Вы находитесь на странице: 1из 12

CAPITULO 3

El Ojo Humano

El ojo humano es extremadamente sensible y funciona de manera efectiva en una


amplia gama de distancias y niveles luminosos. Sin embargo, es posible ampliar
considerablemente las fronteras de nuestra visión mediante el empleo de instrumentos
ópticos que extiendan nuestra visión a nuevas formas y dimensiones . en los extremos
de estos instrumentos tenemos al microscopio óptico nos permite observar objetos tan
pequeños como los de 0.1µm de diámetro y a los telescopios que nos muestran
galaxias muy alejadas cuya luz a tardado miles de millones de años en llegar a
nosotros. La cámaras de cine y video registran imágenes de luz visible he infrarroja, y
continuamente se diseñan y producen lentes que concentran más luz y menos
aberraciones, pero todas ellas se han basado en el principio del ojo humano.
Las ideas de la óptica y de los instrumentos ópticos han llevado a nuevos
conceptos y diseños para instrumentos que extienden la gama d nuestros sentidos
visuales mas allá de los limites de la luz visible. Por ejemplo, a partir de la creación del
microscopio electrónico en los años 30, las mejoras e innovaciones y nuevos métodos
han llegado al punto en el que ahora podemos obtener imágenes de átomos
individuales. Sin embargo, examinemos el mas complejo e interesante de todos; el ojo
humano.

FIG 1 Sección transversal de un ojo humano vista desde arriba, donde se muestra los principales
elementos ópticos

El ojo humano es uno de los instrumentos ópticos más conocidos, pero también es
el mas complejo. El mecanismo completo de la visión es extremadamente complicado e
incluso en la actualidad no se entiende del todo. No obstante, podemos comprender
algunos de los principios importantes de la visión al considerar las propiedades ópticas
del ojo humano.
La figura 1 es un diagrama esquemático del ojo humano, visto en sección
transversal desde arriba. Una imagen enfocada en la retina mediante los elementos
ópticos del ojo es el estimulo para las señales nerviosas que interpretan al cerebro . Los
principales elementos ópticos son la cornea, que es una envoltura transparente sobre
el frente del ojo), la pupila que es una abertura ), el iris que actúa como el obturador de
una cámara fotográfica y sirve para ajustar al tamaño de la pupila, un fluido denominado
humor acuso en el frente del cristalino, el cristalino, el músculo ciliar el cual controla la
forma del cristalino que actúa como un lente, el humor vítreo que es una sustancia
gelatinosa que entre otras funciones tiene la de proteger a la retina de la llegada
excesiva de luz, esto lo logra mediante una sustancia que se oscurece con el
incremento de luminosidad de forma casi instantánea, pero requiere de algunos minutos
o segundos para aclararse nuevamente cuando hay bajos niveles de iluminación;
finalmente tenemos la retina que es la capa sensible a la luz que alinea la parte
posterior del ojo. Sin embargo, cuando consideramos la forma en el cual el ojo refracta
la luz incidente, no podemos tratarlo como un lente delgado debido a que hay más de
dos fronteras refractoras y el objeto y la imagen se encuentra en medios ópticos
deferentes.
El cambio relativo mas grande en el índice de refracción ocurre entre el aire (n =
1.000) y la cornea (n = 1.376). en consecuencia, la mayor refracción se presenta
también en la superficie. El cristalino es en realidad un lente de índice descendente con
un índice mayor (n =1.406) cerca del centro que en los bordes (n = 1.386) Puesto que
los humores acuoso y vítreo que rodean al cristalino tienen índices de n = 1.336, la
refracción en la superficie de este es pequeña comparada con la refracción en la
córnea.

FIG 2 Enfoque de objetos distantes y cercanos por el ojo humano, note el cambio del cristalino para
enfocar la distancia cercana.

