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DEAN Carolyn, Los Cuerpos de los Incas y el El tema del libro de Carolyn Dean (Ph.D.

Cuerpo de Cristo. El Corpus Christi en el UCLA, 1990) es el estudio del Corpus Christi
Cuzco Colonial. Trad. Javier Flores Espinoza. cuzqueño a partir del análisis de unos lienzos pin-
Lima: U. San Marcos y Banco Santander, 2002, tados ca. 1674-1680.3 El enfoque de la Dra. Dean,
253 pág., 48 ilus. historiadora del arte de la Universidad de California
en Santa Cruz, es el vocabulario visual y represen-
Reconozco que puede parecer poco usual el tativo filtrado en estos lienzos, y la existencia-o la
empezar la reseña de un libro académicamente extensión-de una capacidad de comunicar (de ma-
importante, como es la obra de Carolyn Dean, nera visual o interpretativa) la polisemia de un pa-
con un comentario sobre la edición del mismo. Sin sado prehispánico, a través de aquellas imágenes
embargo , para los que habíamos podido apreciar de actuaciones públicas por las cuales las pobla-
la edición original/ lo más impactante de la nueva ciones andinas articulaban identidades coloniales.
es cuánto la edición peruana supera a la Desde el inicio, el trabajo de Dean se aparta
anglosajona. Realmente, se trata de un hecho lo de los análisis tradicionales de la fiesta de Corpus
suficiente excepcional en nuestro medio para jus- Christi que la ven o bien como una imposición de
tificar una mención especial. El formato amplia- la religión cristiana sobre la cosmología ritual de
do, la calidad del papel, el cuidado de la presenta- una sociedad andina subyugada o bien como una
ción, las ilustraciones retrabajadas que optimizan apropiación (trasgresión o manipulación) de una
los colores y los detalles, merecen para la edito- fiesta católica por una cultura andina subversiva
rial de la San Marcos un tremendo reconocimien-
to, como también a los individuos involucrados
en este éxito. 2
la presentación del libro, Dr. José Carlos Bailón
Vargas , editor general, sin olvidar la siempre
lnka Boclies and the Body of" Chrisl. Corpus exquisita traducción de Javier Flores Espinoza
Christi in Colonial Cuzco. Peru . Durham and 3 La llamada serie de Santa Ana, de los cuales 12
London: Duke University Press, 1999. lienzos pertenecen al Museo Arzobispal del Arte
2 En particular el Rector de la UNMSM , Dr. Ma- Religioso en Cusco y 4 se encuentran en colec-
nuel Burga quien empujó el proyecto y escribió ciones privadas en Santiago de Chile.

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y resistente (e.g. Flores Ochoa 1990; Zuidema conjunto simbólico que se alimenta de otros
1992, 1999; Burga 1992; Molinié 1999). símbolos . Así es que el Corpus de Cuzco (pero
En cambio, lo que propone Dean es analizar tambien por ej. de México, ver Gruzinski 1999)
las pinturas (y de hecho la fiesta del Corpus y la se nutre de la presencia de concep!,Qs e imágenes
sociedad inca y colonial de la época) como una culturales pre-existentes o que nacen por la mis-
composición semiótica es decir un sistema de re- ma yuxtaposición de significados. Las redes de
presentaciones destinado a comunicar una cierta símbolos se multiplican sin excluirse. Las nuevas
información a un cierto público. Este planeamiento metáforas culturales se superponen y enriquecen
deja surgir preguntas múltiples en el lector (¿quién?, el ritual sin eliminar a las anteriores y permiten
¿cómo?, ¿para quién'l ... ) que la autora contestará una colectivización y un atesoramiento 4 de con-
a lo largo de su libro a través de un recorrido tan ceptos y valores. Este enriquecimiento de símbo-
erudito como elegante. Este trayecto nos lleva, los y significados contribuye a la polisemia de la
capitulo por capitulo, desde un análisis de la im- fiesta y hace posible que distintos actores pue-
portancia del Corpus Christi como fiesta colonial dan interpretarla y vivirla de manera, aparente-
hasta un epílogo donde "los ecos distorsionados mente, contradictoria.
de las voces de los incas reverberan en la vida El segundo concepto que aplica Dean a las
festiva del Cuzco actual." (p. 18) expresiones de identidades conflictivas dentro del
El Corpus Christi europeo y español, como Corpus es la noción bien conocida del tinku andino.
bien nos recuerda Dean, fue un invento relativa- La autora se plantea la pregunta de cómo los incas
mente tardío, (siglo XIII), apuntando a celebrar realizaron "lo imposible: cómo enfrentaron el
el milagro de la transubstanciación y el triunfo Corpus Christi triunfante en tanto subalternos
de Cristo sobre la muerte. Rápidamente, se con- alienados" (p. 17). Sugiere que la nobleza inca
virtió en una expresión del triunfo de la fe cató- respondió a la colonización a través del tinku, o
lica contra-reformista sobre las herejías -en Es- sea la " poderosa confluencia de opuestos com-
paña, los Corpus celebraban el avance de la Re- plementarios" (ibid.). Frente al triunfo cristiano,
conquista sobre las poblaciones musulmanas-. no se trataba de negar esta victoria sino de com-
De la misma manera que las instituciones gue- plementarla, y al posicionarse como parte de una
rreras y civiles de la Reconquista pasaron sin ecuación, la población andina -lejos de declarar
mayor transform ación a respaldar la misión de su subaltemidad- formulaba "afirmaciones de me-
los conquistadores, el Corpus andino desde el diación en las cuales las oposiciones entre andinos
inicio se impone en una celebración de la Con- y europeos, paganos y cristianos, pasado y pre-
quista expresada como confrontación de la fe y sente, legitimaban su nueva identidad colonial"
triunfo de la religión cristiana. (ibid.). Para Dean el concepto del tinku fue una de
El Corpus "andinizado" llega a ser un esce- las armas a través de las cuales las poblaciones
nario donde los incas coloniales revindican y ocu- andinas pudieron vivir la colonización y compren-
pan espacios ("intersticios culturales") y for- derla desde una red cultural de significados que
mulan identidades en relación a las identidades les permitió definirse y crearse más allá de su
hegemónicas hispanas . Desde ya, surgen múlti- posición sujeta/dominada.
ples referentes simbólicos y semióticos que El libro de Carolyn Dean no es un libro de
transforman la fiesta y sus representaciones (in- historia del arte sobre el Corpus Christi colo-
cluyendo en éstas la invención moderna de lnti nial, ni mucho menos sobre los 14 lienzos de la
Raymi) en un.registro heterogéneo de identida- serie de Santa Ana. Es una meditación fina y
des polisémicas históricas y políticas, pasadas audaz sobre patrones y procesos, sobre identi-
y construidas. dades y lenguajes culturales, que debe fascinar a
Carolyn Dean en su consideración brillante y todo aficionado, estudiante y experto de los
educada de los procesos y fuerzas en juego expre- Andes en cualquiera disciplina. El libro de Dean ,
sados en la celebración de la fiesta del Cuerpo de
Dios, desarrolla un gran número de conceptos tanto
estéticos como antropológicos e históricos. Sólo 4 Resulta significativo que por orden de la reina
quiero resaltar dos que me parecen sugestivos y Isabel la custodia usada en el Corpus de Toledo
sorprendentes en el contexto del estudio. y la cruz lucida en el Corpus de Sevilla fueran
El primero de estos conceptos es la idea de fundidas con el oro americano "primero que
la fiesta o del ritual semiófago, es decir, de un llegó de las indias" (p.24).

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como su sujeto, es una obra semiófaga que se
nutre de la yuxtaposición de conocimientos y de PARSSINEN Martti, Tawantinsuyu. El estado
ideas para luego alimentar la reflexión del lector, inca y su organización política. Lima: Instituto
cautivado por la originalidad y la profundidad Francés de Estudios Andinos-Pontificia
de este trabajo maestro. Universidad Católica del Perú-Embajada de
Finlandia. 2003 (425 pp.).
Jean-Jacques Decoster
En 1955 John Murra, rumano, presentó en
inglés a la Universidad de Chicago su tesis doc-
Bibliografía toral sobre la organización económica del estado
inca. Esta obra fue publicada en español recién en
BURGA , Manuel 1978. En 1964, el holandés R. Tom Zuidema
1992 "El Corpus Christi y la nobleza inca sustentó su tesis doctoral, escrita también en
colonial. Memoria e identidad", en inglés, en la universidad de Leiden sobre el sistema
Heraclio Bonilla comp., Los Conquis- de ceques del Cuzco. La misma, y con un revelador
tados. 1492 y la población indígena de ensayo introductorio, estuvo disponible al público
las Ameritas. Bogotá y Quito : Tercer de habla hispana recién en 1995. ¿Por qué pre-
Mundo Editores, FLACSO-Ecuador, tender, entonces, que una tesis doctoral escrita
Ediciones Libri Mundi , pp. : 317-328 originalmente en inglés por un finlandés y
sustentada en 1992 en el departamento de historia
FLORES OCHOA, Jorge de la Universidad de Turku escape a la inexorable
1990 El Cuzco Resistencia y Continuidad. ley de la extemporaneidad de la traducción?
[Qosqo]Cusco: Centro de Estudios El objetivo de Martti Parssinen en este libro
Andinos Cuzco-CEAC consiste en analizar, resumir y poner al día los
principales conocimientos e interpretaciones
GRUZINSKI, Serge relativos a la organización política del Tawantinsuyu
1999 "El Corpus Christi de México en tiem- desde cuatro puntos de vista: el de la metodología
pos de la Nueva España", en Antoinette histórica, el de los modelos y teorías antropológicos,
Molinié ed., Celebrando el Cuerpo de el de la lingüística y el de la arqueología. En particular,
Dios. Lima:PUCE, pp.: 151-173
A lo largo de este estudio intento buscar
MOLINIÉ, Antoinette especialmente aquellas estructuras que
1999 "Dos celebraciones 'salvajes' del Cuer- prevalecieron un lapso considerable du-
po de Dios (los Andes y La Mancha)", rante todos aquellos cambios ocurridos
en Antoinette Molinié ed., Celebrando en el período de la Conquista, pues si
el Cuerpo de Dios. Lima:PUCE, pp. : bien la Conquista española de 1532
245-282 destruyó la alta jerarquía de la organi-
zación política inca, ese proceso de
ZUIDEMA, R. Tom ruptura no destruyó por completo todos
1992 "El encuentro de los calendarios andino los niveles en el tejido político. Me refiero
y español", en Heraclio Bonilla comp., particularmente a aquellas estructuras
Los Conquistados. 1492 y la población políticas basadas en principios socio-
indígena de las Ameritas. Bogotá y políticos "preexistentes" en los niveles
Quito: Tercer Mundo Editores , bajo y medio de la jerarquía, de las cuales
FLACSO-Ecuador, Ediciones Libri algunas huellas sobrevivieron hasta la
Mundi, pp.: 297-316 implantación de las reducciones toledanas
en la década de 1570, mientras que algunas
1999 "La fiesta del Inca, el Corpus Christi y otras subsisten hasta hoy en día,
la imaginación colonial : castigo y sacri- dependiendo de ciertos factores, tales
ficio humano como ritos de comunión", como la demografía. En la práctica, más
en Antoinette Molinié ed., Celebrando que la historia de eventos, estoy
el Cuerpo de Dios. Lima:PUCE, estudiando la historia de las estructuras y
pp.: 191-243 principios de organización que tuvieron

