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Ciro Alegría

(1909/11/04 - 1967/02/13)

Ciro Alegría

Escritor peruano
Nació el 4 de noviembre de 1909 en Quilca-Huamachuco.

Pasa su niñez en la hacienda de Marcabal Grande, junto al río Marañón.

Cursó estudios en el colegio nacional de San Juan de Trujillo y más tarde


Filosofía y Letras en la universidad de esta ciudad.

Militante del partido Aprista, esta actividad política le supone primero la cárcel y
después el destierro en Chile.

En 1941 gana el Premio de Literatura hispanoamericana convocado por una


editorial de Nueva York con su novela "El mundo es ancho y ajeno".
Abandona Chile y se traslada a Estados Unidos. Más tarde residirá en Puerto
Rico y Cuba.

Es autor además de dos libros de cuentos: "La leyenda del nogal" (1940) y
"Duelo de caballeros" (1965). Sus novelas: "La serpiente de oro" (1935), "Los
perros hambrientos" (1939) y "El mundo es ancho y ajeno" (1941), su obra
maestra. En 1963 se publica su última obra Duelo de caballeros. Otros relatos:
"La ofrenda de piedra" (1978), "El sol de los jaguares" (1979), "Siete
cuentos quirománticos" (1980). Perteneciente a la llamada corriente
indigenista.
En Chile se casó con su tía segunda, Rosalía Amézquita Alegría, con la que
tuvo dos hijos. Después se desposó con puertorriqueña, Ligia Marchand y
finalmente con la poetisa cubana Dora Varona con la que tuvo cuatro hijos.

Ciro Alegría falleció en Chaclacayo el 13 de febrero de 1967 en Chosica a


causa de un infarto cardíaco.

Obras

La serpiente de oro
Los perros hambrientos
La leyenda del nopal
El mundo es ancho y ajeno
Las aventuras de Machu Picchu
Duelo de caballeros
Panki y el guerrero
Gabriela Mistral íntima
Sueño y verdad de América
La ofrenda de piedra
Siempre hay caminos
El dilema de Krause
La revolución cubana: un testimonio personal
Lázaro
Mucha suerte con harto palo
Siete cuentos quirománticos
El sol de los jaguares
Fábulas y leyendas americanas
Sueño y verdad de América
Fitzcarraldo, el dios del oro negro
Sacha en el reino de los árboles
Nace un niño en los Andes
Once animales con alma y uno con garras
El ave invisible que canta en la noche
Mi alforja de caminante
El zorro y el conejo

Ciro Alegría Bazán, más conocido como Ciro Alegría (Sartimbamba, departamento
de La Libertad, 4 de noviembre de 19092-Chaclacayo, 17 de febrero de 1967) fue
un escritor, político y periodista peruano. Es uno de los máximos representantes de
la narrativa indigenista, marcada por la creciente conciencia sobre el problema de
la opresión indígena y por el afán de dar a conocer esta situación, cuyas obras
representativas son las llamadas “novelas de la tierra”. En ese sentido es autor de
las siguientes novelas: La serpiente de oro (1935), Los perros hambrientos (1939)
y El mundo es ancho y ajeno (1941), su obra cumbre y una de las novelas más
notables de la literatura hispanoamericana, con numerosas ediciones y traducida a
muchos idiomas.
Al margen de sus méritos literarios, se le recuerda por su calidad humana y su
bonhomía,3 salpicada de un humor muy peculiar. Hijo de hacendados ricos y
blancos, él se consideraba un cholo serrano, ya que nació en la sierra y convivió
durante sus primeros años con indios y cholos, peones y empleados de los
inmensos latifundios pertenecientes a su familia. De ese recuerdo de su infancia y
de los relatos que oyó entonces nacieron sus grandes novelas indigenistas. De sus
padres recibió una educación liberal, que contrastaba con aquel ambiente en que
creció. Ciro Alegría es uno de los representantes más destacados del Grupo
Norte que surgiera en la primera mitad del siglo XX en la ciudad de Trujillo.

