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La explotación y venta del guano: tipos de contratos guaneros

(hipotisis 1)
El Estado peruano era el dueño de los depósitos de guano de las islas del litoral y el primer
interesado en sacarle provecho a este recurso natural. Para lograr este objetivo buscó
asociarse con el capital privado, peruano y extranjero. De esta manera, el Estado aportaba
el recurso y los empresarios privados el capital necesario.

Fue el comerciante peruano Francisco Quirós el primero en asociarse con el Estado. En


1841 firmó un contrato de arrendamiento por el que tenía los derechos de explotación a
cambio de pagar tan sólo 10 mil soles al año. El Estado se benefició al principio pues esta
cantidad de dinero era importante para incrementar su presupuesto y la primera plata que
ingresaba por la venta de este recurso. Sin embargo, el incremento del precio que los
agricultores ingleses estaban dispuestos a pagar ocurrió en pocos meses y pronto fue
evidente que el Estado había subvaluado el recurso. Aparecieron las voces críticas para
señalar que Quirós estaba haciendo un negocio redondo a costa del Estado.

El Estado respondió a las críticas recibidas cancelando su contrato de arrendamiento en


1842 para firmar con empresarios privados nacionales y extranjeros los contratos bajo la
modalidad de la venta directa. Durante cinco años se celebraron distintos contratos de
venta directa con peruanos como el propio Francisco Quirós y firmas comerciales
extranjeras como la inglesa de Anthony Gibbs. En estos años se exportaron alrededor de
300 mil toneladas de guano. El margen de ganancia para el estado fue de un 30% del valor
de lo vendido. Si bien no representaba un ingreso importante, fue suficiente para que el
Perú sea un país elegible para créditos y préstamos del exterior.

El Estado, a lo largo del periodo 1840 a 1875, siguió buscando obtener una proporción
mayor del valor total del guano vendido y decidió cambiar de sistema de explotación por
segunda vez. El sistema de venta que mayor tiempo permaneció activo (1847 a 1869) fue el
de consignaciones. Este sistema era un acuerdo entre el Estado y empresarios peruanos
como Francisco Quirós o Manuel Pardo y extranjeros como los británicos Gibbs o Grace.
En este sistema se les otorgaba la explotación del guano durante un tiempo a cambio de un
porcentaje que variaba entre el 35 y el 45 % . El consignatario se encargaba de todo el
proceso de explotación, exportación y venta del guano. El Estado recibía una porción del
ingreso líquido después de producida la venta. El problema era que el Estado necesitaba
efectivo y no podía esperar hasta el reparto de ingresos. Por esta razón los consignatarios se
convirtieron en los mayores prestamistas del Estado cobrándole entre el 4 y 13% de
interés.

https://cambridgecollegesecondarypstudies.wikispaces.com/file/view/La+explotaci%C3%B
3n+y+venta+del+guano+1.docx
En 1869, el Estado peruano puso fin al sistema de los consignatarios y, a pesar de las
protestas de los empresarios nacionales (los "hijos del país"), le entregó todo el negocio a la
casa comercial del empresario francés Auguste Dreyfus. Este último tipo de contrato de
explotación guanera era el monopolio del guano. Dreyfus tendría los derechos sobre toda
exportación guanera a los principales mercados anuales a cambio de pagos por adelantado
al Estado. Se fijó un precio referencial y una cantidad de guano a ser exportada por año
para saber cuánto pagaría el empresario. Si bien este contrato tuvo la ventaja de darle
mucho efectivo por adelantado a la economía del Estado, tuvo la desventaja de la
dependencia del Estado frente a un solo operador. (HPTS2)“Cuando en 1872 el precio
empiece a caer, Dreyfus dejará de pagarle al Estado las cuantiosas sumas de los primeros
años y cuando en 1875 el empresario decida dejar el negocio, el Estado se quedará sin
ingresos de un momento a otro y su crisis será dramática.”

(HPTS1) “A lo largo de los años 1840 a 1872, el Estado peruano obtuvo ingresos crecientes
gracias a la explotación del guano hecha por sus socios privados. En total, se calcula que no
menos de 65 de cada 100 libras esterlinas generadas por la venta del guano fueron para el
Estado. Sin embargo, muy poco de este dinero fue invertido para el desarrollo del país y la
mayor parte se gastó sin tomar en cuenta que algún día se podía terminar este fétido
negocio.”

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3n+y+venta+del+guano+1.docx
La “era del guano”: el Contrato Dreyfus y la crisis
económica
En 1868 se inició el gobierno de Balta con la difícil tarea de reorganizar la administración pública y desarrollar
materialmente al país. Sin embargo, el problema más delicado era el económico debido al déficit de más de 8
millones de soles que afectaba al presupuesto nacional, principalmente por la disminución de la venta del guano
en Europa y los gastos generados por el conflicto con España. Por ello, el gobierno pretendía pedir un préstamo
a los consignatarios del guano y cubrir la brecha presupuestaria; por su lado, en el Congreso existían voces por
eliminar el sistema de consignaciones.