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una larga duración en el sentido de relativa de la expansión incaica y del área de
Fernand Braudel (p. 28). extensión del Tawantinsuyu . Más allá de
cuestiones cronológicas puntuales, la lógica que
Sería realmente absurdo pretender resumir la guía el desenvolvimiento del sistema político
impresionante cantidad de información reunida resulta ser siempre la misma y Parssinen sienta
por Parssinen para cumplir esta tarea, y la crítica sus bases formales (antropológicamente funda-
coITespondiente deberá ser objeto de los diversos mentadas) antes de entrar en materia. Desde esta
especialistas involucrados específicamente en cada perspectiva, pareciera que con la muerte de cada
una de las áreas desde las cuales es llevada a cabo. inca las provincias bajo su control encontraban
De todos modos, sí resulta posible subrayar un camino legítimo para desafi ar e l liderazgo
algunos aspectos de sumo interés para todos político del Cuzco y cada nuevo inca, al asumir
aquellos interesados en el mundo andino desde la como líder, necesitaba confirmar su poder político
perspectiva de su versión incaica expansionista. entre sus pares provinciales:
Toda historización necesita, indudablemente,
fuentes que la hagan posible. El intento de historizar Este hecho deja muy en claro que las
la sociedad incaica antes de la conquista española provincias del Tawantinsuyu no siempre
se topa, de inmediato, con un problema evidente: estuvieron ligadas voluntariamente al
la falta de fuentes escritas. El esfuerzo por sortear estado inca, y que los lazos entre ellas y
esta dificultad lleva a Parssinen, en primer término, el Cuzco funcionaban más bien a un nivel
a proponer una metodología para analizar los khipus personal. Cuando el Inca conquistaba una
(o sistema de nudos empleados para registros provincia, los jefes de dicha provincia
numéricos y censales) incaicos. La comparación de establecían lazos perso na les con el
los descubrimientos alcanzados en el análisis de gobernante, mas no con el E s tado .
los textos glífico-pictóricos aztecas es lo que Además, esta adhesión persona l era
permite a Parssinen no sólo analizar lo que hasta el confirmada por vínculos de parentesco.
momento se conoce sobre la materia sino también, [... ] Así, la organización de parentesco de
y sobre todo, proponer su propia metodología para los incas estuvo fuert e mente inter-
descubrir en este sistema "textos históricos" a partir conectada con la organización poi ítica del
de la codificación de información en un mismo estado inca (p. 73).
sistema que resulta, a la vez, fonético y no fonético:
Las dos dificultades inmediatas al tratar de
Igualmente, hemos tratado de demostrar determinar la cronología de la expansión inca
que el sistema pudo haber funcionado resultan ser, en primer lugar, el mero hecho de que
para el regi stro de textos históricos , el sistema de registro histórico elaborado por los
básicamente con el mismo principio con incas fue creado, al parecer, en tiempos del noveno
que funcionaban los registros de censos, inca y, en segundo lugar, y más acorde con la
almacenes y mit'as. En realidad, sólo se propia lógica del sistema, la misma concepción
habría podido codificar mensajes muy que se tenía de cada inca en cada una de las panacas
estereotipados y simples. De haber sido (o grupo de descendencia de un inca) reales. Para
neces ario añadir información más sortear ambas dificultades -relacionadas con la
detallada, por ejemplo un texto histórico, tradición histórica del Cuzco-, Parssinen propone
lo s historiadores incas tenían la estudiar la historia local de las provincias ya que
posibilidad de combinar escenas pintadas, la información allí contenida resulta reveladora,
"escritura del khipu" y, obviamente, especialmente cuando los informantes recuerdan
textos orales. La situación era en principio las genealogías de sus propios curacas hasta el
la misma, tanto para los aztecas como tiempo de la Conquista. Al revisar las historias
para los incas, con la diferencia de que los locales, Parssinen confirma la teoría de John Rowe
incas utilizaron khipus en lugar de sobre la rápida expansión de los incas.
escritura glífica (p. 51 ). La rápida expansión debe di stinguirse de la
conformación de un E stado perdurable. La
Comparando textos basados en khipus , eficiencia de este estado es explicada por nuestro
crónicas clásicas y fuentes administrativas locales, autor desde la misma perspectiva que da cuenta
el autor brinda una descripción de la cronología de su propia inestabilidad:

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Cuando analizamos la co nquist a inca una u otra de estas últimas categorías), o que la
advertimos que la expansión fue rápida división del mismo Cuzco en cuatro partes esté
y su perfici al, basada en lazos perso nales en consonancia con la división cuatripartita que,
de "adhesió n" o alianza entre el Inca y al nivel de la terminología, el parentesco quechu a
los jefes provincial es. Es más, los clasifica a los hermanos.
miembros de los grupos individuales de Esta suerte de lógica de espejos se vincula,
parentesco -o ayllu- estaban a su vez nuevamente, con la organización jerárquica de la
ligados a sus propios jefes, aunque sociedad a partir del principio de la tripartición
también es probable que cada integrante asociado con los términos qóllana, payan, kayaw.
del ay llu mantuviera una directa rel ac ión Lo interesante de planteo de Parssinen es que la
de lealtad co n el rey y sus representantes articulación de este último principio con la
personales, tal co mo sucedía entre los explicación general de la organización política de
Lozi de Barotselandia. Sin embargo, al los incas vuelve a presentarse en términos de la
morir el Inca los lazos directos de alianza dinámica del parentesco:
e ntre el Cuzco y las provincias se
interrumpían, lo cual, como explicamos En este sistema clasificatorio el prestigio
anteriormente, daba a éstas una oportunidad sociopolítico era en todo momento calculado
casi legítima de intentar alcanzar su de acuerdo a la rel ación genealógica con el
independenci a política (p. 141 ). Inca rein ante. El Inca reinante, ergo, podía
ser asociado junto con su padre, su tío, o
Los mec ani s mos para co ntrarrestar esta también con su hermano e hijo a qollana.
tensión inherente al sistema son bien conocidos y El resto de los parientes masculinos más
Parssi nen no escatima detall es al momento de cercanos eran payan o kayaw (p. 178).
de sc ribirlos: redistribución, acllas, yanas,
mitimaes y la educación en la corte. Todo partía Los principios de organización social
de -y volvía a confluir en- el Cuzco, centro del resumidos hasta aquí, la explicación de la sociedad
sistema político y un verdadero centro del mundo. en términos jerárquicos y un punto de vista
El estado inca, y su centro, estaban organizados explícitamente lévi-straussiano no sólo llevan al
de manera absolutamente jerárquica y el principio autor a revisar las teorías más relevantes en con-
de organización que los regía (no sólo tra de una genealogía de los reyes incas (i.e.,
simbólicamente), y que co mparten co n otras diarquía), sino, y sobre todo , a proponer la
sociedades del mundo (incluso sociedades ~ipótesis más fuerte -y novedosa- de la obra.
sudamericanas anteriores a los incas), es lo que Esta se rel acio na con un orden triádico de la
nuestro autor, sirviéndose de una expresión propia organización y regulación del Cuzco:
de la tradición antropológica francesa, denomina
"dualismo concéntrico" (i.e., un centro sagrado y Mi tesis puede ser enunciada así: aunque
una periferia profana). El desdoblamiento de este el Cuzco estaba dividido en hanan y hurin
principio , un a vez más, hace de la cuadripartición -y en los cuatro suyus-, en términos de
el segundo gran principio de organización social. orden sociopolítico, la tripartición parece
La posibilidad de constatar estos principios en haber sido en extremo importante, como
otras sociedades del mundo inclina a nuestro autor también fuera comprobado por la lista de
a pensar que el caso inca no es sino una expresión ceques, basada en khipus. En otras palabras,
de esas similitudes a partir de las que se basa la es muy posi ble que los reyes incas hayan
lógica clasificatori a humana (p. 160). Esta lógica, gobernado tres de las cuatro probables
de todos modos, no es relegada a la mera categoría secciones del Cuzco; la cuarta sección no
de una entidad sui generis. Parssinen , al pasar, habría pertenecido al liderazgo directo de
recuerda al lector que la mi sma terminología de los reyes incas, si no que más bien esa
parentesco quechu a está sujeta también a un sección del Cuzco (Contisuyu) había sido
principio de cl asificación similar (p. 163). De este gobernada por jefes no incas , o
modo, no es una coincidencia que la dicotomía exactamente, por incas de privilegio. Y
hanan y hurin esté enraizada en una ideología de más aún, entre los jefes de las tres
lo masc ulino y lo femenino (muchos de los secciones -las cuales eran gobernadas por
términos de parentesco quechua son exclusivos a monarcas incas-, sólo uno, el jefe del

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Chinchaysuyu (qollana), tenía el poder su- administrativas del Tawantinsuyu. [ ... ]
premo sobre los asuntos políticos de todo Las condiciones políticas preexistentes
el estado. Los otros eran solamente co- influyeron en la jerarquía local mucho más
monarcas que gobernaban principalmente que cualquier "plan maestro deios incas"
dentro del Cuzco (p. 204). (p. 323).

