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MÉXICO

LO QUE SIGNIFICA LA LEY FINTECH EN MÉXICO PARA LAS CRIPTOMONEDAS

Estas son las claves para entender cómo la Ley Fintech, a través de definir un activo
virtual, regulará el uso de las criptomonedas en el país.

México es el primer país que estrena una Ley para Regular las Instituciones de
Tecnología Financiera (Fintech). Tras ser publicada el pasado 9 de marzo en
el Diario Oficial de la Federación, lo que sigue es el desarrollo de las leyes
secundarias que la acompañarán y detallarán. ¿Pero de qué manera regulará el
mundo de las criptomonedas? Aquí lo vamos a explicar a detalle.

La Ley Fintech no se mete de forma directa con las criptomonedas, sino con
aquellas instituciones que las operan. A nivel general, aborda cuatro rubros del
sistema financiero del país: los activos virtuales (como las monedas digitales), la
asesoría financiera, el fondeo colectivo (crowdfunding) y los pagos electrónicos. En
las finanzas digitales, ha introducido nuevos elementos como una definición de un
activo virtual y quiénes pueden manejarlos.

En el artículo 30, la Ley Fintech mexicana define un activo virtual como: (…) se
considera activo virtual la representación de valor registrada electrónicamente y
utilizada entre el público como medio de pago para todo tipo de actos jurídicos y
cuya transferencia únicamente puede llevarse a cabo a través de medios
electrónicos.

Eduardo Guraieb, director general de Fintech México, una asociación civil que
agrupa a las empresas más importantes del sector Fintech en el país, recalcó en
entrevista con Hipertextual que "solamente regula el uso de los activos virtuales
por parte de lasInstituciones de Tecnología Financiera, que son las Fintech, y
las instituciones de crédito, que son los bancos", es decir, no regula el uso de
criptoactivos entre particulares.

SOLAMENTE REGULA LA ACTUACIÓN DE LAS FINTECH EN CUANTO A


CRIPTOMONEDAS, NO SU USO ENTRE PARTICULARES
Por otro lado, el Banco de México (Banxico) es el que ha sido establecido en la
Ley Fintech como el organismo tutelar de las casas de cambio de criptoactivos,
quienes tendrán que solicitar una licencia para operar como tal, y quien autorice a
las criptodivisas en su lista de activos virtuales. Las casas de cambio de activos
virtuales, para efectos de la ley, son Instituciones de Tecnología Financiera,
explicó Guraieb, quien es licenciado en Derecho egresado del Instituto Tecnológico
Autónomo de México (ITAM).

Las casas de cambio están en la obligación de brindar información a sus clientes


sobre los riesgos que implican las operaciones, la volatilidad del valor de los
activos y los riesgos tecnológicos, cibernéticos y de fraude inherentes.

Además, deben estar en la posibilidad de entregar "al cliente, cuando lo solicite,


la cantidad de activos virtuales de que este sea titular, o bien, el monto en
moneda nacional correspondiente al pago recibido de la enajenación de los
activos virtuales que corresponda".

En cuanto a infracciones, el artículo 124 de la Ley Fintech señala que realizar


actividades con activos virtuales no autorizados por Banxico o sin tener la licencia
correspondiente podrá ser sancionado con una pena de prisión de siete y hasta
15 años y una multa de 5.000 a 150.000 UMA (Unidad de Medida y Actualización).
En 2018, la UMA diaria equivale a 80.60 pesos, es decir, la multa podría ir de
403.000 a 12.090.000 pesos.

“La gente no piensa en bitcoin”

Que México tenga la primera Ley Fintech en el mundo no significa que ya mañana
todos en el país van a salir de sus casas y usar criptomonedas para comprar
cualquier cosa como un café en la calle. Por el contrario, hay mucho camino que
recorrer antes de llegar a ese punto. Para empezar, es el mismo motivo por el
que la mayoría de las monedas digitales no cumplirán un requisito
fundamental: ser usada como medio de pago.

LA MAYORÍA DE LAS MONEDAS DIGITALES NO CUMPLIRÁN EL REQUISITO


DE SER USADAS COMO MEDIO DE PAGO
Como señaló Jorge Ortiz, socio director de The Fintech Hub, en entrevista
con Hipertextual, se está contemplando a las criptomonedas dentro de la ley, sin
embargo, no se les está dando el reconocimiento de moneda, sino de activo.

Entre las características de una moneda, además de servir como unidad de valor,
es que se usan como una reserva de valor o vehículo de valor, explicó Ortiz,
quien fue socio y primer presidente de la Asociación Mexicana de Empresas
Fintech. Adicionalmente, si bien todas las monedas tienen cierta volatilidad, destacó
el licenciado en Contaduría y Finanzas de la UDLAP, las criptomonedas son de los
activos que más volatilidad tienen.

