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MÓDULO 0405- PROPEDÉUTICA EN EL CAMPO DE LA PSICOLOGÍA DE LA SALUD

Introducción....................................................................................2
2. Relación entre la evaluación y el tratamiento............................3
3. Principales propuestas sobre el proceso de evaluación
conductual ......................................................................................4
3.1. Evolución histórica de las propuestas procesuales .............4
3.2. Selección de los comportamientos objetivo y análisis causal
UNIDAD II. ....................................................................................................5
3.3. Modelo teórico y proceso.....................................................7
4. El proceso de evaluación (intervención) y valoración ................8
ESTRATEGIAS DE EVALUACIÓN a) Observación y recogida de información inicial de las
conductas objetivo ................................................................10
EN PSICOLOGÍA DE LA SALUD b) Observación y recogida de información sobre las
condiciones socioambientales actuales y pasadas...............11
c) Primera exploración de las condiciones personales y
biológicas potencialmente relevantes al caso .......................12
4.2. Primera formulación de hipótesis y deducción de
enunciados verificables ............................................................13
a) La selección de procedimientos de recogida de información
para la especificación y medición del problema....................14
b) La selección de procedimientos de recogida de información
Lectura 1 sobre las variables ambientales que en la actualidad pudieran
controlar el problema de conducta ........................................14
c) La selección de procedimientos de recogida de información
Fernández-Ballesteros, R. (1994) Evaluación de las variables personales que pudieran estar
conductual hoy. Cap. 4: El proceso en funcionalmente relacionadas con el problema y, en su caso,
evaluación conductual. Madrid: de exámenes biológicos........................................................15
4.3. Contrastación inicial de hipótesis Esta fase tiene un solo
Pirámide. 111-158.
objetivo general, a saber: .........................................................16
a) Preparación del material y del procedimiento de
administración .......................................................................16
b) La preparación del cliente y, en su caso, de sus
allegados implicados en la evaluación ..................................17
c) Aplicación de procedimientos de recogida de información
establecidos ..........................................................................17
4.4. Resultados .........................................................................17

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a) Corrección, valoración y análisis de la información INTRODUCCIÓN


obtenida ................................................................................ 17 Entendemos por proceso de evaluación aquel procedimiento sujeto a
b) Examen de los resultados ............................................ 18 ciertas reglas a través del cual se lleva a cabo toda evaluación. Son
c) Informe al sujeto y allegados sobre los resultados muchos los autores que han puesto de relieve la importancia de ese
obtenidos y el plan de tratamiento........................................ 18 proceso, hasta tal punto que algunos de ellos han definido a la
4.5. Formulación de hipótesis funcionales ............................... 19 evaluación, precisamente, como el proceso a través del cual se toman
a) Selección de las variables dependientes y de los criterios decisiones en torno a un sujeto individual (por ejemplo, Maloney y Ward,
1976; véase Silva, 1989) e, incluso, la actividad epistémica llevada a
de cambio u objetivos ........................................................... 20
cabo por el psicólogo durante el proceso de evaluación ha sido
b) Selección de las variables independientes....................... 20 considerada como un potencial paradigma de investigación en psicología
c) Selección de la/s técnica/s de manipulación de la/s (Blatt, 1990). Sin embargo, otros autores consideran que tal proceso no
variable/s independientes ..................................................... 22 es más que una variante más del método científico, un procedimiento
4.6. Recogida de datos pertinentes a las hipótesis.................. 23 reglado, que rige en todo el conjunto de acciones evaluativas que conlle-
b) Selección y aplicación de las técnicas de evaluación y va la evaluación psicológica (véase, por ejemplo, Fernández-Ballesteros,
control de posibles variables contaminadoras de los efectos 1980). Como han puesto de relieve Westmeyer y Hagebóck (1992),
del tratamiento ...................................................................... 23 procurar un proceso normativo, en el que se estipulen debidamente los
c) Preparación del sujeto y (en su caso) de sus allegados distintos pasos y actividades realiza-das por el evaluador, es una de las
23 condiciones para maximizar el rigor científico de la evaluación
psicológica.
d) Aplicación del tratamiento ............................................ 24
Lo que está claro es que el proceso forma parte de toda evaluación
e) En su caso, evaluación continua del progreso del cualesquiera que sean los objetivos de evaluación (diagnóstico,
tratamiento............................................................................ 24 orientación, selección o tratamiento y el enfoque teórico del que se parta.
f) Finalización del tratamiento............................................... 24 Sin embargo, siendo la evaluación conductual una aproximación
4.7. Valoración de resultados................................................... 24 especialmente dirigida al tratamiento y cambio de conducta, es lógico
a) Aplicación de las técnicas de medida de las conductas que su proceso tenga particularidades específicas. En primer lugar,
problema y/o de las metas de tratamiento y, en su caso, de porque soda evaluación conductual conlleva una intervención con la que
las variables relevantes ........................................................ 24 se pretende producir cambios en los comportamientos objeto de estudio.
b) Análisis de datos .............................................................. 24 Y, en segundo lugar, porque d proceso evaluativo no finaliza hasta el
c) Comprobación de las hipótesis formuladas y valoración del momento de haber verificado (valorado) el susodicho cambio de
conducta, lo cual, como luego veremos, permite ciertas contras-taciones
tratamiento............................................................................ 25
experimentales del propio proceso.
4.8. Seguimiento ...................................................................... 25 Es decir, como señalaba en otro lugar (véase Fernández-Ballesteros,
5. Las técnicas y el proceso de evaluación conductual ............... 26 1980, 1983, 1992), el proceso de evaluación tiene dos fundamentales
variantes. La primera de se caracteriza por contar como objetivos el de
descripción, el diagnóstico, la orientación y/o selección (es decir,
establecer predicciones sobre el comportamiento. 1 y por utilizar en su
contrastación de hipótesis métodos correlacionales u observacionales.
Por otra parte, la segunda variante del proceso está especialmente
orientada al cambio de conducta y, por tanto, al tratamiento y cuenta con
una necesaria contrastación experimental de los supuestos planteados.
En este capítulo trataremos de examinar las relaciones existentes entre
la evaluación y el tratamiento para después centrarnos en las distintas

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propuestas relativas al proceso en evaluación conductual. cierto que muchos psicólogos prefieren utilizar paquetes de tratamiento
Posteriormente, presentaremos un modelo normativo de proceso en que se aplican en forma estándar ante determinado tipo de problemas.
evaluación conductual que será ejemplificado mediante un caso y, No cabe duda de que la evaluación pretratamiento se requiere en ambos
finalmente, hablaremos de las técnicas aplicadas durante el proceso. casos, puesto que es un requisito imprescindible tanto si se selecciona
un tratamiento a medida' («idiográfico») con base en el análisis realizado
2. RELACIÓN ENTRE LA EVALUACIÓN Y EL TRATAMIENTO o bien se opta por un paquete de tratamiento («nomotético»); sin
Como se ha señalado en los dos anteriores capítulos, desde el propio embargo, también es cierto que la evaluación tiene una mayor relevancia
nacimiento de la evaluación conductual, ésta ha sido considerada una en esta fase del proceso de modificación de conducta cuando se
respuesta a las necesidades evaluativas de la terapia y modificación de seleccionan tratamientos a medida que cuando al cliente se le va a
conducta (Goldfried y Pomeranz 1968). Es decir, no cabe duda que una administrar un «paquete» de intervención.
de las principales características del modelo conductual en el abordaje Por otra parte, sea cual fuere la estrategia de tratamiento que se vaya
de los problemas clínicos y de salud (o de cualquier otro tipo) la a utilizar, una condición necesaria antes de aplicar el tratamiento será la
constituye su metodología científica tanto por lo que se refiere a los del análisis de las potenciales variables contaminadoras (por ejemplo,
hallazgos que la sirven de base como a la forma de proceder en la tendremos que evaluar capacidades imaginativas si vamos a utilizar
práctica (por ejemplo, ver Marks, 1982). Así, la evaluación, no es sino cualquier técnica de condicionamiento encubierto).
una necesidad y un requisito antes de proceder al tratamiento, así como La cuarta fase del proceso de modificación hace referencia a la
una vía de justificación de la efectividad de éste. aplicación del tratamiento. En ese caso, dependerá del tipo de diseño
En síntesis, como señalan diversos autores (véase, por ejemplo, elegido para que la evaluación siga teniendo un papel o no durante la
Yates, 1975) la modificación y terapia de conducta se lleva a cabo aplicación del tratamiento. Así, en los diseños de línea base, ya que se
mediante cinco fases fundamentales: basan en medidas repetidas, se continúa la evaluación duran-te todo el
1. Evaluación del problema. proceso de tratamiento. No ocurre así en los diseños prepostest en cual-
2. Selección de las conductas-clave que requieren modificación. quiera de sus variantes en las cuales la evaluación se realiza antes y
3. Selección de las técnicas de intervención pertinentes. después del tratamiento.
4. Aplicación del tratamiento. Finalmente, la fase de valoración de resultados vuelve a ser un
5. Valoración de los resultados. momento pura-mente evaluativo en el que, nuevamente, se recoge
Como señalaba en otro lugar (Fernández-Ballesteros y Carrobles, información sobre las conductas problema y sobre las metas de
1981b), la primera fase del proceso de modificación de conducta es tratamiento con el fin de detectar potenciales cambios y comprobar los
propiamente evaluativa y con-lleva el análisis de la demanda, la resultados de la intervención. En la mayoría de los casos esta fase se
estimación de ciertos parámetros relevantes al problema (ocurrencia, prolonga en un seguimiento donde se constata el mantenimiento de los
frecuencia, intensidad, duración, etc.), así como el análisis de las efectos duraderos del tratamiento.
potenciales condiciones (ambientales, personales o biológicas) que Vemos, pues, que, aunque la modificación y terapia de conducta
pueden estar manteniendo, controlando o explicándolo funcionalmente. tiene como principal objetivo el cambio de las conductas clave y, por
La segunda fase, muy estrechamente ligada a la primera, tiene lugar tanto, su momento esencial es la administración de una determinada
como una consecuencia directa del análisis de conducta realizado técnica de tratamiento, también hay que reconocer que el proceso de
(generalmente mediante pruebas observacionales y correlacionales) modificación exige varios momentos evaluativos. De todo ello se
desde el que se decide cuáles van a ser las conductas-clave a modificar. desprende el papel fundamental y continuo que la evaluación conductual
Por su parte, la tercera fase lleva consigo la selección de aquellas desempeña en la planificación (evaluación pretratamiento) y como
técnicas de intervención que se consideran idóneas. Es importante instrumento de control y valoración.
señalar que, desde una perspectiva idiográfica (que es la que Sin embargo, conviene resaltar que no sólo la evaluación (en su
mantenemos aquí) esta selección se lleva a acabo con base en la momento valorativo) resulta ser un elemento de control del proceso de
primera fase, es decir, tras el análisis pormenorizado del problema y de intervención en terapia de conducta, sino que, también, tal proceso
las potenciales variables relevantes al mismo. Sin embargo, también es valorativo resulta ser una forma de control de la evaluación, ya que la

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propia evaluación conductual puede, a su vez, ser evaluada a través de formular prescripciones que puedan ser atendidas por el evaluador?»,
los resultados obtenidos del tratamiento (Bijou y Peterson. 1971; Barrios «¿hasta qué punto el proceso puede ser regulado por estas
y Hartmann, 1986; Nelson y Hayes, 1986). Ello hace referencia a la prescripciones?»', «¿puede mejorarse el output del proceso mediante
validez de tratamiento, que no es otra cosa que la determinación de la tales prescripciones?». En definitiva, es posible concluir diciendo que
utilidad práctica de la evaluación conductual en la medida en la que ésta tratar de normalizar el proceso, estableciendo prescripciones (pautas),
contribuye a los resulta-dos del tratamiento. Como señala Silva (1989): especificar las sucesivas fases o tareas o actividades que permitan
«La pregunta (sobre)... el grado en el que la evaluación contribuye a controlar mediante reglas el comportamiento del evaluador durante el
mejorar los resultados del tratamiento no es una pregunta nueva en proceso, así como verificar a través de procedimientos empíricos
psicología clínica, y su planteamiento y profundización en evaluación (sistema de expertos, investigación por fases o subfases, etc.) la
conductual deben sin duda ser considerados beneficiosos. Entre los idoneidad de tales propuestas es una tarea difícil pero
resultados que el concepto conlleva está, por ejemplo, la cuestión extraordinariamente útil a la hora de convertir el proceso en un
fundamental de preguntarnos por la eficacia relativa de una evaluación procedimiento científicamente replicable.
de tipo conductual en relación con otros tipos o modelos de evaluación»
(pág. 181). 3.1. Evolución histórica de las propuestas procesuales
Hay que reconocer que la validez de tratamiento de la evaluación Son muchos los evaluadores conductuales que se han esforzado en
conductual no tiene, por el momento, respuesta empírica. Como ha plantear un armazón aplicable al proceso de evaluación conductual. Así,
señalado (Silva, 1993), la investigación sobre este tema presenta una Kanfer y Saslow (1965, 1969) propusieron un proceso alternativo al del
gran dificultad, ya que resulta difícil eliminar aunque sea una mínima diagnóstico tradicional a través de las siguientes tareas que tendrán que
evaluación pretratamiento y la comparación entre distintos tipos de ser seguidos por el evaluador:
evaluación resulta también dificultosa. No cabe duda de que esta 1. Análisis de la situación problema.
importan-te cuestión deberá ser encarada en el futuro. 2. Clarificación de la situación problema.
3. Análisis motivacional.
3. PRINCIPALES PROPUESTAS SOBRE EL PROCESO DE EVALUACIÓN 4. Análisis del desarrollo.
CONDUCTUAL 5. Análisis del autocontrol.
6. Análisis de las relaciones sociales.
El proceso de evaluación se ha venido tratando con poco rigor, tanto 7. Análisis del desarrollo social-cultural-físico.
desde el modelo conductual como desde otras aproximaciones a la A pesar de que es ésta una propuesta frecuentemente recogida por
evaluación psicológica. Westmeyer (1972) ha puntualizado que existen los evaluado-res conductuales (tal vez por ser la primera), adolece de no
cuatro enfoques al proceso de evaluación: plantear una sistemática sucesión de momentos o tareas y más bien
1. El enfoque descriptivo. El cual hace trata de presentar los contenidos que deben ser indagados a través de la
referencia a aquellos estudios que tratan de investigar distintas formas evaluación. Por otra parte, se sustrae la tarea valorativa de enjuiciar los
de utilización de los diferentes tests y procedimientos de medida, así resultados del tratamiento.
como las formas de combinación clínica o estadística de los datos Por su parte, Schulte (1976), partiendo de la propuesta de Kanfer y
procedentes de la evaluación. Saslow, establece tres fundamentales momentos del proceso evaluador,
2. El enfoque explicativo. Estudia la propia ya que, cada uno de ellos, contesta a tres preguntas significativas:
naturaleza del juicio (o la actividad epistémica) que realiza el evaluador a 1. Cuáles son los comportamientos específicos que necesitan
través de distintos modelos. modificación, sus parámetros o dimensiones (ocurrencia, frecuencia,
3. El enfoque especulativo. Trata sobre el intensidad, duración, etc.).
análisis racional de las etapas del proceso. 2. Bajo qué condiciones se adquirió el comportamiento y cuáles son
4. El enfoque normativo. Comprende los factores que lo mantienen en la actualidad.
investigaciones que tratan de contestar todas las posibles cuestiones 3. Cuáles son las técnicas de tratamiento que pueden dar los
relacionadas con el proceso (por ejemplo: «¿es posible y razonable mejores resultados.