Nuevamente: Las últimas páginas de la obra están dedicadas


Aun cuando el Cuzco estaba dividido en al análisis, teórico y práctico, del mecanismo
dos grandes mitades (hanan y hurin), y "maestro" de administración de todo el estado: el
éstas a su vez en dos submitades sistema decimal.
(Chinchaysuyu y Antisuyu; Collasuyu En la introducción a la presente edición,
y Cuntisuyu), la división sociopolítica Parssinen dice que si bien han transcurrido diez
prevaleciente debió haber sido triádica. años desde su publicación original , el texto se
Es probable que todos los incas reales mantiene vigente quizás por el hecho de que
hayan pertenecido a las tres secciones del muchas de las fuentes utilizadas se han mantenido
Cuzco jerárquicamente organizadas : inéditas hasta la actualidad o siguen siendo de
Qollana (Chinchaysuyu), Payan difícil acceso. Con esta afirmación estamos
(Antisuyu) y Kawaw (Collasuyu) (p. 205). parcialmente de acuerdo. La vigencia de la obra,
más bien, está relacionada, en primer lugar, con el
La misma lógica (dualismo, cuadripartición y problema general que plantea al distinguir la
tripartición) que rige el Tawantinsuyu en su tota- organización interna del Cuzco y la organización
lidad es examinada por Parssinen hasta el nivel estatal del Tawantinsuyu expansionista (la primera
del pueblo. Toda la estructura, jerarquía y meca- de ellas muchas veces leída a la luz de la informa-
nismos burocrático-administrativos de cada una ción propuesta por la segunda) y, en segundo lugar,
de las partes del estado son revisados prestando por el espíritu teórico-conceptual (hoy quizás sí
especial atención a la dinámica del nivel local y su un poco olvidado) que la anima.
relación con el centro. En este sentido, el resulta-
do general -no sin excepciones- resulta ser el de Pablo Federico Sendón
un gobierno central con un mecanismo de poder
indirecto. Ahora bien, si efectivamente el Cuzco
es un microcosmos de todo el imperio, uno no
debería encontrar sino estructuras duales y VIAZZO, Pier Paolo, Introducción a la Antro-
cuatripartitas en cada una de sus partes constitu- pología Histórica, Lima, Pontificia Universidad
tivas. Eso es lo que hace nues.tro autor examinan- Católica del Perú - Instituto Italiano de Cultura,
do una cantidad importante de fuentes locales, 2003 (338 p.)
con lo cual descubre una orientación general que
se corresponde con la ideología (en el sentido Existen muchas, tal vez demasiadas, intro-·
dumontiano) del estado pero que no deja de reve- ducciones a la antropología. Pocas de ellas, sin
lar un r~sgo significativo: embargo, merecerían considerarse como tales.
Existen decididamente pocas introducciones a la
[. ,.] Nuestro estudio ha demostrado que antropología histórica y, entre ellas, ninguna es
en muchos casos la organización de estas accesible al público de habla hispana. 1 Resulta
estructuras combina varios principios. entonces insólito, en primer Jugar, acceder a un
También prueba que -por Jo menos- la volumen en español que se presenta a sí mismo
división principal pudo haber sido con la como una "introducción a la antropología históri-
misma frecuencia tanto triádica como ca" y es admirable, en segundo Jugar, que este
cuaternaria. [... ] En consecuencia, pienso mismo volumen no sea sino una verdadera intro-
que la tradición local de épocas preincaicas ducción a la antropología desde un particular pun-
(y en algunos casos de la época en que las to de vista: el que enfatiza los vínculos que aque-
provincias fueron anexadas al estado inca)
explica la organización interna de cada Una excepción al respecto resulta ser el volu-
provincia mejor que su asociación a men de la revista Memoria Americana, 9, de-
cualquiera de las cuatro partes dicado a este tema y publicado en el año 2000.

298 Revista Andina


lla supo establecer con la Historia en particular y mica, social, cultural,jurídica, etc.) y, por el otro,
con la historia en general. ¿O debería ser al revés? los diferentes desarrollos que la propia antropo-
Las consideraciones de Pier Paolo Viazzo, un logía ha tenido en los diversos escenarios nacio-
italiano graduado en la Universidad de Turín nales han propiciado un mayor o menor acerca-
bajo la égida aunque más no sea espiritual de un miento por parte de los historiadores. En este sen-
Arnaldo Momigliano o un Cario Ginzburg (con tido, expresiones tales como "Socia/Anthropology",
una tesis sobre los problemas religiosos y cultu- " Cultural Anthropology", "Eth11ologie" o
rales del mundo antiguo tardío a través de la his- "Volkerkunde" no resultan ser meras etiquetas
toria y la etnología) y, posteriormente, formado sino que, más bien, en ellas se condensan diversas
bajo el asesoramiento de Mary Douglas y docto- tradiciones antropológicas que no sólo supieron
rado en la Universidad de Londres con una tesis relacionarse con la historia de distintas maneras,
sobre el cambio étnico en una población de lengua sino que también permiten al autor brindar una
alemana de los Alpes occi9entales merecen ser prim~ra caracterización de la antropología histó-
tenidas en cuenta. rica. Esta no sería sino un "territorio de frontera",
Explícitamente, la obra está organizada en cin- tanto entre disciplinas como entre naciones, que
co secciones, cada una de las cuales, respectiva- en los últimos años se ha convertido en una suerte
mente, se ocupa del problema de caracterizar a la de "identidad colectiva".
antropología histórica, de delimitar los años de Un buen punto de partida para pensar el de-
separación entre ambas disciplinas, de volver a sarrollo de la antropología histórica puede ser la
delimitar los años de acercamiento entre ellas, de famosa conferencia dictada por Evans-Pritchard
sentar las bases -temáticas si se quiere- que han en 1950 titulada "Anthropology: Past and
hecho posible este acercamiento y, finalmente, de Present'' y un buen punto de llegada, el no menos
llevar al lector a debates contemporáneos en los renombrado conjunto de ensayos publicado por
que la antropología histórica pareciera ocupar un Marshall Sahlins en 1985 bajo el título de Islands
lugar insoslayable. Sin embargo, implícitamente of History. Sin embargo, más que tratarse de dos
-y tal vez no tanto- la obra se articula de princi- puntos en una línea temporal estos trabajos cons-
pio a fin a partir de problemas o eventos especí- tituyen dos hitos significativos que ayudan a arti-
ficos que fueron enfrentados o protagonizados cular un proceso que empieza mucho antes y con-
por antropólogos de gran talla (hoy quizás poco tinúa mucho después. Para sentar los fundamen-
leídos, devaluados o incluso desconocidos) en uno tos de dicho proceso es necesario recurrir a la
u otro lado del Atlántico. Los largos párrafos de- historia de la antropología ya que:
dicados a B. Malinowski, A. R. Radcliffe-Brown
o E. E. Evans-Pritchard -por mencionar a los au- Para la antropología histórica se trata, sin
tores más citados a lo largo del texto- no sólo embargo, de una tarea quizás todavía más
resultan ser un dato significativo al respecto sino esencial que para otras disciplinas o te-
que también invitan a apreciar el volumen como rrenos de investigación, en cuanto sola-
una introducción a la antropología en los térmi- mente una precisa identificación de su
nos arriba definidos. período formativo y de su posterior evo-
Hace poco más de treinta años la historia era lución permite comprender completamen-
para la antropología un terreno, por lo menos, te muchas características relevantes de su
indiferente. Los primeros en empezar a utilizar la mapa actual. (p. 52) .
etiqueta de "antropología histórica", y quienes
todavía la emplean con mayor asiduidad, fueron Antes de adentrarse en esta tarea, Viazzo no
los propios historiadores, en Francia, Inglaterra, deja de ajustar algunas cuentas con prestigiosos
Italia y, sobre todo, en los países de lengua alema- historiadores de la antropología (como Marvin
na donde esta disciplina alcanzó con los años un Harris o G. W. Stocking Jr.) ya que la primera
alto grado de institucionalización. dificultad en todas las historias de la antropolo-
Existirían a~menos dos razones que explican gía reside, precisamente, en:
esta propensión por parte de los historiadores a
emplear esta expresión. Por un lado, el propio el nivel todavía no satisfactorio ·aican-
temor de los antropólogos a crear un área de espe- zado por la historia de la antropología.
cialización en el interior de una disciplina ya su- (p . 53).
. mamen te especializada (i.e., antropología econó-