Índice
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 1Microbiografía
 2Biografía ampliada
o 2.1Nacimiento e infancia
o 2.2Adolescencia
o 2.3Estudiante universitario
o 2.4Militante aprista
o 2.5Destierro en Chile y sus primeras novelas
o 2.6El mundo es ancho y ajeno, su gran novela
o 2.7Estancia en los Estados Unidos y Puerto Rico
o 2.8Estancia en Cuba
o 2.9Retorno al Perú e incursión en la política
o 2.10Fallecimiento
 3Descendencia
 4Contexto literario
 5Obras
 6Véase también
 7Referencias
 8Bibliografía
 9Enlaces externos

Microbiografía[editar]
Ciro Alegría nació en la hacienda Quilca, cerca de Huamachuco, en 1908, aunque
fue inscrito recién en 1909, por lo que el escritor usó este año en la fecha oficial de
su nacimiento. Realizó sus estudios primarios y secundarios en el Colegio Nacional
San Juan de Trujillo, donde tuvo como profesor al entonces joven poeta César
Vallejo. En 1927 fundó la Tribuna Sanjuanista, periódico escolar que dirigió; integró
el Grupo Norte, ya en su fase final; y en 1930 tuvo activa participación en la
formación de la célula aprista de Trujillo, junto con Antenor Orrego.
Por su actividad proselitista, fue perseguido y torturado y, luego de la debelada
revolución aprista de 1932, fue encarcelado, pero liberado al año siguiente, en
1933, por una ley de amnistía. En esta época empezó a publicar algunos relatos,
pero en 1934 fue deportado a Chile. En 1935, su novela La serpiente de oro ganó el
concurso de la Editorial Nascimento de Chile, y en 1939 obtuvo, con su novela Los
perros hambrientos, el segundo premio de novela de la editorial Zig-Zag, también
de Chile. Dos años después, en 1941, con su gran novela indigenista, El mundo es
ancho y ajeno, ganó el primer premio convocado a nivel continental por la editorial
estadounidense Farrar & Rinehart.
Después de recibir este premio se estableció en Estados Unidos, primero, y luego
en Cuba y Puerto Rico. Se dedicó al periodismo, la traducción y la enseñanza
universitaria, así como a la literatura, aunque no publicó nada por estos años. En
1960 retornó al Perú, donde a sus actividades usuales sumó la carrera política: se
afilió al partido Acción Popular en 1963 y llegó a ser elegido diputado ante el
Congreso de la República. En 1963 publicó su última obra, Duelo de
caballeros (libro de cuentos). Falleció en 1967, en la localidad de Chosica. Dejó
varias novelas inconclusas así como varios relatos inéditos, que fueron publicados
por su viuda, Dora Varona, quien se convirtió en una gran estudiosa de su vida y
obra literaria.

Biografía ampliada[editar]
Nacimiento e infancia[editar]
Ciro Alegría nació en el caserío de Quilca, uno de los 7 "pungos" (casas de
administración y gestión), en que se dividía Marcabal Grande, la extensísima
hacienda de su familia (más de 75.000 hectáreas), en la sierra del departamento de
La Libertad, cerca de la ciudad de Huamachuco.
Su padre, José Eliseo Alegría Lynch, natural de Huamachuco, fue un joven
intelectual de raices irlandesas y Quechuas, lector del anarquista peruano Manuel
González Prada, que desafió la autoridad del abuelo del novelista, Don Teodoro
Alegría, casándose con la hija del capataz de la hacienda (María Herminia Bazán
Lynch), quien es la prima lejana de aquel, intentando una pequeña reforma agraria
entre los campesinos de Marcabal Grande. Don Teodoro, que había dejado a José
Eliseo al frente de la Hacienda y vivía en Lima como Diputado, regresó a sus tierras
y deportó a su hijo a Quilca, un modesto caserío en las estribaciones de
la Cordillera de los Andes, y ahí nació y vivió su primera infancia Ciro Alegría,
rodeado de indios, hasta la edad de cinco años, cuando se trasladó con sus padres
a Marcabal Grande.
Algún tiempo después, el abuelo recordó que su nieto tenía que escolarizarse y lo
separó de sus padres para enviarlo a Trujillo (capital del departamento de La
Libertad, en la costa), donde se matriculó en el primer año de primaria en el
Colegio San Juan, siendo su primer maestro, el que le enseñó a leer y escribir, el
poeta peruano César Vallejo4(1917). Durante esos años escolares vivió en casa de
su abuela paterna Elena Lynch Calderón de la Barca de Alegría. 5
En 1920 enfermó de malaria y volvió a los Andes, prosiguiendo su educación
primaria en el Instituto Moderno de Cajabamba. Vivió entonces en casa de su tío
Gerardo Falcón, de dicha ciudad. En 1923 permaneció en la hacienda Marcabal
Grande, donde se dedicó a las tareas agrícolas, a la cabeza de los peones.
Aprendió entonces mucho de las costumbres y maneras de vivir de los indios.