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En la propuesta de Schulte, el proceso se articula sobre tres pivotes cambio.


fundamenta-les que tienen que ver con el establecimiento de las 6. Si los resultados no son aceptables,
conductas clave, la formulación de hipótesis causales y la selección de volver a la etapa 2 ó 3.
las técnicas de manipulación más idóneas pero, como en el caso de La propuesta de Hayes y Follette realizado en 1992 es
Kanfer y Saslow, no termina con la propuesta de valoración del extraordinariamente similar a la realizada en la versión anterior de este
tratamiento. Sin embargo, Schulte introduce un elemento que va a texto por Fernández-Ballesteros y Carrobles en 1981: 1) formulación y
cobrar cada vez más importancia en las formulaciones procesuales evaluación del problema; 2) formulación de hipótesis (es decir, análisis
posteriores, a saber, que todo pro-ceso evaluativo lleva consigo una causal o conceptual); 3) selección de las conductas-clave y variables
formulación o teoría causal sobre el caso. relevantes; 4) tratamiento: recogida de datos pertinentes a las hipótesis;
Haynes (1978, 1990)4, por su parte, propone siete objetivos básicos 5) valoración de los resultados, y 6) seguimiento. Conviene resaltar
a aclarar durante el proceso evaluador: cómo, poco a poco, históricamente los evaluadores conductuales se han
1. Selección y especificación de las ido desembarazando del inductivismo que les caracterizaba en las
conductas-clave o del problema. prime-ras etapas de la evaluación conductual (véase capítulo 1) y han
2. Especificación de los eventos ido cada vez dando un mayor peso al análisis conceptual y a la
antecedentes y consecuentes o, dicho en otros términos, identificación formulación de hipótesis que conlleva toda evaluación psicológica.
de las variables causales. Vemos que sobre el establecimiento de las conductas objetivo y sobre el
3. Diseño de programas de intervención. análisis causal pivota el proceso evaluativo. Examinemos esta cuestión
4. Identificación de las clases funcionales con cierto detenimiento.
de respuesta.
5. Selección de conductas alternativas. 3.2. Selección de los comportamientos objetivo y análisis
6. Generación de análisis funcionales causal
(causales) de la conducta problema.
Las propuestas de Haynes enfatizan el análisis causal del problema, En 1985, en un número especial de la revista Behavioral Assessment
pero no considera la valoración de las hipótesis de ellos derivados que, (dirigido por Kratochwill), Kanfer, Evans, Kazdin y Mash discuten el
además, tan importante es en la valoración de los tratamientos y/o en la importante tema de la selección de las conductas-objetivos. Kratochwill
estimación de los cambios que se han producido tras la intervención. (1985) escribe en su artículo introductorio la previa definición de estas
Finalmente, nos vamos a referir a la propuesta de Hayes y Follette conductas:
(1992) que trata de encerrar la síntesis entre el diagnóstico nosológico
tradicional y el análisis funcional de la conducta (no reduccionista). Estos «Una de las más importantes actividades durante el proceso de
autores proponen las siguientes fases o etapas: terapia de conducta es la selección de las conductas clave. La conducta
1. Identificar las características objetivo seleccionada va a guiar la actividad del terapeuta en el
potencialmente relevantes del cliente, sus conductas y el contexto en el diagnóstico, evaluación e implantación del tratamiento y seguimiento. La
cual éstas ocurren desde una amplia perspectiva evaluativa. importancia de una cuidadosa selección de las conductas problemáticas
2. Organizar la información recogida en la ha sido reconocida por los primeros autores en este ámbito, los cuales
etapa 1 en un análisis preliminar de las dificultades del cliente en clarificaron temas conceptuales y metodológicos relacionados con la
términos de los principios conductuales, con el fin de identificar evaluación y el diagnóstico conductual (Kanfer y Saslow, 1965).
importantes relaciones causales que haya que modificar.
3. Recoger información adicional basada Y, más adelante, añade:
en la etapa 2 y finalizar el análisis conceptual.
4. Diseñar la intervención basada en la «Recientemente, los criterios para la selección de las conductas
etapa 3. objetivo se han formulado de una manera más explícita tanto conceptual
5. Implementar el tratamiento y evaluar el como empíricamente (por ejemplo, Mash y Terdal, 1981). Los criterios

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conceptuales para la selección de las conductas objetivo incluyen para incrementar el rendimiento académico para mejorar las habilidades
factores tales como el peligro físico, tanto para el cliente como para básicas de mejora de las oportunidades laborales» (pág. 24).
otros, la probabilidad de ser mantenidas por otros, su valencia positiva, La ampliación de los comportamientos problema de los que son
la importancia del desarrollo de otras conductas en la cadena o la felicitados por el sujeto en su demanda y los que son establecidos por el
jerarquía de desarrollo, maximización de flexibilidad o adaptación al evaluador durante el proceso de evaluación están en la misma línea que
ambiente y efectividad en el cambio de los sistemas de contingencia lo formulado por Nelson (1988) en el sentido de diferenciar entre
existentes como para promover un desarrollo positivo a largo plazo. Los «conductas clave» y las keystone target behavior (KTB). Como ya
criterios empíricos para la selección de las conductas objetivo incluyen la señalábamos en el capítulo 1 sustituir las conductas clave por las KTB
consistencia con el desarrollo de las normas locales, la relevancia de no es ni más ni menos que sustituir las variables dependientes y poner
una ejecución con éxito, su positividad por acuerdo social, la capacidad en su lugar la su-puesta variable independiente (aquellas que
de discriminación entre una ejecución habilidosa o no y, final-mente, que consideramos son la causa del problema de conducta por el que
en el caso de no ser tratadas conllevaría un pronóstico negativo» (págs. consulta el sujeto).
3-4). Conviene señalar que nuestra crítica a la confusión entre variables
Vemos cómo en la descripción y explicación de lo que se entiende dependientes e independientes que se derivan de los trabajos de Evans
por selección de las conductas objetivo emerge el problema que se (1985) y Nelson (1988) no debe confundirse con la necesidad de
pretende tratar. Sin embargo, esto no parece haber sido entendido por diferenciar, como lo hacen Rosen y Proctor (1981) entre objetivos
algunos de los autores que tratan sobre este tema. Así, por ejemplo, últimos, intermedios e instrumentales. Los objetivos últimos serían
Evans (1985) señala cómo tras la conducta problema objeto de la aquéllos por los que consulta el sujeto (por ejemplo, las conductas
demanda (según sus palabras, el síntoma) existen otros «problemas» depresivas)mientras que objetivos instrumentales e intermedios harían
que hace falta tratar. Establece que las conductas clave (por las que referencia a aquellas variables independientes que hace falta manipular,
consulta el sujeto) no son los verdaderos problemas del sujeto, el ya que se supone que el problema de conducta está causado por ellas.
problema real es aquel responsable del más evidente (o socialmente Así, por ejemplo, podemos suponer que para que la depresión se
más inadecuado) por el que consulta el sujeto. Así dice: resuelva hace falta tratar las habilidades sociales del sujeto (ya que
«En el modelo de síntoma/enfermedad... las quejas actuales son hemos apreciado un déficit en ellas). Con vistas a la valoración del
frecuentemente tratadas como no importantes. Las enormes ventajas de tratamiento tendremos que examinar tanto si las habilidades sociales
la evaluación conductual en salir de la metáfora del «síntoma» ha sido deficitarias han logrado ser entrenadas como si la depresión ha cedido.
que cuando buscamos otros problemas más fundamentales o Así, estos autores señalan: «Tales valoraciones requieren explicación de
significativamente subyacentes, no trivializamos o desvalorizamos el las cadenas causales y las secuencias de cambio en el cliente y de
problema actual. Esencial-mente, reconocemos que los repertorios cómo ello culmina en el último resultado (el problema consultado)» (pág.
conductuales son complejos sistemas (Staats, 1975) y que las quejas 421).
presentes pueden ser la manifestación tanto de un malestar general del De esta discusión, dos tendencias emergen claramente: de un lado,
sistema o de una perturbación en una par-te del sistema que se produce aquellas que enfatizan la especificación y definición operativa del
como perturbación de otra parte del sistema... Un problema subyacente problema de conducta o de los objetivos de cambio relacionados con la
no es el problema «real» o incluso el problema más importante, sino, demanda y aquellas que disfrazan el análisis causal que,
simplemente, el problema más básico en la cadena causal» (págs. 23- necesariamente, se desarrolla en todo proceso de análisis o evaluación
24). conductual dentro de la selección de conductas objetivo. Así, Mash
Y, relacionándolo con el tratamiento, añade: (1985) en un comentario final señala:
«Entrenamos una respuesta para afectar a otra respuesta, para
afectar a otra respuesta y así sucesivamente. Promovemos habilidades «Dos conjuntos de cuestiones separadas pero interconectadas se
de comunicación para mejorar las relaciones interpersonales para comen-tan en los artículos (anteriores): la primera está relacionada con
decrementar la de-presión para reducir el exceso de bebida; entrenamos la definición del espacio problemático (necesario) para la evaluación y el
en automensajes cognitivos de autocontrol para reducir la impulsividad tratamiento de las conducta-problema... El segundo conjunto de temas

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implica la descripción y comprensión del proceso de toma de decisiones marco que sirva a modo de heurístico a la hora de plantear distintas
utilizado por los clínicos conductuales a la hora de seleccionar las alternativas o hipótesis causales de los distintos problemas clínicos y de
targets para el trata-miento, qué factores las influencian y cómo tales salud'. Por otra parte, puesto que la aproximación conductual a la
elecciones pueden ser validadas» (Kazdin, 1985) (pág. 64). evaluación se caracteriza por estar ligada a un proceso de cambio (de
modificación y terapia de conducta), el modelo a adoptar debe también
En definitiva, no cabe duda que, previo a una decisión sobre el implicar el tratamiento y la valoración de éste, lo cual, en definitiva, será
tratamiento a adoptar, existen dos fundamentales tareas evaluativas que una vía de contrastación experimental de las hipótesis formuladas.
tienen que ver con la definición del problema y con la formulación de un Tratando de dar respuesta teórica a estas cuestiones, y siguiendo
modelo causal. Así, como señala Kanfer (1985): con otras pro-puestas anteriores (Fernández-Ballesteros, 1983, 1992), a
partir del conductismo paradigmático, en colaboración con Staats
«El análisis conductual supone un esquema conceptual que guía la (Fernández-Ballesteros y Staats, 1992, véase capítulo 2) se ha
formulación y examen de las hipótesis para lograr el desarrollo de un formulado un modelo de evaluación que cuenta esencialmente con dos
programa de tratamiento. Es un proceso de múltiples etapas a través del momentos esenciales: un momento de evaluación pretratamiento o
cual las habilidades del clínico para resolver problemas y tomar análisis de conducta y un momento de (tratamiento) y valoración.
decisiones juegan un papel dominante» (pág. 16). Durante el momento de evaluación pretratamiento o análisis de
conducta habrá de realizarse una definición y especificación de las
Sin embargo, es conveniente señalar algo que no ha sido enfatizado conductas objetivo (C) (aquellas por las que consulta el cliente), así
suficiente-mente todavía, a saber, que tanto la selección de las como recogerse información sobre todas las potenciales variables que
conductas objetivo —o formulación del problema— como el puedan estar explicando el problema de conducta por el que se consulta
establecimiento de hipótesis explicativas —o formulación del modelo y que, probablemente, han de proceder de las condiciones actuales (E2),
causal sobre el caso requieren, de una parte, una base de conoci- los repertorios básicos de conducta (RBCs, o variables de la persona)
mientos (sobre el problema, sobre las potenciales causas, etc.) y, por y/o variables biológicas que en la actualidad puedan estar involucrando
otra parte, la contrastación empírica (a niveles observacionales y bien a los RBCs previa-mente adquiridos (02) bien a la recepción de las
correlacionales) de cuáles son las más plausibles variables relevantes condiciones ambientales actuales (03). Finalmente, puede ser también
sobre el caso. Así, los planteamientos de Evans (1985) o de Haynes necesario indagar las condiciones ambientales pasadas (E1) o sobre las
(Haynes, 1988, en prensa; Haynes y O'Brien, 1990) sobre el condiciones biológicas (O1) potencialmente relevantes en la adquisición
planteamiento de modelos causales han de basarse en una de los repertorios. Así, el esquema teórico aplicado al primer momento
contrastación empírica. En definitiva, como he señalado en diversas de evaluación queda definido de la manera siguiente:
ocasiones (Fernández-Ballesteros, 1980. 1983, 1993; Fernández-
Ballesteros y Carrobles, 1981) el proceso de evaluación, modificación y
valoración de conducta cuenta con dos momentos distintos, sucesivos y
relacionados en el establecimiento de las conductas-problema y en la
formulación de modelos teóricos y contrastación de hipótesis (o teorías
sobre el sujeto). El primero de ellos se establece tras una primera
recogida de información y los procedimientos de contrastación tienen
una base observacional y correlacional; el segundo, con base en el
primero, será el que guíe el tratamiento y su contrastación se realizará Así, por ejemplo, en el caso de un sujeto que presenta una serie de
mediante pruebas experimentales teniendo como final tanto la valoración comportamientos depresivos y una vez establecidos y medidos éstos
del tratamiento como la del proceso evaluativo. podemos plantearnos —con base en las informaciones obtenidas
durante las primeras entrevistas y observaciones y en las microteorías
3.3. Modelo teórico y proceso explicativas sobre la depresión— hipótesis relativas a que el sujeto esté
sometido a una baja tasa de refuerzos (E2) y/o si existe una atribución
En el epígrafe anterior se resaltó la importancia de adoptar una teoría