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Una afirmación repetida hasta el cansancio de sus años de enseñanza en la Universidad de
subraya que la antropología -sobre todo en su Chicago. Este periplo, descripto y analizado de
versión británica- involucró desde sus comien- manera brillante por M. Fortes en su Kinship and
zos una decidida "exclusión de la historia" de su the Social Order. The Legacy of l.). H. Morgan ,
ámbito de estudio. Resulta sorprendente en- posibilita a nuestro autor constatar lo siguiente:
contrar una obra en la que esta afirmación sea
serenamente desmentida y que, al mismo tiem- Es un lugar común no carente de verdad
po, se detenga a analizar los fundamentos de sostener que si la antropología social debe
esos "años de separación". sus propios métodos de investigación de
Dejando de lado consideraciones tales como campo a Malinowski , en cambio fue
la de que en 1899 -aproximadamente la misma Radcliffe-Brown quien le dio la impor-
fecha en la que se realizó la emblemática expedi- tancia teórica decisiva. (p. 85).
ción al Estrecho de Torres- F. W. Maitland pro-
nunció su célebre sentencia "la antropología se El punto de conflicto entre la antropología
encuentra frente a la elección de ser historia o no norteamericana, en su versión difusionista, y la
ser nada", el acercamiento entre estos campos de antropología social británica, en su versión
estudio se venía realizando, desde la segunda mi- funcionalista, encontró su más acabada expre-
tad del siglo XIX, en el ámbito de la historia anti- sión en el acalorado debate que sostuvieron en
gua. En Inglaterra (desde Henry Maine hasta J. 1934 Alfred Kroeber, el más eminente de los
Harrison y el "Grupo de Cambridge"), Alemania alumnos de Boas, y Radcliffe-Brown , sobre las
(E. Rohde, K. Bücher, etc.), Italia (P. Bonfante, terminologías de parentesco de cinco grupos
G . De Sanctis, etc.) y Francia (Émile Durkheim y amerindios de California nor-occidental en rela-
su grupo del Année Sociologique), los estudiosos ción con el problema más general de la organiza-
de la Antigüedad estaban bien al tanto de los descu- ción social. Para Kroeber no sólo no existía una
brimientos realizados por sus colegas antropólogos correlación inmediata entre organización social
y algunas de las páginas del libro de Vi azzo están y sistemas de parentesco, sino sobre todo los
dedicadas a describir esta fluida comunicación. últimos conformaban sistemas de pensamiento
Los años de entreguerras verán surgir la dotados de una existencia histórica propia y eran
institucionalización de la antropología como disci- plausibles, por tanto, de ser escudriñados histó-
plina científica y el fortalecimiento de las diversas ricamente (i.e., sucesivamente en el tiempo) . En
tradiciones teóricas y nacionales. En los Estados Radcliffe-Brown, para quien la correlación men-
Unidos, las líneas de investigación inauguradas por cionada sí existía, la cuestión consistía en pro-
Lewis Henry Morgan en su Systems ofConsanguinity testar, y con fuerza, ante la falta de evidencia
and Affinity ofthe H wnan Fami/y serán rápidamente empírica propuesta por Kroeber en su recons-
sustituidas por el "método difusionista" desarrolla- trucción histórica y en insistir en la necesidad de
do por Franz Boas; método que: distinguir la historia particularizada y documen-
tada del historiador con respecto a la histori a
no era otra cosa que el tan risible método hipotética del etnólogo. Era la falta de evidencia
histórico que los antropólogos factual (i.e., fuentes) lo que llevó a Radcliffe-
evolucionistas habían casi del todo aban- Brown no a rechazar la historia del ámbito de
donado para dedicarse a la investigación estudio de la antropología social, si no a ponerla
de las leyes que gobernaban el crecimien- en su lugar con respecto a lo que efectivamente
to de la sociedad. (p. 67). se podía realizar en dicho campo de estudio.
La rápida partida de Radcliffe-Brown de
No debería ser objeto de sorpresa, entonces, Chicago, de todos modos, dejó sus frutos en esta
ver resuci tar a Morgan en el Viejo Continente -a parte del globo:
partir de los esfuerzos pioneros de Heinrich
Cunow por explicar las leyes de la organización [ ... ] Radcliffe-Brown había ya regresado
social de los incas o en los primeros esfuerzos de a Inglaterra hacía ya algunos años, dejan-
Radcliffe-Brown por delinear las bases fundamen- do ampliamente incompleta su obra de
tales del método antropológico- y retornar con conversión del mundo antropológico nor-
cierta fuerza a los Estados Unidos de la mano del teamericano al credo de la antropología
segundo de los autores mencionados con ocasión social. Esto no quiere decir, si n embargo,

300 Revista Andina


que Radcliffe-Brown no haya dejado hue- Es precisametne en este clima intelectual en el
llas en la antropología norteamericana de que Evans-Pritchard dictará en Oxford su resonada
los años treinta. Particularmente relevan- Marett Lecture titulada "SocialAnthropology: Past
te, y demasiado frecuentemente descui- and Present", en la que se propuso, entre otras
dada, fue su influencia en algunos estu- cosas , discutir algunas cuestiones de método.
diosos que habrían adquirido de allí a poco Evans-Pritchard, historiador de formación, había
un rol central en impulsar el estudio publicado unos años antes un volumen sobre el
antropológico de las llamadas "socieda- desarrollo político de una confraternidad islámica
des complejas... (p. 92). apoyado en una sólida investigación en archivos
históricos, obra que, dicho sea de paso, no tuvo
Los trabajos de autores tales como Sol Tax, Fred una feliz recepción en su tiempo, ni tampoco más
Eggan y Robert Redfield resultarán propiciadores tarde, como lo prueba el hecho de que A. Kuper,
de lo que serán los "años de acercamiento". otro historiador de la antropología, le dedique en
Paralelamente a estos sucesos, y en el ámbito su famoso Anthropology and Anthropologists
de la historia medieval y moderna, se empezaba a apenas unos indiferentes comentarios, a diferen-
abrir un diálogo entre historiadores y antropólogos. cia de lo que hace Viazzo. Evans-Pritchard pre-
Quizás los casos más renombrados sean los de sentó en su conferencia dos tesis fuertes. La pri-
Marc Bloch, cuyo estudio sobre las ceremonias de mera de ellas, de carácter teórico, consiste en la
consagración real de los soberanos franceses -y en afirmación de que ninguna sociedad puede ser
particular sus poderes curativos- no pasó desaper- adecuadamente comprendida sin conocer su his-
cibido a James George Frazer, y el de Lucien Febvre, toria. La segunda tesis, de corte más bien
con su obra sobre el problema de la incredulidad en epistemológico, estaba relacionada con el propio
el siglo XVI. Ambos autores, conocedores de las estatus de la antropología. Esta última, más que
tesis de Lucien Lévy-Bruhl, fueron los responsa- una ciencia en busca de las leyes que rigen el or-
bles de la fundación de Annales d'histoire den social, constituiría más bien una especie de
économique et social rebautizada, después de la historiografía. La genealogía intelectual que de esta
Segunda Guerra Mundial, como Annales. idea hace Viazzo en relación con Evans-Pritchard
Economies, Sociétés, Civilisations. permite apreciar a qué "especie" de historiografía
Alrededor de 1950 se empieza a percibir las se hace referencia aquí:
primeras insatisfacciones con respecto al
funcionalismo -más bien en su dimensión propa- No hay que olvidar que Evans-Pritchard,
gandística que teórica, hay .que admitir- de precisamente para no dar la impresión de
Radcliffe-Brown por parte de la segunda genera- querer reducir la historia a la simple
ción de antropólogos británicos. El carácter con- diacronía, en la Marett Lecture había sos-
tinuo y estático de la noción de "estructura so- tenido -retomando casi textualmente una
cial" empezó a ser cuestionado desde ángulos di- frase de Kroeber- que la característica fun-
versos. En un ensayo de 1949, "Time and Social damental del método histórico no era "la
Structure", Fortes se preocupaba en demostrar relación cronológica de los eventos sino
que grupos sociales que no mantenían una conti- su integración descriptiva" . Como
nuidad significativa en el tiempo mostraban sin Kroeber, también Evans-Pritchard quería
embargo características esenciales de estructura señalar la propia cercanía a la epistemo-
social, al mismo tiempo que elaboraba su famosa logía neokantiana de la cual hacia fines del
noción de "ciclo de desarrollo del grupo domésti- siglo XIX, habían sido defensores en Ale-
co", de gran relevancia en los estudios posteriores mania filósofos como Dilthey,
sobre la familia. Raymond Firth, por su parte, Windelband y Rickert, quienes habían tra-
había propuesto la distinción entre "estructura zado una neta separación entre las cien-
social" y "organización social" para estudiar, res- cias de la naturaleza y las que habían lla-
pectivamente, la estática y la dinámica social. Max mado ciencias del espíritu o de la cultura.
Gluckman , finalmente, al criticar la "obsesión Uno de los baluartes de la epistemología
anti histórica" del estudio de Malinowski sobre el neokantiana era que la tarea de las cien-
cambio social en África después de la Segunda cias de la cultura fuese comprender más
Guerra sentaba las bases para su propia perspec- que explicar. (pp. 140-141).
. tiva del análisis procesual.

