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JBZ

Braceros Italianos para México.


La historia olvidada de la huelga de 1900
José Benigno Zilli Manica
Segunda edición, 2009

Ediciones Concilio
Instihtto de Estudios Superiores
Rafael Guízar Valencia
Facultad de Filosofía

Prolongación Diamante SAJ Unidad FOVISSSTE


Xalapa, Ver.
Tel.8 49 19 59

-2-
José Benigno Zllli Manica

Braceros italianos para México

La historia olvidada de la huelga de 1900

-3-
¿.Un linaje honroso? - El linaje humano;
¿un linaje honroso? - Los que temen a Dios.
¿Un linaje abyecto? - El linaje humano;
¿un linctje abyecto'? - Los qtte quebrantan
la
Lcy.

Sirácide 10,19

A Óscar y Raquel,
como siempre

-5-
Pnóloco

Esta es la historia de una huelga que nadie recuerda, pero


que tuvo consecuencias imprevistas. Aunque no debemos
exagerar y hablar de actuaciones trascendentales o de
aportaciones decisivas paru la historia. Se trata de algo muy
simple que quizás a la postre resulte hasta deleznable. A raiz de
estos hechos, 1,000 apellidos italianos se integraron ala suerte
de nuestro país, sin que el Gobierno se 1o haya propuesto, como
sucedió con las colonizaciones "oficiales" del siglo XIX.

Muchos apellidos italianos no aparecen sino muy


tardíamente en nuestro suelo. El autor de ltalianos en México
los enumera junto con varios otros que llegaron a esta tier:ra,
pero no precisamente en los grupos de agricultores y colonos
cuyas listas y cuya historia trató de rastrear. Tampoco tienen
una singularidad de relevancia intemacional como en el caso de
personalidades a lo Carlo Coccioli o Bruno Pagliai, en sus
campos respectivos. Las familias a que nos referimos
pertenecen a un grupo numeroso, cuya intemación en el país se
debió a un caso patético y extraño: la huelga de unos braceros
en un país extranjero, que en este caso es precisamente México.
Hoy son parte de una de las minorías que forman el sarape
maravilloso de la nación mexicana de que habla Eisenstein.

El autor agradece a quienes lo a5,udaron en esta búsqueda


que parecía destinada al fracaso. De manera especial quiere
mencionar a la Mtra. Soledad García Morales por sus oportunas
indicaciones y a Teresa Beltrán, que se tomó la rnolestia de
-7 -
pasar en limpio el manuscrito. No se ha inventado nada, y
quizá basta se caiga en e escrúpulo de aducir a toda hora el
documento. Al lector, el juicio. Aún hay muchas lagunas. Otro
1o hará mejor.

-8-
C.qpÍrulo I
LA LLEGADA

El 18 de abril de 1900, la Cámaru de Diputados estudió y


aprobó, por unanimidad, como solía hacer, los dictámenes de la
2a. Comisión de Puntos Constitucionales. Uno de ellos era el
siguiente:

El que propone se permita al C. Emilio González de


Castilla aceptar el nombramiento de cénsul de Italia y
ejercer las funciones correspondientes en la ciudad de
Veracruz.l

Se autorizaba un cónsul en el puefto. Pronto habría


necesidad de sus funciones. En el Archivo Histórico de la
Secretaría de Relaciones Exteriores de México se encuentra el
expediente completo del nuevo flamante cónsul de Italia en el
puerto deYeracruz.z

El27 de abril de ese año de 1900, llegan 525 trabajadores


italianos procedentes de Italia a bordo del vapor "Centro
Mercantil", al que la prensa con frecuencia denominaría
"Centro América". He aquí la llegada tal como la consigna el
Diario Oficial con toda exactitud:

rnDiario
Oficial,20 de abril de 1900.
" Archivo Hisfórico de la Secretaría de Relaciones Exteriores.Exp.42-16-24.
-9-
Dirección General de Telégrafos. Sección 7a.
Movimiento Marítimo. Puerto de Veracruz, Día 27 de
abril de 1900. Fondeó a las 9 a.m. Vapor Italiano
"Centro Mercantil" procedente de St. Thomas, sin
correspondencia, 525 pasajeros, 650 toneladas de
carga.3

La llegada de un número tan desusadamente alto de


pasajeros no parece haber causado impresión de inmediato.
Pero, pocos días después, la prensa se ocupa de ellos.
Comienza por dar la noticia El Tiempo con una serie de detalles
que más tarde tendrán que rectificarse, y con algunas
apreciaciones que posteriormente serán retractadas. Se advierte
que no había habido información con anterioridad y que no se
sabe, bien a bien, a qué llega un grupo tan numeroso de
extranjeros que, de todos modos, siguiendo la línea tradicional
del siglo XIX, es bienvenido:

Veracruz, mayo 2 de 1900.- En la pasada semana


desemtlarcaron en este puerto unos 525 inmigrantes
italianos, entre los cuales se cuentan algunas mujeres,
contratados para el servicio de la finca azucarera y
cafetera de Motzorongo, sita en la jurisdicción de
Córdoba y perteneciente a la testamentaría del Sr.
Gral. Pacheco.

Los súbditos del Rey Humberto a los que nos referimos,


parecen ser gente conocedora y habituada a las labores
del campo y esta es la clase de gente que
verdaderamente necesitamos para dar impulso a la
agricultura del país, y como aquéllos, serían muy
apropiados también los de otras nacionalidades latinas,
pues experimentado está, según los inteligentes, que los
de procedencia sajona no llenan satisfactoriamente Ias
exigencias que tienen nuestros cultivos. Por esto
aplaudimos la entrada de los trabajadores italianos que

' D¡or¡o O/it'iat.30 de abril de 1900


l0 -
nos ocupan, siendo de desear que se realice pronto la
otra inmigración que está organizándose en Génova.

Olvidamos decir que el buque de vapor que condujo a


estos inmigrantes fue el "Centro América", procedente
del citado puerto del mediterráneo, buque destinado
casi exclusivamente para pasajeros de l" y 2u clase y que
reúne todo el confort y seguridades apetecibles para los
que viajan en é1, en primera categoría. Dicho barco
zarpó con destino a Puerto Limón y otros de América
del Sur, para retornar a Génova.a

Allí mismo se informa que viene en camino otro barco


que traerá a nuevos inmigrantes: "Vapor italiano San Gottardo,
de Génova, llegará el 20 del actual".5

También El Dictamen Público de Veracruz, ahora decano


de la prensa nacional, anuncia desde el 10 de mayo, la llegada
del San Gottardo.6

Pero ya para el 16 de mayo, el mismo Dictamen nos da


noticias alarmantes. Incluso nos informa de que se ha dado la
orden de que no desembarquen los inmigrantes que están por
llegar:

Los ltqlianas. En el vapor italiano St. Gottardo que


debe llegar a este puerto el día 20 aproximadamente
viene un numeroso contingente de italianos destinados a
las obras de finca Motzorongo, pero en vista de lo
ocurrido con los que hoy se encuentran recorriendo las
calles de nuestra ciudad se ha dado orden para que

o
El Tiempo,6 de mayo de 1900. El Diario del Hogar da 1a misma noticia de
manera escueta el día 9 dc mayo: "Inmigrantes italianos. La semana pasada
desembarcaron en Veracrrrz 525 inmigrantes italianos, entre 1os cuales se cuentan
algunas mujeres, contratados para el servicio de la tlnca azucarera y cafetera de
Motzorongo, sita en la jurisdicción de Córdoba y pefteneciente a la testamentaria
del Sr. Gral. Pacheco".
5
El Ti"*po,6 dc mayo de i900.
6
El Dirto*"rr, 10 de mayo de 1900.
-ll-
aquéllos no desembarquen, disposición que
consideramos muy oportuna. En el propio vapor se
embarcará el número que sea posible de los alojados en
la plaza de toros.T

Las cosas, por 1o visto, se han complicado. Algo ha


ocurrido. Hay italianos "recorriendo las calles de nuestra
ciudad" y están alojados "en la plaza de toros". Se ha dado
orden de que no desembarquen los que ahora están por llegar y
de que en ei mismo barco se vaya "el mayor número que sea
posible". ¿Qué había pasado?

En el Archivo General del Esfado de Veracruz se


encuentra un vivo movimiento de telegramas y comunicaciones
por los que nos informamos de lo que ha sucedido. El 30 de
abril, el jefe político de Córdoba telegrafía al gobernador D.
Teodoro A. Dehesa:

Superintendente Ferrocarril Veracruz al Pacífico pide


aprehensión de cuarenta italianos enganchados para
trabajar, que se fugaron. Están acampados estación. He
mandado guardar el orden.

Al día siguiente, lo de mayo, el gobernador del Estado de


Veracruz telegrafía a su vez al Secretario de Comunicaciones
en la ciudad de México:

Jefe Político Córdoba telegrafíame informando que por


disturbios surgidos entre empresa Ferrocarril Pacífico
y enganchados éstos abandonaron trabajo y en número
considerable llegaron a dicha ciudad y sabiendo que no
se habían alimentado dispuso de acuerdo con el H.
Ayuntamiento que en calidad de préstamo se diera a
cada individuo veinticinco centavos diciéndome que
tomó esa determinación para evitar alteración orden
público.

' lb¡rt.,16 de mayo de 1900.


-12-
El Secretario de Comunicaciones debió hacer contacto
con el Encargado de Negocios de la República Italiana, que era
entonces el embajador de Inglatema. Este giró instrucciones al
cónsul inglés en el puerto de Yeracruz. El cónsul inglés se
dirige al gobernador y su telegrama es comunicado a los jefes
políticos de Córdoba, Oúzaba, Zongohca y Veracruz, el día 4
de mayo:

Señor cónsul inglés telegrafíame anoche de Veracruz lo


siguiente: Tengo autorización para intervenir asunto
trabajadores italianos Ferrocarril Veracruz-Pacífico.
Ruego a Ud. comunicar jefes políticos Orizaba,
Córdoba, Motzorongo, Soledad y puntos necesarios por
que temo desórdenes y atenderlos siendo preciso con
alimentos, techo, hospital.

Transmítolo a Ud. para efectos necesarios y para que


informe si ocurren algunas dificultades con dichos
trabajadores, dictando además prudentes medidas para
la cesación de aquéllas.

El 7 de mayo, el jefe político de Orizaba manda un


telegrama al gobernador sobre el asunto que nos ocupa y
expresa una sugerencia que será importante para el desarrollo
de la cuestión. A11í está la línea de conducta que seguirá el
gobierno en todo este asunto.

Por desavenencias con los contratistas están llegando


muchos italianos a los cuales he pensado dar trabajo.
Soy de opinión que esa superioridad los sostuviera
durante algún tiempo mientras jefes políticos les dan
quehacer. En yez de repatriarlos convendría
conservarlos para que sean útiles al estado.

El gobernador Dehesa contesta al día siguiente, 8 de


mayo. Se manifiesta totalmente de acuerdo con la sugerencia:

13
Soy de la misma opinión que Ud. y en consecuencia no
habría inconveniente en sostenerlos por algún tiempo
prudente en tanto encuentran trabaio.

Pero a los huelguistas no les parecerá bien esta medida.


Ellos se han decidido por la repatriación y no quieren aceptar
trabajo en el país al que han llegado. La mayor parte se dirige,
como puede, al puerto de Veracruz. El 13 de mayo ya están allí
326 italianos huelguistas. El 21 son ya 461. Crece su número y
también su determinación. Esperan y exigen la repatriación
inmediata y han visto en la próxima llegada del vapor San
Gottardo la solución de todo su problema. El gobierno, en
cambio, piensa que "convqndría conservarlos para que sean
útiles al estado".

Los "huelguistas" hicieron, circular una Hoja Suelta llena


de emoción y de calor humano en la que se despiden de las
autoridades y de los habitantes del puerto de Veracruz y en la
que también expresan su intención de impedir que bajen a tierra
sus compatriotas que están a punto de llegar. Es imposible no
reproducir este documento que expresa muy bien la situación y
que tiene un innegable "sabor italiano":

¡Autoridades y habitantes de Veracruz!

Nosotros los emigrantes italianos, que con el rostro


demacrado y escuálido y vestidos lacerados por la
miseria, circulamos por las calles de esta ciudad,
aproximándose el día en que debemos abandonar esta
hermosa población de Veracruz, os enviamos desde el
fondo de nuestra alma, un voto de la más sincera
gratitud por la hospitalidad de vosotros, desde nuestra
llegada.

El día 20 del presente mes llegará de Italia el Vapor San


Gottardo trayendo a bordo a otros 500 desventurados
emigrantes sacados como nosotros del lado de su
familia y del seno de su patria, para correr la misma
1/
l+ -
suerte. Traídos de allí por la astucia y falsas promesas
de un contratista sin conciencia. Nosotros trataremos,
por el derecho que nos asiste, de impedir que esos
compañeros de desgracia lleguen al lugar de su destino
para que no reciban las mismas decepciones que
nosotros hemos recibido y al contrario procuraremos
unirnos a ellos para volver todos en el mencionado
Vapor a nuestra querida Italia.

Vosotros talvez engañados por la apariencia nos habéis


juzgado mal, considerándonos unos vagabundos, pero
creednos, no merecemos ser tratados como tales, y
estamos seguros que si vosotros estuviérais enterados de
los antecedentes que concurrieron para nuestra
emigración, con vuestro sano criterio comprenderíais
que hemos sido víctimas de un engaño urdido por una
empresa que después de prometernos miles de
faramallas nos entregó una vez embarcados un
contrato, pero falso.

Vuestra ayuda nos hace esperar todavía volver a ver el


suelo bellísimo de Italia, y saciarnos allí de aquel aire
benéfico que nos hará recuperar la vitalidad perdida en
las penalidades de este viaje.

De vuestra ayuda esperamos volver, antes que la fiebre


amarilla se desate, a nuestros patrios lares, y allí, al
calor de la débil lucerna, en las usuales oraciones
vespertinas, levantaremos nuestras preces al todo
poderoso rogándole colme a vosotros con su santa
protección.

Llegado el momento deseado de nuestra marcha,


cuando en nuestros fardos al hombro nos dirijamos al
muelle, una vez allí gritaremos con toda la fuerza de
nuestros pulmones: Viva México. Viva ltalia.8

o
Procede del Diario Comercial.No i 1 8, del 23 de mayo de 1900. En el A¡chivo
Central del Estado de Veracruz. Los documentos de este acelo están sin
clasificar.
- 15 -
Se despiden de las autoridades y de los habitantes de
Yeracruz con gratitud y con grandes muestras de cariño. Dan
por segura su repatriación y su marcha en el próximo vapor.
Pero no se fueron. Su destino era otro. Su situación va a
complicarse todavía más.

El gobierno mexicano comprendió de inmediato que no


convenía que el nuevo grupo hiciera contacto con los
huelguistas que estaban dispuestos a ganar para su causa a los
que venían en camino. El 21 de mayo el goberrrador manda un
telegrama cifrado al jefe político de Veracruz con las siguientes
instrucciones:

Está por llegar a ésa vapor San Gottardo para el


trabajo del Perrocarril de Mason. Interesa mucho que
dichos hombres tomen el tren en el muelle sin
permitirles comunicación con los italianos huelguistas,
que algunos de ellos, los más peligrosos, están en esa.
Recomiende Ud. muy eficazmente dicha
incomunicación a la policía en concepto de que por
parte de la empresa se hará todo lo conducente al
pronto transborde y marcha hasta Motzorongo sin
parar en Córdoba. Conteste.

El jefe político de Veracruz era exactamente de la misma


idea como consta por una carta suya que insertamos en el
anexo. Y también el comandante militar de la plaza ha recibido
la misma orden de parte de la Secretaria de Guerra de la capital
de la República. El 23 de mayo, el comandante militar escribe
al gobernador:

Acabo de recibir instrucción de la Secretaría de Guerra


para ponerme de acuerdo con Ud. a fin de evitar el
contacto de los huelguistas italianos con 500
trabajadores de la misma nacionalidad que llegan a esta
plaza procurando que inmediatamente que
desembarquen sigan para Motzorongo en tren que se
les tenga preparado.

- 16 -
problema estaba creciendo. Han intervenido ya las
El
siguientes instancias: el superintendente de la empresa del
ferrocarril, losjefes políticos, el gobernador, el cónsul inglés, el
comandante militar de la plaza, la Secretaría de
Comunicaciones y la Secretaría de Guerra. Faltan la Secretaría
de Relaciones Exteriores, y Don Porfirio Díaz, el Presidente de
la República. No tardarán en entrar en acción. Pero, entre tanto,
ha llegado el segundo grupo. De inmediato es llevado a
Motzorongo. El jefe político de Yeracruz lo informa al
gobernador ese mismo día:

A las 12.30 hs. partió tren que conduce a los quinientos


italianos venidos en vapor San Gottardo transbordados
sin el menor contratiempo.

El mismo día 24, el jefe político escribe una cattacon


mayores detalles sobre el desembarque. La transcribimos en el
anexo. El Diario Oficial consigna escuetamente la noticia:

Dirección General de Telégrafos Federales. Sección 7a


Movimiento marítimo. Puerto de Veracruz. Día 24 d.e
mayo de 1900. Fondeó a las 11 a.m. Vapor italiano San
Gottardo procedente de Génova, sin correspondencia,
475 pasajeios, 160 toneladas de carga.e

El Tiempo, por su parte, nos informa 1o siguiente:

La úttima partida de 500 inmigrantes o colonos de la


misma procedencia arribó a este puerto en la fecha
indicada, por vapor San Gottardo y continuaron viaje
inmediatamente por tren extraordinario a la hacienda
ya nombrada del Cantón de Córdoba, sin que hasta hoy
haya ocurrido, que sepamos, huelga ni desagrado entre
estos últimos trabajadores.ro

e
Diario Oficial,26 de mayo dc 1900.
tu
El Tiempo,31 de mayo de 1900.
t7-
La huelga se extenderá también a ellos. Y los dos grupos
tendrán que quedarse en tier:ra mexicana. Habían llegado a su
destino. Pero, no se rindieron a las primeras de cambio. Su
lucha va a ser ardua y complicada.

- 18 -
C,rpÍrulo II
LA FINCA O HACIE¡{DA DE MOTZORONGO

Las primeras informaciones de la prensa hablan de la


finca o hacienda de Motzorongo. Debieron ser rectificadas
posteriormente, como dijimos. Parece que, en el caso de este
grupo de inmigrantes, no se trataba de agricultores y colonos
que hayan venido para quedarse, como los de la Colonia
Modelo de Papantla en 1857 o los de la colonización intentada
en gran escala por D. Manuel González en 1881 y 1882.11No
parece gente venida para quedarse por no haber llegado
familias enteras, aunque sí llegaron algunas mujeres, como lo
señaló oportunamente El Tiempo. Quizá el recuerdo de las
pasadas colonias y la flnca de Motzorongo, hacia donde se
dirigían, fueron las causantes de las confusiones.