“Curiosamente, la gente no está utilizando el Bitcoin como moneda, como vehículo


de valor, como unidad de valor. La está utilizando para especular y se quieren volver
ricos de la noche a la mañana. Ese es el problema, no le están dando usabilidad o la
usabilidad que le deberían de dar como a cualquier moneda”

Y eso se debe a que la mayoría de "la gente no piensa en Bitcoin", señaló Ortiz,
quien tiene la teoría de que en el fondo las personas no quieren pagar en Bitcoin, y
es porque no lo ven aún como un medio de pago como el euro, el peso o el dólar,
sino como un vehículo de valor para especular con la esperanza de ganar. Por tal
motivo, él considera un acierto que las autoridades en esta etapa no hayan
reconocido a las criptomonedas como moneda.

Más adelante, en las leyes secundarias se van a detallar las características que
Banxico tomará en cuenta como la usabilidad de una criptodivisa,
su criptografía o aceptación a nivel internacional para considerarla dentro de su
lista de activos digitales.

LAS LEYES SECUNDARIAS

La Ley Fintech aprobada es muy general. Por tal razón, la Secretaría de


Hacienda y Crédito Público, el Banco de México, la Comisión Nacional Bancaria y
de Valores y la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de
Servicios Financieros deberán trabajar en el diseño de las leyes
secundarias donde se especifique cuál será la operación, vigilancia y
actuación de las empresas de tecnología financiera.

Tanto Guraieb como Ortiz coinciden en que todos los involucrados del sector en el
proceso de desarrollo de la Ley Fintech buscaban que fuera bastante general, pues,
como señalan ambos, siempre es más fácil modificar un reglamento que una
ley.
Entre los detalles que establecerán las leyes secundarias se encuentran
las características que deben reunir los activos virtuales para ser avalados por
Banxico en su lista. También qué ocurrirá en el caso de que una bifurcación que
de como resultado dos activos virtuales distintos, es decir, cómo será la revisión de
la nueva y la antigua criptodivisa o activo.

Asimismo, otros temas que se van a tratar son la seguridad, cómo se define el
manual de riesgos operativos dentro de las empresas, así como la de prevención
de lavado de dinero y fraude, señaló Ortíz. Sin embargo, a la vez deben cuidar
que la barrera que establezcan no sea lo suficientemente alta como para "inhibir la
innovación o la entrada de nuevos jugadores", destacó el especialista en finanzas.

¿Cuál fue el gran paso para las criptomonedas en México?

Si bien en otros lugares como Reino Unido hay una regulación en cuanto a temas
Fintech, no existe ninguna otra ley como la mexicana. "Y tiene conceptos
innovadores que no están en jurisdicciones que están más avanzadas en términos
económicos", señaló Guraieb.

"Aunque sea indirecta, regula a los activos virtuales al determinar con cuáles
pueden operar las casas de cambio, es decir, a cuáles tenemos acceso los
particulares a cambio de pesos", explicó el especialista en leyes, y añadió:

“Lo que quiere hacer esto es entrar de cierta manera y reconocer que existen
monedas virtuales o activos virtuales con un trasfondo técnico muy serio y con un
producto muy sustentable o, a la vez, que quizá todavía hay algunos proyectos que
son muy incipientes o que no tienen usos tan seguros”.

Por otro lado, para Ortiz ha sido muy importante la apertura que han tenido las
autoridades para escuchar al sector durante el desarrollo de la ley. De hecho,
destacó, los senadores la aprobaron de forma unánime y entre los diputados solo
hubo tres votos en contra. "Eso te habla de cómo fue la apreciación de esta ley".

DADO QUE LA LEY FINTECH BRINDA CERTEZA JURÍDICA, SE ESPERA QUE


ATRAERÁ A TALENTOS Y UNA MAYOR INVERSIÓN A ESTE SECTOR EN EL
PAÍS

Además, el economista considera que el contar con una regulación vanguardista


como esta atraerá a talento de otras partes de Latinoamérica. Ambos especialistas
coinciden en el motivo: la Ley Fintech es innovadora porque permite dar a los
empresarios certeza jurídica. Al final, se espera que eso también propicie
una mayor inversión hacia las Fintech en el país y, en el mejor de los casos, que
México se convierta la capital Fintech latinoamericana, concluyó Ortiz.

CINCO SECTORES QUE ABARCA LA LEY FINTECH DE MÉXICO

Después de la aprobación de la Ley para Regular las Instituciones de Tecnología


Financiera (ITF), también conocida como Ley Fintech, por parte de la Cámara de
Diputados mexicana, ocurrirán importantes cambios en todo el sector financiero de
ese país. Esto debido a que dicha ley abordará áreas en las que no existen
regulaciones formales a empresas como las dedicadas al crowdfunding o
financiamiento colectivo, al manejo de los fondos de pago electrónico o las
operaciones de comercialización de criptoactivos, además de introducir elementos
nuevos en el sistema financiero mexicano.