N2 38, primer semestre del 2004 301


Este moderado giro de la función al significa- dología empleada por ellos en el estudio de las
do no podrá escapar, como se verá luego -y para fuentes históricas:
emplear una expresión weberiana- a las, a veces
funestas, consecuencias no deseadas de la ac- No menos significativos eran los aspectos
ción. más estrechamente metodológicos. Sobre
En Francia, y en el mismo año de 1949, mien- todo el trabajo de Macfarlane ofrecía una
tras que C. Lévi-Strauss proponía su método demostración de los ricos dividendos que
estructural como vía de escape al callejón sin podían derivar de una investigación
salida que, según él, constituían los dos criterios histórica que, siguiendo los ejemplos de
explicativos del pensamiento decimonónico (i.e., antropólogos, abandonase el nivel
el acontecimiento y la intención), Fernand "anatómico" o "macroscópico" [de
Braudel había incorporado a sus análisis históri- estudio] para baj ar al nivel "histológico"
cos terrenos hasta el momento dominados por la o "microscópico" del condado o, todavía
antropología y la geografía. mejor, del pueblo. [ ... ] La idea de leer
El estudio de la brujería constituyó el terreno con atención y estudiar hasta en los más
fértil para el diálogo entre antropólogos e histo- mínimos particulares estas actas es en
riadores. Nuevamente, Viazzo abre la discusión cambio mucho más atrayente para el
sobre la materia refiriéndose a la conferencia que, historiador que, como Evans-Pritchard
en 1961 y bajo el título de "Anthropology and entre los Azande, quiere buscar entender
Historv", Evans-Pritchard había dictado en qué cosa representaba la brujería para
Manchester. Esta vez, el antropólogo de Oxford los "nativos" lejanos en el tiempo. (pp.
no pudo evitar constatar que, desde J. G. Frazer 221-222) .
hasta su influyente estudio sobre la magia, la bru-
jería y los oráculos entre los azandes : No debería ser objeto de sorpresa, entonces,
constatar que el prefacio al libro de Macfarlane sobre
de magia y brujería se habían ocupado los procesos de brujería en el condado de Essex en-
mucho más los estudiosos de las socie- tre mediados del siglo XVI y fines del siglo XVII
dades primitivas y no así los historiado- haya sido escrito por el mismo Evans-Pritchard.
res de Europa, pero había sostenido que, En consonancia con estas lecciones metodológicas,
según él, no existían razones para que los trabajos sobre brujería de J. Caro Baroja en
estos dos fenómenos no pudiesen ser le- España, Emmanuel Le Roy Ladurie en Francia y,
gítimo objeto de investigación para los sobre todo, Cario Ginzburg en Italia, redundaron
historiadores de la civilización occiden- en una historigrafía sobre la materia que no fu~
tal. (p. 189). inmune a, y no polemizó con, la crítica
posmoderna que se estaba empezando a incubar
A fines del siglo XIX, el trabajo de W. G. al otro lado del Atlántico.
Soldan sobre los procesos inquisitoriales a brujas El último cuarto del siglo XX verá surgir tal
había inaugurado todo un paradigma para los es- cantidad de libros, artículos y ensayos que
tudios sobre brujería en Europa. Este paradigma comparten esa identidad colectiva que hoy se
se había concentrado en criticar las jerarquías ecle- conoce como antropología histórica que sería
siásticas y civiles responsables de la cacería de prácticamente imposible resumirlos en pocas
brujas dejando de lado el problema de las creen- palabras. Sin embargo, y desde el punto de vista
cias en la brujería propiamente dicha. La obra de que se ha subrayado en estas páginas, es posible
M. Murray, The Witch-Cult in Western Europe. A señalar tres sucesos que han propiciado este
Study in Anthropology, publicada en 1921, tam- terreno de frontera.
bién posibilitó la apertura de otro paradigma, esta El primero de ellos es el desarrollo de la
vez concentrado en presentar, de manera cohe- antropología interpretativa norteamericana asociada
rente, la información fragmentaria que, sobre las indiscutiblemente al nombre de Clifford Geertz.
creencias en la brujería, podía rastrearse en las The /11terpretatio11 of Cultures, y en particular su
fuentes históricas. Esta línea de investigación fue capítulo introductorio dedicado a caracterizar el
continuada, y no sin rodeos, en Inglaterra por método de la etnografía, han ejercido una notoria
autores como K. Thomas y A. Macfarlane, de influencia en varias ramas de las ciencias sociales.
quienes nuestro autor no deja de elogiar la meto- Geertz, a partir de un concepto semiótico de

302 Revista Andina


cultura, define a la antropología no como una ciencia trata de la trágica muerte del capitán Cook (muerte
experimental en busca de leyes sino como una ciencia que había capturado apasionadamente el
interpretativa en busca de significados. La imaginario europeo, como también lo señaló F.
"descripción dens a" constituye el objeto de la Steiner en su poco leído Taboo) . A partir de una
antropología definida en estos términos. No es este autodefinida lectura antropológica de los textos
el lugar para discutir los pormenores de esta históricos (i.e., diarios de navegación y demás)
teorización de la antropología. De todos modos, Sahlins se propuso realizar la reconstrucción de
resulta sorprendente la comparación que hace los hechos con el fin de comprender la percepción
Viazzo entre Evans-Pritchard y Geertz, colocando nativa de lo acontecido o, en otros términos, la
a ambos autores al interior de un mismo paradigma percepción de dos modelos historiográficos
neokantiano (ver p. 264). Los conceptos de relativos a un mismo suceso. La identificación de
'"estructura social" y "cultura" elaborados por cada Cook con el dios de la fertilidad vernáculo y su
uno de ellos son, en última instancia, irreconciliables, impuntual retorno a la tierra que había visitado
y las consecuencias no deseadas del giro de la con anterioridad creó, en términos de Sahlins, una
función al significado -realizado por el primero de "crisis mitopolítica" que posibilita explicar los
estos autores y explotado en exceso por el segundo eventos desde el punto de vista del nativo. De
de ellos- resultan, lamentablemente, no llamar del esta manera, Sahlins, haciendo uso del concepto
todo la atención de nuestro autor. La influencia de geertziano de cultura, llega a la siguiente
esta perspectiva en la historiografía norteamericana constatación: el significado propio de lo histórico
reciente puede apreciarse en las disquisiciones que está sujeto a diversas atribuciones de sentido
sobre una masacre de gatos en la Francia pre- producto del filtrado que la cultura realiza del
revolucionaria hizo R. Darton (las críticas corres- dato empírico.
pondientes son bien sintetizadas por nuestro autor). Las críticas correspondientes relativas al
En segundo término, y en cierto sentido problema de la traducción de culturas, la autoridad
compensando lo que G . Levi denominó "los etnográfica y el relativismo historiográfico (que la
peligros del geertzismo", los desarrollos del Cam- literatura posmoderna lleva a sus extremos) no se
bridge Group for the History of Population and hicieron esperar, y Yiazzo las reseña correspon-
Social Structure lo convertirán en uno de los más dientemente. Sin embargo, y aquí cabe nuevamente
prestigiosos grupos de investigación histórica y la sorpresa, nuestro autor no se detiene en
demográfica. Los diversos estudios sobre historia comparar los inquietantes desarrollos de la
rural a partir de la información de censos antropología histórica en los últimos años con los
eclesiásticos y registros parroquiales redundarán serenos prolegómenos que propiciaron el
no sólo en el puro estudio de la familia sino también acercamiento. Cabría entonces una comparación
en un método característico (i.e., el método de la entre, por ejemplo, Evans-Pritchard y Sahlins.
"reconstrucción de la familia"). Autores de la talla Nuestro autor no la hace.
de H. Medick, D. Sabean y, desde el lado de la Más que una definición de la antropología
antropología, Jack Goody contribuirán a aumentar histórica, este libro propone una caracterización
el material relativo a los estudios sobre la familia serena y pausada de los acontecimientos que
y el parentesco a partir del empleo de fuentes hicieron posible la creación de este "terreno de
históricas y demográficas. frontera". A partir de ella es posible apreciar los
Finalmente, las últimas páginas del libro de fundamentos del acercamiento y el lugar que
Viazzo están dedicadas a describir lo que con el ocupan en él sus principales protagonistas .
tiempo se ha ido definiendo como la "historia de La demanda que hicimos líneas arriba es objeto
los otros" o "los otros sin historia". Desde la "teoría de preocupación por parte de nuestro autor y, en
de los sistemas mundiales" de A. G. Frank hasta el cierto sentido, es retomada en las últimas páginas
Europe and the People without History de Eric Wolf del libro. Consciente de que la historia puede
mucho se ha escrito acerca de la irrupción del así resultar ser un instrumento de legitimación y
llamado "tercer mundo" en la escena mundial. De deslegitimación de la realidad, Viazzo se pregunta
toda esta bibliografía Viazzo se concentra, y de acerca del futuro de la antropología histórica en
manera absolutamente coherente al planteo general los siguientes términos:
de la obra, en la famosa compilación de ensayos de
M. Sahlins conocida como /stands of History. Está bien remarcar que un interés similar
El ensayo que inaugura el volumen en cuestión no es nuevo para la antropología. Hace