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de control interno de los eventos negativos, y/o si cuenta con un mundo parte, también es posible que los resultados arrojen un cambio en la
de intereses deficitario y o si presenta ciertos errores de pensamiento conducta problema (C2), pero que no se haya producido ninguna
(todas estas condiciones personales), etcétera, y/o si existen pérdidas modificación en RBC. En este caso, nuestra hipótesis sobre el sujeto (la
sensoriales que impidan la recepción de fuentes externas de refuerzo relación entre RBC y C) no se ha contrastado, así como tampoco se ha
(03) o si el sujeto está ingiriendo alguna droga depresora que esté in- demostrado la efectividad del tratamiento en la manipulación del
volucrando condiciones biológicas centrales (02). Tras realizar los repertorio (es decir, la relación entre RBC y E3). Si hemos conseguido
exámenes y análisis pertinentes, con base en nuestras observaciones, un cambio de conducta no sabremos, a ciencia cierta, por qué se ha
se formularán una serie de hipótesis sobre el caso a unos determinados producido. Finalmente, no habremos contrastado ninguna de nuestras
niveles de probabilidad. hipótesis en el caso de que, tras la implantación del tratamiento, no se
Ejemplificando, a los mayores niveles de simplicidad posible (esto es, haya producido ningún tipo de modificación comportamental en el sujeto.
hipotetizar asociaciones bivariadas), si de nuestros exámenes se deriva Hasta aquí hemos presentado una hipótesis bivariada sobre
que el único repertorio alterado se refiere a las habilidades sociales y no potenciales relaciones entre el comportamiento objetivo y los repertorios
existe ninguna condición ambiental ni biológica que presumiblemente potencialmente asociados con él. Pero otra posibilidad también
pueda controlar la depresión, podremos hipotetizar que el conjunto de bivariada, en este caso ambiental, emerge de sí del análisis de conducta
conductas depresivas (C1: variables dependientes) se debe a un déficit se deriva la existencia de una condición ambiental que, en este
de las habilidades sociales (es decir: C = f RBC1; RBC1: variable momento, puede estar controlando el comportamiento problema; por
independiente). ejemplo, que —en ausencia de repertorios básicos alterados— la familia
En este caso, procederemos a seleccionar cuál es el tratamiento más del cliente está reforzando el comportamiento problema. En este caso,
adecuado para lograr la más efectiva manipulación de las habilidades tendremos que manipular las condiciones ambientales actuales
sociales. Lo que realmente vamos a implantar mediante el tratamiento produciendo un cambio ambiental familiar al que vamos a denominar E4.
son unas nuevas condiciones de aprendizaje de RBC1 que van a ser En este caso, nuestro esquema sería el siguiente:
denominadas E3. Por otra parte, ya que hemos de contar con pruebas E,->RBCs-C2 E4
de que el tratamiento es efectivo en la manipulación de nuestras De tener efectos nuestro tratamiento, una vez retirado éste, la
variables in-dependientes, nuevamente, estamos estableciendo una depresión se habrá modificado en el sentido esperado. En este caso, el
hipótesis funcional; es decir, su-ponemos que RBC1 = f E3. Además, tratamiento habrá sido efectivo en la manipulación directa del
una vez implantada la técnica terapéutica, procederemos a su comportamiento problema.
valoración. En el caso de tener éxito nuestro tratamiento se habrá modi- Sirvan éstos como simple ejemplo bivariado que nos ha permitido
ficado tanto RBC1 (pasando a la condición expectada, RBC2), así como explicar los dos fundamentales momentos a la hora de sistematizar el
se habrá producido el cambio esperado en la conducta problema (C2), proceso de evaluación (tratamiento) y valoración. Con tales
ante las mismas condiciones ambientales antecedentes (E2). Así, especificaciones queda claramente justificada la exigencia de dos
nuestro esquema teórico será el siguiente: momentos distintos en evaluación conductual: el correlacional-
observacional, que hemos llamado análisis de conducta, y el
interventivo-valorativo en el que, tras el tratamiento, procedemos a la
valoración tanto de la intervención como de nuestras propias hipótesis (o
nuestro modelo causal). El epígrafe siguiente versará sobre las distintas
Por otra parte, es posible que el tratamiento tenga efectos sobre el fases, actividades y objetivos del proceso con el fin de lograr, en la
repertorio (nuestra variable independiente) pero no sobre la conducta medida de lo posible, la mayor especificación de éste y, por tanto, llegar
problema; en nuestro ejemplo, es posible que el sujeto mejore en su a una pro-puesta normativa.
déficit de habilidades sociales, pero que no haya mejorado para nada de
su depresión. En este caso, cabría concluir que nuestro tratamiento ha
4. EL PROCESO DE EVALUACIÓN (INTERVENCIÓN) Y VALORACIÓN
sido adecuado en la manipulación de nuestra variable independiente
(RBC1) pero nuestra hipótesis funcional no se ha cumplido. En otras Hasta ahora hemos dejado establecido que el proceso de evaluación
palabras. nuestra teoría sobre el sujeto no se ha contrastado. Por otra conductual —ya que tiene por objetivo el cambio de conducta mediante

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la aplicación de un tratamiento— requiere dos distintas momentos; en el evaluador habrá de acometer. A continuación vamos a presentar cada
primero, previo al tratamiento, el establecimiento de las conductas una de estas fases ejemplificando mediante un caso.
objetivo y la formulación de hipótesis sobre el caso se realiza mediante
pruebas correlacionales. Partiendo de resultados correlacionales se
extrae un modelo causal expresado en relaciones funcionales hipotéticas
en las que están implicadas las conductas problemáticas y las variables
que las mantienen. La contrastación en este caso se realiza mediante
pruebas experimentales tras el tratamiento.
Pero, además, todo proceso de evaluación implica la relación entre el
evaluador y el sujeto mediada por la demanda que éste hace (que en
nuestro caso es de cambio y tratamiento). Además, la base de
conocimientos del evaluador (sus conocimientos teóricos, sus
habilidades prácticas y experiencia) va a ser fundamental a todo lo largo
del proceso. Por otra parte, ya se ha dicho repetidamente, la evaluación
conductual requiere la colaboración del sujeto y sus allegados. En la
figura 4.1 se presenta el diagrama tomado de Fernández-Ballesteros
(1992a) en el que se sintetizan las distintas fases del proceso de
evaluación conductual (entonces denominado proceso experimental) y
donde se trata de expresar cómo la demanda (de cambio y tratamiento),
el evaluador (con sus conocimientos, habilidades y experiencias) y el
sujeto (su colaboración y motivación) interactúan. En tal figura se puede
apreciar cómo existen dos grandes momentos, el primero de ellos (de la
fase 1 a la fase 5) puede considerarse como una evaluación
pretratamiento y culmina con la formulación de hipótesis. La segunda
aborda la contrastación de las hipótesis formuladas y la valoración de la
intervención y el seguimiento.
Así pues, elaborando y especificando un poco más el proceso
conductual formulado anteriormente por Fernández-Ballesteros y
Carrobles, 1981, se especifican las siguientes fases:

Primera recogida de información: especificación de la demanda y del


problema. Primera formulación de hipótesis y deducción de enunciados
verificables. Contrastación inicial de hipótesis.
Resultados.
Formulación de hipótesis funcionales.
Recogida de datos pertinentes a las hipótesis y tratamiento.
Valoración de resultados. Seguimiento. Resultados finales.

Pero decía antes que la propuesta de un proceso de evaluación será


tanto más valiosa cuanto mayor especificación exista. Tratando de
conseguir un proceso lo másnormativo posible, en la tabla 4.1 se
especifican los objetivos básicos de cada fase junto a las tareas que el

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1. Delimitación del problema.


2. Primera recogida de información sobre las condiciones
ambientales, personales y, en su caso, biológicas que puedan estar
asociadas al problema consultado.
Estos dos objetivos se articulan mediante tres tareas básicas del
evaluador: a) observación y recogida de información inicial de las
conductas objetivo; b) observación y recogida de información sobre
condiciones socioambientales actuales y pasadas, y c) primera
exploración de las condiciones personales y biológicas potencialmente
relevantes al caso. Veamos con cierto detenimiento estas actividades a
realizar por el evaluador.

a) Observación y recogida de información inicial de las conductas objetivo


Partimos del supuesto de que la demanda formulada por el cliente es
de trata-miento, ya que lo que se requiere es lograr un cambio; ello,
generalmente, implica que el cliente consulta por un problema de
conducta. Con cierta frecuencia, tal problema suele ser presentado en
forma ambigua e imprecisa; así, una primera tarea de vital importancia
es la de especificar, con suma minuciosidad, los comportamientos
difíciles que constituyen «el problema».
Distintas estrategias pueden ser utilizadas en esta primera recogida
de datos. La primera de ellas tiene que ver con solicitar información a
través de una entrevista mediante cuestiones que permitan ir recogiendo
cada vez información más precisa. Así, de una pregunta general del tipo,
«¿cuénteme, qué le ocurre?», se tratará de especificar las distintas
modalidades de respuesta implicadas en el problema con preguntas
como las siguientes: «¿qué es lo que siente cuando dice que se
"encuentra mal"?», «¿qué piensa exactamente cuando dice que está
"desesperado/a"?», «¿qué hace cuan-do se siente "horrorizada/o"?».
Una vez lograda la especificación inicial del tipo de conductas
objetivo, podremos pasar a establecer provisionalmente algunas
dimensiones de la/s conducta/s problema «¿cuántas veces al
día/semana/mes siente usted taquicardia?», «eso que me dice, ¿le
ocurre a usted frecuentemente?». Finalmente, procederemos a
establecer una primera aproximación al establecimiento de en qué
4.1. Primera recogida de información: especificación de la demanda y situaciones ocurren la/s conducta/s problema mediante preguntas del
del problema tipo «¿en qué circunstancias, preferentemente, se produce eso que le
El primer contacto que un psicólogo tiene con un cliente ocurre incomoda?», «¿en qué momentos suele ocurrir eso que me cuenta?».
mediante una entrevista en la que el sujeto expresa su demanda de La segunda estrategia de recogida de información, compatible con la
atención y el psicólogo solicita información sobre los extremos que entrevista tiene que ver con la posibilidad de auxiliarse de listados de
considera relevantes. Así, los objetivos que se establecen en esta fase conductas objetivo (aplicados también mediante entrevista o bien
son los siguientes: autoadministrados), de síntomas psicofisiológicos o de pensamientos