El principal objetivo de la Ley Fintech, tal y como lo expresa su nombre, es el de la


regulación de las Instituciones de Tecnología Financiera o ITF, las cuales son
definidas por esta normativa como plataformas que ofrecen servicios financieros
relacionados con el acceso al financiamiento y la inversión, servicios de emisión,
administración y transmisión de fondos de pago electrónicos y servicios
relacionados con activos virtuales. El manejo de este tipo de valores no está
cubierto por otras instituciones financieras.

De hecho, esta ley (en el artículo 30) brinda una definición de activo
virtual que juega un papel crucial en su puesta en marcha. Este término es
definido como: “…la representación de valor registrada electrónicamente y
utilizada entre el público como medio de pago para todo tipo de actos jurídicos y
cuya transferencia únicamente puede llevarse a cabo a través de medios
electrónicos.”
1. FONDOS DE PAGOS Y REMESAS

Uno de los impactos más notorios de la nueva ley ocurrirá en el rubro de fondos
de pago electrónico, pues únicamente las ITF autorizadas para esta actividad
podrán dedicarse a ello. La Ley Fintech, en el artículo 22, describe las potestades
que tendrán estas instituciones de la siguiente manera:

Es conocida la importancia de las remesas que envían a México los nacionales de


ese país que viven en EE. UU. En 2017 se llegó nuevamente a un máximo
histórico con más de 28 millardos de dólares en remesas, lo cual representó la
décima parte del crecimiento del PIB de ese año.

La frase clave del parágrafo citado se refiere a que los depósitos a familiares en
las cuentas de estos fondos de pagos electrónico que prevé la ley, puede hacerse
en “activos virtuales determinados”, es decir, en las criptomonedas que el
Banco de México determine.

Si bien no contamos con los datos exactos sobre las comisiones que cobran los
bancos por ser intermediarios para transferir casi 30 millardos de dólares a la
economía mexicana, las comisiones de los pagos con criptomonedas serían
mucho más bajas y las transacciones se realizarían mucho más rápido. Todo esto
lleva a una disminución, gradual al inicio, pero progresiva, de la participación de
los bancos y de servicios de envío de dinero en las remesas familiares, en favor
de los pagos en criptomonedas.

2. RESTRICCIONES A LAS CASAS DE CAMBIO

Además de permitir el manejo de criptomonedas en remesas, la Ley Fintech


establece que el Banco de México es el organismo tutelar de las casas de cambio
de criptoactivos. No sólo es el encargado de autorizar a las ITF para que operen
en la compraventa de criptomonedas, también determina cuáles de estos
activos pueden ser comercializados.

Para las casas de cambio que ya están operando en México, esto significa una
restricción inicial importante desde el momento en que la ley se haga vigente, ya
que tendrán que limitar su portafolio a las criptomonedas aprobadas por el Banco
de México.

Las casas de cambio también deberán difundir la información que permita a sus
clientes identificar los riesgos de sus operaciones, por ejemplo, especificando que
el activo virtual no es moneda de curso legal y no está respaldado por el gobierno
federal ni por el Banco de México.

También están en la obligación de informar sobre la imposibilidad de revertir las


operaciones una vez ejecutadas, la volatilidad del valor de esos activos y los
riesgos tecnológicos, cibernéticos y de fraude inherentes. Se trata de hechos que
ciertamente son asociados con las criptomonedas, pero que muy pocas casas de
cambio informan de manera proactiva a sus clientes.

Una restricción que aplica a todas las ITF es que esta ley les prohíbe vender,
ceder o transferir su propiedad. Esto, además de la regulación más usual que
prohíbe dar en préstamo o garantía los activos virtuales que custodien y controlen
por cuenta de sus clientes.

3. OPEN BANKING

Una de las disposiciones de la Ley Fintech que tiene efecto para las ITF, pero que
se extiende hasta el resto de las instituciones financieras como bancos,
sociedades de información crediticia y cámaras de compensación, entre otras,
promueve lo que se conoce como Open Banking. Este principio se encuentra en
vigor en el Reino Unido, la Unión Europea y Australia, y consiste en que la
información que recogen todas las transacciones financieras de un usuario
o cliente, pertenece a éste y no a la institución misma.

Para normar esta política de datos abiertos, la ley establece en su artículo 76 que
todas las entidades financieras están obligadas a establecer interfaces de
programación de aplicaciones informáticas estandarizadas (APIs) que posibiliten la
conectividad y acceso a otras interfaces, con el fin de que el usuario pueda
compartir los denominados datos transaccionales. Estos son definidos en el
artículo 76 de la Ley Fintech de la siguiente manera:

En otras palabras, los clientes pueden usar su historial financiero en una entidad y
entregarlo a otra entidad que, por ejemplo, pudiese requerir esa información para
conceder un préstamo.