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medio siglo Evans-Pritchard había intercultural, sino el impacto del movimiento so-
distinguido entre dos diversas historias. cial contestatario en las políticas de identidad de
Las historia "verdadera" investigada por los estados-naciones, [políticas] plasmadas en el
los historiadores y aquella de la cual se tratamiento diferencial educativo dis,pensado a las
habían ocupado los antropólogos minorías ("expresiones contemporáneas del pro-
funcionalistas, la historia que era "parte yecto identitario de Occidente" p.182).
de la tradición consciente de una En tanto revisión sintética y precisa de los
población y operante en su vida social". orígenes, del desarrollo y del estado del arte alre-
Evans-Pritchard había invitado a la dedor de las nociones centrales de la
antropología a no limitarse a estudiar interculturalidad, y su sustento ideológico: el
solamente esta segunda forma de historia, multiculturalismo, la primera parte de la obra
desde el momento en que un cuidadoso marca los hitos de la discusión teórica en la aca-
estudio del pasado era indispensable para demia europea, anglosajona y norteamericana que
una mejor comprensión del presente. Los configuran el objeto y la metodología de una an-
historiadores posmodernos invitan hoy a tropología de la interculturalidad . Para ello, se
invertir la relación de la flecha causal y a analiza, en el primer capítulo, cómo los movi-
tomar conciencia de que no es el pasado mientos sociales surgidos en las sociedades post-
el que va a determinar y explicar el industriales del hemisferio norte, desde las cla-
presente, sino más bien el presente, sus ses medias y de las emergentes elites intelectua-
preocupaciones y sus sensibilidades, a les de las minorías sexuales, culturales y étnicas,
crear el pasado. [ . .. ] Estudiar el pasado fueron los que generaron el discurso del
en función del presente no es operación multiculturalismo.
ilegítima, es cuanto los antropólogos hacen El destinatario de "este heterogéneo conjunto
desde hace cien años. Sin embargo, es de movimientos, asociaciones, comunidades y
necesario no olvidar que , para una -posteriormente- instituciones , que confluyen en
antropología histórica, esto conlleva la reivindicación del valor de la "diferencia" étnica
inevitablemente el riesgo de anacronismos y/o cultural, así como en la lucha por la pluralización
y por tanto de fatales distorsiones de las sociedades que acogen a qichas comunidades
subordinando, para usar la expresión de y movimientos" (p.13), fue la institucionalidad es-
Gunzburg, "el respeto a los muertos" a tablecida por el estado-nación; y como instituciones
las pasiones de los vivos. (pp. 319-321 ). civilizadoras por excelencia, fueron la academia y la
escuela los espacios estratégicos que promovie-
Pablo Federico Sendón ron el proceso discursivo y la institucionalización
de la política de la diferencia.
Por otra parte, desde posiciones académicas
de países post-coloniales se cuestiona el elitismo
DIETZ, Gunther. Multiculturalismo, y eurocentrismo de estos afanes académicos así
interculturalidad y educación: Una aproxima- como su esencialismo por "su insistencia en la
ción antropológica. Granada: Universidad de necesidad de construir comunidades delimitables
Granada/ Centro de Investigaciones y Estudios y portadoras de identidades discernibles" (p. 44).
Superiores en Antropología Social CIESAS, 2003, De esta manera, nociones occidentales de 'identi-
223 p. dad', 'cultura' . 'nación' serán revisadas, ya que
"no es posible postular, tal como lo hacía el
El cautivante y riguroso trabajo de Gunther multiculturalismo, una tendencia a la congruencia
Dietz es un "estudio antropológico de las estruc- entre sujetos, identidades, culturas y comunida-
turas y procesos intergrupales e interculturales des" (p. 45). Contradictoriamente, el valor
de constitución, diferenciación e integración de contrahegemónico del discurso postcolonial en el
las sociedades contemporáneas" (p. l O). debate en torno al multiculturalismo se ve debili-
A lo largo de cuatro capítulos, el autor desa- tado cuando con conceptos, tales como, ' identi-
rrolla un hilo argumentativo de gran coherencia dades escritas con guión ' , ' hibridez' , 'vacío
desde una mirada tanto diacrónica como sincróni- identitario' , se desafían las posibilidades de gene-
ca para demostrar su hipótesis central : no son las rar sujetos políticos alternativos al desdibujar el
migraciones las que originan el discurso rol del movimiento social.

304 Revista Andina


El segundo capítulo presenta los distintos de la antropología intercultural que permita anali-
enfoques disciplinarios y transdisciplinarios que zar los fenómenos contemporáneos de
las ciencias sociales y las humanidades desarro- interculturalización pedagógica. Para ello, el ter-
llaron en el proceso de academización de los fenó- cer capítulo presenta la conceptualización
menos y temáticas interculturales. Después de antropológica que el autor propone para "el estu-
referirse a los estudios étnicos y a los estudios dio de los fenómenos interculturales y las subya-
culturales dentro de las corrientes antropológicas centes transformaciones estructurales, que en el
norteamericana y europea, respectivamente, el au- seno de los estados-naciones contemporáneos, son
tor rastrea el proceso de arraigo del multiculturalismo desencadenadas de forma simultánea por proce-
en la pedagogía, cuando "el discurso inicialmente sos supra-nacionales, sub-nacionales y
reivindicativo reaparece en los años ochenta y no- transnacionales de diversificación institucional e
venta como una novedosa aportación a la gestión de identitaria" (p.11 ).
la diversidad educativa" (p.182). Nociones centrales de este marco teórico son
La pedagogización del multiculturalismo se las de cultura y etnicidad, políticas de identidad y
debería, por un lado, a que los protagonistas de nacionalismo nacionalizante del Estado. El ma-
los movimientos sociales aglutinados en el yor logro de esta conceptualización es crear una
multiculturalismo perciben "su propio papel como herramienta que permite analizar las coinciden-
el de impulsores teóricos y acompañantes prácti- cias y similitudes que, a nivel estructural, expre-
cos de sus antiguas bases sociales -un papel pe- san los nacionalismos hegemónicos y las
dagógico por excelencia- (p.58). Al mismo tiem- etnicidades contrahegemónicas: "se trata de mo-
po, habría surgido la posibilidad de impactar en el vimientos de identificación colectiva que se apro-
conjunto de la sociedad a través del sistema esco- pian del espacio, del tiempo y de la sustancia de
lar como producto de la negociación del límite su respectiva ' comunidad imaginada' y que con-
entre lo público y lo privado, negociación propi- vierten la praxis cultural habitualizada, propia y
ciada por los debates alrededor de la ciudadanía ajena, en una red de significados y marcadores de
multicultural. En todo caso, y esto es, a mienten- identidad y alteridad" (p. 184).
der, uno de los aportes fundamentales de la obra, El cuarto capítulo, la concreción metodológica
se esclarece cómo surge la interpretación u operatividad empírica de este enfoque concep-
multicultural de los problemas educativos al re- tual, desarrolla la etnografía de la educación
interpretarse los supuestos 'problemas escola- intercultural, cuyo mayor aporte es trascender el
res ' de miembros de minorías, como expresiones reducido espacio y concepto de la etnografía es-
de diversidad cultural y/o étnica. colar al establecer, programáticamente, que "el
La problematización pedagógica de la diver- estudio etnográfico de la llamada educación
sidad cultural se origina, entonces, cuando "al intercultural ha de partir no de la escuela o del
transferir la política de diferencia al aula, la aula en concreto, sino del estado-nación que gene-
"otredad" se convierte en problema, cuya solu- ra y articula estas instituciones educativas"
ción se "culturaliza" mediante la re-interpreta- (p.147). Así se lograría también trascender la es-
ción de las desigualdades socioeconómicas,jurí- trechez de la labor etnográfica en tanto instru-
dicas y/o políticas, como supuestas diferencias mento de evaluación escolar para incluir las di-
culturales" (p.66). Como consecuencia de este tipo mensiones políticas de la educación intercultural.
de institucionalización, aparece "un campo emer- Por último, en tanto praxis etnográfica, se supe-
gente de preocupaciones transdisciplinarias en raría tanto la introspección estetizante así como
torno a los contactos y a las relaciones que, a la externalización movilizante propias de las ac-
nivel individual y colectivo , se articulan en con- tuales corrientes etnográficas de la antropología,
textos de diversidad y heterogeneidad cultural" para convertir la etnografía en praxis política de
(p.68) -tanto en contextos escolares como una antropología comprometida en la cual se su-
extraescolares-, los así llamados estudios ceden "fases de investigación empírica, de
interculturales,l nutridos por el ámbito empresa- teorización académica y de transferencia a la praxis
rial , pasando por la sicología y la comunicación, política y/o educativa" (p. 142).
la filosofía y la hermenéutica, hasta abarcar la an- Sin lugar a dudas, la propuesta del autor es
tropología. especialmente sugerente entre los lectores
En la segunda parte del libro, Dietz elabora su lingüístas y sociolingüístas -como Jo es la
· propuesta de delimitación teórica y metodológica reseñadora-: el autor concibe su modelo