No se ha hecho una investigación a fondo sobre la


formación de esta propiedad que perlenecianada menos que al
que fuera Ministro de Fomento, Gral. D. Carlos Pacheco, y a
sus herederos más tarde. Los políticos, por aquel entonces,
solían hacerse de vastas extensiones de tier:ra, como
compensación de los servicios prestados a la nación. Debió ser

" Salvador Quevedo y Zrtbieta en su Manuel González y su Gobierno en México,


México, 1885, llama a estos intentos "la colonización pigmea". Y lapuede llamar
así al compara¡la con la "colonización gigante": "A uno y otro lado de1 Contincnte
americano, en los Estados Unidos y en la Rcpública Argentina, tenía México el
fenómeno de la inmigración europea vcrificándose en grandes masas". Tomo II, p.
44. El libro de Quevedo y Zubteta es amargo, agresivo, furibundamente enemigo
del Gral. Gonzá\e2. Debe habcr influido no poco en la actitud de D. Porfirio Díaz
respecto a la "colonización oñcial".
-19-
una hacienda inmensa. Más tarde pasó a manos de
norteamericanos. Fue precisamente por estos aflos, El Diario
del Hogar comenta:

Desde que la mano prédiga del grupo tuxtepecano que


gobierna a México abrió las puertas al expansionismo
norteamericano, hemos visto con sorpresa que las
negociaciones más pingües del país han caído en poder de
los gambusinos de la nación vecina. Cada día que pasa se
agrega un eslabón más a la cadena esclavista que ata el
carro de nuestro porvenir en ficticio progreso al capricho
del invasor...I2

En el Archivo Histórico de la Secretaria de Relaciones


Exteriores existen varios expedientes de los dueños extranjeros
("The Motzorongo Company") en que defienden sus derechos
de propiedad ante la "Comisión de Reclamaciones". Se trata de
los números 27-23-26 y 27-23-27, etc., que no se nos permitió
estudiar. Pero se infiere que se trataba de una enorme
propiedad que incluía los más diversos climas y cultivos. De
allí han salido varios pueblos y ejidos.

El Veracruz ilustrado de J. R. Southworth anota, en 1900,


que en el Cantón de Zongolica están los ingenios o haciendas
de caña de G. Sánchez Vda. de Cerdán, precisamente en Las
Josefinas y en Motzorongo.'3 La Sra. Sánchez era la viuda de
D. Agustín Cerdán, que todavía aparecerá en nuestra historia.
El Gral. Pacheco, como antiguo Ministro de Fomento, trató de

12
Diorio del Hogar,5 de junio de 1900.
Ir La obra de J. R. South'¡,orth
contó con la ayuda del gobierno del estado de
Veracruz para su publicación. Dehesa informa: "El señor J, E. Southworth va a
publicar en Inglaterra una obra que dará a conocer las riquezas ,v elementos de
vida del territorio veracruzano, e incluirá cn la publicación ilustraciones sobre los
asuntos más interesantes de su contenido. Solicitó dicho señor la ayuda del
Gobierno pararcalizar su propósito, y acordé la adquisición de 500 ejemplares por
la suma de 2,000 pesos. El interesado recibió 1,000 pesos a cuenta dc ese valor. La
obra será de utilidad para los intereses económicos del estado, y por eso, creí
conveniente coopcÍar a su publicación..." Periódico O/icial del Gobierno del
Estado de Veracruz-Llave,27 de septiembre de 1900
-20-
cohonestar de alguna manera tan vastas apropiaciones mediante
la creación de una escuela de agricultura. Tenemos a la mano
un curioso ejemplar del proyecto de una Colonia infanfil de
educación elemental y de enseñanza práctica agrícola e
industrial en Motzorongo, distrito de Zongolica, Edo. de
14.-
Veracruz.'- Una cosa parecida a 1o de D. Manuel González en
su hacienda de Chapingo o a lo de José Ma. Mata en sus vastos
dominios: dotarlas de escuelas y colonos. El proyecto del Gral.
Pacheco no deja de ser curioso. Se espera que los mismos niños
sean agentes de producción:

Procúrase, en fin, para facilitar la obra y para


extenderla con rapidez y éxito, demostrar por medio de
práctico ejemplo, que con un insignificante auxilio del
Gobierno y con un llevadero sacrificio para la empresa,
es decir, a expensas o poco menos del mismo niño,
podamos arrancar de la abyección a importante masa
de mexicanos que, abandonados de todos, parecen
fatalmente llamados a reproducir tan lamentable
estado.ls

A los niños ya adultos se les darian terrenos en colonias


que poco a poco se formarían de la misma hacienda. Las tierras
son excelentes, el clima Pacheco- suave y sano, y se
contará además, con el -según
ferrocarril, que habrá de atravesar los
dominios de la hacienda y llegar a Tuxtepec, con 1o cual se
espera que Don Porf,rrio esté muy de acuerdo y conceda los
subsidios que se necesitan:

El teatro elegido para el planteamiento de este proyecto


ofrece las condiciones más ventajosas. Clima suave y
sano, tierras productivas, aguas abundantes, maderas a
discreción, plantas y productos de todos los géneros, así
de los que sirven para el alimento, como los que se
dedican al vestido o a la comodidad del hombre, y, por

'o Oficina Tipográflca de la Secretaría de Fomento, México, 1889.


ts
lbid.,p.7.
-21 -
último, fácil comunicación con los centros del país, por
medio del camino de hierro que irá de Córdoba a
. t6
r uxrepec.

Por último, el ferrocarrll Last, but not least, dírian los


norteamericanos que pronto serán dueños de todo eso. La
concesión de éste la había dado D. Porfirio a dos allegados de
Pacheco. Data del 19 de mayo de 1888 y reza así:

Art. 1'. Se autoriza a los C. C. Fernando Zetina y


Agustín Cerdán para construir por su cuenta o por la
de una o varias compañías que organicen, y para
explotar de la misma manera, durante noventa y nueve
años, una línea de ferrocarril, con su correspondiente
telégrafo y teléfono, para el servicio del mismo
ferrocarril, que partiendo de Córdoba y pasando por
Cuichapa, cañada de Motzorongo, vaya a terminar en
un punto conveniente entre los márgenes del río Tonto
o el Papaloapan, acercándose a Tuxtepec.lT

Era una concesión muy generosa, como podía esperarse.


El trazo de la vía "será el que aparezca más conveniente'. Se le
autoriza también para expropiar terrenos, aguas y toda clase de
materiales necesarios para el establecimiento y reparación de la
vía. Se le da un "plazo de seis años para la conclusión de la
línea, contados desde la promulgación de este contrato". El art.
16 estipula los auxilios que el Gobiemo Federal pagará a la
empresa para la construcción de este ferrocarril de interés
nacional, y esta subvención será pagada por la Tesorería
General de la Federación por secciones de uno o más
kilómetros concluidos y aprobados por la Secretaría de
Fomento. La línea amancó de Córdoba y se construyeron sólo
46 kilómetros y 190 metros. No mucho. por cierto. pero 1o
suficiente para llegar exactamente a Motzorongo.

16
lbid.
t1
Diario Oficiat,29 de mayo dc 1888
aa
Pacheco habia f,rmado la introducción al Proyecto de la
Colonia agrícola e industrial, en septiembre de 1889, y allí
habla del "camino de hierro que irá de Córdoba a Tuxtepec"'
¿Había comenzado ya la construcción de esa línea? El General
murió en Córdoba el 15 de septiembre de 1891. Los trabajos no
se continuaron. La concesión caducó. El tramo construido se
conoce en adelante como "Ferrocamil Agrícola de
Motzorongo" y debió prestar grandes servicios a los
"beneficiarios de la testametTtatía". Pero D. Porflrio tenía
interés en un ferrocarril que llegara a Tuxtepec. Otros tendrán
que hacerlo.

El 28 de febrero de 1898 se hace una nueva concesión.


Esta vez se trata de una empresa norteamericana que está
demostrando una actividad desaforada. Se hace cargo de todo
1o que se puede. Subroga cuanto se presenta. En esta ocasión se
le autoriza la construcción de una línea:

Que partiendo de un punto sobre el


Ferrocarril
Mexicano elija el concesionario entre Cérdoba y Paso
del Macho o bien a elección del mismo concesionario
desde el punto terminal del Ferrocarril Agrícola de
Motzorongo, termine en un punto que elija la misma
empresa sobre el Ferrocarril Nacional del Istmo de
Teúuantepec entre Santa Lucrecia y Ojapa.rs

t8
D¡ario Oficial, 15 de marzo de 1898. Este contrato eraretbrma de uno antenor
dado en favor de la misma empresa el 21 de mayo de 1891, aprobado por decreto
del 3 de junio del mismo año (Cfr. Periódicr¡ Oficial del Gobierno del Estado cle
Veracruz-Llave, 28 de enero de 1892). Era la concesión para el ferrocaril de
Puebla a Oaxaca, pasando por Tehuacán. Allí se decía además: "La empresa queda
facultada también para construir y explotar en 1os términos que señala el art.
anterior una línca de prolongación de la anterior desdc la ciudad de Oaxaca hasta
entroncar con e1 Ferocarril Nacional del Istmo o hasta un puerto dc1 Estado de
Oaxaca". Esta cláusula es la que se modiftca. Ahora se le autoriza para hacerse
cargo de la concesión del 19 de mayo de 1888 dada a Zetina y Cerdán. Es
interesante notar que también su contrato del 21 de mayo de 1891, era
subrogatorio de concesiones anteriores: 1a del 21 de abril de 1886, con sus
reformas del 21 de abril de 1888, y la del 3 de mayo de 1889. La empresa
representada por Hany V. R. Read acaparaba cuanto podia. Itá a la quiebra
indefectiblemente.
-23-
junio de 1899 el Gobierno hace un nuevo contrato
El 3 de
con esta empresa norteamericana que ahora se llama
oficialmente "Compañía del Ferrocarril de Veracruz al
Pacifico". El nuevo contrato se hace necesario, entre otras
cosas, porque la empresa ha adquirido el capital del Ferrocarril
Agrícola de Motzorongo, que pertenecía a la Vda. de Agustín
Cerdán.le Ahora la línea troncal parlirá de Córdoba, Estación
del Ferrocarril Agrícola de Motzorongo, y llegará hasta Santa
Lucrecia. Las subvenciones del Gobierno otorgadas por el
Contrato del28 de febrero de 1898, se distribuirán de la manera
siguiente:

Habiendo adquirido Ia Empresa el tramo del


Ferrocarril Agrícola de Motzorongo, cuya extensión es
de cuarenta y seis kilómetros ciento noventa metros, el
Gobierno auxiliará los gastos de reconstrucción de
dicho tramo con la cantidad de 8 mil pesos por
kilómetro que le será cubierta al terminarse dicha
reconstrucción, y con diez y seis mil pesos también por
kilómetro, la construcción del resto de la línea troncal
desde el kilómetro cuarenta y seis más ciento noventa
metros, punto terminal del Ferrocarril Agrícola de
Motzorongo hasta Santa Lucrecia, enlace con el
Ferrocarril Nacional de Tehuant"p...'o

Se trata de empresarios audaces y llenos de agresiva


acometividad. Para esos empresarios vendrán los trabajadores
italianos. Los colonos de la "finca o hacienda de Motzoroflgo",
como decía laprensa, que no estaba aldía de lo que pasaba. La
actividad de los norteamericanos e ingleses era febril. Ya para
el 8 de mayo El Tiempo anota:

'' W. Rodney Long, Railways of Mexico, Washington, Govemment Printing


Office, 1925, p. 29: "On Marcli 20, 1899 the capital of The Córdoba and
Motzorongo Railway, bclonging to the widorv of Agustín Cerdán, was transferred
to The Veracruz and Paciñc Raihvay".
20
Periódico OJiciat det Gobierno del Esta¿lo de Veracruz-L1ave, diciembre 14 de
I 889.
-24-
Se espera que para septiembre del año en curso se
podrá inaugurar el primer tramo de la vía del
Ferrocarril de Veracruz al Pacífico, hasta las riberas
del Papaloapan. Los trabajos de terracería se
encuentran muy avanzados y los de tendedura van
adelantando a proporción que van llegando los rieles
que vienen de los Estados Unidos. Actualmente hay en
los campamentos de la línea más de 900
trabajadores."2l

El Tiempo supone que allí están los braceros italianos.


Pero ya se habían puesto en huelga. De todos modos, las
noticias optimistas continúan. El 16 de mayo se informa: "Se
han recibido grandes cantidades de rieles para los trabajos del
Ferrocarril de Veracru z alPaciftco" .22

Todo parecia viento en popa. Pero la empresa del


Ferrocarril de Veracruz al Pacifico quebró totalmente. Ya en
1901 se hicieron proposiciones al Gobierno para que adquiriera
este ferrocarril.23 W. Rodney Long nos informa <<The building
of this road was financed by the Maryland and Trust Co. of
Baltimore, but, through infficient managemenL the properQ
became a drain on the resources of the Trust Company and in
the snmmer of 1903 it had to suspencl payments".2a El gobierrro
mexicano compró la totalidad de las acciones. En adelante se
formará la "Compañía de Veracruz al Istmo". Pero esta ya es
otra historia. Lo que resulta claro es que Harry V. R. Read y los
norteamericanos estaban llenos de iniciativas y de ambición.
No se querían quedar atrás en la carcera con los ingleses y
Pearson. Los libros de la Notaría Pública de Córdoba están
llenos de cesiones y ventas de terrenos para la Compañía de
Ferrocarril de Veracruz al Pacíftco, en los meses de mayo y
junio de 1891. D. Luis Pardo, llegado de la capital, es el agente

''2' El Ti",rpo,8 de mayo de 1900.


El Tiempo,16 de mayo.
" Jaime Gurza, La política /érrocarrilerct del Gr¡bierno. México, I 91 I , p. 123
" W. Rodney Long, Obra citada, p. 29 .
_25_
de todas estas transacciones y todo parece marchar a las mil
maravillas.2s Pero los italianos ya no estaban en los
campamentos. Se habían declarado en huelga. Quizá uno que
otro del segundo grupo habrá continuado en las obras, como
parece indicarlo el nombre de la estación Novara, que uno se
encuentra a lo largo del trayecto del ferrocarril. Pero la inmensa
mayoría reclamó por las condiciones inhumanas del trabajo y
puso su esperanza en el cónsul y en el embajador de su país.

El Reproductor de Orizaba anota el día 10 de mayo de


7900: Italianos contrafados.Dice La Razón de Veracruz:

Hace días desembarcaron en este puerto quinientos


trabajadores procedentes de Italia, que venían
contratados para la hacienda de Motzorongo, y durante
los días 2,,3 y 4 han estado regresando de la Hacienda
mencionada para este puerto varios de ellos, como unos
ciento cuarenta, que transitan por las calleso sin
recursos para subsistir y en completo estado de desaseo.

Dicen que el contratista que los traio de su tierra, los ha


engañado, pues en Motzorongo no tienen casas en qué
habitar, y nos les dan de comer resolviéndose por esa
causa a abandonar el contrato.

El viernes por Ia noche, por disposición del Jefe político,


se les dio hospedaje en el cuartel de la gendarmería, y
ahí han depositado sus equipajes; pero como el vivac d.e
policía es bastante reducido para hospedar tanta gente,
resultan entorpecimientos para el buen servicio de la
policía.

Hemos oído decir que acudieron al señor Cónsul de


Italia en este puerto, y eue este señor les manifestó que
nada podía hacer por ellos.

25
Archivo de Notorías en la Biblioteca Central «lc la Universidad Veracruzana.
-26-
Esa gente que no tiene recursos para vivir ni trabajar
en nada, constituye un peligro para la ciudad.

De estos italianos han llegado algunos a Oriza,ba,, donde


se les ha dado trabajo en algunas obras y en las fábricas
de hilados.26

)6
El Reprorluctor,l0 de mayo. Nota idéntica en El Tiempo,l7 de mayo de 1900
-27 -
tl puerto de !'erac¡u¿ en 1900,

-28-
CapÍrulo III
LA HUELGA INCOMPREI{DIDA

La reacción de los braceros italianos llegados a


Motzorongo fue fulminante. Se volvieron a Córdoba y de allí,
como pudieron, al puerto de Veracruz. La primera noticia de
esta extraña huelga parece haberla dado La Razón, de
Yeracruz, cuyo texto hemos citado antes, tomado del
Reproductor, de Orizaba, y de El Tiempo, de México. El
periódico de Orizaba dice que algunos ya están aceptando
trabajo "en algunas obras y en las fábricas de hilados,,. pero la
inmensa mayoría del grupo se negó rotundamente a aceptar
algún trabajo. Para ellos esto habría significado que perdían sus
derechos frente a la empresa que los había contratado. Estaban
en huelga. Esto lo tenían muy claro. La empresa estaba
obligada a repatriarlos. No les habían cumplido las
estipulaciones establecidas en el contrato y ellos exigían ra
repatriación.

Pero su renuencia a aceptar un trabajo les va a acarrear la


incomprensión general. Nadie en el México de D. porfirio
podía valorar la actitud de "gente que no trabqa,,. Mucho
menos las autoridades. Las autoridades van a proceder con
estricto apego al Laissez faire, laissez passer del riberarismo
más puro. Era un problema entre los agentes de la producción,
obreros y empresarios, cuya solución debían encontrar por sí
mismos. Las autoridades se mantuvieron al margen del
conflicto estrictamente dicho, pero prestaron ,,ayuda
humanitaria" a los obreros con "noble actitud,,, como se ayuda
-29-
a los damnificados por un sismo o por una inundación, a las
víctimas de las desgracias naturales que nadie puede controlar,
y de las cuales nadie es responsable.

Esta ayuda humanitaria del gobierno es señalada con


grandes elogios por la prensa de la época. Pero, a la vez, los
periódicos muestran la repugnancia y la compasión que causan
los desdichados extranjeros que ya han sido alojados en la
plaza de Toros de Veracruz:

Los inmigrantes italianos de que nos hemos ocupado en


crónicas anteriores continúan vagando en esta ciudad y
causando verdaderamente compasión su aspecto y
miseria. El alojamiento de la mayor parte de ellos es en
lt Plaza de Toros, cedida por empeño de algunos
señores regidores para este fin, mientras otros que
logran pepenar algunos centavos, pernoctan en algún
mesón, y así se les ve por grupos a lo largo de la
alameda. Parece que entre esa pobre colonia se han
presentado tres o cuatro casos de fiebre amarilla, pero
ignoramos su resultado. Lo que la gente trabajadora de
aquí hace notar, es que los individuos a que nos
referimos no demuestran voluntad de trabajar, pues Ia
empresa de ferrocarril de Alvarado les ofreció jornal
competente para desempeñar faenas de reparación de
vías y apenas si trabajó dos días un corto número de los
italianos, algunos de los cuales han hallado más cómodo
dedicarse a la mendicidad. También es de advertir que
la Corporación Municipal acordó auxiliar a todos esos
desgraciados con 25 centavos diarios, durante tres o
más días mientras se proporcionaban la manera de
cubrir sus necesidades, pero no habiéndose dado trazas
para ello, el Honorable les suspendió con sobrada razón
aquel auxilio.

Entendemos que el Señor Ministro de Italia en la


Capital pondrá remedio a la situación tristísima que
atraviesan sus compatriotas en este puerto, en que los

30-
elementos para vivir son costosos, y relativamente
escaso el trabajo.2T

Como se ve, la "gente trabajadora de aquí" hace notar que


no aceptan ningún trabajo. Ni siquiera la oportunidad que se les
ha ofrecido en "la Compañía del Ferrocarril de Antón Lizardo y
Alvarado que precisamente acaba de pasar a manos de los Sres.
Pearson and Son.28 Pero estos ingleses sabían bien que el
trabajo de un peón en el trópico era mortal: "British nawies
would have been cteact befoie fhey were acclimatized'.2e Los
italianos sentirán y dirán algo semejante. Para ellos,

" El Ti"*po, 22 de mayo de I 900.


