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Notas sobre el turismo cultural en Argentina | Octavio Getino

Notas sobre el turismo cultural en Argentina*


“Las actividades turísticas deben tener un trato respetuo- Octavio Getino
so y cuidadoso de las expresiones culturales tradicionales,
preservando su autenticidad; los beneficios de las actividades Cineasta e investigador de medios
y cultura. Coordinó entre 2005 y
turísticas deben contribuir a la sustentabilidad de las expre-
2007 el Observatorio de
siones culturales, tanto materiales como inmateriales; y la
Industrias Culturales (OIC) de la
planificación de las políticas públicas de cultura debe incidir Ciudad de Buenos Aires y el Ob-
en la dinámica del sector turismo”. servatorio Mercosur Audiovisual
(OMA). Uno de sus últimos trabajos
Carta Cultural Iberoamericana publicados fue “Industrias del
audiovisual argentino en el mercado
internacional”.Es Coordinador
Editorial de esta publicación

El fenómeno del turismo cultural, a pesar Además, buena parte de los viajeros que
de no haber conseguido hasta muy recien- recorrían Italia, Grecia, Egipto o Tierra Santa,
temente un reconocimiento específico en el impulsados por motivos humanistas, científi-
seno de la industria turística o en el ámbito cos, románticos o religiosos, fueron también
de la promoción cultural, existe desde mucho predecesores del turismo cultural moderno.
antes que el turismo se estructurara como Más allá de la aventura, estos intelectuales y
un sector económico. La preocupación por artistas que muchas veces han dejado huella
la preservación del patrimonio histórico-cul- de grabados, pinturas, ensayos científicos,
tural y de los recursos naturales –soportes músicas o escritos literarios inspirados en
principales del llamado turismo cultural de esos mundos exóticos, se desplazaron de un
nuestro tiempo– ya estaba presente en el territorio a otro motivados por la curiosidad
siglo II a.C., cuando Antipater de Siron se de acceder a otras culturas o de conocer de
refería a las llamadas siete maravillas del manera directa a los clásicos referentes de
mundo, monumentos prácticamente des- la historia y las artes.
aparecidos, como fueron las Pirámides de Templos, monasterios, palacios, cate-
Egipto, los Jardines Colgantes de Babilonia, drales, antiguas tumbas, murallas, paseos
la Estatua de Zeus, el Templo de Artemisa, el y jardines, parques naturales, bienes artís-
Mausoleo de Aricarnaso, el Coloso de Rodas ticos y culturales, festividades religiosas y
y el Faro de Antioquia. Y aunque esas y otras populares y todo lo más representativo de
manifestaciones de la cultura de la humani- la memoria y el hábitat de una comunidad
dad no tengan intrínsecamente propiedades o de una nación, fueron siempre objeto de
que no sean físico-químicas, correspondería cuidado y protección por parte de las elites o
precisamente a los hombres imponerles de- los sistemas gobernantes, en cada momento
terminadas valoraciones, según los criterios de la historia. También, a menudo, objeto de
predominantes y sujetos a la evolución que depredación, de acuerdo a las circunstancias
experimentara cada civilización y cultura. imperantes en cada lugar. Los países andinos

* Este artículo corresponde a una investigación realizada por el autor y publicada recientemente como Turismo:
Entre el ocio y el neg-ocio: identidad cultural y desarrollo socioeconómico en América Latina y el Mercosur.
Ediciones CICCUS, Buenos Aires, 2009.
1
Joaquín Bosque Morel, O património da humanidade, en Adyr Balestreri Rodrtigues, “Turismo e espaco”, Hucitec,
Sao Paulo, 1997.
2
Llhuís Bonet, Turismo Cultural: Una reflexión desde la ciencia económica, en Portal Iberoamericano de Gestión
Cultural. www.gestióncultural.org.