El ojo relajado normal presenta los objetos distantes enfocados en la retina. para
que los objetos cercanos estén enfocados en la retina deben cambiar algunos
parámetros ópticos del ojo. Si un objeto distante se mueve hacia el ojo, este cambia
para mantener la imagen enfocada en la retina. Este efecto se conoce como adaptación
y se efectúa principalmente mediante la contracción de los músculos ciliares, los cuales
cambian la forma del cristalino. Cuando el ojo enfoca objetos cercanos, el cristalino se
vuelve mas grueso y la superficie más curva. Debido a que el cristalino tiene un índice

24 Inspección Visual
de refracción más alto que el medio circundante, el efecto neto es acortar su longitud
focal.
La capacidad de adaptación del ojo es limitada, los extremos del ámbito en el cual
es posible la visión definida se conocen como el punto lejano y el punto cercano del ojo.
Solo podemos acercar un objeto a determinada distancia, denominada punto cercano, y
seguir viéndolo con claridad.

El punto cercano
Es la distancia a la cual el ojo sin ayuda produce la imagen más grande y nítida
en la retina. Los objetos más cercanos a dicho punto no pueden enfocarse. El valor
promedio del punto cercano es más o menos 25 cm. Aunque hay una variación
individual considerable, incluso por las personas consideradas como de visión normal.
Por convención, el punto cercano normal se considera igual a 25 cm.
La posición del punto cercano depende del grado en que el músculo ciliar puede
aumentar la curvatura del cristalino. Esta capacidad disminuye gradualmente con la
edad porque el cristalino crece con la edad del individuo y es aproximadamente 50%
mas grande a los 60 años que a los 20 años y el músculo ciliar pierde la capacidad de
deformar adecuadamente el cristalino mas grande. Por estas razones el punto cercano
se aleja poco a poco a medida que envejece el ojo, así pues una persona promedio con
50 años de edad no puede enfocar un objeto situado a menos de 40 cm. Del ojo.

Punto cercano
Edad en años
en cm.
10 7
20 10
30 14
40 22
50 40
60 200
Retroceso del punto cercano con la
edad

El punto lejano
es la distancia más lejana a que el ojo sin ayuda produce una imagen nítida. El
punto lejano del ojo normal se encuentra en el infinito.

El Ojo Humano 25
Problemas de la visión
La mayor parte de la gente no posee una buena visión. Es muy amplio el intervalo
de capacidad visual que se considera normal. Dos tipos de defectos de visión muy
comunes, que pueden ser corregidos con facilidad, se relacionan con las propiedades
ópticas del ojo: la visión corta o miopía y la hipermetropía, también conocida como
presbicia, la cual se desarrolla en personas después de la edad madura debido al
engrosamiento y falta de flexibilidad del cristalino. Por esta razón también se conoce
como presbicia, (de las palabras griegas presbyte, viejo y ops, ojo).
Un ojo miope es incapaz de adaptarse al intervalo normal de 25 cm al infinito. En
vez de eso, hay un punto lejano más allá del cual la visión no es nítida. La imagen de
un objeto distante se enfoca en la parte frontal de la retina, de modo que sobre ella
solo se forma una borrosa. La visión clara de objetos distantes se restituye colocando
frente al ojo un lente divergente que forma la imagen de un objeto distante dentro del
intervalo de adaptación de ese ojo particular.

FIG 3 Formación de la imagen en un ojo con miopía y su corrección con un lente divergente

Para un ojo con presbicia, el punto cercano está muy alejado. Si la distancia focal
normal es de 25 cm. La imagen de un objeto cercano se enfoca detrás de la retina, por
lo que de nuevo se percibe borrosa. Para ver objetos a 25 cm del ojo es necesario
emplear lentes convergentes, los cuales forman la imagen del objeto al menos a la
distancia del punto cercano real del ojo en cuestión.