" Informe de D. Teodoro A. Dehesa a la H. Legislatula el 5 de mayo de 1900: "La
Compañía del Ferocarril de Veracruz a Antón Lizardo y Alvarado, había
concertado la enajenación de la vía en favor de 1a 'United Proyect Sindicate
Limited' de Londres, según os lo anuncié en mis dos mensajes precedentes. A lo
dicho en ellos con relación a estc asunto debo agregar que e1 contrato quedó sin
efecto, por no haber hecho los compradores la segunda exhibición a que estaban
obligados; y en tal virtud se pactó y se llevó a efecto la venta con los Sres. Pearson
and Son, quienes desde el mes de febrero último entraron en posesión de 1a línea",
Periódico oficial del Gobierno del Estado de Veracruz-Llave, 12 de mayo dc
1900. En el mismo periódico apareccn todos los otros contratos de ferrocarriles,
tranvías y obras en los muelles, de Pearson and Son.
2' Desmond Young, Member
.for Mexico, A biography of Weetman Pearson First
Viscount Cowdray, London, 1966: "h this tlopical paradise, it is hardly surprising
that labour was not easy to come by. Yet Pearson and Body had to recruit (and
house) 2,000 men to start with, the number eventually rising over 5,000. In his
original report, Pearson surveyor had estimated that the output of the mexican
peón wolld be only twenty-five per cent. of that of the British navvy. British
navvies would have been dead befbre they were acclimatized; it remained to seen
whcther the outturn of indian labour could be stepped up", p. 106. Pearson
contratará asiáticos y afi'icanos, especialmente para las obras de1 ferrocarril de
Coatzacoalcos a Salina Cruz. El 10 de mayo de i900 El Universal dice'."Llueven
chinos. Ha aumentado considerablementc la inmigración china, cuyos miembros
se dedican desde su llegada a buenos trabajos en las empresas ferrocarrileras y en
las fincas agrícolas en que se expiota ia plantación del hule y de café. Solamente el
mes de marzo arribaron al país cerca de tres mil hijos del Celeste Imperio".
También El Universal,30 de agosto de 1900, se queja de que se le va a cambiar
nombre al puerto de Coatzacoalcos únicamente porque los ingleses tienen
dif-rcultades en pronunciarlo. El Gobiemo del Estado lo ha bautizado como "Puerto
México", pero "1o ha hecho por complacer a uno o dos de los magnates ingleses
que están aquí y que lo han solicitado por no poder pronunciar el nombre de
Coatzacoaicos".
- 3l
Motzorongo y el trópico, eran muerte segura. No se olvide que
se trataba precisamente de los meses de mayo y junio. Preferían
ser repatriados. Lo exigían. Creían que tenían derecho a ello.
Alegaban el incumplimiento de las cláusulas del contrato.

Pero ni las autoridades, ni la prensa, ni la gente los podían


comprender: "El Honorable (Ay,untamiento) les suspendió con
sobrada razón aquel auxilio". También 1o htzo el
Ayuntamiento cordobés, previa consulta al cónsul de Veractuz.
En El Cosmopolita de Orizaba se nos han conservado sendas
notas del Diario Comercial del puerto de Veracruz y del Boletín
Municipal de la ciudad de Córdoba. Dice El Diario Comercial
de Veracruz:

Continúan en nuestra ciudad los italianos de los que nos


hemos ocupado varias veces.
Causa lástima verlos. La miseria en que están sumidos,
hace que los compadezcamos.
En la plaza de toros de La Laguna, es donde hatritan.
Por fin algún día sirvió ese local que mana sangre de
fieras y de hombres, para dar cabida en sí a un rasgo de
humanitarismo, que no dudamos haya nacido del
corazén de Don Juan.
Según noticias, ya se han registrado tres casos de
vómito entre esos desgraciados.

El Boletín Municipal de Córdoba, hablando sobre el


mismo asunto, dice:

Los enganchados por Ia Compañía del Pacífico y que


andaban vagando por las calles de la ciudad, han
dejado de ser socorridos por el H. Ayuntamiento,
previa consulta dirigida a su cónsul, en virtud de que no
admitían proposiciones para aceptar trabajo.

Estos italianos fueron solicitados de Huatusco y algunas


haciendas, ofreciéndoles un peso diario, que no

)/
aceptaron, lo cual demuestra que no son gente a
propósito para el trabajo.

Con la suspensión de los socorros, ya muchos han


emigrado para Veracruz.3o

También El Dictamen reproduce el texto del Boletín


Municipal de Córdoba y le añade la siguiente apostilla: "En
efecto, aquí los tenemos paseando como caballeros en país
conquistado".3l

Los huelguistas se manfuvieron fitmes a pesar de la


incomprensión general y de la situación miserable en la que se
hallaban. La llegada próxima del San Gottardo los animó a
publicar la "Hoja suelta" que hemos leproducido. Pero no
parece que pudieran convencer a nadie. Una huelga era un
fenómeno más bien extraño en la época de D. Porfirio, y más
extraño era el caso de estos obreros extranjeros que estaban en
conflicto con patrones también extranjeros.

El Tiempo replicó así a la "Hoja suelta":

A pesar de lo que han manifestado los inmigrantes


italianos en la hoja suelta que han publicado, no podrán
explicar satisfactoriamente su resistencia a aceptar los
trabajos que les impusiera la empresa del Ferrocarril
de Alvarado y otras que pueden aceptar gran número
de jornaleros y a precio relativamente elevado, y que
hayan preferido andar sin oficio por las calles de la
población, algunos de ellos aún implorando la caridad
pública. En la propia situación según sabemos se
encuentra otro grupo numeroso de súbditos del Rey
Humberto en la vecina ciudad de Córdoba,
pertenecientes a los enganchados para la Compañía del
Ferrocarril del Pacífico, los que también al principio
fueron socorridos por el Ayuntamiento Cordobés, en

'o El Cot*opolita, Orizaba,20 de mayo de 1900.


t' El Dirtonr"n, 17 de mayo de 1900.
-33-
virtud de que no aceptaron proposiciones para trabajos
que les fueron hechas por los hacendados e industriales
de esos rumbos, lo que demuestra que por parte de
estos inmigrantes no hay voluntad de trabajar.

Entendemos que el Señor Ministro de Italia estará al


tanto de lo que pasa con los inmigrantes, para proceder
con equidad en el asunto.32

Los periódicos anunciaron varias veces, y con aprobación,


el hecho de que ya se les habían suspendido los auxilios
proporcionados por el Ayuntamiento de Córdoba y en
Yeracruz. La medida se juzga muy razonable. Pero todavía el
30 de mayo se nos dan las noticias siguientes:

Trabajadores italiunos.-Una compañía ferroviaria-


Veracruz al Pacífico- contrató en Italia cierto número
de operarios para sus obras, y el mes pasado llegó la
primera remesa de ellos.

Apenas instalados en los sitios donde debían trabajar, la


mayor parte de ellos se separó yéndose a las poblaciones
vecinas y algunos hasta Veracruz, con el deseo, según
parece, de volverse a su país.

Aún no está averiguado el verdadero motivo de esta


separación, y por lo mismo nos abstenemos de
comentarla; pero sí debemos manifestar, desde luego,
que en este asunto de inmigración bracera, ninguna
injerencia ha tenido el Gobierno de México, el cual
entendemos, está decidido a no tomar parte
"directamente" en ningún ensayo de inmigración en el
país; conducta que nos parece sumamente acertada, por
más que no falte quien aconseje lo contrario.

En este incidente a que nos referimos el Gobierno del


Estado de Veracruz se ha mostrado en extremo

32
El Ti"*po,24 de mayo de 1900.
34
generoso, pues sin obligación alguna ha estado
ministrando recursos pecuniarios a los más necesitados,
mientras arreglan sus diferencias o encuentran trabajo
en otras negociaciones.

Algunos agricultores de la región veracruzana, según se


dice, tratan de utilizar estos brazos, si lo aceptan; en
nuestro concepto el brazo italiano no ha de poder
connaturalizarse ni con el clima ardiente de las costas
de México ni con el sistema de trabajo que se usa en la
fincas de campo.33

Aún se están "ministrando recursos pecuniarios" a los más


necesitados. E/ Tiempo ha tenido que rectificar sus
apreciaciones iniciales sobre las excelencias delaraza latina en
contraposición con la sajona. Ahora ve claro que esta gente no
va a poder connaturalizarse ni con el clima del trópico, ni con
el sistema de trabajo que se usa en las fincas de campo. Hay
que ay'udarlos, pero alguien debe pagar todo esto. El gobierno
continúa prestando socorro en el puefto de Veracruz:

En esta localidad el Ayuntamiento continúa socorriendo


con 25 cts. diarios a los cuatrocientos y pico de italianos
que esperan embarcarse de regreso a su tierra, según
dicen, siendo aquellos pagos de cuenta de quien resulte
responsable de la permanencia aquí de Ios socorridos,
pero no hay noticia alguna de la solución que tendrá el
conflicto.3a

Parece advertirse un cambio paulatino en la actitud de la


prensa. Ya se habla de o'conflicto". Ya se dice que los socorros
dados a los huelguistas son "a cuenta de quien resulte
responsable". Ya no es cuestión de gente que no quiere
trabajar. De vagos. De flojos. Hay otra parte en este conflicto.
¿Quién era la otra parle? ¿Quién podría resultar responsable?
Los braceros habían acudido al puerto para ver al cónsul de

"t.i El Ti"*po,30 de mayo de 1900.


" El-, -.
Ticmpo,3l dc mayo de 1900.
35
Italia. La prensa alude con frecuencia al Ministro o Embajador.
Son personas que deben intervenir.

El Universal se había ocupado muy poco del asunto, pero


en un momento dado echó su cuarto a espadas de manera
resuelta, decidida. Sorprende su planteamiento jurídico y la
comprensión que manifiesta hacia el grupo indefenso que
espera la resolución favorable de su problema. Quizá la actitud
de El Universal esté determinada por su animadversión
declarada al gobierno de Veracruz.Está totalmente en contra de
D. Teodoro A. Dehesa y su reelección. No deja de señalar los
grandes problemas del estado. Desde la cabeza de la nota, que
dedica a los huelguistas, se nota el cambio de tono:

LOS INMIGRANTES ITALIANOS EN VERACRUZ


¿HAY DELITO QUB AVERIGUAR?

Los inmigrantes italianos que ha poco llegaron L


Veracruz y de los cuales se dijo que el Ayuntamiento de
Córdoba les había retirado los auxilios que les impartía
a causa de no haber querido aceptar el trabajo que se
les ofrecía, publicaron en Veracruz una hoja suelta en
que piden no se les juzgue mal ni se les considere
vagabundos, y revelan que han sido sacados de su
patria con engaños, contratos falsos y promesas que al
fin no les cumplieron.

Hablan de una empresa organizada con ese fin y


anuncian que esa empresa contrató con iguales
condiciones a otros quinientos compatriotas de ellos.

Finalmente se manifiestan agradecidos de la


hospitalidad que se les ha brindado.

Como de ser cierto lo que los italianos dicen, debe


suponerse la organización de una empresa criminal, las
autoridades mexicanas en la esfera que les corresponde,

-36-
están obligadas, a practicar las averiguaciones pa_ra
evitar, si existe, el indigno comercio que se denuncia.3s

Sea por las razones que fuera,el asunto se veía ya desde


otro ángulo. Ya no todo es cuestión del individuo y su
haraganería. Cuestión de psicología, de vicios y de virtudes.
Aquí se toca el problema de la organización de empresas
criminales y de un tráfico de braceros que puede ser ilegal e
inicuo. Se trata de comprender las razones del grupo tal como
fueron vertidas en la "Hoja suelta". Esta actitud de mayor
comprensión hacia el aspecto social o laboral del problema
había sido adelantada ya por El Imparcial, "nurestro primer
periódico moderno", como 1o llama Luis Gonz ález.36 Allí se
revelan datos que abonan la justicia de la reacción indignada de
los braceros:

Una empresa hizo venir al país, enganchados para


emprender los trabajos de terracería de un ferrocarril,
560 colonos italianos. En los diversos puntos de la
península itálica, se extendió a cada colono, su
respectivo contrato, habiendo arreglado los enganches
el conde Cini.

Los contratos referidos no fueron escritos más que en


idioma italiano, sin haberse pedido la intervención del
Ministro ni del Cónsul de México en Italia.

Los colonos no exigieron esto, por ignorar los preceptos


de la ley de colonización. Desembarcaron sin novedad
en Veracruz, y luego fueron trasladados a Córdoba.

En una de las cláusulas del contrato se asienta que la


empresa se obliga a dar alojamiento a todos los colonos
en barracas higiénicas con pavimentos de madera.

"36 El (Jrir"rrol, 31 de mayo de 1900.


La Rt,nda de las Generaciones,Méxrco, 1984, p. 58.
-37 -
Los colonos, según dicen ellos, no encontraron esas
barracas, sino unos jacales con techos de zacate seco y
sin pavimentos. La 1u noche vieron que el sitio era muy
inconveniente, porque como durmieron sobre la hierba,
sus cuerpos se llenaron de pinolillo, conchillas y otros
animalillos que abundan en la región.37

En esta nota de El Imparcial aparece por primera vez el


nombre dei conde Cini. Es el enganchador, o empresario, que
en Italia ha reclutado a estos braceros y que se encontraba
entonces en México. Desaparecerá misteriosamente. Todo el
problema va a quedar en manos del embajador. Así lo señala la
prensa y así lo exigirá, sin duda, D. Porfirio.

La embajada ttahana no se había quedado con los brazos


cruzados. Por una carta, del jefe político de Yeracruz al
gobernador Dehesa del 21 de mayo de 1900, nos enteramos de
los pasos que ha dado y de la manera cómo ve ella el conflicto:

Don Emilio Castilla, que en compañía del cónsul inglés


y del secretario del Ministro italiano fue en la semana
pasada a Motzorongo a practicar una visita de ojos al
lugar o campamento destinado a los italianos
contratados y desertados de allí para juzgar de la razón
que asistir pueda a tales individuos, me ha dicho: que, a
su concepto, los quejosos no la tienen, pues tanto el local
en sus barracas como la alimentación, allí almacenada,
no dejan qué desear. Que probablemente la resolución
del Sr. Ministro de Italia sea favorable para el
contratista, en cuyo caso, pedirá que cesemos de
impartirles a estos hombres italianos el auxilio que se
les da, dejándolos en actitud de que busquen el sustento
por medio del trabajo; cosa, que no han querido hacer
hasta hoy.

Todo mundo parece contrario a los huelguistas. Tambren


su embajada. Se dice ya: "Probablemente la resolución del Sr.

31
El ltnparcial, 19 de mayo de 1900
38
'Ministro de Italia sea favorable para el contratista". Pero, entre
tanto, han surgido nuevas dificultades. También los del
segundo grupo, los de la segunda remesa, se han puesto en
huelga. Un telegrama del gobernador al cónsul italiano en el
puerto, del 1" de junio de 1900, da cuenta de los nuevos
problemas:

Señor jefe político de Córdoba telegrafíame lo


siguiente: Surgen nuevas dif,rcultades y diferencias
entre empresario ferrocarril de Veracruz al Pacífico e
italianos enganchados segunda remesa. Temo que
ocuffa lo propio que con los anteriores. ¿Los remito a
Yeracruz dándoles un jomal y pasaje? Hoy los socorrí.
Transcríbolo a Usted para que se sirva manifestarme si
hay ya una resolución decidida por el Sr. Ministro de
Italia en esta situación precaria.

El asunto se agrava. El 13 de junio ya hay 561 huelguistas


en Veracruz. I{an llegado 90 de los del segundo grupo. Hay
enfermos. Urge la resolución del embajador italiano.

-39-
i):i:t:,r!:.41,!l:!:i.riilí
'lia;aa:':: :', :;aj;a::::: :;: .:

'i, ;:.,:i:ti ll¡¡lii;;li tii

:::;:.i::i::: r,:i:i:::::::::=: ::ii

El rruerto de Verácru cn lgGr.

-40-
C¿.pÍrulo IV
LAS TRIBULACIONES DE UN EMBAJADOR

No había Ministro o Embajador de Italia en México por


los días en que llegaron los braceros italianos a Yeracntz. El
diplomático anterior, Conde Hierscel de Minerbi, no había
podido volver a México por razones de familia. Se encargaba
por entonces de los asuntos de la embaj ada iÍaltana el ministro
inglés, pero el nuevo embajador italiano era esperado de un
momento a otro. G. E. Esteva, embajador de México en Roma,
había escrito desde el23 demafzo de 1900:

En la carta del 20 del actual el Sr. Comendador


Malvano, Secretario General del Ministerio de Negocios
Extranjeros, ffi€ dice lo siguiente: "Mi querido
Ministro: Estoy encargado por mi Ministerio de
anunciar a Usted que el Conde Hierscel de Minerbi
estando impedido por razones de familia de regresar a
México, ha sido nombrado sucesor suyo, en la misma
categoría de Enviado Extraordinario y Ministro
Plenipotenciario el Sr. Conde Magliano di Villar San
Marco, al que tengo la satisfacción de presentar a Usted
por la presente carta. El dirá a Usted cuán grato le es
ser escogido para representar a Italia en un país unido
al nuestro por tantas simpatías mutuas que jamás se
han desmentido..."

El Conde Magliano di Villar San Marco me entregó


personalmente la carta del Comendador Malvano en
esta Legación y me manifestó el gusto con el que va a
México "país de tradición histórica, interesante en
todos los conceptos, rico, perfectamente gobernado por
un hombre de Estado verdaderamente grande, y con
una administración pública de las más cultas e
ilustradas" me dijo también que ha sido Ministro de
Italia en varios países de América del Sur y del Centro
y hasta tres años en el Brasil.
Ha sido Director del Departamento político del
Ministerio de Negocios Extranjeros, siendo ministro el
Sr. Crispi; actualmente se encontraba en
disponibilidad, pero el Ministerio deseaba darle un
puesto de importancia como el de México.38

El nuevo embajador no sospechaba el problema que


tendría que afrontar apenas llegado a tierra mexicana.3e Llegó
el 20 de mayo. Los sinsabores que este problema le va a causar
1e quitarán "el gusto con el que va a México", y 10 tendrán
postrado en la cama casi todo el tiempo de su estancia en
nuestro país. La aguda dolencia que le aquejaba se declaró
precisamente el día de su encuentro con D. Porfirio, de quien se
expresaba con tantos elogios en la Legación Mexicana en
Roma.