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recuerdan el saqueo, todavía no terminado, conocer y experimentar algo especial, diferen-
de su valiosa memoria arqueológica y cul- te de la oferta turística masiva, con contenido
tural, pasando ella a decorar numerosos cultural, simbólico, espiritual o histórico
museos públicos o residencias privadas (…) A medida que el modelo tradicional de
de Estados Unidos y Europa. Más recien- desarrollo turístico comienza a saturarse, la
temente, en Brasil está presente propia industria busca alternativas
El interés del sector
la memoria de la destrucción del que den respuesta a una demanda
privado por este tipo
Parque Balneario Hotel Santos, cada vez más exigente, segmentada
de turismo radica
vendido primeramente a un club y cambiante. El modelo anterior,
en que el mismo
de fútbol y luego, demolido para basado en la explotación masiva de
puede ser articulado
construir un shopping center. La unos limitados centros de atracción
con el turismo
situación se repite, con ligeras turística (sol y playa o grandes ciu-
de playa o de placer.
variantes en todos los países que dades) no permiten continuar con
poseen valiosos recursos cultu- los mismos ritmos de crecimiento
rales y naturales, y sobre todo, en los que y rentabilidad. El nuevo escenario se carac-
predomina la política depredadora de la teriza por ser más dinámico y competitivo,
búsqueda de lucro inmediato. donde proliferan multitud de ofertas espe-
Si en el siglo XIX, la flamante burguesía cializadas a costes decrecientes. De entrada,
europea impuso la cultura monumentalista el conjunto de manifestaciones culturales de
y conservacionista del patrimonio cultural un territorio representa una oferta absolu-
registrado hasta entonces –gigantescos tamente heterogénea, con potencialidades
museos, bibliotecas y teatros de ópera, en y valores de orden turísticos muy diversos.
los que se concentraron los productos de El atractivo de cada oferta depende además
la cultura propia, y también de la originada del valor simbólico intangible, aprendido o
o expropiada, de otras culturas- en el siglo comunicado”.
posterior y con el auge del turismo, se su- El interés del sector privado por este
maría la preocupación de obtener una clara tipo de turismo radica, entre otras cosas, en
rentabilidad de lo preservado. Ello se acentuó que el mismo puede ser claramente articu-
después de la Segunda Guerra, privilegiando lado, según las circunstancias geográficas
en primer término los recursos histórico- y culturales, con el turismo de playa o de
culturales. placer. México recibe anualmente unos 20
La realidad actual del turismo cultural a millones de visitantes internacionales, de
pesar de compartir experiencias, la curiosidad los cuales, un alto porcentaje elige como
y el anhelo de apertura y descubrimientos de destino Cancún, centro principal del turismo
mundos y cultural diversos, tiene poco que de playa, pero a su vez, puerta de entrada
ver con la aventura romántica o el interés al llamado Mundo Maya, un proyecto de
científico de siglos o incluso de décadas atrás. cooperación regional del que participan
Ha dejado de ser aquel fenómeno aislado y Belice, Guatemala, Honduras, El Salvador y
minoritario donde el viajero debía resolver cinco estados del sureste mexicano. Buena
por su cuenta las necesidades de alojamiento parte de los turistas no se queda necesa-
y transporte, para convertirse en una oferta riamente en Cancún, sino que toma este
más del sistema turístico con los consecuen- lugar como punto de partida para visitar
tes servicios complementarios. Es así que, zonas arqueológicas y conocer la cultura
como señala el investigador español Lluís maya. Anualmente, más de 700 mil turistas
Bonet, “emerge como una consecuencia del visitan un parque maya natural llamado
propio desarrollo del mercado turístico y su Xcaret, cerca de Cancún, y 1,2 millones las
necesidad de diversificación y de la creciente zonas arqueológicas de Tulum y Chitchén
importancia de la nueva clase media urbana, Itzá. Sin la existencia de Cancún, señala el
con un alto nivel de estudios, interesados en mexicano Sergio Molina, difícilmente se