Fue en ese contexto que Balta llamó al ex-seminarista y periodista de oposición Nicolás de Piérola para asumir el
ministerio de Hacienda. Cabe decir que en esos momentos, casi ningún político con aspiraciones en la función
pública quería asumir la responsabilidad de tomar decisiones drásticas o impopulares frente a la agobiante crisis
económica.

Piérola vio el problema con toda claridad. Los consignatarios nacionales no cumplían sus contratos con el Estado
y retrasaban sus pagos debido a la disminución del precio del guano en los mercados europeos. Sucedió que los
nuevos abonos químicos le hacían una feroz competencia. Por ello, especulaban con los cargamentos y los
almacenaban en los puertos esperando el mejor momento para la venta del fertilizante. De este modo, el Estado
no recibía puntualmente sus remesas impidiéndole programar sus gastos.

La solución era fácil pero al mismo tiempo delicada en aplicarse: quitarle el negocio del guano a los
consignatarios y discutir nuevas condiciones con quien ofreciera mejores dividendos al país. Finalmente Piérola
se inclinó por esto. Por ello, el joven ministro, de apenas 30 años, quien decía no representar a ningún grupo de
poder, inició conversaciones con Augusto Dreyfus. Y el momento llegó.
El 5 de julio de 1869 se firmó en París el polémico Contrato Dreyfus por el cual el rico comerciante judío-
francés, en representación de la Casa Dreyfus, se comprometía a comprar al Perú 2 millones de toneladas de
guano por 73 millones de soles. Dreyfus debía adelantar 2 millones de soles en dos mensualidades al momento
de la firma del contrato y asumió el compromiso de entregar cada mes, hasta marzo de 1871, la suma de 700
mil soles. Se encargaba, además, de hacerse cargo de todo el negocio del guano y a cancelar la deuda externa
peruana haciendo uso de las ganancias obtenidas por la venta del abono.

Para el Perú era un buen negocio pues ya no debía preocuparse por los incumplimientos de los consignatarios.
Además podía equilibrar su presupuesto, programar sus gastos y, como si esto fuera poco, se olvidaba del
problema de su deuda con los acreedores ingleses. La reacción de los consignatarios nacionales fue violenta
quienes basaban su protesta por ser “hijos del país”. Sus denuncias tuvieron eco en el poder judicial pero el
Congreso, luego de encendidos debates, aprobó las condiciones del Contrato Dreyfus.

(HPTS1)“De este modo, se pensó orientar el dinero enviado por Dreyfus hacia obras productivas, especialmente
en la construcción de ferrocarriles que, se pensaban, eran la vía segura al progreso. De esta forma Balta gastó
enormes cantidades de dinero en implementar su política ferrocarrilera. Muchas líneas se construyeron, otras
quedaron a medio hacer y las demás sólo fueron esbozadas en proyectos. Lo cierto es que al final el dinero de
Dreyfus no alcanzó, el estado tuvo que volver a recurrir al crédito externo y afrontar el incontrolable déficit
presupuestal.”

http://blog.pucp.edu.pe/blog/juanluisorrego/2008/08/20/la-era-del-guano-el-contrato-
dreyfus-y-la-crisis-economica/

Cuando Manuel Pardo asumió la presidencia en 1872 estas eran las cifras de la crisis: el presupuesto arrojaba un
déficit de casi 9 millones de soles y el guano había reducido un 50% de sus ventas en Europa. En el congreso se
desató un intenso debate llegando a culpar al régimen de Balta, y a su ministro Piérola, de ser los culpables
directos de la penosa situación. La política ferroviaria había aumentado el monto de la deuda externa a 35
millones de libras esterlinas cuya sola amortización requería de casi 3 millones de libras, una suma equivalente a
casi la totalidad del presupuesto.

De otro lado, la deuda interna ascendía a 13 millones de soles. Y como si esto fuera poco, el pago de los
préstamos recibidos en 1870 y 1872 (12 millones y 37 millones de libras esterlinas, respectivamente) habían
absorbido la totalidad de las mensualidades que Dreyfus quedaba comprometido a remitir al estado en virtud
del contrato de 1869. Cebe mencionar que en 1872 el Perú tuvo el dudoso privilegio de tener la deuda externa
más grande de Sudamérica en el mercado monetario de Londres.

A diferencia de épocas anteriores, ahora el estado no estaba en capacidad de conseguir más créditos en Londres
para financiar sus gastos. Esto se agravó cuando en 1874 Dreyfus anunció que sólo cumpliría sus obligaciones
hasta el año siguiente. Por ello, el gobierno de Pardo trató de obtener sin éxito, un sustituto de Dreyfus con la
Societé Génerale de París y la Peruvian Guano en 1876.