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negativos que puedan ayudar al cliente a reconocer alguno de los b) Observación y recogida de información sobre las condiciones
malestares, quejas o conductas problemáticas (véase, por ejemplo. socioambientales actuales y pasadas
Cautela, 1979, 1981; Fernández-Ballesteros, 1983). Tales listados sirven
no sólo para ayudar en la precisión de los comportamientos Tres son las áreas de indagación importantes: historia del problema,
potencialmente problemáticos, sino también para recoger datos iniciales condiciones ambientales actuales que pudieran estar provocando,
sobre dimensiones de respuesta (frecuencia, duración, intensidad, etc.), manteniendo o controlando el problema y condiciones históricas
así como para establecer la referencia situacional del problema. Por otra relevantes a la situación problemática.
parte, los listados de conductas, síntomas o situaciones sirven también a En primer lugar, la reconstrucción de la historia del problema nos va a
la hora de eliminar elementos no relevantes al problema. Así, por permitir establecer cuáles son sus potenciales elementos genéticos, lo
ejemplo, si le aplicamos un listado de síntomas físicos (véase, por cual será de ayuda a la hora de planificar la evaluación de establecer
ejemplo, Cautela, 1981), podremos indagar la existencia de potenciales nexos causales en el pasado (generalmente) inmediato.
componentes somáticos que pudieran covariar o presentarse al unísono En segundo lugar, el establecimiento de los antecedentes y
con el/los problema/s de conducta. consecuentes ambientales del problema nos permitirá, también,
Veamos un caso a modo de ejemplo. plantearnos hipótesis funcionales sincrónicas sobre el caso; es decir,
qué variables —potencialmente— pueden estar controlando o
María tiene 26 años, es la mayor de tres hermanas (a las que lleva manteniendo el problema de conducta.
dos años a cada una de ellas). Sus padres viven en un pueblo distante y Finalmente, en tercer lugar, deberemos realizar una indagación en la
la visitan «de vez en cuando». Se ha casado hace dos años, su marido biografía del sujeto a la hora de reconstruir cuáles son las condiciones
tiene 29 años. No tienen hijos pero quisieran tenerlos; mientras que ambientales pasadas que hayan podido ser relevantes tanto al problema
durante el primer año de matrimonio tomó anovulatorios, desde hace un como a la adquisición de repertorios de conducta básicos inadecuados o
año está «deseando quedarse embarazada». María es remitida por su deficitarios (potencialmente asociados con las conductas objetivo) como
médico de cabecera tras realizarle una serie de exploraciones médicas aquellos que pudieran considerarse recursos positivos del cliente en los
que arrojaron todas ellas resultados negativos: no se encuentra ningún que basarse durante el proceso de evaluación y modificación de con-
trastorno biológico que justifique sus molestias. Consulta porque tiene ducta. La evaluación de las condiciones históricas o biográficas ha sido,
taquicardia, palpitaciones, ahogos, opresión en el pecho, le flojean las hasta cierto punto, desechada desde el modelo conductual radical y ello
piernas, a veces llora y se siente triste. Todo ello le ocurre muy por cuanto se suponía que tales condiciones eran de imposible
frecuentemente, sobre todo cuando está sola en casa. Se le aplica el manipulación. Sin embargo, si ello es bien cierto, también lo es que las
listado de indicadores psicofisiológicos y de pensamiento negativos de condiciones ambientales pasadas han ido conformando los repertorios
Cautela (1979) detectándose que «siente tensión en distintas partes de básicos del sujeto que al fin y al cabo actúan como productos del
su cuerpo». «siente que el corazón le late fuertemente y se le va a salir pasado, y ellos sí son susceptibles de modificación y control. Así pues, la
del pecho». Además, con cierta frecuencia «se siente sola», «cree que el indagación de tales condiciones resulta también de importancia en
futuro es desesperanzador», «se siente inferior a otras personas», evaluación conductual.
«piensa que se va a desmayar» y «que va a tener un ata-que de Con este propósito, ya que estamos en un primer momento de
pánico». No aparecen otros síntomas físicos. Cuando se le cuestiona recogida de información, las estrategias a utilizar para la indagación de
sobre su vida sexual informa sobre no haber sentido nunca orgasmo en las condiciones históricas del cliente tienen que ver, fundamentalmente,
sus relaciones sexuales, así como, en los últimos tiempos, sentir rechazo con la entrevista tanto administrada al cliente como a allegados; ello se
hacia cualquier contacto sexual con su marido (no le gusta ni siquiera puede ver auxiliado con cuestionarios autobiográficos (véase, por
que le acaricie «porque va a terminar con "eso"»). Todo ello lo achaca a ejemplo, Cautela, 1979) Sigamos con el caso de María.
sus problemas actuales «físicos». Aunque el motivo de la consulta no es María narra que su problema (las conductas psicofisiológicas,
ése, considera que la sexualidad es importante y que debería resolver motoras y cognitivas que le aquejan) comenzó, aproximadamente, hace
también ese problema. un año. No encuentra ningún incidente ni parece existir ninguna
atribución sobre la génesis del problema. Se siente peor cuando está

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sola y en muchas ocasiones ha de llamar por teléfono a su marido o a su problemas conductuales están asociados a variables personales o, en
madre; así se tranquiliza y se siente mejor. Ella describe que el marido otras palabras, son los repertorios básicos de conducta aprendidos en el
es muy comprensivo y que cuando ella está «muy mal» tiene muchos pasado los responsables del problema del sujeto. Una vez recogida una
detalles con ella (le lleva revistas o bombones a la cama los domingos). primera información sobre las conductas objetivo y las variables
Su madre también la visita cuando se siente más alterada. Inicialmente, socioambientales actuales potencialmente responsables del problema,
no recuerda haber padecido un problema semejante aunque cuando queda por realizar una primera indagación sobre aquellos repertorios
habla de su vida profesional comenta que cuan-do estaba trabajando que, teóricamente, se ven asociados con el problema de conducta que
(trabajó de secretaria antes de casarse) sufrió un incidente de acoso analizamos. Así, por ejemplo, en un caso de depresión podemos
sexual por parte de uno de los compañeros de oficina y estuvo una cuestionarnos si el paciente presenta un déficit en habilidades sociales
temporada dada de baja por problemas de salud que, al describirlos, (Lewinshon, 1978), o si su estilo atribucional es estable y
resultan semejantes a los actuales. transituacionalmente «interno» para eventos negativos mientras que es
Por lo que se refiere a su problemática sexual, describe que no ha «externo» para acontecimientos positivos (Seligman, 1975).
tenido más relaciones sexuales que con su marido y ello desde que Evidentemente, tales conceptos personales habrán de ser evaluados en
contrajeron matrimonio. In-forma que al principio de casarse sentía un segundo momento del proceso de evaluación, pero es también
deseos sexuales pero que el sexo la decepcionó ya que le producía, posible realizar una primera y somera exploración inicial de tales
inicialmente, dolor. Dice que su marido trataba de ser repertorios a través de la entrevista. Así también, en algunos casos,
extraordinariamente «cuidadoso» con ella, pero que poco a poco «ha ido problemas de conducta pueden estar funcionalmente asociados a
yendo a lo suyo». Ello hizo que poco a poco tratara de distanciar más y condiciones biológicos. Así, por ejemplo, en el caso de un niño que
más sus relaciones sexuales. Considera también que en la actualidad un presenta comportamientos agresivos, desatención y escaso rendimiento
aspecto por el que se encuentra inapetente sexualmente es su problema escolar podemos sospechar de la existencia de una disfunción cerebral y
«físico». El marido tolera la situación de mala gana «pero se da cuenta tratar de indagar su potencial existencia a través de una entrevista
que tiene que ser comprensivo "porque estoy enferma" Todo ello es específica al sujeto y sus allegados para después solicitar exámenes
refrendado a través de una entrevista al marido que expresa sus buenas médicos o biológicos del cliente. Esta primera exploración de las
relaciones con su mujer a excepción del área sexual. Por lo que se condiciones personales y biológicas puede ser ejemplificada a través de
refiere a la historia sexual, María parece haber crecido en una atmósfera nuestro caso.
familiar en la que «no se hablaba para nada de sexo» o, incluso, se
hacían referencias negativas, cuando se veía alguna película «subida de Se pregunta a María sobre una serie de opiniones relativas al sexo.
tono» en la TV. Sus primeras informaciones sexuales las recibió de Entre otras cosas, considera que la masturbación y las relaciones
compañeras de escuela de manera confusa y no ha recibido ninguna prematrimoniales son «indecentes». Además se trató, mediante
otra información sexual ni siquiera por parte de su novio/marido. entrevista, de examinar el área social; en la actualidad tiene una baja
Una vez establecidas las condiciones socioambientales actuales y tasa de interacción social como consecuencia (dice) de su estado físico
pasadas tan sólo nos queda realizar una primera aproximación a las de salud. Por lo que se refiere a potenciales problemas biológicos, la
potenciales variables relevan-tes personales y biológicas. cliente aporta un amplio informe del médico sobre un excelente estado
físico de salud. Cuenta con un amplio círculo de amigos/amigas que
c) Primera exploración de las condiciones personales y biológicas hace un año se vio perturbado por el traslado de piso de la pareja, lo
potencialmente relevantes al caso cual coincidió con el comienzo de sus problemas de salud.
En la actualidad, su mayor deseo es tener un hijo y sus expectativas
Ya hemos señalado cómo un problema de conducta puede no estar de futuro residen en ser una buena madre, esposa y ama de casa. Todo
controlado o mantenido por circunstancias actuales, sino depender de (o ello teme no poder lograrlo por su problema «físico». No se encuentran
estar funcionalmente relacionado con) variables de la persona otras áreas problemáticas, pero sí que el problema por el que consulta
(repertorios básicos de conducta) o del organismo en su sentido involucra toda su vida de relación familiar y social.
biológico. En primer lugar, como ya se ha dicho, con frecuencia los

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Una vez delimitado el problema comportamental base de la demanda da en una determinada medida. Por ejemplo, el sujeto llora, tiene
y una vez que se ha recogido una información tentativa sobre las pensamientos de suicidio, presenta taquicardia, etc., en una extensión o
condiciones ambientales y personales que pueden estar funcionalmente medida concreta.
asociadas al problema de conducta, es posible ya pasar a la segunda 2. Supuestos de semejanza. Este tipo de supuestos nos va a
fase del proceso. permitir recabar in-formación sobre hasta qué punto un sujeto presenta
una serie de conductas semejantes a las de otros sujetos, previamente
4.2. Primera formulación de hipótesis y deducción de clasificados en una determina-da categoría. Así, por ejemplo, este sujeto
enunciados verificables actúa de forma similar a los que han sido diagnosticados como
«esquizofrénicos».
Aunque desde un punto de vista histórico recientemente', múltiples 3. Supuestos de asociación predictiva. Se considera mediante este
autores como Evans (1985) y Haynes (1988), han puesto de manifiesto tipo de su-puestos la extensión en la cual, en nuestro caso, se da una
la importancia que tiene el establecimiento de modelos causales en serie de conductas que permiten establecer predicciones apoyadas en
evaluación conductual. En contraposición con lo que ocurre en la asociaciones contrastadas empíricamente. Por ejemplo, la falta de
aplicación de «paquetes» de tratamiento, el establecimiento de una rendimiento escolar de este muchacho concreto está asociada con
«teoría» sobre el cliente cobra toda su importancia en los tratamientos comportamientos hiperactivos, o bien el sujeto presenta una serie de
«a medida» (idiográficos) especialmente concebidos en función, aptitudes que le capacitan para estudiar ingeniería.
precisamente, del análisis conductual establecido. Como hemos puesto 4. Supuestos de relación funcional o explicativa. La falta de
de relieve en el epígrafe anterior, tal análisis guiará tanto la evaluación rendimiento escolar se debe a que el sujeto está afectado de una lesión
como el tratamiento. Lo más importante es resaltar que el llamado cerebral o bien el sujeto no rinde, ya que su maestra refuerza
análisis causal conviene sea entendido como una formulación de positivamente sus conductas perturbadoras de rendimiento. Estos
hipótesis. Como señalaba en otro lugar, la fase de formulación de supuestos, generalmente, no pueden ser formulados en una primera
hipótesis y deducción de enunciados verificables (que se realiza con aproximación al problema, ya que requieren el haber verificado
base en las observaciones e informaciones recibidas previamente) previamente supuestos de asociación predictiva. En definitiva, si bien
«supone un primer momento inductivo en el cual de las observaciones permitirán la explicación funcional de la conducta, tan sólo podrán ser
realizadas se induce lo que podríamos llamar una «teoría sobre el caso» comprobados, durante el proceso experimental, mediante pruebas
(Fernández-Ballesteros, 1992, pág. 65). Los conocimientos que el experimentales (Fernández-Ballesteros, 1992, pág. 66).
evaluador tiene sobre psicopatología, psicología del aprendizaje y clínica Repasando estos supuestos podemos decir que, como luego
de la salud son vitales a la hora de establecer esta teoría inicial, como veremos, tendremos que establecer supuestos de cuantificación, en la
son también vitales los conocimientos y habilidades sobre instrumentos medida en la cual suponemos que existen conductas que aparecen en
de evaluación a través de los cuales van a ser operacionalizadas las exceso, defecto o que son inadecuadas. Por otra parte, conviene decir
hipótesis durante el momento de deducción de conclusiones (véase que si bien la mayor parte de los evaluadores conductuales se han
figura 4.1). opuesto a la clasificación, puede ser procedente (con vistas a una
Por otra parte, a pesar de haber dicho repetidamente que las comunicación interprofesional o por razones legales o de simple
hipótesis idóneas en evaluación conductual son aquellas en las que se screening) tratar de contrastar si el sujeto se parece o no a los individuos
establecen relaciones funciona-les entre los comportamientos problema que reúnen las características de algunas tipologías psicopatológicas,
y ciertas variables que hipotéticamente explican, controlan o mantienen siempre con las salvedades que fueron presentadas en los capítulos
el problema de conducta, ha de tenerse en cuenta que el evaluador anteriores. Sin embargo, lo que está claro es que la fase segunda de
puede verificar distintos tipos de supuestos. Así, en otro lugar_ señalaba nuestro proceso que comentamos tiene por objetivo prioritario establecer
que existen al menos cuatro tipos de supuestos en evaluación hipótesis de asociación predictiva que, en su caso, más tarde serán
psicológica contrastadas experimentalmente. Es decir, en evaluación conductual las
1. Supuestos de cuantificación. Mediante este tipo de supuestos se hipótesis están sometidas a dos tipos de contrastes. De una parte, el
trata de contrastar que un determinado fenómeno objeto de estudio se evaluador ha de verificar a nivel observacional, mediante h aplicación de