Adolescencia[editar]
En 1924 su padre lo envió de nuevo a Trujillo, para cursar la secundaria en el
Colegio San Juan. Por entonces definió su vocación y escribió, alentado por su
familia, sus primeros relatos y poemas. En especial su madre fue la que tuvo
mucha influencia en su vocación literaria, pues a ella solía leerle sus primeras
producciones, tomando muy en cuenta sus cariñosos y atinados comentarios.
Las vacaciones de 1925 las pasó en la Hacienda Galindo, en las cercanías de
Trujillo, en casa de su tío Constante Bazán Lynch. Tuvo entonces la oportunidad de
ver como era la vida en una hacienda de caña de azúcar.
En 1926 falleció su madre, víctima de una enfermedad terminal. A mediados de ese
año se escapó a Lima con un compañero de colegio apellidado Rojas, quien había
inventado un acumulador y planeaba aprovecharlo comercialmente. Pero el amigo
no logró su propósito y volvió a Trujillo mientras Ciro decidió permanecer en Lima,
intentando publicar un artículo y varios cuentos. Pero igual que su amigo fracasó,
no consiguiendo trabajo; sin dinero, tuvo que dormir a la intemperie, en las bancas
del zoológico. Un tío suyo lo encontró y lo convenció de retornar a Trujillo. Ciro
volvió entonces y reingresó al colegio para continuar cursando el tercer año de
secundaria, logrando aprobar los exámenes finales, pese al tiempo perdido.
En 1927, cursando el cuarto año de secundaria, fue nombrado director de un
pequeño periódico del Colegio, llamado Tribuna sanjuanista. La publicación llamó
la atención de Antenor Orrego, entonces director del diario El Norte de Trujillo,
quien convocó a Ciro para que trabajara con él como periodista, durante el período
vacacional escolar de enero a marzo de 1928. Ciro trabajó como reportero policial,
anotándose algunos éxitos, y publicando por primera vez sus versos, de tendencia
vanguardista.
En 1928 siguió sus estudios, ya en el último año de la secundaria, aunque continuó
trabajando en El Norte, después de clases, en trabajos especiales y que no le
demandaban demasiado tiempo.
Estudiante universitario[editar]
En 1929 estuvo trabajando en una compañía de construcción, que hizo una
carretera y el puente llamado Virú. Luego volvió a la redacción de El Norte. Ese
mismo año enfermó de malaria.
En 1930, tras discutir con Orrego, abandonó El Norte e ingresó a la redacción de
otro diario trujillano, La Industria. También ese mismo año ingresó a la Facultad de
Letras de la Universidad Nacional de Trujillo. A fines del año participó junto con
otros estudiantes en un movimiento de intento de reforma universitaria. El
movimiento fracasó y junto con otros dirigentes fue expulsado de la Universidad.

Militante aprista[editar]
A comienzos de 1931 se afilió al Partido Aprista, formando parte del Comité
Ejecutivo del Primer Sector del Norte, con sede en Trujillo. Durante todo ese año
estuvo dedicado a labores de propaganda política que luego pasaron a ser de
oposición al naciente gobierno de Luis Sánchez Cerro.
En diciembre de 1931 fue apresado y estuvo en la cárcel de Trujillo hasta el 7 de
julio de 1932, fecha que la revolución ocurrida en esa ciudad lo liberó. Tomó parte
en la revuelta, que fue bárbaramente reprimida por las fuerzas del orden. Huyó
rumbo al norte y tras varios meses de burlar a la policía, al fin fue capturado en
la provincia de Celendín.
Fue trasladado a Trujillo, donde el tribunal encargado de juzgar a los rebeldes ya lo
había sentenciado a diez años de prisión, en ausencia. Fue torturado y luego
enviado a Lima donde fue recluido en la Penitenciaría. Allí recibió la visita de
Rosalía Amézquita Alegría, su tía en segundo grado. Entre ellos se inició un
romance que perduró durante su carcelería y continuó cuando el nuevo régimen del
general Óscar R. Benavides dio una ley de amnistía para los presos sin proceso y
los que todavía seguían enjuiciados. Como ya había sido sentenciado,
aparentemente no le beneficiaba la amnistía, pero un jurista descubrió un decreto
que consideraba ilegales las condenas en ausencia. En tal caso Ciro quedaba como
enjuiciado y le correspondía entonces la amnistía. Salió en libertad en octubre
de 1933.
Enseguida ingresó a la redacción del diario aprista La Tribuna de Lima, donde hizo
varias crónicas, reportajes y ocasionalmente la sección "Barricada”. Tras
intervenir en el llamado “complot de El Agustino” (intentona revolucionaria aprista
en Lima), en diciembre de 1934 fue desterrado a Chile.