El(Jniversal nos informa de su llegada a la estación de


Buenavista. Allí estaba el Conde Cini y otras personalidades:

Llegada de dos diplomáticos extranjeros... El de Italia


es el señor conde Magliano, quien fue recibido en la
estación de Buenavista por los Sres. Paoletti, Herrera,
Blas Amelio, Dr. Nit bi, Conde Cini, el Ministro inglés,

38
Archivo Histórico de la Secretaría de Relacíones Exteriores,Exp.42-30-12.
3e
También al embajador de Japón tocará intervenir en problemas parecidos en la
primera década del siglo. Cfr. Maria Elena Ota Mishima, Siete Migraciones
Japonesas en México, 1890-1978, México, 1982, p. 57: "...1a deserción (de los
braceros japoneses) se debió, en términos generales, al incumplimiento de los
contratos por pafie de las empresas. Así 1o hacía sabcr al Japón el ministro
Arakawa, después de haber visitado en Colima los trabajos del Ferrocarril
Central"-
A'
que era encargado de los negocios de Italia por
enfermedad del antecesor del Conde Magliano.a0

Apenas llegado a México se le informó del problema de


sus compatriotas en huelga. Recogió toda clase de datos sobre
el asunto. Aseguró a la prensa que viajaría de inmediato á
Veracruz:

El Nuevo Ministro Plenipotencisrio de ltalia. Al llegar a


México supo lo ocurrido en Córdoba y Veracruz, con
los numerosos italianos que se contrataron para
trabajar en una línea ferrocarrilera y formar una
colonia en Tierra Blanca, cerca de Acatlán.
Recogió los mayores informes respecto a los motivos
que tuvieron los emigrados para negarse a trabajar y
trttar de arreglar el asunto de una manera lo más
prudente que sea posible, a fin de conciliar los intereses
de una y de otra parte.
Nos dice que emprenderá un viaje a Veracruz dentro de
pocos días, después de su recepción oficial.al

A1 día siguiente de su llegada solicitó una audiencia con el


Presidente de la República. Le urgía su presentación oficial
para dirigirse de inmediato al Puerto de Veracruz, donde la
situación lastimosa de sus conciudadanos exigía su presencia.
Al solicitar la audiencia ya incluye el texto del discurso que va
a pronunciar ante el presidente y también las cartas de retiro de
su antecesor inmediato:

Giunto ieri in qaesta capitale per assumere la carica


d'Inviato Straordinario e Ministro Plenipotenziurio di
Suu Maestá il Re d'Itulia, mio augusto sovrano, ho
I'onore di rivolgere all-Eccellenza Vostra la preghiera di
voler chiedere sll'Excellentissimo Signor Presidente della
Repubblica, che si compiaccia accordarmi un udienxa per
la presentaxione di mie credenziali nonnché delle lettere

ou
El [-Jrir"rrol,22 de mayo de 1900
at
El Imparcial,23 de mayo de 1900
-43-
di richiamo del mto egregio predecessore il Conte
Hierscel di Minerbi.
Qui accludo le copie d'uso unitamente al testo delle
parole che mi propongo di pronunciare presentando le
menzionute lettere sovrune.o'

En su expediente constan los mencionados textos escritos


en una elegante, preciosa caligrafía. Se le concede audiencia
con D. Porfirio Díaz el sábado 26 de mayo a las 72 p.m. En el
mismo expediente está el borrador del discurso que habrá de
ser leído por el Presidente de México. La ceremonia tuvo lugar
según el protocolo de costumbre y los textos de ambos
discursos se pueden leer en la prensa de la época (Diario
Oficial, 26 de mayo de 1900 y El Imparcial, 27 de mayo de
1900). Los dos se mantienen dentro de las fórmulas de cortesía
y de las generalidades de la etiqueta comunes en estos casos.
No hay ni la más mínima alusión al problema que ardía en
Veracruz y lugares circunvecinos.

Pero la conversación privada con D. Porfirio debió ser


muy diversa de los discursos protocolarios. A raíz de ella, el
nuevo ministro italiano tuvo que guardar cama durante muchos
días:

Enfermedud del Ministro de llslia. Desde los primeros


días de su llegada a México fue atacado por una
violenta neuralgia que se desarrolló el mismo día de la
presentación de sus credenciales...
Sabemos que el Sr. Conde Magliano se ha afectado
mucho por esta dolorosa enfermedad, la que le impide
marchar como desearía tl Estado de Veracru\ para
visitar a los operarios italianos que llegaron para
trabajar en la construcción de la ferrovía del Pacífico
que está a cargo de la compañía Mason.a3

{,
-- Archivo Histürico de la Secretaríct de Relaciones Exteriores, Exp. 42-30-12
4t-,.
" El impurcial. 1". dc.lunio dc 1q00.
AA
-++-
El mismo periódico nos informa escuetamente el día 5 de
junio: "Sigue enfermo el Ministro de Italia". En ninguna parte
hemos podido encontrar una minuta de esa primera entrevista
de D. Porfirio con el Conde Magliano. Es muy probable que
una investigación en el Archivo de Relaciones Exteriores de
Roma arroje luz sobre el asunto y podamos ver qué fue lo que
precipitó la enfermedad del nuevo embajador, precisamente el
día de su encuentro con "el hombre de estado verdaderamente
grande... con una administración pública de las más cultas e
ilustradas", como lo había descrito el mismo Conde en la
legación de Roma. Quizá podamos barruntar 1o sucedido. D.
Porfirio debió culpar a ltalia, que no a los norteamericanos de
la Compañía del Ferrocarril de Veracruz al Pacíftco, al Conde
Cini en concreto, y debió hacer saber que se procedería con la
cárcel y la deportación de los dirigentes que encabezaban la
huelga, en estricto apego al arliculo 33 de la Constitución de la
República.

En efecto, desde el día 29 de mayo ya toda la prensa habla


sobre el asunto:

Los ituliunos en Veracruz, 4 expulsados (Servicio


El Imparcial). Los
especial de la prensa asociada para
últimos informes recibidos acerca de los italianos
huelguistas, llegados a Veracruz, son de que, en vista de
los malos antecedentes de cuatro de ellos y de la
convicción que tuvieron las autoridades de que eran los
que instigaban a sus compañeros para que se negaran a
aceptar proposiciones ventajosas que se les hacían por
varias empresas para trabajar, se resolvieron a solicitar
del Sr. Presidente de la República por conducto de la S.
de R. E., el que se les aplicara el art. 33 constitucional.

El Sr. Presidente después de haber ordenado la


información del caso, acordó con el Secretario de
Relaciones que se detuviera a los italianos perniciosos, a
disposición de la Secretaría del Ramo, hasta que se
determine lo más conveniente.
El Jefe político de Veracruz recibió instrucciones del Sr.
Gobernador del Estado para que por el mismo vapor
que condujo a la República a la segunda remisión de
italianos, en número de cuatrocientos, embarcara a los
cuatro italianos que habían sido en gran parte causa del
descontento de los demás, recibiendo al efecto el
pasaporte de expulsión, expedido por el Sr. Secretario
de Relaciones.

El gobierno federal costeó a los mencionados individuos


el pasaje en el vapor ooSan Gottardo" dando
instrucciones al capitán de aquel buque para que los
desembarcara en cualquiera de los puertos de Italia.

Para la construcción del Ferrocarril al Pacífico se han


empleado más de 400 de estos trabajadores, los que
partieron para los campamentos de aquella empresa
ferroviaria, el día 26 del actual.

El resto de los italianos está encontrando fácil acomodo


en otras empresas y negociaciones, las que han
facilitado algunas ventajas a los inmigrantes, en vista de
la escasez de brazos que hay en las costas del estado de
Veracruz, en donde muchas empresas no se explotan
debidamente por esta causa.

El gobierno federal ha dado a conocer, por medio de sus


representantes en el extranjero, lo conveniente que es
para los que emigran de su país para México,
contratados por particulares, que sus contratos se
extiendan con arreglo a nuestras leyes, a fin de que en
caso de necesidad puedan surtir sus efectos en este
,44
pals.

No es nada aventurado pensar que en estas noticias están


las cosas que tuvo que oír el nuevo embajador, muy aparte de

aa
El Imparcíat,29 de mayo de 1900.
-46
las cortesías de los discursos oficiales. Según El Tiempo, los
cuatro dirigentes habrían sido detenidos desde el24 de mayo:

Por acuerdo del Sr. Presidente de la República


comunicó el Ministro respectivo al juzgado de distrito
en este puerto, quedaron detenidos desde el 24 del
actual varios individuos huelguistas, de nacionalidad
italiana, y pertenecientes a los inmigrantes que por aquí
pululan, en virtud de no haber querido trabajar en la
Finca de Campo ooMotzorongo", como otra' vez hemos
dicho, parece que se trata de aplicar a los expresados
cabecillas el art. 33 constitucional, esto es, como a
extranjeros perniciosos, habiéndoles puesto ya al
aludido juzgado federal, a disposición de la Secretaría
de Relaciones Exteriores.+'

En el Archivo General del Estado de Veracruz se


encuentra alguna información oficial sobre el asunto. El
gobernador Dehesa escribe al jefe político de Veractuz el22 de
mayo de 1900:

El Sr. Secretario de Relaciones Exteriores telegrafióme


de México lo siguiente: Entre los huelguistas que están
en ese estado se encuentran Graziani Oreste "Pisa",
Gangeni Pasquale de Delia Nova, Cinuetto Pietro,
Maida o Abaida Vincenzo. Dispone el Sr. Presidente de
la República que con el mayor empeño se sirva Ud.
mandarlos aprehender poniéndolos a disposición, para
aplicarles oportunamente el art. 33 constitucional.

Al día siguiente la orden estaba cumplida. Los líderes


habían sido aprehendidos. El gobernador Dehesa 1o comunica
al Secretario de Relaciones Exteriores el 23 de mayo:

El Sr. jefe político de Veracruz díceme hoy lo siguiente:


Quedó cumplida orden superior relativa a aprehensión
italianos.

ot
El Ti"*pu,31 de mayo de 1900.
-47 -
Fueron detenidos y quedaron incomunicados a
disposición juzgado de distrito Graziani Oreste, de Pisa,
Gangeni Pasquale de Delia Novao Cinuetto Pietro de
Regio Calabria y Maida Vincenzo de Libardi.

Casi toda la prensa comenta con aprobación ei suceso:


Los periódicos indican que, coftadas las cabezas, el grupo en
huelga se viene abajo. Más aún, que ya todos los demás
individuos se han apresurado a buscar trabajo:

Los italianos.-Según "El muntlo" que todo lo sabe,


menos lo que ignora, un buen número de súbditos del
Rey Humberto que vagan por nuestras calles han
aceptado las proposiciones de trabajo que les ha hecho
la Compañía del Ferrocarril de Veracruz al Pacifico
mediante ciertas condiciones relativas al alojamiento.
Sí, ya empieza a ser hora de que doblen la espina
dorsal.a6

La autoridad pública ha intervenido, como 1o hará más


tarde en otras huelgas. Ha dejado ya la pasividad del "Laissez
faire...". Se produce la represión. Y la prensa, que por aquel
entonces era muy sumisa a todo lo que decían o hacían las
autoridades, con alguna notable excepción que hoy nos admira,
aprueba, aplaude, e incluso ahonda en los motivos de la
expulsión de los dirigentes. Ahora resulta que son individuos
de ideas socialistas:

De varios italianos huelguistas llegados hace poco a


Veracruz, hubo cuatro que se distinguieron por la
propaganda que entre sus compañeros hacían, de ideas
socialistas y porque instigaban a los demás para que
rehusasen todas las proposiciones que se les hacían para
dedicarse a trabajar en alguna empresa.
Con tal motivo, las autoridades gestionaron y han
obtenido la aplicación del artículo 33 constitucional, y

oo
El Dirtomen, 31 de mayo de 1900.
_48_
los perniciosos extranjeros serán expulsados del país,
emtlarcados para algún puerto de Italia.
Tal medida dio por resultado que los demás italianos se
dedicasen pacíficamente al trabajo.aT

Todos los periódicos dan por un hecho que los huelguistas


vuelven al trabajo. Pero no era cieúo. La lucha continuó.
Aunque el grupo, efectivamente, se estaba desmoronando.

o1
El Urir"rrol, 31 de mayo de 1900.
_49_
Humberto I. rev de ltalia.

-50-
ClpÍrulo V
EL GRUPO SE DESMORONA

La represión gubemamental causó estragos en el ánimo de


los huelguistas. E/ Diario del Hogar anota hacia el 8 de junio:

Son ya pocos los italianos que permanecen sin trabajo


en el puerto de Veracruz, y esto viene a comprobar que
efectivamente se debía a instigaciones de algunos de sus
compañeros su resistencia a aceptar el trabajo que se
les ofrecía.
En tal virtud, el Gobierno ha confirmado la disposición
de que fueran expulsados del territorio nacional los
cuatro individuos que mal aconsejaban a sus paisanos y
que fueron declarados extranjeros perniciosos.as

Se da como un hecho la rendición de los huelguistas. Y


mientras, el conde Magliano no podía viajar aYeracruz a causa
de su enfermedad. Una comisión de la huelga se dirigió a la
capital de la República para entrevistarse con é1. El cónsul
González de Castilla les pagó los pasajes de ida y vuelta, y
Herrera, e1 "excelente" secretario del Ministro en México, les
dio para sus alimentos, "pues no tenían un centavo". Los
comisionados fueron Ignacio Giordano, Michelangelo
Chiavella, Attilio Berardo y Giuseppe Ottone, que llevaron
también a dos de los enfermos. uno de los cuales se llamaba
Giuseppe Spina.

a8
Diaric., del Hogar,8 de junio dc 1900
5l
La comisión fue recibida por el embajador, conde
Magliano. Le expusieron su situación, las razones de la huelga,
1o que ellos sentían era su derecho a la repatriación conforme al
contrato. Le mostraron a los enfermos, que el Ministro vio "con
horror y compasión". Prometió que estudiaría el asunto. Que
todo se arceglaria. Que debían esperar. Se excusó por la
enfermedad que 1o tenía postrado.

Días después, los comisionados dirigieron una nota a la


legación pidiendo una respuesta definitiva. Les contestó el
secretario en los términos siguientes:

Regia Legación de Italia

México 7 de junio de 1900


Señores:

A causa de la grave enfermedad del Regio Ministro, no


se ha podido por el momento decidir la controversia
pendiente entre los trabajadores y la Cía.
Ferrocarrilera de Veracruz al Pacifico, pero conocidas
y pesadas vuestras razones, el citado Sr. Ministro,
apenas esté en condiciones de hacerlo, juzgará la
cuestión y emitirá una sentencia en todo conforme a los
principios de equidad y de justicia. AI regresar a
Veracruz exhortad a vuestros compañeros a que tengan
paciencia y, sobre todo a trabajar, entre tanto en la
seguridad de que los que trabajen no perderán por este
motivo sus derechos. Con respeto. El Secretario del
Ministro.

Herrera de Huerta
A la comisión de los operarios italianos de Veracruz a
México.ae

ae
Diarío Comercial de Veracruz,20 de junio de 1900. En el Archivo General del
Estado de Veracruz. Sin clasificar
-52-
La represión en marcha, los resultados de la comisión que
había ido a México, el acoso de la prensa y de la opinión
pública, minaron la resistencia del grupo. Quizá lo definitivo
fue la exhortación a buscar trabajo a la cual iba aparejada la
promesa de que no perderían sus derechos por ese motivo.
Sabemos que para el grupo este punto había sido de capital
importancia. Y entonces, para hallar un buen trabajo, muchos
hicieron 1o que después harán millones de habitantes de nuestro
país: se dirigieron a la capital y abandonaron la provincia. E/
Imparcial da la noticia el día 8 de junio:

Los colonos itslianos en México.-Están llegando a


México algunos de los colonos italianos que se
encontraban en el Estado de Veracruz. El lunes
llegaron por ferrocarril 30 de estos individuos que
fueron a pedir hospitalidad en casa del Sr. Cónsul de
Italia quien facilitó en su casa alojamiento a los
italianos, muchos de los cuales vienen atacados por una
enfermedad de la piel, por lo que alarmado el Sr.
Cónsul dio aviso a las autoridades a fin de que se
determinara el ingreso de los recién llegados a los
hospitales.

El martes llegaron 29 y éstos fueron alojados en la


cuadra de la séptima demarcación, habiendo necesidad
de mandar a 6 de ellos al hospital, y al día siguiente a 5
más que solicitaron pasar a los de San Andrés, Jesús y
Juárez, por encontrarse también enfermos.

Es casi seguro que la erupción de carácter papulosa que


presentan los enfermos sea producida por las picaduras
de los insectos costeños.

Por de pronto los cincuenta individuos restantes han


sido alojados en un corral aislado que existe en la casa
del Tulipán donde se les está proporcionando el medio

-53-
de subsistir, dándoles alimentos y levantándose algunas
barracas para que les sirvan de habitaciones.s0

El Diario del Hogar y El Tiempo dan la noticia al otro día


(9 de junio), en términos idénticos. La llegada del grupo
indigente y lastimero ala capital conmovió a la colonia italiana
radicada en ella. De inmediato La colonia se puso en marcha
para prestar ayuda de emergencia y para colocar a los
desventurados en diferentes trabajos:

Sabscripción entre la coloniu italiana.-Entre los


principales miembros de la colonia italiana de esta
Capital se va abrir una subscripción para socorrer a sus
compatriotas que han llegado de Córdoba y Veracruz,
buscando trabajo. Al mismo tiempo se procederá a
colocarlos en distintas industrias.
Los italianos dicen que esperan ganarse la vida
honradamente en esta Capital, dedicándose a sus
labores ordinarias.
Es indudable que con facilidad obtendrán tratrajo, dada
la escasez de brazos que se nota en algunos talleres.5l

El éxodo había comenzado. El grupo se estaba


desmoronando. Hay que contar con que ya varios habían
buscado y hallado trabajo en los alrededores de Córdoba.

La carta del Secretario del Ministro, la actitud del Cónsul


que aloja a los recién llegados a la capital, la moviltzación
preocupada y cariñosa de los italianos radicados en México,
ablandaron a muchos. El grupo que está en huelga en el puerto
de Veracruz es cada vez menor. No se crea que muy pequeño.
Todavía hay cerca de 600 individuos, según el cálculo del
comandante militar de la plaza. Y, sobre todo, crece su
exasperación. El motín está cerca.

50
El lntparcial, 8 dejunio de 1900.
tt lbid.,9
de junio. E\ Diario del Hogar da la misma noticia el domingo 10 de
junio.
-54'
C,rpÍrulo VI
EL MOTÍN

La huelga no había terminado. Al primer grupo se habian


unido, sin lugar a dudas, muchos braceros llegados en el
segundo barco, aunque la prensa de la época no 1o consigne
explícitamente. Es grande el número de los que todavía están
en pie de lucha en el puerlo de Veracnüa, a pesar de las
defecciones. La prensa había hablado de los grupos llegados a
la capital en un tono que movía a compasión y lástima. El
Ministro de Italia decidió enfrentar a los huelguistas a pesar de
la enfermedad que 1o aquejaba. ¡No 1o hubiera hecho! Salió
ileso de la aventura, pero su enfermedad se agravó de manera
terrible.

El 16 de junio
se da la noticia de la partida del Embajador
hacia el puerto de Veractuz y de los motivos que 1o llevan:

El martes por el tren de las siete del Ferrocarril


Mexicano partió el Sr. Ministro de Italia, Conde
Magliano di Villar San Marco, quien va con el objeto de
tomar algunos informes con respecto a los italianos que
últimamente llegaron de su país contratados por una
empresa ferrocarrilera y declarados en huelga por
diferencias que habían tenido con sus contratistas.s2

52
Diario del Hogar,16 de junio de 1900.
-55-
El 18 se nos cuenta que ha regresado, y que había ido ,,a
pesar de su enfermedad":

La salidu clel Ministro de ltulia._Salió de esta capital


rumbo a Córdoba y Veracruz el martes próximo
pasado, y a pesar de su enfermedad, para poner término
a la huelga de los operarios italianos contratados por la
empresa del Ferrocarril de Veracruz al pacífico.s3

El Imparcial añade que el estado del ministro es grave. Su


salud se ha deteriorado. No era para menos. El2I, El Tiempo y
el Diario del Hogar dan algunos informes de lo que sucedó en
Yeracruz. Son informes que han sido proporcionados por el
secretario de la embajada. Son prácticamente idénticos:

Incidente ocurrido ul Ministro de ltatia._,Durante su


viaje a Veracruz el Señor Ministro de Italia en México
fue víctima de un accidente serio y desagradable.

He aquí los detalles que sobre el asunto dio el secretario


de dicho diplomático: El Señor Conde di Magliano citó
en Veracruz a varios de Ios descontentos, escogiendo a
los que tienen más representación; les hizo ver Ios
inconvenientes de su conducta, y lo ventajoso que les
seria aceptar de pronto el trabajo que se les había
propuesto, mientras adquirían más conocimientos de
México, para encontrar mejor acomodo más tarde, y a
ese fin Ies ofrecía ayudarles en cuanto estuviera de su
parte.

Repentinamente se levantó un rumor de descontento


entre los concurrentes que principiaron a gritar
"Mueras" y con frases inconvenientes interru-pi".on
en su peroración al Señor Ministro.

