de eventos que al ser bien aprovechados pueden desembocar
en una serie de ventajas que eventualmente podrían ser factores de éxito. Ya sea la ventaja
económica, el lugar de vivienda, etc.
2. Que dichas facilidades a veces no son tan evidentes, y uno debe mantenerse atento para
identificarlas, y dispuesto para aprovecharlas, dado que muchas veces están encubiertas en
simples eventos cotidianos. El hombre no está hecho a sí mismo, le debe su éxito a muchos
factores ventajosos, y su mérito es: aprovecharlos.

LECCIÓN 2: La maestría no surge por mera genialidad. No solo el talento importa.

Solemos creer que las personas que han logrado éxito han nacido predestinados para ello, al ser
dotados de ciertas capacidades innatas. Pero, como vimos en la lección anterior, suelen haberse
desarrollado en la cuna de ciertas ventajas bien aprovechadas.

Justamente a esto va la siguiente lección: Dichas ventajas pueden generar práctica en distintos rubros,
y eventualmente desembocar en determinadas destrezas. El segundo capítulo del libro se llama La
Regla de Las Diez Mil Horas, y demuestra cómo es que los sujetos más hábiles logran el nivel de
maestría a través de la práctica, y que normalmente se logra pasadas las 10 mil horas de dedicación a
una actividad. Este hecho muchas veces camuflado por la corta edad, es trascendental para
comprender el factor esencial del éxito: Las horas invertidas en el aprendizaje.

Me surge la siguiente observación: obviamente un individuo con ciertas “ventajas” va a tener más
tiempo para dedicarse a una actividad. Por ejemplo: un niño de clase media tendrá más tiempo, y
oportunidades de estudiar el piano, que un niño que debe caminar dos o tres horas hasta el colegio, y
trabajar por las tardes. Entonces me parece trascendental saber observar las oportunidades y
condiciones de cada uno para resaltar aquellas actividades en las cuales puede explotar el tiempo de
manera productiva, y así mismo, no es una excusa para no lograr lo deseado.

Por el contrario, saberse tan capaz de desarrollar una actividad como cualquiera, debe ser tomado
como un componente de motivación y autoevaluación, ya no existe la excusa de que: Tal o Cual tiene
más talento y que solo por eso lo hace mejor, sino que quizás solo se trate de que ese sujeto ha tenido
más experiencia en alguno de los ejes de una determinada actividad, incluso de manera indirecta.
LECCIÓN 3: El bagaje cultural es poderoso.

Esta lección me ha parecido muy importante de resaltar. Es desarrollada en el capítulo 6 del libro. El
autor plantea que existe algo en la identidad del sujeto que tiene que ver con su ascendencia, y que de
alguna manera condiciona su comportamiento hacia determinadas acciones que pueden ser
catalizadores de éxito o de fracaso.

Esto me ha dejado pensando: El bagaje cultural es difícil del librar, y peor aun cuando los padres son
portadores latentes, porque en ese caso no solo se trataría de una herencia cultural pre existente, sino
que también coexiste con el día a día del sujeto, y es aprendida y reafirmada directamente de los
criadores. Me surgió la pregunta, ¿es acaso que uno puede librarse de aquellas herencias culturales
que alejan el éxito? ¿Cómo se pueden identificar dichos factores? Y lo más importante: ¿Cómo lidiar
con algo tan profundamente arraigado en nuestra personalidad?

Considero que sí es posible librarse de ello, pero para esto el sujeto debe ser capaz de internalizar y
explorarse de manera objetiva, hallar algunas tendencias negativas, y examinarlas bajo el microscopio
del éxito que desee lograr. Lidiar con características negativas culturales no es tarea fácil, al
encontrarse tan internas en el sujeto, será difícil desprenderse, pero no imposible.

LECCIÓN 4: Esfuerzo, esfuerzo, y más esfuerzo?

En el capítulo VII, se hace referencia, de nuevo, al trabajo duro y su relación al ámbito cultural. De esta
manera sería posible medir el nivel de éxito en algunas actividades. Es decir: aquel país en el cual la
cultura se caracteriza por el trabajo duro, probablemente tenga niños con mejores resultados en un
concurso de matemáticas. Es así que también menciona el ejemplo de María, una niña que pertenece
al sistema KIPP, que promete sacar niños de la pobreza y escases de oportunidades, pero no por arte
de magia, sino como consecuencia del trabajo duro que les van a exigir a estos niños. Demostrando
que sería posible alterar el resultado final, si cambiamos una de las premisas: la cultura puede ser
mejorada a partir de una iniciativa sólida, motivación y mucha constancia… pero, a mi parecer, faltan
un par de ingredientes: capacidad de resiliencia y eficiencia en el trabajo.

Para concluir, estoy de acuerdo con lo planteado por Malcom Gladwell, pero planteo el siguiente
aporte a todo el contenido del libro: Considero que así como las 10 mil horas son un promedio para
desarrollar maestría, también es cierto que podemos dedicarnos 4 horas estudiando nuestro
instrumento concentrados, bien enfocados, con sentido; o podemos invertir 10 horas sentados
repitiendo lo mismo con el cerebro en cualquier parte. Entonces, 4 horas serían más valiosas que 10.
Me acojo al dicho: No solamente hay que trabajar duro, sino que también hay que percatarse de estar
avanzando. Añado: No desmayarse ante los fracasos es buena idea.