Destierro en Chile y sus primeras novelas[editar]


Arribó a Santiago el mismo día en que era asesinado su compatriota, el poeta José
Santos Chocano.
En 1935 se casó con Rosalía Amézquita quien había viajado a Chile por él.
Transformó su cuento “El Marañón” en la que sería su primera novela, La serpiente
de oro, con la cual ganó en Chile el concurso literario convocado por la Editorial
Nascimento. Al año siguiente fue elegido miembro del directorio de la Sociedad de
Escritores de Chile y comenzó a trabajar en la Editorial Ercilla, como corrector de
originales. Asimismo tradujo obras de Stefan Zweig e Ilya Ehrenburg, para la
Editorial Zig-Zag.
A fines de 1936, como consecuencia de la dura vida de prisión y persecución
política, enfermó de tuberculosis pulmonar. Se recluyó en el sanatorio de San José
de Maipo y allí estuvo dos años. Poco antes de darle de alta le aplicaron
un neumotórax. Una burbuja de aire le produjo entonces una embolia cerebral, lo
que a la vez le causó una parálisis temporal de la mitad de su cuerpo, lo que le
anuló momentáneamente la capacidad de escribir. Durante su recuperación y a
manera de terapia, compuso su novela Los perros hambrientos, tarea que le
demandó un mes de labor. Presentó la obra al concurso convocado por la Editorial
Zig-Zag. De las 62 obras presentadas, la suya obtuvo el segundo puesto, siendo el
fallo del jurado muy discutido. La novela se publicó en agosto de 1939. En 1938
había nacido Ciro Guillermo, su primer hijo.

El mundo es ancho y ajeno, su gran novela[editar]


Luego, con el apoyo económico de un grupo anónimo de intelectuales, pudo
dedicarse a componer su novela más extensa, El mundo es ancho y ajeno,
terminada en octubre de 1940, año en el que había nacido Alonso, su segundo hijo.
Con esta novela ganó en 1941 el Concurso Latinoamericano de Novela, convocado
desde Estados Unidos por la prestigiosa Editorial Farrar & Rinehart y auspiciado
por la Unión Panamericana de Washington. Fue invitado a Nueva York adonde viajó
para recibir el premio, quedando en Lima Rosalía Amézquita y los dos pequeños
hijos de ambos. El premio le fue entregado en un banquete que se le ofreció en el
Hotel Waldorf Astoria, el Día de las Américas, el 14 de abril de ese año. Dicha obra
se ha convertido en un clásico de la literatura peruana e hispanoamericana en
general.
El 19 de abril de 1941, en compañía del ensayista venezolano Mariano Picón Salas,
Alegría viajó a Puerto Rico y participó en la Conferencia Interamericana de
Escritores. Concurrió posteriormente al Congreso de Escritores Americanos de
Washington, donde conoció al escritor norteamericano Waldo Frank, con quien
mantuvo desde entonces una gran amistad. En octubre de 1941 apareció la
traducción al inglés de El mundo es ancho y ajeno (Broad and allien is the world) y
su libro fue ubicado por la prensa en el cuarto lugar de ventas.

Estancia en los Estados Unidos y Puerto Rico[editar]


Después del ataque a Pearl Harbor y al impedírsele volver a Chile por motivo de la
guerra, trabajó unos meses en la revista Selecciones del Reader's Digest (1942).
Ocupó además un puesto en la sección de prensa de la oficina encargada de la
propaganda de guerra de los Estados Unidos en América Latina, con sede en
Washington. En 1943 fue trasladado a la sede de la oficina en Nueva York,
trabajando en la sección de Radio, y eventualmente, en la de Prensa.
Durante 1945 se dedicó a trabajar como traductor en la compañía
cinematográfica Metro-Goldwyn-Mayer. Se divorció por mutuo acuerdo de Rosalía
Amézquita, quien había permanecido con sus hijos en el Perú. Asimismo fue
llamado por don Federico de Onís para dictar un curso sobre la novela
hispanoamericana en la Universidad de Columbia. Su amiga Gabriela Mistral lo
invitó desde San Francisco (1946) y esta visita le sirvió para su libro
póstumo Gabriela Mistral íntima. Pertenece a esta época su breve matrimonio con
la puertorriqueña Ligia Marchand.
En 1948 le recrudeció una vieja dolencia al hígado contraída en la Penitenciaría de
Lima. Fue operado con éxito de la vesícula. Ese mismo año se separó pública e
irrevocablemente del partido aprista, explicando su actitud en declaraciones y
artículos publicados en El Diario de Nueva York. Aparte de este diario, colaboró
también en La Prensa de la misma ciudad y en revistas en inglés como Red-
Book, Encore, Free World, The Nationy otras más.
En 1949 fue contratado por la universidad de Puerto Rico, donde dictó durante
cuatro años cursos sobre Literatura Hispanoamericana y Técnica de la Novela, en
el Departamento de Estudios Hispánicos, y un curso sobre Problemas
Contemporáneos en la Facultad de Pedagogía. En esos años colaboró también en el
diario El Mundo de San Juan de Puerto Rico y la revista Asonante.
En 1950 presentó al Congreso de Literatura Ibero-americana celebrado
en Albuquerque, Nuevo México, un trabajo sobre “El Personaje de la Novela
Hispanoamericana”. Se publicó en las Memorias de dicho Congreso.

