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El alcoholismo en el personal militar

La batalla más difícil la tengo todos los días conmigo mismo.


Napoleón Bonaparte

El alcoholismo es un problema social que afecta a toda clase de profesionales, incluyendo a


aquellos que forman parte de la vida militar, quienes por el tipo de actividades que llevan a cabo
se enfrentan a altos niveles de estrés que afectan a su salud física y mental, influyendo en las
decisiones que deben tomar en su cotidianidad (Vargas, Castellano y Trujillo, 2017).

Al respecto de ello, diversas investigaciones establecen que el consumo de alcohol entre el personal
militar se debe a problemas de estrés que deben afrontar debido al desplazamiento realizado a
casusa de las diversas operaciones que se efectúan en cada país, razón por la cual es frecuente que
se haga uso de esta bebida como un mecanismo para evadir la realidad, relajarse y afrontar dicha
situación (National Institute on Drug Abuse, 2013).

Por su parte, Rivas y Avilés (2015) señalan que en estudios desarrollados con personal militar del
Ecuador se logró determinar que otra de las causas directas del consumo de alcohol en esta clase
de profesionales corresponde al impacto experimentado por la separación de su familia, debido a
las distintas operaciones que se llevan a cabo, lo cual da lugar a profundos casos de depresión y
frustración, ante los cuales se busca una solución para afrontarlos de manera pasiva.

Estas mismas autoras señalan además que el consumo de alcohol en el personal militar, como
aquellos que forman parte de la B.S 62 “ZAMORA”, se encuentra vinculado a determinados
patrones culturales, ya que en Ecuador es frecuente que en muchos entornos familiares, los padres
enseñen a sus hijos e hijas, que una forma de evadir los problemas y las responsabilidades
corresponde al consumo de alcohol en grandes medidas, razón por la cual esta actitud se repite de
manera frecuente, sobre todo en aquellas situaciones de encierro y soledad que suelen enfrentar
quienes forman parte de la vida militar.

No podemos olvidar que el consumo de alcohol forma parte de nuestra cultura en


general y también del medio militar como subcultura que es (recordemos tan solo
que lo primero que humedece el casco del nuevo buque de guerra es el champagne).
Se encuentra ligado a todos los acontecimientos relevantes de nuestra vida y lo
usamos frecuentemente con muy diversos fines: para controlar nuestros cambios
emocionales, para sobrellevar el dolor físico, para aliviar la soledad y a rutina, para
acompañar a la alegría y para lo contrario, mitigar la soledad. (Revuelta, 2012, p.
35)

Otra de las causas por las cuales es frecuente el consumo de alcohol se debe a la influencia social,
ya que muchos profesionales de la carrera militar son presionados por otros compañeros, quienes
consideran que la única forma de dialogar y distraerse se lleva a cabo a través de la ingesta de
bebidas alcohólicas en gran cantidad, sin tomar en consideración los riesgos para su salud física,
afectiva y emocional (Rivas y Avilés, 2015).

Investigaciones desarrolladas por autores como Pascual y Guardia (2012) sostienen que otro de los
factores que pueden conducir al consumo de alcohol se encuentra vinculado a la personalidad de
cada individuo, que en el caso de profesionales como los pertenecientes a la vida militar se ponen
a prueba, ya que debido a las actividades que desarrollan de manera frecuente, se encuentran
expuestos a la soledad, al estrés, y por ende en muchos casos no suelen afrontar dichas situaciones
de forma adecuada, razón por la cual se refugian en el alcohol, más aún si sufren problemas de
autoestima, distorsión de su autoimagen, o problemas familiares.

Otra de las razones que permiten explicar el consumo de alcohol entre el personal militar como el
que forma parte de B.S 62 “ZAMORA” corresponde al tipo de entrenamiento que reciben dentro
de su formación profesional y que es responsable de limitar su capacidad para comunicarse y
expresarse respecto a los problemas que se presentan en su cotidianidad y que producen estados de
angustia y preocupación, sobre todo si se toma en consideración que uno de los objetivos de la vida
militar es la de consolidar un pensamiento estratégico que les permita tomar decisiones inmediatas,
sin dudar, motivando a que muchas inquietudes no se sociabilicen hacia sus compañeros o
autoridades, que motivan a que se refugien en el alcohol para sobrellevar dicha situación (San
Román y otros, 2017).
Respecto a esta problemática, San Román y otros (2017) manifiesta que el ejercicio y la
implementación de estrategias comunicacionales son actividades mediante las cuales el personal
militar puede afrontar de una manera efectiva el nivel de estrés que experimentan debido a su
condición, ya que es necesario que puedan dialogar con otras personas sobre las preocupaciones
que se generan en su cotidianidad, permitiéndoles tomar en consideración soluciones al respecto,
y acceder a otra clase de actividades de distracción como el deporte, para así evitar la ingesta de
alcohol u otra clase de sustancias nocivas para su salud física y mental.