4. FINANCIAMIENTO COLECTIVO

La ley regulará los proyectos de financiamiento colectivo o crowdfunding y se


propone “la plena identificación de los inversionistas y solicitantes”. Además, dicha
ley estipula que las ITF únicamente reciban y entreguen dinero a través de
cuentas del sistema financiero.

Los usuarios de las plataformas de crowdfunding son de dos tipos, inversionistas y


solicitantes. Los ahorristas no están contemplados, ya que no se establecen
mecanismos de protección al ahorro.
La ley también prohíbe a las empresas de crowdfunding asegurar el éxito, retornos
o rendimientos a los clientes sobre la inversión realizada. Por otra parte, los
fundadores, accionistas, cónyuges o empleados de las plataformas de una
empresa de este tipo no pueden ser solicitantes de financiamiento colectivo a
través de la misma.

5. PARÉNTESIS REGULATORIO

La Ley Fintech crea la figura de Modelos Novedosos, que dará una autorización
temporal a empresas y bancos para probar modelos de negocio que no estén
incluidos en los modelos de ITF previstos en esta ley.

Estas empresas innovadoras podrán probar sus nuevos modelos con un


número reducido de clientes, por un tiempo limitado establecido por la
Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV). Esta flexibilidad en la norma
intenta favorecer ideas sobre un determinado modelo de negocio completamente
nuevo y sobre el cual no hay una regulación específica. La ley da la oportunidad
de hacer “una prueba beta” con un alcance reducido para para ver qué tal
funciona.
La supervisión de esta figura estará a cargo de la CNBV, del Banco de México o
de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, de acuerdo a la naturaleza de la
prueba. Una vez que se realizan estas pruebas piloto, se evalúan los resultados y
si es aprobado, las empresas obtendrán una autorización para operar por un
máximo de dos años, de acuerdo al artículo 86 del Título IV de la Ley Fintech.

ESTADOS UNIDOS

LA TRAVESÍA LEGAL DE BITCOIN EN ESTADOS UNIDOS

Estados Unidos es considerado por muchos la primera potencia mundial, título que
plantea la importancia de esta nación en el comercio internacional. Es por ello,
que al hablar de Bitcoin la nación norteamericana tiene una poderosa
capacidad de impulsar o disipar posibilidades de inversión en este mercado.
Empresarios, desarrolladores y autoridades estadounidenses han sido figuras
prominentes en el ecosistema blockchain, dictaminando una ola de adopción que
cada día toma mayor fuerza y que en el caso de los Estados Unidos podría
convertirse en la solución de múltiples sectores.

No obstante, en la tierra de la libertad no todo es color de rosa cuando nos


referimos a las monedas digitales. Desde principios de 2012 las instituciones
gubernamentales estadounidenses han expresado preocupación ante el avanzado
uso de las criptomonedas sin regulación alguna, aunado a que las mismas
representan un cambio conceptual del sistema tradicional financiero que domina el
mercado norteamericano.

Este ambiente de recelo inició con un documento del FBI sobre Bitcoin el 24 de
abril del 2012, alarmando a las autoridades sobre los alcances de las monedas
descentralizadas y seudo-anónimas. Más tarde, se vio agravado por el escándalo
de Silk Road en 2013 que vinculó a Bitcoin con el mercado negro de las ventas de
droga en la deep web.
El caso disparó las alertas del Senado de los Estados Unidos, que realizó
constantes llamados a las agencias de seguridad del país, entre ellas al
Departamento de Seguridad Nacional (DSH), para tomar acciones en el asunto y
evitar que las monedas digitales se volvieran herramientas facilitadoras de
ilegalidad. Asimismo, Silk Road fue el antecedente que dio pie a la estigmatización
de bitcoin, relacionando a la moneda con narcotráfico, el financiamiento terrorista y
el tráfico sexual.
De esta manera, bitcoin ha tenido una encarnizada batalla en el poder legislativo
norteamericano que ha tambaleado a la moneda criptográfica entre la legalidad y
la ilegalidad, amenazándola con sufrir las más estrictas regulaciones. Sin
embargo, en medio de los altos y bajos, Bitcoin sigue siendo legal en los
Estados Unidos y es reconocida por la Red de Persecución de Delitos
Financieros (CinFEN), agencia afiliada al Departamento de Tesorería de EEUU,
como servicio alternativo de dinero.