Estancia en Cuba[editar]
En 1953 fue invitado al Congreso de Escritores Martianos en La Habana, donde se
reunió más de un centenar de escritores de Europa y América. Fue nombrado
vicepresidente de la Comisión II de dicho Congreso, dedicada a examinar los temas
literarios y artísticos. Renunció a su cátedra de la Universidad de Puerto Rico y se
estableció en Cuba, dedicándose intensamente a su trabajo como escritor y
periodista. Trabajaba entonces en cuatro proyectos de novela. Desde Cuba
colaboró también con la revista Letras Peruanas.
En 1956 fue invitado por la Universidad de Oriente (Santiago de Cuba) a dictar un
curso sobre la novela y su técnica. Además, aceptó escribir la historia de la Casa
Bacardi, productores del famoso ron del mismo nombre. La tituló Cien años de vida
productiva.
También en 1956 conoció a la poetisa cubana Dora Varona Gil, con quien contrajo
matrimonio el 25 de mayo de 1957. Con ella viajó por Estados Unidos, México,
Puerto Rico, Santo Domingo y Jamaica.

Retorno al Perú e incursión en la política[editar]


En ese año de 1957 fue invitado al Festival del Libro Peruano, organizado por los
editores Juan Mejía Baca, P. L. Villanueva y Manuel Scorza. Tras una larga
ausencia de 23 años arribó al Perú el 4 de diciembre de 1957. Este retorno se había
truncado en múltiples ocasiones a causa de la concatenación de dictaduras y
gobiernos políticamente enemigos que le negaron su derecho a volver a su patria.
Fue objeto de un recibimiento multitudinario y su obra alcanzó gran difusión con el
Festival del Libro Peruano, al que asistieron escritores amigos como Jorge
Icaza y Enrique López Albújar.
Con su esposa Dora Varona viajó por el Perú dando conferencias en Universidades
y centros culturales. Fue nombrado doctor honoris causa por la Universidad de
Trujillo. Luego volvió a Cuba con la idea de regresar pronto al Perú. Desde febrero
de 1958 colaboró asiduamente en el diario El Comercio de Lima. En diciembre de
1958 nació su hija Cecilia. Pero al agravarse la situación política de la isla con
motivo de la revolución cubana, decidió retornar al Perú con su familia.
El 12 de enero de 1960 arribó una vez más a Lima. En abril de ese año enfermó
gravemente de úlcera duodenal y al mes siguiente fue operado, aprovechando su
convalecencia para escribir varios cuentos y leyendas.
El 23 de abril de 1960 la Academia Peruana de la Lengua —dirigida por Víctor
Andrés Belaunde— lo eligió por unanimidad como miembro de número. En octubre
asistió al Tercer Festival del Libro de América, en Buenos Aires. Viajó
a Montevideo y colaboró con el afamado diario argentino La Nación. En 1961 dejó
de colaborar para El Comercio y empezó a escribir para el diario Expreso, y para la
revista Caretas de Lima.
Se afilió al partido Acción Popular, liderado por el arquitecto Fernando Belaúnde
Terry. Después de fracasar en las elecciones de 1962 como candidato a una
senaduría por La Libertad, en las elecciones de 1963 ganó una diputación por Lima.
En setiembre del mismo año se publicó su libro de relatos Duelo de caballeros, en
la editorial Populibros, obra que tuvo gran acogida.
Fue invitado al Segundo Encuentro Internacional de Escritores, celebrado
en Berlín en 1964 y al que asistieron –entre otros– Jorge Luis Borges y Julio Ramón
Ribeyro. Por invitación del Parlamento francés, viajó a Francia y después a Italia,
país este por el que quedó fascinado. Estando allí recibió una invitación especial
de la Universidad de Yale y viajó a Nueva York, donde dictó varias charlas y
conferencias. De retorno al Perú, pasó por Brasil.
Ya en el Perú se mudó a Chaclacayo, en busca de mejor clima, y asistió al Primer
Encuentro de Narradores Peruanos, convocado por la Casa de la Cultura de
Arequipa, que dirigía el crítico Antonio Cornejo Polar. El 28 de mayo de 1966 fue
elegido presidente de la Asociación Nacional de Escritores y Artistas (ANEA),
venciendo a Luis Alberto Sánchez, por entonces rector de la Universidad de San
Marcos.
Fumador empedernido, Alegría —quien se consideraba miembro de la “generación
del 30”— frecuentó a artistas de diversas generaciones. Fue asiduo concurrente a
las tertulias que organizaba el librero Juan Mejía Baca, alternando con Martín
Adán, Arturo Hernández y Francisco Izquierdo Ríos.