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una serie de instrumentos, que las asociaciones predichas ocurren a aparecen en forma inadecuada. Con el fin de llegar a establecer si una
unos niveles determinados de probabilidad en el sujeto de evaluación. conducta aparece por exceso o por defecto, nuestro primer objetivo será
Una vez realizado tal contraste, resultará posible pasar a un segundo el de obtener la ocurrencia, frecuencia, duración, intensidad o cualquier
momento de contrastación experimental de las supuestas asociaciones otra dimensión derivada, así como, también, podemos tener en cuenta si
funcionales. el comportamiento parece en forma inapropiada (véase Fernández-
Teniendo en cuenta todo lo dicho hasta aquí, en esta segunda fase Ballesteros, 1992, capítulo 5). La cuestión es tratar de obtener una
del proceso procederemos a una primera formulación de hipótesis y medición del comportamiento problema.
deducción de enunciados verificables con dos objetivos esenciales: Dos estrategias fundamentales pueden ser utilizadas; la primera tiene
1. Establecimiento de supuestos funcionales contrastables respecto que ver con la administración de instrumentos específicos (por ejemplo,
a la/s conductas problema. un autorregistro, medidas psicofisiológicas) que nos permitirán
2. Deducción de predicciones verificables a partir de las hipótesis. establecer en qué medida aparecen aquellas conductas más idiográficas
Estos dos fundamentales objetivos se van a alcanzar a través de de nuestro sujeto en examen. La segunda hace referencia a la utilización
cuatro tareas fundamentales: a) la selección de procedimientos de de instrumentos estándar de agrupaciones de síntomas, los cuales
recogida de información para la especificación y medición del problema; arrojan una puntuación que nos permite comparar a nuestro sujeto con
b) la selección de procedimientos de recogida de información sobre las un grupo normativo e, incluso, poder responder a hipótesis de
variables ambientales que en la actualidad pudieran controlar el semejanza. Hay que resaltar que ambas estrategias no son
problema, y c) la selección de procedimientos de recogida de informa- incompatibles, sino, muy al contrario, que ambas responden a preguntas
ción de las variables personales que pudieran estar funcionalmente distintas y que, además, puede ser conveniente la contrastación mutua
relacionadas con el problema y, en su caso, de los exámenes biológicos de sus resultados (véase capítulo 3). Una última salvedad que ha de
pertinentes. hacerse tiene que ver con la modalidad de respuesta que estamos
Conviene señalar desde el principio que, a pesar de que hemos evaluando y con la consideración mantenida en el capítulo
listado estas tareas como independientes, hay que tener en cuenta que anterior de no confundir métodos con sistemas de respuesta.
algunas de ellas pueden ser realizadas conjuntamente. Así, por ejemplo, Por otra parte, en el caso de haber formulado supuestos de
si preparamos un autorregistro, una matriz de interacciones, un código clasificación será necesario contrastar éstos mediante la utilización de
de observación, un test situacional de miedo, podremos recoger con el los sistemas clasificatorios más al uso como son el DSM-III-R o el CIE-
mismo instrumento la frecuencia, intensidad o duración (u otras 10. Los resultados que tales sistemas nos ofrecen tienen que ser
dimensiones de respuesta) de las conductas objetivo, así como sus tomados con las cautelas establecidas en capítulos anteriores.
antecedentes y- consecuentes ambientales. Haciendo esta salvedad, En definitiva, la tarea que comentamos tiene que ver con la
pasemos a examinar los principales aspectos a tener en cuenta en la planificación de cómo vamos a responder a los supuestos planteados
realización de cada una de estas tareas. (de cuantificación y semejanza) relativos a las conductas objetivo.

a) La selección de procedimientos de recogida de información para la b) La selección de procedimientos de recogida de información sobre las
especificación y medición del problema variables ambientales que en la actualidad pudieran controlar el problema de
Durante la primera observación y recogida de información, ya se ha conducta
dicho, se suele utilizar una metodología general (entrevistas al cliente y
sus allegados, autoinforme, observación asistemática) a través de la cual Se trata aquí de proceder a realizar un análisis funcional sincrónico y
es preciso establecer un listado provisional sobre las conductas objetivo. secuencial en el sentido de contrastar cuáles son las condiciones
De este momento, podemos pasar ya a establecer hipótesis de ambientales actuales que ante-ceden o siguen a las conductas objetivo.
cuantificación sobre las conductas objetivo y los instrumentos que vamos Estamos hablando de aquellas variables ambientales que suponemos
a utilizar en su contrastación. están asociadas con las conductas objetivo y, por tanto, involucradas en
Nuestra hipótesis establece que las conductas objetivo se dan en una supuestos de asociación predictiva. Ya se ha dicho también cómo la
medida de-terminada bien por exceso, bien por defecto, bien que estas recogida de información sobre tales condiciones se realiza al mismo

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tiempo que la medición de comportamientos problemáticos. entre condiciones ambientales actuales y conductas objetivo tendremos
A la hora de recoger información sobre este punto existen dos que tener en cuenta sus fuentes de error específicas. Por otra parte, en
estrategias funda-mentales; de un lado, aquellos instrumentos el caso de requerir exámenes biológicos será necesario enviar al sujeto
específicos que permiten el establecimiento de antecedentes o a un especialista. En todo caso, una recomendación general es la de
consecuentes idiográficos del caso. En el mismo sentido que en el utilizar multimétodos (véase capítulo 3) en la evaluación de una misma
apartado anterior, los autorregistros, las matrices de interacción, tests variable, así como en seguir las indicaciones que aparecen en el capítulo
situacionales, etc., son adecuados procedimientos de recogida de 5 sobre las garantías que deben reunir los métodos de evaluación
información de este tipo que nos van a permitir verificar hipótesis de conductual.
asociación predictiva. Por otra par-te, también podemos utilizar En la tabla 4.2 se presenta un Plan de Análisis Conductual (PAC) en
instrumentos estándar (códigos de observación están-dar, autoinformes, el que aparecen las casillas correspondientes a todas las variables
etc.) en los que figuran, junto a las respuestas, los antecedentes y puestas en juego (conducta problema, variables personales, condiciones
consecuentes ambientales. ambientales y biológicas) y a sus técnicas de medida.
A continuación vamos a seguir con la descripción de nuestro caso:
c) La selección de procedimientos de recogida de información de las variables
personales que pudieran estar funcionalmente relacionadas con el problema y, A través de las entrevistas iniciales y de listados de conductas
en su caso, de exámenes biológicos inapropiadas habíamos obtenido un listado provisional de problemas, así
como un listado provisional de potenciales variables relevantes. Por
Ya se ha dicho cómo el evaluador durante la primera fase de tanto, hipotetizamos un exceso de las siguientes conductas
recogida de información inicial y con base en sus conocimientos básicos, psicofisiológicas y físicas: temblor, sensación de ahogo, nudo en la
establecerá, con cierta probabilidad, supuestos de asociación predictiva garganta, flojera de piernas, taquicardia, palpitaciones y opresión
entre los comportamientos problema y ciertas variables personales y precordial. Así, también, el exceso de las siguientes conductas motoras:
biológicas. Así, por ejemplo, en un caso de depresión es posible llanto y aislamiento. Inadecuación de las siguientes conductas
hipotetizar (con base en la teoría y los hallazgos empíricos de cognitivas: sentimientos de tristeza y de soledad, pensamientos de
Lewinshon, 1978) que tal vez el sujeto presentará un déficit en inadecuación, angustia, temor a morirse y a tener un ata-que de pánico.
habilidades sociales. Así tendremos que proceder a verificar si tal Además, disfunción sexual y anorgasmia.
asociación se da en nuestro sujeto aplicando pruebas de evaluación en
habilidades sociales. Así, también, en un caso de hiperactividad
podríamos suponer la existencia de una disfunción cerebral y tener que
encargar los exámenes médicos pertinentes.
A la hora de proceder a la medida de las conductas objetivo y de las
variables ambientales que, en la actualidad, las están controlando,
podemos utilizar tanto instrumentos específicos como estándar. Ahora
bien, hemos de tener en cuenta que mientras los instrumentos estándar
deben ser elegidos en función de sus características psicométricas, en
las técnicas específicas que son preparadas ad hoc para el caso
individual— deben ser investigadas sus garantías en ese particular caso
(fiabilidad interjueces, estabilidad en el tiempo, concordancia con otras
medidas, etc.; véase Fernández-Ballesteros y Maciá, 1992). Por otra
parte, en la medición de las variables personales, por tratarse
generalmente de constructos de relativo nivel de inferencia y molaridad,
habremos de elegir instrumentos estándar de probadas garantías de
rigor (véase capítulo 5) y en la investigación de relaciones funcionales

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creencias y actitudes negativas relativas al sexo. Ello se evaluó me-


diante el «Inventario de conocimientos sexuales» de McHugh (1967) y la
«Escala de actitudes heterosexuales» (para mujeres) de Robinson y
Annon (1975). Puesto que contábamos con un informe médico sobre
que sus síntomas motores y neurovegetativos no estaban asociados a
ningún problema biológico, tan sólo se solicitó un in-forme del ginecólogo
en el supuesto de que tuviera alguna perturbación que justificase la
disfunción sexual.
En resumen, la segunda fase del proceso de evaluación lleva consigo
el establecimiento de hipótesis y sus derivados, es decir, la deducción de
enunciados verificables, lo cual exige la programación de las técnicas de
evaluación a través de las cuales van a probarse los supuestos
formulados. Hay que recordar que cualquier teoría sobre un caso, para
su contrastación, requiere de instrumentos de evaluación.

4.3. Contrastación inicial de hipótesis Esta fase tiene un


solo objetivo general, a saber:
1. Recogida de información pertinente a los supuestos.
Dos son las tareas que el evaluador debe realizar: a) preparación del
En resumen, encontramos tres áreas problemáticas fundamentales: material y del procedimiento de administración; b) preparación del cliente
una relacionada con el comportamiento fisiológico de ansiedad, una y, en su caso, de sus allegados implicados en la evaluación, y c)
segunda que aparecía relacionada con comportamientos cognitivos de aplicación de procedimientos de recogida de información establecidos
depresión y, finalmente, una seria disfunción sexual. Así, las hipótesis de para recoger la información pertinente.
cuantificación planteadas hacían necesaria la utilización de
autorregistros sobre las conductas objetivo referidas a las conductas
a) Preparación del material y del procedimiento de administración
psicofisiológicas, físicas, motoras y cognitivas. Con el fin de contrastar
hipótesis de asociación entre los comportamientos problema y
consecuencias positivas, los autorregistros fueron preparados en forma La evaluación conductual conlleva la aplicación de métodos
tal que, junto a las conductas objetivo, aparecían sus antecedentes y específicos con el fa de dar cuenta de los comportamientos más
consecuentes. Asimismo, se utilizaron procedimientos de evaluación de idiosincráticos del sujeto. Mientras las técnicas estándar requieren de
la ansiedad (Ansiedad-Rasgo de Spielberger, 1980, y el FSS-122 de muy escasa preparación por parte del evaluador, los instrumentos
Wolpe, 1990) y depresión (BDI de Beck y la Escala de Depresión de específicos exigen de una previa elaboración. Cómo preparar un
Zung, 1972b). Por lo que se refería a la evaluación de la disfunción autorregistro (véase capítulo 7), en qué condiciones registrar una
sexual se utilizó el «Cuestionario de placer sexual» de Annon en respuesta psicofisiológica (véase capítulo 8), cómo preparar una matriz
adaptación de Carrobles (1981) para mujeres. Con el fin de contrastar de interacciones (véase capítulo 6), entre otras son tareas que deben ser
hipótesis interactivas se preparó un autorregistro diferido sobre la acometidas una vez decidido qué tipo de instrumentación se va a utilizar
activación presexual y, para ambos miembros de la pareja, una hoja de y antes de proceder a la administración de pruebas y a la recogida de
registro e interacciones ad hoc sobre comportamiento sexual. Por otra información. El lector deberá pasar a la lectura de los capítulos
parte, tratan-do de contrastar una hipótesis de semejanza, se utilizó el correspondientes ala hora de establecer las estrategias de construcción
DSM III8 en sus categorías de trastornos afectivos (depresivos) y de de instrumentos específicos.
ansiedad. Finalmente, se hipotetizó que la cliente tenía un déficit de Por otra parte, los instrumentos estándar requieren siempre del
información sobre temas sexuales y había generado una serie de falsas establecimiento de una metodología de administración. Así, por ejemplo,
la observación mediante cualquier código estándar requerirá el

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establecimiento de los intervalos de observación y registro más presentarán, con toda su extensión, las características, garantías y otras
adecuados, establecer qué número de observadores van a participar en particularidades de administración de los distintos procedimientos de
la observación, los lugares y situaciones de observación, etc. Así, recogida de información más usuales en evaluación conductual, por lo
también, un test situacional de medida de la ansiedad (véase, por que aquí no vamos a hacer mención a la cuestión. Solamente decir que
ejemplo, el BAT en el capítulo 11) exige establecer cuáles son los esta recogida de información conlleva, temporalmente hablando, el
parámetros que vamos a analizar (distancia del objeto, escalas de grueso de la evaluación y puede exigir amplios períodos de tiempo
ansiedad percibida, medidas psicofisológicas etc.). Todo ello exige una dependientes de ciertos parámetros de la conducta problema. Por
preparación minuciosa. Finalmente, las pruebas de lápiz y papel ejemplo, si tratamos de evaluar un comportamiento social ampliamente
requieren, generalmente, de una preparación estándar, la cual aparece inadecuado pero de escasa ocurrencia y queremos evaluarlo en
en el manual de aplicación y en sus instrucciones generales. No situación natural, no tendremos más remedio que esperar a su aparición.
obstante, siempre será necesario el establecimiento de decisiones Seguiremos, a continuación, con la presentación sumaria de nuestro
referidas al orden de las pruebas, el lapso total de las sesiones de caso:
evaluación, etc. Ya que tales particularidades no son específicas de la En el caso de María, inicialmente, preparamos los autorregistros para
evaluación conductual, no vamos a detenernos más en ellas. la cliente (tanto los referidos a las conductas psicofisiológicas relativas al
área de ansiedad como a la disfunción sexual) y las matrices que ambos
b) La preparación del cliente y, en su caso, de sus allegados implicados cónyuges deberían proceder a cumplimentar tras sus interacciones
en la evaluación sexuales o parasexuales. Establecimos un orden de aplicación y
planificamos la duración de las sesiones. Preparamos a María y a su
marido realizando algunos ejemplos de evaluación y les pedimos que
cumplimentaran unos registros «piloto» hasta cerciorarnos de que
La evaluación conductual exige del cliente una actitud y conducta habían comprendido bien lo que se les pedía. Tras todo lo cual
activa; es decir, gran parte de los procedimientos de evaluación procedimos a la administración de las pruebas.
conductual requieren de su participación (autorregistros, protocolos
autocumplimentados, etc.) Por otra parte, en ocasiones, los familiares y
4.4. Resultados
allegados al sujeto participan durante el proceso de evaluación dirigidos
por el evaluador: observan la conducta problema, registran ciertos Como en cualquier tipo de evaluación psicológica, una vez
eventos, etc. Por tanto, antes de proceder a la administración de los administrados los instrumentos de recogida de información pertinente
instrumentos (específicos y estándar) se requiere una mínima formación tendrá que procederse al análisis de tal información a la luz de las
del sujeto y, en su caso, de sus allegados e, incluso, es conveniente hipótesis planteadas. En el caso de no lograr (parcial o totalmente)
realizar un pilotaje con el fin de cerciorarnos de que han entendido contrastar tales supuestos, tendremos que volver al momento anterior de
debidamente la tarea que se les va a encomendar. formulación de postulados. En caso de contrastación tendremos que
Por otra parte, en el caso de requerir observaciones en situaciones proceder a informar al sujeto y sus allegados sobre los resultados
naturales, el evaluador deberá preparar psicológicamente al sujeto sobre obtenidos y esbozar un plan de tratamiento. Así, dos son los objetivos a
todo tipo de eventualidad que conlleva ese tipo de métodos que implican alcanzar:
la intromisión en el contexto natural del sujeto. 1. Análisis de resultados.
2. Información al cliente.
c) Aplicación de procedimientos de recogida de información establecidos Esos dos objetivos se articulan a través de tres tareas fundamentales:
a) corrección, elaboración y análisis de la información obtenida; b)
examen de los resultados, y c) información al sujeto y sus allegados.
La administración de instrumentos en evaluación conductual no
Veamos estas tres tareas.
difiere de la que se realiza desde otros enfoques evaluativos si no es por
lo que se refiere a los propios instrumentos conductuales y sus
a) Corrección, valoración y análisis de la información obtenida
características específicas. En la parte segunda de esta obra se