CinFEN no cataloga a bitcoin cómo dinero propiamente dicho, sino como “un
negocio de servicios de dinero” que tiene un equivalente en la moneda fiat.
Aunque estas iniciativas no aceptan completamente la naturaleza conceptual de
las monedas digitales, son una apertura a la normalización de su uso y a la
familiarización de su funcionamiento.
Esta posibilidad se ha dibujado en el horizonte jurídico estadounidense gracias
también a una reciente disposición institucional de aprender más sobre las
criptomonedas, permitiendo que un mayor número de personas depositen su
confianza en el dinero criptográfico.

De esta manera, bitcoin ha recorrido una larga y contradictoria ruta legal entre el
poder estatal y regional de los Estados Unidos con el fin de ganarse un puesto en
las finanzas nacionales, hoy en CriptoNoticias repasaremos los hechos de
mayor importancia legal en los últimos tres años:

UN AÑO DIFÍCIL PARA BITCOIN


Entre una creciente estigmatización y medidas regulatorias severas, el año 2015
fue el período el más contraproducente para la criptomoneda y el que ha
traído mayores trabas legales a inversores y casas de cambio de Estados
Unidos.

Con el caso de Silk Road todavía muy reciente por la condena de Ross Ulbricht a
cadena perpetua, explotó otro escándalo que hundió a Bitcoin en el mundo de la
corrupción. Anthony R. Murgio y Yuri Lebedev, ejecutivos de la extinta casa de
cambio Coin.Mx, fueron arrestados el 21 de julio del 2015 por manejar servicios de
intercambio de bitcoin sin licencia alguna bajo el nombre de una empresa de
maletín.

Este revuelo, en conjunto con otros movimientos legales, creó el ambiente para la
aplicación de una de las medidas regulatorias a bitcoin más criticada en los
últimos tiempos: la Bitlicense. Benjamin Lawsky, Superintendente de Servicios
Fiscales de Nueva York, realizó una investigación de más de dos años en el sector
de las criptomonedas con tal de crear un mecanismo legal que protegiese las
inversiones de los clientes aplicando un conjunto de normativas anti-lavado de
dinero, reglas de ciber seguridad y protección de identidad de los usuarios en el
estado que crearon el mayor éxodo de casas de cambio de la historia.

La Bitlicense constituyó una batalla entre el poder regional y las casas de cambio,
que cesaron sus operaciones en el estado de Nueva York debido a desacuerdos
conceptuales y éticos, así como a los altos costos de la licencia. No obstante, la
Bitlicense se volvió un fenómeno que buscó replicarse en otros
estados consiguiendo éxito tan sólo en New Hampshire y un rechazo contundente
en California.

Hasta el día de hoy la licencia Bitcoin sigue generando estragos en el comercio


empresarial de criptomonedas de estos dos estados. En Nueva York existen tan
sólo tres casas de cambio habilitadas con licencia, un panorama que afecta
gravemente los pronósticos neoyorquinos de convertirse en una ciudad
blockchain luego de que esta regulación afectara el desarrollo fintech.

Patrick Murck, abogado y socio del Berkman Klein Center para la Internet y
la Sociedad en la Universidad de Harvard, habló sobre el complicado tema
regulatorio y las desventajas que padecen las compañías especializadas en
criptomonedas en Nueva York en una entrevista para Reuters.
Por otro lado, New Hampshire ha estado luchando estos últimos años
con el fin de librarse del freno de inversiones que se ha vuelto la
bitlicense, promoviendo proyectos legislativos que buscan dejar a
bitcoin y a otras criptomonedas fuera de las leyes actuales que
someten a los negocios de transmisión de dinero en un claro intento
de conseguir la libertad regulatoria y librarse de las malas decisiones
legales tomadas en el 2015.

UN AÑO DE POSICIONES CONTRADICTORIAS

2016 es sinónimo de adopción acelerada de blockchain: autoridades y empresas


de los Estados Unidos se vieron tomadas por el furor y el interés que generó la
tecnología de contabilidad distribuida aplicada en muy variados sectores económicos
e impulsada por proyectos e investigaciones a nivel nacional e internacional.

No obstante, así como se presentó una apertura a blockchain, también se generó un


período de contradicciones legales en cuanto a Bitcoin. Mientras DLT empezaba
a tener un espacio en el sector bancario de la mano de las autoridades
gubernamentales, como lo constatan las investigaciones de la Reserva Federal, las
criptomonedas seguían siendo un punto incómodo a la hora de hablar de blockchain.

Aunque el interés gubernamental por estudiar e investigar el funcionamiento de las


monedas digitales aumentó considerablemente con la adopción pública de
blockchain, también se presentaron medidas negativas para el desarrollo
adecuado del mercado de las criptomonedas. Por ejemplo, el organismo
tributario de los Estados Unidos (IRS) exigió a la casa de cambio Coinbase la
entrega de la base de datos de todos sus usuarios, violando los estatus de
privacidad ofrecidos por la compañía a los clientes.