Fallecimiento[editar]

Tumba de Ciro Alegria, descansa en el Cementerio Presbítero Matías Maestro.

Ciro Alegría falleció el 17 de febrero de 1967, a la 1:30 a.m., a causa de un infarto


al corazón, tras una agonía dolorosa. Su muerte fue sorpresiva, cuando
aparentemente gozaba de buena salud y recién cumplidos los 58 años de edad. El
Presidente Belaunde, como homenaje póstumo, decretó que le fueran tributados
honores de Ministro de Estado. Fue también condecorado con las Palmas
Magisteriales en su grado más alto: el de Amauta.
Actualmente llevan su nombre diversas entidades culturales y educativas
peruanas, una calle de Miraflores y un pueblo de la Amazonía peruana.

Descendencia[editar]
En su exilio en Santiago de Chile, Ciro Alegría se desposó con su tía segunda,
Rosalía Amézquita Alegría, con la que tuvo dos hijos, Ciro y Alonso. Se divorció de
Rosalía por mutuo acuerdo, desde Nueva York, en 1945. El segundo hijo de este
matrimonio, Alonso Alegría, ha llegado a ser un considerado dramaturgo peruano.
Luego Ciro se casó con una portorriqueña, con la que no tendría hijos, Ligia
Marchand. Por último, desposó en terceras nupcias con la poetisa peruano-
cubana Dora Varona (que llegó a ser la gran recopiladora y estudiosa de su obra)
con la que tuvo cuatro hijos: Cecilia, Ciro, Gonzalo y Diego; este último nació
póstumamente, cinco meses después de la muerte de padre, y falleció a la edad de
15 años, durante un accidente ocurrido durante una excursión escolar.
Su hija Cecilia Alegría, renombrada periodista, conductora de radio y TV y
profesora universitaria, radica en los Estados Unidos desde el año 2003, donde
destaca en los medios hispanos en Miami en su faceta de consejera de parejas y es
mejor conocida como la Doctora Amor.[cita requerida]
Ciro Alegría Varona es un reconocido filósofo que se desempeña actualmente como
Decano de la Escuela de Post Grado de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
Gonzalo Alegría Varona, economista y sociólogo, residente por varios años en
España e Inglaterra, es fundador y presidente de la Fundación bMundi, dedicada a
la investigación y al desarrollo de la Nueva Economía; en el año 2005 retornó al
Perú y en el 2010 lanzó su candidatura a la alcaldía de Lima por el partido Acción
Popular, el mismo donde militara su padre.