N2 38, primer semestre del 2004 305


etnográfico de manera tridimensional: una dimen- tor hace, con la realidad latinoamericana. Los
sión "pragmática" (la perspectiva ética de la praxis movimientos contrahegemónicos en el hemisferio
de interacción recogida mediante observación par- norte y en el subcontinente americano han provo-
ticipante) , "semántica" (la perspectiva émica de cado similares respuestas educativas. diferencia-
las estrategias de etnicidad de los actores recogida les de los estados, respuestas destinadas sola-
mediante entrevistas etnográficas) y "sintáctica" mente a las minorías, lo cual hace perder de vista
(las lógicas institucionales que articulan la pers- la diferencia fundamental del origen, la legitimi-
pectiva émica y la perspectiva ética, contrastan- dad y las características de estos movimientos, y
do ambas informaciones). De esta manera, se pro- las implicancias, los propósitos y los efectos de
picia la aproximación al objeto-sujeto de estudio las políticas educativas establecidas en contextos
dentro de la tensión de lo émico y lo ético, del postcoloniales y de países de inmigración. Así
discurso y la práctica, de lo teórico y lo empírico. mismo, faltan aportes serios que permitan rever-
De una manera muy sintética, el autor mismo tir la moda difundida en todo el subcontinente, de
valida su modelo para visualizar su potencialidad aplicar de forma irreflexiva a contextos indígenas,
descriptiva. Al explicar cada dimensión de su "gra- las nociones teóricas elaboradas en la academia
mática", recoge información para ejemplificar el del primer mundo, en vez de enriquecer la discu-
trabajo de investigación. Así, cuando analiza di- sión teórica a partir de las diferentes realidades y
versas estrategias discursivas de los diferentes avanzar así también con la construcción de una
actores pedagógico-institucionales y las compara teoría latinoamericana capaz de dar luces y res-
con didácticas y diseños curriculares de la educa- puestas a la diversidad cultural del subcontinente.
ción intercultural, Dietz puede mostrar cómo "la Es precisamente con argumentos del mismo
escuela sigue resistiéndose exitosamente a su autor que lograríamos superar este déficit. La jus-
interculturalización" (p. 166)-¡en ambos hemisfe- tificación de la etnografía propuesta por Dietz es
rios'- más allá de los variados modelos de educa- la urgencia de superar "la llamativa escasez de
ción intercultural que los estados-nación ofrezcan. estudios empíricos acerca de los procesos y las
Debo aclarar que esta reseña no puede hacerle relaciones interculturales, tal y como actualmente
mérito a la profusión de información bibliográfi- transcurren en el ámbito educativo escolar y
ca, al elevado nivel de criticidad y a la sugerente extraescolar" (p.129). Hace falta establecer el equi-
propuesta etnografíca de la educación intercultural librio entre el discurso de ·10 pedagógi co -
que Dietz pone a disposición del mundo acadé- intercultural y la praxis educativa cotidiana. La
mico. antropología tiene una gran tarea en este sentido
Si algo hubiese querido pedirle al autor es ha- si queremos avanzar en la superación de la mirada
ber sido más generoso con su público lector dete- normativa-prescriptiva de la pedagogía, que in-
niendo el exigente ritmo de su estudio para propi- tenta responder a la diversidad cultural en el aula
ciar con elementos descriptivos, a un nivel más y empezar el trabajo más bien con una "inquie-
expositivo o didáctico, si se quiere, una mayor tante" y relevante descripción empírica de las re-
amplitud en el entendimiento de la muy dinámica laciones interculturales que, vía teorización, nu-
discusión académica, reflejo de los cambios socia- tra la práctica. Solamente así avanzaríamos en el
les y políticos de las últimas dos décadas. entendimiento de que la riqueza de los procesos
La complejidad de los procesos societales ha interculturales es, precisamente, su carácter con-
llevado no solamente a la vertiginosa revisión y flictivo y su permanente modificación y adapta-
redefinición de las diversas posiciones que defi- ción a los cambios estructurales de las sociedades
nen a la antropología, sino también de otras disci- por medio de la negociación ; comprenderíamos
plinas -o "interdisciplinas"- de las ciencias so- que la problematización pedagógica de la diversi-
ciales en general. La teoría crítica ha permeado dad cultural, subyacente a los sistemas y modali-
hasta el último rincón, desafiando a cualquier es- dades de educación iniercultural de los estados-
tudioso a aguzar la mirada y revisar su posición naciones, solamente nutre los conflictos en vez
como investigador "neutral" manteniendo, al mis- de propiciar su superación.
mo tiempo, la alerta contra el "deber ser" y las
visiones dicotómicas . Inge Sichra
Siento la necesidad de contrastar las elabora- PROEIB Andes,
ciones teóricas y las apreciaciones críticas de su Cochabamba
aplicación en el campo de la pedagogía que el au-

306 Revista Andina


la región bajo estudio ya había estado integrada al
STANFIELD, Michael Edward. Red Rubber, sistema capitalista con anterioridad al boom del
Bleeding Trees. Violence, Slavery, and Empire caucho iniciado en la década de 1880.
in Northwest Amazonia, 1850-1933. El segundo capítulo está dedicado a este pre-
Albuquerque : University of New Mexico Press. cioso recurso natural, un producto que no era con-
1998. xvii + 270 pp., 1 mapa. siderado de valor con anterioridad a las revolucio-
nes en la producción y el consumo de la segunda
"Un mosaico de hechos, mitos, emoción, aná- mitad del siglo XIX en Europa y Norteamérica.
lisis y ética" (p. xvii). Es en estos términos que Como consecuencia de la enorrne cantidad de re-
Michael Edward Stanfield, profesor asociado de cursos naturales y de la creciente demanda mun~
Historia de la Universidad de San Francisco en dial, "la industria cauchera introdujo en efecto
California, introduce al lector a su libro Red rubber; transformaciones sociales, económicas y cultura-
bleeding trees, la version publicada de su tesis les fundamentales en la Amazonía" (p . 22) .
doctoral. En este estudio, que ha sido recibido Stanfield indica con claridad que el tráfico comer-
como un "libro bien escrito y bien sustentado", cial (de doble sentido) tuvo algunos efectos per-
Stanfield presenta una historia regional del no- versos en la región, ya que la producción cauchera
roeste de la Amazonía. Trata principalmente de siguió "el típico y prolongado patrón extractivo
las transformaciones resultantes de la introduc- de la Amazonía: saquear el bosque húmedo tan
ción de la industria cauchera en la region del rápido como fuera posible sin preocuparse por la
Putumayo entre 1850 y 1933, y alcanza su clí- destrucción de los recursos" (p. 25). Pero, de nue-
max con el escándalo internacional ocurrido du- vo, el autor relativiza su análisis señalando que
rante los cinco años que precedieron a la Primera muchos caucheros, pese a afectar el medio am-
Guerra Mundial (ver Sowell 2002). Stanfield ubi- biente y a los habitantes indígenas, estaban más
ca este escándalo en el contexto de la historia lo- ocupados en los intercambios materiales y cultu-
cal, así como desde las perspectivas nacional e rales que en una descarnada conquista física y
internacional. Particularmente, como se anuncia militar. El capítulo termina con un resumen de los
en la introducción, son las interacciones entre el inicios de la carrera del magnate cauchero Julio
nivel local y los otros niveles lo que le interesa César Arana, protagonista principal de los siguien-
estudiar. Entre otras recientes tendencias histo- tes capítulos del libro.
riográficas que el autor considera figura la "leyen- Antes de que su narración cronológica comience,
da negra" , la imagen negativa de la política impe- Stanfield se centra en los habitantes del Putumayo,
rial española, y la contradicción entre la riqueza quienes constituían la fuerza laboral de la indus-
intrínseca de América Latina y el subdesarrollo tria cauchera. Es una historia de relaciones de poder
del continente. y no de "indios ociosos y atrasados que necesita-
En el primer capítulo Stanfield discute una ran ser civilizados" (p. 40). Las relaciones de pa-
amplia (¿demasiado amplia?) variedad de temas, rentesco fueron un factor decisivo del sistema la-
desde la fragilidad del ecosistema a la frontera boral, que era de peonaje por deudas. Era un in-
plural que constituye el Putumayo, hasta la tercambio dinámico, en el que los conceptos ("or-
cosmovisión y la estructura social de los grupos fandad"), prácticas (canibalismo) y cosmovisiones
indígenas. El autor admite que "los pueblos indí- indígenas jugaban un rol crucial. Los abusos nun-
genas pagaron los costos del contacto, conquista ca fueron una excepción, y las medidas impuestas
y conflicto con los europeos", pero muestra tam- por las autoridades para proteger a los trabajado-
bién que esto no es simplistamente toda la histo- res llevaron, sin quererlo necesariamente, a una
ria (p. 10). No todas las tribus indígenas fueron explotación institucionalizada. Pero, nuevamen-
víctimas del comercio capitalista; algunas fueron, te, algunos trabajadores indígenas se beneficiaron
hasta cierto punto, participantes respetados en del sistema, al menos temporalmente.
esos intercambios comerciales. Pero incluso en- Es en el cuarto capítulo donde Stanfield co-
tonces podíart sufrir por las incursiones de los mienza el análisis cronológico de la explotación
blancos en la Amazonía, como en el ejemplo de cauchera, iniciando su relato en 1850. El Putumayo
una tribu entera que murió de tuberculosis -los era la región fronteriza entre Colombia, Ecuador y
indios eran inevitablemente la parte débil en esta el Perú, y cada uno de estos países intentaba ob-
interacción. Uno de los puntos que Stanfield sub- tener la mayor influencia posible. Para asegurar
raya en este más bien incoherente capítulo es que su expansión territorial los distintos gobiernos