FIG 4 Formación de la imagen en un ojo hipermétrope y su corrección con un lente convergente

26 Inspección Visual
El astigmatismo, otro problema visual común, se produce cuando las superficies
de la cornea o el cristalino no son esféricas. Las imágenes de un ojo con este defecto
se observan como líneas y casi siempre la forma del ojo puede ser aproximada a una
combinación de una superficie esférica con una deformación cilíndrica superpuesta.
Este problema se corrige usando un lente de anteojos cilíndrico de compensación.
Los optometristas por lo general expresan la potencia de los lentes que se usan
para corregir defectos visuales en otros términos en lugar de la longitud focal. La unidad
común es la dioptría. La potencia de un lente en dioptrías es el reciproca de la longitud
focal en metros. Es decir:
D = 1/ƒ’
Donde ƒ es la longitud focal en metros y D es la potencia del lente en dioptrías.
Por ejemplo, un lente con una longitud focal de + 0.25 m tiene una potencia de + 4.0
dioptrías. Las longitudes focales más cortas corresponden a potencias dióptricas
superiores. El uso de la potencia del lente es conveniente sobre todo cuando se recurre
a varios lentes delgados ordenados de manera muy cercana. En este caso, la potencia
de la combinación es exactamente igual a la suma de las potencias de los lentes
individuales. La selección de un lente de potencia apropiada para corregir un defecto
visual suele conseguirse intentando diversas combinaciones de lentes frente al ojo
hasta que se obtiene una visión mas clara. Después se escoge un lente único que
tenga la misma potencia que la combinación ensayada.
En personas cuyos ojos son incapaces de adaptarse por completo a ambos
extremos del intervalo, pueden conseguirse lentes con dos regiones distintas de
potencia dióptrica deferente. Se denomina bifocales y tiene una región superior de
potencia dióptrica a apropiada para la visión de lejos y una región inferior diseñada para
la visión d cerca. En algunos casos, se utilizan los lentes trifocales para proporcionar
una mejor visión a distancias intermedias.

Intensidad de luz para observar.


¿Cuál es el destello luminoso más débil que se puede ver? ¿Cuál es el número
mínimo de fotones que se requieren en la retina para que se detecte un destello?
Explicamos las propiedades ópticas del ojo, donde se mostró cómo la luz incidente se
enfoca en una imagen en la retina por medio de la córnea y el cristalino. Einstein
explicó la interacción de la luz con la materia utilizando la idea de que los rayos
luminosos están compuestos por un gran número de fotones individuales. Con
frecuencia, la teoría de Einstein constituye la base de nuestra interpretación de cómo la
luz ocasiona los cambios físicos, químicos o biológicos.

El Ojo Humano 27
FIG 5 Representación esquemática de la retina

Un destello luminoso es visible cuando se estimulan los receptores fotosensibles


en la retina. Hay dos tipos de receptores – bastoncillos y conos – cada uno de con tipos
distintos de moléculas sensibles a la luz denominadas pigmentos visuales. Los conos
son responsables de la visión a color y se encuentran sobre todo en la fóvea, el área de
la visión mas aguda. El mayor número de bastoncillos se encuentra principalmente
fuera de la fóvea. Éstos no transmiten información a color, aunque son mucho más
sensibles a la luz que los conos. Las figuras 6 y 7 muestran las curvas de absorción
espectral de los pigmentos visuales en los bastoncillos y conos. Observe en la fig 5 que
la retina humana es, en cierto sentido, la salida equivocada. Los bastoncillos y los
conos se encuentran en la superficie posterior de la retina, lejos de donde proviene la
luz entrante. Para que la luz llegue a los fotorreceptores, debe atravesar la mayor parte
de la retina, la cual está compuesta por células relativamente transparentes.