3
Ibíd.

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Notas sobre el turismo cultural en Argentina | Octavio Getino

podrían aprovechar estos recursos naturales torno e historia y realza el valor significativo
y culturales. de las mismas; en segundo lugar, se plantea
El primer documento de carácter inter- la necesidad de servirse de otras ciencias o
nacional para la preservación del patrimonio técnicas en el abordaje de la conservación;
cultural y natural fue la Carta de Atenas, de en tercer lugar, indica la necesidad del man-
1931 donde se plantea para dicha gestión la tenimiento y sostenibilidad en el tiempo y
necesidad de coincidir en una base común finalmente le adjudica y/o reconoce un nuevo
en cuanto a los principios que de- valor al patrimonio cultural; que es
berían regir la conservación en el su valor de uso, lo que plantearía
plano internacional, reconociendo un cambio radical frente a las pos-
a su vez los particularismos locales turas de intangibilidad”.
para su aplicación en el marco de la La advertencia formulada en
idiosincrasia de cada cultura. dicha Carta tenía que ver con los
Con el paso de los años, dada procesos de desmantelamiento
la complejidad y el aumento de la o de directa destrucción que, en
problemática de la conservación nombre del progreso civilizatorio,
producto de los cambios perma- amenazaba con arrasar con bue-
nentes de la sociedad moderna na parte de la memoria histórica
–tecnológicos, técnicos, económi- cultural de algunas primitivas
cos, culturales, etcétera– se con- civilizaciones, particularmente
sideró la necesidad de rever esta en las regiones periféricas. Ya en
primera Carta y profundizar sus 1960, la UNESCO había lanzado
aspectos fundamentales. Es así, una proclama a raíz de la cons-
entonces, que se desarrolló la Carta trucción de la presa de Assuan
de Venecia: “Carta Internacional por parte de Egipto y la URSS, en
para la Conservación y Restaura- la que reclamó la preservación de
ción de los Monumentos” el cual los monumentos del Valle de los
es considerado un documento que Muertos en el Nilo. Un reclamo
representa un tipo de Código Oficial que encontró una buena acogida,
para los conservadores. por lo que representaba para el
En dicha Carta se señalaba: patrimonio existente también en
“Cargadas de un mensaje espiritual muchas otras naciones.
del pasado, las obras monumen- Junto a la tentativa de conser-
tales de los pueblos continúan vación del recurso histórico cultu-
siendo en la vida presente el testi- ral, se planteó en años siguientes
monio vivo de sus tradiciones seculares. La la necesidad la defensa de la naturaleza,
humanidad, que cada día toma conciencia amenazada cada vez por la depredación del
de la unidad de los valores humanos, los medio ambiente y los consiguientes efectos
considera como un patrimonio común, y de negativos sobre el hábitat rural y urbano de las
cara a las generaciones futuras, se reconoce naciones. En el año 1972, ambos temas, el de
solidariamente de su salvaguarda”. la cultura y el de la naturaleza se conjugan en
A partir de esta Carta se incorporan ex- la llamada Convención para la Protección del
plícitamente cuatro componentes de gran Patrimonio Mundial Cultural y Humano, cuya
importancia: primero, incluye dentro del plataforma es aprobada primeramente por la
patrimonio a salvaguardar no sólo las obras UNESCO y luego por las Naciones Unidas.
de carácter monumental, sino también a La Convención se planteó la defensa
aquellas de carácter sencillo; abarca su en- del patrimonio humano en su sentido más

4
Sergio Molina, Turismo cultural: La experiencia mexicana, en “Turismo cultural en América Latina y el Caribe”.
ORCALC-UNESCO, La Habana.
5
Carolina Marzari, en Portal Iberoamericano de Gestión Cultural, www.gestióncultural.org.
6
Ibid.