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s
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Tras la administración de una serie de instrumentos psicológicos habrá que responder tienen que ver con ¿qué va mal?, ¿por qué
deberá procederse a su corrección, valoración (en su caso, ocurre?, ¿cómo se va a resolver? Las dos primeras cuestiones tienen
interpretación) y análisis. Ello, dicho en términos generales, conlleva que ver con nuestras hipótesis de cuantificación, de semejanza y de
distintos matices según los distintos instrumentos aplicados. Así, por asociación, pero la tercera hace referencia a cómo vamos a resolver el
ejemplo, un autorregistro sobre ocurrencia de las conductas objetivo problema, lo cual, todavía, no ha sido planteado' de manera estricta,
conllevará la 'obtención de la tasa de esas conductas en el período total implicando, desde luego, una su-posición que luego será especificada
o según los intervalos establecidos (por ejemplo, diaria o semanal) más adelante.
mientras que en un autoinforme estándar se requerirá la conversión en Evidentemente, ¿qué va mal? resulta ser, más o menos, lo que ha
puntuaciones estándar o la comparación con puntuaciones criteriales; un aportado en la primera entrevista el cliente. Sin embargo, en ocasiones
código de observación exigirá de distintos cálculos según el código y el el cliente presenta una serie de problemas que el evaluador ha de
tipo observación realizada; un registro psicofisiológico será de-pendiente jerarquizar en orden a establecer prioridades de tratamiento. Otras
del grado de automatismo que conlleve el aparato de registro, así como veces, el cliente informa padecer un problema que, en realidad, no
del procedimiento seguido en la obtención de las respuestas. En presenta, al menos, referido a estándares. En ese caso, el evaluador
definitiva, es suma-mente complicado hablar en términos generales de lo debe señalar que no han aparecido las conductas (informadas en la
que ha de hacerse a la hora de corregir, valorar y analizar la información primera entrevista) con la suficiente frecuencia, intensidad o magnitud
obtenida de los distintos procedimientos de recogida de información en como para ser consideradas problemáticas en función de lo que puede
evaluación conductual (véase capítulo 5). considerarse normativo en el contexto cultural del cliente. Y referido a
esta última suposición, el cliente puede no presentar el problema por el
que consulta pero sí otros problemas relevantes socialmente. En todo
b) Examen de los resultados caso, el evaluador tras la evaluación debe manifestar al cliente su juicio
Una vez analizada la información obtenida es cuestión de examinar sobre lo que considera que va mal (si lo hubiere).
los resulta-dos a la luz de las hipótesis planteadas. Es posible que La segunda cuestión se refiere a ¿por qué ocurre? Como es lógico,
hayamos contrastado total o parcialmente nuestras hipótesis o es en el caso en el que el psicólogo vaya a recomendar un paquete de
posible que no las hayamos contrastado en absoluto. Evidentemente, no tratamiento puede obviar esta cuestión, ya que ésta no se hace
contrastar una hipótesis de cuantificación significa haber valorado necesaria. Es verdad que en ocasiones somos capaces de controlar un
inadecuadamente, a través del cliente, cuál es el problema del sujeto, comportamiento sin explicar por qué ocurre. Sin embargo, resulta
mientras que no haber contrastado una hipótesis de asociación importante realizar esfuerzos por tratar de dar (en el caso de tenerla,
predictiva significa que en ese cliente no se dan las asociaciones ¡claro!) una explicación racional, ya que ello parece tener efectos
teóricas predichas y que tendremos que buscar nuevos nexos benéficos sobre el estado general del cliente e, incluso, sobre el propio
potencialmente relevantes. problema de conducta (Bayés, 1984).
Lo importante es señalar que, aunque tratamos de presentar un Finalmente, ¿cómo se va a resolver? no va a ser una pregunta que el
planteamiento normativo del proceso, en realidad, las fases 2, 3 y 4 son evaluador tenga, necesariamente, que responder. En primer lugar,
extraordinariamente flexibles y están interconectadas. porque, en ocasiones, el evaluador no va a ser el psicólogo que aplique
el tratamiento y, en segundo lugar —si lo fuere—, aún tiene que realizar
c) Informe al sujeto y allegados sobre los resultados obtenidos y el plan nuevas averiguaciones hasta poder decidir qué técnica va a ser la más
de tratamiento adecuada. En todo caso, el evaluador y/o terapeuta deberá explicar al
cliente las salidas terapéuticas de su problema.

Tras la evaluación descriptiva (pretratamiento) se estableció que, en


El cliente (a veces, sus allegados) tiene que recibir del evaluador una efecto, María presentaba frecuentemente (una media de 4 episodios de
información clara relativa a esta primera fase de evaluación (considerada molestias psicofisiológicas y motoras con una duración de entre 10 a 30
por algunos autores de «pretratamiento»). Las preguntas implícitas que minutos a lo largo de 15 días que duró la exploración) los problemas

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psicofisiológicos y físicos motivo de la consulta. Asimismo, presentó una 4.5. Formulación de hipótesis funcionales
puntuación directa que la situó en el percentil 70 del STAI; sin embargo, Esta fase, planteada o no de esta manera, constituye uno de los
en el FSS de Wolpe no presentó más de cinco elementos que fueron momentos esenciales de la modificación de conducta. Es considerada
calificados como productores de una alta ansiedad. Al tratar de como la fase de establecimientos de modelos explicativos; por tanto,
establecer una clasificación psicopatológica alcanzó (en función del tipo salvo en los casos de aplicación de paquetes de tratamiento es vital en
de síntomas y de la intensidad y frecuencia de éstos) el diagnóstico de modificación y terapia de conducta. Dos objetivos son fundamentales:
trastorno de ansiedad generaliza-da. Por lo que se refiere a las
manifestaciones de tipo depresivo no cumplió los requisitos para ser 1. El establecimiento de supuestos funcionales verificables:
clasificada en la categoría de depresión mayor, lo cual es corroborado selección de las conductas objetivo a modificar, selección de las
por los instrumentos de evaluación de la depresión de Zung y Beck. Por variables relevantes a manipular y de las técnicas de manipulación.
lo que se refiere a sus pensamientos negativos éstos aparecen en la 2. Deducción de predicciones verificables.
evaluación como consecuencia de los trastornos psicofisiológicos y
físicos (es decir, del problema de ansiedad). Finalmente, la existencia de Se trata aquí de proceder a una formulación de hipótesis que van a
anorgasmia es confirmada, así como de un deseo sexual inhibido y de ser contrasta-das a través de un diseño experimental. Esa formulación
una fobia generalizada ante los estímulos sexuales (en el instrumento de de hipótesis está en función de un modelo funcional explicativo sobre el
Annon). No es posible confirmar un diagnóstico de dispareunia funcional, problema del sujeto avalado mediante pruebas correlacionales y
ya que durante la evaluación no hubo ningún intento de penetración. observacionales recogidas en la fase 3.
Por otra parte, se confirma que ambas áreas problemáticas (ansiedad Como señalábamos en el capítulo anterior, el enfoque conductual es
y sexual) se consideran asociadas, ya que aparecen durante la funcional en el sentido en el que se supone que una variables (las
evaluación en una asociación negativa; las manifestaciones de ansiedad conductas objetivo) están en función de otras variables (condiciones
tienen el beneficio secundario de alejar al marido en sus apetencias ambientales, personales o biológicas) con las que no sólo mantienen
sexuales. una asociación predictiva, sino que permiten su explicación funcional.
A la hora de establecer una jerarquía de comportamientos problema Por otra parte, el enfoque conductual, ya se ha dicho, es multicausal, en
se consideró que, dada la gravedad, la frecuencia y los efectos del el sentido de que se supone que el comportamiento anormal o
problema, la disfunción sexual tenía que ser el primer objetivo de patológico está funcionalmente asociado a múltiples variables
cambio, dejando para un segundo momento el problema relacionado con explicativas. Por último, el enfoque conductual supone relaciones
la ansiedad. No obstante, ya que las conductas de ansiedad eran interactivas (véase capítulo 3) entre las variables; es decir, es fácilmente
seguidas de consecuencias positivas tanto por parte del marido como comprensible que distintas variables puedan interactuar en la explicación
por parte de la madre se trató de controlar (en forma no sistemática) de un problema de conducta. No obstante, parece evidente que el
tales contingencias. tiempo (dimensión en la que los fenómenos conductuales ocurren)
Por lo que se refiere al comportamiento sexual, la cliente mostró unos determina el establecimiento de secuencias E-R y R-R y que, a la hora
conocimientos inadecuados sobre el sexo con ideas irracionales. de proceder a la modificación de conducta, consideramos a unas
Actitudes muy negativas relativas a un ochenta por ciento (en el variables como dependientes (el problema de conducta) y a otras como
cuestionario de temores sexuales) de situaciones sexuales provocadoras independientes (las que explican el problema de conducta).
de mucho o muchísimo miedo. Por otra parte, de los análisis efectuados 1. Por otra parte, sabemos que cuando decimos que una variable
se deduce que en la interacción sexual el marido no realizaba prácticas (dependiente) ha sido modificada a través de la manipulación de otra
de preparación sexual (e informó no haberlas realizado en el pasado). variable (independiente), debemos aclarar que el cambio se ha
Todo esto fue informado a la cliente (y a su marido, así como, producido en la medida de la variable dependiente tras haber
también, que los problemas presentados tenían solución a través de su manipulado a nuestra variable independiente con una técnica concreta
participación en un tratamiento que más tarde se recomendaría. de intervención (véase, por ejemplo, Kerlinger, 1975). Así pues, además
de establecer un modelo explicativo funcional en el que figuren las
variables dependientes e independientes, deberemos proceder a

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establecer las técnicas de medición de tales variables tanto seleccionar aquellas medidas que reúnan los siguientes requisitos: 1)
dependientes como independientes, así como, posteriormente, cuáles Que den cuenta de las conductas objetivo específicas del sujeto; es
son las técnicas de manipulación de nuestras variables explicativas decir, será mejor utilizar los resultados de una medida de autorregistro
independientes que van a ser utilizadas durante la intervención. que los correspondientes a un instrumento que arroje una puntuación de
2. Por tanto, esta fase entraña tres tareas fundamentales, a saber: agregados de conductas, por las razones que han sido presentadas a lo
a) selección de las variables dependientes y sus medidas, así como de largo de esta obra. 2) Que sean lo suficiente-mente sensibles como para
los criterios de cambio u objetivos de conducta; b) selección de las ser modificadas; es decir, sería inadecuado utilizar como medida de
variables independientes, y c) selección de las técnicas de manipulación cambio un test de Cl, ya que se supone una medida extraordinariamente
de la/s variable/s independiente/s. Veamos brevemente estas tres robusta. 3) Que sea lo suficientemente estable, en el tiempo, como para
tareas. que las fluctuaciones debidas al simple paso del tiempo no se confundan
con los efectos de los tratamientos.
Pero, además, en ocasiones, no es suficiente establecer qué medidas
a) Selección de las variables dependientes y de los criterios de cambio u vamos a tomar de nuestra/s variable/s dependiente/s, sino que se
objetivos requiere establecer los criterios de cambio. Si consideramos esta
3. El objetivo esencial de esta fase es el establecimiento definitivo cuestión desde un punto de vista estadístico diríamos que sería exigible
de las conductas objetivo (operacionalizadas según unas medidas una puntuación de cambio con significación estadística. En el capítulo 9
concretas), su jerarquización a la hora de ser tratadas y de los criterios se presentan distintos criterios para establecer un juicio sobre el cambio
de cambio. En la mayor parte de las ocasiones nos encontramos con y en el capítulo 5 las garantías que deben reunir las mediciones en
múltiples conductas objetivo y tenemos que proceder a establecer el evaluación conductual y cuáles son los tipos de criterios más frecuentes
orden en el que van a ser tratadas. Mucho se ha discutido respecto a los (puntuación diferencial, criterios absolutos y criterios normativos). Aquí
criterios a través de los cuales ha de realizarse esta operación. Una guía tan sólo se va a hacer mención de cómo proceder a establecer los
para la selección y jerarquización de las conductas objetivo nos la criterios de cambio y como trazar los objetivos que se pretende
ofrecen Mash y Terdal (1981) según los siguientes criterios: conseguir, los cuales han de ser establecidos junto al sujeto y sus
4. 1. Actuar primero sobre aquellos comportamientos que allegados.
puedan resultar lesivos para el cliente o sus allegados. Tres son las características que deben reunir, en principio, tales
5. 2. Comportamientos que, estando asociados a otras objetivos. En primer lugar, que respondan a las necesidades del cliente;
conductas objetivo (según relaciones R-R), puedan actuar positivamente es decir, un cambio supone una modificación, en sentido positivo,
sobre ellas. deseada por el sujeto. En segundo lugar, que sea realista; es decir no
6. 3. Comportamientos que están fuera de las normas deben ser planteadas metas inalcanzables cuya probabilidad de
sociales. consecución sea muy baja. Y, finalmente, los criterios de cambio deben
7. 4. Conductas consideradas esenciales para el desarrollo establecer-se con una jerarquización y especificación temporal; es decir,
de necesarias complejas cadenas de respuesta. unos criterios habrán de ser conseguidos antes que otros y ello debe ser
8. Conductas cuyo aprendizaje va a influir positivamente sobre la establecido previamente.
capacidad de adaptación del sujeto.
9. Conductas que, supuestamente, van a alterar el sistema de
contingencias. b) Selección de las variables independientes
10. En los niños y adolescentes, comportamientos que pueden ser
considerados clave para su desarrollo. Como se señaló antes, la selección de variables explicativas (a unos
Pero una cosa es seleccionar qué conductas objetivo van a ser niveles de probabilidad específicos) de las conductas objetivo es, como
modificadas y en qué orden y otra seleccionar los instrumentos cuyos se ha dicho, uno de los momentos clave del proceso. Contamos con tres
resultados van a actuar como medida de cambio. La evaluación ya dominios explicativos potenciales: las condiciones ambientales actuales,
realizada (pretratamiento) provee de información suficiente para las condiciones personales y las condiciones biológicas y, ya que una