Contexto literario[editar]
Ciro Alegría es, junto a José María Arguedas, el escritor más importante de la
corriente indigenista en el Perú. Aunque hay que deslindar que Ciro pertenece al
indigenismo primigenio, de los años 1930, mientras que Arguedas representa el
llamado neo-indigenismo. Coincidentemente, en el año 1941, cuando Alegría
publicaba su última gran novela, Arguedas daba a la luz su primera novela, Yawar
Fiesta. Ambos autores sintieron una estimación recíproca y se defendieron de
inútiles competencias que algunos quisieron establecer entre ellos. Alegría narra la
vida de los indígenasdel norte del Perú, diferentes a los indios del sur que reflejan
las novelas de Arguedas. El indio del norte es más aculturado y mestizado, y
desconoce por lo general el quechua, pero, obviamente, no por ello es menos
representativo del Perú.
El trabajo literario de Ciro Alegría trascendió muy tempranamente las fronteras,
puesto que escribió febrilmente desde el exilio en varios países. En Chile escribió y
publicó sus dos primeras novelas, La serpiente de oro y Los perros hambrientos,
así como su obra cumbre, que ganó el Concurso Latinoamericano de Novela
convocado por la Editorial Farrar and Rinehart de Nueva York: El mundo es ancho y
ajeno, novela de la cual Mario Vargas Llosa ha afirmado que constituye "el punto
de partida de la literatura narrativa moderna peruana y su autor nuestro primer
novelista clásico".6 Dicha novela fue traducida a 14 idiomas.
El mundo es ancho y ajeno refleja las bases de un Perú moderno, mestizo, y rico en
regiones, culturas y costumbres diversas. Sus personajes abandonan su comunidad
andina (Rumi) obligados por el injusto expolio que de sus tierras realiza un cruel
hacendado (Don Álvaro Amenábar) y se desplazan por todo el Perú, intentando
ganarse la vida. La historia cuenta con dos personajes centrales o héroes: Rosendo
Maqui, que representa al indio sabio, mayor y tradicional, y Benito Castro, el cholo
joven que vuelve a su comunidad cuando muere Rosendo con el fin de defender el
derecho de sus gentes a vivir en sus tierras.
En general, todas las novelas de Alegría defienden la integración de todos los
peruanos en la sociedad, y denuncian las miserias y la injusticia social sufrida por
los más humildes, especialmente, por los indios. Sus obras poseen un tono épico,
en donde destacan especialmente la naturaleza y las tradiciones culturales
peruanas, conjuntamente con la lucha de sus gentes por su subsistencia. En ellas
la narración se desarrolla hilvanando hábilmente las historias de varios personajes
de la misma comunidad en torno a un núcleo central.
Luego de sus tres grandiosas novelas indigenistas, en sus 27 años de vida restante
Alegría solo publicó un libro de cuentos, que la crítica ha considerado muy inferior
en comparación con su obra precedente: Duelo de caballeros. Estuvo también
trabajando en cuatro proyectos de novelas: Siempre hay caminos, Lázaro, El dilema
de Krause y El hombre que era amigo de la noche. De ellas solo concluyó la
primera, publicada póstumamente, la cual es una novela corta considerada por la
crítica como una joya literaria. Las tres restantes quedaron inconclusas y sus
fragmentos han sido también publicados de manera póstuma. De todas ellas, se
debe destacar Lázaro, un ambicioso proyecto que el autor abandonó en 1954, pero
que bien pudo convertirse en una gran novela de temática proletaria, teniendo
como protagonistas a los trabajadores de las grandes haciendas azucareras de la
costa norte del Perú. Habría sido una especie de continuación de El mundo es
ancho y ajeno. Se ha dicho que la razón del abandono de sus proyectos
novelísticos fue la falta de un estímulo editorial, sumada a su recargada labor
periodística y docente, así como su precaria salud, todo lo cual influyó
negativamente en su voluntad creadora.

Obras[editar]
Aparte de las novelas y cuentos que Ciro Alegría publicó en vida, cabe señalar que,
producto a la intensa actividad política y periodística que ocupó gran parte de su
vida, el grueso de su producción escrita se encuentra en distintos periódicos de la
época, y aún no hay un estudio sistematizado que la recoja. Por otra parte, una
parte también significativa de la obra de Ciro Alegría (una novela breve, fragmentos
de otras novelas, cuentos, memorias, etc.) ha sido publicada después de su
muerte, gracias a la labor de recogida y selección de quien fuera su última mujer,
la poetisa Dora Varona.
En vida, Alegría publicó las siguientes obras:
 La serpiente de oro (Santiago de Chile, Editorial Nascimento, 1935), novela
Primer premio del concurso de novela convocado por la Editorial Nascimento de
Chile.
 Los perros hambrientos (Santiago de Chile, Editorial Zig Zag, 1939), novela,
Segundo premio del concurso de novela convocado por la Editorial Zig-Zag de
Chile.
 La leyenda del nopal (Santiago de Chile, Editorial Zig Zag, 1940), cuentos
ilustrados para niños.
 El mundo es ancho y ajeno (Santiago de Chile, Editorial Ercilla, 1941), novela.
Primer premio del concurso Latinoamericano de Novela convocado por la
Editorial Farrar & Rinehart de Nueva York.
 Las aventuras de Machu Picchu (Editorial desconocida, 1950) .
 Duelo de caballeros (Lima, Populibros, 1962), colección de 7 cuentos y 2
relatos.
Después de su muerte y a base de escritos insertos en la prensa periódica o
manuscritos inéditos, su viuda Dora Varona editó las siguientes obras:

 Panki y el guerrero (Lima, 1968), cuentos y leyendas amazónicas para niños.