Ese año se declaró la bancarrota financiera del Perú ante la imposibilidad de conseguir nuevos préstamos y
asumir el pago de los anteriores. Esto llevó al civilismo a monopolizar y nacionalizar el salitre de Tarapacá sin
ningún resultado positivo. Este sombrío panorama no solo originó la quiebra de los bancos de la época, sino la
virtual ruina de la agricultura, la minería y el comercio. La creación de nuevos impuestos y la emisión monetaria
no pudieron maquillar una crisis que hacia 1879, año que estalló la guerra con Chile, se volvía cada vez más
agobiante.
http://blog.pucp.edu.pe/blog/juanluisorrego/2008/08/20/la-era-del-guano-el-contrato-
dreyfus-y-la-crisis-economica/

Hipotesis 2 :
La era del guano
La explotación del guano empezó en 1841 en las islas de Chincha, las de Lobos de
Afuera y Lobos de Adentro y las islas del sur hasta Tarapacá. El interés que
paulatinamente despertó esta lucrativa actividad se plasmó en la inestabilidad de los
tres primeros contratos de explotación, firmados entre 1841 y 1842, en los que el
Estado buscaba obtener cada vez un beneficio mayor. Así, lo que empezó siendo un
sistema de contrato de alquiler concedido a un inversionista, Francisco Quirós, derivó
en un convenio que otorgaba al Estado el 64 por ciento de los beneficios y, finalmente,
se pactó entregarle a este el 75 por ciento del ingreso liquido.

La explotación del guano


Inicialmente se recurrió a esclavos y presidarios para la extracción del guano en las
islas. A partir de 1850, cuando empezó la inmigración asiática, los culis fueron los más
requeridos. Si bien en sus contratos de introducción al Perú se especificaba que no
podían trabajar en el guano, los culis fueron sometidos a tantos atropellos que su
situación pasó ser similar a la de los esclavos. También se utilizaron obreros chilenos,
aunque en menor escala. Los trabajadores no contaban con seguridad para evitar
accidentes o enfermedades y sus jornadas de trabajo podían llegar a ser de 16 horas.

Los inversionistas
El Estado se encontraba en crisis fiscal pues no había logrado cubrir los gastos que se
habían generado desde las batallas de la independencia. En esas condiciones, ni el
Estado ni los capitalistas nacionales podían competir con las compañías europeas y
estadounidenses en la inversión que significaba la explotación del guano. El predominio
de extranjeros y la ausencia de inversionistas peruanos fueron cuestionados en la
década de 1850 por el Congreso, que decidió que no se firmasen nuevos contratos si
no se incluía a capitalistas nacionales. Así, los extranjeros formaron empresas mixtas,
pero sin permitir que la participación nacional los sobrepasara.

Las consignaciones o inversiones


HP2“El Estado acordó ceder a los empresarios la explotación del guano en lugares
específicos y por un periodo determinado que no superaba los nueve años. Estos
inversionistas o consignatarios debían asumir todos los gastos, desde la extracción
hasta la venta. Al ingreso bruto se le descontaban los gastos y el producto neto se
dividía entre el fisco y los consignatarios. Este acuerdo acabó por convertir al Estado
en deudor de los consignatarios, pues estos adelantaban los beneficios que
correspondían al fisco en calidad de préstamos que debían ser amortizados con
elevados intereses. El acaparamiento de la explotación del guano por los capitalistas
extranjeros, así como su deshonestidad provocaron denuncias contra el sistema. Las
principales sospechas recayeron sobre la casa británica Gibbs y la casa francesa
Montané. Los empresarios vendían el guano en el exterior a un precio menor al oficial,
perjudicando la venta del guano del Estado.”

https://historiaperuana.pe/periodo-independiente/republica/era-del-guano/

El contrato Dreyfus
La ruptura con los consignatarios ocurrió durante le gobierno del presidente José Balta.
Este le encargó al ministro de Hacienda, Nicolás de Pierola, que convocara una
licitación en París para vender dos millones de tonelada de guano, sin informas de esto
a los consignatarios. La buena pro fue otorgada a la firma francesa Augusto Dreyfus y
hermanos, que ofreció excelentes condiciones, entre ellas, cubrir la deuda externa con
cinco millones de soles. Los consignatarios llevaron
el caso ante el Poder Judicial, pero el convenio con Dreyfus siguió adelante.
(HPTS1)“Las ventajas del contrato se esfumaron pronto, pues no se invirtieron los
ingresos en actividades productivas a corto plazo sino a ferrocarriles. El contrato se
canceló en 1875.” ferrocarril peru era guano

Guano y Progreso
Los ingresos producidos por la explotación del guano permitieron atenuar las deudas
que se arrastraban desde la independencia. los beneficios de este nuevo negocio se
vieron particularmente en los gobiernos del presidente Ramón Castilla.

https://historiaperuana.pe/periodo-independiente/republica/era-del-guano/

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