Entre otras medidas legales, también se sopesó la aplicación de impuestos a


bitcoin, iniciativa impulsada por el Organismo Inspector de los Estados
Unidos (TIGTA) a finales del 2016 con el objetivo de que los clientes de bitcoin
no evadan las contribuciones al Estado, medida que podría afectar en un futuro
a las criptomonedas de la misma manera en que lo hizo la Bitlicense.

En este contexto también se dieron enormes avances en las posturas de los


jueces de distintos estados. Por ejemplo, la jueza Alison Nathan de Manhattan,
encargada del caso Coin.Mx, aseveró que las criptomonedas son dinero para
una entrevista de Reuters.
Mientras, en un tribunal de Florida se presentó un caso sobre bitcoin que podría
dictaminar si las criptomonedas son o no dinero real ante la ley estadounidense,
pudiendo cambiar así el estatuto jurídico de Bitcoin.

Pero, sin lugar a dudas, el suceso que ocasionó mayor impacto en el sector de
las criptomonedas fue la campaña y posterior elección
presidencial celebrada en el 2016 con los candidatos Hillary Clinton y Donald
Trump.

Clinton incluyó en su agenda presidencial la posible adopción de blockchain a


nivel del sector público con el objetivo de crear más puestos de trabajo en todo el
país. Esta incorporación de la solución DLT en el plan tecnológico de la candidata
presidencial marcó fuertes expectativas en el ecosistema de bitcoin que previó un
respaldo gubernamental.

No obstante, los ofrecimientos presidenciales en materia de


tecnología de contabilidad distribuida no sólo quedaron de la mano
de Hillary Clinton. Donald Trump se perfiló como el candidato que
pudiese impulsar más firmemente la adopción de las tecnologías
distribuidas y de las criptomonedas debido a iniciativas y
personalidades relacionadas a Bitcoin que han ayudado y
caracterizado su oferta presidencial.

Un ejemplo de ello fue la Trump Coin, moneda digital paralela al dólar


que podía ser adquirida por medio de bitcoin o moneda fiat, la cual
ayudaba a financiar la campaña del magnate. Este movimiento se
convirtió en un hecho tutelar que podría garantizar una futura
adopción y apertura a las monedas digitales, cuestión que genera
grandes expectativas en los entusiastas de Bitcoin tanto en 2016
como en 2017.
AÑO DE IMPULSOS TÍMIDOS Y MESURADOS

Con la victoria presidencial de Donald Trump se empezó a dibujar un panorama


distinto en cuanto a blockchain y criptomonedas en los Estados Unidos, pronostico
que se vio afirmado por la presencia de tres miembros del gobierno abiertamente
pro-bitcoin.

Esta situación ha devenido en un cambio de tono y conceptos sobre las


criptomonedas y las tecnologías distribuidas, las cuales han dejado de ser
juzgadas por medio de acusaciones sin pruebas para empezar a ser sometidas al
escrutinio investigativo con tal de comprender su funcionamiento, beneficios y
posibles riesgos; así lo ha constatado Yaya Fanusie, asesor de la Agencia de
Seguridad Nacional (NSA).

Bajo este nueva perspectiva profesional, el Senado ha exhortado recientemente a


las agencias de seguridad a estudiar los posibles vínculos de las monedas
criptográficas con las actividades terroristas y el gobierno de los Estados
Unidos ha financiado un proyecto de la Organización de las Naciones
Unidas (ONU) que educará a los oficiales de seguridad a develar e identificar
los patrones sospechosos del mercado de las criptomonedasque están
relacionados con actos criminales.

En medio de esta nueva campaña que dota a las agencias de seguridad de la


información necesaria para captar a los criminales sin tener que ilegalizar el uso
de las monedas digitales, el gobierno de los Estados Unidos también está
considerando empezar a aceptar bitcoins para los transmites de visados, decisión
que podría generar un panorama favorecedor para las criptomonedas a nivel
internacional.

Sin embargo, aunque hay estupendas noticias desde Estados Unidos para el
mundo de bitcoin este 2017, no significa que el recelo gubernamental haya
desaparecido. Instituciones como la Reserva Federal de los Estados Unidos, la
Comisión de la Bolsa y Valores y el FBI, todavía no están del todo convencidas
sobre el funcionamiento masivo de las monedas digitales descentralizadas y
apuestan en terreno seguro con blockchain.

En el sector bancario la Reserva Federal ha realizado constantes pruebas con


blockchain, planeando utilizar esta tecnología en el sistema de pagos y ha
reconocido que las herramientas distribuidas podrían cambiar el sistema
financiero. Mas, cuando entramos en el tema de bitcoin las autoridades se vuelven
un tanto conservadoras y mesuradas.