La policía de la localidad que se dio cuenta det


desagradable incidente, prestó inmediato auxilio al

s3
El Imparcial, 18 dejunio de 1900.
56-
Señor Ministro y fuerzas de Ia Federación disolvieron a
los revoltosos, quienes se refugiaron en el atrio de un
templo, de donde fueron desalojados hasta que se logró
dispersarlos.

El Señor Ministro está muy agradecido a las


autoridades políticas y militares de Veracruz, quienes le
prestaron toda clase de atención, hasta el punto de
facilitarle una escolta que lo acompañara en el tren
hasta esta capital, teniendo en cuenta que entre los
huelguistas tal vez haya algunos afiliados en sociedades
secretas que tanto abundan en Italia.sa

La policía ha tenido que intervenir. El ejército ha tenido


que intervenir. Una escolta acompaña al embajador hasta
México. Ya se habla de individuos afiliados a sociedades
secretas, a la mafta, a los carbonarios o camorristas. El Diario
del Hogar nos informa además que las sospechas sobre la
extracción o ideología de los dirigentes de la huelga son del
mismo Conde Magliano:

Se dice que tal vez entre los huelguistas hay algunos


afiliados en sociedades secretas, que tanto abundan en
Italia.
A esto atribuye el Señor Di Magliano las dificultades
que se han presentado y cree que a esos hombres que
hay entre los trabajadores, se debió el incidente que
dejamos relatado y que de todas maneras lamentamos.
Las autoridades da Veracruz están desplegando toda su
energía, y se trata de descubrir a los sediciosos, para
solicitar del Sr. Presidente de la República_ que los
expulse del país como extranjeros perniciosos.tt

Ahora sí, la cárcel y la deportación no están lejanas. Se ha


descubierto la presencia de "individuos pertenecientes a
sociedades secretas". Gente peligrosísima. La prensa había

'o El Tiempu,2l dejunio de 1900.


'5 Diario del Hogar,21 de junio de 1900.
<f
- Jt -
hablado antes de individuos con ideas "socialistas". Y esta
extraña combinación no debe sorprendernos. Por aquel
entonces, el socialismo no tomaba aún la forma "oficial" del
marxismo-leninismo con la QUe, años después," parecerá
identificarse. Se puede decir que Marx y Bakunin tenían una
influencia casi pareja y que el socialismo de Italia era más bien
de tendencias anarquistas.

Las diferencias son grandes: El marxismo era partidario


de la revolución socialista rígidamente centralizada y llevará al
fortalecimiento del estado, al estatismo. En cambio, para
Bakunin Proudhon- lo decisivo son las cooperativas
-a
obreras autogestionadas que han de acabar con el capitalismo, y
con el estado, al mismo tiempo. Los anarquistas se llaman a sí
mismos "socialistas libeftarios". No es gente que quiera tomar
el poder, sino acabar con é1. No hacerse del estado, sino
deshacerse de é1. Y para eso Ia asociación secreta y el
terrorismo serán sus arrnas más importantes. Es gente que
detesta el parlamentarismo. Para ellos los parlamentos no son
más que pantanos interminables donde se hunde toda
posibilidad de cambio de las estructuras o de mejoramiento de
los de abajo. Lo único que vale es la acción directa, el atentado,
el terrorismo.

Crispi, a pesar de su radicalismo, reprimió brutalmente los


levantamientos campesinos en Sicilia, e introdujo leyes contra
las organizaciones anarquistas y marxistas desde 1890.
Magliano había estado con é1. En Italia las cosas llegaron al-
paroxismo en 1898 con los motines callejeros de Milán,
aplastados a sangre y fuego. El 29 de julio de 1900 un
anarquista asesina al rey Humberto en Monza, para vengar la
represión sangrienta de los movimientos de Milán. Italia estaba
en efervescencia. Y todo esto se sabía en el México de D.
Porfirio. Esta Italia ya no inspiraba la admiración y el respeto
de la Italia de los liberales. Todo 1o contrario. Y si siempre se
había tenido temor a los italianos del sur, ahora el anarquismo
de los carbonarios, camorristas o mafiosos, inspira verdadero
58
terror.56El ejército y la policía entraron en acción. La suerte de
la huelga está sellada. Se ha conservado el informe del iefe
político sobre el motín. Hay que leerlo íntegro:

Carta del J.P. de Veracruz al Gobdor. Dehesa


Junio 16 de 1900.

Respetable amigo:

Aunque por mí telegrama está Ud. enterado de en


definitiva el resultado de la conferencia que tuvo el Sr.
Ministro de ltalia con sus conciudadanos fue poco
satisfactorio, debo informar a Ud. de algunos detalles.
La conferencia se verificó en el salón de la Jefatura
Política y no siendo positlle, ni prudente que el Sr.
Ministro hiciera comparecer a 600 individuos, se
dispuso que por cada 20 italianos representara un
delegado; éstos, en número como de treinta fueron
admitidos por el Sr. Ministro de dos en dos, al principio
y en mayor número después. El Sr. Ministro les expuso
con razones fundadas, lo injusto Ce sus quejas contra la
Empresa del Ferrocarril que las mandó contratar; que
ellos no tienen derecho para exigir que la propia
empresa los reembarque para su patria; y que no
contando ellos con los recursos necesarios para hacer tal
viaje por su propia cuenta, no tienen otro arbitrio que
ponerse a trabajar para ganarse su sustento
honradamente, puesto que hoy sería el último día en que
se les suministraría el subsidio diario que se les ha
estado ministrando.

Ese fallo fue recibido con manifestaciones irrespetuosas,


en aquel local y en presencia del Ministro; cuando los

tu
En J.B. Zllli; Italianos en Méxict¡: Ediciones San José Xalapa, 1981, están los
argumentos del gobierno mexicano en favor de la Italia del Norle y la exclusión de
los sureños en el texto mismo de los contratos de los colonos. Y allí también se
puede leer la razonable protesta ante estas discriminaciones que parecía ejercer el
gobiemo de México. Los braceros de 1900 son de toda ltalia, pero parece que
predominan en ellos los apellidos del sur. De allí las sospechas y temores.
-59-
delegados descendieron y lo comunicaron a la multitud,
estalló como una tormenta en deprecaciones y
amenazas.

Con los policías de a pie y los rurales montados procedí


desde luego a hacerlos evacuar laplaza, pues comprendí
que lo más interesante era tener el camino expedito para
llevar al Sr. Ministro a su alojamiento, que era la casa
de Emilio Castilla, lugar más fácil de custodiar, por
estar en calle que no se presta para aglomeraciones de
gente, como la plaza de Armas. Logré hacer replegar a
los italianos contra la parroquia y contenerlos allí.
Intervinieron 100 hombres del 23 que le pedí al Sr.
Comandante Militar. A la llegada de éstos, desplazaron
los italianos poco a poco rumbo a su campamento y
entonces sacamos al Sr. Ministro y lo llevamos a su casa
que quedó bien custodiada por una guardia del 23 en la
puerta y seis rurales montados cubriendo ambas
bocacalles. La noche se pasé sin novedad y esta mañana
y también custodiado conducimos al Sr. Ministro a la
estación. Tengo en la cárcel a cuatro italianos
aprehendidos ayer como cabecillas del motín y creo que
sería peligroso ponerlos en libertad, al menos mientras
esta situación no se define, pues no es fácil prever si
tendremos dificultades con estos hombres, entre los
cuales hay no pocos que tienen la apariencia de
verdaderos bandidos. El Sr. Comandante Militar me
acompañé ayer y esta mañana, ayudándome mucho
como llevo dicho, de muy buena voluntad y
ofreciéndome su cooperación en toda emergencia que se
presente.

Del Ingenio "Gallo Verde" han solicitado 100 italianos


para trabajar con buenas proposiciones. Estoy en estos
momentos tratando de conocer a aquellos que son
susceptibles de trabajar y que no lo hacen por temor a
las amenazas de los huelguistas

-60-
o camorristas, como ellos los llaman. Tendré a Ud. al
tanto de lo que ocurra.t'

El motín tuvo lugar el l5 de junio. El fallo del embajador


había sido adverso a los huelguistas: no tienen el derecho que
pretenden tener. La reacción fue tremenda. Pero, por fortuna,
no hubo hechos de sangre que lamentar. Solamente hay cuatro
individuos en [a cárcel pública de Veracruz que se dice son los
dirigentes de los "camorristas". En el Periódico Oficial hemos
hallado sus nombres en las listas que se publicaban cada mes
sobre las penas o multas impuestas por la Jefatura de policía.
Se trata de Giovanni Esposito, Ferdinando Castaldo, Pasquale
Ruffo y Giuseppe Ottone. Se les impone una pena de cárcel por
30 días.s8

También aparecen allí los nombres de otros dos italianos


que se han hecho acreedores a una pena mucho menor.
Probablemente se trata de dos que riñeron entre sí a pedradas y
de cuya pelea nos informa El Tiempo:

Dos italianos de los últimamente llegados riñeron a


pedradas en un lugar céntrico de esta población, y en los
momentos de Ia estúpida pelea, al pasar frente a ellos el
apreciable comerciante Sr. Ituarte, fue víctima inocente
de la riña, recibiendo una lesión en la cara, aunque de
poca gravedad.5e

El apreciable comerciante Sr. Ituarte entró en esta historia


de manera tan accidental como cuando acertó a pasar en medio
de la pelea de los dos italianos. Pero una nota como ésta en la
prensa de México, hacía mucho daño al grupo de los
huelguistas. Venía a confirmar lo que decía el Jefe Político:
51
Carta del Jefe Político de Veracruz al Gobernador Dehesa,junio l6 de 1900 en
Archivo General del Estado de Veracruz, sin clasificar
58
Periódico Oficiat det Gobierno del Estado de Veracntz-Llave,15 de noviembre
de 1900. Noticia de las penas correccionales impuestas por esta Jefatura durante el
mes de junio último.
'n El Tin*po,22 de junio de 1900.
- 61 -
"No es fácil prever si tendremos dificultades con estos
hombres, entre los cuales hay no pocos que tienen la
apariencia de verdaderos bandidos. Allí mismo se habla de los
"camorristas".

La "Camorra" tenia entonces connotaciones precisas e


inquietantes que no aparecen en nuestras expresiones
lingüísticas actuales de "amar o buscar camorra". El término
parece ser de origen español, pero el apogeo de su uso y de su
significado se alca¡za en Nápoles y al sur de Italia. La camorta
vendría a identificarse con la temible "sociedad secreta" de
donde emanan los atentados contra los gobiernos establecidos.
Pero también podría significar simplemente "gente pendenciera
o rijosa". Lo que no cambia es que comúnmente todo esto se
ubica en el sur de Italia. Para la mentalidad de aquella época el
vocablo era más preciso y más contundente de 1o que es hoy
para nosotros. En resumen, la prensa y el gobierno ya estaban
aplicando categorías y esquemas de lo más siniestro, para
interpretar la actitud del grupo en huelga. Pero se equivocaban.
No era gente holgazana y no era un grupo ultrarradical de
izquierda anarquizante. Era gente que sabía de contratos y creía
en los derechos laborales, y que por accidente se encontraba en
un país que en ese aspecto estaba completamente atrasado.
Faltaban todavía varios años para la llegada de la revolución
mexicana y para la constitución de 1917.

El mismo periódico El Tiempo, que dio cuenta de la pelea


intrascendente, se encargó después,junto con toda la prensa, de
devolver su buena fama a estos trabajadores. Y ya que se ha
recuperado la nota intrascendente de la pelea, junto con las
suspicacias y aseveraciones calumniosas con que se quiere
desprestigiar al grupo, léase también aquí la siguiente rotunda
afirrnación del4 de julio:

Los referidos colonos desde su llegada no han sido


consignados a ninguna autoridad por ningún delito o

-62-
falta grave, lo que demuestra que es gente moralizada y
con deseos de mejorar de condición.60

Pero el fallo del Conde Magliano, el motín, las sospechas


ideológicas del embajador, la carga de la policía, la
intervención de 100 elementos del ejército federal, la cárcel de
los dirigentes, fueron demasiado para la lucha sostenida por el
grupo. En adelante todo se quiebra.

uu
El Ti"*po,4 de julio de I 900
OJ
j

El Villar San }larco,


co¡rde l(oberto }lagliarro de ernba¡ador
de Italia en lrftlxico.

-64-
CapÍrulo VII
EL FIN DE LA HUELGA

El motín tuvo lugar el 15 de junio. El martes 19, El


Imparcial recuerda que ha dado cuenta de la llegada de 50
italianos a la caprtal "de los que se negaron a trabajar en las
obras del Ferrocarril de Veracruz al Pacíftco". Los braceros,
como dijimos, se dirigen a la capital a donde irá todo mundo en
los años venideros. La colonia italiana radicada en México ha
tratado muy bien a sus compatriotas en desgracia. Parece haber
estado a la altura de la situación.

La prensa luelve a dar noticia de nuevos grupos que


llegan a la capital y de la ayuda que se les presta. Comienza a
descubrir que entre estos braceros hay muchos que tienen
habilidades de artesanos:

Hemos sabido con gusto, que los principales miembros


de la colonia italiana se propusieron aliviar su situación,
y sabiendo que muchos tenían oficio y sabían trabajar
como buenos artesanos, los colocaron en diversas partes,
en talleres de zapatería y carpintería, fundiciones y en
obras de albañilería.
El sábado último llegó una nueva partida de italianos,
quienes esperan mucho de la ayuda de sus
compatriotas.6l

61
El imparcial, 19 dejunio de 1900.
-65-
Partida tras partida, los huelguistas doblan las manos. Se
dirigen a donde hay mayores oportunidades de trabajo. Pero
todavía permanece, en el puerto de Yeracrttz, un grupo
numeroso que no pierde las esperanzas de hacer valer sus
derechos. El 20 de junio se le presenta una oportunidad de oro
que parece favorecerlo. Un periodista inteligente y vivaz les ha
hecho una entrevista que comienza a ser publicada en el Diario
Comercial de Veracruz y qüe tiene repercusión en los diarios
de la capital. El Imparcial la comenta y resume la
argumentación de los huelguistas, cuya situación se toma cada
día más desesperada:

Los itulianos. Por qué se dicen engañados. Un periódico


diario de Veracruz ha comenzado a publicar una
narración hecha por algunos de los italianos que han
llegado a la República, contratados por una empresa
ferrocarrilera, y que han sufrido una serie de percances.

Dicen que han sido 3 veces engañados por los


contratistas. Cuando se les hicieron proposiciones para
que fueran a construir un ferrocarril, se les dijo que la
tal construcción estaba en Francia y para ese punto
están marcados los pasaportes que cada uno de los
emigrados exhibe. Hasta que estuvieron embarcados en
el vapor que les dispuso la compañía, y se hallaron en
alta mar, les fueron entregados los "contratos de
embarco", y en ellos vieron con admiración, que se
trataba de hacer el viaje a México y no a Francia, y que
no obstante habérseles prometido como jornal diario, la
cantidad de 3 francos y medio, en oro, el contrato
marcaba sólo 3 francos.

Llevat¡an ya 2 engaños sufridos, pero dicen que la


imposibilidad de protesta, se hacía cada vez mayor,
puesto que se iban alejando más y más de su patria.

El3er. engaño lo hacen consistir en la promesa señalada


en el contrato, de que se les daría alojamiento en
barracas cerradas y con pavimento de madera, y que
-66-
guardaban estado higiénico. Cuando llegaron L
Motzorongo, no encontraron nada de lo prometido, y
sobre todo el clima les fue insoportable, y sobre este
incidente no tenían advertencia de ningún género.

Dicen que en tal grado de ignorancia los han traído a


México, que los menos de ellos sabían que existiera
México, por referencia geográfica, los más no sabían
que tal nación existiera, y algunos creían que México era
una "ciudad de Francia".

El mismo periódico ofrece continuar la narración que


hemos transcrito.62

No se ha podido localizar este número del Diario


Comercial, pero sí se han encontrado no una, sino hasta dos
transcripciones a máquina, de esta entrevista. Se encuentran, en
el Archivo General del Estado de Veracruz. La ponemos en el
Anexo. Vale la pena leerla toda. Es en verdad interesante. La
firma tiene todos los visos de un seudónimo y nos gustaría
saber quién fue el periodista que a principios de siglo supo
comprender tan bien la situación desesperada de estos infelices
braceros que en medio del estanque del porfiriato hablan de sus
derechos frente a la empresa norteamericana o frente al
enganchador italiano. El Imparcial y las dos copias a máquina,
anuncian la continuación de la entrevista. Tenemos entendido
que no hubo tal continuación.

Quizá sea lícito formular una hipótesis sobre la identidad


del periodista. Pensamos que se trata nada menos que del vate
veracmzano Salvador Díaz Mirón ¿Razones? De estilo, de la
cultura literaria que transpira la entrevista y de la cercanía del
poeta con el Diario Comercial. El padre de Díaz Mirón era el
director de este periódico y el poeta colaboró muchas veces en
sus páginas. En ocasiones fue redactor único. (Cfr. María
Ramos Rey, Díaz Mirón o la exploración de la rebeldía,

-67 -
México. 1974, p. 405). También convendría recordar los
crueles versos del "Idilio" de Lascas sobre la "payita italiana".

La entrevista describe con maestría la situación de los


huelguistas, con rasgos no exentos de humor y de caricatura,
pero les da la oportunidad de manifestar sus razones y la fterza
dé sus derechos.

De todos modos, la derrota era un hecho. El26 de junio


hay una noticia nueva. Muchos toman el camino del Norte:

Italianos rumbo a lu Frontera. El Sr. Héctor Gorjux se


propuso gestionar trabajo ventajoso para los numerosos
italianos que fueron contratados en las obras del
Ferrocarril de Veracruz al Pacífico, y que por no
hatlérseles cumplido los ofrecimientos que se les hicieron
por escrito, se resolvieron a romper sus respectivos
contratos y buscar otro género de vida en nuestro país,
ya que no les era posible regresar a su patria por falta
de elementos.

El Sr. Gorjux propuso estos trabajadores a varias


empresas industriales, asegurándoles que eran gente
afecta al trabajo y que su adquisición podía ser
ventajosa.

Los dueños de grandes negociaciones establecidas en la


frontera se interesaron en el asunto y nombraron
agentes en esta capital para que recogiesen informes
acerca de los italianos: estos informes resultaron
favorables a los extranjeros.

El Sr. Gorjux nos manifiesta que un italiano de


representación estuvo en Veracruz cuando se iniciaron
las dificultades; al regresar a México rindió un informe
exagerado.

-68-
La mayor parte de aquéllos tienen en su contrato el sello
de las prefecturas de policía a donde se presentaron, Io
cual es una garantíapart los enganchadores.

Cerca de cincuenta vinieron a esta capital y desde luego


unos treinta encontraron trabajo y ya se ganan la vida
honradamente.

El Sr. Gorjux telegrafió al gerente del Ferrocarril


Internacional pidiendo pasajes para noventa italianos,
proponiéndoles como buenos trabajadores para las
minas de carbén de San Felipe, Río Hondo. Igual
proposición se hizo al Sr. Lajouso para que fuesen
admitidos otros en las minas de Pánuco.

Sabemos que los arreglos están terminados y que


noventa italianos saldrán hoy con destino a las referidas
minas.63

Ahora resulta que son "gente afecta al trabajo y que su


adquisición podía ser ventajosa". Ya se han hecho
investigaciones. Ya se ha descubierto que las sospechas e
imputaciones anteriores eran infundadas. Los informes
recabados resultan favorables a los extranjeros. Si tenían una
fama adversa, ello se debió a "un italiano de representación"
que estuvo en Veracruz y que al regresar a México rindió un
informe exagerado. Pero son gente buena. Son gente
trabajadora. Van a San Felipe, en el norte del estado de
Guanajuato, en los límites con San Luis Potosí. Otros a Pánuco.