28 Inspección Visual
FIG 6 Sensibilidad de los pigmentos receptores en los conos

FIG 7 Sensibilidad del pigmento receptor en los bastoncillos

La respuesta a nuestra pregunta inicial la dieron los experimentos realizados por


primera vez por Hecht, Shlaer y Pirene en los años cuarenta. La primera parte de un
experimento consistió en la determinación del número mínimo de fotones que deben
entrar a la córnea para producir la sensación de luz. La segunda parte correspondió a
determinar cuántos de estos fotones en realidad llegan a los receptores visuales.
El aparato experimental generaba un destello luminoso de 0.1 s de duración que
incidía sobre un área de la retina correspondiente a casi 500 bastoncillos. La luz tenía
su intensidad máxima a 510 nm (espectro verde amarillento), lo que equivalía a la
sensibilidad más grande de los bastoncillos. Los sujetos experimentales se exponían a
destellos aleatorios y se les pedía indicar cuando se observaban uno. La intensidad de
la fuente se redujo en etapas hasta que no se observaban destellos, estableciéndose
de este modo un umbral. Al conocer los detalles del aparato, los experimentadores

El Ojo Humano 29
determinaron que el umbral para una respuesta visual correspondía de modo
aproximado a 100 fotones incidentes en la córnea. Esta cantidad de luz es en verdad
muy pequeña: una salida continua de 100 fotones cada 0.1 s de luz de 510 nm
corresponde a menos de 10 –15 vatios.
Sin embargo, no todos los fotones que llegan al exterior de la córnea alcanzan los
bastoncillos en la retina. Algunos de los fotones se reflejan en la córnea y el cristalino.
Además, los fluidos en el ojo absorben o dispersan casi la mitad de la luz, por lo que en
realidad sólo alrededor de 45 de los 100 fotones originales llegan a la superficie frontal
de la retina. La mayor parte de estos fotones se absorben en la retina antes de llegar a
los bastoncillos. Otros experimentos han demostrado que más o menos 5 fotones
deben caer en un área de 500 bastoncillos de la retina para producir un destello.
La probabilidad de que uno de los 500 bastoncillos será alcanzado por más de uno
de los 5 fotones es extremadamente pequeña. Por lo tanto, concluimos que solo un
fotón activará un solo bastoncillo. Sin embargo, no es suficiente la excitación de un
bastoncillo, pues deben estimularse en forma simultánea cinco o más para que veamos
el destello.
¿Cómo explicar que un solo fotón activará a un único bastoncillo, pero que
alrededor de 5 fotones se necesitan para producir una respuesta visual? Los
bastoncillos fotorreceptores se activan cuando se les suministra la suficiente energía.
Algunas veces ésta proporciona un fotón de energía E=hf. No obstante, también es
posible excitar un bastoncillo mediante la energía térmica presente en su ambiente. Los
cálculos indican que las excitaciones térmicas aleatorias ocurren a un rango que es casi
el mismo que la correspondiente a los 5 fotones para una señal visual. Así, parece ser
que no observamos un destello a menos que la señal producida sea comparable o
mayor que la debida a la excitación térmica aleatoria de los bastoncillos.

La visión del color


Durante el siglo pasado se hicieron muchos intentos para formular una teoría
científica de la visión de los colores. Aunque algunas de estas teorías han obtenido
éxito considerable, ninguna de ellas ha sido capaz de explicar los fenómenos
conocidos. La teoría de más éxito fue presentada primero por el científico ingles,
Thomas Young, y la mejorada después por el científico alemán, Von Helmholtz. De
acuerdo a la teoría de young-Helmholtz, los diminutos conos en la retina del ojo (véase
la figura 5) son de tres clases. Un grupo de conos produce la sensación visual del rojo,
el segundo grupo la sensación del verde y el tercer grupo la sensación del azul. Una
serie de gráficas de la sensación para cada uno de estos conos sensibles al color, esta
dado por las curvas centrales en la figura 8. La curva R muestra que para estimular la
reacción de los conos al rojo, cualquier longitud de onda desde el violeta la rojo
espectrales es satisfactoria, pero la longitud de onda de 6000 Ǻ producirá la máxima
respuesta. Analógicamente, los conos Az y Ve se ve que son estimulados por toda una
gama de diferentes longitudes de onda.
Cuando un amarillo puro espectral entra en el ojo, como el representado por am
en el dibujo, ambos conos Rz y Ve responden igualmente y la sensación es amarillo. Si
al rojo y al verde espectrales puros se les permite entrar en el ojo (como r y ve en las