Neel Kashkari, presidente de la Reserva Federal de Minnessota, ve mayor


potencial en la tecnología de contabilidad distribuida aplicada en los sistemas
bancarios, que en las monedas como bitcoin.

Patrick T. Harker, presidente de la Reserfa Federal de


Filadelfia también coincide con la opinión de Kashkari meditando que
la blockchain provee al sistema financiero de una valiosa propiedad
de autentificación y transparencia que tiene mayor potencial que el
revolucionario concepto de las criptomonedas.

Por otro lado, el ex-director del FBI, James Comey, considera que las
criptomonedas son una piedra en el zapato en el momento de realizar
investigaciones criminalísticas, ya que las mismas pueden “oscurecen” las labores
de rastreo e identificación de los criminales.

La Comisión de la Bolsa y Valores de los Estados Unidos, mejor conocida como


SEC, también se ha visto involucrada con bitcoin al recibir unas entusiastas
iniciativas de fondos de inversión de bitcoin (ETF) por parte de los hermanos
Winklevoss y del empresario Barry Silbert.

La autoridad rechazó el proyecto Tyler y Cameron Winklevoss, aunque


la bolsa de valores global pide una re-consideración al respecto,
y retrasó el fondo de inversión de bitcoin de Silbert debido a
opiniones negativas y falta de regulaciones.

Este duro golpe a bitcoin declaró la posición del SEC ante los mercados sin
regular. Por ello, la institución ha sido exhortada a establecer un marco regulatorio
que ampare a las criptomonedas. La Comisión de la Bolsa y Valores no se ha
pronunciado al respecto, pero ha declarado estar evaluando la aplicación de
un fondo de inversión basado en Ethereum que parece tener mayores
posibilidades que sus antecesores.

En medio de estos desacuerdos estatales, las regulaciones regionales también


hacen de lo suyo en el mercado de las monedas criptográficas. Bitfinex ha tenido
que cesar operaciones en Washington debido a la falta de una licencia regional
que le permita realizar transacciones financieras. Coinbase, por otro lado, también
se ha visto en la necesidad de cerrar sus puertas temporalmente en Hawái debido
a unas regulaciones del estado que impiden el funcionamiento efectivo de las
casas de cambio.

El problema de las monedas digitales en 2017 es la falta de un marco


regulatorio unitario que se aplique al mercado de las mismas, así como la
descentralización política y legislativa que caracteriza a los estados de
Norteamérica impidiendo determinar una posición única ante las criptomonedas.

PANORAMA LEGISLATIVO ACTUAL

En resumen, las autoridades regulatorias encargadas de las monedas


criptográficas son:

 La Red de Persecución de Delitos Financieros (CinFEN) que ha


determinado la posición legal de las criptomonedas y ha aplicado leyes
internacionales de anti-lavado de dinero (AML) y de identidad del cliente (KYC) a
sus servicios de transacción.
 La Comisión de Bolsa y Valores (SEC) que aún no ha determinado un
marco regulatorio para las monedas descentralizadas y ha rechazado las ETF de
bitcoin.

 La Comisión de Mercado de Productos Básicos (CFCT) que podría


regular el uso y funcionamiento de las monedas criptográficas, según
declaraciones del comisionado Bart Chilton.

 El Congreso de los Estados Unidos, cuya cámara del Senado ha


protagonizado tanto una encarnizada batalla para la investigación de los peligros
de bitcoin para la seguridad nacional en el 2013, como ha promovido
recientemente este 2017 investigaciones menos parcializadas del mercado de las
monedas digitales con el fin de verificar si realmente existen vínculos entre el
terrorismo y las criptomonedas.

En cuanto al panorama de cada estado, hay localidades que están


más abiertas a la posibilidad de adoptar blockchain y las
criptomonedas, otras tantas se apoyan en las licencias para controlar
el mercado de las monedas digitales y algunas otras han realizado
proyectos para ilegalizar el uso de las monedas digitales en ciertos
sectores. Por ejemplo:

 Nueva York aún trabaja bajo las ordenanzas de la Bitlicense de Benjamin


Lawsky con tan sólo tres casas de cambio operativas.
 Washington ha empezado a tener problemas legales con las
criptomonedas. El Senado promovió a inicios de año una ley para prohibir el uso
de bitcoin en la compra legal de Marihuana y recientemente negó la posibilidad de
adquirir una licencia regional a Bitfinex.
 Hawái ha lanzado un marco regulatorio que podría afectar a todas las
casas de cambio que hacen vida en la isla, pudiendo ocasionar otro éxodo.
 California ha sido uno de los estados que más batallas ha tenido con las
monedas digitales, recientemente un proyecto de ley planea ilegalizar las
donaciones por medio de bitcoin en la localidad.
 Dakota del Norte ha decidido suspender sus planes legislativos a las casas
de cambio de bitcoin.
 New Hampshire lidera una batalla con el fin de liberar el uso de las
criptomonedas y atraer inversores.
 Vermont se ha vuelto una localidad que permite la inversión
con bitcoin y un lugar amigable para el ecosistema blockchain.
De esta manera, se sigue dibujando en territorio norteamericano una ruta difícil
pero cada vez menos inestable para un mercado de criptomonedas amplio y
reconocido por las autoridades gubernamentales, pudiendo significar uno de
los mejores aceleradores para la inversión internacional de bitcoin y otras
monedas descentralizadas.