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amplio –entendiéndose como patrimonio, Precisando una definición sobre el signifi-
aquello que se hereda, sean bienes naturales cado del turismo cultural, la Carta indica: “El
o culturales– creando inicialmente un Comité turismo cultural es aquella forma de turismo
de Patrimonio Mundial constituido por repre- que tiene por objeto, entre otros fines, el
sentantes de los estados firmantes, conocimiento de monumentos y
y entre cuyos objetivos principales sitios históricos artísticos. Ejer-
figuraron los de: identificar y pro- ce un efecto realmente positivo
poner aquellos lugares de interés sobre éstos en tanto y en cuanto
natural y cultural que deben ser pro- contribuye - para satisfacer sus
tegidos, inscribiéndolos en la lista propios fines - a su mantenimien-
del patrimonio mundial; difundir la to y protección. Esta forma de
existencia de este patrimonio y pro- turismo justifica, de hecho, los
curar despertar en la opinión pública esfuerzos que tal mantenimiento y
la conciencia de su responsabilidad protección exigen de la comunidad
para la salvaguardia del mismo, y humana, debido a los beneficios
proporcionar ayuda técnica para socio-culturales y económicos que
preservar dichos bienes. Y aunque comporta para toda la población
en estos objetivos no figuró en nin- implicada”.
gún momento la idea de incorporar Poco después, en 1985, la OMT,
los recursos naturales y culturales a aportó una definición de carácter
las actividades propias del turismo, técnico precisando que el turis-
la acción conservacionista adoptada mo cultural estaba constituido
en Estocolmo, y ratificada en suce- por “el movimiento de personas
sivos foros internacionales, serviría debido esencialmente a motivos
para estimular su aprovechamiento culturales como viajes de estudio,
por los operadores turísticos en viajes a festivales u otros eventos
todo el mundo. artísticos, visitas a sitios o mo-
¿Pero cual podría ser una defini- numentos, viajes para estudiar
ción aceptable del término “turismo la Naturaleza, el Arte, el Folklore,
cultural”? Pasaron años de delibe- y las peregrinaciones”. Y otra de
raciones sin que ella tuviera algún carácter más general: “todos los
consenso internacional. En este movimientos de personas para
sentido una de las definiciones más clásicas satisfacer la humana necesidad de diversi-
corresponde al ICOMOS, Consejo Internacio- dad, orientados a elevar el nivel cultural del
nal de Monumentos y Sitios, que a través de individuo, facilitando nuevos conocimientos,
la “Carta del Turismo Cultural”, adoptada en experiencias y encuentros”.
Bélgica en 1976 en el Seminario Internacional A fin de estudiar el desarrollo del turismo
de Turismo Contemporáneo y Humanismo, cultural, ATLAS (Association for Tourism
señaló que el turismo es un hecho social, hu- and Leisure Education), puso en marcha en
mano, económico y cultural irreversible y que 1992 un proyecto de investigación sobre este
cuando él es excesivo o mal gestionado o “cuan- sector con el objetivo de analizar el mercado
do es considerado como simple crecimiento, del turismo cultural en Europa, y propuso
puede poner en peligro la naturaleza física del una nueva definición técnico-turística: “todo
Patrimonio natural y cultural, su integridad y movimiento de personas hacia atracciones
sus características identificativas. El turismo específicamente culturales como sitios
debería aportar beneficios a la comunidad patrimoniales, manifestaciones artísticas y
anfitriona y proporcionar importantes medios culturales, arte y representaciones, fuera de
y motivaciones para cuidar y mantener su sus lugares habituales de residencia”, y una
Patrimonio y sus tradiciones vivas”. definición más conceptual: “el movimiento

7
ICOMOS, Carta de Turismo Cultural, 1976.

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Notas sobre el turismo cultural en Argentina | Octavio Getino