30 Inspección Visual
curvas), ambos conos Rz y Ve responden otra vez igualmente y la sensación producida
es amarilla. Debido a la igualdad de los estímulos, el cerebro es capaz de establecer la
diferencia entre los estímulos am y la mezcla no esté presente el amarillo espectral. Un
comportamiento similar ocurre cerca de la longitud de onda de 5000 Ǻ, donde los conos
Az y Ve están estimulados igualmente para producir un matiz cian.

Fig. 8 curva del triple estimulo para los conos de la retina sensibles al rojo, verde y azul

Si se somete el ojo a una luz débil de longitud de onda 4500 Ǻ, la sensación


visual es azul, pero cuando se eleva la intensidad le matiz se vuelve violeta o púrpura,
indicando una apreciable estimulación de los conos R. Esta es la prueba de que la
pequeña “joroba” en la curva R de la figura 8. El blanco se produce por la presencia de
todas las ondas en iguales cantidades, pero también se origina con tan pocas
longitudes de onda como tres únicamente.
Por el proceso aditivo de las tres respuestas primarias, rojo, verde y azul, se
pueden producir todos los miles de matices posibles. El poder del ojo y del cerebro para
sintetizar los colores se compara con el proceso inverso por medio del cual el oído y el
cerebro son capaces de analizar los tonos musicales en sus componentes.

Limitaciones en la observación de los colores


Cerca del 8% de los hombres y del 1% de las mujeres tienen deficiencia o
ceguera de colores, o sea, no tienen la visión normal del color. Aunque hay muchas
maneras, formas y grados de este defecto, los dos tipos más comunes se llaman
protanopía y deuteranopía. Ambas formas de dicromatropsia mejor conocida como
daltonismo, son hereditarias, recesivas y ligadas al sexo. Teóricamente, una mujer de
cada siete es un portador genético que no manifiesta deficiencia en la visión de los
colores, pero que las transmite a través de la mitad de sus hijas y a la mitad de sus

El Ojo Humano 31
hijos. Si uno de estos hombres se casa con una mujer normal, todos sus hijos serán
normales, pero sus hijas serán todas portadoras.

La protanopía
Numerosas pruebas y experimentos demuestran que la protanopía se debe a la
ausencia de los conos R en la retina fig 5. La protanopía se caracteriza por su
observación de que las longitudes de onda grandes al final del espectro son verdes y se
detienen cerca de 6800 Ǻ. A pesar de que es capaz de comparar los colores bastante
bien, el número de matices vistos por este individuo es solo una pequeña fracción de
los que ve una persona normal. Con solo dos colores primarios, azul y verde, a su
disposición percibe únicamente los matices producidos por su mezcla en todas las
proporciones posibles.

La deuteranopía
La deuteranopía se produce cuando los conos Ve tienen la misma respuesta
espectral que los conos R normales. En la deuteranopía, el espectro no se acorta en los
extremos, pero, puesto que los conos R y Ve son estimulados de modo igual con todas
las grandes longitudes de onda, ve sólo amarillo de cerca de 5700 Ǻ en adelante. Con
sólo el rojo y el azul como primarios, los únicos matices producidos son los descritos
por el normal como amarillo, azul o blanco, aunque se han ideado varios métodos para
descubrir las deficiencias de percepción del color, la determinación más sensible y
exacta se hace con un instrumento óptico llamado anomaloscopio.
La visión del color con dos primarios, como en la protanopía y en la
deuteranopía, se llama dicromatopsia (dicromasia o daltonismo total).
La visión con la deficiencia parcial de uno de los tres tipos de conos se llama
tricromatopsia anómala (tricomasia) o daltonismo parcial. En esta última hay una
disminución en el brillo de alguno de los colores rojo o verde y menos frecuentemente
azul, pero el número de matices posibles es mayor que en el dicrómata y, en muchos
casos, se aproxima al individuo normal, que es tricómata.