Más tarde nos enteramos de nuevas partidas. Van a


Ciudad Porfirio Díaz,hoy Piedras Negras, Coahuila:

Otros ltalianos paru la


frontera.-Por conducto del Señor
Héctor Gorjux saldrá una nueva partida de italianos a
recibir trabaio en las minas de carbón de Cd. Porfirio
Díazy Pánuco.
63
El Imparcial, 26 deiunio de 1900
-69-
Los que partieron la semana anterior comunican que
están ganando ya buenos salarios, que se les paga arazón
de un peso cada tonelada de carbón que extraen.6a

Esto explica la presencia de varios apellidos italianos en


esas regiones. Pero, como era de esperarse, la mayor parte
buscará trabajo en el estado de Veracruz. La prensa ya lo habia
señalado antes, pero se trataba de casos aislados. De gente que
desertaba de la huelga. Probablemente eran los que habían
venido con su esposa, y que no descartaron desde el principio
la idea de radicarse en nuestro país. Pero ahora sí, ya no se trata
de casos aislados, todos tienen que hallar trabajo e iniciar una
nueva vida. Sin embargo, el 3 de julio hay un gmpo que resiste
todavía:

Aún no se decide la controversia suscitada entre los


inmigrantes italianos y la Compañía Ferrocarrilera de
Veracruz al Pacífico, conflicto que según recordarán los
lectores tiene por origen que a dichos trabajadores no
les cumplió el contratista el contrato respectivo.
Los interesados no tienen más remedio que resignarse a
esperar la resolución de su representante diplomático en
México y mientras tanto han logrado acomodo para
proporcionarse la subsistencia, siendo de notar que el
vómito no ha causado estragos entre los pobres colonos,
no obstante el grado de miseria en que se encuentran.6s

Y
ahora, lo nuevo es que no sólo se trata de "gente
moralizada y con deseos de mejorar de condición", sino
también de individuos sanos y robustos, a los que el temible
vómito de Veracruz no les ha hecho nada. Es cierlo que ese año
las epidemias no habían sido de cuidado en el puerlo,
secularmente azotado por esas maldiciones. D. Porfirio Diaz
anunciaba en su informe:

6o
El imparcial, 3 de julio de 1900.
65
El Ti".po,3 de julio de 1900
-70-
Respecto de la Salubridad Pública debo informaros que,
aunque Ia fiebre amarilla ha vuelto a tomar forma
epidémica en el puerto de Veracruz y en algunos
pueblos del estado de ese nombre, no reviste en el
presente año la gravedad que tuvo en el anterior.66

Pero ya se sabe que el puerto de Veracruz era insalubre y


hasta mortífero para los extranjeros. Varias veces habían
aparecido señales de preocupación en los periódicos, por la
suerte que podía correr en este aspecto el grupo de los
huelguistas. También el jefe político de Yeracrtz estaba
preocupado, e incluso llegó a proponer que todo el grupo fuera
trasladado a otro sitio más sano mientras llegaba resolución del
ministro italiano. En anexo aparfe transcribimos su carta sobre
el asunto. Un problema similar se había presentado a la llegada
de los colonos de 1881, los de la Manuel González, Ver. y los
de las otras colonias de 1882. Todos ellos eran llevados de
inmediato a Oñzab4 incluso en tren extraordinario, para evitar
el contagio de la costa que se habia hecho famosa en toda
Europa por las observaciones de Humboldt.

Los braceros están aceptando trabajos en los muelles del


puerto, en empresas particulares de la ciudad, o se están
dirigiendo hacia poblaciones del interior del estado. Algunos
van hacia Tabasco:

Parece que el conflicto suscitado por los inmigrantes


italianos en esta ciudad, de cuyos pormenores hemos
tratado yao va teniendo una solución pacífica y
conveniente, en vista de que aquéllos individuoso con
muy pocas excepciones, se han contratado y han
trabajado en los muelles del puerto y empresas
particulares, y otros, los más, se han dirigido al interior

66
Periódico Oficial del Estado tJe Veracruz-Llave,27 de septiembre de 1900. Lo
mismo había dicho D. Teodoro A. Dehesa: "En Veracruz la fiebre amarilla ha
ocasionado algunas víctimas; pero puede asegurarse que los casos de enfermedad
no han llegado a las cifras ordinarias en las épocas de epidemia". lbid.,22 d,e
septiembre de 1900.
- 7t -
del estado y de Tabasco para dedicarse a las labores del
campo.
Tal resultado es verdaderamente plausible, porque tanto
los trabajadores italianos, como los contratistas
quedarán beneficiados, y cumple a la verdad manifestar
que los primeros se conducen a satisfaccién de sus
patrones, al menos los que permanecen a jornal en este
puerto.67

Toda ha cambiado. Es gente sana, robusta, trabajadora y


honrada. El Tiempo les recomienda que se dirijan a Yucatán.
No parece que hayan hecho caso de este consejo. Ya era el 4 de
julio. Para esta fecha los periódicos dan por terminado el
problema. Para las autoridades todo había quedado resuelto
desde el día en que el Conde Magliano comunicó su fallo a los
huelguistas. El día del motín. Enla Colección General Porfirio
Díaz hay una carta del Comandante Militar que desde el22 de
junio da por terminado el conflicto:

Tengo el gusto de participar a Usted que según los datos


que he adquirido referentes a los huelguistas italianos el
asunto ha tomado un giro favorable, pues además de
estar tranquilos hasta Ia fecha, han comenzado a buscar
trabajo y se encuentran ya de 200 a 250 ocupados en
diferentes trabajos dentro de la población.
Ultimamente salieron por el ferrocarril interoceánico 45
destinados a la finca denominada "Gallo Verde" situada
cerca de la estación de San Francisco; estos datos me los
proporcioné la misma persona encargada de
conducirlos y me aseguró que en estos días llevará a
otros 55 para completar a 100 trabajadores en aquel
lugar.
Los otros que quedan están buscando ocupación.
Procuro hacerme de más datos y tendré el gusto de
comunicárselos a Usted.68

67
de julio de 1900.
El Tiempo,4
68
Colección General Porfirio Díaz,Legajo 25, Doc. 006613. Carta del
Comandante Militar Int. Flaviano Palizadel22 de junio de 1900.
-'72 -
De este grupo que se dirige al ingenio del "Gallo Verde"
hemos sabido también por el informe del jefe político de
Veracruz al gobernador Dehesa. ¿Dónde estaba el "Gallo
Verde"? Es el actual ingenio "El Modelo", uno de los dos
ingenios azucareros que se encuentran en Ciudad Cardel, Ver.,
que entonces se llamaba precisamente "Estación San
Francisco".

-73 -
D. Porfirio Díaz. Preside¡¡te de la l{ep(rblica Mexicana, en 1900.
CAPITULO VIII
LA VIDA SIGUE SU CURSO

Mientras los nuevos habitantes del país comienzan su


trabajo en las minas, en los campos de caña de azúcar, o en las
ciudades, la vida sigue su curso. En todos los diarios aparee
con grandes titulares la noticia del asesinato del Rey de Italia.
Un anarquista segó la vida del Rey, el 29 de julio. Toda la
colonia italiana de México está profundamente conmovida.

El 31 de julio se informa de una condecoración a D. Blas


Amelio, un italiano que lleva 47 airos de residir en el país y que
se ha distinguido por su laboriosidad y por su entrega a obras
de beneficio social. ¿Una indicación a los nuevos inmigrantes
que ya "doblan la espina dorsal" y sudan en sus trabajos?
Como si se les dijera: "Se necesitarán muchos años y mucha
entrega. Pero se puede llegar a triunfar".

La muerte del monarca estremece al mundo. Ya se sabe;


estas cosas suelen ser contagiosas. Más de uno debe pensar:
"Estos italianos no son gente de ftar". La colonia se organiza
para celebrar una solemne ceremonia religiosa en memoria del
difunto Rey de Italia:

Los ltalianos residentes en México. Reunión en el


Pabellón Morisco. El Sr. G. Paoletti, cénsul de ltalia en
esta capital hace a todos los italianos residentes una
invitación para que concurran a la reunión que hoy a las

- 75 -
tres de la tarde debe efectuarse en el Salón Morisco de la
Alameda.
Se trata de organizar una solemne ceremonia fúnebre en
memoria del ilustre finado."6e

Pero hay problemas. Rumores, chismes, recriminaciones


de aquí y de allá. Se sabe que el Arzobispo de México no está
muy dispuesto a hacer las honras fiinebres de un rey que hizo
tanto daño. a la lglesia romana:

Nos informa un italiano prominente que el primer


capellán de Santo Domingo se acercó al Arzobispo de
México para consultarle acerca de la ceremonia que
proyectaba la Colonia ltaliana.
Agrega nuestro informante que el Prelado manifestó
que era un asunto delicadoo por tratarse de un soberano
que causé grandes daños a los intereses del Papado' y
que en todo caso la dificultad no podría resolverse desde
luego.
Pero parece que ayer quedó arreglada la dificultad' pues
la Junta comenzó a hacer circular las invitaciones
respectivas. Éstas llevan impresas las armas reales de
Itatia y en uno de los ángulos un listón tricolor
encresponado. No habrá oración fúnebre.70

El viernes 10 de agosto se nos informa que efectivamente


todo está arreglado. El Arzobispo de México ha consultado a
Roma por telegrarlo, y el Cardenal Rampolla, Secretario de
Estado, ha contestado que sí, que se hagan las honras fúnebres,
como lo piden los italianos residentes en México.

Mientras tanto, el Conde Magliano está enfermo. Está en


cama. Es dura prueba para su salud estar recibiendo a los que
se hacen presentes en la embaj adaparu dar el pésame. Pero hay
qué hacerlo.

6q
El Imparcial, l'. de agosto de 1900
10
El imparcial, 9 de agosto de 1900.
-76-
El i5 de agosto tiene lugar la anunciada y discutida
celebración de los funerales en honor del Rey de Italia. La
prensa da noticias sobre ella y sobre las personalidades allí
presentes. La comisión de recepción: M. Bassetti, Blas Amelio,
Juan Repetto, C. Cozzr, J. Lavatelli, A. Lancia, O. Nibbi, C.
Pedrazzi, A Calpini, Ing. Guarini y A. Varese. Entre los
asistentes se nombra a Finamori, De Florensano, De Villar, De
Santelli, Bertoni, Viantti, Molgora, Yallezzi, Novi, Alciati,
Boari, Robelo, etc.7l

Una ceremonia solemne, emotiva. Los residentes en la


capital están conmovidos. Pero también 1o están los braceros
que poco a poco se abren paso en el nuevo país. El Universal
publica una carta que llega desde Misantla, Ver., y cuya firma
nos es conocida:

Gran impresión y profundo dolor nos ha causada la


triste noticia que leímos en su acreditado diario El
Universal, referente al asesinato de nuestro augusto
soberano Humberto I, Rey de Italia.
Suplícole a nombre de los pocos italianos aquí residentes
nos sirva de intérprete de nuestro dolor cerca de los
Sres. Excmo. Conde Magliano, Caballero Paoletti y Dr.
Nibbi, en particular, y de toda la colonia italiana en
general, insertando las presentes líneas, como ofrenda
de nuestro sentimiento por el lamentable hecho que ha
llenado de luto a nuestra querida patria. Roque
Spinoso.T2

El 24 de septiembre, el Cónsul de Italia en Veracruz,


Enrique González de Castilla, escribe al gobernador D.
Teodoro A. Dehesa. Le manda un cheque por tres mil pesos:

7t
El Imparcial, 15 de agosto de 1900.
72
El Universal, 1 I de agosto de 1900.
-77 -
Como pago de los egresos que las Autoridades hicieron
para dar a los huelguistas italianos el sustento
humanamente dable.73

La nota del Archivo dice que el importe real era de


$5,685.37, pero que el Cónsul suplicó al Gobernador aceptara
sólo la suma de tres mil, "como un acto de magnanimidad que
asentaría las buenas relaciones de los dos países". El
gobernador aceptó.

El 30 de septiembre, la Compañía de Ópera de los Srs.


Sieni, Pizorni y López emociona a la capital. Los artistas
italianos son aplaudidos con entusiasmo. Un comentarista de
arte apunta:

El cuadro de Ópera es uno de los que hemos podido


aplaudir desde hace algunos años y los artistas, todos
empeñosos y demostrando deseos de agradar a nuestro
público, son dignos de figurar en nuestras páginas.
Como estrellas del arte tenemos a la Zilll,la Padovani y
los tenores Bieletto y Betti.Ta

El Conde Magliano sigue enfetmo. El 8 de octubre se


siente un poco mejor. Ya podrá pedir una audiencia privada
con D. Porfirio:

Ilnotevole miglioramento teslé veriJicatosi nel'corso dellu


mia inJirmitá, permettendomi di sperare che quunto prima
potrei trovarmi in grado di consegnare personalmente al
Capo dello Stato le sudette Lettere Reali, mi riservo di
rivolgermi prossimamente all'Eccellenza Vostra per
porgere al Signor Generale Don Porlirio Díaz lu
preghiera di volermi fare I'onore di concedermi, per tale
oggetto, una udienza privata.Ts

" Nota en el Archivo General del Estado de Veracruz. Sin clasihcar.


'o EI Mrrdo llustrado,30 de septiembre de 1900.
1s
Archivo Histórico cle le Secretaría de Relaciones Exteriores,Exp.42-30-12.
-78-
Y el 17 del mismo mes de octubre escribe:

Poicché il migliorato stato dellu mia salute mi


permetterebbe di poter uscire di casa, prego l'Eccellenzu
Vostrq...

Era el mismo asunto de la audiencia privada. Fue recibido


por el Presidente el 22 de octubre a las 12 p.m. Pero al año
siguiente se va de nuestro país. Siempre el mismo problema:
sigue enfermo. El2 de agosto escribe:

Persistendo te sofferen7e che ostinutamente mi cagiona


l'infirmild da cui venne colpito il mio occhio destro in
seguito ad un incidente feruoviario del'anno scorso, mio
Governo ben volle usarmi il favore di benignamente
accogliere la miu domanda di un congedo di qualche mese
per darmi ugio di recarmi ad intraprendere una cura in
Europa.

Queda encargado de la Legación el Barón Carlo Aliotti,


El Conde Magliano no volverá a México.
que era el secretario.
El 16 de febrero de 1902 el Rey de ltalia comunica
oficialmente:

Ragioni particolari di servizio hanno deciso di porre un


termine alla missione che il Conte Roberto Magliano di
Villar San Marco esercitava presso codesti Stati Uniti in
qualitá di Nostro Inviato...

El 3 de marzo de 1902, G. A. Esteva, embajador de


México en Roma, informa al Secretario de Relaciones
Exteriores de una visita que acaba de hacer a la legación el
Conde Magliano. Le ha encargado:

...Ser intérprete de sus sentimientos de gratitud y afecto


hacia el Sr. Presidente de la República y hacia Usted por
la benevolencia y simpatía que le dispensaron.., Me

-79 -
manifestó que con pena había aceptado otro puesto
obligado por su salud a permanecer en Europa.

El Conde Magliano fue nombrado embajador de Italia en


Yugoslavia, "obligado por su salud a peÍnanecer en Europa".
Acá, los braceros de la huelga, fueron obligados por las
circunstancias a permanecer en un país que entonces no sentían
como suyo. Lo harán suyo más tarde. Y con grande afecto.
Aquí y allá la vida tenía que seguir su curso, que casi nunca
depende de la decisión libre de los hombres. Pero a los
hombres toca afrontar lo que la vida les depara.

:':lii i:

/ ,-r
á:'r¿' //- ¿' * *r'* á!|{&.
"

.-*.:aa ^.-.*.-'
¿**fr#-
'I'ecrlol'r .{, l)r}r*., gnherrrrrdor del E'rtado de Veracrrr:

-80-
EPILOGO

¿Dónde están los descendientes de esta generación de


inmigrantes? Esparcidos, regados por todo el territorio
nacional. Son pocos los que han alcanzado la notoriedad. Pero
los que nosotros conocemos son gente aceptada, estimada,
respetada, en los pueblos o en las ciudades donde viven. Se
sienten y son completamente mexicanos.

Algunos de estos braceros se volvieron a Italia. Otros


emprendieron el camino de los Estados Unidos. lJnos, que se
quedaron entre nosotros, optaron por cambiarse el apellido. A
veces, fue por razones eufónicas o simplemente prácticas, para
no desentonar en un contexto lingüístico diferente. Conocemos
casos así en Córdoba, en Xalapa, en Coahuila. Otras veces los
apellidos han sufrido cambios en su pronunciación y en su
grafia. Pero la mayor parte conserva su raiz y conoce su origen,
aunque no tiene muy clara noción de lo que pasó. Recuérdese,
además, que muchos de estos apellidos provienen del sur de
Italia y que tienen grande analogía con los apellidos
castellanos. Entre nosotros pueden pasar casi inadvertidos.

Pero no tienen nada qué esconder y nada de qué


avergonzarse. Sus antepasados llegaron aquí con una mayor
conciencia de sus derechos que la media de los habitantes de
este país, en aquel largo entonces del Porfiriato. Era el México
del liberalismo con todas sus consecuencias en la economía,
que es una de las cosas que más cuentan. Por eso su lucha no

- 81 -
fue comprendida ni por el pueblo, ni por la prensa, ni mucho
menos por las autoridades. Perdieron. Se quedaron.

A distancia de 86 años, cuando todos ellos han muerto, los


volvemos a recordar como un caso patético y singular. Una
especie de aerolito caído en el estanque porfiriano. Hicieron un
poco de ruido al caer, pero se hundieron, aparentemente sin
dejar huella. Sus descendientes están aquí y son gente sana,
robusta, moralizada y con deseos de mejorar, como finalmente
fueron reconocidos sus padres por la prensa de 1900' La mayor
parte se ha abierto paso como D. Blas Amelio. Son gente de
trabajo. Son gente de bien.
La lista de apellidos que ponemos en el anexo está lejos
de ser exacta' Tiene muchas omisiones y qt'izá alguna inclusión
no acertada. No se tiene la lista oficial.

La característica principal de sus apellidos es que entre


ellos predominan las desinencias propias del sur de Italia. Esto
no se encuentra en las colonias de agricultores que vinieron a
México en el siglo XIX, con excepción del fracasado intento de
Barreto en el estado de Morelos. A pesar de los peligros de
error, nos atrevemos a dar estos nombres como un homenaje a
su memoria.

Nuestro juicio hoy sería diverso del fallo o sentencia que


se dictó sobre ellos el 15 de junio de 1900. No eran gente
quisquillosa o hipersensible, que por minucias o pretextos
abandona su trabajo. Si uno lee, con la sensibilidad de hoy, la
entrevista que se les hizo entonces, se verá que la justicia
estaba de su parte. Quizá convenga darles la palabra, una vez
más, después de tantos años. Esto es lo que dijeron:

El sentimiento del deber es una fuerza poderosa. Y si a


pesar del engaño sufrido en ltalia al llegar a México
hubiéramos visto que todo estaba de acuerdo con el
Contrato, no hubiéramos tenido en qué apoyarnos para
pedir la repatriación. De nada serviría que nosotros
-82-
dijéramos que el Contrato no se cumplía, porque
cualquiera con sólo ver Motzorongoo quedaría
convencido de lo contrario. Pero invitamos al que guste
a que vaya a ver aquéllo...