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contrataban caucheros y, consecuentemente, la forzar la "leyenda negra". Stanfield muestra cómo
violencia no se evitó. El Perú consiguió la posi- el escándalo fue integrado en la política nacional
ción más fuerte en la zona para finales del siglo: la de los países amazónicos, y cómo varios gobier-
importante ciudad comercial de !quitos se encon- nos y organizaciones presionaron al gobierno de
traba dentro de sus fronteras, Colombia se halla- Lima para que se realizara una investigación ofi-
ba en una situación de desintegración nacional y cial. Al final, se envió un juez al Putumayo. El
las políticas del Ecuador no fueron bien recibidas gobierno, sin embargo, estaba al mismo tiempo
en absoluto. Este último país estuvo fuertemente preocupado por la reputación internacional del
involucrado en el trabajo que los misioneros ha- Perú, y trató de acallar el escándalo, ya que el país
cían entre los pueblos indígenas del Putumayo, se enfrentó en 1911 en una breve guerra con Co-
cosa que más bien aumentó las tensiones con el lombia. Más aún, cuando el escándalo se encon-
Perú. Para inicios del siglo XX, como se señala en traba en su punto más alto, la industria amazónica
el quinto capítulo, el Perú consolidó firmemente del caucho colapsó. Arana se hallaba bajo fuertes
su posición y especialmente un cauchero, Arana, presiones, pero logró no ser arrestado, y 31cusó a
se convirtió en el productor dominante-ayudado sus oponentes de falta de patriotismo. Estos le
por el ejército y la marina peruanos en una violen- respondieron que "el patriotismo sin justicia no
ta campaña por el control de la región. Los "efec- es patriótico" (p. 160). Poco antes del inicio de la
tos combinados de la industria cauchera, la colo- Primera Guerra Mundial, investigaciones parla-
nización, los conflictos geopolíticos y las enfer- mentarias en Inglaterra llegaron a la triste conclu-
medades", sin embargo, causaron estragos entre sión de que el Pu tu mayo no era un caso aislado, y
los indios (p. 107). que en todas partes de la Amazonía el capitalis-
El panorama se amplía explícitamente en el mo explotaba a las gentes y a los recursos.
sexto capítulo, que ubica la explotación cauchera Los últimos dos capítulos describen la caída
en su contexto internacional. El Putumayo no sólo de la industria cauchera amazónica. La Primera
era una zona de intercambios materiales (caucho Guerra Mundial produjo una retrac;ción del co-
por bienes de consumo), sino también de inter- mercio, haciendo la vida en !quitos más difícil y
cambios culturales y de conflictos. Stanfield dis- cara. La economía del caucho fue reemplazada
cute los efectos regionales de las fuerzas interna- cada vez más por una economí;l. ganadera y agra-
cionales, tomando así en cuenta la complejidad ria; la región no perdió su interés y Colombia
histórica del momento. Pero sólo este punto de empezó a lograr una posición más fuerte en ella.
vista no habría sido suficiente para entender la Finalmente, en 1930 se abrió un camino entre el
explotación cauchera : el escándalo que estalló en Putumayo y el resto de Colombia, resultando en
1907, aunque se iniciara localmente, derivó su di- la pérdida a largo plazo de las tradiciones cultura-
námica principalmente de la atención y la preocu- les locales. En 1933 el Perú perdió una nueva
pación internacionales. Benjamín Saldaña Rocca, guerra con Colombia, señalando el fin definitivo
un socialista peruano, publicó una serie de artícu- del imperio cauchero de Arana. Las conclusiones
los sobre la violenta explotación de la compañía del libro no añaden mucho de novedoso y nos
de Arana, propiedad de capitales británicos. Esta proporcionan mayormente un resumen de lo ex-
historia fue seguida por W.E. Hardenburg, quien puesto en los I O capítulos anteriores.
en 1909 trasladó el escándalo al Reino Unido: El estudio de Stanfield es al mismo tiempo
"Gran Bretaña, tras haber dirigido la causa una historia económica, social, cultural y política
antiesclavista en el siglo XIX, tenía [ahora] un del Putumayo que combina con éxito varias na-
esqueleto del siglo XVIII.en su [propio] 'closet"' rraciones en paralelo; el argumento principal rara-
(p. 128). mente se pierde. El libro se lee como un relato
Los capítulos séptimo y octavo tratan del bastante efectivo, y esto se debe al menos a dos
escándalo que hizo del Putumayo "el lugar de la técnicas narrativas utilizadas por el autor. La pri-
infamia nacional y global" (p. 131 ). Hardenburg mera consiste en la decisión de personalizar la
atrajo la atención de la gente que había estado historia de la región . Al describir los cambios es-
envuelta en la investigación de atrocidades análo- tructurales se recurre a algunos personajes
gas en el Congo Belga. Se publicó historias horri- cruciales, como Arana, Carlos Valcárcel, Roger
bles y varios (supuestos) testigos relataron sus Casement y varios otros. Pese a Jo que tiene de
versiones de los hechos. Sin embargo, el tono no atractivo, esta aproximación contiene a su vez
fue el de condenar el colonialismo, sino el de re- dos peligros. Stanfield tiende a las ocasionales

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exageraciones y a incluir anécdotas poco relevan- tria cauchera del Congo bajo el dominio del rey
tes. Un ejemplo de esto es la descripción de la belga Leopoldo 11 ( 1835-1909). Ya que Stanfield
ejecución de Casement, que Stanfield sugiere es- se refiere a menudo al escándalo congolés y a sus
tuvo relacionada con el escándalo del Putumayo actores (Casement y otros), él ha debido cono-
("un episodio fascinante y extraño conectó a la cer este libro. Más aún, hubiera debido explicar
región con la intriga internacional y el escánda- mejor el concepto de "caucho rojo" (sobre la
lo"), incluyendo comparaciones forzadas ("el con- campaña de More) contra Leopoldo, véase
texto colonial hizo de Casement un indio abusa- Hochschild 1998, esp. pp. 209-24).
do, y del gobierno británico un sádico amo"; vid. Otros puntos a criticar serían las ocasionales
pp. 192-194). Más problemático es que -¿inevi- simplificaciones (como la caricaturesca cadena
tablemente?- la población indígena se halle (rela- causal entre el caucho, las bicicletas y los cami-
tivamente) ausente. La voz subalterna es silencia- nos, y el automóvil, p. 20); la carencia de ilustra-
da, al menos desde que en el capítulo cuarto co- ciones (y de un mapa más inteligible; aunque, eso
mienza la narración cronológica y personalizada. sí, los cuadros y tablas son bastante completos);
Los indios aparecen mayormente en el rol de tra- el predominio de las nociones de conflicto sobre
bajadores oprimidos y abusados, como víctimas las de intercambio en su argumentación; algunas
pasivas en lugar de actores históricos. Aunque el afirmaciones algo sorprendentes (p. ej . la suge-
propio Stanfield nos advierte de tal representa- rencia de que la cooperación entre intereses eco-
ción en las conclusiones, él mismo no es capaz de nómicos y aspiraciones nacionalistas fuese algo
evitarla (p. 211 ). Por otro lado, aunque hay que particular al caso estudiado, p. 212); y la relativa
admitir que el autor es crítico de la " leyenda ne- ausencia del rol del medio ambiente en su narra-
gra", la imagen predominante de la autoridades ción, en especial con relación a las transformacio-
latinoamericanas es negativa, como se desprende nes a largo plazo de la región.
de su afirmación sobre "el prolongado patrón Otros reseñadores han señalado críticas adi-
extractivo de la Amazonía" (p. 25). Una segunda cionales. Jonathan Hill (1999) apunta que a veces
técnica narrativa, muy popular en los estudios Stanfield muestra desconocer algunos estudios
recientes sobre el colonialismo, es que Stanfield antropológicos, aunque su veredicto final es que
se rehusa a enmascarar la violencia que produjo el "Red Rubber es un cuidadoso y meticulosamente
escándalo del Putumayo. Muchos de los horripi- bien investigado tratamiento de la más infame cam-
lantes relatos son simplemente chocantes y con- paña contra el trabajo forzado de la historia mo-
frontan brutalmente al lector con el pasado (p. derna". Peter Riviere (2000), de manera similar,
ej. pp. 141-142, o 153-154). lamenta el esquemático tratamiento de la organi-
Lo más trágico es que Stanfield no tiene que zación política y la cosmovisión de los grupos
usar mayormente su imaginación en este punto, indígenas, y rechaza la pretensión del libro de ser
sino que toda esta violencia proviene, directa- un estudio "etnohistórico": "[Stanfield] reconoce
mente de sus fuentes documentales. Estas son que los amerindios eran importantes en esta his-
muy variadas, yendo desde periódicos y revis- toria pero no hace un esfuerzo real para incorpo-
tas, pasando por relatos de viajeros y estudios rarlos". David Sowell (2002) hace dos afirmacio-
antropológicos, a los censos y otros documen- nes críticas diferentes: que el Brasil debió haber
tos oficiales. Variedad que contribuye amplia- tenido un rol más central en el libro, y que las
mente a la versatilidad y facilidad de lectura del consecuencias sociales y económicas del colapso
libro. La extensa bibliografía es un tesoro de tí- de la industria cauchera han sido más bien descui-
tulos, tanto recientes como antiguos. Pero por dadas en la discusión de Stanfield. Sin embargo, la
lo menos falta un libro, y nos parece una omi- apreciación final de Sowell es positiva: "Este li-
sión dudosa. Puede ser una injusticia intelectual , bro es una valiosa contribución a nuestro conoci-
o puede que Stanfield sobrestime a sus lectores, miento de la Amazonía, especialmente al inicio de
pero debió haber señalado un estudio de Edmund la explotación comercial de la región que continúa
Dene More) Cl 873-1924 ), pues sin duda ha de- hasta el presente". Finalmente, Seth Garfield
bido ser la fuente de inspiración para el título del (2000) también encuentra los fundamentos
libro : Red Rubber: The Story of the Rubber Slave etnohistóricos del libro insuficientes, e indica que
Trade Flourishing on the Congo in the Year of hubiera querido ver más sobre la participación
Grace 1906 (Londres, 1906; re-ed. New York, indígena en los procesos dinámicos de la región,
1969), sobre las infames atrocidades en la indus- así como "de la importancia mayor del escándalo

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como un punto de quiebre en la historia de los HILL, Jonathan
movimientos internacionales de derechos huma- 1999 Reseña de Stanfield 1998, Hispanic
nos, de [derechos] indígenas, y de derechos labo- American Historical Review, vol. 79, pp.
rales". En resumen, el libro ha sido recibido como un 779-780. \
estudio valioso, pero no como un hito historiográfico.
HOCHSCHILD, Adam
1998 Kin g Leopold's ghost. A story of greed,
Andreas Stynen terror, and heroism in colonial Africa.
Universidad Católica de Lovaina Boston, New York: Houghton Miftlin
a11dreassty11e11@hotmail.com Company.
(Traducción del inglés
de Nica11or Domí11guez Faura) RIVIERE, Peter
2000 Reseña de Stanfield 1998, Joumal of
LatinAmerica11 Studies, vol. 32, pp. 268-
270.
Bibliografía
SOWELL, David
GARFIELD, Seth 2002 Reseña de Stanfield 1998, The American
2000 "Recent works on Amazonian lndians". Historical Review, vol. 105, pp. 591-
Ethnohistory, vol. 47 , pp. 755-766. 592.

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