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condición sine qua non para la consideración de una condición como hipótesis multivariadas, aditivas o interactivas, expresadas mediante
explicativa es que sea manipulable, hemos de descartar las condiciones funciones del tipo:
ambientales pasadas como posibles variables independientes, ya que C1 = f(RBC1,... RBC,,,E2... E2 )
éstas no pueden ser sometidas a manipulación (aunque sí lo son sus
productos: las condiciones personales o repertorios básicos de Además, la medida de cada una de esas variables va a contar con un
conducta). Por otra parte, las condiciones biológicas explicativas del factor de error (e) ya que ha sido operacionalizada mediante un/os
comportamiento han de ser intervenidas, preferente-mente, por otros concreto/s intrumento/s de medida el/los cual/es cuentan con unos
especialistas o, en muchos casos, mediante el concurso particulares errores de medida; por tanto. la función debería ser
interdisciplinario. En definitiva, son condiciones ambientales actuales y/o transformada teniendo en cuenta tales errores (e):
personales las que, generalmente, intervienen en los modelos
explicativos del comportamiento anormal formulados por los psicólogos, Ce = f(RBC1e,... RBC„ e,E2 e... E2 e)
ya que ambos tipos de factores pueden ser manipulados por el/la.
Conviene resaltar una vez más que ambos tipos de relaciones Finalmente, como señalan Haynes, Uchigakiuchi, Meyer, Orimoto y
funcionales difieren sensiblemente; mientras las relaciones funcionales Blaine (1993), a la hora de establecer modelos causales, se asigna un
entre las conductas objetivo y condiciones ambientales actuales (entre peso hipotético a cada una de las variables explicativas. Este peso, en
estímulos y respuestas) se van a basar en observaciones realizadas teoría, debería establecerse en función de cada sujeto y dependería de
sobre una relación secuencial actual, las relaciones entre conductas en qué medida una determinada variable explica el problema de
problema y los repertorios de conducta se van a basar en supuestas conducta en cuestión. Para establecer esta asociación tan sólo podemos
asociaciones establecidas para el sujeto derivadas de las puntuaciones basarnos, de un lado, en el valor predictivo de esa variable
arrojadas por distintos instrumentos de evaluación. Es decir, no es lo independiente sobre la dependiente establecido desde diseños de grupo,
mismo haber contrastado que el 80 por 100 de los comportamientos y, de otro, en las puntuaciones obtenidas por nuestro sujeto en los
hiperactivos de un escolar son seguidos por contingencias ambientales instrumentos aplicados (con la necesaria diferenciación entre
positivas que establecer una relación funcional entre tales conductas estimaciones sobre relaciones E-C y C-RBC y todos los problemas que
problemáticas y un déficit en habilidades cognitivo-verbales en la ello conlleva). Así, la asignación de ponderaciones a las variables
resolución de problemas escolares, aunque hayamos contrastado explicativas es una tarea fundamentalmente subjetiva (del evaluador)
mediante un test de solución de problemas que el niño presenta déficits que, matemáticamente, puede ser resuelta mediante la teoría de la
en esta área. decisión más que aplicando coeficientes de regresión (véase Fernández-
Ya que en las fases anteriores se ha procedido a la evaluación Ballesteros y Maciá, 1992). Ello es importante por cuanto el peso relativo
rigurosa de las potenciales condiciones personales y ambientales que de cada variable va a mediar en la prioridad de unas técnicas de
pueden explicar el problema de conducta, tan sólo nos queda ahora la manipulación sobre otras. En todo caso, nuestras ponderaciones se
tarea de formalizar dicho modelo. En epígrafes anteriores, se ha basan en los pesos relativos subjetivos asignados por el examinador:
presentado un caso en el que el establecimiento de las hipótesis así, por ejemplo, en el supuesto de que una variable personal (RBC1)
funcionales se ha formulado mediante una función matemática muy supongamos tenga el doble de peso que una determinada condición
simple: que el comportamiento problema (C) puede estar funcionalmente ambiental actual (E21):
relacionado, bien con condiciones personales (RBC), bien con Ce =f (2RBCle,E2e)
condiciones ambientales actuales (E2) (C = f RBC o C = f E2). Además,
tratando de lograr la mayor simplicidad, la formulación es univariada y no Por otra parte, Haynes y asociados (Haynes y O'Brien, 1990; Haynes,
se incluyeron los elementos diagnósticos que nos llevaban a establecer Uchigakiuchi, Meyer, Orimoto y Blaine, 1993; véase también Segura,
tal formulación, sus índices de error, así como los pesos asignados a Sánchez y Barbosa, 199111) han presentado distintos ejemplos de
esas variables. Sin embargo, decíamos (capítulo 3) que una de las modelos causales mediante diagramas en los que se expresa la
características del enfoque conductual es la de la multicausalidad de la multicausalidad de las hipótesis funcionales (véase capítulo 3, figura
conducta; así, con mucha probabilidad, tendremos que establecer 3.1).

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Los resultados de nuestras entrevistas y de los tests de medida de


las variables personales nos permiten establecer los siguientes nexos
c) Selección de la/s técnica/s de manipulación de la/s variable/s independientes causales. La escasa (y seguramente desenfocada) educación sexual
recibida por María ha generado una serie de repertorios cognitivo
Nuestra última tarea a la hora de establecer las hipótesis funcionales verbales inadecuados (irracionales) relativos al sexo, así como una serie
tiene que ver con la pregunta: ¿cómo van a ser manipuladas nuestras de repertorios emocionales-motivacionales negativos con respecto a los
variables independientes? Ya se ha dicho que una de las condiciones estímulos sexuales. Por otra parte, el comportamiento sexual del marido
para adoptar una variable como variable independiente es la de que sea no se ha adecuado, desde las primeras relaciones sexuales, a las
manipulable; es decir, que tengamos estrategias de intervención necesidades de su pareja, lo cual ha ido incrementando, aún más, tanto
eficaces. Por tanto, nuestra única tarea será la de seleccionar aquella/s las reacciones emocionales negativas como ha influido, con
técnica/s de manipulación que haya/n mostrado mayor efectividad en la probabilidad, en la verificación de ciertas suposiciones (por ejemplo, «el
manipulación de nuestras variable/s independiente/s y/o en el control del
problema de conducta. Por otra parte, sabemos que las características
de personalidad del sujeto son importantes (como variables
moduladoras) a la hora de que el tratamiento sea eficaz. Así pues, el
evaluador habrá de tener en cuenta tanto la eficacia de las técnicas de
manipulación como las condiciones de la persona que favorecerán unas
técnicas sobre otras.
Hay que señalar que el trabajo aplicado condiciona el rigor y el
control imprescindible en condiciones de laboratorio. Así pues, nuestro
objetivo es fundamental-mente el lograr el más rápido control
(evidentemente, sin que se produzcan efectos secundarios o
transformación de síntomas) sobre el mayor número posible de
comportamientos problema; esto debe ser expresado en nuestras
hipótesis que deben contener el mayor nivel de generalidad.
Todas estas tareas y objetivos van a ser examinados mediante el
caso que nos ocupa.
Volviendo al caso de María, sabemos que presenta,
fundamentalmente, dos áreas problemáticas, la primera de ellas se
refiere a una serie de manifestaciones de ansiedad física, fisiológicas, pene daña»). En definitiva, dos tipos de repertorios básicos de conducta
motoras y cognitivas. La medida de esa variable dependiente va a ser la cognitivo-linguísticos (conocimientos relativos al sexo) y emocionales
tasa de aparición de cada una de las conductas problema diaria-mente, motivacionales (actitudes negativas relativas al sexo) en interacción con
medidas a través de un autorregistro a lo largo de quince días. Los el comportamiento sexual del marido (condición ambiental actual) han
objetivos de cambio van a ser la disminución en un 90 por 100 de las producido la disfunción sexual (la anorgasmia y su inhibición sexual
conductas problemáticas físicas, fisiológicas y motoras. progresiva). Sus manifestaciones de ansiedad (taquicardia,
Por lo que se refiere a la medida de disfunción sexual va ser, por un palpitaciones, flojedad en las piernas, sentimientos de angustia, etc.)
lado, la ocurrencia de orgasmo, el temor a situaciones sexuales (medido parecen estar controladas por la atención que le presta el marido y la
por el inventario de Annon) y la inapetencia sexual (medida por no tomar madre, así como parecen conseguir un decremento de la situación
iniciativas afectivas y sexuales según el autorregistro y según la matriz sexual aversiva (es decir, controlan la conducta sexual del marido). Todo
de interacciones de la pareja). Suponemos que ambas áreas ello aparece ejemplificado en la figura 4.2.
problemáticas están en interacción, ya que, entre ellas, existe una Así hemos formulado dos hipótesis de carácter general con
asociación negativa valorada mediante entrevista a la cliente y al marido. deducción de conclusiones incluidas:

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«Si la disfunción sexual está funcionalmente asociada a unos Ya que el capítulo 9 está enteramente dedicado a diseños aplicables
concimientos y actitudes negativas en torno al sexo y ello se ve a evaluación y modificación de conducta, el lector deberá consultar esa
reforzado por un comportamiento sexual inadecuado por parte del parte de esta obra a la hora de plantearse cuestiones referidas al diseño.
marido, entonces, al brindarle a la cliente información fidedigna y trabajar
mediante relajación sobre estímulos sexuales y, realizar un tratamiento b) Selección y aplicación de las técnicas de evaluación y control de
de pareja sobre la interacción sexual mediante el programa preparado posibles variables contaminadoras de los efectos del tratamiento
por Master y Johnson para la anorgasmia primaria, durante tres meses, Un tema muy poco tratado y que consideramos relevante durante el
al cabo de este tiempo se habrán incrementado significativamente sus proceso de evaluación y modificación de conducta hace referencia al
conocimientos sobre el sexo (medidos por el «Inventario de análisis, y su posterior control, de las variables potencialmente
conocimientos sexuales» de McHugh, 1967), habrán disminuido contaminadoras de los efectos del tratamiento o la intervención que va a
significativamente sus actitudes negativas referidas a situaciones y aplicarse.
estímulos sexuales (medidos por «Actitudes sexuales» de Robinson y Existen dos tipos fundamentales de variables contaminadoras:
Annon. 1975), se darán relaciones sexuales con orgasmo (al menos una generales y específicas. Las primeras, de tipo general, son aplicables en
a la semana; medido mediante autorregistro) y la cliente tomará la cualquier tratamiento; de entre ellas cabe destacar tanto las expectativas
iniciativa en la actividad sexual (al menos una vez por semana; mediante que el sujeto lleva a la situación de intervención como su nivel
autorregistro e información del marido). motivacional; es de sobra conocida la influencia que la motivación y las
«Si las manifestaciones de ansiedad están controladas por la expectativas de resultados tienen sobre los efectos de los tratamientos
atención que le prestan el marido y la madre, así como son una psicológicos, así que su evaluación será de necesario cumplimiento
derivación del control que ejercen sobre el comportamiento sexual del (véase, por ejemplo, Bandura y Adams, 1977; Cautela y Upper, 1975).
marido, entonces un programa de extinción de las manifestaciones de Por otra parte, la segunda clase de variables contaminadoras tiene que
ansiedad durante un mes y el programa de tratamiento sexual producirá ver con el tipo de tratamiento específico que se aplique. Así, por
una dismunución, al menos, en un 90 por 100 de tales manifestaciones». ejemplo, en el caso de un tratamiento de desensibilización sistemática
tendremos que evaluar las capacidades de relajación del sujeto; en el
4.6. Recogida de datos pertinentes a las hipótesis caso de cualquier tipo de intervención encubierta, habrá que analizar las
Puesto que estamos en un momento esencial en la contrastación capacidades de imaginación del sujeto; en el manejo de contingencias
experimental de nuestras hipótesis, esta fase tiene como elemento tendremos que averiguar qué es reforzante para un sujeto, etc. Ni que
central la aplicación del tratamiento decir tiene que no sólo debe procederse a la evaluación, sino también (y
. Sin embargo, no es reducible a esta aplicación. De hecho, existen ello es lo más importante) al control de tales variables.
también tareas evaluativas. Esta fase presenta tres fundamentales
objetivos:
1. Establecimiento del diseño de intervención y valoración. c) Preparación del sujeto y (en su caso) de sus allegados
2. Control de variables potencialmente contaminadoras.
3. Aplicación del tratamiento. Como decíamos en otro lugar (Fernández-Ballesteros y Carrobles,
Estos tres objetivos se alcanzan mediante seis tareas fundamentales, 1981), en la experimentación con humanos, y más aún en la clínica, es
a saber: a) elección del diseño apropiado; b) selección y aplicación de de importancia sustancial la preparación del sujeto a la hora de llevar a
las técnicas de evaluación y control de posibles variables cabo un tratamiento. Durante la fase 4 hablamos de la importancia del
contaminadoras de los efectos del tratamiento; c) preparación del sujeto informe, al sujeto y sus allegados, sobre los resulta-dos obtenidos
y (en su caso) de los allegados; d) preparación del trata-miento; e) durante la evaluación; ahora nos queda prepararle para recibir el
evaluación continua del progreso del tratamiento (en su caso), y f) tratamiento, lo cual, en términos generales, es realizado por el terapeuta
finalización del tratamiento. Veamos con cierto detenimiento aquellas (véase Haynes. 1978; cambios, 1977).
tareas que tienen una función evaluativa.
a) Elección del diseño apropiado