temporal de personas hacia una atracción nacionales. En Brasil, por ejemplo, según
cultural fuera de su lugar habitual de resi- observa el experto Carvalho, la preservación
dencia, con la intención de satisfacer sus de los lugares históricos, artísticos y pai-
necesidades culturales”. sajísticos, fue incorporada inicialmente por
Para la investigadora argentina Claudia los exponentes de la arquitectura moderna
Toselli, el 80 Borrador de la Carta Internacio- de ese país. Ellos fueron los pioneros en la
nal sobre Turismo Cultural, presentado ante institucionalización del tema del patrimonio
la Asamblea General de ICOMOS, en 1999, artístico y cultural, que desembocaría en 1937
en México, constituye una revisión de la an- en la creación del Servicio del Patrimonio
terior Carta del Turismo Cultural (ICOMOS, Histórico y Artístico Nacional (SPHAN).
1976), debido a que el turismo experimenta Durante la década de los ´70 existió un fuerte
un gran crecimiento, como así también cam- incentivo a este sector, con la creación del
bios en actitudes y metodologías. “Programa de Reconstrucción de
“Sin embargo, el cambio principal El turismo las Ciudades Históricas”, originado
establecido con la Carta de 1976 es debería aportar para beneficiar la región del Nordes-
la relación entre turismo y conserva- beneficios a te y extendido luego a Minas Gerais,
ción. En la primera, los turistas eran la comunidad y Espírito Santo y Río de Janeiro.
vistos como una amenaza para la proporcionar medios La formación y la implementa-
integridad del lugar visitado, y por para mantener ción de la política gubernamental
consiguiente, para el patrimonio. su Patrimonio referente al patrimonio cultural,
La Carta de 1999 señala que, una y sus tradiciones compete en la actualidad al Institu-
de las principales causas de la con- vivas to Brasileño de Patrimonio Cultural
servación, es la posibilidad de que (IBPC), vinculado a la Secretaría de
el lugar u objeto sea accesible a los visitan- Cultura de la Presidencia, el que sustituye a
tes en una manera controlada, ya que sin el la Fundación Nacional Pro-Memoria y a la
conocimiento de la importancia que ciertos Secretaría de Patrimonio Histórico y Artístico
lugares tienen como patrimonio se dificulta Nacional. En el interior del país fueron crea-
la obtención de los recursos necesarios para das asimismo diversas entidades, según los
su preservación”. principios del IBPC, en los estados de Minas
Los organismos internacionales y algunos Geraes, Bahía, Río, San Pablo y otros.
gobiernos de la región comenzaron a estudiar Según la investigadora Catalina Pantuso,
en los años ´80 la incorporación del llamado la implementación de una política de protec-
turismo cultural a los programas del turismo ción de los recursos naturales en la Argentina
en general, desarrollando su tratamiento en se inició en los años ´30, gracias a la labor
sucesivos foros y encuentros internacionales, de personalidades como el Perito Francisco
los que fueron promovidos por la UNESCO, Moreno y el arquitecto Carlos Thays. En la
con la cooperación, en algunos casos, de década de los ´40, durante el gobierno de Pe-
la OMT, la Organización Internacional del rón, se incrementó la política de protección,
Trabajo (OIT) y el Programa de las Naciones lo cual permitió un crecimiento del número
para el Desarrollo (PNUD). El Foro sobre de lugares y monumentos declarados de
“Cultura y Turismo”, realizado en la ciudad interés nacional, haciendo subir la cifra de
de Milán, en 1996, incentivó algunos de esos los mismos de 13 a 323 (el 42 por ciento del
encuentros, como fue el que tuvo lugar en total actual) en todo el país.
La Habana, también en ese año, dedicado a Argentina cuenta en la actualidad con 32
debatir la situación del “Turismo Cultural en áreas protegidas, que ocupan más de tres
América Latina y el Caribe”. millones de hectáreas distribuidas en diversas
Cada país de América Latina encaró este provincias, lo que equivale al 1,25 por ciento
sector, según sus propias circunstancias del territorio nacional. Cabe recordar que, de

8
Claudia Toselli, Turismo cultural... Ob. cit. www.salvador.org.
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9
Pompeu Figueiredo de Carvalho, Patrimônio histórico e artístico nas cidades médias paulistas: a construção do
lugar, em Ady Belestreri Rodrigues, “Turismo, espaço, paisagem e cultura”, Ob. cit.