D. Porfirio Díaz se mostró inflexible. Estaba seguro de


que estos braceros, tarde o temprano, se incorporarían a los
trabajos de la nación mexicana. Tenía muy claro que no hacía
falta "una colonización oficial", ni agruparlos en pueblos o
terrenos acotados, como se había hecho antes. Y quizá por eso,
estos italianos se insertaron en la trama del tejido nacional
mucho más rápidamente, y quizá también mucho más
intensamente, que otros. Tanto que hasta ellos mismos han
olvidado el origen de su venida y de su estancia en nuestra
tierra. El único que los menciona es Moisés González Navarro,
a quien nada se le escapa (La Colonización en México, 1877-
1910, México, 1960, p. 53).Pero la historia de su lucha no la
recuerda nadie. Es una historia olvidada.

-83-
ANoxo No. I
LA EI{TREVISTA

Procede del No. 142 del Diario Comercial del 20 de junio de


1900

LOS ITALIANOS.
EN VIAJE DE NÁPOLES A MOTZORONGO
- CONTADO POR ELLOS MISMOS -

Desde que se avistó el vapor italiano "Centro-América" y


se supo que en él venían quinientos hombres destinados por
contrato a la construcción del Ferrocarril de Veracruz al
Pacífico, se despertó la curiosidad, no exenta de interés, por ver
y conocer un grupo tan respetable de descendientes del pueblo
rey. El desembarco se efectuó en la tarde, en una hermosa tarde
de primavera, apacible, fresca y luminosa.

La llegada a tierra de los inmigrantes coincidió con la


salida de los empleados de la Aduana Marítima y la de los
trabajadores de las obras del puerto, de los muelles, de las
lanchas y de los buques surtos en bahía. Como punto de
reunión se designó a los italianos el espacio de la playa
comprendido entre el extremo oriental de la estación del
ferrocarril mexicano y la parte norte de los almacenes de la
Aduana. Esto es, frente a la casa de Viga. De suerte que, en
breves momentos, el espacio indicado rebosaba con numeroso
concurso presentando a la vista un cuadro popular, animado y
pintoresco.
-85-
Y la animación creció de pronto y se difundió la alegría
cuando un italiano, aburrido de esperar, abrió decididamente el
zurrón había maletas- donde guardaba sus trapitos y
sacó su -no
gaita. A este ejemplo otro compañero sacó su guitarra,
otro la mandolina. Cinco minutos después se bailaba a toda
orquesta la tarantela. Como sucede siempre entre las
multitudes, cuando no es uno solo el objeto que llama la
atención, mientras por un lado se bailaba la tarantela hasta
perder el aliento, por otro se discutía con calor y a voces la
equivalencia de la moneda mexicana con relación a la italiana-
Nos acercamos a este grupo en el momento en que exclamaba
el orador de la rueda: "El Gobierno de Italia nos ha dado la
gran fregata". ¡Hola! dijimos-. Esta fregata no debe ser
-nos
La Numancia. Debe ser una de las fregatas que se usan por acá.
Fregatas muy frecuentes hay entre contratistas y contratados...
Nos acercamos más, trabamos conversación, y medio en
español y medio en italiano nos entendimos. Les dimos
cigarros porque tenían unas ganas de fumar tremendas.

A poco se aproximó el de la mandolina y ejecuté


magistralmente un precioso vals. Lo aplaudimos. Deseamos
que cantara y düo que no podía hacerlo porque necesitaba que
lo acompañara alguno con la guitarra. Pero se venció la
dificultad. Al grito de iEh, professore!, se apareció un gigante
casi en calzoncillos más dolore!- No tenía camisa; es
decir, no tenía guitarra.
- ioh
No obstante, los italianos que son vivos como ardillas, se
apresuraron a buscar el instrumento que faltaba, hasta
encontrarlo. El "professore" pues, ya estaba completo y
después de templar, etc., el joven de la mandolina entonó una
arietta napolitana con voz dulcísima y que al f,rnal debe decir
alguna atrocidad porque siempre era acogida con grandes
carcajadas y aplausos ruidosos, sobre todo cuando dice:

Ay mari,
-86-
Quando abracciato di te...

Aunque en el rostro de algunos inmigrantes y en sus


gestos y en sus palabras se notaba cierto aire de disgusto, cierto
resentimiento, la mayoria, con la esperarrza del oro, estaba
jubilosa. En todas partes hay espíritus reflexivos y espíritus
superficiales. De nuevo les dimos cigarros. "Bella gente" nos
decían. "Grazie, grazie" Y por primera vez enla
vida fuimos "Eccelente -agregaban.
Signore". Les dijimos adiós con toda la
fuerza de nuestros pulmones y con el mejor acento italiano
"Addio".

Creíamos que nos despedíamos de ellos para siempre y


por eso les dimos un adiós de cementerio.

Pero no. La noche del día de la tarantela subieron por


Ferrocarril Mexicano a Córdoba para continuar después a
Motzorongo. Pocos días después regresaban. Como legiones
destrozadas, como soldados en derrota, volvieron aquellos
mismos italianos que tocaban, bailaban y cantaban en la playa
del mar. A pie habían hecho la jornada de Motzorongo a
Yeracruz. Así venían.

II

De nuevo nos aproximamos a ellos para inquirir la causa


de aquella desbandada y con toda la fuerza que tiene un
corazón indignado, y con toda la expresión gráfrca y pintoresca
innata en el pueblo italiano, siempre apasionado, exclamaron:
han engañado por tercera vez! La primera en Italia, la
-¡Nos
segunda a bordo, la tercera en México. Cómo es eso?
preguntamos. -
señor. En Italia porque nos ofrecieron una casa. A
-Sí,
bordo, porque nos dieron un contrato falso. En México, porque
no nos han cumplido ni lo que dice el contrato, con ser falso.

87-
ver. Hagan Uds. el favor de decir qué les ha pasado.
-A
placer, sí señor. En Italia nos dijeron que íbamos a
-Con
construir un ferrocarril en Francia. Vea Ud. el pasaporte.

En efecto, un pasaporte que tenemos en nuestro poder


dice: "Fulano de tal che va in Francia".Y continuó el italiano:

ofrecieron, además, tres francos y medio oro por


-Nos
día. Ya ve Ud., señor, que llamarnos a Francia y traernos a
México no puede ser mayor engaño.

eso fue en Italia. ¿A bordo qué les pasé?


-Bien,
preguntamos.
-

iEccol A bordo nos embarcaron de noche, entre las


ocho -Ah
y las nueve, de prisa y en la escalerilla nos daban una tira
de papel blanco que era el contrato, pero en la apuración por
conocer nuestro pueblo y colocar nuestro fardo no nos
detuvimos a leerlo. Además a bordo se mandó con imperio y
éramos 500 los que debíamos tomar pasaje. No nos dejaban,
pues, detenernos. En cuanto estuvimos a bordo los 500, el
vapor navega mar adentro a toda máquina. A la mañana
siguiente, cuando después de contemplar por un rato el
horizonte, fuimos a leer nuestro contrato, nos quedamos
sorprendidos. ¡No era el mismo! Si uno hubiera estado en
tierra, si lo hubiéramos leído, ni uno de nosotros se hubiera
embarcado. Pero en el mar. ¿Qué hacer en el mar? Allí no hay
dónde agaffarse. Resistimos mucho, protestamos. Pero, al fin,
dijimos: "Que nos rebajen medio franco oro, si nos cumplen 1o
que ofrece el contrato, falso y todo, lo aceptamos. Y después
navegamos, navegamos. Este, señor, fue el segundo engaño.

¿Y el tercero?
-

-88-
El tercero Diot el que llevaba la
- El terceroiMio
palabra-. -exclamó
el más grande, el más terrible, ha sido el
de Motzorongo.

les han cumplido a Uds. algo de lo pactado?


-¿No
Nada. Eccelente Signore, vea Ud. el contrato.
Léalo-Niente.
Ud.

Y al decir esto, el italiano sacó de su cartera una tira


blanca de papel de dos tercios de largo por un jeme de ancho en
cuya parte superior decía: Contrato d'Imbarco.

bien- dijimos después de haberlo leído-. ¿Qué


-Muy
es 1o que no les han cumplido? ¿Nada? ¿Pero es posible?

Sí señor, en Motzorongo no hay agua, no hay pan, no


hay mercado, no hay barracas donde dormir al abrigo de la
intemperie. No hay más que bosque y calor, mucho calor,
señor. ¡Qué calor! Insectos e bestieferoci di tute quante esiston
al mondo... Nos han traído a México pará trabajar en un
ferrocarril y nos han llevado al infierno vivo. Y esto lo sabía el
contratista antes de traernos. Por eso afirmamos que nos han
engañado. Algunos de nosotros sabíamos por la geografía que
había un punto que se llamaba México. Otros creíamos que era
una ciudad de Francia, como Marsella, y los más no sabíamos
aún que existiera México.

quién los contrató a Uds. en Italia?


-¿Y
conte Cinil. aquí el italiano masculló algo que
no se-ill
puede traducir-. -Y¡Si nosotros cogiéramos al conte Cini!
embargo nosotros entre el público hay
quien-Sin
dice que Uds. -dijimos
no tienen razón, que no quieren trabajar,
que son unos flojos...

é vero!
-iNon -89-
se dice que después de haber abandonado Uds.
-Pero hubo personas
Motzorongo que allá mismo, en el interior, les
ofrecieron trabajo y que no 1o quisieron, que luego Pearson, el
contratista de las obras en este puerto, les hizo igual
ofrecimiento y que tampoco 1o aceptaron. Si Uds. son hombres
trabajadores, ¿cómo se explica que no acepten Uds. el trabajo?

en todas partes, señor, creíamos ver la sombra


-Porque
del Conte Cini, creíamos que él se valía de este ardid para
entretenemos, para dividirnos, sobre todo para dividirnos,
señor, y así triunfar, es decir, hacemos perder el derecho.

derecho?
-¿Qué
derecho de entablar una reclamación contra el
-El o contra la empresa. Tomar un trabajo es renunciar a
contratista
todo con la primera persona a quien se sirvió.

¿Y abandonar su trabajo, no es 1o mismo?


-
señor. Lo abandonamos porque no había otro
-NoSeguir trabajando era exponerse a morir de fiebre. Y
remedio.
cualquier reclamación ¿a quién hubiéramos podido hacerla en
Motzorongo? ¿Quién nos representaba allí? ¿Hay cónsul? ¿Está
allí el ministro? ¡Cómo no nos dirigiéramos a los tigres!

verdad.
-Es
nosotros el súbdito de Humberto-,
-Luego
debimos
-continuó
forzosamente venir aYeracrttz para hacernos oír del
cónsul. De nuestro cónsul.

Ud. razón. ¿Y en qué cláusula del contrato se


-Tiene
fundan para abandonar el trabajo y pedir la repatriación
inmediata?
de todos los engaños de que hemos sido
-Aparte
víctimas, en una cláusula que no deja lugar a dudas, así es de
-90-
clara, precisa y terminante. Vea. Esto quiere decir:
"Repatriación del trabajador o del conjunto de trabajadores
hasta un puerto italiano a cargo de la Empresa,,... Ecco, lea
Usted:

Cuando al trabajador no le sean cumplidas las


-('e) del contrato
condiciones o alguna de ellas".

es! ¡Eso es! varios en coro.


-¡Eso -gritaron
bien, señor con entusiasmo el que sostenía
-Y
el diálogo- -agregó
muchas son las cosas que no nos han sido
cumplidas. Pero vamos a sostener una sola: cuando llegamos a
Motzorongo se nos dijo que nos iban a dar una peseta po, m3
de ferrovía, una peseta. Y por una peseta, esto es, por doce
centavos oro, dejamos nuestra familia para venir a México a
sufrir un calor horrible, a comer tortilla. ¡puaf , a oír rugir a los
tigres y a que nos devoren los insectos. ¡Una peseta! y el
contrato dice: "Tres francos oro el día, o lo que es lo mismo,
sesenta centavos oro, o un peso y veinte centavos plata,,.
Además, nos echaron a dormir en la tierra, y nosotros somos
cristianos, no somos perros.

contrato dice que con una condición que no se


-El
cumpla tenemos derecho de ser repatriados por cuenta de la
empresa. Pues que se nos repatrie. No somos flojos. No se
puede decir que nos vamos por cobardía. Hemos ido al terreno.
Hemos ido a trabajar con grandes alientos porque nos llevaba la
ilusión del oro, pero sobre el oro está la vida. y no habiendo a
mano ni médico ni botica, y estando mal alimentados, y en el
día al sol y en la noche al sereno, y en un clima que no es el
nuestro, es seguro que íbamos a la muerte. Si en Italia nos
hubieran indicado siquiera la selva infernal que es Motzorongo,
¡juramos que no venimos!

-91 -
algunos palmoteando.
- ¡Bravo!
Y prosiguió
¡Bravo!
-exclamaron
el que con tanto calor se defendía y defendía a los
suyos:

sabemos, señor, que el doctor italiano Nibbi,


-Nosotros
nuestro compatriota, con motivo de nuestro levantamiento fue a
Motzorongo a estudiar las condiciones climatéricas (sic) de
aquellas zonas y drjo que el organismo italiano no era capaz de
resistir lafuerua del sol directa sobre la cabeza, ni larefracción
en aquella durísima tierra. Y el doctor Nibbi no es contratista ni
contratado. Señor, el sentimiento del deber es una fuerua
poderosa, y si a pesar del engaño sufrido en Italia, al llegar a
México hubiéramos visto que todo estaba de acuerdo con el
contrato, no hubiéramos tenido en qué apoyamos para pedir la
repatriación. De nada serviría que nosotros dijéramos que el
contrato no se cumplía, porque cualquiera con sólo ver
Motzorongo quedaría convencido de 1o contrario. Pero
invitamos al que guste a que vaya a ver aquello.

contestamos.
-Grazie-
venir a Yeracrlz no sabíamos cómo viviríamos.
-A1únicas esperanzas eran el cónsul y el ministro.
Nuestras Pero
entre una muerle segura y una muerte probable, siempre se
elige lo segundo. Por eso nos decidirnos a venir. Por el camino
vendimos la poca ropa que traíamos para poder comer, para
poder sostenetnos hasta llegar a este puerto. A real, a peseta,
vendimos camisas y pantalones. Un día más y llegamos
desnudos. Pero llegamos. ¿Ud. cree, señor, que con una peseta
pueda vivir un hombre en Veracruz?

-Imposible.
pues con una peseta hemosvivido nosotros. ¿E
-Bueno,
per ché? Porque en la peseta veíamos nada más que la
medicina omeopática que nos mantenía para obtener el bien
supremo: ¡la repatriación! Pero el Ministro de Italia nos ha
-92-
abandonado. iAh Dio! (sic). el italiano apretó los puños y
-Y
se mordió los labios para hacerse sangre.

ruzón tendrá el Ministro para fallar contra


Uds.?-¿Alguna
¿O ninguna? ¿Cómo se atreven a difamar?

juramos!
-¡Lo
¡Caramba! Ahora es cuando me parece que nos van a
llevar-a la cárcel a ustedes y a mí...

tema Usted. Esto se lo decimos al Ministro en su


cara.-No
El Ministro de Italia dice qué hemos roto el contrato
desde el momento en que abandonamos el trabajo, que desde
Motzorongo y siempre trabajando, debimos haber elevado
nuestras quejas. Pero esto era imposible, como ya lo he
demostrado.

El italiano lanzó w "Ah" peculiar a todos sus paisanos y


con el que cierran por lo general redondamente sus periodos.
Se secó el sudor que coronaba su frente, resolló con fuerza y
guardó un momento de silencio. Parecía un volcán que lanza
una bocanada de fuego y lava y queda humeante algunos
minutos para arrojar después otra bocanada...

ilI
Aprovechamos esa tregua para decir:

que antes de venir aquí el Ministro de Italia


-Sabemos
subió una comisión de Uds. a verlo en México.

cierlo breve y secamente el italiano


-Es
Fueron -respondió
en comisión Giordano lgnazio, Chiavella Michelangelo,
Berardo Attilio y Ottone Giuseppe. Y llevaron, para que los
viera el Ministro, a dos compañeros nuestros que se habían
enfermado en Motzorongo a causa de los insectos, del
93
"aguaverde". Ah, Señor, ¡qué agua y qué calor! El uno se
Llama Spina Giuseppe y el otro... ¿Cómo se llama el otro? Ah,
Señor, no lo recuerdo.

bien hecho. Estas son las mejores


-Perfectamente
pruebas: hechos, hechos. ¿Y qué resultó de la comisión?

resultó?
Que fueron a ver al ministro, que le
- ¿Qué
hablaron, que le expusieron todas nuestras razones y todo
nuestro derecho conforme al contrato, y que por último, le
mostraron a los dos enfermos, que iban hinchados y uno de
ellos con un dedo triturado y gue, gracias a las medicinas y a la
Asistencia Médica Gratuita de Motzorongo, llevaba el dedo
como un puño de grueso. ¡Por la Madonna! Lo vio el ministro
y exclamó con cara de horror y de compasión: "¡Oh! ¿Cómo
pueden Uds. sufrir eso? Yo arreglaré eso... Ahora estoy
enfermo... Esperen, esperen..." Poco después los comisionados
se retiraron llenos de esperanzas. Debo advertir a Ud. que si no
hubiera sido por el excelente secretario del Ministro italiano,
los honorables comisionados se mueren de hambre, porque no
tenían un centavo.

Entonces, ¿quién les pagó el viaje?

cónsul de Italia aquí pagó el pasaje de ida y vuelta,


-El más.
pero nada

¿Cuál fue el resultado final de esa comisión?


-
insistimos.

resultado fue que... no sé a los cuantos días los


-El
comisionados dirigieron una nota a la Legazione d'Italia
preguntando qué podía contestar en definitiva a los compañeros
de Veracruz y el secretario del Ministro contestó esto... Vea
Ud. la carta que me ha presentado Giordano. Con permiso de
Ud. voy a traducirla 1o más fielmente que sea posible:

-94-
Regia Legación de Italia, México, 7 de junio de 1900

Señores:

A causa de la grave enfermedad del Regio Ministro no.se


ha podido por el momento decidir controversia pendiente entre
los trabajadores de la Cía. Ferrocarrilera de Yeracruz al
Pacífico, pero conocidas y pesadas vuestras razones, el citado
Sr. Ministro, apenas esté en condiciones de hacerlo, juzgarála
y
cuestión emitirá una sentencia en todo conforme a los
principios de equidad y de justicia. Al regresar a Veracruz
exhortad a vuestros compañeros a que tengan paciencia, y
sobre todo, a fiabajar, en la seguridad de que los que trabajen
no perderán por este motivo sus derechos.

Con respeto.

El secretario del Ministro:


Herrera Huerta.

A la Comisión de los operarios italianos de Veracruz a


México.

está bien. El secretario


-Todo pero en el último párrafo vemoscontestó
correspondía,
como
que desvanece
aquella certidumbre que Uds. tenían de que yendo a trabajar a
otro lado perdían el derecho a reclamar a la empresa. ¿Uds. o
los comisionados llevaron a cabo la exhortación? ¿Les dijeron
a sus camaradas que trabajaran?

Sí, señor, les dijimos lo que nos decía el secretario.


Algunos, desde luego, fueron a buscar trabajo, pero con el
temor bien fundado de que encontrarían un enemigo en el hijo
del país. Y es lo sucedido, si no en todos los casos, sí en la
mayoría. Nos dicen: "Italictnl." y se ríen de nosotros, Y es
natural. Ven en nosotros competidores que dan lugar a que se
rebaje el salario, porque todos los empresarios, los dueños de
-95-
fincas, los jefes de casa, todos, señor, quieren aprovecharse de
nuestra situación. Además nos dicen: "Vayan a buscar trabajo a
Veracruz. Allí hay mucho trabajo". ¿Y dónde está?

las obras del puerto creo que dijeron que tomarían


-En
100 hombres...

