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Sancionan temeridad procesal de abogados que presentan demandas sin sustento

jurídico

MarÍa Avalos
Lima, mar. 26 (ANDINA). A efectos de erradicar las prácticas de temeridad procesal,
que atiborran los despachos judiciales con demandas sin ningún sustento fáctico ni
jurídico, el Tribunal Constitucional (TC) ha asumido la firme determinación de ejercer
sus competencias para impedir estas actuaciones por parte de malos abogados, que con
este tipo de comportamientos, contrarios a la ética y al propio sistema jurídico, pretende
socavar la atención oportuna de auténticas demandas de justicia.

Colegio de Abogados Así, mediante diversos fallos, en los últimos meses, el colegiado
dictó sanciones disciplinarias y multas de hasta de 20 Unidades Referenciales
Procesales (URP) a demandantes y abogados por temeridad procesal o mala fe; es decir,
por usar el conocimiento del derecho para pretender engañar y obstaculizar la justicia.

Según el TC, dicha actuación es un claro desafío para la realización de los valores que
persigue el Estado y debe merecer una oportuna actuación de los poderes públicos y, en
especial, de los tribunales que son los mejores observadores de su labor.

Sentencias
Estas decisiones fueron expuestas en las sentencias recaídas en los expedientes 2016-
2005-AA/TC; 0315-2005-AA/TC; 06712-2005-HC/TC; y el 08094-2005-AA/TC. En
ellas observan la conducta reprobable de abogados contrarios a la veracidad, probidad,
lealtad y buena fe en sus intervenciones dentro de los procesos, manifestándose en la
carencia de fundamento jurídico de la demanda, contestación o medio impugnatorio.

Quizá el precedente más importante constituye el último fallo en que se fijan parámetros
de actuación para la abogacía en el marco de la ética del ejercicio de la profesión.
Además, advierte la ocurrencia de estos actos obstruccionistas a la justicia, como la
entrega de documentación falsa o el uso malicioso de recursos procesales,
condenándoles al pago de multas.

Finalmente, en el expediente 6712-2005-HC se pronuncia sobre el patrocinio legal a los


conductores de un conocido programa de espectáculos y la difusión de un reportaje
conocido como “Las prostivedettes”. En él refieren que no es posible que los miembros
de un estudio jurídico primero manifiesten a sus clientes que pueden realizar un acto
porque no lo asumen como delito, cuando sí lo es; luego defenderlos en el proceso penal
que se investiga por la comisión de tal acto; y, posteriormente, conducirlos hasta un
proceso constitucional como modo de infundir esperanzas a quienes confiaron en ellos.

Colegios de Abogados
El TC llama la atención de los colegios de Abogados a efectos de que participen dentro
de sus funciones y competencias, en el control y fiscalización del comportamiento de
sus agremiados en los procesos judiciales, y promover su permanente capacitación y
perfeccionamiento, a fin de redundar en la mejora de la calidad del servicio de justicia.
Los jueces también deben mantenerse alertas ante la utilización indebida de los recursos
procesales, a efectos de ejercer sus potestades aplicando de manera efectiva las
amonestaciones y sanciones que están previstas en el ordenamiento.

Datos
El Código Procesal Constitucional fija la potestad del juez de imputar el pago de costas
y costos al demandante y por extensión al abogado, cuya pretensión sea desestimada por
haber sido planteada con manifiesta temeridad. Para el TC, la temeridad es un concepto
que debe ser bien delimitado en cada caso en que el juez ejerza la potestad de sanción, a
efectos de condenar al pago de costas y costas, por lo que su invocación no debe ser
discrecional.

El fundamento que ampara el ejercicio de esta potestad del tribunal no es la ley, sino la
necesidad de controlar y sancionar la mala utilización
de un recurso escaso, como es la justicia constitucional.

Luis Lamas Puccio, Vicedecano del Colegio de Abogados de Lima


La decisión del TC coadyuva a consolidar los esfuerzos del CAL para fortalecer la ética
profesional. Hoy, la orden realiza prácticas forenses en ética profesional y, en lo
disciplinario, la dirección de ética va a perfeccionar el procedimiento actual, que
implicaría una modificación al Estatuto del CAL para darle mayor flexibilidad al
Tribunal de Ética.

El objetivo es desarrollar un plan piloto para otros gremios en el fortalecimiento de las


acciones de ética profesional. Ello también porque observamos un aumento de las
denuncias contra supuestos malos abogados. El próximo jueves se realizarán además las
primeras audiencias públicas para atender las denuncias contra agremiados, los que
podrán ejercer su derecho a la defensa, a fin de fortalecer la jurisdicción gremial.

Parámetros de actuación
El TC dictó algunos parámetros de actuación de los abogados en el marco de la ética del
ejercicio profesional. Además, enfatizó que en nuestro país existen muchos diagnósticos
sobre el problema de la administración de justicia y su incidencia en la tutela de los
derechos, pero muy pocos de ellos atienden el protagonismo de la abogacía.

“Los abogados son una pieza fundamental en la prestación del servicio de justicia y, por
ello, tanto su formación, mediante las facultades de Derecho, como la regulación y
vigilancia sobre su desempeño y permanente capacitación con los colegios de abogados,
deben merecer la especial atención de los poderes públicos, pues de ello depende buena
parte del éxito de las políticas judiciales en la mejora del servicio de justicia”.

Responsabilidad
En este contexto, el tribunal remarca la normativa internacional, nacional y gremial
respecto a la institucionalidad de los colegios profesionales y la responsabilidad del
abogado como servidor y colaborador del servicio de justicia, siendo su deber la defensa
de los derechos de su patrocinado, con estricta observancia de las normas jurídicas y
morales. Por ello, debe abstenerse del uso de recursos y formalidades legales
innecesarias, así como de toda gestión dilatoria que entorpezca el normal desarrollo del
procedimiento.
Subraya también que la Ley Orgánica del Poder Judicial otorga potestades disciplinarias
que puede imponer todo juez en el ejercicio de la función jurisdiccional respecto a los
abogados que incumplen estos deberes, extendiendo dichas previsiones normativas a la
justicia ordinaria y constitucional.

DOP