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acuerdo a los parámetros de los organismos les, diverso tipo de espectáculos, artesanías,
internacionales, lo deseable sería contar con fiestas religiosas y populares. En relación a
un 5 por ciento de reservas naturales, distri- este rubro, según refiere Pantuso, aunque
buidas equilibradamente dentro no existe en Argentina, como en
de la totalidad de las unidades Se estima que muchos otros países de la región,
biográficas nacionales. en el país se ralizan un calendario de fiestas nacionales
El cuidado y gestión de las áreas más de cien fiestas o regionales consolidado, se estima
naturales protegidas corresponde mensuales en que en el conjunto del territorio
a la Administración de Parques su mayor parte nacional se realizan más de cien
Nacionales, dependiente de la Se- religiosas y fiestas mensuales. La mayoría de
cretaría de Turismo de la Nación, relacionadas con las mismas se relacionan con lo
cuya misión y función, según la ley la producción. religioso (21%), siguiéndoles en
22.351, es defender el patrimonio orden de importancia las relaciona-
natural y cultural, a través de objetivos tales das con la producción (19%) y las de carácter
como: conservación de la biodiversidad y social en general. Los eventos artísticos ocu-
los sistemas; preservación de la diversidad pan, en general, el quinto lugar, después de
cultural; incentivos a la investigación y pro- las celebraciones de carácter histórico.
tección de los yacimientos arqueológicos y En relación a la oferta turística local ella
paleontológicos, y preservación en condi- se concentra en más del 60% del total en
ciones óptimas de los grandes escenarios los recursos naturales (montañas, lagos,
naturales. playas, cordillera y selvas), ubicándose en
Cuatro sitios naturales han sido declara- segundo término la oferta cultural (13,4%
dos patrimonio de la humanidad por parte de del total), representada en su casi totalidad
la UNESCO: Parques Naturales Ischigualasto por la ciudad de Buenos Aires.10
y Telampaya; Parque Nacional Iguazú; Parque La Constitución nacional ha incorporado
Nacional Los Glaciares y Península Valdés. recientemente, sin embargo, en su artículo
A su vez, fueron declarados también dentro 41, que “las autoridades proveerán a la pro-
de esa calificación tres sitios culturales: tección de este derecho (ambiental) a la utili-
Manzana Jesuítica y Estancias Jesuíticas de zación racional de los recursos naturales, a la
Córdoba; Misiones Jesuíticas Guaraníes y la preservación del patrimonio natural y cultural
Cueva de las Manos del Alto Río. y de la diversidad biológica, y a la información
El país dispone además de un total de 25 y educación ambientales”. También las cons-
parques nacionales, dos reservas nacionales, tituciones de la mayor parte de las provincias,
tres reservas naturales y cinco monumentos contienen referencias a la preservación del
nacionales, definidos como regiones, obje- patrimonio natural y cultural.
tos, especies vivas de animales o plantas de En el plano de las tentativas de acuerdos
interés estético, valor histórico o científico, intrarregionales, ellas, como ya se ha señalado,
que merecen protección absoluta. Según la se orientaron casi exclusivamente, desde los
información provista por la Administración inicios de la década del los ´70, al turismo
de Parques Nacionales, estos son visitados cultural, aprovechando también las bellezas
anualmente por más de un millón de turistas, naturales, con los países vecinos. Como
destacándose los de la región patagónica por resultado de dichas acciones, logró estructu-
la información y promoción que existe sobre rarse en el interior del Mercosur, el Circuito
los mismos. Turístico Integrado de las Misiones Jesuíticas
Los recursos culturales disponibles para de los Guaraníes, que atraviesa algunos mo-
la actividad turística se extienden además so- numentos declarados por la UNESCO como
bre otros rubros de significativa importancia, Patrimonio Cultural de la Humanidad: las
como son las actividades artísticas y cultura- misiones de San Miguel, en Brasil; San Igna-

10
Catalina Pantuso, El turismo cultural en la Argentina. Monografía elaborada para el Master del Parlamento Cultural
del Mercosur (PARCUM), Universidad de Palermo, Buenos Aires, 2001.