Bene.
¿Y los demás? Va uno a un almacén de
-Bene.
tabaco, no hay trabajo. Va uno a un hotel, se colocan cuatro. Va
uno al mar, se colocan dos. Va uno a buscar trabajo de
albañilería y se colocan cuatro, seis, diez... Va bene. ¿Y los
demás? Somos setecientos y pico de hombres. ¿Dónde los
metemos? Si fuéramos 20, 40, 50 bien, ya estaríamos
colocados. ¡Pero setecientos!

en efecto, es mucha gente


-Si, -respondimos.
otro lado, vamos a buscar trabajo con el sombrero
en la -Por
mano, ñuy respetuosamente, y nos dicen: "No entiendo...
Mi non entende". Otros dicen: ¡no hay! ¡todo está ocupado! Y
mientras, si no fuera por la gentileza, por la generosidad de los
mexicanos, nos moriríamos de hambre. Y no obstante esto que
nos pasa por desgracia por la perfidia de un contratista que no
estábauttzado, algunos "signorini" nos censuran, nos motejan,
y dicen sonriendo, como quien suelta un apotegma: "Los
italianos no quieren trabajar, pero sí quieren pedir limosna".
Cuando no hay trabajo, ni hay dinero ¿de qué se vive? Que
esos "signorini" nos den trabajo, que nos den ocupación
cualquiera que sea, que nosotros buscamos inútilmente y verán
si somos capaces de ganarnos un jornal y dos también. Ah.
¡Criticar es fácil! Per la Madonnat... Nosotros quisiéramos ver
a esos señoritingos arrojados como carne podrida en un puerto
de Italia, sin conocer el idioma, sin tener parientes ni amigos, ni
conocidos, abandonados allí. Sí, abandonados por el Ministro
de su tierra, a ver qué milagros hacían, No les iba a valer el
bigotito ni la buena figura.

-96-
está Ud. hablando como un Séneca.
-Amigo,
esto, que nosotros ya preveíamos continuó
-Por el italiano-, y espantados por el calor y por
esforzadamente
los animales de Motzorongo, y con fundamento en el Contrato,
y en la Ley, y en el Reglamento sobre la Emigración, pedimos
y seguiremos pidiendo la repatriación. ¡Ah! ¡El Ministro ha
sido injusto!

propósito, ¿hay alguno entre Uds. que haya hablado


-A
aquí en Yeracruz con el Ministro?

al mismo tiempo Giordano Ignazio y


-YoMichelangelo.
Chiovella -exclamaron

les dijo? Porque en público circulan tantas


- ¿Qué
versiones que nosotros quisiéramos saber la verdad, la mera
verdad, de lo Sucedido.

Pues sí, señor, nos llamó a uno por uno de los que
-
íbamos en representación de los demás.

cierto que les presentó un Contrato flrmado por


- ¿Es
ustedes y que comenzó por el reconocimiento de la firma?

falso!
-¡Es
así 1o ha asegurado un periódico local.
-Pues
que es falso. Nosotros no hemos firmado
-Repetimos
ningún contrato.

Perico Castañuelas

-97 -
ANExo No.2
UNA LISTA NO OFICIAL

Abramo Castellano
Acerboni Castellazzo
Acierno Cernicchiaro
Alaimo Chiavella
Alfonso Cieli
Alonso Cielo
Allegria Cipolla
Amabile Coen
Amadore Colonna
Amato Consoli
Amedeo Contino
Amoroso Costantino
Anzaldo Corte
Avella Crisanto
Beltrami Croce
Bolfetta Cristiani
Borromeo Danini
Brancaccio De Leo
Carlon De Lucía
Carrero Del Monte
Carletto Del Rio
Casarín Denetro
Castaldo Doria
Dri Mura
Esposito Nápoli
Fanciulli Nasta
Fararoni Nanni
Farina Nicolini
Ferra Novello
Ferrando Onofri
Ferrandon Ottone
Ferrari Palermo
Ferro Palmieri
Finello Panza
-99-
Fitta Panzi
Fiore Pavón
Floreano Pecorelli
Foglia Pecoriello
Francia Pelosi
Frizzone Peluffo
Fusco Penna
Gallina Perroni
Gamba Petrone
Gilio Piana
Giordano Pica
Giraldi Piccazzo
Crilla Pietrafesa
Gtzzi Pini
Landucci Pino
Lammoglia Pinto
Libonatti Pirrelli
Loi Pittaluga
Magnino Pumarino
Marasco Prianti
Marchese Ranauro
Marenco Ravello
Mestre Reali
Migoni Rizzo
Montano Romano
Motta Rosetti
Rosso Toschi
Ruffo Toscano
Saccardi Torio
Saitta Valerio
Santinelli Veneroso
Sasso Ventura
Saullo Vettor
Schettino Vetrano
Schiaffino Vicario
Sicilia Vico
Spina Vigorito
100 -
Spíndola Villa
Spinoso Viti
Stéfano Zamaún
Tamburino Zecca
Tommasini

Nuestra lista es incompleta y sin duda tiene errores. Es un


intento de recuperación. De otros apellidos consta que son de
familias que llegaron con anterioridad: Labardini, Brambilla,
Conti, Pastoressa. Para no hablar de otros más antiguos como
Alessio, Quaglia, Lombardini, Filisola, Lomelín, Durazzo,
Craviotto; Pallavicini, De Maria, Bandini, etc. Otros son de
colonos del siglo XIX que abandonaron muy pronto las
colonias fundadas por el gobiemo: Patracca, Franceschi,
Pretelín, Giunti, Bertelli, Neri, Martello, De Marco, Liguori,
Macchi, Denegri, Pitta, Carlín... Las listas oficiales de los
colonos del siglo XIX están en J. B. Zllli, Italianos en México,
Ediciones San José, Xalapa, 1981.

Mención aparte merecen los Riviello (entrada en el país,


1888), Spota (entrada, 1891), Freda (e. 1897), Vista (e. lg12),
Vignola (e. 1903), Zotfa (e. 1903), Sanf,rlippo (e. 1905), cuyo
núcleo original está en la ciudad de Huatusco, Ver. Felipe
Spota, abuelo del escritor Luis Spota, es arquitecto. Los demás
son comerciantes. Todos ellos son gente del sur de Italia.
Tienen preparación y medios de fortuna. (Cfr. Registro de
Extranjeros, Archivo Municipal de Huatusco, Ver.).

-101 -
orRos rnrn cniilTs"f 3 á.u*ENro
s DEL
ARCHIVO
GENERAL DEL ESTADO DE VERACRUZ

I
Telegrama de mayo 9 de 1900. D. Dehesa al Sr. Arturo
Chapnan, Cónsul de S.M.B. en Veracruz. Sr. J. P. de ese
Cantón (Veracruz) telegrafíame hoy lo siguiente: Ayer y hoy
fueron socorridos 254 italianos.
Lo que comunico a Ud. para su conocimiento de la
instancia que tiene Ud. en el asunto y para que se sirva
manifestarme si de conformidad con su telegrama de fecha 3
del corriente se continúan atendiendo a dichos italianos para
seguir verificándolo diciéndome a la vez a quien deben ocumir
los Ayuntamientos para reembolsos de gastos que han venido
sufriendo.

.,

Telegrama de mayo 9 de 1900. De Dehesa a los Jefes


Políticos de Córdoba, Orizaba, Zongohca y Veracruz.
Sr. Cónsul inglés telegrafíame hoy lo siguiente:
trabajadores italianos tienen ya permiso para buscarse trabajo,
por tanto puede retirárseles socorro impartiendo únicamente a
aquéllos que estén muy necesitados. Ruego a Ud. haga saberlo
a las autoridades respectivas.
En cuanto al pago de los gastos hechos, ya me dirijo al Sr.
Ministro Italiano para que él disponga debe enviarlos y
opofiunamente comunicarse con Ud. su decisión.

Telegrama de mayo 9 de 1900. De Dehesa al Jefe Político


del O. de Orizaba.

103
Sr. Cónsul inglés telegrafíame hoy lo siguiente: Recibido
su telegrama. Estoy dando pasos necesarios para que se
resuelva cuanto antes asunto trabajadores italianos. Entretanto
puede permitírseles que busquen trabajo para ganarse
subsistencia, sin perjuicio de sus derechos' Considero que si
vienen aquí, las probabilidades son mayores para una epidemia,
Sr. Lic. Luis Pardo, representante compañía Ferrocarril
Veracruz Pacífico mandó hoy para Córdoba y propondrá Sr.
Jefe Político alguna combinación que puede allanar
dificultades.

Telegrama de 13 de mayo de 1900. Del J. P- Veracruz al


Gob.:
Señor Cónsul inglés me pidió se imparta socolro a unos
cuarenta italianos más, llegados de Córdoba. Actualmente se
están socorriendo 326.

Telegrama mayo 14 de 1900. Dehesa a los J. P' de


Yeracruz, Córdoba, Orizaba a Zongolica.

Señor Cónsul inglés en mensaje de hoy díceme lo


siguiente:
Tengo instrucciones de informar a Ud' y demás
Autoridades del Estado que el Gobierno italiano está muy
agradecido por el socolro impartido a trabajadores italianos y
que cubrirá con placer cantidades que hayan desembolsado con
este motivo. Ruego que se continúe haciendo los gastos
necesarios para ese socorro hasta que termine la cuestión.

-104-
6

Carta de mayo 21 de 1900 del J. P. de Veracruz al Gob.


Muy respetable amigo:

Dn. Emilio Castilla, que en compañía del Cónsul inglés y


del Srio, de Ministro italiano fue en la semana pasada a
Motzorongo a practicar una visita de ojos al lugar o
campamento destinado a los italianos contratados y desertados
de allí para juzgar de la razón que asistir pueda a tales
individuos, me ha dicho: que, a su concepto, los quejosos no la
tienen, pues tanto el local en sus barracas como la
alimentación, allí almacenada, no dejan que desear. Que
probablemente la resolución del Sr. Ministro de Italia sea
favorable para el contratista, en cuyo caso, pedirá que cesemos
de impartirles a estos hombres italianos el auxilio que les da,
dejándolos en actitud de que se busquen el sustento por medio
del trabajo; cosa que no han querido hacer hasta hoy. Por la
lista adjunta, verá Ud. las cantidades que les han sido
suministradas hasta este día.
Con motivo de la próxima llegada del Vapor Sn. Gottardo,
que trae otros 500 inmigrantes italianos, los que están aquí han
pretendido que se les permita salir a la Bahía con música y
banderas a recibirle en embarcaciones; desde luego les dije que
no, porque teniendo, como tienen la intención de sustraerlos del
cumplimiento de su compromiso, para que no trabajen, puede
muy fácilmente originarse un conflicto serio. Por esa
consideración creo que es conveniente ayudar a la Empresa de
Motzorongo para que embarque a sus nuevos colonos en el
ferrocarril, sin declaración alguna e impedir enérgicamente que
los de aquí se comuniquen con los que vengan. El vapor según
dicen llega dentro de cuatro días.

Mayo de 1900.

-105-
SOCORRO A LOS COLONOS ITALIANOS

Mayo § ,?53 colonos $ 0.25 c1u s 63.25


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63.50
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tt5.25
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Telegrama de 24 de mayo de 1900. Del Jefe Político de


Córdoba al Gobernador.
Para evitar un desorden he dispuesto en este Cantón sean
socorridos los italianos.
Lo que prestó Ayuntamiento ha sido reintegrado' Hoy
facilitó Cuichapa pequeña cantidad para procurar a los
menesterosos. Si algo ocurre avisaré.

Escrito de mayo 24 de mayo de 1900. Del J. P. de


Veracruz a Gobernador Dehesa.
Muy estimable amigo:

-106-
Según anuncié a Ud. en telegrama de hoy, a las doce
treinta, partió el tren que conduce a Córdoba los trabajadores
italianos llegados en el vapor Sn. Gottardo, entrado a puerto
esta misma mañana. Tanto en la llegada del vapor como en el
transbordo de los pasajeros, no hubo novedad alguna. Los
italianos muestran regocijo, de encontrarse en tierra. El vapor
atracó al muelle del Ferrocarril en menos de dos horas se
efectuó el transbordo, en el mayor orden.
Como providencia precautoria y antes de fondear el'vapor
y aprovechándome de que a la hora de distribuirlos a los
italianos de aquí su socomo diario, se encuentran todos
reunidos en la plaza de armas, ayudado de una compañía del
23, los hice conducir al cuartel de 8o. para lo cual no opusieron
resistencia alguna. Al mismo tiempo, la policía recogió poco a
poco a todos aquellos que por algún motivo se encontraban
diseminados en la ciudad. Libres ya casi en su totalidad de la
concurrencia de estos italianos, se ordenó, por el Jefe del
Puerto el arribo del vapor al muelle, el cual también por
precauciones, se cubrió en la playa por un piquete de tropa y
por la gendarmería montada, para impedir que algún rezagado
pudiera comunicarse con los recién llegados.
El Sr. Crnel. Paliza, Comandante Militar delaPlaza. vino
a ofrecerme su cooperación y me acompañó personalmente en
la playa del muelle hasta que el tren partió, también el Sr.
Administrador de la Aduana acogió y obsequió de muy buena
voluntad a las indicaciones que me pareció oportuno hacerle
para obtener el resultado satisfactorio que alcanzamos. Esta
misma tarde, dos horas después de la salida del tren mixto, que
va detrás del extraordinario, en que van los inmigrantes, se
pondrá en libertad a los cautivos.

Carta del puerto de Veracruz al Gobernador, en mayo 26


de 1900.
Muy respetable amigo:

t07 -
Como la permanencia aquí de los italianos llamados
huelguistas, se prolonga a lo que parece, más de 1o que
prudencialmente convendría y como en virtud de 1o avanzado
de la estación se dan ya algunos casos de fiebre amarilla, es de
temerse que estos hombres en número de 466, se encuentren
aquí en malísimas condiciones higiénicas, están muy expuestos
a contraer esa y otra enfermedad epidémica, de creerse es que
haga estragos, no sólo entre ellos, sino entre nosotros. Por estas
consideraciones sería conveniente que si estos hombres para
definir su situación y poder tomar cada uno el camino que
mejor le convenga, tienen que esperar alguna determinación del
Sr. Ministro de ltalia, como ellos aseguran, se les transportará a
otro lugar en que no peligran sus vidas, ni constituyan como
aquí acontece, un amago a la salubridad de la ciudad.
Son cerca de dos mil pesos los que se han invertido hasta
ahora en socorrerlos.

10

Telegrama mayo 27 de 1900 de Dehesa a los J. P. de


Oúzaba, Córdoba y Y eracrtz.
Sr. Ministro de Italia salió hoy de México, con objeto de
venir al Estado y arreglar asunto relativo italianos. Recomiendo
a Ud. esté pendiente de su llegada para ofrecerle todos los
auxilios que necesite y atenderlo debidamente.

11

Telegrama Jefe Político de Orizaba al Gobernador, en 12


de junio de 1900.
Recibimos hoy al Sr. Ministro de Italia, quien se fue para
Córdoba. Aquí se le reunió el Dr. Macías.

12

Telegrama de junio 13 de 1900. De Teodoro A, Dehesa al


Cónsul italiano en Veracruz.
t08 -
Sr. Jefe Político telegrafíome de esa ciudad lo siguiente:
Enterado mensaje de Ud. de ayer relativo a viaje Sr. Ministro
italiano. Se han presentado 90 italianos más venidos de
Córdoba. Se están socorriendo 561,hay cinco enfermos.

13

Telegrama del 14 de junio de 1900 del J. P. de Córdoba al


gobemador.
Por tren mixto va camino aYeracruz Sr. Ministro italiano,
acompañado Dr. Macías.

t4

Telegrama 15 de junio de 1900 del J. P. al Gob. Presencia


fverza federal hizo buen efecto. Sin accidentes personales
despejaron plaza los huelguistas.
Señor Ministro regresó a su alojamiento sin novedad.
Queda bien custodiada su casa. Mañana telegrafiaré si algo
ocurriera.

15

Telegrama de 15 de junio de 1909 del Sr. J. P. de


Yeracruz al Gobernador del Estado.
Conferencia del Sr. Ministro italiano con huelguistas no
dio resultado apetecido; hay tendencia de motín siendo la
policía insuficiente solicité ayuda del Comandante Militar.

t6

Telegrama 16 de junio de 1900. Del Conde Magliano


Ministro de Italia al Gob. comunicándole su partida del Estado
de Veracruz y agradeciéndole sus atenciones.

-109-
t7

Socorros colonos italianos de mayo 8 a junio 17


§4,453.75.

18

Carta del Cónsul de Italia en México E. González de


Castilla al Gobernador de Veracruz en 24 de septiembre de
1900.
Comunicando a Dehesa que le envía cheque por
$3,000.00 como pago de los egresos que las Autoridades
hicieron para dar a los huelguistas italianos el sustento
humanamente dable.
El importe real era de $5,685.37 pero el Cónsul, suplicó al
Gobernador que en un acto de magnanimidad, que asentaría la
buenas relaciones de los dos países, aceptara el Gobemador
sólo la suma de $3,000.00. El Gobernador aceptó.

- 110 -
FUENTES, HEMEROTECA, BIBLIOGRAFÍA

Archivo Histórico de la Secretaría de Relaciones Exteriores.


Archivo Municipal de Huatusco, Y er.
Archivo de Notarías. Biblioteca Central de la Universidad
Yeracrtzana.
Archivo General del Estado de Veracruz.
Colección General Porfirio Díaz.

II

Diario Oficial.
El Cosmopolita.
El Diario Comercial.
El Diario del Hogar.
El Dictamen.
El Imparcial.
El Mundo llustrado.
El Reproductor.
El Tiempo.
El Universal.
Periódico Oficial del Gobierno del Estado de Veracruz-Llave.

III

González,Luis, La ronda de las generaciones, México, lg$4.


González Navarro, Moisés, La colonización en México lB77-
l9l0,Méxtco, 1960.
Gtrza, Jaime, La política ferrocarrilera del Gobierno, México,
191 1.
Ota Mishima, María Elena, Siete migraciones japonesas en
México, I 890-1 978, México, 1 982.

- 111 -
Pacheco, Carlos, Colonia infantil de educación elemental
y de
enseñanza práctica agrícola e industrial en Motzorongo'
distrito de iongolica, Estado de Veracruz, México, 1889'
González y su gobierno
Quevedo y Zubieta, Salvador, Manuel
en México, México, 1885'
Rey, María Ramona, Díaz Mirón o la Exploración de la
Rebeldía, México, 1 974.
Southworth, J.R., Veracruz llustrado, Liverpool, 1900'
Rodney Long W., Railways of Mexico, Washington,1925'
Young, Des=mond, Member for Mexico' A biography of
Weetman Pearson, First Viscount Cowdray, London, 1966'
Zilli Manica, J.8., Italianos en México, Xalapa, 1981'

112
IN»lcr

Prólogo. 7

Capítulo I....... 9
La llegada

Capítulo II...... 19
, La Finca o Hacienda de Motzorongo

Capítulo III..... 29
La Huelga Incomprendida

Capítulo IV..... 4l
Las tribulaciones de un Embajador

Capítulov...... 5l
El grupo se desmorona

Capítulo VI..... 55
El Motín

Capítulo VII.... 65
, El fin de la huelga

r Capírulo VIII. 75
La vida sigue su curso

Epílogo. 8l

Anexo N" 1.. 85


La entrevista

- 113 -
Anexo No 2..
Una lista no oficial

Anexo No 3.. 103


Otros telegramas y documentos
del Archivo General del Estado de Veracruz

Fuentes, Hemeroteca, Bibliografi a.......

t14 -
Braceros italianos para México

Ediciones Concilio
Xalap a N er acruz I M éxi c o
Diciembre de 2009

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