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Esparta.

El Estado espartano surge en el valle de Laconia (valle del rio


Eurotas, en el sureste de la península del Peloponeso).. Laconia
era más fértil que la mayoría de los distritos griego, de modo que
sus habitantes podían alimentarse sin recurrir a las importaciones,
excepto en caso de luchas arduas y prolongadas. También tenía
minas de hierro, cosa rara en Grecia. Su principal debilidad
consistía en lo precario de su acceso al mar. Esparta representa el
prototipo de sociedad ordenada y disciplinada que supedita las
libertades individuales a los intereses y la grandeza del Estado.
Según las fuentes literarias, el Estado espartano se formó en
Laconia por el sinecismo de cinco poblados independientes, en el
siglo IX a.C., su población quedo dividida en 3 tribus. En sus
inicios, Esparta presentaba una estructura política similar a la de
otras Poleis arcaicas. Contaba de un colegio de magistrados
(Eforado), un consejo de ancianos (Gerusía) y una asamblea de
guerreros (Apella). Su única peculiaridad era la existencia de dos
reyes (Diarquía), que pertenecían a dos antiguas familias
aristocráticas: los Agiadas y los Europóntidas, creyéndose ambas
descendientes de los legendarios Heráclidas.
Los espartanos en si no eran un grupo muy grande. El contingente
militar mayor que lograron reunir de sus propias filas lucho en la
batalla de Platea contra los persas en el 479 a.C., con 5.000
hoplitas.
Esparta padeció los mismos problemas económicos y
demográficos que el resto de las Poleis, pero opto por soluciones
diferentes, condicionada en parte por su aislamiento geográfico.
En lugar de optar por la colonización, lo hizo por la conquista del
territorio de Mesenia. Entre 750-753 a.C. tuvo lugar la Primera
Guerra de Mesenia, enfrentamiento entre los dos Estados vecinos
del Peloponeso. El objetivo principal de Esparta era lograr tierras
de labor y mano de obra para su cultivo. Las tierras mesenias
conquistadas se dividieron en lotes, de los que al principio solo se
benefició la aristocracia espartana. Posteriormente, el pueblo
protesto y se realizó un nuevo reparto. A la Primera Guerra
Mesenia siguió una época de gran prosperidad, en la que Esparta
impulso sus relaciones comerciales marítimas y los espartanos
lograron numerosos éxitos en los Juegos Olímpicos y un gran
desarrollo en las artes.
La insurrección de los campesinos mesenios sometidos provoco la
Segunda Guerra Mesenia, que tuvo lugar entre el 660-640 a.C.
Esta guerra fue especialmente dura para Esparta, que finalmente
consiguió vencer pero sufrió enormes pérdidas. Los mesenios
siguieron siendo una amenaza después de la guerra, pues eran
apoyados por las ciudades rivales de Esparta y los espartanos por
primera vez necesitaron ayuda externa. Se produce un enorme
repliegue y militarización de Esparta, para defenderse de sus
enemigos internos y externos.
Instituciones Políticas.
En la Diarquía espartana, ambos reyes poseían iguales funciones,
privilegios y limitaciones. En cuanto a sus funciones religiosas,
cada uno de ellos era sacerdote respectivamente, tenían carácter
divino y mandaban sobre los magistrados responsables de
consultar el Oráculo de Delfos. En cuanto a sus funciones
militares, ambos reyes eran jefes militares permanentes y tenían la
potestad de declarar la guerra. En cuanto a sus funciones civiles,
tenían la misión de velar por el bienestar de su pueblo, nombraban
a los representantes de otras ciudades en la suya y eran miembros
vitalicios de la Gerusía. En cuanto a sus privilegios les era
reservado un lugar de honor en los actos públicos, eran los únicos
espartanos a los que no se aplicaba la dura educación exigida por
la Constitución, estaban protegidos por una guardia personal,
recibían un lote especial de tierras, recibían a su muerte unos ritos
funerarios especialmente complicados y solemnes y les sucedía en
primer lugar el primer hijo varón tenido mientras estuvieron en el
poder. Por último, en cuanto a sus limitaciones, los reyes de
Esparta carecían de poder judicial, no podían intervenir en las
decisiones de la Apella y no podían intervenir en la
administración económica del Estado.
El Eforado era un colegio de cinco magistrados elegidos
anualmente por la Apella entre los ciudadanos más justos. Los
Éforos eran en principio supervisores del Estado espartano, pero
con la reforma de Licurgo llegaron a ser la institución con más
poder del mismo. Ocupaban el cargo durante 1 año y al más
anciano correspondía convertirse en epónimo. Los Éforos
convocaban y presidian la Apella y vigilaban el cumplimiento de
la Constitución espartana (teniendo pleno poder ejecutivo y
judicial y vigilando a los propios reyes.
La Gerusía contaba con un total de 30 miembros (Gerontes –
anciano- más los 2 reyes). Los Gerontes debían ser individuos de
prestigio mayores de 60 años y eran elegidos dentro de cada tribu,
limitándose la Apella a ratificarlos. Una vez elegidos, su cargo era
vitalicio y no rendían cuentas a nadie. La Gerusía era ante todo un
órgano deliberante que sometía sus propuestas a la decisión de la
Apella. Además, juzgaba los casos de criminalidad y traición al
Estado.
La Apella era la asamblea popular, formada por todos los
ciudadanos mayores de 30 años convocada y presidida por los
Éforos. Allí se decidían (pero no se debatían) las cuestiones
planteadas por la Gerusía. Además, la Apella nombraba a los
generales, ratificaba a los Gerontes y elegía a los Éforos y decidía
sobre los pretendientes al trono, sobre las leyes propuestas y sobre
la libertad de los Hilotas que se habían distinguido en combate.
Las decisiones se tomaban por aclamación, no por votación.
Sociedad en Esparta.
La población de Esparta se dividía en varios estamentos:

 Espartitas u Homoioi (“los iguales”). Son los ciudadanos de


pleno derecho, considerados descendientes de los dorios y
los Herácldias. Eran los únicos que poseían derechos
políticos. Constituyeron siempre una minoría de la
población total (conformaban una minoría privilegiada pues
al momento de nacer recibían una parcela de tierra junto con
unos ilotas, que conservaban toda su vida), y además su
número decreció progresivamente debido a las pérdidas
ocasionadas por la guerra. En teoría entre ellos existían
únicamente diferencias derivadas de la edad y el grado
militar, pero en la práctica existieron notables diferencias de
riqueza. Para que un habitante de Esparta se integrase en la
categoría de los Espartiatas, debía reunir 3 requisitos:
nacimiento de madre y padre espartanos y pertenecientes a
esta misma categoría (prohibición de los matrimonios
mixtos con extranjeros y con gentes de categorías
inferiores), adscripción a una Sissitía (y pago de la cuota
correspondiente) y sumisión a la disciplina. Los Espartiatas
se dedicaban exclusivamente al entrenamiento militar y la
participación en las instituciones políticas. Poseían las
mejores tierras, que no cultivaban por si mismos sino por
medio de los Hilotas. No tenían vida familiar con sus
esposas, pues debían dedicar la mayor parte de su tiempo a
sus compañeros y la única misión del matrimonio era la de
procrear niños fuertes y saludables para servir al Estado. Los
guerreros espartitas integran la infantería (como Hoplitas) y
la caballería, pero no la marina.
 Periecos. Vivian en pequeñas comunidades independientes
en la periferia. Eran descendientes de los miembros de las
comunidades campesinas sometidas sin utilizar la
fuerza. Cultivaban la tierra y se dedicaban al comercio y a
la artesanía, siendo un elemento básico de la economía
espartana. Los Periecos no tenían la condición de
ciudadanos (se les niegan los derechos políticos), pero si
pertenecían a la comunidad espartana y tenían obligaciones
con ella: contribución económica para el mantenimiento de
las propiedades regias y de culto e integración en la marina
del ejército espartano (del que estaban excluidos los
Espartiatas). No podían participar de la vida política del
Estado, pero estaban exentos de la dura disciplina militar de
los Espartiatas y gozaban de gran libertad. Además,
acapararon el campo económico y algunos llegaron a
enriquecerse a costa de los Espartiatas.
 Hilotas. En cuanto a su origen, los Espartiatas presumían de
que los Hilotas eran los descendientes de los habitantes
originarios de Laconia reducidos a servidumbre por los
conquistadores dorios y los Heráclidas. A ellos se sumaron
los nuevos Hilotas mesenios, quienes conservaron su
identidad hasta recobrar la independencia en el 371 a.C.
Los Hilotas eran siervos adscritos a la tierra, que no podían
abandonar. Debían entregar al Espartiata una cantidad del
producto cosechado prefijada por el Estado. Servían en el
ejército como ayudantes de los Hoplitas o bien se integraban
en la marina junto a los Periecos. Sin embargo, los
Espartiatas no tenían ningún derecho personal sobre los
Hilotas y solo el Estado (concretamente, la Apella) podía
manumitirlos. Cuando conseguían la libertad (por concesión
del Estado o por haber prosperado lo suficiente como para
poder comprarla, podrían desempeñar diversas funciones
(quizá como mercaderes, artesanos o marinos), pero nunca
alcanzaban la ciudadanía.
Los Hilotas en si eran esclavos, pero se deben diferenciar en
varios aspectos de los esclavos auténticos que eran bienes
muebles y propiedad personal de sus amos. No eran libres
de trasladarse ni de controlar sus propias vidas.
Mantenían sus propias relaciones familiares y, en su mayor
parte, vivían en grupos cerrados.
Existen además varias categorías intermedias en Esparta
(ciudadanos que han perdido parte de sus derechos): los hijos de
padre espartiata y madre de categoría inferior, los hijos ilegítimos
de padre espartiata (“Hijos de doncellas”) y aquellos guerreros
que no habían pagado su cuota o habían recibido un castigo.
La mujer desempeño en ella un papel muy distinto al del resto de
las mujeres griegas. La mujer espartana no se ocupaba de ninguna
labor domestica (confiándose a las sirvientas), sino que se
dedicaba al aprendizaje de la música y la poesía y a los ejercicios
gimnásticos. El gozar de una buena salud era fundamental para la
mujer espartana, en cuanto procreadora de hijos saludables para
servir al Estado; gozaba de gran libertad en su vida social al
tiempo que administraba la economía de la casa.

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