JAPÓN

JAPÓN LEGALIZA BITCOIN COMO MÉTODO DE PAGO

La tierra del sol naciente ha empezado a figurar en el horizonte asiático como una
referencia en proyectos y avances regulatorios de blockchain y, especialmente, de
Bitcoin. Este significativo crecimiento en tecnología de contabilidad distribuida se
ha visto reforzado por el interés de las autoridades japonesas de legalizar el uso
de Bitcoin como método de pago en todo el país, medida que será aplicada
este próximo primero de abril.

La Agencia de Servicios Financieros de Japón, también conocida como FSA,


dio a conocer recientemente en un comunicado público la aplicación de la ley de
modificación de las ordenanzas de préstamos de dinero y de la ley de la banca por
decreto ministerial sugerido por los abogados de la firma Anderson Mori &
Tomotsune el 7 de febrero.

La autoridad también dio a conocer que se realizó una consultoría pública sobre
dicha modificación, la cual recaudó un total de 5.307 comentarios de 72
individuos y compañías alrededor de todo el país, quienes dieron su opinión y
recomendaciones sobre este asunto.

LAS CASAS DE CAMBIO SE SOMETEN A LAS REGULACIONES

Para hacer a la criptomoneda bitcoin un método de pago legal en Japón esta


tecnología debe someterse a un grupo de regulaciones acordadas por la FSA, las
cuales se extenderán a las casas de cambio y cualquier tipo de servicio que
maneje dinero virtual de las personas.
Las regulaciones van desde requisitos administrativos y legales para el
préstamo de servicio por parte de cualquier negocio en Japón, hasta normativas
de prevención de transferencias de fondos de actividades ilícitas, como por
ejemplo las normas de identidad del cliente (KYC) y anti-lavado de
dinero (AML).
Estas normativas ya han empezado a ser aplicadas por casas de cambio del país
como Coincheck y Zaif, las cuales ofrecieron a sus clientes un conjunto de
requerimientos de identificación que serán de obligatorio cumplimiento.

A diferencia de las medidas de identificación y prevención de lavado de


dinero tomadas por el gobierno chinorecientemente que obligaron a la suspensión
de servicios la mayoría de las casas de cambio del gigante asiático, estas
regulaciones promovidas por el gobierno japonés no son tan rigurosas e incluso
algunas casas de cambio han notificado ya contenerla en sus reglamentos, como
ocurrió con BitFlyer. Por lo cual, no se espera mayores inconvenientes para este
primero de abril.

SÓLO UN MÉTODO DE PAGO

Sin embargo, no todo es color de rosas, aunque la legalización de Bitcoin en


Japón es un gran paso para esta criptomoneda y para el ecosistema, en general,
de blockchain, también posee sus contratiempos. La ley propuesta a la
FSA contempla a Bitcoin como método de pago, más no como una
moneda propiamente dicha.

Bitflyer define a la nueva ley en un comunicado sobre este tema en los siguientes
términos:

Esto ha creado cierta inseguridad y dilema en aquellos que han empezado a


adoptar a Bitcoin frente a este vacío legal sobre cómo reportar propiamente a las
autoridades de impuestos los fondos, así lo ha reportado Nikkei Asian Review. Por
los momentos, aquellos inversionistas en Bitcoin han estado reportando los
fondos en esta criptomoneda en sus libros y balances de inventario, así
como también reflejados como “pasivos”. No obstante, se espera que luego de la
puesta en vigencia de esta nueva ley se empiece a reconsiderar sobre este tema
en específico.

Por ahora, las autoridades japonesas, así como las grandes compañías y
consorcios del país, parecen estar más enfocados en la creación de un
lugar transparente y jurídico para la tecnología blockchain en miras de una
aplicación financiera nacional. El grupo financiero Mizuho se ha puesto manos a la
obra en cuanto a la creación de proyectos en la incubadora blockchain de la
compañía para evaluar la aplicación de pagos transfronterizos, uso de bitcoin a
nivel bancario y la aplicación de la plataforma Hyperledger. Asimismo, también se
ha desatado una ola de inversionistas de gigantes financieros en conjunto con el
posicionamiento de Japón como el país de mayor transa de Bitcoin.