En este sentido, Pascual y Guardia (2012) insisten además que debido a que el consumo de alcohol
para afrontar los problemas, es un tema cotidiano en la cultura, es necesario que el personal militar
pueda contar con el apoyo de especialistas en el campo de la psicología para conocer actividades y
técnicas de afrontamiento mediante las cuales puedan abordar las dificultades que se generan en su
vida, además de manejar efectivamente estados de depresión, ansiedad, temor, estrés o tristeza, y
que se generan debido a su estado de aislamiento social, o la presión que experimentan en
situaciones de conflicto.

Al mismo tiempo, existen situaciones específicas que forman parte de la vida


militar, como la participación en misiones internacionales en zonas de operaciones
multinacionales con o sin exposición al combate, y que pueden estar asociadas con
un incremento o consumo intensivo de drogas tradicionales como es el alcohol.
(Vargas, Castellano y Trujillo, 2017, p. 164)

Revuelta (2012) añade además que otro de los factores que contribuye al aumento de alcoholismo
entre el personal militar corresponde a la invisibilización de esta problemática por parte de las
autoridades de estas instituciones, que no contribuye a la implementación de estrategias para
intervenir sobre las causas de este problema y ayudar a que quienes forman parte de la vida militar
cuente con un apoyo instrumental para abandonar el consumo de esta clase de bebidas y afrontar
sus inquietudes y temores de una forma más positiva, sin temor a sufrir alguna clase de represalias.
Por todo lo referido entonces, se debe concluir que entre las principales razones por las cuales se
producen los casos de alcoholismo en el personal militar del B.S 62 “ZAMORA”, durante el 2017,
se deben principalmente al grado de estrés que experimentan de acuerdo a las actividades que
llevan a cabo, problemas psicológicos debido a su alejamiento de su familia, baja autoestima, así
como su limitada capacidad de expresar lo que sienten, lo cual los empuja a refugiarse en esta clase
de bebidas, debido al escaso apoyo que encuentran en su medio profesional.

Ante este contexto es fundamental que las autoridades responsables del personal militar instauren
estrategias de apoyo para abordar esta clase de problemática en sus unidades, mediante el apoyo
de psicólogos, y el establecimiento de charlas donde se brinde información acerca de los riesgos y
daños que genera el consumo de alcohol en su vida, así como en su carrera profesional, además de
enseñarles estrategias de afrontamiento activo para enfrentar sus problemas mediante actividades
como el deporte, la lectura, el diálogo con otros compañeros, que contribuyen a reducir sus estados
de ansiedad, fortaleciendo su estado de salud física y psicológica, motivándolos a mejorar y cada
día esforzarse por ser mejores profesionales al servicio de su país.

Referencias bibliográficas
 National Institute on Drug Abuse. (2013). El abuso de drogas y otras substancias entre el
personal militar. Drug Facts(1), 1 - 3.

 Pascual, F., & Guardia, J. (2012). Monografía sobre el alcoholismo. Barcelona:


Socidrogalcohol.

 Revuelta, A. (2012). Alcoholismo en el medio militar. Revista de la Dirección Nacional de


Sanidad de las Fuerzas Armadas, 93(3), 34 - 42.

 Rivas, M., & Avilés, N. (2015). Gestión de prevención del consumo de bebidas alcohólicas
en el personal militar activo que acude al Hospital Naval de Guayaquil, de julio a
diciembre de 2013. Babahoyo: Universidad Técnica de Babahoyo.

 San Román, S., & otros. (2017). Actividad física y consumo de alcohol en Las Fuerzas
Armadas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Revista de Transmisión del Conocimiento
Educativo y de la Salud, 9(1), 1 - 11.

 Vargas, C., Castellano, E., & Trujillo, H. (2017). Factores asociados al consumo de drogas
en una muestra de militares españoles desplegados en “Bosnia-Herzegovina”. Adicciones,
29(3), 163-171.