Premio Nacional de Literatura Infantil "José María Eguren".
 Gabriela Mistral íntima (Lima, Editorial Universo, 1969), ensayo.
 Sueño y verdad de América (Lima, Editorial Universo, 1969), relatos de hechos
históricos basados en los cronistas y en Ricardo Palma.
 La ofrenda de piedra (Lima, Editorial Universo, 1969), tres cuentos, un relato,
cuatro fragmentos de novelas y completa la magistral novela corta Siempre hay
caminos.
 Siempre hay caminos (Lima, Editorial Universo, 1969), novela corta.
 El dilema de Krause (Lima, Ediciones Varona, 1969), novela inconclusa, de
carácter testimonial y autobiográfico sobre su paso por la Penitenciaría de
Lima.
 La revolución cubana: un testimonio personal (Lima, Editorial PEISA, 1971),
ensayo.
 Lázaro (Buenos Aires, Editorial Losada, 1973), novela inconclusa.
 Mucha suerte con harto palo (Buenos Aires, Editorial Losada, 1976), memorias
armadas a base de distintos escritos periodísticos, autobiográficos y
ficcionales.
 Siete cuentos quirománticos (Lima, Ediciones Varona, 1978), narraciones
urbanas ambientadas en Nueva York y ciudades hispanoamericanas (cinco
cuentos, un fragmento de novela y la notable novela inconclusa El hombre que
era amigo de la noche).
 El sol de los jaguares (Lima, Editorial Varona, 1979), cuentos amazónicos,
 Fábulas y leyendas americanas (Madrid, Editorial Espasa-Calpe, 1982).
Posteriormente se publicaron una serie de selecciones de leyendas y cuentos
(muchos de ellos procedentes de El mundo es ancho y ajeno) para el público
infantil y juvenil:

 Sueño y verdad de América (Madrid, Alfaguara, 1985).


 Fitzcarraldo, el dios del oro negro (Madrid, Alfaguara, 1986), cuentos.
 Sacha en el reino de los árboles (Madrid, Alfaguara, 1986), cuentos.
 Nace un niño en los Andes (Madrid, Alfaguara, 1986), cuentos.
 Once animales con alma y uno con garras (Madrid, Alfaguara, 1987), libro de
cuentos armado a base de fragmentos de las tres primeras novelas de Ciro.
 El ave invisible que canta en la noche (Madrid, Alfaguara, 1989), cuentos
extraídos íntegramente de El mundo es ancho y ajeno.
 Mi alforja de caminante (Lima, Editorial Norma, 2007), cuentos y relatos.
 El zorro y el conejo (Lima, Editorial Norma, 2008)
RESUMEN DE LA OBRA LITERARIA "CALIXTO GARMENDIA"
- Ciro Alegria -
Argumento de "Calixto Garmendia", libro de Ciro Alegria.
Calixto Garmendia, habitante de un pueblito de la sierra, trabajador muy digno,
se dedicaba a la carpintería, además de poseer un terrenito agrícola, con lo que
dentro de su pobreza vivía con su familia con tranquilidad, jamás bajaba la
cabeza ante nadie.

Odiaba la injusticia y era además solidario, cuando ocurría alguna lo buscaban,


y él gustoso encabezaba las protestas; esto no veían con buenos ojos las
autoridades y poderosos del pueblo.

Un día llegó la peste, murieron muchos, el cementerio había copado su


capacidad, era necesario ampliarlo, las autoridades encabezadas por el Alcalde,
en lugar de fijarse en los grandes terrenos de los ricos, expropiaron el de Calixto
Garmendia, él protestó por todos los medios y en todas las instancias durante 6
años sin resultados, pidió que aunque sea le reconozcan el valor de su terreno,
cosa que a pesar de habérsele ofrecido en repetidas oportunidades jamás se
cumplió.

Cambió por completo su vida y la de su familia, empezó, además a tener


problemas económicos, al verlo en dificultades ya nadie lo buscaba, pero lo peor
era que aquél que defendía a los demás de las injusticias, él mismo estaba siendo
víctima de una tremenda injusticia y a pesar de sus esfuerzos no hallaba ayuda
ni solución al problema.

Nacieron en él sentimientos de odio y de venganza contra el alcalde y las


autoridades. Se las arregló para sin jamás ser descubierto, tirar piedras sobre
sus techos de tejas; al ver las incomodidades que con esto causaba, en la
soledad de su habitación reía enfermizamente.

Un día el Alcalde murió, como único carpintero del pueblo fue el encargado de
confeccionar su atadlo hizo con placer y cobró desmesuradamente; llegó un
nuevo Alcalde, Calixto tuvo la esperanza de poder cobrar, pero éste lo denunció
por agitador, siendo encarcelado por 15 días.

Le dijeron que se disculpe con el Alcalde. que suplique que le paguen a lo que él
se negó rotundamente diciendo que la justicia es un derecho, no un favor. Poco
después Calixto Garmendia murió.

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