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Notas sobre el turismo cultural en Argentina | Octavio Getino

cio, Loreto y Santa Ana en Argentina; Jesús y mantenimiento, una situación que vuelve a
Trinidad en Paraguay; Colonia del Sacramento repetirse actualmente con el gobierno de Jujuy
en Uruguay, y las Cataratas del Iguazú. con la Quebrada de Humahuaca, declarada
El propósito de conseguir que UNESCO también Patrimonio de la Humanidad.
declare Patrimonio Mundial de la Humanidad Sin embargo, esta política de preservación
a ciertos espacios culturales o naturales de un del pasado, puede llevar también, cuando no
país determinado supone por parte de éste la forma parte de una verdadera visión de aper-
realización de complejas y largas gestiones tura y futuro a la fetichización y a la creación
–además de fuertemente competitivas con de estereotipos que traban el conocimiento
otros países– y ellas están a cargo de los or- y el diálogo entre las culturas. Al respecto,
ganismos públicos y gobiernos nacionales o observa Bonet: “Con frecuencia el turismo
locales, aunque también participen (muchos turistas y agentes turísti-
de las mismas sectores empresaria- Los espacios cos) tienden a trivializar, marginar
les o sociales involucrados. turísticos culturales socialmente o segregar de su propio
La lista de bienes considera- son visitados contexto muchas manifestaciones
dos Patrimonio de la Humanidad anualmente por culturales autóctonas. Así, es cada
comprende más de 400 lugares, más de un millón vez más frecuente ver cómo la
de los cuales, un centenar corres- de personas. mercantilización generada por
ponde a espacios naturales. Den- el desarrollo del turismo cultural
tro de los mismos figuran monumentos y desemboca en una espectacularización de
obras que forman parte de la historia de la unas identidades culturales mitificadas, o
humanidad, de indudable interés para los hasta inventadas, indígenas que solo se visten
visitantes internacionales y locales, como con los vestidos tradicionales, con frecuencia
son los monumentos egipcios, griegos, una reproducción vistosa y espectacular de
ciudades medievales, catedrales, mezquitas, los utilizados tradicionalmente, cuando los
monasterios, conjuntos arquitectónicos turistas entran en escena. Así, no ha de extra-
prehispánicos, ciudades coloniales, parques ñar que el turismo se haya identificado como
naturales, etcétera. La lista no se detiene en el principal culpable de la mercantilización
monumentos, recursos o bienes generados y falseamiento de muchas manifestaciones
en el pasado, sino que se amplia a la vez culturales tradicionales o del entorno natural.
sobre algunas obras contemporáneas. Cabe, entonces, hacer el esfuerzo por con-
Resulta claro que el hecho de obtener servar la calidad de los recursos culturales y
de la UNESCO la declaración de Patrimonio patrimoniales con el desarrollo de un turis-
de la Humanidad a un determinado recurso mo sostenible que evite la trivialidad. En la
cultural o natural, responde a menudo a medida en que se mitifica la autenticidad y el
intereses del sector turístico, fuertemente valor original, antropológico y social de cada
interesado en lograr ese reconocimiento por cultura, se tiende a simplificar o congelar la
lo que puede representar como oferta para imagen, propia y externa, de la misma (…) El
el mercado del sector. Aunque, en diversos mantenimiento de esta imagen tipificada faci-
casos, tal declaración no se acompañe luego lita su promoción turística, aunque la falsee y
por su reconocimiento efectivo por parte de entre en contradicción con la transformación
la región o el municipio donde el recurso imparable, por mestizaje o evolución natural,
esté ubicado. Recordamos al respecto lo de toda la realidad humana”.11
sucedido con la Península de Valdés, en Ar- A lo cual, el investigador brasileño Pom-
gentina, destacada con ese reconocimiento peu Figueiredo Carvalho agrega que muchos
y luego sujeta al retiro del mismo por parte adeptos de la preservación del patrimonio
de la UNESCO, cuando el gobierno local no histórico-cultural, no presentan una argu-
cumplió con los compromisos mínimos que mentación clara y científica sobre el porqué
se habían suscrito para su preservación y del preservar. Algunos encaran la cuestión