Visión fotópica y visión escotópica


En un salón bien iluminado o bajo la luz brillante del Sol, la sensibilidad máxima
del ojo está en la parte amarillo verdosa del espectro visible. Sin embargo, cuando la
luz es extremadamente débil, el máximo se desplaza a la región azul verdosa y,
prácticamente, desaparece toda diferenciación de los colores. Dos curvas de
sensibilidad para el brillo, una para iluminación muy intensa y otra para iluminación muy
reducida, se muestran en la figura 9. A pesar de que los máximos se dibujan a la misma
altura, las escalas verticales para los dos son diferentes. La curva Fotópica es
realmente miles de veces más alta que la curva Escotópica .
Bajo la iluminación de la luz diurna, se requiere la visión normal por la llamada
visión fotópica, condición donde los conos de la retina, sensibles al color, son
responsables de las sensaciones visuales. Sin embargo, en las noches oscuras,
cuando la iluminación es muy baja, los bastones altamente sensibles se encargan de
lograr la reducida visión, y ésta es denominada visión escotópica. La visión fotópica es

32 Inspección Visual
una visión por los conos; la visión escotópica es una visión por los bastones. El ojo
normal contiene 7 millones de conos y 130 millones de bastones.

Fig 9 curvas de la visión escotópica y fotópica, comparando la visión diurna de los conos y la visión
nocturna de los bastones.

Se puede hacer una demostración interesante con una linterna ordinaria de


proyección, una transparencia, mitad roja y mitad azul y un diafragma iris colocado
delante de la lente del proyector. El brillo de los colores rojo y azul de la transparencia
debe igualarse para proyección normal sobre una pantalla blanca. A medida que se
cierra el diafragma iris, el campo rojo se va desvaneciendo más rápido que el azul,
hasta que finalmente, ambos desaparecen. La persistencia del azul es más
sorprendente, si se observa dirigiendo los ojos hacia un lado de los dos campos
coloreados. Si el ajuste inicial del rojo y el azul para un brillo igual, corresponde a los
puntos (a) y (b), en la figura 9 la iluminación reducida corresponde a los puntos de brillo
diferente (c) y (d). Este fenómeno observado se llama efecto Purkinje.

El diagrama cromático de la C. I. I.
En 1931, la Comisión Internacional de la Iluminación (C. I. I.) aprobó resoluciones
bien planeadas para la medida cuantitativa de los colores. En esta ocasión, fueron
adoptados por los primarios aditivos, rojo, verde y azul, que dividían el espectro visible
en tres curvas superpuestas de respuestas espectral, algo parecidas a las de la figura
8. Aunque la descripción de este sistema patrón de la C.I.I. Debe dejarse para estudios
más avanzados, se debe mencionar aquí que cualquier muestra dada de color se
puede medir con un espectroscopio, en función de los tres primarios adoptados, y los
resultados de las mediciones se puedes expresar por dos números. Estos dos números
se pueden trazar en una grafica.
Cuando los colores puros del espectro: rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul y
violeta (R An Am Ve Az Vi), se comparan con una mezcla de los patrones primarios, se
obtiene una curva continua, como la de la figura 10. Con el blanco en el centro, la gama

El Ojo Humano 33
completa de todas las mezclas posibles de los colores está situada dentro de la
superficie cerrada R An Am Ve Vi, con los púrpuras P y los Magentas M confinados en
la región R B Vi entre los dos extremos del espectro.

Fig. 10 diagrama de la C.I.I.

Fig 11 inspección visual a juntas de expansión de recubrimiento diatérmico

34 Inspección Visual

Оценить