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d) Aplicación del tratamiento

Ya se ha dicho que la tarea central de esta fase del proceso de 4.7. Valoración de resultados
evaluación, intervención y valoración del comportamiento la constituye la
aplicación de la/s estrategias o técnica/s de tratamiento. Ya que es una En esta séptima fase del proceso tres son los objetivos que incumben
fase esencialmente modificadora no va a ser tratada aquí. al evaluador conductual:
1. Evaluación de las conductas-problema y de las metas
establecidas.
e) En su caso, evaluación continua del progreso del tratamiento 2. Comprobación de si se han alcanzado las medidas de las
variables relevantes y si los datos avalan las hipótesis funcionales
En ocasiones, fundamentalmente en diseños de caso único basados formuladas.
en series temporales ha de seguir registrándose el comportamiento- 3. Valoración del tratamiento.
objetivo a todo lo largo de la intervención (véase capítulo 9). Como han La consecución de estos objetivos se articulan a través de cuatro
señalado Fernández-Ballesteros y Carrobles (1981), «esta evaluación, tareas: a) aplicación de las técnicas de medida de las conductas-
realizada en concreto durante la aplicación del trata-miento, presenta la problema y, en su caso, de las variables relevantes; b) análisis de datos;
ventaja de permitir al terapeuta el control de la evolución del programa c) comprobación de si los resultados avalan las hipótesis formuladas y
terapéutico y, lo que es más importante, el advertirle sobre la valoración del tratamiento, y d) finalización de la terapia o
conveniencia de su replanteamiento o modificación en caso de reconsideración del proceso. Veamos estas cuatro actividades que tiene
dificultades o fracasos en la consecución gradual del mismo» (pág. 152). que desempeñar el evaluador.

a) Aplicación de las técnicas de medida de las conductas problema y/o de las


f) Finalización del tratamiento metas de tratamiento y, en su caso, de las variables relevantes

El tratamiento se finaliza por cuatro fundamentales razones: por Se trata de realizar nuevas evaluaciones en las que están
haber alcanzado las metas terapéuticas previamente establecidas, por comprometidos los mismos requisitos, cautelas y garantías de las fases
haber transcurrido el plazo establecido (en su caso), por haber evaluativas anteriores. No se trata de añadir nada más a lo dicho en la
transcurrido un plazo excesivo y no apreciarse los cambios conductuales fase 3. Sin embargo, sí conviene resaltar que la administración de los
esperados, por renuncia del cliente. De nuevo estamos ante una fase mismos instrumentos de evaluación puede introducir sesgos y errores; a
que fundamentalmente corresponde a la modificación de conducta y sus la hora de analizar estos deberá consultarse el capítulo 5.
componentes evaluativos van a ser examinados en apartados
posteriores. b) Análisis de datos

Siguiendo con nuestro caso, se examinó las expectativas de María Esta tarea tiene por objetivo el análisis de los datos obtenidos a
para el trata-miento (en sus' dos componentes/hipótesis) por medio de la través de los procedimientos que permita el diseño establecido. Como
«Escala motivacional para el cambio motivacional» (Motivation for señalábamos antes, existen dos fundamentales vías de análisis de
Behavior Change Scale, MBCS) de Cautela (1979) que arrojó resultados datos, una que tiene que ver con su análisis estadístico, que, como han
que mostraban una alta motivación para el tratamiento. Se eligió un señalado múltiples autores, tienen múltiples dificultades y limitaciones
diseño pre-postest, por lo que no hubo evaluación durante el tratamiento. (véanse, por ejemplo, Kazdin, 1977; Barlow, Hayes y Nelson, 1984,
El tratamiento se dio por finalizado dos meses después de haber co- capítulo 9). Un segundo tipo de análisis procede de la inspección visual
menzado por haber alcanzado a las seis semanas, como luego veremos, de los datos cuando éstos son numéricos o gráficos; estos análisis son
las metas establecidas. de frecuento uso y se presentan en el capítulo 9. Por último, conviene

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advertir que también debe efectuarse el análisis cualitativo de los datos tomar la iniciativa en la relación sexual (evaluado mediante autorregistro
procedentes de entrevistas, documentos, registros magnetofónicos o e información del marido). Por otra parte, se evaluaron sus
cualquier otro procedimiento de recogida de información que no permita conocimientos y actitudes referidas al sexo y se apreció una
un análisis cuantitativo (Miles y Huberman, 1984). extraordinaria disminución en las segundas, llegando a presentar unos
conocimientos máximos según el instrumento de evaluación
correspondiente. Por lo que se refiere a sus manifestaciones de
c) Comprobación de las hipótesis formuladas y valoración del tratamiento ansiedad, éstas desaparecieron paulatinamente (información de
entrevista). A las seis semanas no presentaba (mediante autorregistro)
Dos fundamentales comprobaciones se efectúan tras la valoración de ninguna de las1manifestaciones de ansiedad por las que
los resulta-dos de las evaluaciones postratamiento: si nuestras hipótesis consultó ni tampoco informó de ninguna otra sintomatología.
funcionales eran acertadas (o no) y si el tratamiento era efectivo (o no). Consideramos, tanto el tratamiento como el proceso evaluativo, exitosos
La cuestión ha sido muy debatida y revisada por Silva (1989), y esto no sólo a través de los datos empíricos, sino que tuvimos pruebas
recientemente, y, desde luego, no está exenta de dificulta-des. Nuestras de una validación social de nuestros resultados, ya que no sólo María y
hipótesis establecen dos asociaciones distintas en el caso de que sean su marido, tras el tratamiento, estaban francamente satisfechos, sino
repertorios de conducta los responsables del comportamiento problema; que el médico de María se puso en contacto con la psicóloga para
así, se trata de probar que existe una relación funcional entre nuestra informarle sobre el buen estado físico de ésta y la remisión de las
variable dependiente (la conducta objetivo) e independiente (una manifestaciones neurovegetativas que había presentado.
condición personal) y entre ésta y un determinado tratamiento o técnica
de manipulación. Así, como señalamos anteriormente, se postulan dos
tipos de asociaciones: de un lado, el tratamiento habrá resultado efectivo 4.8. Seguimiento
si logra manipular nuestra variable independiente; en otras palabras,
podemos dar por cumplida la relación funcional (RBC1 = f E3), cuando La fase de seguimiento es imprescindible en cualquier intervención
tras el tratamiento (E3) se haya logrado modificar la medida de nuestra psicológica (conductual o no). Existe constancia de que cualquier
variable independiente (RBC1) podemos decir que se ha cumplido una intervención humana puede conllevar efectos inmediatos que se disipan
de nuestras dos predicciones, la que hace referencia a la efectividad del con el tiempo, por lo que es de inexcusable cumplimiento el seguimiento
tratamiento. Por otra parte, la relación funcional entre nuestra variable del sujeto tras un periodo de tiempo que suele ser variable entre tres
explicativa y la conducta problema (C1 = fRBC1) se verificará si tras meses y un año (véase, por ejemplo, Barlow, Nelson y Hayes, 1984).
lograda la manipulación de nuestra variable explicativa (RBC1), se En esta última fase se plantean dos fundamentales objetivos:
produce un cambio en nuestra conducta-problema (C). 1. Nueva recogida de datos.
Evidentemente, puede no contrastarse ninguna de las predicciones 2. Comprobación de si se mantienen los resultados del tratamiento.
establecidas en nuestras hipótesis, puede contrastarse nada más la que Estos dos objetivos se llevan a cabo mediante cuatro tareas
predice una adecuada manipulación de la variable indepediente fundamentales: a) nueva toma de contacto con el cliente; b) nueva
mediante el tratamiento, pudiendo considerar éste como efectivo o, evaluación de las conducta objetivo y de las metas de tratamiento; c)
incluso, podemos encontrar cambios en nuestra conducta-problema sin nuevo análisis de los datos, comparándolos con los obtenidos antes e
haber logrado manipular la condición explicativa con ella supuestamente inmediatamente después del tratamiento, y d) comprobación de la
asociada (¿efecto placebo?). En todo caso, está claro que deberemos estabilidad y mantenimiento de los resultados del tratamiento y, en su
ser extraordinariamente cautelosos a la hora de valorar los resultados caso, informe al cliente y allegados.
obtenidos tanto por lo que se refiere a la contrastación de las hipótesis Ya que todas estas tareas se repiten de la fase anterior, vamos a
explicativas como en relación con la efectividad del tratamiento. pasar a su ejemplificación.

En nuestro caso, tras seis semanas de tratamiento se verificó que la A los seis meses de finalizado el tratamiento se contactó nuevamente
cliente podía mantener una relación sexual plena con orgasmo, podía con María telefónicamente. Se solicitó de ella (como ya se le había

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avisado previamente) una entrevista. María estaba embarazada de cinco según las fases del proceso.
meses y, en información de ella y su marido (independientemente), Los parámetros fundamentales manejados a la hora de encajar,
mantenían relaciones sexuales satisfactorias para ambos y no se habían progresivamente, las técnicas de evaluación según las fases del proceso
producido, en ningún momento, las manifestaciones de ansiedad que son dos: el costo que supone la administración de los distintos
fueron el motivo de la consulta. María solicitó no ser sometida a nuevos instrumentos de evaluación y su nivel de especificidad y rigor. Por esa
exámenes por lo que no se tienen datos de evaluación sino a través de razón se eligió como metáfora un «embudo» en el que, simbólica-mente,
entrevista. se hubieran colocado «tamices» de distinto grosor, lo cual permite
Al año de haber finalizado el tratamiento se volvió a contactar con expresar bastante gráficamente la idea que se intenta transmitir. Así, los
María telefónicamente. Había tenido un niño y se sentía muy feliz. instrumentos que se utilizan en la primera fase de recogida de
Informó encontrarse muy bien y rogó no se la hiciera trasladar al información son de amplio espectro, pero también están sometidos a un
consultorio. Sí se mantuvo una nueva entre-vista con el marido que mayor número de sesgos: entrevista, observación asistemática,
confirmó el buen estado de su mujer, desde todos los puntos de vista. autobiográfica, escalas, listados de autoinforme. En un segundo nivel, es
Como se ha dicho anteriormente, el seguimiento de María no puede cuando pasamos a utilizar técnicas más precisas, de mayor costo de
ser considerado como ortodoxo, ya que se hubiera requerido haber administración tanto generales como específicas: autorregistros,
realizado evaluaciones que confirmasen el mantenimiento de las observación sistemática, escalas de apreciación de otros, etc.
conductas objetivo alcanzadas. Sin embargo, en muchas ocasiones los Finalmente, situamos a un tercer nivel aquellas técnicas de mayor costo,
clientes, cuando se encuentran bien, no desean ser sometidos a nuevas especificidad y rigor, como, por ejemplo, los tests situacionales, las
averiguaciones, lo cual, en el caso de María fue bastante comprensible. observaciones en vivo y los registros psicofiológicos. No contamos con
Hasta aquí, hemos presentado las distintas fases que conlleva el pruebas sobre el valor científico de una utilización progresiva de los
proceso de evaluación y modificación de conducta, hemos presentado distintos instrumentos de medida, tan sólo parece haber un general
también los distintos objetivos que guían al evaluador, así como las convencimiento de utilidad práctica, lo cual, como se sabe, debe pasar
diferentes tareas que ha de afrontar. Es de esperar que esta propuesta, por su contrastación empírica.
muy ligada al modelo teórico, sea de utilidad a la hora de llevar a cabo, Hasta aquí, la presentación del proceso de evaluación (modificación)
con todo rigor, evaluaciones conductuales. Además, existen algunas y valoración de conducta con la pormenorización de sus fases, objetivos
pruebas empíricas de que algunas fases del proceso sirven como base y las tareas que el evaluador ha de realizar. A través de la presentación
para la elaboración de sistemas de experto y han sido replicados de este proceso, el lector ha debido captar la conexión existente entre el
empíricamente (Adarraga y Zacagnini, 1992; Westmeyer y Hagebock, modelo teórico propuesto y el proceso, así como la puesta en práctica en
1992). él de las características propias de la evaluación conductual.

5. LAS TÉCNICAS Y EL PROCESO DE EVALUACIÓN CONDUCTUAL

Algunos evaluadores conductuales (Cone, 1977; Nelson, 1983) han


puesto de relieve que la evaluación conductual se realiza no sólo a
través de una serie de fases, sino utilizando progresivamente una
instrumentación más estricta, sofisticada y precisa. Ello ocurre en toda
evaluación psicológica (no sólo dentro del enfoque conductual); en otro
lugar, me he referido con cierta extensión al momento de utilización de
las técnicas de evaluación en asociación a la fase del proceso
(Fernández-Ballesteros, 1992). Permítaseme que reproduzca un
resumen de lo allí dicho a la hora de introducir la figura 4.3 que es un
exponente de la secuenciación de las distintas técnicas de evaluación

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