11
Lluis Bonet, Turismo Cultural…, Ob. cit.

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como algo relativo a la idea del museo. Pero ahora es un factor dominante: la tendencia
incluso, en la perspectiva de una concep- de que a las culturas, las identidades, los
ción moderna del museo vivo, esa visión patrimonios, los legados, se vean aislados, se
es limitadora. El patrimonio artístico, más cierren en sí mismos, en sus propios valores.
aún que un museo vivo, puede contribuir a Esto conduce al sectarismo, al fundamenta-
la construcción de un hábitat urbano vivo y lismo. Un pueblo rechaza a otro porque no
contemporáneo. En ese sentido, la idea de comprende y se cierra en su propia cultura y
preservación de dicho patrimonio es colo- su propia civilización. Cuando hablamos de
cada a menudo en una perspectiva elitista y itinerarios, estamos hablando de movimiento,
negligente en cuanto a intentar “contempo- movimiento de personas, de ideas, de valores,
raneizar” el pasado como construcción de de religiones, de mercancías. Es así como se
espacio para el presente. ha ido construyendo a través de la historia
“Frente a esta visión del tema, corres- cada civilización o cultura en el mundo”.13
pondería enfocar el patrimonio histórico no De cualquier manera, el turismo cultural
como un simple recurso económico turístico. como el rural –entendido éste el que tras-
Se hace necesario encararlo como aquella ciende a la concurrencia a viejas estancias
actividad donde se procesa y se intensifica o haciendas y se proyecta en territorios de
la realización del individuo, una relación pequeños y medianos productores agrícola-
del hombre con la humanidad a través de ganaderos– demandan de políticas que si en
espacios y tiempos más amplios, más di- este último rubro, convocan a la población
versos, en contraposición al reduccionismo, rural y a los municipios a participar protagó-
a la especialización del homo economicus, nicamente en sus actividades y resultados, en
incluyendo en este términos la mercadori- el primero lo hacen con los agentes y actores
zación/taylorización de su tiempo de ocio locales, es decir los artistas y creadores, los
y turismo”.12 artesanos, y las asociaciones y organizaciones
En este sentido, algunos teóricos y ex- que los representen, sea en la producción o
pertos internacionales recuperan la intro- en la reproducción de bienes y servicios cultu-
ducción de los “itinerarios”, los “circuitos” rales. Ello representará un claro beneficio no
o las “rutas” culturales, como manera de sólo para los agentes culturales, sino para la
propiciar movimientos y flujos que permitan comunicación y proyección de sus obras con
un regreso al concepto histórico y geográfico la demanda turística nacional e internacional
expresado en el tiempo y el espacio, volvien- que acceda a las mismas.
do así al concepto esencial de la diversidad En lo que respecta al encuentro o al
cultural. La cultura como un estar siendo y reencuentro de la población local con su
no como un es. patrimonio natural y cultural, no cabe duda
“Si se concibe un itinerario, o ruta, como la que esa experiencia personal e intransferible
forma de traer de nuevo la idea del movimiento podrá contribuir poderosamente a la com-
en las civilización y la cultura, se vuelve a la prensión y a la sensibilización de recursos
idea de que cualquier cultura o civilización propios que tienen que ver con la memoria y
es el fruto de interacciones y contactos. En la identidad colectiva. Ayudando, a la vez, a los
esa dialéctica, cada pueblo ha sido capaz de procesos de integración nacional y regional y
construir y concebir su propia cultura. Con a dinamizar y redistribuir de mejor manera la
esta idea podemos ayudar a eliminar lo que economía y el empleo en cada país. n

12
Pompeu Figueiredo de Carvalho, Ob. cit.
13
Doudou Diéne, Ruta del esclavo, en “Turismo cultural en América Latina…”, Ob. cit.

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